Inicio Blog Página 137

La Conversa de ARI | Terremotos en Venezuela podrían llevar a EE. UU. a replantear su plan de tres fases

Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA) señaló que el país entró en un “nuevo periodo político”, el cual está condicionado por la inversión que necesita Venezuela para su recuperación y, por otro lado, la incapacidad que demostró la administración de Delcy Rodríguez para gestionar la crisis tras el desastre natural

La presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Carolina Jiménez Sandoval, señaló que los terremotos registrados el pasado 24 de junio podrían llevar a Estados Unidos a replantear su plan de tres fases —estabilización, recuperación económica y transición—. Según la activista, las condiciones surgidas tras la emergencia natural obligarían a evaluar nuevos escenarios y prioridades. 

Sandoval explicó este martes 7 de julio en el programa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por Runrunes, TalCual y El Pitazo, que Venezuela entró en un “nuevo periodo político”, el cual está condicionado por la inversión económica que necesita el país para su recuperación y la incapacidad que demostró el gobierno de Delcy Rodríguez para gestionar la crisis tras el desastre natural. 

“Las dos primeras fases difícilmente se puedan cumplir (…) estamos en un nuevo periodo político. También creo que ellos (EE. UU.) van a empezar a sentir cómo la ilegitimidad del gobierno interino comienza a golpear su propia legitimidad”, dijo. 

La presidenta de WOLA comentó que, en los últimos meses, la administración de Donald Trump ha sido cuestionada por la como ha gestionado su política exterior hacia Venezuela, marcada por el respaldo público expresado hacia Delcy Rodríguez. A su juicio, el manejo de la relación bilateral en medio de la emergencia provocada por los sismos podría profundizar la desconfianza de los venezolanos hacia Estados Unidos.

“Al presidente Trump le encanta decir que a él lo quieren mucho en Venezuela, probablemente había algo de cierto en enero o febrero, cuando había una especie de agradecimiento colectivo, porque muchas personas sentían que la captura de Nicolás Maduro abría ciertas puertas para una transición. Pero a medida que pasaron los meses, que no hubo un cambio político que llevara a verdaderas aperturas democráticas, ese sentimiento hacia el gobierno de Washington fue cambiando”. 

Por otra parte, señaló que congresistas estadounidenses también han manifestado críticas sobre la postura del gobierno de Trump frente a Venezuela, y han presionado para que modifique su política. En este contexto, la situación generada por los terremotos podría convertirse en un punto de debate para quienes cuestionan las decisiones de Donald Trump. 

“Hay congresistas muy molestos con Donald Trump por su política hacia Venezuela. Han empezado a poner mucha presión para que cambie su actitud hacia Delcy Rodríguez (…) y que esto (la incapacidad en el manejo de la crisis) les da una plataforma adicional para quejarse y para incidir en contra de que Trump siga apoyando el rodrigato”. 

Sin gobernabilidad, la reconstrucción de Venezuela enfrenta obstáculos 

Sandoval insistió en la imagen que mostró el gobierno de Delcy Rodríguez frente al desastre natural: obstaculizando la ayuda humanitaria, militarizando la zona de desastre y la falta de asistencia de funcionarios hacia los lugares afectados para las operaciones de búsqueda y rescate de las víctimas. 

Ante la falta de capacidad para gestionar la crisis, la presidenta de WOLA considera que la reconstrucción de Venezuela requiere, en primer lugar, condiciones de gobernabilidad que permitan a las autoridades contar con el respaldo de la ciudadanía. Esto implica que las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar legitimidad y confianza en sus instituciones, situación que no ocurre en el país.  

“El país necesitaba muchísimo para llegar a la recuperación económica, imagínese la recuperación postsismo (…) la inversión que el país estaba recibiendo era a corto plazo. EE. UU. no había podido lograr realmente grandes inversiones a largo plazo, justamente por la falta de seguridad jurídica, la falta de credibilidad en las autoridades. Es muy difícil para las grandes compañías petroleras, mineras que quieran realizar inversiones multimillonarias con riesgos”, explicó. 

Un Estado ausente

La presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos calificó al Estado en el contexto de la emergencia natural como el “gran ausente”, que abandonó a los afectados por los terremotos, que esperaban ayuda inmediata para rescatar a las personas que habían quedado atrapadas entre los escombros. 

“No hay una víctima, un sobreviviente que diga que se sintió protegido o acompañado. Es todo lo contrario. La mayoría de las personas con las que hablé, escuché lo mismo: un terrible sentimiento de abandono y desprotección. Entonces hablamos de una primera gran falla  en el rescate y, por lo tanto, en el rol del Estado en defender la vida”, recalcó. 

Una nueva fase postsismo

Sandoval explicó que Venezuela ha entrado en una nueva etapa posterior a los sismos, en la que la sociedad civil deberá mantener monitoreo sobre la atención que reciben los damnificados ubicados en albergues temporales habilitados por el Estado para las personas que perdieron sus viviendas.

En este contexto, señaló que es fundamental evaluar cómo se están gestionando estos espacios y cuáles son las condiciones de quienes permanecen allí, especialmente en aspectos como el acceso a la educación para los niños, la atención sanitaria, alimentaria y, a largo plazo, la garantía de una vivienda digna para las familias afectadas.

Los gremios retoman agenda de protestas en Caracas

0

Una movilización de trabajadores, dirigentes sindicales, jubilados, pensionados y miembros de la sociedad civil se desarrolló este miércoles 8 de julio desde horas de la mañana en Caracas, en la primera protesta convocada por sectores laborales luego de los sismos registrados el pasado 24 de junio.

Los manifestantes se concentraron en Plaza Venezuela, donde expresaron su rechazo a la situación política y social del país, y anunciaron su intención de llegar a la Embajada de Estados Unidos.

Entre las consignas que corearon durante la jornada figuró la exigencia de una “junta de gobierno”, planteamiento impulsado por los participantes como parte de sus demandas de cambio político e institucional.

Los manifestantes también incorporaron reclamos relacionados con la respuesta del Estado a la emergencia ocasionada por los movimientos telúricos, especialmente en La Guaira.

Estela Romero, integrante de la Coalición Sindical Vargas, denunció la falta de atención a las comunidades afectadas y aseguró que los habitantes de la entidad atraviesan una situación de “conmoción social”. Durante su intervención, relató que perdió a su nieta de nueve años en la tragedia y que, junto a su hijo, tuvo que participar en las labores de búsqueda.

“Nosotros estamos viviendo un estado de conmoción social en Vargas y en todo el país”, afirmó Romero durante la protesta.

Durante la jornada, los participantes corearon consignas a favor de una “junta de gobierno” y pidieron cambios políticos e institucionales. También dirigieron mensajes al presidente estadounidense, Donald Trump, en los que cuestionaban la información que recibe sobre Venezuela y señalaban que, a su juicio, existen reportes que no reflejan la realidad del país.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Comunidades periféricas de La Guaira quedan sin sustento por incomunicación y desabastecimiento

0

Los terremotos del pasado 24 de junio tendieron un cerco invisible que hoy mantiene en vilo a varias de las comunidades de La Guaira. Sectores alejados de las zonas de desastre sufren un aislamiento forzado por la parálisis de las zonas céntricas de las cuales dependen para comunicarse y subsistir.

En estas comunidades el desastre se traduce en desabastecimiento, falta de servicios y una incomunicación que agrava sus precariedades. En el sector Mamo, una zona vecina a Catia La Mar —una de las más afectadas por los sismos— sus residentes experimentaron la angustia de quedar completamente desconectados. Julián Álvarez, habitante de la localidad, relata que las líneas telefónicas desaparecieron por casi dos semanas. Al silencio tecnológico se sumó la inmovilidad.

En entrevista con Runrun.es, Álvarez explica que el transporte quedó complemente paralizado y el acceso a las zonas comerciales se tornó tan complejo que “la manera de acceder tiene que ser incluso caminando, no se encuentra transporte de forma normal”.

Los habitantes de Mamo también intentan conseguir agua a través de camiones cisterna costosos o resignarse a recibir un suministro intermitente y turbio por las tuberías. En el interior del sector, los pequeños abastos quedaron vacíos después de las colas de los primeros días, y sus dueños aún batallan para reponer la mercancía.

Caraballeda: auxilio comunitario ante la ausencia oficial

Más hacia el este, en la Calle Real de Caraballeda, aunque en la cuadra de Daniela Figuera las viviendas solo sufrieron grietas y pérdida de algunos muros, la falta de electricidad y señal telefónica los mantuvo a ciegas los primeros dos días. Ante la ausencia inicial de las autoridades gubernamentales, la solidaridad civil y comercial activó los primeros auxilios en la zona.

Los propios vecinos que bajaron al sector asumieron la distribución de agua, mientras que los comerciantes informales andinos que venden los fines de semana repartieron verduras a la población y a los niños. A este esfuerzo se sumaron los repartidores de la empresa de delivery Yummy, que se movilizaron intensamente por la Calle Real para entregar enlatados, agua y comida seca.

“Lo único que yo vi fueron a los policías de Goncalves y esa gente que se andaba moviendo por esa zona y viendo quién necesitaba ayuda y quién no. De resto más nada”, relata Figuera.

Figuera recuerda cómo las ráfagas arrastraban la crisis sanitaria y humana de los edificios colapsados a solo dos cuadras: “En la noche se escuchaban los lamentos de la gente que estaba atrapada todavía en los edificios… y cada vez que ha pegado una brisa después del tercer día más o menos, el olor era horrible”.

La residente de Caraballeda añade que los cuerpos policiales locales concentraron sus esfuerzos en el dispensario cercano, adonde constantemente escuchó llegar ambulancias con las personas rescatadas de los escombros en las estructuras caídas.

Las zonas más retiradas necesitan ayuda

La situación en esta franja costera obligó a coordinar esfuerzos civiles de emergencia para romper el bloqueo. Yaraní Acosta logró movilizar un cargamento con insumos de higiene, pañales y tratamientos médicos para tres meses destinados a pacientes crónicos. Asegura que ya realiza enlaces con Caruao y Todasana, pueblos que se encuentran en idéntica situación debido a la falta de combustible, “sin afectación estructural, pero sin capacidad de abastecerse por sus propios medios porque se nutren de La Guaira”.

La ayuda recibida en Osma supuso un alivio temporal para el ambulatorio local y las familias, pero la incertidumbre respecto al futuro inmediato permanece. Carolina Molina, residente del pueblo y tía de Acosta, resumió en días pasados el sentir de una comunidad que agradeció la ayuda pero manifiesta seguir necesitándola por la incomunicación con el resto del estado:

“Necesitamos ayuda ya que nos encontramos incomunicados. no fuimos afectados en su totalidad, pero no tenemos acceso a la vía de La Guaira, donde podemos comprar medicinas, alimentos, pañales”.

La supervivencia de estos pueblos costeros depende ahora de que las rutas de asistencia humanitaria sigan llegando a los rincones más distantes del mapa guaireño.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Clippve alerta sobre presunto riesgo estructural en El Rodeo I

0

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) emitió una nueva alerta el 7 de julio sobre la situación en el centro de reclusión El Rodeo I, en el estado Miranda. Denuncian que los presos permanecen en esa infraestructura presuntamente afectada por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, la organización afirma que ha recibido reportes de los propios reclusos sobre la existencia de columnas fracturadas y daños en las camas de cemento donde duermen, lo que, a su juicio, representa un riesgo para la integridad de los presos.

El comité asegura que recientemente un ingeniero inspeccionó las instalaciones acompañado de dos funcionarios policiales. Aunque después se informó que el recinto era “habitable“, según Clippve los presos políticos afirman que el profesional les confesó que fue coaccionado para emitir ese diagnóstico, y lo hizo por temor a represalias.

Asimismo, denuncia que, pese al supuesto deterioro de la infraestructura, las autoridades habrían decidido mantener a los internos dentro de sus celdas. De acuerdo con la organización, el viceministro de Servicios Penitenciarios notificó a los reclusos que continuarían recluidos a pesar del presunto riesgo de colapso.

Persisten restricciones para ingreso de alimentos y agua

Además de las condiciones estructurales, el comité reitera que persisten restricciones para el ingreso de alimentos y agua potable por parte de los familiares, situación que —enfatizan— ha provocado desnutrición entre los detenidos y ha agravado la salud de quienes padecen enfermedades sin recibir atención médica oportuna.

El comité sostiene que estas situaciones vulneran las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, conocidas como Reglas de Mandela, y añade que el Estado, en su condición de garante de las personas privadas de libertad, tiene la obligación de proteger su vida e integridad.

Ante este escenario, Clippve exige una evaluación estructural independiente del penal, el ingreso inmediato de alimentos y agua potable suministrados por los familiares y atención médica urgente para los reclusos enfermos.

Recuerdan que se han mantenido en vigilia y en jornadas de oración pidiendo por la liberación de los presos políticos y visibilizando las condiciones que enfrentan los privados de libertad.

Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han respondido públicamente a estas nuevas denuncias.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Terremotos del 24 de junio urgen a priorizar la salud mental

0

Como parte de los encuentros digitales organizados por el sitio web Analitica.com, el martes 7 de julio se realizó el foro titulado “Resiliencia y salud mental: herramientas para seguir adelante”. El encuentro, moderado por el abogado y analista Emilio Figueredo, sirvió como un espacio distinto al de la agenda política habitual para abordar el equilibrio psicológico de los venezolanos luego de los terremotos del pasado 24 de junio.

La jornada contó con la participación de los ponentes y expertos Emma Mejía, Pedro Delgado y Carlos Rasquín, quienes desglosaron y explicaron el impacto psicológico de los sismos y las herramientas indispensables para afrontar la incertidumbre y el malestar.

Heridas invisibles

Los especialistas coincidieron en que los terremotos no impactaron a una sociedad que se desenvolvía en condiciones óptimas, sino a una población que ya arrastraba heridas acumuladas por años de dificultades socioeconómicas, migraciones forzadas y problemas institucionales. Esta acumulación de adversidades incrementó de manera exponencial la vulnerabilidad del venezolano ante eventos traumáticos agudos, lo cual puede transformar el miedo en patologías delicadas si no se trata a tiempo.

“Venezuela ya llegaba a esta tragedia con profundas heridas acumuladas de años de crisis institucional, incertidumbre política, dificultades económicas, migración y separación familiar. El terremoto no creó este trauma, pero sí lo profundizó, lo hizo visible, colectivo y más doloroso”, declaró Emilio Figueredo.

Los expertos señalan que el pánico frente a las réplicas suele dar paso a cuadros de ansiedad prolongada y trastornos del sueño, lo que puede afectar de manera directa el desenvolvimiento de la población en sus rutinas diarias. La necesidad de validar el sufrimiento y ofrecer espacios de escucha activa fue uno de los temas principales del foro.

En el intercambio se enfatizó que el impacto emocional de una pérdida material no debe ser minimizado ni considerado secundario y se alertó del riesgo de que el trauma se vuelva permanente en los sectores más vulnerables, donde el acceso a servicios de salud mental es limitado o inexistente.

“La recuperación de un país no consiste únicamente en levantar edificios, restablecer servicios o reactivar la economía. También exige atender las heridas emocionales de quienes sobrevivieron, acompañar los procesos de duelo y fortalecer la capacidad de las personas y las comunidades para seguir adelante”, manifestó Figueredo.

El síndrome del superviviente

Uno de los fenómenos clínicos debatidos durante el encuentro fue el impacto del duelo colectivo y la culpa del sobreviviente. El experto Pedro Delgado explicó cómo las personas que salieron ilesas de los terremotos o cuyas pérdidas fueron menores experimentan un sufrimiento silencioso y paralizante que les impide avanzar en sus propios procesos de adaptación.

Esta situación podría aislar a los ciudadanos en un ciclo sin fin de autorreproches que les drenaría las fuerzas necesarias para el apoyo comunitario. Por esto mismo, la intervención terapéutica temprana es vital para desmontar estas estructuras de pensamiento y permitir que los afectados internalicen la experiencia de lo sucedido, siempre a través de la promoción de la esperanza y la calma.

“Promover la esperanza, mantener una perspectiva positiva, pero realista sobre el futuro, creyendo que las cosas se pueden mejorar si se trabajan adecuadamente”, aconsejó DELGADO.

Resiliencia comunitaria

Por su parte, la psicóloga Emma Mejía centró la atención en la urgencia de entender que el trauma derivado de una tragedia es altamente complejo, ya que se encuentra rodeado de circunstancias que agravan el dolor, el sufrimiento y el luto en los afectados. La especialista señaló que la resiliencia depende directamente de la interacción humana y, de acuerdo con ella, mientras más sólida sea la relación entre la comunidad, mayores serán las probabilidades de que los individuos superen las adversidades.

Esta red de apoyo social podría resultar clave para validar el dolor sin juzgar, lo que garantiza que las personas no carguen con sentimientos de vergüenza o culpas infundadas durante sus respectivos procesos de duelo.

“La resiliencia de por sí es un concepto que implica, justamente, la interacción entre las personas y la formación de vínculos de apego, no necesariamente todos de la misma naturaleza o de la misma cercanía, pero sí tener el apoyo social suficiente, el poder reivindicar los valores de la persona, el poder garantizar a la persona que no es culpable cuando está en su proceso de duelo, que no tiene por qué sentirse avergonzado o culpable”, argumentó MEJÍA.

La psicóloga agregó que el entorno social se debe complementar con acompañamiento clínico y recomendó la búsqueda de ayuda profesional para alejar los pensamientos de autodesprecio, exagerados y oscuros que suelen aparecer después de un impacto psicológico.

La reconstrucción

El cierre del foro estuvo marcado por un análisis de las perspectivas del futuro, y el experto Carlos Rasquín hizo un llamado al Estado para que el país se organice, se reestructure y sea más eficiente en hacer lo que deben hacer, que es trabajar en el bienestar de su población.

En sus palabras de cierre, Rasquín afirmó que “Si bien es verdad que nuestra tragedia para nosotros es gigantesca, si la comparamos con lo que fue la Alemania de 1945 y Japón de 1945, tanto en número de muertes como en destrucción de todo, sin embargo, esas sociedades salieron adelante”. 

El especialista concluyó su intervención asegurando que no cree de ninguna manera que este sea un reto imposible para el pueblo, pues lo que se requiere es mucha unidad de los venezolanos, mucho ánimo y disposición de construir un mejor país, y que esta es la oportunidad que permite reconstruir sobre bases mucho más firmes. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La gravedad de la crisis en Venezuela no anula la Constitución

0

El gobierno de facto del rodrigato, respaldado desde el pasado 3 de enero de 2026 por una potencia extranjera, pretende utilizar el impacto devastador del terremoto del 24 de junio para mantenerse en el poder.

Manipula la situación de emergencia nacional ante la tragedia que estremece a todo el país, con el fin de continuar su repudiada gestión, que violenta el orden constitucional.

La magnitud de la tragedia, en cifras

Las cifras del impacto brutal de la naturaleza crecen día a día y no dejan dudas sobre la crisis humanitaria. La cifra oficial del doble terremoto asciende a 3535 fallecidos. El número de ciudadanos que perdieron la totalidad de sus viviendas escaló a 17 854 personas. Otras 6462 han sido rescatadas con vida. Agencias internacionales calculan que hay más de 50 000 desaparecidos y estiman que la tragedia afecta a unos 7 millones de personas en todo el país.

Voces que exigen un cambio constitucional

Estas cifras aterradoras se agravan por la negligencia de un Estado incapaz de afrontar el apocalipsis que sufre la población. Al mismo tiempo, distintas asociaciones de expertos y academias exigen el restablecimiento del orden constitucional. Proponen declarar la vacante absoluta, designar un gobierno interino y convocar después a elecciones.

Entre las voces de defensores de la nación oprimida destacan las recientes propuestas del Comité «Cúmplela» en defensa de la Constitución. El comité resalta que la vida de la nación atraviesa momentos extremadamente críticos y que es necesario encontrar una vía para su reconstrucción.

Un patrón de incumplimiento constitucional

Los gobiernos ilegítimos de Nicolás Maduro y de Delcy Rodríguez incumplen de manera permanente la Constitución. La muestra más evidente es el desconocimiento de la decisión de la mayoría del pueblo venezolano, que votó a favor de un cambio de gobierno y de una transición hacia la democracia, tal como ocurrió el 28 de julio de 2024. Esa decisión fue desconocida de nuevo con el acto usurpador de Nicolás Maduro del 10 de enero de 2025.

Frente a esta alevosía contra el orden constitucional, el Comité «Cúmplela» en defensa de la Constitución se dirige a todas las organizaciones sociales, políticas y religiosas, así como al pueblo venezolano en general. Propone un gran acuerdo nacional que permita restablecer el orden constitucional, en especial el artículo 5, que consagra el respeto a la soberanía popular, y el artículo 333, que faculta a los ciudadanos para restablecer su efectiva vigencia.

Una catástrofe agravada por la negligencia

El cataclismo producido por el terremoto del pasado 24 de junio confluyó con la pérdida de miles de vidas humanas, con daños estructurales y con la corrupción y el abandono técnico acumulados durante muchos años. A ello se suma la total carencia de dirección y la absoluta incapacidad de quienes ocupan ilegítimamente el poder para desplegar acciones inmediatas.

Todo esto ocasionó la peor catástrofe humana, moral, social y económica que ha vivido nuestra república, y profundizó el sufrimiento de un pueblo ya golpeado desde hace años por el deterioro de sus condiciones de vida. Entre otros factores, ese deterioro se explica por el congelamiento de los salarios y de los convenios colectivos, que las autoridades mantienen desde hace más de cuatro años.

La urgencia de un gobierno legítimo

Esta coyuntura pone de relieve la necesidad urgente de desconocer al actual régimen de facto, algo que ya se evidencia en las claras manifestaciones de desobediencia civil de ciudadanos en los últimos días. También urge conformar un gobierno legítimo que asuma la conducción del país.

Esto solo se logrará con nuevas elecciones presidenciales y legislativas, convocadas por un nuevo poder electoral independiente, confiable, éticamente irreprochable y técnicamente capacitado, que ratifique la decisión soberana de nuestro pueblo expresada el 28 de julio de 2024.

La solidaridad ciudadana frente al abandono oficial

La tragedia también puso al descubierto, una vez más, la capacidad solidaria, creativa y organizativa de nuestra heroica ciudadanía. En este trágico momento de nuestra historia, la sociedad civil asumió de inmediato su autodefensa y expresó, con un ímpetu sin precedentes, su voluntad de salvar vidas, aun sin herramientas ni recursos.

Debemos resaltar, además, que el apoyo solidario de toda la nación y las ayudas internacionales llegaron antes que el apoyo de las Fuerzas Armadas Nacionales y que la acción oficial. Esta última brilló primero por su ausencia y luego por la obstaculización de la movilización de los equipos de salvamento y por el bloqueo de la ayuda humanitaria organizada por la sociedad civil venezolana y la comunidad internacional.

El duelo de una nación

Hoy se percibe un silencio sobrecogedor y un dolor profundo en las calles de Venezuela. El luto por la tragedia es global: lo comparten la diáspora y todos aquellos que aman el gentilicio venezolano. Como lo expresó un rescatista chileno: «Yo no soy un héroe; los héroes son los miles de venezolanos que nos apoyaron en nuestra labor de salvar vidas».

@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Fabricantes de destinos rotos. Václav Havel (I)

0

“La esperanza no consiste en creer que todo saldrá bien, sino en saber que algo tiene sentido, independientemente de cómo termine”. —Václav Havel

Conocí a Václav Havel. Al menos en mi imaginario idealista. No de forma auténtica como los notarios certifican los encuentros ni los historiadores levantan acta de los hechos. No estreché su mano, no compartí una mesa con él, pero sí escuché el sonido de su voz atravesando una habitación, un teatro, una cárcel. Hay hombres cuya conversación comienza precisamente cuando el tiempo ya no puede interrumpirla. Havel pertenece a esa extraña estirpe. Lo encontré muchas veces, aunque no coincidimos en el calendario, compartir y admirar sus ideas, me hicieron conversar con él como un hijo que habla con su padre.

Hoy, en medio de la tragedia que nos embarga, quiero hablar de resiliencia, de carácter, de compostura. Qué mejor representación de esas virtudes que relatar el pensamiento de un ser humano excepcional que trasciende a los tiempos.

Un gigante checo llamado Václav Havel, que entendió lo que alguna vez Françoise Huguenin Maistre alertó a la humanidad después de la Revolución francesa: “Una revolución no puede estar por encima del sentido racional y humano del individuo”. La restauración de la condición universal, la defensa de los derechos del hombre, no puede ser sanguinaria sino virtuosa. Y esa virtud es la justicia, la verdad, la cultura, la lengua, la historia, que impide la ingratitud y la violencia, rescatando el sentido universal y genuino del ser pensante. Lo otro es un sinsentido a la vida.

La primera vez fue en una prisión. Una definición de dignidad

No era una cárcel cualquiera. Tenía el olor de las dictaduras: humedad, hierro oxidado y silencio administrado. Los muros parecían construidos no para impedir que alguien escapara, sino para convencerlo de que la libertad había dejado de existir. Allí estaba él, inclinado sobre una mesa diminuta, escribiendo con una calma desconcertante. No levantó la vista cuando entré. Havel es reconocido como un hombre tímido, callado, discreto.

—Llegas tarde —dijo. Miré alrededor buscando quién hablaba.

—¿Me conocía? Sonrió.

—Todavía no… —. Comprendí entonces que las cárceles tienen una manera distinta de medir el tiempo. Hablan aun estando vacías.

Antes de convertirse en el presidente que condujo a un país hacia la democracia sin disparar un solo tiro, Havel había sido declarado enemigo de su propio Estado. Su delito consistía en escribir obras de teatro donde el absurdo era tan parecido a la realidad que el régimen decidió prohibir ambas cosas. Los totalitarismos sienten más miedo de un dramaturgo que de un general, escribió. Los generales ocupan ciudades. Los escritores ocupan conciencias. Y las conciencias son mucho más difíciles de desalojar.

—¿Por qué escribe? —pregunté. No respondió enseguida. Siguió escribiendo una línea más. Luego levantó la vista.

—Porque algún día alguien tendrá que saber que la mentira nunca consiguió convertirse en verdad únicamente porque todos decidieron repetirla.

Aquella frase no era una consigna política. Era una definición de dignidad. Y, por eso, también escribo…

La culta Praga. La hegemonía como método

Havel nació en una familia culta de Praga. Su infancia transcurrió entre libros, conversaciones y teatros. Después llegaron los hombres convencidos de poseer la verdad absoluta.

Como ocurre siempre, comenzaron prohibiendo libros antes de prohibir personas. El nuevo régimen comunista decidió que el apellido Havel representaba una clase social incompatible con el futuro.

De un día para otro, aquel muchacho descubrió que podía ser castigado no por lo que había hecho, sino por quienes habían sido sus padres. Las dictaduras sienten una fascinación enfermiza por la culpa hereditaria. Necesitan convencer a las nuevas generaciones que la justicia consiste en castigar retrospectivamente la historia. El resentimiento lamentablemente, también es libre.

Ya lo advertía Isaiah Berlín en su Leño torcido de la humanidad [Le Bois Tordu de l’humanité]: el peligro de las ideologías que se abanderan en “principios universales”’, es que le dan una aplicabilidad absolutista y totalitaria ofreciendo perfeccionar la humanidad. Lo peligroso de esa empresa es que la humanidad es imperfecta, y no existe pensamiento que enderece esa madera torcida [Kant dixit].

Havel entendió perfectamente que el primer imperfecto era el hombre, era él mismo, por lo que es menester comprender que la tradición, la pluralidad, la justicia, la verdad y el progreso son el camino más corto a la felicidad [que tampoco es completamente recta].

Mientras caminaba por una Praga cubierta de nieve imaginé al joven Havel comprendiendo que el Estado podía cerrar universidades, pero no impedir que un hombre siguiera pensando. Hay derrotas que producen reconcomios. Otras producen carácter. Él eligió lo segundo. Entré en un teatro vacío. Sobre el escenario no había actores. Solo sillas.

—Aquí comenzó todo —le escuché decir, desde los telones…

Los grandes revolucionarios casi nunca descubren la revolución en una plaza. La descubren en una biblioteca, en un taller, en un laboratorio o en un escenario.  Si no que lo diga Cabrujas, Chocrón, César Rengifo, Chalbaud o Elisa Lesner […]. Havel entendió muy pronto que el poder totalitario no solo controla la policía. También controla el significado de las palabras.

No llama censura a la censura, la llama protección. No llama propaganda a la propaganda, la llama educación. No llama miedo al miedo, lo llama paz. No llama tortura a la tortura, la llama Constitución, y en eso la convierten: en letra a su medida o muerte.

—En mi país ha ocurrido una tragedia, un terremoto, después de muchos años de sufrimiento y anomia. ¿Qué podemos hacer?

—Escribe, me comentó. —Pero no lo hagas para satisfacer tu desasosiego, sino para acompañar, que es entendimiento. No escribas para sembrar más odio e intemperancia. Escribe para rescatar la tradición, la cultura, la pluralidad, que es conocimiento y sabiduría, la mejor garantía del reencuentro y de la paz sostenible.

Entonces comprendí por qué escribía teatro. Porque el teatro posee una virtud extraordinaria: obliga al público a reconocer su propia máscara. Muchos creen que las dictaduras se sostienen gracias a las armas. Es un error. Las armas sirven para conquistar. No para permanecer. Los regímenes sobreviven porque millones de personas aceptan repetir diariamente pequeñas mentiras. Es lo que llama Gramsci la “hegemonía cultural”. El tema es que los dictadores lo asumen como método, como medio, como justificación, no como fin. Como misión.

Y escribo, no para que me lean, sino para que me escuchen… porque las palabras que mejor llegan al listón son aquellas que traen la melodía de la esperanza, no el desentono de la revolución. Es prosa hecha música en silencio, que despeja nebulosos corredores, dan socorro a los estrangulados y limpian los espacios de las impurezas que va nauseante entre vientres de tabernas oxidadas o de tierra arrasada, donde la luz entrará aun por una ventana, sin pedir permiso para hacer historia.

La luz que vence el miedo

Havel lo comprendió mejor que nadie. Años después escribiría una metáfora que le dio la vuelta al mundo. La del tendero que coloca un cartel político en su escaparate donde dice “Proletarios de todos los países, uníos”. Quizás no crea una sola palabra de ese cartel, pero lo exhibe simplemente para evitar problemas, siendo que cada vez que lo hace, fortalece un sistema basado precisamente en ese ritual colectivo de simulación. Y lo cuelga como quien se pone una soga al cuello.

Volviendo con Maistre en su obra Estudios sobre la soberanía, mucho cuidado con la simulación abstracta de los principios de “Liberté, Égalité et Fraternité”, postulados sin tolerancia [Tocqueville], porque cabalgan sobre “el ideal”’ de la guerra de todos contra todos, que mata a la razón.

La noche cayó sobre Praga. Le pregunté si odiaba a quienes le habían robado la juventud. Guardó silencio. Mucho tiempo después dijo algo que todavía hoy continúa persiguiéndome.

—El odio termina pareciéndose demasiado al enemigo. Ninguna revolución merece sobrevivir si necesita fabricar nuevos verdugos, nuevos reflujos, nuevos enemigos. Como tampoco merece ninguna alternativa llegar a poder mantener vivas las diferencias. No es fácil, pero intentarlo es el poder de los sin poder, que no saben de privilegios sino de gratitud.

Aquella frase explica mejor la vida de Havel que cualquier tratado de ciencia política. Porque su verdadera batalla nunca fue contra el comunismo. Fue contra la tentación de parecerse al comunismo o a una falsa revolución. Los años siguientes trajeron interrogatorios, censura, persecución y, finalmente, la cárcel.

Las autoridades podían prohibir sus obras. No podían impedir que siguiera escribiendo. Podían encerrarlo. No podían gobernar su conciencia. Mientras recorremos el pasillo de la prisión me señaló una pequeña ventana. Entraba apenas un hilo de luz.

—¿Ves aquello?

Asentí.

—Ellos creen que es una ventana. Para mí es una puerta abierta. Mientras exista un lugar por donde entre la luz, todavía tienen trabajo porque esa luz es conocimiento, convicción, pensamiento, es acción, que es carácter.

Le pregunté si alguna vez tuvo miedo. Rio. Una risa cansada.

—Todos los días. Quien dice no tener miedo casi siempre miente. El valor no consiste en ignorar el miedo. Consiste en impedir que el miedo decida por uno. Aquella respuesta me recordó que solemos admirar a los héroes porque imaginamos que nacieron distintos. Es exactamente al revés. Los admiramos porque eran iguales a nosotros y, aun así, hicieron lo correcto en medio de su natural imperfección.

Las cartas a Olga. El poder de los sin poder

En las noches de cárcel [1979-1983] escribía cartas a Olga, su esposa. No eran cartas de un preso. Eran cartas de un hombre empeñado en seguir siendo libre. Descubrí entonces que la libertad tiene muy poco que ver con las puertas abiertas. Hay personas esclavas viviendo en democracias. Y hombres completamente libres dentro de una celda, porque la luz no entra por una ventana, sino por la conciencia, haciéndose un portón de brazos abiertos.

Cuando abandoné aquella prisión la nieve seguía cayendo sobre Praga. Miré hacia atrás. Él continuaba escribiendo. No sabía entonces que aquel hombre saldría algún día para convertirse en presidente de su país. Tampoco sabía que, llegado ese momento, tendría la rara grandeza de no convertir su sufrimiento en un programa de gobierno sino en un postulado de redención y paz.

Hay hombres que llegan al poder para ajustar cuentas. Otros llegan para cerrar heridas. Havel pertenecía a estos últimos. Y acaso por eso sigue siendo necesario recordarlo hoy, cuando el mundo parece haber olvidado que la democracia no consiste en derrotar enemigos, sino en impedir que el resentimiento ocupe el lugar de la justicia.

Y llegó la Revolución de terciopelo, su ensayo El poder de los sin poder, su llegada a la presidencia, su rechazo a la venganza y el sentido de la frase que da título a esta obra: Fabricantes de destinos rotos, donde no quiero librar mi propia angustia, sino construir puentes a destinos virtuosos, sobre la misma tierra y sobre el mismo mar que, en apariencia, nos quita la vida. No es la naturaleza, es la simulación de la madera que pretende enderezar al hombre, pero lo rompe.

En nuestra próxima entrega compartiremos las experiencias de Havel camino a la Presidencia de la República Checa, su tránsito de los recuerdos sangrientos y oscuros al gran desafío del reencuentro, la recuperación cultural, la verdad como misión y la paz como resultado.

Historia de destinos rotos que no se reparan del todo, pero que recuperan sentido y terminan bien, dándole pulmón a la lengua, a la cultura, a las buenas y nobles costumbres.

Continuará.

@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Abogado / Exembajador en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

JEP: La emergencia posterremotos no puede borrar que 551 presos políticos siguen detenidos

La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) recordó que, si bien es cierto que en estos momentos la prioridad absoluta es apoyar a las víctimas del doblete sísmico del pasado 24 de junio, no se puede permitir que la emergencia invisibilice otra realidad igual de crítica: aún quedan tras las rejas 551 presos políticos.

A través de su cuenta en X, JEP resaltó que mucho antes de los terremotos el proceso de excarcelaciones ya estaba “estancado”.

El sistema no solo nos dejó vulnerables ante el desastre natural, sino que mantiene a ciudadanos como rehenes cuando más necesitamos que el país esté completo para levantarse, aseguró la ONG.

Justicia, Encuentro y Perdón indicó que no se puede hablar de unidad nacional mientras se mantenga la exclusión, y que la verdadera reconstrucción no se trata solo de levantar muros o recuperar vías, sino de restablecer la justicia y la dignidad.

Según el último balance de la ONG, de los 551 detenidos por motivos políticos 67 son mujeres y 484 son hombres. 23 son extranjeros; 189, funcionarios de seguridad del Estado; 19 pertenecen a organizaciones políticas; 1 periodista está bajo arresto domiciliario, y 3 son sindicalistas.

Familiares reactivarán protestas

El lunes 6 de julio, la Alianza y Movimiento de Familiares de Presos Políticos Civiles y Militares de Venezuela anunció que retomarán las acciones de protesta y visibilización para exigir la liberación de sus seres queridos.

A través de un comunicado, la alianza explicó que había establecido un campamento en las adyacencias de la Embajada de los Estados Unidos para alzar la voz por quienes siguen tras las rejas.

Sin embargo, ante la emergencia provocada por los terremotos, decidieron de forma unánime hacer un paréntesis humanitario y transformaron el campamento en un punto de apoyo y centro de acopio.

A pesar de que la emergencia continúa, aclararon que “la realidad de los presos políticos también es crítica”.

“La vida sigue y el riesgo para ellos ha aumentado significativamente, ya que diversas instalaciones y recintos penitenciarios sufrieron daños estructurales debido al terremoto, poniendo en peligro inminente su integridad física y su salud”, expresaron.

Finalmente, la alianza exigió a las autoridades competentes y a la comunidad internacional la aplicación inmediata de una medida humanitaria para todos los presos políticos, tanto civiles como militares.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.