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Leopoldo López Gil pide a la UE investigar masacre de Guanare
López Gil le recordó a Josep Borrell que los centros penitenciarios de Venezuela no proveen insumos ni medicinas básicas a los reos

 

El eurodiputado del PP y portavoz de derechos humanos del Grupo PPE en el Parlamento Europeo, Leopoldo López Gil, ha pedido al Alto representante para la Política Exterior y la Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, que condene la masacre ocurrida el pasado 1 de mayo durante un motín en el centro penitenciario de Los Llanos en Guanare, y que solicite “una investigación imparcial inmediata y fehaciente para que los responsables sean puestos a la orden de la justicia y respondan por sus inhumanos actos”.

En una carta dirigida a Borrell en la que señala que hay evidencias de que el motín que provocó casi 50 fallecidos y más de 75 heridos, Lòpez Gil afirma que el hecho se debió a la protesta de los reos por la prohibición de recibir alimentos del exterior del centro penitenciario, y no por un intento de fuga como han argumentado las autoridades penitenciarias.

El eurodiputado ha enviado también a Borrell un informe del Comisionado Presidencial para los Derechos Humanos y Atención a las Víctimas de Venezuela, Humberto Prado, en el cual queda documentado que el origen del motín fue por esa prohibición.

López Gil ha recordó en su carta a Borrell que los reclusos de Los Llanos “dependen de agua y alimentos que le suministran sus familias, ya que los centros penitenciarios de Venezuela no proveen insumos ni medicinas básicas a los reos”, y que debido a la pandemia del Covid-19 las autoridades han limitado el derecho de los reos a las visitas de sus familiares.

“Este marco factual indica que no se produjo fuga alguna sino un motín previsible por las circunstancias a las que son sometidos los reclusos, sumadas al hacinamiento en las cárceles venezolanas”, dijo el eurodiputado.

 

*Con información de NP

Josep Borrell: sanciones no deben impedir ayuda humanitaria a Venezuela

El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, insistió hoy en que cualquier sanción internacional que pese sobre países como Cuba o Venezuela no puede perjudicar el envío de ayuda humanitaria, especialmente durante la pandemia del coronavirus.

“En el marco de las Naciones Unidas y de la UE está muy claro que nuestras sanciones no suponen problemas en cuanto a la facilitación de la ayuda humanitaria, pero pedimos que lo hagan otros países que han establecido sanciones”, indicó Borrell en una rueda de prensa telemática tras una reunión por videoconferencia de los ministros comunitarios de Defensa.

“Que las exenciones humanitarias para proporcionar material médico, equipos, a países que son objeto de sanciones – Cuba, Irán, Corea del Norte, Siria o Venezuela- no impidan el desarrollo de la ayuda humanitaria”, añadió.

Borrell recordó que la posición de la UE se resume en que “es absolutamente necesario que las sanciones no impidan la ayuda humanitaria”.

Recordó que “hemos pedido que todo el mundo dé las clarificaciones necesarias para que todo el mundo esté seguro de que no habrá sanciones para quienes intervengan en la canalización de ayuda humanitaria”.

“Hay que dejar claras las necesidades que todo el mundo tiene, porque hay actores financieros que son muy reticentes a participar en el envío de ayuda humanitaria porque tienen miedo a caer en sanciones”, explicó.

El jefe de la diplomacia comunitaria consideró que “tiene que estar claro que en estas circunstancias, más que nunca”, que “no habrá sanciones para quienes participen en el intercambio de bienes y servicios que guardan relación con la ayuda humanitaria”

“Usted se está comportando más como ministro del gobierno de España que como canciller de Europa”, le soltó un eurodiputado a Josep Borrell en la sesión plenaria del Parlamento Europeo que discutió hoy en Estrasburgo, Francia, cuestiones que a la postre pondrían en duda las fortalezas de la Unión Europea (UE) en materia de seguridad (la solidez y completitud de sus propias normas).

Antes de la sesión, ese mismo eurodiputado, el español Jordi Cañas, del partido Ciudadanos, le había hecho tres preguntas muy pertinentes al Alto Representante para las Relaciones Exteriores de la UE:

1 – ¿Va a llevar a cabo una investigación sobre la posible violación del régimen de sanciones de la Unión Europea?

2 – ¿Por qué la Comisión Europea deja en manos de la parte interesada dirimir si hubo violación del régimen de sanciones?

3 – ¿Qué amonestación tiene previsto tomar el Alto Representante contra el Gobierno de España por no haber asegurado el cumplimiento de las sanciones internacionales que pesan sobre Delcy Rodríguez?

El Parlamento había discutido con la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, el informe anual de la institución financiera. Al término de ese debate, muchos parlamentarios abandonaron el hemiciclo. Y comenzó lo que podría ser considerado una desigual prueba de fuerzas entre españoles y no una discusión de fondo que interesara a los otros 26 países de la Unión. Othmar Karas, del Partido Popular de Austria, dirigía el debate, con un mazo en la mano derecha para no permitir ningún exceso verbal y un cronómetro en la izquierda para punir cualquier desorden temporal. En el derecho de palabra estaban anotados quince oradores, de los cuales 12 eran españoles, una checa, un portugués y un irlandés.

 

Entró al ruedo Josep Borrell, el canciller europeo. Intervendría en la apertura y en el cierre de ese debate y de otro que se realizaría poco después, relacionado con la guerra en Siria y los recientes planes de paz de Estados Unidos para Israel y Palestina, así como una nueva estrategia para las relaciones de la UE con África. Para ambos, Borrell contaba con varios asesores y fajos de documentos que bullían en su atril. El caso “Delcy-Ábalos-España-Europa” al parecer lo tenía resuelto de antemano. Como canciller de Pedro Sánchez, en su etapa de presidente de gobierno en funciones, participó en diversas interpelaciones parlamentarias sobre el caso “Venezuela”.

Ha sido miembro del Congreso de los Diputados durante 18 años consecutivos, y sabe muy bien cómo son las transiciones hacia la democracia desde que se inscribió en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 1975, año de la muerte del dictador Francisco Franco. Ha sido presidente de ese Parlamento Europeo con el que ahora le toca lidiar. Y conoce de vista o trato a los 12 eurodiputados españoles que se proponen bombardearle, unos, y auparle, otros.

Lo sorprendente a estas horas en el hemiciclo es que a pesar de haber logrado colar por escaso margen, a última hora, el tema “Venezuela-España” en el orden del día, los partidos PP, Ciudadanos y Vox (“la derecha española”) solo contaban con cuatro voceros, mientras que los factores que apoyan al gobierno de Pedro Sánchez formaban una batería de 8 vociferantes. Por ello, quizá Borrell estaba tranquilo, aunque una hora después luciría despeinado y excesivamente jaquetón.

En la apertura del debate, razonó así:

-Las competencias de la Comisión Europea (CE) se limitan al monitoreo y seguimiento de las medidas adoptadas en su seno. Esas normas se pueden discutir, pero (modificarlas) implicaría un cambio en los tratados (fundamentales de la propia Unión Europea). En estos momentos la situación es clara. La CE no puede incoar ningún procedimiento en lo que hace a una supuesta violación de la prohibición de viajes. Esta es una decisión de la CE que no cae en la jurisdicción del derecho comunitario. Por lo tanto, la CE no desempeña ningún papel en la aplicación (de las sanciones) y no puede incoar ningún procedimiento. (Lo digo) para estar claros.

El tema de la levitación de Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas y las contradicciones del ministro de Transportes José Luis Ábalos al recibirla, conversar con ella en el propio avión, evitar que la detuvieran, volver a la charla en la sala VIP de la terminal y quizá permitir que también hablara por teléfono con el presidente Sánchez, poco antes de que Juan Guaidó plenara la Puerta del Sol el sábado 25 de enero sin pasar antes por Moncloa, continuaba abotagando el cotarro político español.

 

De la defensiva, el gobierno había pasado al bloqueo en las cortes, en aplicación de su mayoría parlamentaria. En la reunión de hoy de la junta de portavoces del Congreso de los Diputados, la coalición formada por el PSOE, Podemos, Partido Nacionalista Vasco y los separatistas CUP y Bildu rechazaron la creación de una comisión de investigación del caso, propuesta por el PP y Ciudadanos.

En Estrasburgo, una vez que Borrell asumió sin pestañear las normas (es responsabilidad de los estados miembros de la UE aplicar las sanciones), la discusión se centró en si ese era un debate español o un debate europeo, si se trataba de beneficiar al pueblo venezolano o de hacerle daño al gobierno de España, de si la derecha estaba haciendo o no el ridículo, si se estaba contribuyendo al descrédito de España ante el resto de Europa. La socialista Mónica González llegó a decir: “aquí no hay caso. Delcy Rodríguez ni pisó suelo español ni cruzó el control de pasaportes”. Borrell no atendía lo que unos y otros decían. Mientras intervenían, firmaba papeles y recibía visitas como si estuviera en su despacho.

El irlandés Mick Wallace, del Grupo Izquierda Unitaria, calificó a Guaidó de “engorro” para Europa. Joao Ferreira, del Partido Comunista de Portugal, señaló que esa discusión exponía a la UE al ridículo internacional. Ernest Urtasum, de Cataluña en Común, recalcó que los mismos del Grupo Popular que aprobaron la realización del debate “ni siquiera han venido por aquí”. Los voceros del PP, Cs y Vox exhibían absoluta falta de munición. Y perdieron.

El venezolano Leopoldo López Gil (PP) no se excedió del minuto permitido ni se hizo acreedor de reprimendas de parte del severo director de debates: “Pedimos al Consejo que investigue a fondo este asunto mediante la formación ´Sanciones´ del Grupo de Consejeros de Relaciones Exteriores (RELEX) e informe oportunamente a esta Cámara. Ciertamente nadie está por encima de la ley, tampoco los estados, ni sus gobernantes.”

Ya Borrell está preparado para el estoque. Le toca cerrar. Repite lo conceptual: la vigilancia de las normas le corresponde a los estados. Entonces se relaja un poco, ve fijamente la banca de los preguntones, sonríe, apoya el codo izquierdo en el atril de los interpelados, entrelaza las manos y vuelve a mirar hacia el tendido. “Para un ciudadano normal, esto le debería sorprender, pero a un eurodiputado, no. La Comisión Europea no tiene ningún papel en el control de la situación. No es una Union Law”.

Se detiene, sonríe de nuevo, baja un tanto la testa y sus mechones blancos se le notan dispersos y alborotados, levanta la mirada y parece enfocar a Dolores Monserrat (PP) o a Hermann Tertsch (Vox): “Ustedes son eurodiputados, ¿no? Ustedes deben saber eso. ¿Me comprenden? ¿Me comprenden? Me parece que deberían estudiar un poco más, porque esto no les debería sorprender. ¿Dónde está el fallo lógico de mi argumento? Y si yo no tengo fallo lógico, lo tienen ustedes”.

Inmediatamente Borrell recoge sus papeles, los asistentes le abren paso, e inicia un nuevo debate.

En Caracas, una vez franqueado el control del aeropuerto de Maiquetía, bajo el acoso de un centenar de enfurecidos chavistas que han ido expresamente a agredirlo, Juan Guaidó, ya en la Plaza Bolívar de Chacao, en sus primeras palabras luego de 23 días fuera del país, cuenta que en Bruselas se ha reunido con Josep Borrell y que habían acordado unificar las sanciones que contra los chavistas han sido adoptadas en Europa y en el resto del mundo.

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El representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell aseguró este lunes no saber si España ha violado las sanciones comunitarias contra el régimen de Maduro y recalcó que son las autoridades nacionales quienes deben hacer cumplir estas medidas.

En una rueda de prensa en Berlín junto al ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, Borrell se refirió así a la polémica en torno al encuentro del ministro español de Transportes, José Luis Ábalos, en el aeropuerto madrileño de Barajas con la vicepresidenta del régimen chavista, Delcy Rodríguez.

“No sé si se ha cometido una violación” de las sanciones, señaló al ser interrogado sobre esta cuestión Borrell, que dijo no tener “información específica” al respecto.

Además, el responsable de política exterior de la UE agregó que son “las autoridades nacionales” las que “tienen que cumplir y velar por el cumplimiento de las sanciones” comunitarias.

Borrell recalcó asimismo que él ya no ejerce de ministro de Exteriores de España.

Ábalos ha defendido que se trató de un mero encuentro de 20 o 25 minutos, por motivos de cortesía, y que no se violaron las sanciones europeas que se le impusieron a Venezuela en 2017, y que incluyen impedir la entrada en la UE de 25 altos cargos del país caribeño, incluida Delcy Rodríguez.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, justificó este domingo a su ministro de Transportes y dijo que con su actuación trató de “evitar una crisis”. El PP, por su parte, ha exigido el cese de Ábalos y ha pedido explicaciones de los hechos al Ejecutivo.

Fuentes del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana de España confirmaron el pasado 23 de enero al diario ABC de España que el titular de ese despacho, José Luis Ábalos, sí se reunió con Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela afín a Nicolás Maduro solo con un”contacto formal”, reunión que al parecer se llevó a cabo en el Aeropuerto de Barajas debido a que Rodríguez no puede pisar suelo español debido a las sanciones que pesan en su contra.

El mismo viernes, Ábalos, aseguró que Rodríguez, “no pisó territorio español” durante la escala en Madrid el pasado domingo en su viaje hacia Turquía, y añadió que “no hubo reunión” entre ambos.

Tras la polémica presentada sobre si se reunió o no con la vicepresidenta de Maduro, que está sancionada por la Unión Europea y no puede pisar territorio que esté dentro de la Comunidad, los partidos políticos españoles Vox, Ciudadanos y el Partido Popular, comenzaron un campaña para exigir la inmediata renuncia de José Luis Ábalos por este encuentro.

Esta crisis ocurre en la misma fecha que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, reconocido por más de 50 naciones como presidente encargado de Venezuela, se encuentra haciendo una gira por Europa en la que no fue recibido por Sánchez sino por la canciller de la nación ibérica, luego de haber tenido tratamiento de Estado como el Reino Unido, Alemania y Francia.

 

*Con información de TalCual

Juan Guaidó, presidente (e) de Venezuela pidió este miércoles a los países miembros de la Unión Europea (UE) que apliquen más sanciones personales a los funcionarios del régimen de Nicolás Maduro.

El dirigente afirmó que es necesario sancionar a todos aquellos que violen los derechos humanos de los venezolanos.

En una rueda de prensa desde el Parlamento Europeo en Bruselas, Guaidó añadió que la Unión Europea debe catalogar al oro venezolano como “oro de sangre”, pues el régimen lo usa para financiar organizaciones terroristas y para oxigenar su permanencia en el poder.

También solicitó más apoyo para los refugiados venezolanos que huyen del país ante la severa crisis que padece Venezuela.

“Junto con Europa se pueden enviar más sanciones, sanar las heridas producto de la dictadura y evitar que se banalice el mal. Alzar la voz siempre es un tarea justa”, agregó.

Guaidó agradeció al Parlamento Europeo por permitirle usar sus espacios como ventana para mostrarle al mundo la realidad que se vive en el país.

“Estoy aquí hoy por los venezolanos que no tienen voz. Para ponerle fin a la tragedia que no es nada más del venezolano, ya que también afecta a la región latinoamericana”, indicó.

Eleciones libres

 

El también presidente de la Asamblea Nacional, recordó a la comunidad internacional que ellos sí buscan unas elecciones transparentes, que traigan garantías para un nuevo gobierno.

“Lo que buscamos son condiciones para elecciones libres, verificables y transparentes. 32 parlamentarios tienen su inmunidad violada. Lo que proclama Maduro es intentar confundir a la comunidad internacional”.

Para finalizar envió un mensaje a la población venezolana para que no se rindan y vean la receptividad que han tenido durante los últimos días en esta gira que consideró exitosa.

“Todos los venezolanos demostramos que queremos un cambio, y el apoyo del mundo es vital para evitar injerencias de países que buscan los recursos de Venezuela. Tenemos una oportunidad, tenemos un gran momento que parecía imposible hace unos años, hoy hay liderazgo y unión en Venezuela”, cerró.

Guaidó se reunió más temprano con el alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, en la que acordaron encontrar un enfoque común tanto entre los actores venezolanos como en la comunidad internacional que pueda llevar a un proceso político significativo.

Luego de su visita a Colombia, Guaidó ha emprendido una gira europea que le ha llevado al Reino Unido y en la que también visitará el Foro Económico Mundial de Davos en Suiza.

 

*Con información de EN, EP y LP

Unión Europea alerta de juicio

El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, advirtió de “irregularidades” en el juicio al diputado Juan Requesens, acusado junto a otros 16 detenidos por los sucesos de agosto de 2018, cuando se produjo un atentado contra Nicolás Maduro.

“La UE lamenta que el juicio no haya logrado hasta ahora dar las garantías adecuadas de transparencia y el debido proceso legal”, dijo una portavoz de Borrell mediante un comunicado.

En el texto, Borrell asegura que la detención de Requesens es una “clara violación de su inmunidad parlamentaria como miembro electo de la Asamblea Nacional de Venezuela”.

Asimismo, condenó que “se haya denegado una vez más a sus diplomáticos el acceso como observadores a las audiencias de estos casos”, lo que, a su juicio, “vulnera la legislación venezolana sobre la publicidad de las audiencias”.

Además, el diplomático europeo señaló que “irregularidades similares se observaron por desgracia” en el proceso contra el diputado Roberto Marrero, detenido desde el 21 de marzo.

“Venezuela tiene una responsabilidad especial, como miembro electo del Consejo de Derechos Humanos. Venezuela debe defender el pleno respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales”, destacó Borrell.

En su opinión, las autoridades venezolanas deben “garantizar un proceso transparente contra todos los detenidos y liberar a todos los prisioneros políticos”.

Con información de EFE

España donará 50 millones de euros para paliar la crisis migratoria venezolana
El canciller español hizo el anuncio durante su visita a la frontera colombo-venezolana donde pudo conocer la situación de los migrantes

 

España contribuirá con 50 millones de euros (unos 55,8 millones de dólares) en los próximos tres años para ayudar a Colombia y demás países de la región a enfrentar la crisis migratoria venezolana, anunció el ministro español de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell.

El canciller español, que este sábado se trasladó a la ciudad colombiana de Cúcuta, donde recorrió la frontera con Venezuela, dijo que el anuncio formal lo hará en la conferencia internacional de donantes que se celebrará en Bruselas a fines de este mes.

 

“Creo que estoy en condiciones de anticipar que España en esta conferencia internacional de donantes para paliar los efectos de la crisis migratoria venezolana va a contribuir con 50 millones de euros en los próximos tres años”, manifestó Borrell en una rueda de prensa conjunta con el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo.

 

*Con información de EFE

Borrell abordará crisis migratoria de Venezuela durante visita a Colombia

EL MINISTRO ESPAÑOL DE ASUNTOS Exteriores en funciones, Josep Borrell, inicia este viernes una visita de dos días a Colombia en la que dedicará especial atención a la situación migratoria en la frontera con Venezuela donde estará el próximo sábado.

Borrell tiene previsto llegar a Bogotá este jueves procedente de La Habana donde concretó el primer viaje oficial de los Reyes de España a Cuba, que tendrá lugar en noviembre próximo para la celebración de los 500 años de la fundación de la capital de la isla.

La visita del ministro español a Colombia se produce en un momento de excelentes relaciones entre los dos países y a dos semanas de que Borrell asuma como alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, en sustitución de Federica Mogherini.

La agenda de Borrell está dividida en dos partes, la primera de las cuales se desarrollará mañana en Bogotá, mientras que la segunda tendrá lugar el sábado en Cúcuta, donde están los principales pasos fronterizos de Colombia con Venezuela

Durante su estancia en Bogotá, Borrell se reunirá con el presidente colombiano Iván Duque, y con la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez -con quien previsiblemente tratará el tema del galeón San José-, y será agasajado con una cena ofrecida en el Palacio de San Carlos por el canciller, Carlos Holmes Trujillo.

Las relaciones son muy buenas. La idea es ver cuál es el espacio para profundizarlas y cuáles son las acciones que podemos tomar”, manifestó a Efe una fuente diplomática española.

 

Según dijo, en este viaje, «lo primero es constatar el buen estado de la relación entre los dos países y, en segundo lugar, dar continuidad a las conversaciones que ya tuvieron los dos presidentes en el mes de agosto del año pasado».

El ministro español también se reunirá con representantes de las instituciones del Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, creadas por el acuerdo de paz firmado con la guerrilla de las FARC en noviembre de 2016, así como con empresarios españoles.

En cuanto a la visita a Cúcuta, el objetivo es “conocer de primera mano la realidad de la crisis migratoria con Venezuela”.

Para ello, Borrell, en compañía de su homólogo colombiano, visitará en la zona de frontera un puesto de salud y un comedor comunitario que atienden a venezolanos.

También verá el trabajo que hacen organizaciones humanitarias internacionales con los inmigrantes que atraviesan el Puente Simón Bolívar, el de mayor movimiento de personas entre los dos países, y dará una rueda de prensa conjunta con Trujillo.

*Con información de EFE