Jheilyn Cermeño, autor en Runrun

Jheilyn Cermeño

#MonitordeVíctimasCaracas | Un muerto y un herido deja presunto robo en Petare
Los delincuentes llegaron a pie a las afueras de una vivienda y forcejearon con un vecino, presuntamente para robarlo. Del intercambio, el hombre resultó herido en el pecho. El primo quiso intervenir para ayudarlo, pero los pistoleros le dispararon en la cara y lo mataron

 

@Jheilyn_Cermeno

Eran, justo, las 6:40 de la mañana del viernes 17 de junio de 2022, cuando se escucharon dos detonaciones y, segundos después. unos gritos. El escándalo alertó a los habitantes de la calle Canaima, barrio El Nazareno de Petare, municipio Sucre, estado Miranda, de que una tragedia había ocurrido.

Así se enteraron de que sus vecinos de casi toda una vida Daniel Ramón Sandoval Castellanos (46) y su primo, de quien no se conoce identificación, habían sido heridos con un arma de fuego.

La esposa de una de las víctimas presenció el hecho. El crimen se registró a pocos metros de su vivienda.

Desde la morgue de Bello Monte, un familiar -que prefirió resguardar su identidad- relató que presumen que se trató de un robo, aunque hasta ahora desconocen si los victimarios lograron llevarse algo.

Según se pudo conocer, el fallecido y su primo realizaban una rutina matutina. “Como todos los días, calentaban los carros para irse a trabajar y, en ese momento, llegaron tres hombres armados”, dijo el pariente.

Daniel estaba en el vehículo, mientras que su primo y la esposa aguardaban en la calle.

Los delincuentes, que llegaron a pie, abordaron al familiar de Daniel, lo que generó un forcejeo, del cual este resultó herido en el pecho. Fue entonces cuando Sandoval Castellanos quiso intervenir; pero los pistoleros le dispararon en la cara.

En el hecho, Daniel Sandoval perdió la vida y su primo resultó gravemente herido.

Al lugar acudieron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), de PoliSucre y PoliMiranda.

El fallecido no tenía hijos y se ganaba la vida como conductor de camiones para Polar.

El dato

De acuerdo con las cifras recopiladas por Monitor de Víctimas; en la parroquia Petare se registraron 105 homicidios en todo 2021. Mientras que en lo que va de 2022, entre enero y mayo, van documentados 43 homicidios, incluyendo el caso de Sandoval Castellanos.

El mes de febrero fue el periodo con más reportes, con un registro de 16 homicidios. Entre estos destacan 7 ejecuciones, 6 resistencias a la autoridad, 2 por bala perdida o línea de fuego y 1 por ajuste de cuenta o venganza.

#MonitordeVíctimasCaracas | Denuncian asesinato de dos jóvenes en operativo del Faes en la Cota 905
César Augusto Millán Dugarte y Kleiver Oney Ibarra Pacheco ingresaron con media hora de diferencia a la emergencia del Hospital Miguel Pérez Carreño

 

@Jheilyn_ Cermeno

 “Mi hijo no era ningún delincuente de la Cota 905, y me lo mató la policía”, dijo, este miércoles, Yessi Dugarte, madre de César Augusto Millán Dugarte (21), en las afueras de la morgue de Bello Monte.

La víctima quien se ganaba la vida como “minero en el río Guaire” fue sorprendida por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) en el porche de su vivienda, ubicada en el sector Las Torres de la Cota 905, municipio Libertador de Caracas

Eran cerca de las 8:30 de la noche del lunes 30 de mayo, cuando fue abordado por al menos ocho agentes que llegaron caminando. “Cállate y vete de aquí”, le dijeron los efectivos a la novia de Dugarte, mientras se lo llevaban, relataron los familiares.

Sin embargo, la acción policial causó ruidos por lo que parientes se percataron de lo que estaba pasando y salieron de la casa para ayudarlo.

“Lo arrastraban y mi hija y yo corrimos tras ellos. Pero, otro grupo nos empujaba y nos insultaba. También nos pedían silencio”, agregó Dugarte.

Los excesos de la policía denunciados por los familiares no quedaron allí. Pues, Yessi aseguró que uno de los uniformados que usaba pasamontañas la empujó por unas escaleras.

“Mi mamá me ayudó y mi hija siguió tras ellos. A ella, que tiene 16 años, también quisieron tirarla por las escaleras; hasta unos tiros le lanzaron. Se golpeó la cabeza y se desmayó”, denunció la mujer.

Pocos fueron los minutos que duró la persecución de los familiares de César con los agentes del Faes, quienes lo llevaron hasta la parte alta de Las Quintas, donde se escucharon varias detonaciones.

Los uniformados llevaron el cuerpo del muchacho al hospital Miguel Pérez Carreño, adonde llegó sin signos vitales, aproximadamente a las 10:00 de la noche.

En paralelo, y con media hora de diferencia, otra víctima quedó reportada por los uniformados que ejecutaron el operativo. Se trataba de Kleiver Oney Ibarra Pacheco (20), quien estaba en su casa con su esposa embarazada y varios agentes lo sacaron del inmueble.

Aunque los deudos no precisaron la dirección exacta de la vivienda, indicaron que “se lo llevaron hasta la parte alta y lo ejecutaron”. “Le dijeron a su esposa que su hijo ya era huérfano”, cuando bajaban el cuerpo, señaló Dayana Báez, tía del muchacho. También llegó muerto al Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño.

Ibarra Pacheco laboraba por su cuenta como vendedor ambulante de verduras y legumbres. Deja en estado de orfandad a un niño de tres años.

Protesta por operativos

Este miércoles, vecinos de Las Cumbres, San Miguel, Las Quintas y Las Torres cerraron la autopista Francisco Fajardo, en sentido hacia El Valle-Coche, en rechazo a las actuaciones de la policía en las últimas horas.

Desde el pasado fin de semana, comisiones mantienen un operativo para dar con los presuntos responsables de un ataque armado y con granada que dejó tres oficiales heridos. Parientes de los fallecidos descartan relación de este hecho con sus familiares.

La madre de César Augusto Millán recordó que apenas hace un mes, su hijo quedó detenido en una redada y cuando revisaron sus antecedentes, lo dejaron en libertad, porque no tenía prontuario.

Además, denunció que la policía despojó a su hijo de sus zapatos, de dinero y varias prendas de plata, producto de su trabajo.

Sobre Kleiver Ibarra, su tía indicó que jamás había tenido problemas con la justicia. Hasta hace dos meses, estuvo detenido tras sostener una pelea doméstica con su pareja.

El Dato

Según datos recopilados por Monitor de Víctimas en su último informe “Fuego Cruzado en Venezuela”, de los 544 homicidios registrados durante 2021, los cuerpos de seguridad del Estado fueron los responsables de 33,8% de estos casos. Un total de 185 de estos asesinatos quedaron documentados con el móvil de “resistencia a la autoridad» (ejecución extrajudicial).

#MonitordeVíctimasCaracas | Investigan muerte de un vigilante en conjunto residencial El Paraíso
Representantes del condominio, conocido como “Los Verdes”, argumentan que el hombre murió de un infarto, pero en la autopsia se determinó que tuvo una hemorragia por un traumatismo craneoencefálico

@jheilyncermeno

Eran casi las 9:00 de la mañana del pasado sábado, 21 de mayo de 2022, cuando Katherin Yánez recibió una llamada que le cambió la vida. Su padre, Alfredo Alexander Nova, de 47 años de edad, había fallecido.

Desde la morgue de Bello Monte, Yánez relató que en principio solo le dijeron que su papá sufrió un ataque al corazón, mientras hacía sus labores en el conjunto residencial “El Paraíso”, conocido como “Los Verdes”, del municipio Libertador de Caracas.

El cuerpo de Nova fue levantado por comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), dentro del complejo de viviendas.

La muchacha dijo que al llegar al lugar donde falleció su papá, uno de los representantes de la junta de condominio le comentó que él estaba, supuestamente, bajo los efectos del alcohol y de estupefacientes.

Según le explicó el hombre, Nova se tocaba el pecho, decía que le faltaba el aire y que ninguno de sus compañeros lo pudo ayudar.

Murió por hemorragia

Yánez, sin embargo, denunció que su padre fue “atacado a palazos” y que no sufrió “ningún infarto”, como dijeron desde un principio.

“Mi padre jamás tuvo problemas de drogas y mucho menos se embriagaba en su trabajo”, enfatizó la joven.

Precisó que las pruebas toxicológicas dieron negativo para alcohol y drogas. “Si las pruebas salieron negativas, ¿cómo van a argumentar que estaba borracho y drogado?”, se extrañó.

La causa de muerte de Alfredo Nava, según el acta forense, fue una hemorragia por un traumatismo craneoencefálico. Katherin insistió en que a su papá lo golpearon con un palo, porque, además, tuvo pérdida de masa encefálica.

La denuncia de este hecho está bajo las pesquisas de la policía científica, con el móvil de “muerte por determinar”.

Yánez señaló que no dejará que “el homicidio” de su padre quede impune. “Hoy vamos a enterrar a mi papá, pero mañana acudiré de nuevo al Cicpc, para hacerle seguimiento a las investigaciones. Que se revisen las cámaras de seguridad y que caiga quien tenga que caer”, acotó.

Alfredo Alexander Nava tenía dos hijos, Katherin, de 29, y otro joven de 23. Estaba residenciado en el sector La Jota, en la parte alta de La Vega, y tenía tres meses trabajando como vigilante en el complejo residencial.

El dato

Por lo menos 7 % de los casos registrados en la base de datos de Monitor de Víctimas corresponden a muertes por determinar. De acuerdo con estas cifras, dicho reporte corresponde al área metropolitana en sus distintos municipios y parroquias.

#MonitorDeVíctimasCaracas | “A mi hermano lo ejecutaron en el suelo”
Funcionarios del Cicpc le dieron tres tiros a Freddy José Hernández Panacual, a quien fueron a buscar hasta su casa, de donde, además, sustrajeron dinero, denunció la familia

 

@Jheilyncermeno 

“Están armados, cuidado”, gritaban funcionarios del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), el mediodía del viernes 22 de abril, en el barrio Mar de Plata de los Frailes de Catia, parroquia Sucre del municipio Liberador de Caracas. Varios tiros se escucharon y luego se llevaron el cuerpo de Freddy José Hernández Panacual al Hospital Dr. Ricardo Baquero González (Periférico de Catia).)

Desde la morgue de Bello Monte, familiares denunciaron que a Freddy lo ejecutaron por sus antecedentes penales.

“A mi hermano lo ejecutaron en el suelo. No tenían el derecho de quitarle la vida”, expresó Noira Hernández, mientras sus padres realizaban los trámites en la medicatura forense para poder sepultarlo.

Agregó que los agentes destruyeron la habitación de su hermano. “Se llevaron una caja donde guardaba dinero y dañaron varias máquinas de afeitar. Ya lo habían matado”, añadió.

Noira aseguró que Freddy pudo haber sobrevivido a los impactos de bala: “Le dieron tres tiros, uno de ellos en el pecho y, ya en el suelo, otro en la cabeza; el tercero no sabemos dónde lo hirió”.

Ese día, una comisión de la policía científica tomó la zona e intentó abrir con “una pata de cabra” la reja de la vivienda de Hernández, relató la madre del fallecido, María Panacual.

“Mi hermano, que estaba de reposo por problemas de salud, también estaba en la casa. Desde adentro se escuchaban los gritos de los funcionarios que intentaban entrar”, dijo.

En ese momento Freddy salió corriendo, pero los detectives lograron entrar y lo hallaron en la parte de atrás del inmueble.

“Ellos decían que eran varios los que estaban armados. Nadie entendía lo que estaba pasando, porque solo estaban siguiendo a mi hijo, que no tenía ningún arma”, agregó la madre.

Explicó que Freddy estaba solicitado desde hacía ocho años aproximadamente. Refirió que era señalado por la muerte de un niño en los Valles del Tuy, estado Miranda.

Afirmó que se trató de una confusión que Freddy no pudo arreglar y que le costó la vida.

“Él trato de defender a su hermana de una golpiza que le daba su pareja. Otros hombres también se metieron y se armó un tiroteo. Mi hijo tenía una escopeta con perdigones que hirió a su atacante, pero en medio de la situación un niño recibió un tiro con un proyectil en el abdomen y murió”, recordó.

Desde entonces, Freddy se separó de su familia hasta hace casi un año, cuando llegó a la casa de su abuela en Catia.

Su pareja se había ido para Colombia y llevado a su hija de 11 años y dos niñas más a las que estaba criando.

La víctima se dedicaba a los oficios de repostería y barbería en la comunidad.

MonitorDeVíctimasCaracas | Expareja mató a puñaladas a una maestra en La Vega

Jheilyn Cermeño @Jheilyncermeno / Foto: Carlos Ramírez

 

Eran las 5:00 de la mañana del jueves 31 de marzo, cuando Marisol Rodríguez Orta, de 42 años de edad, fue atacada con un cuchillo de cocina por su expareja, en la parroquia La Vega, municipio Libertador de Caracas.

El hecho ocurrió frente a su hija de 10 años, en plena calle principal del barrio Los Mangos, parte alta, cuando Marisol salía de su casa para ir a trabajar como maestra en una escuela ubicada en Los Teques, estado Miranda.

Los gritos de la niña y de Marisol alertaron a su hermano, José Luis Orta, quien salió corriendo a auxiliarla junto con otros vecinos.

“Jamás imaginé que se tratara de mi hermana, hasta que la vi tirada en el suelo en un charco de sangre”, expresó.

José relató que el presunto femicida sería Jonathan Sifontes, de 43 años de edad, con quien la víctima habría tenido una relación por seis años.

Desde hacía un par de meses, la pareja no salía de discusiones, supuestamente, porque Jonathan “no paraba de celarla”, dijo el hermano de la víctima.

Cansada de las peleas, el pasado martes Marisol le pidió a Sifontes que abandonara la casa. El hombre no estuvo de acuerdo con la decisión, pero finalmente se marchó de la vivienda.

La víctima era oriunda de Barlovento, estado Miranda, lugar que abandonó cuando se enamoró de Jonathan. Llevaba 17 años dedicada a la docencia de primaria. Era la menor de cuatro hermanos y dejó en orfandad a la niña de 10 años.

Jonathan era tranquilo y nunca mostró reacciones violentas contra Marisol y la niña que estaba criando, aseguró José.

“Como toda pareja, se molestaba y dejaba la comida. Mi hermana la guardaba en la nevera y duraba hasta tres días allí. A veces ocurría lo contrario, él cocinaba y si discutían era ella quien no comía”, recordó.

A Marisol la llevaron hasta el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, donde murió en horas de la madrugada del viernes. Tenía múltiples puñaladas en el cuerpo que habían comprometido varios de sus órganos. También presentaba heridas en la cara.

El paradero de Sifontes se desconoce. Familiares de la víctima indicaron que, confían en que funcionarios del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) logren capturarlo y ponerlo tras las rejas.

#MonitorDeVíctimasCaracas | Torturaron y mataron a un comerciante por negarse a pagar vacuna a una banda en Coche
Oswaldo Bassa Guerrero trabajaba en Supra Caracas y tenía una pequeña bodega en el barrio El Divino Niño de Coche. El 15 de marzo fue sometido por un grupo de hombres armados que se lo llevó por la fuerza. Tres días después su cadáver fue hallado con signos de tortura y mutilación. Antes del ataque, el hombre se había quejado con una vocera del consejo comunal porque estaba siendo extorsionado; la mujer se molestó por el reclamo y amenazó con acusarlo con la banda

 

@jheilyncermeno | Foto: Carlos Ramírez

 

Tres días pasó desparecido Oswaldo Bassa Guerrero, de 47 años de edad, luego de que un grupo de hombres se lo llevara el martes 15 de marzo en la noche del sector El Bosque, barrio Divino Niño, parroquia Coche del municipio Libertador.

Su cadáver fue hallado enterrado en una zona boscosa del mismo sector. Estaba en estado de descomposición y con signos de tortura.

Este lunes 21, su hermano David Bassa hacía los trámites para retirar el cuerpo de la morgue de Bello Monte, en Caracas, y denunció que a Oswaldo le quitaron la vida “por negarse a pagar una vacuna”.

Bassa contó que su hermano era trabajador de Supra Caracas, empresa que presta servicio de aseo urbano en el municipio Libertador, desde hacía 16 años.

“Tenía tres períodos de vacaciones vencidos y los tomó. Mientras tanto, montó una pequeña bodeguita que atendía en el tiempo libre, para mejorar sus ingresos”, dijo.

Desde entonces, presuntamente, Oswaldo era extorsionado por un grupo de azotes que habita en la comunidad, a quienes les debía “pagar vacuna” en efectivo y algunas veces con mercancía para que lo dejaran trabajar en la zona.

Hace algunos días, y según moradores del sector, Oswaldo sostuvo una discusión “muy acalorada”, supuestamente, con una vocera del Consejo Comunal del barrio.

Al parecer se había quejado de tener que “pagar vacuna”, lo que generó incomodidad a la mujer que, en medio de la disputa, amenazó con acusarlo con los presuntos extorsionadores.

Eran las 10:00 de la noche aproximadamente cuando llegó el grupo de hombres armados y lo sacó de la pequeña bodega. Su hijo también estaba en el lugar, pero logró huir.

Desde entonces familiares comenzaron la búsqueda de Oswaldo, sobre todo en hospitales, pero sin resultado.

Por su parte, detectives del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc) realizaban las pesquisas y activaron una brigada de búsqueda canina.

El viernes 18 de marzo encontraron el cuerpo de Oswaldo. Estaba oculto en unos terrenos y semidesnudo.

Las primeras heridas visibles eran de arma de fuego en los tobillos, por lo que presumen que lo hicieron correr y luego le dispararon.

Según las pruebas forenses, había sido amarrado, golpeado y además tenía heridas de arma blanca y quemaduras. “Dejaron que se desangrara y prácticamente lo descuartizaron. Mi hermano fue torturado. No merecía morir así; ningún ser humano lo merece”, lamentó Bassa.

La víctima dejó en orfandad a cinco hijos, entre ellos tres menores.

Deudos esperan que se haga justicia. Aseguran que Oswaldo era muy querido en la zona de Coche, pues era fundador de la comunidad.

MonitorDeVíctimasCaracas | Mataron a un joven dentro de su vivienda en Petare
Hender Iván Méndez Duarte, de 18 años de edad, había venido desde Barinas con la intención de continuar sus estudios

 

@jheilyncermeno | Foto: Carlos Ramírez

 

“Se nos vino el mundo encima”, fueron las palabras de Iván Méndez, mientras hacía los trámites para retirar el cuerpo del mayor de sus tres hijos en la morgue de Bello Monte, en Caracas.

Hacía mes y medio que Hender Iván Méndez Duarte (18) había llegado a una casa de su familia en el sector El Laberinto, barrio José Félix Ribas de la parroquia Petare, municipio Sucre del estado Miranda.

El muchacho era natural de Socopó, estado Barinas, donde culminó su tercer año de bachillerato. Un par de meses antes había manifestado su deseo de terminar los estudios para dedicarse a una carrera universitaria.

Fue entonces que, tras un acuerdo con sus padres, Hender viajó a Caracas.

“Como todos los padres que quieren lo mejor para sus hijos, le costeamos los gastos en lo que se acomodaba”, expresó el señor Méndez.

Hender había perdido contacto con sus parientes desde el miércoles. Por ello, el jueves, al no poder localizarlo, la familia se preocupó y su padre, incluso, decidió viajar hasta Caracas.

Era casi mediodía del viernes cuando halló muerto a su hijo Hender en el interior de la casa. El cuerpo estaba en la habitación.

“Jamás podré borrar esa imagen de mi cabeza, nadie se prepara para ver a un hijo muerto”, lamentó.

El hallazgo causó revuelo en la comunidad. Sin embargo, nadie sabía algo del joven que recién se había mudado al barrio.

No fue sino hasta en la noche cuando comisiones de la División de Homicidios del Eje Este del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) realizaron el levantamiento del cadáver.

Según los estudios forenses, el joven murió tras recibir un golpe con un objeto contundente en la cabeza.

Los detectives de la policía científica adelantan las pesquisas del crimen. No descartan ninguna hipótesis.

El padre de la víctima aseguró desconocer los motivos que acabaron con la vida de su hijo. Este domingo, los restos de Hender Iván fueron trasladados hasta Barinas para darle sepultura.

Jheilyn Cermeño

@Jheilyncermeno

Caracas. “No tengo miedo” repetía con frecuencia Miguel Ángel Blanco Angulo cuando contaba como Ángel Manuel Blanco Benítez (19),  el menor de sus seis hijos fue asesinado, en horas de la madrugada del pasado 20 de mayo en la parroquia Caucagüita del municipio Sucre, del estado Miranda.

Ese día no era de fiesta nacional, estaba vigente la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas así como del porte de armas. Varios cuerpos de seguridad fueron acuartelados pues se celebraban las Elecciones Presidenciales 2018.

El señor Miguel Ángel dijo que Ángel recibió siete disparos aproximadamente a las 2:30 de la madrugada, ya casi para el amanecer del lunes. Se venía mojando estaba cayendo un palo de agua.  Su novia lo traía de la mano. Habían estado bailando y compartiendo licor en una fiesta callejera  en un sector conocido como La A, cerca de un módulo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Según testigos el joven habría llegado después de las 10:00 de la noche a la celebración, más temprano estuvo en su casa montado en una mata bajando mangos.

Su padre explicó que el trecho a caminar era largo ya que ellos estaban residencias en la parte baja en una zona conocida como El Cují. El muchacho fue abordado  por dos hombres. “Le dio las llaves de la casa a su novia y le dijo que corriera. Poco después salieron dos individuos más y le dispararon”, dijo Blanco Ángulo.

“No tengo miedo”, expresó e indicó que Ángel falleció en el sitio y no fue despojado de sus pertenencias. Su reloj y su cadena estaban con él cuando llegó hasta el lugar del crimen.

La joven que decía ser su novia y pareja no llegó a decir nada al momento, pues ella si estaba temerosa pues al parecer si logró reconocer a uno de los pistoleros.

Solo transcurrieron 24 horas más para que en el barrio se corriera la identidad de los presuntos victimarios.  A quienes un mes atrás la policía les había matado a su papá. Se tratarían de dos hermanos apodados “Los Marihuana”, con quienes Ángel sostuvo un impase cuando compartía en la fiesta callejera.

Hasta ahora los motivo de la pelea se desconocen, pero funcionarios del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la subdelegación de El Llanito están a cargo de las averiguaciones.

El señor Miguel  detalló que su hijo solo estaba a la espera de que le saliera su cédula de identidad. Tenía todo listo para irse a vivir a Colombia en donde estaba su hija de dos añitos  para trabajar y poder ayudar a su familia.

Insistió no sentir temor ya que era la segunda vez que la violencia le arrebataba a un familiar. “Mi hermano Carlos Alberto Blanco Angulo (53) también fue asesinado hace un par de años. Era obrero y le cayeron a puñaladas en el sector El Araguaney, este caso quedó impune”.

Recordó que Ángel no había culminado sus estudios por lo que aprendió hacer oficios varios. A veces se ganaba algunos bolívares en obras de construcción. Pero a lo que realmente se dedicaba era a la latonería. Oficio que él mismo le había enseñado y en lo que llegaría a trabajar cuando se fuera de Venezuela.