Runrun - Periodismo de investigación

INICIO

Venezuela registra 535 nuevos casos de COVID-19 este #22Ene
De acuerdo con la funcionaria del chavismo, en las últimas 24 horas fallecieron 7 ciudadanos a causa de este virus

Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno chavista, informó que este viernes, 22 de enero, Venezuela registra 535 nuevos casos de COVID-19.

A través de su cuenta de Twitter, Rodríguez indicó que de los 535 casos, 526 son de transmisión comunitaria y 9 de los que denominan como importados.

En cuanto a los importados, según las gráficas que publicó la funcionaria chavista, todos casos ingresaron por el estado Vargas: 8 de México y 1 de Turquía.

La entidad nacional con mayor número de contagios registrados es el Distrito Capital, con 146 casos. Le siguen Miranda con 88, Zulia con 88, Lara con 53, Yaracuy con 38, Táchira con 27, Mérida con 24, Vargas con 18, Falcón con 22, Aragua con 5, Anzoátegui, Amazonas y Nueva Esparta con 3 cada uno, Cojedes, Barinas y Bolívar con 2 cada uno, y Portuguesa y Bolívar con 1 caso cada uno.

Además, informó que durante las últimas 24 horas se registraron siete nuevos decesos en el país a causa de este virus. Se distribuyen de la siguiente manera:

Un hombre de 51 años de Yaracuy.

Una mujer de 64 años y un hombre de 59 de Miranda

Una mujer mujer de 77 años y un hombre de 46 años de Táchira

Un hombre de 86 años de Carabobo

Un hombre de 61 años de Sucre 

Hasta la fecha, según Rodríguez, Venezuela registra un total de 122.795 casos, de los cuales 114.925 (94%) son recuperados, 6.734 están activos y se totalizan 1.136 fallecidos.

Además, la oficialista indicó que 4.506 pacientes están en hospitales centinela, 2.028 en Centro Diagnóstico Integral (CDI), 200 en clínicas privadas y no hay pacientes en aislamiento domiciliario.

“No es momento de relajar las medidas de bioseguridad. El Gobierno Bolivariano garantiza atención a todos los pacientes con COVID-19”, cerró Rodríguez.

3 x 3 | Adminstración Biden usará las sanciones como arma de negociación
Analistas consideran que si bien la nueva administración estadounidense abogará más por la negociación y el diálogo, seguirá sin reconocer la legitimidad del gobierno de Maduro 

@franzambranor

Posando su mano sobre una vieja biblia, el demócrata Joe Biden se juramentó este miércoles, 20 de enero, como presidente de los Estados Unidos. En el Capitolio, que quince días atrás había sido atacado por radicales simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump, el demócrata prometió unir nuevamente a la nación, recuperar la economía y no subestimar al coronavirus.

Anthony Blinken, nominado por Biden para ejercer el cargo de Secretario de Estado, dijo el martes 19, durante una audiencia en el Senado, que el gobierno entrante seguirá reconociendo a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y a la Asamblea Nacional electa en 2015 como única institución legítima. 

“Debemos seguir con la presión hacia el régimen, liderado por Nicolás Maduro, un dictador brutal”, dijo Blinken.

El nominado por Biden sostuvo que coincide con la estrategia que trazó Trump respecto al gobierno de Maduro. “Necesitamos una política efectiva, que restaure la democracia en Venezuela”.

La internacionalista Giovanna De Michelle, el abogado Mariano De Alba y el analista político John Magdaleno coinciden en que probablemente Biden deseche la línea de confrontación que mantenía Trump hacia el gobierno de Maduro y apele a algún tipo de acercamiento que pueda generar un cambio. 

También concordaron en que eventualmente las sanciones de Estados Unidos al gobierno de Venezuela se convertirán en un arma de negociación con Maduro. 

¿Qué significa para Venezuela la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos? 

Giovanna De Michelle: Se abren posibilidades de diálogo y negociación. Probablemente se revisen algunas sanciones como las que se adoptaron en 2019 con relación al mercado petrolero; al tiempo que se acentuarán las sanciones individuales. Se revisará el estatus de la relación diplomática con la administración de Nicolás Maduro, sin desconocer la relevancia de llegar al liderazgo opositor representado por Juan Guaidó. Será una relación en varios niveles, públicos y privados. 

Mariano De Alba: Es difícil estimar los tiempos, pero yo creo que eventualmente si habrán cambios importantes con respecto a la política de su antecesor. En primer lugar, mayor disposición a un diálogo más directo con el gobierno de Maduro para explorar si se pueden concretar avances, abriendo la posibilidad de que haya concesiones de ambos lados. En segundo lugar, mayor disposición a utilizar el posible levantamiento de las sanciones económicas como herramienta de negociación. Tercero, un renovado esfuerzo para coordinar mejor la posición de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa sobre la situación de Venezuela y mayores esfuerzos para discutir cómo se puede avanzar con los países que siguen apoyando a Maduro como Cuba, Irán, China, Rusia y Turquía. 

John Magdaleno: La llegada de Biden al poder probablemente signifique importantes cambios en materia de política doméstica y exterior. En cuanto a Venezuela, la administración Biden podría estar dispuesta a reiniciar un nuevo ciclo de negociaciones, pero es poco lo que podemos saber por lo pronto acerca del momento en que ello podría tener lugar, la metodología de trabajo, los temas por abordar y los actores eventualmente involucrados que no necesariamente serían los mismos de siempre 

¿Podría la administración Biden en algún momento reconocer al gobierno de Maduro?

GM: Cualquier posibilidad de diálogo parte del reconocimiento de su control efectivo del poder en Venezuela, lo cual no implica un reconocimiento de legitimidad. Es lo que le costó mucho comprender a la administración de Donald Trump y buena parte del liderazgo opositor. Pretender ignorar que Maduro controla efectivamente el poder en el país es no comprender la complejidad de la realidad venezolana.

MA: Un reconocimiento formal es improbable, salvo que el régimen de Maduro haga importantes concesiones que encaminen al país a una elección presidencial con debidas garantías. Lo que habrá será mayor disposición a tener contactos y abrir canales de comunicación para llegar a acuerdos que permitan avanzar hacia ese escenario. Pero en este momento parece improbable que esos contactos vayan a prosperar. Con respecto a Guaidó, seguirá siendo reconocido como el líder primordial de la oposición, pero también estimo que la Casa Blanca y el Departamento de Estado buscarán hacer un esfuerzo para ampliar sus contactos con diversos sectores políticos y de la sociedad venezolana, para también escuchar y evaluar lo que está ocurriendo y cómo puede Estados Unidos ayudar a los venezolanos a acercarse a una solución. 

JM: Probablemente lo piense el chavismo, pero puede que el presidente Biden piense otra cosa muy distinta. Dudo que el gobierno venezolano obtenga reconocimiento como administración legítima por parte de la mayoría de los países democráticos pro-occidentales. Lo que puede llegar a ocurrir es el inicio de un proceso en el que a cambio de flexibilización de algunas sanciones específicas, el gobierno se vea obligado a restituir algunas garantías que ha violado sistemáticamente. No obstante, en virtud de la mala fama de diversos actores del autoritarismo venezolano, bien ganada por demás en virtud de su escasa o nula voluntad para reconocer derechos y garantizar su libre ejercicio, no será un proceso de negociación sencillo. Para que sea factible un acuerdo básico, se requiere configurar un contexto de crecientes amenazas y simultáneamente incentivos para algunos factores de poder de la coalición dominante, al tiempo de una “situación límite” que los presione. 

¿Veremos más sanciones o acercamientos entre una administración y otra?

GM: Me parece altamente probable que se restablezcan las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington lo cual permitirá un canal de diálogo directo con la administración de Nicolas Maduro. Una cosa es lo que quiere el chavismo y otra lo que esté dispuesto a dar el gobierno de Biden. Es difícil ser taxativos en las posibilidades, pero me inclino a ponderar con mayor probabilidad de ocurrencia, el escenario de más sanciones individuales que permitan precisamente abrir el espacio de negociación. No hay negociación real, sin presión real. 

MA: Creo que sí habrá encuentros, especialmente privados. Al menos en el corto y mediano plazo. Si hay avances en las conversaciones y en la compleja situación que vive el país desde el punto de vista humanitario y democratico, entonces si aumenta la posibilidad de encuentros públicos y medidas como reapertura de oficinas bilaterales. Veo factible más sanciones personales. Creo que las económicas van a entrar en un proceso de revisión y también podría haber mayor reticencia a expandirlas. Pero es fundamental tener en cuenta que todos estos cálculos dependen especialmente de lo que suceda dentro de Venezuela.

JM: Es posible que se produzcan encuentros, pero creo que las sanciones personales a funcionarios involucrados en delitos van a continuar. Quizás la administración Biden reevalúe el impacto y finalidades de las sanciones económico-financieras. Pero todavía es muy prematuro para  saber qué va hacer la nueva administración con este tipo de sanciones. Lo lógico es esperar que una nueva administración tan pronto se instale, efectúe una serie de análisis y evaluaciones de entorno, de escenarios, de repertorio de opciones estratégicas disponibles, de los impactos potenciales de determinadas decisiones y políticas públicas. 

Reportaje de investigación de Runrun.es gana Premio Gabo 2020 
El jurado destacó que el trabajo de investigación ganador en la categoría Texto es una pieza “extraordinariamente bien narrada, hecha con mucho aliento y que deslumbra por su originalidad”

Venezuela, El paraíso de los contrabandistas es el reportaje de investigación ganador de la categoría Texto del Premio Gabo 2020. La alianza entre Runrun.es con cinco medios de comunicación de cuatro países @InfoAmazonia, @MiamiHerald, @decorrespondent y @CorreodelCaroni investigó el contrabando de oro procedente de regiones en conflicto en Venezuela. 

Se trata de un proyecto de investigación que promueve el periodismo colaborativo y las alianzas transnacionales.

En palabras del jurado (Sergio Ramírez de Nicaragua, Pilar del Río de España y Santiago Gamboa de Colombia, estas son las razones por las que fue seleccionado ganador: “Se trata de un reportaje con una dimensión geográfica y continental, fronteriza, sobre la minería del oro en la Amazonía y su itinerario clandestino desde Brasil, las Guyanas, Venezuela y finalmente Colombia. Durante todo el trayecto, el reportaje muestra el perfil humano de uno de los más importantes negocios ilegales de la actualidad, y cómo la corrupción es algo tan orgánico que abre todas las puertas y cruza de forma silenciosa las fronteras”.

El jurado también mencionó que Venezuela, El paraíso de los contrabandistas es una pieza periodística “extraordinariamente bien narrada, hecha con mucho aliento y que deslumbra por su originalidad”. Además, destacaron la lectura en varios idiomas en las que fue presentada la investigación y del contenido audiovisual que hace que el relato sea más poderoso. 

Puede leer este especial en este enlace: https://smugglersparadise.infoamazonia.org/

Las historias periodísticas galardonadas en la edición virtual del Premio Gabo son consideradas como las mejores de Iberoamérica y fueron seleccionadas luego de un proceso de juzgamiento de tres rondas en el que participaron 58 jurados, responsables de evaluar 1.443 trabajos. Inicialmente fueron escogidos 40 nominados, 10 por cada categoría, y Runrun.es tuvo tres nominaciones entre las que también estaba Canaima: El paraíso envenenado por el oro y Tierra de Resistentes, ambos de la categoría Cobertura. 

El Premio Gabo fue posible gracias a la alianza de la Fundación Gabo con los grupos SURA y Bancolombia, con sus filiales en América Latina, y a la alianza de la Fundación Gabo con la Alcaldía de Medellín. 

Venezuela registró 569 nuevos casos de COVID-19 y 7 fallecidos este #21Ene
El reporte oficial asegura que este jueves 21 de enero fallecieron siete personas por coronavirus

El ministro de comunicación del chavismo Freddy Ñáñez reportó este jueves 21 de enero que en las últimas 24 horasVenezuela registró 569 nuevos casos de Covid-19. Con esa cantidad, la cifra total de contagios se eleva a 122.260 en todo el país. 

La información la ofreció a través de su cuenta de Twitter, donde señaló que del total de estos casos 561 son de transmisión comunitaria y 8 son “importados”, de venezolanos que han regresado al país. Detalló que de los ocho casos importados, siete provienen de México y uno de Barbados. 

Sobre los casos comunitarios, Ñáñez indicó que el estado con mayor cantidad de contagios es Distrito Capital con 110; seguido de Miranda con 84; Yaracuy con 82; Zulia con 68; Lara con 49; Táchira con 35; Nueva Esparta con 34; Mérida con 23; La Guaira con 20; Aragua con 15; Portuguesa con 12; Trujillo con 9; Anzoátegui con 5; Sucre con 4; Apure con 4; Bolívar con 3; Monagas con 2; Carabobo con 1; Barinas con 1. 

El funcionario dijo que se registraron 7 fallecimientos en las ultimas 24 horas: 1 mujer de 42 y 1 hombre de 69 años del estado Táchira; 1 hombre de 67 de Carabobo; 1 mujer de 54 del Zulia; 1 hombre de 65 de Miranda; 1 mujer de 17 de Anzoátegui y 1 hombre de 74 de Yaracuy. 

“Llegamos a un total de 122.260 casos confirmados, 114.299 personas recuperadas, lo que representa el 93% de los contagios. Contamos con 6.832 casos activos, 6.616 están siendo atendidos en el sistema público de salud, 216 en clínicas privadas y ninguno en aislamiento domiciliario”, publicó en la red social. 

Precisó que hasta la fecha se han realizado 2.532.669 pruebas. “Lo que representa 84.422 pruebas por millón de habitantes”.

“El gobierno está atado de manos para manejar la economía”
Luis Zambrano Sequín, miembro de la Academia de Ciencias Económicas, explica que la dolarización de facto y la caída del ingreso de divisas restan poder a la administración de Nicolás Maduro que teje alianzas con el sector privado. La Ley Antibloqueo atraerá inversiones que buscarán alta rentabilidad en el corto plazo y tendrán un impacto limitado

 

@vsalmeron | Fotos: Manuel Sardá/Comunicaciones UCAB

 

Nicolás Maduro ha ganado fortaleza en el terreno político. La oposición está fragmentada, las sanciones de Estados Unidos no lo desalojaron del Palacio de Miraflores y mediante unas cuestionadas elecciones tiene un parlamento aliado. Pero en el frente económico su gobierno es frágil y no tiene más opción que permitir mayor protagonismo al capital privado.

Luis Zambrano Sequín, Individuo de Número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Católica Andrés Bello, analiza este escenario, sus implicaciones y las perspectivas a futuro.

La renta petrolera se esfumó, el gobierno es pobre y el sector privado gana espacio: no hay control de cambio ni de precios y la Ley Antibloqueo incluye esquemas de privatización. ¿El resurgir de la lógica del mercado mejorará la calidad de vida visto que el PIB real per cápita en los últimos seis años cayó a niveles de 1940?

La economía se redujo 70% en seis años, al cierre de 2020 el tamaño de la economía de Colombia es casi 5,5 veces la economía venezolana, la de Chile 5 veces, la de Perú 4 veces y la de Ecuador 2 veces. Es un mercado muy pequeño y el empobrecimiento produjo una elevada desigualdad. La torta se convirtió en un ponqué mucho peor distribuido. De haberlo, será un crecimiento determinado por el poco tamaño de la economía y la peor distribución del ingreso.

Un aspecto clave al pensar en un rol protagónico del sector privado es que tiene baja capacidad para generar ingresos en divisas y se enfrenta a problemas de infraestructura de servicios básicos y escasez de combustible. ¿Eso no crea una gran debilidad?

Del lado de la demanda incide el empobrecimiento y la desigualdad, pero hay nichos, hablamos de una economía de 15 mil millones de dólares, hay sectores con capacidad de compra de ciertos productos. Del lado de la oferta hay fallas de servicios básicos, de infraestructura, déficit de gasolina y pérdida de capital humano por la emigración. Empresas del Estado que suministraban insumos al sector privado ya no están. Es difícil decrecer más, se llega a un mínimo y a partir de allí puede haber tasas positivas, pero el límite para crecer y sostener ese crecimiento es muy reducido.

Hay reducción del mercado nacional y un sector privado que difícilmente podrá exportar en el corto o mediano plazo en términos relevantes. ¿Plantas industriales que están utilizando entre 5% y 20% de su capacidad instalada tendrán que achicarse y vender sus máquinas?

La inversión privada en las últimas dos décadas fue mínima y muchas de esas plantas tienen obsolescencia tecnológica porque no hubo actualización de equipos ni innovación. 

La mayoría de esas empresas funcionó, en sus mejores momentos, con subsidios de todo tipo y créditos baratos, estas condiciones ya no existen. El sector privado tiene que jugar un papel protagónico en el futuro, pero prácticamente en todos los sectores tiene que construirse desde cero.

El mantra sembrar el petróleo suponía una identificación entre industrialización y desarrollo. No nos industrializamos, la industria petrolera se desplomó y los combustibles fósiles pierden protagonismo en el mundo. ¿La idea de un país industrializado está enterrada?

El país tiene que redefinirse, estamos en medio de una transición energética y a la energía producida con base en combustibles fósiles le quedan 10 o 15 años para llegar a su máximo y luego viene un proceso de decadencia. También hay una revolución tecnológica. El tema es cómo transitamos hacia una economía distinta. Eso requiere inversiones, cambios estructurales, recursos humanos. Estos temas están ausentes de la agenda de discusión porque estamos empantanados en una crisis política que nos impide avanzar en lo que va a determinar el largo plazo.

¿Hacia dónde caminar en caso de que lleguen condiciones para avanzar en la transición hacia esa nueva economía?

Alcanzar la mayor capacidad de adaptación, tener buenas telecomunicaciones, puertos, energía eléctrica, infraestructura, crear condiciones para que las empresas privadas puedan adaptarse con rapidez y ser flexibles para amoldarse a los cambios del mercado, pero cuando nos hablan de eso creemos que es ciencia ficción. Nuestros problemas son cómo llegar a la semana que viene.

Aparte de los problemas meramente económicos no hay un engranaje del sector empresarial, el sindical y el político bajo una idea clara de hacia dónde conducir al país. ¿Esto no es clave para generar las reformas que necesita una economía de mercado que funcione para la mayoría de la sociedad?

Una condición no suficiente pero necesaria para sentarte a discutir estas cosas y llegar a consensos es estabilidad política y esa condición la hemos perdido. Venezuela tiene un mercado interno muy reducido y para generar bienestar tiene que convertirse en una economía viable en el contexto internacional. El país se había insertado en la economía mundial a través del petróleo, pero esa es una vía que hoy tiene un gran signo de interrogación que obliga a redefinirse.

Pareciera que el gobierno ha perdido el poder de influir sobre la dirección de la economía, por ejemplo, tras el colapso del ingreso petrolero el Banco Central tiene muy pocas reservas para intervenir en el mercado cambiario, no tiene cómo regular el comportamiento del dólar.

El gobierno perdió instrumentos fundamentales, está atado de manos para manejar la economía, la economía es un avión sin piloto. Ciertamente no puede hacer política cambiaria, porque ni el Banco Central ni el gobierno tienen suficientes ingresos en divisas. Pero tampoco puede hacer política monetaria.

¿Se refiere a que el dólar ha desplazado al bolívar y por tanto el Banco Central ya no puede utilizar la cantidad de dinero como una variable para regular la economía?

Tenemos una economía bimonetaria con predominio clarísimo del dólar, la liquidez monetaria en forma creciente está determinada por la masa de dólares que circula y que el Banco Central no controla, no hay capacidad de hacer política monetaria. Además, el sector financiero se ha vuelto enano, sin capacidad para canalizar recursos hacia la actividad productiva. Por esto, las alianzas con los agentes que podrían tener capacidad para dinamizar la actividad económica tienen un lugar privilegiado en la agenda.

Con la Ley Antibloqueo queda claro que el gobierno va a desprenderse de empresas públicas y todo apunta a que los grupos que se beneficiarán de esta transferencia de activos son los más cercanos al poder. ¿A dónde puede conducir este capitalismo que William Baumol llamó de oligarcas?

La Ley antibloqueo es un cheque en blanco para que el gobierno tome decisiones sin rendir cuenta y sin una discusión pública. Busca dar seguridad jurídica a inversionistas que, principalmente, serán grupos con los que el gobierno pueda negociar y asegurarse de que quienes tomen el control de ciertos sectores de la economía sean agentes aliados que no generen problemas para el control político de la sociedad. Serán alianzas con nuevos agentes, muchos vinculados con gobiernos de países afines.

También esperaría que grupos económicos locales busquen un acercamiento.

Pero también están los viejos agentes que están desesperados y necesitan que se les tolere y facilite su actividad interna. Esos viejos agentes e incluso los nuevos agentes ante la debilidad de la oposición venezolana entienden que si quieren hacer negocios en Venezuela es mejor hacerlo de acuerdo con el gobierno.

¿Qué característica tendrán estas inversiones? 

No hablamos de grandes grupos económicos, son inversionistas que, por las circunstancias del país, con inestabilidad política, indefinición de la economía, inviabilidad del sector petrolero, tienen cortos horizontes. Estarán dispuestos a poner capital en inversiones de maduración corta, fácil recuperación y altos retornos. No va a haber inversiones a largo plazo, que son las que se requieren para desarrollar sectores básicos. Podrían crear cierta reactivación en algunos sectores, pero hablamos de un crecimiento muy espasmódico. 

¿Dejar atrás el estancamiento tras la caída brutal que ha sufrido la economía implica que a pesar de la desregulación y el espacio que se le abre al sector privado es vital contar con un gobierno que tenga acceso al financiamiento internacional y soporte de los organismos multilaterales?

Por eso decía que la condición política es necesaria, tener el soporte para asumir compromisos a largo plazo y recuperar el acceso al financiamiento externo y el respaldo de organizaciones internacionales y de otros gobiernos para generar credibilidad. Sin eso no habrá inversiones de largo plazo. 

Retomemos el tema de la dolarización de facto. Una característica de estos procesos es que tienen un avance relevante cuando lo que realmente importa a las empresas y las personas es la tasa de los precios en dólares. ¿Cree que estamos en ese nivel de dolarización?

Creo que si no estamos en ese escenario estamos muy cerca. Hoy en día el interés se centra en los precios en dólares, el precio en bolívares significa nada para muchos y poco para los otros. Lo que interesa es saber cuántos dólares vale algo. En una economía donde avanza la dolarización también la tasa de cambio pierde relevancia. 

¿Formalmente el bolívar sigue existiendo y el gobierno paga sueldos en bolívares, pero la dolarización es más profunda que meramente transaccional?

Es mucho más avanzada que un esquema donde el dólar es meramente transaccional. La dolarización comenzó hace décadas, buena parte del ahorro de los venezolanos está en dólares y hoy en día se utiliza como medio de pago, ya se están dolarizando los depósitos de la banca. Falta por dolarizarse el crédito y tarde o temprano eso va a ocurrir.

¿El gobierno está obligado a permitir una mayor dolarización en la actividad de la banca para comenzar a cobrar impuestos en dólares en un escenario donde tiene un enorme déficit en sus cuentas?

La dolarización tiene un altísimo costo fiscal porque no hay una estructura para gravar las operaciones que se realizan internamente con dólares o en divisas en general. Entonces se busca cómo hacer tributar las transacciones en dólares. Será muy difícil desdolarizar esta economía. Volver a hacer política monetaria, cambiaria va a tomar mucho tiempo, eso no está a la vuelta de la esquina; allí están las experiencias de Perú y Bolivia, son países que les ha costado mucho desdolarizarse a pesar de décadas de reformas y crecimiento.

Parlamento Europeo pide a la UE que reconozca a Guaidó como presidente interino
La Eurocámara aseguró que la vía para resolver la crisis es a través de unas elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales y locales “dignas de crédito, inclusivas, libres, justas y transparentes”

Tras una resolución respaldada por 391 eurodiputados (119 votaron en contra y 177 se abstuvieron) el pleno del Parlamento Europeo instó a la Unión Europea (UE) a reconocer a Juan Guaidó como presidente interino legítimo de Venezuela.

El Parlamento también aseveró que no reconoce la legitimidad ni la legalidad de la Asamblea Nacional instalada el pasado 5 de enero, con mayoría chavista, tras unas elecciones cuestionadas el 6 de diciembre.

“Los eurodiputados piden al Consejo y los Estados miembros que reconozcan la continuidad constitucional de la Asamblea Nacional legítima de Venezuela elegida en 2015 -la última ocasión en que los venezolanos pudieron expresarse libremente en un proceso electoral- y del presidente interino legítimo de Venezuela, Juan Guaidó”, indicaron en una nota de prensa.

Igualmente señalaron que la única salida a la crisis que atraviesa Venezuela, es “una vía política, pacífica y democrática, con unas elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales y locales dignas de crédito, inclusivas, libres, justas y transparentes”.

Los eurodiputados también piden la liberación incondicional e inmediata de los más de 350 presos políticos que hay en el país, y reiteran la obligación de proteger los Derechos Humanos.

El acuerdo aprobado en la Eurocámara condena la represión a la libertad de expresión, por parte de la administración de Nicolás Maduro, y el cierre de periódicos y medios de comunicación que no estén alineados políticamente con su gobierno. 

Además saludaron positivamente la decisión del Consejo de ampliar a once personas más las sanciones de la Unión Europea y anima a reforzarlas y extenderlas a más cargos del gobierno de Maduro.

“Los eurodiputados también lamentan la falta de fondos internacionales canalizados hacia Venezuela y piden a la comunidad internacional que haga honor a sus compromisos y desembolse los importes comprometidos para hacer frente a la grave crisis humanitaria, en línea con lo acordado en la conferencia de donantes del 26 de mayo de 2020”, puntualizaron.

Crímenes sin Castigo | La privatización de la seguridad, por Javier Ignacio Mayorca
El incremento explosivo de la extorsión en 2020 revela la creciente incapacidad del Estado para cumplir con una de sus misiones fundamentales

 

@javiermayorca

En la entrega anterior se adelantó que el comportamiento de la extorsión en el país durante 2020 ameritaba una consideración especial, tomando en cuenta el notable incremento en el número de denuncias recibidas y procesadas por los cuerpos de seguridad, en el contexto de la prolongada cuarentena.

La extorsión -así como la concusión- no es un delito cualquiera. Se trata, por decirlo así, de la evidencia más palpable sobre la existencia de estructuras criminales que avanzan en su proceso de organización y crecimiento. En la extorsión, estos grupos ofrecen un valor preciado, como es la seguridad, a cambio de un pago. En este sentido, cuando la extorsión llega a los niveles que hemos visto en el país, nos indica que estamos ante procesos de suplantación del Estado en su función primordial.

La principal herramienta de la extorsión es la amenaza. En su historia de la Cosa Nostra, John Dickie (2006) recuerda que los mafiosos sicilianos eran antes que todo “empresarios de la violencia”, la factual y también la que se asoma, quizá apenas con un gesto o un breve mensaje, expresado en términos elusivos. En la isla del sur italiano, abandonada por la capital, el verdadero poder lo ejercía esta estructura criminal. Y aunque parezca insólito, por mucho tiempo su fuente primordial de recursos no fue el tráfico de drogas sino el cobro por seguridad, o pizzo.

La extorsión es además un delito esencialmente discriminador. Las víctimas son aquellas personas o empresas que, a los ojos de los criminales, pueden pagar por la prolongación de su tranquilidad.

Entonces, quienes no pueden hacerlo quedan a expensas de los delincuentes, puesto que en esos lugares las fuerzas de la ley son vistas como impotentes, ineficaces, cómplices o todo esto al mismo tiempo. Al pagar, ya sea por temor o conveniencia, se concreta una relación entre privados, una especie de contrato verbal, de riguroso cumplimiento.

De la PNB a Yeico Masacre

El llamado Socialismo del Siglo XXI tenía entre sus propósitos la concentración de la mayor cantidad de poder en el Estado, y en específico del gobierno central. La Constitución del 99 fue un punto de partida imperfecto. Hugo Chávez lo sabía, y por eso intentó su reescritura ocho años después. Como no tuvo éxito, optó por un esquema de gradualidad, que Maduro ha continuado.

En el plano de la seguridad ciudadana, la tendencia centralizadora y estatista tuvo una primera expresión en la Ley del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional, implantada mediante decreto habilitante en 2008. En su exposición de motivos, el Chávez-legislador manifestó su rechazo hacia las tendencias privatizadoras en esta materia. Pero no lo hacía por atenerse a un plan diseñado con anterioridad, sino por temor a que se formaran en Venezuela grupos paramilitares como los que proliferaron en Colombia, a la sombra de las llamadas Convivir, cooperativas de seguridad que contaron en su momento con respaldo de Bogotá.

La idea del teniente coronel, tomada luego por Maduro, fue avanzar en lo posible en la suplantación de las policías regionales y municipales -heredadas del proceso descentralizador- por un cuerpo regido desde Caracas, eliminando en el camino cualquier matiz ideológico.

El proyecto, en algún momento evaluado durante la gestión del general Reverol en Relaciones Interiores, fue plegar estos cuerpos a la PNB, para que todos fuesen “revolucionarios, socialistas y profundamente chavistas”.

La iniciativa no tuvo éxito, entre otras razones, porque ya se percibía la imposibilidad de asumir una nómina de más de 120.000 hombres, cuando en ese momento eran unos 26.000.

Las policías quedaron entonces como una carga muy pesada, y al garete. Sus agentes, abandonados a la buena de Dios, con ingresos mensuales que en promedio no llegan a los cinco dólares y sin seguridad social efectiva. Por eso, no debe extrañar el progresivo abandono de las calles por parte de los uniformados. La iniciativa anunciada por la almirante Meléndez, en cuanto a la rápida graduación de 30.000 nuevos agentes, solo confirma que el pie de fuerza de los cuerpos preventivos ha mermado como mínimo en 25 %.

En medio de este deslave policial, uno sospecha que los agentes restantes se mantienen allí gracias a ciertos incentivos: porcentajes o comisiones por multas o remolques de vehículos; el cobro de paso preferencial en estaciones de servicio; la posibilidad de “liberar” más tiempo y así poder trabajar como escoltas, armados y con chapa, y jefes que se hagan de la vista gorda cuando los subalternos trabajan como “parceleros” en las horas de cierre de automercados y panaderías, por citar solo algunos factores, presenciados directamente.

Al final, el agente de aplicación de la ley termina saliéndose de las restricciones que impone la pertenencia a un cuerpo uniformado, y en cierta forma se equipara a grupos como el de Yeico Masacre, que exigen pagos a cambio de tranquilidad.

En 2020 fueron iniciados 394 expedientes por extorsión o por concusión, un delito muy parecido al primero, en el que la solicitud de pago se hace de manera solapada, tal y como lo relató a Efecto Cocuyo un hombre que viajó desde Bolívar a Caracas, y se topó con un PNB que le pidió “colaboración” para el pan, a pesar de que ya le había entregado 400.000 bolívares en efectivo.

Estos episodios pueden formar parte de relatos periodísticos, pero rara vez son consignados en denuncias formales. La mayoría de las extorsiones queda en las llamadas cifras negras, alimentadas por el miedo que suscita la posibilidad de ser objetivo de una violencia mayor. Por todos estos factores, el incremento de 90 % en la extorsión con respecto al año anterior debe ser tomado como un punto de alerta y una señal sobre el estado de inseguridad que atraviesa la ciudadanía. Y es también una prueba de la disolución progresiva del Estado.

Breves

Entre las 9050 víctimas de homicidio reportadas en 2020 en Venezuela, 174 fueron funcionarios policiales o militares -activos o jubilados-, así como escoltas o vigilantes. Según registros conocidos extraoficialmente, ninguno de ellos fue ultimado en el ejercicio de sus funciones, sino en el contexto de robos, ajustes de cuentas, riñas e incluso ataques por sicarios. Pero el motivo más frecuente fue la resistencia al robo, con 82 casos, lo que equivale al 47 % de las víctimas de este selecto grupo. Las muertes en el ejercicio de las funciones fueron mucho menos frecuentes. De acuerdo con estos datos, hubo 46 funcionarios fallecidos en el cumplimiento del deber durante 2020.

Sin embargo, en esta lista se confunden los nombres de aquellos que intentaron actuar en forma correcta con los que usaban el uniforme para beneficio de organizaciones criminales, tal y como sucedió el 14 de noviembre durante el rescate de una víctima de secuestro.

En este caso, efectivos de la policía judicial se enfrentaron a tiros contra funcionarios de ese mismo cuerpo, en la calle principal de Lomas de Urdaneta. Sin lugar a dudas, el suceso que arrojó la mayor cantidad de uniformados caídos ocurrió en el sector La Charca de Apure, el 19 de septiembre, cuando un grupo de acciones especiales adscrito a la 92 Brigada Caribe se enfrentó con insurgentes del Frente 10 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que tenía cautivo en ese lugar al hermano de un exgobernador del departamento colombiano de Arauca. Cuatro militares murieron en este incidente.

El Risk Awareness Council se define como una organización sin fines de lucro basada en Florida y dedicada al estudio y la divulgación de conocimiento sobre riesgos políticos y de seguridad. En enero, divulgó un documento denominado Esto es Venezuela: entre la estabilización y la amenaza de un estado en disolución. Sus autores (Carlos Blanco, José Arocha y Alberto Ray) plantean una caracterización del régimen liderado por Nicolás Maduro como “un ensamblaje reticular y dinámico, que opera en un delicado equilibrio binario de pesos y contrapesos de sus estructuras de mando”, cuyos recursos en este momento estarían destinados por completo a la preservación del poder.

“Ha fraccionado el territorio dándolo en comodato a organizaciones criminales que lo explotan en una dinámica sinergia”.

Según este análisis, la cesión de parcelas a tales estructuras al margen de la ley no implica la pérdida de control. Por el contrario, detrás del caos aparente, ocasionado por una feudalización del país, subyace un “esquema cooperativo” entre los que rigen en los distintos lugares (FARC en el Sur del Lago de Maracaibo, el ELN en enclaves mineros de Bolívar o Amazonas, el Tren de Aragua o la megabanda del Coqui) y la élite gobernante. Se trata de una descripción interesante, que contribuiría a explicar por qué el régimen ha mostrado tanta capacidad para eludir y recuperarse de los golpes, en medio de una crisis devastadora. Los autores, por otra parte, son poco optimistas en cuanto a la posibilidad de una salida negociada. Por el contrario, sostienen que eso estabilizaría al régimen e incrementaría el riesgo de la internacionalización del conflicto.

Para comunicarse con el autor de esta columna, enviar informaciones, datos o relatos sobre la criminalidad del país, puede escribir al correo electrónico [email protected], o enviar mensajes directos a las cuentas TW @javiermayorca e IG @crimenessincastigo.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Venezuela registra 574 casos de COVID-19 y 6 fallecidos
Uno de los casos “importados” proviene de las Islas Turcas y Caicos, aunque Venezuela no ha activado vuelos en esa ruta

Este miércoles, 20 de enero, la vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que en las últimas 24 horas se registraron 574 casos de COVID-19, con lo cual la cifra de contagios aumentó a 121.691 en todo el país.

La información la ofreció a través de su cuenta de Twitter, donde señaló que del total de estos casos 550 son comunitarios y 24 son “importados”, de venezolanos que han regresado al país. 23 son provenientes de México y 1 de las Islas Turcas y Caicos, aunque oficialmente esa ruta aérea no se encuentra habilitada en este momento.

Los países con los que se han permitido vuelos son México, Bolivia, República Dominicana, Panamá y Turquía. Rodríguez no ofreció ningún otro detalle sobre este paciente o el vuelo.

Sobre los casos comunitarios, la vicepresidenta indicó que el estado con mayor cantidad de contagios es Lara con 98; seguido de Distrito Capital con 92; Zulia con 92; Mérida con 71; Miranda con 47;  Vargas con 43; Yaracuy con 28; Táchira con 20; Trujillo con 17; Falcón con 16; Anzoátegui con 11; Apure con 5; Cojedes con 2; Aragua con 2; Portuguesa con 2; Amazonas, Barinas, Delta Amacuro con 1, cada uno.

De estos contagios, 260 son mujeres; 290 son hombres y hay 27 menores de edad contagiados.

Cero aislamiento domiciliario

Delcy Rodríguez también señaló que del total de casos registrado en el país, hasta la fecha, se han recuperado el 94% de los pacientes, con lo cual solo habría 6.587 casos activos. 

Además dijo que 4.341 pacientes están en hospitales; 2.042 en CDI; 204 en clínicas privadas; 1.112 fallecidos y no hay personas en aislamiento domiciliario. Rodríguez no detalló si este cambio se debe a que estos pacientes se recuperaron o fueron hospitalizados.

La vicepresidenta informó que se registraron 6 fallecidos por el virus: 2 hombres de 36 y 57 años de Miranda; 2 hombres de 79 y 47 años de Mérida; 1 mujer de 63 años de Yaracuy y 1 bebé de seis meses de Bolívar.