Eddie A. Ramírez S., autor en Runrun

Eddie Ramírez

El totalitarismo Siglo XXI se ha logrado imponer por las armas y la corrupción, pero la oposición tiene una alícuota de responsabilidad por no alinearse en momentos requeridos. Hemos sido constantes defensores de la unidad y del liderazgo político, con sus más y sus menos. Sin embargo, aunque no somos dueño de la verdad, a veces es conveniente expresar algunos desacuerdos con la esperanza de que se produzcan rectificaciones, si es que son necesarias, o al menos que se aplique una dosis de prudencia a la hora de tomar decisiones. El desentono de la oposición, con algunas interrupciones que nos dieron esperanzas, no es nuevo. Tomemos como ejemplos un suceso del cual ayer se cumplieron diecisiete años, como fue el paro cívico, y la reciente destitución de Humberto Calderón Berti como embajador en Colombia.

El paro petrolero iniciado el 4-5 de abril del 2002 desencadenó un paro cívico al sumarse días después la CTV y Fedecámaras, con el desenlace de la renuncia de Chávez y su posterior regreso, consecuencia de errores de los protagonistas y también a la falta de sintonía de políticos de oposición. El paro cívico que arrancó tal día como ayer, hace diecisiete años, fue consecuencia del incumplimiento de la promesa de Hugo Chávez de rectificar su política económica y de no volver a violar la Constitución, ni perseguir a sus oponentes, lo cual ofreció cuando pidió perdón el 14 de abril de ese año. Este paro fue convocado por la CTV, Fedecámaras y la Coordinadora Democrática en la que estaban representados todos los partidos de oposición. Al mismo se sumaron los petroleros por decisión individual, sin ser convocados por las organizaciones Gente del Petróleo y Unapetrol, creadas en junio de ese año.

Gradualmente, la mayor parte del liderazgo político marcó distancia y tildaron el paro de petrolero. Lo que muchos olvidan o quieren olvidar es que ese paro cívico obligó al gobierno a firmar un acuerdo que contemplaba designar árbitro electoral confiable, desarme de la población civil, compromiso con la libertad de expresión, adhesión a la Carta Democrática Interamericana, no utilizar cuerpos de seguridad para reprimir arbitrariamente y en forma desproporcionada. Este Acuerdo fue suscrito por representantes del gobierno y de la oposición, por el Secretario General de la OEA, Centro Carter y PNUD. Desde luego el gobierno no cumplió y una oposición no sincronizada no protestó con firmeza, ni acudió a las instancias internacionales firmantes para reclamar el incumplimiento.

Diecisiete años después, cuando el régimen está en su momento más débil y cuando contamos con un joven valioso que ha despertado muchas esperanzas, nos cayó un balde de agua fría con la destitución torpe de Humberto Calderón Berti, quien era nuestro embajador en Colombia, designado por la Asamblea Nacional y por el presidente (e) Juan Guaidó. En su carta en respuesta a su destitución, Calderón Berti destaca que el presidente (e) Guaidó y su equipo se distanciaron de él desde que la auditoría ordenada detectó “manejo impropio de unos recursos”, por lo cual acatando las leyes colombianas, Calderón la pasó a la Fiscalía General de ese país.

Así mismo, Calderón señaló que la injerencia de la Asamblea Nacional y particularmente de dirigentes políticos en el manejo gerencial de la empresa Monómeros Colombo Venezolanos es inconveniente e impropia y ha sido una pésima señal. En su carta Calderón reconoce que en programa de televisión hizo una referencia “somera” al diálogo en Oslo, del cual “dudó sobre sus posibilidades y resultados reales”, punto sobre el cual se puede o no estar de acuerdo, pero que no correspondía juzgar a un embajador y que solo requería de un llamado de atención y no su destitución. Su señalamiento posterior de responsabilizar a Leopoldo López por los fracasos de la oposición, sea o no cierto, no venía al caso.

A raíz de estas declaraciones que Calderón tenía que dar para informar de su actuación y alertar al país sobre conductas inapropiadas, le han llovido aplausos, críticas y hasta calumnias. El presidente (e) Guaidó, a quien siempre hemos apoyado, cometió un grave error al destituir al embajador, quien venía cumpliendo una excelente ¿Fue una pifia del presidente (e)? ¿ Tomó esa decisión presionado por otros actores políticos? En todo caso él es el responsable, pero seguimos confiando en su coincidencia con el sentir generalizado de rechazo a la corrupción y al clientelismo político. Los partidos políticos deben rectificar y tocar al mismo son. Se lo deben a los ciudadanos asesinados, torturados, encarcelados y exiliados. Unámonos alrededor de los principios y valores necesarios para construir una nueva Venezuela. El régimen es quien no investiga a sus corruptos, salvo cuando tienen luchas internas de poder.

Como ( había) en botica: Primero Justicia , Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo enviaron una buena señal al separar e investigar a varios diputados señalados de corrupción gracias a Armando.info. El distinguido venezolano e incansable luchador Gustavo Coronel propone crear un Plan de Educación Ciudadana, es decir una fábrica de ciudadanos activos que prediquen y practiquen los principios y valores de la democracia ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
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La desconfianza pulula en nuestros días. Es un mal mundial y generalizado  que se hace más evidente en la vida política, pero que abarca todos los sectores. Desconfiamos de los alimentos, de las vacunas, de los médicos,  de las investigaciones científicas, de los medios de comunicación, de nuestros vecinos y parientes. En fin, desconfiamos de todo y de todos. El francés Alain Peyrefitte, en su obra  La societé de la confiance, atribuye a ese factor inmaterial el mayor o menor  desarrollo de los pueblos.  De ser cierta esta tesis, y apostamos que sí, estamos en vías de regresar al período neolítico. La mayoría de las informaciones que nos llegan son ciertas, pero tenemos la tendencia a darle más credibilidad a las más inverosímiles. La mayor parte de las personas son confiables, pero preferimos pensar que no lo son. Analicemo los casos de nuestros militares y políticos.

Durante muchas décadas hemos escuchado a los dirigentes civiles predicar que los militares no deben ser árbitros en política. Que  las instituciones civiles son las que deben designar a los presidentes por la vía del voto y destituirlo cuando violan la Constitución y las leyes. En teoría esto es lo correcto. El problema se complica cuando un presidente viola la Constitución y las instituciones civiles se hacen las desentendidas o incluso avalan las fechorías, como sucede  frecuentemente en Venezuela. Nuestra   Constitución contempla en su artículo  333   que Todo ciudadano, investido o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia,  lo cual es  un mandato que no excluye  a los militares. El punto es quién decide cuándo se viola la Constitución y quienes son los culpables. Obviamente, en condiciones normales no deben ser los militares los que deben calificar el delito.

Por otra parte,  algunos políticos consideran que sería nefasto que los militares intervengan, lo cual envía un mensaje confuso a quienes están en los cuarteles. Los oficiales que decidieron actuar o que expresaron su desacuerdo con el régimen están presos,  algunos fueron torturados, uno fue además asesinado, el capitán de corbeta   Rafael Acosta, y otros pasados a retiro o exiliados.  A pesar del elevado número de militares que han sufrido atropellos, existe una fuerte tendencia a  descalificar  a la institución armada. Desconfiamos de todos los verde oliva y los tildamos de corruptos.

Los políticos constituyen el otro sector frecuentemente vilipendiado. Muchos desconfían  porque no actúan como solicitan quienes ven los toros desde la barrera o quienes están en el ruedo pero son solo ayudantes en la cuadrilla.  Dos políticos fueron asesinados Albán y  Rada y  hay muchos políticos presos, refugiados en embajadas y exiliados, pero eso tiende a no valorarse.

Desde luego que la desconfianza hacia militares y políticos tiene alguna base. Hay militares militantes del PSUV  como Padrino López y Remigio Ceballos, muchos corruptos y  también hay torturadores, como en la Dirección General de Contrainteligencia Militar, y en la Guardia Nacional hay oficiales y guardias que reprimen manifestaciones con uso abusivo de la fuerza.

Entre los políticos hay corruptos y también integrantes de la quinta columna del régimen. Escarrá y Arias Cárdenas son ejemplos evidentes de hipocresía. Otros, como Timoteo Zambrano, Claudio Fermín,  Felipe Mujica, Rafael Marín y Henry Falcón despiertan  desconfianza,  más con razón, que sin  sin ella,  de ser colaboracionistas del régimen.

El llamado G4, integrado por Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, es visto con desconfianza   por insistir en la vía electoral  para salir de la usurpación.   Por su parte Vente Venezuela y Alianza Popular no inspiran confianza  por la terquedad de insistir en las protesta de calle y en  un TIAR  que ningún país quiere aplicar.

Con todo y sus errores y defectos, debemos aceptar que no saldremos de esta narcodictadura sin el concurso de militares y de políticos. Un paso necesario, aunque no suficiente, es que los ciudadanos de a pie dejemos de criticar a ambos sectores y que estos se unan alrededor de los principios y valores. Los militares solo  darán un paso al frente si  perciben que el sector político está unido y con un acuerdo y un plan de mediano plazo. Los ciudadanos de a pie solo dejaremos de desconfiar cuando  los militares dejen de reprimir y los políticos depongan posiciones y remen en la misma dirección. La difícil situación que vivimos amerita que descartemos la desconfianza. Se debe seguir protestando y apoyando las sanciones, y paralelamente prepararnos para elecciones siempre y cuando  se den las condiciones de transparencia que  exigimos. 

Como (había) en botica: Por sustraer  de un pesebre unas figuras para jugar,  dos niños de 8 y once años fueron torturados por un oficial de la Guardia Nacional en San Tomé. Al general que acudió a conversar con la comunidad parece que le preocupó más que el video ruede en las redes que el hecho criminal. La masacre en Ikabarú, Gran Sabana, evidencia que la Fuerza Armada brilla por su ausencia en ese municipio o es cómplice en el negocio del oro ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!  

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Entre el 9 y 11 de noviembre el mundo conmemoró tres hechos que denotan lo malo y lo bueno del ser humano: la firma del armisticio, el 11 de noviembre de 1918, que puso fin a la matanza de la I Guerra Mundial, la ‘Noche de los cristales rotos” producto del odio, el 9- 10 de noviembre de 1938, y el derrumbe del vergonzoso Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, por parte de ciudadanos ansiosos de libertad.

Curiosamente, tanto la I Guerra Mundial, con sus millones de muertos y de heridos, como la Noche de los cristales rotos, con la intensificación de la persecución a los judíos, se iniciaron con el asesinato de una persona. En el primer caso, con el del Archiduque Francisco Fernando, heredero del imperio austro-húngaro, y en el segundo con el asesinato de Rath, Secretario de la Embajada de Alemania en París.

El Archiduque fue asesinado por un fanático serbio-bosnio. Lamentablemente, los dirigentes políticos de la época fueron incapaces de entender que la mala acción de una persona no puede conducir a desatar una conflagración mundial. El armisticio despertó, ingenuamente, la creencia de que esa terrible guerra de trincheras sería la última que vería la humanidad. Para garantizar la paz se creó la Sociedad o Liga de las Naciones, antecesora de la ONU.

Como sabemos, dos décadas después se desató la II Guerra Mundial, y gradualmente se produjeron muchas guerras locales. Ninguna de esas dos organizaciones lograron el cometido de la paz y hoy en el Consejo de Derechos Humanos de la OEA están representados países como Venezuela y Cuba, que violan los derechos humanos. El hombre sigue siendo un lobo para el hombre, como dijo Hobbes.

El caso de la Noche de los cristales rotos fue diferente. El joven judío polaco Herschel Grynszpan, actuó por reacción ante el atropello cometido por los nazis en contra de sus padres. Esa acción personal sirvió de pretexto a Hitler para intensificar la persecución en contra de los judíos, a quienes culpaba, con desvengorzada patraña, de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, así como de la hiperinflación. Una mil sinagogas y miles de negocios fueron saqueados y destruidos, y unos 30.000 judíos detenidos y deportados a campos de concentración, como parte del Holocausto o Shoá que costó a la vida a unos seis millones de judíos, además de otros millones también asesinados por los nazis.

Todavía hoy en día, gente fanática, envenenada con mentiras, quema sinagogas y profana cementerios en Estados Unidos, Alemania, Francia y Argentina, y persigue a ciudadanos de esa fe ancestral, ejemplo de laboriosidad y de aporte a la ciencia en beneficio de la humanidad.  

 

El mundo se sorprendió cuando hace veinte años una multitud ávida de libertad se atrevió a derrumbar el muro de la vergüenza, construido en Berlín oriental para impedir que los alemanes del oeste pudiesen vivir en un país con democracia. Se desconoce la cifra exacta de ciudadanos asesinados por la policía para impedir que pasaran a occidente, pero se estima en unos 200 y unos 3000 los detenidos; poco antes de la construcción del muro unos tres millones y medios había huido de Alemania del oeste, irónicamente denominada República Democrática.

Cincuenta y seis años de opresión y adoctrinamiento comunista no impidieron que los ciudadanos tumbaran el muro y al oprobioso régimen. Como dijo la Canciller Merkel: “No hay muro tan alto o tan ancho que no se pueda atravesar ”, palabras que deben servirnos de guía para continuar nuestra lucha en Venezuela para derribar la narcodictadura totalitaria.

Los comunistas de ayer se hicieron los ciegos ante las barbaridades cometidas por Lenin, Stalin y sus secuaces que estaban al frente de los países satélites que integraban la URSS. Dirigentes rojos del mundo entero y personalidades como Neruda alabaron a estos asesinos. Los de hoy intentan revivir ese fracasado e inviable sistema que degrada al ser humano, apelando a nombres como Socialismo Siglo XXI.

 

Nuevamente solicitamos a nuestra dirigencia a unirse. El reciente Acuerdo de los   ministros de relaciones exteriores del Grupo de Lima, integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Honduras, Paraguay, Perú, Chile, Colombia, Costa Rica y Guatemala, con representación de Estados Unidos, Ecuador, El Salvador, Unión Europea y Secretariado de la OEA, se comprometió “ a otras medidas de presión, excluyendo el uso de la fuerza, sobre el régimen de Maduro….”.   Quienes no acepten esta realidad y pretendan seguir actuando en contra del grupo mayoritario evidenciarán que actúan por intereses personales ¡Ya basta !

Como (había) en botica: Los bolivianos y sus fuerzas armadas lograron la renuncia del doble tramposo Evo. Ojalá le permitan salir del país y no haya agresión contra los suyos. La tragedia en el Parque Rómulo Betancourt es responsabilidad de Rangel Ávalos, alcalde de Sucre y del coronel comandante del pelotón de guardias nacionales que custodian el Parque ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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El conuco es una pequeño terreno apto para la agricultura en el cual el campesino y su mano de obra familiar siembran varias especies generalmente asociadas y sin la aplicación de tecnología moderna. La producción obtenida es para consumo propio, con pequeños excedentes para el mercado. El conuquero vive pobre y muere pobre. Sus hijos emigran a los centros poblados para poder progresar. Venezuela se asemeja a un conuco: la producción es muy baja, cada quien atiende su propia parcela, quienes dejaron de trabajar y los que todavía tienen empleos se convirtieron en pobres y los que emigran en búsqueda de mejores oportunidades, sufren las penurias de empezar a desmontar la nueva parcela para poder sembrar y luego cosechar.

El conuco persiste en zonas con escasez de suelos aptos para cultivos, elevada población campesina y ausencia de otras oportunidades, lo cual obliga a sembrar áreas de tamaño reducido para subsistir, aunque sea a duras penas. Desde luego que este sistema de producción tiene la ventaja de ser amigable con el medio ambiente, al requerir menos uso de productos químicos y conservar los suelos, pero promoverlo es condenar al campesino a ser esclavo de la tierra y a los citadinos a pasar hambre. Ese es el sistema de producción que predican Maduro y sus acólitos. Algunos pensarán que es por ignorancia, pero los más estamos convencidos que es para que agricultores y consumidores dependamos de las dádivas del régimen.

Ningún país puede reducir la pobreza y alimentar a su población en base a conucos. En esta Tierra de Gracia la agricultura ha ido del timbo al tambo. Hemos contado con algunos buenos ministros de agricultura y otros muy malos. La rotación ha sido muy elevada. En los últimos años del siglo pasado hubo dos importantes esfuerzos para darle a la agricultura el estímulo requerido para un crecimiento sostenido. Uno de ellos fue bajo la conducción de Felipe Gómez Álvarez (AD), quien estableció por decreto precios muy atractivos para los principales rubros. Algunos criticaron que fueron subsidios muy elevados, pero con ello se logró el objetivo inicial de darle a la agricultura un gran impulso.

 

El otro fue el esfuerzo concertado de Nidia Villegas (Copei) para elaborar un Plan Agrícola de largo plazo, que no logró su objetivo por los cambios de gobiernos. Desde que los rojos llegaron al poder solo el fallecido ministro JJ. Montilla merece respeto. Ahora, un grupo de distinguidos profesionales del sector agrícola y eficientes productores del campo han elaborado una plan para la recuperación de nuestra agricultura, lo cual debe ser prioritario para el nuevo gobierno.

El resto de los sectores del país han tenido los mismos vaivenes. Hay una bonanza ficticia cuando aumenta el precio del petróleo y volvemos a la realidad cuando los precios disminuyen. Algunos dirigentes del pasado y del presente se han concentrado en sus respectivas parcelas para defender intereses personales o de tolda política. Son, unos más, otros menos, unos conuqueros por decisión propia y no obligados por las circunstancias, como los desvalidos campesinos que luchan para subsistir.

La responsabilidad del desastre del sector agrícola, del energético y del resto de la economía es del nacorégimen. Por ello es lamentable que parte de nuestra dirigencia de oposición no esté aportando lo mejor de sí para que el usurpador Maduro y su grupo dejen el poder lo antes posible. Es el colmo que ni siquiera puedan imitar a los campesinos y acordar una cayapa o una “mano vuelta”, para realizar trabajos que ameritan unirse para lograr esa salida. Tampoco ayudan los tuiteros que por su cuenta disparan dardos contra el presidente (e ) Guaidó, sin considerar el esfuerzo que realiza con los pocos medios de que dispone.

Guaidó y la Asamblea Nacional trazaron una ruta : fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Esa secuencia es la deseable, pero no puede descartarse que primero se realicen elecciones presidenciales, siempre que estas sean libres, lo cual llevaría al fin de la usurpación y, necesariamente, a un gobierno de transición para enderezar los entuertos. Lamentablemente, sin medir las propias fuerzas y sin esperar acontecimientos, algunos luchadores por la democracia pontifican que no se cuente con ellos si primero son las elecciones.

El conuco en el sector agrícola no permite sacar al campesino de su pobreza. El conuco político de algunos opositores es uno de los factores que dificultan salir de este totalitarismo aderezado con narcotráfico.

 

Como (había) en botica: Las protestas pacíficas son bienvenidas en cualquier democracia, pero los actos de vandalismo en Chile no pueden justificarse. Tampoco explicarse solo por la desigualdad social o la pobreza, las cuales existen pero con clara tendencia a disminuir. En los mismos hay indudable participación de agitadores de extrema izquierda, pero también de un grupo de gamberros o malandros, así como de personas que quieren tener todo con muy poco esfuerzo. La situación en la Pdvsa roja es cada día más crítica con tomas de instalaciones, por sus trabajadores, robos de equipos, corrupción y renuncias ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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El poder a elegir a sus gobernantes es un derecho fundamental del ser humano. En casi todos los países se realizan elecciones, aunque hay marcadas diferencias. En algunos casos son transparentes, en otros tienen limitaciones y en muchos son fraudulentas

Por ejemplo, en Arabia Saudita, solo hay elecciones municipales y las mujeres adquirieron el derecho de votar y ser votadas en el 2015. No hay otro tipo de elección ya que, según representante ante la ONU “ no se necesitan porque la nación está feliz con el actual sistema de gobierno”.

En China y Cuba las elecciones son una farsa. En el país asiático existen varios partidos denominados “democráticos”, pero supeditados y colaboradores del Partido Comunista . En Cuba solo está permitido el partido comunista.

Japón es una monarquía parlamentaria. El emperador solo cumple funciones protocolares. Algo interesante es que los candidatos a la Dieta o Asamblea que no obtengan el 10 por ciento de los votos pierden un depósito dado en garantía. Quizá algo que deberíamos aplicar para descartar a muchos que se postulan solo para figurar.

En Europa hay varias monarquías parlamentarias y sistemas presidenciales parlamentarios. Las elecciones son transparentes. El poder ejecutivo lo ejerce un primer ministro electo por los diputados, quienes pueden destituirlo al no darle un voto de confianza en asuntos importantes. En Venezuela, algunos son partidarios de este sistema. Sin embargo, tiene la desventaja de que obliga a veces a crear cohabitaciones difíciles de manejar y de aceptar por los ciudadanos, como actualmente en España, y en otras genera gobiernos inestables, como en Italia e Israel. Francia tuvo que modificarlo en 1958 y ahora tiene un sistema semipresidencial. También hay sistemas presidencialistas como en Rusia.

En nuestro continente casi todos son repúblicas presidencialistas. En Estados Unidos el presidente es electo indirectamente y rara vez hay denuncias de irregularidades. De México hacia el sur son frecuentes las denuncias de fraude o de ventajismo.

La semana pasada hubo elecciones en Canadá y por ser un ejemplo a imitar, narramos el proceso en este país multicultural, con una monarquía parlamentaria en donde la Reina de Gran Bretaña e Irlanda del Norte designa como su representante a un Gobernador General, con funciones protocolares. Los Senadores son seleccionados por el Primer Ministro. Los miembros de la Cámara de Representantes son electos por voto popular. El Gobernador llama a formar gobierno al líder del partido que obtiene más parlamentarios.

Para la elección los miembros de mesas se autopostulan ante el organismo electoral; previamente le llega al elector la información sobre su centro de votación; si en el interín ha cambiado de dirección, para votar acude con un recibo de luz, gas o con documento de propiedad y su carnet de conducir o tarjeta de salud. La votación es un lunes, aunque se puede votar previamente por correo, y en el centro de votación no hay soldados, ni policías; el proceso es manual en una hoja donde el elector marca su candidato con un lápiz y durante el conteo están presentes representantes de los candidatos. Antes de dos horas se conoció el resultado, el cual era anunciado gradualmente por los medios de comunicación.

El mayor número de parlamentarios lo obtuvo el partido Liberal de centro izquierda, del Primer Ministro Trudeau quien junto con su ministra de Relaciones Exteriores, Chrystina Freeland, han sido baluartes en la defensa de nuestra democracia venezolana. El segundo partido más votado fue el Conservador, que pasa a denominarse la Oposición Oficial.

¡Qué diferencia con la reciente “elección” en Bolivia y con las pantomimas nuestras! En Argentina volvieron a ganar quienes causaron el derrumbe económico. Está comprobado que nuestros pueblos no aprenden. No les importa la corrupción, ni el populismo. Más temprano que tarde saldremos de la narcodictadura totalitaria que nos asola, pero desde ya hay que lograr un acuerdo de gobernabilidad por varios años y ojalá el Plan País tenga el consenso debido para que sea de largo plazo. Caso contrario, los rojos podrían volver para seguir destrozando a Venezuela y lucrarse con lo que no les pertenece.

Todavía tenemos diferencias sobre si primero debe cesar la usurpación para que haya elección presidencial. Sería lo deseable. Sin embargo, si por la presión nacional e internacional se logran las condiciones aprobadas por la Asamblea Nacional, no podemos ser tan cerriles de negarnos a acudir a votar, aunque el usurpador siga en Miraflores.

Como (había) en botica: No se pierdan el artículo ¿Capitulación universal? del distinguido Alfredo Coronil, en https://pararescatarelporvenir.wordpress.com/La, La Linterna Azul. Susana Rafalli alerta que el producto lácteo en las cajas CLAP no es apto para menores de un año. El general Aquiles Lapadula es conocido chavista, pero algunos dudan si colaboró con el narcotráfico o pisó callos de esa mafia. Maduro hipotecó ilegalmente a Citgo . Las gestiones de nuestros dirigentes la salvaron, al menos por ahora. Solidaridad con el diputado Juan Pablo Guanipa ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Oposición: entre la emoción y la razón, por Eddie A. Ramírez S.

Casi todos participamos en  grupos de las redes sociales y tenemos acceso a los artículos de distinguidos compatriotas, todos ellos con deseos de salir lo antes posible de esta narcodictadura totalitaria. A través de estas relaciones con los “amigos invisibles del aire” como diría Arturo Uslar Pietri, se percibe  que  nos debatimos entre la emoción y la razón,  sin lograr el  equilibrio necesario para  acuerdos mínimos.

 Es muy probable que estas confrontaciones se deban en gran parte a que  las opiniones   viajan rápidamente por las redes sociales, las cuales    nos bombardean  con informaciones que a veces son ciertas, pero otras son medias verdades o inclusive mentiras.  Como el cerebro emocional reacciona mucho más rápido que el cerebro racional, disparamos  desde la cintura sin pensarlo dos veces. 

El cerebro emocional es  más primitivo que el racional, ya que se desarrolló  tempranamente para permitir la sobrevivencia   a los primeros homínidos. El mismo es imprescindible para que no seamos simples robots.  El racional se desarrolló gradualmente hasta lograr su máxima evolución con el homo sapiens, aunque a veces dudamos de su sapiencia.

¿Por que gente valiosa con cierto nivel de educación se ha vuelto tan agresiva en contra de otros que generalmente tienen el mismo objetivo? ¿Acaso la cizaña sembrada por el régimen afectó nuestra parte del cerebro que actúa como puente necesario entre la emoción y la razón?  Quizá la explicación es que nos encontramos en una fase  de sobrevivencia, angustiados por la situación económica, la escasez, la persecución política y  por la lejanía de muchos de nuestros seres queridos. En estas circunstancias tiende a manifestarse con mayor preponderancia el cerebro emocional. 

Por ello descalificamos a quienes no nos suministran una solución a corto plazo y nos inclinamos a simpatizar por quien  ofrece  el cese inmediato de la usurpación mediante el arrebato del poder,  aunque en el fondo el cerebro racional  nos indica que “los rusos también juegan”, como dice el profesor Adolfo Salgueiro. Ese relegado cerebro racional debería hacernos notar que   el equipo   que enfrentamos  es malamañoso y sin escrúpulos. Que además cuenta con la incondicionalidad del árbitro y de los guardalíneas, o sea de la Fuerza Armada, del Tribunal  Supremo de Justicia, aunque sea espurio, de los paramilitares rojos y del narcotráfico. En estas circunstancias al equipo de la democracia se le dificulta meter gol, aunque contara  con Messi y Ronaldo. 

Como no hemos podido ganar el partido, el cerebro emocional nos induce a buscar un culpable y rápidamente le echamos la culpa al entrenador, es decir a los partidos políticos. Desde luego que hay argumentos para ello aunque,  a pesar de sus errores, los dirigentes de los partidos siguen dando la cara. Sin embargo, las descalificaciones no cesan. Aquí el cerebro emocional nos juega sucio y la emprendemos en contra de los dirigentes que no caen simpáticos o que a veces se contradicen. También hay que reconocer que no ha surgido un líder que  nos aglutine, sino que tenemos varios dirigentes unos más valiosos que otros y la identificación con los partidos políticos es baja. Parte de la culpa es de ellos y parte de campañas de antipolítica.

A pesar de todo, hoy contamos con unos  diputados que sesionan aunque ni cobran, ni disponen de facilidades de transporte, un grupo de ellos está  refugiado en embajadas y otros presos o  exiliados.  Surgió un joven ingeniero que le ha tocado asumir una tarea difícil y riesgosa. El presidente (e) Juan Guaidó encabeza las encuestas y es una esperanza. No cometamos el suicidio político de descalificarlo. Prometió una ruta y la está cumpliendo. El fin de la usurpación puede producirse por varias vías.  No nos ceguemos.

Las sanciones están actuando, pero no pueden dar resultados a la velocidad deseada y no surtirán efecto sin la reactivación de las protestas de calle.  Conjuntamente sí podrían obligar al régimen a renunciar o a convocar elecciones muy transparentes.  Desde luego que el tema electoral despierta mucho escepticismo por experiencias anteriores,  sobre todo si se realizan con Maduro en Miraflores y es candidato, pero ello es superable con estricto control  internacional, entre otros puntos.   Para que esto   pueda materializarse es necesario dejar las descalificaciones que solo producen  desánimo. En este sentido, mis admirados y respetados luchadores  como  María Corina y Antonio Ledezma,  y distinguidos articulistas como Carlos Blanco pueden hacer una importante contribución en orientar a los ciudadanos.  No parece haber  otra opción en el panorama.

Como (había) en botica: Antonio Pasquali fue un gran venezolano, venido a esas tierras con otros italianos que hicieron una importante contribución a nuestro desarrollo intelectual y material. Nuestro pésame a su distinguida familia . Felicitaciones a María Corina Machado por merecido premio a la Libertad otorgado por   la  Liberal  International ¿Hasta cuándo el general Padrino López va a permitir que se violen los derechos al general Hernández Da Costa, a otros oficiales y a gran número de  ciudadanos? ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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Inconformes ante los avances, por Eddie A. Ramírez S.

Inconformes son quienes no están de acuerdo con lo establecido, sea en el orden político, social, moral, estético o cualquier otro.Es inevitable y deseable que haya disensos. Aplaudimos las críticas que se hacen a nuestra dirigencia política por parte de personas, conocidas o no, que alertan y protestan ante determinadas decisiones. Sin embargo, cuando se critica que el agua no tiene sabor, olor o color, estamos ante rebeldes sin causa, de gente que desea notoriedad , que tiene intereses creados o fanáticos, aunque muchos proceden de buena fe desesperados ante la tragedia que padecemos.

En los últimos tiempos los demócratas hemos obtenido importantes triunfos en el ámbito internacional que nadie debería negar o minimizar. Cincuenta y cuatro países reconocen a Juan Guaidó como presidente (e), lo cual no tiene precedentes. El Informe de la doctora Michelle Bachelet, Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, fue contundente contra el régimen de Maduro y sus esbirros, para quienes terminará siendo mortal. Sin embargo, algunos inconformes lo critican por alguna omisión.

La Trigésima Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores actuando como Órgano de Consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) aprobó por 16 votos: 1- Elaborar un listado de personas vinculadas al régimen relacionadas con narcotráfico, terrorismo, violaciones a los derechos humanos y corrupción 2- Congelar sus cuentas y propiedades 3- Crear equipo operacional de inteligencia financiera y de seguridad pública para acciones judiciales y policiales. 4- Tomar medidas para investigar sancionar, perseguir, extraditar y capturar a los señalados y 5- Hacer seguimiento a la situación en Venezuela y realizar nueva reunión en dos meses. Lo aprobado evidencia que esos países conocen de las relaciones estrechas de Maduro y sus compinches con el narcotráfico y la guerrilla, sin embargo algunos inconformes critican a varios de los firmantes porque no estuvieron de acuerdo con una intervención militar.

La Unión Europea sancionó a siete miembros de las fuerzas de seguridad del régimen por violaciones a los derechos humanos. Esto se aprobó a solicitud de Josef Borrel, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de España, a quien los inconformes descalifican frecuentemente porque no actúa conforme a lo que desean.

El Grupo de Lima, en el que además de países de nuestra región participa Canadá, mantiene una posición muy dura en contra de la narcodictadura venezolana. Al igual que Luis Almagro, el Secretario General de la OEA, que defiende a la democracia a capa y espada. Es algo inédito que la OEA haya aceptado que el representante de Venezuela sea el distinguido constitucionalista Gustavo Tarre Briceño, designado por el presidente de la República (e) Juan Guaidó.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU designó una Misión de Investigación de los hechos denunciados, lo cual es un importante paso para reforzar las denuncias ante la COrte Penal Internacional.

Los Estados Unidos elaboraron una lista de 146 chavistas-maduristas incursos en diferentes delitos y cada día profundiza las sanciones económicas en contra del régimen. Sin embargo los inconformes, que andan de la Ceca a la Meca, critican que no se materializa una invasión, la cual traería consecuencias no deseadas.

Los logros mencionados no se han producido por generación espontánea, sino por el tesón de varios de nuestros dirigentes que merecen reconocimiento. Citar nombres tiene el inconveniente de olvidar algunos, pero es inevitable reconocer la labor de Julio Borges. Lo identificamos porque frecuentemente los inconformes lo descalifican injustamente.

Sin duda hemos avanzado mucho hacia el fin del totalitarismo. Sin embargo, algunos inconformes aseveran que el presidente (e) Guaidó es “incapaz de desafiar al poder”, otros lo critican por aceptar las peticiones internacionales de dialogar con los bandidos que usurpan el poder y no falta quienes descalifican a la nueva generación de dirigentes, los cuales cometen errores y tienen algunas carencias, pero arriesgan su vida, su libertad, tranquilidad familiar y sus bienes.

Ahora que el régimen sacó una nueva carta para dialogar con un grupo que no representa a la oposición, ojalá los intolerantes genuinamente de oposición den paso a la comprensión y entendimiento para integrar una unidad sólida en contra del régimen.

Como (había) en botica: La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), reconoce que más de cuatro millones de venezolanos han solicitado refugio y el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), señala que uno de cada tres niños venezolanos requieren ayuda humanitaria, es decir 3,2 millones La empresa Monómeros Colombo Venezolanos, cuyo control asumió el gobierno legítimo de Guaidó, estaba muy deteriorada cuando Jon Bilbao se encargó de la Gerencia General y logró. Inexplicablemente Bilbao fue sustituido, a pesar de que la había recuperado. Los intolerantes descalifican a Edgar Zambrano porque declara que no es partidario de la intervención militar, obviando que si la solicita va de nuevo a la cárcel ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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¿Equivocados o traidores?, por Eddie A. Ramírez S.

Cada día se dificulta más que los venezolanos podamos entendernos. Las grandes diferencias entre los demócratas y los totalitarios del régimen son insalvables, ya que estos últimos no comparten los principios y valores básicos de nuestra civilización. Lo que amerita resolver son las diferencias entre quienes nos decimos demócratas, aceptando que no es un grupo homogéneo y que hay especímenes poco confiables.

¿Cómo calificar a quienes se reunieron en la Casa Amarilla con el régimen, después de sostener durante semanas reuniones trascorrales? Muchos los han tildado de traidores comprados por el régimen. ¿Es o no posible que solo están equivocados o que el pragmatismo los llevó a negociar para lograr algo, aunque sea fallo?

Negociar no es un delito. Lo que sí es delito es llegar a acuerdos contrarios a los derechos civiles, políticos y humanos o darle oxígeno a un régimen que los viola. Para negociar hay que tener un mandato y prestigio ¿ Qué representatividad tienen Falcón, Claudio Fermín, Timoteo Zambrano y Felipe Mujica ? Según la encuestadora Pronóstico, Falcón cuenta con 1,1 por ciento de aceptación y su partido solo el 0,2% . Claudio, Timoteo y Mujica no figuran. El primero debe tener respaldo familiar, Timoteo ni siquiera eso, dados sus antecedentes, y Mujica merece el rechazo de todos por su vergonzosa posición homofóbica.

¿Por qué este cuarteto, el mismo que avaló la elección fraudulenta de mayo 2018, tomó esa iniciativa tan criticada ? De sus declaraciones se desprende que los partidos relativamente mayores los marginaron de la toma de decisiones. Seguramente es cierto, pero deben calibrar cuál es su peso específico. Aunque políticamente no son importantes, el régimen los utiliza para intentar engañar, vendiendo la idea de que sí es posible lograr acuerdos con supuestos opositores no radicales.

El narcorégimen les hará algunas concesiones, como la libertad del secuestrado Edgar Zambrano, pero están equivocados si esperan que esa negociación conduzca a la salida de Maduro y sus acólitos, que debería ser el objetivo del cuarteto si es que proceden de buena fe, lo cual no parece ser el caso.

Lo relevante no es si se vendieron o no, allá cada quien con su conciencia y con su mala fama. Lo fundamental es el daño que ocasionan al ayudar al régimen a proyectar una imagen alejada de la realidad. Los venezolanos los conocemos, pero internacionalmente pueden confundir a algunos gobiernos y le dan elementos a la extrema izquierda mundial para que sigan alcahueteando a la dictadura. En este sentido no dudamos en calificarlos de traidores a los principios y valores y merecen el rechazo de los demócratas.

Por otra parte, ojalá no confundamos los traidores a la democracia con otros venezolanos que piensan diferente a la mayoría. Por ejemplo, las encuestas indican que una elevado porcentaje de la población se inclina por la intervención extranjera. Ello tiene explicaciones, pero no es la vía sensata. Otros apuestan a que el régimen tendrá que ceder en una negociación bien llevada, dada la presión de las sanciones y algunos consideran, equivocadamente, que estas deben levantarse. Son posiciones con las que se puede o no estar de acuerdo, pero es injusto tildar de traidores y cómplices del régimen a quienes las sostienen.

Llama la atención que el Copei impuesto por el TSJ usurpador descalifica una posible intervención de nuestros militares. Se olvidan que en el pasado el partido apoyó el golpe del 18 de octubre de 1945, el del 24 de noviembre de 1948 y el del 23 de enero de 1958. Hoy, los militares tienen la obligación de intervenir.

Nuevamente instamos a nuestros dirigentes honestos a crear un frente común y ofrecer un apoyo sincero al presidente (e) Guaidó, quien cuenta con el respaldo mayoritario de los ciudadanos. En el Frente Amplio Venezuela Libre deben estar todos los dirigentes que quieren que cese la usurpación. El pueblo venezolano ha luchado como nunca en el pasado. La dirigencia ha pecado en varias oportunidades. Ojalá rectifiquen.

Como (había) en botica: Prematura y sorpresivamente Venezuela perdió un excelente ciudadano, el área de refinación petrolera se quedó sin uno de sus profesionales más reconocidos y quienes lo tratamos perdimos un gran compañero. Francisco Javier Larrañaga fue un demócrata que predicó y defendió los principios y valores de la democracia. Participó en marchas, foros, asambleas de ciudadano y trabajó con entusiasmo en el Plan de Emergencia para la recuperación de la industria petrolera. Fue miembro de la Academia de Ingeniería y del Hábitat y miembro fundador de Coener, ingeniero industrial de la UCAB, con doctorado en Francia. Tuvo una destacada carrera en Pdvsa y filiales, lamentablemente truncada por Roberto Mandini, entonces presidente de la empresa, quien arbitrariamente lo obligó a jubilarse. Se dedicó a la consultoría privada, a apoyar económicamente a los petroleros despedidos por Chávez en el 2002 y a trabajar por el cese de la usurpación. Nuestro pésame a su esposa Alba, hijos y nietos. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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