Nelson Bocaranda Sardi, autor en Runrun

Nelson Bocaranda Sardi

Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿YA NO HAY QUÉ ROBAR?

 ¿YA NO HAY QUÉ ROBAR?

A 19 años de haber despedido a los ejecutivos, gerentes y trabajadores de PDVSA y haber pulverizado, destruido, saqueado y convertido en chatarra la que fue una de las 5 petroleras más respetadas y productivas del mundo, el régimen (¿aún chavista?) de Nicolás Maduro -y tras un año de indecisiones- decidió aceptar la “propuesta de reestructuración de Petróleos de Venezuela de marzo de 2020”.

El enunciado de antecedentes pareciera ser una excusa para acometer dicha acción en la quebrada Petróleos de Venezuela: “Actualmente la producción de petróleo de Venezuela dejó de ser estratégica para el mundo en vista de la existencia de nuevos productores y la decadencia de la producción nacional. Ante esta situación, para lograr el objetivo de incrementar la producción y devolver a Venezuela el rol protagónico en el mundo petrolero, se hace necesaria y urgente la reestructuración de Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA )”.

Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿YA NO HAY QUE ROBAR?
Evolución histórica de PSVSA, el siguiente paso, según el plan de reestructuración
Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿YA NO HAY QUE ROBAR?
Organigrama de PDVSA actual
Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿YA NO HAY QUE ROBAR?
Organigrama de PDVSA reestructurada, según el plan del Gobierno de marzo de 2020

El objetivo, según el documento es: “Presentar ante la Comisión Presidencial Alí Rodríguez Araque una propuesta de reestructuración de PDVSA estableciendo como única prioridad en su gestión, la recuperación en el menor tiempo posible de al menos 1 millón de barriles en la producción de petróleo crudo y gas.

La propuesta está basada en la reorganización del sector de exploración, producción, transporte, almacenamiento, transformación y comercialización de hidrocarburos de Petróleos de Venezuela S. A. y la simplificación de su estructura, eliminando su participación en negocios no petroleros; ello con la finalidad de adaptarlo a las nuevas realidades y exigencias nacionales y mundiales para alcanzar los objetivos productivos encomendados por el Ejecutivo Nacional; para lograr esto de manera eficaz se deben implementar, a la brevedad posible, las siguientes recomendaciones…”. Allí vienen los distintos enunciados.

Los empoderados hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, más el ministro Tarek el Aissami (quien ha estado dedicado a recuperar las refinerías y por ello su ausencia mediática) han sido los encargados de coordinar y aprobar la reestructuración que se emprendió tras la salida del general Manuel Quevedo como ministro de petróleo y presidente de PDVSA. Su presidencia ha sido la más nefasta y corrupta en la historia de la petrolera y echó por tierra las apetencias del ministro de la Defensa de que otro militar la presidiera.

Recuerda uno al general Rafael Alfonzo Ravard, quien fuera el honesto y brillante primer presidente tras la nacionalización de la industria por el presidente Carlos Andrés Pérez.

Puedo decir, grosso modo, que:

Fusionarán PDVSA con CVP.

Irán a la eliminación de la participación de PDVSA en negocios no petroleros.

Prevén venta, liquidación o cierre de las establecidas PDVSA marina, naval, agrícola, salud, industrial, astilleros y tubos, por solo mencionar algunos. Otros serán PDVSA TV, Desarrollos Urbanos, Ingeniería y Construcción y Gas Comunal, Servicios Unidos Petroleros y PDVSA Social.

La venta de las participaciones en PDVSA América incluirá las filiales en Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Argentina.

Rediseñan la nueva configuración del negocio petrolero aguas arriba, intermedias y bajas.

Se modifican drásticamente la comercialización y los acuerdos de operación. Recuperar las refinerías bajo un nuevo modelo de negocio es primordial.

Reducción progresiva del subsidio a los combustibles y modificación a la regalía. 

En fin, una serie de medidas que corrijan los errores cometidos ex profeso con el fin de exprimir a la otrora gallina de los huevos de oro. El peligro es que con la empresa en estado paupérrimo pudieran aceptar cualquier ofrecimiento en su desmedro…

Runrunes de Bocaranda: MEDIO – ¿Y EL ESEQUIBO SE PERDERÁ?

 ¿Y EL ESEQUIBO SE PERDERÁ?

El 26 de enero de 2021, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, advirtió sobre las “históricas ambiciones del imperialismo británico” de proyectar la usurpación de territorio venezolano hasta Punta Barima, localidad ubicada en las costas del estado Delta Amacuro. A través de su cuenta en Twitter, Padrino López escribió: “El imperialismo británico proyectó siempre su dominio a Punta Barima, ya que le era de gran valor militar y expedito acceso a las entrañas de la patria a través del Orinoco para apropiarse de nuestras riquezas. No perdamos la perspectiva geoestratégica y la amenaza que representa”.

Padrino López advierte sobre históricas ambiciones británicas de proyectar su dominio hasta la venezolana Punta Barima
Padrino López advierte en Twitter sobre históricas ambiciones británicas de proyectar su dominio hasta la venezolana Punta Barima.

Algo similar expresó en las reuniones del Consejo de Defensa y Seguridad de la Nación, donde reiteró, precisamente, que la fuerza militar venezolana está desplegada hasta la mencionada Punta Barima. Aunque tarde, después de un aciago reposo de unos años, ese Consejo que según lo reseñado en el artículo 38 de la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación “tiene la competencia para definir todo lo relativo a la seguridad integral, incluyendo la asesoría de los sistemas de inteligencia, protección civil y demás organismos de seguridad ciudadana del Estado venezolano”, comenzó a realizar reuniones con académicos y diplomáticos de carrera, venezolanos, con amplia experiencia en el tema.

Recordemos que el Consejo se instala para discutir “los temas de Defensa y Seguridad de Venezuela frente a amenazas internas o externas que atentan contra la estabilidad y paz del país…”.

 ¿ELUCUBRACIONES ROJAS?

En medio del apresuramiento ante las perspectivas de perder el Esequibo (bien por abandono, errores diplomáticos o el acuerdo de Fidel Castro con Hugo Chávez), algunos dirigentes rojitos han tenido la osadía de plantear un enfrentamiento militar, invadiendo el territorio en reclamación.

Los improvisados estrategas se cayeron de la mata cuando se les explicó que el territorio en reclamación, nuestro Esequibo, está ocupado por Guyana y las empresas petroleras transnacionales, tras Hugo Chávez haberles dado permiso para explorar el terreno y buscar petróleo para así “ayudar al vecino pobre” como lo planteó Cuba en su momento.

Durante el gobierno de Hugo Chávez el diferendo se archivó, en parte debido a las buenas relaciones entre el fallecido presidente venezolano y Georgetown. Como una forma de aumentar su influencia entre los países de la Comunidad del Caribe (Caricom), con los que firmó benevolentes tratados de intercambio comercial bajo la figura de Petrocaribe, Chávez cambió la política hacia Guyana.

Incluso, en una visita en 2004 a Georgetown, el mandatario dijo: “El Gobierno venezolano no va a oponerse a ningún proyecto en la región que vaya en beneficio de sus habitantes (…) proyectos de agua, vías de comunicación, energía, proyectos agrícolas”.

Durante la última década Guyana ha podido explotar la zona en consorcios con trasnacionales no solo estadounidenses, francesas, holandesas y brasileras, sino también chinas. La lista: PetroChina Co, Sinochem International, China Offshore Oil, ExxonMobil Corp, BP Plc, Total SA, Royal Dutch Shell, Lukoil, Equinor, Petrobras; así como las firmas comerciales Mercuria Energy, Vitol, Glencore and Freepoint Commodities. Lo que bien Fidel le “sugirió” en La Habana. Hoy hasta Cuba y los No Alineados respaldan a Guyana en su reclamación.

Otro fruto de Hugo Chávez en sus sueños realizados a costa de todos los venezolanos para “pasar a la historia”. Lo logró, pero a costa de destruir el país y convertirlo en pobre y controlado por bandas criminales…  

Runrunes de Bocaranda: BAJO – COVID-19 y COVAX

 COVID-19 Y COVAX

El proceso de vacunación en Venezuela se extenderá hasta 2022 debido al tema, planteado desde hace años, de la insuficiencia de fármacos debido a la limitada producción. El pasado domingo 31 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que el mecanismo Covax (Fondo de Acceso Global para Vacunas) enviará a mediados de febrero y hasta finales de junio 35,3 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca y la Universidad de Oxford a Latinoamérica y el Caribe, incluida Venezuela.

Estar dentro del mecanismo Covax, si bien permite obtener vacunas a un precio más asequible, solo promete cubrir al 20 % de la población y para que la inmunización sea efectiva, se necesita tener al menos un 70 % de la población vacunada y por eso, es importante contar con cualquiera de los medicamentos que se desarrollan para proteger a la población.

Mientras tanto el régimen de Maduro ensaya con un medicamento en pruebas llamado Carvativir. Ante las reacciones nacionales y foráneas pidiéndole estudios y resultados de tratamientos con esa medicina Maduro reaccionó acusando de burlones a quienes los pidieron.

 ¿A PRECIO DE GALLINA FLACA?

Tras destrozar y quebrar múltiples empresas exitosas bajo la bota de Hugo Chávez con aquel grito de “exprópiese”, ahora Maduro, por falta de dinero, y tras haber aprobado la Ley Antibloqueo (por la que puede hacer y deshacer y vender los activos destruidos sin presentar cuentas al país) está listo para entregar al mejor postor, o a sus mejores amigos foráneos, algunas de ellas. Entre otras la telefónica Movilnet, a la que le inyectarán repuestos chinos, para luego ver si algún“inversionista” la agarra…

Runrunes de Bocaranda: ALTO – RUNRUNES DEL ESEQUIBO

En la gráfica, Hugo Chávez, Bharrat Jagdeo y Fidel Castro en una reunión de Países del Caribe, en La Habana. El régimen del caudillo de Sabaneta compró el discurso castrista que favorecía a Guyana.

 RUNRUNES DEL ESEQUIBO

Tras 22 años de haber abandonado la reclamación del territorio Esequibo, parece ahora que el gobierno de Maduro apenas comienza a hacer lo que por expresa voluntad del entonces presidente y comandante supremo de los militares, Hugo Chávez Frías, estuvo durmiendo el sueño eterno desde 1999 hasta hoy.

El régimen militar-cívico del caudillo de Sabaneta fue pulverizando poco a poco el acuerdo de límites con el vecino oriental.

La historia lo señala como “El Acuerdo para resolver la controversia entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica”, mejor conocido como Acuerdo de Ginebra. Es el tratado vigente firmado en Ginebra, Suiza, el 17 de febrero de 1966, por Venezuela por una parte; y el Reino Unido junto con su colonia de Guyana británica por la otra (estando próxima a recibir la independencia), por el cual se detallan los pasos a seguir para la resolución de la controversia limítrofe-territorial sobre la Guayana Esequiba, surgida de la contención venezolana ante la ONU, en 1962, de considerar nulo e írrito (inexistente) el Laudo Arbitral de París de 1899, que emitió el Tribunal Arbitral de París y que definió la frontera común entre Venezuela y Guayana Británica.

La decisión del tribunal quedó en tela de juicio luego de hacerse público el memorándum de Severo Mallet-Prevost y otros documentos que comprometieron la validez de ese laudo. El Acuerdo de Ginebra fue publicado en la Gaceta Oficial de Venezuela Nº 28.008 del 15 de abril de 1966. Y posteriormente registrado por este mismo país el 5 de mayo de 1966 en la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas bajo el Nº I-8192.2.

Tres meses después de la firma del acuerdo, el 26 de mayo de 1966, la colonia de Guayana Británica recibe la independencia, llamándose a partir de entonces “República de Guyana” (y desde  1970 la República Cooperativa de Guyana), fecha en la cual el nuevo Estado pasa a formar parte del acuerdo como país soberano e independiente junto con Reino Unido y Venezuela, aunque sustituye totalmente a Reino Unido en las conversaciones con Venezuela respecto al diferendo limítrofe”*.

En junio de 2020 el periodista Víctor Amaya escribió en el diario Tal Cual: “Guyana le viene mostrando los dientes a Venezuela desde hace dos décadas. Con la llegada de Hugo Chávez a Miraflores, el vecino país cambió radicalmente su postura sobre el Esequibo, hasta entonces de respeto a la zona en reclamación y al mecanismo del Buen Oficiante de la ONU por la disputa territorial, vigente desde 1987. Antes, el gobierno venezolano en 1966 firmó el Acuerdo de Ginebra -que ahora Guyana no considera válido- y hasta propuso un desarrollo conjunto del Esequibo que no logró acuerdo. Pero apenas en 1999, con nuevo presidente en Caracas, Guyana ofrece los dos primeros bloques petroleros en la fachada atlántica venezolana: el Pomeroon, concedido a la trasnacional CGX y Stabroek a Exxon. El acuerdo es reclamado el 13 de julio de ese año por el gobierno de Chávez, y las concesiones quedan congeladas hasta nuevo aviso”.

 ERRORES DEL CHAVISMO/MADURISMO

Primero, no haber participado ante la Corte Internacional de Justicia en la defensa de la reclamación. Segundo, no tener un equipo de defensa como siempre lo tuvieron los gobiernos democráticos que impulsaron la reclamación. Tercero, no tener un equipo jurídico para discutir en la Corte Internacional de Justicia.

Haber parado el patrullaje naval en la zona marítima que reclamamos en abierta complicidad con Cuba.

Guyana nos ganó ante el Movimiento de los No Alineados y consiguió su apoyo “ante la pretensión venezolana de reclamar territorio a un país mucho más pobre y pequeño”. Nunca ejercimos presión militar alguna. Las escaramuzas con algunos barcos fueron cuasi ridículas. Al comprar Chávez el discurso cubano de que el Laudo Arbitral y la reclamación había sido un plan montado por los Estados Unidos, el tema se politizó y engañó a las fuerzas armadas controladas por el caudillo que murió en marzo de 2013, hace 8 años.

Hoy, con la zona tomada por empresas petroleras desde China hasta Estados Unidos pasando por Francia y Gran Bretaña, menos podremos ejercer acciones. El interés por esa súbita riqueza guyanesa despierta todos los demonios en contra de Venezuela, complaciente país que entrega una vasta porción de su territorio teniendo todas las de ganarlas en una batalla legal.

Runrunes de Bocaranda: MEDIO – LIBRO LA RECLAMACION VENEZOLANA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA

 LIBRO LA RECLAMACION VENEZOLANA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA

El libro La reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba, editado por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, recoge el ciclo de conferencias de las Academias de Historia, Ciencias Políticas y Sociales sobre el litigio. La pléyade de estudiosos sabios conocedores de la reclamación estuvo integrada por los embajadores Rafael Armando Rojas y Carlos Sosa Rodríguez, los excancilleres Marcos Falcón Briceño, Ignacio Iribarren Borges, Isidro Morales Paul y Efraín Schacht Aristeguieta, además de los sacerdotes jesuitas Herman González Oropeza y Pablo Ojer, quienes manejaron el Archivo de la Cancillería en sus estudios de los límites con la Guayana inglesa por varias décadas desde los años 40/50. Todos, sin excepción, dedicados a estudiar la causa venezolana en todos sus aspectos.

Debería ser lectura obligatoria para los militares que deben “defender la Patria” y para los funcionarios que -enchufados- han manejado el caso de manera improvisada y ateniéndose solo a los dictados de Chávez y Cuba, para vergüenza de sus ciudadanos.

 RAZONES INSENSATAS

“Chávez cambió su postura con respecto a la reclamación en 2004 bajo preceptos ideológicos. Después de esto, Maduro continuó una política entreguista, que luego modificó por la premura electoral de 2015.

Un lustro más tarde, 2020, su ministerio de Exteriores opta por no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso de la pugna territorial con Guyana por el Esequibo, pero una decisión de esa instancia es inminente”, señalaron de inmediato jurisconsultos, especialistas en el tema limítrofe, como Emilio Figueredo Planchart y otros más que han manejado el tema desde nuestra democracia de 1958 a 1998 y por varias décadas antes.

Siempre fue una “razón de Estado” y allí se forjó un consenso auspiciado por asesores y expertos. Y fue así como el 18 de diciembre de 2020 la CIJ dio la razón a Guyana y se declaró competente para juzgar la validez del Laudo Arbitral de 1899, que estableció la frontera entre este país y Venezuela.

El alto tribunal de la ONU decidió, por doce votos a cuatro, que tiene jurisdicción para analizar “la validez del laudo arbitral del 3 de octubre de 1899 y la cuestión sobre el asentamiento definitivo de la frontera terrestre”, dijo el juez presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, en la lectura pública de la sentencia. La decisión supone una derrota diplomática para Venezuela, que rechazó participar en las vistas orales previas y ha defendido en todo momento que la disputa se resuelva de manera bilateral.

Runrunes de Bocaranda: BAJO – NADA NUEVO

Chávez cambió su postura con respecto a la reclamación del Esequibo en 2004, bajo preceptos ideológicos. Luego Maduro continuó una política entreguista. Foto en Tal Cual (intervenida por N. Silva / Runrunes)

 NADA NUEVO

Ha sido mi denuncia de hace varios años, con Chávez estando vivo, de cómo todo ello fue urdido por Fidel Castro para agradecer a Guyana el apoyo que su entonces primer ministro y luego presidente Forbes Burnham prestó a Cuba durante la guerra de Angola (Operación Carlota-1975/1991), utilizando ese país como punto intermedio para abastecer a sus tropas en los trayectos de ida y vuelta al África.

Recordemos también que Fidel le ofreció conseguir los votos de Caricom, tanto para lograr una mayoría en la OEA como para que Venezuela entrara al Consejo de Seguridad de la ONU, donde Chávez soñaba presidirlo. Toda esa situación la denuncié por varios años, desde que Chávez asomó el entreguismo castrista, en nuestro portal RunRun.es, en mis programas por las estaciones Éxitos y Onda del circuito Unión Radio, y en esta columna Runrunes desde 1998 en el diario El Universal cuando era un medio libre, independiente y de propiedad privada.

 LA ENTREGA DEL ESEQUIBO

Bien lo explicó el comunicado del Consejo Superior de la Democracia Cristiana, que citamos la pasada semana, donde razona la grave y antipatriótica inacción del régimen venezolano en la reclamación de la Guayana Esequiba.

Reiteró en su texto cómo los lineamientos del régimen cubano prevalecieron para dejar que Guyana se apropiara del territorio Esequibo.

Por cierto, en eso coinciden conmigo. Ese Consejo DEMÓCRATA CRISTIANO emplazó al gobierno y a la Fuerza Armada Nacional que lo sostiene a defender los derechos nacionales y a los venezolanos a demandar un mayor accionar de los dirigentes”. Lo copio textualmente a continuación:

“El Consejo Superior de la Democracia Cristiana, teniendo presente la sentencia adoptada por la Corte Internacional de Justicia el pasado 18 de diciembre, en la que se declara competente para conocer sobre la validez o no del laudo arbitral que en 1899 le amputa a Venezuela sus derechos soberanos, histórica y jurídicamente incuestionables, sobre el territorio que conforma a la Guayana Esequiba y, de ser el caso, establecer nuestra frontera con la República Cooperativa de Guyana, hace un llamado de atención al pueblo venezolano dentro y fuera del país. Considera de grave pertinencia señalar, para su debido registro histórico, que al momento de defender en estrados los intereses supremos de la República en la fase preliminar del juicio contencioso ahora planteado, hubo ausencia del régimen de Nicolás Maduro Moros, quien al igual que el de Hugo Chávez Frías, respondiendo no a los intereses del país sino a los lineamientos diplomáticos del régimen cubano y en el marco de la estrategia de la ALBA, prefirieron sumar apoyos en el seno de la Organización de Estados Americanos”, enuncia el documento.

El Consejo emplaza al gobierno y a la Fuerza Armada Nacional que lo sostiene a defender los derechos nacionales y a los venezolanos a demandar un mayor accionar de los dirigentes. Al Consejo Superior de Democracia Cristiana pertenecen Pedro Pablo Aguilar, Oswaldo Álvarez Paz, Henrique Salas Römer, Humberto Calderón Berti, Andrés Caldera Pietri, José Curiel, Abdón Vivas Terán, Maritza Izaguirre, Ramón Duque Corredor, Ivonne Attas y Julio Cesar Moreno, entre otros.

Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿UNA SAGA DE LA GUERRA FRÍA?

 ¿UNA SAGA DE LA GUERRA FRÍA?

Por la intervención de Rusia, a través de su canciller Sergey Lavrov, la liberación del abogado Juan Planchart cobra visos de aquellas escenas cinematográficas que involucraron el intercambio o liberación de prisioneros entre los Estados Unidos y la Unión Soviética.

Precisamente los contactos originales -intactos y mantenidos desde los años 90- entre alumnos de la Facultad de Derecho de una universidad de Boston donde participaron rusos, noruegos, mexicanos y un venezolano es donde se origina el tejido que dará pie a lo que aquí comparto.

Un tuit de Ewald Scharfenberg, del 7/12, señalando “Casa por cárcel. Intervinieron la diplomacia escandinava y un expresidente del gobierno español” me animó a indagar sobre la detención de Planchart, primo de Juan Guaidó, junto con Roberto Marrero, jefe del despacho de Guaidó en la Asamblea Nacional.

La detención ocurrió en marzo de 2019 y el Tribunal de Control de Caracas ordenó la reclusión de ambos en la sede del SEBIN en El Helicoide, tras acusar a Marrero por supuestamente “haber viajado hasta Colombia y adquirir un lote de armas, por captar y reclutar a mercenarios colombianos y centroamericanos con la finalidad de conspirar en el país, desestabilizar la nación, y querer cambiar la forma republicana de Venezuela”; y a Planchart por supuesta “legitimación de capitales, asociación para delinquir y conspiración”.

Sin embargo el pasado 31 de agosto Maduro indultó a Marrero tras 500 días de estar preso. Tras su liberación, viajó desde Maiquetía el 7 de octubre a México y de allí a Miami, donde ahora reside con su familia.

Un guion que se ha venido repitiendo cada vez que sueltan a un preso acusado con exactos cargos. A Planchart, que no es político sino un abogado independiente, lo dejaron recluido allí hasta este 7 de diciembre, a pesar de que desde el 12 de septiembre de 2019, tras seis meses preso, se le diagnosticó un tumor en el cuello.

Allí recibió ese día la orden médica que recomendaba una intervención quirúrgica urgente. En medio de la pandemia no se volvió a hablar del caso hasta el pasado 31 de agosto, cuando Roberto Marrero fue liberado junto con los diputados Gilber Caro y Renzo Prieto, tras haber anunciado Jorge Rodríguez “un decreto de Maduro indultando a diputados opositores presos o exiliados”.

Con esa decisión de Maduro se comprobaba que las acusaciones contra él y Planchart eran totalmente falsas. Sus detenciones suplantaban la posible captura de Guaidó a la que el régimen no se ha atrevido. El caso Planchart había quedado atrás en medio de la crisis política y el avance de la covid-19. Pero tras bastidores otros factores coincidían en buscar la libertad del afectado de cáncer en el cuello, arrinconado en las celdas del SEBIN y con urgencia del tratamiento médico, humanitario, que la dictadura de Maduro ignoró por más de año y medio. Cuando Planchart fue detenido era empleado de la empresa petrolera rusa Rosneft en su filial de Caracas.

 ¿DE PELÍCULA?

Increíble pero cierto. Comenzaba tras bastidores lo que podría ser el guion para una película de Netflix. Una reedición de la “cold war” entre la URSS y los EE. UU. ¿Los jugadores en esta trama? Rusia, Italia, Noruega, España, Cuba, México, la Nunciatura papal, la ONU en su oficina de DD. HH. y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero.

Los contactos establecidos con Noruega, tras su mediación fallida en 2019, no se han apagado. Prestos a recuperar el diálogo como única fuente de acuerdos, escucharon a través de su canciller las razones humanitarias para dejar libre a Planchart tras demostrarse -con la liberación de Marrero- que todas las acusaciones eran otra farsa del gobierno venezolano para acabar con la disidencia nacional.

Teniendo Planchart la doble nacionalidad italiana, el ajedrez comenzó en la embajada de Italia con el embajador Plácido Vigo. Luego con el nuncio apostólico Pietro Parolín. Se siguió con la comisionada Michele Bachelet en la ONU en Ginebra y con el embajador ruso en Caracas, Sergei Melik-Bagdasarov, con la autorización del canciller de Rusia Sergei Lavrov. Unos con otros y otros con uno, como dice el refrán, fueron contactándose y participando en el esfuerzo conjunto. Solo la pandemia pondría trabas a las reuniones personales.

Noruega pidió a través de la Federación Rusa el apoyo para informarles a México y Cuba de lo que se trataba. Cada nueva reunión exigía presentar a los interlocutores las pruebas de que Planchart era tan inocente como había sido el liberado Marrero. Sus representantes diplomáticos en Caracas ratificaban a sus superiores la verdad de los hechos. Habrían “establecido empalmes” en Madrid con Rodriguez Zapatero, sabiendo su cercanía con Maduro y los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez. Este último fue quien terminó de incorporar a los rusos.

Son los noruegos y los rusos los que despejan cualquier piedra en el camino para lograr el sorprendente final.

Jorge conversó con el embajador Melik-Bagdasarov (embajador ruso en Venezuela) y así se fue afinando el acuerdo libertario. Ninguno de los involucrados pidió nada a cambio. Tanto los noruegos como los rusos vieron que el caso era un tema de sensibilidad humana. Algunos de los interlocutores se sorprendieron por la “caballerosidad de Zapatero” ante la imagen que tiene de ser muy complaciente con el gobierno venezolano desde que Chávez mandaba y sus discrepancias con la posición de la Unión Europea, a la que ha pedido levantar las sanciones de todo tipo contra el gobierno actual y sus dirigentes.

Quienes han estado cerca de él cuando ha venido a Caracas siempre dejaron saber que tiene vara alta en el gobierno de Maduro y que a diario celebraba reuniones en la embajada española con funcionarios gubernamentales antes de que le dieran refugio en ella a Leopoldo López. Esta semana sus apariciones elogiando las “elecciones” del domingo fueron repetidas hasta la saciedad por los medios propagandísticos del gobierno.

Runrunes de Bocaranda: MEDIO – A LA CARRERA

Timoteo Zambrano, el llamado “Alacrán Mayor”. Foto base en Poderopedia. Comp. Runrunes

  LA CARRERA

Este dato me lo pasa un candidato a diputado que se quedó guindando y no salió y que ahora, indignado por lo que llama “el engaño rojo”, me escribe: “Comenzó la «hora loca» en el CNE de Indira. Los Rodríguez van en auxilio de Timoteo Zambrano, a ruego de Rodríguez Zapatero y en pago a sus servicios prestados.

El verdadero cuento de la trampa es como sigue: la alianza de su minipartido «Cambiemos» con «Avanzada Progresista», de Henry Falcón, apenas sumó votos para un solo diputado principal (Luis Augusto Romero), quedando por fuera Timoteo (2do en la lista). La solución para dar «cobertura legal» a un puesto de principal para el apodado «Alacrán Mayor» fue incluir, postevento electoral, la tarjeta del partido Ecológico y sumar los votos suficientes a cambio de seguir operando a trastienda para el régimen.

 EL CHAPARRÓN

Una rápida consulta hecha por los miembros de uno de los partidos de la otrora sólida coalición gubernamental, hoy con amplia discrepancia ante el tema de las libertades en el CNE y los medios controlados, da cuenta de que la malhadada frase referida al voto y la comida fue una provocación innecesaria ante las dificultades que ya pasan los que reciben las cajas CLAP, que cada vez vienen con peor contenido.

Le echan la culpa a ella de la mayor parte de las reacciones que impulsaron la no presentación en los centros electorales. La procesión por dentro se hace cada vez más pública. Las protestas diarias a nivel nacional van en aumento. Son una señal de inconformidad que no se apaga con represión.

 AHORA SE FILTRA

Recordemos que en esta columna del pasado 3 de noviembre les comenté de la reunión secreta entre Jorge Rodríguez y Richard Grenell, un exfuncionario de la administración estadounidense y muy cercano a Trump y su yerno Jared Kuchner.

Entre uno de los temas tratados ante la expectativa de que Donald Trump repitiera en la presidencia -aparte de pedir el levantamiento de algunas sanciones- estaba la oferta de mejorar las relaciones, ceder en algunos puntos donde se ha vulnerado de muerte a la democracia y tratar de recuperar los activos de Citgo. A pesar de Grenell haber informado a la Casa Blanca y al Departamento de Estado nada se supo después. ¿Quizás la filtración de la noticia del encuentro o falta de interés por parte del gobierno de Trump?…