La cifra de fallecidos por el doblete sísmico del pasado 24 de junio ascendió a 4561 personas, según datos publicados por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional oficialista, en su cuenta de Telegram.
Este balance, correspondiente al lunes 13 de julio, mantiene la cifra de heridos sin variación desde hace días, en 16 740. Asimismo, señala que 6462 personas han sido rescatadas, otras 17 907 quedaron sin vivienda, y han sido atendidas 128 324 familias.
En cuanto a las personas que requirieron atención médica, Rodríguez informó que un total de 33 085 pacientes fueron atendidos en centros de salud.
Refugios, alimentos y rescatistas
Con respecto a los campamentos transitorios, el reporte publicado por Rodríguez indica que hay 107 instalados, los cuales albergan a 20 231 personas. Según los reportes que publica Héctor Rodríguez, vicepresidente sectorial para el Socialismo Social y Territorial, a la fecha hay 40 campamentos en Caracas, 28 en La Guaira, 20 en Miranda y 10 en el estado Aragua.
De acuerdo con el balance que difundió Jorge Rodríguez, se han distribuido 10 063 toneladas de alimentos y un total de 19 676 197 litros de agua. Además, se mantienen desplegados 2471 rescatistas internacionales, 30 989 funcionarios nacionales y 30 692 voluntarios que están en las zonas afectadas por el desastre.
Hasta este lunes 13 de julio, según las cifras que publica el interinato, se han registrado 1254 réplicas del doblete sísmico y 856 edificios resultaron afectados, de los cuales 190 colapsaron en su totalidad.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El magnífico artículo de Soledad Morillo Belloso, El pecado del silencio, nos obliga a mirar más allá de las imágenes del desastre. No basta con llorar a las víctimas ni con contabilizar edificios derrumbados. Hay que preguntarse por qué cayeron.
Un terremoto es una tragedia natural. Que un edificio se desplome puede no serlo (al menos la mayoría de las veces, diría yo).
Si las investigaciones demuestran que hubo estructuras mal calculadas, materiales de inferior calidad, modificaciones ilegales, inspecciones complacientes o permisos obtenidos mediante corrupción, entonces la responsabilidad dejará de ser geológica para convertirse en humana.
Durante años, demasiados venezolanos aprendimos a convivir con una palabra terrible: “coima”. Se pagaba para obtener permisos, para acelerar trámites, para cerrar los ojos frente a irregularidades. En la construcción, esa corrupción no producía únicamente sobreprecios: podía costar vidas.
Cada cabilla que se dejó de colocar, cada saco de cemento sustituido por materiales de menor calidad, cada plano alterado, cada inspección firmada sin verificaciones reales, cada funcionario que convirtió su sello en mercancía, fue una apuesta contra la vida de familias enteras.
Es verdad, como señala Soledad, que el silencio también tiene víctimas. Pero hay una responsabilidad más profunda aun: la de quienes participaron, por acción o por omisión, en un sistema que convirtió la corrupción en método de construcción.
No hablo de condenas colectivas. Sería tan injusto como irresponsable. Venezuela cuenta con extraordinarios ingenieros, arquitectos, calculistas e inspectores que ejercieron y ejercen su profesión con una ética ejemplar. Precisamente por respeto a ellos, es indispensable separar a los profesionales íntegros de quienes, si las investigaciones así lo establecen, utilizaron sus conocimientos para avalar irregularidades o aceptaron mirar hacia otro lado.
La justicia no puede detenerse en los contratistas. Debe recorrer toda la cadena de responsabilidades. Quién diseñó, quién calculó, quién construyó, quién supervisó, quién inspeccionó, quién aprobó y quién cobró para aprobar. Nadie debería quedar al margen si incumplió deliberadamente el deber de proteger vidas humanas.
La casa de mis padres fue construida en 1968. Nosotros vivíamos al lado, en la casa de mis abuelos. Presenciamos todo el proceso de construcción. El ingeniero encargado de la obra era el querido Alejandro Loynaz. Venía todos los días. Y recuerdo también que, al menos un par de veces porque yo los vi, se presentaron los inspectores del MOP (Ministerio de Obras Públicas) a revisar la obra. Yo hoy vivo en esa casa, 59 años después, y no sufrió ni un rasguño.
Porque una firma no es tinta sobre un papel. Es una garantía de seguridad. Un sello oficial no es un trámite administrativo. Es un compromiso con la vida de quienes habitarán ese edificio durante décadas.
Las familias que hoy lloran a sus muertos merecen algo más que condolencias. Merecen la verdad. Merecen saber si esas muertes pudieron evitarse. Y, si hubo corrupción, negligencia grave o fraude, merecen que los responsables respondan ante la justicia con todo el peso de la ley.
La reconstrucción de Venezuela no comenzará cuando se levanten nuevos edificios. Comenzará cuando entendamos que ningún profesional, ningún empresario y ningún funcionario puede enriquecerse poniendo en riesgo la vida de otros sin afrontar las consecuencias.
La tierra ya hizo su juicio.
Ahora le corresponde a la justicia hacer el suyo. ¿Lo hará?
El doblete sísmico que sacudió la región centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio no solo dejó centenares de estructuras derrumbadas y casi 5000 fallecidos, también dejó al descubierto el colapso operativo de un Estado que no logró activar su sistema de respuesta en las horas más críticas.
Mientras la tierra intentaba estabilizarse de dos sacudidas letales de 7,2 y 7,5 grados, el silencio oficial se expandió como las mismas ondas sísmicas y se manifestó en la parálisis de la acción local y regional durante las primeras 72 horas, conocidas como “la hora de oro” para el rescate de sobrevivientes.
En entrevista para Runrun.es, el general retirado Antonio Rivero, quien hasta 2008 fue director Nacional de Protección Civil en Venezuela, aseguró que el “sistema de gestión de desastres falló por completo en las primeras 48 horas”.
Rivero precisó que, al igual que muchas edificaciones, la gestión institucional quedó reducida a anuncios tardíos, asuntos burocráticos y cuerpos de seguridad enfocados en el control territorial antes que en la asistencia de las víctimas y la distribución oportuna de la ayuda humanitaria.
El exdirector de Protección Civil, explicó que el tratamiento de este desastre natural debió ser completamente distinto a como ocurrió. Su planteamiento se basa íntegramente en lo que dictan los protocolos internacionales y la Ley venezolana de Protección Civil.
Según Rivero, apenas ocurre un sismo de esta magnitud, el director nacional de Protección Civil a cargo debe comunicarse de inmediato con el presidente, activar el sistema Nacional de Protección Civil y ordenar el despliegue masivo de bomberos, Protección Civil y demás cuerpos de seguridad; pero nada de esto ocurrió en la “hora de oro”.
Para el ingeniero, la Fuerza Armada debía ser el músculo logístico del sistema con la coordinación y transporte de maquinaria pesada, ingeniería de combate, hospitales de campaña, transporte, energía, comunicaciones. Sin embargo, se usó para la contención y control del orden público, bloquear accesos y restringir el trabajo de rescatistas, periodistas y organizaciones civiles.
Antonio Rivero destacó que en las primeras horas posteriores al terremoto se debieron evaluar los daños y necesidades; entre las primeras tres y seis horas se debió hacer la solicitud de ayuda internacional y declarar la emergencia de inmediato.
A continuación las cinco claves de por qué falló la gestión de desastres en Venezuela:
Falta de preparación sísmica
A juicio de Antonio Rivero el desastre del terremoto comenzó mucho antes del 24 de junio, cuando no se preparó a la población venezolana en materia antisísmica.
El exdirector de Protección Civil aseguró que el Estado venezolano falló en su tarea de informar qué hacer antes, durante y después de un sismo. También en que no se elaboró un plan de respuesta inmediata o, si se hizo, no se puso en práctica.
Fallas estructurales
Rivero enumeró una cadena de fallas que, a su juicio, agravaron el impacto del doblete sísmico, entre ellas, centenares de construcciones vulnerables por fallas en el diseño, uso de materiales y ausencia de estudios de suelo, especialmente en complejos urbanísticos desarrollados por el gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro bajo la bandera de la Misión Vivienda.
El experto recalcó que el estado La Guaira tiene apenas dos o tres estaciones de bomberos para atender a más de 400 000 personas, lo que calificó de “irrisorio”.
Señaló también que el cuerpo de Protección Civil en la entidad está “debilitado” y carece totalmente de equipos, y la dirección estadal es “muy pequeña” para enfrentar un desastre de esta magnitud.
Fallas comunicacionales y ausencia de liderazgo
El exdirector de Protección Civil criticó que el actual director de Protección Civil no apareciera públicamente para informar, llamar a la calma y coordinar voluntarios ante semejante desastre.
Además, cuestionó que Funvisis esté dirigida por un militar sin formación en geología. “Es como poner a un general de jefe de cirugía sin ser cirujano”, señaló.
Rivero destacó que los efectos de esta emergencia se pudieron mitigar si el gobierno hubiera hecho caso al informe JAICA realizado en 2005 por la Agencia de Cooperación Japonesa que advertía el riesgo sísmico y recomendaba reforzar estructuras y aplicar normas de construcción antisísmica. “En 20 años no se hizo prácticamente nada”, aseguró.
Contención vs. logística humanitaria
El exdirector de Protección Civil resaltó que un punto de debate impostergable para los expertos civiles y militares radica en el empleo de la Fuerza Armada Nacional (FAN).
Según Rivero, en cualquier Estado normal, la institución militar representa el músculo de apoyo logístico, posee la ingeniería de combate, los sistemas de energía de campaña, iluminación, las comunicaciones resilientes, los hospitales de campaña, el transporte y la maquinaria pesada, la capacidad de puentes aéreos y marítimos y, muy fundamentalmente, la mano de obra masiva con disciplina bajo órdenes operativas para el apoyo humano en labores de rescate y salvamento.
En Venezuela, durante las primeras 48 horas, este músculo se empleó según una doctrina de seguridad del Estado (régimen) y no de seguridad humana.
Operar bajo una doctrina
Otra falla medular que describe Rivero es que en las primeras horas hubo “total ausencia de una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) de carácter técnico e integral”.
“En un desastre, el EDAN es la brújula del comandante del incidente; determina qué recursos van a dónde y qué tipo de ayuda internacional se solicita”, dijo Rivero.
Agregó que las decisiones de despliegue se guiaron por el flujo fragmentado de las redes sociales o inspecciones visuales superficiales.
Rivero aseguró que lo ocurrido en Venezuela demuestra que la combinación de centralismo político, la enajenación pública, el sectarismo ideológico, la desinversión técnica y la transformación de los cuerpos de salvamento en órganos de control de orden público es una fórmula que multiplica las bajas de un desastre de origen natural.
El exfuncionario afirmó que “la doctrina operacional observada durante las primeras 48 horas privilegió funciones asociadas al control y aseguramiento territorial sobre el despliegue masivo de capacidades logísticas y humanitarias”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Dieciocho días después de los terremotos que devastaron La Guaira y otras zonas del centro‑norte del país, decenas de familias siguen buscando a sus seres queridos que —según testigos, voluntarios y rescatistas— fueron vistos con vida y ahora están desaparecidos porque no aparecen en hospitales, refugios ni en los registros oficiales.
Una nota del portal web El Pitazoseñala que la ausencia de un sistema unificado de información y la falta de una investigación formal mantienen abiertas preguntas sobre lo ocurrido en las primeras horas de la emergencia.
El caso de Cristina Margarita Ramos —la “señora del patuque”— fue el primero en visibilizar el patrón: rescatada con vida, atendida en el sitio y trasladada en ambulancia, pero desaparecida desde su presunto ingreso al Hospital Naval Dr. Raúl Perdomo Hurtado, en Catia.
Las imágenes muestran cómo fue extraída con vida de entre los escombros, recibió atención médica en el lugar y posteriormente fue trasladada en una ambulancia privada al Hospital Naval. Sin embargo, 18 días después, su familia continúa sin conocer su paradero.
😔Venezuela conoció a Cristina Margarita Ramos por un video que se hizo viral tras los terremotos del 24jun.
Mientras permanecía atrapada entre los escombros, bromeó sobre el «patuque» de polvo en su rostro y conversó con los rescatistas antes de ser sacada con vida.
Durante el día, Luis Peña ayuda a remover escombros con la esperanza de encontrar algún indicio de vida y también publica videos en redes sociales pidiendo información sobre sus hijos, Mateo y Mathías, gemelos de tres años de edad. Los niños se encontraban con su abuela, Maite Fermín, en la torre OPP-25 de Tanaguarena, cuando el edificio colapsó.
Peña relató que un voluntario que participó en las labores de rescate asegura haber extraído con vida a los dos niños y a su abuela durante el segundo día de operaciones. Desde entonces comenzó otra búsqueda.
El padre de los gemelos mantiene contacto con ese rescatista, quien —afirma— sostiene la misma versión desde el principio: los niños fueron trasladados inicialmente al Seguro Social de La Guaira y posteriormente enviados a Caracas. Pero nunca aparecieron.
Maira Graterol no aparece
Desde el primer día, la familia de Maira Alejandra Graterol Paredes ha reconstruido una historia a partir de testimonios. No tienen un registro hospitalario. No tienen un acta de ingreso. No tienen una autoridad que les confirme qué ocurrió. Lo que sí tienen son personas que aseguran haberla visto con vida.
Maira Graterol, odontóloga del IND, vista con vida por vecinos y trasladada al Hospitalito de La Soublette, está ausente en todas las listas.
Carlos Manuel: desapareció después de llegar a un centro de salud
La historia de Carlos Manuel Martínez es distinta. A diferencia de otros casos, Manuel —como lo conocen familiares y amigos— no quedó atrapado bajo los escombros. Tiene 35 años. Es vendedor de pescado en las playas de Macuto. Vive en Mare Abajo con su familia y los terremotos lo sorprendieron en el bloque 3 del sector donde residía.
En medio de la emergencia sufrió una convulsión. Un primo de su esposa lo trasladó hasta el ambulatorio del Teleférico de Pariata. Allí fue atendido, pero desde entonces nadie volvió a verlo.
«Lo hemos buscado en todos los hospitales de La Guaira, y Caracas, en clínicas, en Los Silos, en la morgue improvisada, en la de Bello Monte… en todos lados. No aparece», contó a El Pitazo su prima, Julissa García Martínez.
Las familias reconstruyen por su cuenta los últimos movimientos de sus seres queridos, las autoridades han concentrado sus esfuerzos en actualizar el balance oficial de víctimas y atender a los damnificados, mientras son lo civiles quienes ahora avanzan en la recuperación de cuerpos que permanecen bajo los escombros.
Sin embargo, ninguna institución del Estado ha informado sobre la apertura de una investigación para esclarecer las denuncias de familiares que aseguran que sus parientes fueron vistos con vida tras los rescates y posteriormente desaparecieron del sistema de atención.
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Este domingo, 12 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de fallecidos tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio pasó de 4333a 4490 en solo 24 horas.
En el balance ofrecido a través de una imagen difundida en su cuenta en Telegram, Rodríguez precisó que la cifra de heridos y de rescatados, 16 740 y 6462, respectivamente, se mantienen sin variación desde el día de ayer, 11 de julio.
Según Rodríguez, un total de 120 794 familias han sido atendidas, 108 permanecen en campamentos transitorios, 19 583 en campamentos y 17 907 personas no tienen viviendas.
El parte oficial también señala que 856 edificios fueron afectados y 190 colapsaron, mientras que se han registrado más de 1200 réplicas.
La cifra ausente
La gran ausente en el balance oficial sigue siendo la cantidad de desaparecidos. La última vez que el gobierno informó acerca de esta cifra fue el pasado 26 de junio, cuando el presidente de la AN precisó que los equipos de rescate trabajaban en la localización de 172 personas confirmadas como atrapadas bajo los escombros.
A partir del sábado 27 de junio de 2026, el Ejecutivo no volvió a mencionar la cantidad de desaparecidos tras el doblete sísmico que afectó en gran medida a La Guaira y Caracas.
Dos días después de los terremotos, el secretario adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, calificó de “aterradoramente creíble” el cálculo de que más de 50 000 personas seguían sin se localizadas bajo los escombros o incomunicadas.
En rueda de prensa realizada este sábado 11 de julio, Rodríguez, al ser cuestionado sobre la cifra de desaparecidos, señaló que “no pueden trabajar en base a especulaciones” y que la única cifra “cierta” es la de personas fallecidas.
Añadió que divulgar un número de desaparecidos sin confirmación podría generar información errónea.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El despliegue de la respuesta de asistencia del Gobierno de El Salvador en el territorio venezolano incluye también el establecimiento de un hospital de campaña, diseñado especialmente para brindar atención médica de primer nivel a la población afectada. A través de sus redes sociales oficiales, el presidente Nayib Bukele indicó que la iniciativa forma parte de una distribución logística que busca cooperar de manera directa con las comunidades más vulnerables que requieren de atención médica.
La estructura hospitalaria temporal fue acondicionada para dar respuesta continua a la emergencia y garantizar la atención médica óptima a los ciudadanos. Así, el Estado salvadoreño reafirma su compromiso de brindar el máximo apoyo durante las operaciones en el territorio nacional.
Atención médica y servicio veterinario
Una de las características principales de este hospital de campaña son sus horarios y modalidades de asistencia para poder garantizar la mayor cobertura posible. De igual manera, el área destinada a la atención médica de las personas se mantendrá abierta durante las 24 horas del día.
La misión salvadoreña también incorporó en este hospital provisional un servicio de atención veterinaria especializado y enfocado en dar resguardo y cuidados médicos a las mascotas afectadas por los terremotos. Funcionará en el horario de 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, para consultas y tratamientos derivados de afecciones derivadas de la tragedia.
Hemos establecido un hospital de campaña en Venezuela para brindar atención médica de primer nivel. Además, contamos con un servicio de veterinaria para atender a los peluditos.
Estaremos abiertos las 24 horas para la atención de personas y de 8am a 6pm para la atención de… pic.twitter.com/HVEskATFty
Para facilitar el acceso de las víctimas y afectados, el centro de atención se instaló en La Guaira, específicamente en Catia La Mar, en la avenida Principal de Playa Grande, justo detrás del Colegio Carlos Escarrá y frente al restaurante Rompeolas.
Los equipos de ayuda humanitaria de El Salvador buscan enfocar de forma ordenada la recepción de pacientes y la revisión veterinaria en una de las zonas que mayor acompañamiento demanda luego de los terremotos. Se espera que las familias damnificadas conozcan los puntos exactos de asistencia gratuita y especializada disponibles para el resguardo de la salud humana y animal.
— Noticias Menotty NM (@NoticiasMenotty) July 12, 2026
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La organización política Vente Venezuela anunció el lanzamiento oficial de una plataforma digital y pionera para la identificación por coincidencia biométrica, diseñada con el objetivo fundamental de atender la situación de vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes que resultaron separados de sus respectivos núcleos familiares tras el fuerte doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Esta iniciativa nace como una respuesta directa de la sociedad civil y la diáspora profesional para disminuir las consecuencias humanitarias que trajo consigo la contingencia en las zonas afectadas a nivel nacional.
El desarrollo completo de este software especializado estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de programadores e ingenieros informáticos venezolanos, quienes sumaron sus capacidades técnicas de forma voluntaria para crear una alternativa eficiente ante la emergencia.
La función principal de la herramienta es centralizar los esfuerzos de búsqueda y proveer un canal confiable que logre agilizar información verificada con los adultos que buscan a sus hijos y los registros de menores de edad que están recibiendo ayuda y resguardo temporal en los distintos refugios.
Protección de datos
Los creadores de la plataforma enfatizaron que el sitio web fue programado bajo rigurosas directrices para proteger los derechos constitucionales de la infancia, ya que en casos de desastres naturalesel registro de menores de edad y elmanejo de información relacionada es sumamente delicado.
La plataforma asegura que el almacenamiento y procesamiento de las huellas y rasgos de identificación cumplan con protocolos de seguridad que puedan garantizar la confidencialidad de la información frente a posibles vulneraciones de privacidad en la página.
El monitor busca evitar la discrecionalidad y el desorden administrativo en los centros de asistencia provisionales y ofrece a los encargados de los refugios un mecanismo que les permita comparar las identidades antes de proceder a cualquier entrega legal de un menor de edad. Los creadores recalcaron en que la protección de la niñez venezolana es el centro prioritario del sistema.
#TodosConVzla 🇻🇪 | Ya disponible el nuevo sistema de identificación por coincidencia biométrica de niños, niñas y adolescentes (NNA) separados de sus familias tras el sismo del 24 de junio. 📲🛡️
Desarrollado por programadores venezolanos en el exterior, la plataforma facilita la… pic.twitter.com/ZRpq4T3EOv
Para asegurar la efectividad de la herramienta y maximizar el número de reunificaciones familiares exitosas, los voceros del proyecto y la organización política iniciaron la difusión pública a través de sus redes sociales. El objetivo es que la información llegue directamente a los sectores más afectados por los terremotos y sus réplicas, así como al personal logístico que trabaja dentro de estos refugios.
La información detallada sobre los requerimientos para la validación de los datos biométricos y los enlaces oficiales de acceso para el registro se encuentran explicados y disponibles de manera gratuita en el sitio web de Monitoreo Ciudadano.
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El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, aseguró este sábado que el Gobierno calcula que serán necesarias al menos 25 000 viviendas para atender a las más de 17 900 personas que quedaron sin hogar a causa de los terremotos del 24 de junio.
Según Rodríguez, alcanzar esa meta dependerá de que logren acceder a los recursos “ilegalmente retenidos” en el exterior.
Rodríguez afirmó que la magnitud de la emergencia obliga a un despliegue nacional para evaluar daños y atender a los damnificados, pero insistió en que la construcción masiva de viviendas requiere financiamiento externo.
“Necesitamos recuperar esos recursos (oro) para poder avanzar”, dijo, sin ofrecer detalles sobre montos, mecanismos o plazos.
El dirigente también anunció que Delcy Rodríguez entregará las primeras 200 viviendas la próxima semana, aunque no precisó ubicación, modalidad, criterios de asignación ni estado de las obras.
Señaló que la cifra de damnificados “seguramente va a aumentar” conforme avancen las inspecciones en las zonas afectadas.
Rodríguez reiteró que el Gobierno está concentrado en la emergencia y en la recuperación de servicios básicos, mientras continúan las labores de evaluación estructural en los estados más golpeados por el sismo.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.