Las telecomunicaciones se convirtieron en uno de los servicios más críticos durante las horas posteriores a los terremotos que sacudieron a Venezuela. Con miles de personas intentando localizar a familiares y conocer el estado de sus seres queridos, las empresas del sector anunciaron medidas para garantizar la comunicación en medio de la emergencia.
Movistar fue la primera en informar que habilitó llamadas y mensajes de texto (SMS) gratuitos para sus clientes durante 72 horas. Posteriormente, la compañía anunció el despliegue de conectividad satelital mediante tecnología Starlink Direct to Cell en zonas afectadas del estado La Guaira, con el objetivo de mantener operativos los servicios de mensajería mientras se restablece la infraestructura terrestre.
Digitel también informó, a través de sus canales oficiales, la activación de llamadas y SMS gratuitos durante 48 horas como una medida para facilitar la comunicación entre familiares y allegados durante la contingencia.
En el caso de Movilnet, aunque medios especializados la incluyen entre las operadoras que apoyaron la conectividad durante la emergencia, hasta el cierre de esta edición la empresa no había publicado en sus canales oficiales un comunicado detallando beneficios extraordinarios similares a los anunciados por Movistar y Digitel.
Las acciones de las operadoras se suman a otros esfuerzos tecnológicos desplegados durante la crisis. Starlink anunció la activación temporal de servicios para apoyar la recuperación de las comunicaciones en las zonas afectadas, para facilitar la conectividad en lugares donde la infraestructura convencional resultó comprometida.
La importancia de estas medidas trasciende lo tecnológico. En medio del dolor, miles de venezolanos dentro y fuera del país dependen de una llamada o un mensaje para confirmar que sus familiares están a salvo. Desde España, México, Estados Unidos y otros países donde reside la diáspora venezolana, la angustia se vive a la distancia. “Estamos rotos y debemos fingir en nuestros trabajos”, relató a El Pitazo la venezolana Eliana Bastos, residente en Madrid, quien confesó que durante sus jornadas laborales debe ocultar las lágrimas mientras sigue pendiente de las noticias que llegan desde Venezuela.
En ese contexto, las medidas adoptadas por las empresas de telecomunicaciones representan mucho más que un alivio económico. Para miles de familias, la posibilidad de hacer una llamada, enviar un mensaje o mantener una conexión a internet ha significado reducir, aunque sea por unos minutos, la incertidumbre que deja una tragedia de esta magnitud.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



