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Amazonas

Sin médicos están los ambulatorios de las comunidades indígenas de Atures y Autana
Cuando un paciente requiere atención médica llaman a Puerto Ayacucho para solicitar una ambulancia

 

Tal es el caso de la comunidad  indígena jivi de Rueda, parroquia Platanillal, municipio Atures, cuyo ambulatorio tiene ya 3 años sin médico, según informó al equipo de Kapé Kapé, Wilmer Rodriguez, líder y profesor de dicha comunidad localizada al sur de Puerto Ayacucho.

Agregó que solamente tienen un enfermero porque es habitante de la comunidad y no cuentan con ningún tipo de insumo, ni medicamentos para atender a los pacientes enfermos de su zona.

Recuerda que hace aproximadamente 4 años fue la última vez que el ambulatorio recibió dotación y estaba apto para brindar asistencia.

Actualmente cuando un paciente requiere atención médica llaman a Puerto Ayacucho para solicitar una ambulancia o los mismos habitantes buscan la forma de trasladarse hasta el hospital o CDI de la capital amazonense.

En cuanto al municipio Autana, las comunidades indígenas del eje Samariapo-Morganito en su mayoría no cuentan con ambulatorio, si algún habitante se enferma se trasladan a Isla de Ratón o Samariapo donde hay un ambulatorio y médico. Otros van a la comunidad Campo Florido, pero ahí no cuentan con personal médico.

Sistema desmantelado

En declaraciones ofrecidas a medios de comunicación de Puerto Ayacucho, el Director Regional de Salud del estado Amazonas, José Ramón Moreno, reconoció el mal estado del sistema de salud en esta entidad.

A juicio del máximo responsable de la salud amazonense, la crisis económica provocó el «desmantelamiento» del sistema de salud, ya que los que atendían los ambulatorios en las comunidades y en el interior optaron por irse a otros países como Colombia a trabajar por mejor salario. Como solución propuso que el personal que atienda los ambulatorios sean de las mismas comunidades.

 

Kapé Kapé 

Maduro asegura que le

NICOLÁS MADURO DIJO EN SU alocución del 10 de septiembre que le “provoca llorar” al recordar la devastación que han causado los incendios en el Amazonas y de nuevo responsabilizó al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, por la tala y quema en esa región.

“El Amazonas está siendo destruido en Brasil (…) Doloroso, a veces provocar llorar cuando uno ve impotente cómo la derecha neoliberal, fascista desde Brasil destruye a nuestra hermana República Federativa de Brasil y destruyendo al Amazonas destruye a Surámerica y a la humanidad”, manifestó. 

Para Maduro, en 2019 ha habido “un 300 % más de incendios y destrucción este año que el año pasado”, lo que, en su opinión, se ha generado “con la complicidad del presidente brasileño, Jair Bolsonaro”.

“[Bolsonaro] ha autorizado la tala, la quema indiscriminada del Amazonas para entregárselo a los terratenientes, a la oligarquía terrateniente de Brasil y ha destruido el Amazonas que es el pulmón del mundo entero”, aseguró.

Con información de EFE

Diario El País: El 85% de la minería ilegal del Amazonas está en Venezuela

“EN EL NORTE DEL AMAZONAS arde otro incendio desde hace años. La minería ilegal se ha disparado en Venezuela en la última década y en mayor proporción desde la firma en 2016 del decreto del Arco Minero del Orinoco, por parte del régimen de Nicolás Maduro, que abrió la extracción de oro y otros minerales con concesiones a empresas extranjeras y nacionales, con la intención —fallida— de regularizar la minería ilegal, un mal endémico en el sur del país”, afirma el reportaje que publica en diario El País de España. 

El texto afirma que el 85% de la minería ilegal del Amazonas está en territorio venezolano, y que el furor por el metal precioso, en una región controlada por mafias, sindicatos y grupos guerrilleros deja un saldo de deforestación y violencia. 

La investigación regional apunta que para enero de este año se concentraban 1.781 puntos de minería en la porción venezolana del Amazonas, de 345 kilómetros cuadrados, una superficie que ha venido creciendo desde 2010, asegura Bibiana Sucre, directora de Provita, organización que junto a la ONG Watanibe participa en el monitoreo de la La Red Amazónica de Información Socioambiental Georeferenciada (RAISG). Los mapas están disponibles en línea y evidencian que al sur del enorme río Orinoco hay, literalmente, un campo minado.

Vilisa Morón, bióloga y presidenta de la Sociedad Venezolana de Ecología aseguró que “se deforesta para que acampen los mineros y en el borde de los ríos, por el tipo de extracción. Se arrasan entre dos y 10 hectáreas por punto minero. Así se hace muy difícil hacer una categorización de los mineros, que solo en poquísima cantidad son artesanales. La mayoría está usando máquinas, motobombas y mercurio con reportes de población contaminada a través de la bioacumulación de la sustancia en peces de consumo”. 

El oro, junto con el dólar, ha sustituido al devaluado bolívar como moneda en la economía del sur de Venezuela, donde se puede pagar con gramas de oro —pepitas del mineral— ropa, zapatos y teléfonos móviles en cualquier tienda. Esta semana un gramo de oro se cotizaba entre el equivalente a 27 y 36 euros, treinta o cuarenta veces el salario mínimo.

La cantidad de millones de dólares que salen de ahí no compensan lo que va a costar esto en salud y en muertes. Apostar a largo plazo a la minería es insostenible porque en los ecosistemas amazónicos los costos de recuperación son enormes. Y Venezuela ya no es la de 1999, ahora es un país pobre, señaló el ambientalista Alejandro Álvarez. 

 *Puede leer la nota en El País.es

 
 
La destrucción amazónica y la irracionalidad venezolana, por Luis Fuenmayor Toro

Así como las llamadas primarias argentinas se convirtieron en combustible de la lucha política venezolana, sobre todo por la sorpresa y los lamentos de la oposición extremista ante la victoria del peronismo, los incendios que devoran hectáreas de la selva amazónica brasileña también han entrado en el debate político nacional, ésta vez por las denuncias “ecológicas” y la gran “preocupación por el ambiente” del extremismo gubernamental, que ve en Bolsonaro a un capitalista irredento y depredador del pulmón vegetal del mundo. El ministro Arreaza fue el encargado de expresar diplomáticamente, la congoja del gobierno verde de Maduro por la gigantesca extensión selvática destruida ante la indolencia de Bolsonaro, quien no contento con su inacción pasó a acusar a las organizaciones no gubernamentales de Brasil, de ser responsables de generar los incendios señalados.

La posición del gobierno venezolano adolece de un cinismo de marca mayor, que provoca un rechazo de quienes se le oponen y de quienes han denunciado la depredación ambiental de la Amazonía venezolana, generada por la explotación inmisericorde y salvaje del oro hecha por el gobierno nacional. La devastación es extensa y se acompaña de contaminación de los ríos y de la desaparición de los mismos. Además, los incendios en principio no son generados en forma voluntaria por el gobierno brasileño, sino que se dan en forma casuística, por lo que Bolsonaro pudiera ser acusado de un delito de omisión y negligencia al no actuar diligentemente contra su propagación. En el caso venezolano, en cambio, se trata de la comisión de un delito ambiental al ser producto de acciones de explotación minera ilegales e irresponsables por parte del gobierno nacional dirigido por Maduro.

Bolsonaro ha recibido muchas críticas y presiones internacionales por su desatención de la selva amazónica. Se ha llegado incluso a negarle recursos financieros contractualmente pactados para la protección ambiental, pues para los países europeos otorgantes de los mismos, el gobierno actual brasileño ha sido indolente ante lo acontecido y no ha cumplido con los compromisos acordados. Las medidas de restricción financiera equivalentes a varias decenas de millones de dólares, llevaron incluso al Presidente de Brasil a dar una respuesta destemplada, en la cual prácticamente dijo, como lo hacía rutinariamente Chávez en casos de amenazas y presiones que consideraba indebidas, que no necesitaba de esos recursos y que se los podían meter por donde les cupieran.

Pero lo que queremos es llamar la atención hacia el hecho de que los opositores viscerales venezolanos han tomado partido a favor de Bolsonaro, no porque sea un defensor del ambiente sino por estar claramente enfrentado al gobierno de Nicolás Maduro. Ya eso es suficiente, para considerar que todo lo que hace está bien hecho y que quienes lo critican deben ser unos comunistas come niños, cooperadores de la dictadura de Maduro y cosas por el estilo. Es la misma actitud que han tenido en el caso de Macri y su pronosticada derrota electoral. La intención no es realmente defender a Bolsonaro y a Macri por ser buenos gobernantes, sino por ser enemigos de Maduro. Para el extremismo gubernamental, la situación es similar pero en dirección inversa. Bolsonaro es criticado y atacado no por ser indolente ante los incendios, sino por ser adversario de Maduro.

Analizar la política internacional y las gestiones de los gobiernos de los diferentes estados nacionales, en función de sus posiciones frente a la diatriba política venezolana y sus actores es una soberana insensatez.    

Comunidades indígenas de Amazonas pasan meses a oscuras por fallas eléctricas

DESDE MARZO LOS POBLADORES de la capital del municipio Atabapo no cuentan con electricidad en sus hogares porque se dañó la planta que abastece a estas comunidades.

A finales del mes de abril, la gobernación del estado inició el traslado de un motor para la planta, pero según información aportada a Kapé Kapé por el concejal Adalberto Escobar, indígena del pueblo baniva, esto no fue suficiente para poner en funcionamiento el equipo ya que además presentó daños en la batería y los inyectores.

Esperan que para julio se pueda poner en funcionamiento para restablecer el servicio a la población de la capital atabapeña, entre la cual hay integrantes de varios pueblos indígenas.

En el caso de San Fernando de Atabapo, en el año 2006 los gobiernos de Colombia y Venezuela firmaron un convenio para suministrar electricidad a esta población desde Puerto Inirida, Guainia colombiano, pero esto nunca se ejecutó y hoy en día la población sufre las consecuencias.

También sin energía eléctrica están comunidades del eje carretero sureste, desde hace aproximadamente 4 meses.

Las comunidades Merey y Gavilán no tienen energía eléctrica por fallas en los transformadores; especialmente afectada está la escuela de la comunidad por la imposibilidad de refrigerar los alimentos del programa escolar.

La red eléctrica de Amazonas cubre solamente hasta Isla de Ratón, Autana, el resto de los municipios del interior tienen electricidad por plantas eléctricas, cuando estas se averían o no tienen combustible para funcionar, los habitantes sufren las consecuencias de no contar de forma permanente con este servicio.

 

Con información de Kapé Kapé 

En seis estados de Venezuela ya no pregonan periódicos

Amazonas, Apure, Barinas, Portuguesa, Sucre y Zulia se quedaron sin medios impresos en un lapso de cinco años

Cuatro de estos estados tienen a más de 80% de su población bajo el plan de racionamiento eléctrico, lo que dificulta acceso a medios digitales

De 90 periódicos que habían en 2013 a nivel nacional hoy en día apenas circulan 28

 

@franzambranor

Infografía: Mayerlin Perdomo

 

“AGOTADO EL INVENTARIO DE PAPEL y todos los esfuerzos para reponerlo, debemos hacer una pausa”. Con estas palabras el diario Panorama se despidió de su edición impresa el pasado 14 de mayo de 2019 en una ultima edicion especial.

Las despedidas a mediados de mayo de Panorama y Mi diario, ambos productos de la misma casa editorial, dejaron al estado Zulia sin medios impresos. La entidad occidental es la sexta que se queda sin diarios junto a Amazonas, Apure, Barinas, Portuguesa y Sucre, según datos del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys).

Amazonas llegó a tener hasta cuatro medios impresos: El Amazonense, El Autana, El Kiki Riki y El Chamancito, estos dos últimos todavía funcionan en versión digital.

El 24 de agosto de 2018, Ultima Hora dejó de distribuirse en los kioscos del estado Portuguesa luego de 44 años de existencia. Fue el último en despedirse en la entidad luego de la salida del Periódico de Occidente y Ciudad Portuguesa también el año pasado y El Regional en agosto de 2017.

En Barinas, el diario La Prensa cesó su circulación el sábado 19 de mayo de 2018 luego que ya habían cerrado sus homólogos De Frente, La Noticia y Ciudad Barinas. El 27 de agosto de ese mismo año bajó la santamaría el periódico Visión Apureña; Notisemana ya lo había hecho en Apure durante 2016. En Sucre, La Región expiró en febrero de 2018 dejando a la entidad sin periódicos, Diario Sucre se había despedido en 2016 y Provincia en 2014.

Tomando en cuenta estadísticas manejadas por Ipys, 12 estados cuentan con un solo periódico: Anzoátegui, Bolívar, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Mérida, Miranda, Monagas, Trujillo, Vargas y Yaracuy.

El avance del silencio ha sido progresivo desde la llegada de Nicolás Maduro al poder. De acuerdo a datos de Ipys, desde 2013 a mayo de 2019, 68 periódicos en Venezuela dejaron de circular parcial o permanentemente. 52 medios impresos fueron cerrados y 16 sufrieron suspensiones temporales. De los medios que dejaron de salir de forma definitiva, 56% no tienen versión digital.

Según Ipys, solo en 2018, 35 diarios de 18 estados del país debieron parar sus rotativas.

De un universo de 90 periódicos impresos en Venezuela para 2013, actualmente apenas circulan 28, una reducción de 72% en la oferta a nivel nacional.

Con la pérdida de medios, no solo se pierden libertades, también memorias: con 104 años, Panorama era hasta mediados de mayo el periódico más longevo de Venezuela. Antes el honor pertenecía a El Impulso de Barquisimeto, que en febrero de 2018 también salió de circulación luego de 114 años de existencia. Previo a Panorama, se produjo la desaparición física de la edición de El Nacional en diciembre de 2018, después de 75 años.

“El Puente sobre el Lago tiene 60 años y Panorama cumplió 104 años. Fuimos por mucho tiempo la única referencia informativa que tenían los zulianos”, dijo María Inés Delgado, directora editorial del diario Panorama, que ahora solo tendrá una edición digital.

 

 

Según una investigación de Prodavinci llamada Las horas oscuras, desde el 7 de marzo, cuando ocurrió el primero de los tres apagones nacionales, 18 millones de los 30 millones de habitantes de Venezuela vive en un plan de racionamiento eléctrico oficial, que no siempre sigue el orden del cronograma diseñado por el Ministerio de Energía Eléctrica. De acuerdo con Prodavinci, “las zonas afectadas pueden pasar entre 15 y 21 horas sin electricidad a la semana”.

En los seis estados que se quedaron sin periódicos, también es precario el suministro eléctrico, por lo que la dificultad para conectarse a Internet y consultar redes sociales o medios digitales condiciona aún más el derecho de los ciudadanos a ser informados.

En Zulia, estado más golpeado por los cortes eléctricos según reportes de los habitantes, casi 50% de sus habitantes vive en parroquias con racionamiento según el cronograma. Esto revela la informalidad de los cortes en el estado petrolero. En Apure, 81% de los habitantes sufre racionamiento; en Barinas, 80%; en Portuguesa, 84% y, en Sucre, 86%.

Amazonas es el único estado sin medios impresos pero con luz. Del plan de cortes quedaron excluidos Distrito Capital, Vargas, Amazonas, Delta Amacuro y Bolívar.

“Ya nosotros veníamos con una fuga de talentos producto de la crisis que vivimos en el estado. Hiperinflación, apagones, falta de agua, transporte, gasolina y hasta gasoil para prender la planta eléctrica causaron mella en el personal. El periodista, el diseñador y el fotógrafo pueden migrar a la versión digital, pero qué puede hacer alguien que trabaja en rotativas”, indicó María Inés Delgado de Panorama.

Sin papel para imprimir

Según datos del investigador y profesor universitario, Marcelino Bisbal hace 20 años habían 334 periódicos en Venezuela”, dijo Mariengracia Chirinos, directora de libertades informativas de Ipys.

Chirinos dijo que entre los principales factores que afectan la impresión de periódicos se encuentra la escasez de papel, materia prima que desde mayo de 2013 es distribuida por la Corporación Editorial Alfredo Maneiro, organo adscrito al Ministerio de Comunicación e Información y al Sistema Nacional Bolivariano de Información y Comunicación.  

“No solo son los controles para la importación de papel, también son los factores económicos y los problemas que enfrentan las empresas para seguir operando y pagando a su personal”, dijo Chirinos. “Hay medios que ni siquiera tienen para pagar una bobina de papel, cuyo costo se ha elevado en divisas en los últimos cinco años”.

“Con la Corporación Maneiro se hicieron todos los trámites, pero nunca nos facilitaron materia prima, en primer lugar porque las bobinas que ellos importan no eran compatibles con nuestra rotativa”, dijo María Inés Delgado de Panorama. “Ellos al parecer no entienden la dinámica de este negocio. Periódicos como La Verdad y Versión Final tuvieron detenciones temporales porque no les entregaban las bobinas de papel a tiempo”.

La directiva de Ipys sostuvo que algunos diarios se han visto en la obligación de mutar a semanarios para seguir con vida. “No hay capacidad para imprimir a diario. El ecosistema de periódicos actualmente en Venezuela es bastante pobre”.

Para Chirinos, en Venezuela la migración de medios impresos a digitales ha sido forzada. “Los cambios se han dado saltando el entorno tradicional. Lamentablemente no todos los medios corren con la suerte de seguir de pie. Hay algunos que ni siquiera tuvieron la posibilidad de saltar al mundo virtual”.

Chirinos dijo además que en los estados donde no hay periódicos, la navegación en internet es precaria. A esto hay que sumar los recientes inconvenientes con el servicio eléctrico. “Esto refleja los niveles de opacidad que hay”.

La reducción de páginas y de frecuencia de impresión han influido en el personal de algunos medios. “Las plantillas de los periódicos también han sido reducidas. Mucha gente ha sido despedida y otros han renunciado para irse a ejercer otras funciones o simplemente marcharse del país. El tema del transporte también es una limitación para los empleados y en esto incide la escasez de gasolina en el interior. A Caracas ya no llegan los periódicos regionales y al interior los medios impresos de la capital”, manifestó Chirinos.

“Ya nosotros veníamos con una fuga de talentos producto de la crisis que vivimos en el estado. Hiperinflación, apagones, falta de agua, transporte, gasolina y hasta gasoil para prender la planta eléctrica causaron mella en el personal. El periodista, el diseñador y el fotógrafo pueden migrar a la versión digital, pero qué puede hacer alguien que trabaja en rotativas”, indicó María Inés Delgado de Panorama.

Delgado espera que un diario tan emblemático como Panorama regrese a los kioscos. Anhelo que también contemplan directivos de diarios como El Nacional, El Carabobeño y El Impulso, porque como dijo el dramaturgo estadounidense Arthur Miller: “Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”

Protestas de 2019: Represión en manifestaciones nocturnas dejan más muertos en menos días
De acuerdo con cifras registradas por Runrun.es, el balance de víctimas asciende a 33 personas. Distrito Capital encabeza la lista con nueve caídos

@loremelendez

Entre el 21 y el 24 de enero, al menos 33 personas murieron en Venezuela en medio de la represión a las manifestaciones de calle que repudian el gobierno de Nicolás Maduro. La cifra comprueba que el amedrentamiento y los ataques a quienes protestan han sido más letales que en 2017, cuando ese número de víctimas solo se alcanzó luego de 25 días de conflicto. En este caso, solo pasaron 4 jornadas.

Buena parte de las muertes ocurrieron en la noche, momento en el que se desatan las protestas en las zonas populares. Así ha sido en Distrito Capital, donde todas ocurrieron después de las 8:00 pm.

En la capital del país, los últimos casos reportados son los de los mototaxistas Kevin Antonio Cárdenas y Luis Alberto Martínez, de 22 y 32 años de edad, respectivamente. Ambos recogían agua en la calle la noche del 23 de enero, cuando un grupo de jóvenes que protestaba comenzó a correr por la represión de los cuerpos de seguridad. Un comerciante de la zona. que tenía su local abierto, pensó que la muchedumbre venía hacia él para saquear su negocio y así comenzó a disparar. Los hombres cayeron al suelo con varios impactos de bala.

Bolívar es el segundo estado con más muertes: 7 en total, todos ocurridos en medio de la noche. A las cuatro víctimas reportadas anteriormente, se sumaron los caso de Yeskarly José Gil Martínez, de 25 años, y Adán Pérez, de 45, quienes murieron durante saqueos en Ciudad Guayana entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de enero. En Ciudad Bolívar, capital de la entidad, cayó Luis Pérez, un adolescente de 16 años.

Las cifras recolectadas por Runrun.es fueron extraídas de reportes de la prensa nacional y de organizaciones no gubernamentales, así como información policial y testimonios de los familiares de los caídos.

En Barinas, tercer estado con mayor cantidad de homicidios en las movilizaciones contra Maduro, la manifestación del 23 de enero dejó cuatro víctimas fatales. Mientras, en Portuguesa dejó tres: Juan Rafael Medina Torres y

Enmanuel Zambrano, de 19 años, y Jhonny Jesús Pacheco Vega, de 23. Los tres murieron durante las marchas del 23 de enero en Guanare.

Amazonas, Táchira y Monagas tienen, cada una, dos víctimas. En esta última entidad murió el único uniformado de la lista: el sargento segundo de la Guardia Nacional, Pedro Díaz. En Miranda, Sucre, Vargas y Yaracuy se registra, hasta el momento, un caído por estado.

Manifestaciones en Venezuela dejan 15 muertos en las últimas 24 horas
En Bolívar y Barinas se registraron la mayor cantidad de víctimas: 4 en cada estado. Todas las muertes se han producido por arma de fuego

@loremelendez

Foto: @Francojuanky

 

Entre la noche del 22 y el mediodía del 23 de enero, 15 personas han muerto en medio de las manifestaciones en contra del gobierno de Nicolás Maduro en cinco estados del país. Como presuntos victimarios, familiares y testigos han señalado tanto a las fuerzas de seguridad del Estado como a miembros de grupos paramilitares del chavismo (colectivos).

A las 9:00 pm de este martes, Franklin Alexander Figuera fue ingresado a la emergencia del Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño de Caracas. El joven llegó muerto tras haber recibido dos disparos durante una protesta en el Kilómetro 14 de El Junquito, al extremo noroeste del Distrito Capital. Uno de los proyectiles lo impactó en el tórax y otra en la mano derecha.

Una hora después llevaron el cuerpo de Alixon Dos Santos Pizani, de 19 años, al Hospital Periférico de Catia. Según información extraoficial, le dispararon agentes de la Policía Nacional Bolivariana durante una protesta en el sector Cutira de la parroquia Sucre del Distrito Capital. El hecho ocurrió en las adyacencias del Liceo Gustavo Machado.

En Catia, ya en la madrugada del 23 de enero, también murió Stefany Maholy Jajoy Natera, de 20 años, a quien las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional (PNB) le dieron cuatro balazos por la espalda mientras manifestaba en el sector El Cuartel. Era madre de dos niñas.

Esa misma noche, los saqueos que se desataron en Ciudad Bolívar durante las protestas antigobierno dejaron 4 muertos. Uno de ellos fue identificado como Carlos Alfredo Olivares Bonalde, de 30 años, a quien le dispararon desde un carro cuando saqueaban el establecimiento “Comercial Hermanos Los Próceres”, en el barrio Bello Monte de la parroquia Agua Salada. Junto a él cayeron dos personas más que aún no han sido identificadas.

También en la misma capital del estado Bolívar mataron a Yeimbert José Rangel Lereico, de 24 años, durante un intento de saqueo a la tienda Makro de la avenida Paseo Simón Bolívar, en la parroquia Marhuanta.

Los muertos del 23 de Enero

Ocho personas murieron en las manifestaciones convocadas en todo el país para este miércoles por la Asamblea Nacional, como una muestra del desconocimiento popular del gobierno de Maduro.

En Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, la Guardia Nacional disparó contra Yhonny Alejandro Hernández Ojeda, de 27 años, y Efrén Sandalio Castillo, de 47, de acuerdo con reportes de Fe y Alegría en esa entidad. Este último trabajaba en la Alcaldía de Atures y era activista del Frente Amplio Venezuela Libre en esa región.

En la Séptima Avenida de San Cristóbal, estado Táchira, murieron Eduardo José Marrero, de 21 años, y Wilmer Antonio Zambrano, de 28. Según reporteros de la zona, los victimarios fueron miembros de colectivos armados.

En Barinas, una balacera contra los manifestantes que se concentraron en la avenida Cuatricentenaria de la capital, dejó cuatro víctimas fatales: Wilmer Mendoza, de 25 años; Gustavo Ramírez, 30 años; Iván Antonio Álvarez Fernández, de 21 años, y una persona que todavía no ha sido identificada.

A esta lista se suma el nombre de Nicar Bermúdez Muñoz, la ingeniero de 32 años que fue asesinada la noche del 21 de enero por presuntos colectivos. El suceso ocurrió en el Callejón 11 de Agosto de Cotiza. Familiares dijeron que, en medio de las protestas que se desarrollaban en la zona, salió a la calle a botar la basura en un contenedor cercano cuando fue abordada por motorizados que la atracaron para quitarle su celular. Al resistirse, le dispararon en la cabeza.

Con Bermúdez Muñoz serían 16 las víctimas caídas en las manifestaciones que comenzaron hace apenas tres días. En ese mismo período, durante las protestas de 2017 no se registraron homicidios, sino que estos ocurrieron a partir del sexto día, mientras que en 2014 hubo tres muertes en los primeros tres días.