Froilán Barrios Nieves, autor en Runrun

Froilán Barrios Nieves

Reconversión monetaria sin reconversión de salarios y pensiones, por Froilán Barrios Nieves*
Tras la tercera reconversión, que le quitó otros 6 ceros al bolívar, no se conoce ningún anuncio en materia de salario mínimo, de pensiones y jubilaciones

 

@froilanbarriosf

En realidad es un abuso de poder la política monetaria del régimen que, sin miramiento alguno, elimina ceros, fabrica conos monetarios, hace caso omiso ante la inflación, es indiferente ante la devaluación carituresca del bolívar ante el dólar; ya que, en definitiva, no le roza ni por un pelo ninguna de las calamidades que martirizan a un país

En su plácida vida de dictador, capaz de regodearse decretando la felicitad popular, se comporta como un Nerón tropical. Aquel disfrutaba del incendio de la Ciudad Eterna, este se regocija del holocausto de un pueblo obligado a sufrir sus dislates e intemperancias con su sobresaliente declaración: “la anterior reconversión de 2018 duró 3 años y 2 meses, aunque algunos apostaron a que no durara tanto”. Ante tan brutal opinión uno no sabe si reír o llorar, o creer definitivamente que, así como el miedo es libre, la ignorancia también lo es, cuando no hay propósito de educarse, aunque sea por correspondencia.

Lo cierto del caso es que Venezuela ha vivido desde 2008 hasta el presente 2021 una danza de conos monetarios, de emisión de múltiples versiones de papel moneda, que han puesto a prueba la salud mental de un pueblo incrédulo del valor de la moneda nacional. A tal extremo que ha buscado refugio en divisas extranjeras que le dan un verdadero poder adquisitivo. 

El salario de mal en peor

En otras latitudes ha habido reconversiones monetarias desde el siglo XX. La más representativa, el euro, que involucró inicialmente a una docena de países en 2002; en Brasil del cruzado al real; en Perú del inti al sol; Argentina llevó su austral al peso; en Ecuador del sucre al dólar. Y en todas se estableció equidad con el salario al momento de sus procesos de reconversión. 

Acá vamos de mal en peor. En 2008, al momento del paso del bolívar al bolívar fuerte, hubo un aumento de 15 euros al salario mínimo; en 2018, con el invento del petro, se estableció un salario mínimo de 30 dólares equivalente a medio petro, para agosto de 2018 el salario mínimo de 1800 bolívares equivalía a medio petro, y este a 30 $. 

¿Pues bien en que terminó la historia? Luego de 3 años y 2 meses de duración, se desenmascaró una vez más la farsa. El salario mínimo acorde con la reconversión monetaria de 2018, debiendo ser 120 millones de bolívares, cerró la rueda con un salario mínimo de Bs. 7 millones y una canasta alimentaria próxima a los US$ 300.

¿De quién es la culpa de esa inmensa brecha entre salario y poder adquisitivo? Directamente de un gobierno oligofrénico en política económica. Y al mismo tiempo inmensamente hábil para esquilmar el erario nacional.

Henos hoy ante el nuevo escenario de una nueva reconversión monetaria, esta vez en peores condiciones que las sufridas en 2008 y 2018. En esta oportunidad, luego de iniciarse la era si se puede llamar así del bolívar digital el pasado 1 de octubre, no se conoce ningún anuncio en materia de salario mínimo, de pensiones y jubilaciones que corren al mismo ritmo del salario mínimo constitucional.

La dramática realidad es que al eliminar los ceros, el salario mínimo y las pensiones no alcanzan los 2 dólares, y la pobreza se extiende a la cuasi totalidad de la población venezolana. Situación que no se compadece con el video de un tirano mostrando pesebres y renos e imágenes del primer mundo para aparentar que todo está bien. Mientras, la vorágine sucumbe a nuestro país y la población está en la peor miseria de su historia.

*Movimiento Laborista.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

¿En Venezuela todo está chévere cambur?, por Froilán Barrios Nieves*
Hay 2 países: la Venezuela boyante que pretende presentar Maduro ante el mundo contratando a influencers y youtubers, y el país retratado por la encuesta ENCOVI

 

@froilanbarriosf

Definitivamente las tiranías no ceden un centímetro en su intento permanente de decretar la felicidad como estado general de la sociedad, aun cuando el camino esté sembrado de púas y cadillos para quien desconoce cuál será su sustento diario.

Definitivamente hay 2 países: la Venezuela que pretende presentar Maduro ante el mundo, cuando decreta, tras la enésima reconversión monetaria, prohibir la subida de precios y castigar “con todo el peso de la ley” desde el buhonero hasta el empresario; adelantar las navidades para octubre, la reapertura de casinos bolivarianos y coronarrumbas revolucionarias. Cuando incluso se aventura a pronosticar risibles tasas de crecimiento económico para este año 2021.

Como la imagen de la dictadura y sus impresentables voceros no goza de la aureola de la guerra fría, contratan a influencers y youtubers. Tipejos que presentan un “país reconstruido” con la apertura de bodegones y hoteles como resultado de una “nueva generación de emprendedores”. Visitantes conspicuos de zonas de confort y esparcimiento en la capital. 

En un contexto de tragicomedia del absurdo, con el perdón de Eugene Ionesco, se mofan del pueblo venezolano mediante la tercera reconversión monetaria. Habiendo eliminado catorce ceros desde 2008 hasta 2021, presentan esta como el retorno al añorado tiempo de un dólar a Bs. 4,30. Hablan del regreso del real y la serie de billetes de otrora, a sabiendas de que la inflación en semanas se encargará de ridiculizar esta nueva versión del bolívar. Tanto como lo hizo con el bolívar fuerte y el soberano, solo útiles para que los niños jueguen monopolio en las barriadas.

Entre tanto, la otra Venezuela, la real, la que sufren a cada instante los millones de residentes en el país, reconoce datos lapidarios de la encuesta ENCOVI 2021. Publicada recientemente por la UCAB, el documento registra una pobreza del 94,5 % de la población y una pobreza extrema de 76 %. Es decir, de cada 4 venezolanos, 3 viven en la menesterosa indigencia. En resumen, pasamos del otrora país petrolero al país de los pobres. Ya no somos república, al perder nuestra soberanía ante el eje del mal que gobierna. 

Para colmo de males y desvergüenza de quienes anuncian que Venezuela está feliz, lo agrava el manejo de la pandemia por un régimen que anuncia haber vacunado a un 40 % de la población, siendo en realidad un aproximado 18 % el que ha recibido al menos 1 vacuna; incluyendo la tan cuestionada Sputnik V, que no la quieren ni los rusos. Por no mencionar la Abdala cubana, experimentada con la población local como conejillos de Indias. En medio de ese desmadre pretenden el retorno a clases ante datos no oficiales de mortalidad que multiplican por 5 las cifras de fallecidos por COVID-19 anunciadas por el régimen. 

Este apocalipsis que vive el país se denuncia sin aspavientos en la diáspora. Al preguntarles a los venezolanos exiliados en Colombia sobre un probable retorno, el 90 % prefiere quedarse; y a quienes sufrieron la agresión criminal en Iquique rechazaron rotundamente la visita del embajador de Maduro en Chile, con una rotunda negativa al demagogo plan vuelta a la patria de la dictadura madurista

La dramática realidad nacional pretenden contrastarla con una versión de normalidad que no existe sino en los teatros operacionales del régimen. Y de aquellos participantes en unas elecciones fraudulentas, que en absoluto significan una salida a la profunda crisis política, social y económica que ha estremecido al país en el siglo XXI.

*Movimiento Laborista.

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Los cristales rotos de Iquique, por Froilán Barrios Nieves*
Ha sido tan impactante la agresión de Iquique que determinó la rápida repuesta de voceros de la Comisión de DD. HH. de la ONU, UNICEF, OIM, HRW

 

@froilanbarriosf

Lo sucedido recientemente en Iquique, capital de la región de Tarapacá al norte de Chile, da grima. Fue abominable cómo trataron a los migrantes venezolanos en una marcha de chilenos de la zona, quienes luego del atropello de la policía local, siguiendo el “ejemplo”, procedieron a agredirlos física y verbalmente, a quemar sus pertenencias, juguetes y tiendas de campaña. Como si se tratara de una orgía del diablo.

Estamos hablando de más de 3000 venezolanos desesperados por la hambruna sufrida en su tierra, que se vieron obligados a huir en estampida y atravesar los Andes en busca de la oportunidad perdida. Estas circunstancias no los convierten en delincuentes. De hecho, en el caso de Chile, diversos estudios señalan que los migrantes relacionados con la delincuencia no llegan al 3 %, incluyendo diferentes nacionalidades.

¿Qué ha pasado en realidad? Que ha habido una mala gestión de la migración desde 2018 en adelante con la administración de Sebastián Piñera. Un presidente que ha impulsado una política de expulsiones justificada en un relato que señala como traficantes o violadores a quienes llegaban ilegalmente, generando una imagen falsa de los migrantes como criminales. Todo adobado con la difusión mediática de venezolanos esposados como maleantes y vestidos con prenda de reos enfilados en aviones cuyo destino es Caracas. 

Esta vil política contra los migrantes venezolanos se ha implementado pese a que en la nación austral se registra una población de 450 000 compatriotas cuya composición mayoritaria es reconocida por su calidad profesional y humana en los campos de la ciencia, la tecnología, las artes y la educación.

Ha sido tan impactante la agresión de Iquique que determinó la rápida repuesta de voceros de la Comisión de DD. HH. de la ONU, UNICEF, OIM, HRW y representantes de instituciones de la sociedad chilena, quienes exigieron al Gobierno solucionar el entuerto y suspender las acciones contra los migrantes, originando una condena hasta del propio presidente Piñera. 

Este mandatario debiera seguir el ejemplo de otros gobiernos de América. En el caso de Colombia, y ante una migración cercana a los 2 millones de venezolanos, el presidente Iván Duque otorgó un TPS por 10 años. Los presidentes Guillermo Lasso, de Ecuador; y Luis La Calle, de Uruguay, también han ofrecido ventajas a la migración venezolana. Gestos similares son observados en Brasil y Argentina. Resalta asimismo la medida del presidente Joe Biden de aprobar un TPS a 350 000 venezolanos sin estatus legal en EE. UU., prorrogable hasta 2022.

Ahora bien, ante estos repugnantes hechos acaecidos en Chile, el summum de la hipocresía y el descaro lo expresan los jefes de la tiranía, Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez, quienes amenazan con que “la oposición pagará por empujar a los venezolanos a la migración precaria” 28/9/2021. Cuando en realidad los promotores de la diáspora de mayores dimensiones a nivel global en el siglo XXI, la han originado estos sujetos hoy encausados por delitos de lesa humanidad en la CPI, cuya acción delincuencial provocó la dispersión de alrededor 7 millones de venezolanos por el planeta.

Finalmente, Venezuela le demostró a Chile solidaridad cuando sus ciudadanos huían de las garras del tirano Pinochet. Acá se les dio abrigo y sustento a profesionales de todas las especies. Los recibimos en nuestras casas sin discriminación alguna, esa actitud que hoy reclamamos con toda justeza los oriundos de la patria de Bolívar y de Andrés Bello, considerado uno más de su gentilicio. 

Estas lamentables acciones, muy cercanas a la Kristallnacht, acto xenófobo que marcó el genocidio contra el pueblo judío y que no deben repetirse jamás en la humanidad, ahora se cometen contra el pueblo venezolano que hoy vulnerable, fragmentado, intenta recuperarse en otros lares ante la tragedia humanitaria que lo abruma, causada por una dictadura que le ha expropiado la vida al país y su gente.

*Movimiento Laborista.

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Dos calificativos lapidarios: dictador y destructor de un país, por Froilán Barrios Nieves*
Lo que no podrá evitar AMLO, quien pasó de autocalificarse como neutral a nuevo socio de este grupo de gobernantes impresentables, es la doble corona de tirano y aniquilador de un país enrostrada al gobernante venezolano

 

@froilanbarriosf

La VI Cumbre de la CELAC demostró que estos organismos se crearon más para el ejercicio de la retórica que para promover soluciones a los descomunales problemas que estremecen a América Latina. Ahí está la ausencia de esta instancia en el impulso de políticas de salud que ayuden a mitigar el impacto de la covid-19 en la población continental. Solo por poner de ejemplo este mal que azota a la humanidad.

Bien sabemos que la CELAC, conformada en diciembre de 2011, tenía como objetivo fundacional crear un espacio que sustituyera a la OEA; al tiempo de promover el ideario chavista y del Foro de Sao Paulo en el continente. A la vista es comprobable que luego de casi 10 años de existencia, su presencia es nula en la realidad económica y social latinoamericana. Es solo un escenario propicio para que tiranuelos y aprendices de dictadores muestren sus indeseables rostros más allá de sus fronteras, porque la justicia internacional les puso precio a sus cabezas.

Por tanto, no podía faltar la presencia de Maduro y Díaz-Canel en este evento para lograr espacio y oxígeno en un contexto global. Allí donde son rechazados por las contumaces y evidentes violaciones a los DD. HH. cometidas contra la población y contra quienes encabezan la protesta popular en Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Las contundentes intervenciones de los presidentes Abdo Martínez de Paraguay; Guillermo Lasso, de Ecuador; y de Luis Lacalle, de Uruguay, pusieron el acento contra quienes son los enemigos de la democracia y violadores permanentes de las aspiraciones legítimas de los pueblos de vivir en libertad plena. 

El desconocimiento expreso de estos presidentes a Maduro como gobernante legítimo fue un claro señalamiento a su talante de dictador. El tufo acompañó al tiranuelo durante todo el evento, al que asistió protegido por López Obrador presidente de México, ya que cuelgan sobre su cabeza las investigaciones de la CPI por delitos de lesa humanidad. Así como la recompensa de 15 millones de dólares publicitada por la justicia de EE. UU.

Ahora bien, al calificativo de tirano que lo emparenta con los gorilas que azotaron a los pueblos de América Latina, sobre todo en el cono sur, hay que agregarle el de destructor de un país. Porque a Venezuela se le reconoció como la economía de mayor crecimiento en la región durante buena parte del siglo XX.

Con la particularidad de que en esa galería de indeseables dictadores de Sudamérica que desaparecieron a millares de personas, como lo fueron, entre otros, Castello Branco, en Brasil; Pinochet, en Chile; Bordaberry, en Uruguay; y, Videla en Argentina, no registraron los números rojos en sus economías que inobjetablemente son identificables en Venezuela. 

En definitiva, como indicara recientemente Diego Fonseca en The New York Times (20/9/2021) refiriéndose a la izquierda latinoamericana: “… No ha generado propuestas de crecimiento, solo de redistribución de la pobreza. No piensa el futuro desde el presente, vive pertrechada en un pasado rancio, encerrada en dogmas…” para justificar sus tropelías y disfrutar de la corrupción más abyecta. 

Esta cumbre demostró su objetivo único: el de confrontar la OEA en lugar de abordar el deterioro económico y social de América Latina. Al punto que, estando en la cola del desarrollo global para el próximo año 2022 e incluso hasta 2025, se ocupó de publicitar desplantes ideológicos y no de concretar políticas que inserten al continente en el desarrollo global.

En resumen, lo que no podrá evitar AMLO, quien pasó de autocalificarse como neutral a nuevo socio de este grupo de gobernantes impresentables, es la doble corona de tirano y aniquilador de un país enrostrada al gobernante venezolano, que le significa un récord abominable solo comparable a las dictaduras tribales del África. Y, en el continente, a las de Cuba y Nicaragua.

*Movimiento Laborista.

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Sendero Luminoso y el maoísmo en América Latina, por Froilán Barrios Nieves*

Abismael Guzmán cuando lo apresaron en 1992. Foto AP en el portal lavoz.com.ar

La muerte de Abimael Guzmán, alias Camarada Gonzalo, cierra un capítulo en la historia del Perú como uno de los episodios más tenebrosos del terrorismo en América Latina. Y abre otro…

 

@froilanbarriosf

La muerte de Abimael Guzmán, alias Camarada Gonzalo, cierra un capítulo en la historia del Perú como uno de los episodios más tenebrosos del terrorismo en América Latina. Sus resultados funestos derivaron en la muerte de más de 70 000 personas y de una cantidad similar de desaparecidos. En ese genocidio el movimiento Sendero Luminoso actuó conjuntamente con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), dirigido por Víctor Polay, quien se mantiene aún en una prisión peruana.

En sus delirios criminales, Guzmán, otrora profesor de Filosofía en la Universidad San Cristóbal de Huamanga, pretendió convertir a Perú en una réplica de la Revolución Cultural (1960) que, promovida por Mao Tse Dong, conllevó al exterminio de más de 30 millones de campesinos en la China comunista.

El maoísmo se extendió a nivel global y específicamente en América Latina a partir de la división del movimiento comunista mundial. Ello conllevó, bajo la orientación china, a conformar partidos comunistas marxistas leninistas (PCML), para diferenciarlos de los partidos comunistas controlados por la órbita soviética. A decir de Mao, la URSS era un socialimperialismo y lo nombró, al igual que a los imperialismos capitalistas, como “tigres de papel”.

Perú fue el país de América Latina donde el maoísmo tuvo mayor arraigo. Quizás por los vientos del océano Pacífico y por el misticismo incaico, este país andino devino en terreno fértil para cultivar leyendas del género épico maoísta, adjudicándole al cavernario de Arequipa el rango de cuarta espada del comunismo universal junto con Marx, Stalin y Mao.

Con ese bagaje teórico distorsionado, el “Camarada Gonzalo” desató una orgía del terror desde mediados de la década del 70 hasta finales del siglo XX, cuando fue derrotado militarmente por el presidente Alberto Fujimori. Guzmán terminó en 1992 en las mazmorras de la prisión del Callao hasta su reciente fallecimiento en septiembre 2021.

Pudiéramos decir que lo más próximo a su concepción de sociedad la observamos hoy con los talibanes, ISIS y Al Qaeda en Afganistán, teniendo en el contexto latinoamericano sus pares más cercanos con el castrismo cubano, el chavismo-madurismo en Venezuela y a Daniel Ortega en Nicaragua. 

Quienes crean que con la muerte de Abimael Guzmán desaparece ese pasado del terror están desubicados. Hoy han llegado a la Presidencia del Perú Pedro Castillo y los discípulos del otrora profesor, identificados en el Movadef y el partido Perú Libre, liderado por Wladimir Cerrón. Precisamente Perú Libre es la fachada legal del terrorista Sendero Luminoso, ahora dirigido por Víctor Quispe Palomino, quien cumpliendo con su tradición del horror, en mayo 2021 perpetró en el Vraem ataques que acabaron con la vida de 15 campesinos.

La América Latina democrática y progresista debe salirle al paso a esta internacional del terror, saqueadora de los pueblos de Nicaragua, Cuba y Venezuela. Proyectándose ahora sobre el Perú las penumbras que aniquilaron a cientos de miles de ciudadanos en el pasado reciente, ahora flanqueados por la voracidad de la China de Xi Jin Pin y la Rusia de Putin.

*Movimiento Laborista.

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Volver al futuro, por Froilán Barrios Nieves*
¿Podríamos pensar que los venezolanos tenemos alguna opción de futuro en medio de la vorágine que nos ha atrapado en lo que va del siglo XXI?

 

@froilanbarriosf

No hay país perfecto en el planeta, pero sí nos atreveríamos a opinar que en gran parte de ellos la población tiene oportunidades para atreverse a soñar; aun cuando la inequidad se identifique en cualquier continente, acorde con el desarrollo de sus economías y de la distribución de su riqueza nacional.

¿Podríamos pensar que los venezolanos tenemos alguna opción de futuro en medio de la vorágine que nos ha atrapado en lo que va del siglo XXI? En la historia de cada país pueden visualizarse momentos cruciales de reflexión nacional. Épocas en que sus ciudadanos especulan y escrutan su alma, como le sucedió a la España de finales del siglo XIX al reconocerse como imperio fallido. El mismo que durante siglos circundara mares y océanos, descubriendo nuevos territorios, abordó el siglo decimonónico sin nada entre los dedos.

Pues bien, le tocó remontar todo el siglo XX sobreviviendo a la fracasada República, la sangrienta Guerra Civil, el fascismo franquista de 4 décadas, para finalmente lograr una nueva constitución en diciembre de 1978. Carta magna que le ha permitido remar ante tempestades y disidencias cónsonas al espíritu ibero. Y consolidar una democracia de 43 años con presencia reconocida en la Unión Europea

Venezuela tuvo sus momentos álgidos de reflexión nacional en el siglo XX. En 1936, el más notable en 1958. El último, a finales de siglo -entre 1999 y 2000, cuando se desarrolló un amplio debate sobre nuestro futuro como nación de cara al siglo XXI; una reflexión en la que participaron todos los sectores de la vida nacional.

El desenlace ya lo conocemos: un país fragmentado, el alma de la nación herida, la población diseminada por el mundo entero y una economía en la ruina más abyecta.

A esta tragedia se le añade la pandemia que ha condicionado la existencia de la humanidad; pero que al mismo tiempo ha permitido observar la voluntad de ciertos gobernantes de superar sus efectos letales. En la América Latina destacan Chile, Ecuador, Uruguay y Costa Rica en sobreponerse a la crisis económica y sanitaria, aun cuando nuestro continente solo crecerá un 5,5 % en 2021, el menor del concierto económico mundial.

En nuestra desventura nacional el primer señalado es la villanía gobernante como culpable de habernos arrebatado el pasado, el presente y el compromiso del futuro, planteándonos un reto de cómo lo recuperamos.

Es una tarea monumental ya que la política venezolana devino en un pantanal por la acción criminal de la tiranía; así como por la incapacidad opositora de levantar una alternativa, como lo expresa el rumbo de la actual negociación en México. 

Remontar la cima se complica aun más ante un mundo que se ha planteado eliminar las energías contaminantes como el carbón y el petróleo; ello afecta verticalmente nuestra economía. Ya para 2030 la sustentabilidad de la economía planetaria impone suplantarlas sustancialmente. 

Por tanto, reencontrar las partes dispersas del país diezmado, que en 2021 registrará la última tasa de crecimiento del continente (- 4 %), por debajo de Haití (- 2 %), debe ser nuestro próximo paso. Un desafío para quienes conforman, a partir de sus instituciones, el liderazgo universitario sobreviviente; los productores agrícolas, persistentes en mantener activo el agro nacional; los sindicatos y gremios, orientados a rescatar la condición laboral de vida digna; los empresarios, dispuestos a retomar la producción nacional; la Iglesia y los medios de comunicación autónomos. Así como el reencuentro con la honestidad en la práctica política partidaria. 

Reconstruir el futuro es posible si las voluntades de cada sector acuerdan un espacio común de acción y de impulso al país democrático y soberano. La población lo merece y espera para superar esta tragicomedia sin fin, sufrida por los hijos residentes en el país y los esparcidos por los cuatro puntos cardinales.

*Movimiento Laborista.

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La reunión de México ¿una negociación de espaldas al país?, por Froilán Barrios Nieves*
Gobierno y oposición han montado en la reunión de México un tinglado de hechos cumplidos que poco le significan a la población diezmada y empobrecida

 

@froilanbarriosf

La comunicación entre adversarios políticos forma parte del savoir faire de quienes acceden o aspiren a los poderes públicos. Por tanto, el diálogo o negociación no es un escenario que deba ser criminalizado a priori, al ser preferible a desenlaces de guerras civiles que paradójicamente culminan en mesas de negociación. Quien lo dude simplemente vea la historia reciente del siglo XX plena de casos en el ámbito planetario.

En el caso de Venezuela ningún factor político gubernamental u opositor puede pretender tener exclusividad sobre el tema. Aun cuando es la población que está en el país y la diáspora quienes han sufrido las penurias, otorgándole el deber y el derecho a cada ciudadano de opinar sin temor a descalificaciones, su opinión no fue consultada sobre el contexto de la negociación.  

No se debe olvidar que ya hemos sufrido durante estos 22 años las decepciones y el desencanto de más de 10 convocatorias a diálogos, mesas, encuentros, donde todas han terminado con la burla gubernamental, la acentuación de la represión y la barbarie. Consolidándose una economía de hambre y subsistencia que ha motivado a la estampida poblacional de mayor magnitud mundial.

Uno de los presupuestos para que haya éxito entre contrarios son los niveles de representatividad o reconocimiento de la población a quienes se sientan en las conversaciones del país azteca tanto del gobierno, como de la oposición. En este escenario ambos están en deuda. Del lado de la dictadura las primarias del 8/8/2021 demostraron que su pueblo se fue a otra parte, tan solo participó un 25 % de la militancia de 8 millones del PSUV; y del lado opositor el gobierno interino, que llegara a recibir el respaldo en 2019 del 75 % de la población, hoy a duras penas rasguña un 15 %.

Esa condición obligaba el gobierno interino a conformar una delegación mixta más representativa de un país desmembrado y fracturado. Pero, por el contrario, no lo hizo. A trastiendas se sientan personajes que poco le significan a un pueblo diezmado y empobrecido. En lugar de integrar una representación conjunta con empresarios, trabajadores, Iglesia, académicos, como siempre, solo designaron a los desacreditados representantes del G4.

A simple vista se identifica un desequilibrio entre los adversarios. Uno es avezado y torcido, todos formados en la escuela del terror de connotados “maestros”: Lukashenko de Bielorrusia, Ortega de Nicaragua, Díaz-Canel de Cuba, Putin de Rusia, Xi Jin Pin de China. La delegación de la dictadura madurista conoce la debilidad del adversario, quien se empeña en ver con los ojos ilusionados del puntofijismo a su contrincante. En realidad, no saben hacerlo de otra manera.

Estos en realidad le han facilitado al régimen el desenlace de la reunión en México, al irse desmelenados en tropel a las elecciones del 21 de noviembre con el CNE oficialista. Sirven así a la estrategia de la tiranía, quien ya ofreció elecciones, siendo estas un adelanto para luego reafirmar las presidenciales del 2024. 

De esta manera pretenderán desmontar los argumentos de la comunidad internacional democrática con el tema de las elecciones libres, quien se ha mantenido firme en respaldo a las aspiraciones del pueblo venezolano ante las tropelías de la dictadura. Y ahora con más fuerza ante las acusaciones a la dictadura madurista como genocida por parte de la Corte Penal Internacional.

El desaguisado de la reunión de México lo ejemplifica la Agenda de siete puntos publicada por el diario El Universal, de México. Así, de la lista de condiciones, 6 puntos son derechos políticos tratados en forma genérica, cuando su contenido debió partir, en primer lugar, de acordar como urgente la vacunación para toda la población, puesto que en Venezuela solo se ha vacunado a un 8 % de la población, el último registro del continente. La segunda prioridad debió ser la libertad plena de todos los presos políticos; en tercer lugar, la entrada masiva de ayuda humanitaria, ante la hambruna que se expande al territorio nacional; como cuarta prioridad sería la libertad de expresión plena y  el cese a la persecución a los medios de comunicación; en quinto lugar, la reconstrucción de la economía nacional. Y posteriormente la convocatoria a elecciones y renovación de todos los poderes públicos

Lamentablemente ambos sectores han montado un tinglado de hechos cumplidos que poco le significan a la población diezmada y empobrecida. Esa misma que, según las encuestas, poco espera de una mesa de negociación distanciada de las aspiraciones democráticas y de vida digna del pueblo venezolano. Es lamentable que ambos factores no tomen en cuenta el terrible daño que se le ha hecho al país a lo largo del siglo XXI.  

*Movimiento Laborista.

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Las “primarias” del régimen o dictadura del proletariado, por Froilán Barrios Nieves*
En las primarias del PSUV solo se disputa el acceso a los dineros públicos mediante las trompadas y el plomo, como es usual el reparto del botín entre bandas criminales

 

@froilanbarriosf

Las grotescas escenas del pasado domingo son el fiel reflejo del tipo de partido que ha conformado la camarilla gobernante a lo largo del siglo XXI, donde solo se disputa el acceso a los dineros públicos mediante las trompadas y el plomo, como es usual el reparto del botín entre bandas criminales.

Si bien es cierto durante el puntofijismo hubo tropelías en la vida interna de los partidos, estas al menos tenían algún trasfondo estatutario o ideológico. En esta oportunidad, aun cuando todos se califiquen de marxistas y revolucionarios, lo que priva absolutamente es el control de los presupuestos regionales y locales, adicionales a la discrecional participación en todo género de negocios ilícitos señalados y sancionados por tribunales internacionales.

Chávez, el mentor del PSUV desde sus inicios en 2007, solía adornarlo con frases de Rosa Luxemburgo y Antonio Gramsci. Por cierto, muchas de ellas manipuladas para justificar su talante dictatorial, en el nivel de ignorancia característico de los tiranos. Como es típico en estos personajes, nunca llegó a leer integralmente la obra del renombrado revolucionario italiano, específicamente donde se identifica la vida interna de los partidos, a la que señalaba ser el vivo reflejo del proyecto de sociedad que desea construir. 

Esta sentencia del sardo Gramsci es lapidaria ante lo sucedido el domingo en diversas ciudades en Venezuela. Como resultado de secuestrar a un país a la sombra de la dictadura, el PSUV es una rama más del régimen; como lo son los poderes públicos y las empresas estatales, convirtiendo en enemigos al que rechace pertenecer a todo ese contubernio que mostró sus desvergüenzas en esa jornada mal llamada “primarias”.

Entre tanto la procesión va por dentro en la población sometida a la más cruel política económica, al imponerle implacables devaluaciones que la han precarizado; al extremo de registrar 96 % de pobreza general en el país, ya que el resto disfruta de las ventajas del erario nacional. A decir del poeta Walt Whitman, los pobres pagan la música y otros la disfrutan.

La respuesta a esta tragedia nacional es el bochornoso espectáculo dominical de marras. Con el mismo se pretende presentar como solución las elecciones del próximo 21 de noviembre, que en nada resolverán la terrible situación de una población diezmada que reclama alimentos, trabajo y atención sanitaria.

En definitiva, los efectos devastadores de la condición de vida impuestos por el régimen, al quebrar decenas de miles de empresas privadas y públicas mediante la corrupción, lo conllevan a crear espejismos como el caso del bolívar digital y, en este contexto, ilusionar a quienes participaron en esa farsa electoral de creer se les prolongará la subsistencia detrás de un candidato oficialista. 

El domingo 8 de agosto no fue una jornada democrática del oficialismo, ni nada que se le parezca.Tan solo el remedo de un partido que es un saco de gatos donde conviven civiles, militares y bandas criminales, como lo demostraron los lamentables sucesos acaecidos el pasado domingo. Estos fueron corroborados por voceros del oficialismo, quienes indican que “ganar las primarias no garantiza ser candidato del PSUV”.

Como vemos, los venezolanos vivimos en tiranía. Y los militantes del PSUV están sometidos a otra: la dictadura del «proletariado». Que no es otra cosa que la dictadura de la dirección nacional del PSUV y del régimen sobre la caricaturesca militancia del partido. Es la imagen lamentable que se transmite y no debiera repetirse en ninguna parte del mundo.

*Movimiento Laborista.

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