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Roraima

Foro Penal confirmó muerte de indígena pemón Rolando García

 

 

LOS REPRESENTANTES DEL FORO PENAL CONFIRMARON este 2 de marzo la muerte de otro indígena pemón a causa de la represión de los militares en la frontera con Brasil. En esta oportunidad se trata de Rolando García, quien era guía del tepuy Roraima.

Alfredo Romero, director de la ONG, aseguró que con este nuevo fallecimiento suman seis los indígenas fallecidos por impactos de bala recibidos entre los días 22 y 23 de febrero por parte de efectivos de la Fuerza Armada.

La arremetida de los militares venezolanos a la comunidad indígena se dio cuando estos exigían al Gobierno de Nicolás Maduro que se permitiera la entrada de la ayuda humanitaria.

 

En videos que circularon a través de las redes sociales se observaba como los representantes del pueblo pemón les exigían a los uniformados no ingresar a su comunidad, pero los militares hicieron caso omiso y se desató el enfrentamiento.

La mayoría de los heridos por este hecho fueron atendidos en hospitales ubicados del lado brasileño. La esposa de García, Zoraida Rodríguez, figura también en la lista de los primeros fallecidos tras el ataque.

 

El Presidente Encargado de Venezuela, Juan Guaidó, responsabilizó al gobernante Maduro de la masacre y dijo que no se puede decir que el país está tranquilo cuando “masacran al pueblo indígena”, además de los problemas por falta de alimentos y de medicinas.

Un tercer militar venezolano deserta a Brasil

 

UN MILITAR DE LA GUARDIA NACIONAL DESERTÓ EL DOMINGO EN BRASIL y se unió así a otros dos sargentos que abandonaron las filas del ejército que responde a Nicolás Maduro y que pidieron refugio en la nación vecina, informaron las autoridades.

Los tres militares se encuentran en Pacaraima, una ciudad brasileña fronteriza con Venezuela, y permanecerán en un centro destinado a refugiados venezolanos.

El coronel de la Armada brasileña, George Feres Kanaan, coordinador operacional de la fuerza de tarea logística humanitaria en Roraima, dijo que los desertores recibirán el mismo tratamiento que cualquier persona que solicita refugio en suelo brasileño.

“Estamos defendiendo a nuestras familias, a nuestros hijos y a nuestros vecinos. Todos sufrimos la escasez que se presenta en Venezuela. Que lo sepa el mundo: hacen falta medicamentos y las instituciones están por el suelo”, dijo Jean Carlos Cesar Parra, uno de los sargentos venezolanos que desertó.

La frontera entre Brasil y Venezuela fue escenario de nuevos enfrentamientos el domingo, cuando decenas de manifestantes chocaron con elementos de la Guardia Nacional venezolana para reclamar la apertura de la frontera, cerrada por tercer día consecutivo. Se vivieron minutos de máxima tensión.

Manifestantes en la ciudad de Pacaraima, en el estado brasileño de Roraima limítrofe con Venezuela, arrojaron piedras a las tropas venezolanas, que respondieron con perdigones y gases lacrimógenos que llegaron a suelo brasileño.

Un militar brasileño avanzó solo hacia la línea de frontera para pedir calma a los soldados venezolanos y pidió a periodistas y manifestantes que retrocedieran u se pusieran a resguardo.

Una vez que el conflicto cesó, decenas de seguidores de Maduro llegaron a la frontera venezolana e izaron la bandera de Venezuela, que había sido retirada ayer en uno de los momentos más álgidos de choques a ambos lados de la frontera. Tras gritar contra la ayuda humanitaria y el presidente norteamericano Donald Trump, los seguidores del presidente venezolano se fueron.

Por otra parte, el gobierno de Roraima anunció que el lunes decretará estado de “calamidad pública” debido al colapso en el sistema de atención a la salud, luego del ingreso en masa de venezolanos heridos en episodios de violencia en la frontera, según las autoridades.

Un total de 22 venezolanos debieron fueron internados con heridas de balas de fusil y perdigones en Boa Vista, capital de Roraima, luego de un día de máxima tensión y enfrentamientos en la frontera. De ellos, 18 debieron ser intervenidos quirúrgicamente.

“Estamos haciendo un esfuerzo para salvar la vida de esas personas. En estos momentos el sistema de atención de salud está colapsado” debido a la hospitalización en masa de decenas de venezolanos, dijo a The Associated Press un portavoz del gobernador de Roraima, Antonio Denarium. Los venezolanos llegaron heridos desde Santa Elena, una ciudad venezolana fronteriza con Brasil.

“La idea es que, decretada la calamidad pública, el gobierno pueda comprar medicamentos con carácter urgente y contratar camas en hospitales particulares para dar cuenta de la demanda. Creemos que va a aumentar el flujo de personas enfermas y heridas en los próximos días”, explicó el vocero.

Por tercer día consecutivo, el paso fronterizo entre Brasil y Venezuela amaneció cerrado. Luego de un sábado tumultuoso y mucha tensión, se registraron episodios aislados de violencia por la tarde en Pacaraima.

En una nota oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, el gobierno del presidente Jair Bolsonaro condenó los actos de violencia del gobierno de Nicolás Maduro y el bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria.

“El uso de la fuerza contra el pueblo venezolano que ansía recibir la ayuda caracteriza, de forma definitiva, el carácter criminal del régimen de Maduro”, dijo el comunicado.

Brasil prorroga por 60 días presencia de soldados en el estado de Roraima

 

 

EL MINISTERIO DE JUSTICIA Y SEGURIDAD PÚBLICA DE BRASIL informó el 13 de febrero que fue prorrogada por 60 días más la permanencia de soldados en el estado de Roraima, que es fronterizo con Venezuela. Esta prolongación se empezará a contar a partir del 27 de febrero.

Según informó el Diario Oficial, la presencia de dicho efectivo se debe al “actual cuadro de inestabilidad en la seguridad pública de Roraima, en virtud de la crisis migratoria y en el sistema penitenciario”.

Esta medida también coincide con que en la entidad estará uno de los centros de acopio de ayuda humanitaria solicitada por la Asamblea Nacional, juntos con los que estarán en la ciudad colombiana de Cúcuta y Puerto Rico.

En el caso de Brasil, el centro de acopio estará en la ciudad de Boa Vista, capital de Roraima, y habrá un núcleo de distribución en Pacaraima, según informó María Teresa Belandria, la designada embajadora en Brasil del jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

El estado de Roraima, uno de los pobres del país, ha sido la puerta de entrada en los últimos años de miles de venezolanos que huyen de la crisis política, económica y social de su país, y será además escenario de uno de los centros de acopio de ayuda humanitaria solicitado por el Parlamento de la nación caribeña.

Los datos oficiales indican que desde 2017 han entrado a Brasil algo más de 150.000 venezolanos vía terrestre por Pacaraima, en el extremo norte de Roraima, aunque algo más de la mitad, cerca de 80.000, ya abandonaron el territorio nacional.

Juan Guaidó: 23 de febrero será el día que ingrese la ayuda humanitaria

JUAN GUAIDÓ, PRESIDENTE (E) DE VENEZUELA anunció que el sábado 23 de febrero será el día que tienen previsto ingrese la ayuda humanitaria al país.

“Anunciamos que el 23 de febrero será el día para que ingrese la ayuda humanitaria en Venezuela, así que desde hoy acompañaremos a todos los sectores, transportistas, enfermeros, médicos, a organizarnos”, señaló Guaidó.

El principal líder de oposición dijo además que “tendremos que ir en caravanas, en protestas, en movilización, y tendrán algunos días las Fuerzas Armadas para dos cosas: ponerse del lado de la Constitución y de la humanidad, y permitir el acceso”.

Nuevamente pidió a los efectivos castrenses que permitan pasar los medicamentos y alimentos que se encuentran en la frontera.

Ayer mientras estaban distraídos hicimos la primera entrega de la ayuda, pero no es suficiente. En esta primera fase pudimos entregar apenas 80 mil suplementos”.

Anunció que se han registrado 250 mil personas en la organización del voluntariado. Informó que el próximo sábado los registrados “van a recibir información de una asamblea, cabildo para iniciar el proceso de organización e ingreso de la ayuda”.

Guaidó confirmó la creación de otro punto de acopio en Roraima, Brasil “y viene un tercero y un cuarto”.

Afirmó que se mantendrán en la lucha para alcanzar el cambio político en el país. ”Los que apostaban que nos íbamos a cansar, les tenemos una noticia, aquí estamos, aquí vamos a seguir hasta lograr la libertad de Venezuela”.

”Apostaron que esto se iba a apagar, que esos se van a cansar, que vamos a distender la lucha, hoy el tiempo, el futuro, está del lado de la democracia, cada día que pasa, que nombramos un embajador, que un país nos reconoce, cada día es una victoria del pueblo de Venezuela”.

Desde cinco puntos de la ciudad capital caminaron los opositores en la tercera concentración convocada por Guaidó, luego de las marchas del 23 de enero y 2 de febrero.

”Hoy la guerra que libra Venezuela es la guerra contra el hambre, la miseria, es la lucha contra un sistema de salud deficiente, es la lucha para que el sueldo alcance, para que nuestra familia regrese a nuestro país, es para tener libertad de expresión”, dijo al tomar la palabra en la tarima.

Finalizó su discurso con la frase que ha repetido en sus intervenciones y que muchos ya han adoptado: ”Vamos bien, Venezuela”.

 

*Con información de UR

Bolsonaro:

EL PRESIDENTE ELECTO DE BRASIL, JAIR BOLSONARO, afirmó este sábado, 24 de noviembre, que el “venezolano no es mercancía para ser devuelto”.

El comentario lo hizo al ser interrogado por una declaración hecha por el futuro gobernador del estado brasileño de Roraima y compañero de partido, Antonio Denarium, quien adelantó en una entrevista que estudiaba la creación de un programa para la “devolución de venezolanos” y la frontera con Venezuela

“(Los venezolanos) no son mercancía ni objetos para ser devueltos, ¿no? Si hubiese un gobierno democrático, hace rato hubiésemos tomado otras medidas. Por ejemplo, excluir a Venezuela del Mercosur por la cláusula democrática o si quiera su entrada a Mercosur por las mismas cláusulas. Venezuela no puede ser tratada como un país democrático”, respondió Bolsonaro.

El mandatario electo dijo que no concordaba con las soluciones más radicales, pero sí considera la posibilidad de crear un “campo de refugiados” en su país.

UOL, que recogió las palabras de Bolsonaro, indica que la migración de venezolanos es ya la mayor crisis de refugiados que enfrenta Brasil.

Según el futuro jefe de Estado brasileño, los migrantes venezolanos son víctimas de una “dictadura”  y no pueden quedar a su “propia suerte”. A pesar de esto, sí defendió que haya un rígido control en la frontera.

Huyen del colapso económico en su país, y ante las hostilidades en algunas ciudades, centenares de venezolanos están buscando abrigo en comunidades indígenas del lado brasileño de la frontera.

Este movimiento ocurre mientras crecen las tensiones entre venezolanos y brasileños en varios centros urbanos, que incluso terminaron en enfrentamientos en Pacaraima, en el estado brasileño de Roraima, el pasado mes de agosto.

Líderes comunitarios dijeron a BBC News Brasil que entre los venezolanos que llegaron a las aldeas hay indígenas y no indígenas.

La mayoría de los poblados queda a los lados de la carretera BR-174, que comunica Boa Vista —capital de Roraima— con Venezuela.

Edinho Macuxi, coordinador del Consejo Indígena de Roraima (CIR), organización que representa a 237 comunidades indígenas del estado, afirma que los venezolanos están durmiendo en las casas de los residentes, con quien negocian los términos de la estancia.

Muchas veces, dice, los inmigrantes se comprometen a ayudar con los trabajos en el campo u otras actividades durante la permanencia, que suele durar varios meses.

Macuxi, sin embargo, también afirma que muchos residentes están descontentos con la llegada de venezolanos y con el impacto sobre los servicios públicos.

Temen, además, que los venezolanos nunca dejen su territorio.

“Cuando tienes una comunidad de 300 personas y de repente tienes que atender a 600, una situación que ya no era buena se vuelve todavía más complicada”, dice.

Protestas contra la inmigración

El pasado fin de semana, un pequeño grupo de indígenas protestó en la BR-174 en Pacaraima, pidiendo un control más rígido en la frontera.

En mayo, tres organizaciones indígenas de Roraima (Sociedad de Defensa de los Indígenas de Roraima, Alianza de Integración y Desarrollo de las Comunidades Indígenas de Roraima y la Asociación de Desarrollo de los Pueblos Indígenas Taurepangs del Estado de Roraima) se declararon a favor de la propuesta de la gobernadora del estado, Suely Campos, de cerrar temporalmente la frontera.

La posición, no obstante, no es unánime entre los indígenas del estado, especialmente entre los que tienen vínculos con los indígenas venezolanos.

Hay tierras indígenas en prácticamente la totalidad de los 2.200 km del lado brasileño de la frontera con Venezuela. La mayor de ellas, perteneciente al pueblo Yanomami, tiene casi la misma extensión que Portugal.

Y el desplazamiento de indígenas en regiones de la frontera es común desde que las divisiones entre los países sudamericanos cruzaron los territorios de esos pueblos.

De hecho, en varios puntos del continente, las fronteras separaron etnias o se interpusieron entre grupos que mantenían alianzas.

 

Continúa leyendo la nota de la BBC Mundo

Brasil informa que 278 venezolanos serán llevados a otras ciudades del país

 

Autoridades de Brasil informaron este 28 de agosto que un nuevo grupo de venezolanos serán trasladados esta semana desde el estado de Roraima -fronterizo con nuestro país- a seis ciudades brasileñas como parte del proceso de “interiorización” del Gobierno para atender a los inmigrantes que llegan para buscar una mejor calidad de vida

El grupo conformado por unas 278 personas será dividido en dos: uno de 189 que viajará este martes desde Boa Vista, capital de Roraima, a las ciudades de Manaos, Joao Pessoa y Sao Paulo, capitales de los estados de Amazonas, Paraiba y Sao Paulo, respectivamente, mientras que el segundo grupo -con 89 personas- lo hará el 30 de este mes.

Concretamente, según la información divulgada en la noche del 27 de agosto por el Gobierno y la oficina de la ONU en Brasil, este martes serán trasladadas 63 personas a Manaos, 71 a Joao Pessoa y 55 a Sao Paulo, y el jueves, otras 60 serán transferidas a la ciudad de Goioere en el estado de Paraná, 25 a Río de Janeiro y 4 al Distrito Federal de Brasilia.

Todos los afectados aceptaron voluntariamente participar en el proceso de “interiorización” del Gobierno brasileño para ayudar a los venezolanos que llegan a Brasil que huyen de la crisis económica y social de Venezuela.

La medida asegura a los solicitantes de refugio o residencia la regularización en el país, además de exámenes médicos y vacunación.

En los refugios a los que llegan, también tienen acceso a la salud, educación para los niños, enseñanza de la lengua portuguesa y formación profesional.

En los últimos años, el Gobierno ha trasladado a 800 venezolanos a otras ciudades del país y, -después de los incidentes violentos del 19 de agosto contra un campamento de inmigrantes de la ciudad de Pacaraima, principal puerta de entrada de miles de venezolanos-, anunció la “interiorización” de otros 1.000 y que cuenta con el apoyo de organismos como Acnur, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Brasil se opone al cierre de la frontera con Venezuela

 

La Abogacía General de la Unión (AGU), que representa al Estado brasileño, se pronunció en contra del cierre de la frontera con Venezuela, pedido por el estado de Roraima tras incidentes ocurridos en esa región con inmigrantes venezolanos.

En un documento remitido a la Corte Suprema, a la que el Gobierno regional de Roraima solicitó el cierre “temporal” de la frontera, la AGU argumentó que una medida de esa naturaleza es “manifiestamente contraria al orden jurídico nacional e internacional”.

El pedido de las autoridades de Roraima, que habían intentado sin éxito una acción similar hace tres meses, fue presentado después de que, este sábado, un campamento de inmigrantes venezolanos fue incendiado por ciudadanos brasileños.

El ataque ocurrió después de que un comerciante de Pacaraima, un pequeño municipio fronterizo, fue agredido por venezolanos, y generó tensiones en esa ciudad que se ha convertido en la puerta de entrada a Brasil para unos 50.000 ciudadanos del vecino país, que huyen de la crisis política, social y económica que atraviesa Venezuela.

La posición expresada por la AGU refuerza la tesis del Gobierno del presidente Michel Temer, que este lunes ya se había manifestado en contra de una eventual interrupción del tránsito en la frontera.