Dirigentes del partido político Vente Venezuela, estudiantes y dirigentes sindicales se concentraron en Caracas este martes, 28 de julio, con motivo de los dos años de las elecciones presidenciales de 2024, en las que, según el Comando ConVzla, el ganador fue el opositor Edmundo González Urrutia.
“A dos años del 28J, nos encontramos en la calle con la frente en alto, demostrando que con nuestras propias manos seguimos defendiendo la voluntad de todo un país”, señaló la tolda política en su cuenta de X.
La concentración comenzó a eso de las 10:00 de la mañana en las inmediaciones del Centro Lido, en la avenida Francisco de Miranda. Con pancartas, actas electorales como las que recabaron los testigos el día de los comicios, razón por la cual muchos de ellos estuvieron detenidos hasta durante más de un año.
Henry Alviárez, coordinador del partido, recordó que después de las elecciones muchos dirigentes fueron detenidos, algunos se exiliaron y otros vivieron en la clandestinidad. Asimismo, dijo esperar la creación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y manifestó su confianza en el tutelaje que ejercen países aliados en Venezuela “que quieren la democratización de Venezuela”, se refirió particularmente al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien hace meses dijo que vendría un proceso de transición.
Por otra parte, el dirigente opositor señaló que la convocatoria se extendió a otras regiones del país. Según las publicaciones de Vente Venezuela, se realizaron concentraciones en los estados Aragua, Táchira, Bolívar, Mérida, Zulia, entre otros. En las manifestaciones también exigieron la liberación de todos los presos políticos.
“Hay 335 municipios movidos por toda Venezuela que quieren cambio en paz. ¿Qué estamos pidiendo en este proceso? Que establezcan una fecha de elección”, dijo Alviárez en declaraciones a los medios.
¡Caracas se levanta con sus propias manos! 🇻🇪
Desde el corazón de la capital respondemos con la fuerza de nuestra gente. A dos años del 28J, nos encontramos en la calle con la frente en alto, demostrando que con nuestras propias manos seguimos defendiendo la voluntad de todo un… pic.twitter.com/1KEllSLK80
🗣️ “Establezcan una fecha de elección para que sea el venezolano el que decida”.@HenryAlviarez, Coordinador de Organización de @VenteVenezuela, denuncia que no puede existir democracia con más de 300 presos políticos tras las rejas y millones en el exilio.
¡Este país los levantamos con nuestras propias manos!
El 28 de julio millones de venezolanos demostraron que la democracia no era una idea: era una decisión. Y en los meses más difíciles, cuando la tragedia golpeó y el abandono volvió a hacerse… pic.twitter.com/RmZ5h5lmnc
Con carteles escritos a mano, con la fe intacta y la memoria viva, cientos de venezolanos reafirman en las calles que hay heridas que el tiempo no borra y una voluntad que la represión no ha logrado vencer.
El 28 de julio millones de venezolanos demostraron que la democracia no era una idea: era una decisión. Y en los meses más difíciles, cuando la tragedia golpeó y el abandono volvió a hacerse presente, también quedó claro quién… pic.twitter.com/6DoM79Wka3
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
A un mes de los sismos ocurridos en el país, los cuales causaron —según las últimas cifras oficiales— más de 5200 fallecidos, 16 000 heridos y dejaron a 23 000 personas en refugios temporales, la organización Cáritas Venezuela anunció el comienzo de una segunda fase de ayuda humanitaria. Esta etapa plantea concentrarse en las necesidades de las familias damnificadas y en un monitoreo nutricional de la población infantil afectada.
Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela, explicó en el programa “Punto y Seguimos” de la Radio Fe y AlegríaNoticias, la importancia de este nuevo plan.
“Estamos terminando la fase uno, que es la fase del socorro primario, de abrir los brazos para ayudar, de dar insumos básicos mínimos… Esta segunda fase implica más organización, saber a quién estamos ayudando: a quién se le cayó la casa, quién es el afectado, quién está fuera y quién está con un familiar”, precisó Márquez.
Vigilancia y alianza
Una de las principales prioridades de la organización católica es la contención de la vulnerabilidad nutricional en los campamentos y refugios transitorios. En este sentido, Márquez advirtió que la alteración de las rutinas y la deficiencia en la dieta durante las emergencias incrementan exponencialmente el riesgo de desnutrición en niños.
“Rápidamente un niño se puede desnutrir cuando sale, entre el terremoto y los refugios, por una mala nutrición o porque en estos momentos no estamos cuidando la dieta y no se tiene una alimentación balanceada”, señaló.
Con el fin de mitigar esta situación, Cáritas gestiona los permisos requeridos para poder desplegar su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (SAMAN) en los centros de acopio y refugios del estado de La Guaira. El proyecto cuenta con el respaldo de insumos otorgados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Estamos haciendo incidencia para que nos dejen entrar y tener un espacio dentro de estos albergues para el tema SAMAN… Que significa detección rápida de la desnutrición para atenderlos con nuestro protocolo”, explicó.
Informó que, ante la paralización temporal del calendario escolar y la reincorporación laboral de los padres, la organización promueve el acompañamiento psicológico de los menores de edad a través de la propia ONG; también, que docentes de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) se organicen para habilitar espacios de recreación dentro de los refugios.
“Más que ir a enseñar a leer o a escribir, estos maestros van a hacer un espacio de recreación para que los niños puedan ir espaciando todos esos problemas que tienen de lo que han vivido”, enfatizó Márquez.
En relación con la protección infantil, la representante de Cáritas enfatizó la importancia de mantener a las familias unidas para evitar situaciones traumáticas como las registradas en emergencias pasadas. “Lo ideal es que cada niño esté con su familia cercana, porque no hay nadie más que pueda cuidar mejor a los niños que su papá, su mamá, su hermano o su tía”, indicó. A la vez que hizo un llamado a los ciudadanos, las instituciones y a la Iglesia a mantener “tolerancia cero” contra cualquier tipo de abuso en estos espacios.
Prioridades de donación
Sobre el abastecimiento de insumos, la directora ejecutiva indicó que la solidaridad de los ciudadanos necesita ser canalizada en rubros específicos para poder garantizar la subsistencia y la dignidad de los damnificados en las zonas afectadas. Cáritas continúa ensamblando paquetes de asistencia de forma equitativa.
“Lo que hacemos nosotros es convertirlos en kits que le permitan a cada familia recibir una ayuda que la alimente por 15 días, a una familia de cinco personas: un kit de alimento, un kit de higiene, un kit para el niño y un kit para las mujeres”, detalló.
Entre los insumos que necesitan los centros de acopio de Cáritas mencionó los alimentos no perecederos, agua potable, toallas, sábanas y ropa interior nueva para adultos y niños, ya que la ropa usada es descartada por motivos de higiene.
“Hemos estado pidiendo ropa interior que, normalmente, no se usa de la ropa que nos mandan, porque nos vamos a crear un problema de infecciones cuando se usa una ropa interior ya usada. Entonces, estamos pidiendo ropa interior nueva para adultos, pero también para los niños”, expresó Márquez.
Por el área de la salud, la solicitud de Cáritas se concentra en insumos básicos como alcohol, algodón y agua oxigenada; además de tratamientos para afecciones crónicas y respiratorias: medicamentos antihipertensivos como losartán, tratamientos para las diabetes como la metformina y broncodilatadores inhalados para personas asmáticas. Recordó a la población que no se deben suministrar ni ingerir fármacos sin la debida supervisión médica.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
La falta de información oficial sobre la emergencia sísmica volvió a instalarse después de que el Gobierno venezolano dejara de publicar actualizaciones periódicas sobre el doble terremoto del 24 de junio. El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio, con 5546 fallecidos, 16 740 heridos y 17 907 damnificados, pero desde entonces las autoridades no han divulgado un nuevo corte sobre víctimas, daños, desaparecidos o atención a afectados
La interrupción ocurre semanas después de que periodistas cuestionaran públicamente la falta de datos consolidados durante los primeros días de la tragedia. El Ejecutivo comenzó a publicar el balance oficial diario luego de una rueda de prensa del 2 de julio, en la que las autoridades fueron interrogadas sobre la ausencia de registros claros.
Las preguntas del periodismo abrieron la presión por las cifras
Durante la rueda de prensa del 2 de julio en la Base Aérea La Carlota, periodistas nacionales e internacionales preguntaron a Delcy Rodríguez sobre la respuesta estatal frente al terremoto y la existencia de una lista oficial de desaparecidos.
Una de las principales interrogantes fue la falta de información precisa sobre las personas cuyo paradero se desconocía y sobre el despliegue institucional durante las primeras horas de la emergencia.
La periodista española María Martín, de El País, cuestionó que varios afectados denunciaban que se sintieron abandonados durante las primeras 72 horas posteriores al terremoto y preguntó por qué el despliegue oficial había sido lento y descoordinado.
Rodríguez rechazó esos señalamientos y aseguró que las autoridades habían actuado desde el primer momento. También argumentó sobre la existencia de lo que calificó como “laboratorios mediáticos”; en ese sentido, sostuvo que el Gobierno trabajaba con datos y no con percepciones.
Posteriormente, el periodista Julio Vaqueiro, de Telemundo, insistió sobre testimonios recogidos en zonas afectadas que señalaban retrasos en la ayuda. Cuando intentó realizar una repregunta, el micrófono fue apagado.
Un día después apareció el primer balance oficial
Luego de esa rueda de prensa, el 3 de julio el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información difundió el primer parte oficial de la emergencia, nueve días después del doble terremoto ocurrido el 24 de junio.
El reporte contabilizaba 2645 fallecidos, 12 666 heridos, 6462 personas rescatadas, 86 117 familias atendidas y 15 050 personas sin vivienda.
También informaba sobre 885 edificios afectados, 189 colapsados, 9486 toneladas de alimentos distribuidas, 20 909 pacientes atendidos, 3305 rescatistas internacionales desplegados, 29 567 efectivos movilizados, 25 846 voluntarios registrados y 890 réplicas.
El último reporte conocido fue presentado por Jorge Rodríguez el 24 de julio. Para entonces, el balance oficial indicaba que la cifra de fallecidos había aumentado a 5546, mientras los heridos se mantenían en 16 740 y los rescatados en 6462.
La infografía también confirmaba que 128 324 familias habían sido atendidas, que existían 107 campamentos transitorios con 23 811 personas y que 17 907 ciudadanos permanecían como damnificados.
En materia de infraestructura, el Gobierno reportó 856 edificios afectados y 190 estructuras colapsadas. También informó sobre 47 942 pacientes atendidos, 2278 rescatistas internacionales, 30 989 efectivos desplegados, 31 745 voluntarios, 51 215 582 litros de agua distribuidos y 1500 réplicas registradas.
Uno de los puntos más cuestionados durante la emergencia ha sido la falta de una cifra oficial consolidada de desaparecidos.
El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, reconoció el 23 de julio que las autoridades no manejaban un número definitivo de personas desaparecidas tras el terremoto y señaló que existían mecanismos para recibir reportes.
La declaración ocurrió un mes después de que el Gobierno informara inicialmente que 157 personas permanecían desaparecidas. Desde entonces, esa cifra no fue actualizada públicamente.
Mientras tanto, familiares y voluntarios han construido registros propios para intentar ubicar a personas cuyo paradero continúa sin confirmarse. Organizaciones y familiares han advertido que la ausencia de un sistema único de información prolonga la incertidumbre para quienes siguen buscando respuestas.
A un mes del terremoto persisten reclamos por la respuesta
La falta de nuevos balances ocurre mientras comunidades afectadas denuncian retrasos en la atención institucional.
Carlos Julio Rojas, periodista y coordinador del Frente Norte de Caracas, afirmó que sectores como Altagracia, La Pastora, San Bernardino, Candelaria, San Martín y Catia registraron dificultades durante los primeros días posteriores al terremoto.
Rojas señaló que los primeros refugios tardaron 48 horas en instalarse y cuestionó el tiempo que tomó iniciar inspecciones técnicas de inmuebles y asignación de etiquetas de habitabilidad. Asimismo, denunció problemas en complejos de la Gran Misión Vivienda Venezuela y sostuvo que parte de la respuesta inicial fue asumida por comunidades organizadas.
Sin una fecha para el próximo balance
Más de un mes después del doble terremoto, la última fotografía oficial de la emergencia sigue siendo la presentada el 24 de julio.
El Gobierno no ha informado cuándo publicará un nuevo balance ni si mantendrá un esquema periódico de actualización de cifras. Mientras, familiares de víctimas, comunidades afectadas y organizaciones continúan reclamando información sobre fallecidos, desaparecidos, daños y atención humanitaria.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En un comunicado difundido el 25 de julio de 2026, la Oficina del Portavoz del Departamento de Estado aseguró que Estados Unidos “acoge con beneplácito” la decisión de Delcy Rodríguez y del Gobierno venezolano de abandonar la CPI. Además, instó a otros países miembros del Estatuto de Roma, tratado fundacional del tribunal, a retirarse también.
La decisión abre un nuevo capítulo en la relación de Venezuela con una institución internacional que investiga denuncias contra funcionarios estatales por posibles violaciones graves de derechos humanos, mientras aumenta la disputa política entre Washington y la Corte Penal Internacional.
Una corte creada para juzgar los crímenes más graves
La Corte Penal Internacional es un tribunal permanente creado en 2002 a partir del Estatuto de Roma, un tratado adoptado en 1998. Su función es investigar y juzgar a personas, no a Estados, acusadas de cometer los crímenes internacionales más graves: genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crimen de agresión.
La CPI opera bajo el principio de complementariedad, lo que significa que los Estados tienen la responsabilidad principal de investigar y sancionar estos delitos. La Corte interviene cuando considera que un país no tiene la capacidad o la voluntad de realizar investigaciones genuinas, independientes e imparciales. Venezuela ratificó el Estatuto de Roma en el año 2000, por lo que quedó bajo la jurisdicción del tribunal para hechos ocurridos dentro del marco temporal establecido por la Corte.
La disputa entre Estados Unidos y la CPI
La reacción estadounidense contra la CPI forma parte de una confrontación que Washington mantiene desde hace años con el tribunal. Estados Unidos no es miembro del Estatuto de Roma y ha rechazado que la Corte tenga jurisdicción sobre ciudadanos estadounidenses en determinadas circunstancias.
Durante la administración de Donald Trump, las tensiones aumentaron luego de que el Gobierno estadounidense impusiera sanciones contra funcionarios vinculados con investigaciones de la CPI relacionadas con Afganistán. Washington ha acusado al organismo de actuar con “sesgo político” y de exceder sus competencias.
La CPI, en cambio, sostiene que su mandato busca evitar la impunidad frente a crímenes internacionales cuando los sistemas nacionales no ofrecen respuestas adecuadas a las víctimas.
Venezuela quedó bajo investigación desde 2018
Venezuela es el único país de América Latina con una investigación formal abierta ante la CPI. El proceso comenzó en febrero de 2018, cuando la entonces fiscal del tribunal, Fatou Bensouda, anunció un examen preliminar sobre denuncias de posibles crímenes cometidos desde abril de 2017.
La revisión inicial tomó en cuenta señalamientos sobre uso excesivo de la fuerza durante protestas, detenciones arbitrarias y torturas atribuidas a funcionarios estatales. En septiembre de ese año, seis países miembros del Estatuto de Roma —Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú— remitieron la situación venezolana a la Fiscalía de la CPI para investigar presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos desde 2014.
En diciembre de 2020, la Fiscalía concluyó que existían bases razonables para considerar que en Venezuela pudieron haberse cometido delitos bajo competencia de la Corte, entre ellos persecución política, privación grave de libertad, tortura y violencia sexual, pero no fue hasta el 3 de noviembre de 2021 cuando el fiscal Karim Khan anunció la apertura formal de la investigación conocida como Venezuela I.
El Gobierno venezolano solicitó a la CPI detener la investigación bajo el argumento de que las autoridades nacionales ya estaban desarrollando procesos judiciales sobre estos hechos. Caracas sostuvo que el sistema de justicia venezolano tenía la capacidad de investigar y sancionar las denuncias.
Sin embargo, la Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI autorizó la continuación del proceso al considerar que las investigaciones internas no abordaban de manera suficiente la dimensión de las denuncias ni la posible responsabilidad de altos funcionarios dentro de las estructuras de mando.
Retirarse de la CPI no significa cerrar la investigación
Uno de los principales puntos tras el anuncio venezolano es que abandonar el Estatuto de Roma no implica automáticamente el cierre de la investigación sobre hechos ocurridos cuando el país era miembro del tribunal.
La salida de un Estado de la CPI produce efectos en el futuro, pero la Corte mantiene competencia sobre situaciones ocurridas durante el período en el que ese país estuvo vinculado al tratado. Por ello, la investigación sobre Venezuela puede continuar aunque el retiro se haga efectivo.
La decisión de Caracas ocurre en medio de una disputa internacional sobre el papel de la CPI. Mientras Estados Unidos y el Gobierno venezolano cuestionan la actuación del tribunal, organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que la investigación representa un mecanismo para esclarecer denuncias de crímenes graves y garantizar justicia para las víctimas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Edmundo González Urrutia, dirigente opositor y excandidato presidencial, dirigió un mensaje este martes, 28 de julio, a propósito de cumplirse dos años de los comicios presidenciales en los que, según las actas difundidas por el Comando ConVzla, él resultó ganador pero el Consejo Nacional Electoral le dio el triunfo a Nicolás Maduro.
A través de sus redes sociales, González Urrutia señaló que hace dos años “millones de ciudadanos acudieron a las urnas para cambiar el rumbo de Venezuela” y que aquel día, “un pueblo mayoritario y decidido ejerció plenamente su derecho a elegir su destino”. Además, dijo que ese derecho “pertenece a toda una nación que demostró que su aspiración de vivir en libertad era más fuerte que el miedo”.
“Toda vida tiene su tiempo de crecimiento, también la vida de las naciones. Estos dos años forman parte de ese camino, no han sido años fáciles, hemos conocido la cárcel, el exilio, la persecución y el dolor. Ninguna familia venezolana debería haber tenido que soportar tanto”, añadió el opositor.
Por otro lado, manifestó haber visto crecer una “sociedad consciente de su fuerza, y después del doble terremoto quedó demostrado”. González Urrutia se refirió “a la gente ayudando a la gente” y que “en ello se ha sostenido el país”.
“Estoy convencido de que el 28 de julio será recordado como el momento en que Venezuela recuperó la certeza de que podía construir un futuro distinto. Esa certeza sigue viva y hoy nos vuelve a pedir confianza en nuestras propias capacidades”, agregó.
Ratificó su compromiso de dedicar todas sus “fuerzas” a que la “voluntad de cambio expresada el 28 de julio encuentre su plena realización en una Venezuela democrática, libre y reconciliada”. Esa voluntad, dijo, “nunca prescribe, permanece madura, encuentra su camino y termina transformando la historia, porque ningún país vuelve a ser el mismo cuando los ciudadanos descubren que también son responsables de su destino”.
Estoy convencido de que el 28 de julio será recordado como el momento en que Venezuela recuperó la certeza de que podía construir un futuro distinto. Esa certeza sigue viva. Y hoy nos vuelve a pedir confianza en nuestras propias capacidades. pic.twitter.com/KFPNypX186
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
La industria petroquímica transforma el petróleo y el gas en más de 70 000 productos de uso diario. Aunque el negocio petrolero es más grande en volumen e ingresos, el petroquímico produce mayor valor agregado y en muchos productos genera mejores márgenes de rentabilidad. China, Estados Unidos, Arabia Saudita son los principales productores. También Alemania, Japón y Corea del Sur, que no disponen de petróleo, ni de gas, pero tienen alta tecnología. Venezuela tiene grandes reservas de estos hidrocarburos, pero está muy rezagada. En Iberoamérica el líder es Brasil.
Inicio de nuestra petroquímica
El Instituto Venezolano de Petroquímica fue creado en 1956 y en 1958 se iniciaron las operaciones en Morón. Gradualmente, el clientelismo político fue aumentando la nómina y decayendo la calidad de la gerencia. En consecuencia, la empresa dio pérdida todos los años.
Recuperación de la empresa
En 1977 el gobierno nacional encargó a PDVSA transformar una empresa quebrada en una rentable. Héctor Riquezes, en su libro La forja de un gerente petrolero, escribió que PDVSA designó un equipo que determinó que antes de esa fecha las plantas petroquímicas estaban en muy mal estado y que su capacidad de producción había sido diseñada solo para satisfacer al mercado venezolano. En la misma laboraban 3500 trabajadores, pero 1500 no cumplían con los requisitos exigidos, por lo que se prescindió de sus servicios respetándoles sus derechos laborales.
En 1978 se constituyó la nueva empresa Pequiven, filial de PDVSA, y tres años después, por primera vez la empresa tuvo ganancias. Pequiven constituyó la empresa Servifértil que prestó un excelente apoyo técnico a nuestros agricultores y la Asociación Civil Palmichal, que recuperó la cuenca del río Morón.
Otra vez en rojo
A partir del 2003 empezó el deterioro de Pequiven, perdiéndose el progreso logrado. El despido de un 25 por ciento de sus mejores trabajadores, la designación de una directiva politizada e incompetente, la escasez de personal gerencial y supervisor capacitado determinaron que, a la fecha, la mayoría de las plantas estén paradas y la empresa volvió a estar en rojo. En el 2005, Pequiven fue separada de PDVSA, pasando a depender del ministerio de Petróleo y Energía.
Parálisis casi total
Las instalaciones más antiguas del Complejo Morón producían amoníaco, urea, fertilizante NPK (nitrógeno, fósforo y potasio), sulfato de amonio, ácidos sulfúrico y fosfórico. Además, hay una planta nueva para producir amoníaco y urea, cuyo costo fue de 4700 millones de dólares. Todas están paradas por falta de mantenimiento o por escasez de gas y de azufre. El terremoto derribó parte de los almacenes.
Las del Complejo Ana María Campos (El Tablazo, en el Zulia) producían olefinas, resinas plásticas, vinilos y fertilizantes nitrogenados (amoníaco y urea) que están paralizadas por falta de gas. Solo opera a capacidad reducida la planta de cloro soda.
En el Complejo José Antonio Anzoátegui (Jose, estado Anzoátegui), operan a menor capacidad las empresas mixtas Supermetanol, creada en 1991, en la que Ecofuel (grupo italiano ENI) tiene el 34,5 % y el resto PDVSA; y Metor, creada en 1992, en la que Mitsubishi tiene 47,5 % de las acciones, Polar el 10 % y el resto Pequiven. Fertinitro, ahora es cien por ciento de PDVSA, tiene dos plantas que producen urea y amoníaco, una de ellas parada por falta de gas. La empresa Monómeros Colombo Venezolanos, con sede en Barranquilla, depende de Pequiven. Su situación amerita otro artículo por conocedores del caso.
Nuevo presidente de Pequiven
Delcy Rodríguez declaró que José David Cabello “asume la responsabilidad de seguir fortaleciendo la empresa estratégica para el desarrollo petroquímico”. Cabello seguirá deteriorando una empresa quebrada. Como autoridad máxima del SENIAT, el ente encargado de la recaudación de impuestos y del control aduanero en Venezuela, destacó por la persecución a empresas y a personas relacionadas con la oposición. Recomendamos el programa de El Pitazo, Pequiven, ¿un destino sin poder o un activo estratégico?, donde Jorge Batiz desnuda la actuación de Cabello en el SENIAT y evalúa su poder en el nuevo cargo.
La elección presidencial lo antes posible es lo que ofrece esperanzas a la mayoría de los venezolanos que padecen penurias y lo que incentivaría importantes inversiones. Debemos aferrarnos a la Constitución y no inventar una junta de gobierno que no daría confianza porque esos cogobiernos se limitan a surfear los problemas.
Lamentamos los fallecimientos de Douglas Chirinos y de Clemente Oliveros, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com
Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es
En paráfrasis constructiva, a propósito de la muy enojosa y humillante circunstancia en la que hoy nos encontramos los venezolanos, ajenos a la soberbia e indiferencia narcisista de los empleados de la república y sus aspirantes, apelo a Vaclav Havel para de su mano hacer una relectura de lo nuestro. Tres cuestiones fundamentales están sobre la mesa.
Las tres se entrecruzan bajo riesgo de comprometer severamente nuestras aspiraciones para rehacernos como nación, ya no solo de volver a ocupar el Hogar Común del que se nos expulsara a todos, pues todos somos migrantes hacia afuera y hacia adentro. Estamos amenazados de perder nuestra identidad genuina como hijos de la Pequeña Venecia.
Pues bien, Castro afirmaba, en 1989, delirante ante la realidad del desmoronamiento comunista que “les puedo asegurar, camagüeyanos, que aquí, en los alrededores de esta ciudad se está construyendo el más grande centro lechero del mundo. Quisiera saber si en Estados Unidos, por ejemplo, hay alguna unidad que se semeje a esta; quisiera saber si en Europa, si en Francia, si en Holanda hay un tipo de organización integral de la producción de magnitud que se semeje a esta…”. Nada distinto de esos delirios han sido los anuncios del quinteto destructor de Venezuela: Chávez, Maduro, Cabello, Jorge y Delcy Rodríguez; como aquel Plan Ferroviario de 13 665 kilómetros, un monumento de escombros inconcluso. Y entretanto, el monje Jorge Giordani, el economista del régimen, reconocía ante Reuters, llegado el año de 2016, la malversación de 300.000 millones de dólares desde los inicios del régimen chavista. A los que pueden sumarse los 23.000 millones de la megacorrupción en el caso Venezuela Cripto.
Pues bien, la reconstrucción, solo la física, tras los terremotos del pasado 24 de junio requerirá, lo ha dicho Naciones Unidas, una cifra próxima a los 37.000 millones de dólares. Y entre tanto, el protectorado sucesor o causahabiente, el norteamericano, ofrece un aporte de 300 millones de dólares para la emergencia, mientras controla la riqueza petrolera y minera nacional.
Havel diría, como lo hizo ante sus conciudadanos un día primero de enero, en 1990, al asumir la presidencia de Checoslovaquia para dirigir su transición hacia la democracia, que “durante cuarenta años escuchasteis de mis predecesores … cómo prosperaba nuestro país” bajo el comunismo. “Supongo que no me propusiste para este cargo para que yo también te mintiera…”. “… Durante décadas nuestros líderes políticos no miraron o no quisieron mirar por las ventanas de sus aviones”, confesaba. Y no puedo, por lo mismo, dejar de pensar en la razón por la que se impide el regreso a Venezuela de María Corina Machado y de Edmundo González Urrutia.
La palabra modeladora de Havel no iba dirigida a la burocracia del régimen, tampoco a sus áulicos, a los beneficiarios de sus franquicias, sino a la gente común. Es admonición que se hace corriente en esta hora de quiebre de la confianza ante la ausencia de empatía por aquélla y por estos en el caso de Venezuela: “No permitamos que el deseo de servirse a uno mismo florezca de nuevo bajo la elegante apariencia del deseo de servir al bien común”.
Mas no olvidemos, lo afirma crudamente el líder espiritual de los checos, que “vivimos en un entorno moral contaminado. Nos enfermamos moralmente porque nos acostumbramos a decir algo diferente de lo que pensábamos. Aprendimos a no creer en nada, a ignorarnos unos a otros, a preocuparnos sólo por nosotros mismos”.
El final desdoroso de los militares
La cuestión segunda es que una revolución como la bolivariana, que nació tremolando las banderas del Padre de la Patria, cuyas acciones épicas regaron nuestro suelo con sangre fratricida para darnos la independencia de España, mudó en abierto protectorado cubano, el señalado, a partir de 2012. Nuestra patria, que se hizo independiente sin obtener la libertad durante la gesta de la década sangrienta, entre 1813 y 1823, también a inicios de la democracia cuando intentase invadirla Cuba con las armas, dejó de ser soberana. Se nos arrebató la libertad conquistada bajo el espíritu del 23 de enero, en 1958 o, mejor aún, renunciamos a ella tras adherir como pueblo a otro tráfico de ilusiones, a partir de 1999.
La república y su Constitución se desmaterializaron, tanto como el Ejercito del Libertador, sustento histórico de aquella, quedó transformado en mordaz caricatura. Su espasmo silencioso a lo largo del 3 de enero último, mientras el Ejército norteamericano extraía a Maduro, se repite tras la tragedia que enluta a los varguenses y al conjunto de la nación. Sensiblemente, los militares del presente, salvo los encarcelados y torturados, se han vuelto una carga lacerante que avergüenza a nuestro gentilicio.
Después de bajar la cerviz ante Castro ―¿olvidamos la desdorosa imagen del general Padrino López, en La Habana, el 5 de septiembre de 2015? ― han cedido su poder histórico y rendido sus armas, por inútiles, ante Estados Unidos, para que les sacase las castañas del fuego.
En igual orden, regresar sobre sus palabras no causa rubor alguno a la trifecta Rodríguez-Cabello, presas de mitomanía y pseudología fantástica; que así califican los clínicos a los mentirosos patológicos.
Hace dos décadas, mientras Jorge Rodríguez conduce al Poder Electoral y falsifica los resultados del referéndum revocatorio de Hugo Chávez, en 2004, anuncia este su “estrategia de divulgación e información hacia los EE. UU. para neutralizar elementos de acción imperial contra Venezuela”. Eso, cuando menos, rezaba “La nueva etapa”.
Así que, junto al rescate de nuestra libertad, que enhorabuena hace su despertar entre las víctimas del litoral guaireño que desafían sin miedo y expresan su desprecio ante régimen de los Rodríguez, una vez como se le derrumba su tinglado teatral, ahora tendremos el ingente desafío de devolver las páginas de nuestra historia.
Sera necesario, si aspiramos los venezolanos a saborear el genuino sentido de una nación soberana y rescatar nuestra hollada dignidad. Pues, así como la patria ―lo decía uno de nuestros padres fundadores civiles― es saber ser libres como debemos serlo, sobre la tierra regada con la sangre de nuestras víctimas queda su memoria que nos obliga a defenderla sin descanso.
“No debemos olvidar a ninguno de los que pagaron por nuestra libertad de una u otra forma… porque todo sufrimiento humano concierne a cualquier otro ser humano”, observaba Havel.
“En todo el mundo la gente se pregunta dónde encontraron esos ciudadanos checoslovacos, humillados, escépticos y aparentemente cínicos, la maravillosa fuerza para sacudirse el yugo totalitario”, comentaba Havel durante su estreno. Y agregaba como pregunta más acuciante: “¿de dónde sacaron los jóvenes que nunca conocieron otro sistema [sino el comunista] su deseo de verdad, de amor por el pensamiento libre, sus ideas políticas, su coraje y su prudencia cívicos?”. Y es que sus ciudadanos, los de Havel, lograron recobrar lo que en nosotros se ha vuelto volcán desde las elecciones primarias de 2023 y las presidenciales de 28 de julio de 2024, y que encuentra su mejor altivez en las víctimas de La Guaira, en sus familias y cada venezolano que fue sensible y solidario, en la hora de la tragedia.
Me refiero, lo dice mejor el dramaturgo checo del que hacemos paráfrasis, a la importancia de “restaurar nuestro respeto propio y nuestro respeto mutuo”. Él lo explica con claridad, sin medias tintas, sin imposturas.
“Este momento guarda en sí mismo la esperanza de que en el futuro ya no sufriremos el complejo de quienes siempre deben expresar su gratitud a alguien” reza su discurso. La confianza en uno mismo ni es orgullo, ni ingratitud debida, en efecto. Los venezolanos estaremos agradecidos con la empatía de los rescatistas venidos desde otros países, sin por ello abdicar nuestra condición soberana, por maltratada o hipotecada que se encuentre.
Agradecidos, pero soberanos
Las palabras de Vaclav Havel enseñan y amonestan. Todo lo que recibían sus naciones, la checa y la eslovaca, que era la nada y la opresión, el mendrugo, tenían que agradecerlo a sus victimarios, o a los soviéticos que ejercían su protectorado. De donde advierte que “solo una persona o una nación que tiene confianza en sí misma, en el mejor sentido de la palabra, es capaz de escuchar a los demás, aceptarlos como iguales, perdonar a sus enemigos y [con humilde valentía] lamentar su propia culpa”.
Mas, antes que señalar a quienes les habían hollado sus dignidades como pueblo ―“muchos ciudadanos perecieron en las cárceles, muchos fueron ejecutados, miles de vidas humanas fueron destruidas, cientos de miles de personas talentosas fueron obligadas a abandonar el país”― el presidente de la transición checoslovaca habló a los suyos con verdad:
“Cuando hablo de la atmósfera moral contaminada… hablo de todos nosotros. Todos nos habíamos acostumbrado al sistema… y lo aceptábamos como un hecho inmutable, ayudando así a perpetuarlo… Ninguno de nosotros es solo su víctima. Todos somos también sus cocreadores”.
La enseñanza que trasladaba a los suyos era crucial de cara a unas elecciones y al gobierno provisorio que él encabezaba, como si acaso estas pudiesen resolver mágicamente lo vertebral que los aquejó. Por lo que, he aquí la tercera cuestión que debe preocuparnos a los venezolanos, a saber, la de romper nuestras propias cadenas ―las del tutelaje secular que se nos instalara, falseando nuestra génesis libertaria desde el instante inaugural de nuestra república, a partir de 1830.
Se trata de la pesada losa que nos ha llevado a depender y sujetar nuestros proyectos de vida, por ser la vía más cómoda, al arbitrio del mandamás de turno, el de uniforme o el de levita, salido de los cuarteles o emergido dentro de la trama interpartidaria. Ello ha provocado entre nosotros una desviación existencial corregible, y lo demuestran el pueblo que nada ya espera de los “empleados” de la política.
Havel decía bien sobre “nuestro principal enemigo”: “nuestros propios rasgos negativos, la indiferencia hacia el bien común, la vanidad, la ambición personal, el egoísmo y la rivalidad”, es decir, la creencia de que todo nos lo debe el titular del poder. Y si este no satisface esos rasgos lo linchamosipso facto, sin miramientos, guiados por los hígados, haciendo dormir la voluntad sana que solo se construye en las hornillas de la razón, las que nos humanizan.
“Sería muy irrazonable entender el triste legado de los últimos cuarenta años como algo ajeno que algún pariente lejano nos legó. Al contrario, tenemos que aceptar este legado como un pecado que cometimos contra nosotros mismos”, señala el Premio Ghandi de la Paz, que lideró a su nación, que tuvo que hablar con sus represores, sí, pero con el único propósito de que abandonasen en paz y sin sangre el poder criminal que habían detentado durante décadas.
Lo más importante que hemos de aprender de este peregrino del humanismo, entonces, en su lección para que ajustemos nuestros comportamientos a la moral democrática, a sus valores éticos, sirviendo siempre a la verdad: “La política no puede ser simplemente el arte de lo posible, especialmente si esto implica el arte de la especulación, el cálculo, la intriga, los acuerdos secretos y las maniobras pragmáticas, sino que también puede ser el arte de lo imposible, como el arte de mejorarnos a nosotros mismos y al mundo”.
Resulta paradójico que, en una era tan digitalizada como la actual, todavía nos cueste tanto entender el significado de la inclusión laboral en toda su esencia.
Tener dentro de la plantilla de una empresa a una persona con cualidades distintas, específicamente a una persona usuaria de silla de ruedas, genera una transformación que va mucho más allá de cumplir una ley o de proyectar una imagen de empresa inclusiva. Incorporar a una persona con discapacidad permite conocer un punto de vista completamente diferente sobre cualquier situación o problema organizacional. La diversidad no solo enriquece las conversaciones, también transforma la forma en la que una organización piensa y toma decisiones.
Vivimos en un mundo donde la digitalización de los procesos organizacionales pareciera estar prescindiendo poco a poco del talento humano. La aparición de la inteligencia artificial ha llevado a muchos a creer que podrá sustituir a las personas en numerosos procesos. Sin embargo, contar con una persona en silla de ruedas dentro de la organización no solo nos acerca nuevamente a lo humano, sino que nos recuerda que la tecnología ayuda, pero nunca podrá sustituir las conexiones reales que se generan entre las personas.
Tener personas con cualidades distintas dentro de un equipo hace que ese departamento descubra potencialidades que muchas veces permanecían ocultas. No hablo únicamente de capacidades profesionales, sino también de crecimiento humano. Se aprende el significado del agradecimiento, del por qué estoy aquí, del por qué no debo asumir una posición de víctima frente a la realidad y de cómo, aun con las dificultades, siempre es posible aportar valor y ayudar a otros. En un momento donde la sensibilidad humana pareciera estar perdiéndose, ese quizás sea el llamado más urgente que debemos hacer como sociedad.
Resulta inconcebible que todavía sea necesario impulsar leyes para promover la contratación de personas con discapacidad. En países como Colombia continúan apareciendo mecanismos legales que ofrecen beneficios tributarios a las empresas que realizan estas contrataciones. Sin restarle importancia a estos incentivos, me pregunto si realmente las organizaciones han entendido que el mayor beneficio no está en una exoneración fiscal, sino en contar con personas profundamente comprometidas, agradecidas por la oportunidad y convencidas de aportar al crecimiento de la empresa.
Vivimos en un momento donde el mundo pareciera no saber muy bien hacia dónde va. La falta de compromiso, de solidaridad y de sentido de pertenencia hace que muchas veces valoremos todo como algo temporal. Precisamente allí es donde la inclusión puede convertirse en un elemento diferenciador dentro de la cultura organizacional.
Nunca he criticado las mejoras que una empresa puede realizar para mantenerse competitiva. Tampoco cuestiono la necesidad de adaptar los modelos de negocio a las nuevas exigencias del mercado. Lo que sí considero necesario preguntarnos es cuál será el lugar que ocuparemos las personas con cualidades distintas dentro de esa transformación. ¿Cómo participaremos en ese nuevo modelo de empresa? ¿Cuál será nuestro aporte dentro de organizaciones que hablan constantemente de innovación y de cambio?
El verdadero modelo de negocio de las empresas actuales debería estar profundamente conectado con la humanización de las organizaciones. Porque, aunque hoy hablemos de automatización, inteligencia artificial y transformación digital, no olvidemos que las empresas siguen estando conformadas por seres humanos.
Y si hablamos de humanización, también debemos incorporar la inclusión como parte del modelo de negocio y no como una acción aislada de responsabilidad social. Debemos preguntarnos cómo esa humanización puede transformar verdaderamente a la empresa y convertirla en una organización más cercana, más consciente y más preparada para los desafíos del presente.
Hablar de transformación empresarial no pasa únicamente por adaptarse a los nuevos tiempos. También exige cambiar la óptica con la que observamos a las personas y reconocer que la diversidad es una fortaleza estratégica. El dónde queremos llevar nuestra empresa y el cómo queremos hacerlo dependerá de cada uno de nosotros, de nuestros objetivos, de nuestros sueños y de nuestra visión como líderes.
Pero ese camino solo tendrá sentido cuando entendamos que la inclusión no nace de la misericordia ni de la obligación legal, sino del convencimiento de que todos podemos aportar desde nuestras capacidades para construir organizaciones más humanas y trabajar, juntos, por el bien común.