Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie A. Ramírez S.

La iniquidad de Marjorie y otros jueces, por Eddie A. Ramírez S.

Foto sup. La jueza Marjorie Calderón; imagen inf.: policías apuntando a pistoleros de Puente Llaguno, en abril de 2002. Comp. N. Silva / Runrunes.

Marjorie vuelve a ser mencionada en los medios a raíz de que el ciudadano Arube Pérez, exfuncionario de la Policía Metropolitana, saliera de “donde toda incomodidad tiene su asiento”, como decía el manco inmortal. Arube estuvo preso injustamente durante 17 años y 10 meses. Por la misma causa, siguen en la ergástula de Ramo Verde Luis Molina, Héctor Rovaín y Erasmo Bolívar, quienes fueron sentenciados a 30 años de presidio.

Esa misma pena fue aplicada a Julio Rodríguez y a los comisarios Lázaro Forero y Henry Vivas, quienes por razones de salud no están en la cárcel, pero sí sujetos a restricciones. Iván Simonovis tuvo igual sentencia, pero afortunadamente logró fugarse. Marco Hurtado salió recientemente en libertad, después de cumplir casi 17 años injustamente preso.

Simonovis, ocupaba el cargo de Secretario de Seguridad Ciudadana del Distrito Capital, los otros citados formaban parte del grupo de Policías Metropolitanos que intentaba impedir que los civiles armados en Puente Llaguno, convocados por el presidente Chávez, José Vicente Rangel y Freddy Bernal, agredieran a la marcha opositora.

Quien esto escribe no leyó sobre esos hechos, ni se los contaron. Los viví, junto con mi esposa, como participantes de la marcha pacífica en la que acudíamos a la sede del gobierno a solicitar la renuncia al presidente.

Al poco tiempo de subir por la avenida Baralt, escuchamos disparos procedentes de Puente Llaguno. Vimos caer, aparentemente muerto, a un participante de la marcha. Nos protegimos detrás de un quiosco de periódicos. No vimos disparar a la policía, pero posteriormente hubo fotos y quizá algún video, donde se aprecia al menos a uno de ellos con un arma de fuego en la mano. El libro Las balas de abril, de Francisco Olivares y el documental Radiografía de una mentira, de Thaelman Urgelles y Wolgang Shalk, recogen fidedignamente los sucesos de ese 11 de abril 2002.

También asistí a algunas de las audiencias del juicio. En el mismo, el comisario de la policía judicial, CICPC, Domingo Chávez, dio testimonio de que las pesquisas no habían podido determinar la responsabilidad de los imputados. Fue destituido por ser honesto al atenerse a los hechos. Anteriormente, el juez Doménico Di Gregorio había negado la solicitud de privación de la libertad de los mencionados porque no encontró  elementos de convicción. Por ello, el presidente Hugo Chávez ordenó públicamente su destitución. Ninguno de los testigos promovidos por la fiscalía atribuyó responsabilidad individual a los acusados. La experticia evidenció que ninguna de las armas de los policías había causado muertes, ni lesiones. La fiscalía ni siquiera pudo probar que esas armas habían sido disparadas.

Entre la jueza Marjorie Calderón y la fiscal Haifa El Aissami decidieron imputar y dictar sentencia por solo dos de los 19 asesinados y por varios heridos. Unos policías fueron sentenciados por homicidio calificado en complicidad correspectiva, otros por homicidio calificado frustrado y los tres comisarios por cómplices necesarios en la comisión de homicidio calificado. Por seguir instrucciones de Miraflores, Marjorie Calderón fue premiada con la designación de magistrada del Tribunal Supremos de Justicia y Haifa El Aissami como representante de Venezuela ante la Corte Penal Internacional con sede en La Haya.

Los miembros de la PM citados trabajaron y estudiaron en la cárcel; sin embargo, no fueron favorecidos con la disposición de reducir un día de la pena por cada dos trabajados o dedicados al estudio. Los jueces Rosa De Freites Vieira y Francisco Motta les negaron esa medida alternativa de cumplimiento de la pena. Los jueces Cintia Meza, Oswaldo Flores y Enrique Leal también negaron derechos a los procesados.

El magistrado del TSJ Eladio Aponte, después de asilarse, declaró que los jueces cumplían órdenes de Hugo Chávez. Los numerosos pistoleros captados en videos, disparando en contra de los manifestantes, no fueron apresados y Chávez les concedió amnistía. Tampoco fueron sentenciados los guardias nacionales que asesinaron a opositores en las cercanías del liceo Fermín Toro. El libro Las balas de abril, del periodista Francisco Olivares y el documental Radiografía de una mentira, de Thaelman Urgelles y Wolfang Schalk, recogen fidedignamente esos sucesos

Quienes participamos en esa marcha agradecemos la protección de los policías metropolitanos, quienes evitaron una masacre mayor. Los abogados José Luis Tamayo, Theresly Malavé e Igor Hernández han sido unos adalides en defensa de los policías. Yajaira de Forero, esposa de Lázaro, se graduó de abogada y ha sido una valiente defensora de los derechos humanos. Igualmente, la abogada Bony Pertinez de Simonovis. El Foro Penal Venezolano ha denunciado los numerosos casos de arbitrariedades de los jueces. Según esa organización, actualmente hay 329 presos políticos.

Jueces y militares son los responsables de que perdure la usurpación de los Poderes Públicos, con las consecuentes violaciones a la Constitución. La tendencia general es a culpar en mayor grado a los militares, porque al tener las armas pueden poner fin a la dictadura. Como no proceden, violan el artículo 333 de la Constitución que obliga a cualquier ciudadano a contribuir a restablecerla. Es decir, que los militares pecan por omisión.

Por el contrario, los jueces civiles y militares pecan por acción, tanto por avalar las violaciones a la Constitución, como por condenar a inocentes.

Al mencionar a Marjorie Calderón, estamos incluyendo a la mayoría de los jueces que han dictado sentencias contrarias al derecho.

Los policías metropolitanos: los presos políticos más antiguos del chavismo. Vídeo de NTN24

Como (había) en botica

El joven Josnars Adolfo Baduel, secuestrado en el Sebin del Helicoide desde hace nueve meses, fue asfixiado mecánicamente en cinco oportunidades, sufrió descargas eléctricas y lesiones por haber sido colgado. No le permiten las visitas de su abogado, ni de sus familiares, según denunciaron sus valientes hermanas Margareth y Andreína Baduel. También su padre, Raúl Isaías Baduel, preso político desde enero del 2017, ha sido sometido a malos tratos en el Sebin.

Lamentamos el fallecimiento de Neri Hernández Hernández, compañera de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Alena y Orlando, por Eddie A. Ramírez S.

Alena Douhan, relatora de la ONU (izq), y Orlando Abreu, migrante venezolano asesinado en Perú tras rechazar extorsiones.

Alena es de Bielorrusia. Orlando era de Aragua. Alena se graduó  en la universidad estatal de su país. Omar estudió en la universidad de la vida. Alena fue contratada por las Naciones Unidas como Relatora Independiente para investigar el efecto de las sanciones sobre los derechos humanos. Orlando era uno de los millones de venezolanos que han tenido que huir de su país en busca del diario sustento y de seguridad personal.

¿Qué credenciales tiene Alena para ser contratada pro bono por la ONU? Hay que reconocer que tiene un doctorado y se puede asumir que en Bielorrusia los profesores universitarios están muy bien pagados, no como en Venezuela. Por eso, supuestamente pudo aceptar venir sin remuneración.

Orlando nació en un país que ofrecía muchas oportunidades. Un “país potencia”, escuchó decir al presidente. Un país con las mayores reservas petroleras del mundo, con gas, oro, diamantes, con gran potencial hidroeléctrico, mucha tierra para la agricultura y poca gente. Sin embargo, Orlando no percibió, ni disfrutó, esa potencia. A pesar de lo que escuchaba pregonar a sujetos con camisa roja, tenía dificultades para conseguir alimento. Cuando se enfermaba encontraba las farmacias vacías. Tenía dificultades para obtener el diario sustento. El bolívar que conocía cuando era pequeño ya no existía, sino uno llamado soberano al que le habían quitado cinco ceros. No pudo más. Decidió emigrar.

Alena despertó sospechas desde un principio. Algunos se preguntaron si en su país había denunciado las violaciones a los derechos humanos del dictador Lukashenko, quien tiene 26 años en el poder.

Otros se extrañaron de que Maduro aceptara sin chistar su presencia en Venezuela. ¿O acaso fue él quien propició con su compinche de Bielorrusia y otros izquierdosos que ella fuese la relatora designada?  

Orlando llegó a Perú. Desconocemos si atravesando a pie Colombia y Ecuador. Allí fue vilmente asesinado por un malandro conocido como “Cara cortada”. Desconocemos las circunstancias. Solo el aterrador video en donde aparece cómo fue acribillado ante la presencia indiferente de unos clientes del negocio.

Alena no podrá interrogarlo para indagar las causas que lo llevaron a emigrar y si las mismas tenían algo que ver con las sanciones. De todos modos, de acuerdo a sus declaraciones, ella no pareciera tener interés en investigar a fondo. Lo suyo era acordar con Maduro y Arreaza lo que debía relatar.

Alena enfatizó en lo perjudicial que había sido para Venezuela las sanciones al petróleo, al oro y a la explotación de diamantes, así como la escasez de agua y de electricidad. ¿Acaso no se informó que la producción de petróleo ha venido cayendo año tras año desde mucho antes de las sanciones? Así, según la Opep, en el año 2000 producíamos 2.897.000 barriles por día (b/d), cifra que bajó a 2.365.000 b/d en el 2015, o sea una pérdida de 532.000 b/d, sin ninguna sanción.

A enero de este año la producción fue de solo 487.000 b/d. El régimen dirá que la causa es que no puede importar diluentes para mezclar con el petróleo pesado, pero la realidad es que descuidó la producción de crudos livianos. No tiene prohibición de exportar a China y a la India. Cierto que ha tenido inconvenientes para conseguir barcos, pero el problema fundamental es que tiene muy poco petróleo para exportar. Importa gasolina de Irán porque no invirtieron en nuestras refinerías.

Alena también recalcó las sanciones a la producción de oro y diamante, pero la realidad es que se siguen extrayendo por las mismas mafias, inclusive militares, que no lo entregan al Banco Central. Alena debería interrogar a los “bolichicos” para que le digan cómo se enriquecieron con la estafa de las plantas eléctricas. El último escándalo de corrupción es el de Pdvsa Gas Comunal y su presidente Jacob Grey. También debe informarse de la demora en la construcción de la hidroeléctrica de Tocoma, que debía estar terminada en el 2012.

Además, descuidaron el mantenimiento de las existentes y de los sistemas de transmisión y distribución. La escasez de agua se debe a la no construcción de nuevos embalses, así como las fallas de distribución. Las empresas del hierro, del aluminio y las cementeras están destruidas hace tiempo.

La escasez de alimentos se debe a la expropiación de fincas en producción, control de precios por debajo del costo, numerosas alcabalas donde los agricultores deben pagar peaje, así como la expropiación de Agroisleña y agroindustrias de la leche, azúcar, aceite y café.

Alena, no es nada personal, pero usted no realizó a conciencia el trabajo que le asignaron. ¿Razones? Ojalá, antes de presentar su informe final se anime a conversar con algunos de los millones de venezolanos que, como Orlando, tuvieron que emigrar de un país que tradicionalmente atraía inmigrantes. Si lo hace, quizá pueda convertirse en la persona “feliz por conocer las causas de las cosas”, como decía el inmortal Virgilio.

Como (había) en botica

Horacio Medina, presidente ad hoc de Pdvsa, dejó claro: Citgo no se ha endeudado desde que Guaidó es presidente interino. Tuvo que renegociar la deuda de Maduro por 650 millones de dólares para diferir el pago hasta el 2026. Acatando leyes de Estados Unidos, solo inversionistas institucionales y especializados pueden comprar nuevos bonos.

Debemos reconocer que en los países que han acogido a nuestros emigrantes el trato ha sido bueno. Como en todas partes, hay excepciones. Hay que entender que son millones los que han tenido que ser recibidos en países hermanos que hoy también tienen dificultades económicas. Así mismo, que deben cumplir con sus leyes de inmigración. Cuando Venezuela aceptó inmigrantes fue porque los necesitó y nuestra economía estaba boyante. Esa inmigración contribuyó a nuestro desarrollo. Estamos seguros de que nuestros emigrantes contribuirán a los países que los acogen

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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¿Hay otra opción?, por Eddie A. Ramírez S.

Quienes no militamos en una organización política y tenemos la ventaja adicional de que en unos días estaremos celebrando ocho décadas del Día de la Juventud, no estamos sujetos a cortapisas para expresar lo que para algunos puede no ser “políticamente correcto” o poco palatable. Poner fin a la usurpación de Maduro y su combo es el deseo de todos los demócratas.  Se nos dificulta alcanzarlo porque cuentan con un Alto Mando militar, jueces y organismos de represión que no tienen escrúpulos y, en mucho menor grado, porque la oposición no se pone de acuerdo en cómo enfrentarlos. Además, una legión bien intencionada de duros del teclado, unas veces con razón, otras sin ella, alimentan el desánimo con descalificaciones a la dirigencia política por no poner fin a la usurpación.   

Ante una situación tan atípica como la que vivimos, la rigidez debe tener sus límites. Los árboles flexibles son los que logran permanecer de pie ante los embates del viento, lo cual no debe confundirse con doblegarse y tampoco con las veletas. Nuestra lista de buenos deseos contempla: renuncia o destitución inmediata de Maduro y todo su tren de malhechores; juicio por violar la Constitución y por corrupción; establecimiento de un gobierno de transición sin participación de chavistas-maduristas y elección presidencial y parlamentaria en el menor tiempo posible.  

¿Es posible materializar estos buenos deseos? Contamos con dos herramientas importantes:

1. Un ochenta y cinco por ciento de los venezolanos estamos en contra del régimen y…

2. la mayoría de los países democráticos están conscientes de que en Venezuela hay un gobierno que irrespeta la Constitución al no permitir elecciones transparentes y al violar los derechos humanos.

El punto es que esas herramientas son importantes, pero no logran sacar el tornillo que mantiene en su sitio al régimen. Parte de ese ochenta y cinco por ciento de la población ha hecho bastante. Numerosos compatriotas han perdido la vida, han sido encarcelados, torturados o exiliados. Hoy, los que quedan en el país deben lidiar para conseguir el sustento diario y, lógicamente, muchos tienen temor ante los atropellos de los organismos estatales y paraestatales de represión. Es decir, que no parece que están las condiciones para una gran insurrección popular. Demasiado hacen con protestar a diario por la escasez de bienes y servicios.

La otra herramienta nunca había sido utilizada en otros países. Es inédito, en tiempos de paz, el reconocimiento a un presidente interino como Guaidó, mientras hay otro que tiene el poder, así como el desconocimiento a la Asamblea Nacional usurpadora designada el 6 de diciembre. Sin embargo, esa herramienta tampoco es suficiente.

Nuestros amigos insisten en que debe haber una negociación. Es decir, tanto el gobierno, como la oposición deben ceder en algo.

En el 2003, gracias al paro cívico, se logró una excelente negociación, en la cual el gobierno de Chávez tuvo que ceder. Acató por la presión internacional y también porque en ese momento no tenía confianza en la Fuerza Armada. Ganó tiempo para evitar cumplir. Lamentablemente, la OEA, el Centro Carter, el Grupo de Países Amigos no exigieron el cumplimiento. Nuestra oposición protestó, pero no pudo hacer mucho.

Lo primero que hay que dilucidar es si el régimen está dispuesto a ceder en aspectos fundamentales y que no apuesta a ganar tiempo con declaraciones de que quiere negociar. Esta es una labor previa para los mediadores de la negociación. Del lado de la oposición, el presidente interino Guaidó debe discutir el punto con esa nueva plataforma que ha anunciado.

La misma estará supuestamente integrada por los partidos realmente opositores, y por representantes de la sociedad civil con peso específico, pertenezcan o no a alguna asociación, sea gremial, de la academia o de derechos humanos.

Si la gran mayoría decide que negociar no es una opción, el punto queda descartado. Si decide que es conveniente, debe haber una campaña informativa a la población sobre esa necesidad y grupo que no la acepte quedaría descartado de la unidad.  

En caso positivo, es necesario ponerse de acuerdo sobre los intermediarios que puedan facilitar la negociación para que llegue a feliz término. Nosotros quisiéramos que fuese la OEA; y el régimen preferiría a cualquiera de su combo de izquierdistas trasnochados. Por ello hay que identificar a quienes sean aceptables por las partes, que podrían ser Noruega, el Reino Unido o la Unión Europea.

Es significativo que Jorge Rodríguez, presidente de una Asamblea que nadie reconoce, pero con poder dentro del régimen, solicitara ser recibido en Fedecámaras, organización empresarial satanizada por los rojos. Sin embargo, los empresarios deben estar conscientes de que esas conversaciones no darán resultado, ya que el problema es político y tiene que resolverse a alto nivel, es decir con participación de Maduro y de Guaidó, acompañados de sus equipos.

Negociar no es una opción más, sino la única que se visualiza como realista. A menos que sigamos esperando un hecho fortuito o cisne negro.

Como (había) en botica

El Gocho de los audios era simpático cuando no decía tantas vulgaridades y no se aventuraba a opinar sobre asuntos que no conoce. Ahora, es evidente que su simpatía por los “alacranes” expulsados de AD lo lleva a hablar sin base.

Al régimen le incomoda la presencia de la sociedad civil en labores humanitarias. Por eso apresaron a cinco miembros de Azul Positivo, organización zuliana que ofrece información y acompañamiento en relación a enfermedades trasmisibles.

Nuestro embajador ante Ottawa, Orlando Viera-Blanco, solicitó a ese gobierno protección para nuestros acosados diputados.

A diez años del fallecimiento de doña Alicia Pietri de Caldera, es justo reconocer su obra como primera dama: el Museo de los Niños y Un cariño Para Mi Ciudad fueron dos de sus importantes contribuciones.

Lamentamos el fallecimiento de Arnaldo Salazar, quien fuera presidente de Pdv Marina.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Descuartizador de refinerías, por Eddie A. Ramírez S.

Descuartizó las refinerías de petróleo en Venezuela y también las que teníamos en el exterior. Por eso no hay gasolina, diésel, ni lubricantes. Alguien podría pensar que el descuartizador es un partidario de las energías renovables. Sin embargo, ¡Oh sorpresa!, no es un militante de Greenpeace, sino un adorador del oro negro, aunque su antiguo compinche Maduro sostiene que su preferencia es más por el metal.

El descuartizador ha declarado y escrito que “el gran negocio está en producir petróleo, que la refinación no hace falta para venderlo y que esos hierros, refiriéndose a Citgo, están en territorio hostil, por lo que en el 2013 propuso a Maduro venderlos”. Ello explica por qué no se invierte en nuestras refinerías, por qué se han vendido casi todas las del exterior y por qué no le importa que las embarguen. Como consecuencia, estamos importando combustibles y lubricantes y, cuando aumentemos la producción de petróleo tendremos dificultades para colocarlo en el mercado más favorable.

En Venezuela, nuestras cinco refinerías tenían una capacidad de procesamiento de 1.300.000 barriles por día. ¿Cuántos procesan hoy día? Quizá no más de un 15 por ciento y todas las semanas se producen accidentes.

Recordemos el de Amuay que costó la vida a 42 venezolanos. Por cierto, que Iván Freites, el dirigente sindical que hacía las denuncias tuvo que asilarse. Hoy dependemos de la gasolina iraní.

Las refinerías en el exterior se adquirieron para garantizar mercado, lo cual era necesario a medida que aumentara la producción. El problema es que se limitó la extracción para lograr mejores precios. Esta política es errada, ya que con las cuantiosas reservas que tenemos y con el tiempo limitado del rol del petróleo como principal fuente de energía, lo razonable es extraer la mayor cantidad posible. Por otra parte, una mayor actividad petrolera favorece a la población de las zonas productoras. La política de restricción de la producción se justificó cuando se desconocía el monto de nuestras reservas. Hoy es una estupidez.   

En Alemania tuvimos participación en tres refinerías en asociación con Ruhr Oel. Las mismas tienen una capacidad de procesamiento de 682.000 barriles por día b/d, de los cuales 183.000 b/d era la participación de Pdvsa. Hoy no las tenemos. Con la sueca Nynas tuvimos participación en cinco refinerías, con capacidad de procesar 63.000 b/d, de los cuales nos correspondían 36.000 b/d, hoy reducidos a 9.450 b/d. En Curazao teníamos arrendada una refinería de 335.000 b/d de capacidad, pero por negligencia nos la quitaron. En Estados Unidos tuvimos participación total o parcial en ocho refinerías, con capacidad de 1.805.000 b/d, de los cuales 1.346.000 b/d eran nuestros. Hoy solo tenemos tres del circuito Citgo, con una capacidad de procesar 749.000 b/d, y su directiva realiza esfuerzos para cancelar deudas y efectuar  las inversiones que dejaron de hacerse.

El descuartizador de refinerías resultó selectivo. Consideró que el mercado de Europa y de Estados Unidos era menos importante que el de Cuba, Jamaica y República Dominicana. Por razones políticas, Pdvsa adquirió refinerías en estas islas con capacidad para 134.000 b/d, de los cuales nuestra participación era de 66.000 b/d. En la de Cuba, invertimos 1200 millones de dólares para ponerla a funcionar, a pesar de que no era rentable. Probablemente el régimen cubano asumió que, con nuestros envíos gratis de crudo, sí era negocio para ellos. Aunque usted no lo crea, el gobierno castrista se apropió de nuestra participación. Las de Jamaica y República Dominicana también las perdimos por no cumplir con el compromiso de enviarles petróleo.

Es decir, que teníamos con nuestros socios una capacidad de refinación en el exterior de 3.019.000 b/d, de los cuales 1.966.000 b/d nos pertenecían. Hoy solo contamos en el exterior con capacidad propia para procesar 758.450   b/d, o sea Citgo más nuestra participación en Nynas. En números redondos, perdimos posibilidad de colocar con nuestros socios 2.200.000 b/d, de los cuales 1.200.000 b/d era nuestra participación.

Unas refinerías fueron  mal vendidas, otras las perdimos por no cancelar deudas. Ahora está pendiente el caso de Citgo, instalaciones que no hemos perdido gracias a las gestiones del gobierno interino del presidente Guaidó.

Irresponsablemente, Chávez-Maduro expropiaron activos de Crystalex y de Conoco Phillips y no compensaron por esa acción arbitraria; también por darla en garantía de bonos de la deuda y para obtener préstamos. Despilfarraron esos dineros y no pagaron. ¡Qué irresponsables! Ojalá no perdamos Citgo, hoy solo amparada por una disposición del presidente de Estados Unidos vigente hasta julio y que esperamos sea renovada.

Se vendió Borco, en Bahamas, a precio de gallina flaca, con capacidad de almacenamiento de 21,6 millones de barriles; y por falta de mantenimiento perdimos las instalaciones de Bopec en Bonaire, con capacidad de almacenamiento de 12 millones de barriles. Hoy, con las dificultades derivadas de la pandemia por el coronavirus, esas instalaciones tienen una gran importancia estratégica.

Durante su período en Pdvsa, el descuartizador recibió la producción de petróleo en 2.620.000 b/d y la entregó en 2.332.000 b/d, según datos de la Opep. Hoy, sus pupilos tienen la producción de crudo en solo 431.000 b/d.

En Mérida, cuentan los chismosos, que en la década de los 60, la policía apresó a alguien pintando el conocido grafiti RR (Renuncia Rómulo), pero tuvo que dejarlo libre ante el alegato lloroso de que solo estaba escribiendo sus siglas. Adivina, adivinador, ¿cómo se llama el descuartizador?

Como (había) en botica

Gente del Petróleo y Unapetrol del Estado Monagas emitieron recomendaciones para evitar los frecuentes accidentes por fuga de gas y explosión de bombonas. Ojalá el régimen las atienda.

La invasión a la Escuela Agropecuaria Salesiana  en Barinas y la anterior al Colegio de Agricultura de Fundacea, así como las restricciones presupuestarias y acoso por el hampa a nuestras Facultades de Agronomía y Veterinaria evidencian el abandono del sector agrícola.

Lamentamos los fallecimientos de Dimas Ibarra, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol; también del distinguido economista Héctor Silva Michelena.

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Los “mandatos” y el 23 de enero, por Eddie A. Ramírez S.

El 16 de julio del 2017 y el 12 de diciembre del 2020 la sociedad civil realizó dos gestas que merecen el aplauso para sus promotores y voluntarios que las hicieron posibles. Ciudadanos independientes, militantes de partidos  y miembros de organizaciones no gubernamentales participamos por estar conscientes de su importancia como señal de rechazo a la dictadura totalitaria, demandar a la Fuerza Armada defender la Constitución, renovar los poderes públicos mediante elecciones transparentes, exigir el cese de la usurpación de Maduro y realizar gestiones ante la comunidad internacional para rescatar nuestra democracia y atender la crisis humanitaria.

Ante el éxito de ambas consultas, varios políticos y miembros de la sociedad civil han acusado al presidente (e) Guaidó y al llamado G4 de incumplir esos “mandatos”, llegando a tildarlos de traidores a la voluntad del pueblo. Es oportuno tener presente que cuando un general ordena tomar una colina le  proporciona a los soldados fusiles, granadas y morteros. Además, los apoya a distancia con fuego de artillería o con aviación.     

Cabe preguntar si en esas consultas proporcionamos las herramientas para que se cumpla ese “mandato”. ¿Acaso alguien sensato puede pensar que se  lograría con solo aprobar unas peticiones? ¿Entonces, a qué se deben las descalificaciones?

A más de seis décadas del 23 de enero de 1958, fecha del derrocamiento de Pérez Jiménez, es oportuno recordar que el dictador tuvo que irse porque los militares le quitaron el apoyo, aunque fue importante el papel de la sociedad civil. Hay que reconocer y agradecer la resistencia que ofrecieron al régimen varios valientes dirigentes de Acción Democrática que pagaron con su vida, cárcel y exilio la lucha clandestina. Así mismo, dirigentes del Partido Comunista, unos pocos militantes de Copei y de URD, y algunos militares.

El régimen se empezó a derrumbar con la huelga estudiantil del 21 de noviembre de 1957 y con el alzamiento, el 1 de enero de 1958, del teniente coronel Martín Parada y otros aviadores; así como el teniente coronel Hugo Trejo y del mayor Evelio Gilmond Báez, quienes movilizaron los tanques del cuartel Urdaneta. Ese movimiento fracasó fundamentalmente porque no estaba comprometido el Alto Mando, ni oficiales generales o coroneles.

Es necesario tomar en cuenta que, desde la creación del Ejército, la única insurrección militar que tuvo éxito con participación de oficiales de baja graduación fue la del 18 de octubre de 1945.

A mediados de enero de 1958 se profundizó el descontento civil y militar, y hubo un par de intentos fallidos por parte de los militares. La huelga general del 21 de enero y las manifestaciones en las calles de Caracas, convocadas por la Junta Patriótica, aceleraron la conspiración militar. La situación se definió en contra del dictador cuando ese día se pusieron de acuerdo los comandantes generales de la Marina, Ejército y Aviación.

Hoy, numerosos militares están exiliados o fueron pasados a retiro. Además, hay 124 oficiales presos y varios de ellos han sufrido tortura. Lamentablemente, el Alto Mando sigue embarrándose con las violaciones de los derechos humanos y la corrupción de la dictadura. Esta situación dificulta una legítima y deseable insurrección militar para reinstaurar la Constitución. 

Si la Fuerza Armada pareciera no estar dispuesta a intervenir, ningún país ha dado la menor señal de sacarnos las castañas del fuego y la población protesta a diario, pero tiene que abocarse a obtener el sustento, además del temor que infunden los organismos policiales y paramilitares. Entonces, ¿qué podemos hacer?

Considerando lo anterior y que la Unión Europea, la OEA y el Grupo de Lima pusieron la pelota en nuestro campo, pareciera que la opción es devolvérsela  con el mensaje de que sí queremos negociar, pero para ello requerimos que presionen al régimen para que ceda. Lo ideal sería que se instaurara un gobierno de transición para realizar elección presidencial y parlamentaria. Sin embargo, pareciera difícil lograrlo a corto plazo. Los países amigos no reconocieron la elección presidencial del 2018, ni la parlamentaria de diciembre, por ello no se podía participar.

Próximamente, nos guste o no, habrá elección de gobernadores. Quizá es el momento de evaluar si realmente estos países tienen disposición de presionar suficientemente al régimen. La negociación no puede ser para darle oxígeno. Si el régimen no acepta seguirá vetado internacionalmente, pero de nuestro lado también habrá que ceder.

Muchos dirán que la elección de gobernadores no es lo fundamental. Tienen razón. Pero, si no queremos que el régimen se perpetúe, pareciera que no hay otra opción. ¿Si presentamos buenos candidatos podríamos ganar la mayoría de las gobernaciones? No necesariamente. Dependerá de las condiciones electorales, contar con una organización comprometida que vigile el proceso electoral, con testigos en todas las mesas que obtengan las actas y cuenten las boletas, así como con buenos observadores internacionales.

¿Podría el régimen anular algunos resultados como hizo con Andrés Velásquez, quien ganó la gobernación de Bolívar? ¡Claro que sí! ¿Permitirá el régimen que nuestros gobernadores dispongan del situado constitucional y de las atribuciones que les corresponden? ¡Claro que no! Será necesario que en cada estado se produzcan protestas que lo obliguen a ceder e incluso a dejar el poder. Depongamos las diferencias internas y procedamos a presionar por condiciones electorales adecuadas y a organizarnos para elegir gobernadores, como paso previo a un nuevo gobierno. Lo demás son solo  buenos deseos. A menos que haya un hecho no previsto.  

Como (había) en botica

Una vez más se demuestra las bondades de unir esfuerzos para lograr un objetivo: Runrun.es, en alianza con otros cinco medios de comunicación, obtuvo el Premio Gabo al mejor Texto, por el trabajo Venezuela, el paraíso de los contrabandistas. Felicitaciones.

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Elección de gobernadores: otra vez el dilema, por Eddie A. Ramírez S.

Este año habrá elección de gobernadores y nuevamente se desatará la polémica. ¿Debemos abstenernos o es preferible votar? Tema complejo. Hay argumentos válidos para apoyar cualquiera de las dos opciones. La posición válida de no votar en las presidenciales del 2018 y en las parlamentarias de pasado 6 de diciembre pareciera inclinar la balanza hacia la abstención. Hay que ser consistentes, dirán unos. Las circunstancias son diferentes, dirán otros.

Quienes prediquen que hay que votar serán tildados de colaboracionistas con el régimen. Quienes sostengan que no votar es la mejor opción serán señalados de no entender la situación política. Las redes echarán chispas. Cabe preguntar si es el momento oportuno.

 Presidenciales de 2013

En las presidenciales del 2013 acudimos a votar, a pesar de que era el mismo CNE que había cambiado anteriores resultados electorales. Ese organismo decidió que Maduro había ganado y, ante la protesta de Capriles, negó el derecho a revisar los cuadernos electorales. Lamentablemente, Capriles no pudo presentar todas las actas, punto importante que la oposición casi nunca ha cumplido por no contar con una buena organización. Ante esta situación, los partidarios del gobierno dirán que ganó Maduro y los opositores sostendremos que fue Capriles.

 Parlamentarias de 2015

En las parlamentarias del 2015, los opositores votamos y obtuvimos las dos terceras partes de los diputados, con el mismo CNE. Como era de esperar, el régimen desconoció a tres diputados e inventó una Asamblea Nacional Constituyente para anular la Asamblea legítima. A esa elección de la Constituyente la oposición se negó a participar con sobradas razones y la comunidad democrática internacional no la reconoció. La Asamblea Nacional tuvo el apoyo internacional y su presidente Guaidó fue reconocido como presidente (e) de la república.

 Elección de gobernadores, 2017

En octubre del 2017 hubo elección de gobernadores. La oposición participó, el régimen desconoció el triunfo de Andrés Velásquez, avalado con las actas, y solo ganamos cinco gobernaciones en medio de acusaciones de ventajismo. 

Violando la Constitución, el régimen los obligó a juramentarse ante la espuria Asamblea Constituyente. Juan Pablo Guanipa,  gobernador electo del Zulia, se negó y fue destituido arbitrariamente. A los otros cuatro gobernadores les impusieron un “Protector del Pueblo”.   

 2018 y 2020, el TSJ blinda la usurpación

El régimen adelantó la elección presidencial para mayo del 2018. Inhabilitó a los principales candidatos presidenciales y partidos políticos. Para la elección parlamentaria del pasado 6 de diciembre, el régimen usurpador compró a unos dirigentes de los principales partidos y el sumiso Tribunal Supremo de Justicia les otorgó manu militari las riendas de los mismos. La oposición no participó en ninguna de las dos farsas citadas. Y logró que la comunidad democrática internacional las desconociera.

La situación internacional ha enviado mensajes de que la solución a nuestra situación debe resolverse a través de negociaciones. Hay que agradecerle al presidente Trump el apoyo que dio a nuestra democracia; pero es evidente que en sus cuatro años en el poder nunca se planteó enviar una fuerza para sacar a Maduro. Biden, el nuevo presidente a partir de este miércoles, tampoco lo hará, y muy probablemente intentará que se materialice una buena negociación.

Ojalá se acepte esta realidad, lo cual sería un paso importante para que se concrete la unión de la oposición y se atenúen las descalificaciones por las redes sociales, que no suman para salir cuanto antes de la usurpación.

La próxima elección de gobernadores es una oportunidad para solicitar a la comunidad internacional que presione al régimen para que no impida la participación de nuestros candidatos, que permita abrir todas las cajas, contar las papeletas, proteger a nuestros testigos; y que vengan al país, con suficiente antelación, observadores internacionales idóneos. Esta es nuestra mejor carta para continuar teniendo apoyo internacional, debilitar al régimen y tener más probabilidades de ganar la mayoría de las gobernaciones. Después vendrá  la lucha para que a nuestros gobernadores no les cercenen atribuciones.

No será fácil y, desde luego, habrá que presentar un solo candidato para cada gobernación, que sea idóneo y cuente con el respaldo de todos los partidos y de la sociedad civil. En anteriores ocasiones hemos tenido logros con la abstención y también acudiendo a votar. Parafraseando a Neil Armstrong, podríamos decir que este es un pequeño paso para ganar espacios, pero un gran paso para recuperar la democracia. Si alguien tiene una opción mejor, ojalá la presente. Asumimos esta posición con derecho a retirarla.

Como (había) en botica

Merecido el reconocimiento de Copei al distinguido amigo Oswaldo Álvarez Paz, gran luchador por la democracia y quien es acosado por el régimen.

Valientemente la joven Marianna Romero denuncia que en el 2020 hubo 303 situaciones que comprometen el trabajo de las ONG y la integridad y seguridad de defensores de derechos humanos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El parapeto y los parapeteadores, por Eddie A. Ramírez S.

Un parapeto es una pared o baranda para evitar caídas. Parapetear es un venezolanismo usado para indicar el arreglo de algo a medias, es decir poco profesional. Una piratería, como dicen los jóvenes. Los dirigentes del Totalitarismo del siglo XXI se caracterizan por parapetear la infraestructura del país y los servicios públicos. Parapetean las refinerías de petróleo y por eso son frecuentes los accidentes que obligan a importar gasolina, mientras que antes la exportábamos. Ante la crisis política que se desencadenó con el no reconocimiento de Maduro por parte de la Unión Europea, la OEA y Japón, el régimen montó el parapeto del 6 de diciembre.  

Los rojos pensaron que el mundo democrático aceptaría la designación írrita de unos representantes del régimen como si fuesen diputados de una Asamblea Nacional. Perdieron el tiempo. Los principales países democráticos no se tragaron el cuento. Ese parapeto no aguantó ni una leve brisa.

Como figuras visibles de ese parapeto, Maduro designó a Jorge Rodríguez Gómez como presidente y a Iris Varela y a Didalco Bolívar como vicepresidentes. Ni siquiera disimularon un poco nombrando    vicepresidente a un representante de la comparsa que participó en la patraña como “oposición”. Para mayor desprecio a sus “compañeros de ruta”, la primera vez que intentó hablar Luis Augusto Romero, del micropartido Avanzada Progresista, lo mandaron a callar.

 Jorge Rodríguez

Jorge Rodríguez es psiquiatra, fue presidente del Consejo Nacional Electoral que realizó los fraudes en varias elecciones, y durante un año fue vicepresidente de la república designado por Chávez. Es hijo de Jorge Rodríguez, activista en la época de la guerrilla castro comunista y supuestamente cómplice en el secuestro en 1976 del estadounidense Niehous, a quien tuvieron más de tres años en cautiverio. En un hecho repudiable, Rodríguez padre fue torturado para sacarle información y como consecuencia falleció.

Esta acción bárbara marcó al hijo, quien no puede ocultar su resentimiento, que lo hace incondicional de Chávez -Maduro.

Esa horrible experiencia lo debería convertir en defensor de los derechos humanos; sin embargo, avala las violaciones que a diario practica el régimen. Esa es la doble moral de la extrema izquierda. 

 Iris Varela

Iris Varela es abogada. Chávez la llamaba la diputada Fosforito. No solo es agresiva, sino grosera en sus intervenciones públicas. Fue designada ministra de Asuntos Penitenciarios, destacándose por su relación amistosa con los pranes que mandan en las cárceles. No resolvió el hacinamiento, la mala alimentación, ni los asesinatos que se cometen en las ergástulas. Descaradamente reconoce que ha adiestrado a los presos comunes para defender al régimen.

Ahora, como vicepresidenta del parapeto de Asamblea ha informado que hay que confiscar los bienes y revocar la nacionalidad de los venezolanos que están fuera del país y que los bienes incautados serán asignados a personas que deberán responder por su productividad.

Cabe preguntarle si algún chavista-madurista ha respondido por la quiebra de las numerosas empresas incautadas, sin compensación, como Agroisleña, las empresas de prestación de servicios a Pdvsa, las cementeras, Sidor, agroindustrias del café, caña de azúcar, aceiteras y otras. ¿Acaso ahora funciona mejor la compañía de teléfonos y la de electricidad?   

 Didalco Bolívar

El segundo vicepresidente del parapeto es Didalco Bolívar, tránsfugo de los partidos MAS, Podemos y hoy en el Psuv, después de haber pedido asilo en Perú por supuesta persecución política de Chávez. Un caso con cierta similitud con los de Arias Cárdenas y de Lucas Rincón, quienes se le voltearon a Chávez, después le pidieron perdón y regresaron bajo su cobija.

Con este parapeto y con los parapeteadores reseñados el régimen intenta ganar credibilidad internacional.

 Donald Trump

Aunque ya es pasado, no podemos eludir referirnos al caso Trump, ya que el mismo lo asumieron algunos venezolanos con gran vehemencia. Trump montó un parapeto para intentar evitar su salida del poder. Menos mal que  allá funciona la división de poderes, por lo que el sistema judicial y el Congreso rechazaron su parapeto. Las abundantes banderas de la Confederación, franelas antisemitas y de QAnon evidencian la mentalidad de muchos de los bárbaros que asaltaron el Capitolio, instigados por un  ególatra que niega fue derrotado.

Por otra parte, consideramos un abuso de Twiter y de Facebook silenciar al ya casi expresidente. La censura es inadmisible. Para cualquier delito existe la justicia en ese país.

Como (había) en botica

Rechazamos la incautación de equipos de VPI Tv y de Radio Fe y Alegría en Monagas. Otro atropello a la libertad de expresión.

El Observatorio Venezolano de la Violencia denunció que en el 2020 hubo 11 891 muertes violentas, 45,9 por cada cien mil habitantes, de las cuales 4231 fueron muertes por resistirse a la autoridad, es decir ajusticiamientos extrajudiciales. La semana pasada fueron abatidos 22 supuestos criminales en La Vega.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

eddiearamirez@hotmail.com

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Vendedores de ilusiones vs. sembradores de esperanza, por Eddie A. Ramírez S.

Simón Bolívar fue nuestro primer vendedor de ilusiones cuando nos vendió la idea de la Gran Colombia, sin considerar que era inviable juntar a Colombia, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, sembró la esperanza de la independencia, a la cual dedicó esfuerzo y talento. Así mismo, la mayoría de nuestros presidentes nos vendieron ilusiones, pero unos cuantos sembraron esperanzas, que permitieron construir un país, con sus virtudes y defectos.

En el siglo XX, el presidente Medina y sus seguidores vendieron la ilusión de que la democracia seguiría evolucionando, pero no consideraron que el general López Contreras aspiraba otra vez a la presidencia. Para ello contaba con la aprobación del Congreso Nacional, que era el gran elector, lo cual representaba un retroceso. El dictador Pérez Jiménez vendió la ilusión de que el cemento equivalía a progreso, por lo que descuidó la educación y se estancó el desarrollo humano. 

En el período democrático 1958- 1999 hubo presidentes que vendieron ilusiones y otros que sembraron esperanza. Quizá Betancourt, Leoni y Caldera, con sus más y sus menos, sembraron esperanza. Carlos Andrés Pérez I vendió ilusiones al emprender planes faraónicos y endeudar el país, sin considerar la limitante de recursos humanos. Luis Herrera, Lusinchi, Carlos Andrés II y Caldera II gobernaron con más penas que gloria.

Hugo Chávez fue un gran vendedor de ilusiones, sin duda el mejor mercader que hemos tenido. Nos vendió que eliminaría la pobreza y la corrupción, y que convertiría a Venezuela en una potencia petrolera, agrícola, minera y turística.

Sin embargo, era imposible materializar esas ilusiones expropiando empresas, despreciando la meritocracia, favoreciendo la corrupción, la inseguridad personal y jurídica. Y regalando nuestros recursos a otros países para comprar voluntades.

Su pupilo Nicolás Maduro no es capaz ni de vender un vaso de agua en el desierto, solo repite como loro lo que dijo su mentor. Además, por su descaro en el manejo de las elecciones, no pudo vender la ilusión de democracia, por lo que tiene en contra a la mayoría de los países democráticos del mundo.

La Mesa de Unidad Democrática sembró esperanzas en las parlamentarias de diciembre del 2015, pero no supo o no pudo regar esa esperanza para poder cosechar. María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma vendieron ilusiones con “La Salida”, en el 2014. Demostraron coraje, pero no evaluaron que el régimen tiene las armas y el control del sistema judicial.

La Consulta popular del 16 de julio 2017 sembró esperanzas; era necesaria y contribuyó a la deslegitimación del régimen y a su aislamiento internacional. La acción en el Fuerte Paramacay, en el 2017, fue un gesto valiente, pero solo una ilusión.

El presidente (e) Guaidó sembró esperanzas cuando se juramentó en enero 2019. Algunos dirán que vendió ilusiones al ofrecer el fin de la usurpación, pero olvidan que él y otros han trabajado con ese objetivo.

Guaidó vendió ilusiones con el intento de introducir ayuda humanitaria por Cúcuta en febrero del 2019, aunque ese hecho también representó, a nivel internacional, una derrota política para el régimen y sin duda había que intentarlo. También vendió ilusiones en el evento de La Carlota en abril 2019, al no considerar que Mikel Moreno y Padrino López tienen compromisos con el régimen. Sin embargo, fue valiente al intentarlo.

La Operación Gedeón, en mayo 2020, fue una venta de ilusiones por parte de un grupo de jóvenes valientes y románticos, pero mal asesorados, ya que la misma no tenía posibilidades de éxito

María Corina Machado y Antonio Ledezma venden ilusiones al insistir en que la solución es el 187-11 de la Constitución y en una intervención militar extranjera que ningún país ha manifestado apoyar, lo cual ha hecho daño.

La Consulta Popular del pasado diciembre sembró esperanzas. Es inexplicable que un luchador como Ledezma declare que “lamenta que haya creado expectativas que terminan de desinflarse”.

Los venezolanos necesitamos sembradores de esperanza, ya que la misma moviliza. La venta de ilusiones por lo general produce frustraciones al no materializarse. Por ello hay que ser prudentes. Si trabajamos unidos es posible sembrar la esperanza de que el régimen saldrá este año.  

Como(había) en botica

Carmen Meléndez, sobre la cual pesan sanciones del Departamento del Tesoro de USA, acusó de terroristas a los esposos y capitanes de navío Zorany Salazar y Ronald Rodríguez, así como al civil Argen Ugueto.

El sindicalista petrolero Iván Freites, tenaz denunciador de los accidentes y de la corrupción en Pdvsa, tuvo que asilarse en Colombia.

El ciudadano pemón Salvador Franco, preso político, falleció en la cárcel.  

Recientemente fue asesinada en su hogar la señora Nélida Paniccia de Mejías, esposa del ingeniero Rafael Mejías, y resultaron heridos nuestro compañero y su hija.

Lamentamos el fallecimiento de Augusto Rojas, de Guillermo Guerrero y de Ismael Ramos B., de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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