Las telecomunicaciones se convirtieron en uno de los servicios más críticos durante las horas posteriores a los terremotos que sacudieron a Venezuela. Con miles de personas intentando localizar a familiares y conocer el estado de sus seres queridos, las empresas del sector anunciaron medidas para garantizar la comunicación en medio de la emergencia.
Movistar fue la primera en informar que habilitó llamadas y mensajes de texto (SMS) gratuitos para sus clientes durante 72 horas. Posteriormente, la compañía anunció el despliegue de conectividad satelital mediante tecnología Starlink Direct to Cell en zonas afectadas del estado La Guaira, con el objetivo de mantener operativos los servicios de mensajería mientras se restablece la infraestructura terrestre.
Digitel también informó, a través de sus canales oficiales, la activación de llamadas y SMS gratuitos durante 48 horas como una medida para facilitar la comunicación entre familiares y allegados durante la contingencia.
En el caso de Movilnet, aunque medios especializados la incluyen entre las operadoras que apoyaron la conectividad durante la emergencia, hasta el cierre de esta edición la empresa no había publicado en sus canales oficiales un comunicado detallando beneficios extraordinarios similares a los anunciados por Movistar y Digitel.
Las acciones de las operadoras se suman a otros esfuerzos tecnológicos desplegados durante la crisis. Starlink anunció la activación temporal de servicios para apoyar la recuperación de las comunicaciones en las zonas afectadas, para facilitar la conectividad en lugares donde la infraestructura convencional resultó comprometida.
La importancia de estas medidas trasciende lo tecnológico. En medio del dolor, miles de venezolanos dentro y fuera del país dependen de una llamada o un mensaje para confirmar que sus familiares están a salvo. Desde España, México, Estados Unidos y otros países donde reside la diáspora venezolana, la angustia se vive a la distancia. “Estamos rotos y debemos fingir en nuestros trabajos”, relató a El Pitazo la venezolana Eliana Bastos, residente en Madrid, quien confesó que durante sus jornadas laborales debe ocultar las lágrimas mientras sigue pendiente de las noticias que llegan desde Venezuela.
En ese contexto, las medidas adoptadas por las empresas de telecomunicaciones representan mucho más que un alivio económico. Para miles de familias, la posibilidad de hacer una llamada, enviar un mensaje o mantener una conexión a internet ha significado reducir, aunque sea por unos minutos, la incertidumbre que deja una tragedia de esta magnitud.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El general Antonio Rivero, exdirector nacional de Protección Civil, advirtió este viernes 26 de junio, durante el programa La Conversa de ARI con la Luz,sobre las carencias operativas del Estado, evidenciadas en las emergencias, tras el doble evento sísmico registrado el pasado miércoles 24 de junio en la región norte costera del país, que afectó principalmente a La Guaira, declarada zona de desastre.
El experto sostuvo que el impacto de la emergencia pudo haberse mitigado si el país hubiese contado con una política pública orientada a la prevención y gestión de riesgo, basada en la identificación de las vulnerabilidades sísmicas del terreno. A su juicio, este tipo de planificación permitiría reducir tanto los daños estructurales como la pérdida de vidas humanas ante futuros eventos de esta naturaleza.
“La mitigación de riesgo es que si se desarrollan estructuras como lo es la de Misión Vivienda Venezuela, eso debe tener unas normas que se cumplan porque si sucede un sismo tiene que haber edificios que puedan soportar ese movimiento telúrico y no desplomarse como sucedió. Es decir, todos los programas de vialidad, eléctrico, de servicios públicos tienen que desarrollarse bajo normas sísmicas”, subrayó.
La demora en la atención a las víctimas que permanecieron atrapadas bajo los escombros, algunas de ellas con vida y aún a la espera de ser rescatadas con más de 72 horas después de la tragedia, ha reavivado los cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del Estado y de los organismos de seguridad y prevención. La situación también ha puesto en evidencia las dificultades en la organización y movilización de equipos suficientemente especializados de búsqueda y rescate hacia las zonas afectadas.
Debilitamiento institucional de Protección Civil
Rivero denunció el desmantelamiento institucional de Protección Civil durante los últimos 20 años, lo que ha limitado la capacidad de respuesta, formación de funcionarios y dotación de equipamiento, que queda en evidencia en el contexto actual. Además señaló la falta de políticas sobre prevención y gestión de riesgo, reduciendo al organismo a que sea una “institución de respuesta”.
“El país está en una crisis que abarca todas las instituciones y Protección Civil no escapa. Se ha politizado. El crecimiento que debió tener (no sucedió). El concepto de Protección Civil es transversal a todo. Ese concepto constitucional que existe donde toda persona tiene derecho a la protección, es anticipación, es prevención. La tienen como una institución de respuesta nada más, eso es bastante negativo y la dotación ha sido reducida en gran parte”, explicó el experto en la edición del programa, donde estuvieron Ronna Rísquez, coordinadora de la Alianza Rebelde Investiga, Cesár Batiz, director de El Pitazo y Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo.
Por otro lado aseguró que el Estado no ha tomado las decisiones que requiere el contexto social actual, en el que las personas estás pidiendo ser atendidas para rescatar a sus familiares de los escombros, movilización suficiente de funcionarios que disminuyan los tiempos de búsqueda y rescate de las víctimas, además que garanticen protección oportuna a los damnificados que solicitan alimentos, seguridad y atención médica.
El exdirector nacional de Protección Civil enumeró alguna de las medidas que debe tomar el Estado para gestionar la crisis:
La presencia de una autoridad única
Rivero explicó que en el contexto actual es necesaria la presencia de una autoridad única que tome la decisión de movilizar a los organismos de protección y prevención, de acuerdo a sus funciones operativas, que permita brindar seguridad, logística y apoyo a las personas para salvaguardar sus vidas.
“El sistema no funcionó. La organización no funciona y lo que hay es una visión política protagónica de personas que no tienen el tecnicismo y el equipamiento necesario para salvar vidas (…) hasta ahora no se ha nombrado una autoridad única para tomar en consideración la administración de Vargas, Caracas, Aragua, Carabobo”, dijo.
Cómo gestionar a los grupos de voluntarios
Desde las primeras horas de la emergencia, la solidaridad de los venezolanos ha marcado la respuesta ciudadanafrente a la tragedia. Decenas de voluntarios se han desplazado hacia las zonas afectadas para colaborar en la remoción de escombros y brindar apoyo a las familias que permanecen en las calles, a la espera de noticias sobre sus seres queridos que continúan atrapados bajo las estructuras colapsadas.
La noche de este viernes, Delcy Rodríguez anunció un proceso de registro para voluntarios que deseen movilizarse para apoyar en las labores de rescate. Sin embargo, ciudadanos denuncian retrasos en el flujo del censo.
Finalmente, el exdirector de Protección Civil considera que es fundamental darle acceso a los periodistas a las zonas de desastre y mantener una comunicación continua para informar sobre lo que está sucediendo en el terreno y el apoyo que requieren las personas afectadas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país
El asfalto aún parece temblar bajo los pies. Han pasado tres días desde el fatídico miércoles 24 de junio, cuando un doble sismo fracturó la normalidad en Venezuela, incluido el eje Guarenas-Guatire, y la incertidumbre sigue siendo la única constante. El equipo de Runrun.es se trasladó a la zona este sábado 27 de junio para constatar que, más allá de las grietas en el concreto, lo que está quebrado es el sosiego de sus habitantes.
En la Unidad Educativa Menca de Leoni, el bullicio escolar ha sido sustituido por el trajín de un centro de acopio. Allí se reciben y organizan los suministros que la ciudadanía dona con una generosidad que ha desbordado los pronósticos. Tras abastecer por completo los refugios locales de Guarenas y Guatire, el excedente se prepara para ser enviado a Caracas, desde donde se redistribuye a otros puntos críticos.
Durante el recorrido periodístico, las pantallas de los teléfonos móviles avisaron que las aplicaciones de detección sísmica dispararon una alerta preventiva sobre un nuevo movimiento telúrico en proceso, esta vez con una magnitud superior a cinco. En un segundo, el fantasma del miércoles regresó. Las palabras se cortaron, el pánico emergió y la gente corrió instintivamente hacia las áreas despejadas del patio de la escuela, buscando un cielo abierto que no les cayera encima. El sismo no pasó a mayores, pero dejó en evidencia que los nervios en Guarenas siguen a flor de piel.
Polvo sobre los hogares de Oropeza Castillo
La destrucción material tiene coordenadas definidas en la urbanización Oropeza Castillo. Los bloques del 5 al 9 exhiben las cicatrices del desastre, pero la peor parte se la llevaron las estructuras 7 y 8. En el bloque 7, la fuerza de los dos sismos fracturó severamente las paredes y terminó por hacer ceder las escaleras. El bloque 8 sufrió la peor parte: la mitad de su estructura de concreto se desplomó y aplastó los pisos inferiores. Lo que antes eran salas, cocinas, fotografías familiares y recuerdos, quedó reducido instantáneamente a una densa nube de polvo y un cerro de escombros.
La fortuna —o el milagro del desalojo a tiempo— quiso que no se registraran víctimas fatales en este punto, pero al menos 60 familias se quedaron de la noche a la mañana flotando en la deriva material. Hoy, un grupo de estas personas pernocta en las adyacencias de las ruinas, en vehículos particulares o en carpas endebles. La solidaridad vecinal les ha provisto de alimentos y artículos de higiene personal, pero el verdadero enemigo es el futuro inmediato.
Una de las mujeres afectadas resumió la angustia colectiva ante una pregunta implícita: ¿qué pasará el día después de mañana? ¿A dónde irán?
“Ellos, las autoridades, quieren que salgamos de acá, pero el problema es adónde. Necesitamos que nos reubiquen, o al menos, que nos censen, para saber si más adelante vamos a tener apoyo para una mejor vivienda, o saber qué va a pasar con esto, si se va a destruir, o si se volverá a construir acá mismo”, expresó con firmeza y angustia.
En la Urbanización Oropeza Castillo de Guarenas, los bloques 7 y 8 quedaron severamente afectados por los terremotos.
"En el bloque 8 se cayó la mitad del bloque", relató una de las residentes del bloque 7, que perdió su hogar. Indica que hay al menos 60 familias afectadas. pic.twitter.com/lSfkDsWEra
Apenas a una cuadra de la zona del colapso, el Estadio Nicolás León ha cambiado los bates y las pelotas por un campamento de refugiados. Unas 40 familias, que agrupan a cerca de 135 personas, intentan reconstruir una rutina mínima entre las lonas. Al entrar al recinto, el silencio es denso. Hay una marcada reticencia a declarar por dolor, desconcierto absoluto y un miedo soterrado a las represalias: temen que, si alzan la voz para denunciar las condiciones, las listas oficiales los dejen fuera de alguna eventual ayuda.
“Yo sé que es tu trabajo, pero después de esto que nos pasó, no queremos ni hablar, uno todavía lo está pensando, ni siquiera sabemos qué es lo que queremos”, comentó un joven refugiado, resguardado junto a los suyos en el interior de una carpa.
Un adulto mayor, que aceptó romper el silencio, fue enfático al rechazar el destino de vulnerabilidad e incertidumbre al que históricamente son confinados los damnificados en el país: “Las autoridades quieren reubicarnos en una escuela y después removernos a un refugio. Nosotros no queremos eso”.
"Las autoridades quieren reubicarnos en una escuela y después removernos a un refugio. Nosotros no queremos eso", comentó uno de los residentes de la Urbanización Oropeza Castillo, quien está refugiado en el Estadio Nicolás León junto a más de 130 personas. pic.twitter.com/TWYSSzIXUZ
Mientras, las funcionarias de la policía del Municipio Plaza del estado Miranda —encargadas de custodiar la seguridad del estadio— precisaron que hasta la tarde de este 27 de junio la cifra total de personas afectadas por los sismos ascendía a 600.
Vigas expuestas y bolsillos vacíos
El panorama no mejora al recorrer la Urbanización Menca de Leoni. En los bloques 35, 36, 37, 41 y 55 hay daños de importancia. Los residentes de los apartamentos ubicados entre los pisos 1 y 5 del bloque 55 han tenido que abandonar sus espacios para pernoctar en el liceo Antonio José de Sucre, situado a media cuadra de la edificación dañada.
César Planchez es uno de los vecinos desplazados. Relata a Runrun.es la contradicción técnica en la que se encuentran: las brigadas de atención especial de la alcaldía y otros cuerpos de seguridad les han asegurado que ya pueden retornar a sus hogares porque supuestamente el edificio no corre riesgo de colapso. Pero la realidad intramuros los limita: el apartamento de Planchez, ubicado en el quinto piso, tiene daños en tuberías de aguas blancas y negras. El vecino precisa que concretar las reparaciones elementales le costará unos 2000 dólares.
Otras vecinas guiaron un recorrido por el bloque para mostrar con preocupación la preocupante exposición de vigas, cableados y tuberías en los apartamentos que se fragmentaron. Tienen miedo de volver, aunque les digan que la estructura es segura. A este temor se suma la desprotección institucional: “La alcaldía ya nos dijo que no hay real, que lo tenemos que hacer por nuestra cuenta”, indicó con amargura una de las residentes.
En el bloque 55 de la Urbanización Menca de Leoni de Guarenas hay daños estructurales visibles. Los residentes alertan que la Alcaldía hizo una inspección superficial y les dijeron que podían rehabitarlo y que los gastos de reparación deben correr por cuenta de los vecinos. pic.twitter.com/z1ds5nxT2G
Por su parte, en el urbanismo Cloris II, el concejal Ingals Puerta aseguró que solo cinco apartamentos tienen daños estructurales, luego de que una brigada ejecutara una inspección. Pero los vecinos seguían en carpas por temor de retornar a sus hogares y ponían en duda esta inspección.
Los vecinos compartieron imágenes de los daños en sus viviendas y bloques e insisten en que no se sienten seguros de volver.
Reparar no es tan fácil
En el sector La Ribera de la urbanización Nueva Casarapa, el discurso oficial también decretó que la zona era segura para ser habitada nuevamente. El propio alcalde del municipio Plaza, Antonio Galíndez, caminó este sábado por las calles del sector para dar un parte de tranquilidad.
Las evaluaciones indican que, si bien existen en el interior de varios inmuebles y grietas visibles en las fachadas, estas afectaciones no comprometen la estructura principal. Sin embargo, la tranquilidad oficial choca con el bolsillo del propietario.
Un vecino buscó asesoría técnica independiente. Reparar los estragos que el doble terremoto dejó en su apartamento costará la suma de 5000 dólares. “Ya veremos cómo hacemos, la alcaldía informó que eso correrá por la cuenta de cada propietario”, comentó resignado.
Otros vecinos que aún estaban en carpas intentaron apelar al humor para enmascarar la angustia, comentando entre risas que ya le habían agarrado “el gustico” a vivir bajo la lona. Segundos después, la careta cae y reconocen que las ganas de seguir durmiendo en plena calle esconde el terror profundo a que la tierra vuelva a sacudirse.
La cartografía del daño en Guarenas se extiende por otras zonas populares y de clase media: el Bloque 18 de Terrazas de Vicente Emilio Sojo, la parcela 103 de Terrazas del Este y el barrio Bolívar en Las Clavellinas reportan, de manera combinada, afectaciones en viviendas individuales, colapsos en las escaleras comunitarias y fracturas en la vialidad.
El luto que llegó a Guatire
Mientras Guarenas lucha contra el temor y la falta de recursos para reconstruir, en el vecino municipio Zamora, en Guatire, se confirmó este sábado que la cifra de fallecidos a causa del doble sismo del 24 de junio ascendió a tres personas.
Las autoridades localizaron el cuerpo de quien podría ser Víctor Tovar, un ciudadano que quedó atrapado dentro de la infraestructura de la empresa Pinlacas, ubicada en el sector El Marqués, al momento en que se desataron los sismos. En dicha edificación se registró un incendio lo que provocó el posterior desplome completo de la estructura. Otro de los fallecidos fue un bebé en el sector Las Barrancas, al que le cayó una pared.
Más de 100 personas tuvieron que ser ingresadas de emergencia en el Hospital General Guarenas-Guatire por cuadros de traumatismos diversos, lesiones leves y fracturas óseas. La mayor parte de estos pacientes ya recibió el alta médica.
El alcalde Raziel Rodríguez dedicó la jornada del sábado a recorrer comunidades golpeadas como Las Flores y Las Barrancas, La autoridad municipal lanzó una advertencia urgente sobre la calle Miranda: un edificio de la zona se encuentra en riesgo inminente de ceder, por lo que solicitó formalmente a todos los guatireños abstenerse por completo de transitar por dicho sector, resguardando la vida ante una estructura que amenaza con seguir los pasos del desastre.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El doblete sísmico ocurrido el pasado miércoles 24 de junio sumió al estado La Guaira en una crisis multidimensional. Luego del colapso de más de mil estructuras, la zona 0, o epicentro de la destrucción, podría convertirse una amenaza de salud pública.
Tras los dos terremotos que sacudieron a la región central, la generación masiva de escombros, la presencia de miles de damnificados en albergues improvisados y la exposición a sustancias peligrosas liberadas por la ruptura de instalaciones industriales o de almacenamiento, “configura un ambiente propicio para la aparición de brotes de enfermedades”, explicó Mariana Ortíz* quien trabaja en la emergencia prehospitalaria de Protección Civil.
Ortíz explicó que en Venezuela existe la falsa creencia de que las personas fallecidas son la principal fuente de epidemias, noción que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y diversos especialistas han descartado en reiteradas ocasiones.
La funcionaria de Protección Civil aclaró que si bien los fluidos y descomposición de los cuerpos generan olores fétidos “no transmiten enfermedades por vía aérea en espacios abiertos”.
Este punto también fue resaltada por la Sociedad Venezolana de Infectología en un material compartido este 27 de junio, en el que destacan que los cadáveres pueden transmitir enfermedades infecciosas “depende de la causa de muerte y del manejo que se le dé”. Insistieron en que, contrario a la creencia popular y a los mitos de las películas, los cuerpos de personas fallecidas no generan epidemias de la nada.
Sin embargo, en el ámbito sanitario, forense y funerario, el riesgo biológico es real si no se cumplen los protocolos de contención. Por esto, la SVI recalcó que el manejo seguro de cadáveres va más allá de una norma técnica y se convierte en una barrera epidemiológica vital para mitigar riesgos de contagio en el país.
La organización científica destacó tres pilares procedimentales obligatorios: el uso estricto de Equipos de Protección Personal (EPP) para reducir la exposición a fluidos infectados, el control milimétrico de instrumentos punzo-cortantes durante las autopsias debido a la persistencia de infecciones de transmisión sanguínea, y una rigurosa desinfección ambiental, acompañada del lavado de manos despu`´es del procedimiento.
Asimismo, la institución enfatizó que la bioseguridad en estos escenarios críticos exige una fórmula indispensable que conjugue el rigor científico con la máxima dignidad humana en el trato a los fallecidos. Este enfoque resulta crucial en el contexto venezolano actual, donde el respeto a los protocolos sanitarios y la preservación de los derechos de las víctimas y sus familiares son fundamentales para evitar la profundización de crisis humanitarias o sanitarias.
El agua es la prioridad
Para el exdirector de Protección Civil, Antonio Rivero, el agua es el elemento vital para la salubridad. Para los hospitales, la atención médica, y la atención alimenticia, “es vital contar con agua segura y más aún en emergencias de este tipo”.
“El agua es necesaria para todo, y si el agua está contaminada, el problema ya no será el desastre que causaron los terremotos, el agua contaminada puede generar males mayores , al punto de una epidemia”, dijo Rivero.
Mariana Ortíz coincidió con Antonio Rivero en que “el agua es la verdadera prioridad sanitaria en la zona 0”, debido a que el agua contaminada por heces fecales es la principal causa de brotes masivos de diarrea, hepatitis o fiebre tifoidea.
Advirtió que la ruptura de tuberías y los movimientos de tierra facilitan que bacterias como E. coli o enterococos alcancen los acuíferos subterráneos o superficiales.
La funcionaria de Protección Civil indicó que para neutralizar el problema del agua que suele originarse tras este tipo de eventos, los equipos de rescate deben actuar bajo la premisa de que “toda el agua es sospechosa hasta que sea clorada”, es decir, tratada con hipoclorito al 0,5 %.
Recomendó que si se van a instalar baños portátiles, estos deben estar a más de 30 metros de cualquier fuente de agua, y se deben acompañar con campañas que prohíban estrictamente la defecación al aire libre.
Las moscas también se convierten en principales agentes de contaminación en cuestión de horas. “Al posarse sobre tejidos en descomposición y luego sobre alimentos o heridas de los supervivientes, aceleran la transmisión de patógenos”, recalcó Ortíz, por lo que considera importante la fumigación con insecticidas en las zonas de desastre.
“La salud pública en la zona 0 depende de restaurar, así sea de manera provisional, la barrera entre las heces, los vectores y el ser humano”, advirtió.
Tras los dos eventos sísmicos que sacudieron a la región central del país, la funcionaria de Protección Civil recordó que el hacinamiento es un caldo de cultivo para COVID-19, influenza y sarampión.
Además, las personas expuestas a escombros y aguas contaminadas son propensas a padecer tétanos y leptopirosis.
Situación actual del agua en La Guaira
Los dos movimientos telúricos de 7,2 y 7,5 que golpearon al estado La Guaira causaron graves daños estructurales en la distribución del servicio de agua, que no ha sido restituido en la entidad. El suministro regular depende hasta el momento de camiones cisternas y la asistencia humanitaria organizada por la sociedad civil, empresas y organizaciones no gubernamentales.
Es importante recalcar que tanto en La Guaira como en la mayoría de los estados del país existe una profunda crisis hídrica que data de años.
A poco más de un mes de la tragedia, el pasado 11 de mayo, José Alejandro Terán, gobernador del estado La Guaira, informó que fue reactivada la Planta Desalinizadora de Punta Gorda, en Mare Abajo, ubicada en la entidad, la cual produce un millón de litros de agua al día.
En declaraciones de Terán, el líquido cumple con los estándares del Ministerio de Salud: “seguiremos dando buenas noticias para La Guaira”.
Sin embargo, un día después, el diario La Verdad de Vargas denunció que el agua a las 11 parroquias de La Guaira estaba llegando “turbia y escasa”.
Habitantes de la zona expresaron que cuando llega el agua tiene un “mal olor” por lo que se han visto en la necesidad de invertir en tanques para almacenar el agua.
*Mariana Ortíz prefirió reservar su verdadera identidad por temor a represalias.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Las Naciones Unidas instalaron tres hospitales de campaña en el estado La Guaira como parte de la respuesta de emergencia tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio en Venezuela, que han dejado miles de víctimas y una fuerte presión sobre el sistema sanitario.
El coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en el país, Gianluca Rampolla, explicó en declaraciones a la agencia EFE que la medida busca atender a los heridos directamente en la zona más afectada, sin saturar los hospitales de Caracas, que también enfrentan una alta demanda de pacientes.
“No es sostenible trasladar a todos a centros sanitarios de Caracas”, señaló Rampolla al detallar que los hospitales de campaña permiten ofrecer atención traumatológica, cirugías de emergencia y hospitalización temporal en el propio estado costero.
Según la información oficial, estos centros forman parte de un dispositivo más amplio de asistencia internacional que incluye la coordinación de refugios multiservicios para las personas que perdieron sus viviendas, los cuales serán instalados cerca de las comunidades afectadas para evitar desplazamientos prolongados.
El funcionario también indicó que ya llegó un avión con unas 20 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo insumos para la potabilización de agua, mientras continúan las labores de rescate en distintas zonas del país.
En paralelo, organizaciones de derechos humanos han alertado sobre las condiciones en el terreno. La ONG Provea denunció que en el sector Caraballeda, en La Guaira, se han registrado olores asociados a descomposición y demoras en el traslado de cuerpos hacia la medicatura forense.
“Lo que encontramos en Caraballeda (La Guaira) en nuestra misión de documentación: olor a descomposición en dos momentos y zonas distintas. Cuerpos aún bajo los escombros. Cuerpos ya rescatados esperando horas para ser trasladados”, señaló la organización a través de su cuenta en X.
Provea agregó que en la zona, con más de diez edificios colapsados, vecinos y civiles han participado en labores de búsqueda ante la limitada disponibilidad de rescatistas y equipos especializados. También advirtió que uno de los voluntarios llevaba más de 24 horas continuas de trabajo en el terreno.
La ONG cuestionó además las cifras oficiales sobre personas desaparecidas y aseguró que el impacto de la emergencia podría ser mayor al reportado inicialmente, en medio de un escenario en el que continúan las labores de rescate y evaluación de daños.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, los terremotos han dejado al menos 1.430 fallecidos, además de miles de heridos y comunidades enteras afectadas, mientras organismos internacionales advierten que la situación humanitaria sigue en fase crítica y en evolución constante.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En las filas de los supermercados de la zona de sur de Caracas los vecinos aún tienen miedo. Mientras esperan para pagar, este sábado 27 de junio se siente una réplica de los dos terremotos del pasado miércoles 24. En las cadenas de farmacias hay colas para entrar y la gente no para de recordar lo que significa vivir en escasez.
El miedo es legítimo, y Carolina Carrrillo, parada detrás de su carrito de compras indica que igual le tocaba “hacer mercado” y que en todo caso no tiene dinero para hacer compras nerviosas “apenas si estoy llevando demás dos harinas, un arroz, granos y una que otra cosa”.
Así como ella, un par de vecinos de Santa Mónica coinciden en que están comprando lo necesario “sin exagerar, pues no hay dinero para más”.
En las largas filas para pagar en otro establecimiento, hay algunos carritos repletos. Uno de los compradores, que solo se identificó como Manuel, indica que aquí nunca se sabe y prefiere gastar demás en comida no perecedera y guardarla “por si acaso, porque uno tiene familia y tiene que pensar en ellos”.
Los pasillos de enlatados, harinas y papel sanitario, se van quedando vacíos. Un pasillero de un automercado dijo que varias veces han tenido que reponer la mercancía y los sábados suele pasar eso, pero no al ritmo de hoy.
“Pero es importante recordar que el lunes comienza la reposición de mercancía. Está garantizado el abastecimiento para esta coyuntura. Los supermercados están abiertos y hoy sábado hay menos gente comprando que ayer”, dijo.
En cuanto a las rutas de abastecimiento para Caracas y el resto del país, Atencio dijo que están despejadas. “Nosotros estamos articulados con la Cámara Venezolana de Alimentos (Cavidea) y hemos coordinado la entrega de la reposición a partir del lunes y en caso de que sea necesario adelantarla para este fin de semana. Estamos trabajando para que el abastecimiento sea normal, esto también aplica para las cadenas de farmacias”.
En el caso de verduras, frutas y legumbres, el sector sur de la ciudad la mayoría de los mercados a cielo abierto estaban funcionando, los fruteros de la Colonia Tovar que se ubican en Los Caobos, Santa Mónica y La Florida prestaron servicios viernes y sábado. Mientras, buena parte de los gochos también trajeron sus camiones.
Leonardo Breidembach, quien cada semana viene a vender frutas, verduras, quesos y flores, desde la Colonia Tovar indicó que “no se vendió mucho porque la gente no sabía que íbamos a instalarnos, otros porque no están en sus edificios o están pendiente de sus familiares”.
“Nosotros bajamos por El Junquito y aunque hay algunos derrumbes la vía está transitable. En cuanto la gasolina, cuesta un poquito echar, pero si se consigue. Nosotros igual vamos a volver la otra semana como siempre”, dijo Breidembach quien se instala en Los Caobos, Los Chaguaramos y Santa Mónica entre jueves y sábado.
Gasolina con sobresalto
Las colas en las estaciones de servicio en Caracas en ocasiones funcionan como un termómetro de lo que está pasando en el país, mientras que las distintas regiones el abastecimiento es irregular.
En un recorrido por varios puntos de la ciudad, el equipo de Efe pudo constatar largas filas, especialmente en horas de la mañana, en varias estaciones de gasolina de la capital.
Carmen y Miguel salieron a repartir comida en unos refugios en Caracas, pero antes tuvieron que poner gasolina en la bomba de La Trinidad y aunque solo estaban funcionando dos de seis surtidores, la fila era de unos 5-6 carros. “Pusimos gasolina relativamente rápido”.
En este sentido, la agencia de noticias Reuters reseñó que la ministra de Hidrocarburos, Paulo Henao, en una entrevista en una estación de radio estatal, aseguró que el suministro interno de gas y combustible está garantizado mientras las autoridades evalúan los niveles de existencias.
Henao aseguró que el nivel de producción petrolera de Venezuela no se vio afectado por los dos fuertes terremotos ocurridos el miércoles y actualmente se sitúa en 1,2 millones de barriles diarios.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela golpearon con fuerza a la costa oriental del estado Falcón. De acuerdo con los reportes del medio El Impulso, las poblaciones de Boca de Aroa y Tucacas sufrieron graves daños materiales y estructurales, dejando a decenas de familias en una situación de vulnerabilidad.
El alcalde del municipio Silva, Osnel Arnias, informó de manera preliminar que los sismos afectaron a más de 100 viviendas en la localidad de Boca de Aroa. El mandatario local recorrió las zonas impactadas y constató la magnitud de los destrozos arquitectónicos, que comprometen la habitabilidad de numerosos hogares.
“Afortunadamente, y gracias a Dios, no tenemos que lamentar la pérdida de ninguna vida humana. Todo lo que se perdió es material y, con el favor de Dios y el trabajo unido, lo vamos a recuperar”, declaró el alcalde Arnias.
El Impulso también recopiló el panorama de los habitantes de Boca de Aroa, quienes manifestaron haberlo perdido todo tras el fuerte movimiento telúrico. Las personas damnificadas esperan con urgencia el apoyo y la asistencia humanitaria de las autoridades competentes para iniciar la reconstrucción de sus vidas y viviendas.
La tragedia también tocó muy de cerca a los turistas y residentes de Tucacas. El medio capturó el testimonio de una sobreviviente, quien relató los momentos de terror que vivió junto a su grupo familiar. “Nos salvamos porque estábamos en la piscina”, declaró la mujer, explicando que el encontrarse en ese espacio exterior evitó que sufrieran lesiones por el colapso de las estructuras hoteleras y residenciales a su alrededor.
Ante la emergencia vial, estructural y de servicios públicos en la región costera de Falcón, brigadas de voluntarios provenientes del estado Yaracuy se desplegaron de inmediato en Boca de Aroa. Este contingente civil y técnico apoya activamente los trabajos de restitución del servicio eléctrico, con el propósito de devolver el suministro de energía a los sectores que quedaron a oscuras luego del sismo.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Un total de 40 ONG expresaron su preocupación por la militarización del estado La Guaira, ordenada tras el devastador terremoto que azotó al país. Las coaliciones advierten que la atención de la emergencia debe priorizar el rescate de vidas bajo un estricto enfoque de derechos humanos, sin repetir los abusos del pasado.
Mediante un comunicado, las ONG alertan sobre los riesgos de eliminar los controles civiles en zonas de desastre. Recordaron que, durante el deslave de Vargas en 1999, la intervención militar derivó en graves violaciones fundamentales, incluyendo detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. Sostienen que ninguna emergencia justifica suspender las garantías constitucionales.
El comunicado exige a las autoridades someter a todos los cuerpos de seguridad a mecanismos estrictos de rendición de cuentas. Asimismo, demandan el libre acceso para el personal de salud, periodistas, rescatistas especializados y agencias internacionales. Las organizaciones exigen proteger de forma prioritaria a los grupos vulnerables, como niños, ancianos, personas con discapacidad y la comunidad LGBTIQ+.
Respecto a las personas damnificadas, las organizaciones urgen a diseñar un plan público de vivienda permanente. Rechazan la administración indefinida de la precariedad y recuerdan que, en crisis anteriores, miles de familias permanecieron hacinadas durante años en albergues temporales inadecuados.
“La respuesta humanitaria no puede reducirse a administrar indefinidamente la precariedad. Los refugios deben ser una medida excepcional, temporal y orientada desde el primer día hacia soluciones permanentes de vivienda”, añade el texto.
Finalmente, las organizaciones llaman a la ciudadanía a documentar y reportar de manera segura cualquier abuso de poder, mientras mantienen redes de solidaridad comunitaria. “La prioridad actual consiste en salvar vidas, y en los próximos días, proteger la dignidad de los afectados”, añaden.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.