Monitor de Víctimas - Runrun

MONITOR DE VICTIMAS

#MonitorDeVíctimas | Denuncian que Cicpc ejecutó de cinco disparos a joven en Petare
Joel Acosta, de 23 años de edad, fue asesinado por funcionarios de la Policía Científica el martes 22 de septiembre. La versión oficial asegura que murió en un enfrentamiento por negarse a ser detenido, pero sus parientes dicen lo contrario

@Daigalaviz | Foto Carlos Ramírez

Joel Antonio Acosta Serrano, 23 años de edad, quien vendía ropa y a veces trabajaba de albañil, fue asesinado de cinco disparos la tarde del pasado martes 22 de septiembre en la calle Lara del barrio Carpintero, en Petare, estado Miranda. La versión oficial asegura que murió en un enfrentamiento cuando iban a detenerlo, pero su familia niega la versión.

De acuerdo con el relato de parientes de Acosta, la víctima, aproximadamente a las 4:30 pm del martes caminaba con varios amigos hacia la cancha del sector, cuando iban llegando fueron interceptados por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Los familiares de Acosta aseguran que testigos vieron que los jóvenes corrieron, pero uno de los efectivos sacó su arma y disparó. El primer tiro le impactó en la pierna de Acosta, quien cayó al suelo, luego recibió otro tiro. Ya herido tendido en el piso, los funcionarios le dispararon tres veces más en la espalda. El joven murió en el sitio.

“Yo fui al Cicpc a denunciar lo que le habían hecho a Joel Antonio, a decir que él no era ningún delincuente que se había enfrentado; que tengo testigos que vieron como policías luego de matarlo lo agarraron por el short y lo montaron en una camioneta roja y luego lo dejaron en el hospital Domingo Luciani”, relató uno de los familiares de la víctima.

A Acosta le dispararon en cinco ocasiones; sin embargo, en el informe forense que les fue entregado a los parientes en la morgue de Bello Monte solo sale señalado uno. Según el documento este tiro fue el que lo mató y lo impactó en el tórax.

El joven residía con su familia y no deja hijos.

 

#MonitorDeVíctimas | Mataron de dos disparos a chófer de periodistas durante discusión en Petare
Una discusión de tránsito terminó en el homicidio de Daniel Torres Escalante, quien fue atacado por un desconocido a quien le rozó accidentalmente el carro con su moto

@lysaurafuentes

Daniel Torres Escalante, de 47 años de edad, fue asesinado el viernes 25 de septiembre a las 09:00 de la noche durante una discusión en el sector Vuelta El Beso de Petare, municipio Sucre del estado Miranda.

La víctima esa noche estaba en una licorería de la zona compartiendo con unos amigos, pero decidió irse a su vivienda en el sector.

Torres Escalante se desplazaba en su motocicleta Skygo Executive color blanca, pero en el trayecto a su casa sostuvo una discusión con el conductor de un vehículo Spark, color azul claro.

Al parecer la víctima intentaba esquivar unos huecos en la vía cuando tropezó accidentalmente con el vehículo. En ese instante sostuvo una discusión con el conductor del carro y este le propinó dos disparos en la cabeza.

Daniel Torres Escalante fue trasladado por familiares y vecinos hasta el hospital Domingo Luciani de El Llanito, a donde llegó sin signos vitales.

La víctima laboraba como chófer por su cuenta para varias empresas y también prestaba servicio a periodistas internacionales, y era conocido cariñosamente como “el gordo”.

#MonitorDeVíctimas | Investigan si hombre localizado muerto en El Valle fue asesinado por su pareja
El cadáver de Yorbis Gabriel Barbosa fue encontrado en su vivienda y la policía determinará si se trató de un suicidio o si su esposa tuvo algo que ver con el hecho

@lysaurafuentes | Foto carlos Ramírez

En el interior de una vivienda en la calle 16 de Los Jardines de El Valle, municipio Libertador de Caracas, fue encontrado el cadáver de un joven de 24 años de edad identificado como Yorbis Gabriel Barbosa Muñoz.

El hermano de la víctima de nombre Jonathan Muñoz manifestó que el joven tenía una tormentosa relación con su esposa Lismary Nazareth Córdoba Briceño. Los dos residían en la calle 16 de Los Jardines de El Valle y se conoció que frecuentemente tenían fuertes discusiones.

“Antes de la muerte estaban discutiendo. Dicen que se suicidó, pero él estaba muy golpeado”, dijo su hermano.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) investigan a la esposa del joven para determinar si tuvo alguna implicación en el hecho.

#MonitorDeVíctimas | Niña de 13 años falleció por bala perdida en Petare
Dos jóvenes víctimas dejaron distintos hechos de violencia registrados en barrios de Petare, en el municipio Sucre

@lysaurafuentes | Foto Carlos Ramírez

Una niña de 13 años de edad, identificada como Melany Cabezas, falleció este lunes tras ser impactada por una bala perdida mientras se encontraba en las escaleras de su casa en Petare, municipio Sucre de Miranda.

La menor de edad se encontraba sentada en las escaleras de su casa cuando fue alcanzada por un proyectil en la cabeza. Fue trasladada por sus padres hasta el hospital Dr. Domingo Luciani de El Llanito, lugar donde falleció tras ser ingresada.

Melany Cabezas cursaba el primer año de bachillerato en el liceo Mariano Picón Salas de Petare y era la mayor de ocho hermanos.

En el barrio José Félix Ribas de Petare también se reportó la muerte de Wilder Gabriel Mujica Lozada, de 18 años, a quien lo asesinaron para robarle unos zapatos en la zona.

El joven estaba comprando en una bodega cuando fue sometido por hombres armados, quienes le dispararon para robarle sus zapatos, cartera y teléfono celular.

Familiares lo trasladaron hasta un centro médico, pero no logró sobrevivir y llegó sin signos vitales. Estudiaba el quinto año de bachillerato en un liceo de Petare.

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinado en enfrentamiento en la Cota 905 ya fue identificado
Los familiares de José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, aseguraron que no era delincuente. Según su versión, la mañana del martes 22 de septiembre, salió a la bodega y funcionarios de las FAES le dispararon por la espalda. Extraoficialmente se habla de cuatro personas asesinadas.

@yohanamarra | Foto principal: Gleybert Asencio

Tras dos días del enfrentamiento entre las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui, en la Cota 905, familiares de uno de los cuatro hombres asesinado desmiente la versión policial. Aseguran que no era delincuente.

José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, salió de su casa, en el sector El Nazareno de la Cota 905. Eran aproximadamente las 10:30 a. m. cuando dijo que iba a la bodega a comprar comida que le pidió su esposa. Sus familiares, quienes por temor a venganzas no quisieron revelar sus nombres, contaron que en ese instante comenzó el operativo.

La mañana del 22 de septiembre, comisiones de las FAES se desplegaron por varios sectores cercanos a la Cota 905. El enfrentamiento con miembros de la megabanda del Coqui paralizó las actividades en Roca Tarpeya, Puente Hierro, la avenida Victoria, El Paraíso e incluso por la autopista Francisco Fajardo, a la altura de Quinta Crespo.

Fuentes extraoficiales indicaron que presuntamente se trataba del rescate de dos funcionarios. Otra versión apunta que se trató de un operativo posterior a una fiesta en la zona. Sin embargo, esta información no pudo ser corroborada oficialmente. Trascendió que cuatro hombres fueron asesinados y, hasta el momento, solo está identificado José Antonio Gallego Díaz.

Sus parientes se encontraban este jueves 24 de septiembre en la morgue de Bello Monte. Agregaron que recibió todos los impactos de bala por la espalda, porque corrió al ver a funcionarios de las FAES. Llegó sin signos vitales al Hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela.
Aseguran que José Antonio trabajaba como mototaxista desde hace 12 años. Dejó huérfana a una adolescente de 17 años. “Los tiros en la zona fueron horribles”, dijeron.

Balas perdidas en casas y tránsito colapsado

Habitantes del sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, contaron que la balacera duró aproximadamente dos horas. Una vecina relató a Crónica.Uno que se escondió en un cuarto, con su hija de cuatro años, y de los nervios le pidió a su esposo que le pusiera ropa encima. Temía que las balas perdidas penetraran el techo de zinc de su vivienda.

En Roca Tarpeya un perrito mestizo, que estaba en la platabanda de la casa, resultó herido en la oreja y la perdió. Uno de los miembros de la familia relató lo sucedido en su cuenta de Twitter, la cual se reserva por medidas de seguridad. Crónica.Uno confirmó que en esa zona entraron balas perdidas a una casa.

En El Paraíso, a la altura de la plaza Madariaga, también se escuchaban las detonaciones y las ráfagas, que hacían sentir a los vecinos en una completa guerra.

El 25 de agosto de 2020 también hubo otro enfrentamiento entre la megabanda del Coqui y funcionarios de Policaracas, las FAES y la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Presuntamente, los delincuentes intentaron ingresar al comando de Policaracas que está en la avenida Guzmán Blanco, a la altura de El Pinar, y los efectivos pidieron apoyo.

La Vega y El Paraíso colapsaron por las detonaciones. Vecinos de Montalbán II, a casi dos kilómetros de El Pinar, aseguraron haber escuchado la balacera. Y en Colinas de Vista Alegre, a casi cuatro kilómetros del sitio del suceso, también se escucharon.

El oficial jefe de la Brigada de Respuesta Inmediata de las FAES, Edgar Jesús González Veitía, fue asesinado. También tres funcionarios resultaron heridos.

La megabanda del Coqui tiene armamento de alto calibre, control territorial y control de la comunidad. El abogado y criminólogo, Luis Izquiel, detalló que entre 200 y 300 personas la componen. El Ministerio de Interior, Justicia y Paz tiene al Coqui entre los hombres más buscados del país, al igual que a Vampi y el Garbis, también líderes del grupo delictivo.

De acuerdo con la investigación que hizo la Misión Independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2015 el Coqui habría sobornado a funcionarios policiales, para que le avisaran antes de los operativos, incluso antes de la primera Operación de Liberación del Pueblo (OLP), en julio de ese año.

En el informe, resalta que un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) dijo que el Coqui escapó un día antes de la OLP y por eso no fue capturado.

La historia de nunca acabar para los vecinos de las zonas aledañas a la Cota 905. Este martes se registró un enfrentamiento entre funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales y miembros de la megabanda del Coqui. De manera extraoficial, se conoció que supuestamente los efectivos rescataban a dos compañeros sometidos en la zona

Nuevamente la niña corrió a la cocina asustada por el sonido de los tiros. A sus cuatro años desconoce qué son unas detonaciones, algunas de armas largas; pero su mamá, Pame*, sí sabe muy bien de qué se trata: otra vez un tiroteo en la Cota 905.

Esta vez se escucharon con más intensidad que el 25 de agosto de 2020, cuando hubo otro enfrentamiento entre funcionarios de Policaracas, las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui. En esa oportunidad la pequeña también corrió despavorida y su mamá tuvo que cocinar con ella cargada, porque no lograba calmarse.

Pame vive en El Paraíso, su panorama más cercano es la Cota 905. Cada vez que oye detonaciones y lee por las redes sociales que hay enfrentamientos en esta zona comienza a temblar, principalmente por su hija.

Aproximadamente a las 11:30 a. m. de este martes 22 de septiembre de 2020 se originó un enfrentamiento entre las FAES y la megabanda del Coqui. Extraoficialmente, se habló de un supuesto rescate de dos funcionarios en esa zona, pero la información no está confirmada por otras fuentes oficiales.

Cuando las detonaciones se hicieron más frecuentes Pame tuvo que lanzarse al suelo de la cocina con su niña. Mientras esto sucedía, la hermana de Pame también le contaba a través de WhatsApp que estaba encerrada con sus dos hijas, de siete y tres años.

La niña, la menor, se hizo pipí del susto por el tiroteo”, contó Pame acerca de su sobrina de tres años.

El tránsito se paralizó hacia los lados de El Peaje, El Cementerio, la avenida Victoria, Roca Tarpeya y a la altura de Quinta Crespo, por la autopista Francisco Fajardo. Los vecinos de estas zonas relataron que escucharon una guerra por las detonaciones de alto calibre y con tanta frecuencia.

Al empeorar las detonaciones, Pame metió a su hija al baño. Sacó su celular, abrió Netflix y le puso Barbie, la serie. Con esto distrajo a la niña algunos minutos, mientras reforzaba la excusa de que las detonaciones eran fuegos artificiales, «porque ya viene Navidad y están practicando».

Ya sé que esta noche ella se va a despertar al menos dos veces llorando. Así pasa cada vez que hay un tiroteo en la Cota”, agregó.

Extraoficialmente, se habla de dos supuestos delincuentes asesinados, aunque no está confirmado por minuta policial. Rumores de vecinos de la Cota 905, al contrario, indican que un adolescente fue asesinado. Pero no hay certeza de lo que realmente pasó.

Como se vivió el tiroteo Cota arriba y otras zonas

En el sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, María* vivió más de dos horas de zozobra. En su casa se lanzaron al piso por el temor de que una bala perdida penetrara el techo de zinc.

Con su hija, de cuatro años, se metió en una de las habitaciones de la casa y le pidió a su esposo que las tapara con ropa vieja. “Hasta se me bajó la tensión”, dijo.

En Puente Hierro una vecina relató, a través de su cuenta en Twitter, que algunas balas entraron a su vivienda. Como consecuencia su mascota, un perrito, resultó herido en la oreja y la perdió.

“Estamos bien físicamente. Niñito perdió su oreja, está estable, recuperándose”, escribió en su red social.

Vecinos de El Pinar también comentaron que las detonaciones eran muy fuertes y frecuentes, al igual que en Roca Tarpeya. Incluso en Montalbán III se escucharon las ráfagas a lo lejos.

Megabanda del Coqui y las balaceras

Frecuentemente, los vecinos deben convivir con los tiroteos que se generan entre policías y miembros de la megabanda del Coqui. El enfrentamiento más reciente fue hace casi un mes, el 25 de agosto de 2020, en el cual fue asesinado el oficial de las FAES, Jesús Veitía.

Información extraoficial señaló que un grupo de delincuentes intentó ingresar al comando de Policaracas que se encuentra en la avenida principal de la Cota 905. Y funcionarios de este cuerpo policial, al percatarse, pidieron apoyo a las FAES y a la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Sin embargo, por órdenes superiores tuvieron que retirar a las tropas del sector.

El abogado criminólogo, Luis Izquiel, ha declarado para Crónica.Uno que las zonas de paz favorecieron la consolidación de las megabandas al oeste de Caracas.

Las zonas de paz surgieron en 2013 en el marco del Plan Patria Segura y del Movimiento por la Paz y la Vida. Tenían la finalidad de que las bandas delictivas entregaran sus armas a cambio de líneas de crédito, estudios y otros beneficios. No fue así.

El Valle, El Cementerio y la Cota 905 están dominados por estos grupos armados, que entre sus líderes tienen a tres de los 10 delincuentes más buscados del país, según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz: Carlos Alfredo Calderón Martínez, apodado el Vampi; Carlos Luis Revette, apodado el Coqui, y Garbis Ochoa Ruíz, conocido como el Galvis. Juntos conforman la megabanda que se extiende por más de 20 kilómetros entre estas tres barriadas.

Según el ministerio, tienen solicitudes por homicidio, secuestro, robo de vehículos y tráfico de drogas.

Izquiel comentó que la megabanda del Coqui tiene entre sus filas entre 200 y 300 miembros. Poseen arsenal de guerra, tienen dominio del territorio y control social, estas, además, son parte de las características de las megabandas.

Investigaciones del Observatorio Venezolano de Violencia consideran que el municipio Libertador es el más violento del Área Metropolitana de Caracas, pues se registraron 60 % de las muertes violentas en 2019.

(*) Se modificaron los nombres, por medidas de protección a las personas que ofrecieron su testimonio.

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinó a joven en El Valle en disputa por una mujer
Yeiquer Cabrera, de 21 años, recibió un impacto de bala en la cara. Sus familiares contaron que el presunto homicida estaba enamorado de la novia de la víctima

@Yohanamarra /Foto Carlos Ramírez

Yeiquer Jesús Cabrera López, de 19 años, fue asesinado el domingo 13 de septiembre a las 6:00 am, luego de salir de una fiesta cerca de su casa, en el sector La Ceibita de El Valle.

Sus familiares, quienes por medidas de seguridad no quisieron revelar sus nombres, comentaron que el presunto asesino es un hombre de la comunidad, quien acosaba a la novia del joven, de 21 años de edad.

La víctima acudió a la fiesta con su pareja, con quien tenía un año y medio de relación, y en el lugar se encontraba el hombre involucrado. Sin embargo, ellos decidieron quedarse en la celebración y pasarla bien. Al salir la pareja no se percató de que el presunto homicida los iba siguiendo.

Al darse cuenta de que el hombre estaba detrás de ellos, el homicida sacó un arma y le disparó en el rostro a Yeiquer Cabrera.

Los parientes aseguraron que desconocen el nombre del presunto asesino, aunque indicaron que es un azote de la comunidad.

El joven había comenzado en un empleo nuevo hace 15 días, en un comercio de telas en Prados del Este, como ayudante. Dejó a otra mujer embarazada, con siete meses.

#MonitorDeVíctimas| Vecino asesinó a funcionario de la PNB por venganza en Los Teques
La madrugada del sábado 12 de septiembre le dieron tres tiros al oficial agregado Leyder Duarte, de 21 años de edad, cuando llegaba a su casa en el barrio Los Unidos, parroquia Macarao 

 

@Yohanamarra

 

Leyder Yonaiker Duarte González, de 21 años, fue asesinado la madrugada del sábado 12 de septiembre por un hombre que vivía en el mismo sector, con quien tuvo un inconveniente.

Duarte era oficial agregado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Sus familiares, quienes por medidas de seguridad no quisieron revelar sus nombres, contaron que el crimen ocurrió a las 2:20 am, cuando la víctima regresaba a su casa, en el barrio Los Unidos de la carretera vieja de Los Teques. Había estado en una reunión en Antímano. 

El funcionario fue interceptado por un vecino que lo había amenzado de muerte cinco meses antes. Le propinó tres disparos: uno en la cabeza, uno en el tórax y otro en el abdomen. Fue trasladado hasta el hospital Miguel Pérez Carreño, donde falleció a las 5:30 a. m. 

Los parientes añadieron que Duarte tenía un año y medio de servicio en la Dirección de Investigaciones Penales (DIP) de la PNB, destacado en el comando que está ubicado en Maripérez. Este lunes se encontraban en la medicatura forense, culminando los trámites para realizar el entierro en el cementerio de El Junquito.