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Cifras oficiales: Seis mil casos de dengue en primeros siete meses del año

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado la voz de alerta: América Latina y el Caribe están atravesando uno de los ciclos epidemiológicos de dengue más graves de los últimos 30 años. Así lo reseña voanoticias.com

Según el organismo, Brasil, Colombia y Nicaragua son, en este orden, los países más afectados por la enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. En los primeros 7 meses de 2019 ya ha afectado a más de dos millones de personas y dejado 723 víctimas mortales.

En el caso de Venezuela, según datos oficiales del ministerio de salud, se reportaron seis mil casos de dengue, en los primeros siete meses del año. Sobre papel, se trata de una cifra inferior a la de sus vecinos de la región.

Sin embargo, los expertos alertan que el alcance de la epidemia, en el país, podría alcanzar cotas más altas, si se tienen en cuenta los casos que pasan desapercibidos a las autoridades.

“Las cifras oficiales son las que reporta el ministerio de Salud de Venezuela a la OPS. Podría haber más casos”, aseguró la doctora Maria Eugenia Landaeta, Directora del servicio de Infectología del Hospital Universitario de Caracas, en el programa Foro, de la Voz de América.

La experta señaló que “no todas las personas consultadas van al médico cuando los síntomas son leves o moderados. Tampoco todas las instituciones de salud reportan al ministerio. Seis mil casos ya son alarmantes, pero más alarmante es si se considera el subregistro”, subrayó.

No solo el subregistro preocupa a los expertos. Una tardía detección de la enfermedad o la falta de insumos podrían incidir en el índice de mortalidad. Según Landaeta, “los pacientes deben conseguir el tratamiento por cuenta propia y realizarse los exámenes en hospitales privados, lo cual retrasa el diagnóstico”.

Para frenar la propagación de la enfermedad en el continente, la OMS exhorta a toda la sociedad a eliminar los criaderos de mosquitos. Una recomendación que enfrenta una dificultad extra, en Venezuela, debido a los frecuentes cortes de agua.

Ellos obligan a la población a almacenarla en depósitos o cisternas, siendo estos el hábitat natural de reproducción del mosquito. Es por eso que, “tapar herméticamente los envases, hervir el agua o usar tabletas de cloro” son solo algunas de las prácticas que la doctora Landaeta recomienda, para evitar el crecimiento de larvas del mosquito del dengue, cuando el almacenaje de agua resulte inevitable.

Venezuela notificó 1.871 casos de dengue entre enero y octubre de 2018

LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS) informó que Venezuela forma parte de los 13 países de América que registraron incremento de casos de dengue entre las semanas epidemiológicas 1 y 44 del año 2018 (del 1° de enero al 3 de noviembre). En ese período, el Ministerio de Salud notificó 14.166 casos sospechosos, de los cuales 1.871 fueron confirmados con la enfermedad.

La OPS dio a conocer las cifras en una alerta epidemiológica divulgada este 21 de noviembre, las cuales apuntan que, del total de casos confirmados, a 77 se les diagnosticó dengue grave. Los más de 1.000 afectados se notificaron en todas las entidades del país, con tasas de incidencia que oscilan entre 6 y 192 por cada 100.000 habitantes. En 10 meses, se registraron, además, 13 fallecidos por la infección vírica a nivel nacional.

En medio de la restricción que mantiene el Ministerio de Salud con la información epidemiológica, los casos de dengue comenzaron a aumentar en Venezuela. En el documento, la OPS indica que entre enero y marzo de este año se observó el primer incremento de casos, pero desde el mes de mayo se ha mantenido una curva ascendente.

El boletín detalla que desde agosto hasta finales de octubre se han notificado, en promedio, 612 nuevos casos de dengue semanalmente. “Estos datos demuestran un incremento respecto a lo reportado en el mismo período (semana epidemiológica 44) en 2016 y 2017”, indica el informe.

En los casos atendidos se han detectado los serotipos del virus del dengue 1, 2 y 3. Los menores de 15 años han sido más afectados por la enfermedad, precisa la alerta de la OPS. La instancia obtuvo los datos epidemiológicos, aún no publicados en el país, a través del Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional de Venezuela.

El dengue es una infección viral que transmite por medio de la picadura de un mosquito hembra, del género Aedes Aegypti. Sus síntomas son fiebre alta (40 C°), intenso dolor la cabeza y en los glóbulos oculares, inflamación de ganglios linfáticos, malestar en músculos y articulaciones, vómitos y sarpullidos. En su fase grave, se presentan manifestaciones clínicas como dificultad respiratoria y hemorragias que pueden causar la muerte.

La OPS indicó que en la región americana se reportaron 446.150 casos de dengue y 240 defunciones entre enero y octubre de 2018. Los países que notificaron aumento de casos por la enfermedad, además de Venezuela, fueron Antigua y Barbuda, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Paraguay y Perú.

“Durante 2018, el número de casos reportados es similar al total registrado en 2017 y, de continuar, se podría superar la cifra registrada”, advierte el informe de la OPS, que pronostica un aumento de la incidencia por dengue en el año 2019 si los países no toman medidas para controlar la proliferación del mosquito transmisor de la infección.

El organismo recomendó a los estados intensificar la vigilancia y el diagnóstico de la enfermedad mediante pruebas de laboratorio, revisar los planes de emergencia y control de vectores y comunicar a la población sobre los riesgos, según el escenario epidemiológico.

Ni viviendas ni refugios para los afectados por la crecida del Lago de Valencia

Parapal inundación Aragua

Los ciudadanos se sienten desamparados por el Estado. En sus testimonios relatan que lo único ofrecido es la bolsa de comida Clap, con una condición: que no sigan denunciando ante los medios de comunicación. Les han dicho que se refugien en escuelas o casas de familiares hasta que las aguas del lago bajen.

La gente está asustada y cada vez que llueve, aumenta la preocupación de cientos de familias aragüeñas establecidas en las riberas del Lago de Valencia. También ha aumentado peligrosamente el nivel del cuerpo de agua, al punto en que algunas comunidades ya están inundadas. Mezclado con aguas residuales por el colapso de los drenajes y las persistentes lluvias, el lago ya alcanzó hasta un metro en las viviendas en el sector Aguacatal II en el municipio Girardot, principalmente las ubicadas en la Calle Paraíso, mientras que en la calle Los Jardines, el nivel de las aguas ha llegado a unos 60 centímetros.

Similar panorama viven los habitantes de Paraparal, en el municipio Linares Alcántara, donde desde hace dos días, los residentes han tenido que abandonar sus viviendas y trasladarse con sus pocos enseres a casas de familiares o a un salón de clases de un preescolar de la zona, intentando salvar lo poco que las aguas no han inundado y, sobre todo, sus vidas.

Quien no tuvo suerte fue Dino Joaquín Tovar Mujica, de 36 años, quien este miércoles 6 de septiembre intentaba ayudar a sus vecinos a mudar enseres en una carreta improvisada que era arrastrada por su caballo. Pasó muy cerca de un poste sumergido entre las aguas que generó una descarga eléctrica y lo electrocutó junto con su caballo. Ambos murieron entre las aguas putrefactas que circulan por la calle El Mamón, también de Paraparal.

“Aquí los únicos que han venido en una lanchita son algunos funcionarios de Protección Civil haciendo una especie de censo de las familias afectadas. La única salida que nos han dado es que tenemos que irnos a casas de amigos o familiares porque no hay refugios para albergarnos“, dijo molesto José Machado, habitante de Paraparal.

Y es que no hay respuesta oficial y gubernamental ante el clamor reiterativo de los habitantes de las zonas afectadas. Según testimonio de otros residentes del sector, el gobierno regional les ha dicho que no tiene recursos para atender la emergencia.

Dino Joaquín Tovar Mujica murió electrocutado este 6 de septiembre junto con su caballo mientras ayudaba a vecinos afectados a transportar sus enseres.

La última vez que protestamos —comentó una vecina que prefirió no ser identificada— nos mandaron un piquete de la policia y de la Guardia Nacional. Fue el día que ese pobre hombre y su caballo murieron electrocutados. Lo único que nos han ofrecido es que nos vayamos a dormir a las escuelas de la zona, que por cierto una de ellas, también está inundada.

Las familias temen una catástrofe si continuan las lluvias, pero igual tienen miedo de abandonar sus casas y que se las invadan o saqueen. Mientras tanto, tienen mas de dos semanas sin servicio de agua potable, sin gas doméstico y las pocas unidades de transporte público que se atreven a circular por la zona ya resultan insuficientes para cubrir la demanda.

Nos han amenazado con no darnos la bolsas de comida del Clap si seguimos declarando y denunciando a la prensa la tragedia que estamos viviendo e inclusive, nos han dicho que ya saben quiénes son los vecinos que mandan videos y fotos a las redes sociales, comentó otro habitante de Paraparal que también pidió la reserva de su nombre.

Víctimas de estas amenazas han sido algunos periodistas y reporteros gráficos de la región, quienes fueron increpados por algunos dirigentes comunales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que los echaron del lugar luego de realizar registro fotográfico de sus rostros y sus vehículos.

Amnistía Internacional se pronunció sobre el grave problema social, ecológico y ambiental que representa el Lago de Valencia. Este reservorio endorreico, el más importante del país, ha sido represado con un muro de contención, convirtiendo sus aguas en un peligroso foco de contaminación. En las zonas afectadas por su crecida ya se han registrado enfermedades como dengue, zika, escabiosis (sarna) y alergias, así como cuadros diarréicos y respiratorios en niños y adultos mayores. Hasta los vecinos de Paraparal reportaron que una niña fue picada por una culebra. Peor aún, Amnistía Internacional señaló que se tiene información de un caso de microcefalia en una de las urbanizaciones del sur de Maracay.

Miles de familias permececen en ascuas y bajo la angustia de que sus ya precarias viviendas resulten inundadas totalmente, como la del señor Fernando Klein, cuyo hogar está ubicado a escasos 50 metros del muro de contención, en La Punta y Mata Redonda. Lo conocen como el “náufrago” porque por décadas ha tenido que “vivir entre las aguas del lago que inundan mi casa”, dijo enojado.

Acusó al Gobierno, al ejecutivo regional y a las alcaldías de lo que considera un problema de Estado en el que solo ha imperado la desidida oficial.

No duermo, mucho menos cuando llueve. El golpe del oleaje del lago nos mantiene desvelados a mí, a mi esposa y a mi hija cada noche —dijo Klein—, quien es profesor de inglés jubilado y que por años no ha recibido la indemnización ordenada por el TSJ en las sentencias 1752 y 1632 del 11 de agosto de 2006 y del 13 de agosto de 2007, respectivamente, en las que declaraba con lugar una orden de desalojo, demolición, posterior remoción de escombros y pago de la indemnización por las viviendas para todos los habitantes de dichos sectores.

Las urbanizaciones que circundan el Lago de Valencia debieron ser desalojadas hace muchos años. Pero el incumplimiento de esas dos sentencias del TSJ por parte de las autoridades regionales y nacionales se ha sostenido.

Las autoridades saben que el muro de contención que protege al sur de Maracay y zonas aledañas al lago colapsará inevitablemente bajo la presión del agua que crece cada día, sobre todo en los actuales momentos, cuando las lluvias no han cesado. Así lo han advertido expertos e ingenieros. Pero lejos de acometer los proyectos de saneamiento del Lago de Valencia prometidos por el expresidente Hugo Chávez en el Aló Presidente 218 del 2005, 12 años después, ese reservorio sigue siendo una cloaca y una amenaza.

La única salida que las autoridades han encontrado de manera “expedita” es levantar el muro de contención. Sin embargo —señaló una fuente del cuerpo de Bomberos de Aragua que pidió confidencialidad de su nombre— ese muro ya tiene más de 25 fracturas. Pese a ello, en los actuales momentos, la empresa Estructuras Nacionales Sociedad Anónima (ENSA), lleva a cabo los trabajos de elevación del terraplén en un metro más. ENSA tiene entre sus principales clientes a Pdvsa, Metro de Caracas, Hidroven y Ministerio del Ambiente, entre otros entes oficiales.

Para conocer la viabilidad de estos trabajos, Crónica.Uno en Maracay estableció contacto telefónico con el geólogo José Vicente Heredia, proyectista del muro, quien prometió responder varias inquietudes sobre el tema cuando regresara a la ciudad.

Por los momentos, funcionarios de la Policía de Aragua y de Protección Civil permanecen en la zona, impidiendo que los vecinos de La Punta, Mata Redonda y La Esmeralda, entre otros sectores, así como los medios de comunicación, accedan al área en donde maquinaria pesada y un contingente de obreros cargan con toneladas de piedra y tierra para levantar un terraplén que ya evidencia cientos de cárcabas producto de la filtración permente del agua del lago.

El reclamo de los residentes de las comunidades del sur de Maracay no es distinto: exigen una solución inmediata a la emergencia latente que representa un inminente desbordamiento del Lago de Valencia. Pero la respuesta oficial para ellos también es igual a la que han recibido los afectados de otros municipios cercanos al lago: ni dinero, ni viviendas, ni refugios.

Mientras tanto, el Gobierno destinó 5 millones de dólares para ayudar a los damnificados de Texas, en Houston, luego del paso devastador del huracán Harvey y recién envió 10 toneladas de enseres, entre ellos, agua mineral, medicamentos y material descartable para Antigua y Barbuda, isla que fue afectada gravemente por el paso del huracán Irma.

OVS: Aumentan casos de malaria, dengue, zika y chikungunya por falta de políticas sistemáticas

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En el primer trimestre del año, específicamente hasta el 9 de abril, al menos 100.000 venezolanos han sido afectados por cuatro de las enfermedades transmisibles que circulan en el país: malaria, zika, dengue y chikungunya.

Los datos son extraoficiales, pues el Ministerio de Salud no ha publicado los boletines epidemiológicos de este año, contentivos de esta información y de otras enfermedades de notificación obligatoria.

Después de 15 meses de silencio epidemiológico, el despacho de Salud publicó en febrero de este año, en su portal web, los boletines que mantuvo ocultos desde noviembre de 2014 pero no publicó todos los correspondientes a 2015, sino hasta la semana 26, por lo que se desconoce la situación epidemiológica del país desde julio del año pasado.

La Red Defendamos la Epidemiología ha informado que hasta el 9 de abril, según datos filtrados, iban 54.529 casos de malaria en el país, cantidad que refleja un incremento de 52,6 % respecto al mismo período del año pasado, cuando el Min-Salud registraba 35.740 casos.

Igualmente, hasta la primera semana de abril se tenía un acumulado de 28.565 casos de zika, 16.739 casos de dengue y 1.822 de chikungunya.

El infectólogo Julio Castro, miembro de la Fundación Amigos del Observatorio Venezolano de la Salud, recuerda que estas cuatro enfermedades no han aumentado por las mismas causa porque cada una tiene una particularidad distinta, lo que sí tienen en común es que son transmitidas por vectores (mosquitos); el Anófeles en el caso de la malaria y el Aedes aegypti y Aedes albopictus en caso del zika, dengue y chikungunya

“La mayoría de los países en desarrollo modifican su patrón epidemiológico hacia menos casos de enfermedades transmisibles a mayor presencia de enfermedades crónicas. Paradójicamente nosotros tenemos cada día más enfermedades transmisibles, lo que indica una impronta del subdesarrollo o del retroceso en el desarrollo”, advierte Castro.

El también profesor del Instituto de Medicina Tropical de la UCV explica que el aumento de los casos se debe a la falta de políticas sistemáticas en el control de vectores a escala nacional, pues de lo contrario los registros reflejaran otro panorama.

 

La crisis también incide

 

Castro informó que una de las preocupaciones actuales con respecto a estas enfermedades transmisibles deriva del virus del zika, pues ya el país está en la etapa en la que deberían comenzar a reportarse recién nacidos con microcefalia por la infección de zika en embarazadas.

El Gobierno no ha informado al país la cantidad de embarazadas que presentaron zika en el primer trimestre de la gestación, pero sí lo notificó a la Organización Panamericana de la Salud, ente que publicó el dato en marzo. Hasta el día 9 de ese mes Venezuela registraba 941 embarazadas con sospecha del virus, mientras que 67,7% de un total de 226 muestras de embarazadas estudiadas resultaron positivas.

El infectólogo aclaró que el diagnóstico preciso de este virus es difícil por ser una enfermedad reciente en el mundo y que en Venezuela solo se realiza en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, ubicado en la UCV, únicamente a embarazadas y pacientes graves, no a todo el que presente síntomas.

El zika, al igual que el dengue y chikungunya, es transmitido fundamentalmente por el Aedes aegypti (crecen en reservorios de agua limpia) y por el Aedes albopictus (prefieren las aguas grises y contaminadas para desarrollarse). Por ello, ante los racionamientos de agua potable que se están aplicando en el país, Castro recordó que se debe almacenar el líquido en pipotes o recipientes con tapa para evitar que se conviertan en criaderos dentro de las casas.

“Si no se toma la precaución puede haber una proliferación mayor de los Aedes”, indicó el especialista.

Con respecto a los medicamentos indicados para atacar los síntomas de estas infecciones, como la fiebre, dolores de cabeza, musculares o articulares, erupciones o conjuntivitis, recordó que no se consiguen con regularidad debido a la escasez de medicamentos existente en el país. Para el dengue, zika y chikungunya no existe un tratamiento específico.

En el caso del paludismo o malaria, Castro explicó que la mayor cantidad de afectados se encuentra en el municipio Sifontes del estado Bolívar, donde la situación irregular con la minería y la afectación de los lechos ecológicos en esa zona del país son la causa de la existencia de tantos Anófeles y, en consecuencia, de tanta malaria.

“Si el gobierno tuviera una política de control estricta sobre las áreas donde se ejerce la minería y sobre la propia minería, pudiera ir viéndose una reducción muy importante de los casos de malaria”, asegura el integrante del Observatorio.

 

Boletín epidemiológico debe publicarse

 

Las enfermedades transmisibles son las que se transfieren de un ser humano a otro o de un animal al hombre, ya sea por vía directa (al toser o estornudar), o a través de vectores (organismos vivos como insectos), o por la exposición a material infeccioso (como el uso de una inyectadora contaminada).

En Venezuela, afecciones como la malaria, chagas, leishmaniasis, dengue, chikungunya y zika forman parte de las enfermedades que actualmente alcanzan cifras alarmantes de afectados, pero los datos precios se desconocen por la ausencia de información epidemiológica.

La publicación semanal de los boletines no se está cumpliendo y la ejecución del resto de las recomendaciones dadas requiere de esa información oficial, por ello Castro explica la importancia de su divulgación.

“Los boletines epidemiológicos son la única forma que tienes para prepararte en términos de políticas publicas para aplicar las medidas necesarias. No es lo mismo que cuentes 200 pacientes de una enfermedad en todo el país a que cuentes 60.000 mil, porque la preparación hospitalaria y de medicamentos estará directamente relacionada con la cantidad de casos que tu supones que exista. La única manera oficial de saber el estatus de las enfermedades, los números nacionales y su distribución en el tiempo es a través de los boletines epidemiológicos y por eso es tan importante su publicación”, detalló el infectólogo y profesor de la UCV.

Expertos de la OMS recomiendan usar la primera vacuna contra el dengue

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El Grupo Asesor de Expertos sobre Inmunización (SAGE, en sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de la primera vacuna contra el dengue en los países donde el virus es endémico y en las zonas donde haya una incidencia mayor al 50 %.

Así lo confirmó hoy en una rueda de prensa el presidente del SAGE, John Abramson, quien reconoció la efectividad de la nueva vacuna, Dengvaxia, producida por la farmacéutica francesa Sanofi Pasteur.

El grupo sugirió que los países que tengan una alta transmisión y brotes recurrentes de la enfermedad introduzcan en sus programas de inmunización la nueva vacuna, aprobada ya en países como México, Brasil, El Salvador y Filipinas, y en camino en Paraguay.

Se ha podido comprobar que en “los lugares donde hay una incidencia de menos del 30 % la eficacia de la vacuna es mucho menor y tiene incluso efectos adversos, por lo que recomendamos que se inocule en los lugares donde haya al menos una transmisión sostenida del 50 % o más”, declaró Abramson.

Concretamente, los expertos recomiendan que la vacuna se inocule a los niños de entre 9 y 11 años, dado que se ha comprobado que si se administra a los de menos edad puede tener algunos efectos adversos como mayores hospitalizaciones.

Pero dado que la mayor incidencia se da entre los adolescentes, el Grupo ha decido establecer la preadolescencia (entre 9 y 11) como la franja de edad más adecuada.

No obstante, los países son los que tienen la última palabra respecto a quiénes inoculan la vacuna, es decir si se inmuniza a toda la población o sólo en los lugares donde haya alta incidencia, y a qué franja de edad.

“Nuestras recomendaciones tienen en cuenta la precaución y el valor del costo-beneficio. Si tenemos dudas de que la vacuna puede tener efectos adversos en niños pequeños, recomendamos a partir de 9. Si queremos que tenga un gran impacto, decimos que se inocule donde hay más incidencia, son decisiones lógicas”, explicó a su vez Joachim Hombach, uno de los miembros del Grupo.

Hombach agregó que la mayoría de los países saben cuáles son las zonas de mayor incidencia del virus, pero que la OMS está dispuesta y preparada a ayudarlos a determinarla si así lo solicitan.

La vacuna es efectiva contra los 4 serotipos del virus del dengue -aunque es más eficaz contra el 3 y el 4- y en general tiene una eficacia del 60 %, que aumenta considerablemente si el paciente ha sido expuesto con anterioridad al virus.

Las 7 plagas que afectan a los venezolanos en tiempos de revolución
La escasez, la inseguridad y la inflación no son los únicos males que agobian a los venezolanos. Desde hace unos meses los ciudadanos deben lidiar con una serie de enfermedades “atravesadas” en el abanico de afecciones de hoy. Aunque tienen orígenes y causas distintas, la salud de los venezolanos se encuentra amenazada por “siete plagas”. Y con opciones reducidas para evitarlas y controlarlas. Además del virus Guanarito están la malaria, dengue, chikungunya, escabiosis (sarna), zika y síndrome de Guillain-Barré

 

@Pmarcano11

“BROTES SIEMPRE HAY. EL ZIKA LLEGÓ y se va a quedar. El chikungunya llegó y se va a quedar. El problema no es el brote, el problema es que tu tengas capacidad para controlarlo y hacerlo inofensivo, y hacerlo inofensivo es tener menos enfermos, tener menos muertos y tener menos ausencias laborales por la enfermedad”, explica Rafael Orihuela, especialista en medicina tropical.

Guanarito

El Ébola venezolano

Guanarito es el nombre del virus detectado por primera vez en 1989, identificado como el causante de la Fiebre Hemorrágica Venezolana (FHV). Es un virus criollo que no existe en otro país, autóctono del municipio Guanarito del estado Portuguesa (de allí su nombre) y cuyo reservorio es un roedor: la rata algodonera, mielera o ratón de la caña de azúcar, que habita en matorrales, sabanas, pastizales y campos agrícolas.

El virus circula en Portuguesa, Barinas, Guárico, Apure y Cojedes, aunque es en los tres primeros estados donde se han confirmado casos de FHV, según detalla la Guía de Vigilancia Epidemiológica de FHV del Ministerio de Salud, actualizada en mayo de 2013. Desde diciembre de 2015 se han reportado 12 fallecimientos a causa de Guanarito.

Guillain-Barre2

“Apenas empezando”

El infectólogo Julio Castro es muy claro: los 255 casos de Guillain-Barré van a seguir aumentando. “Estamos en el primer tercio de la epidemia todavía, esto no se está acabando, esto va a durar como 4 o 5 meses, apenas estamos empezando así que es lógico que sigan aumentando los casos”, asegura. Y si aumentan los casos del síndrome neurológico Guillain-Barré es porque aumentan los de zika, pues hasta ahora y según la experiencia de Brasil, los casos están asociados al virus.

Para saber en qué etapa de la epidemia está Venezuela es necesario conocer el número de casos nuevos, no los casos totales porque evidentemente aumentarán a diario, recuerda el doctor, pero los nuevos se desconocen porque la ministra de Salud, Luisana Melo, no los ha informado y además el boletín epidemiológico, que debería incluir el reporte de esta nueva enfermedad, no se publica desde hace 15 meses.

Conocer el porcentaje de la población con zika que puede desarrollar el síndrome no es fácil, por la ausencia de datos fuertes. “Lo que se calcula es 1 caso de Guillain-Barré por cada 1.000 a 8.000 casos de zika, la brecha es grande. Y si tomas la proyección de 1 de cada mil, y la cifra oficial habla de 255 casos de Guillain-Barré, quiere decir que tendríamos 255.000 casos de zika en el país”.

El 28 de enero la ministra Melo informó la existencia de 4.700 casos sospechosos de zika y habló de un subregistro, considerando que tres de cada cuatro casos no manifiesta síntomas. Al día siguiente anunció los 255 afectados por el síndrome neurológico, 55 de ellos en terapia intensiva, y ya había reconocido dos fallecidos por esta causa. Pero desde entonces no ha dado más información, menos sobre los afectados por el síndrome neurológico ni fallecidos.

El virus y sus complicaciones (en camino están los posibles casos de microcefalia por embarazadas infectadas), llegaron al país en medio de la peor escasez de medicamentos que se haya registrado, con una ausencia de 85% de los principios activos y de 90% en el caso de los productos farmacéuticos en general, según datos de la Cámara Venezolana de Droguerías (Cavedro). Y uno de los tratamientos clave de la complicación neurológica -que causa la parálisis de los músculos- es la inmunoglobulina pero no se consigue. Tampoco hay suficiente albúmina para casos de plasmaféresis y las solicitudes en redes sociales y denuncias de familiares así lo confirman.

Aunque Castro aclara que hasta ahora tiene conocimiento de que los casos de Guillain-Barré “se están atendiendo bien”, no descarta que se dificulte con el pasar de las semanas, pues reiteró que los casos aumentarán y su atención requiere de insumos, medicamentos, especialistas, inmunoglobulina y máquinas para plasmaféresis.

“Una de las cosas que debe aclarar la ministra es cuáles son los hospitales donde están esas 46 máquinas de plasmaféresis. Por ejemplo, ¿si vivo en Tucupita voy al Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar o al Hospital de Las Garzas en Barcelona? La gente debería tener claro a dónde le toca ir si en su cuidad primaria no hay plasmaféresis”.

 

 

La picada que se multiplica

El zancudo transmisor del virus zika, el Aedes aegypti, es el mismo vector del dengue y del chikungunya, habita en todo el país gracias al clima tropical, por lo que el riesgo de infectarse está en toda Venezuela. Como tributo particular, el virus del zika y el virus del chikungunya dejan inmunidad tras la primera infección, no se repite, a diferencia del dengue que por tener cuatro serotipos es posible enfermarse cuatro veces.

El zika produce dolores musculares y articulares, fiebre, conjuntivitis y erupciones. No existe información oficial sobre la cantidad de casos que se han registrado en Venezuela. Se ha demostrado la vinculación entre el zika, Guillain-Barré y la microcefalia en los fetos.

Paludismo

Récord nacional y regional

El “sitial” no es motivo de orgullo. 2015 quedará registrado en el país como el de la mayor cantidad de malaria en 75 años de historia. La Red Defendamos la Epidemiología Nacional informó que el año pasado finalizó con 136.402 casos de malaria (paludismo), cuando en 2014 acumuló un total de 89.365 diagnósticos (un aumento de 52%), 76.621 en 2013 y 51.050 en 2012, de acuerdo a los boletines epidemiológicos del Ministerio de Salud de esos años.

Lo delicado, y lo explica la Red, es que el estado Bolívar además de concentrar la mayor cantidad de infecciones (78,3%) comenzó a exportar casos a otros estados del país donde no había malaria. 17.332 infecciones provenientes de dicho estado se detectaron en otras entidades, y solamente en la última semana de 2015 ocurrió el reporte, en 19 estados del país, de 446 casos de malaria adquiridos en Bolívar.

La enfermedad, causada por los parásitos del género plasmodium, ha aumentado a niveles inaceptables si se compara con los países de la región. De hecho, el año pasado en dos oportunidades la OMS se refirió al bajo desempeño de Venezuela en la lucha contra la malaria, tan pobres que le impidieron alcanzar la meta del milenio referida a esta enfermedad.

El 21 de mayo de 2015 el director del Programa de Malaria de la OMS, Pedro Alonso, afirmó que mientras la región centroamericana lo estaba haciendo muy bien, que países como Colombia o Perú habían hecho progresos muy notables y que esperaban certificar ese año a Argentina como país libre de malaria, “la mala noticia es Venezuela, donde ha habido un incremento de los casos en los últimos años”.

Y seis meses después, el Día del Paludismo en las Américas (6 de noviembre), la asesora principal sobre malaria de la OPS, Keith Carter, informó que Venezuela evidenciaba un retroceso en el control de los casos y que la organización había realizado ese mes su primera visita -en cuatro años- a los estados del sur del país, donde constató el avance de la enfermedad.

Escabiosis

Sin jabón ni agua

Los casos de escabiosis han vuelto a repuntar. Aunque la Sociedad Venezolana de Dermatología Médica, Quirúrgica y Estética (SVD) no maneja estadísticas, reconocen el incremento en los últimos meses por el reporte de los colegas.

María Esther Chirinos, presidenta de la sociedad, asegura que las consultas por esta causa han aumentado y están viendo más casos de lo normal. La escabiosis (también llamada sarna), es causada por un ácaro que se transmite por el contacto íntimo y prolongado de piel con piel, por ello Chirinos asegura que debe considerarse como de transmisión sexual.

Lo que está ocurriendo tiene su explicación en la escasez de jabón -registrada desde hace más de un año- y en el alto costo de las cremas humectantes, a los que se suma la  ausencia de agua potable. “La piel es un órgano al que no se le da importancia pero la tiene. Si no la cuidamos se rompe esa barrera que nos protege”, dice la dermatóloga.

Al no usar jabón o usar unos muy abrasivos, incluso por aplicarse otros productos como champú en sustitución de estos, la piel se reseca, esto causa picazón y en la medida en que la persona se rasca va erosionando la piel, abriendo puertas para la entrada de los ácaros.

“Si a eso le sumas el problema con el agua, que no tienes cómo lavar las sábanas para de esa manera eliminar al parásito, ni tienes medicamentos para tratar la enfermedad, ves que es un problema importante de salud pública”.

Chirinos detalla que no se consigue ivermectina, antiparasitario indicado para frenar la enfermedad, por lo que han tenido que recurrir a las viejas técnicas de las cremas azufradas, que funcionan pero tienen un efecto es más lento y pueden causar irritación.

Para acabar con la infección es necesario lavar con frecuencia las sábanas y ropa para retirar la crema y combatir al ácaro, usar jabones adecuados porque no es lo mismo un jabón blanco que uno de color, y aplicar cremas antiparasitarias. “Parece que todo conspira para que se nos haga más difícil”.

Lo mejor es tratar a la familia completa, aún cuando alguno de sus miembros no haya presentado síntomas (picazón), pues una vez que se adquiere el parásito pasan dos o tres semanas para manifestar el prurito y que el ácaro comience a moverse bajo la piel. Solo así se corta todo el ciclo, detalla la especialista.

Además comenta que es un clásico ver escabiosis en niños que se contagian por contacto con otros pequeños en el salón de clases, por los abrazos y contacto piel con piel. En estos casos es importante contactar a la maestra y procurar el tratamiento de todos los alumnos.    

“Los reportes son alarmantes, tanto en el sector público como privado. Si la piel está en condiciones óptimas no se te pegan los ácaros”, asegura la doctora.

Chikungunya

 

 

Dengue

Con el zancudo en la casa

Las otras dos enfermedades que completan el abanico de riesgos son el dengue y el chikungunya. El primero siempre ha estado presente en el país y ha causado epidemias cada cierto tiempo. La última más importante se registró en 2010, cuando 124.931 venezolanos fueron diagnosticados con el virus. Luego en 2014 hubo otro repunte con 90 mil casos de dengue.

Hasta el 5 de diciembre del año pasado el Ministerio registraba un acumulado de 46.131 diagnósticos de dengue y 14.694 de chikungunya. Esta última no ha dejado de afectar a los venezolanos con sus característicos dolores articulares desde junio de 2014, cuando se registró el primer caso en el país.

Rafael Orihuela recuerda que en octubre del año pasado el boletín de Salud Ambiental del Ministerio de Salud reflejó que el índice aédico (porcentaje larvas de Aedes aegypti dentro de las casas) era de 17%, cuando la norma internacional habla de máximo 5% como un nivel aceptable.

“No podemos seguir teniendo 17 de cada 100 casas con mosquitos adentro. Tienen que hacer limpiezas peridomiciliarias y disminuir la población de mosquitos adultos y la población de larvas. Eso está claro. Ahora, algo no estamos haciendo bien. Es obvio que si tienes tantos brotes por todos lados es porque debes tener descuidos importantes o falta de conocimiento en esas campañas de prevención. En saneamiento ambiental estamos raspados”, señaló el especialista.

El auge de estos zancudos favoreció la introducción y diseminación del zika en el país, asegura la Red Defendamos la Epidemiología Nacional en su informe de enero, referido a este nuevo virus. Recuerdan que en el caso del chikungunya, aún cuando el país reportó a la OPS la detección de 36.000 casos en un año, la realidad fue otra; según sus cálculos ocurrieron 2.392.215 casos de chikungunya entre junio de 2014 y marzo de 2015.

“Estimamos que la cifra total de personas afectadas en Venezuela por la enfermedad, con y sin síntomas, hayan o no consultado a servicios de salud, fue entre 7 y 11 millones de personas”, dice el documento de la Sociedad Venezolana de salud Pública y de la Red, divulgado el 24 de enero de este año, a propósito del incremento de las complicaciones por zika, pues consideran que nuevamente el despacho de Salud guarda silencio sobre la verdadera cantidad de casos acumulados de esta patología.

Julio Castro, profesor del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, considera que estas siete enfermedades que están afectando a los venezolanos lo único que tienen en común es la poca información que da el Gobierno sobre la situación epidemiológica, hecho “que es una obligatoriedad del Gobierno con los venezolanos y con los países vecinos. Es parte del Reglamento Sanitario Internacional”.

Continúa explicando que estas enfermedades que tienen potencialidad de epidemia, “entre ellas la Fiebre Hemorrágica Venezolana, tienes que notificarla a los países miembros para que estén alerta ante la posible introducción del virus en sus países. Eso no se está haciendo, ha sido una cosa común no ver información oficial, eso lo vimos con chikungunya y ahora con zika. En Colombia el Presidente salió en rueda de prensa a hablar sobre el virus, aquí la ministra da declaraciones en una casa, caminando por una calle. Tiene que haber una formalidad en cómo dar la información para que la gente se tranquilice”, asegura el infectólogo.

Vacuna contra dengue fue aprobada en México

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MEXICO (AP) — La autoridad sanitaria mexicana ha aprobado la que será la primera vacuna contra el dengue, una enfermedad que afecta a 100 millones de personas al año en Asia, América Latina y África.

La Secretaría de Salud dijo que se ha probado la vacuna en 40.000 pacientes y que el fabricante ha demostrado su efectividad y que su aplicación cumple con las normas de seguridad.

En un comunicado separado, el laboratorio francés Sanofi Pasteur anunció que el nombre comercial de la vacuna será Dengvaxia.

El gobierno mexicano dijo que se le aplicará a las personas entre de entre 9 y 45 años en las zonas en las que el virus es endémico.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de México ha dicho que piensa que esta vacuna servirá para evitar 104 muertes, 8000 internamientos hospitalarios y ahorrará unos 65 millones de dólares al año al sistema sanitario mexicano.

EL virus del dengue se transmite a través de los mosquitos. Sus síntomas incluyen fiebre elevada y un intenso dolor muscular. No existe un tratamiento específico para curarlo y aproximadamente la mitad de la población mundial vive en zonas en riesgo por la presencia de la enfermedad.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud publicado a finales de 2014, la vacuna tiene una tasa media de efectividad de 60.8% a la hora de proteger a una persona de las cuatro cepas del virus que han sido identificadas.

Pero sí se ha demostrado especialmente efectiva a la hora de proteger a un paciente que ya ha estado expuesto previamente a una de las cepas de contraer cualquiera de las otras.

Y ahí radica su importancia porque muchos expertos creen que la variante más peligrosa del virus, que puede llegar a matar, el dengue hemorrágico, que provoca hemorragia interna y fallo multiorgánico, golpea a quienes ya han sufrido antes el dengue y sufren después una nueva infección.

 

 

 

 

 

Las lluvias traen tres enfermedades: diarrea, dengue y chikungunya

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Llegan las lluvias y se abren los paraguas. Nadie quiere mojarse y resfriarse. Pero, considerando las enfermedades que repuntan con la temporada lluviosa, resfriarse parece lo de menos.

Dengue, chikungunya y diarrea son típicas de la época. En el caso de las dos primeras, transmitidas por zancudos, las lluvias facilitan los criaderos. Con las diarreas pasa algo más escatológico: las lluvias dispersan la materia fecal y a los virus se les hace más fácil colonizar a los humanos. “Abril y mayo es época de las diarreas”, describe Lila Vega, pediatra del Urológico San Román.

Los virus de la diarrea se contagian de forma muy parecida a los de la gripe: a través de las manos, que los recogen de superficies contaminadas y se los llevan a la boca, sea a través de alimentos o simplemente tocándose la cara.

“La mayoría de estos virus se transmite por vía fecal-oral. Las lluvias humedecen todo y, así, circulan más virus y bacterias. Se contagia como el catarro común. La única diferencia es que no viene de las secreciones respiratorias pero igual lo transporta la mano “, explica Vega.

Para minimizar el riesgo de contagiarse, la clave está en lavarse las manos a cada rato pero, sobre todo, después de ir al baño, cambiar pañales y antes de cocinar y de comer. Se eliminan con agua y jabón que “disuelve la grasa a la cual está pegado el virus, y los arrasa”. El antibacterial es una opción recomendada sólo si no hay agua en el grifo”, dice.

El pomo de la puerta del baño suele estar lleno de materia fecal. Es culpa de quien va al baño y no se lava las manos con jabón. Es conveniente usar un papel para abrir la puerta y luego desecharlo.

Arrecian las picadas

Hay que prepararse: lo que viene es dengue y chikungunya. “Con las lluvias se reactivan los criaderos”, advierte Lila Vega.

A los Aedes aegyptis, zancudos principales transmisores de ambas enfermedades, les encanta el agua limpia para sus criaderos. Aprovechan cualquier depósito de agua clara para depositar larvas. Puede ser tan pequeño como una raja en el piso o tan grande como un caucho tirado al aire libre. Todo les sirve.

Es hora de revisar la casa y sus alrededores. “Hay que supervisar el entorno, revisar que no se quede agua dentro de las bromelias, botar las tapitas y eliminar pozos pequeños y grandes, para controlar los criaderos de larvas”, sugiere.

La fumigación sólo sirve para cortar la cadena de contagios en una misma comunidad, que se da porque un zancudo pica a una persona sana después de picar a alguien enfermo. “Si se reportan muchos casos en un mismo lugar, se debe avisar a la alcaldía para que fumigue. Pero esto no es suficiente. Hay que eliminar los criaderos”, comenta.

José Félix Oletta, médico de la Red Venezolana Defendamos la Epidemiología, hace la misma advertencia: aumentarán dengue y chikungunya porque “los mosquitos se alborotan cuando llega la lluvia”.

Con un poco de información, se puede minimizar el riesgo de contraer ambas enfermedades. Poca gente sabe que los mosquitos tienen sus “horas pico” para atacar a los humanos. Según Oletta, son de 7 a 9 am y de 5 a 7 pm. En esas horas, hay que protegerse un poco más.

“El que consiga repelente, que se ponga. Y a los niños hay que mandarlos al colegio con medias hasta las rodillas, camisa y pantalón largos”, dice Oletta. Al menos enviarlos con suéter, confiando en que no se lo quiten antes de las 9 am.

También recomienda comprar tela de mosquitero y colocarla en las ventanas y alrededor de las camas, especialmente de los niños, a los que considera los más vulnerables.