Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie A. Ramírez S.

Surgimiento y caída de nuestras dictaduras, por Eddie A. Ramírez S.

Nuestras dictaduras siempre caen… Foto: Demonio medieval, fragmento. Museo Lázaro Galdiano. Foto Carabo Spain en Pixabay

Tal día como hoy, 24 de noviembre de hace 72 años, Venezuela cayó en manos de una dictadura militar. Cabe preguntar qué factores precipitaron ese hecho y cuáles hicieron posible que esa dictadura fuese posteriormente derrocada. ¿Por qué unas veces nuestros militares dan un golpe de Estado a un presidente constitucional y otras derriban a un tirano? Guardando las distancias, quizá algunas lecciones de esos sucesos puedan ayudarnos a salir del totalitarismo rojo.

Recordemos que después del derrocamiento del general Medina Angarita, en octubre de 1945, se estableció la Junta Revolucionaria de Gobierno, integrada por cuatro militantes del partido Acción Democrática (AD), un independiente muy cercano a ese partido, y dos militares. Ese trienio 1945-1948 fue de mucha confrontación por inmadurez política y por imposición de una transición manejada por un solo partido político. Una primera lección es que las transiciones deben ser con inclusión de diferentes toldas políticas y con independientes. 

Al finalizar el mandato de esa Junta, que tuvo muchos logros, pero también muchos yerros, don Rómulo Gallegos asumió en febrero 1948 como presidente constitucional. Pero fue derrocado nueve meses después.

¿Qué factores influyeron en su defenestración? Del lado del partido de gobierno un primer error fue haber seleccionado como candidato al distinguido autor de Doña Bárbara, quien no era apropiado para sortear las dificultades heredadas. Un segundo factor fue que, inexplicablemente, hubo distanciamiento entre él y Rómulo Betancourt. El tercer factor fue que muchos de sus compañeros de partido eran novatos en la política y pecaban de jacobinos.

La lección que podemos extraer es que dentro de los demócratas tenemos que estar unidos. Que debemos apartar el fanatismo y tender puentes con quienes piensan diferente, pero no son corruptos.

Del lado de Copei y URD, integrantes de la oposición a Acción Democrática y a Gallegos, sin duda que no midieron las consecuencias de sus ataques despiadados a un gobierno recientemente electo. Ni el gobierno, ni la oposición se percataron de que ambos estaban de lado de la democracia. Y no fueron capaces de convivir.

La lección debe ser que se pueden tener diferencias en cuanto a cómo poner fin a la usurpación, pero el enemigo es Maduro.

Desde luego, descartamos a los dirigentes que apoyan la farsa electoral del 6D, por ser cómplices del totalitarismo. 

Por falta de tolerancia entre los demócratas, los militares intervinieron en 1948 basados en el errado concepto de que ellos son los llamados a enderezar entuertos. Inicialmente, mientras Delgado Chalbaud presidió la Junta Militar, hubo una dictablanda, si es que eso existe. Después de su asesinato, en noviembre de 1950, se impuso Pérez Jiménez y su barbarie.

Salir de la dictadura costó diez años, con saldo de numerosos demócratas asesinados, cientos de ciudadanos torturados, encarcelados o exiliados. El derrocamiento del tirano se produjo cuando las Fuerzas Armadas percibieron que los partidos políticos, intelectuales, fuerzas vivas y trabajadores en general estaban unidos. Debemos tener claro que los militares no deben insurgir contra gobiernos democráticos; pero sí tienen la obligación de intervenir para poner fin a un régimen que viola los derechos humanos y otros derechos constitucionales. 

La dictadura de Chávez-Maduro surgió por malos gobiernos anteriores y por  errores y apaciguamiento de la dirigencia opositora. Ahora, la Consulta vinculante es una opción para cohesionarnos en contra del régimen.

Argumentos tales como que ya se realizó una consulta exitosa el 16 de julio del 2017, es un razonamiento inmaduro. Hemos participado en numerosas  protestas masivas y el usurpador sigue en Miraflores ¿Acaso debemos suspender las protestas? ¡Claro que no! Algunos evaden su responsabilidad ciudadana alegando que esa consulta es para apoyar a un grupo de políticos corruptos. Esta afirmación no solo es injusta, sino que no toma en cuenta que el enemigo es Maduro. Un tercer grupo lo integran los eternos inconformes que critican cualquier acción que proponga nuestra dirigencia. Por último están los que alegan que esa consulta vinculante no surtirá efecto porque Maduro no acatará su resultado. Evidentemente que esto es cierto, pero es una herramienta más de protesta y presión nacional e internacional para contribuir a la caída de la dictadura. 

Los demócratas tenemos la obligación de apoyarla. Evidentemente no será fácil. El régimen pondrá mil y un obstáculos para que fracase. Quien se oponga es un indolente, tiene otros intereses non sanctos o está con la narcodictadura.

Como (había) en botica

Los demócratas deberíamos establecer un Día del Recuerdo y erigir un monumento sencillo en homenaje a los caídos en la lucha en contra de las dictaduras del siglo XX y lo que va del XXI.

Lamentamos el fallecimiento de nuestro amigo Ciro Padrón, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Amenazas endógenas a la democracia, por Eddie A. Ramírez S.

A veces  las amenazas a la democracia son más endógenas que exógenas. Es decir, provienen del propio sistema democrático y de los demócratas, y no de algún ambicioso con ideas autocráticas o contrarias a la democracia liberal, base de los principios y valores de la civilización.

El sistema democrático tiene la debilidad de la libertad de expresión que es, paradójicamente, también su fortaleza. La misma  permite divulgar ideas y programas que directa o indirectamente socavan la democracia. Con eso tenemos que convivir y neutralizar las malas prédicas con una mejor educación, buena gestión gubernamental, más y mejor democracia y con dirigentes sensatos.

Por parte de los demócratas es necesario aceptar que en el mundo existe una gran desigualdad social que es necesario reducir. Tenemos derechos, pero frecuentemente olvidamos que también tenemos deberes. Respetar las opiniones contrarias es fundamental para alimentar la democracia.

Cualquier ciudadano que se considere dueño de la verdad es un autócrata en potencia.

Perdimos la democracia en 1948, por no ser buenos ciudadanos. La recuperamos en 1958 y la volvimos a perder en 1999. Hace 72 años, el 24 de noviembre de 1948, se instauró una dictadura porque los venezolanos pecamos de intolerantes. Rómulo Betancourt reconoció la arrogancia de Acción Democrática durante el trienio 1945-1948 y escribió que existió una guerra civil incruenta y una manera casi bestial de embestirnos mutuamente los partidos. A las pocas horas de la intervención militar, tanto Caldera como Jóvito, líderes de los partidos de oposición Copei y URD,  justificaron esa acción.

La democracia establecida en 1958, empezó con buenos augurios, pero gradualmente se fue deteriorando. Concretamente, a partir de 1974 se inició la pérdida del rumbo. Los partidos se volvieron clientelares y se debilitaron al dividirse por diferencias en el liderazgo. Alianza Bravo Pueblo y Un Nuevo Tiempo se separaron de Acción Democrática; Convergencia, producto de la ambición de Caldera, surgió de Copei. Voluntad Popular nació de Primero Justicia.

Chávez no fue producto de la generación espontánea, ni del polémico sobreseimiento. Los venezolanos lo llevamos al poder, unos por acción, otros por omisión. Y todos por no exigir rectificaciones a la democracia. 

Una vez electo Chávez, pecamos por dejar hacer, dejar pasar. Fuimos alcahuetas o, si se quiere ser más suave, pecamos por apaciguamiento; como consta en el excelente libro de Miguel Martínez Meucci. En 1999 la oposición tenía mayoría en el Congreso, gobernaciones y alcaldías, y el TSJ no estaba en manos chavistas. Sin embargo, permitimos la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, que legisló rueda libre. De allí en adelante, las violaciones a la Constitución y especialmente a los derechos humanos ocurren a diario.

¿Hemos aprendido la lección? Lamentablemente, algunos dirigentes  tienden a incurrir en los mismos errores. Pareciera que no perciben cuál es el peso específico de sus opiniones dentro del grupo opositor, ofreciendo opciones atractivas, pero poco realistas, que alimentan a tuiteros ingenuos o mal informados. Los ciudadanos tenemos la obligación de ser intolerantes ante los atropellos del régimen y del grupo que usurpa el poder; pero no podemos serlo ante los chavistas no corruptos y mucho menos entre la familia democrática opositora.

Esta intolerancia quedó de manifiesto ante las elecciones en Estados Unidos. La simpatía por Trump o por Biden no debió descalificar su sistema electoral. Extraña el fanatismo al apoyar la declaración de fraude sin conocer cómo funciona ese sistema.

También la credibilidad ante las disparatadas teorías conspirativas, que van desde papeletas sin marca de agua, hasta computadoras en Alemania que cambiaron los resultados; así como a comparar a Tibisay y su corte con las elecciones organizadas de acuerdo a las leyes de cada uno de los 50 estados de la Unión.  

Depongamos la intolerancia. Unámonos alrededor de la consulta popular, no busquemos peros a la misma. Participar no será una llave mágica para salir del régimen, pero es la dirección correcta para contribuir a desencadenar su caída.

Como (había) en botica

Nicolás Maduro encomendó a la juez Carol Padilla y al  fiscal Elín León Aguilar para ejecutar órdenes de allanamiento, persecución, hostigamiento e incautación de bienes a los ciudadanos Arghemar Pérez, Jonathan López, Gabriel Gallo, Freddy Orlando, Romer Rubio y David Natera, designados por la Asamblea Nacional como miembros ad honorem del Consejo Nacional de Defensa Judicial, creado para recomendar estrategias que eviten la pérdida de activos del Estado en el exterior. Sus domicilios fueron saqueados y la persecución y detenciones se extendieron a sus familiares.

El presidente Trump con su antipolítica y la cúpula republicana que lo apoya le hacen daño a la democracia estadounidense.

¡Bravo por la joven directora de orquesta Glass Marcano!

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Las trompadas de los trumpistas, por Eddie A. Ramírez S.

Los humanos tenemos la tendencia a simpatizar con quienes piensan igual que nosotros y también con quienes nos apoyan en momentos difíciles. Por ello, muchos practican aquello de con los míos, con razón o sin ella; y también el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Lo primero no es aceptable en un mundo civilizado. Lo segundo no siempre es una buena guía. Por otra parte, una cosa es sentir simpatía y otra apoyar o cortarnos las venas por alguien poco confiable. La relación entre el   presidente Trump y algunos venezolanos viene al caso.

¿Estamos agradecidos por el apoyo que Trump ha dado a nuestra lucha por la democracia? Claro que sí.

¿Es alguien por el que sentimos simpatía por ese apoyo o porque estamos convencidos de que su actuación en otros aspectos es positiva? ¿Actúa correctamente cuando descalifica a quienes piensan diferente? ¿Contribuyó a unir a la sociedad estadounidense o profundizó la división? ¿Es buena señal que un presidente actúe como un carrito chocón? ¿Tiene razón cuando predica que no cree en el calentamiento global, fenómeno aceptado por la mayoría de los científicos? ¿Está en lo cierto al afirmar que los epidemiólogos están equivocados sobre las advertencias del peligro de la covid-19? ¿Fue acertado salirse de la Organización Mundial de la Salud o era preferible permanecer e influir en los cambios que sean necesarios?

¿Debemos creer a Trump cuando antes de las elecciones anunció que habría fraude, lo cual ratificó cuando se vio aparentemente perdido? ¿Es esa la conducta de un demócrata o debió esperar el reconteo, si es que se justifica? En caso de detectar irregularidades significativas ¿lo procedente es decretar que hubo fraude o aportar pruebas y esperar decisión de los tribunales? 

Si desconocemos  lo que sucedió ¿es prudente apoyar la versión de Trump? ¿Realmente pensamos que el sistema electoral de USA es igual de tramposo que el nuestro? Sin duda que, independientemente de que la gestión del presidente Trump haya sido positiva para la economía, su ejemplo no es lo que se espera de un demócrata.

Algunos compatriotas nuestros han creído la versión del fraude anunciado por Trump, lo cual puede entenderse como un agradecimiento. Aun aceptando que pudiesen tener razón, lo que pareciera un exabrupto es que descalifiquen a quienes piensan que Biden-Harris es la mejor opción, así como a quienes consideran  que el sistema electoral de Estados Unidos garantiza el respeto al voto y que, cuando ocurren irregularidades, estas se detectan y corrigen.

Esa conducta agresiva cuando un resultado electoral no nos satisface no difiere de la de Chávez cuando perdió el referendo sobre la reforma constitucional.

Llama la atención que cuando el presidente (e) Guaidó y Leopoldo felicitaron a Biden, algunos juraron que eso era información falsa. Y cuando se confirmó que era cierto, un profesor universitario tachó a Guaidó de individuo sin principios, ni valores. ¿Cómo es posible que algunos compatriotas que están del lado de la democracia y son firmes opositores a Chávez-Maduro procedan con tanta intolerancia?

Por otra parte, afirmar que Biden es un peligro para la democracia de Estados Unidos y que Kamala Harris es de extrema izquierda es desconocer las trayectorias de ambos. ¿Habrá cambios con respecto a la política en relación a Venezuela? No lo sabemos. Lo prudente es esperar. Quien esto escribe se inclina más por favorecer una política de negociación, en la que se comprometan a los países que apoyan al régimen.

Desde luego, hay dudas sobre la actuación de Biden y se aspira a que aclare su relación con los negocios de su hijo. Sin embargo, sí complace la muy probable derrota de Trump, por considerar que es un peligro para la estabilidad mundial. Confiamos que se descarte pronto la hipótesis del fraude. Caso de que se confirme que la elección fue limpia y que Biden sea proclamado oficialmente, el partido Republicano debería retirar el apoyo a Trump por ser nocivo para la democracia y para el partido.

Complace que, muy probablemente, por primera vez la vicepresidencia la ocupará una mujer negra. Compartimos las palabras de Kamala: los estadounidenses votaron por la esperanza, la unidad, la decencia, la ciencia y la verdad. También en el llamado de Biden a sanar heridas. Mientras se aclara el panorama y cesan las pasiones, no nos demos trompadas entre nosotros. Concentrémonos en la Consulta.

Me permito sugerir escuchar el excelente editorial de Gladys Rodríguez  y leer los artículos de Ángel Lombardi Boscán, Fernando Rodríguez y de Ismael Pérez Vigil. También ver el muro de Gabriela Montero. Esta información puede contribuir a visualizar otra perspectiva.

Como (había) en botica

Felicitaciones al distinguido escritor venezolano Israel Centeno por la publicación de su libro Escrito con acento, disponible en Amazon.

La película Acosada en lunes de carnaval, de Malena Roncayolo, estrenada en el del 2002, está libre en Youtube y tiene plena vigencia.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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El temor del usurpador, por Eddie A. Ramírez S.

El único temor del usurpador es una oposición cohesionada alrededor de Guaidó. Foto Miguel Gutiérrez, @mgutierrezphoto / EFE.

El  usurpador vendió la idea de que Trump enviaría a los marines para deponerlo. Algunos venezolanos despistados o desesperados se tragaron esa fullería, a la que contribuyó el mismo Trump. Esa supuesta invasión nunca le preocupó a Maduro, pero sí le ha servido para distraer a tirios y troyanos. Quizá el Alto Mando militar también se comió el cuento, ya que sus integrantes confunden las estrategias de Sun Tzu, Clausewitz y del famoso florentino, con el contenido del Libro verde de Gaddafi.

Ahora, Diosdado Cabello se “percató” de que la Unión Europea le declaró la guerra a Venezuela. Unos dirán que eso no es cierto, ya que esos países se concentran en combatir el Sars-CoV-2. Además, cada uno de los miembros de esa Unión tiene también otros problemas. Así, el reino de España debe lidiar con la economía, con los grupos separatistas y con un caballo de Troya que tiene una coleta. Francia está en aprietos por la presencia de terroristas que equivocadamente siguen a un Islam que se parece más a la Inquisición,  que a las prédicas de Mohamed. Por su parte, Alemania debe arrastrar el pesado fardo de la economía de todos los miembros de la Unión. Sin embargo, algunos se tragan esa fábula.

Un estratega debe identificar quiénes son sus amigos y quiénes están en el otro bando. La usurpación cuenta con el apoyo de los integrantes de la nanomesa, que es más falsa que las mesas de ruleta de muchos casinos. También cuenta con los Caldera, no Rafael, sino Juan Carlos, que aceptan dinero venga de donde venga. Ahora, este personaje predica que hay que rotar la presidencia interina y limitar sus competencias, como forma distinta de hacer las cosas. Cabe preguntarle qué países reconocerían a un presidente (e) diferente a Guaidó. También, con quién se debe conversar para hacer distintas las cosas, si con él o con Ruperti, que es el que tiene los cobres.

Hay otro grupo, Soy Venezuela, que piensa que el mundo gira alrededor de ellos. Descalifica la consulta por considerar que apacigua las protestas. Ojalá se percate de que la desunión es la que desincentiva las protestas y desprestigia a algunos políticos. Hoy no caben actitudes ambiguas. Recordemos que Franco no aceptó la petición de Hitler de participar en la II Guerra Mundial, pero envió a la llamada División Azul a combatir del lado de los nazis y declaró a España como no beligerante, pero no quedó bien con  ninguna de las partes. Ante la consulta promovida por la sociedad civil todos los demócratas tenemos que comprometernos. La consulta debe tener éxito para que sea otra derrota para la dictadura totalitaria.

El régimen seguirá vociferando que un misil enviado por el presidente Duque  destruyó la única planta que habían logrado parapetar en la refinería de Amuay. Nuestras refinerías producían gasolina para el mercado interno y para exportación, así como gas licuado del petróleo, conocido popularmente como gas de bombonas. Sus trabajadores saben que las explosiones y otros accidentes se deben a falta de inversiones, de mantenimiento y de gerencia capacitada. Además, las fotos evidencian que la explosión se produjo de adentro hacia afuera y a nadie se le puede ocurrir sabotear una planta que es prácticamente chatarra y que opera pocos días al año.  

Al usurpador no le preocupa una invasión y solo le produce algo de insomnio la posición de la Fuerza Armada. Lo único que realmente teme es a una oposición cohesionada alrededor del presidente (e) Guaidó, que  logre una consulta exitosa y vuelva a entusiasmar a los ciudadanos para que pasen de protestas diarias, pero localizadas, a las multitudinarias de años anteriores. Por ello secuestra y coacciona al apreciado compatriota Roland Carreño y a otros relacionados con el equipo de Guaidó.

Hoy las condiciones para salir del totalitarismo son mejores que en el pasado. Los gobiernos democráticos apoyan la vía de elecciones presidenciales y parlamentarias transparentes, lo cual solo será posible con mayor presión de ellos y de nosotros.

Paralelamente, hay que incentivar una implosión, tendiendo puentes con quienes no piensan igual que nosotros, pero que están conscientes de la destrucción causada por Maduro y de la inviabilidad del régimen.  Lógicamente hay que seleccionar con quiénes se va a dialogar. Algunos   dirán que fue una ingenuidad confiar en un Mikel Moreno y  otros que fue inmoral pactar con un malandro. Sin embargo, algún acuerdo será necesario  con grupos no incursos en delitos ¿Utópico? Quizá. ¿Complicado? Evidentemente, pero no imposible. Entendamos que otras opciones son solo buenos deseos.

Como (había) en botica

¿Trump? No simpatizo con él por muchas razones.

El artículo de Gioconda Cunto de San Blas y el pronunciamiento de sus pares de la Academia  evidencian que Maduro intenta engañar con la supuesta medicina contra la covid-19.

Lamentamos el fallecimiento de Senen Silva, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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¡Bravo por las fugas!, por Eddie A. Ramírez S.

Apenas diferenciamos un bolero de un joropo, por ello este artículo no es sobre las fugas musicales y mucho menos sobre las de Bach, aunque en ellas da la impresión de que hay unas voces perseguidas y otras que persiguen. La historia de la humanidad narra muchas fugas famosas. Quizá la más traumática fue la de la bella Helena, que decidió irse con Paris a escondidas de su esposo Menelao. Allí ardió Troya. Otra fuga célebre que despertaba nuestro interés de adolescente fue la del Conde de Montecristo, quien burló a sus carceleros para consumar una venganza justificada.

En esta tierra que una vez fue de gracia, la pequeña historia reciente refiere muchos casos de fugas de presos políticos. En 1951, durante la dictadura de Pérez Jiménez, un comando logró rescatar del puesto de Emergencia de Salas al líder de la resistencia accióndemocratista Alberto Carnevali, quien estaba custodiado por agentes de la Seguridad Nacional.

En la etapa democrática iniciada en 1958, hubo varios alzamientos militares y frentes de la guerrilla castrocomunista. Como consecuencia, numerosos civiles y militares fueron capturados, sentenciados y encarcelados. A continuación mencionamos algunos casos de presos que lograron escapar.

Escapes en democracia 

1961, el teniente coronel Moncada Vidal y otros seis oficiales que eran trasladados de Puerto Cabello a Caracas, dominaron a sus custodios y desviaron el avión a Curazao.

1962, se escaparon del Hospital Militar el médico Rodolfo Hernández Miliani, el mayor Manuel Azuaje y otros.

1963, Teodoro Petkoff se fugó mediante una cuerda desde el Hospital Militar. En ese mismo año, el capitán de corbeta Jesús T. Molina Villegas, Fabricio Ojeda y Luben Petkoff se escaparon de la cárcel de Trujillo; y en diciembre Manuel Azuaje, el capitán de fragata Pedro Medina Silva, Germán Lairet y Gastón Carvallo se fugaron de la isla del Burro.

1967, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez y Guillermo García Ponce se escaparon del cuartel San Carlos por un túnel cavado de afuera hacia adentro.

1975 se escaparon de dicho cuartel Carlos Betancourt y otros 22 guerrilleros, mediante túnel desde adentro. Algunos de los citados fueron recapturados.

Todos fueron indultados o sobreseídos por los presidentes Leoni y Caldera. Ninguno estuvo más de cinco años preso.

Fugas en la dictadura de Chávez-Maduro

2002, durante la dictadura totalitaria de Chávez-Maduro, el doctor Pedro Carmona, quien había asumido la presidencia provisional de la república a raíz de la masacre del 11 de abril del 2002, logró escapar del apartamento que tenía por cárcel.

2006, del presidio militar de Ramo Verde se fugaron Carlos Ortega, presidente de la CTV; el coronel Jesús Farías y el capitán Rafael Farías.

2009, Nixon Moreno salió a escondidas de la Nunciatura Apostólica, donde estaba refugiado.

2017, recientemente, en noviembre de ese año, el alcalde mayor y principal dirigente del partido Alianza Bravo Pueblo, Antonio Ledezma, logró evadir a los vigilantes que custodiaban su apartamento en el que estaba preso.

2019, Iván Simonovis escapó en mayo, después de pasar 16 años preso.

Todos los casos citados desde el 2002 eran presos políticos que no habían cometido ningún delito.

La semana pasada, Leopoldo López, principal dirigente de Voluntad Popular, tomó la iniciativa de buscar la libertad. En febrero del 2014 fue acusado de promover protestas. Voluntariamente se entregó a la Guardia Nacional rodeado de miles de caraqueños. Lo sentenciaron a trece años y nueve meses. Estuvo incomunicado en el presidio militar de Ramo Verde. En julio del 2017 le dieron cárcel por casa. Y desde el 30 de abril del 2019 se refugió en la embajada de España, siendo aceptado como huésped. 

Todo preso político tiene derecho a fugarse, independientemente de que su causa sea o no válida.

En el caso de la dictadura de Chávez-Maduro se justifica, aun más, porque los presos no han tenido derecho a la debida defensa y han sido imputados y sentenciados por fiscales y jueces que obedecen órdenes de Miraflores.

Históricamente, los contrarios a los carceleros siempre aplaudieron a los fugados. Lamentablemente, hoy en medio de un régimen totalitario,  algunos que se dicen opositores menoscaban el valor de esos valientes que cayeron presos por luchar por la libertad de los venezolanos. Por ignorancia,  por mala fe o por deseos de figurar, disparan tuits a diestra y siniestra, con hipótesis tendentes a descalificar.

Desde luego que no pretendemos censurar la libertad de expresión, sino hacer un llamado a la sensatez. El enemigo es Maduro y sus palafreneros ¡Bravo por Leopoldo y por todos los presos políticos que se han fugado!

Como (había) en botica

El mayor general Ovidio Delgado Ramírez anunció a la ciudadanía que el ejército no distribuye papas porque hay escasez, pero que seguirá repartiendo leña a los venezolanos.

Ante la frustración por no capturar a opositores o por la fuga de alguno, el régimen detiene a familiares, amigos y relacionados. Esta vez le tocó a la señora Nubia Campos, por el delito de llevarle la comida a Leopoldo;  también al vigilante de la embajada, señor Neira ¡Qué miserables!

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Militares: víctimas y victimarios, por Eddie A. Ramírez S.

Fragmento de la serie Los culpables (El militar), 1965. Obra de Oswaldo Guayasamín.

Leer los casos de torturas a civiles y militares en las 443 páginas del Informe de la Misión Internacional Independiente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de septiembre de este año produce náusea, indignación, ira e incluso desconcierto.

¿Cómo es posible que seres, supuestamente humanos, se degraden a torturar a personas por el placer de hacer sufrir y para castigar a quienes piensan diferente? Estos victimarios, hombres y mujeres,  graduados en la Academia Militar, devinieron en degenerados. Algunos torturan directamente, otros presencian,  autorizan o se hacen de la vista gorda, contando con el visto bueno de jueces, fiscales y hasta de médicos que ocultan los efectos de las torturas.

Aquí solo nos referiremos al caso de los militares víctimas de sus propios compañeros de armas. Cabe recordar que durante la dictadura de Pérez Jiménez, los militares no participaron en asesinatos, ni torturas a sus compañeros, lo cual corría a cargo de la Seguridad Nacional.

Cuando Rómulo Betancourt, los responsables de insurrecciones fueron juzgados y algunos sentenciados. Este presidente otorgó sobreseimiento a un grupo de civiles, pero a ningún militar. Raúl Leoni indultó o sobreseyó a todos los oficiales presos por alzamientos. Ningún militar fue torturado durante los gobiernos de Betancourt y de Leoni. No podemos omitir que sí hubo asesinatos y también torturas a algunos civiles integrantes de la guerrilla castrocomunista.

Los alzados en 1992, entre ellos Hugo Chávez y Arias Cárdenas, disfrutaron en la cárcel de mejores condiciones que los casos citados en cuanto a llamadas telefónicas, mayor número de visitas y entrevistas con los medios de comunicación. Fueron sobreseídos por el presidente Caldera e incluso Arias y otros tres tenientes coroneles fueron funcionarios de ese gobierno.

Hugo Chávez cometió la arbitrariedad de hacer presos y pasar a retiro a muchos oficiales. Nombró generales al por mayor y propició la corrupción.  Nicolás Maduro profundizó la politización de la Fuerza Armada.

Cientos de oficiales pidieron la baja o fueron pasados a retiro ilegalmente. La corrupción alcanzó niveles nunca vistos. Y, lo más grave, es que por primera vez militares están torturando a compañeros de armas. En las ergástulas están 153 militares: un general en jefe, un mayor general, 3 generales de división, 3 generales de brigada, 14 coroneles, 13 tenientes coroneles, 9 mayores, 18 capitanes, 36 tenientes, 54 sargentos y un cabo. Se hizo la equivalencia con los grados de la marina. Las cifras no incluyen a quienes tienen detención domiciliaria o régimen de presentación.

Muchos llevan años presos sin ninguna acusación. Otros están imputados por supuesta traición a la patria, instigación a la rebelión y faltas al decoro militar. Las pruebas brillan por su ausencia y otras veces son declaraciones de informantes anónimos. Solo hubo un caso de insurrección militar en el Fuerte Paramacay. Los sargentos en Cotiza se levantaron en protesta por las malas condiciones socioeconómicas: mientras que la incursión por la costa fue una candidez. A veces solo murmuraciones o simplemente ser identificados como no afectos al régimen son razones para asesinar, encarcelar y torturar.

Las torturas ocurren en la Dirección de Contrainteligencia de la Fuerza Armada, en Fuerte Tiuna y en el Sebin. El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo fue torturado hasta causarle la muerte. En Macuto masacraron al capitán Robert Colina y a otros ocho compañeros.

Entre los muchos torturados están la capitana y odontóloga Layded Salazar, el capitán de navío Humberto de la Sotta; coroneles Rafael Mejías Laya y Oswaldo García Palomo; los tenientes coroneles Igbert Marín Chaparro, Henry Medina Gutiérrez, Ruperto Molina Ramírez; mayores Abraham Suárez, Leonardo De Gouveia; capitán de corbeta Carlos Macsotay Rauseo, capitán Juan Cagauripano y teniente Richard Alemán Castellanos. También el sargento Luis Bandres y sus 23 compañeros de Cotiza. Familiares y amigos de los presos también han sufrido torturas, como en el caso de García Palomo.

El informe mencionado cita nombres de torturadores, tales como los coroneles Franco Quintero, Hannover Guerrero, Terán Hurtado y la capitana Keyler Chacón, así como la responsabilidad de los generales Hernández Dala y Gustavo González López.

Textualmente afirma: La Misión tiene bases razonables para creer que tanto el presidente como los ministros del Interior y de Defensa contribuyeron a la comisión de los crímenes documentados en este informe. Además, el Informe de la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, señora Bachelet y los del Foro Penal Venezolano, Human Right Watch e Instituto Casla, entre otros, confirman las violaciones a los derechos humanos en Venezuela.. Recientemente el régimen mejoró las condiciones en las cárceles gracias a los informes citados. Los victimarios tendrán que ser enjuiciados y las víctimas resarcidas.

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Quienes no apoyen la Consulta popular favorecen al régimen.

Nos alegramos por el Premio Federico García Lorca otorgado a la distinguida escritora Yolanda Pantín.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Radicalismo criollo, por Eddie A. Ramírez S.

En la historia política del siglo XVIII el llamado radicalismo tuvo ideas de avanzada que permitieron navegar hacia un mundo mejor. Predicar la abolición de la esclavitud, la necesidad de otorgar la independencia a las colonias americanas y ser partidario de la Revolución francesa en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo citado fue un paso importante que se atrevió dar en el parlamento inglés el radical Charles James Fox.

Hoy pocos partidos se denominan radicales, con tendencias que van de un extremo a otro del espectro político. En nuestro medio se ha dado por tildar de radicales a ciudadanos que sostienen que para salir de este régimen criminal se requiere una solución drástica de un día para otro. Ello puede ser bueno o malo de acuerdo a las circunstancias.

Es imprescindible finiquitar la usurpación de Maduro que destruyó al país. Afortunadamente, todos los demócratas somos radicales en este objetivo.

Las diferencias afloran en el cómo hacerlo:

¿Esperar que se conforme una fuerza interna y otra internacional que resuelva nuestro problema?

Quienes se aferran a esta opción deben aclarar con cuántos fusiles y ciudadanos venezolanos disponemos y qué países intervendrían. Como han dicho que no sería una invasión, es pertinente que expliquen cómo sería el procedimiento. Recordemos que la ayuda humanitaria no logró entrar por Cúcuta porque las fuerzas del régimen lo impidieron. Tienen derecho a defender esta vía, pero no deberían despertar falsas esperanzas. Pareciera que actúan como Sorel, el personaje de Stendhal en Lo rojo y lo negro,  que decía lo que querían escuchar ciertos grupos.

¿Aguardar que nuestra Fuerza Armada decida hacer respetar la Constitución?

Es posible y deseable, pero es una opción sobre la cual no tenemos ni arte, ni parte.

¿Acudir a votar en las parlamentarias aunque no haya condiciones?

Esta vía está descartada por los dirigentes demócratas, aunque ciudadanos de buena fe puedan asistir. Algunos eran partidarios de entusiasmar a los ciudadanos e intentar aplazar las elecciones, pero retirarse a última hora si no se daban las condiciones. Este punto quedó claro. Maduro, Timoteo y otros decidieron no aplazarlas, ni hacerlas transparentes. Los dirigentes que las promueven son colaboracionistas del régimen.

¿Concurrir a votar si el régimen decide que también hay elección presidencial y en mejores condiciones que las actuales?

Esta opción también la cerró el régimen.

¿No votar en las parlamentarias y participar en la  Consulta convocada por la Asamblea Nacional?

Esta Consulta tiene como enemigos al régimen y a los opositores que defienden la opción del punto 1; además de cierta apatía de la gente porque la misma no solucionará los problemas de la vida diaria y, por añadidura, la presencia del coronavirus. Sin embargo hay que apoyarla para que sea una derrota para Maduro y un respaldo a la Asamblea Nacional, al presidente (e) Guaidó y a los países que nos apoyan.

¿Oponerse a cualquier nuevo intento de mediación por parte de la Unión Europea o de uno o más gobiernos?

Ante tantos problemas que agobian a los venezolanos y al fracaso de  procesos anteriores de negociación, hay un rechazo generalizado y comprensible a esta opción. Sin embargo, descalificar esta vía porque “solo  permitió ganar tiempo a Chávez y a Maduro” es un tanto infantil. Afirmar que “enfrió la calle” es desconocer la realidad. Las protestas de calle tienen sus momentos culminantes y, debido a la represión y al cansancio natural, decaen gradualmente.

Tenemos que deponer posiciones extremas. Por ejemplo, descalificar a Borrell por haber tomado una iniciativa no discutida en el Parlamento Europeo, sin considerar que sus declaraciones han sido contundentes de que no hay condiciones para unas elecciones libres  y que en no reconocer a Maduro.

Descalificar al gobierno Noruego por el intento de intermediar y pregonar que Trump es un dechado de virtudes y Biden de malas intenciones, son radicalismos perjudiciales.

Ojalá no sigamos cayendo en la “política de la herradura”, donde los extremos se aproximan.

Como (había) en botica

El anteproyecto de Ley de Hidrocarburos fue un  esfuerzo de los diputados Elías Mata y Luis Stefanelli, entre otros. Tomar en cuenta que recuperar esta industria no será fácil, que no hay escasez de petróleo, ni de gas en el mundo, sino menos demanda; que hay mucha competencia por recursos para invertir y que el Estado Venezolano no los tiene, por lo que se debe incentivar la presencia de empresas privadas. Además, que las energías renovables ganan terreno y hay que promoverlas. Cuando se discuta es conveniente tomar en cuenta algunas observaciones, considerando que el Estado no puede estar pintado en la pared, pero que tampoco debe interferir en el negocio.

Lamentamos el fallecimiento de Severiano Rafael Hernández, miembro de Gente del Petróleo y de Unapetrol. También de la señora Carman Blanca de Guedez, esposa de nuestro compañero y conocido intelectual Víctor Guedez.

No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

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Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

La consulta y la burla, por Eddie A. Ramírez S.

Los venezolanos seremos consultados por la Asamblea Nacional si estamos de acuerdo con el cese de la dictadura, si debe ejercerse presión nacional e internacional para lograr un gobierno de transición y si rechazamos la farsa electoral del 6D. Por su parte el régimen, por intermedio del psiquiatra resentido, anunció la burla de preguntar sobre las expectativas y sueños de  los ciudadanos. 

Sobre la consulta era de esperar que surgieran voces expresando dudas sobre su pertinencia. Podrían tener cierta base argumentos tales como que ya se realizó una el 16 de julio del 2017; que el régimen no la va a reconocer y tratará de impedirla; que los ciudadanos están ocupados en cómo sobrevivir con un salario mínimo de menos de un dólar mensual; además de enfrentar la deficiencia de los servicios públicos, escasez de productos y el coronavirus.

Lo anterior es respetable y es de asumir que quienes convocaron la consulta evaluaron sus pros y contras. Lo que cuesta entender es que el partido Vente Venezuela exprese: No es justo para los venezolanos invertir el tiempo que no tienen en una nueva consulta para intentar resolver un asunto de legitimidad y tiempo de la Presidencia interina. Su tarea es cumplir con el cese de la usurpación y Venezuela así se los demanda

Esta afirmación es no solo desleal, sino injusta. Ya distinguidos constitucionalistas se han pronunciado sobre la legitimidad de la presidencia interina y sobre su continuidad en caso de que se realice la farsa electoral del 6D. Seguir reclamando que no se ha puesto fin a la usurpación es no tomar en cuenta lo que ese mismo partido afirma al decir que estamos frente a un Estado criminal que ha entregado la soberanía a grupos organizados del terrorismo, el narcotráfico y la guerrilla internacional. Vente Venezuela debería estar consciente de que a este régimen lo sostiene el Alto Mando militar, jueces corruptos y los grupos mencionados.

Por otra parte, ese partido tiene derecho en insistir en que la ruta es conformar una coalición internacional con fines humanitarios y liberadores, a través de lo que llama una Operación para la Paz y Estabilización (OPE) de Venezuela. Sin embargo, debería reconocer que ningún país está dispuesto a intervenir militarmente.

Algunos insisten en que la consulta no debe ser para presionar por elecciones transparentes de presidente y diputados, sino para poner fin a la usurpación, para después hacer las elecciones. Esto suena atractivo, pero es poco realista, ya que nosotros no tenemos las armas; y los países que nos apoyan reiteran que la vía es electoral. Por otra parte, un inconveniente es que la pandemia obligará a que la mayor parte de la consulta sea vía internet. 

Sobre la consulta, el presidente (e) Guaidó declaró que: no es un fin en sí misma, sino un mecanismo para la expresión popular y el ejercicio de la mayoría; y lo que busca es proteger a los ciudadanos, ponerle fin a la dictadura y que se celebren elecciones parlamentarias y presidenciales libres, justas y verificables. Necesitamos ejercer la presión en todos los rincones de Venezuela, pero de manera organizada.

Una sugerencia sería que las preguntas sean reformuladas en forma más sencilla. Quienes se sigan oponiendo a la consulta deberían considerar que si no tiene éxito el único beneficiado sería Maduro y sus palafreneros.

Por su parte el régimen hará también una consulta que es una burla. Preguntará a los ciudadanos sobre sus sueños y expectativas. ¿Cuáles pueden ser?

Evidentemente los mismos sueños y expectativas que volvió añicos este llamado socialismo del siglo XXI, para beneficio de unos corruptos e ineptos. Los ciudadanos de los estratos sociales menos favorecidos aspiran a que se recupere el ascenso social de las primeras décadas de la democracia y que se detuvo en la última etapa.

Sueñan con dejar el rancho por una vivienda digna, devengar un salario que les permita cubrir sus necesidades mínimas, obtener los alimentos y medicinas que requieren, disfrutar de agua y luz todos los días, conseguir las bombonas de gas, no estar expuestos a ser asesinados o asaltados,  protestar pacíficamente sin riesgo de una bala o de ir presos y ser torturados.

Los agricultores sueñan con que cesen las invasiones de sus tierras, tener acceso a insumos y precios justos, así como seguridad personal y jurídica.  Los empresarios tienen la expectativa de que el Estado deje de intervenir y los profesionales ansían el debido respeto.

Todos aspiran a votar y que su voto se cuente y no se vuelva cuento. Es urgente salir del régimen. Los venezolanos no solo soñamos, sino que anhelamos un nuevo gobierno que traiga paz, libertad, progreso y respeto.

Como (había) en botica

Hace diez años la dictadura cometió el atropello de robarse Agroisleña, privando a los agricultores de insumos, crédito, almacenamiento y asistencia técnica, y perjudicando a sus propietarios. Fue una gran empresa.

Excelente mensaje del embajador de Alemania, señor Daniel Kriener, con motivo de los 30 años de la reunificación de ese gran país.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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