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#ReporteCoronavirus | Las noticias más importantes de la mañana #5Jul
Mientras México pasa a situarse como el quinto país en el mundo con más contagios, en Israel ponen a miles de persona en cuarentena y en Estados Unidos temen que el virus se expanda tras celebraciones del 4 de julio

 

México es ya quinto país con más muertes por covid-19, superando a Francia

México sumaba este sábado 30.366 muertes por covid-19, con lo que superó a Francia en cantidad de víctimas mortales y se convirtió en el quinto país más enlutado por la pandemia, según cifras de la secretaría de Salud.

El país latinoamericano acumula 252.165 contagiados por el nuevo coronavirus, sumando en las últimas 24 horas 6.914 nuevos casos, su cifra más alta en una jornada.

 

EEUU: Feriado nacional aviva el temor a expansión del virus

Estados Unidos registró menos de 50.000 nuevos contagios de coronavirus en un día por primera vez en cuatro días, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins, aunque los expertos temían que las celebraciones en el fin de semana del 4 de julio sirvieran de acelerante para el creciente brote del virus en el país.

John Hopkins contabilizó el domingo 45.300 casos nuevos reportados el sábado, tras tres días en los que la suma diaria en Estados Unidos llegó a los 54.500 casos nuevos. La nueva cifra no implicaba necesariamente que la situación en el país hubiera mejorado, y podría deberse a una reducción de los reportes en el feriado nacional.

 

Israel y palestinos afrontan nuevas restricciones por virus

 

Israel puso en cuarentena a miles de personas tras reactivar un controvertido programa de vigilancia telefónica, mientras palestinos en Cisjordania regresaban al confinamiento, debido al aumento de los casos en ambos territorios.

El Ministerio israelí de Salud dijo haber enviado “muchos” mensajes de texto a los israelíes después de que la agencia de seguridad interna, el Shin Bet, volviera a participar en las labores de contención, según un comunicado. Más de 30.000 personas recibieron notificaciones de que debían ponerse en cuarentena, según el diario israelí Haaretz.

 

India marca un nuevo récord diario de casos de coronavirus

 

India marcó este domingo un nuevo récord de casos nuevos de coronavirus en 24 horas. El Ministerio de Salud reportó 24.850 casos confirmados, elevando el total nacional a 673.165 personas y convirtiendo a India en el cuarto país más afectado del mundo por detrás de Estados Unidos, Brasil y Rusia. La cifra total de muertos en India alcanzó los 19.268 fallecidos.

 

Gobernadora de Tokio gana elección gracias a manejo de virus

 

La gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, ganó el domingo un segundo periodo para administrar la capital japonesa tras ganarse la aceptación de los electores a la respuesta que dio coronavirus a pesar del reciente aumento de infecciones que ha generado temores de que resurja la enfermedad. En su discurso de victoria, Koike juró hacer su máximo esfuerzo para tomar medidas para proteger a los residentes de Tokio durante la pandemia.

 

918 casos de covid-19 en Venezuela en lo que va de julio
En las últimas 24 horas fallecieron tres personas: un hombre de 66 años de edad, habitante de Catia; otro de 56 años de edad, de San Félix, Edo Bolívar. El ultimo es un hombre de 78 años de edad, del estado Falcón, municipio Mauroa
Este 4 de julio, Yaracuy fue la entidad con más casos positivo, con un total de 41

 

213 nuevos casos de contagio y tres fallecidos se suman a las estadísticas del covid-19 en Venezuela este sábado, 4 de julio. En lo que va de mes se han alcanzado 918 casos

Según las cifras oficiales, el país habría alcanzado 6750 casos y 62 fallecidos. “Al día de hoy debemos reportar 3 fallecidos, uno de ellos del Dtto Capital, hombre de 66 años de edad, habitante de Catia, carpintero, el otro es un señor de 56 años de edad, de San Félix, Edo Bolívar, y el ultimo es un señor de 78 años de edad, del estado Falcón, municipio Mauroa, maestro de obras”, informó jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información del gobierno de Nicolás Maduro.

Los casos llamados de transmisión comunitaria se distribuyen de la siguiente forma: 41 en Yaracuy; 30 en Mérida 30; 26 en Sucre; 18 en  Distrito Capital; 9 en Zulia; 5 en Monagas; 3 en Miranda; 2 en Bolívar y uno en Lara y Aragua, respectivamente. De los contagios en Distrito Capital, Rodríguez indicó que 7 son de la parroquia Sucre; 2 en San Juan; 2 en Antímano y 1 en el 23 de Enero, La Candelaria, Coche, El Recreo, El Valle, San Agustín y San Bernardino, respectivamente.

La administración de Maduro insiste en diferenciar los contagiados de covid-19 en Venezuela con los de procedencia importada y en este sentido, Rodríguez señaló que son 77 casos: 40 proceden de Colombia, 15 de Perú, 10 de Ecuador y 6 de Brasil,. “Los otros 6 casos son casos de contacto con viajero internacional, 3 del estado Bolívar y 3 del estado Táchira”, dijo. Agregó que Venezuela ha realizado 1.412.214 pruebas diagnosticas, eso da 47.073 pruebas por millón de habitantes.

El funcionario recordó que a partir del lunes, 6 de julio se retoma la cuarentena radical en todo el país, ante el repunte de casos ocasionado en los últimos días. 

 


 

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#ReporteCoronavirus | Las noticias más importantes de la tarde #4Jul

 

 

Cuentos de cuarentena | Relatos de cuando el mundo se paró IV

Una pareja que sabe que la cuarentena los unió y los separó para siempre, unos marcianos que visitan La Tierra en pleno confinamiento; mudarse, cambiar la tierra y volver a dar frutos en medio de una paranoia generalizada: estos son algunos de los Cuentos de Cuarentena que leerás en Runrunes, El Pitazo, Tal Cual y las rrss de El Bus TV. Todos ilustrados por Crack Estudio y Meollo Criollo.

Este es el cuarto lote de relatos verídicos sobre el momento en el que el mundo se detuvo.

¿Quieres formar parte de este recuerdo colectivo? Echa tu cuento. Haz click aquí 

 

Saludos from Caracas, señores marcianos

Señores marcianos:

No sé si vieron un letrero en la atmósfera de la Tierra que dice: “Cerrada por pandemia”.

Si pueden dar vuelta en U, buenísimo. Es que no estamos preparados para recibir visitas.  En caso de que quieran llegar ustedes antes que los marines, pasen adelante. Si vienen para la fiesta democrática, llegaron a freír tequeños.

Sálvense, que están a tiempo de estrellarse en Caracas, porque aquí no viene mucha gente desde que Olga Tañón se fue. 

La cosa está fea en este planeta, señores marcianos. Ayer leí un título en prensa, muy mal redactado: “Italia deja pasear a niños acompañados con más de 800 muertos diarios”. Interpreté que los zombies ahora se rebuscan de niñeros. Pero no. Todavía no somos muertos vivientes. 

Señores marcianos, hubieran avisado que venían y al menos pasábamos un coleto. 

¿No se pueden devolver? ¿Hay protestas en la Autopista Interestelar del Centro? Bueno, nada. Cualquier cosa terminen de llegar por la Cota Mil.  

Si su nave nodriza no tiene DirecTV, mejor siéntense a abanicarse con esta Estampas, la revista que mejor echa aire con este calor de pandemia. 

Me imagino que no han encontrado señales de vida inteligente. Nos hemos embrutecido en el encierro. Nos prometieron un meteorito antes de su llegada. Fue un consuelo para los fatalistas, pero aquí seguimos, vivos, por desgracia. 

Por ahí ruedan las fake news. Hay quienes afirman que ustedes vienen a buscar a Shirley Varnagy, la primera periodista alienígena que infiltraron en la radio, aunque yo soy de los que cree que Shirley es un robot que modifica su algoritmo entrevistando gente. Me parece mucha mejor trama que la última película de Terminator.

Pónganse cómodos. No tenemos valet parking para naves nodrizas, pero les damos la bienvenida en español latino o en su idioma original. Están a punto de entrar a la ciudad de Caracas, la más peligrosa de todo el planeta, así que no saquen la mano por la ventana. Guarden bien sus joyas del infinito y sus anillos de Saturno.

No hay agua, así que van a ver mucha melena en las calles. En este momento deberíamos usar esos sombreros de papel aluminio de Mel Gibson en “Signs”: evita que los aliens te lean la mente y mantiene la cabellera controlada [Publicidad].

Disculpen si no encuentran dónde cargar sus celulares, es que la luz va y viene a casa, como padre irresponsable. Para 2020 pensábamos viajar de La California a Chacao en un Twingo con alas, pero nos agarró la cuarentena y ahora este año es una mezcla entre Los Supersónicos con Los Picapiedra: hay pedazos de todos los tiempos regados por acá.  La nostalgia se mezcla con la ansiedad y se va el internet. 

Actualización: Los extraterrestres se asomaron por el balcón, pero yo estaba dormido. Me habían venido a buscar para darle una vuelta a la Luna. Se antojaron de una torta de piña que tenía en la nevera y, sin hacer esfuerzo por despertarme, se fueron sin mí. Se llevaron mi torta y me dejaron en la Tierra. Doblemente crueles.

Iván Zambrano

Venezuela.

 

“¿Me vas a dejar, verdad?”

 

Lo miró a los ojos y notó más arrugas. La sequedad de su piel delataba años de descuido y de trabajo duro, pero las manos seguían suaves y perfectas como en su adolescencia. Meses antes ella estaba dispuesta a dejarlo: ya sus hijos estaban grandes y lejos para entender y sospechaba que, al menos la mayor, estaría de acuerdo porque en una ocasión se atrevió a juzgar su dinámica de pareja. Pero como siempre la vida le volteó los planes, la encerró en cuatro paredes con quien debía ser ya su pasado y tocó guardar su proyecto bajo llave. 

En los primeros 30 días hubo paz. El estrés se fugaba por momentos de la casa y tuvieron tiempo de mirarse nuevamente. Él se sorprendió de lo poco que hacía falta y ella de la tranquilidad que ahora lo acompañaba a todas partes, como si estuviese en constante revisión de sí mismo por primera vez en tantos años, en los que lo único que no sobraba era tiempo. Una noche la invitó a sentarse en el patio, le sirvió una copa y admiraron el silencio. 

-¿Me vas a dejar, verdad?, le preguntó él después de una pausa larga. Un mes fue suficiente para entenderlo todo, para verlo todo, para hacer cuentas, revisar ausencias, evaluar daños. 

-Sí, respondió ella suavemente, con la cabeza alta y mirando al infinito. Y allí permanecieron por largo rato, en silencio, desperdiciando el tiempo por primera vez en años y diluyendo el pasado en vino tinto.

Adriana Pérez Manzano

Venezuela.

 

Mudarse en tiempos de coronavirus

 

Pronto cumpliremos tres años en México, que ya siento mi país. He construido amigos y hogares, rutinas y nuevos paisajes. En particular, en las playas de Tecolutla, Oaxaca y Zihuatanejo, me siento en casa y en esos momentos de alegría, con el olor del mar que trae el viento, puedo olvidar que hubo una escisión, un país que dejé, unas playas que no veré más. Al tiempo, he construido nuevos afectos, y en particular siento por Ciudad de México la contradicción que vive todo migrante: la de pertenecer y a la vez sentir que puedes vivir otra dolorosa pérdida al marchar, por lo que será siempre parte de la añoranza. 

Y así, cuando me pensé estable, con los pies en la tierra y tranquila, vino un nuevo e imprevisible movimiento telúrico: la pandemia por el coronavirus, la cuarentena y sus consecuencias sociales y económicas. Un estado de cosas que nos obligó a definir nuevas metas, prioridades y a tomar decisiones en un terreno que creía superado: el de la sobrevivencia. 

Mudarnos en momentos en que la curva de muertes alcanzaba su máximo fue la loca decisión que tuvimos que tomar, con un listado de requisitos casi imposibles de cumplir: vivienda para seis personas, con mascotas, sin subir más de un piso por mis padres mayores o con ascensor, en un lugar que no sea peligroso y que, preferiblemente, sea iluminado y cálido en invierno. Y el requisito más importante, el motivo de la mudanza: que fuera económico y redujera considerablemente los gastos fijos.

Fue así como recorrimos lugares que nunca pensamos visitar en Ciudad de México y que me vi luego investigando en Google para saber sobre seguridad, distancias, cotidianidades. Tratando de, con conocimiento, ganarle una partida al miedo, a lo desconocido.

Ha sido como migrar de nuevo. Ahora lo veo. Sobre todo porque no fue una decisión tomada por el placer de cambiar, sino obligada por factores externos, como nos pasó con la salida de Venezuela. Más allá de tomar las previsiones para cuidarnos del virus, reviví el trauma de dejar, por obligación, aquello que sentí había construido y era parte de mí: el conocer a mis vecinos, las calles por las que paseaba a mis perros, el balcón en el que tomaba el café, los lugares para comer rico a tres cuadras de mi casa, el cine al que podía ir caminando y una planta de calabaza que sembré y que se trepó frondosa en los barrotes de mi balcón.

Ya tenemos 15 días en la nueva casa, un departamento que desde la altura del piso 14 me permite ver toda la ciudad. Ahora tengo una nueva perspectiva que espero disfrutar y aprovechar porque no solo puedo ver la totalidad del paisaje, y tener una vista macro, global, sino que aprendí que la sensación de seguridad es una quimera. 

La incertidumbre es nuestra compañera eterna, aunque haya momentos en los que creas que todo está bajo control. Hay que ser flexible, en lo posible, sacarle el jugo a la vida, disfrutarlo todo, vivir lo que llaman “el aquí y el ahora” y saber que participas en una aventura en la que no sabemos qué más puede pasar, incluso a la vuelta de la esquina.

La planta del balcón me la traje y, contra todo pronóstico, ella supo adaptarse y sobrevivir. Ahora crece una hermosa calabaza en sus ramas.

Aliana González

Venezolana en México.

 

El asesino puedes ser tú

 

¿Qué sientes al pensar que tu peor enemigo sigue vigilándote, esperando tus sucias manos para abrazarte tan fuerte que solo dejaría un hilo de respiración en tu ser, someterte en la cama y hacerte sentir como nunca nadie lo había hecho jamás? 

Huyes y te escondes entre cuatro paredes para protegerte de aquel que quiere poseer tu cuerpo. ¿Alguna vez imaginaste que serías prisionero de tu propio esfuerzo? ¿cuántas horas trabajaste para encarcelarte? Solo tú puedes salvarte.

Él es capaz de multiplicarse y perturbar la paz efímera de tu hogar; ya no hay brazos que puedan consolar tu dolor. No creo que estés listo para esto. ¿Lo estás?

Hizo de las expresiones de amor el arma más letal y se esconde en quienes amas… ¿o quizá no?. Tal vez se oculta debajo de la suela de tus zapatos, ¿puede ser? Solo sabes que está ahí, aunque no lo veas, aunque no lo escuches. 

Lamentas cada beso inofensivo, los largos abrazos y unos cuantos apretones de mano. ¿Acaso eres tú el promotor de la muerte?, ¿tu peor enemigo podría ocultarse en ti sin que lo supieras? Tal vez sí.

Hoy te pesa la caricia deseada, la visita pendiente, las palabras al oído. Hoy podrías ser tú el verdadero asesino. Hace más de 40 días que no distingues el lunes del domingo y cada mañana tomas un café en compañía de la agonía.

Si regresas al mundo, ¿volverás a ser lo que fuiste?

Danny Pastori R.

 

Planeta sur

 

Nahomi no estaba desesperada por el encierro y menos angustiada por el coronavirus. Ella está desbordada por las 22 tareas que le mandaron del colegio y debía entregar el lunes.

A sus 9 años me dijo, en silencio cómplice, que ya entendía por qué el cole se llamaba Planeta Sur:  las “mae” vivían en otro planeta.

Mientras me preguntaba sobre el coronavirus puso la borra en su boca y sus ojos celestes miraron al cielo. ¿Cómo estará haciendo Sebastián? No tiene internet; o Camila, sus padres la dejaron con la abuela y se fueron. La abuela ni WhatsApp tiene. Saldrán raspaos.

Nahomi se llenó de ansiedad no por incumplir la tarea, sino por la culpa de no tener la nota.

Y si lo logra, ¿a costa de qué será ese éxito académico? 

Su mami termina el desayuno y empieza el almuerzo, el agua llegó; su papá descifra la mejor gasolinera. Ninguno recuerda el diptongo, menos el hiato.

La presión de la cuarentena y la escuela hacen que Nahomi esté distraída, es su forma de defenderse en estas horas que, según muchos, serán de aprendizaje.

Su deseo de aprender lo deja para después de las 4:00pm. Debe enviar el capture de la tarea. Su concentración no le permite darle rienda suelta a su creatividad, debe responder preguntas que jamás se haría.

En el fondo Nahomi desea ir a la escuela, estar dentro de la escuela, pero más desea que la escuela estuviera dentro de ella.

Fritz Manuel Márquez Álvarez

 

Aprendiendo a convivir con ojitos

 

Mi primera salida fue después de cuatro semanas en cuarentena. Acompañé a mi esposo al mercado para comprar más rápido y poder regresar lo antes posible a casa. Tuve un agotamiento increíble ese día, me sentí golpeada visualmente al ver la ciudad tan sucia (o bueno, debería decir más sucia), la calima, el ambiente triste de una población que se escondió por miedo a la crisis de salud y de una ciudad desolada que siempre había sido enérgica y disparatada. 

Cuando solo pude ver los ojos de los que estaban en la calle, sin poder observar sus gestos por el tapabocas, sentí un nudo en la garganta. Mi primer pensamiento fue “¿pero por qué otra vez los ojos? ¡Estoy harta de las miraditas estampadas que se asoman por toda la ciudad! Ya ni siquiera podemos cantar ‘se ven las caras, pero nunca el corazón’”. Pero como siempre existe un alma pura que transforma tu visión, una amiga me dijo: “Los ojos son el espejo del alma”. Y tal como los memes, se me pasó.

Dayana Díaz

 

 

Con 59 fallecidos y 6.537 casos de COVID-19 termina la primera semana de julio en Venezuela
En las últimas 24 horas murieron un comerciante de 49 años del estado Zulia y una señora de 67 años de Carabobo. Continúan en alza los casos comunitarios

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información del gobierno de Nicolás Maduro, informó la noche del 3 de julio que en las últimas 24 horas de reportaron en el país 2 fallecimientos por COVID-19 y 264 nuevos casos (204 de transmisión comunitaria y 60 internacionales). Con estas cifras, el total de muertes asciende a 59 y de contagios a 6.537.

Sobre los fallecidos, detalló que se trata de un comerciante de 49 años del estado Zulia y una señora de 67 años de Carabobo.

Respecto a los casos comunitarios, especificó que 51 son del Zulia (25 de mercado Las Pulgas y 26 de otros municipios), 41 de Distrito Capital, 27 de Bolívar, 21 de Miranda, 15 de Falcón, 11 de Amazonas, 9 de Mérida, 7 de Sucre, 6 de Anzoátegui, 5 de Vargas, 4 de Lara, 4 de Trujillo, 2 de Nueva Esparta y 1 de Carabobo.

“Hacemos un llamado especial, diariamente están apareciendo nuevos casos en casi todas las parroquias. Estamos muy preocupados por esa situación“, manifestó Rodríguez refiriéndose al eje metropolitano.

Enrelación con los casos internacionales, mencionó que se registraron 48 casos provenientes de Colombia (ingresaron por la frontera de Táchira y Apure), 4 casos de Brasil, 2 de Perú y 1 de Ecuador.

Adicionalmente, informó de 5 contagios por contacto con viajeros internacionales.

#MonitorDeVíctimas | Caracas - Río de Janeiro, hermanadas por el terror policial, por Héctor Navarro y Guillermo Sardi 

@miconvive 

Alfredo Espinoza, de 23 años, fue buscado por la policía en su casa en horas de la madrugada mientras dormía. Los funcionarios llegaron tocando la puerta de su hogar a las 6:00 a. m. en un operativo antinarcóticos en su comunidad.

Vinieron encapuchados, lo único que se le veían eran los ojos y sus armas largas, me preguntaron por una foto de un muchacho que se parecía a mi hijo, pero no era él, supuestamente lo estaban buscando por tráfico de drogas” comentó María de 55 años, madre de Alfredo quien vivía con él en una casa de dos habitaciones.

Dos ciudades bajo el terror de Estado

Alfredo muere en las escaleras fuera de su casa en manos de la policía. Los funcionarios alegaron haber encontrado en su cuarto sustancias ilícitas, armas y que se había resistido al arresto. María fue sacada a la fuerza de su hogar mientras que los funcionarios buscaban a su hijo. Lo próximo que supo de Alfredo es que llegó al hospital sin signos vitales.

La historia de Alfredo, lamentablemente, la han vivido cientos de jóvenes. En Latinoamérica en especial, destacan los casos ocurridos en Caracas y en Río de Janeiro, dos lugares con cuerpos de seguridad altamente letales.

La anécdota previamente descrita es una reconstrucción a partir de diferentes testimonios que se escuchan a diario en estas dos ciudades. Urbes cuyos habitantes difieren en cultura y lenguaje, pero que comparten experiencias muy similares con sus cuerpos de seguridad.

De acuerdo con Monitor de Víctimas, en 2019 fueron registradas 340 muertes violentas en manos de fuerzas de seguridad del Estado. En Río de Janeiro, 1814 fueron asesinadas por estas mismas razones el año pasado. Sus tasas de homicidio a manos de la policía por cada 100.000 habitantes son similares: 11.6 en Caracas y 11 en Río.

La muerte se ceba en los jóvenes

En ambas ciudades, las circunstancias donde usualmente ocurrieron este tipo de sucesos fueron similares. Petare fue, en el caso de Caracas, el lugar donde ocurrieron con mayor frecuencia estos eventos. En esta parroquia está el mayor conjunto de asentamientos espontáneos dentro de la ciudad. En la zona norte de Río de Janeiro, también conformado por comunidades populares, es donde ocurren la mayoría de las muertes en manos de la policía.

A su vez, en ambas ciudades la mayoría de las víctimas fueron jóvenes de entre 15-29 años que viven en este tipo de comunidades. Tomando en cuenta estas similitudes, también observamos coincidencias y diferencias en la manera como los discursos de las autoridades, y la conformación de las fuerzas de seguridad están concebidas en estas dos ciudades.

En ambas, las autoridades hacen referencias reiterativas a enemigos internos, justifican el uso de la fuerza a toda costa para garantizar un “orden” y “paz” y arman a los funcionarios con equipamiento de guerra.

El discurso de las autoridades: entre los criminales y la “paz”

Cuando observamos declaraciones de las autoridades detrás de los 1814 cariocas y 340 caraqueños que perdieron la vida a manos de la policía en el 2019, vemos dos formas distintas de comunicar las violaciones de derechos humanos.

De las autoridades brasileñas Wilson Witzel, gobernador del estado de Río de Janeiro, y de Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, escuchamos declaraciones directas y confrontativas como las siguientes:

“Un criminal bueno es un criminal muerto”

“Los delincuentes morirán como cucarachas”

“Cavaremos sus tumbas de ser necesario”.

Por otra parte, desde Venezuela, Néstor Reverol y Nicolás Maduro hacen las siguientes afirmaciones:

“Nuestra premisa inquebrantable fue, es y será siempre garantizar seguridad ciudadana y la paz social, respetando los derechos humanos”

“Hay que fortalecer al grupo FAES para defender al pueblo, para construir la seguridad del país junto al, los consejos comunales, vamos a fortalecerla, ampliarla, expandirla y profesionalizarla cada vez más”

Como podemos notar, en Venezuela el discurso pareciera apuntar a mantener una institucionalidad, búsqueda de garantía del bienestar ciudadano y correcto proceder, para garantizar la “paz del pueblo”. Observamos, de esta manera, la convivencia de dos ideas que parecieran incongruentes: una paz a través de lo bélico.

A pesar de las diferencias entre las declaraciones de los diferentes funcionarios, parece haber una conclusión identificable: sin importar si el discurso es confrontativo o busca mantener una mentira con una paz bélica, se busca justificar el uso de la fuerza como forma de proceder en la seguridad ciudadana.

Cuerpos policiales armados para la guerra

En Río o en Caracas, al escuchar términos como: “escuadrones de la muerte”,  “el batallón de la muerte” o “el terror de los delincuentes” para ningún ciudadano quedan dudas de a quién se refieren: al Batallón 41 de la Policía Militar o a las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), respectivamente. Ambos han sido los responsables de la mayor cantidad de casos de letalidad policial en Río y Caracas.

Al evaluar sus formas de actuar, encontramos muchas similitudes que traen como consecuencia violaciones sistemáticas de derechos humanos.

A nivel interno, la situación de las FAES es preocupante. Se tiene conocimiento incluso de que funcionarios previamente condenados como delincuentes forman parte sus filas. De acuerdo a Monitor de Víctimas, en 2017 la proporción del uso de armas largas apenas era de 1 %. En 2020, asciende hasta el 20 %.

En Río de Janeiro, hay múltiples denuncias que apuntan al deficiente entrenamiento de los funcionarios y, ademas, la Policía Militar ha hecho propio el uso del ParaFAL, un fusil de combate. Con capacitación deficiente, ningún tipo de filtro a lo hora de elegir sus integrantes y haciendo uso de armas propias de una guerra, estos cuerpos de seguridad son los encargados de “proteger y salvaguardar la paz” en sus respectivas ciudades.

Trabajos periodísticos, investigaciones y cientos de testimonios de familias brasileñas y venezolanas son prueba de lo antes descrito.

Las FAES y el Batallón 41 son muestra de cómo las fuerzas policiales asesinan indiscriminadamente en Caracas y Río con armas usadas para la guerra.

Ya sea en un barrio o en una favela, la policía mata. Y el ciudadano está vulnerable ante ella.

Se rompe el nexo entre Estado y ciudadanía

El desarrollo de este tipo de discursos y políticas públicas trae como consecuencia aumentar la desconfianza de la población hacia el Estado, sobre todo en las comunidades donde mayor se concentra el crimen.

Hacer referencia a la seguridad ciudadana con un lenguaje bélico, como si fuera una guerra de las fuerzas del Estado contra sus propios ciudadanos, y armar a la policía con armas largas para subir a comunidades populares, tapándose la cara, con la excusa de buscar delincuentes, genera miedo y rompe los lazos de cooperación entre los ciudadanos y los funcionarios.  

Según los últimos resultados de ENCOVI, en Venezuela el 64 % de la población no denuncia cuando es víctima de un delito y el 57 % califica la labor de la policía como mala o muy mala. En Brasil, de acuerdo con la Fundación Getúlio Vargas, apenas el 35 % de la población confía en los funcionarios policiales.

Esto significa que al menos 6 de cada 10 víctimas de crimen en nuestro país nunca llegan a ser reconocidas por el Estado y recibir la justicia que merecen. Adicionalmente, si las fuerzas policiales nunca se enteran de cuáles son los crímenes, aunque tengan la intención de darle respuesta, no tienen manera de prevenirlos o presentar a los culpables ante la justicia.

En el 2018, el equipo de Caracas Mi Convive realizó una investigación con familiares de personas que fueron asesinadas por fuerzas de seguridad del Estado. Un padre, con mucho dolor y rabia, nos comentó lo siguiente acerca del rol de las policías:

De verdad que son peor que el hampa, porque al menos el hampa no se mete en tu casa… Roban, secuestran por ahí, pero no se meten en tu casa, estos tipos sí.” 

Esta frase nos refleja la dura realidad de las familias que viven en las comunidades más afectadas por la violencia.

Viven en medio de una guerra de la cual no forman parte, pero son las principales víctimas. El terror policial rompe el nexo entre ciudadanía y Estado.

Necesitamos transformar la cultura policial, a una policía aliada de la comunidad. Que en vez de sacar un arma de fuego, escuche a la gente honesta y trabajadora para protegerla.

La pandemia visibilizó la carencias en los barrios
La escasez de agua se nota ahora más que hay coronavirus y la gente debe lavarse las manos con frecuencia de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud  
Quedarse en casa se hace cuesta arriba cuando se vive del trabajo diario 

@franzambranor

Marcos es mecánico. Desde hace ocho años trabaja en un taller en El Llanito y vive en La Vega, al otro lado de la ciudad de Caracas. Cada día le toma alrededor de media hora cruzar la capital de extremo a extremo. Pero desde que empezó la cuarentena a mediados de marzo de 2020 por la pandemia del coronavirus, su vida laboral sufrió una metamorfosis. Cuenta con los dedos las veces que ha ido al trabajo y ahora desde su casa hace pequeñas reparaciones a vecinos, entre otros menesteres.

“Me tuve que comprar una caja de huevos y empecé a vender en la puerta de mi casa”, dijo Marcos. 

Con una esposa y par de hijos, Marcos no puede darse el lujo de asumir una cuarentena como ordenó el gobierno de Nicolás Maduro desde el pasado 15 de junio. Ahora atiende a sus clientes a domicilio si puede llegar. “Cada vez es más difícil salir del barrio porque los policías trancan todo, así que uno tiene que resolver aquí. Entiendo lo del coronavirus, pero si no trabajo no como, nadie me va a dar nada”. 

Marcos además es diabético y teme contagiarse. Trata de lavarse las manos cuando hay agua y enjabonarse cuando hay jabón, el sueldo no le alcanza para comprar gel antibacterial. Tiene un tapaboca de tela que lava todos los días con el agua que almacena. Hace poco dejó de vender huevos porque no quiere mayor contacto con la gente. Las más recientes cifras oficiales de contagios le dan terror.

Dinámicas corroídas

A juicio del sacerdote Alfredo Infante, experto en temas de comunidades, la pandemia vino a profundizar una dinámica que ya estaba corroída por los embates de la crisis económica. 

“La vida cotidiana del barrio antes de la pandemia ya estaba en franco deterioro por la crisis de los servicios y la imposibilidad de acceder a una atención hospitalaria de calidad y a adquirir medicinas”. dijo Infante.

En eso coincide Adle Hernández, directora de proyección y relaciones comunitarias de la Universidad Católica Andrés Bello. La psicóloga sostiene que el coronavirus hizo más visibles los problemas del barrio.“Hay sectores que padecen la falta de agua desde hace mucho tiempo, pero el no tenerla ahora los hace más vulnerables”.

Félix Seijas de la encuestadora Delphos dijo que el coronavirus efectivamente hace más visible el problema de la escasez de agua, pero ello no soluciona nada. “La falta de agua tiene poco impacto porque es un problema con el que han lidiado por muchos años y siguen haciéndolo. Este es un país donde antes de la pandemia se daban protestas todos los días y nadie se entera por la censura”.

Hernández se preguntó cómo alguien puede lavarse las manos constantemente en una comunidad donde llega agua cada 15 días.

“Es muy complejo para la gente seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud si no cuenta con los recursos para hacerlo”, sentenció.

Para el sacerdote Alfredo Infante la gente en los barrios básicamente lucha por la sobrevivencia. “El tema del confinamiento es muy complicado, las personas se ven obligadas a salir para rebuscarse”

Infante alertó que quienes salen a diario del barrio son la minoría, pero el resto que queda hace una vida bastante activa en las calles.

“¿Cómo una persona puede cumplir con la recomendación de quedarse en casa sin comida?, se preguntó Hernandez. “Es un tema complejo porque no es que a la gente le guste salir a exponerse, es que se ven en la necesidad de hacerlo diariamente para obtener una remuneración”.  

Un tapaboca perenne 

Hernández dijo que el uso del tapaboca también se ha convertido en una especie de cruz para los venezolanos. “Es imposible para cualquiera usar un tapaboca desechable con la frecuencia que lo indican los expertos en la materia, ni siquiera uno diario, económicamente es cuesta arriba”.

La profesora universitaria aseveró que por esa razón la mayoría en el barrio usa uno de tela. “Por naturaleza no tenemos los patrones de conducta adecuados para lidiar con todas las normas, por eso vemos a gente con el tapaboca en el cuello en la cabeza, en cualquier lugar menos en la boca y la nariz, es algo ajeno a nosotros”, sostuvo Hernández.

Alfredo Infante expresó que en las primeras de cambio hubo un proceso de negación del virus al ver que las cifras oficiales emitidas por el gobierno eran bajas, ahora que la curva está pronunciada y transcurridos más de tres meses de cuarentena al habitante del barrio se le presenta un dilema crucial, “entre la necesidad de salir para traer comida a la casa y el miedo a contagiarse”, dijo el sacerdote. 

Infante también cataloga la suspensión del servicio de Directv en medio de la pandemia el pasado 19 de mayo como un golpe intenso en las barriadas. “Era un aliado especialmente para los niños, enfermos y personas mayores”.

Seijas considera que las personas que habitan en zonas populares son las que menos se han visto afectados por la pandemia porque están acostumbradas a lidiar con situaciones extremas

“A la clase media y media alta les afecta más porque no están tan familiarizados con la presencia de colectivos en la zona, alcabalas de las Faes, falta de agua y electricidad. En las urbanizaciones es donde se cumple más con el confinamiento, en los barrios la gente sale a calle porque necesita producir”, dijo Seijas. 

Pero que no sigan las indicaciones de la OMS no significa que en el barrio no haya preocupación por la pandemia opinó Hernández.

“Algunos sectores están muy organizados y hay ganas de cuidarse. No es correcto decir que todo es un caos y desorden, hay gente trabajando en pro de la salud de todos”, dijo Hernández. 

La psicóloga sostuvo que conoce de cerca experiencias en sectores como La Vega y Antímano, donde la gente se protege y procura estar a buen resguardo.

Hernández dijo que la principal reacción cuando se enteran de un caso positivo en el barrio es la precaución y también el miedo. “De parte de los actores comunitarios organizados se hace un llamado a los organismos de salud que han sido designados para hacer las pruebas o para llevarlos a los centros asistenciales”. 

3×3 | Internet en Venezuela podría dejar de ser para toda la población
Venezuela ocupa el último puesto en el ranking de conectividad en la región, con una una velocidad de descarga de Internet promedio de 7,68 Mbps, según el informe de Speedtest del 2019
Wlliam Peña consideró necesario que haya garantía de que los retornos de inversión sean importantes para que las empresas puedan invertir
“No hay capacidad de ancho de banda en las compañías para poder ofrecer teletrabajo, telemedicina o tele educación a nadie”, advirtió Peña sobre el Internet en Venezuela

 

@Andrea_GP21

 

“Las empresas no podrán hacer sostenible tanto tiempo las operaciones a pérdida así que habrá un crecimiento en el segmento de servicios dolarizados y a precios reales para las estructuras de costo”, consideró Luis Carlos Díaz, periodista y ciberactivista sobre el futuro de las conexiones a Internet en Venezuela.

Venezuela se sitúa en el último lugar de América Latina en cuanto a la velocidad en la conexión a Internet, de acuerdo con el informe presentado en noviembre de 2019 por Speedtest, la web que mide las velocidades.

Uruguay se encuentra a la cabeza de los países de América Latina, con una velocidad de descarga en red móvil que no llega a los 30 Mbps. En el ranking mundial está en la posición 58.

Por su parte, Venezuela está en el puesto 139 del mundo, con una velocidad de descarga de Internet promedio de 7,68 Mbps. Detrás solo se sitúan Argelia y Afganistán como los países con una velocidad de Internet inferior.

Desde que inició la cuarentena por COVID-19 en Venezuela, como en el resto del mundo, se intensificó la necesidad de acceder a Internet, bien sea para trabajar desde casa, asistir a clases a distancia, entre otras actividades, pero las conexiones locales dificultan llevar a cabo esas actividades.

 

A través de las redes sociales los usuarios se quejan de la mala conexión y constantes fallas que presentan algunos servicios de Internet en Venezuela como Cantv, Movistar e Inter, además de destacar que algunas telefonías móviles suelen tener un costo que muchos consideran muy elevado cuando navegan con datos.

En Runrun.es consultamos a tres expertos en el área que puedan dar su visión sobre lo que podría venir y cómo solucionar algunas precariedades en las telecomunicaciones y el Internet en Venezuela.

Se trata de Luis Carlos Díaz, periodista, ciberactivista y presidente de Internet Society Capítulo Venezuela; William Peña, periodista especializado en Telecomunicaciones, ancla de Tecnofinanzas por Fedecámaras Radio, la digital de economía y negocios; y Andrés Azpurúa, director de VE Inteligente que lidera proyectos como VE sin Filtro y Conexión Segura.

¿Cuáles son sus expectativas a futuro sobre los servicios de Internet en Venezuela en cuanto a funcionamiento, velocidad de navegación, disponibilidad y costos?

Luis Carlos Díaz

Habrá cada vez una brecha más marcada entre conectados y desconectados porque el chavismo ha quebrado tanto la economía que 8 de cada 10 familias no pueden pagar lo que realmente cuesta el servicio de Internet. Las empresas no podrán hacer sostenible tanto tiempo las operaciones a pérdida así que habrá un crecimiento en el segmento de servicios dolarizados y a precios reales para las estructuras de costo.

Significa que hay y habrá Internet (en Venezuela) rápido y de calidad pero solo para quienes puedan pagar lo que cuesta llevarlo hasta su casa. Eso podría llamarse “internet bodegón”. De resto, estamos rezagados respecto a la región.

El Estado se ha entrometido para afectar el mercado y censurar contenidos así que ese sector económico se mantiene frágil y bajo amenaza.

William Peña

En Venezuela todo el tema de los servicios de telecomunicaciones va a depender del entorno político y económico del país. Lamentablemente, en un entorno donde no hay políticas públicas aplicadas a las telecomunicaciones, donde la gran empresa del Estado es la peor en servicios y no hay garantía de que haya inversiones a corto, medio y largo plazo, hablar de futuro es realmente peligroso, porque no existe la forma en que ellos puedan de una u otra manera mejorar todo el tema del funcionamiento de la operación, tanto de la velocidad de la navegación como la disponibilidad del tema de costos, que es el problema más grande que tienen las operadoras en Venezuela, porque lamentablemente todas están ancladas a lo que decide Conatel.

Ya no se utilizan los estudios que se hacían anteriormente y dependiendo de cómo estaban las tarifas de telecomunicaciones en la región de países que ellos analizaban, tomaban las decisiones. En Venezuela se subían los servicios de telecomunicaciones de telefonía móvil por lo menos cada dos o tres meses, dependiendo de cómo estaba el resto del mundo. Eso desde hace mucho tiempo no se hace porque Conatel simplemente paralizó el aumento de las tarifas.

Conatel sencillamente decide cuáles son las tarifas a permitir y las empresas hacen una estructura de costo, plantean una tarifa y Conatel decide si se las acepta o no. Algunas veces las ha aceptado, pero cuando ven que explotan las redes, se las vuelven a paralizar.

 

En el caso de la telefonía móvil, deben permitir que haya inversiones y que puedan ser garantizadas con retornos de inversión basados en tarifas. Igual pasa con los servicios de Internet, tanto de fibra óptica, como los de cable de cobre que dan Cantv y el resto de empresas. Tiene que haber garantía de que los retornos de inversión sean importantes para que ellas puedan invertir.

Si no hay garantía y seguridad jurídica lamentablemente el funcionamiento del servicio va a ser cada día peor y habrá empresas pequeñas que puedan ofrecer uno que otro tipo de servicios, pero no van a poder suplir al mercado que está con una gran demanda y poca oferta porque no existen empresas que puedan resolver los problemas.

En el tema del ancho de banda, hace dos años las empresas tomaron la decisión de cortar a la mitad las capacidades que tenían con empresas internacionales porque no podían pagar en dólares y cobrar en bolívares las tarifas irrisorias que tenían. Entonces eso trajo como consecuencia que la mayoría de los servicios quedaron con datos por planes muy bajos, excepto Cantv, pero tiene tantos problemas que el 70% de sus usuarios no tienen ningún tipo de servicio de ABA en todo el país y el 30% restante quedaron con inestabilidad. Realmente no importa cuánta capacidad tienes si realmente el servicio no funciona.

Andrés Azpurúa

Si estamos hablando en los próximos seis meses a un año o durante el tiempo que dure la cuarentena puede que no haya mayor cambio radical de ningún tipo, por la presión del gobierno a subir las tarifas en la conexión de datos.

No creo que haya mucha disposición a cambiar eso. Los peores servicios que están funcionando en Venezuela no creo que mejoren significativamente en mucho tiempo y por ejemplo Cantv, que está ofreciendo mejores velocidades más rápidas, eso no va a ser generalizado.

En general, la tendencia de Cantv va a seguir yendo hacia abajo, porque además no es un cambio que se resuelva rápidamente. Hay que recuperar muchas de esas líneas que estaban pagando y perdieron el servicio hace mucho tiempo.

Toda la industria de telecomunicaciones está haciendo un esfuerzo muy grande por mantenerse operativo en estas condiciones. Algunas empresas están haciendo inversiones, pero no vamos a ver las mejoras de calidad o conectividad que el país necesita en estos momentos.

 

El tema de Cantv no va a ser generalizado. Muchos usuarios de Cantv no están utilizando la velocidad que están pagando y otros no tienen servicio. Muchísima gente paga por ABA, pero muchos no lo tienen realmente.

El único sector que realmente está invirtiendo es el del mal llamado Internet satelital, que en realidad son antenas que se conectan en los edificios. Ese servicio sí se sigue expandiendo, aunque ahora no tanto por la pandemia, pero no le va a llegar a todo el mundo. Los costos del servicio son mucho más altos y no todo el mundo tiene acceso a ellos.

Además, es posible que los aumentos de precio de los datos móviles no estén yendo a la misma velocidad de antes por el tema de la pandemia, pero puede que recupere la velocidad que tenía antes de la pandemia.

¿Cuán afectado se ha visto el teletrabajo / home office / empleos freelance ante las desmejoras en las conexiones de internet, que se ha intensificado durante la cuarentena?

Luis Carlos Díaz

Algunas conexiones están deterioradas y funcionan por inercia o por terquedad de algunas empresas. Pero cuando eso falla, no hay incentivos económicos para repararlo y la gente se queda desconectada. No se verá afectada la minoría que puede costear un servicio con tarifas reales.

Necesariamente las empresas y empleados tendrán que meter la conectividad en sus estructuras de costo, algo que no pasaba cuando pagaban de 0 a 10 dólares por un servicio que costaba mucho más. Será algo similar a la gasolina, ahora que cuesta, la gente tendrá que planificarse y tomar decisiones económicas para cubrir esa necesidad.

William Peña

La desmejora es brutal porque ya había servicios colapsados antes de la pandemia. Cuando vino la cuarentena las empresas duplicaron y triplicaron el consumo y se redujeron las capacidades para poder darle servicios a sus clientes y con la salida de Directv eso se empleó mucho más.

Hoy en día el deterioro de servicios es mucho más profundo porque las empresas no han podido mejorar o garantizar mejores conexiones.

Ahorita Movistar acaba de ampliar la red 4.5G Plus en algunas ciudades del país, entre esas Barinas, Guatire, Guarenas, Los Teques y pudo mejorar un poco el tema de la conectividad, pero son casos puntuales de algunas inversiones que habían anunciado en enero y febrero que iban a hacer en 10 ciudades de todo el país.

Si tú tienes 4.5G Plus en la zona, pero no tienes un teléfono con tecnología MIMO, no puedes disfrutar de sus servicios.

El deterioro es importante porque no hay capacidad de ninguna empresa para mejorar el ancho de banda de las compañías, incluso la de Internet como Inter no tiene más capacidad de ancho de banda contratado porque no tienen cómo poder pagarlo, porque si están cobrando tarifas irrisorias en servicios, no pueden darte a ti un servicio que estás pagando en bolívares a precios congelados, para yo tener que pagar eso en dólares a compañías internacionales.

Lamentablemente el usuario se ha visto muy afectado en teletrabajo, tele educación y home office, porque hay un problema grave. Una cosa es la capacidad de conexión que tienes tú en la compañía, otra cosa es la capacidad de conexión que tienes tú en la casa y otra cosa es la infraestructura de telecomunicaciones que te está brindando el proveedor.

Hay tres partes importantes: si tú puedes tener un buen internet en la compañía porque contratas un servicio de una compañía grande como Globenet pero cuando vas a tu casa y tienes Cantv, Inter y otro operador que te da unos servicios no muy buenos, eso te afecta la capacidad de conectarte al VPN o a lo que tiene que ver con el código interno de la empresa.

En casa se puede tener 1, 2, 3 o 4 megas, pero cuando llegas a casa esa cantidad está compartida con todos los usuarios de la zona y además la tienes que compartir con un número de dispositivos que hay consumiendo. Por eso muchas veces cuando alguien tiene una videoconferencia, le pide al resto de sus familiares que apague sus equipos y que no consuman dados para aprovechar él lo máximo de Internet.

Andrés Azpurúa

Se ha visto afectado por la mala conectividad. La gente recurre a utilizar los datos del teléfono. La calidad de las videoconferencias no son suficientes. Hay gente que está acostumbrada a tener un Internet no tan bueno en su casa, pero por lo menos en la oficina tenían mucha mejor conexión.

Ahora es más difícil, porque si todo el mundo está en su casa y nadie puede aprovechar el Internet que la oficina está ofreciendo. Eso solo genera problemas porque no todos los clientes de la empresa van a poder interactuar de la misma manera y los empleados no van a ser igual de productivos. No importa que el jefe tenga una buena conexión a Internet, la empresa son muchas personas y el teletrabajo está muy afectado por eso.

 

Me parece que no es sostenible tener un teletrabajo en las condiciones en las condiciones que normalmente se habla, como tener videoconferencias, hacer actividades interactivas, es muy difícil. Para eso se requiere que las personas con las que se tienen que reunir también tengan esas facilidades y eso no siempre es posible o por lo menos se verá entorpecido.

3.- ¿Es sostenible adquirir responsabilidades de teletrabajo o educación a distancia dependiendo del consumo de datos del teléfono únicamente?

Luis Carlos Díaz

Sí, por supuesto que es posible, pero necesitas tres cosas concretas y una de uso:

– Una buena ubicación para lograr conexión 4G LTE continua. No todos gozan de eso en todo el territorio porque el rezago ha impedido conectar todas las antenas necesarias. Quienes tienen buena ubicación y logran una buena velocidad, la pasarán mejor.

– Dinero. Cada GB cuesta plata. La idea es que todo lo que consuman esté cubierto por su trabajo, así tendrán datos para trabajar, educarse y divertirse. No es lo ideal, pero si es lo que se tiene, hay que aprovecharlo.

– Deben aprender a usar sus conexiones y aliviar la demanda de datos. Usarlo sin discreción es como dejar las llaves de agua de la casa abiertas. Eso significa reducir el consumo de videos, desactivar la descarga automática de multimedia en whatsapp y redes sociales, entre otras cosas.

William Peña

Es complicado, porque si tú no tienes un servicio dedicado en tu casa. El consumo de datos es un consumo que va y viene a la red y mientras más consumo estás haciendo, más estás afectando la red, la estás complicando, y si son muchos haciendo lo mismo llega un momento en que la red colapsa y no le da servicio a nadie.

Para ese tipo de cosa es mejor tener servicios ilimitados o dedicados en casa, que son los que están ofreciendo algunos WISP, pero están conectado a algún tipo de proveedor que en algunas zonas no llega la huella, entonces tampoco es garantía de que puedas tener un buen servicio cuando pagues bastante dinero por ellos.

En el caso de telefonía móvil o los datos de teléfono, es muy complicado para los usuarios poder cumplir con una gran cantidad de obligaciones cuando tienen una conexión tan limitada en casa.

Además, las desmejoras del servicio de internet son muy graves y se han intensificado muchísimo en la cuarentena. Puedes asumir las responsabilidades de teletrabajo o educación a distancia dependiendo del consumo, pero en Venezuela eso es un tema para profundizar y analizar. No hay capacidad de ancho de banda en las compañías para poder ofrecer teletrabajo, telemedicina o tele educación a nadie. Aquí realmente vivimos con un rancho de banda y lamentablemente la capacidad de consumo disminuye mientras la demanda de consumo aumenta y eso afecta a todos los usuarios.

En una zona equis, si hay mucha gente conectada la posibilidad de conectividad es irrisoria. Antes podías hacer los trabajos en la madrugada. Ya no, porque mucha gente piensa como tú y termina trabajando en la madrugada y tampoco tiene servicio.

Andrés Azpurúa

Muchos usuarios resuelven tener que compartir los datos con su computadora, incurriendo en gastos de gatos. Si tú eres prepago eso es un problema, porque entonces tienes que ir a recargar el teléfono. Si solamente dependes de la telefonía móvil es delicado el tema de estar continuamente recargando, porque si te consumes los datos, ¿con qué te vas a meter en la página del banco para recargar?.

No hay manera de ser competitivos sin un buen servicio de Internet. No solamente es una cosa que usamos para divertirnos. Es trabajo, es educación y sin Internet bueno no creo que vaya a funcionar el tema del teletrabajo, o por lo menos va a exacerbar las diferencias de acceso que ya se tienen.

Estamos hablando de trabajo, pero también hay que hablar de los profesores. ¿Cómo un profesor o un maestro va a trabajar con sus estudiantes cuando ellos mismos no tienen conexiones de calidad en su casa? A veces ellos mismos no tienen equipos suficientemente buenos como para hacer una clase desde casa.

Venezuela no está preparada para esto porque no le han dado la importancia durante años que ameritaba. Hacen falta políticas públicas que muevan este tema en la dirección correcta.

Por segundo día consecutivo el gobierno reporta 3 fallecidos y más de 200 casos de COVID-19 #2Jul
En los últimos balances ofrecidos por el gobierno, el número de casos por transmisión comunitaria ha sido más elevado que los llamados importados

Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Nicolás Maduro, informó la noche del 2 de julio que en las últimas 24 horas de reportaron en el país 3 fallecimientos por COVID-19 y 211 nuevos casos (157 de transmisión comunitaria y 54 “importados”). Con estas cifras, el total de muertes asciende a 57 y de contagios a 6.273.

Sobre los fallecidos, detalló que el primer caso es el de una mujer de 83 años de Chivacoa, estado Yaracuy, quien padecía de hipertensión, asma, cardiopatía y tabaquismo y habría tenido contacto con un viajero frecuente del estado Zulia. El segundo fallecido es un hombre de 53 años de edad, comerciante residente del Zulia que sufría de hipertensión y obesidad. El tercer caso es el de una mujer de 65 años de edad, igualmente habitante del Zulia.

Respecto a los casos comunitarios, especificó que 54 son del Zulia (16 menores de edad), 32 de Sucre (7 casos del mercado municipal de Cumaná), 20 de Carabobo (8 son de una empresa de servicios públicos), 13 de Yaracuy, 12 de Distrito Capital, 9 de Miranda, 8 de Táchira, 4 de Bolívar, 2 de Aragua, 2 de Monagas y 1 de Anzoátegui.

Rodríguez precisó que el mercado Las Pulgas del estado Zulia continúa como uno de los principales focos de contagio en el país, dado que, de los casos comunitarios, 34 están vinculados con este mercado.

“57 casos corresponde al estado Zulia, 34 al mercado Las Pulgas”, especificó, añadiendo que los otros casos son de los municipios San Francisco (5), Rosario de Perijá (4), Machiques de Perijá (4), Mara (3), Baralt (3), Catatumbo (2) y Jesús Enrique Lossada (2).

En cuanto al Distrito Capital, destacó que se confirmaron 12 nuevos casos: “Atención, Caracas, 3 casos en la parroquia Coche, 2 en la parroquia Sucre y 1 en cada una de estas parroquias: El Junquito, El Paraíso, El Recreo, El Valle, La Vega y San Agustín”.

En los últimos balances ofrecidos por el gobierno, el número de casos por transmisión comunitaria ha sido más elevado que los llamados importados.