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Reclamos por derechos de autor: la vía para tumbar publicaciones sobre José Elarba y Carlos Erik Malpica Flores

¿Qué tienen en común las publicaciones que hicieron en Instagram cuatro cuentas de medios y periodistas venezolanos que fueron eliminadas por esa plataforma en menos de un mes? Todas mencionaban a José Simón Elarba Haddad —dueño de Fospuca y Bancamiga— o a Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores.

Entre el 12 de abril y finales de ese mismo mes, los casos se acumularon en cuentas de medios y periodistas con trayectorias y formatos distintos.

En la mayoría de los casos, el mecanismo utilizado para dar de baja a los contenidos fueron reportes por supuesta infracción de derechos de autor, un recurso disponible para cualquier usuario de la plataforma de Meta y que, en este contexto, pudo haber sido usado para reducir la circulación de los contenidos periodísticos.

Cazadores de Fake News no logró identificar a quien activó los reclamos, pero el tema de las publicaciones retiradas presenta un patrón consistente alrededor de los mismos nombres y sus negocios.

La Gran Aldea: los primeros reclamos denunciados

El 12 de abril el medio La Gran Aldea (lagranaldea.com) publicó una columna de opinión titulada “José Simón Elarba Haddad, el voraz tiburón del nuevo ecosistema social” que retrata al empresario como alguien que creció a la sombra del poder político venezolano y describe a Fospuca como una empresa con características de poder paralelo en los municipios donde opera. La columna señala que la compañía aplica tarifas basadas en el tamaño de los locales —no en el volumen de desechos generados— y que en algunas alcaldías los comerciantes con deudas con Fospuca quedan impedidos de declarar impuestos municipales.

La columna también menciona su llegada a Bancamiga tras la caída de antiguos accionistas vinculados al caso Pdvsa-Cripto, así como sus relaciones con sectores empresariales, políticos y con Carlos Erik Malpica Flores.

La publicación de la adaptación para Instagram de la columna fue seguida por reclamos de supuestas infracciones de derechos de autor. Según denunció Alejandro Hernández —periodista autor del texto y director del medio— desde el día de la publicación, La Gran Aldea comenzó a recibir reclamos en esa red social. No fue un reclamo aislado: la columna y un video en el que el medio explicaba precisamente esos reclamos fueron denunciados.

Pero el medio no cedió. En las dos ocasiones ganó las apelaciones presentadas ante Instagram, lo que permitió recuperar el contenido en línea. El periodista mencionó que estas acciones generaron el llamado “Efecto Streisand”, pues los intentos por retirar el contenido terminaron amplificando su alcance. 

La suspensión de la cuenta de Armando.info en Instagram 

Los mismos nombres aparecieron de nuevo el 19 de abril en el texto de otro medio venezolano. Armando.info (armando.info) publicó una investigación independiente en la que Carlos Erik Malpica Flores y José Simón Elarba Haddad volvían a ocupar roles centrales.

El reportaje “Programa para hacerse banquero en dos meses” reconstruye la toma de Bangente, una entidad microfinanciera venezolana, y la posterior llegada de José Simón Elarba al sector bancario a través de Bancamiga. Según Armando.info, un par de abogados que figuraron públicamente en la toma de Bangente actuaban atados a acuerdos con terceros, entre ellos Elarba. La investigación también señala la incorporación al negocio de familiares del empresario y de Karla Hurtado, cuñada de Carlos Erik Malpica Flores.

El 20 y el 22 de abril Armando.info publicó en Instagram un carrusel y un resumen en video del reportaje. Ambos contenidos fueron eliminados poco después por reclamos de supuestos derechos de autor, y la baja se replicó en Facebook, otra plataforma del grupo Meta, según denunció el medio en X.

La afectación no se limitó a esas publicaciones. La cuenta de Instagram de Armando.info también fue suspendida tras denuncias por presunta infracción de derechos de autor, y permaneció fuera de línea durante al menos 10 días, hasta que el 11 de mayo Meta confirmó la restauración del perfil.

Armando.info comunicó que ha sido víctima recurrente de este tipo de acciones destinadas a impedir que los resultados de sus investigaciones lleguen al público a través de las redes sociales. Cazadores de Fake News ha documentado en trabajos anteriores campañas de estigmatización y ataques reputacionales contra el medio y contra el periodista Roberto Deniz.

Un patrón ampliado contra otros medios y periodistas

“La sombra del sobrino favorito se proyecta con fuerza sobre el tablero financiero venezolano” fue el título de una publicación realizada el 21 de abril por Con La Lupa (conlalupa.com), basada en la investigación de Armando.info. Cuatro días después, el 25 de abril, el medio recibió una notificación de Instagram informando que el contenido había sido suprimido.

Ese mismo día Con La Lupa realizó una segunda publicación con el contenido que tampoco permaneció en línea por mucho tiempo. El 27 de abril llegó una nueva notificación indicando que la segunda publicación también había sido eliminada, por haber infringido, al igual que todos los casos anteriores, las condiciones del servicio sobre propiedad intelectual. Dos intentos de una misma cuenta con dos bajas de contenidos sobre el mismo tema. 

Cazadores de Fake News también recibió reportes de que cuentas sospechosas publicaron coordinadamente comentarios de rechazo en al menos una de estas publicaciones de Con La Lupa, tal como había ocurrido con las de Armando.info.

A estos casos se suma el de Johanna Peña, “Joalesstocks” (@Joaless en Instagram y TikTok), periodista y creadora de contenido digital que suele reseñar en formato de video vertical investigaciones políticas y casos de corrupción en Venezuela. Recibió reclamos de copyright después de publicar contenidos sobre José Simón Elarba y Carlos Erik Malpica Flores, citando las publicaciones de La Gran Aldea y Armando.info. Al insistir republicando los videos, una de sus cuentas terminó suspendida.

Joalesstocks también denunció en sus historias de Instagram que una segunda cuenta suya fue hackeada. Ocurrió en los mismos días en que Armando.info perdió su cuenta y las otras publicaciones sobre Elarba y Malpica Flores eran retiradas. Cazadores de Fake News no pudo atribuir el acceso no autorizado al mismo patrón técnico de los reclamos por propiedad intelectual.

Lo que muestran los casos y la pista que quedó

En pocos días varias publicaciones sobre el mismo entorno financiero, empresarial y político fueron retiradas mediante reclamos de derechos de autor o afectadas por la pérdida de acceso a cuentas. Por ahora se desconoce, sin embargo, quién o quiénes activaron los reclamos.

El reclamo por derechos de autor —diseñado por Meta para proteger a creadores frente al plagio— terminó funcionando como una vía rápida para retirar coberturas periodísticas. La baja de los contenidos fue casi inmediata, mientras que las apelaciones, las que prosperaron, llegaron muchos días después, cuando el interés y el alcance de las publicaciones ya se habían reducido.

Cuando las dos publicaciones de Armando.info fueron restituidas, volvieron con decenas de comentarios negativos —los mismos que antes del borrado habían surgido en proporción sospechosamente alta—. El rastro va más allá de Instagram.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La Conversa de ARI con la Luz | Experto aclaró dudas sobre procedimiento criminalístico y forense en caso Quero

El exjefe de homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Luis Godoy, enumeró este domingo 10 de mayo en La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) con la Luz, los pasos que debieron darse y los que el Estado está obligado a llevar a cabo para llegar a la verdad en el caso de la desaparición y posterior muerte del preso político, Víctor Hugo Quero Navas. 


“El sistema judicial es como un eslabón y si falla un engranaje tiene que actuar otro. No es posible que una madre pase más de un año buscando a su hijo y nadie da razón de él”, aseveró Godoy en la edición del programa donde estuvieron Ronna Rísquez, directora de ARI; César Batiz, director de El Pitazo; Luis Blanco, director de Runrunes y Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo.

Godoy aseguró que el Código Orgánico Procesal Penal (COPP) establece que quien conduce la investigación del caso es el Ministerio Público, pero igual la Fiscalía puede apelar a una serie de órganos como el propio Cicpc, jueces de instrucción y miembros del Ministerio de Servicio Penitenciario. 

De acuerdo a Godoy estos son los pasos que debieron llevarse a cabo y no se han dado en el caso de la desaparición y muerte de Quero:

Iniciar una investigación

El comisario explicó que una vez colocada la denuncia de un familiar sobre la desaparición y posible muerte de un ciudadano, el Cicpc debió abrir un proceso de investigación sobre la base del principio de notitia criminis (conocimiento que tiene la autoridad sobre la comisión de un hecho presuntamente delictivo). El funcionario sentenció que luego se abre una investigación penal. “Lo que pasa es que aquí se comenzó de atrás para adelante, primero apareció el cadáver inhumado y supuestamente ahora están investigando”, dijo.

Protocolo de inhumación 

Godoy sentenció que para poder enterrar a un cadáver hacen falta documentos como la cédula de identidad y un acta de defunción emitida por un Registro Civil o una alcaldía con la presencia de un familiar. “Eso no lo hubo aquí”. Godoy sentenció que de acuerdo a lo informado por el propio gobierno, la inhumación debió haber sido rápida. “En un ataúd sencillo y probablemente en terreno húmedo y arenoso donde el cadáver podría empezar a corromperse rápidamente, lo que hace más difícil su identificación”  

Un grupo de expertos para exhumación

El exfuncionario policial sostuvo que para proceder a exhumar un cadáver es perentorio la presencia de un anatomopatólogo del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), un médico forense, una comisión del Cicpc donde además de agentes hayan trabajadores del laboratorio de criminalística y cualquier experto que quiera acompañar a los familiares de la víctima, incluyendo galenos y activistas de organizaciones de derechos humanos en función de garantizar la transparencia del proceso.  

Identificación del cadáver

Godoy explicó que una vez identificado el cuerpo del fallecido con la ayuda de un biólogo, un antropólogo y un odontólogo forense corresponde conocer la causa de la muerte a través de una autopsia. “Esto tiene que ser con la presencia del Ministerio Público y un abogado que represente a la familia de la víctima”. 

Según Godoy, cada exhumación es diferente y ello responde a la data de la muerte. “No es lo mismo un cuerpo que muera por una insuficiencia respiratoria como dice el Ministerio de Servicio Penitenciario que falleció Quero, que por traumatismos, arma blanca o de fuego”. 

Determinar responsables

Para Godoy el paso siguiente a la revelación de la autopsia de Quero es la determinación de los responsables. “En 10 o 15 días deberíamos saber si ese efectivamente era Víctor Quero y se tiene que empezar a imputar personas y atenerse a las consecuencias legales”.

Godoy indicó que a casi una semana de revelada por el Estado la muerte de Quero, aún no se sabe quién lleva la batuta de la investigación. “No sabemos si es el Ministerio Público, el Senamecf, el Cicpc o el Ministerio de Servicio Penitenciario, aquí tiene que haber responsables, este caso tiene que ser el punto de partida para una transformación del sistema judicial y que vengan expertos de fuera si es necesario”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Acienpol pide investigación de la cadena de mando por caso Quero

La Academia de Ciencias Políticas y Sociales (Acienpol) condenó la desaparición forzada y posterior muerte en custodia de Víctor Hugo Quero Navas, un hombre de 51 años a quien su madre buscó incansablemente durante varios meses, sin saber que ya había fallecido en custodia del Estado.

La institución, a través de un comunicado difundido en X, calificó el caso como una“gravísima violación de derechos humanos” y un “atentado directo contra los principios esenciales del Estado democrático y de derecho”.

De acuerdo con el reporte oficial del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario, Víctor Quero fue detenido el 3 de enero de 2025. En octubre de ese mismo año, la Defensoría del Pueblo, tras consulta formal al Ministerio Público, le informó a Carmen Teresa Navas que su hijo Víctor Quero permanecía recluido en el Rodeo I. No obstante, dicha información contradice el comunicado oficial emitido el pasado 7 de mayo de 2026 por el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario.

En otro comunicado emitido el pasado 7 de mayo por el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario, se informó que Quero había fallecido el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo, por una insuficiencia respiratoria aguda secundaria a trombo embolismo pulmonar, según un acta de defunción emitida seis días después de su fallecimiento, el 30 de julio de 2025. De acuerdo a esta información, Víctor Quero habría fallecido hace más de 10 meses y sepultado sin el conocimiento de familiar alguno.

Academia rechaza contradicciones

La Academia subrayó que las contradicciones en fechas, la opacidad institucional y la ausencia de respuestas violan los estándares mínimos de protección y transparencia.

Recordó que la Constitución venezolana prohíbe expresamente la desaparición forzada incluso en estados de excepción (artículo 35).

“El derecho internacional de los derechos humanos y el derecho penal internacional consideran esta práctica como una de las más graves violaciones, pues implica detención ilegítima por agentes estatales, seguida de la negativa a reconocerla o revelar el paradero de la víctima”, se lee en el comunicado.

Exigen investigación bajo estándares internacionales

La Academia sostiene que la investigación debe abarcar toda la cadena de mando: desde quienes practicaron la detención arbitraria hasta los funcionarios de centros policiales y penitenciarios, fiscales del Ministerio Público, autoridades de la Defensoría del Pueblo, jueces que negaron el habeas corpus, personal médico del Hospital Militar y autoridades del Ministerio Penitenciario.

Además, exhortaron a que la investigación debe llevarse a cabo conforme a los estándares internacionales de verdad y justicia establecidos en el Protocolo de Minnesota sobre la Investigación de Muertes Potencialmente ilícitas (1989 y 2016) de personas que han fallecido mientras estaban privadas de libertad, el cual dispone, entre otras obligaciones del Estado, que las investigaciones deben realizarse por autoridades independientes, facultadas para llevarlas a cabo de forma expedita, imparcial y efectiva en orden a determinar las circunstancias y causas de tal muerte.

El comunicado recalcó que Venezuela —como Estado parte de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas— está obligada no solo a no practicar, permitir, ni tolerar la desaparición forzada de personas; sino, además, a “sancionar en el ámbito de su jurisdicción a los autores, cómplices y encubridores del delito de desaparición forzada de personas”, con penas que oscilan entre los 15 a 25 años de prisión según el Código Penal venezolano.

La Acienpol instó a las autoridades competentes a cumplir con sus obligaciones constitucionales e internacionales de investigar, sancionar, garantizar una reparación integral y adoptar medidas efectivas para impedir la repetición de estos hechos.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La eutanasia no cabe dentro de las fronteras venezolanas

Mariana Villasmil recuerda que la primera vez que su hermano Gabriel habló de eutanasia no estaba hospitalizado ni en una fase crítica inmediata. Él había pasado recientemente por un accidente cerebrovascular transitorio y convivía con una patología prostática que había ido avanzando con los años. Ninguno de los diagnósticos implicaba una situación terminal inmediata, pero sí un cambio progresivo en su calidad de vida y en su autonomía cotidiana.

Fue en ese contexto que mencionó la eutanasia por primera vez. No como una decisión, sino como una idea.

“Dijo que no quería llegar a un punto donde ya no pudiera decidir nada. No hubo dramatismo. Fue más bien una forma de poner en palabras algo que ya venía pensando”, recuerda Mariana.

Un vacío legal que no nombra el final de la vida

En Venezuela, la eutanasia no está regulada. Se entiende como la intervención médica para provocar la muerte de un paciente que sufre una enfermedad incurable o un padecimiento irreversible, bajo solicitud voluntaria y control clínico.

El artículo 43 de la Constitución establece el derecho a la vida como inviolable y el artículo 83 reconoce el derecho a la salud como obligación del Estado. Entre ambos se estructura el principio de protección de la vida, pero sin desarrollar mecanismos sobre el final de esta.

Mientras que el Código Penal de Venezuela (CPV) no menciona la eutanasia de forma expresa, pero tipifica como delito el homicidio y la cooperación al suicidio, lo que coloca cualquier acción médica dirigida a provocar la muerte dentro de un riesgo penal.

En ese marco, la abogada Laura Méndez apunta que el problema no se agota en la ausencia de una figura legal específica, sino en la falta de herramientas para situaciones límite dentro del sistema de salud.

“La legislación venezolana protege el derecho a la vida, pero no desarrolla herramientas jurídicas claras para la toma de decisiones en etapas avanzadas de sufrimiento o deterioro irreversible. Eso deja a médicos y familias en un terreno de alta incertidumbre, donde decisiones complejas terminan dependiendo más de la interpretación que de una norma clara”, señala.

Asimismo, la Ley de Ejercicio de la Medicina (LEM), establece la obligación del médico de preservar la vida, actuar con ética y respetar la dignidad del paciente, pero no desarrolla protocolos específicos sobre sedación paliativa profunda, limitación del esfuerzo terapéutico o decisiones médicas al final de la vida.

En ese vacío normativo, los especialistas hablan de una “zona gris jurídica”: un espacio donde las decisiones clínicas existen, pero no están claramente definidas por la ley.

El médico internista Juan Vega lo explica desde la práctica hospitalaria: “Uno no toma decisiones de eutanasia porque no existe ese marco. Pero sí hay situaciones donde el médico tiene que decidir entre seguir interviniendo o no seguir prolongando un proceso que ya no tiene beneficio clínico claro. Y eso se hace sin una regulación específica que te respalde completamente”.

La crisis de la salud en Venezuela agrava la situación de los pacientes terminales. Foto: Bryan Granado

La decisión enmarcada por distintos sistemas legales

En América Latina, Colombia es el único país donde la eutanasia está despenalizada y regulada dentro del sistema de salud, mientras que en los Países Bajos, la eutanasia está regulada por leyes que no la entienden como una decisión aislada del paciente, sino como un proceso clínico supervisado. Las normas exigen la verificación de sufrimiento insoportable, la irreversibilidad de la condición médica, la solicitud voluntaria reiterada y la evaluación de la capacidad mental por equipos médicos especializados.

En Estados Unidos no existe la eutanasia, pero estados como Oregon han legalizado la llamada “muerte médicamente asistida” bajo la Death with Dignity Act, un marco que permite a pacientes terminales acceder a medicación prescrita para autoadministración, bajo estrictos controles médicos y legales.

En el caso de la familia Villasmil, la opción que apareció durante las consultas informales fue España, donde la Ley Orgánica de la Regulación de la Eutanasia (LORE), está vigente desde 2021 y el procedimiento se realiza dentro del sistema público de salud, bajo control médico y legal.

El proceso implicó más que la voluntad individual. Intervinieron médicos, evaluaciones psicológicas y mecanismos institucionales de validación —como la verificación del sufrimiento, la capacidad de decisión del paciente y la revisión por comités médicos—, lo que desplazó la decisión desde lo personal hacia lo clínico y lo legal.

Meses después, Gabriel recibió el procedimiento acompañado por parte de su familia, luego de completar las evaluaciones exigidas por la legislación vigente. En sus conversaciones finales, él decía que no le temía a la muerte y que la veía como una forma de liberación.

En ese punto, la familia deja de ser solo acompañante emocional para convertirse en parte activa del proceso de decisión. Rocío Perozo, madre de Gabriel, lo resume así al recordar la experiencia: “En un momento entendimos que no se trataba solo de si él quería hacerlo. Se trataba de si nosotros podíamos acompañar esa decisión sin convertirla en un conflicto”.

Cuidados paliativos: antes de la eutanasia

Antes de cualquier discusión sobre eutanasia, aparece un punto clave en el sistema de salud: los cuidados paliativos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los cuidados paliativos como la atención destinada a mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades graves, mediante el alivio del dolor, el control de síntomas y el acompañamiento psicológico y familiar.

En Venezuela, la implementación es limitada y desigual. El Atlas Latinoamericano de Cuidados Paliativos 2020, elaborado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), describe al país como un sistema con desarrollo bajo, cobertura fragmentada y acceso irregular a medicamentos esenciales como los opioides.

Esto genera una diferencia estructural importante: mientras en sistemas con eutanasia legal el control del dolor está garantizado como parte del proceso, en Venezuela el acceso al alivio del sufrimiento no siempre está asegurado de manera constante.

El farmacéutico hospitalario Gerardo Méndez, del estado Zulia, lo describe desde la cadena de suministro: “Hay pacientes donde el problema no es el tratamiento en sí, sino si el medicamento llega o no llega. Y eso cambia completamente la forma en la que se vive el final de una enfermedad”.

Entre el sufrimiento, el rechazo social y un debate que llegó tarde

Andrea Salcedo, enfermera de oncología en Caracas, señala que muchas conversaciones sobre eutanasia no aparecen inicialmente como una decisión de morir, sino como consecuencia del desgaste físico y emocional acumulado durante enfermedades prolongadas.

“No siempre es una decisión sobre la muerte. A veces es cansancio, pérdida de autonomía o miedo a depender completamente de otros”, subraya.

Desde la psicología clínica, el especialista Daniel Briceño sostiene que, en contextos de enfermedad degenerativa o dolor persistente, el deseo de “control sobre el final” suele relacionarse más con la necesidad de conservar autonomía que con una decisión inmediata de morir.

En el contexto venezolano, la eutanasia ha sido abordada principalmente desde su dimensión ética, legal y de percepción en el ámbito médico, en un estudio que evidencia que su discusión está atravesada por consideraciones morales y niveles variables de conocimiento, más que por un marco normativo consolidado que delimite con claridad su diferencia respecto a prácticas como la sedación paliativa o la limitación del esfuerzo terapéutico.

El cambio más visible ocurrió en 2022, cuando el exfiscal general de la República, Tarek William Saab, presentó ante la Asamblea Nacional un proyecto de ley para regular la “muerte digna”, incluyendo la posibilidad de eutanasia en casos de enfermedades terminales o sufrimiento irreversible.

La propuesta incorporaba figuras como la voluntad anticipada y mecanismos médicos para decisiones al final de la vida, y fue el primer primer intento formal de introducir el tema en la agenda legislativa venezolana, pero sin señales de avance.

La despedida antes del final

Mariana no recuerda el momento exacto en que la conversación dejó de ser una posibilidad y empezó a ser una decisión en voz baja. No porque estuviera de acuerdo, sino porque entendió que insistir ya no cambiaba lo que Gabriel vivía: un presente que ya no quería seguir.

En Venezuela, el final de la vida no entra en una sola decisión ni en un solo momento clínico; se posterga y se negocia en silencio. Y en ese espacio sin definición, lo que ocurre no es solo una discusión sobre la eutanasia, sino la evidencia de que el sistema todavía no garantiza condiciones mínimas para morir con dignidad.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Informe Red Voces del Sur: El Estado es el principal agresor de la prensa en Venezuela

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La Red de Voces del Sur (Red VDS) presentó este 12 de mayo su octavo reporte anual titulado “Cartografía del silencio”, un informe que revela el estado crítico de la libertad de prensa en América Latina. El documento muestra que el ejercicio periodístico se encuentra bajo un panorama preocupante marcado por el asesinato de 23 comunicadores durante el último año, lo que representa la muerte de un periodista cada 16 días.

Sobre el caso venezolano, y con datos que recabó el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS-Venezuela, el estudio detalla que aunque el número total de alertas disminuyó (88 alertas con 155 víctimas) en comparación al año anterior (487 víctimas) esto no debe de entenderse como una “mejora” en el entorno democrático.

En realidad, todo lo contrario, los hallazgos revelan una mayor complejidad en la violencia institucional, es decir, el gobierno ha transitado de las agresiones físicas a una especie de “sofisticación de la violencia” que busca anular cualquier opinión opositora antes de que la información sea pública.

A continuación, en claves, las conclusiones del informe para el caso específico venezolano: 

Detenciones y desapariciones

En Venezuela, la violencia pasó a convertirse en un mecanismo preventivo de silencio. El informe explica que hubo un fortalecimiento de la represión física y judicial y contabiliza un registro de 15 detenciones arbitrarias y 3 desapariciones forzadas contra periodistas durante 2025.

Estos hechos, que suman un total de 18 alertas graves, generaron un efecto preventivo de inmediato en los gremios periodísticos, dando a entender un mensaje de censura a través del miedo.

Estas prácticas también suelen estar acompañadas de restricciones en el acceso a la defensa legal, es decir, el derecho de una persona a proteger sus propios intereses, lo que deja a los comunicadores en un estado de desprotección total ante el sistema de justicia.

El mayor agresor de la prensa venezolana

A diferencia de otros países de la región donde el crimen organizado representa el primer peligro, en Venezuela la amenaza es mayoritariamente institucional. Una de las tendencias del año fue el aumento de la proporción de agresores estatales en Venezuela, que pasó del 55,8% en 2024 al 72,3% en 2025

Los cuerpos de seguridad y funcionarios del país actúan como articuladores del hostigamiento para así poder obtener un control casi total sobre el flujo de información y esto se demuestra a través de vigilancia constante y la persecución política.

Sin recursos ni medios

La presión política y judicial se suman a la precariedad del ambiente mediático en Venezuela, donde la falta de financiamiento ha obligado a medios y organizaciones a reducir sus capacidades operativas al mínimo. Esta recurrente asfixia económica ha conducido a los periodistas hacia el abandono total de la profesión o a tener múltiples empleos, ante la idea de poder sostenerse económicamente solo a través de su oficio.

Estas condiciones impactan con gran fuerza al periodismo local, ya que provoca una disminución crítica en la cobertura en diversas regiones del país y profundiza la expansión de lugares sin ningún tipo de prensa presente, advierte el documento.

Opacidad y agresiones

El informe detalla cómo el oficialismo ha institucionalizado el omitir información como una política de Estado.

Además, las agresiones verbales, escritas y digitales pasan a ser el primer nivel de presión sobre la prensa. Con 20 alertas registradas, estas formas de hostigamiento se concentran en momentos de alta tensión política como ocurrió durante la juramentación de Nicolás Maduro en 2025.

La mayoría de estas agresiones provienen directamente de actores estatales (71,4%), seguidos por paraestatales (14,3%) y esto confirma su carácter intencional en contra de los medios locales e independientes del país para que no se propague la información disidente.

El miedo al oficio

El encarcelamiento de periodistas ha generado temor dentro del gremio. La posibilidad real de ser privado de libertad por informar estableció un clima de pánico que obligó a los comunicadores a reducir su exposición pública, evitar las coberturas sensibles y omitir sus firmas para resguardar su integridad física.

Esto se profundiza con 11 restricciones al acceso a la información y en acciones como la intimidación en municipios durante comicios locales. Es así como el Estado no solo vulnera el bienestar de los periodistas, sino que quebranta el derecho de toda la ciudadanía a estar informada.

Una violencia global

Fuera del territorio venezolano, el informe resalta datos que confirman el deterioro democrático de la región. México se posiciona como el país más peligroso para la prensa con 7 asesinatos, mientras que Ecuador (5) y Perú (4) alcanzaron grandes niveles de letalidad.

En América Latina, resaltaron datos con un total de 2484 alertas y los países que encabezaron esta lista por la cantidad de agresiones fueron Colombia (468), México (400), Argentina (278) y El Salvador (205). Estos descubrimientos combinan desde agresiones físicas hasta un aumento en el hostigamiento judicial, utilizado como una herramienta de censura contra los medios independientes. 

Más allá de las estadísticas, estos datos tanto en Venezuela como en los otros países, reflejan una crisis democrática que no conoce límites. El aumento de la letalidad y el acoso buscan que el miedo sea la nueva norma de impedir el trabajo de la prensa.

En este contexto, la Red de Voces del Sur (Red VDS subraya la importancia de documentar y visibilizar cada ataque para evitar que el silencio y la violencia terminen por ocultar la realidad.

Lea el informe completo aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El Mañanero del 13 de mayo: Una orden superior impidió la liberación del argentino German Giuliani

¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este miércoles, 13 de mayo, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; La “perla” del día, esa frase altisonante que te hará espabilar; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.

El primer sorbo

El abogado argentino Germán Giuliani cumplirá este mes de mayo un año encarcelado en Venezuela, tras ser detenido en 2025 en un contexto de alta tensión política previo a las elecciones regionales y parlamentarias, donde el oficialismo denunció supuestas “operaciones terroristas” que tendrían el fin de sabotear el proceso electoral. 

Su arresto fue confirmado públicamente por el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, quien en aquel entonces acusó al profesional del Derecho de supuestamente haber sido detenido “cuando iba a buscar a un narcotraficante”. Cabello explicó que había al menos 60 detenidos entre venezolanos y extranjeros.

Lea la nota completa AQUÍ

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La perla

“La ecuación que propone el gobierno es inaceptable, un gobierno rico y un pueblo en la miseria” , dijo Gregorio Afonso en una protesta efectuada este martes frente al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.

Lo que rompe en redes

Este martes, la Asamblea Nacional aprobó la reforma parcial a la Ley del Tribunal Supremo de Justicia, aumentando de 20 a 32 la cantidad de magistrados.

Azuquita pa’l café

Esta semana en China, un hombre quiso demostrar que su camioneta de lujo era más fuerte y superior a los autos locales, así que decidió meterla en un pozo lleno de agua y jabón para exhibir su potencia. Estaba convencido de que el resultado ya estaba escrito, pero la secuencia terminó tomando otro rumbo y se volvió viral.

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Te presentamos la agenda semanal del Centro Cultural Chacao del 11 al 17 de mayo.

La inflación también llegó al TSJ: ahora serán 32 togas 

Por unanimidad fue aprobada este martes en la Asamblea Nacional controlada por el chavismo una reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que aumentará de 20 a 32 los magistrados.

Aunque en primera discusión hubo contrapeso, la bancada opositora en el Parlamento votó a favor de la modificación cuantitativa que colocará a siete magistrados en la Sala Constitucional y a cinco en el resto de las salas. 

De acuerdo a la narrativa oficialista, la medida busca “atender los retrasos en las decisiones judiciales, fortalecer la eficiencia operativa del máximo tribunal del país y procesar de manera más ágil las demandas de la población ante la acumulación de causas pendientes”. 

La reforma establece un periodo de siete años para los suplentes de los principales y modifica el artículo 80, que establece que la Inspectoría General de Tribunales, la Inspectoría General de la Defensa Pública y la Escuela Nacional de la Magistratura pasan a ser órganos dependientes de la Sala Plena.

Según el diputado Nicolás Maduro Guerra, la AN recibió más de “mil escritos” en apoyo al aumento de los magistrados. 

Por su parte, el parlamentario de la bancada opositora, Luis Florido, indicó que el problema de la justicia es su politización.

“Mucho se ha hablado estos días sobre la reforma judicial, pero este tema va mucho más allá del número de magistrados. Estamos hablando de fiscales, defensores públicos, alguaciles, secretarios y jueces. Hay que discutir cuál es el verdadero estado de la carrera judicial en Venezuela”, salió al paso el diputado de la bancada opositora, Stalin González. 

Rechazo al aumento 

El partido Primero Justicia fue uno de los primeros en repudiar la medida.

“El país lejos de necesitar más magistrados, necesita un sistema judicial imparcial y realmente funcional”, escribió la tolda amarilla en su cuenta de X. 

“Esta maniobra del régimen junto a un grupo de pseudo opositores es un nuevo intento por mantener el control del sistema judicial. Los venezolanos tenemos la responsabilidad de insistir en la materialización de la transición para contrarrestar estos señuelos de falsa institucionalidad”, agregó el partido.  

Por su parte, el ex fiscal Zair Mundaray indicó que además de tener el control absoluto del sistema de justicia, el gobierno de Delcy Rodríguez persigue “repartir algunas limosnas a la oposición que hace vida en la írrita AN”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Los bombardeados: sin derecho a la defensa

“Reportan el fallecimiento del popular Pichirilo, gran talento deportivo Valdeciano. Nuestras palabras de condolencias a sus familiares”, publicó el 15 de octubre de 2025 @elshowderuben, una página de Facebook del programa del mismo nombre en la Emisora Radio Güiria Internacional de Venezuela. Su comentario tuvo 483 reacciones de emojis llorando, o de personas lamentando su muerte. 

“Pichirilo no sabes cómo me duele tu noticia, nunca te voy a olvidar”, escribió una amiga. “Descansa en paz, Eduardo popular pichirilo”, “que en paz descanses pana pichirilo excelente deportista. Gran talento frente al arco”, dijeron otros. 

Puedes leer la investigación completa haciendo clic en los enlaces de Clip y ARI.

El día anterior, el 14 de octubre, un misil disparado por militares estadounidenses había volado una lancha fuera de la costa venezolana, frente a Güiria, un pueblo en el municipio de Valdés, del estado Sucre y  punto de salida hacia Trinidad y Tobago. Según se vio en el video oficial del gobierno estadounidense, la embarcación estaba quieta cuando la atacaron. Era el quinto golpe que propinaba Estados Unidos a barcos en el Caribe. Con las seis personas que cayeron ahí, completaban ya 27 muertos.  

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump  aseguró en su red social que su secretario de Guerra, Pete Hegseth, había dado la orden de asestar ese golpe en una ruta conocida de tráfico de drogas, en aguas internacionales, y que inteligencia de su país “confirmó que la lancha traficaba narcóticos” y estaba asociada a redes de narcoterroristas.

La alianza, coordinada por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística, CLIP, que reúne a los medios de la ARI (Runrunes, Tal Cual y El Pitazo) de Venezuela; 360, Casa Macondo y Verdad Abierta de Colombia; Guardian de Trinidad Tobago; y periodistas freelance en República Dominicana, Ecuador, Costa Rica y México con el apoyo técnico y financiero de Airwars, hoy lanza los primeros hallazgos de la investigación Los bombardeados, sin derecho a la defensa. 

Esta investigación colaborativa ha tejido hilos sueltos de muchas tragedias. Para ello, hemos visitado caseríos y pueblos costeros en La Guajira y Nariño, en Colombia y en Sucre, Venezuela; entrevistado a familiares, amigos y conocidos de víctimas, autoridades y reporteros locales en cinco países; rastreado y verificado cientos de posteos en redes sociales; identificado decenas de publicaciones de medios reconocidos en múltiples países e idiomas; realizado decenas de peticiones de información a autoridades; contactado fiscalías, hospitales, morgues y embajadas; y hemos verificado registros públicos y judiciales. 

Con toda esa información, construimos una base de datos que, esperamos, contribuya a elevar la consciencia de que estos hombres eran seres humanos, que merecían haber sido juzgados si eran sospechosos de cometer algún delito. 

La mayoría de las fuentes son anónimas porque todo el mundo teme hablar. Algunos familiares de víctimas en Venezuela y en Santa Marta (Colombia), según confirmaron fuentes consultadas a esta alianza,  dicen haber recibido amenazas. Otros no quieren contar nada porque temen represalias de sus gobiernos o, peor, de los señores del narco que mandan en donde viven. Las entidades han resultado herméticas y los funcionarios que responden, sólo lo hacen off the record porque no quieren meter en líos a sus países con Estados Unidos.

El locutor radial del @showderuben le dijo a reporteros de esta alianza periodística que él publicó la noticia de Pichirilo porque sabía que era muy conocido en Güiria. “Este es un pueblo pequeño y aquí todo el mundo se conoce”, explicó, aunque negó saber nada acerca de las circunstancias en las que murió.

Sumando las personas que otros medios y organizaciones han conseguido nombrar y las nuevas víctimas mortales identificadas por esta alianza periodística, hemos podido conseguir los nombres y apellidos de 19 de los muertos en estos ataques. De dos más, identificamos su nacionalidad; y de otro, su apodo. De otras dos personas, cuyos restos fueron a dar a la playa al norte colombiano días después de un ataque, tenemos datos de quiénes eran, pero no sabemos con certeza si cayeron en un bombardeo. De otra posible víctima tenemos su nombre completo. Identificamos a tres sobrevivientes heridos. Es buscar agujas en un pajar de 179 ejecutados, desde el 2 de septiembre hasta el 5 de mayo, y seguimos contando…

También retratamos, con reportería en terreno en Colombia y Venezuela, conocimos el impacto que estos golpes de misil han tenido más allá de las familias, sobre vuelos comerciales, la cooperación contra el crimen y el flujo de drogas. Descubrimos que paradójicamente la lucha antinarcóticos regular fue más eficaz en detener la cocaína y no dejó ni un muerto.

Esta colaboración periodística transfronteriza también encontró que la ola destructiva no para ahí. Más allá, documentamos cómo ha fragmentado la cooperación internacional de combate a las drogas ilegales, porque otras democracias temen estar involucrados en acciones que desconozcan acuerdos internacionales que rigen el mar y el derecho internacional sobre los derechos humanos. Reverbera con la onda explosiva el temor entre funcionarios y fiscalías de revelar detalles de los rescates o sus coordenadas, pues el vecino del Norte puede revirar con nuevos aranceles o ataques personales a los gobernantes. Muchas veces, ni siquiera les responden a quienes están preguntando por sus muertos.

Puedes leer la investigación completa haciendo clic aquí.

Cintillo aliados: Bombardeados, sin derecho a la defensa