Monitor de Víctimas, autor en Runrun

Monitor de Víctimas

#MonitorDeVíctimas | Cicpc mata en Lara a seis hombres en 72 horas
El cuerpo policial los vinculó con la banda de Santanita. Familiares aseguraron que los sacaron de sus casas y los asesinaron

Entre el 18 y el 20 de junio, funcionarios de la División Antiextorsión y Secuestro del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) del estado Lara, asesinaron a seis hombres en diferentes hechos. A todos los señalaron de ser presuntos miembros de la banda del Santanita, un delincuente buscado en todo el país por los delitos de secuestro, extorsión y homicidio.

Según información de las autoridades del CICPC, los seis hombres murieron al enfrentarse a las comisiones mixtas, pero esta versión fue desmentida por los familiares de tres de los seis fallecidos quienes afirmaron que los funcionarios llegaron a las viviendas sin ninguna orden de allanamiento y tumbando las puertas.

No conocía a Santanita

Eran las 6:30 am del jueves 18 de junio, cuando funcionarios de la policía científica llegaron a buscar a Nerys José Peraza Tona en su vivienda ubicada en el sector Los Rastrojos, municipio Palavecino del estado Lara. Con los rostros tapados y sin ninguna orden de allanamiento ingresaron a la casa y preguntaron por el joven de 21 años de edad.

Relató un familiar que, en ningún momento, los uniformados mostraron un documento que les autorizara a ingresar a la vivienda. Al padre del joven lo sacaron de la casa, se lo llevaron en una patrulla y lo dejaron a pocos metros del lugar, pero al regresar a la casa no pudo ingresar porque estaba custodiada por los funcionarios. No sabía qué pasaba ni por qué buscaban a su hijo, quien solo había tenido un registro policial por riña. De lo que sí estaba seguro era de que “cuando a él lo sacaron, Nerys estaba vivo”.

A las 9:00 am, dos horas y media después, los familiares se enteraron que el cadáver del joven estaba en el ambulatorio Don Felipe Ponte, del municipio Palavecino.

Autoridades del CICPC aseguraron que Nerys era un extorsionador y que estaba involucrado en un ataque con artefactos explosivos que tuvo lugar en una vivienda en Los Rastrojos.

Los funcionarios dijeron que la orden del procedimiento venía desde Caracas porque Nerys era miembro de la banda de Santanita.

“Eso no es así. Nerys no lo conocía (a Santanita) ni a nadie de La Carucieña”, una comunidad ubicada al oeste de Barquisimeto, municipio Iribarren, donde suele delinquir Josué Ángel Santana, comentó otro familiar.

De la justicia divina nadie se salva

Una hora antes de que mataran a Nerys, en el kilómetro 11 de Pavia, al oeste de Barquisimeto, municipio Iribarren, funcionarios del CICPC repitieron el mismo patrón. Entraron a la fuerza y sin ninguna orden judicial a la vivienda de la familia Suárez Mujica, preguntaron por José Luis, de 29 años de edad, y le ordenaron a los otros cuatro integrantes de la familia que salieran de la casa.

Los familiares fueron escoltados por funcionarios y, cuando se iban alejando, escucharon las detonaciones. Supieron que a José Luis lo habían matado.

“Siempre dicen lo mismo, que fue un enfrentamiento, pero no fue así. De la justicia divina nadie se salva”, sentenció un familiar de Suárez.

 

José Luis era bachiller y actualmente vendía chinchorros para mantener a sus padres y a un hijo de 9 años de edad.

Cuatro huérfanos

Pocos minutos después, al oeste de la capital larense, en el sector El Mamón de Pavia, murió Asdrúbal José Yajure Mendoza, de 26 años de edad. Los uniformados llegaron a la vivienda y, como las puertas tenían candados, las tumbaron y al entrar apuntaron a los seis miembros de la familia, entre ellos una adolescente de 13 años de edad.

Igual que en otros procedimientos, los obligaron a salir de la vivienda, mientras que a Asdrúbal lo tenía otro funcionario. A una mujer que se resistía a abandonar la casa, la halaron por el cabello y la sacaron.

A todos los montaron en un carro particular y se los llevaron hasta la sede de la División Antiextorsión y Secuestro, ubicada al este de Barquisimeto. Aseguraron que Asdrúbal estaba vivo cuando ellos tuvieron que abandonar la casa, por lo que desmienten la versión de que se haya enfrentado a la comisión.

Doce horas después a los familiares los dejaron libres.

La víctima trabajaba en una fábrica de galletas. Deja huérfanos a cuatro niños.

El día culminó con una cuarta víctima, Hildemar José Negrete Gutiérrez, de 32 años de edad, quien se habría resistido a ser detenido. Los funcionarios lo mataron dentro de su casa en el sector Nueva Esperanza de la parroquia Tamaca, al norte del municipio Iribarren. Los familiares no quisieron hablar por temor a represalias.

48 horas después

Transcurrieron dos días para que los funcionarios del CICPC volvieran a actuar. El viernes 19, Carlos Luis Crespo Navas, de 24 años de edad, fue la víctima. El crimen ocurrió en el sector La Morenera del municipio Palavecino. Según las autoridades policiales Crespo Navas murió al enfrentarse a una comisión.

El sábado 20, a las 3:00 am, murió Ricardo Angulo, conocido como el Gordo Ricardo, en un presunto enfrentamiento con funcionarios en El Garabatal, comunidad vecina a La Carucieña, donde éste residía.

Según el reporte policial, estas dos últimas víctimas también eran miembros de la banda del Santanita y, supuestamente, lanzaron las granadas a los concesionarios de Barquisimeto.

Se conoció que en el estado Lara se instalaron comisiones mixtas de la División Antiextorsión y Secuestro del CICPC de los estados Zulia, Carabobo y Distrito Capital.

Informe #MonitorDeVíctimas 2019. Hogares peligrosos y policías asesinos

El informe especial de Monitor de Víctimas 2019 muestra cómo la letalidad policial sigue liderando la violencia homicida en Caracas. El reporte va más allá de los datos, presenta historias y perfiles de las víctimas.

Hombres jóvenes que fueron sorprendidos de madrugada y en sus casas por policías enmascarados que acabaron sus vidas. Mujeres mayores que fueron asesinadas en sus viviendas para robarlas. Adolescentes que cayeron en medio de ajustes de cuentas por conflictos del pasado, fueron los más vulnerables a las balas, las armas blancas y los golpes, dando como resultado una tasa de 30 homicidios por cada 100.000 habitantes. Para conocer más detalles del informe anual, haga click en la imagen:

 

 

 

#MonitorDeVíctimas | Las FAES asesinaron a un joven un mes después de su detención
En otro hecho, un hombre de 50 años de edad fue asesinado por tener antecedentes policiales

 

A Witten José Durán Mendoza, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) lo asesinaron un mes después de que lo detuvieron en Río Claro, al sur del municipio Iribarren, estado Lara, por el delito de porte ilícito de arma de fuego. En ese momento, presuntamente, cargaba una pistola 9 milímetros, pero luego de la audiencia de presentación quedó en libertad. 

Un familiar de la víctima, contó que el viernes 22 de mayo, a las 5:00 am, cinco funcionarios llegaron a la vivienda de Durán, treparon las paredes y tumbaron las puertas en busca del joven de 20 años de edad. Uno de los funcionarios le dijo: “Ponte una franela que nos vas a acompañar al comando”, mientras que al familiar le dijeron: “Cualquier cosa nosotros le avisamos” y de ahí no supieron más nada de él. 

A Durán lo mataron en la avenida Ribereña, cerca del Puente Macuto donde los funcionarios simularon un enfrentamiento. Todo ocurrió muy rápido. Los vecinos de las comunidades cercanas, aseguraron que escucharon alrededor de cinco detonaciones.

Aproximadamente a las 10:00 am, en un programa radial de Barquisimeto informaron que dos hombres habían muerto en un supuesto enfrentamiento con las FAES. Uno de ellos era Durán. 

“¿Cómo van a decir que era un enfrentamiento si a él lo sacaron de su casa y me lo mataron en otro sitio?”, comentó un familiar que estaba en la morgue del hospital central Antonio María Pineda. 

Según el reporte policial, era miembro de la banda de alias “Santanita”, uno de los delincuentes más buscados de Lara, pero los familiares aseguraron que el joven no lo conocía y tampoco se la pasaba en La Carucieña, comunidad en donde vivió “Santanita” cuando era un adolescente. 

Le tomaron una foto 

Nelson Enrique Suárez, de 50 años de edad, tenía catorce días de haber regresado, proveniente de Barinas, a la casa materna situada en la urbanización La Carucieña, al oeste de Barquisimeto. 

El jueves 21 de mayo, en horas de la noche, estaba en la plaza del sector II junto a unos amigos y vecinos, cuando llegaron funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y le pidieron a todos su identidad. 

Vecinos comentaron que uno de los funcionarios les preguntó que quién tenía registros policiales y Suárez dijo que él. Se refería a una detención ocurrida ocho años atrás, aunque los familiares no especificaron el delito. 

Los funcionarios lo separaron del grupo, le tomaron una foto al rostro y se marcharon. Al día siguiente, a las 5:00 am, llegaron a la casa y se lo llevaron. Habitantes de la zona escucharon cuando Nelson gritaba: “No me maten, no me maten”. Seguidamente, en la vereda 15 del sector II de La Carucieña, se escucharon muchas detonaciones. 

“¿Quién se va a meter para defenderlo de esos hombres que lo que andan haciendo es matando a las personas?”, expresó una prima. 

Los familiares desconocen cómo pasaron los hechos porque Suárez estaba solo en la casa. Se enteraron de su muerte por un noticiario radial. 

“Él no era ningún delincuente y tampoco era de la banda del “Santanita”, que ni lo conocemos”, dijo la dama.  

 

el futuro de la juventud en sectores populares

#MonitorDeVíctimas | La DIEP mató un mecánico y su cliente en el caserío El Patriota del estado Lara
Las autoridades los vincularon con una banda dedicada al robo de vehículos en la carretera Quíbor-Carora. También detuvieron a otros cinco hombres

Un disparo en el pecho recibió Alvis Yoel Yustiz Hernández, de 26 años de edad, en un cuarto de su casa, ubicada en el caserío El Patriota del municipio Jiménez del estado Lara. Funcionarios de la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (DIEP) de la Policía del estado Lara, mataron a Alvis junto a Alberto Suárez, de 36 años de edad, en un presunto enfrentamiento. 

El pasado 21 de mayo, alrededor de seis uniformados irrumpieron en la vivienda de Alvis, y lo encontraron en el patio donde estaba reparando el carro de su amigo Alberto, a quien conocían como “Peloncho”. 

No estaban solo ellos dos. En la casa también se encontraba el padre de Alvis a quien uno de los policías le colocó las esposas y le tapó el rostro con una franela. Luego lo montaron en un carro y se lo llevaron con rumbo desconocido. En el camino le dijeron que solo le harían un interrogatorio a su hijo, pero un par de horas después se enteró que lo había matado.  

Familiares aseguraron que los funcionarios, quienes andaban con chaquetas en las que se leía DIEP, se dispersaron por la vivienda. A Alvis lo metieron a uno de los cuartos mientras que a Alberto lo tenían en el patio. 

Habitantes del caserío, alertaron a unos familiares, que viven muy cerca, que el “gobierno” estaba en la casa. Los dos parientes salieron corriendo y, cuando les faltaban menos de una cuadra para llegar, escucharon una ráfaga de disparos. 

“En ese momento supimos que habían matado a Alvis. ¿Qué funcionario se va a meter para el caserío así de la nada?, ellos venían a matar. Nunca preguntaron por nadie, solo dispararon”, comentó un allegado que no se identificó por temor. 

Alvis quedó muerto dentro del cuarto. Uno de los familiares, presume que lo arrastraron hasta la puerta principal porque en el piso quedó el rastro de sangre. A Alberto le dispararon en el patio. 

“Cuando llegamos a la casa todavía se escuchaban detonaciones. Les gritábamos que pararan, pero lo que hicieron fue amenazarnos y sacarnos del sitio”, dijo otro de los parientes. 

A los dos hombres los montaron en una patrulla y se los llevaron para el hospital Baudilio Lara, de Quíbor, municipio Jiménez. Los familiares les gritaban a los policías que eran unos asesinos y ellos respondían que los dos estaban heridos.   

Mientras tanto, en el sector Las Torrecitas del mismo municipio, a unos 8 kilómetros de distancia, los funcionarios llegaron a la casa de Alberto y entraron sin ninguna orden judicial.

Allí estaba la esposa de Alberto junto a sus tres hijos de 1, 3 y  11 años de edad, además de dos cuñados de Alberto y tres amigos más. Los uniformados comenzaron a revisar una moto, una buseta y un carro Neón que estaban en la vivienda y pidieron los títulos de propiedad. Posteriormente se los llevaron con el argumento de que, presuntamente, los usaban para robar.

Asimismo, detuvieron a los cinco hombres y se los llevaron hasta la sede principal de la DIEP, en Barquisimeto, señalados de pertenecer a una banda de carretera dedicada a lanzar objetos cortantes, llamados “miguelitos”, para obligar a los choferes a detenerse y robarlos. Fueron liberados 48 horas después con régimen de presentación cada 30 días. Los carros serán entregados por la Fiscalía del municipio Jiménez.

Según la minuta policial, Alvis y Alberto también pertenecían a la banda delictiva dedicada al robo de transeúntes, en la carretera Quíbor-Carora. Sin embargo, los familiares de las dos víctimas desmintieron esta versión y señalaron que los funcionarios asesinaron a dos inocentes.

Además, la minuta de la DIEP señala que Alberto había estado detenido por el delito de extorsión en la cárcel de Uribana, ahora Centro Penitenciario David Viloria, en el año 2011.

“Esos eran unos muchachos sanos, no eran delincuentes. Los policías lo único que vinieron a hacer al caserío fue a robar porque se llevaron hasta ropa del muerto”, dijo una allegada a las víctimas.

 

el futuro de la juventud en sectores populares

#MonitorDeVíctimas | Amplio operativo policial deja al menos 8 muertos en un barrio de Petare
Funcionarios del CICPC, FAES y GNB cerraron todos los accesos a la zona para capturar miembros de las bandas de crimen organizado. Extraoficialmente se habla de ocho fallecidos y seis detenidos, entre los que están dos dirigentes de Primero Justicia

 

Desde las 3:00 am, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), la Brigada Antiextorsión y Secuestro del CICPC y el Comando Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional (GNB), cerraron todos los accesos al barrio José Félix Ribas, Lomas del Ávila, La Dolorita y Palo Verde, en el municipio Sucre, para dar con el paradero de miembros de bandas del crimen organizado así como de Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, conocido como “el Wilexis”, el pran de Petare.

Al mediodía, al menos ocho hombres habrían fallecido como parte del operativo. A las 3:00 de la tarde, el procedimiento continuaba y el número de muertos habría subido a 12, según informaciones extraoficiales. Dos de ellos fueron identificados por la comunidad de José Félix Ribas como Brian Cedeño, popular basquetbolista, y Carlos Palacios.

Mediante un parte extraoficial que circuló en las RRSS en horas de la tarde, se aseguró que fueron incautados cuatro armas de fuego, un kilo y medio de cocaína, 380 gramos de súper marihuana y un vehículo. También fueron detenidos el ex concejal Junior Pantoja, quien se encarga de los comedores populares del sector donde se alimentan a diario más de 50 niños, y actualmente trabaja en la Dirección de Desarrollo Social, adscrita al Consejo de Derecho de los Niños, Niñas y Adolescentes, de la alcaldía; su yerno, Carlos Valbuena, coordinador de Primero Justicia en José Félix Ribas, ambos sindicados de presuntamente entregar las armas a los delincuentes; además, capturaron a dos hombres por tenencia de droga y uno solicitado por el delito de estafa.

Según relato de los vecinos, el despliegue de policías y militares se centró en las zonas altas de los barrios José Félix Ribas y Agricultura. Entraron a las casas de varios vecinos y revisaron sus teléfonos. El operativo incluyó la colocación de  tanquetas y la circulación de helicópteros.

 

Brian Cedeño, popular basquetbolista

 

Las balaceras fueron los antecedentes

Desde el jueves 30 de abril hasta el lunes 4 de mayo hubo enfrentamientos en el sector. Los habitantes describieron que las balaceras más intensas ocurrieron durante el fin de semana, pues iniciaban a las 5:30 pm y culminaban pasadas las 2:00 am. De estos hechos no se pronunciaron ninguno de los representantes del gobierno de Maduro, hasta el miércoles 6 de mayo, cuando éste último transmitió un video en el que un presunto agente del organismo antidrogas de Estados Unidos (DEA), identificado como José Alberto Socorro Hernández, indicó que había contactado a Richard Camarano, amigo de Wilexis, para que desatara una guerra sin bajas con el objetivo de distraer la atención de los cuerpos de seguridad del Estado y permitir la entrada de mercenarios a través de la llamada Operación Gedeón.

Esa misma noche, Wilexis difundió un audio en el que aseguraba: «Aquí no hay nadie por la DEA, nadie está por Guaidó, aquí lo que se quiere es una tranquilidad para la comunidad y se haga saber que Wilexis no está patrocinado ni por la DEA ni por Guaidó ni que mucho menos está c+6ontra Maduro, muy importante. Queremos que Maduro sepa que aquí nadie está en contra de él», indicó.

Dos días después, en horas de la mañana de este viernes 8 de mayo, el ministro del Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, informó vía Twitter que por órdenes de Nicolás Maduro desde horas de la madrugada iniciaron una operación policial y militar en la parroquia Petare, en el estado Miranda, «para enfrentar a la delincuencia organizada».

 

¿Quién es Wilexis?

Desde 2017, Wilexis Monasterios domina cuatro de las diez zonas en las que está dividido el barrio José Félix Ribas, uno de los más grandes de Petare. Desde la fecha, ha cimentado una organización criminal que tiene de 150 a 200 hombres, cuyas edades oscilan entre los 13 y 30 años. Entre las zonas 6 y la 10, nada sale o ingresa sin que Wilexis lo autorice.

Las FAES han sido el único cuerpo policial que se ha interesado por capturar a Wilexis Monasterios, quien se convirtió en objetivo desde que reconoció a Juan Guaidó, como presidente encargado de Venezuela, el 23 de enero de 2019. A partir de ese momento, en Petare hubo protestas con el visto bueno de «el Wilexis». Esta acción le valió el ser incluido entre los delincuentes más buscados. Se le sindica de estar incurso en delitos como el robo, secuestro, tráfico de drogas y homicidios.

 

  • Con información de Daysi Galaviz, Sandra Guerrero  y Yohana Marra

#MonitorDeVíctimas | Funcionarios del FAES sacan a hombre de su casa y lo matan
Estaba durmiendo con su hija de un año de edad, lo despertaron y se lo llevaron

Monitor de Víctimas

A José Gregorio Rodríguez, de 40 años de edad, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) lo sacaron de su casa en Valles de Uribana, municipio Iribarren, al norte de Barquisimeto capital del estado Lara. Posteriormente, en un terreno baldío situado a pocos metros de la vivienda, lo mataron de un balazo en el tórax y dispararon varias veces al aire para simular un enfrentamiento.

Un pariente de Rodríguez, que por temor no quiso identificarse, relató que el jueves 24 de abril a la 1:00 pm, llegaron a la casa de éste dos funcionarios armados que vestían con uniformes de las FAES y preguntaron quiénes estaban. Al responder que estaban la esposa y sus hijas exigieron que abrieran la puerta.

Cuando ingresaron, les informaron que Rodríguez estaba durmiendo y les pidieron que bajaran las armas, porque en la vivienda estaban cuatro niños, todos menores de 4 años de edad.

“Se les dijo que él estaba durmiendo con su hija de un año de edad, pero a ellos no les importó, se metieron al cuarto y lo despertaron”, comentó el familiar.

Por más que les suplicaron que no se llevaran a Rodríguez, uno de ellos amenazó  con matar a otros si intentaban evitarlo. Entonces, a la víctima le taparon el rostro con un mono de su hija de 1 año de edad y se lo llevaron para la parte trasera de la vivienda.

A los pocos minutos se escucharon muchas detonaciones que fueron suficientes para saber que lo habían matado.

 Los familiares de Rodríguez desmienten la versión de las FAES y aseguraron que el hombre no se enfrentó a ellos y que fueron los funcionarios quienes lo sacaron de su casa.

En la minuta policial detallaron que el hombre era señalado de ser un azote de la comunidad y que era buscado por múltiples denuncias en su contra. Rodríguez presentaba dos registros por porte ilícito de arma de fuego y por robo de vehículo.

En el sitio donde lo mataron, quedó un revólver calibre 38 que, según la versión policial, fue con la que éste se enfrentó a la comisión.