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Carlos D Hoy

#MonitordeVíctimasCaracas | Banda “los Chicorrios” mata a ingeniero de sistemas porque vivía en José Félix Ribas
Testigos informaron que Rodolfo Alejandro Díaz Urfina estaba en el sector 12 de octubre de Petare, cuando sujetos armados lo abordaron y le preguntaron dónde residía. Al responderles, le dispararon en la cabeza. El barrio José Félix Ribas es controlado por la banda rival de “Wilexis”

 

@CARLOS_DHOY

 

Integrantes de la banda Los Chicorrios, que opera en el sector Fechas Patrias de Petare, asesinaron el domingo 28 de agosto de 2022, a Rodolfo Alejandro Díaz Urfina, un ingeniero de sistemas de 26 años de edad, que se encontraba en el barrio 12 de Octubre, de Petare. El motivo del crimen fue el hecho de vivir en el barrio José Félix Ribas, una barriada que es controlada por los rivales de este grupo delictivo, la banda de alias “Wilexis”.

Según versiones suministradas por testigos a las autoridades, Rodolfo Díaz estaba con amigos en el sector 12 octubre de Petare, cuando sujetos armados lo abordaron y le preguntaron dónde residía. Al responder que vivía en el barrio José Félix Ribas, le dispararon en la cabeza. 

Luego de asesinarlo, le quitaron su billetera, documentos de identidad, dinero en efectivo y su teléfono celular.

Díaz Urfina era el mayor de dos hermanos, egresado de la Universidad Nacional Experimental Politécnica, vicerrectorado Luis Caballero Mejías, de La Yaguara. Estaba desempleado, pero realizaba reparaciones de cámaras de seguridad y de sistemas de alarma para empresas privadas.

La guerra por el control de Petare

Hasta finales de julio de este año, 48 personas habían sido asesinadas en la parroquia Petare del municipio Sucre del estado Miranda. Esta cifra representa 25,6% del total de los homicidios cometidos en Caracas, cuando se sumaron 187 víctimas.

La tendencia de Petare encabezando el listado con el mayor número de asesinatos se ha mantenido durante los últimos cinco años. Los homicidios cometidos en esta parroquia rondan el 20 % del total de las muertes violentas ocurridas en Caracas. En el mismo período, 885 personas han sido asesinadas en esta parroquia, que casi siempre duplica a la segunda parroquia más violenta: Sucre.

De las 48 personas asesinadas en Petare, 17 murieron a manos de civiles, 26 tienen como victimarios a funcionarios de los organismos policiales, en 5 casos no se determinó la autoría, aunque se presume que fueron civiles, lo que ubica a los civiles como autores de 36 % de los asesinatos.

La parroquia Petare ha estado envuelta en una violenta guerra entre bandas en los últimos tres años. Esta lucha por el control de las barriadas ha sido protagonizada por la banda de alias “Wilexis” y, hasta mayo de 2020, por la banda de alias “el Gusano”, quien resultó muerto al enfrentarse al Cicpc, en mayo de ese año.

Posteriormente, surgió la banda de Los Chicorrios, que ha tenido decenas de enfrentamientos con un importante número de víctimas.  

Paralelamente, a esta guerra, las autoridades policiales han realizado decenas de operaciones, con el fin de capturar a Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, alias “Wilexis”. En estos despliegues policiales, han asesinado a 26 personas, solo en 2022; 330 en los últimos 5 años.

#MonitordeVíctimasCaracas | Asesinan a golpes a comerciante en La Vega
Entre los agresores de Jesús Salomé Ballera Brito, de 51 años, hay dos mujeres. Una de ellas asumió haber participado en los hechos.
El certificado de defunción oficial indicaba que había muerto de un infarto. Los familiares reclamaron y se lo ajustaron a los hechos

@carlos_dhoy

Las autoridades policiales investigan el asesinato de un comerciante ocurrido en el sector La Pradera del barrio San José, de la parroquia La Vega, en horas de la noche del domingo 7 de agosto de 2022.

La víctima fue identificada como Jesús Salomé Ballera Brito, de 51 años de edad, padre de 6 hijos y vecino de la mencionada parroquia, que se encuentra entre las 10 más violentas de Caracas. La Vega tiene una tasa de 188 homicidios por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con datos de Monitor de Víctimas.

Versiones policiales señalan que Ballera Brito fue asesinado a golpes cuando regresaba a su residencia.

Al parecer, en medio de la noche y muy cerca de su casa, ocurrió una pelea y cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, atacaron al comerciante a golpes.

Tras la primera paliza, la víctima intentó retirarse a su casa, pero fue seguida y golpeada nuevamente. En esta oportunidad, dos mujeres lo agredieron y cayó inconsciente. Malherido, fue llevado al hospital Miguel Pérez Carreño, en cuyo centro se registró su deceso.

Certificado de defunción irregular

Los familiares denunciaron irregularidades en la entrega del Certificado de Defunción.

“El primer informe de autopsia emitido por el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamcf) no se ajustaba a los hechos. Señalaba que mi tío murió de un infarto agudo al miocardio, por obstrucción de 80 % de la arteria coronaria izquierda, lo que es falso, ya que es evidente que fue golpeado y eso no aparecía en el informe”, explicó Estefani Brito, sobrina de la víctima.

Tras exigir una revisión, les dieron un segundo certificado que señala que murió por una hemorragia cerebral, provocada por traumatismos causados por un objeto contundente.

La Vega violenta

Datos recopilados por Monitor de Víctimas señalan que entre mayo de 2017 y junio de 2022, 243 personas fueron asesinadas en la parroquia La Vega, de las cuales 2 de ellas fueron linchadas y 11 murieron en riñas.

La violencia en La Vega tiene rostro civil: más del 48 % de los asesinatos fueron cometidos por civiles, mientras que el 43 % restante fue perpetrado por funcionarios policiales.

Detenida una de las agresoras

Los presuntos agresores fueron identificados por autoridades policiales como Joel Godoy, Walter Marrero, Laura Argüello Mero y Aryisel Parra Vargas. De acuerdo con versiones extraoficiales, uno de ellos está solicitado por el delito de homicidio.

Tras los hechos, Arysel Parra Vargas habría acudido a la sub delegación del Cicpc en Antímano a entregarse, y habría asumido su participación. Allí señaló que la pelea se suscitó luego de que la víctima agredió a un hijo suyo, quien padece de una condición especial.

#MonitordeVíctimasCaracas | Asesinan a un electricista de un disparo durante una discusión
Dagoberto Meola estaba compartiendo con unos amigos en el bloque 3 de Pinto Salinas, cuando se dio el fatal intercambio de palabras
En cinco años, 285 personas han muerto en medio de riñas, de acuerdo con datos recopilados por Monitor de Víctimas

Carlos D´Hoy | @carlos_dhoy

Un electricista fue asesinado de un disparo en la cara en medio de una discusión que se dio mientras compartía con un grupo de amigos, en la planta baja del bloque 3 de Pinto Salinas, en la parroquia El Recreo del municipio Libertador.

Los hechos ocurrieron en horas de la madrugada del sábado 25 de junio de 2022, cuando Dagoberto Jesús Meola Barrios, de 39 años de edad, estaba con unos conocidos en el mencionado edificio del popular urbanismo capitalino y se suscitó un intercambio verbal, que culminó cuando un sujeto le disparó en la cara.

El técnico murió en el acto, pues el disparo le ingresó por la mejilla izquierda y se le alojó en el cerebro. A los pocos minutos, algunos de los presentes se comunicaron con familiares de Meola Barrios, quien residía en el bloque 2 de la urbanización.

Su esposa, Yesika González, acudió al lugar y junto a unos vecinos lo trasladó hasta un centro de salud cercano, pero ya había fallecido.

Dagoberto Meola Barrios era originario del departamento de Santo Tomás, en Colombia, de donde emigró hace 20 años. Era padre de dos hijos menores de edad, indicó su esposa. Yesika González dijo que no sabía quién le había disparado a su esposo.

Matan a mecánico para robarle la moto

En otro hecho de la violencia capitalina, un trabajador fue asesinado la mañana de este lunes 27 de junio, cuando salía de su casa en Gramoven, parroquia Sucre del municipio Libertador para ir a su trabajo.

La víctima fue identificada como Carlos Rivas, de 36 años de edad, mecánico quien laboraba para un taller virtual que presta servicios a domicilio.

“Precisamente, salía de la casa a las 6:30 am porque tenía un cliente al que iba a atender, cuando fue interceptado por los asaltantes, quienes le dispararon en la cara y le robaron la moto y todos sus implementos de trabajo”, indicaron familiares.

Su esposa, mientras realizaba los trámites para retirar el cadáver de la Morgue de Bello Monte para darle sepultura, exigió a las autoridades justicia por el crimen.

Con los ánimos caldeados

Con 285 muertes, las riñas y peleas fueron el quinto móvil más común de asesinato en Caracas, entre mayo de 2017 y mayo de 2022, según datos recopilados por Monitor de Víctimas. De estos, 254 eran hombres y 31 mujeres.

Una de las cosas que se observa es que un importante porcentaje de víctimas y victimarios se conocían. En 171 casos, los asesinos eran conocidos, amigos, vecinos, pareja, compañeros de trabajo o familiares del fallecido, mientras que en 86 de los casos, los involucrados no tenían ningún tipo de relación previa.

Del total de muertes, 112 ocurrieron con armas de fuego, 97 con armas blancas, 54 bajo el uso de la fuerza física y estrangulamiento, y 16 personas fueron asesinadas con objetos contundentes.

Como se puede observar, la presencia de armas de fuego y de armas blancas son detonantes de los asesinatos.

#MonitordeVíctimasCaracas | Denuncian asesinato de joven esquizofrénico en El Junquito
Luis José Mejías Mora se escapó de su casa a las 3:30 pm del martes 31 de mayo de 2022; hora y media más tarde había muerto, presuntamente, a manos de comisiones de la PNB. Se desconocen las razones

@carlos_dhoy / Luis José Mejías Mora, de 21 años, se mantenía bajo control médico. Foto: Cortesía Familia Mejías

Desde hace un tiempo, Luis José Mejías Mora (21) comenzó a presentar algunas señales de que las cosas no estaban bien con él. Cuando llegó a los 17 años, los síntomas se hicieron mucho más agudos y sus padres lo llevaron a un centro de salud, en el que le diagnosticaron esquizofrenia y le ordenaron un tratamiento.

A pesar de que intentó llevar una vida normal, debido a sus problemas, poco a poco se fue recluyendo en su casa bajo el cuidado de su madre. Pero a veces se escapaba y permanecía varios días en la calle, “sin meterse con nadie hasta que regresaba”, según comentaron sus parientes.

Se mantenía bajo control. A pesar de que su familia es de escasos recursos, siempre trataban de llevarlo a las consultas en el hospital de El Lídice y de conseguir los medicamentos que requería.

Así pasaron los años hasta el pasado martes 31 de mayo, a las 3:00 pm, cuando se escapó de su casa, en el sector Los Molinos del kilómetro 12 de El Junquito. No había pasado mucho tiempo de haber salido, cuando su mamá, Gina Teresita Mora Gil, recibió una llamada telefónica en la que le decían que, presuntamente, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) le habían disparado a Luis José.

La señora Gina fue hasta el kilómetro 11 de la vía de El Junquito, donde le dijeron que estaba su hijo. Allí le indicaron que lo habían trasladado al Hospital Pérez Carreño. Cuando ella llegó al referido centro de salud, le informaron que su hijo había muerto desangrado.

“Mi hijo no era una persona violenta. No se metía con nadie y eso lo saben todos en el sector. No atacaba a la gente y jamás se iba a enfrentar a la policía. ¿Con qué armas?, si él no sabía de eso”, acotó la madre de la víctima desde la morgue de Bello Monte, donde hacía los trámites para retirar el cadáver de Luis José.

 

Recordó que su hijo, antes de que su condición mental se agravara, había estudiado para tapicero y trabajó tapizando muebles, hasta que no pudo hacerlo más. “En esa época, conoció a una muchacha con quien tuvo un hijo. El niño tiene hoy 4 años”, comentó la madre.

Al ser consultados sobre si denunciarán el caso ante el Ministerio Público, su padre, José Enzo Mejías, indicó que “sería lo más justo”, porque su hijo no era malandro, no era violento, se escapó de la casa y una hora más tarde estaba muerto. “Ahora nos dicen que atacó a una comisión de la policía, y no creemos esa versión. El Ministerio Público debe investigar lo que sucedió, realmente” concluyó.

Copia del informe médico emitido en el hospital de El Lídice a nombre de Luis José Mejías. Foto: Cortesía Familia Mejías

Violencia acumulada en El Junquito

La muerte de Luis José Mejías Mora es uno de los 131 asesinatos ocurridos en la parroquia El Junquito, desde mayo de 2018, cuando Monitor de Víctimas comenzó a recopilar información sobre la violencia en Caracas, y hasta la fecha.

Según los datos de Monitor de Víctimas, la parroquia El Junquito, con una población calculada de 55.015 habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística, ocupa la tercera posición entre las parroquias más violentas de Caracas, con una tasa de 236 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Durante el período analizado, 118 hombres, 12 mujeres y una transexual murieron de manera violenta.

Los móviles más comunes entre los 131 asesinatos son, en primer lugar, las denuncias sobre ejecuciones cometidas por funcionarios policiales, con 47 casos. Le siguen los robos con 28 muertes, los casos cuyo móvil se encuentra por determinar ascienden a 20 crímenes; 14 personas murieron en presuntos ajustes de cuentas, y hubo 11 casos de supuestas resistencias a la autoridad y otras cinco personas murieron en riñas.

Un dato importante para destacar es que los principales protagonistas de la violencia en esta parroquia son los policías, con 59 muertes, 45,4% del total. Le siguen los civiles con 57 (43 %), los militares, con un caso tienen el 0,76%, mientras que en 14 de los asesinatos (10,6%) no se determinó quiénes fueron los autores.

 

Las armas más utilizadas fueron las de fuego que estuvieron involucradas en 98 de los 131 hechos en 14 casos se usaron objetos punzocortantes. Tres muertes fueron ocasionadas con objetos contundentes y en dos casos la fuerza física fue la causante del deceso de las víctimas. En 14 casos, no se informó sobre el arma utilizada por los asesinos.

#MonitorDeVíctimasCaracas | Familiares denuncian presunto ajusticiamiento policial en Petare
Alegan que la víctima, Yogerson Jesús Orozco Alviárez, no tenía problemas con la justicia

@carlos_dhoy / Foto: Carlos Ramírez

Un presunto caso de ajusticiamiento policial fue denunciado por los familiares de un joven obrero que resultó muerto en una operación realizada por funcionarios de la Policía del estado Miranda en el barrio La Bombilla de la parroquia Petare, municipio Sucre del estado Miranda.

El supuesto ajusticiamiento ocurrió el pasado martes en horas de la tarde, cuando Yogerson Jesús Orozco Alviárez, de 26 años de edad, obrero y padre de una niña de un año, murió en un supuesto enfrentamiento con funcionarios policiales cuando se encontraba en su residencia. Su esposa había salido a cumplir unos compromisos familiares.

Yerdalin González y Julio Orozco, la esposa y el padre de la víctima, señalaron en la morgue de Bello Monte, adonde acudieron a retirar los restos de Yogerson, que el joven nunca había tenido problemas con la justicia, con policías, ni problemas de conducta, por lo que no se explican las causas del supuesto enfrentamiento que funcionarios policiales afirman que ocurrió.

“Toda la vida trabajó con su papá en el sector El Panadero, hasta hace unos meses cuando comenzó a laborar en una empresa dedicada a realizar tendidos y reparaciones en el alumbrado público. No tenía ni tuvo problemas, a él lo mandaron a matar”, dijo su esposa.

 

Según los familiares, Orozco estaba dentro de su casa. Su esposa había salido a unos compromisos familiares, cuando llegaron los funcionarios de Polimiranda, quienes derribaron la puerta y luego asesinaron a Yogerson Orozco de dos disparos, uno en el pecho y otro en la cabeza, posteriormente trasladaron el cuerpo al hospital Domingo Luciani de El Llanito, donde fue declarado muerto.

El padre y la esposa del trabajador eléctrico indicaron que denunciarán el caso ante el Ministerio Público y “ante las autoridades a las que sea necesario acudir” para obtener justicia.

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#MonitorDeVíctimasCaracas | Acribillaron a mototaxista en Carapita
Anderson Javier Escalona fue atacado a tiros el 15 de marzo, cuando se encontraba en la parada de la línea con algunos compañeros

 

@carlos_dhoy | Foto: Carlos Ramírez

 

Anderson Javier Escalona, de 28 años de edad, fue asesinado en las últimas horas de la noche de este martes 15 de marzo por una pareja de hombres que viajaban en una motocicleta de alta cilindrada.

El hecho ocurrió en la entrada del barrio Santa Ana de Carapita, donde trabajaba como mototaxista. “Él salía a las 7:00 de la mañana a trabajar y se quedaba hasta las 10:00 u 11:00 de la noche, y de allí regresaba a la casa, no sé por qué lo mataron”, señaló su pareja, Estefany Guerrero.

Lo que los familiares saben del hecho es que Escalona se encontraba con otros compañeros de trabajo y un adolescente en situación de calle en la parada, cuando llegaron dos sujetos en una motocicleta blanca de alta cilindrada.

“Se detuvieron y mi esposo pensó que buscaban una carrera; luego le dijeron a mi esposo y al muchacho de 15 años que se levantaran la gorra, cuando lo hicieron, les dispararon. Anderson recibió seis tiros y murió en el lugar. En el tiroteo hubo varios heridos, entre ellos el adolescente, que recibió dos tiros, uno en el estómago y otro en el brazo”, agregó Guerrero.

El cuerpo permaneció en el lugar hasta las 3:00 de la madrugada, cuando fue levantado por las autoridades policiales.

Anderson dejó dos hijas, de 4 y 6 años de edad. Sus familiares esperan que se haga justicia. “Era un hombre dedicado a su trabajo y a su familia”, señaló su esposa mientras realizaba los trámites para retirar el cadáver y darle sepultura.

#MonitorDeVíctimasCaracas | Delincuentes asesinaron a adolescente en Petare
A pesar de que no estaba involucrado con bandas, la policía lo había detenido para tratar de ubicar a Los Chicorrios, quienes se enteraron y lo mataron

@carlos_dhoy / Foto: Cortesía

Presuntos integrantes de la banda de Los Chicorrios, que opera en el barrio José Félix Ribas de Petare, asesinaron brutalmente a un adolescente de 14 años, cuyo “delito” para los delincuentes fue haber sido interrogado horas antes por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana.

La muerte del menor de edad, identificado solo por el nombre de Alfredo, es un grano de arena más en la ola de violencia que se ha desatado en el barrio José Félix Ribas y que esta semana tuvo su punto culminante durante un operativo de la PNB que dejó por lo menos 11 personas muertas.

Alfredo, hijo de un zapatero y de una comerciante, se había mantenido alejado de las bandas y los delincuentes. Su afición era montar bicicleta. Como no tenía nada que ver con las bandas ni con delincuentes, nada temía. El pasado martes salió con unos amigos a montar bicicleta, como lo hacía casi todos los días.

En los barrios todos se conocen, el bueno y el malo, el comerciante y el traficante, y todos se saludan como buenos vecinos, porque hay que saber convivir, y no todos son delincuentes.

Cuando salía con sus amigos, una comisión de la policía los detuvo. No se sabe a qué organismo pertenecían los funcionarios, que se los llevaron a un callejón apartado. Allí, entre golpes, empujones y amenazas, los uniformados habrían interrogado a los adolescentes sobre la ubicación de los integrantes de la banda de Los Chicorrios.

 

Después del interrogatorio los policías los soltaron y los muchachos se fueron en sus bicicletas. En otro lugar de la misma barriada se desataba el infierno y un integrante de la banda Los Chicorrios caía muerto supuestamente al enfrentarse con comisiones de la policía.

En los barrios los ojos y los oídos están en todas partes, y el miércoles en la mañana Los Chicorrios fueron hasta donde se encontraba Alfredo y se lo llevaron; horas más tarde su cadáver fue localizado en un basurero. Lo habían degollado y le habían cortado la lengua. Se presume que fue torturado.

La muerte de Alfredo parece una consecuencia directa del accionar de los funcionarios que lo interrogaron el martes, de las personas que vieron y les dijeron a los delincuentes que había sido detenido, de un sistema policial que no cuenta con herramientas de inteligencia social para ubicar y detener a los delincuentes sin exponer a la población civil.

Al final Alfredo murió, se convirtió en una terrible advertencia para todos aquellos que puedan ser detenidos por la policía.

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#MonitorDeVíctimasCaracas | Masacre de la PNB en Petare deja 11 muertos
La operación se llevó a cabo en las zonas 5, 6, 7 y 9 del barrio José Félix Ribas, los días 31 de enero, 1 y 2 de febrero

 

@carlos_dhoy | Foto: Carlos Ramírez

 

Al menos once personas, diez hombres y una mujer, resultaron muertas en un operativo implementado por funcionarios adscritos a la Policía Nacional Bolivariana los días lunes 31 de enero, martes 1 y miércoles 2 de febrero, en los sectores 5, 6, 7 y 9 del barrio José Félix Ribas de Petare, en el municipio Sucre del estado Miranda, donde opera la megabanda del delincuente conocido como Wilexis.

La operación empezó el pasado lunes 31 de enero en el sector 6 y se prolongó hasta este miércoles 2 de febrero. Según informaciones policiales, los funcionarios buscaban a integrantes de las bandas de Wilexis Alexander Acevedo Monasterios y Los Chicorrios, que en las últimas semanas han sostenido enfrentamientos por el control de uno de los barrios más grandes del país.

En la morgue se reportó el ingreso de 11 cadáveres, todos provenientes del hospital Domingo Luciani de El Llanito, hasta donde fueron trasladados los presuntos implicados en los supuestos tiroteos con los uniformados.

Estaba durmiendo cuando lo mataron

Entre las víctimas figura José Luis Nieto Suárez, comerciante informal, que vendía chucherías en el Metro de Petare. Su pareja, Carol González, indicó en la morgue de Bello Monte, donde hacía los trámites para retirar el cuerpo, que a José Luis lo mataron mientras dormía.

“Él no se enfrentó nada, no era malandro, no tenía pistola; era una persona sana, dedicada a nosotros: su hijo de cuatro meses de nacido, su mamá y yo. No pueden venir a decir que él se cayó a tiros porque es mentira”, afirmó.

Recordó que el lunes José Luis había decidido quedarse en su casa porque había mucho covid en Petare y no quería enfermarse: “Se puso a ver televisión y se quedó dormido. Nosotros salimos a hacer unas compras y cuando regresamos nos encontramos con todo ese desastre, lo habían herido y se lo llevaron al hospital, los policías revolvieron toda la casa”.

Una lista a medias

En la zona 6, un grupo de PNB supuestamente mató a José Manuel Suárez, de 19 años. El hecho ocurrió el lunes 31 de enero, a las 4:00 p. m. Parientes informaron que no estaba armado en el momento de su muerte.

La mañana del martes cayeron muertos por balas de la policía Romer Alejandro Echenique, Enrique Reyes y una mujer que no ha sido identificada.

A Echenique, de 24 años de edad, lo mataron dentro de su casa en la zona 6 de José Félix Ribas de Petare, a las 8:00 a. m. Hasta allí ingresaron funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, quienes lo sorprendieron mientras estaba en la vivienda con su pareja. Los familiares, que no quisieron dar detalles sobre el hecho, afirman que se trató de una ejecución extrajudicial.

Enrique Reyes presentó un disparo en la cabeza, mientras que Romer Echenique y la mujer tenían el balazo en el pecho.

En la zona 9 de José Félix Ribas fueron ultimados otros tres hombres. Dos de ellos no pudieron ser identificados debido a que no portaban documentos, el tercero fue identificado con el alias de Joseíto, presunto integrante de la banda de Wilexis Acevedo.

El miércoles 2 de febrero en la noche fueron ingresados en la morgue otros tres cadáveres, también provenientes del Domingo Luciani; estos venían de la zona 5 del mismo barrio.

Hasta la tarde de este jueves 3 de febrero, a la sede del Senamecf en Bello Monte habían sido ingresados 11 cadáveres de víctimas provenientes del barrio José Félix Ribas de Petare. Cuatro de estas víctimas fueron identificadas por sus familiares: José Luis Nieto Suárez, José Manuel Suárez, Romer Alejandro Echenique y Enrique Reyes. Sus sepelios se realizaron bajo la imposición de una escolta policial para evitar que supuestos aliados de fechorías rindan homenaje a los fallecidos.

El resto de las víctimas, ocho en total, no habían sido identificadas. Pero se pudo confirmar el ingreso a la morgue de sus cadáveres.

Los familiares de las personas con los que conversó el equipo de Monitor de Víctimas aseguraron que sus parientes no se enfrentaron con la policía. Fueron ejecutados.

*Con información de Lorena Meléndez G.