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¿Cómo se perdió la república en Venezuela?

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La dimensión de la tragedia venezolana es de proporciones bíblicas, como jamás le ha ocurrido a ningún país de América Latina, al combinarse las devastadoras consecuencias del desastre natural del 24/6/2026 con el ejercicio del poder de un gobierno de facto, ilegítimo e inconstitucional. La gestión usurpadora ha desmantelado las instituciones hasta convertirnos en una nación paria.

Urgencia de un diagnóstico sin tapujos

Esta hora extrema que sufre nuestro país exige a las mentes más brillantes —de la academia universitaria, de la política, del mundo del trabajo y de otros sectores— que se esfuercen en aportar análisis que permitan describir la verdadera dimensión de la tragedia y, al mismo tiempo, presentar al debate propuestas que contribuyan, lo más pronto posible, al inicio de un proceso de reconstrucción nacional.

No es momento de morderse la lengua, ni tiempo de galimatías y embrollos teóricos que pocos puedan entender, ni de poses de tinte electorero, ante un país que se mantiene absorto, con la mirada perdida, atónito ante la debacle que le complica más la vida y pone en peligro su existencia.

Por tanto, es necesario un primer alerta: ¿estamos a punto de perder nuestra república? Algunos se han rasgado las vestiduras imprecando acciones antiimperialistas a partir del 3/1/2026; incluso facciones chavistas han convocado a una nueva cruzada contra la “presencia de la planta insolente extranjera” en nuestro territorio. Debo manifestar que los sucesos de enero son la consecuencia, no el origen, de la violación de nuestra soberanía.

Del mito castrista a los convenios leoninos con China

El proceso de erosión de nuestras instituciones republicanas se maceró, con el tiempo, a lo largo del siglo XXI. Comenzó con la postración ideológica del comandante de Sabaneta ante el mito de Fidel Castro: no vaciló en convertir a Venezuela en el sustituto de la URSS desaparecida, regalándole nuestro petróleo a Cuba y asignando al aparato de seguridad castrista el rol de gendarme del régimen.

En esa dirección, asumiendo su pose “antiimperialista yanqui”, el régimen justificó acordar convenios leoninos con la China de Xi Jinping, que condenaron al país a pagar más de 60 000 millones de dólares a cambio de petróleo a futuro durante 20 años; asimismo, otorgó licencias al Gobierno islámico de Irán para la extracción y el envío de uranio, tema de guerra hoy en el Oriente Medio.

La alianza con Rusia y Bielorrusia

La política entreguista de nuestra soberanía no se detuvo allí: tuvo su versión particular con la Rusia de Putin y la Bielorrusia de Lukashenko. El Kremlin convirtió a Venezuela en un espacio militar privilegiado en América Latina, al tiempo que millonarias compras de equipos militares servían para enfrentar las protestas populares contra el régimen.

Ahora bien, el colofón de toda esa política antinacional fue convertir a Venezuela en un puente del narcotráfico global. Esto puso al país en la mira de la vigilancia internacional como un narcoestado: se convirtió en espacio privilegiado para los carteles del comercio ilícito de drogas hacia EE. UU. y la Unión Europea.

Demolición institucional y saqueo de la economía

A toda esta barbarie, gestionada por un régimen criminal, la acompañó un proceso de demolición de los poderes públicos que convirtió la Constitución nacional en letra muerta, derivando en la liquidación del Estado de derecho y, como resultado, en una feroz dictadura que desapareció y exterminó a miles de ciudadanos, vulnerando los derechos humanos y motivando la condena de organismos internacionales, entre ellos la ONU, la OEA y la UE.

Cabe señalar también que estos atilas del siglo XXI, en su orgía de abuso de poder, afincaron sus garras en la economía nacional al extremo de reducir el PIB a un 25 % de lo que recibieron en 1999; es decir, un 75 % de nuestra riqueza nacional fue robada por una mafia que dilapidó cifras cercanas a un billón de dólares. Razón más que evidente para que más de 8 millones de venezolanos se alejaran, en estampida, de un país en ruinas, ante la persecución política y la hambruna.

Quiénes alertaron a tiempo

¿Quiénes alertaron sobre el apocalipsis venezolano? Comenzando por los trabajadores petroleros, quienes se inmolaron en el paro cívico nacional de 2002-2003, y los centenares de venezolanos que ofrecieron sus vidas en las protestas de 2002, 2014 y 2017; en fin, tantos otros que, a lo largo del siglo XXI, no vacilaron en sacrificarse por el país.

Un país bajo protectorado

Como podemos ver, las consecuencias de la razia ejecutada desde el poder durante 27 años están a la vista: un país en ruinas, débil, desangrado, frágil y vulnerable, presa de los intereses de una potencia extranjera y de una mafia gobernante que pretende utilizar la crisis actual para anular la Constitución y mantenerse en el poder.

En esa dirección, el origen del desmantelamiento de nuestra república es el cúmulo del drama venezolano del presente siglo, cuyo resultado conocemos hoy en la fase extrema de pérdida de nuestra soberanía: Venezuela convertida en un protectorado de la Administración de Estados Unidos.

La tarea pendiente: rescatar la república

Finalmente, nuestra tarea próxima es rescatar la república hoy en crisis y unir a los venezolanos contra un gobierno de facto: mientras permanezcan en el poder no habrá reconstrucción posible, pues fueron ellos mismos quienes la destruyeron. Restablecer nuestra Constitución significará, al mismo tiempo, recuperar nuestra soberanía y el Estado de derecho, y tendrá en la superación del protectorado el próximo reto de nuestra historia.

@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Fabricantes de luz, Václav Havel (II)

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“Es sustituir realidades por apariencias, certidumbre por engaños. Es sustituir a los fabricantes de sombras por fabricantes de luz, amor y verdad, para que termine lo que debe acabar y comience lo que tiene que nacer…”. Václav Havel

Ya lo sentenció el poeta Cesário Verde. “¡Piedad de la miseria!… ¡Compasión de mí…!”. Y en las esquinas, eterno, sin descanso, siempre pide limosna un anciano calvo, ¡Mi viejo profesor en clase de latín!

Sin misericordia el dolor humano encuentra en amplios horizontes el odio como hiel, convirtiendo en un mar siniestro ―oscuro y profundo― la vida sin descanso…

Havel supo romper con la hostilidad que significa no tener piedad con la miseria.  A fin de cuentas, es no vivir en paz con uno mismo. Ese es su legado: dejar atrás edificios sepulcrales, como montes llenos de odios, torturas y rencor, para que germine en la tierra su verdor y nazca lo que tiene que nacer: un agreste jardín ―silvestre e indómito― donde la luna y el sol se besen, en un libre atardecer.

Porque la libertad es eso: no dominar, no amoldar, no controlar a la legítima soberbia de la naturaleza, lo que nada ni nadie puede domesticar como lo es la esencia del hombre, cuya soberbia, por ser libre, supera su propio ego. Y nacen los hombres que vencen las sombras… ¡Piedad de la miseria…! ¡Compasión de mí…!”.

La autoridad moral que precede al poder

Hay hombres cuya importancia histórica puede medirse por los cargos que ocuparon. Otros, por las guerras que ganaron o por los territorios que conquistaron. Václav Havel pertenece a una categoría mucho más rara: la de aquellos cuya verdadera influencia no proviene del poder que ejercieron, sino de la autoridad moral que adquirieron mucho antes de alcanzarlo.

La primera vez que comprendí quién era realmente Havel no fue leyendo sus discursos presidenciales, ni contemplando las fotografías que lo muestran saludando desde los balcones de la Revolución de terciopelo [noviembre de 1989].  Fue leyendo las referidas Cartas a Olga, donde descubrí a un hombre que hablaba menos de política que de responsabilidad, menos de ideología que de conciencia, menos de victoria que de verdad, menos de él que de su pueblo.

No podemos sustituir un resentimiento por otro, repetía incansablemente. Pero también descubrí que aquellos hombres que son capaces de amar a otro ser humano más que a sí mismos, son aquellos que realmente dan la vida por un ideal. Su amor por Olga era tan infinito como desafiante y comprometido.

Mientras el régimen checoslovaco intentaba quebrar su voluntad, él reflexionaba sobre la dignidad humana, sobre la necesidad de preservar una vida interior independiente y sobre el deber de permanecer fiel a la propia conciencia, incluso cuando nadie observa. Pensando que nadie le veía, le comenté:

—Una vez cenando con Martin Luther King [sobre lo cual escribiré pronto] me comentó: la dignidad no se hereda, Orlando; la dignidad se ejerce todos los días, aunque cueste caro.

—Que buena frase, Viera-Blanco. Vaya si King la supo honrar, porque aun después de haber pagado con la vida su lucha, sus sueños siguen haciéndose realidad. Y así los hijos de la libertad, sin importar el color de piel, siguen compartiendo mesa, himno y una misma bandera.

“Las dictaduras suelen equivocarse acerca de la naturaleza de sus enemigos”, agrega Václav […]. “Temen a los ejércitos, vigilan a los conspiradores y persiguen a los agitadores. Sin embargo, los hombres que terminan derrotándolos suelen ser aquellos que se niegan a mentir”, sentenció. Hombres como Martin Luther King se negaron a vivir en la mentira y murieron dignamente, por un sueño que, no por serlo, fue verdad.

Havel comprendió muy pronto que el poder totalitario no descansa únicamente sobre la fuerza. Descansa también sobre la colaboración cotidiana de millones de personas que aceptan fingir, que creen aquello que en realidad saben falso. Colaboración que exprime lo peor del ser humano, por llevarlo al extremo de conculcar la compasión por la cooperación inconsciente.

El poder de los sin poder —obra maestra de Havel— consagra una reflexión que terminaría convirtiéndose en una de las ideas políticas más importantes del siglo XX: la mentira necesita cómplices; la verdad solo necesita testigos. Vuelvo con la historia del verdulero que coloca un cartel propagandístico en el escaparate de su negocio porque todos esperan que lo haga. Es probablemente una de las metáforas más brillantes jamás escritas sobre el funcionamiento de las sociedades sometidas.

El comerciante no cree en el lema. Ni siquiera le interesa. Lo exhibe para evitar problemas. ¡Proletarios de todos los países uníos! Sin embargo, cada vez que lo hace contribuye a sostener edificios —concretos, sepulcrales, decíamos— construidos precisamente sobre ese ritual colectivo de simulación, mientras no vende nada, sino su alma. Y al primer cataclismo humanista las ideologías caen como esos pilares en suelos sediciosos.

La Carta del 77. La Revolución de terciopelo

En 1977, Havel fue uno de los principales impulsores de la Carta 77, un manifiesto que exigía al gobierno checoslovaco respetar los compromisos internacionales sobre DD. HH. que el propio Estado había firmado. No pedía una revolución. No reclamaba la caída del régimen. Tan solo exigía coherencia entre las promesas oficiales y la realidad.

No era un hombre especialmente carismático en el sentido tradicional del término. No poseía la retórica de un tribuno ni el magnetismo de un caudillo. Era más bien un intelectual tímido, un dramaturgo acostumbrado a observar antes que a imponerse. Sin embargo, precisamente en esa aparente fragilidad, residía parte de su fuerza.

Los regímenes autoritarios siempre esperan enfrentarse a enemigos que se les parezca. Necesitan adversarios violentos porque saben combatir la violencia. Necesitan fanáticos porque entienden el lenguaje del fanatismo. Lo que les resulta incomprensible es un hombre que responde a la arbitrariedad con serenidad, a la propaganda con verdad y a la persecución con una obstinada fidelidad a sus principios.

Mientras muchos soñaban con el día de la revancha, Havel reflexionaba sobre algo completamente distinto. Comprendía que la libertad política carecería de sentido si terminaba reproduciendo las mismas deformaciones morales del sistema que pretendía sustituir. ¡Piedad de la miseria…!, ¡Compasión de mí…!, decía el poeta.

—Asumir el poder no es cambiar el rencor de manos. Es tener el gesto superior de redimir. La dignidad que comporta el perdón no nos hace débiles. Es lo que nos distingue de aquellos que alimentan la tiranía con la “alegría” del dolor ajeno.

Dignidad que se ejerce todos los días y en todos los sitios, en las praderas o en las mazmorras, frente a un bosque iluminado por el misterio de la noche o frente a un pelotón de fusilamiento de hiel y sangre derramada de inocentes. ¡Piedad de la miseria…! ¡Compasión de mí…! es dar luz sobre las sombras.

Décadas después, al observar numerosos procesos políticos en distintos lugares del mundo —y pensando en el nuestro, el venezolano— sigo pensando que la dignidad y la piedad fueron sus intuiciones más profundas. Sin ellas seremos otra versión…

Es relativamente fácil derrocar una estructura de poder. Lo difícil es evitar convertirse en una versión diferente de aquello que se ha derrotado.

El antivalor del odio llegó acompañado del “mérito” del trepador, el cooperante y el inmisericorde. Carencias que han minado el valor del trabajo honesto y el mérito de la verdad. Václav Havel ha significado, en la historia más reciente de la humanidad, un sano recordatorio de los clásicos: la certeza que la libertad y la democracia no es solo responsabilidad del Estado, sino también responsabilidad y participación de sus ciudadanos.

Una sociedad que asume su compromiso grupal hace que los partidos políticos, los burócratas y las instituciones, incluyendo la justicia, rindan cuentas.

—Cuál es el precio de la libertad, pregunté a Havel con ansiedad.

—El precio no es muy alto ni difícil. El precio de la libertad, amigo invisible, es la responsabilidad. El tema es trabajar por algo bueno, no solo por aquello que tenga posibilidades de éxito.

Esa frase contiene el concepto más prístino de nobleza y generosidad como base del ejercicio de la función pública. No es sentirse victorioso por ganar una elección o coronar el poder. No es sentirse bien por alcanzar objetivos. Es sentirse ganador porque se ha hecho un trabajo que procura la felicidad de los ciudadanos y el buen ejemplo en los jóvenes. No es construir un puente, una plaza o una escuela. Es conservarlo, es que perdure en el tiempo… lo cual no depende del militante. Depende de nosotros.

¡Piedad de la miseria…! ¡Compasión de mí…!

 —Téngalo presente, Viera-Blanco, sin ciudadanos libres y responsables, no puede existir un Estado libre. Ahí reposa la lección aprendida.

 Parafraseando a Václav diría: sin ciudadanos responsables, la democracia es frágil y el Estado quedará a merced de los rencorosos, sin piedad, sin compasión. Y el Estado se hará ausente.

La Revolución de terciopelo

Comenzó en noviembre de 1989. Millones de ciudadanos salieron a las calles de Praga y otras ciudades exigiendo reformas democráticas. El bloque soviético se encontraba en proceso de descomposición y el régimen comunista checo perdió la capacidad de imponer obediencia.

No fueron jornadas dominadas por la violencia, sino por una extraordinaria movilización cívica. Los ciudadanos agitaban las llaves en las plazas públicas. Aquel sonido metálico parecía anunciar el cierre de una época y la apertura de otra. Havel apareció entonces en sede de la historia, que no toca la puerta, simplemente entra e inaugura, con discreción, determinación y compasión, otra historia.

El 29/12/1989 fue elegido presidente de Checoslovaquia [por elección de la Asamblea Legislativa]. Es difícil imaginar una transición más improbable. Un dramaturgo perseguido por el Estado asumió la jefatura del mismo Estado que había intentado silenciarlo pero que no pudo, porque había decidido no solo vivir en libertad sino vivir en la verdad, que es practicar la dignidad, cada día, cueste lo que cueste.

Lo que más me impresionó de aquellos primeros meses no fue su ascenso al poder, sino su actitud hacia quienes lo habían perseguido. Muchos esperaban ajustes de cuentas. Muchos deseaban humillaciones públicas. Muchos confunden justicia con venganza. Havel no. En sus discursos insistía una y otra vez en la necesidad de reconstruir la vida democrática sobre fundamentos morales sólidos.

Sabía que una sociedad fracturada por décadas de opresión podía caer fácilmente en la tentación una nueva versión del odio. El eligió a una versión noble del amor, como el que sintió por Olga, por la verdad.

Y precisamente allí aparece la lección que considero central en toda su trayectoria: ¡Piedad de la miseria…! ¡Compasión de mí…!

 —La democracia, Orlando, no consiste en cambiar quién humilla y quién es humillado. La democracia consiste en terminar con la humillación como instrumento político.

No porque ignorara los sufrimientos provocados por el régimen comunista. No porque creyera que los responsables debían quedar impunes. Sino porque la justicia pierde legitimidad si no viene precedida de piedad ni misericordia. Ya lo dijo San Agustín: “pobre de aquellos miserables que, aun siendo míseros, no son capaces de tener misericordia por sí mismos”.

En una época cada vez más inclinada a reducir la política a intereses, estrategias y cálculos electorales, insistía en hablar de conciencia, verdad, dignidad y deber. Muchos consideraron aquellas palabras ingenuas.

Hoy me parecen extraordinariamente realistas, por humanas, por gloriosas, por magnánimas, por redentoras.

Entonces llega la transición y el 1 de enero de 1993 nace la República Checa tras la división pacífica de Checoslovaquia, es reelecto presidente por votación popular y ejerció el poder hasta 2003.

Desde ese cargo continuó defendiendo la integración europea, el Estado de derecho y la protección de las libertades fundamentales. Nunca pareció sentirse completamente cómodo con el poder. Y quizá esa incomodidad constituía una virtud: los hombres más peligrosos son aquellos que terminan creyendo que el poder les pertenece. Havel siempre pareció considerarlo una responsabilidad prestada.

El 18/12/2011 murió en Hrádeček, la casa de campo donde había pasado buena parte de sus últimos años.

Su legado: no es humillación, es perdón

Havel demostró que la conciencia puede resistir al miedo sin convertirse en odio; que las naciones cambian cuando se levantan antes que el terror sea capaz de moldear su espíritu y que la verdad posee una fuerza histórica superior a la propaganda cuando encuentra hombres dispuestos a vivir [y morir] por ella.

Demostró que el perdón no es una forma de debilidad, sino una expresión de fortaleza moral. Que una nación no se reconstruye si sustituye redención con más humillación. Que la justicia, y el perdón genuino, son las bases espirituales de la paz republicana. Un equilibrio entre lo ético y lo normativo difícil de conciliar, pero imperativo.

Hoy, en medio de circunstancias tan difíciles de mi país ―tanto las vividas como las que aún quedan por vivir―, es importante adoptar la verdad como valor superior, sentenciar que ella importa, incluso cuando parece inútil; porque hace que la dignidad se imponga, incluso cuando su costo es muy caro.

La verdad —me dijo en su lecho— no consiste en saber que algo saldrá bien, sino que algo tiene sentido para que termine lo que tiene que terminar, y nazca lo que tiene que nacer: fabricantes de la luz que vence las sombras, que hace que el sol —con legítima soberbia— bese a la luna… indomable, natural, silvestre, libremente.

—¡Piedad de la miseria…! ¡Que nada ni nadie domestique vuestro espíritu libre! ¡Que Dios tenga compasión de mí…! y de vosotros.

@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Abogado / Exembajador en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

De refugio en refugio: cuando el derecho a la vivienda se convierte en espera

En un espacio que originalmente estaba destinado a la construcción de un minicentro comercial —y que quedó en obra gris, sin terminar— habita Adriana González* con sus cuatro hijos. Lo que comenzó como una solución temporal en 2019 se convirtió en un albergue permanente, en donde comparte cocina y baños con al menos 80 familias más.

Antes de los sismos del pasado 24 de junio, Adriana y las demás familias del refugio vivían en cubículos separados por láminas plásticas. Tras el doblete sísmico, varias paredes del refugio se cayeron y los dejaron expuestos en espacios que representan un riesgo para todos. 

Ahora, Adriana pasa sus días en un salón donde permanecen los que resultaron más afectados por el colapso de las paredes. Duerme en colchonetas muy delgadas que le generan mucho dolor en la espalda y las caderas. 

“Estoy refugiada en el mismo refugio y sin nada”, dijo. Su voz no transmite resignación, sino mucho agotamiento, porque la última década de su vida la ha vivido de “refugio en refugio”. 

Adriana narró que, antes de llegar al refugio en La Florida, vivió en el Hotel Liana, ubicado en Plaza Venezuela. Allí trabajó como personal de limpieza y de apoyo en asuntos logísticos. Cuando salió del hotel, su antiguo jefe le facilitó el ingreso al albergue. 

Desde entonces, su vida transcurre entre adultos, adolescentes, niños y ancianos, porque —asegura— la situación económica del país no le ha permitido comprarse “aunque sea un ranchito”. 

Adriana describe una rutina marcada por la falta de privacidad, el hacinamiento y las fallas en el servicio de agua potable. Se siente incómoda, pero respira profundo y sigue porque no tiene familia a la cual acudir y tampoco un trabajo que le permita alquilar un espacio para ella y sus cuatro hijos. 

Vulneración del derecho a la vivienda 

Lo que vive Adriana no es un caso aislado. En Venezuela, miles de familias permanecen en refugios improvisados desde hace más de una década. Luego de  las intensas lluvias de 2010 en La Guaira, el Estado prometió soluciones habitacionales para todos. Aun así, muchos tienen más de 15 años de espera. 

Ahora, con la emergencia nacional por los terremotos, la deuda habitacional del Estado se acumula y crece, afirmó el general retirado Antonio Rivero, quien hasta 2008 fue director Nacional de Protección Civil en Venezuela.

“El panorama es más que sombrío para los que ya estaban refugiados antes de los terremotos”, sostuvo Rivero. El experto en gestión de desastres no avizora un futuro que satisfaga los requerimientos de vivienda de estas personas si el país sigue en manos del oficialismo. 

De acuerdo con Rivero, la permanencia prolongada en refugios improvisados es una “clara señal” de que el Estado no ha cumplido con la obligación establecida en la Constitución de garantizar una vivienda digna. 

Según las leyes venezolanas, dormir en el piso, vivir en hacinamiento y sin condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad constituye una violación directa de los derechos humanos. 

Venezuela forma parte del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Pidesc), el cual obliga al Estado a garantizar a todos sus ciudadanos el derecho a una vivienda digna y a adoptar las medidas necesarias para evitar condiciones infrahumanas.

Estándares internacionales como el Manual Esfera, y los principios de la ONU y ACNUR, exigen que la estadía de personas en refugios debe ser corta. Asimismo, señalan que estos deben ser espacios seguros, especialmente para mujeres y niños, para evitar el riesgo de violencia y abusos.

“Venezuela puede reconstruirse”

El exdirector de Protección Civil afirmó que los desastres ocasionados por los dos terremotos fueron de gravedad. Sin embargo, aseguró que con una buena gestión “Venezuela puede reconstruirse”. 

Conforme a sus cálculos, el doblete sísmico puede dejar entre 50 000 y 100 000 familias damnificadas, lo que significa unas 250 000 a 300 000 personas. Aseguró que en un país en condiciones normales se puede construir esa cantidad de viviendas en un año. 

Citó como ejemplo el primer gobierno de Rafael Caldera, que prometió 100 000 viviendas en un año, meta que no solo alcanzó, sino que superó en sus últimos años de gestión. 

“Es posible reconstruir La Guaira, zonas de Caracas y otros estados que hayan resultado afectados por los terremotos del 24 de junio. En otros países donde han ocurrido desastres similares —Perú, Chile e islas devastadas por huracanes— se han levantado y se han recuperado al 100 %”, recalcó. 

A juicio de Rivero, la raíz del problema en Venezuela es la corrupción, la falta de planificación y de estudios técnicos adecuados en materia de planificación y gestión de riesgos.

“En Vargas no se debe volver a construir nunca más de la manera como se hizo. En Caracas tampoco. Ningún conjunto habitacional debería levantarse sin un estudio microsísmico de suelo. De lo contrario, se repite el riesgo de una emergencia de magnitudes similares y hasta peores”, advirtió. 

Mientras tanto, Adriana no aspira a una casa nueva ni a un apartamento por estrenar. Ella solo pide un lugar para ella y sus hijos en donde no tenga que compartir paredes improvisadas y baños comunes con decenas de personas. 

A pesar de las dificultades, Adriana agradece por el lugar que la ha cobijado durante casi siete años, pero aun así no pierde la fe en que algún día pueda salir de ahí y tener una vivienda adecuada, segura, cómoda, higiénica y con servicios básicos esenciales, como lo establece la Constitución en el artículo 82.

*La identidad de Adriana González fue cambiada para protegerla de posibles represalias en su contra.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Elliott Abrams: Estados Unidos está “perdiendo Venezuela” al sostener a Delcy Rodríguez

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El ex enviado especial de Donald Trump para Venezuela, Elliott Abrams, cuestionó con dureza la política que actualmente aplica Washington en el país. En un artículo publicado por The Free Press, Abrams sostiene que Estados Unidos abandonó el objetivo de una transición democrática y terminó respaldando la permanencia de Delcy Rodríguez y de buena parte de la estructura política que gobernó junto a Nicolás Maduro.

Según Abrams, la salida de Maduro en enero generó entre los venezolanos la expectativa de que comenzaría un proceso hacia elecciones libres. Sin embargo, acusa a la administración Trump de privilegiar la estabilidad inmediata, la recuperación de la producción petrolera y la llegada de inversiones, mientras relega la democracia a un futuro sin fecha.

Washington apuesta por Delcy y margina a María Corina

El autor afirma que Estados Unidos no ha presionado al gobierno de Rodríguez para que negocie seriamente con las fuerzas democráticas encabezadas por María Corina Machado. Tampoco habría exigido la liberación de todos los presos políticos ni el regreso de los dirigentes exiliados.

Abrams va más lejos: asegura que la Casa Blanca no se mantiene neutral, sino que respalda activamente a Rodríguez y considera a Machado un obstáculo para sus objetivos. Funcionarios estadounidenses la habrían acusado de actuar contra los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos y habrían bloqueado su regreso a Venezuela, incluso después del terremoto.

Para el exfuncionario, esta posición resulta contradictoria porque Machado sería, según las encuestas citadas en el artículo, la dirigente con mayor respaldo popular. Una medición de finales de junio le otorgaba 82,6 % de apoyo, frente a 4,5 % para Rodríguez. Además, 93,8 % rechazaba que Delcy encabezara la transición.

El terremoto profundiza el rechazo

Abrams vincula el deterioro de la relación entre Washington y los venezolanos con la respuesta oficial al terremoto del 24 de junio. Sostiene que el Gobierno restringió el acceso a las zonas afectadas, obstaculizó labores de rescate y demostró la misma incompetencia institucional que marcó décadas de chavismo.

El artículo cuestiona que representantes estadounidenses hayan expresado confianza en las autoridades venezolanas y hayan presentado a los funcionarios del antiguo régimen como “nuevos amigos” de Washington. Para Abrams, el descontento por la gestión de la emergencia está erosionando aún más la tolerancia de la población hacia el liderazgo socialista.

Sin democracia tampoco habrá petróleo

Uno de los argumentos centrales de Abrams es que la política estadounidense también fracasará en el terreno económico. A su juicio, las grandes petroleras no invertirán miles de millones de dólares mientras no exista seguridad jurídica, estabilidad política y claridad sobre quién gobernará Venezuela a largo plazo.

Rodríguez promovió una nueva ley de hidrocarburos para atraer capital extranjero, pero Abrams advierte que cualquier inversión seguirá siendo riesgosa mientras continúe en el poder una estructura que describe como “decapitada”, tras la salida de Maduro, pero intacta en sus demás niveles.

Por eso rechaza la idea de que Delcy Rodríguez represente estabilidad. En su opinión, sostenerla aumenta las tensiones y dificulta una transición negociada, precisamente porque una mayoría de venezolanos quiere que ella y su gobierno abandonen el poder.

Una elección con fecha desde ahora

Abrams calcula que Venezuela necesitaría aproximadamente un año para organizar una elección creíble. Entre los principales desafíos menciona la designación de un nuevo organismo electoral, la actualización del registro, la participación de millones de migrantes y refugiados, el regreso de los exiliados y la libertad de organización para candidatos y partidos.

Insiste en que la fecha de los comicios debe fijarse cuanto antes. Esperar a que todas las condiciones estén listas antes de convocarlos, advierte, permitiría que la elección se postergue indefinidamente. Incluso, considera que el terremoto debe acelerar la planificación electoral y no convertirse en una excusa para retrasarla.

La tesis final del artículo es clara: estabilidad, recuperación económica y democracia no pueden separarse. Abrams sostiene que Estados Unidos corre el riesgo de perder la confianza que obtuvo tras la salida de Maduro porque ahora protege a Rodríguez, ataca a la dirigente opositora más popular y tolera la represión y la incompetencia del antiguo régimen.

Su pregunta de cierre resume toda la crítica: si los venezolanos quieren que Delcy Rodríguez y su gobierno salgan del poder, ¿por qué Estados Unidos no?

El artículo completo, en su versión en inglés, está disponible aquí

La Conversa de ARI con La Luz | ¿Cómo gestionar el manejo digno de los cadáveres sin identificar en los terremotos? 

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Los dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela dejaron, hasta ahora, un saldo de al menos 4561 personas fallecidas, de acuerdo con el más reciente balance difundido este lunes 13 de julio por el Gobierno. Mientras las autoridades actualizan las cifras de la tragedia. 

En el programa de La Conversa de ARI con La Luz, integrada por Runrunes, TalCual, El Pitazo y Efecto Cocuyo, transmitido este lunes 13 de julio, el doctor Morris Tidball-Binz, relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales sumarias o arbitrarias y médico especialista en ciencias forenses, ofreció una serie de recomendaciones para la gestión adecuada de cadáveres tras desastres naturales. 

Estas orientaciones están basadas en distintos documentos y acuerdos diseñados y respaldado por expertos, entre ellos la guía “Gestión de cadáveres en desastres naturales”, elaborada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), un documento que establece protocolos para que los Estados garanticen un manejo digno, mientras se aplican procedimientos para su identificación. 

“La búsqueda, recuperación y luego identificación de los restos mortales, ya sea cuerpos enteros o fragmentos, puede durar meses e incluso años (…) obviamente debería ser una prioridad de asignación de recursos y de implementación de todas las medidas que dentro de lo posible deban aplicar”, dijo el defensor de derechos humanos en el programa en el que participó Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo; Ronna Rísquez, coordinadora de ARI; Luis Ernesto Blanco, director editorial de Runrunes, y Edgar López, periodista y defensor de derechos humanos. 

A continuación las 5 claves para la identificación y gestión digna de los cadáveres tras los terremotos

  1. Tres mecanismos para la identificación del cuerpo

Morris Tidball-Binz indicó que la identificación de víctimas mortales tras un desastre natural depende de herramientas científicas desarrolladas por la medicina forense. Entre ellas destacan tres procedimientos: el cotejo de huellas dactilares, el análisis de ADN y/o  odontológico. 

Aunque las huellas pueden verse afectadas por el deterioro del cuerpo, el activista resaltó que las pruebas genéticas y los estudios dentales son otras alternativas que permiten avanzar en la identificación incluso después del paso del tiempo.

“Las huellas dactilares se descomponen con cierta rapidez. Los dientes de las personas fallecidas permiten hacer una identificación fehaciente si contamos con referencias de algún familiar o dentista. Y, si no, están todos los otros elementos como estatura, el sexo, fracturas antiguas, todo una serie de datos que los aporta normalmente la familia”, aseveró. 

  1. La recuperación de los cadáveres de los escombros

El relator especial de la ONU subrayó que la recuperación de las víctimas que permanecen bajo los escombros debe ser un proceso ordenado y alejado de la improvisación. Explicó que cada intervención debe garantizar la preservación de los cuerpos y tomar en cuenta las consecuencias emocionales que enfrentan los familiares durante la búsqueda.

“En la recuperación de restos de un edificio colapsado debe llamarse a la participación a ingenieros civiles, a veces arqueólogos y otros especialistas para poder realmente desmontar esa estructura, a los fines de poder recuperar los restos de una manera más o menos adecuada”, dijo. 

  1. Información verificable para las familias 

Uno de los aspectos que Tidball-Binz considera fundamentales en la respuesta del Estado ante un desastre natural es la creación de un centro único de información que permita a los familiares acceder a datos transparentes, verificables y actualizados sobre las personas desaparecidas. 

Asimismo, destacó la importancia de garantizar el acceso de los familiares al proceso de reconocimiento de las víctimas mediante la identificación de características personales, elementos que pueden contribuir significativamente a establecer su identidad.

  1. La fosa de emergencia debe cumplir con protocolos que garantice la identificación futura de las víctimas 

Tras los dos terremotos del 24 de junio, la administración de Delcy Rodríguez habilitó una fosa de emergencia, separada por trincheras, en el cementerio La Esperanza, en Catia La Mar, donde fueron inhumados los cuerpos de las víctimas rescatadas de los escombros que hasta ese momento estaban sin identificar. 

Cada sepultura contó con una cruz, piedras blancas y un código para garantizar que los cuerpos puedan ser identificados en un futuro. Tidball-Binz comentó que este protocolo realizado por el Estado cumple con los estándares internacionales. 

  1. Evitar la cremación de los cadáveres sin identificar 

El exintegrante del Comité Internacional de la Cruz Roja recomendó que el Estado evite la cremación de los cuerpos que aún permanecen sin identificar, debido a que este procedimiento puede destruir evidencias forenses fundamentales para establecer la identidad de las víctimas. 

“El éxito de la identificación (de los cadáveres) va a depender de disponer de todos estos recursos y medios. No es algo que dependa exclusivamente de los recursos. Hay países con muchos recursos, pero con mucho desorden, en donde la tasa de identificación es mínima. Y hay otros contextos con muy pocos recursos, pero haciendo las cosas ordenadas donde las tasas de identificación son altas. Algo fundamental es que se evite la destrucción de los cadáveres a través de la cremación, salvo aquellos que estén identificados y en donde la familia decida proceder con todo el consentimiento”, concluyó el experto. 

Juez de Miami ordena indemnizar con 314 millones de dólares a 3 estadounidenses que denunciaron torturas en Venezuela

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La decisión fue emitida este martes 14 de julio por el juez Darrin P. Gayles, quien dictó una sentencia por incumplimiento contra Nicolás Maduro, el empresario Alex Saab, otros cinco acusados y el denominado “Cartel de los Soles”, una supuesta red de narcotráfico vinculada a altos funcionarios militares venezolanos.

De acuerdo con un reporte de The Associated Press, los demandantes son Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval, quienes aseguraron que fueron víctimas de abusos físicos y psicológicos durante el tiempo que permanecieron detenidos en Venezuela. En la demanda presentada el año pasado alegaron haber sufrido descargas eléctricas, posiciones de estrés, golpes y otros métodos de tortura que, afirmaron, continúan afectándolos a ellos y a sus familias.

Las denuncias forman parte de una serie de casos sobre presuntas violaciones de derechos humanos cometidas en el país, algunos de los cuales también han sido examinados por organismos internacionales como la Corte Penal Internacional.

Liberación tras un intercambio con Estados Unidos

Los tres estadounidenses fueron liberados en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros negociado entre la administración del presidente Joe Biden y el Gobierno venezolano.

El acuerdo permitió la salida de Kenemore, Saad y Marval a cambio de Alex Saab, empresario señalado por funcionarios estadounidenses como una figura clave dentro de la estructura financiera del gobierno de Maduro y quien se encontraba detenido en Estados Unidos mientras enfrentaba un proceso por acusaciones de lavado de dinero.

El fallo judicial

En su decisión de 19 páginas, el juez Gayles sostuvo que los secuestros y otros delitos denunciados formaban parte de acciones destinadas a sostener el poder político de Maduro y permitir la obtención de ganancias ilícitas.

La sentencia fue emitida contra los acusados, que no respondieron a la demanda presentada ante la corte estadounidense. Delcy Rodríguez no fue incluida en el fallo, pues sus abogados comparecieron en abril para solicitar la desestimación de la demanda con el argumento de que goza de inmunidad por su condición de autoridad estatal. Las víctimas cuestionan ese alegato.

El caso fue presentado bajo la Ley Antiterrorista de Estados Unidos (Anti-Terrorism Act), una normativa que permite a ciudadanos estadounidenses afectados por acciones atribuidas a organizaciones extranjeras reclamar compensaciones económicas y buscar activos relacionados con los responsables.

El monto concedido constituye, hasta ahora, la más alta indemnización otorgada dentro de una serie de demandas presentadas por ciudadanos estadounidenses que estuvieron detenidos en Venezuela.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Balance #14Jul | Registran más de 4700 fallecidos por doblete sísmico en Venezuela

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El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, divulgó el parte oficial de los terremotos correspondiente a este martes 14 de julio, el cual indica que, a la fecha, se contabilizan 4734 fallecidos por el desastre natural del pasado 24 de junio.

De acuerdo con el reporte, no se registran variaciones en las cifras de heridos, que se mantiene en 16 740 personas. Tampoco se han reportado más personas rescatadas, cuyo número sigue en 6462. En comparación con el parte oficial anterior, la cifra de familias atendidas también sigue igual, con 128 324.

La cantidad de campamentos transitorios instalados se mantiene en 107, aunque aumentó la cifra de personas resguardadas en ellos, con un total de 20 903 para la fecha de este comunicado. El número de personas sin vivienda sigue en 17 907.

El cuanto a los edificios afectados y colapsados, el registro tampoco cambió, y se mantiene en 856 y 190, respectivamente. El total de réplicas registradas desde el doblete sísmico hasta el 14 de julio es de 1275.

Alimentos y rescatistas

De acuerdo con el parte oficial, a la fecha se han distribuido 10 063 toneladas de alimentos, 21 751 407 litros de agua, y 33 652 personas han sido atendidas en centros de salud debido a los terremotos.

Con respecto al despliegue en las zonas en emergencia, hay 2471 rescatistas internacionales en terreno, 30 989 funcionarios nacionales y 31 050 voluntarios.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Infecciones respiratorias, diarreas y sospechas de sarampión aumentaban en Venezuela antes de los sismos

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El Ministerio de Salud divulgó el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 24 del año 2026, que va desde el 14 hasta el 21 de junio, días previos al doblete sísmico que causó la muerte de, por lo menos, 4500 personas, según los más recientes datos del interinato.

Este boletín monitoreó 18 padecimientos de salud para identificar desviaciones y posibles brotes en el territorio nacional. Para este periodo, el Ministerio de Salud reportó 14 289 establecimientos registrados dentro del sistema de vigilancia epidemiológica. Sin embargo, la cobertura real de notificación alcanzó el 46,13 %.

El documento utiliza un sistema de semaforización y canales endémicos para monitorear enfermedades de notificación obligatoria. El análisis revela un incremento en varias enfermedades que, en algunos casos, supera incluso la media histórica.

En lo que va de año, y luego de un silencio informativo de casi una década, el ente rector de la salud en el país ha publicado trece boletines epidemiológicos.

MinSalud registraba hasta este reporte 17 309 casos de enfermedades diarreicas agudas —transmitidas por alimentos y agua—. 11 entidades del país superaban la tasa de morbilidad nacional —frecuencia de la enfermedad en una población específica, en un lugar y un período determinado— de 1003,58 por cada 100 000 habitantes.

Este dato es importante, de cara a lo que los especialistas médicos han advertido: estas patologías podrían ir en aumento en las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio y en áreas como refugios, debido a la ventilación deficiente y a la interrupción de cadenas de higiene, como alertó la Sociedad Venezolana de Infectología.

Los expertos también han alertado sobre la posibilidad de expansión de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, debido a la acumulación de escombros, basura e inadecuada disposición de aguas.

Hasta la última semana evaluada por el Ministerio de Salud, Venezuela acumulaba 7717 casos de dengue, cifra que ubican “dentro de lo esperado”. 68,34 % de esos casos son de dengue sin signos de alarma, 31,48 % de dengue con signos de alarma y menos del 1 % de dengue grave. Mérida, Trujillo y Sucre son los estados con más casos reportados.

Enfermedades respiratorias agudas en aumento

En el comparativo semanal del tablero de control, las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) mantuvieron su escalada, al pasar de 158 a 176 pacientes, una cifra superior a la media histórica de 99 casos y “por encima de lo esperado”, según el balance anual del ministerio.

Otras patologías de alta prevalencia registran un incremento anual constante, de acuerdo con estos datos:

  • Neumonías: 2565 casos, frente a una media de 1888. Hasta la semana epidemiológica número 24 se habían notificado 2565 casos, un incremento de 0,74 % con relación a la semana previa.
  • Enfermedad diarreica aguda: alcanza los 17 288 casos, y supera su promedio, de 12 704.
  • Influenza: 250 casos, frente a una media histórica de 199. Aunque reportó menos casos que en la semana 23, sigue “en aumento”. Los tipos de influenza que más circulan en el país son la AH1N1, influenza A (H3N2), seguida de subtipos de influenza A, como muestran los porcentajes: H3N2 (27 %) Influenza B VICTORIA (20%), Influenza A (13 %) e Influenza B (1%).

En el caso de la difteria, la media histórica es de dos casos anuales. En la semana 24 del año 2026, el Ministerio de Salud documentó un caso de esta enfermedad, y la catalogó como “por encima de lo esperado” en el comparativo semanal.

Tablero de control epidemiológico, semana 24 / Fuente: Ministerio de Salud
Tablero de control epidemiológico, semana 23 / Fuente: Ministerio de Salud

En alza sospechas de rubéola, sarampión y parotiditis

El boletín de la semana 24 advierte sobre un incremento significativo en las sospechas de sarampión y rubéola y los sitúa en una fase de vigilancia intensificada. El sistema de salud detectó 52 casos sospechosos de sarampión en el periodo, una cifra que supera tanto la media histórica de 37 casos como los 25 reportados la semana anterior.

Según el documento, la situación de la rubéola es llamativa para los epidemiólogos, ya que el número de posibles contagios se disparó de 3 a 18 casos en una sola semana. Ambas patologías forman parte de los síndromes febriles con erupciones en la piel que el ministerio monitorea bajo protocolos estrictos.

A pesar del aumento en las sospechas, el informe aclara que no se han confirmado casos positivos de ninguna de las dos enfermedades en todo el país en lo que va de año.

De los sospechosos acumulados, los laboratorios descartaron 910 casos mediante pruebas especializadas. Sin embargo, el boletín oficial detalla que los expertos mantienen 97 casos en investigación para confirmar o descartar definitivamente la presencia de estos virus en el territorio.

El reporte del Ministerio de la Salud también incluye ocho casos sospechosos de parotiditis (comúnmente conocida como paperas) durante la semana, y destaca que es un número en aumento respecto a la media histórica y a lo que se registra anualmente.

Enfermedades zoonóticas

El boletín de la semana 24 también analiza la relevancia de las enfermedades zoonóticas —las que se transmiten de animales a humanos—. Actualmente, el 60 % de las patologías infecciosas humanas conocidas pertenecen a esta categoría, y el 75 % de los patógenos emergentes, como el ébola o el SARS-CoV-2, tienen su origen en el reino animal.

En cuanto a la rabia humana, el sistema no reportó nuevos casos durante la semana 24. Sin embargo, el acumulado del año 2026 suma 5 contagios confirmados, la mayoría en el estado Zulia. Asimismo las mordeduras sospechosas aumentaron un 20,69 % en comparación con el año pasado, para alcanzar los 22 858 registros.

Por otra parte, la fiebre hemorrágica venezolana, causada por el virus Guanarito, tampoco presentó nuevos contagios en este periodo. Aun así, el sistema mantiene la vigilancia activa en los focos endémicos de Barinas y Portuguesa, donde se acumulan 12 casos en lo que va de año, con una tasa de letalidad del 58,33 %, es decir, 7 fallecimientos hasta la fecha.

Respecto a la fiebre amarilla, no se notificaron nuevos casos en la semana 24, pero el acumulado anual registra 40 pacientes confirmados en 14 estados del país. Esta patología presenta una letalidad del 52,5 %, con 21 muertes registradas principalmente en Barinas y Monagas.

Finalmente, las autoridades monitorean las epizootias en primates no humanos, brotes de enfermedades que sirven de alerta temprana para los humanos. En 2026 se han reportado 34 episodios de este tipo, localizados mayormente en los corredores boscosos de Apure, Sur del Lago y Guayana. El estado Aragua se mantiene como el principal foco de actividad viral en primates, con un acumulado de 76 desde el año pasado.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.