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Video: Rangel Ávalos tuvo un encontronazo con las FAES tras masacre en Petare

El alcalde del municipio Sucre del estado Miranda, José Vicente Rangel Ávalos, tuvo una discusión la tarde de este jueves, 18 de abril, con funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), de la Policía Nacional Bolivariana, quienes le impidieron el paso a un edificio en donde los uniformados habían cometido una masacre.

Vecinos de la zona denunciaron que los policías arribaron armados al edificio B de la urbanización Lebrún, de la calle Los Nardos de Petare y mataron a cuatro hombres: Juan Daniel y Rhonald José Arenas Almeida, Víctor Quintana y Richard Alí Mara. El hecho provocó que los habitantes salieran a protestar y exigieran la presencia del alcalde.

Al llegar, Rangel Ávalos pidió pasar junto a otros vecinos a quienes no dejaban ingresar en el edificio. Sin embargo, el cordón de seguridad que los funcionarios del FAES formaron alrededor de las residencias se lo impidió. Fue ahí cuando comenzó la discusión.

Al final, Rangel Ávalos logró ingresar a la escena del crimen junto con algunos de los vecinos que protestaban.

Según información policial, los hombres murieron en medio de un enfrentamiento y pertenecían a las bandas “El Wileisy” y “San José de Río Chico”. Presuntamente estaban involucrados en el homicidio de un niño de 2 años y de un policía del municipio Buroz de Miranda. En el operativo les incautaron cuatro revólveres y una escopeta.

#MonitorDeVíctimas | Joven herido de bala muere de gusanera por falta de atención en el Domingo Luciani
A sus familiares ofrecieron venderles tres litros de sangre a cambio de dos kilos de detergente de ropa y un kilo de café

 

@MoreLosada24

ROMAL JESÚS LIENDO GUERRERO MURIÓ A SUS 20 AÑOS DE EDAD. En su cuerpo quedaron las marcas de un disparo, la corrupción del sistema de salud y una sepsis. Su madre denunció una serie de irregularidades en el hospital Domingo Luciani que considera negligencia médica.

Según el testimonio de Lesbia Guerrero, el joven fue herido de un disparo en el pecho en el barrio La Agricultura de Petare, municipio Sucre de estado Miranda. El 3 de agosto, la abuela del muchacho lo mandó a comprar algo en la bodega. Mientras caminaba por el callejón San Guillermo un carro pasó y le dispararon.

Un vecino y su hermano lo llevaron en una moto hasta el hospital Pérez de León, en la avenida Francisco de Miranda. La falta de insumos evitó que lo atendieran. Como segunda opción, acudieron a un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) cercano. Allí los doctores alegaron lo mismo.

“Finalmente lo llevamos hasta el Domingo Luciani. Mi hijo entró caminando y hasta hablaba”, recordó Lesbia, antes de relatar cómo cree que los médicos y enfermeras contribuyeron en la muerte de su hijo.

La lucha

Asegura que ese mismo día, el joven fue subido a piso. No lo operaron. Solo lo intervinieron al sexto día de estar recluido en el piso cuatro del hospital. En ese momento, una endoscopia determinó que el esófago había sido perforado por la bala. Requería una prótesis y varias transfusiones de sangre.

“Me pidieron tres bolsas, pero no había sangre en el hospital. Dijeron que las tenía que comprar, pero yo no tengo dinero. Una licenciada me vio desesperada y dijo que si le llevaba dos kilos de detergente para ropa y uno de café me conseguía las bolsas”, relató Lesbia.

Ella consiguió lo que le pedían. En los 56 días que el muchacho pasó recluido en el hospital Domingo Luciani, solo le suministraron una bolsa de sangre. Recibió hidratación por suero, porque su madre conseguía el líquido y se lo colocaba. Los antibióticos que le aplicaron estaban vencidos desde hace un año.

El resultado del tratamiento fue muerte por una sepsis de punto de partida respiratorio con complicación de herida por arma de fuego.

“Le cayó gusano. Le sacaban una gusanera horrible de la garganta. Los últimos días mi hijo me pedía que lo dejara ir, que había unos animalitos que le picaban”, indicó Lesbia.

Romal Jesús no tenía hijos. Desde preescolar le habían diagnosticado discapacidad psicomotora. Vivía con sus padres y su abuela. Solo trabajaba con Lesbia, porque temía que algo le ocurriera lejos de ella. Vendían cigarros y café en la estación del Metro de Petare.

“Mi hijo me dejó un gran vacío. Yo tengo que hacer que todos sepan lo que pasa en los hospitales de este país”, aseveró en la morgue de Bello Monte este 30 de septiembre, donde buscaba los restos de su hijo para darle sepultura.

#MonitordeVíctimas | La Dolorita llora a su barbero tras ser asesinado por el FAES
Cristian era barbero, tenía un local alquilado y era reconocido en su comunidad por los cortes extravagantes y específicos que hacía a pequeños y grandes. Fue asesinado por funcionarios del FAES cuando regresaba de celebrar su cumpleaños

 

@Daigalaviz

“¿Y AHORA QUIÉN NOS VA A CORTAR EL CABELLO?, ¿quién va a jugar con nosotros?”, según la líder comunitaria Nancy García así se expresaban niños de 12, 8 y 6 años tras el asesinato de Cristian Alfredo Charris Arroyo cometido por funcionarios de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES), la madrugada del 24 de septiembre, en el barrio La Dolorita de Petare.

Cristian Alfredo cumplió 25 años el domingo 23 de septiembre. Deynuby Hernández, su pareja, cuenta que desde temprano se fue de fiesta con sus amigos y cerca de las 5:30 de la madrugada, del lunes 24 lo dejaron en la entrada de las escaleras que lo llevarían a casa de su suegra, pues allí ella lo esperaba para irse juntos a dormir a su casa en el sector La Lira.

Como funcionarios del FAES recortaron su cédula cuando lo mataron, a sus familiares solo les quedó su carnet de la patria | Foto: Daisy Galaviz

Todo quedó en planes, Cristian no logró subir ni la mitad de escaleras para llegar a la casa; lo interceptaron funcionarios del FAES —ente adscrito a la Policía Nacional Bolivariana— y aunque el joven estaba en estado de ebriedad, y con una botella en la mano, pidió que no lo mataran relató su esposa. “Pero me lo mataron, le dieron un disparo en el pecho. Lo golpearon, lo trataron como un perro. Le cortaron la cédula en el sitio donde lo mataron y le robaron todo. A (Hospital de) El Llanito llegó desnudito, sin zapatos, sin gorra. Lo mataron y lo dejaron sin nada”, narró Deynuby desde la morgue de Bello Monte, mientras esperaba que le entregaran el cuerpo.

Cristian era barbero, tenía un local alquilado y era reconocido en su comunidad por los cortes extravagantes que hacía a pequeños y grandes. Deja huérfanos tres niños de 9, 5 y dos años. Su madre y su pareja lo recuerdan como alguien “arreglado y perfumado”.

La frase que lo identificaba era “Yo soy pavo. Voy a llegar a viejo pavo porque el estilo lo es todo”.

En una minuta policial, funcionarios del cuerpo policial se refieren a la víctima como “terrateniente de la Banda de El Negro”, y que se encontraba solicitado por los delitos de robo, hurto, extorsión y homicidio. También señalan que Cristian había desalojado de su vivienda a un funcionario de Policía Nacional Bolivariana días atrás.

Su pareja, familia y comunidad niegan los cargos; al punto que su pareja dice que no descansará hasta que limpien su nombre como el barbero que era, “porque revivirlo no lo van a revivir; pero al menos que Cristian sea recordado como un buen hombre”.

La Dolorita conmocionada

Nancy García, quién fue líder comunitaria del barrio 12 de octubre de La Dolorita por más de 16 años, acepta que la inseguridad en la zona no descansa, pero “Cristian era un muchacho sano, e indigna que mientras el FAES llega a los barrios y matan sin preguntar terminan perdiendo la vida inocentes, y los los delicuentes se ríen”.

Tras el asesinato del joven, cuatro consejos comunales unieron fuerzas y en una hora recoletaron 580 firmas que serán llevadas a la Fiscalía, con el fin que funcionarios policiales saquen de sus expedientes criminales a Cristian; pues para ellos era alguien colaborador, querido con los niños y que contribuyó a recuperar el alumbrado de la cancha deportiva del sector.

Vecinos comentaron que si las autoridades no prestan atención a la denuncia trancarán la calle del barrio con el fin de evitar próximos operativos del FAES.

#MonitorDeVíctimas | De puñalada en la cabeza asesinaron a niña en Petare
Su cadáver fue encontrado en el río Guaire y es una de las 126 menores de edad que han sido víctimas de homicidio en Caracas de enero a julio de 2018

 

@franzambranor

DE UNA PUÑALADA EN LA CABEZA asesinaron la madrugada del viernes 31 de agosto a Kleyller Yhonnankerlin Pineda Jaimes de 13 años de edad en las inmediaciones de Puente Baloa en Petare.

Su tío Antony Jaimes aseguró en la morgue de Bello que el cadáver de la menor de edad fue arrojado al río Guaire. Kleyller vivía con su familia en el barrio José Félix Ribasm, era la segunda de cinco hermanos y cursaba primer año de bachillerato.

“No sabemos qué pasó, ella era una niña tranquila, no tenía enemigos, sus padres tampoco, estamos aguardando por la autopsia a ver qué dice”.

Familiares no descartan el robo porque las pertenencias de Kleyller no fueron localizadas en las adyacencias del transitado puente.

“Hicimos la denuncia en el Cicpc y aparentemente ya tienen identificado a la persona que lo hizo”, dijo Jaimes.

En junio de este año, Runrunes reportó el asesinato de Yonjaiverson Ríos, un niño en condición de calle de apenas 11 años de edad, cuyo cuerpo sin vida fue arrojado igualmente a las riberas de El Guaire.

Yonjaiverson también pereció por arma blanca y uno de los impactos lo recibió en la cabeza.

Según cifras de Monitor de Víctimas, 136 personas menores de 20 años han sido asesinadas en el área metropolitana entre enero y julio de 2018 y 40 pertenecen al sexo femenino.

En el municipio Sucre del estado Miranda fueron asesinados 29 de los 136 fallecidos, 8 de las víctimas eran mujeres.

#MonitordeVíctimas | Localizan cadáver de joven que salió a buscar mangos para comer

@DaiGalaviz

EL CADÁVER DE UN JOVEN que salió de su casa a tumbar unos mangos para comer y no regresó a su casa fue localizado con un tiro en el costado en la zona boscosa de la carretera Petare – Santa Lucía.

La víctima fue identificada como Juan José Rojas Pantoja, de 20 años.

Juan José salió de su casa en el sector Matapalo, barrio La Dolorita, parroquia Petare la mañana del 13 de agosto junto a unos amigos a tumbar mangos “para vender y tener algo que merendar”, dijo su padrastro Manuel García.

Sin embargo ese lunes no llegó a dormir a su casa. Su madre se preocupó; pensó que se había quedado a dormir con alguno de sus compañeros. Al ver que el martes 14 no se había comunicado por ninguna vía con sus hermanos ni con su progenitora; la familia decidió buscarlo, infructuosamente, por comisarías y hospitales.

Tras cuatro días de búsqueda, el 17 de agosto los familiares del joven tuvieron noticias de su paradero: un amigo de la familia les informó que lo habían encontrado en una zona boscosa en la carretera Petare-Santa Lucía con un tiro en el costado. Su cadáver había sido trasladado a la medicatura forense de Bello Monte.

La víctima dejó en estado de orfandad a una niña de un año. Tenía tres meses viviendo en Petare, antes residía en Filas de Mariche donde se ganaba la vida ayudando a su padre en la siembra de verduras y en la venta de lo producido.

Según la data de Monitor de Víctimas, entre enero y julio de 2018 se han registrado 109 homicidios en el municipio Sucre; dos de esos crímenes se ocurrieron en la carretera Petare-Santa Lucía.

#MonitordeVíctimas | Asesinan a anciana en su casa durante un robo en La California
El crimen lo habría perpetrado una pareja que llegó este miércoles a la quinta Alicia de la avenida Belgrado en la California Sur. Fueron vistos por vecinos cuando salían de la vivienda con una maleta y bolsas

 

EL CADÁVER DE SUSANA MONIQUE AZAGOURY DE SARDINHA, de 70 años de edad, fue localizado, a las 7:00 am de este jueves 2 de agosto, por un taxista en la quinta Alicia ubicada en la avenida Belgrado de la California Sur. Fue degollada con un cuchilladas. Su cuerpo quedó a la entrada de la vivienda. Azgoury de Sardinha, viuda, era nativa de Marrueco y madre de un hijo y abuela de un nieto. Se graduó Contadudría en la Universidad Central de Venezuela y estaba pensionada por el Seguro Social. Una vez que contrajo matrimonio se residenció en Carrizal, estado Miranda y después cuando quedó viuda se fue a vivir a La California.

La víctima gozaba del aprecio de sus vecinos. Una amiga la vio por última vez la mañana de este miércoles y acordaron que saldrían a caminar juntas, en la tarde, como lo hacían a diario pero luego la amiga se cansó de llamarla al teléfono y Susana no le respondió.

Habitantes de esa avenida recordaron que, a las 2:00 pm del miércoles, vieron entrar una pareja a la quinta Alicia, presumen que eran conocidos de la dueña de la casa quien les abrió la puerta. La quinta cuenta con un sistema de intercomunicador.

A los vecinos les extraña que los 2 perros que tenía la contadora no ladraron cuando llegó la pareja a la casa. Pasada mas de una hora vieron salir, primero a la mujer con una maleta y el hombre llevaba bolsas. Éste pasó unos 20 minutos cerrando la reja de la vivienda mientras la mujer le decía que se apurara luego ambos abordaron un vehículo.

A las 7:00 am de hoy a las puertas de la quinta Alicia llegó un taxista, de confianza de la víctima, a quien le había pedido que la buscara. El conductor se cansó de llamar por el intercomunicador y en vista de que no obtuvo respuesta decidió trepar la reja de la casa y caminar hasta la entrada desde donde observó desorden y por eso alertó a los vecinos quienes llamaron a funcionarios de la PNB que llegaron al sitio.

Uno de los uniformados saltó la reja y llegó hasta la entrada y desde allí observó que el cadáver que estaba boca arriba. Mas tarde llegó una comisión de la División Contra Homicidios para iniciar las averiguaciones.

Una vecina relató que hace varios meses murió Perla, hermana de Susana Monique. Desde que enfermó de Alzheimer, Susana Monoique se dedicó a cuidarla.

Otra habitante de la zona comentó que la víctima estaba esperando a una mujer, que vendría de El Tigre, estado Anzoátegui, a quien ayudaba enconómicamente porque sufre de un mioma, por lo que las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar la identidad de esta mujer.

Varias vecinas relataron que inseguridad es un problema grave de la zona. “Hace poco una señora fue robada durante un mercado popular que hacen los sábados en la calle Trieste. Cuando bajaba de su camioneta la interceptaron 2 hombres en moto. Uno la apuntó con un arma de fuego. Le pidió la cartera y las llaves del vehículo”, dijo un vecino.

A la entrada de la avenida hay una caseta de vigilancia y para entrar es necesario mostrar carnet o cédula de identidad que es grabada por los vigilantes.

Los funcionarios del Cicpc interrogarán al círculo familiar y social de la víctima además harán un recorrido por la zona en busca de cámaras de seguridad que pudieron haber grabado a la pareja que ultimó a Susana Monique para perpetrar un robo.

106 mujeres asesinadas desde mayo de 2017

Según datos recopilados por el Monitor de Víctimas, un total de 106 mujeres fueron asesinadas en los cinco municipios que comprenden la ciudad de Caracas, entre mayo de 2017 y junio de 2018.

53 murieron en el período comprendido entre mayo y diciembre de 2017 y otras 53 entre enero y junio de 2018.

El principal móvil de los asesinatos es el robo, en total 21 mujeres fueron asesinadas por esta causa, le sigue la violencia de género con 16 crímenes, las riñas ocupan el tercer lugar con 14 muertes, le siguen las venganzas y las muertes ocurridas al quedar atrapadas en líneas de fuego con 12 muertes en cada ítem, ejecuciones y casos de sicariato, el sexto y séptimo lugar lo ocupan los ajusticiamientos con dos casos y uno de sicariato respectivamente. Vale destacar que en 24 crímenes las autoridades no tenían idea del móvil del crimen.

55 de las 106 mujeres asesinadas , o sea 51,89%, de las víctimas conocían a sus asesinos. 16 eran personas conocidas, 12 eran sus cónyuges o parejas, seis eran familiares, dos eran vecinos y uno era compañero de trabajo.

Al hacer una comparación entre el tipo de victimarios y los sexos se observa una clara diferencia entre hombres y mujeres. 38,9% de las víctimas de sexo masculino fueron asesinados por funcionarios policiales, mientras que 9,43% eran mujeres. Pero al observar el número de mujeres asesinadas por civiles, la cifra casi alcanza el 80%, mientras que los hombres asesinados por civiles alcanza el 46%.

Vale destacar que casi la mitad de las víctimas eran adultas mayores,  los datos recopilados por el Monitor de Víctimas arroja que 48 de las 106 mujeres asesinadas, 45,28% de las víctima,s tenía más de 60 años.

#MonitorDeVíctimas | Familiares de joven asesinado en el Domingo Luciani acusan al Cicpc del crimen

@franzambranor | Fotografía Carlos Ramírez

FAMILIARES DE ROINER DE JESÚS SOTO URBINA, joven quien el pasado 24 de julio fue asesinado en las salas de traumashock del hospital Domingo Luciani, denunciaron este miércoles en las puertas de la morgue de Bello Monte que el joven fue víctima de una ejecución extrajudicial por parte de funcionarios del Cicpc.

Según la versión de la familia, Soto Urbina había sido herido de bala en la región torácica-abdominal en un hecho ocurrido en Guatire, municipio Zamora del estado Miranda y trasladado por un allegado al hospital Domingo Luciani en El Llanito.

Luego aseguraron que en el hospital Domingo Luciani, efectivos policiales, haciéndose pasar por pacientes o por acompañantes lo asesinaron de un tiro en la cabeza mientras era atendido.

Un miembro de la familia dijo que el joven fue baleado a las 3:30 am del pasado martes 24 de julio en Guatire. “Tres horas después lo asesinaron en el hospital de El Llanito”.

Allegados a Soto dijeron que para ingresar al recinto hospitalario, el personal de seguridad revisa a todas las personas que ingresan, pero “curiosamente en esta oportunidad al menos dos sujetos entraron con armas de fuego”.

Recordaron que el hermano de Roiner, de nombre Ronald, murió el 8 de mayo de este año, víctima de un intercambio de disparos en Guatire.

Afirmaron que elevarán la denuncia a la Fiscalía General de la República.

Según los familiares, Roiner Soto, de 22 años de edad, era comerciante y no tenía antecedentes penales.

Las otras versiones

Además de la manejada por la familia. Hay al menos dos versiones de lo acontecido con Soto Urbina.

La primera señala que “El Ney”, como era apodado Roiner de Jesús Soto Urbina, resultó herido luego de un enfrentamiento con efectivos de la Policía Nacional Bolivariana en el sector El Ingenio de Guatire y trasladado al hospital en El Llanito por miembros de la Guardia Nacional.

Lea también: #MonitordeVíctimas | Asesinaron a un joven en plena emergencia del hospital Domingo Luciani

La segunda apunta que Soto Urbina fue herido de bala en Petare y trasladado al Domingo Luciani.

Ambas hipótesis tienen en común el hecho de que al menos un hombre encapuchado burló los controles de seguridad de la emergencia del principal hospital del este de Caracas y disparó a Soto Urbina.

Fuentes policiales señalaron que “El Ney” estaba solicitado por homicidio y por robo y que había jurado vengar la muerte de su hermano, acontecida durante un procedimiento de Polimiranda en la urbanización Valles del Verde.

#MonitordeVíctimas | Asesinaron a un joven en plena emergencia del hospital Domingo Luciani

@joancamargo_

LOS PACIENTES DE UNO DE LOS CENTROS DE SALUD más concurridos de Caracas, el hospital Domingo Luciani, fueron testigos de un homicidio cometido en plena sala de atención de emergencias, durante la madrugada de este martes 24 de julio.

De acuerdo a la versión suministrada a través del parte policial, en horas de la madrugada ingresaron con vida a un joven de aproximadamente 25 años, que fue identificado bajo el apodo de “El Ney”. La víctima presentaba varias heridas por armas de fuego generadas durante una presunta balacera entre bandas, registrada en uno de los barrios de Petare, estado Miranda.

Debido a que se trataba de un hecho delictivo, el funcionario policial que estaba de guardia en el centro de salud procedió a esposar al herido, y luego, mientras el joven era atendido por los médicos de guardia, fue a realizar chequear al herido en el Sistema Integrado de Información Policial (Siipol), con el fin de verificar si el herido se encontraba solicitado por algún delito.

Mientras realizaba estas labores, de obligatorio cumplimiento por parte de los funcionarios policiales que hacen guardia en los centros de salud, un hombre encapuchado y armado logró burlar la seguridad del hospital e ingresó a la sala de trauma shock, donde se encontraba “El Ney”.

Al verlo le disparó en tres ocasiones, hasta ocasionarle la muerte. La víctima, que se encontraba sobre una camilla, terminó tirada en el piso mientras el resto de los presentes, médicos, enfermeras y pacientes, corrían para salvar su vida del tiroteo.

“Lo remataron”, fue la frase que escuchó una enfermera, que prefirió mantener su identidad en el anonimato, quien se encontraba de guardia para el momento del hecho. Asegura que ninguno de los trabajadores del centro de salud logró ver salir al pistolero, por lo que las autoridades presumen que aprovechó la confusión para escabullirse entre pacientes, familiares médicos y enfermeras que corrían.

La misma fuente policial también informó que “El Ney” estaba solicitado por robo y homicidio. Además, era buscado por amenazar a varios funcionarios de PoliMiranda luego que su hermano muriera durante un procedimiento ejecutado en la urbanización Valles del Verde de Guatire.

Hasta el momento las autoridades no tienen indicios de la identidad del homicida, ni de las causas reales que ocasionaron el crimen, aun cuando la versión que cobra más fuerza es la de la venganza.

Lo que si manejan con certeza los trabajadores del Domingo Luciani es que los niveles de inseguridad que se registran en el hospital son altos. Denuncian que es común ver cómo en muchas oportunidades personas armadas ingresan a las salas de emergencia, trasladando a heridos por armas de fuego, “y no hay una autoridad que frene esta situación”.

Entre las denuncias realizadas también se encuentran los robos que son cometidos en las instalaciones y que a pesar que el centro hospitalario cuenta con un importante sistema de video vigilancia, actualmente ninguna de las cámaras de seguridad funciona.

Además aseguran que el resguardo del hospital está en manos de milicianos, un grupo colectivo y de varios funcionarios policiales de guardia en el centro de salud, sin embargo la vigilancia no es suficiente, bien porque las personas no están preparadas para el cargo o porque no son las suficientes para atender el centro hospitalario.