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Apagón nacional

EL EXPERTO ELÉCTRICO INTERNACIONAL, JOSÉ AGUILAR, informó a El Pitazo que Corpoelec viola los límites de transmisión a través de las líneas que salen del Guri, lo que expone al sistema eléctrico nacional a que ocurra un apagón como el que se registra en el país desde las 4:40 pm de este 22 de julio.

Señala Aguilar que, de acuerdo con la información que ha recibido de fuentes de la industria eléctrica, desde el Guri se están enviando al país cerca de 7.000 Mw, cuando no se deberían transmitir más de 6.000 Mw. “No significa que la violación del límite de transmisión genere el apagón, pero como el sistema está debilitado, cualquier falla puede provocar un evento como este”. 

El ingeniero resalta que el problema básico se encuentra en la generación termoeléctrica, pues se necesita la potencia de las plantas que funcionan con combustibles para evitar que se superen los límites de transmisión desde el Guri. 

Más información en El Pitazo.

Durante los mega apagones la mitad de los mensajes de Maduro fueron emitidos vía Twitter
Los 53 mensajes relacionados con el tema eléctrico que fueron ofrecidos por los principales funcionarios del Ejecutivo, dieron cuenta de la ausencia de programas que atacaran, de inmediato, las necesidades de un país que se quedó a oscuras y sin agua
Cuarenta después de la primera gran falla eléctrica que dejó al país sin luz durante días, Runrun.es revisa qué dijeron quienes están al mando de una crisis de energía que amenaza con más penumbra

 

@loremelendez

 

CUENTA EL INGENIERO RODOLFO TELLERÍA VILLAPOL en su libro “Historia del Desarrollo del Servicio Eléctrico en Venezuela” que, durante la última década que precedió al chavismo (1989-1998), el sistema eléctrico venezolano tenía uno de los más altos índices tanto de potencia instalada como de consumo anual por habitante (2.563 kilovatios por hora), lo que se traducía como un indicador de la óptima calidad de vida que llevaban sus pobladores. En la región, solo la superaban Brasil y Argentina. Más del 90 % del país estaba iluminado.

“En estos 35 años –es decir, desde el inicio de la construcción de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Gurí)- se había logrado la electrificación casi total del país. De un país que solo alcanzaba el 30 % en 1948 habíamos pasado a más del 90 % en 1980. Toda población mayor de 500 habitantes gozaba de servicio eléctrico. El consumo per cápita era el mayor de América Latina, gracias tanto a la extensión del servicio como a la industrialización que se había operado en el país. Las redes de transmisión de alto voltaje cubrían todas las regiones pobladas y se había unificado la frecuencia”, señala el autor del libro, uno de los pioneros de la ingeniería eléctrica en Venezuela.

Los mega apagones nacionales que se han prolongado durante días terminaron de borrar aquel logro alcanzado en el siglo pasado. Una veintena de estados quedó a oscuras por 20, 40, 60 y hasta 100 horas debido a las múltiples fallas eléctricas que se presentaron en marzo pasado.

La respuesta oficial fue denunciar, cada día, que agentes externos “atacaban” el sistema eléctrico con incendios, fusiles y hasta a control remoto. Mientras la población estaba sin luz, sin internet, sin líneas telefónicas y sin agua, el gobierno no decía una palabra sobre cómo actuaría en la contingencia. No se anunciaron planes que permitieran atender una emergencia que, de acuerdo con la organización Médicos por la Salud, costó más de 20 vidas y más de 2.000 millones de dólares en pérdidas, según la firma Ecoanalítica. Tuvieron que pasar 23 días para que se publicara un programa de racionamientos de energía que abarca a casi todo el país y se aplica de forma desordenada.

Entre el 7 de marzo y el 7 de abril hubo 53 mensajes del gobierno de Nicolás Maduro referentes al mega apagón. Sin embargo, de este total, menos de un tercio de estas intervenciones (16, que equivalen a 30 %) fueron directamente del mandatario. La mitad de estas apariciones fueron virtuales: todas en Twitter. Las otras 8, a través del canal de televisión del Estado VTV.

infografía de los mega apagones

El funcionario que más habló sobre el apagón fue Jorge Rodríguez, quien apareció 17 veces (una más que Maduro) para ofrecer anuncios relacionados con las fallas de luz. Estuvo once veces en VTV, tres de estas a través de llamadas telefónicas; cinco en Twitter y una en la radio.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez fue la tercera funcionaria con mayor número de intervenciones públicas vinculadas con el tema eléctrico. En total, hizo cinco anuncios en Twitter y dos por medio de VTV. Entre los hermanos Rodríguez y Maduro se repartió 75 % de los mensajes oficiales sobre los mega apagones.

A oscuras y sin plan

“El mega apagón puso en evidencia que estábamos peor de lo que pensábamos. No es un problema coyuntural sino estructural”, explicó vía telefónica el ingeniero electricista y ex gerente para la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado (OPSI), Miguel Lara Guarenas, quien aseguró que los continuos problemas de la industria eléctrica acabaron con un tercio de la generación que estaba activa. De los 3.000 megavatios, ahora solo funcionan 1.000.

Lara Guarenas apunta que, cuando Hugo Chávez llegó al poder, se le entregó un plan de contingencia que se pondría en marcha en caso de que, por alguna catástrofe natural, se tuviese que “apagar” el Guri, que para ese entonces generaba alrededor de 75 % de la energía del país. Allí se tenía en cuenta incluso los impactos sociales y políticos que tendrían dejar a más de media nación sin luz.

Dentro de esa planificación entraban en acción las plantas de energía termoeléctrica: de los 10.000 megavatios de capacidad de entonces, estaba activo 70 %. Tras la crisis eléctrica de 2009, se instalaron alrededor de 19.000, pero solo 2.000 funciona correctamente hoy. “Así no hay plan de contingencia que valga”, recalcó el experto.

“El gobierno sigue haciendo lo mismo para que el desastre siga”, sentenció el ex funcionario, quien advirtió que la inestabilidad y debilidad actual del sistema eléctrico venezolano es producto de las decisiones que se han tomado desde 1999: desde las inversiones que dejaron de hacerse o que se perdieron por la corrupción, hasta el abandono del mantenimiento mínimo de las instalaciones.

“Todas las advertencias se les ha dicho y ellos (quienes están en el gobierno) siguen abusando del sistema. Los mantenimientos no se hacen, se va a acabando con lo que ya existía. Lo que recibieron ha ido deteriorándose aceleradamente”, agregó.

Lara Guarenas enfatizó que Corpoelec descuidó hasta la limpieza del sistema. “Las torres eléctricas parecen árboles con forma de torres, pero ellos siguen achacando el problema a una guerra inexistente, a un sabotaje que no existe, todas esas excusas buscan ocultar el fracaso”, aseveró.

Una escena de hace algunas semanas dejó en evidencia la afirmación de Lara Guarenas sobre la limpieza. La mañana del viernes, 15 de marzo, se publicaron en redes sociales las fotos de un trío de soldados, vestido con su uniforme, mientras recogía ramas y maleza de un terreno. En otra, el grupo de uniformados vigilaba de cerca a hombres con botas de goma que cortaban el monte que rodeaba una torre eléctrica.

Las gráficas estaban acompañadas de un mensaje: “Dando cumplimiento a las órdenes del MG Hernández Larez, Cmdte de la @Redi_Central, la @ZODIYaracuy14 inició trabajos de pica y poda de las áreas verdes adyacentes de la Sub Estación Eléctrica de Carbonero y Marín, ubicadas en el sector de San Juan de las Rosas, municipio Veroes”. El tuit pertenece a la cuenta de la Región Estratégica de Defensa Integral Central de la Fuerza Armada Nacional.

Tras el primer mega apagón, esa fue la única acción tomada por el gobierno nacional para enfrentar las causas de lo ocurrido el 7 de marzo, cuando una falla dejó al país sin el servicio de energía eléctrica por más de 100 horas. El suceso ocurrió, según indicaron expertos en el tema, porque se incendió la maleza que rodeaba las torres de una de las estaciones de transmisión de energía.

Del ataque electromagnético al francotirador del patio

Durante aquellas primeras horas de oscuridad, varios funcionarios del gobierno se pronunciaron para condenar lo que, de acuerdo con sus declaraciones, fue un “sabotaje”. El primero en romper el silencio, una hora después del apagón, fue Luis Motta Domínguez, entonces ministro de Energía Eléctrica, quien prometió que en cuestión de tres horas se restituiría la luz. Pero eso nunca pasó.

Nicolás Maduro no dio la cara sino hasta el tercer día. En las jornadas anteriores apenas se había encargado de enviar tuits desde su cuenta para culpar a Estados Unidos de “atacar” el sistema eléctrico de la nación, así como para dar aliento a la población que “resistía” la embestida de los poderosos.

Quien apareció más veces ante las cámaras para hablar del primer mega apagón fue Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información, quien se limitó a esgrimir teorías conspirativas sobre la falla eléctrica y a informar que las actividades laborales y académicas en todo el país quedaban suspendidas hasta que se restableciera por completo la energía.

“El tema es que el sistema presenta una cantidad de fallas por razones de mantenimiento preventivo y de todo tipo”, argumentó el ex director de Protección Civil, Antonio Rivero, hoy dirigente de Voluntad Popular en el exilio.

Explicó que desde 2005, la institución a la que pertenecía había diseñado un proyecto que contemplaba la respuesta que se daría el Estado venezolano ante “fallas de sistemas que pudieran ocurrir con los principales servicios públicos del país”. Para aquel momento se estudió qué hacer si sucedía un “blackout” de gran magnitud. Ya en ese año, el déficit de plantas de energía estaba cerca de 70 %.

El comportamiento del gobierno fue similar tras el segundo mega apagón. Aunque Motta Domínguez desapareció de escena, Maduro, Jorge Rodríguez y su hermana Delcy, vicepresidenta de la República y hoy coordinadora del Estado Mayor Eléctrico, fueron los dos funcionarios que salieron al paso para informar cómo sucedieron los nuevos “ataques” y la correspondiente medida paralización de actividades.

El gobernante, sin embargo, no hizo una alocución pública sino dos días después de la falla eléctrica del 25 de marzo, cuando conversó por teléfono con el presidente de la anc, Diosdado Cabello, en el programa de televisión “Con el mazo dando”. Fue allí cuando aseguró que uno de los apagones lo produjo el disparo de un francotirador hacia los patios de generación del Guri.

La siguiente aparición para hablar del tema eléctrico, ya frente a las cámaras, la hizo el 31 de marzo, día en el que anunció que se aplicaría un plan de racionamiento de energía en el país. No había mostrado su cara desde el pasado 15 de marzo, cuando informó sobre la creación  del “Comando para la Defensa de los Servicios Básicos Estratégicos del Estado venezolano” y de las “cuadrillas de paz” que tendrían como fin acallar las protestas de calle que reclamaban por luz y agua.

El discurso de los funcionarios tuvo varias constantes: además de la victimización del gobierno frente a los presuntos ataques, de los señalamientos contra miembros de la administración de Estados Unidos y de las acusaciones dirigidas al presidente encargado de la República, Juan Guaidó, Maduro y su gente mantuvieron una narrativa hacia sus seguidores, en el que elevaban al “pueblo” que aguanta la oscuridad impuesta por los adversarios del chavismo.

“Admiro al pueblo venezolano que resiste con gallardía este nuevo ataque de los enemigos de la Patria. ¡Venceremos!”, dijo Maduro el 8 de marzo en un tuit, casi 24 horas después del primer mega apagón. Desde el 1 de abril, comenzó a entregarse a través del carnet de la patria el “Bono Pueblo Valiente”, de 25.000 bolívares, como premio a esa resistencia.

A ese tipo de mensajes motivacionales y de aliento, le siguieron otros que advertían que la situación empeoraría: el mismo gobernante alertó en una alocución a mediados de marzo que la población debía comprar velas, linternas y tener reservas de agua en casa. Anunció así el plan “Tanque Azul”, para que el almacenamiento del agua fuese posible a precios accesibles. Semanas después, no se ha vendido el primero.

Un mes después del primer mega apagón, Maracaibo, la segunda ciudad más importante de Venezuela, vive sus días casi sin electricidad ni agua. Sus habitantes deben hacer largas colas para comprar cualquier producto a través de un punto de venta, o hacer el esfuerzo de cancelar en dólares o con los escasos bolívares en efectivo. Tienen que dormir fuera de casa – en jardines, patios, techos y hasta en aceras, a merced de insectos, suciedad e inseguridad– para soportar el calor de las noches. En buena parte del territorio nacional, los racionamientos eléctricos pueden durar entre tres y hasta ocho horas, y estos pueden repetirse dos veces en un mismo día. Mientras, las tuberías siguen secas. Todo ocurre en el país que hace veinte años estaba entre uno de los mayormente electrificados de América Latina.

Diputado Ronderos: El país está oscuro porque se robaron $ 100.000 millones

OSCAR RONDEROS, DIPUTADO A LA ASAMBLEA NACIONAL y miembro de la Subcomisión de Energía Eléctrica del Capitolio, precisó que se le han dilapidado, en los últimos años en manos del Ejecutivo, $ 100.000 millones que deberían estar invertido en el sistema eléctrico nacional que está absolutamente colapsado y tiene al país a oscuras.

“Hoy apenas se está produciendo el 55% de la capacidad instaladas,tanto en las hidroeléctricas como en las termoeléctricas (…) En este país se produjo la compra de una gran cantidad de plantas termoeléctricas que no están funcionando y hoy se están produciendo apenas 11 mil megavatios, cuando tenemos capacidad instalada de 64 mil megavatios. En virtud esto, estamos funcionando con menos del 20% de la capacidad instalada que ha sido pagada tanto en materia hidroectrica como termoeléctrica”, explicó el parlamentario de acuerdo a las investigaciones de la instancia legislativa de la que forma parte.

En base a lo que han descubierto en la subcomisión parlamentaria que viene trabajando desde el año 2016, Ronderos aseguró que las termoeléctricas no funcionan, las hidroeléctricas se abandonaron, al tiempo que dejaron de hacer la pica y poda correspondientes en zonas de cableado de alta tensión.

Ejemplificando este trágico panorama, el dirigente de Acción Democrática, en entrevista con Vladimir Villegas en Unión Radio, citó el caso de las barcazas de Tacoa, de las cuales esta funcionando solo una de las tres que fueron adquiridas. “Es un grado de irresponsabilidad y de improvisación lo que ha traído esta enorme crisis, amén de la corrupción”, reiteró.

Tras recordar que los más de $100.000 millones fueron aprobados, en su mayoría, por la vía de la emergencia eléctrica decretada por Hugo Chávez en el año 2009, y en el 2013 cuando se centralizó el sistema eléctrico con Corpoelec; el dirigente político atribuyó el descalabro del sistema a la incompetencia de los funcionarios rojos que han estado al frente del Ministerio de Energía, entre quienes incluyó a Jesse Chacón, Argenis Chávez y el actual titular de esta Cartera, Luis Motta Domínguez.”El general Motta Domínguez sabrá de armamento, de temas castrenses pero jamás de electricidad”, subrayó.

Antes de finalizar, se refirió a que antes de llegada del poder de Hugo Chávez, en el año 1998, Venezuela tenía superávit de energía que se exportaba a Brasil, mientras que hoy no existe capacidad de autoabastecer al país. En tal sentido condenó la administración de carga, anunciada recientemente por Nicolás Maduro, asegurando que se trata de racionamiento eléctrico.

Servicio eléctrico se restableció parcialmente en Caracas

ALGUNOS SECTORES DE CARACAS CUENTAN con servicio de electricidad luego del apagón registrado desde este lunes en la noche, el cual afectó a 21 estados en el territorio nacional.

De acuerdo con información de NTN24, la avenida Panteón, La Campiña, Palo Verde, Lomas del Ávila, La Pastora, Lídice, El Paraíso, avenida Rómulo Gallegos, Los Dos Caminos y San Martín son algunas de las zonas que ya tienen energía eléctrica.

En otros sectores como Santa Fe, Concresa, Prados del Este, Colinas de Bello Monte y en los bloques de El Silencio también se restableció el servicio.

Mientras tanto, el municipio El Hatillo todavía permanece sin luz, al igual que en otros estados como Anzoátegui, Aragua y Sucre.

Gobierno suspendió actividades laborales y escolares este 26 de marzo por apagón

EL MINISTRO DE COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN, Jorge Rodríguez, anunció vía Twitter la suspensión de actividades laborales y escolares este 26 de marzo en todo el país, debido a la falla en el sistema eléctrico que se produjo en el país.

“El gobierno nacional ha decidido la suspensión por 24 horas de las actividades laborales y educativas en todo el país”, informó Rodríguez.

 

UNA SERIE DE INCENDIOS FORESTALES se registraron en Guri desde el miércoles 6 de marzo, un día antes del apagón nacional que dejó sin electricidad a casi toda Venezuela por cinco días, tras la afectación del sistema de transmisión en las líneas de 765 kilovoltios.

El fuego, dentro de las áreas adyacentes de la principal central hidroeléctrica del país, se mantuvo el jueves 7 y el viernes 8 de marzo. En esos dos días, los focos estuvieron más cerca de las instalaciones del corazón del sistema eléctrico venezolano.

El gobierno de Nicolás Maduro, mientras tanto, aseguraba que el apagón se debía a un sabotaje “cibernético” al computador del sistema Scada: que regula y controla toda la Red Troncal de Transmisión. Según expertos,  realizar un hackeo es “imposible” porque no se encuentra conectado a ninguna red.

Imágenes satelitales de la Nasa tomadas entre el 6 y 8 de marzo y analizadas por los ingenieros José Aguilar y Portillo Quintero, así lo demuestran.

“Las imágenes comprueban la acumulación de incendios en las adyacencias a las subestaciones de Guri en los patios de 230, 400 y 765 kilovoltios”, indicó Aguilar, consultor internacional y especialista en análisis de riesgos eléctricos.

Análisis de imágenes sateli… by on Scribd

“Los incendios se registran cerca del kilómetro cero del sistema de la Red Troncal de Transmisión del sistema eléctrico venezolano”, agregó el ingeniero, quien aún analiza con otros colegas como Miguel Lara, exgerente de la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado, para tratar de determinar las secuencias de eventos creíbles que desencadenaron en el apagón, debido a la opacidad de la información aportada por el gobierno de Maduro.

Foto: Satélite de la NASA

Las instalaciones de Guri están fuertemente custodiadas por la Fuerza Armada Nacional. Ahí operan un comando especial y un grupo artillado del Ejército, un comando de la Guardia Nacional más la seguridad interna de Corpoelec. Además, funciona un comando de bomberos que pudo haber detectado los incendios forestales.

“Es una tragedia inadmisible en unas instalaciones que están fuertemente militarizadas y custodiadas. Las imágenes muestran que el día después del apagón (el viernes 8) siguen los focos de incendios”, indicó Aguilar.

El ingeniero Lara dice que ello refleja el abandono del mantenimiento esencial de limpieza de vegetación cerca de las líneas, sobre todo en tiempo de épocas secas y de incendios.

Laureano Márquez Mar 15, 2019 | Actualizado hace 8 meses

COMO EN EL HOLODOMOR UCRANIANO, la historia discutirá si el intento de aniquilamiento por hambre del pueblo venezolano fue algo realizado intencionalmente, de forma planificada por el régimen, o si fue consecuencia de la aplicación de absurdas políticas económicas absolutamente erráticas, en conjunción con el robo sistemático de fondos públicos más grande de la historia universal.

Aunque para muchos, la verdad estaría en el primera teoría, que no excluye a la segunda, lo cierto es que los procesos de aniquilación de un pueblo por odio racial, suele realizarlos otro pueblo, como en el caso del Holodomor, en el que encontramos a los rusos (soviéticos) tratando de aniquilar a los ucranianos

Otro punto de vista para explicar la catástrofe, podría ser el del intento de sometimiento de un pueblo por hambre, que se le escapó de de las manos a sus promotores. En tal sentido, se habrían aplicado políticas destructivas de la producción y los servicios con toda la intención de acabar al sector privado, haciendo depender a la población de un sistema de suministro de bienes y servicios absolutamente controlado por el Estado, emulando lo que hacían muchas veces los emperadores romanos, quienes escondían durante algún tiempo los granos, generando hambre y escasez, para ganarse luego el favor popular con su distribución y dominando por hambre a las masas.

Quizá justamente se fue de las manos porque fue desarrollado por mentes criminales formadas fundamentalmente en el robo, pero además con el añadido de una profunda incompetencia administrativa y gerencial. Lo que sí exhibió el proceso descrito, es una extraordinaria capacidad para la destrucción y para el cinismo: “No hay nada de importancia que reportar”, por ejemplo, llegó a decir una autoridad, en medio del apagón más catastrófico recordado en el continente, que para el momento de la frase había dejado más de una veintena de muertes.

Existiendo pruebas y denuncias contundentes y reiteradas sobre la corrupción en el sector eléctrico que acabó con uno de los mejores sistemas generación y distribución de energía eléctrica del planeta, se atribuyó el apagón a un periodista, dos tuits, como antes había sido atribuido a una iguana, detrás de todos ellos -naturalmente- el imperialismo yankee siempre

Lo que sí está claro es que al régimen nunca le importó la cantidad de vidas de que tuvo que llevarse por delante para su consolidación, bien ocasionadas por daños colaterales producto del colapso de los requerimientos más elementales para la subsistencia (alimentos, agua, electricidad, salud), bien por aniquilación directa en represión a la protesta, ejecuciones extrajudiciales o mediante el uso de hampa común, siempre aliada del régimen en la aniquilación de ciudadanos, a veces motorizada y siempre armada para aterrorizar, controlar, secuestrar, torturar y asesinar a la población civil.

Como en todo proceso de estas características, millones huyen desesperados tratando de salvar sus vidas intentan su reconstrucción sin temor y en libertad. Recuerdos imborrables de dolorosas despedidas, de familias separadas, de penurias y calamidades allende las fronteras. Quedarán otros recuerdos, más duros, que también se anidaron en el alma con su carga de dolor: seres humanos hurgando la basura para sobrevivir, otros tomando agua del contaminado río Guiare, con un control militar del Estado para que nadie saque más de dos tobos de excremento, cumpliendo así la profecía del Supremo de de ver al pueblo bañándose en sus aguas.

Cosas que quedarán en la memoria como imborrable recuerdo de un horror que nunca debe volver a repetirse.

Maracaibo sigue en la oscuridad en medio de los saqueos y cuantiosas pérdidas

VENEZUELA RECUPERABA LENTAMENTE EL MIÉRCOLES el servicio eléctrico y empresarios reportaban numerosos saqueos en la segunda ciudad más importante del país, Maracaibo, mientras que China ofreció ayuda al régimen de Nicolás Maduro para poner fin al peor apagón en décadas en la nación OPEP.

El servicio eléctrico se cortó el 7 de marzo y todavía quedaban zonas sin luz y agua. El martes por la noche, Maduro dijo que el suministro había sido repuesto en buena parte del país, aunque advirtió que los problemas no acabarían pronto. Y una vez mas responsabilizó de la falla a un “ciberataque” planeado por Estados Unidos.

En un intento de dejar atrás la crisis energética China, uno de los principales acreedores de Venezuela, ofreció el miércoles soporte técnico a Venezuela para restablecer su red eléctrica.

Entre 2009 y 2014 Caracas acordó con Pekín la construcción de cinco plantas eléctricas, de cuya ejecución no hay precisiones oficiales.

En Maracaibo, capital del estado petrolero de Zulia, al oeste del país, el servicio eléctrico y las comunicaciones era interminentes y empresarios reportaron saqueos a locales.

El miércoles se podían ver en la ciudad larguísimas filas para buscar gasolina, comercios cerrados y en los pocos abiertos se vendían los productos en dólares, según testigos Reuters.

“Es una ciudad sin ley. El sector comercio está grave y en abandono total de las autoridades. Aquí en Maracaibo todo está fuera de control”, dijo Gilberto Gudiño, representante del sector del comercio.

La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) y la federación empresarial Fedecámaras dijeron en comunicados separados que más 300 comercios sufrieron saqueos el martes, desde panaderías y supermercados hasta farmacias.

Polar, la mayor empresa privada del país, dijo en un comunicado que cuatro de sus instalaciones en Maracaibo fueron violentadas.

“Lamentamos que, a pesar de los esfuerzos de algunos organismos de seguridad del Estado, no haya sido posible contener los actos vandálicos en las plantas” de producción y distribución. Fueron robados al menos 77.000 unidades de pasta, entre otros productos, dijo Polar.

Las autoridades no han entregado un reporte de daños ni detenidos. El Ministerio de Comunicación no respondió de inmediato una solicitud de comentarios.

“Esto se convirtió en un campo de guerra, ayer vimos como saquearon todo lo que quedaba (…) ya no tenemos dónde comprar”, dijo Josué Morales, de 27 años, quien vive con su madre, padre, hermana y dos sobrinos. “No sé que vamos a hacer con mis sobrinos que están chiquitos, y con mis padres que ya son mayores. Aquí no hay nada funcionando”.

María Centeno, de 39 años y propietaria de un comercio que vendía alimentos y muebles, dijo que los saqueos comenzaron el domingo. Comentó que unas 100 personas entraron “y se llevaron toda la comida. Los que estaban saqueando era gente de la misma comunidad. La policía se acercó y me dijo que yo tenía que resolver. No hicieron nada”.

Zulia, el corazón histórico de la industria petrolera y que fue conocido durante décadas por su enorme riqueza, vive las consecuencias de años de desinversión eléctrica, uno de los más graves problemas que aqueja a Venezuela, golpeada además por una recesión e hiperinflación.

Lo de Zulia “ha sido una tragedia verdaderamente”, dijo el miércoles la diputada Nora Bracho, una de la representantes de Zulia en el Parlamento controlado por la oposición.

Desde Maracaibo, Bracho agregó que había zonas con luz, pero otras aún sin servicio. “Los barrios salieron a la calle (el martes) en búsqueda de comida y también destruyendo todo a su paso, llenos de rabia y molestos ante la calamidad. Ya a estas alturas no hay negocios abiertos. Hay mucho miedo”, relató.

La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga) dijo en un comunicado que, debido al apagón, el sector ha sufrido millonarias pérdidas en la producción de leche y carne, reseñó Reuters.