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Científicos reaccionan con cautela ante la vacuna rusa contra el COVID-19
Los resultados de ensayos clínicos en fase I y II aún no han sido liberados. Y la crucial fase III apenas comienza
La Asociación de Organizaciones de Ensayos Clínicos criticó al gobierno ruso y considera que las reglas para este tipo de estudios están “escritas en sangre” y no se pueden violar

 

@mrs_yaky

 

El gobierno ruso anunció este 11 de agosto que había registrado la primera vacuna contra el COVID-19, enfermedad pandémica que, a la fecha, le ha arrebatado 736.000 vidas al mundo. 

La vacuna fue bautizada como “Sputnik V” en homenaje al satélite soviético que marcó un hito en la Guerra Fría, y se le añadió  una “V” que para ellos representa la “victoria” en esta nueva carrera, ahora científica, pero siempre matizada por los intereses políticos del Kremlin. 

De hecho fue el propio Vladimir Putin, presidente ruso, el encargado de comunicar la noticia al mundo, durante una videoconferencia con miembros del gobierno que fue retransmitida por la televisión.

“Esta mañana, por primera vez en el mundo, se ha registrado una vacuna contra el nuevo coronavirus. Sé que es bastante eficaz, que otorga una inmunidad duradera”, aseguró Putin en la conferencia en la que le colgó a Rusia simbólicamente una medalla como la “primera nación” en registrar una vacuna contra el coronavirus. 

Putin incluso reveló que su propia hija fue inoculada con la vacuna y que solo tuvo como reacción secundaria “un poco de fiebre y nada más”.

El anuncio vino seguido del estreno del sitio oficial de la vacuna en el que se indica que más de 20 países han expresado su interés en adquirirla, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Indonesia, Filipinas, Brasil, México e India.  Al parecer, estas naciones ya han encargado 1.000 millones de dosis de la vacuna que comenzará a producirse en septiembre.

La vacuna rusa es de tipo vectorial. Los componentes de vacunas ensayados (dos)  fueron realizados con vectores de adenovirus humanos -causantes del resfriado común- que fueron atenuados o debilitados para que no se repliquen en el organismo de la persona sana. Contienen el gen de una proteína del nuevo coronavirus (SARS-CoV-). La intención es estimular la respuesta inmune del individuo sano y la vacuna sería aplicada en dos dosis, la segunda sería administrada tres semanas después de la primera. 

Previsión en la comunidad científica

En un texto publicado el 5 de agosto pasado, Runrunes anticipó que había escepticismo e inquietud en el mundo científico por el anuncio ruso de que en cuestión de días registraría la primera vacuna contra el coronavirus. Y esto porque el prototipo no ha cumplido aún con todos los pasos científicos para garantizar que sea seguro, que genere la inmunidad esperada y que sea eficaz. 

En su última actualización del 10 de agosto sobre el panorama de las vacunas candidatas contra el COVID-19 (disponible en este enlace), la Organización Mundial de la Salud registra el prospecto ruso entre las 28 candidatas a vacunas que están en fase de evaluación clínica (prueba en humanos). En Fase I, la potencial candidata a vacuna es probada de forma limitada en humanos (entre 20 a 100 personas). Se evalúa si es segura, sus efectos biológicos y secundarios y las dosis adecuadas.

Pero la OMS solo tiene reportes de los ensayos en Fase I de la vacuna rusa. Se necesitan al menos tres fases para aprobar una vacuna con todos los rigores científicos necesarios. La tercera es especialmente importante, porque es la “prueba de fuego” de la vacuna, el estudio más amplio en el que es probada en miles de personas en distintas regiones para comprobar que efectivamente previene la enfermedad.

Los resultados de los ensayos en fase I y II de las seis vacunas que la OMS registra en fase III y producidas en EEUU, Reino Unido, Alemania y China han sido abiertamente compartidos. Por lo pronto, la seguridad, eficacia e inmunogenicidad de la vacuna rusa sigue siendo una incógnita pues, más allá de los comentarios de voceros del gobierno ruso y de científicos del Instituto Gamaleya, no han sido liberados los resultados escrutables sobre las pruebas en fase I y II .

Tras conocer el sonado anuncio ruso del registro de la vacuna rusa, un vocero de la OMS afirmó el propio 11 de agosto que este fármaco deberá seguir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo para todas las candidatas. 

“Acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad“, señaló en rueda de prensa el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic. El experto también añadió que están en contacto con las autoridades rusas y de otros países para analizar los progresos de las distintas investigaciones porque esperan que las vacunas “se muestren seguras y eficientes”.

En redes sociales, varios expertos comentaron que esperan más datos sobre la vacuna que Rusia registró y comenzará a producir. 

“Una vacuna sin fase 3, sin rigor ni revisión de pares, no sólo tiene una eficacia incierta, sino también incierta es su seguridad. Pondría en riesgo además la aceptabilidad de otras vacunas. En Ciencia y en Salud Pública no se valen atajos”, escribió en su cuenta en Twitter Julián Fernández Niño, doctor en Epidemiología y director nacional (E) de Epidemiología y Demografía del Ministerio de Salud y Protección Social en Colombia. 

El comentario fue secundado por el médico infectólogo venezolano Julio Castro, quien agregó: “Solo agregaría: no importa quién la produzca, la ciencia es igual en todas partes”.

Otro experto, pero en el área de Farmacia, el profesor e investigador español Gorka Orive advirtió sobre los riesgos de usar vacunas de forma masiva sin haber cumplido todas las fases.

“NUNCA me vacunaría con una vacuna (por la rusa) que no haya sido evaluada en fase III. Sin datos científicos no es posible saber si funciona. El riesgo: la seguridad de los vacunados y la desacreditación de las vacunas (que es lo último que necesitamos)”, opinó también en Twitter

Añadió que su crítica a la vacuna no es porque sea rusa: Es un tema de reglas científicas en el desarrollo de medicamentos. Hay una fases clínicas que aseguran eficacia y seguridad. Son indispensables. No se puede acabar una maratón corriendo 15 km”.

Un día antes del anuncio, la Asociación de Organizaciones de Ensayos Clínicos (OTCA, por sus siglas en inglés) con sede en Moscú y que representa a las principales compañías farmacéuticas del mundo en Rusia,  había instado al ministerio de salud ruso a posponer el registro de la vacuna hasta después de concluidos los ensayos de fase tres.

Esto porque, hasta principios de agosto, menos de 100 personas habían recibido oficialmente la vacuna contra la coronavirus (en los ensayos) y su uso generalizado podría ser peligroso, denunciaron en una carta enviada al ministro de Salud ruso, Mikhail Murashko.

“¿Por qué todas las corporaciones siguen las reglas, pero las rusas no? Las normativas para hacer ensayos clínicos están escritas con sangre. No se pueden violar”, manifestó vía telefónica a Bloomberg la directora ejecutiva de la organización, Svetlana Zavidova.

Agregó: “Esta es una caja de Pandora y no sabemos qué les ocurrirá a las personas que hayan recibido una vacuna no probada”.

El prestigioso virólogo venezolano, José Esparza, comentó que el proceso de desarrollo de vacunas como la de Estados Unidos ha sido transparente, no así el adelantado por Rusia:  “En Estados Unidos sabemos lo que se está haciendo, se publica, tenemos información sobre eficacia y seguridad, pero esa información no existe en China, menos en Rusia”, dijo en una entrevista el pasado 7 de agosto, aunque añadió que el jefe de Inmunología del laboratorio que desarrolla la vacuna rusa es su amigo y un “científico extraordinario”.

Explicó que la importancia de la fase III es porque en esta instancia se  cambia “el creer por el saber” y se obtiene la respuesta final sobre si la vacuna funciona o no. 

El alegato científico de Rusia

En el sitio web oficial de la vacuna rusa https://sputnikvaccine.com/ se asegura que, antes de su registro, la vacuna pasó por todas las etapas de los ensayos preclínicos de eficacia y seguridad. 

“Estos incluyeron experimentos con varios tipos de animales de laboratorio, incluidas 2 especies de primates”, aseguran. Precisan además que los ensayos clínicos de fase 1 y 2 de la vacuna se completaron el 1 de agosto de 2020. 

“Todos los voluntarios toleraron bien las pruebas, no se registraron efectos adversos graves o inesperados. La vacuna indujo la formación de una alta respuesta inmune celular y de anticuerpos. Ningún participante en el ensayo clínico actual ha contraído el coronavirus después de la administración de la vacuna. La alta eficacia de la vacuna se confirmó mediante pruebas de alta precisión para anticuerpos en el suero sanguíneo de voluntarios (incluido un análisis de anticuerpos que neutralizan el coronavirus), así como la capacidad de las células inmunes de los voluntarios para activarse en respuesta a la proteína S de la ‘espina” del coronavirus, lo que indica la formación de una reacción inmune, tanto de anticuerpos como celular, en respuesta a la vacunación”, se lee en un apartado del sitio web en el que detallan los ensayos clínicos adelantados hasta la fecha.

Los dos enlaces para libre revisión que comparten en el sitio oficial de la vacuna remiten a la plataforma ClinicalTrials, la mayor base de datos de ensayos clínicos administrada por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Los documentos fueron publicados el 18 de junio de 2020 y su última actualización fue el 7 de julio. Allí explicaban que los estudios eran abiertos, no aleatorizados, prospectivos y que se dividían en dos etapas: una en la que trabajarían con 18 voluntarios sanos y otra con 20. La intención era evaluar la “seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad” del fármaco.

La fecha estimada de finalización de los estudios era el 15 de agosto de 2020, por lo que los resultados concretos de estos ensayos clínicos no están disponibles todavía para revisión científica abierta. Y esto es lo que causa preocupación en científicos de todo el mundo.

Rusia asegura que su vacuna es única en el mundo puesto que, con el objetivo de asegurar una inmunidad duradera, los científicos desarrollaron la “idea novedosa” de usar dos tipos diferentes de vectores adenovirales (rAd26 y rAd5) para la primera y segunda dosis de la vacuna, reforzando así su efecto inmunizador.

“El uso de adenovirus humanos como vectores es seguro porque estos virus, que causan el resfriado común, no son nuevos y existen desde hace miles de años”, alegan en el portal oficial de SputnikV.

La tercera fase de las pruebas clínicas, según refieren, comenzará el 12 de agosto con más de 2.000 participantes en Rusia y varios países de Oriente Medio, incluidos los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y de América Latina, como Brasil y México. Aún sin pasar por esta etapa tan importante, anunciaron con bombos y platillos que ya tenían lista su vacuna. 

Las seis vacunas que están en fase III de prueba y que son reconocidas por la OMS en esa instancia no serán registradas hasta que haya un resultado confiable sobre su eficacia en esta última etapa de investigación clínica. Rusia se colgó a sí misma una medalla en una carrera de largo aliento en la que aún resta kilometraje. 

#GuachimánElectoral: Parlamentarias 2015 versus parlamentarias 2020: a fuerza de diferencias y semejanzas
Unas instituciones alineadas para crear un ecosistema electoral a la medida y una crisis a toda escala son fenómenos que se repiten de cara a la elección de nuevos diputados, mientras que “la novedad” consiste en menos derechos a los indígenas y una pandemia

El Pitazo 

Los últimos procesos electorales en Venezuela han estado signados por las irregularidades y violaciones a la Constitución y a la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) por parte de las dos instituciones que debían garantizar, precisamente, la transparencia electoral: el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Las elecciones de 2015, donde se eligió la actual legislatura de la Asamblea Nacional, fueron, quizás, las últimas en ser medianamente competitivas, pero no exentas de irregularidades. Desde el #GuachimánElectoral presentamos algunas de las semejanzas y diferencias de aquel proceso con respecto al que se dará el próximo 6 de diciembre:

El espejo

– Fecha: la más obvia de las semejanzas entre el proceso electoral del 2015 y el de 2020 es la fecha: 6 de diciembre. En ambos casos, el día fue elegido y anunciado de manera tardía. El día de las elecciones coincide con la semana en que corresponde la semana de flexibilización de la cuarentena, bajo el esquema 7+7 que ha implementado el chavismo.

– Situación país: otra de las coincidencias es que en 2015 Venezuela presentaba una crisis económica importante. El proceso que se dará el 6 de diciembre viene acompañado de la profundización de la crisis económica y política y con un elemento extra: la pandemia por coronavirus.

– Instituciones alineadas: el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha jugado un rol importante en el camino electoral venezolano y en la consecuente desconfianza de los venezolanos para transitarlo. En 2015, el informe del Observatorio Electoral Venezolano (OEV) denunciaba que se vencía el periodo de tres rectores del CNE. El TSJ decidió ratificar a dos rectoras y nombrar a un nuevo rector. En 2020, luego de un intento de acuerdo político entre oposición y gobierno para designar un nuevo CNE, fue nuevamente el TSJ el que designó a los nuevos rectores del Poder Electoral e impuso, contrariando las leyes, a la presidenta y el vicepresidente del ente comicial.

– Configuración a la medida: hace cinco años, como ahora, el TSJ afectó con sus decisiones a algunos partidos políticos. En 2015, el máximo tribunal decidió intervenir y desconocer la legitimidad de las direcciones nacionales de Copei, el MIN y el MEP. Para el proceso de 2020, tres de los principales partidos opositores están intervenidos con una dirección también impuesta por el TSJ: Acción Democrática (AD), Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP). A estos les arrebataron siglas y colores para dárselas a dirigentes que adversan la gestión del actual presidente del Parlamento y que están siendo investigados por vínculos con la corrupción.

La otra acera:

– Nuevo sistema de adjudicación: el CNE, con aval del TSJ, creó un nuevo ecosistema electoral que aumenta el número de diputados, de los 167 que se eligieron en 2015, a 277.

– Pandemia: a diferencia de otros procesos electorales, incluido el del 6 de diciembre de 2015, en 2020 se pretende ir a unas elecciones complejas en medio de una pandemia, sin que el CNE haya explicado cuáles serán las garantías de bioseguridad para todos los involucrados en el proceso y particularmente para quienes participarán como electores.

– Vulneración a los indígenas: tras el resultado de las elecciones de 2015, los diputados indígenas fueron la manzana de la discordia. Una sentencia de la Sala Electoral del TSJ, presidida entonces por la Magistrada Indira Alfonzo, hoy presidenta del CNE, dejó sin representación indígena al estado Amazonas durante los cinco años de legislatura. Ahora, la transgresión es la forma en cómo los indígenas elegirán a sus diputados: sin voto directo, universal y secreto y tres días después de las elecciones generales.

– Sin saber cómo se votará: en marzo de este año, la entonces presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informaba que 40.000 máquinas de votación habían resultado afectadas tras un incendio en los galpones del ente electoral. A la fecha, no hay información de cómo se garantizará que el sistema de votación sea automatizado, tal como lo establece la Constitución.

Menos es menos: el actual cronograma electoral establece 15 días de campaña electoral, pese a que ese proceso implica promoción de candidatos en un contexto con pocos medios de comunicación, variaciones del sistema de asignación de escaños y movilidad restringida por el COVID-19. En 2015 la campaña duró 21 días.

– Más recortes: El cronograma para este 6 de diciembre tiene, además, 12 actividades menos que en 2015. Estas son tareas que fueron eliminadas o fusionadas sin justificación técnica. En cuanto a las auditorías, en 2015 se efectuaron 20, mientras que para este 2020 se anunciaron 15.

3×3 | La oposición tiene opciones ante las elecciones legislativas
Benigno Alarcón considera que las 27 organizaciones no deben participar en los comicios y que deben prepararse para una etapa post electoral
Marisela Betancourt expresó que la oposición debe aterrizar su discurso a la realidad de la gente para lograr una movilización

@saracosco

27 organizaciones políticas de la oposición decidieron rechazar y no participar en las elecciones legislativas convocadas para el próximo 6 de diciembre. Mediante un comunicado publicado el 2 de agosto, aseguraron que la decisión responde a la falta de garantías para que el voto sea respetado.

Al día siguiente, la diputada Delsa Solórzano (Encuentro Ciudadano-Miranda) aseguró que “en los próximos días” se daría a conocer la ruta alternativa para poder generar un cambio político. Agregó que todas las organizaciones están planteando sus opciones para poder llegar a un consenso y presentarle el plan al país. 

La analista y experta en marketing político Carmen Beatriz Fernández, el director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB, Benigno Alarcón y la politólogo Marisela Betancourt nos dan su visión sobre la decisión de la oposición de no participar en los comicios, las posibles estrategias que podrían o deberían aplicar y  las oportunidades reales de promover la movilización ciudadana. 

Teniendo en cuenta los estudios que hablan de la disposición a votar de una buena cantidad de personas ¿Debe el G4 reconsiderar su posición?

Carmen Beatriz Fernández

No lo creo, no. El G4 más las otras 23 organizaciones llegaron a esa decisión por alguna razón, que tiene que ver con que no se pudo avanzar en los intentos que venía haciendo Noruega y Europa de que hubiese una mejora de las condiciones y una postergación electoral. 

Llegan a esa armonización por una razón determinada que creo que es una razón potente. No es una locura. Además, al final el liderazgo no debe dejarse guiar por las encuestas. Las encuestas son súper importantes, pero el liderazgo debe estar allí por alguna razón. 

Benigno Alarcón

No, honestamente no creo. Es alta (la disposición a votar) si la oposición participa y está por debajo un 50%, si no participan. El problema que está teniendo es que la mayoría de los que sí participan en cualquiera de los escenarios, es el Gobierno y la gran cantidad de gente que no participa, es oposición.

Básicamente es por cuestionamientos a las condiciones. Es decir, porque con este CNE no confío, porque mi voto no elige. Pero nuevamente el problema básico, no tiene que ver con el hecho de que yo participo si gano y si no gano, no participo.

El problema es que ha habido una arremetida brutal del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral contra la oposición y la han dejado incluso sin sus partidos. 

Honestamente no veo ningún indicador en el estudio (de Delphos) que me diga que la oposición debió haber participado. Creo que esta va a ser una elección con muchísima abstención, que va a votar bastante menos del 50% de la gente. Las condiciones dificultan mucho la participación.

Marisela Betancourt

Primero hay que establecer una diferencia entre abstenciones. Es decir, no es lo mismo la abstención de 2018  que la abstención que se pretende convocar en el 2020. 

La abstención del 2018 tuvo otro contexto, veníamos de una mesa de diálogo y las elecciones presidenciales eran uno de los puntos más álgidos que se negociaba. La abstención del 2018 permite posicionar a Venezuela en la agenda internacional. Se logra con esa abstención, un lobby muy importante en materia internacional.

Pero hoy el escenario es otro. Tenemos una oposición desgastada, fragmentada, que no cumplió con lo que prometió. Y hay unas elecciones legislativas que están previstas constitucionalmente, es decir, no hay escapatoria. Son elecciones que están previstas constitucionalmente, tienen que hacerse. 

La encuesta de Delphos me parece que fue lapidaria porque hay un marco de referencia de que la política venezolana se circunscribe a algunas vocerías y algunas redes sociales. Y resulta que eso no es así. Según las encuestas hay un 25% de abstención, de gente que no irá bajo ninguna circunstancia y un 60% de personas que está dispuesto a votar. 

El venezolano siempre ha preferido votar que abstenerse, es decir, en 2018 la cifra de de las encuestadoras sobre los venezolanos dispuestos a votar tampoco fue muy diferente a la cifra que están presentando en la actualidad. Sin embargo, la abstención, acompañada de una estrategia, logró conquistar espacios políticos, especialmente en un escenario internacional. 

Más allá de votar o no, ¿Qué estrategia podría implementar la oposición?

Carmen Beatriz Fernández

Mucho más importante que mandar a votar o no, es que la decisión fue tomada en unidad y en amplio consenso, porque eso al final en el estado calamitoso de la república en Venezuela, tiene gran importancia el que la oposición se mantenga unida. 

Ahora bien, decidir no participar sin que tengas una estrategia, tampoco sirve de mucho. Entonces, ¿cuál es la estrategia? Es una pregunta nada fácil, porque como hemos venido viendo, ninguna de las opciones que tenía la oposición eran buenas.  

Hay que pensar un poco fuera de la caja y ver qué cosas pueden hacer que permitan incidir en la agenda pública sin reaccionar a las trampas que está poniendo el gobierno. No está fácil, pero, una muy importante tiene que ver con trabajar el músculo político y hacer avance democrático. 

Primero hay que construir padrón electoral, no tanto dentro como fuera del país. El padrón de afuera es muy importante. Alcanza esos cinco millones de electores que viene a ser un 15% del registro nacional, sino que más allá de eso, tiene una visibilidad y un valor simbólico importantísimo.

Otra cosa que tienen que resaltar es explicar por qué este proceso no tiene las condiciones y no es formalmente una elección. Una de ellas sería sobre el despojo del voto a las comunidades indígenas, una cosa gravísima, desconociendo los usos y costumbres de la población indígena venezolana.

Otra importante creo que es la grosería del crecimiento del número de escaños, que fue una cosa que se sacaron debajo la manga para complacer el reparto de curules, donde le estás dando más peso a las poblaciones rurales, ergo, a las poblaciones más chavistas del electorado. 

También hay que alcanzar, en estos meses pre electorales, compromisos de acuerdo bipartisano -de dos partidos políticos- en contra del régimen de Maduro, en estos meses preelectorales en Estados Unidos. Luego sería bueno un trabajo diplomático para tratar de que no se te escape nadie de esa coalición de 60 países.

Benigno Alarcón

Hay que mirar más allá de una decisión táctica, por decirlo así, entre votar y no votar. Y hay que plantearse más bien una decisión estratégica. Es decir, si voto cuáles son los pasos que vienen posteriormente para lograr un cambio político y si no voto, igual.

Se debe tener claro que si bien la oposición nunca debe renunciar a la vía electoral, porque es una de las vía más importante para generar un cambio político. Yo diría que la más importante, eso no implica que tienes que ir a cuanta elección te ponen por delante, porque hay elecciones que pueden jugar completamente en tu contra. 

Porque te quitan el partido político, porque te inhabilitan los candidatos, porque te ponen condiciones que son inaceptables, porque no hay ningún elemento que te permita generar cierto nivel de competitividad, porque no tienes testigos que certifiquen el resultado de esa elección, como la observación internacional.

Esto que están ofreciendo ahora, no es observación, porque sería que vengan unas personas que entran inclusive desde antes de convocar a la elección y ven cómo se arma el tema con las máquinas y ven cuáles son las reglas de juego y cómo es el acceso a los medios. Eso es observación internacional y eso justamente es lo que el gobierno no quiere. 

Entonces bajo esas condiciones, ir a unas elecciones, desde mi punto de vista no tiene mucho sentido y es garantizar una derrota a tu gente y hacer que tu gente el día de mañana te respete menos, esté menos dispuesta a seguirte porque lo llevaste a una derrota. Entonces eso creo que hay que tomarlo en cuenta.

Marisela Betancourt

Hay que ver cuál es la estrategia que va a acompañar esa abstención en un país cada día más despolitizado. Hasta ahora no se ha planteado ninguna. Se comentó sobre la continuidad administrativa que es un sin sentido. 

Si la oposición pierde la Asamblea Nacional, ya no serán representantes de un poder del Estado, pierden el terreno que ganaron en 2015, ¿cuál es el objetivo de perder ese espacio? Porque si ya no eres presidente de la Asamblea Nacional, pero a la vez te proclamas Gobierno, básicamente, lo único que queda es el exilio, porque se convierte en sedición. 

Más allá de reconsiderar ir o no ir a elecciones, el G4 tiene que reconsiderar la arrogancia con la que se ha manejado, porque no está ofreciendo nada más allá de lo meramente declamativo y de un diagnóstico descriptivo que eso lo puede hacer cualquiera.

La dirigencia está allí no sólo para describir un escenario catastrófico que estamos viviendo, sino para para guiar ese sentimiento de rechazo al gobierno hacia un camino que se materialice.  

Es decir, el gobierno tiene como meta dividir a la oposición, eso está más que claro. Pero que la oposición excluya a otro sector que también quiere derrotar al gobierno en vez de establecer alianzas en las diferencias, me parece que es un poco arrogante. 

Siempre he pensado que la oposición, para ser efectiva ante lo avasallante que es el poder político de este gobierno, tiene que empezar a sorprender. Hasta ahora la oposición ha sido muy previsible y el gobierno eso lo sabe también.

Creo que un llamado sorpresivo a votar masivamente y darle a esta elección una connotación, a lo mejor más plebiscitaria, podría reactivar la movilización.

¿Cómo pudiese la oposición aprovechar esta convocatoria electoral para intentar movilizar a la base opositora?

Carmen Beatriz Fernández

Esto no es una elección, ni siquiera por el hecho de que es una elección írrita, sino que es una elección muy particular, porque la pandemia que tenemos encima es tan grave y tan omnipresente que cualquier estrategia política debe incluirlo como parte del mensaje.

Lo que debe resaltar la oposición, es que no se pueden hacer elecciones en medio de esta pandemia, y si lo hacen es porque son unos irresponsables y no les está importando en lo absoluto el desenlace y los perjuicios que le está causando a la población.

En este sentido, la COVID-19 es una oportunidad, porque la pandemia, está generando cambios importantísimos en el electorado a nivel global. La gente está buscando nuevos referentes que sean más responsables, más apegados a la verdad y más científicos. 

Benigno Alarcón

Estamos en momentos muy difíciles para poder movilizar a la gente, porque primero estás en una pandemia y es una realidad, no es un mito. Obviamente, en condiciones de esta naturaleza, que le digan a la gente que manifieste, que se movilice, es cuesta arriba. 

Lo que sí creo es que a la oposición le toca prepararse para un escenario post electoral. Lo que sí puede lograr la oposición desde un punto de vista realista, es que no se reconozca la validez de esta elección. Tengo la impresión de que una parte muy importante del país y de la comunidad internacional, no van a reconocer el resultado. 

Eso sirve para mucho, porque el no haber reconocido la elección presidencial generó grandes problemas a Maduro, empezando por congelación de cuentas en el exterior que no ha podido mover.

También hay países que tendrán que pensarlo más para hacer negocios acá, porque si países como Estados Unidos o la misma Unión Europea o buena parte América Latina dicen que no reconocen a esa Asamblea Nacional, yo me lo pensaría para firmar un contrato, aunque tenga la aprobación legislativa de esa Asamblea, porque puede pasar que si este gobierno el día de mañana no está, el nuevo gobierno, se niegue a reconocer los contratos y lo que se invirtió. 

Se ponen en una posición de riesgo tremenda al final del día. Entonces sí tiene un efecto en el hecho de que hacer negocios en Venezuela, aliarse con el régimen, terminen siendo operaciones de muy alto riesgo para cualquier país. 

Lo que la oposición puede conseguir, es que no se reconozca la elección. Otro tema como la continuidad administrativa, tengo dudas de que eso sea posible. 

Marisela Betancourt

Una elección siempre es una oportunidad de oro para la movilización. y más ahora que que hay una especie de letargo político en la sociedad. Pero para empezar a movilizar a las bases hay comenzar a hablar con la verdad, a dejarse un poco de relatos orientados hacia soluciones inmediatas e ir  más a lo real.

Creo que en la medida en que el discurso se acerque más a la realidad que vive la gente se va lograr la confianza necesaria para la movilización.

Hubiese sido tal vez interesante ver una propuesta de la oposición, de llamar a votar masivamente, de darle una connotación más plebiscitaria a esta elección. Es decir, una connotación más de vamos a votar en contra de este gobierno, más allá de la naturaleza de la elección, que es legislativa. Que pueda de alguna manera ir preparando el terreno hacia un futuro referéndum revocatorio. 

Hay que ver si estamos a tiempo o no. Hay que ver cuales son los dilemas internos dentro de la oposición. No puede haber una movilización aislada. Primero hay que legitimar el discurso ante la sociedad. Por eso digo que en la medida en que el discurso se corresponda más a la realidad, se va allanar el camino para movilizar a la gente.

11 lineamientos de la Academia de Ciencias para manejar la COVID-19 en Venezuela
La Academia de Ciencias estableció una serie de lineamientos para manejar la COVID-19 en Venezuela

Foto: Rayner Peña/EFE

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales advirtió a inicios de mayo sobre un pico de contagios de COVID-19, que llegaría entre junio y septiembre.

De acuerdo con el informe, la Academia de Ciencias proyectó que en ese período de tiempo los casos diarios podrían ir de 1000 a 4000.

Este primer pico se alcanzó por primera vez este martes 11 de agosto, cuando Jorge Rodríguez reportó 1.138 nuevos casos de COVID-19.

La Academia de Ciencias, que ha seguido de cerca el comportamiento de la pandemia, estableció una serie de lineamientos para manejar la COVID-19 en Venezuela.

Para hacerlo, el organismo desarrolló los puntos en conjunto con la Academia Nacional de Medicina, Instituto de Medicina Tropical de la UCV, Alianza Venezolana y la Sociedad Venezolana de Infectología.

Lineamientos

1.- Política comunicacional de prevención

La Academia considera necesario alertar sobre los riesgos de este virus a toda la población, incluyendo grupos especiales como personas con hipoacusia, invidentes, etnias indígenas, entre otros.

A juicio de la organización, esta política debe ser transparente y orientar sobre cómo minimizar el contagio, además de generar confianza para garantizar la respuesta a los ciudadanos.

Por otra parte, la Academia cree que si los ciudadanos comprenden los riesgos del virus, podrán emplear medidas preventivas como el buen uso de mascarillas y mantener el distanciamiento social.

Capacidad diagnóstica

Disponer de una capacidad diagnóstica suficiente, descentralizada y eficiente es de suma importancia para la Academia de Ciencias, tomando en cuenta que esto ayudaría a ubicar rápidamente focos de contagio.

Según el texto, esta capacidad no debe ser menor de 8.000 a 10.000 pruebas PCR-RT diarias, y que las mismas no tarden más de tres días en dar los resultados.

Equipos de rastreadores sanitarios

Se deben encargar de la detección y seguimiento de casos de COVID-19. Son equipos clave en la fase de transmisión comunitaria, así como para mantener el control.

De acuerdo con criterios internacionales, Venezuela debería tener al menos 6.000 rastreadores sanitarios, quienes deben fungir como orientadores y no podrán llevarse de sus casas a personas con diagnósticos positivos.

Aislamiento y protocolos

Para el caso de las personas que fueron aisladas en sus casas o en centros de atención primaria, se deben cumplir los protocolos para el tratamiento de síntomas y cumplimiento efectivo de la cuarentena.

Además, el aislamiento en los centros debe ser facultativa y a juicio del paciente, enfatizando en que el mismo nunca debe ser obligatorio, pues la Academia de Ciencias considera que el aislamiento forzoso “es una violación flagrante” de los derechos fundamentales y promueve la evasión al diagnóstico y subregistro.

Nivel de sistema hospitalario

El sistema hospitalario nacional deben contar con el nivel adecuado de funcionamiento, así como estar dotado de recursos para dar atención a los pacientes. También debe contar con recurso humano preparado, es decir, personal médico calificado.

Según la Academia de Ciencias, para el número de la población venezolana, el número de camas de cuidados intensivos con soporte ventilatorio, no debe ser menor a 1.300 y su uso debe hacerse bajo criterios médicos claros.

Protocolos ajustables

Para la atención a los pacientes contagiados se deben aplicar protocolos de tratamiento ajustables, los cuales deben comprender el empleo de medicamentos en fase de ensayo o “modo compasivo”.

Vale destacar que, la administración de los medicamentos debe ser evaluada por la Comisión Bioética y estar aprobada por el representante legal del contagiado o él mismo, mediante un documento escrito.

Equipo multidisciplinario

Médicos, virólogos, epidemiólogos, matemáticos, profesionales de la salud, sociólogos, economistas y antropólogos deben conformar el equipo que se encargue de diseñar políticas públicas, con el objetivo formular estrategias y protocolos fundamentados en evidencias científicas, para minimizar el impacto de la pandemia de COVID-19 sobre los sectores económicos de la población.

Disponibilidad de información epidemiológica

La información debe incluir el número de casos sospechosos, infecciones confirmadas, día del inicio de síntomas, día del diagnóstica, cantidad de pruebas PCR negativas y positivas por día, número de muertes por COVID-19 con la prueba PCR que lo respalde, número de muertes de pacientes con cuadros clínicos compatibles con el virus, entre otros.

También, la Academia de Ciencias considera necesario informar sobre infectados y fallecidos por edad, trabajadores de la salud infectados y fallecidos, ubicación del paciente y el trabajador en estado, municipio y parroquia.

Una propuesta importante de estos lineamientos, es retomar el Boletín Epidemiológico semanal, tomando en cuenta que la transparencia al comunicar la situación epidemiológica, aumenta la confianza de la comunidad médica y la población.

Medidas de restricción y flexibilización

Sobre este punto, la Academia enfatiza en que ambas medidas deben basarse en “criterios transparentes que incluyan metas objetivas”, clasificación de los sectores de la economía, evaluaciones continuas de la tasa de contagio, casos nuevos, capacidad hospitalaria y proyecciones a mediano y corto plazo de modelos matemáticos.

Además, el texto recuerda que la OMS estableció que para tomar medidas de flexibilización, deben existir criterios como la verificación de una transmisión controlada, así como implementar un sistema de vigilancia epidemiológica y medidas preventivas.

Medidas sociales y económicas

Ante la paralización de tantos sectores de la economía por la cuarentena, se requiere implementar medidas que permitan el sostén de la misma, así como de los ciudadanos. Para esto, es necesario “establecer un compromiso entre el impacto de la pandemia y los efectos socioeconómicos de las medidas implementadas”.

Al respecto, la Academia de Ciencias establece que el compromiso debe estar concertado con todos los sectores del país “y no de manera unilateral”. Urgen además a implementar un programa de protección del ingreso de las familias, por lo menos entre agosto y septiembre, para ciudadanos sin empleo o que se dedican al comercio informal.

México, Nicaragua y Venezuela son los únicos países de América Latina que hasta ahora no tienen programas para proteger el ingreso de familias, según detalla el comunicado.

Comunidades

Las comunidades deben participar en el combate a la pandemia, a través de un proceso de educación sanitaria, de manera que induzca y comprometa a los ciudadanos desde la pedagogía, a acatar las indicaciones sobre conductas a observar en su propia salud. 

#GuachimánElectoral: Para hacer elecciones en pandemia el Estado venezolano debe cumplir unas 50 recomendaciones
Las organizaciones Voto Joven y Súmate denunciaron que la actualización del registro electoral, que fue el primer acto de contacto directo, tuvo deficiencias en los protocolos de bioseguridad para evitar la propagación del COVID-19

 

@Dayidayi

 

Mientras que más de 60 países en todo el mundo han decidido suspender elecciones de todo tipo por la pandemia y el riesgo sanitario que implica, Venezuela es uno de los que sí las hará. Mientras que el Consejo Nacional Electoral (CNE) afirma que está cumpliendo con todos los protocolos necesarios, la International Foundation For Electoral Systems y la Organización de Estados Americanos (OEA) publicaron las normativas internacionales que deberían regir las elecciones en una situación atípica como la que atraviesa el mundo.

La comisión que nombró el CNE y los poderes del Estado para hacer seguimiento a los protocolos y desarrollo de la pandemia en el país no ha sido lo suficientemente clara sobre cuáles son las normas que están previendo ni el incremento en los costos para incorporar la bioseguridad en todos los pasos del cronograma. En la actualización del Registro Electoral, que además fue el primer acto que involucraba contacto directo, fue deficiente el protocolo de desinfección, el distanciamiento social, faltaron implementos de bioseguridad, como guantes y máscaras completas, y en algunos estados hasta el alcohol y gel antibacterial, según consignación y denuncia de las organizaciones Voto Joven y Súmate al cierre de la jornada de registro.

Desde el #GuachimánElectoral hicimos un compilado de cuáles son las normas internacionales que debe cumplir el Estado venezolano para garantizar no solo el cumplimiento político, sino que quienes participen en él no sean un número más en las estadísticas del COVID-19.

 

Sobre los materiales electorales: se debe revisar el diseño de los materiales electorales a fin de encontrar soluciones para aquellos objetos que, en condiciones normales, implican contacto físico o traspaso de objetos. Por ejemplo: prescindir de la tinta indeleble; confección de mamparas de acrílico para distanciar a los ciudadanos de los miembros de mesa; disponer de suficientes bolígrafos para que puedan ser desinfectados regularmente; kits sanitarios con máscaras, alcohol en gel, desinfectantes con alcohol, jabón, toallas y bolsas para residuos.

Rediseñar las actividades electorales y adaptarlas con un enfoque que preserve la salud de los ciudadanos: evitar ambientes cerrados o que cuenten con poca ventilación; instalar señalizaciones para que los votantes mantengan el distanciamiento social; hacer infografías y dar suficiente difusión a través de los medios de comunicación a las medidas sanitarias; capacitación adicional para que se atiendan las medidas sanitarias; establecer jornadas fraccionadas para el personal que estará en las mesas de votación e incluso incorporar una franja horaria para que voten las personas consideradas población de riesgo: ancianos, personas con enfermedades crónicas y embarazadas; incluir disposiciones sanitarias en la capacitación de todos los involucrados; aumentar los centros de votación que cuenten con los requerimientos de ventilación y espacio y, principalmente, evaluar el riesgo en todo el ámbito nacional.

Definir perfiles de personas habilitadas para el proceso; básicamente no deben exponer a otros: esto implica que quienes tienen responsabilidades en todo el proceso (antes de las elecciones, el día de las elecciones y en el repliegue del personal) no padezcan COVID-19, no hayan tenido contacto con personas infectadas por el virus, no presenten síntomas afines al coronavirus y no sean población vulnerable; aplicar los protocolos de desinfección en todos los ámbitos, considerando que hay personas involucradas en todos los procesos, y por tanto, riesgo de contagio.

Para el día “D”: tanto la International Foundation For Electoral Systems y la Organización de Estados Americanos sugieren que se definan bloques horarios para la votación; evitar la circulación innecesaria de la población en las calles (operaciones a la caza del voto); alertar a la población a que no acuda en masas ni en grandes grupos a los centros de votación; desinfección constante de los espacios y superficies; reducir la representación de partidos dentro de las instalaciones; señalar y organizar el desplazamiento dentro de las instalaciones de los centros electorales; exigir el uso de tapabocas para todos los electores; procurar y proveer la higiene de manos a la salida y la entrada al centro electoral; definir una capacidad máxima de asistentes al acto de votación; definir protocolos que cumplan con requerimientos sanitarios para el voto asistido; asignar un responsable de que se cumplan los protocolos epidemiológicos por cada mesa electoral; y en la medida de lo posible, diferenciar accesos de ingreso y de salida de los votantes.

El asterisco en el voto automatizado: parte de las recomendaciones, sugerencias y propuestas de los organismos internacionales es que los países, como Venezuela, que tienen un sistema de votación automatizado consideren que tocar una pantalla o identificar a la gente con un sistema biométrico implica un riesgo importante de contagio. Por ello sugieren: usar películas adhesivas por cada votante, desinfección de cada una de las pantallas luego de que cada ciudadano vote o el uso de guantes desechables para tocar las máquinas. 

La crisis del gomecismo, por Elías Pino Iturrieta

“Los pavores públicos y notorios del gomecismo no solo se limitan a los confines de su época…”. Levitando (1988), obra de Pedro León Zapata. Mixta sobre tela 180 x 161 cm. MBA. (*) 

@eliaspino

“Todo está por hacerse”, afirma el general Eleazar López Contreras en enero de 1936. Hombre de confianza de la dictadura que termina con la muerte de su detentador y sustituto escogido por la cúpula para el ejercicio de la primera magistratura, no va a decir tonterías en un momento tan comprometido.

Después de veintisiete años de régimen férreo, en cuyo lapso recibe la sociedad los beneficios de la renta petrolera y siente el nacimiento de un proceso de modernización que la aleja de las modestias del siglo XIX, parece exagerado que el flamante mandatario se estrene con una frase lapidaria a través de la cual sugiere el inicio de una fábrica que arranque desde las bases.

Sus palabras permiten el acercamiento a una cadena de padecimientos gracias a los cuales se puede asegurar cómo, bajo la coyunda de Juan Vicente Gómez, Venezuela experimenta una de las crisis más profundas de su historia.

La situación no se advierte si nos detenemos en la calma chicha que entonces predomina y en la desaparición de las guerras del pasado reciente, o en el engañoso barniz de la realidad. Pero de las estadísticas brotan evidencias que golpean la cara.

Si nos detenemos en los dígitos sobre actividades que pueden considerarse superfluas, pareciera que todo marchase viento en popa. En 1919 se gastan 185.000 bolívares en whisky, pero la cifra asciende hasta 965.000 en 1929. También en 1919, las llamadas bebidas alcohólicas finas atraen la atención de los consumidores hasta por la cifra de 4.117.000 bolívares, para que en 1928 la cantidad llegue hasta los 11.269.000. En el mismo lapso aumenta en términos desmesurados el gasto en artículos metálicos con baños de oro y plata, guantes de seda o piel, paraguas de algodón y medias de seda.

En 1927 se incrementa la compra de fonógrafos, pianolas e instrumentos musicales para escuchar o interpretar el jazz y el charleston. Más amenidad, pues, a vuelo de pájaro. El interés en gustos suntuarios aumenta por la atracción que provocan los automóviles procedentes de Estados Unidos, los discos de 78 revoluciones y el aroma de los cigarrillos rubios, cuya afición se multiplica debido a campañas de publicidad nunca vistas antes. Pero entonces las papas y la manteca de cerdo se traen de Alemania, de Siam el arroz y de España y Portugal el aceite de oliva, las sardinas y el atún. Ya observamos un contraste de la frivolidad con la esterilidad, que se vuelve más lacerante al detenerse en datos sobre las carencias que abruman a  las mayorías que no participan del festín.

Son entonces habituales las quejas de los hacendados por falta de mano de obra en las haciendas. Las compañías petroleras ofrecen a los campesinos 30 bolívares semanales por sus labores, incluyendo trabajos sabatinos, pero prefieren obreros procedentes del Caribe inglés y holandés familiarizados con la lengua de los gerentes. La explotación de los nacionales se refleja en las estadísticas vitales de 1928, que son conmovedoras.

Casi el 60 % de la población sufre enfermedades venéreas en los hacinamientos de la industria, sufridos en la mayoría de los casos por individuos procedentes de migraciones internas.

El consumo per cápita de carne es inferior a 35 gramos diarios. Más del 50 % del campesinado no consume carne, y el 90 % de sus integrantes no conoce el huevo en su dieta habitual. Venezuela se incorpora al cenáculo de los países ricos, se ha dicho, pero en medio de aberraciones extremas sobre cuyas distorsiones habla con elocuencia nuestro vistazo. Ya cuando López Contreras llega a Miraflores, una misión de la Unión Panamericana sugiere medidas de urgencia para evitar una  calamidad en el área de la alimentación y la salud de los pobres.

El panorama de la educación es de alarmantes carencias. Del ingreso petrolero, que ha llevado a un abultamiento sin precedentes del erario, apenas se dedica el 6.4 % del presupuesto para instrucción pública. Un país que en 1935 tiene 3.360.00 habitantes, solo cuenta con 60 maestros titulares. Apenas funcionan 3 liceos y 15 colegios en la vastedad del mapa, con un poco más de 1000 alumnos. Hay dos universidades casi despobladas, debido a que la matrícula general, en el mejor de los casos, solamente llega a los 1532 estudiantes regulares. Si se agrega el hecho de que no existen escuelas rurales, advertimos la extensión sin confines de una parcela a la cual nadie abona durante casi tres décadas.

La oscurana se oculta en la falaz cortina de las celebridades que ocupan el Ministerio de Educación, o las tribunas de la cultura, intelectuales cuyo prestigio llega a nuestros días pese a su complicidad con tantos abandonos. Son los predicadores del “cesarismo democrático, los plumarios del “hombre fuerte y bueno” que manda desde Maracay, los doctrinarios de las excelencias de una muchedumbre que ha adquirido la admirable conducta de obedecer, quienes también se hacen de la vista gorda ante las manifestaciones de crueldad que predominan en términos aplastantes.

Un comité de exiliados que funciona en México trata de llevar la cuenta de los asesinados y los torturados de la tiranía, pero son abrumados por su cantidad y por la monstruosidad de sus pormenores.

No es posible, por su ubicuidad y ostentación, meter en un solo archivo la atmósfera de horrores que envuelve a la sociedad. Se requieren bibliotecas enteras para la reunión de sus testimonios, y bibliografías sin tasa para dar cuenta de una de las épocas de mayor ferocidad que sufre la sociedad venezolana. Los he referido en artículo anterior de esta columna para insistir sobre el hábito del miedo que imponen en todos los rincones del mapa, capaces de prolongarse en la posteridad y de causar parálisis o indecisiones colectivas frente a las arbitrariedades de los gobiernos hasta nuestros días. Producen pavores públicos y notorios, que no solo se limitan a los confines de su época. De allí el sitio principal que debe ocupar el gomecismo, ese tiempo vergonzante y despiadado, en el estudio de las crisis venezolanas.

 

(*) Nota del editor: la imagen que preside este artículo fue intervenida para adaptarla a la página. En la esquina inferior derecha se muestra en sus dimensiones originales. 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

 

#GuachimánElectoral: la alianza periodística que pondrá el ojo sobre las parlamentarias
TalCual, Runrunes y El Pitazo unen esfuerzos para ofrecer a los lectores toda la información, seguimiento, denuncias, investigación y monitoreo de los comicios del #6D

La Alianza Rebelde Investiga (ARI), un grupo de investigación periodística integrado por los medios TalCual, Runrunes y El Pitazo, unirá una vez más sus esfuerzos y a sus periodistas en la plataforma #GuachimánElectoral, un espacio en el cual se unirán  ciudadanos y profesionales del periodismo quienes observarán las incidencias e irregularidades, informarán sobre la organización del evento y propuestas de los candidatos, y explicarán, a través el periodismo utilitario, el proceso electoral del próximo #6D. 

#GuachimánElectoral fue creado en 2015 en una alianza del Observatorio Electoral Venezolano, Asamblea de Educación, Ipys-Venezuela, Tal Cual, Runrunes y El Pitazo, para dar cobertura a la elección parlamentaria que se realizó el 6 de diciembre de ese año. En esa ocasión se usó la plataforma Ushahidi para cargar denuncias ciudadanas, que eran verificadas por periodistas en todo el país. 

La apuesta de estos tres medios digitales es unir esfuerzos para monitorear, denunciar, investigar y realizar seguimiento del proceso comicial previsto para el 6 de Diciembre. ¿Por qué habrá más diputados? ¿Cómo se configuró el ecosistema electoral que regirá los comicios? ¿Cuáles son las garantías que el Estado debe ofrecer a los ciudadanos para votar en medio de una pandemia?¿Qué opina la gente sobre el proceso?. Son algunas de las interrogantes que el #GuachimánElectoral buscará despejar para sus lectores. 

Los tres equipos editoriales están conscientes del desinterés ciudadano por estos comicios, que además recibe el rechazo de autoridades de la Unión Europea y EE.UU. Además, la oposición mayoritaria venezolana, liderada por Juan Guaidó, manifestó que no participará en esta elección. 

A través del #GuachimánElectoral, ARI, con su capacidad de cobertura nacional gracias a periodistas e infociudadanos, experticia en el periodismo de investigación y fortaleza en el análisis y la opinión, propone un abordaje periodístico desde todos los ángulos que ayude a entender al ciudadano lo atípico y complejo de unos comicios en medio de la diatriba política venezolana, pero especialmente en la pandemia por COVID-19 que sigue y sigue sumando infectados en el país.

Pueden leer todo el contenido a través de la etiqueta #GuachimánElectoral y en los portales TalCual, El Pitazo y Runrunes.

Venezuela bate récord de muertes por COVID-19 y supera los 1.000 casos diarios #11Ago
En las últimas 24 horas se reportaron 9 fallecimientos por coronavirus

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información del gobierno de Nicolás Maduro, informó la noche del 11 de agosto que en las últimas 24 horas se reportaron en el país 9 fallecimientos por COVID-19 y 1.138 nuevos casos (1.008 de transmisión comunitaria y 130 “importados”). Con estas cifras, el total de muertes asciende a 238 y el de contagios a 27.938.

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales había advertido en mayo que Venezuela podría alcanzar un pico de 1.000 a 4.000 contagios diarios entre junio y septiembre. 

Sobre las muertes, detalló que se trata de 3 personas en el estado Mérida, 2 en Miranda, 2 en Apure, 1 en Trujillo y 1 en Zulia.

Respecto a los casos comunitarios, especificó que se detectaron 253 en Distrito Capital, 137 en Miranda, 113 en Mérida, 113 en La Guaira, 110 en Sucre, 77 en Bolívar, 32 en Apure, 32 en Trujillo, 29 en Delta Amacuro, 25 en Aragua, 22 en Monagas, 17 en Zulia, 17 en Amazonas, 13 en Falcón, 7 en Nueva Esparta, 4 en Yaracuy, 3 en Lara y 3 en Guárico.

Sobre los 253 casos del Distrito Capital, detalló: 66 de El Valle, 24 de Catia, 16 de El Recreo, 14 de Antímano, 13 de Altagracia, 12 de El Paraíso, 12 de La Candelaria, 12 de Coche, 9 de La Vega, 9 de 23 de Enero, 8 de San Pedro, 6 de Santa Rosalía, 5 de Caricuao, 4 de El Junquito, 4 de Catedral, 4 de San Juan, 4 de San Agustín, 3 de San José, 3 de San Bernandino, 2 de Macarao y 20 residentes de otros estados captados en Distrito Capital.

Asimismo, agregó que 19.706 pacientes están recuperados.