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Monitor de Víctimas

#MonitordeVíctimas | De un tiro en el abdomen lo mató comisión de Polisucre delante de un hijo
Su pareja niega que se trató de un enfrentamiento porque la víctima tenía una lesión en la mano derecha y no portaba arma de fuego

@SandraGuerrero1 / Fotografías Carlos Ramírez

 

Rosalba Mendoza, pareja de Carlos Alberto Guzmán Vilera, aseguró que su marido no se enfrentó a funcionarios de Polisucre, el miércoles 22 de enero,  cuando regresaba a su casa con su hijo de 15 años de edad, luego de haber comprado alimento para unos cerdos que estaba criando. 

De acuerdo a la versión suministrada por el adolescente, la moto que conducía su papá, de 53 años de edad, fue interceptada por 2 funcionarios de Polisucre, que sin intercambiar una palabra con Guzmán Vilera, uno de ellos le dio un tiro en el abdomen y luego los uniformados lo llevaron al Hospital de El Llanito. El crimen ocurrió entre la 1:00 y 1:30 pm, en el kilómetro 13 de la vía Petare-Santa Lucía, estado Miranda.

Mendoza negó que su marido se hubiese enfrentado a los Polisucre pues tenía una lesión en la mano derecha que se ocasionó, hace cuatro meses en un accidente de tránsito. Hacía 15 días le quitaron un tutor que tenía en esa mano, que no podía mover y la próxima semana iniciaría la rehabilitación

El hijo de la víctima dijo que los policías colocaron en la mano derecha de su papá una pistola e hicieron unos disparos para simular que hubo enfrentamiento.

La víctima dejó siete hijos, cinco de ellos son menores de edad.

Era mototaxista, pero debido al accidente sufrido no estaba laborando.

Rosalba Mendoza dijo que teme por su vida y que por eso hizo la denuncia de lo ocurrido en el Ministerio Público

Agregó que su esposo nunca estuvo preso, no tenía antecedentes ni tenía problemas con nadie.

“Nunca vi que tuviese un arma de fuego”, dijo.

 

 

 

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18 muertes de mujeres que el Estado ignoró
 

Reporte Proiuris

Tenían 50 años de casados. El 29 de diciembre de 2019, Rubén Darío González, de 78 años de edad, discutió con su esposa María Agustina de González, de 70 años de edad, y le disparó nueve veces, causándole la muerte de inmediato. El homicida también asesinó a su hijo Omar González, de 51 años, y posteriormente se suicidó. Este fue el último de 18 feminicidios registrados por Monitor de Víctimas durante 2019 en la Gran Caracas.

En cuatro de los casos las víctimas eran menores de edad. Diez de los fueron registrados en el municipio Libertador de Caracas, cinco en el municipio Sucre; tres en Baruta y uno en Chacao.

Son 28 niños, niñas o adolescentes los que quedaron huérfanos de madre debido a la violencia de hombres que eran parejas, padres o allegados de las víctimas.

 

 

En la mayoría de los casos el principal victimario es la pareja. En los registros se constató que diez mujeres fueron asesinadas a manos de sus cónyugue, que previamente habían cometido algún tipo de violencia de género en su contra.

El 25 de mayo de 2019, Deylimar del Carmen Velázquez, de 23 años de edad, fue asesinada por su pareja, Yondry Zambrano, un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, que hacía los trámites para pertenecer a las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).

El hecho ocurrió en  su casa ubicada en el sector El Chorrito 2, La Dolorita, municipio Sucre. Discutían por los videos que reproducía el funcionario en torno a sus entrenamientos para las FAES. A Deylimar le disgustaban. Zambrano sacó un arma de fuego y le disparó en la cabeza.

Ex novios asesinos

En cinco de los casos registrados por Monitor de Víctimas, una alianza de medios de comunicación a la cual pertenece Proiuris, las mujeres fueron asesinadas con hombres que habías sido sus novios.

Este patrón se evidenció el 27 de julio de 2019, cuando Ana Daidé Brazón, de 41 años de edad, fue asesinada en el sector Agua China del barrio Kennedy, en Las Adjuntas, por Yorkis Alexander Marcano Sarmiento, su ex novio.

Brazón había terminado la relación un año antes del feminicidio su asesinato. Según el relato de los familiares de la víctima en la morgue, el hombre tenía días buscándola en el sector, hasta que la noche del 27 de julio, tras regresar de una fiesta, la asesinó en la puerta de su casa.

Otro caso similar ocurrió el 21 de abril de 2019, Ailin Oriana Silva Solórzano, de 18 años, falleció por las quemaduras ocasionadas por la ex pareja de su prima, Ray Josué Escalona López.

Desde la separación de Escalona dela prima de Ailin, él tomó actitudes violentas con los familiares. Las amenazas, agresiones verbales y físicas de Escalona contra quienes defendieran a su ex pareja se volvieron frecuentes. Una de las que más la defendía era Ailin Oriana.

La noche del 16 de abril el hombre de 21 años de edad la roció con gasolina y le encendió fuego mientras dormía. Escalona fue privado de libertad por la presunta comisión del delito de femicidio agravado. La orden fue dictada por el Tribunal 3° de Contol de Área Metropolitana de Caracas. Aún no se ha hecho el juicio.

Padres y padrastros victimarios

Una adolescente de 13 años de edad y una niña de 4 años fueron asesinadas a manos de sus padres o padrastros en 2019.

Escarly Alardin González Lucena, de 13 años de edad, fue encontrada sin vida luego de permanecer desaparecida 22 días. La adolescente había denunciado el abuso por parte del padrastro y siempre fue reprimida y castigada. Se había mudado con su padre, pero la tarde del 8 de julio de 2019, desapareció en el sector Puerta Negra de Turgua, municipio El Hatillo.

El caso aún está siendo investigado por funcionarios del Cicpc, quienes tienen como principal sospechoso al padrastro de la niña.

La segunda víctima fue Ariannys Valentina Guevara Martínez, de 4 años de edad, quien fue asesinada por su padre, Luis Guevara Castillo, quien la lanzó desde el Nivel Feria del Centro Sambil Caracas, la noche del viernes 20 de diciembre, luego de que el hombre tuviera una pelea con su pareja. Luego el hombre se suicidó lanzándose al vacío, como hizo con la niña.

Denunció pero no fue protegida

El caso de  Melissa Sidney Arcila Ruiz, de 38 años de edad, fue uno de los que más revuelo causó, pues quedó en entredicho la protección que debe brindar el Estado, y específicamente el Ministerio Público, a víctimas de violencia de género.

Arcila había denunciado al hombre que finalmente la asesinó reiteradas veces ante las oficinas de Atención a la Víctima del Ministerio Público, pues meses antes su agresor le había fracturado la nariz tras dos golpizas. Pero las autoridades hicieron caso omiso a su denuncia.

La expareja de Melissa, José Gregorio Pérez, la apuñaló 12 veces con una tijera en el pasillo del edificio Unep, en Los Jardines de El Valle, a las 6:30 a.m. del lunes 20 de mayo. El hombre se escondió en las escaleras y cuando ella regresó de dejar a sus dos hijos en el transporte, para ir a la escuela, la sometió y la mató.

#MonitorDeVíctimas | Mujer fue estrangulada por su pareja en hotel de avenida Urdaneta
Es el tercer feminicidio cometido en Caracas en lo que va de 2020

Francisco Zambrano @franzambranor / Fotografias Carlos Ramírez

Sheyla Margarita Tovar Salinas, de 42 años de edad, y Juan Carlos Piña, de 34, acordaron verse en el hotel Royal de la avenida Urdaneta, municipio Libertador de Caracas, la tarde del pasado martes 21 de enero. Aproximadamente a las 6:00 pm, Piña informó en la recepción del hotel que Tovar había sufrido un infarto y estaba muerta. Pidió que llamaran a las autoridades.

Los funcionarios del Cicpc llegaron cerca de la medianoche a levantar el cuerpo. Cuando procedieron a efectuar la autopsia reglamentaria al cadáver, descubrieron que Tovar falleció por estrangulamiento y asfixia mecánica.

De acuerdo a las hijas de Tovar, Piña se encuentra detenido por el presunto cargo de homicidio.

Tovar y Piña eran pareja desde hace 13 años y tenían una hija de 11 años de edad. Tovar además tenía una hija de 21 y otra de 16.

Piña tenía antecedentes de violencia y en diciembre fue denunciado por la hija mayor de Tovar por supuestamente haberle fracturado el tabique.

Tovar trabajaba en el Ministerio de Finanzas, estudiaba en la universidad Santa Rosa y residía en San José del Ávila, en Los Mecedores, mientras Piña vivía en Lídice.

Tovar es la tercera mujer asesinada en Caracas en lo que va de 2020. Luisanny Stephany Hernández de 18 años y Milagros Castillo de 35 fallecieron el pasado 1 de enero a causa de la violencia.

#MonitorDeVíctimas | Acusan a las FAES de secuestrar a dos jóvenes en Los Magallanes de Catia y ejecutarlos en Plan de Manzano
Familiares denunciaron que a una de las víctimas le pusieron un chaleco policial y una gorra negra para simular que se trataba de un agente y meterla en el carro sin que los vecinos reclamaran

La madre de Anderson Carlos Alejandro Barrios Maneiro salió corriendo detrás del Aveo gris plomo en el que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se llevaron a su hijo y a su sobrino, Kelvin Oswaldo Maneiro Quintana.

“Yo vi cómo a mi hijo, que estaba bien vestido, le pusieron un chaleco de la policía y una gorra negra para meterlo en el carro. Lo pusieron a caminar así”, cuenta la mujer mientras toma una cachucha imaginaria con una mano que dirige hacia el suelo, un ademán para taparse la cara. Relata que intentó seguir el vehículo en el que los trasladaron a bordo de la moto de un vecino, pero el carro se le perdió de vista. Al día siguiente de aquella escena, supo que su hijo había muerto en un presunto enfrentamiento. Ella asegura que lo ejecutaron a kilómetros de donde lo detuvieron.

Barrios Maneiro, de 24 años, y Maneiro Quintana, de 22, estaban a media cuadra de la casa del segundo, en Los Magallanes de Catia, cuando los agarraron los agentes de las FAES. Eran las 11:20 am del viernes 17 de enero de 2020. Los familiares los buscaron en las distintas comandancias de la PNB en Caracas. Fueron incluso al Helicoide, donde está la sede central. No los consiguieron a pesar de que deambularon hasta las 2:30 am del sábado.

Al día siguiente, se fueron directo a las oficinas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), en la avenida Urdaneta de Caracas, para formular la denuncia. Allí les dijeron que tenían el reporte de dos muertos en un enfrentamiento con las FAES, pero el hecho no había ocurrido en Los Magallanes de Catia. Pese a la incongruencia, los familiares insistieron en saber más del caso.

Por eso subieron al piso 4, al Departamento de Homicidios. Fue allí donde vieron las fichas de las víctimas que, hasta ese momento, no habían sido identificadas: tenían las fotos de los dos jóvenes muertos, Barrios Maneiro y Maneiro Quintana, golpeados en la cara y con disparos en el abdomen. Los habían matado en la Vuelta del Diablo, en el sector Plan de Manzano de la carretera vieja Caracas-La Guaira, el mismo día que los detuvieron, pero en horas de la tarde. De allí los llevaron al Periférico de Catia, pero llegaron sin signos vitales. Ingresaron a las 4:45 pm.

“Aquí en la morgue nos dijeron que murieron desangrados. Lo que ahora suelen hacer es que les ponen un trapo en la boca para asfixiarlos”, reclamó la mamá, al tiempo que insistió en que a los muchachos los torturaron.

 

“¿Se enfrentaron cuándo? ¿Después de que los golpearon?… ¿Con qué dispararon? Porque ellos no tenían ningún arma (…) ¿O fue que los policías esperaron que los muchachos buscaran unas pistolas en Plan de Manzano para que se les enfrentaran? Aquí nada de lo que nos dicen cuadra (…) Aquí la violencia es la misma que trajo el gobierno de Chávez. Se están metiendo a las casas con impunidad y cinismo bárbaro, porque las FAES hasta roban a la gente”, aseveró otro familiar de las víctimas.

Barrios Maneiro llevaba años en el negocio de la compra-venta de mercancía. “Vendía lo que le cayera en las manos”, dijo su madre. Era el segundo de tres hermanos y desde hace algunos días vivía solo en Los Magallanes. Su primo, Maneiro Quintana, también era comerciante y en los últimos meses traía productos desde Colombia para venderlos a sus conocidos. Se había regresado de Ecuador en octubre pasado. Allí vivió dos años hasta que volvió para estar con su familia. Era padre de dos niños.

 

 

#MonitorDeVíctimas | Padre de hermanos muertos en presunto enfrentamiento negó que tuviesen antecedentes
Cicpc alegó que tenían prontuario estos 2 y 3 mas que murieron el 13 de este mes

Luis Miguel Torres, padre de Luis Carlos Torres Bello, de 25 años de edad y Armando Miguel Torres Bello, de 23 años, negó que sus hijos registraran prontuario policial por los delitos de secuestro, homicidio, robo y hurto.

Ambos resultaron muertos, junto con Edilberto Blanco, Gabriel Borges y Luis Borges, el 13 de este mes en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, después del túnel de Turumo, en un presunto enfrentamiento con una comisión del Cicpc.

Los jóvenes que tripulaban un auto Lada, propiedad de Luis Carlos regresaban del cementerio Jardines del Cercado, en la via de Guarenas, donde llevaron flores y rezaron en las tumbas de unos amigos que cumplieron un año de fallecidos en un accidente de tránsito.

Torres expresó “yo conocí muy bien a mis hijos. Nunca vi en sis manos un arma de fuego. Eran trabajadores. Lo mas que hacían era ir a una fiesta o tomarse unos tragos con sus amigos”.

Luis Carlos laboraba como chofer de una familia. Era padre de dos hijos. Armando Miguel se desempeñaba como supervisor de una empresa de cerámicas.

El padre de las victimas indicó que ninguno de los dos estuvo preso y no registraban prontuario policial.

#MonitorDeVíctimas | FAES asesinó a dos jóvenes en Las Minas de Baruta
Una de las víctimas dejó entrar a su casa a un amigo sin saber que éste era perseguido por una comisión policial

@franzambranor

Foto: Carlos Ramírez

 

De acuerdo a la familia, el único pecado de Ronald Ochoa Zúñiga,  de 22 años de edad, fue darle resguardo en su casa de Las Minas de Baruta a un amigo que era perseguido por una comisión de las FAES.

Yanelys Zúñiga, madre de Ronald, dijo que el pasado lunes 13 de enero en la mañana su hijo dejó entrar a la vivienda a un amigo y, minutos más tarde, funcionarios de las FAES los asesinaron a ambos dentro del hogar.

Ronald vivía con su abuela, quien no se encontraba en el domicilio en ese momento.

La víctima estaba desempleada, no tenía hijos y era el menor de tres hermanos. 

 

#MonitorDeVictimas | Lo degollaron para robarlo en su casa de El Junquito
Se llevaron tres bombonas de gas, un celular y un televisor

 

@SandraGuerrero1

Foto: Carlos Ramírez

 

Fue un vecino de Juan Vicente Espinel Vera quien localizó su cadáver, a las 10:00 am del pasado martes, en su vivienda ubicada en el sector El Cañaveral, kilómetro 11 de la carretera de El Junquito.

El hombre, de 43 años de edad, estaba degollado en el piso.

En el domicilio había un total desorden. El o los homicidas lograron entrar al violentar la cerradura de la puerta principal.

A simple vista el vecino observó que se habían llevado tres bombonas de gas, un celular y un televisor.

Espinel Vera trabajaba para una empresa ubicada en Los Dos Caminos, municipio Sucre, que se especializa en la instalación de pisos de granito. Vivía solo y era el penúltimo de 10 hermanos. No dejó hijos.

 

#MonitorDeVíctimas | Mataron a septuagenario dentro de transporte colectivo
La víctima, venezolano por naturalización, intentó frustrar un asalto y fue asesinado

Francisco Zambrano @franzambranor / Fotografías Carlos Ramírez

Raúl Torres quiso evitar una tragedia mayor y eso le costó la vida. El jardinero de 72 años de edad forcejeó con un delincuente que asaltó un transporte colectivo que cubría la ruta Los Guayabitos-Mariche, en Caracas, y recibió un disparo en el pecho.

De acuerdo con la versión de Arelis Julio, quien acompañaba a la víctima, tres delincuentes abordaron el transporte para asaltarlo y cuando se disponían a bajarse de la unidad a uno de ellos se le accionó el arma e hirió a un pasajero en un brazo. Torres aprovechó el episodio para abalanzarse sobre el delincuente y en el forcejeo recibió el impacto en el tórax. Los maleantes escaparon con las pertenencias de quienes se trasladaban en el colectivo.

Torres nació en Colombia, pero se nacionalizó venezolano. Tenía cinco hijos y vivía en Mariche con su familia.