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Autoridades no han realizado los esfuerzos necesarios para mejorar las condiciones del hospital, pese a las medidas cautelares que otorgó la CIDH en el pasado mes de agosto

 

Las niñas Nahia Pernalete, de 2 años de edad, y Krisbelys Rujano, de 3 años, ambas ingresadas en el servicio de hematología del Hospital J.M. de Los Ríos, fallecieron en la noche del 30 de noviembre y la mañana del 1ro de diciembre, respectivamente.

La información fue confirmada por la ONG Prepara Familia, dedicada a la asistencia, acompañamiento y defensa de los derechos de los niños y adolescentes hospitalizados. Hasta los momentos se desconocen las causas de defunción, debido a que el hospital no emite actas de defunción los domingos.

Tras la muerte de las menores, aun permanecen cuatro niños en el servicio de hematología recluidos en emergencia.

A pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares al servicio de hematología del J.M. de Los Ríos -y otros servicios de la institución-, las autoridades no han realizado los esfuerzos necesarios para mejorar las condiciones del hospital.

La directora de Prepara Familia, Katherine Martínez, denunció que el servicio no cuenta con aire acondicionado, no tienen ni siquiera el 40% de las quimioterapias necesarias para sus pacientes y el laboratorio cuenta con deficiencias, por lo que los padres deben cubrir los exámenes y medicamentos costosos.

Por su parte, el director de Cecodap, Carlos Trapani señaló que desde el 2017 hasta el mes de agosto, han muerto 32 niños en el servicio de Nefrología y denunció que no hay insumos suficientes para atender a los pacientes, además de que constantemente suspenden el suministro de agua.

 

 

*Con información de TalCual y El Nacional 

 

Hijos de la indolencia | Todos los niños necesitan una familia
Para crecer felices, aprender a amar y saberse amados. Los hijos de la indolencia han pasado parte de su vida sin conocer ese calor de hogar al que todos los adultos desearían volver. Están abandonados por sus padres, por el Estado y por una sociedad que no los mira a los ojos

 

“Hijos de la indolencia” es un proyecto periodístico realizado en una alianza entre El Pitazo, Historias que Laten y Cecodap, organización que trabaja en la defensa de los derechos humanos de la niñez. El especial cuenta la infancia en abandono, niños y adolescentes desprovistos de los cuidados de sus padres e ignorados por una sociedad golpeada económica y políticamente.

El proyecto hace énfasis en el deseo, y derecho, de estos niños de pertenecer a una familia. Al mismo tiempo narra las causas que los separaron de sus padres, muestra su cotidianidad y cuenta sus sueños.

Además, “Hijos de la indolencia” ilumina una forma de ayudarlos: pone en escena a la familia sustituta como una posible solución para cumplir los deseos de estos protagonistas que son apenas una mínima muestra de tantas niñas, niños y adolescentes que hoy viven en las calles y en casas hogares en Venezuela desprovistos del amor, de la protección y los cuidados que les debe proveer ese hogar al que tienen derecho.

Conoce los detalles de estas historias el próximo domingo 27 de octubre

CIDH amplió medidas para proteger a pacientes del J. M. de los Ríos

LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS Humanos otorgó una ampliación de las medidas cautelares establecidas para 13 servicios del Hospital J. M. de los Ríos.

Los 13 servicios incluidos en la medida cautelar son: cardiología, hematología, neumonología, medicina II y III, anatomía patológica, lactancia, neurocirugía, pediatría integral, nutrición, medicina de adolescentes, neurología pediátrica, consulta externa y triaje.

«Tras analizar las alegaciones de hecho y de derecho presentadas por los representantes, la comisión considera que la información presentada demuestra prima facie que los derechos a la vida, integridad personal y salud de las personas propuestas beneficiarias se encontrarían en una situación de riesgo», señaló el documento.

La comisión solicitó al Estado venezolano que «adopte las medidas necesarias para garantizar la vida, integridad personal y salud de los niños, niñas y adolescentes pacientes en los 13 servicios identificados del Hospital José Manuel de los Ríos».

En las medidas cautelares, la Corte IDH emitió cuatro recomendaciones al Estado venezolano en cuanto a la crisis hospitalaria: adoptar las medidas necesarias para garantizar la vida, integridad personal y salud de los niños, niñas y adolescentes pacientes en los trece servicios del hospital,  así como a asegurar que las condiciones de salubridad y seguridad en la que se encuentran los niños del hospital sean las adecuadas y conforme a los estándares internacionales aplicables.

«La Comisión también solicita a Venezuela se tenga a bien informar, en un plazo de 20 días contados a partir de la fecha de la presente resolución de ampliación, sobre la adopción de las medidas cautelares requeridas y actualizar dicha información en forma periódica», indicó el documento.

Entre las denuncias consideradas por la CIDH se encuentra la reaparición de epidemias erradicadas décadas atrás, las muertes por casos de difteria y sarampión, y los fallecimientos por deficiencias renales.

 

 

*Con información de EU

Cecodap: Autorizaciones de viajes para niños se convirtieron en un obstáculo para las familias

“LOS PODERES NO SON VÁLIDOS PARA la movilización de niños, niñas y adolescentes fuera o dentro del país”. Ese fue el recordatorio del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) en su resolución del 19 de julio de este año. El abogado y coordinador general de Cecodap, Carlos Trapani, advirtió que el documento emitido por el Saren generó confusión y desinformación en las familias venezolanas.

“Las notarias deberán abstenerse de autenticar documentos de autorizaciones para viajar, dentro y fuera del territorio nacional (…) a través del Poder General o Especial otorgado por el padre, madre, tutor o tutora”, indicó la resolución.

Al finalizar el comunicado, que iba dirigido a las notarías públicas y registros con funciones notariales, el Saren explicó que el recordatorio respondía a la responsabilidad del Estado de dar protección integral a las niñas, niños y adolescentes (NNyA), especialmente contra el traslado ilícito y la retención indebida.

Trapani coincidió en que la normativa está diseñada para garantizar los derechos de los niños, pero aseguró que en la práctica se ha convertido en un obstáculo para los venezolanos que optan por emigrar.

“Vivimos en un país en el que hay un quiebre institucional y político. Entonces se imponen un conjunto de parámetros y exigencias a las familias que generan desinformación”, explicó Trapani durante una transmisión en vivo.

El abogado especializado en materia de protección de niños, niñas y adolescentes indicó que todos los niños tienen el derecho de libre tránsito. Este cuenta con algunas restricciones, entre ellas: 

  • Si el niño viaja dentro de Venezuela solo o con terceras personas, requiere permisos de ambos padres.
  • Si el viaje es internacional y viaja con uno de los padres se requiere el permiso del otro representante. 
  • Si viaja fuera del país con otras personas o solo, requiere que ambos padres firmen la autorización.

“El niño es susceptible a ser víctima de trata o tráfico. Hemos tenido casos de padres que pierden contacto con sus hijos, porque hay una autorización de viaje mal tramitada a través de un poder. El objetivo es que el niño no pierda el arraigo con su país, ni comunicación o contacto con los padres”, señaló el coordinador general de Cecodap.
 

Resolución no es suficiente

En un comunicado emitido en junio de 2019, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) aseguró que las personas continúan saliendo de Venezuela para huir de la violencia, la inseguridad y las amenazas, así como la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales. Hasta esa fecha eran más de cuatro millones de venezolanos migrantes.

La resolución del Saren y las autoridades del Estado no previeron los conflictos que el fenómeno migratorio ha convertido en recurrentes: ¿Qué pasa con los poderes notariados que dejó algunos de los dos padres al irse del país? ¿Qué pasa cuando uno de los padres se fue del país y pierde el contacto con el otro? En la resolución se indica que los padres podrán hacer el trámite en los consulados de los países en los que residan, pero ¿qué pasa con los padres que están en países donde los consulados cerraron? Ante estas interrogantes, Trapani planteó que el Estado dejó en el limbo a varias familias. 

Cecodap recomendó a las familias prepararse antes de iniciar la migración. “Acudir a las notarías y solicitar información, quienes están en el deber de ofrecerla y de validar las autorizaciones de viajes. Además, buscar asesoría en los Consejos de Protección y otros organismos que velan por los derechos de los niños”, afirmó Cecodap.

*Con información de Cecodap.
Cecodap: “El Estado mata civilmente a los niños de Venezuela al no garantizar el derecho a la identidad”

LA ORGANIZACIÓN VENEZOLANA CECODAP REVELÓ en un reciente informe que la integridad de los niños y adolescentes del país está en riesgo por las fallas en el sistema del Saime, la falta de material y los elevados costos para la emisión de los documentos.

“El derecho a la identificación en el país sufre las secuelas de las fallas en el sistema automatizado, retrasos en la entrega de documentos, falta de materiales y elevados costos para la emisión de los documentos. Las niñas, niños y adolescentes (NNA) son una de las poblaciones que más padece de estas irregularidades, quienes quedan al margen del ejercicio de otros derechos porque no tienen garantizada su identidad”, se lee en el informe del organismo.

Por su parte, Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap (Centros Comunitarios de Aprendizaje), denunció que el Estado en Venezuela “no solo mata a los niños y niñas recién nacidos por la carencia de medicamentos”, sino que además “mata a los niños civilmente al no garantizar su identificación al nacer”.

En este sentido, recordó que la identidad “es la puerta de entrada para el ejercicio de otros derechos. Sin identidad no existo y no puedo ser llamado ciudadano”.  

El 15 de julio la investigadora y trabajadora social Angeyeimar Gil divulgó los hallazgos de un estudio que realizó para Cecodap y cuyo objetivo es demostrar que el Estado “no garantiza el derecho a la identidad en la población infantil y adolescentes”.

Entre sus hallazgos está el hecho de que, desde el nacimiento, los padres y madres no tienen acceso expedito y oportuno a las instituciones que dan registro a sus hijos. De esta manera, la investigadora calculó un estimado de recién nacidos afectados por la falta de planillas EV-25 en los centros de salud: por lo menos 27.540 bebés quedaron sin certificados de nacimiento, solo en el Área Metropolitana de Caracas, y únicamente en 2018. 

“Uno de los riesgos que presentan los niños sin el certificado de nacimiento es el de convertirse en víctimas de trata de personas, robo o secuestro. De allí la importancia de garantizar este derecho en el mismo momento en el que nacen”, indicó Gil.

Niños son las principales víctimas de la crisis de salud venezolana

CON 11 años y un cáncer despiadado, Erick Altuve pidió a sus padres que lo enterraran en un cementerio cercano a su casa en el barrio capitalino de Petare, para que visitaran su tumba con frecuencia. Fue su última petición antes de morir, el pasado domingo. En vida, no pudo materializar sus sueños. Llevaba años rogando por un trasplante de médula ósea para combatir un linfoma no Hodgkin, diagnosticado cuando apenas era un bebé, que nunca llegó. Hacía cinco meses que estaba postrado en una cama del Hospital J. M. de los Ríos, el principal centro de salud infantil de Caracas y del país, y ninguno de los doctores pudo aplacar su agonía porque no había sedantes disponibles.

Sus padres, Gilberto Altuve y Jennifer Guerrero, relatan ahora la historia de la corta vida de Erick a los periodistas. El lunes, los dos se acercaron al hospital para buscar el cuerpo de su hijo. Lo hicieron en medio de médicos, pacientes oncológicos y sus familiares, que emprendieron una protesta pacífica. Todos estaban dolidos por presenciar otra muerte por falta de tratamientos en el centro público J. M. de los Ríos.

Nicolás Maduro ha asegurado en las últimas horas que aunque tienen dinero para pagar las intervenciones y tratamientos de venezolanos en el extranjero —hubiera sido el caso de estos menores con cáncer— a través de los convenios de la petrolera PDVSA, los bancos no aceptan el dinero a causa del bloqueo impuesto por Estados Unidos. El mandatario venezolano informó que cuatro niños que esperan trasplante de médula serán llevados a Cuba.

Esta es la primera vez que el Gobierno asume como bandera política la muerte de afectados por la crisis, justificando que el bloqueo impide continuar con un convenio firmado con Italia para el tratamiento de niños con leucemia en este país europeo.

El abogado Carlos Trapani, un veterano defensor de los derechos de los niños y miembro de la ONG Cecodap, refuta las denuncias del Gobierno de Venezuela. “El Estado ha fracasado en la protección de los niños. Siempre se ha alegado que hay restricciones de recursos, acceso a la banca, bloqueos; pero de forma irresponsable se anuncia una gran cantidad de millones de dólares para compra de ametralladoras y uniformes militares. ¿Dónde están las prioridades? No creo que sea un tema de dinero, ni siquiera de problemas con la banca internacional. Es un asunto de disposición”, señala. Hace unos días, Maduro destinó 50 millones de euros a la compra de materia prima para la fabricación de uniformes militares. Aprobó otros 6.833.000 euros para activar la producción de subfusiles.

Convenio con Italia

En cambio, las inversiones en salud han caído. El convenio entre Venezuela e Italia funcionaba desde 2010. Fue firmado por el propio Maduro cuando operaba como canciller del expresidente Hugo Chávez y consistía en llevar pacientes venezolanos a tratarse en el extranjero porque las dos unidades de trasplante de médula ósea que existen en el país sudamericano son insuficientes. En 2014, la caída en los ingresos de PDVSA influyó en la atención de los pacientes y viajar al exterior se estableció como única alternativa de salvarse de la muerte.

Oliver Sánchez, de ocho años, padecía linfoma no Hodgkin cuando se hizo famoso en febrero de 2016 por reclamar su derecho a la salud rodeado de policías. En mayo de ese año murió. Todo sucedió antes de las sanciones contra la petrolera.

Katherine Martínez, directora de la ONG Prepara Familia, es testigo del deterioro del centro J. M. de los Ríos desde 2016. “Las madres de los niños hospitalizados ni siquiera reciben alimentación, mientras que los niños enfermos cuentan con una nutrición deficitaria, por ejemplo. Ni hablar de la escasez de medicinas. Enfrentamos una emergencia humanitaria compleja de instalación lenta. Los pacientes crónicos y mujeres sufren de manera exponencial esta situación”, dice.

El hospital tiene capacidad para 420 camas, pero solo hay 86 niños por las deficiencias que impiden atender a más. Adriana Avarino, madre de Mariana, merodeaba en la protesta por las muertes de los niños. Mariana, de seis años, iba con mascarilla, la cabeza rapada por la quimioterapia y sin querer conversar. “Mi hija lleva dos semanas sin recibir su tratamiento para la leucemia porque no funciona el aire acondicionado en la sala”.

Jennifer no alza la mirada y su garganta está hecha un nudo. Solo dice que Erick tenía esperanzas de ser trasplantado y clama por atención médica para el resto de los pacientes. “Él decía que era muy fuerte, que el cáncer no iba a matarlo”, agrega. Estaba en una lista de espera con otros 29 niños, pero la desilusión creció con los decesos de cada uno de sus compañeros. “En Venezuela se están muriendo los viejos y los niños porque en los hospitales no hay nada. Al final, mi hijo ya tenía miedo de morirse, de irse sin haber ido a patinar sobre hielo”, añade su esposo, Gilberto.

Las muertes de los niños del Hospital J. M. de los Ríos no solo han desatado manifestaciones en la calle, sino que los usuarios de Twitter han posicionado la etiqueta #NiUnNiñoMás para reclamar por el descuido del sistema de salud en Venezuela. El lunes, Ana Carvajal, presidente del Colegio de Enfermeras de Caracas, y otros asistentes a una protesta en las inmediaciones del hospital escribían en sus manos “No + (más)”, también invocaban la frase ya repetida en redes sociales. “En este país no hay sangre porque no hay reactivos para poder procesarla. Acá no necesitamos ametralladoras, sino insumos médicos. La batalla hay que darla es por estos niños”, dijo.

Más de 30 niños requieren trasplante de médula en el J.M. de los Ríos según Cecodap
ABEL SARABIA, PSICÓLOGO DE CECODAP, advirtió que tras la muerte de cuatro niños durante el mes de mayo por falta de trasplante de médula ósea, el hospital J.M. de los Ríos continúa creciendo y ya son más de 30 pequeños los que requieren ser atendidos con prioridad.
“Advertimos que al menos 30 niños requieren trasplante de médula ósea urgentemente y el régimen no los garantiza. Los niños que iban no han podido recibir tratamiento porque la prioridad del régimen de Nicolás Maduro es la generación de armas para quitar la vida y no para salvarla”, expresó Sarabia.
“A los niños con estas patologías se les está condenando a morir. Cuando un niño pierde a un padre se le llama huérfano, pero no existe una palabra para llamar a un padre que pierde a un hijo”, insistió.
El pasado mes de abril Cecodap ofreció una rueda de prensa con las madres de los niños afectados. “Desde el 2015 se había habilitado que los niños viajaran a Italia para los tratamientos con una partida que salía de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) porque allá hay más de 100 centros hospitalarios para atender a estas patologías. Pero el régimen se hace de oídos sordos con esta situación y no tienen cómo justificar en qué gastan el dinero que reciben para ayudas médicas”.
Con información de La Patilla
ONG denuncia que cuatro niños murieron cada día en 2018 en Venezuela

LAS ONG CECODAP, Observatorio Venezolano de Violencia y el Instituto de Investigaciones Jurídicas adscrito a la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello presentaron el informe de violencia  denunciaron este viernes 17 de mayo que en Venezuela murieron cuatro niños o adolescentes cada día en 2018.

Al presentar el informe sobre muertes violentas y otras formas de violencia contra los niños, niñas y adolescentes en Venezuela, el Observatorio Venezolano de Violencia precisó que se trata de 1.484 muertes en un año (2018).

Agregó que los niños o adolescentes representan 6% del total de muertes violentas en el país.

 

Violencia sexual en aumento

Mercedes Muñiz, directora para la educación sexual, informó que aumentó la violencia sexual y la cantidad de niñas, niños y adolescentes víctimas de explotación sexual.

Afirmó, sin embargo, que 39% de los consejos de Protección en zonas rurales dijeron no recibir denuncias sobre esos casos.

 

Los padres como principales victimarios

Angeyeimar Gil, trabajadora social, indicó que mamá y papá son hoy los “principales victimarios”.

“Antes había una situación de explotación de niños, ahora hay varias. La sobrevivencia es clave, por ello muchos padres recurren a la explotación para conseguir alimentos”, dijo Gil.

La representante de la ONG Profan manifestó además que la violencia familiar en Venezuela “se modificó y aumentó”.

“Si antes un niño llegaba con una marca de correa, ahora llega con las piernas completamente golpeadas“, afirmó.