Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie A. Ramírez S.

Persecución, negociaciones y elecciones, por Eddie A. Ramírez S.
Las persecuciones obedecen a que en una dictadura del siglo XXI solo se acepta una pequeña dosis de disidencia para intentar guardar las apariencias, siempre que no ponga en peligro su usurpación del poder

 

¿Hay alguna relación entre las persecuciones recientes, la negociación entre el régimen y representantes de los demócratas, y las próximas elecciones? Según algunos, el objetivo de la dictadura es sabotear la negociación. Según otros es para desincentivar que los ciudadanos acudamos a votar. En ambos casos el argumento es que al régimen no le conviene negociar y que tampoco haya una votación masiva. Cabe preguntar ¿acaso las persecuciones, es decir los asesinatos, torturas y encarcelamientos son algo nuevo? ¿Podrían las recientes persecuciones impedir la negociación y desincentivar el voto?

¿A quiénes persiguen?

La política de este régimen es intentar perpetuarse en el poder aterrorizando a todos los sectores. Por eso atropellan a quienes defienden su propiedad, a articulistas que critican, a jueces que no se doblegan, a periodistas que informan la verdad, a políticos que luchan para restablecer la democracia, a   defensores de derechos humanos que denuncian las injusticias, a tuiteros que divulgan abusos, a manifestantes que protestan por la escasez de productos y servicios, a militares considerados peligrosos y a quienes realizan labor social.

Seleccionan a representantes de cada sector. Algunos muy conocidos, otros no tanto. Actúan como terroristas. Para perpetrar sus fechorías, los esbirros armados con fusiles cuentan con la colaboración de esbirros de toga y birrete, es decir de fiscales y jueces.

¿Les importa algo?

¿Acaso les importó dejar morir a Franklin Brito, quien solo pedía que le dieran un pedazo de papel reconociendo su derecho sobre una pequeña parcela? ¿Acaso les importó asesinar a cientos de ciudadanos durante manifestaciones pacíficas, entre ellos a José Manuel Vilas, Evangelina Carrizo, Maritza Ron, y a los jóvenes Génesis Carmona, Juan Pablo Pernalete y Rubén González? ¿Acaso les importó asesinar a ciudadanos presos como a Juan Carlos Sánchez, al capitán Acosta Arévalo y a Fernando Albán? ¿Acaso les importó torturar a la jueza Afiuni y a otros cientos de presos políticos? ¿Acaso les importó detener a miles de ciudadanos, civiles y militares, sin ninguna prueba, entre ellos a la tuitera Inés González, al comunicador social Roland Carreño, al defensor de derechos humanos Javier Tarazona, al dirigente político Freddy Guevara y al teniente coronel Igbert Marín, estos  últimos cuatro actualmente secuestrados en las ergástulas del régimen? ¿Acaso les importan los cinco millones y medios de venezolanos que tuvieron que huir del país en búsqueda de seguridad y de mejores condiciones de vida? ¿Acaso les importa la hiperinflación y la escasez de gasolina, diésel y gas? 

La negociación

A ciencia cierta nadie sabe si el régimen cederá en lo fundamental, como es permitir elecciones regionales acordes con normas internacionales de transparencia y la realización del referendo revocatorio presidencial sin trabas para la recolección de firmas, así como soltar a los presos políticos. Si no fuesen talibanes entenderían que está en su interés ceder, pero quizá se mantendrán en sus trece. Debemos apostar que sean ellos quienes se pongan en evidencia, una vez más, ante la comunidad internacional. Nada perdemos los demócratas con permanecer en la mesa el tiempo que sea necesario. Cierto que el régimen quiere ganar tiempo, pero nosotros no tenemos otra opción a mano.

Las elecciones regionales

Las elecciones tendrán lugar. A las mismas acudirá el sector rojo, los alacranes colaboracionistas y también los nuestros. ¿Cuántos de estos últimos? En estos momentos no se sabe. Hay argumentos válidos tanto para abstenernos, como para votar. El principal argumento para no votar es que eso sería reconocer al Consejo Nacional Electoral que no es independiente y a una Asamblea Nacional que lo designó y que no es legítima. Quienes quieren votar alegan que como los demócratas somos una mayoría aplastante, no importa el sesgo del CNE, siempre y cuando tengamos testigos en todas las Mesas.

Voy a votar, por Luis Ugalde

Voy a votar, por Luis Ugalde

Lo sensato sería esperar a ver si la presión internacional logra condiciones electorales acordes con estándares internacionales. Si no se logran, la dirigencia tendrá que decidir si de todos modos convocará a votar. Un punto para considerar es que, nos guste o no, ya hay candidatos en la calle que son de oposición. También, evaluar si los ciudadanos se guiarán por lo que digan los políticos. Además, si no presentamos candidatos buenos apoyados por todos, el régimen no necesitará hacer trampas. 

Las persecuciones son de vieja data y obedecen a que en una dictadura del siglo XXI solo se acepta una pequeña dosis de disidencia para intentar guardar las apariencias, siempre que no ponga en peligro su usurpación del poder.

Solo tienen relación con las negociaciones y con las elecciones en la medida en que los demócratas comamos casquillo. Quizá sea oportuno parafrasear a Churchill: “negociar y votar son las peores opciones, excepto todas las demás”.

Como (había) en botica

No estamos de acuerdo con la posible extradición de Rafael Ramírez Carreño, expresidente de Pdvsa. Hay suficientes motivos, pero en la Venezuela actual no tendría un juicio justo, como el que tiene derecho todo ciudadano. Tenemos que ser consistentes.

Solidaridad con los pueblos de Cuba y Nicaragua que exigen democracia. 

Estudios sobre Petróleos de Venezuela y la industria petrolera nacionalizada 1974-2021, es otra importante contribución del distinguido jurista Allan Brewer-Carías. Está disponible en su blog.

El coronel Rubén Darío Bustillos acaba de publicar Guerra entre narcos: el holocausto venezolano. Contiene importante información, está en Amazon. Para quienes gustan de las novelas, el abogado José Luis Méndez publicó Techos rojos, también en Amazon.

Lamentamos los fallecimientos de Alba Carreño de González, Richard Rojas, Antonio Briceño Ruíz y Norbis Africano, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

20/7/21

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Apreciaciones sobre la Pdvsa 1976-2002, por Eddie A. Ramírez S.
A partir del 2003, los despidos masivos, la designación de presidentes, directores y gerentes ineptos, falta de inversión y corrupción quebraron a Pdvsa

 

El petróleo y el gas seguirán siendo de vital importancia para Venezuela en las próximas décadas. Visualizar el futuro amerita evaluar la actuación de Pdvsa, empresa que está próxima a cumplir 46 años. Sobre la misma se han dicho verdades, medias verdades y mentiras, casi siempre dependiendo de la inclinación política de quienes las predican. En este artículo nos referiremos solo al período 1976-2002.

Apreciaciones negativas

1. Pdvsa se convirtió en un Estado dentro del Estado o en un meta-Estado, en una caja negra que no rendía cuentas y determinaba la política petrolera pasando por encima del ministerio respectivo.

2. La adquisición de refinerías en el exterior fue una estafa a la nación, no se alimentaban con petróleo venezolano y cuando se enviaba nuestro crudo  se hacía con descuento; además que esos recursos se han debido invertir en Venezuela.

3. Los convenios operativos, mediante los cuales se otorgaron contratos a empresas privadas fueron otra estafa, ya que los costos de producción eran mucho más altos que los de Pdvsa.

4. La empresa no se preocupó por realizar aportes al desarrollo nacional.

5. Los costos de la empresa eran altos y había exceso de personal.

6. La meritocracia es un mito, los ejecutivos de Pdvsa actuaban al servicio del capital petrolero internacional y de sus propios intereses.

7. El paro petrolero de abril 2002 y el cívico de diciembre de ese mismo año fueron promovidos por el capital petrolero internacional y los intereses de Estados Unidos.

8. Los trabajadores que participaron en los paros lo hicieron por motivos políticos y en el de diciembre 2002 desaparecieron activos valiosos, destruyeron infraestructura y base de datos.

Apreciaciones positivas

1. Los planes y resultados de Pdvsa fueron aprobados por el accionista, representado por Ministerio de Energía y Minas, los presidentes de la empresa fueron designados por mérito, pero con cierta afinidad con el presidente de la república y había algún que otro director cercano al partido de gobierno. La Contraloría General de la República tenía una oficina delegada en Pdvsa. Además, el Congreso Nacional y, posteriormente, la Asamblea Nacional, interpelaban a las autoridades de la empresa. Esta presentaba puntualmente un Informe Anual de Gestión.

2. La política de adquirir refinerías en el exterior, estrictamente comprar mercados, fue aprobada por el accionista. La misma fue diseñada para colocar nuestros crudos pesados cuando aumentara la producción. Lamentablemente, esta estuvo restringida por las cuotas fijadas en la OPEP para favorecer precios altos. Por contar con grandes reservas, nuestra política debió ser aumentar producción, lo cual favorecía el desarrollo de la población alrededor de las áreas petroleras.

3. Efectivamente, los convenios operativos tenían costos de producción más elevados. Algunos dicen que era por la naturaleza de los campos, los cuales no eran el lomito. Este es un punto que debe dilucidarse.

4. El objetivo de Pdvsa es generar recursos para el fisco. Sin embargo, como cualquier empresa, tenía programas de responsabilidad social poco publicitados, apoyando la educación, salud, cultura, agricultura, ambiente e infraestructura general. Quizá el CIED y el Intevep han podido tener menor dimensión y apoyarse más en nuestras universidades.

5. Efectivamente, con la fusión de las filiales verticalmente integradas había personal sobrante. Gradualmente se estaba reduciendo.

Apreciaciones políticas

Los puntos 6, 7 y 8 son evidentemente políticos. En los mismos influye, lamentablemente, el fanatismo propio del socialismo siglo XXI. Discutir con fanáticos es quizá perder el tiempo. Sin embargo, hay que dejar testimonios para la presente y futuras generaciones.

El paro petrolero de abril 2002 surgió espontáneamente como reacción a la intención del presidente Hugo Chávez de utilizar a Pdvsa como soporte de su proyecto político.

En febrero del 2002 designó a Gastón Parra como presidente de Pdvsa, distinguido profesor universitario, pero sin conocimientos gerenciales, ni petroleros y militante de la extrema izquierda. Sin embargo, no fue protestado por los trabajadores. El 26 de febrero fueron nombrados siete directores internos y tres externos. Solo objetamos a cinco de los internos, compañeros con buena hoja de servicio, pero sin credenciales suficientes para ser directores. Se realizaron gestiones infructuosas para evitar el conflicto. A Gastón Parra se le solicitó que revirtiera los nombramientos y a los objetados a que renunciaran para evitar el conflicto, pero esas gestiones fracasaron.

De los 63 altos ejecutivos de Pdvsa y filiales solo nueve, incluidos los cinco directores objetados, no se sumaron a la protesta. En todas las áreas el personal se organizó para defender la meritocracia, eligiendo a 74 delegados. Ningún político, ni extrabajador de Pdvsa, mucho menos intereses foráneos influyeron en las protestas. El paro se inició el 4 de abril y culminó con la gran marcha del 11 de abril, la masacre y la renuncia de Chávez a petición de la Fuerza Armada.

Cuando regresó al poder pidió perdón y reincorporó a los siete despedidos y a los jubilados. Designó a Alí Rodríguez, antiguo guerrillero castro- comunista, y se inició una persecución en contra de los principales actores de abril. Los partidos políticos, la CTV y Fedecámaras convocaron un paro cívico el 2 de diciembre. Ese día se sumaron al paro, por decisión individual, principalmente los trabajadores administrativos. Al terminar el día era evidente que la huelga no tenía el éxito esperado y, probablemente, se hubiese suspendido.

El gobierno agredió a los petroleros en una pequeña concentración en Chuao, los capitanes de buques de Pdv Marina se sumaron al paro, Alí rodríguez convocó a los paramilitares rojos a las instalaciones de la empresa y destituyó a los gerentes generales de las áreas que estaban en sus puestos dentro del Plan de Contingencia, todo lo cual intensificó el paro.  Las instalaciones fueron entregadas al gobierno en perfecto estado, lo cual le permitió reactivar rápidamente la producción y refinación, lo que demuestra que son falsas las acusaciones de sabotaje. A partir del 2003, los despidos masivos, la designación de presidentes, directores y gerentes ineptos, falta de inversión y corrupción quebraron a Pdvsa.

Como (había) en botica

El gobierno interino debe investigar las denuncias sobre  Monómeros colombo-venezolanos y exigir a su directiva que aclare la situación

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Disparar a discreción, por Eddie A. Ramírez S.
Algunos demócratas consideran que lo importante es disparar. No importa si es al enemigo o a los suyos. A veces dicen falacias, medias verdades o dan declaraciones que no suman

 

Disparar a discreción, es decir según criterio propio, se justifica solo en pocos casos. Por ejemplo, si un pelotón de soldados es emboscado, cada uno de sus miembros decide motu proprio cuándo disparar y en qué dirección, o el jefe de la unidad les otorga la libertad de proceder. Por el contrario, las más de las veces el comandante ordena hacia qué dirección y en qué momento debe abrirse fuego. En esta lucha por la democracia, los civiles solo disponemos del arma de la palabra para denunciar los atropellos de la dictadura.

Lamentablemente, algunos demócratas consideran que lo importante es disparar. No importa si es al enemigo o a los suyos. A veces dicen falacias, medias verdades o dan declaraciones que no suman.

Todos tenemos el derecho y el deber de criticar a nuestros dirigentes, pero sin descalificarlos cuando no coincidimos. Los excelentes artículos de Carolina Jaimes, Mari Montes y Soledad Morillo deberían ser la pauta. Hay varios tipos de ciudadanos que disparan a discreción.

 Los despreciables

Son aquellos que para descalificar a determinado opositor se valen de la bajeza de hacer referencia a su inclinación sexual, sea o no cierta. Es inadmisible que hoy en día se utilicen argumentos homofóbicos, como en recientes artículos de un expolicía con nombre de soberano inca y de otro atorrante con apellido de esquina caraqueña. Ambos despreciables.

 Los frustrados

Son aquellos que se sienten molestos porque nadie ha podido sacar al régimen. Quizá nunca se han preocupado por la política, pero ahora sufren la situación desastrosa de los gobiernos de Chávez-Maduro. Disparan a discreción a los dirigentes de la oposición. No discriminan. Califican de corruptos, vendidos, colaboracionistas o complacientes a los dirigentes que predican que se requiere dialogar, negociar, votar o abstenerse.

 Los serrucha pisos

Se consideran los salvadores de la patria. Están convencidos de que solo ellos pueden sacar a Maduro y a sus compinches. Están informados de que el presidente legítimo Guaidó es quien tiene el reconocimiento de varios países y quien está relativamente mejor ubicado en las encuestas, pero esos les parecen detalles de poca monta. En este grupo hay gente luchadora en contra del régimen. Uno quisiera pensar que actúan de buena fe porque los aprecia, pero, a sabiendas de que son inteligentes, queda la percepción de que proceden así por considerar, equivocadamente, que les reporta beneficios políticos. Predican que el gobierno interino ya está muerto, pero no tienen una opción viable para sustituirlo. Desearíamos que, incluso en beneficio de ellos mismos, fuesen más prudentes en sus declaraciones.

¿Por qué algunos disparan a discreción?

Desde luego hay quienes actúan de mala fe, como son los llamados alacranes. Este calificativo no se debe a que hayan participado en la farsa electoral de las parlamentarias, ya que algunos lo hicieron pensando que era la única opción. Son alacranes por sus declaraciones a favor del régimen o por haber aceptado que el Tribunal Supremo de Justicia les regalara las tarjetas de los partidos a los que pertenecían como miembros de segunda categoría. También son alacranes quienes se congraciaron con el régimen para obtener la legalidad de partidos de maletín. Sin embargo, tenemos la percepción que la mayoría de los usuarios de las redes disparan a diestra y siniestra por estar desorientados.

¿A qué se debe esta proliferación de compatriotas que abren fuego a discreción? Dejando de lado a los corruptos alacranes, pareciera que los compatriotas que disparan a discreción es por falta de comando con suficiente autoritas que guie hacia quién disparar, cuándo y con qué tipo de arma cívica. Este es un problema que se inició con la llegada de los rojos al poder. Los ciudadanos perciben que los líderes de entonces no actuaron con coraje para impedir la inconstitucional Asamblea Constituyente. Algunos tardaron en aceptar que Chávez violaba la Constitución y que había presos políticos, por lo que perdieron credibilidad. Sin embargo, tampoco la nueva generación ha logrado enamorar a los venezolanos, lo cual cuesta explicar.

¿Qué hacer?

La negociación está en marcha. Al frente de la misma está Gerardo Blyde, quien merece nuestra confianza. Ojalá logre unir al resto de nuestros representantes. Conseguir condiciones electorales de acuerdo con los estándares internacionales debe ser el objetivo primordial. Si el régimen no acepta, la negociación no debe continuar. Caso de que se logre, el segundo objetivo sería que acepte nueva elección parlamentaria y presidencial. De no haber acuerdo sobre estos dos últimos puntos, habría que exigir compromiso de fecha para realizar un referendo revocatorio presidencial sin trabas para la recolección de firmas.

Los puntos de los presos políticos, de los exiliados y de la ayuda humanitaria no pueden obviarse. De nuestro lado es imprescindible prepararnos para las regionales, seleccionando candidatos apoyados por todos. En el supuesto de que la negociación fracase, la dirigencia opositora debe decidir unánimemente si participa o no en las regionales. Una vía podría ser consultar a los electores si quieren o no votar bajo las condiciones que imponga el CNE. Si todo fracasa, nuestros dirigentes deben someterse a un proceso de legitimación.

Como (había en botica)

Por presentar foto del exministro Rodríguez Chacín y su esposa conversando con la narcoguerrilla de la FARC y por informar sobre la derrota que sufrió la Fuerza Armada de Padrino López y de Ceballos, fue motivo para que Maduro ordenara imputar y apresar a Javier Tarazona, Rafael Tarazona y a Omar García, de la ONG de Derechos Humanos Fundaredes, por traición a la patria, terrorismo e incitación al odio. Además de este atropello, no les permitieron la asistencia de sus abogados.

El Informe actualizado de Michelle Bachelet señala que siguen las torturas en nuestras cárceles.

La dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua continúa violando los derechos humanos.

Lamentamos los fallecimientos de Enrique Zabala, Gustavo Marcano, Rolando Cubillán y de Humberto Gómez Acuña, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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El papel de los trabajadores petroleros, por Eddie A. Ramírez S.
Por defender a nuestra empresa y a la democracia los trabajadores petroleros perdimos nuestra carrera en Pdvsa, jubilación, prestaciones y el fondo de ahorros. Pero tras 19 años seguimos comprometidos en la lucha por la democracia

 

¿Cuál debe ser el papel de los trabajadores petroleros dentro de la sociedad venezolana? ¿Cómo son percibidos? ¿Por qué participaron en el conflicto político iniciado con la llegada de Hugo Chávez al poder? Sea propicio un aniversario más de la creación de la Asociación Civil Gente del Petróleo y de Unapetrol para aportar alguna información para el conocimiento de nuestra principal industria y su relación con el resto de nuestros compatriotas.

Época de las transnacionales

Inicialmente, las compañías extranjeras explotaron a los trabajadores y evadían impuestos. Las huelgas realizadas por obreros en 1925 y 1936 por reivindicaciones socioeconómicas, así como la Ley de Hidrocarburos de 1943, corrigieron en parte esta situación. Gradualmente las trasnacionales se percataron de que estaba en su interés mejorar las relaciones con su personal. Construyeron campos residenciales y deportivos, comisariatos, planes de vivienda y de jubilación y aumentaron sueldos y salarios. Establecieron becas y el personal venezolano fue ascendiendo de acuerdo con su formación y méritos. Además, establecieron programas de responsabilidad social.

Período 1976- 2002

Pdvsa y filiales continuaron con la política de personal de las transnacionales y mantuvieron los mismos beneficios. Como las ciudades alrededor de las cuales había actividad petrolera habían progresado, gradualmente se inició un programa de eliminación de los campos petroleros. Los presidentes de Pdvsa fueron nombrados por mérito, pero también por la cercanía a los presidentes de la república. Cuatro de los presidentes no tenían experiencia petrolera, pero eran reconocidos por sus logros gerenciales. En unos pocos casos se violó la meritocracia y se contrataron trabajadores recomendados. En los últimos años se consultaba al ministerio de Energía y Minas para designar a presidentes y directores de las filiales. Se produjeron algunas grietas menores. Pdvsa llegó a ser una gran compañía.

Percepción de la empresa

El venezolano nunca se ha identificado con su principal empresa, solo se conformaba con saber que era la segunda petrolera del mundo. La percepción de que era una caja negra, un Estado dentro del Estado y que no contribuía al desarrollo del país era un sentimiento mayoritario, a pesar de que había una Contraloría Delegada de la Contraloría General de la República, una gerencia de auditoría interna, los planes y resultados debían contar con la aprobación del Ministerio de Energía y Minas, y presentaba informes trimestrales y anuales que eran públicos.

Tenía que entregar al accionista sus ingresos y este autorizaba las inversiones y gastos, además de un monto para programas de responsabilidad social alrededor de sus áreas operativas, relacionados con educación, salud, cultura, infraestructura, ambiente y agricultura. Se puede entender que los políticos de extrema izquierda distorsionaran la realidad, pero extraña que el venezolano común no se preocupara por averiguar la verdad. Desde luego, cabe a los petroleros parte de la culpa por no informar adecuadamente.

Percepción sobre los petroleros

Se criticaba que tenían sueldos exageradamente altos, aunque si hubiesen sido extranjeros eso no se mencionaría; buenos planes médicos, de adquisición de vivienda y de jubilación; que eran prepotentes y que vivían alejados de la problemática del país. Realmente los sueldos estaban dentro del 75 percentil de las mejores empresas de Venezuela, el plan médico y de viviendas era muy bueno, como corresponde a una empresa que debe tener responsabilidad social con sus trabajadores. El plan de jubilación era contributivo y muy inferior al de la mayoría de las instituciones del Estado. La acusación de prepotencia tiene mucho de verdad, aunque no es exclusiva de los petroleros.

¿Indiferentes al acontecer nacional y quinta columna de las transnacionales?

Los trabajadores petroleros teníamos conciencia de que era importante para el país que su principal industria se manejara como un negocio, sin injerencia política partidista. Por ello, durante la etapa de una democracia imperfecta, pero perfectible, nos abocamos exclusivamente al trabajo. En febrero del 2002 comprobamos que el presidente Chávez quería poner a Pdvsa y filiales al servicio de su proyecto político, por lo que reaccionamos en defensa de la empresa y, después de conversaciones sin resultado, iniciamos un paro el 5 de abril. Aclaramos a quienes sostienen que los petroleros eran instrumento de las transnacionales y actuaban en defensa de estas, que los siete trabajadores despedidos con el pito el 7 de abril, así como la mayoría de los casi 23.000 despedidos posteriormente, nunca trabajamos con las compañías extranjeras, y quienes trabajaron en ellas también evidenciaron los mismos principios y valores en defensa de los intereses de Venezuela.

Después de que Chávez regresó al poder, el 14 de abril, pidió perdón, reenganchó a los siete despedidos y a los jubilados prematuramente, los petroleros decidimos que había que hacer algo. A principios de julio creamos la Asociación Civil Gente del Petróleo, para contribuir a mejorar la relación petróleo-sociedad, y el sindicato Unapetrol para la defensa de los trabajadores, ante la arremetida que era de prever. Ante el paro cívico del 2 de diciembre del 2002, Gente del Petróleo y Unapetrol no convocaron a sus miembros, sino que estos se sumaron motu proprio. Algunos nos criticaron porque no éramos quiénes para desatar una huelga que podría derrocar al gobierno. La respuesta es sencilla: por mandato constitucional, todos estamos obligados a contribuir a la restauración de nuestra Carta Magna cuando esta es violada, como era y es evidente. 

A raíz de los despidos, Gente del Petróleo y Unapetrol tuvieron que dedicarse prioritariamente a denunciar los atropellos del régimen, apoyar a los partidos políticos y al resto de la sociedad civil en la lucha para recuperar la democracia y contribuir en la elaboración de planes para recuperar la industria petrolera. Al frente de Gente del Petróleo estuvo Juan Fernández, desde el 2002 al 2004, quien esto escribe estuvo entre esa fecha y el 2014 y hoy la Coordinadora Nacional es Beatriz García. Tenemos delegados en 16 estados de la república y todos somos también miembros de Unapetrol, al frente del cual están Horacio Medina y Antonio Méndez. Por defender a nuestra empresa y a la democracia perdimos nuestra carrera en Pdvsa, quedamos sin jubilación, sin prestaciones y sin fondo de ahorros, pero después de 19 años seguimos presentes y comprometidos en la lucha por la democracia, sin aspirar a poder político alguno.

29-6-21

eddiearamirez@hotmail.com

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Matar o tergiversar el pasado, por Eddie A. Ramírez S.
Matar o tergiversar el pasado es una deshonestidad intelectual y, en algunos casos, solo contribuye a revivir odios 

 

Matar el pasado es hoy el pasatiempo de gobiernos, grupos religiosos y políticos, así como de ciudadanos en general que juzgan inquisitorialmente el pasado con los valores que cada quien tiene actualmente. En cualquier momento alguien promoverá destruir las pinturas en que aparece Prometeo robando el fuego a los dioses para entregarlo a los hombres, argumentando que ese elemento causa daños. Otros propondrán derribar las estatuas de Watt porque su popular máquina de vapor funcionaba con carbón y este mineral contribuye al calentamiento global.

Siempre habrá un idiota que identifique a un supuesto o real enemigo de la humanidad a quien hay que borrar del planeta, obviando la época y circunstancia en que ocurrieron los hechos.

Cabe recordar que ese espíritu iconoclasta ha estado presente en todas las culturas. Lo inaudito es que siga ocurriendo ya bien avanzado el siglo XXI.

El pasado, con sus más y sus menos, no puede cambiarse. Lo procedente es aprender de los errores para no repetirlos. Así como explicar a las nuevas generaciones el porqué de los hechos y sus causas. El levantar o retirar estatuas o monumentos de alguien no debiera ser potestad de los políticos o de cualquier grupo, sino de las academias de la historia, con lo cual disminuirían las controversias y posibles injusticias. 

Recientemente, la ira de los nuevos  iconoclastas ha estado dirigida en contra de quienes incurrieron en maltrato, real o supuesto, a los primeros pobladores de nuestro continente y contra los que apoyaron la esclavitud. Desde luego que ambos hechos son condenables y nadie puede apoyar a quienes cometieron esos delitos, pero estos deben ser demostrados y, caso positivo, evidenciar esos malos ejemplos ante las nuevas generaciones.  

¿Se justificaba o no la destrucción o el retiro de las estatuas de Cristóbal Colón en Caracas, de Gonzalo Jiménez de Quesada en Bogotá, de Fray Junípero en California y de John Mac Donald y Ryerson en Canadá, por el supuesto o real atropello a los aborígenes? No es el propósito, ni somos los indicados para pronunciarnos sobre la inocencia o culpabilidad de los citados. Solo señalar que es improcedente intentar borrarlos de la historia. Una opción es colocar, al pie de las estatuas, una placa señalando sus contribuciones y sus errores.

Otro caso es el de Lee y sus generales de la Confederación que pelearon en defensa de la no abolición de la esclavitud. Evidentemente, ellos no solo defendieron una causa injusta, sino que causaron muerte y destrucción al ir a la guerra. Al igual que algunos dictadores, quizá lo adecuado es retirar sus estatuas a un museo, con un resumen de lo censurable de sus conductas.

En Venezuela, el derribo de estatuas y cambios de nombre no ha sido por el activismo de grupos de ciudadanos, sino por decisión arbitraria del régimen de Chávez-Maduro.

Por razones políticas cambiaron el nombre del Parque Rómulo Betancourt, por el de Francisco de Miranda; la central hidroeléctrica Raúl Leoni la rebautizaron Simón Bolívar y la conocida como La Vueltosa le pusieron el nombre del guerrillero castro comunista Fabricio Ojeda.

El cerro Ávila lo llamaron Wuaraira Repano y el Salto Ángel lo convirtieron en Churún Merú, aunque los indígenas lo conocen como Karepakupai Merú. El otrora estado con el nombre del prócer civil José María Vargas lo rebautizaron como La Guaira. La autopista Francisco Fajardo, ahora es Guaicaipuro, evidenciando ignorancia sobre quién fue el mestizo Fajardo nacido en Margarita.

Ahora, con motivo del bicentenario de la Batalla de Carabobo, la secretaria del Consejo Nacional de Universidades, Yadira Córdoba, y otros miembros redactaron un acuerdo dando méritos a Chávez “por haber revelado la verdadera dimensión del 24 de junio 1821”; omite la figura de Páez y de los próceres civiles. Y sobredimensiona el papel de los militares en la gesta de independencia.

Amalio Belmonte, secretario de la Universidad Central de Venezuela, salvó su voto y anunció que esa casa de estudios redactará su propio acuerdo, “desde una perspectiva académica, histórica y doctrinaria “

Sea propicia la celebración del bicentenario de la Batalla de Carabobo para que nuestro ejército evidencie que es “forjador de libertades”, como se autodenomina, en el sentido de “constructor o que dio la primera forma” a la libertad, y no en la otra acepción del diccionario de “fingir o simular” libertades.

Recordamos a los rojos que Leningrado hoy se llama Petrogrado o San Petersburgo y que Stalingrado es Volgogrado. Matar o tergiversar la historia es una deshonestidad intelectual y, en algunos casos, solo contribuye a revivir odios. Lo que procede es visualizar el futuro y resolver los problemas de pobreza, migraciones, drogas y violación de los derechos humanos.

Como (había) en botica

Después de un obligado receso, la Fundación Servicio Para El Agricultor (Fusagri) reinicia actividades cumpliendo con los objetivos del desarrollo sostenible, dentro de la propuesta de bioeconomía. En su página web ofrece información al respecto. Fusagri, anteriormente Servicio Shell Para El Agricultor, marcó un hito en la agricultura venezolana desde 1952, con la modalidad de investigación en las fincas de los agricultores y asistencia técnica, así como cursos nacionales e internacionales. Realizó importantes contribuciones en control de malezas, insectos y enfermedades, manejo integral de cuencas hidrográficas, producción de hortalizas, durazno, cítricas y uvas. Distinguidos ingenieros agrónomos como Luis Marcano Coello, Mauricio Báez, Jesús Silva Calvo, Héctor Ayala, Luis Bascones, Ernesto Doreste y Pompeyo Ríos, lamentablemente fallecidos, fueron, con muchos otros, pilares de esta institución. Al frente de la misma está hoy Luis Marcano González. Le deseamos mucho éxito.

Recientemente, también en el sector agrícola, destacan los aportes de los ingenieros agrónomos Adalberto Gabaldón con sus programas sobre Evolución ambiental, y de Felipe Baritto con Economía de la sostenibilidad, ambos ubicables en Youtube. El sector agrícola y el petrolero deben ser la base de la recuperación de Venezuela.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

22-6-21

eddiearamirez@hotmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Oposición atípica, por Eddie A. Ramírez S.

En 1940, tal día como ayer, los alemanes entraron a París. Durante los primeros meses de la declaración de la guerra, los parisinos no la tomaron en serio y se referían a la misma como una  drôle de guerre, que puede traducirse como una guerra atípica, cómica o que sorprende, algo así como lo que sucede con nuestra oposición. En La caída de París, Herbert Lottman documenta que los alemanes sometieron a Francia no solo por el poderío de su ejército, sino también porque el alto mando francés no entendió los cambios en estrategia y en armamento operados después de la primera guerra mundial. También influyó la rivalidad entre los generales y, por si fuera poco, el sabotaje inicial de los comunistas por el pacto de no agresión entre Alemania y Rusia.

Guardando las distancias, la narcodictadura de Chávez-Maduro se mantiene por el apoyo de la Fuerza Armada y del poder Judicial, pero también porque nuestra oposición atípica no logra cohesionarse alrededor de una opción viable para salir del régimen.

Evidentemente, el régimen hará lo posible por no entregar el poder. Ante esta perspectiva la solución es compleja, con argumentos a favor y en contra de las posibles opciones. Sin embargo, eso no debe ser impedimento para que todos apoyemos una de ellas. Aunque han sido discutidas por distinguidos analistas, nos permitimos opinar al respecto.

Opción insurrección popular

Es deseable porque es un derecho ciudadano. Ante tantas necesidades y malestar, extraña no se haya producido una huelga general indefinida. Sin embargo, hay que considerar que comerciantes e industriales temen, justificadamente, que los paramilitares rojos saqueen sus negocios. Además, con el paro cívico de diciembre del 2002, muchos negocios quebraron y miles de trabajadores perdieron sus empleos. Tampoco ocurren manifestaciones masivas como en años pasados por la represión brutal, con saldo de venezolanos asesinados, heridos, encarcelados y torturados. El ciudadano percibe que ese camino produjo dolor. Además, una dirigencia opositora dividida desestimula estas acciones.

Opción insurrección militar

Algunos opositores tienen reticencia a una intervención de nuestros militares, esgrimiendo que después se pueden quedar con el poder. Esta excusa tiene poca base. Desde que se creó la Fuerza Armada, los militares solo se apropiaron de la presidencia el 24 de noviembre de 1948. Esta sería la opción menos traumática y es una obligación constitucional, pero depende de los militares. Muchos están presos, otros exiliados o pasados a retiro. El capitán de corbeta Acosta fue torturado hasta causarle la muerte.

La disciplina militar se basa en que el superior manda y subalterno obedece, lo cual dificulta que una intervención tenga éxito sin participación del Alto mando. Otra posibilidad es una acción conjunta de una fuerza militar externa dentro del concepto de obligación de proteger, pero es evidente que ningún país quiere involucrarse. Algunos proponen una invasión de militares y civiles exiliados, lo cual evidencia buenos deseos, pero no es realista.

Opción Asamblea Constituyente

Cabe preguntar si es para cambiar el poder Ejecutivo o para cambiar la Constitución, y si este es el momento apropiado. Una Constituyente originaria tiene el riesgo de que el resultado es impredecible. Quizá lo procedente es reformar la Constitución cuando se hayan resuelto los problemas que aquejan a los ciudadanos. Sus proponentes tienen razón cuando afirman que es imprescindible cambiar el actual sistema centralizado.

Opción referendo revocatorio

Esta opción es atractiva, ya que el CNE no puede negarla, aunque pondrá obstáculos. Tiene el escollo de que el 20 por ciento de las firmas deben recogerse en puntos escogidos por el CNE, y el recuerdo de las represiones por las listas Tascón y Maisanta. Descalificarlo porque ya esa pregunta se realizó en las consultas populares es no entender que las mismas fueron importantes desde el punto de vista político, pero sin las herramientas para ejecutar el mandato.

Opción negociar con el régimen

Negociar es lo propio de seres civilizados. El que se negocie con criminales no significa reconocerlos, ni es pecado. Maduro es un usurpador, pero está en Miraflores. Evidentemente, el interés del régimen es ganar tiempo. Quizá podamos conseguir algo por presión del mundo democrático, en cuanto a condiciones electorales para las regionales y para un posible referendo revocatorio. Desde luego hay que insistir en elección presidencial y parlamentaria. Se entiende el pesimismo. Sin embargo, hay que intentarlo.

Opción electoral regional

No resolverá los problemas y las condiciones son de ventajismo para el régimen por tener inhabilitados a candidatos de la oposición y despojado de su tarjeta a varios partidos para otorgarlas a colaboracionistas. ¿Permitirá el CNE una tarjeta única de la oposición o devolverá las tarjetas a sus dueños legítimos? ¿Se comportará el CNE como organismo respetuoso de los derechos del votante? No fueron invitados como observadores la Unión Europea, ni a la OEA, que son quienes tienen experticia electoral. Solo vendrán algunos invitados en calidad de acompañantes. El régimen podrá anular gobernaciones que gane la oposición, como hizo con las de Bolívar y del Zulia. Se percibe que varios partidos consideran que deben participar, pero el reto que tienen es incentivar a los electores. Para entusiasmar deben, por lo menos, presentar buenos candidatos apoyados por todos.

Cierto que parece contradictorio habernos abstenido en las farsas del 2018 y del 2020 y ahora votar; además sería reconocer a la usurpadora Asamblea Nacional que eligió al actual CNE. Sin embargo, hay que entender que estamos ante un problema político y no legal, ni moral. Como tal debe discutirse. Por ahora, lo prudente es esperar a ver si sale algo positivo de las negociaciones. Sin embargo, el tiempo apremia y quizá lo acertado sería seleccionar los candidatos y, posteriormente decidir si votamos o no. Seguir desunidos da la impresión de una oposición atípica, por decir lo menos. 

Como (había) en botica

El exgobernador Ramón Martínez fue un furibundo chavista que atropelló a la Gente del Petróleo y de Unapetrol. Hoy está preso. Exigimos se le respete el derecho a la debida defensa.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

15/6/2021.

eddiearamirez@hotmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Militares: pasado, presente y futuro, por Eddie A. Ramírez S.
Para perpetuarse en el poder, el teniente coronel Hugo Chávez decidió purgar y corromper a una institución que se había profesionalizado y  respaldaba la democracia

¿Cómo ha sido la actuación de nuestros militares, desde el siglo XX a la actualidad, en cuanto a violaciones de los derechos humanos y a la corrupción? ¿Qué los ha motivado a insurgir en contra de los gobiernos, democráticos o dictatoriales? ¿Qué factores han incidido en los cambios operados en la institución? ¿Cuál será el futuro de la Fuerza Armada cuando tengamos un gobierno democrático?

 Represión y corrupción durante las dictaduras del siglo XX

En tiempos del general Juan Vicente Gómez la represión estuvo a cargo de la policía. La llamada Sagrada era temible. Gómez fue un gran corrupto y su entorno se enriqueció descaradamente con el otorgamiento de concesiones petroleras. El general Pérez Jiménez utilizó a la Seguridad Nacional como cuerpo represor. Una excepción fue cuando unos campesinos protestaron en Turén con violencia y fueron reprimidos con uso desproporcionado de fuerza por guardias nacionales. Los hombres de uniforme no se mancharon de sangre. El dictador fue un corrupto, al igual que algunos de su entorno, pero este flagelo salpicó a pocos militares.

 Represión y corrupción durante la república civil

Durante los cuarenta años de la república civil hubo torturados y desaparecidos en los Teatros de Operaciones militares para combatir a la guerrilla terrorista castrista. En los mismos también había funcionarios civiles de la Digepol y del Sifa. Por otra parte, la extrema izquierda califica inadecuadamente de masacre a los enfrentamientos del ejército con grupos armados, tales como en Cantaura. En el caso de El Amparo, sí pareciera haber evidencias de una masacre a pescadores. La represión con motivo del llamado Caracazo fue desproporcionada. Los saqueos desbordaron a la policía y los soldados no tienen entrenamiento para controlar estas acciones. Culpar a los oficiales es injusto. Nuestros presidentes fueron honestos, pero sí se produjeron casos de corrupción. La compra de armamento con comisiones estuvo sobre el tapete.

 Represión y corrupción durante la dictadura del siglo XXI

A partir de los sucesos del 11 de abril del 2002, la Fuerza Armada se derrumbó como institución. El Plan Bolívar 2000 fue fuente inicial de corrupción de muchos militares, y el manejo de empresas del Estado dio pie a infinidad de casos de corrupción. Las violaciones a los derechos humanos se convirtieron en la regla, especialmente por parte de la Guardia Nacional y de la Dirección de Contrainteligencia Militar. 

¿Cómo pudo suceder este cambio drástico?

Para perpetuarse en el poder, el teniente coronel Hugo Chávez decidió purgar y corromper a una institución que se había profesionalizado y  respaldaba la democracia. Para ello, puso presos, torturó, asesinó, obligó a exiliarse y pasó a retiro a cientos de oficiales institucionalistas; empleó a muchos en puestos administrativos para corromperlos y hacerlos sumisos. Y ascendió a los mediocres.

Sobre el tema de los ascensos cabe recordar que entre 1941 y el 2002, solo Eleazar López Contreras había sido ascendido a general en jefe. El 18 de octubre de 1945 fueron pasados a retiro numerosos oficiales que no eran de escuela. En esa fecha, solo había media docena de mayores. Pérez Jiménez llegó a general de división y los generales de brigada no pasaban de una docena, ascendidos por mérito.

La Constitución de 1999 le dio potestad al presidente de la república para ascender a coroneles y generales. El argumento fue que los oficiales hacían lobby ante los políticos para ser incluidos en la lista de ascensos. Lo cual fue cierto en unos pocos casos. Cabe mencionar que Chávez-Maduro han ascendido a siete generales en jefe y a cuatro almirantes en jefe. Los mayores generales, de división y de brigada, almirantes, vicealmirantes y contralmirantes abundan como la arena, ocupando cargos por debajo de su nivel o al frente de empresas estatizadas, todas quebradas.

Ese exorbitante número de generales mediocres ha permitido la politización de la institución y que la narcoguerrilla colombiana se apodere de parte de nuestro territorio.

La derrota sufrida por nuestra Fuerza Armada en Apure es vergonzosa, casi tanto como las declaraciones del general en jefe Remigio Ceballos de que “Maduro lideró el rescate de los rehenes”. Allí no hubo rescate, sino destape, porque se destapó el contubernio con la guerrilla.

Los militares y la política

Alguien dijo que los militares aspiran a que su último ascenso sea la presidencia de la república. Esta exageración se deriva de los numerosos intentos de golpes de Estado. Desde la creación del ejército moderno, hubo muchas insurrecciones militares. Solo tres tuvieron éxito, el 18 de octubre de 1945, el 24 de noviembre de 1948 y el 23 de enero de 1958.  Únicamente el primero fue sin participación del Alto Mando militar

Después de 1958 hubo dos tipos de insurrecciones militares. Las de Carúpano y Puerto Cabello fueron por influencia y participación de militares captados por la extrema izquierda guerrillera. Las otras fueron lideradas por militares descontentos con la situación política, que se levantaron en armas, equivocadamente, por creer que son los llamados a enderezar los entuertos de los políticos. Los militares solo deben intervenir cuando se viola la Constitución, como en la actualidad. Lamentablemente, el Alto Mando es todo rojo. ¿Se requerirá otro 18 de octubre?

 ¿Qué debe hacer un nuevo gobierno con la Fuerza Armada?

Hoy el peligro no son los ejércitos de países vecinos. La gran amenaza es la narcoguerrilla colombiana y venezolana. El tipo de armamento debe ser adecuado a la nueva circunstancia, donde aviones Sukhoy, submarinos y tanques pesados no se justifican. Tenemos entendido que distinguidos oficiales retirados tienen propuestas al respecto. Habrá que enjuiciar a los corruptos, dosificar los ascensos de acuerdo a méritos y a las plazas vacantes y reducir el cupo de ingreso. Eliminarla no es conveniente.

Como (había) en botica

Apoyemos a los valientes estudiantes que iniciaron las caminatas de protesta  RutaXVzla.

Rechazamos los atropellos al distinguido escritor Rafael Rattia.

Lamentamos los fallecimientos de Jorge González, Edgar Bermúdez, Benigno Zambrano, Juan Carlos Rodríguez y Dagoberto Jordán, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Conciliar planes de recuperación con los políticos, por Eddie A. Ramírez S.
Contamos con planes de recuperación, con recursos humanos calificados y confiamos que haya la voluntad política para no repetir errores

 

Venezuela tuvo un crecimiento económico importante a partir de 1945, pero en los últimos años de la república civil se inició el descenso  como consecuencia del clientelismo político y de la corrupción. Posteriormente, la marabunta roja arrasó con lo bueno que quedaba y terminó de destruir lo que ya estaba en decadencia. Ahora, una vez salgamos de la misma, tendremos la oportunidad de reconstruir el país. Contamos con planes, con recursos humanos calificados y confiamos que haya la voluntad política para no repetir errores.  

¿Cuáles son los principales factores limitantes?

1. El Estado no dispondrá de suficientes recursos para reconstruir todos los sectores. La industria petrolera, principal fuente de ingresos, está en el suelo, con una producción de solo unos 400.000 b/d. Continuará la escasez de combustibles, ya que nuestras refinerías están operando intermitentemente y con muy baja producción.

2. Ningún ente financiero externo otorgará préstamos para recuperar el negocio de los hidrocarburos.

3. Las empresas eléctricas, del hierro y del aluminio están quebradas, pero tienen la ventaja de que operan con muy baja emisión de gases de invernadero.

4. Las invasiones de fincas y de empresas, la escasez de insumos e inseguridad personal han postrado la producción agropecuaria, por lo que habrá que importar un elevado porcentaje de alimentos.

5. El alto porcentaje de pobreza obligará a ciertos subsidios directos.

¿Existen los planes?

El gobierno interino del presidente Guaidó ha estado divulgando el Plan País, elaborado por profesionales de todas las áreas. El mismo constituye una base que se debe ir ajustando. Las cifras del régimen no existen o están adulteradas, por lo que el plan tendrá que sufrir algunas variaciones en cuanto al tiempo de ejecución y metas. Además, en diferentes foros se han presentado propuestas en la misma dirección o que complementan el mencionado plan.

Cabe mencionar los más recientes, organizados por Venamérica y la Venezuelan American Petroleum Association, por el grupo Orinoco y por Vente Venezuela. Gracias a los mismos, los ciudadanos hemos podido discutir los planes elaborados por distinguidos profesionales, que en algunos casos difieren en matices no relevantes. El punto sobre el cual pareciera haber cierta discrepancia es sobre el mayor o menor énfasis del papel del Estado, pero todos coinciden que no puede ser como en el pasado y, mucho menos, como en el presente.

Reconstruir lo devastado

Sin duda, todavía contamos con los recursos humanos calificados para elaborar, afinar y ejecutar los planes. Sin embargo, hay que apurar el paso, ya que los años no perdonan y es evidente la escasez de maestros y profesores en todos los niveles del sistema educativo, con su incidencia en la calidad de la enseñanza. Además, es imprescindible un compromiso del sector político.

Como es obvio, no es suficiente contar con recursos humanos preparados y con planes.

Tiene que haber una voluntad política para que se aprueben los planes, se mantengan los mismos en el largo plazo con los ajustes que se requieran y  sean ejecutados por los mejores. Desde luego, es imprescindible que el Estado deje de ser empresario. No es asunto de ideología, sino que la destrucción del país ha sido tal, que el Estado tendrá que dedicar los escasos recursos a reconstruir los sistemas de salud, educación e infraestructura.

El sector político

Lo anterior es letra muerta si no logramos cambiar al gobierno de facto. El Acuerdo de Salvación Nacional presentado por el presidente interino Guaidó contempla: elecciones presidenciales, parlamentarias y regionales libres, con observación internacional. Entrada de las vacunas y de la ayuda humanitaria, libertad de presos políticos y regreso de exiliados, y justicia transicional. ¿Es razonable oponerse a este acuerdo y solicitar el cambio de la dirigencia, o lo sensato es cerrar filas para apoyarlo? 

¿Qué se puede objetar a este acuerdo? Algunos se oponen alegando que con delincuentes no se negocia, y que otras veces el régimen se burló de los acuerdos. Entendamos que es necesario intentar negociar para aliviar los padecimientos de millones de compatriotas. ¿Puede que esas negociaciones fracasen, que el régimen no acepte lo esencial o que acepte, pero no cumpla? Claro que sí, es muy probable. Sin embargo, hay que intentarlo las veces que sea necesario, a menos que tengamos la posibilidad de una insurrección popular, una intervención de nuestros militares o extranjera dentro de los acuerdos de proteger, lo cual es posible, pero muy poco probable.

Otra objeción es sobre la llamada justicia transicional, sobre la cual varios defensores de derechos humanos alegan, con razón, que la justicia no se negocia. Es loable que haya quienes defiendan estos puntos de vista. La pregunta es si para intentar castigar a unos cuantos delincuentes hay que permitir que millones de compatriotas sigan sufriendo. Por otra parte, ojalá quien esto escribe se equivoque, pero en los tribunales casi siempre solo pagan los de menor rango.

Por ahora, lo prudente es no enfrascarse en una discusión sobre si se debe o no votar en las regionales. Esperemos a ver si avanzan las negociaciones. Los rectores del CNE, Enrique Márquez y Roberto Picón, han dado declaraciones muy infelices, por decir lo menos. Sobre la solicitud del referendo revocatorio entendemos las objeciones, pero no lo descalifiquemos a priori. Salir del régimen es un asunto político, no legal. Cerremos filas.

Como (había) en botica

Nuestro embajador en Canadá, Orlando Viera-Blanco, está muy activo. El gobierno canadiense decidió apoyar las denuncias contra el régimen ante la Corte Penal Internacional; ahora realiza gestiones para que se aplique a los venezolanos una cuota de refugiados como existe con los sirios.

Lamentamos los fallecimientos de Howard Méndez, de Levi Rincón y de Henry Uzcátegui, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

eddiearamirez@hotmail.com

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