Orlando Viera Blanco, autor en Runrun

Orlando Viera-Blanco

¡Libertad, fraternidad y actualidad!, por Orlando Viera-Blanco*
En tiempos en que el fundamentalismo, la mercantilización y la trivialización se han sustituido por la tecnología, la innovación, el conocimiento y el derecho de los pueblos a ser felices, el comunismo es obsolescencia

 

@ovierablanco

Estuvimos en Europa momentos en que se celebró el Día Internacional de la Justicia. Nunca la humanidad enfrentó tantos desafíos como hoy. En pleno siglo XXI –cúspide de la Declaración de los Derechos del Hombre cuando la humanidad reconoce el valor superior de la vida, la libertad y la dignidad– la democracia dejó de ser un sueño ateniense para convertirse en el modelo de poder del mundo civilizado.

Mientras tanto, Cuba y Venezuela siguen arrastradas y atrapadas por el opio del comunismo y del odio, nacido del dogma anacrónico de la lucha de clases.

Ya lo había dicho Alexis De Tocqueville: “El socialismo es una nueva forma de esclavitud”.

El mito de la igualdad

La igualdad es un eslogan sobre la base de la envidia… alertaba Tocqueville. Antivalor (envidia) que explota con éxito la perspectiva colectivista. En la historia del debate de las ideas, la igualdad tomó un peligroso terreno gracias a la retórica. Dictadores se montaron en ella para vivir más en la igualdad de la esclavitud que en la desigualdad de la libertad. La igualdad de los socialistas los hace a ellos más iguales y al pueblo más desiguales, porque en el socialismo la igualdad es sinónimo de dominio.

¿Qué podemos decir hoy de la revolución cubana, rusa o venezolana, si es cierto que lo fueron en un estricto sentido de forjadoras de libertades? Sobre la base de la igualdad construyeron la teoría del poder absoluto, sangriento y letal, donde quedaron liquidadas las libertades de pensamiento, creación, imaginación, investigación, tránsito, innovación o desarrollo de cualquier forma cultural que no sea la cultura del Estado; sin principios, sin costumbres, sin amor y felicidad, que es el estado primitivo, primario, sin identidad, sin apego y sin virtudes. Pues sabido es que sin virtudes no existe el hombre porque no concibe el valor por la vida, ni el respeto por el ser decente, creyente, inteligente y honorable.

La igualdad inspiró la máxima “patria, socialismo o muerte”. Todos iguales sometidos al sable del Estado. Son iguales los que quedan en la miseria, la muerte y la oscuridad. Sin luz ni vida. Y desiguales los que esclavizan y vejan… Tocqueville sin reparo sentenció: “la democracia y el socialismo no tienen nada en común excepto una palabra, igualdad (…) pero nótese la diferencia: mientras que la democracia busca la igualdad en la libertad, el socialismo busca la igualdad en la restricción y la servidumbre”.

Después de más de 60 años de autoritarismo y pretendidas igualdades revolucionarias, el grito ¡Viva Cuba Venezuela! lo que ha traído es retroceso y servidumbre. Después de 23 años de “socialismo del siglo XXI” Venezuela –el país más rico de Latinoamérica– lo que ha recibido es la igualdad de los esclavos, del asalto, del timo y la pobreza. Mujeres y niños sin leche ni placenta. Un populismo que iguala a unos a la vida Gucci, Canaima y Louis Vuitton y desiguala a otros cruzando fronteras entre pestes, sangre, sudor, lágrimas, hambre y coyotes.

La igualdad revolucionaria acabó con los sueños de Martí. Él creía que “hacer es la mejor manera de decir”. Pero lo que hicieron los hombres de oliva y fusil fue deshacer al grito de “patria, socialismo o muerte”.

Odio al capital. Tamaña apostasía…

En el Día Internacional de la Justicia hemos vuelto a las calles de Madrid, París y de La Haya. Participamos en la Conferencia Mundial de Juristas en honor a Ruth Bader Ginsburg donde hablamos del holocausto ambiental que se ejecuta en el lugar más antiguo del planeta: el masivo guayanés.

Desde La Haya Karim Khan, el nuevo fiscal de la Corte Penal Internacional, recibió a víctimas de crímenes de lesa humanidad en Venezuela. Y envió un claro mensaje al mundo: “Esta corte (la Corte Penal Internacional) representa la libertad, la paz y la justicia; los ideales de todas las religiones, de todos los valores del hombre contra el odio, la opresión y los crímenes de lesa humanidad”. Y en París el pueblo cubano reunido en la calle de la federación clamó “Patria y vida”. Un hito y un reto de la modernidad. El ser actual.

El filósofo Regis Debray (padre de la venezolana Laurence Debray) nos recuerda: “un pueblo es algo más que una población de narradores”, haciendo referencia que los pueblos son mucho más que cuentos de charlatanes. Por eso defiende las fronteras en términos identitarios y rescata el debate universal por encima de la polarización radical.

“Las capas más antiguas suelen ser las más sólidas” nos recuerda Debray. Y por eso Europa eleva su voz por Cuba y Venezuela. “Creo que hemos pasado de una época en la que se podía concebir otro mundo a una en la que descubrimos que hay que salvar las mejores cosas de nuestro mundo, sentencia Debray.

Cuba y Venezuela son hoy un absurdo insoslayable de dominación.

En tiempos que el fundamentalismo, la mercantilización universal y la trivialización han sido sustituidos por la tecnología, la innovación, el conocimiento y el derecho de los pueblos a ser felices, el comunismo es obsolescencia. 

Dijo Martí: “El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital, sino la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro”. Es el llamado al nuevo orden al decir de Daniel Lindenberg (Le Rappel à l’ordre) por mandato de Pierre Rosanvallon… Como lo vi en París. No es libertad, fraternidad e igualdad sino liberté, fraternité et actualité…

Actualidad de la vida intelectual honesta, global, demócrata; de la política razonable, diría Habermas; del lenguaje universal… de la patria, de la vida y el derecho a ser feliz.

* Embajador de Venezuela en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

¡Orden en La Haya!, por Orlando Viera-Blanco*
La SJP, rechazando la petición de control judicial del Estado venezolano más dilaciones peticionarias, reivindicó el equilibrio, la transparencia e igualdad de las partes en el proceso. Ello ratifica nuestra confianza en la CPI y nuestra convicción: habrá justicia en La Haya

 

@ovierablanco

LA SALA PRELIMINAR DEL JUICIO (SPJ) de la Corte Penal Internacional (CPI) en la Situación de Venezuela I, conforme al Art. 68 (3) del Estatuto, Artículos 15 y 43 Regla de Procedimiento y Prueba y el Reglamento 23bis, establece: “La Corte permitirá́, en las fases del juicio que considere conveniente, que se presenten y tengan en cuenta las opiniones y observaciones de las víctimas… Los representantes legales de las víctimas podrán presentar dichas opiniones y observaciones cuando la Corte lo considere conveniente y de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba”.

Sobre la base de esta normativa, la SPJ I de la CPI ha resuelto:

1. Hacer públicas las solicitudes del Estado de Venezuela y víctimas;

2. Mantener bajo reserva, pruebas y testimonios en protección a las partes;

3. Negar Control Judicial solicitado por Estado venezolano por no versar sobre hechos controvertidos o aspectos sustantivos;

4. Observar y suspender prácticas dilatorias como responder una solicitud “con otra solicitud”; lo cual hizo la exfiscal cuando “se excusó” de no evaluar la admisibilidad de la Situación Venezuela I, por esperar pronunciamiento previo de la SJP sobre la petición de Control Judicial de Venezuela (que no aplica);

5. Ordenar publicar las narrativas de las partes antes del 23/7/21 y muy importante;

6. Alertar que la CPI –si bien debe escuchar alegatos de las partes y respeta el derecho a la cooperación del Estado venezolano (complementariedad positiva)– tal colaboración no es ÓBICE para evaluar admisibilidad, complementariedad negativa y pasar a la fase de investigación.

NO MÁS RETARDOS

El 24/9/18, la Fiscalía recibió una remisión de Estados Partes (Canadá, Colombia, Chile, Perú, Paraguay) en virtud del Art. 14 ER, sobre la situación Venezuela I. En diciembre de 2020 la Fiscalía emitió un examen preliminar sobre ‘Jurisdicción en la materia’, concluyendo que existe base razonable para creer que, desde el 4/2017, autoridades civiles, miembros de FF. AA. y personas afines al gobierno han cometido crímenes de lesa humanidad.

La Fiscalía informó que de “su evaluación de admisibilidad en términos de complementariedad y gravedad, solicitó información a las autoridades nacionales competentes sobre la naturaleza, alcance y avance de los procesos internos”. El 28/5/2021, Venezuela presentó ‘Solicitud de Control Judicial a la SJP I de la CPI, de conformidad con los artículos 15 y 21.3 del ER y la Regla 46.2 del Reglamento de la Corte’. La Fiscalía alegó que la solicitud de Venezuela debería ser desestimada in limine litis, siendo que, en fecha 2/7/21, la SJP efectivamente lo desestimó.

La SJP insta a la obediencia del debido proceso. La Sala de Juicio Preliminar (SJP) señaló el alcance del Art. 18 del ER. Para que esta disposición sobre admisibilidad aplique –confiriendo a los Estados el derecho de investigar eficazmente (control judicial)–, “el fiscal debe concluir que existe base razonable para proceder a una investigación de la CPI”. Dado que la investigación aún no se ha anunciado, la SJP concluye que la solicitud de Venezuela es prematura y NIEGA el control judicial en limine litis.

Mal puede un Estado solicitar reserva de competencia y jurisdicción local, si aún no existe debate oficial sobre el inicio de una investigación ante la corte. La sala subrayó que una serie de medidas de complementariedad positiva (cooperación judicial) solicitadas por Venezuela deben perseguirse, «siempre que no corran el riesgo de manchar cualquier posible procedimiento de admisibilidad en el futuro”. En otras palabras, cooperar no debe convertirse en impedir, confundir o retrasar.

Queda claro que la intención del Estado venezolano fue demorar la fase de admisibilidad de las denuncias y remisiones, alegando que en Venezuela hay justicia e investigaciones reales (ergo casos Acosta, Albán, Pernalete). La sala resolvió que la existencia de investigaciones en Venezuela no supone hacerlas válidas, genuinas y eficaces ipso iure.

LA JUSTICIA ES CIEGA, PERO NO OCULTA

El 21/6/2021 la Defensoría Pública de Víctimas (OPCV) presentó su derecho a información pública sobre el examen preliminar de la Fiscalía. La OPCV destaca que la exfiscal de la CPI había llegado a una determinación final sobre el examen preliminar, pero no se anunció alegando confidencialidad, siendo que el Art. 68 (3) del ER citado, NO limita la participación (de víctimas) a etapas litigiosas. La OPCV informó a la sala que los artículos 53 (1) y 18 (1) del ER ‘imponen la obligación’ al fiscal de anunciar la apertura de una investigación una vez que se decida que existe base razonable para proceder. Y que por tácticas dilatorias no se ha anunciado.

Por esta razón la SJP resolvió: 1. Que la información no debe ser tratada como confidencial o ex parte; y 2. que es conveniente establecer un cronograma para que Venezuela presente versiones públicas a más tardar el 23 de julio de 2021.

La Sala RECHAZA dilaciones e insta pronunciamientos.

En conclusión, fechado el 2/7/2021, el juez presidente de la Sala de Juicio Preliminar (SJP) Péter Kovács, y las juezas Reine Alapini-Gansou y María del Socorro Flores Riera, ordenan examinar los alcances genuinos de la complementariedad del caso Situación Venezuela I; pronunciarse sobre la admisibilidad de las denuncias; atender la cooperación (que no excluye admisión); negar control judicial por extemporáneo; valorar avance a fase de investigación y hacer públicos informes de las partes (Estado venezolano y víctimas).

La SJP, rechazando la petición de control judicial del estado venezolano más dilaciones peticionarias, reivindicó el equilibrio, la transparencia e igualdad de las partes en el proceso. Ello ratifica nuestra confianza en la CPI y nuestra convicción que habrá justicia en La Haya.

* Embajador de Venezuela en Canadá

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Hora de romper cadenas, por Orlando Viera-Blanco*
Fue la resistencia a la ocupación, la sumisión, la humillación al acatamiento colonial y el desplazamiento cultural, lo que inspiró el grito de la soberanía

 

@ovierablanco

Cuatro patriotas del Congreso de la República de Venezuela de 1811 fueron claves  para la declaración de nuestra independencia del imperio español. Juan Antonio Rodríguez, presidente del Congreso; Luis Ignacio Mendoza, vicepresidente; Juan Germán Roscio, corredactor de la Constitución de 1811 y Francisco Isnardo, secretario del Congreso Constituyente.

Después de la firma del Acta de Independencia (A. I.) aquella tarde del 5 de julio de 1811 en la capilla de Santa Rosa de Lima, nace la I República que rápidamente cae con la capitulación de San Mateo del Generalísimo Francisco de Miranda, el 25 de julio de 1812. Bolívar marcha a Colombia e inicia la fundación de la II República (1813) tras la Campaña Admirable. Desde la Batalla de Cúcuta y la recuperación del río Magdalena, Bolívar lidera las victorias de las Batallas de Agua de Obispo, Niquitao, los Horcones y Taguanes, y mil kilómetros de ruta gloriosa. Finalmente entra triunfante a Valencia, La Victoria y Caracas, donde es proclamado El Libertador.

No hubiese habido 5 de julio de 1811 sin 19 de abril de 1810, cuando fue sustituido Vicente Emparan, otrora gobernador de la Capitanía General. Bueno destacar que Venezuela fue el primer país latinoamericano en declarar su independencia de España. El A. I. consagró tres valores fundamentales: i. La justicia como instrumento sanador de la infamia, la instigación y “la guerra entre hermanos”; ii. El ideal de soberanía (sin negar nuestra esencia hispana, mestizaje y el catolicismo como misma religión); y iii. La felicidad como derecho y anhelo de los pueblos autónomos.

En los caminos andados por los padres de la patria está la ruta para refundar la nueva república. Virtudes republicanas sembradas en el A. I. de 1811, donde libra el deber histórico de rebelión y emancipación.

La guerra y la paz

Rodríguez, Mendoza, Roscio e Isnardi redactaron el A. I. sobre los valores de dignidad de los hombres, igualdad de los individuos, libertad de expresión y prohibición de la censura. Marca el inicio de nuestra soberanía constitucional, un Estado libre, independiente y federal. Nace nuestra primera constitución (1811), que nos emancipa de las prácticas coloniales impuestas durante trescientos años de la América española.

La influencia de las ideas de la Ilustración y la Revolución Francesa, fueron historia viva y precursora. Recordemos el texto del acta: “Sordos siempre a los gritos de nuestra justicia, han procurado los gobiernos de España desacreditar todos nuestros esfuerzos declarando criminales y sellando con la infamia, el cadalso y la confiscación, todas las tentativas que, en diversas épocas, han hecho algunos americanos para la felicidad de su país”. Historia de independencia, libertad y soberanía de los pueblos, que es historia de rescate de la verdad…

Continúa el acta: “Conducidos a la horrorosa suerte que vamos ya a apartar de nosotros para siempre; con esta atroz política (sordos a la justicia), han logrado hacer a nuestros hermanos insensibles a nuestras desgracias, armarlos contra nosotros, borrar de ellos las dulces impresiones de la amistad y de la consanguinidad, y convertir en enemigos una parte de nuestra gran familia.” Dos siglos más tarde, Venezuela reedita esa política aterradora de oídos sordos a la justicia que “hace a nuestros hermanos insensibles a nuestras desgracias”.

Sentencia el Acta de Independencia: “Mas nosotros, que nos gloriamos de fundar nuestro proceder en mejores principios, y que no queremos establecer nuestra felicidad sobre la desgracia de nuestros semejantes, miramos y declaramos como amigos nuestros, compañeros de nuestra suerte, y partícipes de nuestra felicidad, a los que, unidos con nosotros por los vínculos de la sangre, la lengua y la religión, han sufrido los mismos males en el anterior orden…”.

Un credo con plena vigencia en nuestros días: rescatar nuestro sentido familiar por ser nación de “una misma lengua, sangre y religión”, y nuestra voluntad de redimir diferencias como pueblo amante de la amistad y de la paz. Valores sensiblemente libertarios pero profundamente humanos, presentes ayer y hoy por nuestra independencia.

La guerra se impuso por el empeño de la corona de conservar sus dominios y usanzas. Fue la resistencia a la ocupación, la sumisión, la humillación al acatamiento colonial y el desplazamiento cultural, lo que inspiró el grito de soberanía. La política de “la infamia, el cadalso y la confiscación de todas las tentativas”, como negación del derecho fundamental de vivir en paz y prosperidad, selló el levantamiento repuplicano.

Demos nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro honor…

Concluye el acta del 5 de Julio de 1811: “Nosotros, pues, a nombre y con la voluntad y autoridad que tenemos del virtuoso pueblo de Venezuela, declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son, y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes, absueltos de toda sumisión y dependencia de la Corona de España… y que como tal, tiene pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos, para hacer y ejecutar todos los demás actos que hacen y ejecutan las naciones libres e independientes (…) Para hacer válida, firme y subsistente esta nuestra solemne declaración, demos y empeñamos mutuamente unas provincias a otras, nuestras vidas, nuestras fortunas y el sagrado de nuestro honor nacional”.

Es hora de hacer y ejecutar la paz, hora de romper cadenas y restituir la república, de una misma sangre, de un mismo corazón, una misma lengua y religión. No más ocupación.

¡Cúmplase!

* Embajador de Venezuela en Canadá

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Oh, Canadá ¡nunca tantos debieron tanto!, por Orlando Viera-Blanco*
Canadá es historia de reconciliación, redención y paz; de respeto a todas las culturas y grupos étnicos, bilingüismo y federalismo flexible, que se siente en su política exterior

 

@ovierablanco

Los himnos nacionales expresan el sentir y gloria de los pueblos. Oh, Canadá no es la excepción. “Tierra de nuestros antepasados, hazañas gloriosas rodean tu frente, porque tu brazo sabe blandir la espada, sabe llevar la cruz; tu historia es una epopeya de hazañas brillantes y tu valor, impregnado de fe, protegerá nuestros hogares y nuestros derechos (bis). En esa letra está el espíritu de Canadá como nación.

Hoy quiero rendirle un merecido homenaje a Canadá que tanto ha hecho por Venezuela. Tierra de hazañas gloriosas, que visitamos hace 40 años por primera vez y que jamás pensé se convertiría en mi segunda patria, mi exilio. Hoy embajador…  

Historia de valores humanos, diálogo y negociación

Canadá es un país multicultural. No una multiculturalidad intelectualista, elaborada, sino originaria. Los primeros habitantes de Canadá fueron las “Primeras Naciones”, los esquimales y los métis. El nombre «Canadá» proviene de la raíz iroquesa kanāta que significa ‘poblado’, ‘asentamiento’. El explorador Jacques Cartier utilizó la palabra Canadá para referirse a la aldea bajo el mando de Stadaconé y al resto del territorio. Los primeros canadienses fueron los antepasados de los amerindios que llegaron atravesando el estrecho de Bering 20.000 años a. C. La historia de Canadá es un melting pot de mestizajes nativos, europeos-ingleses y franceses-asiáticos, desde el Atlántico al Pacífico, cuya vastedad y climas se reflejan en su talante colectivo. El diálogo, negociación, búsqueda de la paz, justicia más revoluciones tranquilas, lo llevan en las venas y lo defienden con la misma resistencia que encaran inviernos y bosques indómitos.  

Canadá Superior (Ontario) y Baja (Quebec), fue el frente de la guerra de 1812 entre EE. UU. y el Imperio británico. Tras la guerra -desde 1815 a 1846- más de 600.000 inmigrantes europeos desembarcaron en puertos canadienses. Se iba escudando una sociedad mixta e integracionista. Se gesta el gobierno responsable (autónomo, tolerante) y la asimilación de los canadienses franceses a la cultura británica. Con el Acta de la Unión de 1840 nace la Provincia Unida de Canadá. Tras la Confederación de 1867, el nombre de Canadá fue adoptado como nombre legal y el Dominio, título conferido al país. Con el Estatuto de Westminster de 1931 y el Acta de Constitución de 1982, Canadá sella su independencia al parlamento británico. Hoy es una democracia parlamentaria y monarquía constitucional. Una nación bilingüe (inglés y francés) con una prístina y originaria pluralidad.

Canadá ha tenido sus propios conflictos, pero ha sabido superar con inteligencia sus diferencias. Desde la revuelta de 1837 con Louis-Joseph Papineau al frente, pasando por la lucidez integradora de Lord Durham -quien recomendó la unión de las provincias altas y bajas de Canadá (1840)- más la revuelta de Manitoba (1870), la rebelión de Saskatchewan liderada por Louis Riel (1869) hasta la Revolución tranquila (1960) por la modernización y secularización de Quebec, liderada por Jean Lasage, que hizo conocer figuras como René Lévesque  y el futuro PM canadiense Pierre Elliott Trudeau. La expresión popular Québécoise Ca prend sa la tête a Papineau (no lleva la cabeza de Papineau) se usa cuando alguien no demuestra capacidad de diálogo. Esencia civilizada de Canadá como nación donde la paz se pacta, no se combate.

Una diplomacia de valores humanos

Canadá es historia de reconciliación, redención y paz; de respeto a todas las culturas y grupos étnicos, bilingüismo y federalismo flexible, que se siente en su política exterior. Para Canadá, la cooperación “like-minded countries” (países con planteamientos similares) es una misión que ha impulsado la restauración democrática de Venezuela y la defensa de los DD. HH.

Sir Wilfred Laurier, PM de Canadá, predijo que el siglo veinte sería el siglo de Canadá. Y lo fue. Canadá se hizo una nación madura, con sus propias responsabilidades, adoptando una política exterior hacedora de libertades. Canadá luchó hombro a hombro con sus aliados en dos guerras mundiales y ha participado en numerosos acuerdos de paz. La cabeza de Papineau, la voluntad holista de lord Durham, la visión integradora de Louis-Hippolyte Lafontaine -PM de la provincia unida de Canadá- han sido ejemplo vivo de la diplomacia restauradora y legalista, desarrollada por Laurier o el embajador Lester Pearson, Premio Nobel de la Paz, promotor de la solución a la crisis del Suez en 1957.

Es la diplomacia que inspiró el Acuerdo de Ottawa sobre prohibición de uso de minas antipersonas, cuyo valor de la seguridad del hombre animó la creación del Tribunal Penal Internacional. Son las premisas de la máxima del “soft power”, como medio para sustituir y mitigar las guerras por la justicia y la palabra. Como dicen en Québec “tire-toi une bûche” (saca un tronco para sentarnos a conversar…).

Venezuela ha estado en el primer peldaño de la agenda diplomática de Canadá. Han hecho suya nuestra épica libertaria. Honrando la letra y música de Oh Canadá (compuesta en 1880 por Calixa Lavallée y escrita por el poeta y juez sir Adolphe-Basile Routhier), han convertido en hazaña gloriosa nuestro abajo cadenas.  

El PM Justin Trudeau; sus cancilleres Chrystia Freeland, François-Philippe Champagne y Marc Garneau; el Diputado Randy Hoback; el viceministro Michael Grand, consejero Allan Culham, y altos funcionarios de gobierno, han hecho tanto por Venezuela, sabiendo blandir su espada y llevando su cruz, sin levantarse del tronco por el diálogo, la paz y los valores humanos de Venezuela… Winston Churchill dijo: “Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”. Gracias Canadá.

* Embajador de Venezuela en Canadá

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Habrá justicia en La Haya, por Orlando Viera-Blanco*
Tengo la convicción de que habrá justicia en  La Haya. Confío en la solidez, seriedad y solvencia de la CPI y la OTP. En el expediente cursan pruebas, testimonios y evidencias de sólida rigurosidad metodológica

 

@ovierablanco

Cero impunidad

El principio de complementariedad constituye la piedra angular de las relaciones entre la CPI y las jurisdicciones locales para la implementación de las obligaciones de investigar y enjuiciar a los responsables de crímenes internacionales (Art. 86 del Estatuto de Roma, ER). El principio de complementariedad surge desde el preámbulo del ER, que establece que “todo Estado ejerce su jurisdicción penal contra los responsables de crímenes internacionales”. Y se destaca que la CPI “será complementaria de las jurisdicciones penales nacionales”.

Cuando la justicia penal de los Estados es ineficaz o incapaz para abordar, avocar, investigar y enjuiciar tales crímenes, se activa la jurisdicción complementaria de la CPI “con el especial objeto de garantizar que los más graves crímenes internacionales no quedarán impunes” (Ximena Fuentes Torrijos / The principle of complentaruty in the practice of ICC]. El nuevo fiscal de la CPI, Karim Khan, afirmó: «La prioridad para mí, y creo que ese es el principio del ER, no es centrarme tanto en dónde se llevan a cabo los juicios, sino garantizar que se cumpla con la búsqueda de rendición de cuentas y los avances en la impunidad”

Del examen preliminar a la Investigación criminal

El ER (art. 17.2) habilita a la CPI “el ejercicio de jurisdicción incluso cuando los tribunales nacionales han juzgado o estén juzgando el mismo caso por determinar que en dichos procesos no existe una real intención de juzgar a los responsables” (CASSESE, Antonio. A Big Step Forward for International Justice). La situación Venezuela I se encuentra en fase de examen preliminar. El despacho del fiscal (OTP/Office of the Prosecutor en inglés] debe continuar con el examen hasta el momento que la información muestre que existe o no, base razonable para proceder a la investigación. “Abrir exámenes preliminares, solicitar autorización o iniciar investigaciones es un comienzo, pero como decimos en inglés la prueba del pudín está en comer. Tenemos que actuar en el juicio”, alertó el nuevo líder de la OTP al tomar posesión de su cargo.

La complementariedad no es subsidiaridad ni sustitución jurisdiccional. Como lo contemplan los artículos 1, 17, 18, 19 y 20 del ER, tiene fundamento en un sistema de jurisdicción compartida entre la CPI y las jurisdicciones nacionales.  El art. 17 (1) (a) a (c) del ER establece que la CPI no podrá ejercer su jurisdicción cuando la situación: “(a) esté siendo realmente investigada o enjuiciada por un estado que tiene competencia sobre el mismo, (b) haya sido realmente investigada por un Estado que tiene competencia sobre la misma y tal Estado ha decidido no enjuiciar a la persona de que se trate; o (c) la persona de que se trata ya ha sido realmente enjuiciada” por la conducta a la que se refiere la denuncia y un juicio en la CPI violaría el principio ne bis in idem.

Los reportes de la Comisión Independiente de Determinación de Hechos de la ONU (16/9/2020), el informe OEA 2018, las remisiones de Estados (Canadá, Perú, Paraguay, Colombia, Chile) y las denuncias de víctimas más acreditadas ante la CPI, dan fundamento, rigurosidad probatoria, fáctica y metodológica para concluir que estamos ante el supuesto del art. 17(2) ER, esto es, “falta de disposición de las jurisdicciones nacionales de investigar o administrar justicia de manera eficaz… por lo que “(a) se llevan a cabo (investigaciones) con el propósito de sustraer al acusado de su responsabilidad penal por crímenes de la competencia de la CPI; (b) sufren una demora injustificada incompatible con la intención de hacer comparecer a la persona ante la justicia, o (c), no son sustanciadas de manera independiente o imparcial…”.

En Venezuela el poder judicial ha sido cooptado y sus magistrados legítimos perseguidos y exiliados; no existen investigaciones genuinas, visibles, ni juicios o antejuicios de mérito, ni condenas a los graves hechos determinados por reportes y denuncias up supra.

El propio nuevo fiscal ha establecido: “No podemos invertir tanto, no podemos generar expectativas tan altas y lograr tan poco, tan a menudo en la sala del tribunal (…). Necesitamos una mayor comprensión de lo que se requiere. Construir casos más sólidos y obtener mejores casos en la sala del tribunal”

Antecedentes de admisibilidad CPI

Los primeros análisis de admisibilidad de la CPI fueron los casos de Uganda, República Democrática del Congo y República Centro Africana. Quedó de manifiesto la inacción del Estado, la ausencia de investigaciones y la falta de voluntad de enjuiciamiento. En los referidos casos contra Joseph Kony (Uganda), Germain Katanga / Mathieu Ngudjolo Chui (R. D. Congo) y Jean-Pierre Bemba (R. D. C. Africana), denunciados por crímenes graves, la CPI desestimó la inadmisibilidad por los supuestos del Art. 17.1 in comento y sobre la base del art. 17.2 et all.

Tengo la convicción que habrá justicia en La Haya. Confío en la solidez, seriedad y solvencia de la CPI y la OTP. En el expediente cursan pruebas, testimonios y evidencias de sólida rigurosidad metodológica, que permitirán superar el test de admisibilidad, pasar a fase de investigación y ulterior enjuiciamiento. Porque al decir del fiscal Khan, “no podemos generar expectativas tan altas y lograr tan poco…”

* Embajador de Venezuela en Canadá

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El hombre de las cuatro libertades, por Orlando Viera-Blanco*
Es el oscurantismo que se extiende desde Venezuela por las venas rotas de América Latina. No tiene su génesis en la inflación o el déficit fiscal. La miseria de los pueblos es consecuencia de la tiranía, no al revés.

 

@ovierablanco

El veterano periodista Zachary D. Carter desentierra el legado perdido de una de las mentes más fascinantes de la historia. En su obra, El precio de la paz: Dinero, democracia y la vida de John Maynard Keynes, reestablece un conjunto olvidado de ideas sobre democracia, dinero y buena vida, con implicaciones transformadoras para los debates actuales sobre la desigualdad y las políticas de poder que dan forma al orden global.

Walter Lippmann en su libro The good society caricaturizó el New Deal de Roosevelt, de influencia keynesiana, como “un descollante colectivismo gradual de apetencias socialistas”. Pero era la economía de guerra keynesiana diseñada para enfrentar el militarismo nazi y fascista, donde lanzó un arsenal democrático, estatista e industrioso contra aquel ultraje a la seguridad y la paz de los pueblos.

Keynes: un manifiesto en favor de la razón y la alegría 

Keynes fue un filósofo de la guerra y la paz; el último de los intelectuales ilustrados que concibió la teoría política, la economía y la ética como partes de un diseño unificado. Su principal proyecto no residía en el manejo del gasto público, sino en la supervivencia de lo que él denominaba «la civilización». Por eso me gusta Keynes. Revolucionario y terco en lo humanista. El ideal civilizatorio es un ideal sensiblemente tuitivo, vigilante. El tema es que Keynes también se ocupó de las artes, la cultura y la inteligencia de los pueblos. Su problema no era la escasez sino la inestabilidad provocada por regímenes autoritarios.

Lograr una economía productiva, con tasas positivas, bajo desempleo y moderado déficit fiscal, era impedir que los tiranos llevaran a sus pueblos a la guerra y la ocupación, por crear valor y fuerza productiva en el nacionalismo fratricida.

Es la defensa de Keynes contra el oscurantismo. Carter reseña que “cuando un periodista le preguntó si el mundo había vivido alguna vez algo parecido a la Gran Depresión, Keynes respondió con absoluta sinceridad: Sí. Se llamó La Edad Oscura (Alta Edad Media) y duró cuatrocientos años…”. Cuatro siglos de abrumadora miseria; cuatro siglos de guerra, peste, hambruna y muerte… Y Keynes presenció su propia oscuridad cuando estalló la guerra de 1914. En los años anteriores a la II Guerra Mundial trató a sus oponentes de «militaristas, imperialistas, poderes malhechores; enemigos de la raza humana». Su obra más conocida, la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, no fue solo un intento de dar justificación teórica a los proyectos de obras públicas, sino un ataque frontal contra el militarismo. Un manifiesto en favor de la razón y la alegría.

Las cuatro libertades

La doctrina del laissez-faire —según Keynes— aunaba la defensa conservadora de los derechos de propiedad individual desarrollada por Burke, John Locke y David Hume, con el «igualitarismo democrático» de Jean- Jacques Rousseau y el «socialismo utilitario» de Jeremy Bentham. Bien, satisfacía la lógica del darwinismo social donde la competencia garantizaba el progreso de los mejores y más fuertes, y las variantes de la teología cristiana en las que Dios guiaba los asuntos humanos de acuerdo con un plan divino -liberación- donde los triunfadores habían sido elegidos por Él…

Pero “a largo plazo todos estaremos muertos” alertó (Keynes) lapidariamente, porque aun con precios estables, austeridad fiscal, expansión, libre competencia o la mano de Dios, sin Estado de derecho, propiedad, DD. HH., oportunidades, democracia ni seguridad ciudadana, seremos presa fácil de la dialéctica de la revolución social.

Los fundamentos de una democracia sana y fuerte están en el terreno fértil de las cuatro libertades: i. Igualdad de oportunidades; II. Empleos para quienes pueden trabajar; III. Seguridad para quienes la necesitan; IV. Fin de los privilegios para unos pocos y la preservación de las libertades civiles para todos.

Zacarías nos cuenta “que Keynes fue una auténtica maraña de paradojas. Un burócrata que se casó con una bailarina; un hombre gay cuyo mayor amor fue una mujer; un leal servidor del Imperio británico que clamó contra el imperialismo; un pacifista que contribuyó a financiar dos guerras mundiales; un internacionalista que ensambló la arquitectura intelectual del Estado-nación moderno, y un economista que cuestionó los propios fundamentos de la economía… Pero incardinada en todas esas aparentes contradicciones una visión coherente de la libertad humana y la salvación política: “la buena vida” que es cuidar la cultura de sus pueblos, sus artes, su gentilicio, su talento, su ethos, su dignidad, su educación.

El verdadero valor universal es el hombre libre, por alegre y feliz. Por sentirse útil… Los acuerdos de Bretton Woods intentaron eso. Nivelar las ventajas competitivas y excedentarias de unos países vs. otros en búsqueda de un ideal: la estabilidad de los pueblos competentes como factor de soberanía, autosuficiencia y solidez republicana, que resiste el ocupacionismo, el oscurantismo malhechor y militarista.

Es el oscurantismo que se extiende desde Venezuela por las venas rotas de América Latina.

No tiene su génesis en la inflación o el déficit fiscal. La miseria de los pueblos es consecuencia de la tiranía, no al revés.

En un discurso pronunciado en 1944 ante la Sociedad Marshall, Keynes expuso una profunda reflexión sobre la economía del desarrollo: “En última instancia, la prosperidad económica no depende del genio de unas pocas personas, sino de la escala en que se pueda producir gente competente en todos los estratos de la sociedad”. En pocas palabras, la competencia masiva del capital humano es la clave para el desarrollo. Ahí comienzan las cuatro libertades, que son: la buena vida, el arte, la ética y la democracia.

* Embajador de Venezuela en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

La emancipación crítica del pensamiento, por Orlando Viera-Blanco*
Es un contrasentido hablar de una “razón revolucionaria”. La razón no justifica revoluciones cuando niega la vida y es expresión de oscuridad, de thanatos

 

@ovierablanco

Jürgen Habermas, Karl Popper, Ralf Dahrendorf, Heins Lubasz y otros de la denominada corriente FILOSOFÍA RADICAL, publicaron sus conversaciones con Herbert Marcuse. Un intercambio de reflexiones sobre la Teoría Crítica del pensamiento, tanto marxista como del positivismo capitalista de occidente. El desafío no es lograr un justo medio entre el abandono del eros (al amor como virtud fundamental de la naturaleza humana) y el ethos representado en el consumo y la productividad como orden, más la relevancia freudiana de la intuición del hombre como herramienta esencial de vida.

La escuela de Frankfurt

Heins Lubasz: “La Escuela de Fráncfort (Institut für Sozialforschung / 1922) estuvo integrada por un puñado de intelectuales marxistas que hicieron de la negación, de la negatividad, su principio supremo de pensamiento. Negación en el sentido de oposición, rechazo, recusación, crítica. Sin embargo, esta negatividad había de tener – paradójicamente– resultados enormemente positivos”.

En el punto culminante de la Guerra Fría- años 1950 y primeros 1960- la Escuela de Fráncfort (EF) mantuvo posiciones filosóficas y políticas siguiendo dos líneas de enfrentamiento: I. Contra Occidente, contribuyendo a la formación de una nueva izquierda -que no tenía nada en común ni con el capitalismo burgués ni con el socialismo bolchevique-, y II. Negación de la dialéctica entre teoría (utopía) y mundo activo. 

El hombre, como ser social, es al mismo tiempo sujeto y objeto, conocedor y conocido. Tal unidad de sujeto y objeto constituye la totalidad del hombre y su mundo. El objetivismo es visto con retina crítica por la EF (…) “Es el futuro penetrado por el materialismo histórico y el presente comprimido por un cientificismo positivista. Lo que ha demostrado la historia de la humanidad es que a través de la razón de “vivir la vida” el hombre crece y evoluciona socialmente, mientras que su miedo natural a la muerte, a la oscuridad, le hace afecto a la luz, a la ilustración” (Marcuse).

Bajo esta dialéctica propia de la EF, “la praxis sigue a la verdad, no al revés». La solidaridad sigue a la razón, no al revés. Las revoluciones siguen a la razón, no lo contrario. Es un contrasentido hablar de una “razón revolucionaria”.

La razón no justifica revoluciones cuando niega la vida y es expresión de oscuridad, de thanatos…

Patria, socialismo o muerte liquida el instinto fundamental del hombre libre, “que ama la vida”. Y ojo, el capitalismo potencia “una solidaridad de agresión” de lucha de clases, cuando la norma es el profit (la ganancia). ¿Cuál es el justo medio?

La nueva clase obrera: la innovación y la tecnología

La trascendencia de la filosofía radical de la emancipación del pensamiento de la EF radica en la búsqueda positiva de la evolución social y política concebida por Max Horkheimer, Teodoro Adorno, Habermas, o Herbert Marcuse (y su hombre unidimensional); el lanzamiento de una nueva clase obrera. Una nueva “infraestructura tecnológica” integrada por ingenieros, científicos naturales y especialistas del sistema de comunicación, que resulta indispensable para el funcionamiento de una sociedad avanzada. Esta «nueva clase obrera» se forma en las escuelas y universidades de las sociedades industriales desarrolladas.

Puedo comprender el enfado de Popper hacia la EF a la que, calificada casi de una “élite de decepcionados marxistas (a raíz de la llegada del nazismo alemán), donde su ‘Teoría Crítica’ no criticaba nada de nada, sino lanzaba quejas u oscuros gritos de Casandra sobre los malos tiempos que vivimos”… Creo que lo valioso del pensamiento crítico emancipador es el rescate de la razón como instrumento de defensa de extremos nacionalsocialistas (1918-1919), o los sedimentos que impiden una posible liberación de los fracasos de la sociedad tardocapitalista, industriosa, que inmoviliza al hombre en una centralidad sistémica de propiedad, producción y consumo.

Los individuos también se hacen dóciles y domesticados cuando cohabitan en una sociedad degradada, donde la competencia hace impensable “la erotización de las relaciones laborales”.

No debe existir la razón revolucionaria, decíamos. Lo revolucionario debe venir radicalmente emancipado de muerte, miedo y oscuridad, ganado a la liberación de la miseria, la tristeza y la dominación. Esa es la ruta del verdadero hombre nuevo. El individuo libre por ser creador, innovador, bien comunicado. El Estado como facilitador. La tecnología como instrumento esencial, donde el capitalismo en términos de eros y ethos, amor y ética, abre puertas a la oportunidad.    

El ser y la nada

Basado en L’Étre et le Neant (El ser y la nada) de Sartre, Marcuse saludó las movilizaciones como expresión de resistencia al estado superior y a la gris cotidianeidad del trabajo y el consumo, indagando una nueva forma de vida. Parafraseando a Sartre y Marcuse, la dimensión estética de la verdadera consideración de la naturaleza del hombre es negarse a ser instrumento de la nada.

El fracaso representado de lo vivido en Venezuela es vivir en la nada, en la anomia. La praxis, la realidad sigue a la verdad. Y la verdad ha sido la condena al miedo, la opacidad, la tacha y la nada, a la que se ha sido sometido el pueblo venezolano.

La emancipación del pensamiento a través de lo humano y lo social, demanda la impostergable superación del estado catastrófico, opresor y ausente, mediante la revolución racional de la innovación. Es el alumbramiento de la nueva clase obrera tecnológica. Y a partir de tal comprensión de la emancipación crítica del pensamiento, seremos libres.

* Embajador de Venezuela en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Por la justicia y por la piedad, por Orlando Viera-Blanco*
Gracias por su amistad y humildad, comisionado Prado. Orgulloso de trabajar de su mano y su «pegada» por los DD. HH., por Venezuela. Por hacer justicia y obrar con piedad

 

@ovierablanco

Recientemente tuve el honor de entrevistar al Comisionado Presidencial para los Derechos Humanos y Atención a las Víctimas, abogado Humberto Prado. Un venezolano íntegro, nacido, criado y vecino de La Pastora, que pasó de prisionero a coordinador de Deportes Penitenciarios, profesional del Derecho y primer recluso en convertirse en director de un penal: Yare I y II. Ya lo había soñado siendo recluso…

Si alguien ha demostrado que en la vida se puede salir adelante y superar las dificultades, es este caraqueño originario a quien muchos prisioneros le confiaron no solo su libertad, sino lograr una vida absuelta, readaptada y digna. Vale la pena contar un poco su historia, testimonio viviente de sujeción y entereza.

De preso a boxeador olímpico

Humberto Prado fue a la cárcel por un delito de propiedad que reconoció y se puso a derecho. Siendo apenas un joven de 22 años, enfrentó la dureza de vivir en varios centros penitenciarios de Venezuela. “En la cárcel, Orlando, conoces el miedo que no tuviste. Sobrevives cada día. Irte a dormir puede ser no despertar. Y duermes despierto…”. Prado es un hombre llano, sencillo pero fuerte a la vez. Reservado, de mirada fija, conducente, que registra un mundo interno que solo él ha sabido reposar e interpretar después de siete años de prisión. Por eso su misión es el prójimo. No le interesa lo material. Su corazón y su cabeza están dedicados a los olvidados, tanto víctimas como victimarios, en búsqueda de una vida… en paz. 

Fue el primer venezolano en ganar el galardón del gobierno de Canadá como ilustre defensor de los DD. HH. [2009]. “Con ese frío [de Canadá] fui a recibir mi reconocimiento porque el premio no era para mí sino para todos los héroes anónimos que en Venezuela -con muy poco-luchan por los DD. HH.”

Prado, desde prisión, lideró su programa de deporte penitenciario. Fue entrenador de béisbol, básquetbol, natación, fútbol, boxeo, atletismo. Juntó otras disciplinas. Modificó la rutina de los guardias y los presos. Logró el desarme de muchas prisiones, canjeando chuzos y pistolas por guantes, bates, pelotas y zapatos de deporte. Un proceso donde un convicto absorto de violencia y soledad pasó a ser un notorio y destacado atleta (…) Prado recuerda el día de unos de sus exámenes psicológicos en prisión. Cuenta que «lo rasparon». Al preguntarle a qué se dedicaría al salir de la cárcel, él respondió: “quiero ser director de prisiones”. La psicóloga lo aplazó por considerarlo un iluso. El tiempo demostró que “esa ilusión” fue luz eterna…

Prado desde la cárcel organizó 7 campeonatos nacionales de deportes penitenciarios en 14 disciplinas. Una de sus anécdotas más recordadas fue la del negro Guevara. Un prisionero con una pegada más pesada que la de “mano e’ piedra”. Ganaba todos los cotejos por knockout. Humberto pidió permiso a la jueza para llevar a Guevara a los nacionales de boxeo. Le concedieron licencia. Guevara los envió a todos a la lona. Entonces Prado gestionó con Beracasa -del Comité Olímpico venezolano- ir con Guevara a las preliminares olímpicas en Argentina.

Después de mucho lidiar con trámites judiciales para habilitar al fornido Guevara, logran viajar a los preolímpicos en BB. AA. Se enfrentó a un corpulento argentino que le llevaba una cabeza. Los locutores porteños presumían: “No impresiona, no luce el venezolano, no tiene estructura ni tamaño, ni alcance ni llegada”, pavoneándose de que Ocampo (el rival celeste) no tendría problemas para su pase a los juegos olímpicos de Atlanta… De pronto la voz del locutor: “Pegó el venezolano: ¡lo tumbó, lo noqueó, no se va a levantar Ocampo, llamen a los médicos!” (ver video desde minuto 21).

Aquel preso que algún día se vio inmerso en la desesperanza y la oscuridad se convirtió en el representante Olímpico superpesado de Venezuela, ¡Atlanta’96! Guevara no ganó medalla olímpica, pero sí la mejor distinción que puede ganar un ser humano: su reconocimiento e institucionalización ciudadana. Sigue siendo entrenador de boxeo haciendo patria con su buen ejemplo… Esa es la magia de una mirada que dice “creo en ti”. Por eso Prado afirma sin vacilar: “todo ser humano puede cambiar y tiene derecho a volver a comenzar. Desde que cometí mi error he dedicado mi vida a la justicia. Yo sé lo que significa el arrepentimiento y la necesidad de ser nuevamente aceptado por la sociedad”.

De La Pastora a La Haya

El comisionado presidencial Humberto Prado, tiene el récord -decíamos-de ser el único prisionero en la historia que llegó a director de prisiones. Pero también la virtud de albergar cero resentimiento. Además exhibe un extenso número de reportes realizados con su equipo por violación de DD. HH. y crímenes de lesa humanidad, más defensas penales, programas de readaptación criminal postinstitucional e investigaciones (reportes) de un peso metodológico impecable. Sus informes reposan en cortes y salas de justicia nacionales e internacionales de DD. HH., tanto en el sistema interamericano de DD. HH., como en la ONU, CPI, el Alto Comisionado de DD. HH., refugio, parlamentos y comisiones especiales de tutela de derechos civiles, políticos, tratos crueles y denigrantes, torturas, violencia de niños, de género y trata de personas.

Como expresó alguna vez el padre Olaso S.J., profesor y común mentor: «Hay que luchar por la verdad y la dignidad del hombre. Quizás muchos de sus actos no serán justificados, pero sí comprendidos. La justicia hará lo propio, nosotros obraremos con piedad».

Gracias por su amistad y humildad, comisionado Prado. Orgulloso de trabajar de su mano y su “pegada” por los DD. HH., por Venezuela; por hacer justicia y obrar con piedad…

*Embajador de Venezuela en Canadá

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