Daisy Galaviz, autor en Runrun

Daisy Galaviz

#MonitorDeVíctimas | Encontraron cadáver de taxista en una cuneta en La Lagunita
Aquiles Abreu salió la tarde del domingo 1° de marzo y no regresó. Su familia lo dio por desaparecido y empezaron su búsqueda. La noche de este 2 de marzo fue localizado muerto con múltiples puñaladas

 

@daigalaviz | Fotografía: Carlos Ramirez

 

Aquiles de Jesús Abreu, de 70 años, salió la tarde del domingo 1° de marzo de su apartamento en Manzanares y no regresó. Un día después fue encontrado en una cuneta de la urbanización La Lagunita, con varias puñaladas en su cuerpo y el rostro irreconocible por la cantidad de hematomas.

Betania Ibarra, sobrina de la víctima, contó que el pasado domingo su tío le dijo a su esposa que saldría. Aproximadamente a las 6:00 pm, Abreu bajó al área del estacionamiento del conjunto residencial donde habitaba, ubicado en el municipio Baruta, y partió en su vehículo marca Toyota, modelo Corolla, año 2002, color blanco y con placa de taxi. No especificó a dónde iba, pero parecía que a algún sitio cercano, pues vestía ropa deportiva y calzaba cholas.

Abreu no regresó esa noche lo cual alarmó a su familia, pues temían que le hubiese ocurrido algo, que lo hubiesen secuestrado. Para ubicarlo usaron las redes sociales, donde colgaron su foto e indicaron que estaba desaparecido, dieron su nombre y datos de su vehículo.

Ibarra detalló que las sospechas de un posible secuestro derivaron de todas las llamadas que distintos familiares hicieron al celular de la víctima. «Muchos conseguíamos su teléfono apagado, pero otros recibían respuesta de alguien que no era él. Y siempre decían algo distinto como: ‘ya en Valencia’, ‘voy a Barquisimeto’, ‘ya en carretera’ y nada de eso tenía sentido. Eran cosas breves y muchas veces eran respuestas que enviaban por mensaje de texto y él no enviaba mensajes», explicó la sobrina.

Sin embargo, la persona que respondía nunca envió un mensaje de texto pidiendo un rescate, tampoco se comunicaron telefónicamente. La familia recibió una sola llamada la tarde de este 2 de marzo, específicamente al teléfono de un hermano de la víctima. Cuando este respondió le dijeron que habían reconocido a Abreu y que estaba en un hospital. No obstante, la llamada se colgó. Cuando el hermano de Aquiles llamó al número desde el cual le marcaron, la persona que respondió dijo que ese era un teléfono de alquiler en el centro de Caracas.

Horas después, aproximadamente a las 7:00 pm, Aquiles fue hallado en una cuneta de la urbanización La Lagunita, en el municipio El Hatillo. Su cuerpo estaba golpeado, presentaba hematomas en el rostro y tenía múltiples heridas de arma blanca en su cuerpo.

La familia desconoce el móvil del crimen. Por la forma cómo vestía, dudan que haya ido a hacer una carrera, pero si ese fuera caso su victimario podría ser alguien conocido, pues solo le hacía servicio a clientes fijos.

Abreu trabajó toda su vida como taxista ejecutivo. Vivía con su esposa y deja dos hijos mayores de 30 años. Su familia exige justicia.

 

#MonitorDeVictimas | Policía Militar asesina a funcionaria del Cicpc en alcabala de Fuerte Tiuna
La versión militar justifica el homicidio al decir que la dama no acató la voz de alto. La amiga que acompañaba a la víctima explicó que los funcionarios no las dejaban salir de las instalaciones militares

@Daigalaviz

 

Ayendry Dianelys Moreno López, de 29 años de edad, detective adscrita a la Dirección de Hurtos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), fue asesinada la noche de este lunes 24 de febrero luego de que funcionarios de la Policía Militar destacados en la alcabala 3 de Fuerte Tiuna, le dieran la voz de alto y al ésta no acatarla, dispararon contra el vehículo en el que se trasladaba.

De acuerdo con información oficial, aproximadamente a las 7:10 p. m.,  Moreno se desplazaba por las instalaciones de Fuerte Tiuna, en un vehículo marca Mazda, modelo 3, año 2007, color negro y placas AB747TB. 

A esa hora, la dama tumbó unos conos adyacentes a una estación de servicio por supuestamente conducir a exceso de velocidad y fue conminada a detenerse en la alcabala N° 10 donde el capitán Reinie Betancourt García solicitaría su documentación. El militar asegura en una minuta informativa, que la víctima no acató su orden y por ello pidió a la alcabala N° 3, que se encuentra próxima a la autopista Valle-Coche,  que la detuvieran y revisaran su vehículo. 

La dama no estaba sola, se encontraba acompañada por Emiley Milagros Carvajal, de 31 años de edad, quien en una entrevista con funcionarios del Cicpc ofreció una versión distinta a la oficial. La dama indicó que, en efecto, fueron abordadas en la alcabala N° 10 por funcionarios de la Policía Militar, pero que estos les indicaron que no podían circular por Fuerte Tiuna y les ordenaron salir de las instalaciones militares. 

Carvajal relata que cuando procedieron a retirarse, se encontraron con otros uniformados que hacían guardia en la alcabala N° 3, y estos no les permitieron el retiro, por lo que la víctima hizo caso omiso y arrancó su vehículo. Los efectivos respondieron con disparos, uno de los cuales impactó a la víctima en la parte posterior del cuello.

La versión militar asegura que un primer teniente del Ejército y un soldado de la Policía Militar las esperaban por orden del capitán de la alcabala N° 10, pero que cuando dieron la voz de alto, Moreno no bajó la marcha de su vehículo, sino que los atropelló. Indican que por ello el soldado Jhoan Ramírez Márquez sacó su arma y realizó dos disparos al aire, cuyos tiros terminaron en el caucho del vehículo y el segundo en el cuello de la víctima, luego de atravesar el vidrio trasero.

Al sitio llegaron funcionarios del Eje de Homicidios para la reconstrucción de los hechos. El cuerpo de la víctima fue trasladado en horas de la noche a la medicatura forense de Bello Monte para practicarle la autopsia. La víctima deja dos niños. 

 

#MonitorDeVictimas / Banda acribilló a un hombre frente a su casa en Las Mayas
La víctima recibió varios tiros en el rostro y el cráneo por desconocidos  que tumbaron a patadas la puerta e ingresaron a su casa

Daisy Galaviz

Jhonatan Ronaldo García Martínez, de 21 años de edad, fue asesinado la noche de este 30 de enero de múltiples disparos en el rostro y el cráneo. De acuerdo con el testimonio de familiares que pidieron mantener sus nombres en anonimato, el crimen lo cometió un grupo de hombres en el barrio La Guardia, ubicado en Las Mayas, municipio Libertador, donde García Márquez residía.

Eran aproximadamente a las 11:00 pm cuando tocaron la puerta de la casa de García Martínez. La pareja de la víctima atendió a los visitantes desde la ventana y al verlos armados no les abrió, por lo que los desconocidos tumbaron a patadas la puerta e ingresaron a la vivienda.

Sacaron a la mujer a golpes mientras que a la hija de la víctima la encerraron en uno de los cuartos. A García Martínez lo sacaron a la calle y le dieron disparos en el cráneo y el rostro. Luego se fueron caminando hacia la parte alta del barrio Las Mayas. “Eran más de 30 hombres”, señalaron los deudos de García Martínez, mientras esperaban la entrega de su cadáver en la medicatura forense de Bello Monte.

La información policial indica que los victimarios forman parte de una banda de la zona que se hace llamar “los jungleros”, porque tienen su centro de operaciones en el sector La Jungla. Esta banda delictiva fue denunciada hace cuatro días por el asesinato de una persona. También es señalada por la muerte de otros dos jóvenes.

#MonitorDeVíctimas | Mataron a un hombre en La Vega por querer salvar a su gallo
Alonso Guanda fue asesinado a golpes por sus “amigos” cuando les reclamó que habían matado el gallo que su hijo tenía como mascota. Uno de los victimarios se encuentra detenido

@Daigalaviz / Fotografias Carlos Ramírez

 

Una sopa de gallo fue el motivo que llevó a que los amigos de Alonso Triberio Guanda Vergara lo mataran a golpes. La mañana del domingo 15 de diciembre el hombre recibió a cuatro vecinos en su vivienda, ubicada en el sector Los Cangilones de La Vega, y uno de ellos le dijo que se comieran el gallo que su hijo tenía de mascota, él se negó, y sin darse cuenta lo mataron. Cuando reclamó, le dieron el mismo destino que al animal.

Alonso, de 48 años se levantó el domingo de madrugada, como acostumbraba cada fin de semana, según relata su hermana Jackeline Guanda. El hombre trabajaba en un comedor comunitario en La Vega donde se desempeñaba como ayudante de cocina, pero «también mataba tigre arreglando zapatos a los vecinos», explica Jackeline. Como tenía calzados pendientes por reparar comenzó desde temprano a coser y pegar suelas.

Su trabajo como zapatero lo hacía desde el porche de su casa. Mientras ese domingo 15 de diciembre estaba en el quehacer, unos amigos pasaron frente a su casa. Los vecinos caminaron con botellas de licor en sus manos. Eran dos hombres y dos mujeres, quienes saludaron a Alonso al verlo trabajando. Él les respondió el saludo y los invitó a pasar.

Los vecinos aceptaron y Alonso se unió a su celebración. Tomaron licor y con el paso de las horas, él mismo fue a la cocina y les ofreció comida. Todos probaron bocado, pero mientras comían, uno de los amigos le preguntó que porqué no había matado al gallo que tenía en su casa, que deberían comérselo. El animal era del hijo de Alonso de 11 años de edad, era su mascota, luego que una de sus primas decidiera regalárselo.

Ante la insistencia de los amigos, Alonso respondió que no podía matar el gallo, que era de su hijo, que él no se encontraba y que se había planeado cocinarlo para Navidad.

Pasaron minutos y los amigos siguieron tomando licor. En un momento Alonso entró a la cocina de su vivienda y encontró al gallo muerto; lo habían matado de un golpe en la cabeza.

El hombre salió nuevamente al porche y comenzó a discutir con sus vecinos, principalmente, con uno que fue identificado como Rafael blanco, de 48 años, a quien acusó de haber matado matado el gallo. Mientras increpaba a Rafael, Alonso recibió un golpe por parte de otro vecino, un joven de 23 años, quien recibe el nombre Leonelbis Laberti.

Laberti además de golpear a Alonso con sus puños, también le dio un botellazo en la cabeza, cuyo impacto hizo que la víctima cayera en el piso y pegara el cráneo en un muro. Testigos del hecho aseguran que a pesar de verlo inconsciente, y con sangre en su rostro, el joven siguió dándole patadas hasta que su madre, quien también llegó a la casa, le dijo: «Déjalo, hijo. Ya basta. Ese ya está listo». La hermana denuncia que aunque había vecinos de la zona viendo lo que sucedía, nadie hizo nada.

Rafael Blanco, Leonelbis, su madre Nancy, y otra mujer quien fue identificada como Aracely Godoy se retiraron de la vivienda, dejaron el cadáver de Alonso en la sala y se llevaron el gallo muerto.

 

Cocinaron el gallo

Ese mismo domingo, en horas de la tarde, el hijo de Alonso de 11 años llegó a su casa y encontró a su padre bañado en sangre. Llamó a su familia y juntos lo llevaron al Hospital José María Vargas, ubicado en el centro de Caracas, allí lo recibieron y lo ingresaron al área de traumashock, pero los médicos fueron enfáticos en decir que las probabilidades de vida de la víctima eran mínimas. El hombre estaba agonizando.

Alonso falleció la madrugada del lunes. Su hermana cuenta que esa mañana recibió una llamada de de la mamá del homicida, quien le dijo que si le podía decir a Alonso que se acercara a su casa porque le tenía su plato de sopa de gallo.

Se conoció que de las cuatro personas que estuvieron presentes en la muerte de Alonso, solo Leonelbis Laberti ha sido detenido por las autoridades. El joven se encuentra apresado en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, de Antímano

 

#MonitorDeVíctimas | Joven murió de una infección después de recibir una puñalada durante un robo
El 11 de diciembre, luego ser herido, lo atendieron en el Domingo Luciani donde le dieron de alta dos días después. Posteriormente tuvo una recaída y al día siguiente falleció. Su familia asegura que se infectó en el hospital

Daisy Galaviz @Daigalaviz / Fotografía Carlos Ramírez

Johnny Rafael Quintana, de 21 años de edad, se resistió a que le robaran su teléfono celular y eso generó que los ladrones le insertaran una puñalada en el pecho. La víctima fue herida en el barrio El Rodeo de Guatire, estado Miranda, pero falleció a la semana siguiente en el hospital Domingo Luciani, luego de una recaída por una infección.

La tarde del pasado miércoles 11 de diciembre, Johnny salió de su casa ubicada en el sector Moscú del barrio El Rodeo. De acuerdo con el testimonio de los familiares que asistieron a la medicatura forense de Bello Monte a buscar su cadáver, el joven iba por una acera cuando fue atacado por desconocidos.

Johnny tenía su billetera y un teléfono celular de baja gama (de los que permite solo hacer llamadas y enviar mensajes). Los hombres que lo rodearon le pidieron sus pertenencias, y su familia cuenta que se resistió; lo que hizo que sus atacantes tomaran venganza y sacaran un puñal.

Al joven lo hirieron en el pecho, y huyeron luego de quitarle el celular y la billetera. Vecinos de la zona ayudaron a Johnny y lo llevaron al hospital General Guarenas-Guatire, donde lo remitieron al hospital Dr. Domingo Luciani, debido a que no tenían especialista para sacarle el cuchillo ni insumos para tratarlo.

En el Domingo Luciani lo recibieron y lograron quitarle el pedazo de metal que tenía incrustado en el tórax. En ese centro de salud estuvo internado dos días y le dieron de alta al verlo recuperado. Sin embargo, el sábado sus familiares lo llevaron nuevamente porque tuvo una recaída y empezó a sentirse mal.

Su padre, Oswaldo Quintana, asegura que la víctima agarró una infección en el hospital y que eso hizo que falleciera en horas de la madrugada del pasado domingo 15 de diciembre.

Johnny no deja hijos. Se dedicaba a la agricultura en una parcela que su familia tiene por Guatire, y también ayudaba a su papá en otro terreno ubicado en Caucagua. El progenitor afirma que el asesinato de su hijo no es una novedad, pues ya ha habido en la zona otras víctimas por el mismo móvil. Describe al barrio El Rodeo como «peligroso y con poca vigilancia».

#MonitorDeVíctimas | Denuncian que FAES mató a hombre que salió hace siete meses de Tocorón
El pasado 20 de noviembre Johandrys Cardozo se dirigía al restaurante de sushi donde trabajaba y recibió un disparo, presuntamente, por parte de efectivos del cuerpo policial

@Daigalaviz / Fotografias Carlos Ramírez

Familiares de Johandrys Cardozo cuentan que el pasado miércoles 20 de noviembre éste fue localizado con un disparo en el pecho en el sector El Estanque, de la parroquia Coche, municipio Libertador. Los deudos, que este 26 de noviembre retiraron el cuerpo de la sede de la medicatura forense de Bello Monte, indican que presuntamente habría sido herido por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), el grupo táctico de la Policía Nacional Bolivariana.

Cardozo, de 26 años de edad, tenía siete meses de haber salido en libertad. Pasó seis años en el Centro Penitenciario de Aragua, conocido como la cárcel de Tocorón, por estar involucrado en un homicidio. Desde que le fue concedida la libertad plena empezó a trabajar en un restaurante de sushi.

El miércoles 20 de noviembre salió al mediodía a trabajar y horas después sus familiares, quienes pidieron la omisión de su identidad, recibieron la noticia de que había sido herido mortalmente en la vía principal de El Estanque, presuntamente por funcionarios de las FAES.

La víctima fue trasladada por conocidos al hospital Miguel Pérez Carreño, en La Yaguara, pero ingresó sin signos vitales. Deja dos hijos de nueve y siete años de edad. Estaba haciendo las diligencias para ingresar a laborar en Supra-Caracas, la empresa recolectora de basura en la Gran Caracas.

Respecto a este caso se conoció de fuentes policiales, que en ese operativo de las FAES en el sector El Estanque murieron otros dos ciudadanos: Jhon Jairo López Toro y un hombre que no ha sido identificado. Los efectivos alegan que las víctimas formaban parte de la banda del «Loco Leo».

#MonitorDeVíctimas | Una mujer fue asesinada de tres puñaladas en Torres de Boquerón
Se dirigía a su vivienda en compañía de una amiga luego de celebrar su cumpleaños. Dos hombres en moto las atacaron para robarlas

Jennifer del Carmen Brito González, de 26 años de edad, fue asesinada de tres puñaladas cuando regresaba a su residencia luego de celebrar su cumpleaños en la casa de una amiga. El hecho se registró en el sector Las Torres de Boquerón, en Propatria, municipio Libertador, el sábado 9 de noviembre.

Familiares de la joven indicaron que cerca de las 4:00 am, Brito González y su compañera salieron desde el Kilómetro 12 de El Junquito hasta Boquerón. Agregaron que en el trayecto fueron atacadas por un par de hombres que viajaban en una moto.

Los deudos comentaron que el parrillero se bajó con un cuchillo y le dio tres puñaladas a Brito González: en el brazo, corazón y en una pierna. Por su parte, a su amiga también la cortaron, pero no resultó herida de gravedad.
A Brito González la trasladaron al hospital José Gregorio Hernández, mejor conocido como Magallanes de Catia, mientras que a su amiga, cuya identidad se desconoce, fue llevada al Periférico de Catia. Brito falleció horas después de haber sido ingresada mientras su acompañante fue dada de alta.

Se conoció que a Jennifer del Carmen le robaron sus pertenencias. Deja cuatro hijos: uno de 10, otro de ocho, un tercero de siete y el último de cuatro años.

#MonitorDeVíctimas | Vecinos confirman la tesis de Reverol sobre el asesinato de Edmundo Rada
Vecinos de la calle Bambú, en el barrio Unión, en Petare, confirmaron a El Pitazo la versión ofrecida por las autoridades: Edmundo Rada fue asesinado en la casa de su expareja, por lo que la tesis de que le dispararon por motivos políticos queda sin fundamento

Vecinos del barrio Unión de Petare dijeron a El Pitazo que el exconcejal Edmundo Rada fue asesinado en la casa de su exnovia Tibisay Vilera Pérez, dato que concuerda con la versión dada por el ministro de Relaciones Interiores, Néstor Reverol, el pasado 1° de noviembre.

En la presentación de la investigación del homicidio, las autoridades aseguraron que el autor del crimen había sido Anderson Dávila Machado, la nueva pareja de Vilera Pérez, a quien el líder vecinal le llevaba una bolsa de alimento para perros hasta su casa ubicada en la calle Bambú del mencionado sector del municipio Sucre.

Con los datos ofrecidos por Reverol en compañía del comisario Douglas Rico, director del Cicpc, El Pitazo decidió visitar la casa de la expareja de Rada, con la que presuntamente el militante de Voluntad Popular mantuvo una relación de más de 12 años.

A dos cuadras de la vivienda de Vilera Pérez, donde se encuentra el emprendimiento de un zapatero, al preguntar a los vecinos la dirección de la residencia de la mujer de 34 años de edad respondieron: «¿Ah, la casa de Tibisay? ¿Donde hubo algo con un político?».

Al llegar a la calle Bambú, habitantes de la zona dieron las coordenadas donde fue asesinado Rada: una vivienda de paredes color marrón y rejas negras, perteneciente a la familia Vilera Pérez. Un morador, que pidió mantener su identidad en anonimato, indicó que en la zona se escuchó el disparo. Por su parte, otro más cauteloso dijo: «Esa es la casa. Si la policía dice que ahí lo mataron… es porque ahí fue».

El comisario Rico indicó que habría sido en la sala de Vilera Pérez donde fue asesinado Rada. El hombre tuvo una discusión con Dávila Machado cuando el político llegó a la casa de la dama a entregarle una comida para su mascota. El intercambio de palabras terminó con un disparo en la cabeza del hombre, con orificio de entrada y salida.

Vilera Pérez no se encontraba en el sitio al momento del suceso, pero sí fue informada del asesinato, pues Dávila Machado le comunicó lo ocurrido vía celular. El homicida ocultó el cuerpo del exconcejal en el baño de la vivienda durante casi 15 horas. Luego de este tiempo, según lo declarado por Reverol, fue abandonado en la entrada del barrio Guaicoco e incinerado. Todos estos datos fueron conocidos por las autoridades luego que detuvieron a la mujer, al ser marcada como sospechosa por el Eje de Homicidios cuando hicieron un rastreo de las llamadas recibidas y enviadas por la víctima antes de que fuera declarada desaparecida.

En la inspección se verificó que a 100 metros de la entrada de la zona industrial abandonaron el cadáver de Rada. Dos cámaras de seguridad de un deshuesadero de vehículos captaron cuando desde un vehículo, escoltado por una motocicleta, dejaron el cuerpo de exconcejal el 17 de octubre a las 2:35 de la madrugada.

El homicida huyó a Colombia

Fuentes policiales informaron que Dávila Machado huyó a Colombia luego de cometer el crimen. El hombre habría salido de Venezuela por la frontera de San Antonio del Táchira.

Sobre Anderson Machado, quien tiene 24 años, pesa una orden de aprehensión emitida por el Tribunal 34° de Control de Caracas. Las autoridades, al conocer que huyó del país, solicitaron una alerta roja a Interpol. Sus tres cómplices, quienes le ayudaron a trasladar el cuerpo y quemarlo, tampoco han sido capturados. Los jóvenes fueron identificados como: Nerio José Otamendi Vásquez (27), Keiler Alberto Duarte Urbaez (24) y Anderson Xavier Cedeño García (21).