La ONG Laboratorio de Paz señaló que la reciente designación de Gustavo González López como nuevo ministro de Defensa implica riesgos para una transición democrática.
La ONG, a través del informe titulado “Expediente Gustavo González López Responsabilidad de mando, DDHH y aparato de inteligencia en Venezuela”, alertó que colocar al frente del aparato militar a una figura vinculada al sistema de represión documentado por organismos internacionales es “incompatible con una transición democrática basada en derechos humanos”.
La organización advirtió que la llegada de González López al Ministerio de Defensa proyecta sobre el ámbito militar una “trayectoria asociada a prácticas de represión” que no constituye una señal de cambio, sino de continuidad en el modelo de gestión del poder basado en el control y la coerción.
“En el contexto de un eventual proceso de transición, la permanencia o designación de personas vinculadas a violaciones de derechos humanos en posiciones clave del sector seguridad constituye un obstáculo estructural para la reforma institucional, la rendición de cuentas y la construcción de garantías de no repetición”, se lee en el informe.
A continuación los hallazgos más relevantes del informe:
Existencia de un patrón sistemático de represión
Los hechos documentados por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos evidencian la existencia de un patrón sistemático de violaciones de derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas de corta duración y violencia sexual.
Laboratorio de Paz señaló que en Venezuela no se trató de excesos aislados, sino de un sistema organizado de represión y dentro de ese sistema, Gustavo González López ocupó una posición relevante de dirección.
Sebin como instrumento de control
En el informe, la ONG destacó que el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) operó como un instrumento fundamental dentro de esta política, utilizando la inteligencia para identificar, vigilar y neutralizar a personas consideradas opositoras o críticas del poder.
“La inteligencia fue utilizada no para proteger al Estado, sino para controlar a la sociedad. Este modo de operación fue consolidado y sostenido por directores del organismo, entre ellos Gustavo González López“, indicó el informe.
Responsabilidad de mando
Según refiere el informe de Laboratorio de Paz, los elementos documentados permiten sostener que Gustavo González López, en su condición de director general del Sebin, ejercía control efectivo sobre el organismo, ordenaba operaciones y tenía conocimiento —o debía tenerlo— de las violaciones que se cometieron en la última década.
La Misión encontró motivos razonables para creer que tuvo conocimiento, participó y contribuyó en la comisión de graves violaciones de derechos humanos.
“No se trata de responsabilidad meramente indirecta: existen elementos que apuntan a control, conocimiento y participación. Organizaciones como Human Rights Watch lo han identificado como uno de los altos funcionarios a cargo de estructuras implicadas en abusos”, afirmó el estudio.
Inserción en una cadena de mando político
El estudio apuntó a que la actuación del Sebin se encontraba articulada con decisiones de alto nivel, lo que indica que las violaciones formaban parte de una política estatal orientada a la represión de la disidencia.
La represión no fue el resultado de excesos aislados de funcionarios, sino de una política que descendía a través de la cadena de mando.
Calificación jurídica de los hechos
Las conductas documentadas en distintos informes de organizaciones defensoras de derechos humanos constituyen graves violaciones de derechos humanos y, en determinados casos, pueden encuadrarse dentro de la categoría de crímenes de lesa humanidad, en tanto forman parte de un ataque sistemático contra la población civil.
Laboratorio de Paz reseña que los elementos analizados en este informe permiten sostener que existen motivos razonables para atribuir responsabilidad de mando a Gustavo González López, sin perjuicio de las determinaciones que correspondan a instancias judiciales competentes.
Reconocimiento internacional de la gravedad de los hechos
La designación de Gustavo González López como ministro de Defensa implica que una persona señalada por organismos internacionales en relación con graves violaciones de derechos humanos asume el control de la Fuerza Armada.
La imposición de sanciones por parte de múltiples jurisdicciones —incluyendo Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Suiza y Panamá— refleja una valoración coincidente sobre la gravedad de las acusaciones vinculadas a su actuación.
“No se trata de un señalamiento aislado, sino de una preocupación sostenida en distintos ámbitos internacionales”, señaló la ONG.
Implicaciones de su designación como Ministro de Defensa
La designación de Gustavo González López como ministro de Defensa proyecta sobre el ámbito militar una trayectoria asociada al aparato de inteligencia y represión del Estado, y plantea riesgos significativos en relación con la continuidad de prácticas incompatibles con estándares democráticos, concluye Laboratorio de Paz.
En palabras de Human Rights Watch en 2019: “El nombramiento de González López debería encender las alarmas internacionales debido a su deplorable récord de atrocidades en el pasado”. Esta advertencia, según el informe de Laboratorio de Paz, adquiere renovada vigencia en el contexto actual.
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El regreso de los trabajadores a la calle en diferentes ciudades del país el pasado jueves señala brotes verdes en la lucha por exigir el trabajo digno, y en retomar la protesta pública como derecho a la manifestación y a la libertad de expresión, consagrados en nuestra Constitución nacional y arbitrariamente desconocidos por el Estado.
Esta política fue la constante durante la gestión del presidiario de Brooklyn. Entonces, cualquier pronunciamiento público, marcha o publicación en las redes sociales se había convertido en un delito, con la consecutiva carga de persecución política desatada a lo largo del territorio nacional. Todo el peso del Estado se asestaba sobre la ciudadanía a través de tribunales inquisidores y de los colectivos, conocidos como las SS del siglo XXI, apoyados por el aparato policial del régimen.
Los nuevos aires que se respiran desde enero en el país, conjuntamente con la decisión de los trabajadores agrupados en diferentes centrales, corrientes sindicales y sindicatos de base, han devuelto el ánimo de la población para atreverse a plantarle cara a un gobierno ilegal e ilegítimo, con su decisión de lucha por una vida digna.
La protesta del 12 de marzo
Efectivamente, en los días transcurridos desde el 3 de enero, febrero y marzo, los reclamos se concentraban en la exigencia de libertad a los presos políticos, en las protestas de los familiares, ONG y del movimiento estudiantil, requiriendo la libertad inmediata de los centenares de privados de libertad, mediante acciones concentradas en los numerosos centros de reclusión de la capital y el interior del país.
En ese contexto, el 12 de marzo de 2026, miles de trabajadores, docentes, pensionados y sindicalistas en Venezuela marcharon en todo el país para exigir salarios dignos, la eliminación del instructivo ONAPRE y la libertad de sindicalistas detenidos, protestando contra el estancamiento del salario mínimo de 130 bolívares, vigente desde 2022. Se reportaron al menos 22 protestas en 19 estados, con un fuerte reclamo por la pulverización del ingreso ante la alta inflación y la entrega de un pliego de peticiones ante autoridades legislativas.
En años anteriores, llegar a los predios de la Asamblea Nacional constituía un acto de temeridad. Con tan solo acercarse para entregarles un petitorio, corrías el riesgo de sufrir brutales agresiones del aparato policial gubernamental o terminar en El Helicoide. Ese día, quizás influenciado por el protectorado vigilante, el Parlamento asumió una actitud «tolerante» al recibir a la delegación sindical.
Hay elementos a mejorar en el discurso sindical para presentar un mensaje unificado en torno al aumento salarial y al resto de beneficios laborales. Ahora confunde un tono retador de convocatoria a paros nacionales, cuando en realidad la estructura del movimiento sindical se ha fragmentado en extremo, víctima del intervencionismo estatal. Un Estado chavista cuya estrategia es cabalgar sobre reiterados fracasos para desmembrar las conquistas laborales, como lo ha hecho hasta hoy.
Es fundamental reconocer que el régimen autoritario no ha sido desalojado del poder; lamentablemente está presente y lo ejerce. Por tanto, el lado sindical y gremial requiere avanzar a un grado de madurez que facilite recuperar terreno organizativo y la credibilidad ante el resto de la población. Esta observa hoy cómo son los jóvenes, por su tradición irreverente, quienes han dado un paso al frente, y ahora puede identificar a los trabajadores atreviéndose, venciendo el miedo, a tomar la calle.
Entre tanto, ¿cuál es el discurso de la otra acera? Un mensaje que abunda en «culpar a la Constitución y las leyes laborales por proteger a los trabajadores», así como en resaltar «la gran cantidad de la nómina de la función pública, la excesiva carga de la población pensionada y jubilada», la retroactividad de las prestaciones sociales y la inamovilidad laboral por los bajos salarios.
Por su parte, el discurso empresarial sigue sin admitir que el salario del trabajador ha conocido la más brutal ofensiva registrada en cualquier país del continente. Eliminaron, entre 2008 y 2022, catorce ceros del signo monetario, implantaron medidas coercitivas contra la negociación colectiva en el sector público con el memorándum 2792 desde 2018, y desmantelaron el salario con el instructivo ONAPRE desde 2022.
Todas estas medidas derivaron en tragedias familiares al convertir las prestaciones sociales de toda una vida de 30 años de labor en una cifra irrisoria, incapaz de alcanzar para comprarse un helado, un vestido o la reparación de un artefacto eléctrico dañado por el mal servicio de CORPOELEC, entre otras calamidades.
A la hora del té, toda esta realidad debe estar sobre la mesa sin prejuicios, partiendo del objetivo de lograr una condición laboral digna. Esta no se decreta, pero se alcanza cuando hay un compromiso de alcanzarla en plazos establecidos mediante el compromiso de todos, debiéndose acordar soluciones a partir del diálogo social, incluyendo lo ocurrido en el pasado y la situación extrema del presente.
Hay tan solo un bemol del tamaño de una catedral, y es que el actual régimen, artífice de toda la ofensiva antilaboral, permanece en el poder. Un gobierno que insiste en sus políticas de aumentar la remuneración con bonos que prolongan la miseria actual del trabajador. Ante esta situación, solo se puede augurar la agudización de la conflictividad laboral en medio del auge de la libertad sindical.
En resumen, abordar la nueva realidad plantea al sindicalismo autónomo unidad organizativa, coherencia y originalidad en la propuesta. Ello significa disponerse a concertar en una zona de distensión, de encuentro de las centrales de trabajadores con las diferentes corrientes sindicales y sindicatos no confederados, en procura de un plan de acción común que permita superar la miseria extrema de la población activa y pensionada del país.
Cuando en el octavo acto Bryce Harper mandó la pelota a orbitar sobre el muro, igualando el marcador de la final del Clásico Mundial de Béisbol 2026,*Leandro sintió el frío de un déjà vu. El calendario retrocedió al 18 de marzo de 2023, fecha en la que el madero del estadounidense Trea Turner desmoronó el sueño criollo con ungrand slam. Era el mismo inning temido, el mismo verdugo del norte…pero las ansias eran aún mayores.
El ruido —fosforitos, vuvuzelas, gargantas abiertas— se apagó de golpe, como si alguien hubiera bajado el breaker de la emoción. En las áreas verdes de una urbanización al suroeste de Caracas, donde trece jóvenes se habían citado para ver juntos cada juego decisivo, el silencio tomó cuerpo. Atrás quedaba el éxtasis de los ponches a Aaron Judge, la pulcritud de la apertura de Eduardo Rodríguez, la carrera que empujó Maikel García en el tercer episodio y ese jonrón solitario de Wilyer Abreu que tuvo a Venezuela adelante 2-0 en la pizarra.
Pero el desconsuelo fue momentáneo. Porque el destino decidió esta vez firmar una tregua con los de Omar López. La justicia, tan esquiva en el país y que tantas veces ha jugado en contra, apareció con paciencia de turno largo cuando Luis Arráez, “La Regadera”, trabajó un boleto que encendió la mecha. Entonces Javier Sanoja entró como corredor emergente y, en un parpadeo, robó la intermedia y puso la esperanza de millones venezolanos en posición anotadora.
Bajo la tensión eléctrica del estadio, Eugenio Suárez llevó al límite al relevista estadounidense Garrett Whitlock. Cuenta completa. La presión llegó al máximo. El de Ciudad Piar descargó un swing que abrió el callejón del jardín izquierdo, rompió el empate y también el silencio. El juego cambiaba de dueño. El círculo se cerraba con una perfección casi mística: el mismo hombre que inauguró el marcador de Venezuela en este Clásico cruzaba el plato para sellar la última carrera, la definitiva, la que grabó en mármol una victoria que ya es patrimonio del alma nacional.
Para Leandro y su grupo, el aire denso del octavo inning se disipó para dar paso a una tensa, pero esperanzadora, cuenta regresiva. En el montículo, Daniel Palencia asumió la tarea como quien firma una sentencia: uno, dos y tres. El último out —ese que divide la historia del olvido— llegó en forma de ponche a Roman Anthony. Antes del lanzamiento final, el estelar cerrador respiró hondo, tratando de ahogar en la garganta su llanto y el de un país entero que, tras años de espera, finalmente encontraba un desahogo en el centro del diamante.
Daniel Palencia tearing up before even throwing the last pitch is absolutely incredible https://t.co/RERU9tVpx6
Fue así como Venezuela, tras años de perseguir lo imposible, inscribió su nombre en el exclusivo olimpo de los cuatro países que han conquistado el Clásico Mundial de Béisbol. Para Leandro y sus amigos, como para muchos otros miles, la euforia no cabía en un jardín; se desbordó hacia el asfalto en una caravana que serpenteó por Caracas.
Entre humo, cornetas y gritos, Leandro fue testigo de otra escena: un país que volvía a encontrarse en la calle, esta vez por motivaciones distintas a las que han reactivado las protestas en Venezuela desde enero de 2026 según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. Horas después, aún con la voz rota, compartió con Runrun.es el retrato de lo que vio en una ciudad que, por una noche, olvidó sus angustias.
“Desborde, alegría. Era como que teníamos demasiadas cosas reprimidas dentro que antes no pudimos celebrar. ¿Sabes? La gente hablaba de eso. Nos abrazábamos, otros lloraban, se hablaba de béisbol, por supuesto, pero también de todo aquello que hemos aplaudido en silencio, de lo que no se puede decir ni publicar en estados, porque uno nunca sabe”, expresó el estudiante universitario de derecho.
Caracas, acostumbrada al repliegue temprano en días de semana, se quedó despierta ese martes 17 de marzo. La espera del título se mudó a plazas y avenidas: desde la icónica Alfredo Sadel en Las Mercedes hasta la Plaza de la Juventud en Bellas Artes y la plaza sur de Altamira, las calles se cubrieron de una multitud que buscaba, tras un éxito en la pelota, el alivio que la prolongada crisis les ha quitado. Incluso el Estadio Monumental de La Rinconada encendió sus pantallas para proyectar no solo un juego, sino el anhelo de un país entero que necesitaba verse ganador, una vez más.
Bajo el repique de tambores y entre camisas azules, ocurrió algo poco frecuente: un respiro civil. Por horas, la inflación, la incertidumbre política y ese miedo latente a habitar el espacio público se disolvieron. Miles de voces se fundieron en una sola consigna: “Venezuela, Venezuela”, en un solo grito que no entendía de bandos ni de carencias. Fue el ejercicio soberano de la alegría, un derecho que la calle recuperó para demostrar que, pese a todo, el alma de la nación sigue intacta.
El vídeo que le da la vuelta al mundo 🌎 con más +10 millones de reproducciones.
En La Guaira, tierra de Ronald Acuña y el MVP del clásico, Maikel García, las calles también se desbordaron. La algarabía sustituyó a la tensión que meses antes había marcado a los ciudadanos tras los ataques de Estados Unidos contra la infraestructura militar y de comercio exterior.
En medio del júbilo, surgieron frases que mezclaban humor, catarsis y política: “¡Son los de la Sabana, papá!”¡Se llevaron a Maduro, con todo y sal! “¡El mejor año de toda nuestra historia y no va ni por la mitad!”
Entre los destellos de la celebración en Caracas surgió una escena que rozaba lo surrealista: un grupo de fanáticos desbordados por el júbilo trepó a una unidad de la Guardia Nacional Bolivariana. Allí, sobre el vehículo de un organismo marcado por el estigma de la represión en informes internacionales, la euforia borró las jerarquías. Con la anuencia inesperada de los funcionarios, la patrulla—utilizada para el control y el repliegue— se convirtió en una carroza festiva.
Tregua a la tristeza, solidaridad y reliquia de suerte
El brillo del LoanDepot Park en Miami encandilaba al mundo, y en simultáneo, a las afueras de la cárcel de El Rodeo I, en Guatire, se gestaba una victoria más silenciosa, pero igual de heroica. Allí, donde la intemperie es la única compañera de las madres y esposas que acampan frente a los muros de la prisión política, el béisbol impuso una tregua.
La periodista Maryorin Méndez compartió un video en donde se observa cómo un televisor pequeño y una señal intermitente de TikTok fueron las ventanas por las que estas familias, marcadas por la ausencia, vieron a los jugadores venezolanos disputar el tan ansiado título y celebraron, como si cada hit o carrera acortara la distancia con las celdas y la espera por la libertad de sus seres queridos, que les ha sido negada.
En una calle de Valencia, estado Carabobo, y mientras el mundo miraba el Clásico en alta definición, un abuelo y su nieto desafiaban la obsolescencia frente a un televisorde 14 pulgadas remendado, sobre una silla, con una perilla improvisada. Una imagen que resumía la resistencia en un país donde 7 de cada 10 hogares viven en pobreza de ingresos, según la Encovi 2025.
La algarabía de aquel rincón carabobeño en medio de una modesta escena fue un lenguaje universal que incluso varios medios y cronistas deportivas estadounidenses tradujeron como el significado más puro del béisbol para los venezolanos.
Esa escena se hizo viral. Y la viralidad trajo solidaridad: un donativo les permitió ver la final en pantalla plana, en plena calle, entre vecinos y abrazos, aunque sin abandonar la reliquia “de la suerte”.
A Venezuelan man and his grandfather went viral for watching their country play in the World Baseball Classic on a decades-old TV.
This was the moment they watched Venezuela upset the USA for the title on the new TV their community bought for them 🇻🇪pic.twitter.com/HK8xf4G8Gs
En ciudades como Maracay también se celebró con un despliegue de motos, que se han convertido en el vehículo por excelencia de los ciudadanos. Las banderas venezolanas ondeaban en el filo de la noche y personas de todas las edades se sumaban al júbilo colectivo.
La exhalación colectiva tras el último out
La celebración dejó una pregunta en el aire: ¿por qué se sintió tan intensa? ¿Por qué este triunfo se experimentó como una descarga colectiva? Yorelis Acosta, psicólogo clínico y social y coordinadora de investigación del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (Cendes-UCV) advierte que aunque este triunfo nos dio una lección de trabajo en equipo, coordinación y profesionalismo, la traducción a la realidad no es automática.
“El béisbol es el deporte nacional, y demostramos que sabemos jugar béisbol… Fue el trabajo en equipo perfecto, pero eso es en béisbol. ¿Eso lo podemos extrapolar al país? No”, sentencia la especialista.
Aun así, reconoce su poder como alivio colectivo: “La gente lo celebró, porque amamos el béisbol y porque el deporte juega un espacio importante dentro del país que, sin duda, ha movilizado los sentimientos de cohesión, identidad, orgullo y entusiasmo en un país que necesita que le pasen cosas buenas”.
Es, en esencia, un contrapeso necesario, pues en la psicología se ha comprobado que un evento negativo pesa cuatro veces más que uno positivo. Este título mundial llega para intentar equilibrar una balanza inclinada por años hacia el pesimismo. Pero la euforia es una emoción que tiende a pasar. El reto es qué hacer con lo aprendido cuando sobre el terreno cae la lona.
“Esperemos que este evento pueda ser lo suficientemente contundente para que quede en nuestra memoria y que los aprendizajes que podamos sacar continúen más allá de la euforia, porque esta es una emoción que distorsiona la realidad. Pero ese entusiasmo va a pasar(…) Venezuela se impuso a un gran competidor, EE.UU., con esa resiliencia que necesitábamos… Pero la extrapolación no es mágica, hay que trabajarla”, amplia.
La psicóloga clínica destaca, sin embargo, que este cambio de ánimo es una energía vital tras un período largo de dolor que quebró familias y lesionó al país a través de la diáspora.
“Hay mucho dolor en Venezuela y por eso festejamos eufóricamente, había necesidad de festejar y de sentir eso que se siente cuando las cosas salen muy bien”. De hecho, para muchos, el triunfo fue el permiso que necesitaban para liberar tensiones acumuladas: “Algunos aprovecharon para llorar y drenar dolores individuales y preocupaciones”, amplía.
Un punto de su análisis coincide con lo vivido en las carpas de familiares de presos políticos del Rodeo I o en las distintas calles del país. Para Acosta, el deporte logró limar diferencias, hacer pausas para ser felices y reactivar valores de solidaridad que parecían dormidos bajo la polarización.
“Que los familiares de presos políticos hayan celebrado, aún estando clavadas en días de mucho dolor y sufrimiento, refleja que este evento resultó un bálsamo, un paréntesis, el disfrutar de otra Venezuela que también existe, el olvidarse un momento del dolor (…) Habernos levantado con ánimo nos cambia la percepción del mundo (…) Amanecimos contentos lo que, sumado a otros eventos de cambio, es una energía que necesitamos para seguir adelante. También estuvimos tristes, con un clima de pesimismo y dolor que por mucho tiempo nos invadió. Hoy tenemos otro estado de ánimo que debemos cuidar y tratar de cultivar”, insiste.
Recordó que gracias a un 2026 que arrancó “complicado, pero con muchos cambios”, el mundo está viendo a Venezuela con otros ojos y otros adjetivos: “Ahora somos campeones mundiales de béisbol, además de tener otros talentos”. Insiste en que los procesos que se vienen dando -cohesión nacional, disminución de la polarización, acercamiento familiar, lecciones de grupos sobre trabajo en equipo, planificación, esfuerzo y resiliencia- tienen un impacto que puede elevar la autoestima del venezolano “y permite ver las cosas con unos lentes del optimismo, que nos pone en otro estado emocional”.
Al final, la victoria en el Clásico Mundial de Béisbol dejó una lección que trasciende el terreno de juego: Venezuela ha demostrado que, cuando se planifica y se entrena, el éxito deja de ser un azar para convertirse en una certeza. Ahora que el último out ha caído y la algarabía de las caravanas comienza a disiparse, toca prepararse para el turno al bate más difícil: el de la reconstrucción. Y aunque el marcador esté en contra y el inning sea como esos octavos que ha tocado experimentar en enfrentamientos contra Estados Unidos, todo es posible antes del out 27. El Clásico terminó, pero el juego por mejorar el país apenas está en sus primeras entradas.
“Así como las familias se reunieron a ver esto, y nos conectamos todos los venezolanos en el mundo, debemos seguir. El deporte fue capaz de limar diferencias que cada vez son menores, porque este sentimiento de que tenemos que estar juntos y ser solidarios, esos valores, vuelven a aparecer. Los venezolanos, y lo dice la historia, somos alegres, de brazos abiertos, que comparten. Es importante que esos valores reaparezcan, disminuya la polarización y haya cero revanchismo. Ojalá podamos mantenernos en este camino de sentimientos positivos, fortaleza, insistencia, de demostración en distintos espacios de que ‘sí se puede, sí hay cambio’ y de que, juntos, podemos seguir avanzando”, concluyó Yorelis Acosta.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El nombre de Gustavo González López sigue saltando de silla en silla en las filas del oficialismo. Este miércoles, la vicepresidenta encargada de Venezuela con el aval de los Estados Unidos, Delcy Rodríguez, informó que fue designado como Ministro del Poder Popular para la Defensa.
González López sustituye a Vladimir Padrino López, quien ocupó el cargo durante 11 años y cinco meses bajo el mandato de Nicolás Maduro.
Este es el segundo cargo relacionado con la seguridad y defensa del país que ocupa Gustavo González López desde que Nicolás Maduro fue capturado por los Estados Unidos el pasado 3 de enero.
El 7 de enero de 2026, Rodríguez lo había designado como nuevo Comandante de la Guardia de Honor Presidencial y Director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
Desde entonces, ha mantenido un perfil público extremadamente bajo, sin declaraciones directas a la prensa o discursos televisados de larga duración, pero siempre presente en actos donde la cúpula militar jura “lealtad y subordinación absoluta” a Delcy Rodríguez.
El militar ha ocupado altos cargos relacionados al sistema de seguridad de la nación, principalmente en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y como ministro de Interior, Justicia y Paz.
González López es considerado dentro de las filas del gobierno como un símbolo de seguridad, disciplina y lealtad, y un estratega de confianza en tiempos convulsos. El historial del militar está marcado por sanciones internacionales, acusaciones de torturas y violación a los derechos humanos.
Recientemente, en una entrevista, el abogado Zair Mundaray dijo que Gustavo González López, quien era pieza del ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, también sería “colaborador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”.
“Estando sancionado por los Estados Unidos de pronto aparece renovado al lado de quien el gobierno estadounidense reconoce como autoridad. ¿Quién recibió al jefe de la CIA? (…) Tiene rato colaborando con la CIA para salvarse”, comentó Mundaray en entrevista con la periodista Jessica Vallenilla.
Venezuela perdió aproximadamente 1,3 millones de emprendedores en 12 meses, al pasar de 2,7 millones de personas con algún emprendimiento en 2024 a cerca de 1,4 millones en 2025. Sumando las cifras de 2023, un total de 2 millones de emprendedores salieron del mercado en el último bienio.
Éstos son parte de los hallazgos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Venezuela 2025. La investigación, presentada este 18 de marzo, fue realizada en conjunto por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), con el apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF), Mercantil Banco y la consultora EY Venezuela. Este miércoles 18 de marzo se presentaron de forma oficial los resultados del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Venezuela 2025 en las instalaciones del IESA. Este informe se ha consolidado como el estándar a nivel nacional para la medición y comprensión del fenómeno emprendedor, ofreciendo una lente multidimensional del actual contexto venezolano.
«El estudio muestra una contracción de 15 puntos porcentuales con respecto a 2023. Esto revela una transformación regresiva de magnitudes históricas del emprendimiento. Tras un breve período de estabilización entre 2021 y 2024, el país ha ingresado en un período de contracción estructural en el emprendimiento», alertó Luis Lauriño, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UCAB y uno de los responsables del GEM Venezuela.
Elaborado a partir de una encuesta de percepción a 1.888 adultos (mayores de 18 años) y un sondeo a más de 36 expertos, el informe deja ver una «profundización de la contracción» del ecosistema de emprendimiento, tanto en la economía formal como informal, y la consolidación de una «tendencia de reducción del volumen de actividad, en favor de una estructura aún más atomizada y frágil», según detalla el informe.
«Convergen aspectos negativos: sanciones, inflación, asfixia tributaria y erosión del poder adquisitivo. Hay una fatiga económica que implica el cierre de un ciclo de un boom de emprendimiento, que comenzó en 2023, y esto se estrelló con una realidad de un mercado que se hacía cada vez más pequeño«, mencionó Lauriño respecto a las causas de este ciclo regresivo.
Morir antes de la operatividad real
De acuerdo con el GEM Venezuela 2025, la Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA), indicador que mide el porcentaje de población adulta que tiene un negocio naciente o con menos de 42 meses, bajó de 11,7% en 2024 a 7,7% en 2025,una caída de cuatro puntos en un año.
El número es el valor histórico más bajo desde que se inició el estudio, en 2003, cuando la TEA se ubicó en 27,3% de la población adulta. «Esta caída sugiere un agotamiento definitivo de los ahorros familiares utilizados para el autofinanciamiento (bootstrapping, elevando el costo de entrada al ecosistema más allá de las capacidades de la mayoría de la población», describe el informe.
El estudio UCAB-IESA también revela, entre sus hallazgos críticos, que 77,8% del total de emprendimientos tempranos son nacientes, es decir, tienen menos de tres meses de existencia y sus dueños aún no pagan salarios.
Esto denota «un sistema que intenta reiniciarse constantemente, pero no logra madurar», señala el informe, porque la cifra aumentó casi nueve puntos porcentuales respecto al 2024, cuando 69% del total de emprendimientos tempranos del país estaba en este estadio.
También sugiere que el ecosistema se está «infantilizando».
«La gran mayoría de las iniciativas están atrapadas en la fase de gestación y mueren antes de lograr operatividad real», apunta el reporte.
La incapacidad de generar flujo de caja para pagar salariosmás allá del tercer mes persiste como «el principal filtro mortal, devolviendo a miles de emprendedores a la inactividad o la informalidad de subsistencia».
De hecho, el porcentaje de emprendimientos nuevos, es decir, aquellos con más de tres meses pero menos de 3,5 años, representa 22,2% del total de negocios de reciente existencia, una proporción que cayó respecto a 2024, cuando la cifra se ubicaba en 31%.«El capital inicial de un emprendimiento en este momento está entre los $5.000 y los $20.000 , y eso básicamente sale de ahorros, de capital familiar y de remesas. Eso explica por qué los emprendimientos cierran por falta de financiamiento», precisó Luis Lauriño.
Los emprendedores establecidos siguen siendo minoría
La posibilidad de que el emprendimiento en Venezuela tenga impacto real en la economía y genere valor a gran escala continúa siendo muy baja.
De acuerdo con los datos del estudio UCAB-IESA, sólo 1,9% de los emprendimientos está en la categoría de «establecidos», es decir, apenas dos de cada 100 negociossobrevivieron más allá de los 3,5 años y siguen activos en el mercado.
El número se mantuvo casi invariable con respecto a 2024 (cuando la cifra era de 1,8%) y apunta a lo que el estudio califica de «estancamiento crítico», que«mantiene a Venezuela en los niveles de sostenibilidad empresarial más bajos del mundo».
De hecho, la relación entre la Tasa de Actividad Emprendedora Temprana y la Tasa de Emprendimientos Establecidos es de aproximadamente 4 a 1.
«El entorno sigue destruyendo sistemáticamente la maduración de las empresas, fomentando un enanismo empresarial sin capacidad de generar empleo formal«, agrega el informe GEM Venezuela 2025.
La necesidad de subsistir sigue como principal motivación para emprender
El sondeo GEM Venezuela 2025 confirmó una tendencia que se vio en anteriores ediciones: para casi nueve de cada 10 emprendedores, la necesidad de subsistir sigue siendo la razón prioritaria a la hora de abrir un negocio propio.
«El perfil motivacional de 2025 confirma que el emprendimiento es, ante todo, una estrategia de supervivencia individual ante la falta de empleo formal. Eso queda claramente establecido en ese 88% de emprendedores que declara que la motivación principal para llevar adelante o instalar un negocio es para ganarse la vida porque los trabajos son escasos», comentó el profesor Demetrio Marotta, investigador del IIES UCAB.
Adicionalmente, cuatro de cada 10 emprendedores (41,2%) mencionaron la posibilidad de «generar riqueza» como otra razón por la que se incorporaron al ecosistema de emprendimiento, cifra que se mantuvo estable respecto a mediciones anteriores.
«De cada 4 emprendedores tempranos, sólo 1 logra consolidar una empresa. Parece contradictorio, pero los resultados muestran que la intención de emprender crece mientras que la ejecución disminuye», agregó Marotta.
¿Cuál es el perfil demográfico del emprendedor?
Siete de cada diez emprendedores (74%) venezolanos tienen entre 18 y 44 años de edad, aunque está creciendo el interés de los jóvenes por involucrarse en este sector. De acuerdo con los resultados del estudio, «el tramo de 18-24 años fue el que registró mayor aumento porcentual» , al pasar de 17,5% a 24,4% en un año.
La realidad de género en la actividad emprendedora parece estar cambiando. Según el GEM Venezuela, en el último año 50,3% de quienes dijeron tener emprendimientos en etapa temprana eran hombres y 49,7% mujeres.
En la fase de negocios establecidos, la presencia sigue siendo mayormente masculina (52% vs 48% femenina), pero la brecha se redujo sustancialmente respecto a 2024, cuando 74% de los dueños eran hombres y 26% mujeres.
Respecto al nivel educativo, más de la mitad de los emprendedores en Venezuela (53%) culminó el bachillerato y solo dos de cada 10 (24%) tienen educación superior.
El estatus laboral coincide con la necesidad de subsistencia declarada por los emprendedores. 43% de los involucrados en algún emprendimiento reportó que trabaja por cuenta propia (autoempleo), una proporción similar a la que documentó la UCAB en la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI).
El número de emprendedores con empleo a tiempo completo o parcial se redujo en 5,5 puntos porcentuales. «Se mantiene un perfil de capital humano subempleado», indica el estudio.
Vulnerabilidades estructurales
A partir del análisis que ofrecieron más de 36 expertos encuestados sobre 13 Condiciones Macro Emprendedoras (factores estructurales del contexto) y de su comparación con los datos disponibles de 53 países, el estudio de la UCAB y el IESA señala que Venezuela cuenta con un ecosistema de emprendimiento «constreñido», debido a un «entorno hostil que penaliza la formalización y la escalabilidad empresarial».
El desplome regulatorio y la asfixia fiscal, sumado al agotamiento de la infraestructura y el dinamismo comercial, junto con insuficientes esfuerzos de capacitación superior e ímpetu individual, se encuentran entre los elementos que minan la actividad emprendedora.
En este contexto, el Estado, «a través de sus cargas fiscales, burocracia y falta de financiamiento, asfixia la capacidad del emprendedor venezolano para consolidar empresas dinámicas», resalta el reporte.
Como consecuencia, Venezuela se ubica en el penúltimo lugar del mundo, solo superado por Angola, en el Índice Nacional de Contexto Emprendedor (NECI), indicador del GEM que evalúa y posiciona a los países en función de las condiciones que ofrece para el emprendimiento como impulsor del desarrollo económico. De acuerdo con el NECI, el país presenta «vulnerabilidades estructurales severas» frente a naciones como Emiratos Árabes Unidos, Taiwán y Arabia Saudita, que exhiben «ecosistemas robustos apalancados por agresivas políticas de Estado y abundancia de capital».
«En las economías desarrolladas, el emprendimiento está impulsado mayoritariamente por la identificación de oportunidades de mercado y la innovación tecnológica. En contraste, Venezuela presenta un perfil casi exclusivo de ‘emprendimiento de supervivencia’ impulsado por la necesidad», remarca el estudio.
Exoneraciones fiscales, financiamiento y capacitación
«El informe GEM 2025 confirma que el modelo ya ha agotado su capacidad de resiliencia», destacó el profesor Luis Lauriño.
Advirtió que, sin una intervención sistémica que estabilice el entorno asociado al emprendimiento, «Venezuela corre el riesgo de consolidar un tejido empresarial de baja productividad y alta rotación, fundamentalmente asociado al sector informal, perdiendo el potencial de su capital humano calificado».
Ante esto, la investigación elaborada por la UCAB y el IESA ofrece una hoja de ruta estratégica, con recomendaciones dirigidas al Gobierno, la Academia, el sector financiero y el empresariado privado, para enfrentar el «agotamiento estructural»del ecosistema y pasar «de un modelo de ‘emprendimiento de supervivencia’ a uno de ‘emprendimiento de valor’».
En este sentido, los responsables del GEM Venezuela piden al sector público (autoridades gubernamentales y regulatorias) priorizar la sostenibilidad sobre el registro, implementar programas de exoneraciones fiscales de larga duración, reformar el crédito para el autoempleo e impulsar la transparencia de datos.
Entretanto, los expertos del GEM Venezuela llaman a la banca a impulsar el financiamiento inteligente para el emprendedor por cuenta propia y adaptar sus productos de crédito, «vinculándolos a asistencia técnica en gestión financiera y de costos en entornos multimoneda e inflacionarios».
También exhortan a las grandes compañías privadas, ya establecidas en el mercado, a integrar a los emprendedores nóveles en sus cadenas de valor, certificándolos como proveedores. «Con solo un 21,6% de emprendedores empleados a tiempo completo en 2025, la generación de demanda a través de redes corporativas es más importante para la supervivencia que el crédito mismo», sostienen los especialistas en la investigación.
En el ámbito académico, los investigadores recomiendan a las instituciones de educación superior canalizar la capacitación que ofrecen hacia la generación de impacto y la resiliencia, particularmente en áreas como «Gerencia de Crisis» y «Productividad Mínima».
Asimismo, invitan a las universidades a promover observatorios que identifiquen y evalúen las causas del fracaso de los emprendimientos iniciales, así como a impulsar la adopción de tecnología digital para el manejo de negocios (contabilidad en la nube y comercio electrónico), «dado que la gran mayoría de los emprendimientos de 2025 operan bajo modelos rudimentarios de baja barrera de entrada, impulsados por la necesidad».
Transferencia de conocimiento: tarea universitaria
El vicerrector administrativo de la UCAB, Gustavo García, destacó que, a partir de esta investigación, al sector académico le toca afianzar el proceso educativo y de acompañamiento, con «conocimiento compartido» que pueda incidir en los decisores de políticas públicas.
«A nosotros nos toca, con este conocimiento, un proceso de transferencia para hacer posible que esto llegue a un conjunto de actores que son clave para el diseño del contexto del emprendimiento en el país. La sociedad venezolana valora el emprendimiento y hay la necesidad de poner énfasis en el tema educativo de emprender«, indicó García.
Para revisar la presentación completa del GEM Venezuela 2025-2025, los interesados pueden hacer clic en este enlace: https://bit.ly/GEMVenezuela2025
Este miércoles, 18 de marzo, la vicepresidenta encargada de Venezuela con el aval de los Estados Unidos, Delcy Rodríguez, anunció varios cambios en su gabinete con el objetivo de “seguir fortaleciendo diversas áreas de la gestión pública”.
El primer nombramiento que realizó Rodríguez fue el de Gustavo González López como ministro del Poder Popular para la Defensa. González López sustituye a Vladimir Padrino López quien llevaba más de 10 años en el cargo.
Informo al país que hoy he designado al G/J Gustavo González López como Ministro del Poder Popular para la Defensa. pic.twitter.com/AmuD0HNrdJ
El segundo nombramiento fue el de Jorge Márquez Monsalve como nuevo ministro del Poder Popular para Hábitat y Vivienda. Según Rodríguez, el militar “tendrá la responsabilidad de continuar impulsando políticas públicas orientadas a garantizar el derecho a la vivienda digna de los venezolanos”. Informó también que Márquez seguirá al frente de la Jefatura del Sistema 1×10 del Buen Gobierno y de la Fundación Estadio Monumental Simón Bolívar.
La vicepresidenta encargada designó como nuevo ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica a Rolando Alcalá, ingeniero electricista de la Universidad Simón Bolívar y especialista de proyectos eléctricos con gran experiencia nacional e internacional. Asume el compromiso y la responsabilidad de seguir fortaleciendo el Sistema Eléctrico Nacional.
Delcy Rodríguez también anunció el nombramiento de Juan José Ramírez, actual ministro del Poder Popular de Obras Públicas, como nuevo vicepresidente Sectorial de Obras Públicas y Servicios.
“Confío plenamente en su amplia experiencia, capacidad técnica y compromiso demostrado para avanzar en el fortalecimiento de los servicios públicos y la infraestructura en el país”, dijo Rodríguez.
Un nombramiento que sorprendió fue el de Jacqueline Farías como nueva ministra del Poder Popular para el Transporte.
“He designado a Jacqueline Faría, con la responsabilidad de fortalecer este sector estratégico para el desarrollo nacional y el bienestar de los venezolanos”, dijo la vicepresidenta.
Faría fue jefa de Gobierno del Distrito Capital, ministra de Comunicación e Información, ministra del Ambiente y Recursos Naturales y presidenta de Hidrocapital.
Carlos Alexis Castillo, abogado, profesor y especialista en Derecho del Trabajo, también asumirá un nuevo cargo dentro de la administración de Delcy Rodríguez.
“Tengo plena confianza en su profesionalismo y amplia trayectoria en favor del bienestar y derechos de nuestra clase trabajadora”, indicó la presidenta encargada.
Delcy Rodríguez informó también la designación de Henry Navas Rumbos como nuevo comandante de la Guardia de Honor Presidencial, con la firme determinación de “garantizar la protección del Jefe de Estado, la seguridad de la nación y la estabilidad institucional”.
“Estoy segura de que sabrá desempeñar esta alta responsabilidad con honor patriota y absoluta lealtad”, dijo.
En la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), Delcy Rodríguez designó como nuevo director a Germán Gómez Lárez; de quien expresó, “asumirá con disciplina la responsabilidad de fortalecer los mecanismos de protección del Estado y garantizar la paz y estabilidad de la República”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En la noche más oscura decidió lanzarse al mar y aventurarse la vida por un valor superior a ella: el amor por su gente. Ya lo escribió Víctor Hugo en Les misérables: “Ser libre no es solo romper las cadenas del opresor; es vivir respetando y promoviendo la libertad de los demás. Y Dios se hizo presente en su conciencia… que la iluminó en medio de la resaca y la tempestad”.
Hay momentos en la historia de los pueblos que la política deja de ser una competencia, una reflexión posibilista, un simple ejercicio de poder y se convierte en algo mucho más profundo: la razón al servicio de la libertad [Arendt dixit] que impulsa una decisión moral: una acción íntima de desprendimiento, que se hace hábito, carácter y destino. En ese momento el futuro y la política pertenecen más a los corazones que a las espaldas…
La historia que hoy se cuenta es la de una mujer que un día decidió no mirar hacia otro lado. Una santa guerrera
Es en esos momentos aparecen personas—que sin proponérselo—terminan representando algo más grande que ellas mismas. No buscan necesariamente convertirse en símbolos, pero las circunstancias las empujan hacia ese lugar donde las acciones personales se vuelven carácter y conciencia colectiva. Y deciden positivamente, noblemente, dignamente, logrando el milagro de la virtud: cambiar la noche en amanecer.
Pudo haber tenido una vida distinta. Había estudiado, había trabajado, había construido una familia y un espacio propio tratando de encontrar su propio camino. Por la paz y la tranquilidad de sus hijos, adoptó a todos los hijos de la patria, ampliando su pecho no solo a sus vástagos sino a todos aquellos cubiertos con el rostro de Dios. Su presencia se ancló en su espíritu y el país cambió.
La promesa de justicia social que había seducido a muchos terminó derivando en una concentración de poder que comenzó a transformar [liquidar] las instituciones, el lenguaje político y la vida cotidiana. Porque la justicia sin compasión es tiranía. El debate público se volvió agresivo, las diferencias se convirtieron en sospechas y la política dividió familias, amigos y comunidades. Y amaneció de golpe, de sombra, violencia y polarización. Ella elegía enfrentar esa tempestad.
Sintió que la distancia ya no era una opción, despertando su herencia guerrera, esa Venezuela heroica que lleva en su linaje. Eligió bien. Se negó aceptar la resignación y la humillación como destino.
Elegir en momentos silenciosos
En la vida de las naciones —como en la vida de las personas— existen instantes silenciosos que cambian el curso de todo… Para ella ese instante llegó cuando comprendió que la defensa de la democracia no podía limitarse a opiniones o conversaciones de sobremesa. Había que actuar. Había que organizarse. Había que empoderar a un pueblo indefenso para defender sus derechos, elegir y ser escuchado. Ella decidió derrotar el mito del pueblo manso, desunido y dominado. Eligió remolinar, inspirar y reeducar a un país.
Permutar miedo por oportunidad, debilidad por porvenir, oscuridad por despertar. Sanear el odio acumulado con amor, inclusión y redención. Porque redimir es derrotar la ignorancia que siembra resentimientos y odios. Así lanzó un nuevo proceso de liberación que contagió de ciudadanía y dignidad.
Nace una iniciativa cívica que, con el tiempo, se ha convertido en un movimiento ciudadano influyente y moderno en la defensa del voto, de las instituciones democráticas y muy especialmente de la capacidad de cada ciudadano de convertirse en protagonista de su propio destino. No más mesianismo ni externalidad. Una apuesta por la participación integrada, agregada y productiva que es capacitación por la libertad.] Miles de voluntarios comenzaron a trabajar en barrios, pueblos y ciudades para promover la observación electoral y la organización ciudadana. Aquella red de jóvenes y canosos también, no solo contaba votos, sino que transmitía un mensaje poderoso: tú me importas, yo me importo, tu voto cuenta, Venezuela eres tú, Venezuela soy yo: ¡Vente!
La democracia pertenece a la gente. La mujer que incomodó al poder.
Con el tiempo, ella decidió dar un paso más: entrar en la política. Pero no como una aliada dócil y convencional, sino con la fuerza interior de quien no busca simples seguidores, sino hombres y mujeres que se transformen con la fuerza de su luz propia, hacedores de la grandeza, del murmullo colectivo y glorioso de ser libres.
Se presentó como candidata al parlamento nacional y obtuvo la votación más alta en su circuito. Aquella victoria no solo representaba un respaldo personal, sino también el reconocimiento a una trayectoria de compromiso cívico. Desde el hemiciclo parlamentario comenzó a denunciar lo que consideraba una deriva peligrosa para el país: el debilitamiento de las instituciones, la concentración del poder, la politización de la justicia, la destrucción progresiva de la economía productiva y el despojo.
Sus intervenciones eran directas, firmes y, a menudo, incómodas. Injusta y salvajemente fue golpeada y expulsada de su curul. Pero no se amilanó.
Antes celebro-debutó. En cadena nacional ante una visita de Chávez al Palacio Federal Legislativo, pronunció su imborrable: “Expropiar es robar”. No era simplemente una crítica económica. Era una afirmación ética sobre la relación entre el poder y la propiedad, entre el Estado y los ciudadanos. Aquella frase la convirtió en una figura aun más visible —y también más polémica— dentro del escenario político nacional.
El poder respondió como lo hace cuando se siente desafiado: con hostilidad
El costo de la coherencia le trajo momentos de distanciamiento incluso con la misma oposición que representaba. El régimen de Chávez arremetió con campañas de descrédito. Desde los medios oficiales se multiplicaron las acusaciones, los insultos y las descalificaciones. La estrategia era anular su voz antes que sus argumentos pudieran calar en la sociedad. Pero el conflicto alcanzó un punto decisivo cuando ella decidió llevar la denuncia sobre la situación política de nuestro país ante instancias internacionales.
En algunas de esas jornadas tuvimos el honor de acompañarla [Canadá 2014]. A pesar de vivir momentos de desmarcaje político con el establishment opositor, no soltó las barras. Supo levantarse de cada caída y volver al ruedo de la lucha por la libertad y la dignidad de su pueblo. Maduro le hizo el “gran favor”: no dejarla recorrer el país por avión…
El arbitrario bloqueo la llevó a andar todos los caminos: por carreteras, ríos, trochas y veredas… Así abrazó sobre la misma tierra cada rincón del país, cada corazón y cada mirada de cada humilde venezolano con el rostro de Dios. Cada lágrima, cada sonrisa, cada queja, cada palabra de fe, de amor y también de consuelo. Sí, de consuelo, porque tanto ella fue tocada en lo más íntimo de su corazón, como el pueblo fue estremecido en lo más sensible de su pecho. Y a política se convirtió en más corazón que espalda e incluso que palabras. Ni más ni menos.
Ella pasó de ser un líder político a una antorcha de esperanza de un pueblo desgarrado. Convirtió la hostilidad imperante en empatía, el dolor en compromiso, la desesperanza en fe y la oscuridad en amanecer. Lo genial fue que, en medio de tanta violencia y miedo, organizó a un pueblo a la deriva. Y acompañó a ese liderazgo de base con la paciencia, la vigilia y la comprensión de una madre, para enseñarles a cuidar y defender lo que les pertenece: su derecho a ser feliz.
El precio personal: la paz en medio de la tempestad
Para ella el precio fue profunda y sensiblemente personal. La presión política, las amenazas y la persecución judicial crearon un ambiente difícil para su familia y su organización. Sus hijos tuvieron que vivir lejos y la distancia se convirtió en una herida silenciosa que la acompañaba, pero la fortalecía más. La clandestinidad fue feroz. Pero no doblegó.
Llegó la hora de tomar otras decisiones audaces y peligrosas. Casi le cuesta la vida, pero alcanzó su destino: el reencuentro meritorio con la paz, con la verdad, con la justicia, con la Venezuela que aún brilla. No fue solo un galardón. Fue la mano de Dios acompañada de su decisión de dar la vida por sus valores, por los nuestros.
Una decisión noble incapaz de aplacar su trascendencia. Contra viento y marea, decidió retar sus propios temores. Como escribió William Shakespeare [The Tempest]: “La virtud es más rara que la venganza.” Y su virtud —decíamos— es su conciencia que es la realización gradual de la justicia. El camino fue difícil y podría haber sido fatal. Pero la gracia de la providencia y sus ángeles en el cielo, le permitieron contarlo y abrazarlo.
La virtud es más rara que la venganza, sí, pero habría que agregar: más poderoso que cualquier tempestad y las fuerzas ocultas del mal, es el compromiso de mantener viva la verdad; que abandera, que es la esperanza que amanece.
La construcción de un liderazgo
Es verdad que el 3 de enero 2026 reabrió un camino histórico. Pero aún falta camino por andar. Esto comienza a comprenderlo Washington. El oro y el petróleo venezolano no está aisladamente en el subsuelo. Está en la conciencia y la bondad de un pueblo noble. Y ella lo representa genuinamente.
Visitando pueblos olvidados por la política tradicional, escuchando a trabajadores, estudiantes, madres, niños y ancianos que veían cómo sus oportunidades se desvanecían en medio de la peor crisis humanitaria enfrentada por país alguno en Latinoamérica, ella fue migrando una visión escaladora de la política, a un sentido humanista y maternal del poder. Entre pantanos, ríos o trochas; a pie, a caballo, curiaras o motocicleta, se fue transformando la conciencia del país.
La lucha por la democracia dejó de ser una cuestión institucional para convertirse en una causa profundamente humana: la posibilidad que millones de venezolanos pudieran vivir en paz y prosperidad. Y volver a tierra de gracia sin ser ignorados, rechazados ni reprimidos sino amados, valorados e incluidos, libremente.
Mujeres que transforman la historia. Washington ve y escucha
La historia de esta líder venezolana se inscribe en una tradición más amplia: la de mujeres que han decidido enfrentar la injusticia contra todo riesgo, desigualdad y amenaza.
Ella asemeja el talante espiritual y bravío de Malala Yousafzai, quien sobrevivió a un atentado por defender el derecho de las niñas a la educación y se convirtió en una voz global por la dignidad humana; de Leymah Gbowee —cuya movilización pacífica de mujeres contribuyó a poner fin a la guerra civil en Liberia—, o de Rigoberta Menchú, quien transformó la tragedia de su pueblo en una causa universal por los derechos de los pueblos indígenas.
Su voz firme ha desarrollado también un discurso orientado hacia la reconciliación nacional, un proceso impostergable de redención socio política y volver a casa. No existe actor político capaz de lograr en este momento ese salto cuántico sanador e histórico. Habla de reconstrucción institucional, de recuperación económica y de reintegración social. Pero también habla de regreso, reconciliación y recuperación de valores.
Ese anhelo resume el drama contemporáneo de Venezuela: una nación que ha visto despojar, desplazar y dividir a su gente. Su visión política apunta a crear las condiciones para que todos puedan volver. Una épica silenciosa de redención sociopolítica impostergable, cuyo eco retumba de manera ensordecedora. Y Washington también ve, escucha y valora su liderazgo, su humanidad, su integridad.
EE. UU. iza banderas de libertad en Caracas a sabiendas de que el apoyo de la pasión y la fuerza de los pueblos que despiertan, supera a cualquier obstáculo, cualquier miedo, cualquier tanqueta. ¡Chile gritó gloria al bravo pueblo! Ese grito retumbó en La Moneda, pero también en Pensilvania Avenue.
Las epopeyas no siempre se escriben con batallas sino con gratitud
La persistencia supera la temeridad de los malvados. La capacidad de resistir el desaliento se transforma en carácter, hábito y destino. La emoción civil y ciudadana aún continúa cuando la creíamos muerta o reprimida. Vencer las armas con las ideas deja de ser romántico, porque quien con ejemplo arriesga su vida por mi libertad, también obliga y demanda mi sacrificio por ella…
Cuando Venezuela termine de despertar, los historiadores mirarán hacia atrás y entenderán cómo fue posible atravesar un período con tantas dificultades. Encontrarán muchas explicaciones…
Pero quizás la más notoria será reconocer cómo la voluntad indeclinable de una mujer hizo despertar el movimiento de movimientos que cambia la vida y la historia… Una mujer que decidió no abandonar su país cuando hacerlo habría sido más fácil. Una mujer que inspira gratitud, porque “la virtud es más rara que la revancha… y la distancia más corta a la justicia”. Y por agradecido, ofrecemos la vida misma por quién lo hizo por la nuestra. Un valor indetenible, invencible, raro y virtuoso.
Estamos a las puertas del momento más glorioso de liberación; un reencuentro identitario, cultural, social, ciudadano y humano de Venezuela sin precedentes.
Con nosotros, con nuestro sentido de gratitud. También elegir bien significa permutar odios, miedos y delegación por dignidad, compostura, firmeza y perseverancia.
Gracias por recordarnos que la libertad no es una herencia garantizada sino una responsabilidad que cada generación debe defender. Gracias porque frente a las pruebas del tiempo, y frente al juicio de la historia, tu decisión fue clara, noble y trascendental. Gracias por tus buenas decisiones, por tu arrojo y por tu seriedad en la política que es inspiración, que es la spoude platónica, “inspiración vital para que los jóvenes no abandonen la causa ni la polis”.
“La verdadera fuerza de la historia no está en los imperios, sino en la conciencia moral de los hombres y mujeres que deciden cambiar su tiempo”, escribió León Tolstói. Y desde las mazmorras nuestros hombres y mujeres aún privados de libertad gritan: ¡elegimos bien! Nada es más poderoso que una idea cuyo tiempo ha llegado. Y llegó el tuyo que es el momento de toda Venezuela.
Gracias, María Corina Machado, por cambiar nuestro tiempo y enseñarnos a todos el noble y supremo valor de ser libres en tierra de gracia. Elegiste bien. Dios te bendiga, Dios bendiga a Venezuela libre y redimida.
@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Abogado / Activista de DD. HH. / Exembajador en Canadá.
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Familiares de militares y civiles aprehendidos por la llamada Operación Gedeón denunciaron este martes 17 de marzo que estos son víctimas de tratos crueles e inhumanos en sus respectivos centros de reclusión.
“A mi hermano lo están inyectando, tiene marcas de inyecciones en su cuerpo ¿Qué están haciendo con los muchachos? ¿Los están drogando?”, denunció Mayra Morales, hermana de Ricardo Fonseca, detenido en el Fuerte Guaicaipuro, ubicado en Charallave, estado Miranda.
“Esa es una cárcel para matarlos lentamente. Ha pasado bastante tiempo desde la entrada en vigencia de la Ley de Amnistía y no han soltado a un solo militar”, sentenció Morales, quien aseguró que los documentos consignados ante los tribunales solicitando amnistía fueron arrojados a la basura.
“Ya nosotros perdimos el miedo, ellos lucharon por nosotros, ahora nos toca luchar por ellos”, añadió Morales.
“Nuestros muchachos están perdiendo sus dientes. No tienen médicos, les están negando la comida, además los torturan”, dijo megáfono en mano Nancy Peñaloza, madre de uno de los presos en el Fuerte Guaicaipuro.
Familiares alertaron que el exdirector del recinto, de apellido Ollarves Calderón, alias “sirio”, es señalado por someter a tratos degradantes a los reclusos. Según los afectados, es un patrón sistemático de abusos dentro del recinto, donde están presos decenas de militares.
De acuerdo al gobierno venezolano, la operación Gedeón fue un intento de Golpe de Estado en 2020 conformado por venezolanos y antiguos miembros de las fuerzas especiales del Ejército de los Estados Unidos.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.