Monitor de Víctimas - Runrun

MONITOR DE VICTIMAS

#MonitorDeVíctimas | Balas perdidas de delincuentes y policías acabaron con la vida de 14 personas en 6 parroquias de Caracas
Tres municipios del Distrito Capital presentaron casos de muertes por balas pérdidas entre enero y junio de 2021: Libertador, Sucre y Baruta
12 de las víctimas fueron heridas en la cabeza y cinco de las víctimas eran mujeres
Tres parroquias que forman parte de los territorios controlados por la megabanda de “El Coqui” concentran 71,4 % de las muertes. Se trata de La Vega, El Paraíso y El Valle

 

@erickgncal

 

El lunes 24 de mayo, Diego Alejandro Infante decidió comenzar su rutina de ejercicio a las 12:00 del mediodía. Ya no tenía obligaciones pendientes en sus clases online de 5to año bachillerato, que usualmente lo llevaban a realizar su entrenamiento entrada la tarde.

Hasta su entrenador, quien abrió un gimnasio en la comunidad de Las Terrazas de la Vega debido a la pandemia del COVID-19, se sorprendió porque ese día había llegado más temprano de lo habitual.

Diego Alejandro no había ido a entrenar la semana anterior debido a que estaba terminando los últimos ajustes de su proyecto de grado, para optar por su título de bachiller. Como aquel lunes había una mañana soleada y tranquila, le pareció que era el momento de retomar su rutina. 

Pero ese día, otro enfrentamiento entre las bandas delictivas que operan en la parte alta de La Vega y la policía acabó con sus planes. Diego Alejandro fue heridos por una bala perdida. No estaba en la línea de fuego, se podría decir que estaba a salvo en su comunidad de las Terrazas de la Vega, mientras hacía ejercicio. Sin embargo, una bala sin orden ni dirección dio directo en su cabeza.

El adolescente, de 16 años de edad, falleció cinco días después, en el hospital Pérez Carreño de La Yaguara, luego de presentar una lesión cráneo encefálica. Le indujeron un coma para que bajara la presión en su cerebro. Sin embargo, la madrugada del 29 de mayo de 2021 sufrió un paro respiratorio.

Las muertes por balas perdidas han acaparado los titulares de las páginas de los medios desde inicio del 2021. Monitor de Víctimas, a través de su registro diario, contabiliza 14 casos de muertes por balas perdidas entre el 1ro de enero y el 15 de junio de 2021, en los cinco municipios de Caracas. 

Esta cifra es similar a la reportada durante todo 2020, cuando hubo 14 casos en 12 meses. Esto significa que en lo que va de 2021 se han producido en promedio dos muertes al mes por tiroteos ocurridos en zonas populares. 

En el municipio Libertador de Caracas se reportaron 12 casos, seis de ellos en la parroquia La Vega, en el contexto de los enfrentamientos entre funcionarios policiales y miembros de bandas delictivas de la zona. Hubo un caso en el municipio Sucre y otro en Baruta.

12 víctimas fueron heridas en la cabeza. Ninguna sobrevivió más de una semana tras ser alcanzada por el proyectil. En su mayoría fallecieron en el sitio donde se encontraban cuando recibieron el impacto.

Las víctimas de la expansión territorial de “El Coqui”

Los enfrentamientos entre la policía, principalmente la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) de la PNB, y la megabanda delictiva de la Cota 905 han sido el principal generador de violencia en La Vega, El Paraíso, El Valle, El Cementerio y sus alrededores. 71,4 % de las víctimas de balas perdidas vivían en estas zonas.

El grupo armado conocido como la banda de “El Coqui” ha logrado expandir su control territorial a la parroquia La Vega, y eso ha venido afectando la calidad de vida de los habitantes de esa localidad. Los vecinos sufren directa o indirectamente de los tiroteos, casi a diario, en su zona.

Desde finales de 2020, luego de que la megabanda delictiva liderada Carlos Calderón, alias “Vampi”; Carlos Luis Revette, alias “El Coqui”; y Garbis Ochoa Ruiz, alias “Garbis”, decidiera tomar control de La Vega para ampliar su territorio delictivo, los tiroteos y enfrentamientos entre delincuentes y funcionarios policiales se volvieron más frecuentes.

Una de estas balaceras, que ya son “comunes” para los habitantes de La Vega, no parecía motivo para que Diego, sus amigos y el instructor, suspendieran su rutina de entrenamiento. El sonido de las detonaciones provenía de un lugar alejado. Ninguno imaginó que los proyectiles alcanzaran a la comunidad, mucho menos a Diego, quien por un momento se sentó en un banco.

Cuando las detonaciones se escucharon más cerca. Todos salieron a esconderse y protegerse de las balas, pero Diego todavía estaba acostado en el banco inmóvil. Un amigo lo fue a buscar y, entre el ajetreo por el sonido de los proyectiles, se percató que el adolescente estaba herido en la cabeza.

Así se lo relataron al padre de Diego Alejandro, Juan Carlos Rivas, de 51 años de edad, un promotor de música llanera, residenciado en el estado Barinas, en el occidente del país.

“Recibí la llamada. Fue lo peor que me han dicho por teléfono. Me llamaron a las 1:00 pm, creo que fue su mamá o uno de mis hijos. Estaba en Barinas y no podía salir de allí al instante. Sin embargo, logre cuadrar un carro y gasolina. Para las 7:00 am del siguiente día, ya estaba con mi hijo. Pero él estaba luchando por su vida”, relató Rivas.

Diego estaba a meses de salir de 5to año de bachillerato. Como muchos jóvenes, tenía planes de emigrar del país, una vez culminara sus estudios universitarios. Su padre, Juan Carlos, lo describió como un adolescente cariñoso y amable. “Era buen estudiante, le gustaba hacer ejercicio; debido a la cuarentena, comenzó una rutina en su casa. Siempre hablamos, más que todo de música. A él le gustaba mucho la de cantantes de habla inglesa, en especial Michael Jackson, su canción favorita era Thriller”, explicó.

En un limbo judicial

La procedencia de la bala que impactó en la cabeza de Diego aún es un misterio. Según los familiares de la víctima, la fiscalía no ha iniciado el proceso de investigación, para identificar a los culpables del hecho.

“Tengo entendido que se abrió un expediente, pero no nos han contactado para ver cómo inició la investigación. No queremos que el caso quede impune”, sostuvo Rivas.

Para investigar casos de muertes por proyectiles, los inspectores del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), deben hacer pruebas de balísticas, por lo que necesitan el proyectil que causó la herida y el arma de fuego que se detonó. “Este proceso puede llevar meses, debido a que existen muchas irregularidades en los casos donde las personas mueren por balas perdidas. En especial, si en dicho enfrentamiento actuaron funcionarios de la FAES”, señaló una fuente cercana al Ministerio Público.

Enfatizó que, una vez identificada el arma de fuego, es más fácil llegar al culpable. “Sin embargo, el siguiente problema es que si el culpable es parte de una de las megabandas de la zona, es muy difícil que los funcionarios de seguridad puedan hacer cumplir la orden de aprehensión”, explicó la fuente.

Un informe publicado en 2016 por el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (Unlirec, por sus siglas en inglés), y citado en un artículo por el periodista Javier Ignacio Mayorca, concluye que en 2015 Venezuela fue el segundo país de la región con más muertes por balas perdidas, con 57 casos.

En esa oportunidad, el comisario Luis Godoy, exjefe de la División contra Homicidios de la policía judicial, explicó que la expresión ‘bala perdida’ se refiere a “proyectiles que impactan contra un individuo que no estaba en la mira de quien accionó el arma… Los agentes determinan que una muerte se produjo por esta razón cuando el proyectil impacta en el cuerpo de la víctima con poca fuerza… Los niveles de impunidad en estos casos son más elevados que los habituales en el país, debido a la dificultad para establecer un nexo directo entre la persona que hace los disparos y quienes resultan afectados”.

Una lista de impunidad

El funeral de Diego se llevó a cabo una semana después de ser herido por la bala perdida. El sitio de encuentro fue en su comunidad, las Terrazas de la Vega. Lo acompañaron sus hermanos, sus amigos del liceo y sus vecinos, todos con pañuelos blancos, cantando y aplaudiendo mientras paseaban el ataúd.

“Fue un funeral bonito. Fue bien despedido por sus amigos del liceo y sus vecinos. Nosotros estábamos abatidos por toda esta situación. Diego era un ángel que aspiraba a muchas cosas buenas. Dios quiso llevárselo. Tal vez era su momento. Ningún padre debería despedirse de sus hijos antes de tiempo”, relató Rivas.

La familia de Diego siempre recordará sus ocurrencias y su alegría. Pero es evidente que, en su casa, en su grupo de graduación y en su gimnasio faltará una persona. Tal vez en su casa vuelvan a escuchar su canción favorita, Thriller, para recordarlo. Las lágrimas volverán, Diego no.

No existe un patrón exacto en los tiroteos en los barrios de La Vega, la Cota 905 y el Cementerio. Pueden comenzar a cualquier hora del día. Y pueden durar horas. Las víctimas de las balas perdidas en los enfrentamientos también son variadas: cualquiera puede ser blanco.

Según los datos de Monitor de Víctimas, de las 14 personas fallecidas por las balas perdidas, tres eran niños, niñas o adolescentes; dos pertenecen al grupo de adultos mayores de 55 años de edad y el resto tenían edades entre 20 y 41 años de edad. Cinco de las víctimas eran mujeres.

La primera víctima por balas perdidas registrada en 2021 fue Nelson Enrique Villalta Lima, de 41 años de edad, el 8 de enero de 2021 cuando quedó entre la línea de fuego durante un enfrentamiento entre delincuentes de la banda de El Coqui y funcionarios de las FAES.

Mientras Villalta intentaba resguardarse de la balacera, recibió un disparo desde la parte alta de La Vega. Era profesor de la Fundación Musical Simón Bolívar (Fundamusical), en el núcleo Chapellín, y también trabajaba en el hotel Altamira como vigilante. Falleció en el sitio.

Nelson Duarte, de 41 años, fue el segundo fallecido por bala perdida la tarde del 8 de enero, durante el enfrentamiento entre funcionarios de la FAES con delincuentes de la zona. Falleció en la parte alta de la Calle Zulia.

A las 7:00 pm del jueves 11 de febrero de 2021, Juan Jhon Martínez Corrales, de 41 años, fue asesinado durante un enfrentamiento entre bandas delictivas de la Zona 7 del Barrio José Félix Ribas, en Petare, municipio Sucre.  La víctima era comerciante desde hacía 7 años, cuando llegaba a su casa, tras culminar sus labores, comenzó el tiroteo.

Uno de los proyectiles impactó al comerciante en la cabeza y le ocasionó la muerte en forma inmediata. Martínez Corrales era padre de dos hijos, uno de 2 años y otro de 18 años de edad.

Jeison Rafael Rivera Morales, de 28 años, falleció el 16 de febrero de 2021, en el barrio Santa Cruz del Este, en el municipio Baruta, víctima de una bala perdida. El joven estaba en una fiesta callejera, cuando un grupo de delincuentes llegó disparando a los asistentes. Mientras corría, recibió un disparo en la cabeza. Falleció al instante.

El 19 de marzo de 2021, Edwin Méndez, de 17 años de edad, falleció a causa de una bala perdida, durante un tiroteo entre bandas rivales de El Valle. El adolescente regresaba de la sede del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) para averiguar qué cursos ofrecían.

Al llegar al barrio San Andrés comenzó el tiroteo. Una bala perdida del enfrentamiento le impactó en la cabeza. Falleció en el sitio. El adolecente era una nueva promesa del béisbol venezolano. Había ingresado al equipo  de la Universidad Central de Venezuela. Sus sueños se apagaron por la violencia en el barrio.

Ese 19 de marzo, pero en otro intercambio de disparos, falleció Deisy Coromoto Rivas Castro, de 55 años, quien estaba en el balcón de su apartamento en el edificio City Park, de El Paraíso, cuando una bala perdida la hirió de muerte.

Brenda Vanessa Palacios González, de 38 años, falleció el 2 de abril de 2021, resultado de una herida en la cabeza, provocada por el impacto de una bala perdida. El hecho ocurrió el 28 de marzo en el barrio de San Agustín, sector el Morín, calle sexta, durante un enfrentamiento entre funcionarios policiales y delincuentes de la zona.

La víctima fue llevada de emergencia hasta el hospital Clínico Universitario, en donde fallecería, luego de que le practicaron una operación cráneo encefálica.

El 13 de abril de 2021, falleció la tercera adolescente por causa de una bala perdida. Jeanquelis Dubraska Parra Ponce, de 13 años de edad, fue alcanzada por un proyectil que le impactó en la cabeza, durante un intercambio de disparos entre delincuentes del barrio San Agustín.

Parra conversaba con unas amigas en la entrada de su casa, cuando inició el tiroteo. Falleció al instante de recibir el disparo. Sus familiares claman justicia y protección en los barrios.

El 24 de mayo de 2021, Blanca Violeta Orellano, de 64 años, falleció a causa de una bala perdida, durante el tiroteo entre funcionarios de las FAES y delincuentes de La Vega.

La víctima vivía en la calle El Rosario, recibió un disparo en el abdomen. Falleció dentro de su casa. Era comisionada jubilada de la PNB, adscrita al Servicio de Tránsito Terrestre, y madre de un funcionario del mismo cuerpo policial.

Ángelo Grendel, de 27 años, iba como copiloto en un camión que circulaba por la autopista Valle-Coche cuando fue alcanzado por una bala perdida en la cabeza. El hecho ocurrió el 30 de mayo.

Desde las 9:00 am hasta las 5:00 pm del 14 de junio, un enfrentamiento se desarrolló en la parroquia La Vega, entre miembros de la megabanda de “El Coqui” y funcionarios de seguridad del Estado. 

El tiroteo dejó 2 víctimas por balas perdidas: Guillermo José Gregorio Belisario, de 50 años de edad; y Yoraima Margarita Díaz Araujo, de 47 años de edad.

Gregorio Belisario falleció mientras ingresaba a un local comercial en la calle San Antonio, cercano a una cancha deportiva en La Vega; mientras que Díaz Araujo fue alcanzada por una bala perdida en las cercanías de la redoma de La India, entrada del sector.

El tiroteo inició en los 12 puntos de control de la Policía Nacional Bolivariana distribuidos en La Vega, que habían sido instalados el fin de semana pasado, para frenar el avance de la megabanda delictiva de “El Coqui”.

El lugar fue atacado por supuestos delincuentes de las bandas delictivas de la Cota 905, en respuesta al operativo iniciado por el Ministerio de Interior, Justicia y Paz, donde según fuentes oficiales participaron 1.420 funcionarios del Estado entre oficiales de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y de la Dirección de Inteligencia y Estrategia (DIE).

La toma de sectores de La Vega por parte de la megabanda de “El Coqui”, la intervención policial en el sector y las acciones del Estado para frenar la avanzada delictiva, han puesto en peligro la vida de sus ciudadanos. La única certeza, frente a la falta de información oficial es que en La Vega faltan seis personas.

 

#MonitorDeVíctimas | Madre de fugado de retén de menores en Lara: “Lo prefería preso antes que muerto”
Carla Vizcaya, madre de la víctima, denunció que la Policía del estado Lara asesinó a su hijo, Óscar Colmenárez. Aseguró que le habían advertido que no se harían responsables por la vida de su hijo si lo capturaban

 

Óscar Fernando Colmenárez Vizcaya, de 19 años de edad, fue asesinado el pasado 7 de junio a las 5:00 de la tarde por una división de la Policía del estado Lara. El hecho ocurrió casi dos meses después de que el joven escapara del Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins, el retén de menores de Barquisimeto.

Colmenares participó en una fuga con otros seis compañeros de celda el 9 de abril de este año. Estaba privado de libertad por homicidio. En noviembre de este año cumpliría su condena, recordó su madre, Carla Vizcaya, durante una entrevista concedida a Monitor de Víctimas.

Vizcaya aseguró que la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (Diep) de la Policía del estado Lara sometió a su hijo. De acuerdo con su versión fueron funcionarios de dicha división quienes lo mataron cuando salía del baño de la casa donde se ocultaba, en el barrio La Sábila, en Barquisimeto.

Según el reporte oficial, el joven murió en un presunto enfrentamiento. De acuerdo con la minuta, Colmenárez hirió con un arma a un oficial cuando le dieron la voz de alto. Dos testigos del procedimiento negaron esa versión a la familia de la víctima.

“Yo perdí a mi hijo por ellos. Llegaron y él saltó una pared, le dieron un tiro y cayó a la casa de un vecino pidiendo auxilio. Ya estaba rodeado y los policías le siguieron metiendo el arma en la herida, le decían: te vas a morir, maldito”, comentó la mamá del occiso.

Conforme a la versión de la mujer, en el operativo de la Diep presuntamente actuó el exdirector del retén de menores del que había escapado Colmenares. “Miguel González (el exdirector) andaba con la comisión. A él lo sacaron del retén porque maltrataba a los muchachos. Yo me encargué de denunciarlo y él llegó a acusarme de pasar cripy (droga)”, advirtió Vizcaya.

Ya antes de la muerte de su hijo, la madre de Colmenares había pedido una investigación ante el Consejo Legislativo del estado Lara por los castigos que sufrían los jóvenes en el mencionado retén. Indicó que al joven lo golpearon y lo aislaron en el sótano del recinto.

Policía envió una advertencia

Un mes antes del procedimiento, la Diep alertó a Vizcaya por teléfono. Le advirtió  que no se harían responsables por la vida de su hijo sino era recapturado. “Lo prefería preso antes que muerto. Yo se lo había entregado a la Diep y no lo agarraron”, agregó la madre de la víctima. El muchacho iba a cumplir 20 años en octubre de este año.

Vizcaya cortó comunicación con su hijo en mayo porque él se negaba a ponerse a la orden de las autoridades. Todas las semanas, funcionarios de la Policía del estado Lara y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegaban a la casa de Vizcaya para interrogarla a ella y a sus cuatro niños.

Tres días antes de perder a su hijo, Vizcaya fue hasta la casa donde él se ocultaba para llevarle comida. “Yo tenía casi un mes sin verle la cara (…) Me pidió que me quedara con él y yo le dije que podía entregárselo a un fiscal porque le faltaba poco para salir, pero él no quería porque creía que lo iban a matar”, contó la mujer entre lágrimas.

Colmenárez habría cumplido 20 años en octubre y estaba recluido en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins desde los 16 años.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Asesinada mujer durante discusión con su pareja en la parroquia Sucre
La noche del domingo 13 de junio, Yenni Rivero, de 42 años, recibió una herida por arma blanca. Leonel Vera fue detenido luego del crimen. En otro hecho, una pareja fue asesinada la mañana del lunes 14 de junio, en Caurimare

 

@Yohanamarra

 

La noche del domingo 13 de junio fue asesinada Yenni Sarahí Rivero Vargas, de 42 años, en la calle siete del sector Nuevo Horizonte, en la parroquia Sucre del municipio Libertador. 

Según la información policial, la víctima se encontraba en su casa ingiriendo bebidas alcohólicas cuando tuvo una discusión con su pareja. Presuntamente, el hombre, identificado como Leonel de Jesús Vera Linares, tomó un arma blanca y la hirió en el costado izquierdo. 

La víctima falleció en el sitio. La información extraoficial indica que Vera fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). 

Según el monitoreo de femicidios de la plataforma Utopix, en mayo se registraron 18 hechos en Venezuela. Los estados con más casos fueron Miranda (4), Táchira (2) y Distrito Capital (2).

Los cálculos de Utopix indican que hubo un femicidio cada 40 horas. En cinco meses del año ya suman 91 femicidios, de acuerdo con el registro de la organización. 

Doble homicidio en Caurimare

La mañana de este lunes 14 de junio fueron asesinados dos hombres en la planta baja de residencias Bergantín, en la avenida principal de Caurimare. Según la información policial, las víctimas fueron identificadas como Ronnie Rafael Ramírez Tinedo, de 32 años, y Carlos Eduardo Laplace, de 45 años. 

Trascendió que la pareja invitó a Ismael Feliciano Rojas Delgado, de 24 años, a ver el partido de fútbol en su casa. El joven, quien era amigo de ambas víctimas, fue con dos amigos más a la casa.

En horas de la noche los tres hombres atacaron con un arma blanca a la pareja, con la presunta intención de robar en la vivienda. Los vecinos escucharon gritos de ayuda desde el apartamento e inmediatamente llamaron a los funcionarios de la Policía del municipio Baruta. Cuando abrieron el apartamento hallaron a las víctimas y los agresores habían huido.

Rojas, uno de los presuntos implicados, fue detenido por funcionarios de Polibaruta, en el edificio de al lado donde intentaba ocultarse. Los otros dos hombres huyeron. 

Ronie Ramírez era diseñador y Carlos Laplace abogado. Se maneja como hipótesis del hecho el robo, sin embargo se mantienen las investigaciones.

 
#MonitorDeVíctimas | Con signos de tortura y quemaduras hallan cuerpos de dos hombres en La Fría
Cuatro personas fueron asesinadas en el Táchira durante la segunda semana de junio. Dos de ellas en un doble crimen en el que las víctimas fueron localizadas con signos de tortura

@anggyp

Los cuerpos de dos hombres que presentaba signos de tortura fueron localizados en una zona boscosa del municipio García de Hevia, estado Táchira. Tenían las manos atadas con mecate, los ojos vendados con tela, quemaduras y heridas ocasionadas por arma cortante.

Las fallecidos fueron encontrados por habitantes de la zona en horas de la tarde del pasado domingo 13 de junio, en el sector La Llovizna, en la vía al sector El Socorro.

Una de las víctimas fue identificada como David José Bello Ortega, de 26 años de edad. El hombre se desempeñaba como comerciante y acababa de iniciar un emprendimiento de una fábrica de pantalones.

La información la dio a conocer un pariente de Bello a las afueras de la morgue del Hospital Central de San Cristóbal. Se supo que tanto él como su esposa habían bajado desde Colón, donde residían, a la localidad vecina de La Fría. Ella se quedó en casa de una persona cercana, pero su esposo se fue con un amigo a hacer una diligencia, en su vehículo, un Festiva color verde.

Pasaron las horas y el hombre no llegó. Fue al siguiente día, cuando al ver las noticias en las redes sociales del hallazgo de dos cuerpos cerca de la urbanización donde ella se encontraba, la mujer acudió a las autoridades para reconocer el cuerpo. El vehículo en el que Bello se desplazaba no ha sido localizado.

Familiares del comerciante aseguraron que no tenía problemas con nadie, que no había sufrido amenazas ni tenía deudas pendientes. Bello tenía un mes de haber salido de prisión bajo medida de presentación. Sus allegados contaron que estuvo preso por porte ilícito de arma y que hace más de un año había renunciado al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, organismo al que ingresó luego de graduarse  en la UNES. Indicaron que tenía intenciones de irse del país.

Piden justicia

El padre de Bello, en medio de la tribulación, expresó que desea que se llegue hasta el final de las averiguaciones y las autoridades determinen quiénes asesinaron a su hijo y al otro hombre.

“¿Qué cuentas le darán a Dios quienes le hicieron eso a mi hijo?”, expresó, al tiempo que indicó que duda del hecho de que con la ocurrencia de tantos crímenes sí investiguen la muerte de su único hijo.

Sin identificar

Sobre la otra víctima, aún por identificar, se conoció que tenía entre 25 y 30 años de edad, era de piel blanca y contextura regular. El cuerpo tenía restos de tela color azul oscuro y parte de una bota deportiva, color negro.

Los allegados del comerciante asesinado indicaron que podría tratarse de un conocido del que solo saben que se llamaba Javier, quien sería de nacionalidad colombiana y había salido recientemente de la prisión, al igual que Bello.

Lo hallaron bajo un puente

Daniel Enrique Montilla, de 29 años, fue encontrado sin vida en horas de la mañana del 11 de junio. Presentaba una herida por arma de fuego en la región occipital derecha. El cadáver fue localizado en el sector Boconó, población de La Tendida,  municipio Samuel Darío Maldonado. Estaba a la orilla de un afluente, debajo de un puente.

La esposa de Montilla acudió a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal para reconocer su cuerpo y detalló que el hombre era oriundo de Trujillo y se dedicaba a labores del campo.

La mujer desconocía que hacía su pareja en La Tendida. Indicó que su esposo tenía varios días sin comunicarse con ella. Ignoraba si tenía algún problema  o si lo habían amenazado.

Sin identificar

El cuerpo de otro joven fue hallado en horas de la mañana del 10 de junio en el sector Piscurí,  municipio Fernández Feo, vía a San Joaquín de Navay. La víctima no poseía documentos de identidad. El cadáver no había sido reclamado.

Fuentes policiales indicaron que el hombre vestía una franela gris y un pantalón negro. Tenía cerca de 22 años, era de piel trigueña y cabello negro. El cadáver fue encontrado por moradores de la zona. Presentaba heridas a nivel del rostro, producidas por arma de fuego.

#MonitorDeVíctimas | Matan a un militar y a un ex PM en Caracas en un lapso de 3 días
Al que era miembro del Ejército, que tenía 23 años, lo asesinaron en la autopista Francisco Fajardo. Al ex policía metropolitano lo hallaron muerto en la Cota Mil

En tres días, y en hechos diferentes, fueron asesinados a bala un integrante del Ejército y un ex funcionario de la Policía Metropolitana.

El primer crimen se registró al amanecer del pasado sábado 12 de junio, cuando fue asesinado de un disparo en la espalda el sargento ll del Ejército, Jesús Alberto Breto López. El hombre se desplazaba en una moto por el Distribuidor La Araña, autopista Francisco Fajardo, cuando lo atacaron.

Al recibir el impacto del proyectil, el militar de 23 años de edad perdió el control del vehículo y salió disparado. Al pegar la cabeza contra el pavimento sufrió un traumatismo craneoencefálico severo.

El trabajo planimétrico hecho en el sitio del suceso por una comisión de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) determinará si alguien lanzó a Breto López  desde el Distribuidor La Araña a la parte baja de la autopista luego de ser impactado por el proyectil.
Parte de la pesquisa llevada a cabo por la División contra Homicidios del Cicpc consiste en establecer si la víctima confrontaba problemas con alguien o si había sido amenazado. El militar estaba adscrito al Fuerte Tiuna.

Al PM lo hallaron en la Cota Mil

Del segundo caso se había tenido noticia a la 1:20 de la tarde del pasado jueves 10 de junio, cuando fue hallado el cadáver de Roger Inojosa Guillén, quien tenía 10 años jubilado de la Policía Metropolitana, donde prestó servicio durante más de dos décadas. De esa institución se había retirado con el rango de sargento mayor para dedicarse a la actividad privada, relataron allegados al hombre.

El cuerpo del funcionario policial, de 54 años de edad, fue localizado a un costado de la Cota Mil, en sentido oeste-este, adyacente a unos pequeños bloques.

A Inojosa Guillén lo mataron a bala. Inicialmente presumen que el ex policía pudo haberse enfrentado a delincuentes que habrían intentado despojarlo de sus pertenencias.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Obsesión por una adolescente lo llevó a asesinarla y luego a violarla

El cadáver de Katiuska Tatiana Baltazar Gómez, que tenía 16 años, fue hallado en estado de descomposición. La habían buscado por seis días

 

El responsable, un joven de 18 años, confesó haber cometido el crimen, ocurrido en Capacho, estado Táchira. A la víctima la despojó de su celular y se lo regaló a su actual novia

 

@miperiodista

 

El asesinato de la adolescente Katiuska Tatiana Baltazar Gómez, de 16 años de edad, uno de los cuatro homicidios registrados durante la primera semana de junio en el estado Táchira, ha generado gran conmoción y repudio en la entidad, en el último año.

Su cadáver, en avanzado estado de descomposición y con evidentes signos de violencia sexual, fue localizado seis días después de que la muchacha desapareciera sin dejar rastro alguno. 

El pasado sábado 28 de mayo en la noche, cuando su madre la vio por última vez con vida, la menor le pidió permiso para salir de la casa y acercarse hasta un área en particular para poder acceder a señal de internet, en una zona próxima a la residencia, en el barrio San Pedro, en Capacho, municipio Independencia.

La muchacha se encontró con un grupo de vecinos y amigos, con el que compartió por varias horas. Hacia la medianoche del sábado 29 de mayo todos regresaron a su hogar, la adolescente no. Ante esta situación, la madre comenzó desesperadamente a buscarla, sin obtener ninguna información, más que cerca de la 1:00 de la madrugada del domingo los vecinos escucharon a la adolescente gritando, pero nadie prestó mayor atención.

La encontraron en medio de la maleza

Tras el hallazgo del cuerpo, el viernes 4 de junio, y tomar declaración a los acompañantes de la víctima, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) estableció que la última persona con la que se le vio fue con un vecino de 18 años que siempre estuvo enamorado de ella, pero que nunca fue correspondido. Éste se habría ofrecido a acompañarla hasta la casa.

En el camino, según relató él mismo, luego de ser capturado y admitir los hechos ante un tribunal, intentó que la adolescente accediera a sus pretensiones amorosas, pero ante la negativa y resistencia de la víctima, la golpeó, estranguló y agredió sexualmente, en ese orden.   

Posteriormente el confeso homicida se fue, dejando el cadáver abandonado entre la maleza, no sin antes tomar el teléfono celular de la joven, y obsequiárselo, horas después, a la novia actual.

Los otros tres homicidios

Durante la primera semana de junio se registraron en el Táchira otros tres homicidios. El 4 de este mes murieron Kevin Didier Santiago Pernía, de 22 años, y Kennedy Jeanpierre Jaimes Gutiérrez, de 30 años. Eran amigos, pero murieron en lugares diferentes, con unos 10 minutos de diferencia. Según la policía, fallecieron en medio de un enfrentamiento, versión que es negada por los familiares de los occisos.

La otra víctima fue Gabriel Aníbal Carpio Rodríguez, a quien asesinaron el 5 de junio, al parecer en medio de una riña, en el sector Colinas de Valle Hondo, invasión La Chucurí, municipio San Cristóbal.  

#MonitorDeVíctimas | Amigos murieron con 10 minutos de diferencia, en sitios diferentes, en presuntos enfrentamientos
Parientes de los occisos aseguraron que funcionarios del Cicpc los sacaron de sus respectivas viviendas cuando dormían. Negaron que hubieran estado armados

Dos amigos residentes en el municipio Torbes murieron con pocos minutos de diferencia, pero en lugares diferentes. Fallecieron luego de que supuestamente se enfrentaron a tiros con comisiones de las Fuerza de Acciones Especiales (Faes) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), en hecho ocurridos entre las 7:30 y las 7:40 de la mañana del pasado 4 de junio.

De acuerdo con información policial, ambos estaban siendo investigados por robo, pero sus familiares aseguraron que al momento que las comisiones irrumpieron en sus respectivas casas, sin orden de allanamiento, las víctimas estaban durmiendo.

Parientes de los fallecidos indicaron que no estaban armados y que no se  resistieron al arresto. Niegan que hubiera ocurrido un enfrentamiento y aseguran que las armas que figuran en las minutas policiales fueron “sembradas”.

El primero de ellos fue identificado como Kevin Didier Santiago Pernía, de 22 años, quien trabajaba con su padre, criando cerdos. Sus familiares indicaron que los funcionarios le dispararon frente a su esposa e hijos  de1 y 2 años de edad. El hecho ocurrió en el barrio La Floresta 1.

Unos minutos más tarde fue asesinado Kennedy Jeanpierre Jaimes Gutiérrez, de 30 años, de quien dijeron, era obrero y residía en el sector Walter Márquez. Según el Cicpc, el hombre hizo frente a los funcionarios que intentaban aprehenderlo como sospechoso de un robo perpetrado días antes en un cafetín de San Cristóbal.

En una riña   

Un día después, el pasado 5 de junio, fue asesinado en el estado Táchira un mecánico de motos, identificado como Gabriel Aníbal Carpio Rodríguez. El hecho se registró a las 11:00 de la noche, mientras un grupo de vecinos departía e ingería licor frente a una vivienda del sector Colinas de Valle Hondo, invasión La Chucurí, municipio San Cristóbal. 

Según testigos, arribó un hombre al que conocen con el apodo de El Jorobado Cuasimodo, quien sin razón aparente atacó con un cuchillo a dos de los presentes y luego huyó.

Carpio Rodríguez, de 40 años, falleció tras ser ingresado al Hospital Central de San Cristóbal, mientras que su amigo Yomber Márquez, de 21 años, logró sobrevivir.

De acuerdo con las investigaciones del Cicpc, los hechos ocurrieron en medio de una riña.

#MonitorDeVíctimas | Estaba desaparecido y su papá lo halló en la morgue
A Gustavo Peña Rondón, la víctima, lo golpearon y luego le dispararon. Sus familiares tenían dos días buscándolo

 

Sandra Guerrero


Gustavo Peña Rondón desapareció el pasado miércoles 2 de junio y no fue sino hasta el viernes 4, cuando su papá, Gustavo Peña y un tío lo hallaron en la morgue de Bello Monte. Al hombre, de 28 años de edad, lo mataron a golpes y disparos, según le informaron a los familiares en la medicatura forense.

Peña Rondón vendía helados en un negocio ubicado en el kilómetro 7 de la carretera El Junquito y residía en un refugio del kilómetro 4 de esa misma vía. El padre de la víctima rompió en llanto cuando le informaron que el cadáver del joven estaba en la morgue.

En torno a la muerte de Peña Rondón se maneja la hipótesis, pues su moto no ha sido localizada, aunque también se presume que el homicidio tenga que ver con una relación amorosa que la víctima estaba sosteniendo con una mujer.

Murió en presunto enfrentamiento

César Alexander Julio Martínez, de 34 años de edad, murió en la emergencia del Hospital Domingo Luciani de El Llanito, adonde fue trasladado por una comisión de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el 24 de mayo pasado.

De acuerdo con la versión policial, Julio Martínez, apodado el Pitufo, se habría enfrentado a los  investigadores de la División contra Bandas, en un sector de la parroquia Petare.

El hombre estaba solicitado por el delito de homicidio y presuntamente era integrante de un grupo delictivo conocido como Los Pitufos, indicaron fuentes policiales.

Monitor de Víctimas - Cintillo