Monitor de Víctimas, autor en Runrun

Monitor de Víctimas

#MonitorDeVíctimas | Dos hombres murieron en presuntos enfrentamientos con el Cicpc en Lara en tres días
Las muertes ocurrieron en los municipios Iribarren y Morán. Ambos presentaron registros policiales. Parientes de las víctimas se negaron a dar declaraciones a la prensa 

 

Entre el 13 y el 16 de julio de este año dos hombres murieron en medio de presuntos enfrentamientos con funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalística (CICPC) del estado. Los hechos ocurrieron en diferentes municipios del estado Lara. Ambos presentaban registros policiales y fueron señalados por las autoridades como presuntos delincuentes.

Según información del Cicpc los dos individuos murieron tras enfrentarse a los funcionarios. Sin embargo, familiares de las víctimas se negaron a dar sus versiones por temor a represalias.

Llegaron de madrugada

Eran las 4:30 de la madrugada del 13 de julio cuando miembros del Cicpc llegaron hasta el sector Palo Verde de El Tocuyo. Se supo que buscaban a Keimert José Flores Gutiérrez, de 24 años de edad, quien supuestamente presentaba múltiples denuncias por el delito de abigeato.

Los uniformados, adscritos a la delegación municipal de El Tocuyo, irrumpieron en la vivienda de Flores y lo hirieron en el tórax, en un supuesto enfrentamiento.

Fuentes aseguraron que el cuerpo del hombre lo montaron en una patrulla del Cicpc y lo trasladaron hasta la emergencia del Hospital Dr. Egidio Montesinos, esto para brindarle los «auxilios», sin embargo, doctores del centro asistencial de forma anónima contaron que el hombre fue ingresado sin signos vitales.

Flores presentaba registros por los delitos de uso indebido de arma de fuego, aprovechamiento de cosas provenientes del delito. Además lo investigaban por  delitos como hurto, robo, abigeato y lesiones.

Monitor de Víctimas trató de hacer contacto con familiares del fallecido en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda, para que dieran la versión de cómo ocurrieron los hechos. Un pariente explicó que preferían no dar  información por temor a represalias.

Dentro de un rancho

Tres días después de la muerte de Flores, funcionarios del Cicpc volvieron accionar, pero esta vez en una comunidad al oeste de Barquisimeto, específicamente en el municipio Iribarren.

Según el Cicpc, Ember Felipe Principal Marchán, de 30 años de edad, murió luego de resistirse a su detención. Supuestamente disparó contra los funcionarios, generándose un intercambio de disparos en el que resultó sin vida.

 

El hecho ocurrió el pasado 16 de julio dentro de una vivienda tipo rancho, en el barrio La Municipal, al oeste de Barquisimeto. Se rataba de la vivienda del individuo.

Los funcionarios lo señalaron como azote de barrio. Presentaba una solicitud por el delito de homicidio desde el año 2018. El cadáver presentaba un disparo en el tórax.

El pasado fin de semana los familiares de Principal estaban en la morgue del Hospital Central Dr. Antonio María Pineda de Barquisimeto, pero no quisieron aportar detalles sobre lo ocurrido.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Homicidio en la zona norte del Táchira asoma nueva posible autoría del ELN
La víctima, un joven de 20 años de edad, fue sacada de su casa y hallada muerta dos días después. Se presumen que al menos dos jóvenes más están desaparecidos

Foto: Getty Images

Un nuevo homicidio perpetrado en la norte del Táchira hace presumir que la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo irregular que opera en esa parte de la entidad, regresó para causar muerte y terror.     

En diálogo con allegados de Arquímides Maldonado Suárez, la víctima fatal en este caso, se supo que el hombre había sido secuestrado dos días antes de que hallaran su cadáver abaleado. El cuerpo había sido abandonado en un sector de Coloncito, municipio Panamericano.

De acuerdo con esta versión, a Maldonado lo sacaron de su casa, situada en la aldea Santa Cecilia. Se lo habría llevado un grupo de individuos armados que, aunque no se identificó como tal, eran presuntos integrantes del ELN.   

El secuestro del joven ocurrió la noche del pasado domingo 11 de julio. Tras ser sacado y llevado contra su voluntad con destino desconocido, sus familiares esperaron a que lo devolvieran, en lugar de formular la denuncia.

El 13 de julio, pasadas las 10:00 de la noche, el cuerpo del muchacho fue localizado en plena vía pública, en la calle 7 del sector El Embarcadero, Coloncito. No portaba documentos. Tardaron al menos 24 horas en identificarlo. La víctima laboraba como obrero en una finca.

Parientes de Maldonado aseguraron a las autoridades policiales que desconocían el posible motivo del crimen. Sin embargo, otra fuente indicó que a la víctima supuestamente la vinculaban con grupos paramilitares. Esto no ha sido confirmado por las autoridades.

El Cuerpo de Investigaciones Científcas, Penales y Criminalísticas – Táchira inició averiguaciones en la aldea Santa Cecilia. El objetivo es investigar sobre el secuestro de al menos otros dos jóvenes por parte del mismo grupo armado que al parecer se llevó a Maldonado.

De los otros posibles secuestros no existe una denuncia formal por parte de los familiares, lo que hace pensar que temen sufrir represalias.

Es más que conocida la guerra, a sangre y fuego, que desde hace años sostienen los grupos guerrilleros y paramilitares asentados en el Táchira. Se trata de una pugna por el control de territorio que ha cobrado decenas de muertes.

Fuentes policiales explicaron que cada cierto tiempo la guerrilla se dedica a una “limpieza social” en el municipio tachirense que controla, asesinando a personas de las cuales sospechan su supuesta colaboración con paramilitares. También ocurre que “eliminan” a individuos que son señalados como delincuentes.

Fotoleyenda: Arquímides Maldonado Suárez, la víctima, tenía 20 años de edad y trabajaba como obrero en una finca

#Monitordevictimas | A los muertos de la Cota 905 no los dejan velar, ni ver por sus familiares

A las puertas de la morgue de Bello Monte se aglomeran las familias de los muertos de la masacre de la Cota 905, así como funcionarios de organismos de seguridad del Estado, que les impiden ven los cuerpos de los parientes asesinados

 

 

Un soldado de la Guardia Nacional, un boxeador, un jardinero y dos primos figuran entre las víctimas del operativo Gran Cacique Indio Guaicaipuro
Cuatro de las víctimas dejan 10 niños y niñas huérfanos

 

Francisco Zambrano y Sandra Guerrero

 

Una carroza fúnebre emerge del sótano de la morgue de Bello Monte, a bordo va el cadáver de Pastor Olivares y algunos de sus familiares. Tres motocicletas con sus respectivos parrilleros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) la escoltan, un funcionario de ese organismo la PNB le hace una fotografía con su celular antes de emprender el camino al Cementerio General del Sur.

En la morgue, custodiada por decenas de miembros de la PNB con escudos antimotines, la hermana de Olivares asegura que su hermano fue asesinado el pasado viernes 9 de julio por cuerpos de seguridad del Estado en la Cota 905 de Caracas.

La mujer, quien prefirió no revelar su nombre, sostuvo que Olivares, de 21 años de edad, prestaba servicio como integrante de la Guardia Nacional Bolivariana desde hace dos meses en Fuerte Tiuna.  El hombre era oriundo de San Francisco de Yare, estado Miranda, y antes de enlistarse trabajaba como ayudante de electricidad con su padre.

“No sabemos qué hacía en la Cota 905. En la comandancia solo nos dicen que había salido a comprar unos alimentos. Entiendo que él no conocía a nadie en ese sector, realmente no sabemos qué pasó ni quién lo mató”, dijo la hermana del occiso.

Dentro de la morgue una persona le pregunta a un funcionario por qué no dejan velar a los muertos que resultaron de la operación denominada por el gobierno como Gran Cacique Indio Guaicaipuro (OCIG), ocurrida en la Cota 905 y sus alrededores.

“Hermano, eso es una orden de arriba, de aquí salen directo al cementerio escoltados, le toman una foto al ataúd antes y después de enterrarlo, así lo han hecho con todos”, dijo la persona encargada de dar respuesta.

Cota 905

Estaba desaparecido

A José Pérez, de 28 años de edad, lo mataron en la parte alta de la Cota 905 el jueves 8 de julio. Así lo informó su hermana. El hombre era boxeador profesional y según sus familiares había asistido a varios torneos nacionales e internacionales.

Pérez estaba desaparecido desde el jueves y no fue sino hasta el sábado pasado cuando su familia se enteró de que su cuerpo estaba con impactos de bala en la morgue de Bello Monte. Dejó cuatro hijos.

Los mataron dentro de viviendas

A Roberto Díaz, de 26 años de edad, lo asesinaron ese mismo jueves en el sector Las Quintas. Su hermana, Leonela Trujillo, aseguró que se resguardó en una casa y funcionarios fueron a buscarlo para matarlo.

“Murió ahí mismo, desangrado”, indicó la mujer. Díaz era jardinero y no poseía antecedentes penales. Tenía cuatro hijos, uno de ellos viviendo en Colombia y el resto en Venezuela.

Un día después, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) mataron dentro de su residencia, en la Cota 905, a Daniel González, de 22 años de edad. La denuncia la hicieron sus  familiares. González era bachiller y trabajaba como comerciante informal. Dejó huérfana a una niña de 2 años.

“Ahí en ese operativo hicieron lo que les dio la gana, mataron a mujeres y también niños, se robaron de todo: teléfonos y comida. No es posible que esto ocurra y nadie pague”, sostuvo un familiar de González.

Morgue

Los dos primos

Yender José Rengifo, de 25 años de edad, integra la extensa lista de los hombres asesinados por presuntos funcionarios adscritos a organismos policiales, en esta masacre que tiene en conmoción al país desde la semana pasada.

El crimen ocurrió a las 10:30 de la mañana del viernes 9 de este mes, según relataron allegados a la víctima, que explicaron que junto con Rengifo los policías también se llevaron, de un sector de la Cota 905, a su primo Diosmieres Pérez, de 21 años de edad.

Posteriormente los parientes de ambos se enteraron que los captores les habían quitado la vida con disparos, en la subida  del sector Los Laureles de la Cota 905. Uno de ellos indico que ambos murieron por los disparos que presuntamente le propinaron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Sacaron a su familia de la casa y lo mataron

Antes de retirar el cadáver de Edwin Gómez de la morgue de Bello Monte sus allegados ofrecieron una breve explicación de lo ocurrido al joven, que residía en el barrio 5 de Julio de la parroquia El Valle, municipio Libertador, Distrito Capital.

Parientes de la víctima refirieron que el hombre, de 24 años de edad, quedó solo en la vivienda con una comisión policial, mientras a la familia la obligaron a abandonar la casa.
Agregaron que luego de matar a tiros a Gómez los presuntos funcionarios se dedicaron a registrar la residencia y se apropiaron de algunas pertenencias.

Habló la mamá de la mujer que había llegada de Bolivia

En medio de sollozos, Magaly de Rangel relato en la morgue de Bello Monte el triste final de la vida de su hija, Yirbis Rangel, de 34 años de edad. Se trata de la mujer de la que ya se había tenido noticia que formaba parte de la lista de los asesinados en la Cota 905. Había llegado recientemente de Bolivia.

La víctima era modelo de ropa intima. De acuerdo con la versión de su mamá, la mataron durante los  hechos registrados en la Cota 905. Ella desconoce el sector donde se encontraba para ese momento.

La madre explico que el pasado viernes su hija salió de Guatire a encontrarse con la abuela de una de sus dos hijas.Dejó dos pequeñas de 6 y 13 años de edad,  en la Cota 905.
La abuela le habría dicho vía telefónica: » te voy a entregar la niña porque esto está muy feo.Vente para acá que yo la bajo».

Lo último que se supo sobre Rangel era que estaba frente a una panadería de  nombre Charlot. «De allí no se supo más de ella», comento su mamá, que luego se enteró de que la mujer estaba entre las víctimas de la Cota 905.

 

#MonitorDeVíctimas | Siete asesinatos habría cometido el ELN en Táchira durante el mes de mayo
Entre las víctimas figura una mujer de 33 años de edad, a quien sacaron por la fuerza de una peluquería para luego dispararle

 

Igmary Rodríguez Parejo

 

Durante el pasado mes de mayo, seis tachirenses fueron asesinados. De acuerdo con las investigaciones, estos homicidios habrían sido cometidos por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo irregular que continúa operando en la zona sur del estado Táchira.

La primera de estas víctimas fue un joven de 19 años de edad, identificado como Wilson Alfonzo Daza Quintero. Se desempeñaba como trochero y residía en el barrio Ocumare, en la fronteriza población de San Antonio del Táchira, municipio Bolívar. 

Su cadáver, en avanzado estado de descomposición, fue localizado el 6 de mayo en aguas del río Táchira, a la altura del municipio Ureña. Estaba debajo del puente internacional Francisco de Paula Santander.     

Un día después, el 7 de mayo, en el casco central de la localidad de San Juan de Colón, municipio Ayacucho, fue asesinada Marielys del Valle Alviárez Morales, de 33 años. La mataron cuando se encontraba en una peluquería: unos individuos armados la casaron a la fuerza y le dispararon en plena vía pública. 

Otra muerte que también sería obra de la guerrilla fue la de Oscar Yersson Rangel Tapia, de 38 años de edad. Este dirigente político era secretario del Partido Comunista de Venezuela en el municipio Bolívar. Entre la militancia del partido era conocido como el “Cachú”. Fue asesinado el 8 de mayo a las 2:15 de la tarde en el casco central de San Antonio del Táchira.

 

Mientras compraba comida

Siguiendo con la racha de homicidios, el  lunes 10 de mayo un hombre fue asesinado por presuntos sicarios en el sector de El Cañaveral, en la zona El Cafetal, municipio Junín. La víctima quedó identificada como Tony Rafael Rojas, de 40 años. 

El comerciante fue interceptado por individuos armados mientras compraba comida rápida. Sin mediar palabra le propinaron varios disparos. Esta muerte podría haber sido ordenada por el ELN.

En el caso de Luis Alberto Lizacano Gelves, de 34 años de edad, el hombre fue reportado en principio como desaparecido. Así lo informaron sus familiares el pasado 12 de mayo.

Cuatro días después, el domingo 16 de mayo, alrededor de la 1:00 de la tarde, su cuerpo fue hallado a orillas de la vía en el sector Caño e’ Tigre. El cadáver presentaba impactos de bala a nivel del tórax y el rostro.

La víctima se desempeñaba en labores del campo en la atención de animales, en la parroquia Urdaneta del municipio Páez, estado Apure. La zona en la que lo hallaron muerto es un aliviadero de cuerpos por parte de grupos subversivos que tienen presencia histórica en esta área del Táchira. En Fernández Feo y el Nula no solo se registra la presencia del ELN, sino además de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL).

Para la tercera semana del mes de mayo, el cuerpo sin vida de un hombre fue encontrado a orillas del Río Táchira, a la altura del sector Puente Alianza. Fuentes policiales indicaron que por las características del hecho podría tratarse de un ajuste de cuentas por parte del ELN.

Una de las víctimas fue Luis Alberto Lizcano Gelves, de 34 años de edad. Lo hallaron muerto en el sector Caño e Tigre, sector que se ha convertido en aliviadero de cadáveres

 

Supuestos enfrentamientos dejan dos víctimas

En hechos aislados, en la últimas semanas de mayo, fueron asesinados en presuntos enfrentamientos dos jóvenes, uno en Rubio y otro en Capacho.

La primera de estas muertes ocurrió en el sector El Llanito, vía Capacho Nuevo. La víctima fue Eduardo Arturo Guevara Valverde, de 34 años.

El otro caso fue fue el de Ángel Jesús Gutiérrez Medina, de 20 años de edad. Su muerte fue reportada el 28 de mayo en el sector El Rodeo, en Rubio, municipio Junín.

#MonitorDeVíctimas | Murió cuando iba caminando y empezaron a dispararle desde una moto
El hecho ocurrió en Barquisimeto, estado Lara. La víctima tenía 30 años y las autoridades presumen que se trató de un ajuste de cuentas

 

Henrry Pastor Escalona López, de 30 años de edad, fue asesinado de múltiples disparos cuando caminaba por una barriada, ubicada al oeste de Barquisimeto, estado Lara.

La mañana del pasado 18 de mayo el hombre salió de su casa, en el barrio La Lucha. Cuando llevaba menos de cinco minutos de recorrido, individuos armados y a bordo de una motocicleta lo emboscaron, él trató de huir y salió corriendo, pero justo en ese momento los homicidas comenzaron a dispararle.

Escalona López recibió tres impactos de bala, entre esos uno en la cabeza y el otro en la clavícula. El cuerpo del joven quedó bocabajo y en el medio de la calle.

Habitantes del sector aseguraron que los criminales, al percatarse que el hombre estaba muerto, huyeron de la escena. Las personas que estaban en los alrededores se acercaron y llamaron a la Policía.

«Se escucharon más de cuatro disparos, pero uno en eso no se puede meter», comentó un vecino de la comunidad, quien pidió se le resguardara la identidad.

A la escena del crimen llegaron familiares de Escalona López, no podían creer lo que había pasado, no sabían por qué lo asesinaron.

Tenía prontuario

Funcionarios del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegaron hasta el sitio para hacer el levantamiento del cadáver y trasladarlo hasta la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda.

Una fuente del Cicpc contó que podría tratarse de un ajuste de cuentas. El occiso  era un exrecluso. En diciembre de 2010, cuand Escalona López tenía 20 años fue detenido por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Según la página web del Tribunal Supremo de Justicia, la detención fue en el barrio Los Ángeles, luego que le incautan un arma de fuego de fabricación rudimentaria sin cartuchos.

El hombre tenía prontuario policial: al menos cinco registros por los delitos de porte ilícito de arma de fuego, además de droga. Al parecer en marzo de este año había sido detenido, según la mencionada fuente policial.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Atribuyen a la guerrilla autoría de tres homicidios perpetrados en Táchira
Los crímenes ocurrieron entre el 6 y 8 de mayo. Las víctimas, que no estaban relacionadas entre sí, fueron dos hombres y una mujer

Tal como ocurrió la primera semana de marzo, en la que se le endosó la responsabilidad de tres homicidios a uno de los grupos guerrilleros que operan en la zona sur del estado Táchira, nuevamente su posible participación salió a relucir en otros tres asesinatos, perpetrados en igual número de municipios de la entidad tachirense durante los días 6, 7 y 8 de mayo.

El perfil de las víctimas fatales es completamente diferente uno de otro, en todo sentido. Se trató de una mujer y dos hombres que, en casos aislados y circunstancias muy distintas, fueron asesinados a tiros.

La primera víctima fue un joven de 19 años, identificado como Wilson Alfonzo Daza Quintero, quien se desempeñaba como “trochero” y residía en el barrio Ocumare, en la fronteriza población de San Antonio del Táchira, municipio Bolívar.

El cadáver del muchacho fue localizado en avanzado estado de descomposición el 6 de mayo en aguas del río Táchira, municipio Ureña. Estaba debajo del puente internacional Francisco de Paula Santander.     

La primera impresión fue que Daza había fallecido por inmersión, pero la autopsia que se le practicó determinó que lo asesinaron de un balazo en la cabeza. Una vez fue reconocido e identificado por su familia, se supo que para el día del hallazgo llevaba 12 días desaparecido.

Fuentes policiales consultadas refirieron que presuntamente el muchacho había sido reclutado por la guerrilla, que lo encargó del cobro de algunas de las tantas trochas existentes en la frontera tachirense con Colombia.      

Según esta misma hipótesis, con el pasar del tiempo, tras achacarle a Daza la pérdida de dinero en dichos cobros, el jefe guerrillero de la zona, conocido con el alias de “Nula”, ordenó su ejecución.  Todo indica que la familia del joven estaba ajena a la situación.

Plagiada y asesinada

En el segundo caso, ocurrido el 7 de mayo, la víctima fue una ama de casa, madre de tres niños de 10, 4 y 3 años de edad. El hecho ocurrió en pleno casco central de San Juan de Colón, municipio Ayacucho.

La mujer fue identificada como Marielys del Valle Alviárez Morales y al parecer contra ella hubo amenazas de muerte que la obligaron a dejar el país; sin embargo, había regresado recientemente para finiquitar una serie de diligencias legales, tras la muerte de su esposo, ocurrido un año antes.

De acuerdo con versiones extraoficiales, al fallecido lo señalaban de encabezar un grupo paramilitar que supuestamente controlaba las actividades ilegales en el mencionado municipio. En su momento se presumió que su muerte también había sido obra de la guerrilla.  

El hecho es que ese sábado 7 de mayo en la tarde, mientras Alviárez se encontraba en una peluquería del casco central de Colón, arreglándose las cejas, un grupo de hombres armados irrumpió en el local y se la llevó por la fuerza. La hicieron subir a una camioneta negra, sin que nadie pudiera hacer nada por evitarlo.

De la mujer no tuvieron más información sino hasta unas cuatro horas después. Cerca de las 9:00 de la noche hallaron su cadáver abaleado en plena vía pública. Tras el hecho se corrió la voz de que la guerrilla había cumplido con las amenazas en su contra.

En Táchira es por todos conocida la rivalidad a muerte existente entre guerrilleros y  paramilitares, de allí que se presumió que la joven, por su relación con el esposo asesinado, fue víctima de represalias por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN), como consecuencia de no haber acatado las órdenes de irse y no regresar a la entidad.          

Acribillaron a “Cachú”

El tercer caso fue el de Oscar Yersson Rangel Tapia, de 38 años de edad. Era abogado, criminalista y secretario del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en el municipio Bolívar, estado Táchira.

“Cachú”, como le decían, había sido conocido desde los últimos 3 años por ser el presunto líder de los colectivos que infundieron terror en los municipios Bolívar y Ureña, a quienes tuvieran una postura política diferente a la del gobierno nacional.

De acuerdo con una fuente policial, el hombre se había distanciado del chavismo y por ende del ELN, grupo guerrillero que domina en la frontera tachirense. Supuestamente coqueteaba con las disidencias de las Farc. Es por ello que se presume que su muerte, ocurrida el 8 de mayo a las 2: 15 de la tarde en el casco central de San Antonio del Táchira, fue responsabilidad del ELN. 

Según las primeras versiones, Rangel se movilizaba como parrillero en una motocicleta, cuando un vehículo comenzó a perseguirlo. El conductor de la moto aceleró la marcha, perdió el control y colisionó. Quien manejaba se fracturó una pierna. “Cachú” huyó a pie.

Rangel habría intentado refugiarse en la iglesia San Antonio de Padua, pero los sicarios –sin poder precisar cuántos- lo alcanzaron y le propinaron al menos 10 balazos.  

Monitor de Víctimas - Cintillo

 

#MonitorDeVíctimas | Asesinan a golpes, queman y entierran a un adolescente en Lara

Alejandro Rodríguez tenía 17 años. La última vez que supieron de él fue la noche del miércoles 21 de abril, cuando salió a visitar a su novia, quien luego fue imputada por el homicidio

 

Por este crimen hay cuatro judicializados, entre ellos la novia de la víctima y un hombre que era pareja de ella. El hecho ocurrió en el municipio Jiménez, en Lara

 

Alejandro Rodríguez, de 17 años de edad, fue asesinado, quemado y enterrado en un caserío del municipio Jiménez, en el estado Lara. Por este crimen hay cuatro personas detenidas, entre ellos una mujer, la novia de la víctima. 

El adolescente estaba desaparecido desde el pasado miércoles 21 de abril en la noche. La última vez que se supo de él fue cuando salió de su casa, ubicada en el caserío Campo Lindo, en el ya mencionado municipio. Partió con destino a Las Casitas, a visitar a su novia. Sin embargo, esa noche no regresó a casa y al día siguiente tampoco fue a trabajar. Esto causó preocupación en sus familiares.

Fuentes ligadas al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc) revelaron que esa noche, cuando Rodríguez iba caminando a la casa de su novia, con quien tenía poco tiempo de relación, presuntamente fue neutralizado por unos hombres que supuestamente pretendían robarle dinero. Al parecer le solicitaron dinero en moneda extranjera a cambio de dejarlo ir, pero él se rehusó y fue cuando comenzaron a golpearlo.

De acuerdo con esta versión, fueron tres hombres los que atacaron al adolescente. Un golpe en la cabeza lo dejó inconsciente. Al darse cuenta que no tenía signos vitales, los individuos se lo llevaron hasta un terreno baldío del caserío La Costa, vía San Miguel, a pocos metros de donde fue interceptado.

Los homicidas rociaron a la víctima con gasolina, luego lo prendieron en candela y finalmente procedieron a colocar tierra encima del cadáver. El cuerpo permaneció tres días en ese terreno. 

Denuncia 

La madre de Rodríguez estaba angustiada, sus familiares comenzaron a publicar la foto del adolescente en las redes sociales, indicando que estaba desaparecido. Al pasar más de 48 horas, la mujer decidió trasladarse hasta la delegación municipal del Cicpc en Quibor, para denunciar la desaparición de su hijo. 

El sábado 24 de abril funcionarios del Cicpc se presentaron en la vivienda de la novia del muchacho, para que rindiera declaraciones y confirmara si el adolescente había estado la noche del miércoles junto a ella.  

Los señalados responsables 

Presuntamente la novia de Rodríguez habría confesado lo que ocurrió. Dijo que unos hombres lo habían asesinado y que su cuerpo estaba cerca de allí. 

Al parecer fueron cuatro los implicados en el crimen. Los investigadores localizaron el cadáver. Gran parte del cuerpo estaba carbonizado, solo se le veían las manos.

El Cicpc detuvo a José Israel López Torrealba (23), Amílcar Rafael Guanipa Liscano (26), Siria Esmeralda Mendoza Sequera (19), novia del adolescente, y Juan Lorenzo Sampayo Carieles (31). Todos fueron señalados como los presuntos homicidas.

El comisario Douglas Rico, director del Cicpc a nivel nacional, informó que la joven Mendoza mantenía una relación extramarital con la víctima, situación que fue conocida por su pareja, López Torrealba. Según esta hipótesis, ambos planificaron la muerte de Rodríguez.

Los demás detenidos eran amigos de López Torrealba y fueron detenidos por su presunta complicidad.

En la audiencia de presentación los cuatro detenidos fueron imputados por el presunto delito de homicidio. Todos quedaron bajo medida privativa de libertad por 45 días, mientras que la Fiscalía realiza las investigaciones.

#MonitorDeVíctimas | A un hombre con discapacidad lo hallaron muerto dentro de su casa con un cuchillo enterrado en el rostro

Adán Torres Rosales, que se movilizaba con muletas, fue hallado sin vida, cubierto con una sábana, dentro de su vivienda en el barrio El Paraíso, en San Cristóbal 

 

Durante la Semana Santa y en hechos diferentes resultaron muertos en Táchira un hombre de 54 años, al que mataron dentro de su vivienda, y otro de 55, por cuya muerte fue detenido un sobrino

 

@ingmaryrodrigu1

 

Dos muertes violentas ocurrieron entre el martes y el Sábado Santo en el estado Táchira. Las dos víctimas fueron hombres, uno de 54 años, cuyo cadáver fue hallado por un sobrino, y otro de 55 años, que supuestamente fue asesinado por un sobrino. 

El primero de estos crímenes se registró en el barrio El Paraíso, municipio San Cristóbal. El occiso fue identificado como Adán Torres Rosales, un hombre con discapacidad, de 54 años de edad. El cuerpo fue encontrado por Jhonny Hernández, un sobrino de la víctima, al interior de su vivienda.

El hallazgo fue efectuado luego de que los vecinos le comunicaran al referido pariente de Torres que la noche del martes 30 de marzo habían escucharon gritos y golpes, provenientes de la casa donde el hombre vivía solo.

No fue sino hasta la mañana del Miércoles Santo cuando Hernández acudió a la vivienda para conocer qué había ocurrido. Al encontrar la puerta entreabierta no pensó en la escalofriante escena que hallaría.

«Entré a la casa y vi un cuerpo cubierto con sábanas. Pensé de inmediato que era él. Al quitar las telas vi a mi tío cubierto de sangre y con un cuchillo clavado en el ojo derecho. También tenía los brazos quebrados, la cara con golpes y muchos trapos en la boca», relató Hernández. 

El pariente de Torres explicó que su familiar sufría de un desplazamiento de cadera, razón por la cual no podría estar de pie sin sus muletas. “Tal vez habría caído al suelo intentando defenderse y quizás usó sus miembros superiores para bloquear los golpes del homicida”, presumió.

Robo, probable móvil

Se supo que la casa estaba en completo desorden. En la habitación de la víctima no fue encontrado el morral ni envase de plástico donde el ahora occiso guardaba sus pertenencias y el dinero que obtenía por «rezar» los males espirituales a sus vecinos.

Al llegar la comisión del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), se procedió a revisar la casa y a colectar las evidencias necesarias para dar con el paradero del homicida. Las autoridades notificaron a los familiares de Torres que el móvil del hecho podría ser robo.

De acuerdo con lo comentado por sus familiares, el fallecido era conocido como «Mala Vida» y era un vecino muy querido en la comunidad. Se conoció que muchas veces, andando con sus muletas, recorría el Terminal Terrestre de San Cristóbal y brindaba su apoyo espiritual a quienes lo requerían.  «Rezaba para el mal de ojo, culebrilla, también sobaba», acotaron allegados a la víctima.

Familiares esperan que sea esclarecido el hecho y se haga justicia. “El homicida se ensañó y brutalmente acabó con su vida», concluyó Hernández.

El hombre no dejó hijos. Su madre y algunos hermanos residen en el estado Portuguesa.

Lo mataron con una piedra de 11 kilos

El otro crimen se registró el sábado 3 de abril en la Aldea Angostura, sector El Parque, El Cobre, municipio José María Vargas. El occiso fue identificado como José Simeón Contreras Duque.

Por este homicidio fue capturado un sobrino de Contreras: un hombre de 26 años de edad, que según sus parientes sufre de trastornos mentales. El detenido, cuyo nombre se corresponde con las siglas D.A.S.C., habría matado a su tío de una pedrada.

Se supo que el día en que ocurrió el hecho, la víctima se fue a su casa luego de compartir con unos amigos. En la residencia vivía con una hermana identificada como Socorro Contreras y el hijo de esta, quien luego resultaría capturado.

De acuerdo con las versiones preliminares, Contreras llegó y se acostó sobre un mueble de madera ubicado frente a su vivienda. Habría sido entonces cuando se presentó el sobrino del ahora occiso e inició una discusión con él.

Conforme con este mismo relato, ofrecido por la hermana del fallecido, viendo que su tío seguía acostado, el joven habría tomado una piedra de 11 kilos aproximadamente y se la habría arrojado en la cabeza.

El señalado homicida huyó del lugar

Según testigos del hecho, al observar la gravedad de la herida causada, el joven huyó de la casa, al tiempo que la hermana del ahora occiso lo trasladó al centro de salud más cercano. Los galenos no pudieron salvarlo, ya no tenía signos vitales. 

Posteriormente se logró la captura del señalado victimario por parte de funcionarios de Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística (CICPC).

La madre del detenido aseguró que su hijo presenta una enfermedad mental. Sin embargo, fuentes policiales afirmaron que el detenido registra prontuario policial por casos de violencia y droga. Estaba solicitado desde el año 2018.