Yohana Marra, autor en Runrun

Yohana Marra

Aumentó a 18 el número de víctimas de la masacre policial en La Vega
Según fuentes extraoficiales, presuntamente 16 hombres fueron asesinados en el enfrentamiento con las comisiones mixtas que tomaron la comunidad del municipio Libertador, la mañana del viernes 8 de enero. Las otras dos víctimas recibieron balas perdidas. Hasta el momento no hay una versión oficial

 

La cifra extraoficial de fallecidos durante el operativo en varios sectores de La Vega, del viernes 8 de enero, subió a 18. Según fuentes los cadáveres fueron ingresados a la morgue del hospital Pérez Carreño hasta horas de la noche.

De acuerdo con los datos extraoficiales, presuntamente 16 hombres fueron asesinados durante el enfrentamiento con las comisiones mixtas que tomaron toda la comunidad y hasta el momento no han sido identificados. Tampoco hay una versión oficial de lo sucedido.

Otros dos hombres fallecieron por balas perdidas. Uno de ellos identificado como Nelson Enrique Villalta Lima, de 50 años, quien llegaba a su casa en la parte alta de la calle Zulia, cuando presuntos delincuentes le dispararon a las comisiones de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).

“Él venía de su trabajo y me dijo que se iba a la casa a dormir. Luego los vecinos me llamaron y me dijeron que estaba tirado en la puerta de la casa. Yo llegué a la casa, con todo y los tiros”, dijo un familiar que no se identificó por temor.

Villalta era profesor en la Fundación Musical Simón Bolívar (Fundamusical) en el núcleo de Chapellín. Y durante la pandemia comenzó a trabajar en un hotel en Altamira, como vigilante.

La mañana del viernes 8 de enero comisiones mixtas de las FAES, la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestros (Conas) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) tomaron varios sectores de La Vega.

 

15 muertos deja masacre policial en La Vega

Yohana Marra Ene 09, 2021 | Actualizado hace 1 semana
15 muertos deja masacre policial en La Vega
Aún se desconoce la cifra exacta y las identidades de todas las personas que murieron a manos de cuerpos de seguridad del Estado Venezolano, durante la incursión de más de 300 funcionarios de la FAES, el Conas, el Cicpc en la parroquia La Vega de Caracas. Sin embargo, algunos periodistas que cubren la fuente policial han tenido acceso a reportes de cuerpos de seguridad que contabilizaban al menos 15 víctimas, hasta la noche del viernes 8 de enero

 

 

Comisiones mixtas tomaron sectores de La Vega este viernes 8 de enero. Los vecinos reportaron que presuntamente el operativo fue para capturar a supuestos miembros de la megabanda de la Cota 905, que llegaron a la zona la última semana del 2020. Entre los fallecidos hay dos hombres por balas perdidas.

Desde la mañana de este viernes 8 de enero comisiones de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), se desplegaron en un operativo en La Vega, municipio Libertador. Hasta esta tarde fuentes extraoficiales informaron que presuntamente 15 hombres fueron asesinados: 13 durante el enfrentamiento y dos por balas perdidas.

Se conoció extraoficialmente que un vecino de la parte alta de la calle Zulia recibió una bala perdida cuando llegaba a su hogar. Se llamaba Nelson Enrique Villalta Lima y tenía 50 años. Presuntamente los delincuentes dispararon a los efectivos de las FAES justo en el momento que él entraba a su casa.

Allegados contaron que Villalta era profesor de la Fundación Musical Simón Bolívar (Fundamusical), en el núcleo Chapellín, y también trabajaba en el hotel Altamira como vigilante. Familiares de la víctima temen que las bandas de la zona pretendan vengarse de ellos por denunciar ante las autoridades.

También vecinos del edificio La Paz, cercano a la redoma La India, indicaron que presuntamente entró una bala en un apartamento del piso 12. “Vecinos, la bala me partió la ventana. Yo estaba sentado en la computadora y me cayeron los vidrios en la cabeza”, contó el afectado al grupo de su residencia.

Así transcurrió el día durante el operativo

Desde las 2:00 a. m. quienes viven en la calle Zulia de La Vega comenzaron a escuchar detonaciones. “Bajamos los colchones de los cuartos hacia la sala. Nuestros cuartos quedan en el segundo piso y teníamos miedo que entrara una bala perdida mientras dormíamos, por eso bajamos y dormimos en la sala”.

Al amanecer las comisiones mixtas ingresaron a la comunidad y estuvo cerrado el acceso hacia La Vega, por la entrada principal de la redoma La India, por orden de los efectivos. Pasadas las 6:00 p. m. no había acceso de vehículos pero sí se podía pasar a pie hacia el barrio.

 

 

Habitantes de Montalbán y Vista Alegre dijeron a Crónica.Uno que escucharon las ráfagas. En horas de la tarde en la plaza Madariaga de El Paraíso los vecinos notaron la presencia de los efectivos, luego de escuchar detonaciones hacia la Cota 905. Extraoficialmente se conoció que supuestamente los delincuentes habían huido hacia la Cota y Montalbán por la montaña.

Según los vecinos, el operativo es específicamente en la calle Zulia, calle Primero de Mayo, Los Mangos, Los Cangilones, Las Margaritas, Los Paraparos, Valle Alegre y las áreas boscosas, porque estas zonas colindan con la Cota 905, El Valle y El Cementerio.

“Esto es horrible, nosotros estamos encerrados en el baño porque esto es plomo parejo”, contó una vecina de forma anónima por medidas de seguridad a Crónica.Uno.

Desde la última semana del 2020 vecinos de la calle la Zulia y zonas aledañas reportaron la presencia de hombres con armas largas y granadas. Aseguraron que no son de la zona y presumen que pertenecen a la megabanda de la Cota 905, liderada por Carlos Luis Revete, alías el Coqui.

Añadieron que hay presencia de tanquetas y funcionarios con armas largas. Hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado el operativo y a qué se debe.

Desde la tarde del miércoles 6 de enero funcionarios de la PNB tomaron la zona y hasta horas de la noche hubo detonaciones en la comunidad, sin reportar oficialmente algún fallecido o detenido. Los vecinos aseguraron a Crónica.Uno que el jueves la zona estuvo “en tensa calma” durante el día y se mantuvieron muy nerviosos por los rumores de un próximo operativo de las FAES.

Según información extraoficial, la presencia de estos presuntos delincuentes podría deberse a que pretenden ganar espacios en las zonas que colindan con la Cota 905, El Valle y El Cementerio. Sin embargo, los datos no han sido corroborados oficialmente.

#MonitordeVíctimas | Wilexis estuvo cinco meses en José Félix Ribas antes de un nuevo operativo policial
Wilexis Acevedo, líder de la megabanda que opera en la parroquia Petare, regresó al barrio aproximadamente dos meses después del operativo del 8 de mayo, en el que no lo capturaron.  Estuvo bajo perfil, según los vecinos. Siete meses después las FAES ingresaron al barrio y lo hirieron en un enfrentamiento, el viernes 6 de noviembre

 

El barrio no cambió: los vecinos mantienen su apoyo al Wilexis y el rechazo a la policía. Cada vez que hay un operativo de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en el sector José Félix Ribas, de Petare, la gente cierra sus puertas por temor a que los funcionarios los asesinen, o en el mejor de los casos, los golpeen y les roben objetos de valor de sus casas. Pero no les tiembla la voz cuando aseguran que gracias al líder de la megabanda no hay robos en la parte alta de la comunidad.

Entre la zona 6 y la zona 10 de José Félix los vecinos salen con sus celulares en la mano, porque quien se atreva a cometer un delito será castigado. Caminan por las calles hasta tarde y viven su cotidianidad sin contratiempos porque dicen que este grupo delictivo les brinda seguridad.

Wilexis Alexander Acevedo Monasterios estuvo en el barrio bajo perfil. Evitaba transitar por la zona baja y así mantuvo el control del sector hasta el viernes 6 de noviembre, cuando las FAES entraron al barrio y lo hirieron de bala, pero huyó.

Se conoció extraoficialmente que cuatro integrantes de la megabanda fueron asesinados durante un enfrentamiento, en la zona 8 de José Félix Ribas. Presuntamente, entre los fallecidos está el segundo al mando del grupo, conocido como el Chino, quien se enfrentó a los funcionarios con una AR15 y detonó una granada.

Sin embargo, la versión de los familiares es otra. Uno de los fallecidos es José Hermes Avendaño Gómez, de 37 años, quien vendía café cuando inició la balacera. Sus allegados estaban este lunes 9 de noviembre en la morgue de Bello Monte y aseguraron que era testigo de Jehová; recibió un tiro en la cabeza y otro en el pecho. Dejó a dos hijos huérfanos, de ocho y 14 años.

También fue identificado Edgar Alexander Borges, de 26 años, quien recibió dos disparos por la espalda y uno en la cabeza. Según sus parientes, Borges trabajaba como obrero. Y Eduard Sanz, de 24 años; recibió un impacto de bala en la cabeza. Sus allegados contaron que estaba desempleado.

Pasaron siete meses desde la última vez que el gobierno de Nicolás Maduro trató de capturar a Wilexis y no lo logró. El 8 de mayo de 2020 comisiones mixtas ejecutaron un operativo tras su pista. El ministro de Interior, Justicia y Paz para el momento, Néstor Reverol, dijo que habían desplegado a los cuerpos de seguridad para acabar con las bandas armadas. 

En aquella ocasión Wilexis huyó del barrio y regresó aproximadamente dos meses después. Los vecinos aseguraron a Crónica.Uno que lo vieron en fiestas, como antes, aunque un poco más bajo perfil. Incluso presumen que se disfrazaba.

El despliegue policial ocurrió luego de seis días de enfrentamientos entre bandas, en José Félix Ribas. Los vecinos vivieron una pesadilla, tirados en el piso o escondidos en cuartos para evitar que una bala perdida los hiriera, mientras Wilexis defendía el control de su territorio de un hombre conocido como El Gusano.

Las balaceras, que iniciaron el 30 de abril, retumbaron hasta zonas aledañas como La Urbina, Palo Verde y Terrazas del Ávila y disminuyeron el 4 de mayo.

Nicolás Maduro aseguró que los enfrentamientos fueron organizados por la Agencia de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, junto con Wilexis, para distraer la atención y facilitar la entrada de mercenarios al país durante la Operación Gedeón, el 3 de mayo, para derrocar al mandatario.

Los voceros de Maduro no confirmaron a cuántas personas detuvieron en ese operativo y si tenían nexos con la megabanda, al igual que el viernes 6 de noviembre, donde tampoco hubo parte oficial.

Solo fue pública la aprehensión arbitraria de Junior Pantoja, exconcejal de Petare y líder vecinal. Le imputaron el delito de tráfico ilícito de municiones, pretendían involucrarlo con las bandas delictivas. Fue excarcelado el 24 de junio y falleció el 23 de agosto, de un paro respiratorio. 

Las autoridades tampoco informaron cuántos fallecidos hubo tras la incursión al barrio. Zair Mundarín, exfiscal de Derechos Fundamentales del Ministerio Público, publicó en su Twitter que 13 personas fueron asesinadas, sin embargo, no se conocieron sus identidades. Carlos Palacios y Brian Cedeño fueron víctimas de ejecución extrajudicial, según la denuncia de sus parientes.

Como hallazgo forense, todos disparos a distancia en tórax anterior (de frente) doble tap (técnica de disparar dos veces seguidas sobre el mismo blanco). Esto es imposible que ocurra 13 veces seguidas, escribió en un hilo de Twitter. 

El 13 de mayo, cinco días después del operativo, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) informó de la muerte de Leonardo José Pimentel, conocido como Loco Leo, quien era lugarteniente de Wilexis. De acuerdo con la publicación, el hombre se enfrentó a la policía científica en Los Teques, a donde huyó tras el operativo en Petare.

El gran despliegue del Gobierno no tuvo éxito. Luis Izquiel, abogado y criminólogo, explicó a Crónica.Uno que los operativos que realizan los cuerpos de seguridad no tienen suficiente contundencia sobre los líderes de las megabandas de Caracas.

En 2015, cuando se ejecutó la Operación de Liberación del Pueblo (OLP) para capturar al Coqui, cabecilla de la megabanda de la Cota 905, tampoco se logró. Cinco años después el Coqui sigue prófugo.

En ambos operativos abatieron a otras personas que no eran las que ellos buscaban, hubo denuncias de ejecuciones extrajudiciales y otros atropellos a los derechos humanos. Estos operativos además de demostrar que no son efectivos para capturar a los líderes de las megabandas, dejan una larga estela de violaciones a los DD. HH.”.

Según Izquiel, la falla de estas operaciones podría deberse a la fuga de información o al respaldo que tienen los delincuentes en la comunidad, que facilita la huida. La penetración de las cabecillas puede llegar hasta los cuerpos policiales.

Los gariteros, parte de la estructura de la megabanda, pueden facilitar la fuga de los líderes al momento de los enfrentamientos. Izquiel dijo que estas personas no solo están ubicadas al inicio o al final del barrio, también en zonas aledañas y divisan cuando van en camino los policías.

En el informe de la Misión Independiente de Determinación de los hechos sobre Venezuela de la Organización de las Naciones Unidas, presentado en septiembre, se refiere que el Coqui, presuntamente, sobornó a los policías y le avisaron antes de la OLP de 2015, por eso logró huir antes.

Parte baja de José Félix sin control de Wilexis 

Siete meses después de que las comisiones mixtas tomaran el barrio, la megabanda de Wilexis mantuvo su fortaleza entre la zona 6 y 10 de José Félix Ribas, pero no ha podido recuperar el control en la parte baja.

Los vecinos contaron que el líder del grupo delictivo huyó del barrio tras el operativo de mayo y regresó aproximadamente dos meses después, en este tiempo las bandas que operan entre la zona uno y la zona cinco se unieron para intentar acabar con Wilexis.

Los habitantes de este sector sienten pavor ante la propuesta de hablar de Wilexis. Y los que se atreven lo hacen extraoficialmente, por miedo a que tomen venganza. Nadie va a decir nada malo de él, soltó una vecina a Crónica.Uno. Otra agregó: “Aquí en el barrio estamos más seguros con Wilexis, esos muchachos (la megabanda) cuidan a todo el mundo. Y si sube la policía, cerramos todo, porque esos sí hacen daño”. 

Días posteriores a la incursión policial en el barrio, los habitantes organizaron cacerolazos y oraciones, en las calles, en apoyo al Wilexis y a la paz del barrio.

Alexander Campos, director del Centro de Investigaciones Populares, explicó a Crónica.Uno que la actitud de apoyo de la comunidad al Wilexis podría entenderse porque la policía es el principal factor de violencia.  

Si la policía actuara en favor de la comunidad evidentemente la posición de ellos ante Wilexis fuese distinta. Pero como no es así, la comunidad se ve obligada a buscar en él un apoyo que no tiene de los funcionarios.

Wilexis trabaja para recuperar el control en la parte baja del barrio, donde operaba su contrincante el Gusano, quien fue asesinado el 14 de mayo de 2020, en un operativo del Cicpc. Esas pequeñas bandas se unieron para tratar de “tumbar” a Wilexis, pero no lo habían logrado porque este tiene mejor armamento. 

“En la parte baja volvieron a cometer robos las banditas y eso antes no pasaba. De hecho se están registrando robos en el Metro de Petare que ya habían mermado. Desde que mataron al Gusano hay varias banditas, ellos se han querido unir para ‘tumbar’ a Wilexis pero no han podido porque Wilexis está más armado y tiene más poder, contó un vecino, bajo condición de anonimato, por miedo a ser víctima de venganzas de los miembros de estas bandas.

El director del Centro de Investigaciones Populares añadió que no se han repetido enfrentamientos tan prolongados como los que ocurrieron entre abril y mayo, y es porque Wilexis actúa bajo perfil. Pero en la parte baja de la comunidad ahora operan otras bandas.

“Wilexis se replegó y ahora las bandas que él controlaba están tomando otra vez posición en la comunidad. Este era el principal motivo por el que la gente lo apoyó en ese momento”, dijo Campos.

Presuntamente, Christian René Tovar Uribe, conocido como el Gusano, estaba preso en la cárcel de Tocorón y fue liberado para hacerle frente a Wilexis. Al parecer el gobierno de Maduro lo hizo con la intención de quitarle el poder, porque apoyó las protestas de la oposición. Sin embargo, no es una información corroborada por los voceros del mandatario.

El 23 de enero de 2019, cuando Juan Guaidó se juramentó como presidente encargado de Venezuela (artículos 233 y 333 de la Constitución), hubo una manifestación que fue disuelta por las FAES y la Policía del municipio Sucre, y esa noche asesinaron a Yoendry Fernández y a Jhonny Marcano, presuntamente miembros de la megabanda de Wilexis.

Ese mismo año, entre junio y octubre, se registraron varias manifestaciones de los vecinos en contra de las FAES. Rechazaban los operativos en la comunidad y las ejecuciones extrajudiciales. Presuntamente los habitantes fueron enviados por Wilexis bajo amenaza. 

Antes de la pandemia, se conoció que Wilexis además de controlar la distribución de las cajas del Clap, brinda ayuda sociales, organiza actividades para los niños y funge como “juez de paz”, una figura que no tiene registros oficiales, pero que presuntamente resuelve problemas a los vecinos.

Los jueces de paz eran nombrados por defensores de los derechos humanos y los mismos vecinos, pero en el primer mandato de José Vicente Rangel Ávalos (2000) supuestamente esa figura se distorsionó.

La tarde del miércoles 4 de noviembre un hombre fue asesinado, presuntamente por miembros de la megabanda de Wilexis. La versión de los vecinos es que supuestamente esta persona cometió un delito en la invasión, que está en la zona uno del barrio, y lo arrastraron hasta la zona cinco, donde le dispararon y lo quemaron. 

“Esos son los mismos de la banda del Wilexis, lo hacen para retomar el control. Toman la justicia por sus manos”, indicó una vecina a Crónica.Uno

Petare la parroquia más violenta de Caracas 

De acuerdo con datos del Monitor de Víctimas —un proyecto periodístico de data— entre enero y septiembre de 2020 se registraron 105 homicidios en la parroquia Petare. Solo en mayo hubo 25 muertes violentas en la zona y hasta el momento es el mes con más registros.

La data del Monitor de Víctimas también revela que solo en José Félix Ribas han ocurrido 23 homicidios, entre enero y septiembre.

Investigaciones del Observatorio Venezolano de Prisiones revelaron que la parroquia Petare, del municipio Sucre, fue la más violenta del Área Metropolitana de Caracas en 2019. Al menos 16 % de los sucesos ocurridos en ese año fueron en Petare. Para el observatorio era previsible porque José Félix Ribas, uno de los barrios más grandes e inseguros de latinoamérica, forma parte de esta parroquia.

Los datos también arrojaron que en 2019 el municipio más violento fue Libertador, 60 % de los sucesos tuvieron lugar ahí. El segundo con más homicidios fue Sucre, con 26 % de los registros.

 
#MonitorDeVíctimas | Asesinaron a un abogado dentro de su apartamento en la avenida Baralt
Javier Loango Paredes, de 38 años de edad, fue hallado sin vida con múltiples heridas de arma blanca. Las autoridades presumen que se trató de un robo, aunque no descartan otras hipótesis. Tenía 18 años en Venezuela. Era natural de Cali, Colombia.

@yohanamarra

Javier Loango Paredes, de 38 años de edad, fue encontrado muerto dentro de su apartamento, ubicado en el edificio Jota Paula en la avenida Baralt, en Caracas. El hallazgo fue efectuado la mañana del pasado lunes 2 de noviembre. Según información extraoficial, la víctima presentaba varias heridas por arma blanca.

Se conoció que los vecinos del hombre tenían días sin verlo y por eso decidieron ingresar a su apartamento. Lo hallaron sin vida en su cuarto. Del sitio robaron varias pertenencias.

Loango era abogado y estudiaba Arquitectura. Tenía 18 años en Venezuela, pues nació en Cali, Colombia.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) manejan el robo como móvil del crimen. Sin embargo, no descartan otras hipótesis.

Javier Loango Paredes fue hallado sin vida dentro de su habitación. Lo encontraron sus vecinos, que ingresaron a la vivienda luego de que pasaran días sin verlo.

Abandonaron dos cadáveres en un basurero

La tarde de ese mismo lunes fueron abandonados dos cadáveres en un basurero, ubicado justo en la entrada del túnel de El Paraíso, en la autopista Francisco Fajardo.

Fuentes extraoficiales indicaron que los cuerpos, de sexo masculino y de tez morena, presentaban heridas por arma de fuego y habían sido rociados con gasolina. En principio las víctimas no pudieron ser identificadas, pero las autoridades aseguran que tenían entre 20 y 30 años de edad.

Los investigadores presumen que podría tratarse de una venganza entre las bandas delincuenciales del sector.

En lo que va de año un total de 398 personas han sido asesinadas en el municipio Libertador, en Caracas.

José del Carmen Morales, de 55 años, fue hallado muerto dentro de su vivienda en el barrio Santa Cruz del Este. El cadáver, en estado de descomposición, estaba maniatado y presentaba signos de tortura. La víctima había sido amenazada por las personas que habitaban el segundo piso de su vivienda

@Yohanamarra / Video: Darvinson Rojas

José del Carmen Morales Porras, de 55 años, fue hallado muerto dentro de su casa, por su mejor amigo. El pasado lunes 5 de octubre el hombre acudió a buscarlo, porque desde hace dos días no contestaba las llamadas. El cadáver, en estado de descomposición, presentaba signos de tortura y estaba maniatado.

La vivienda, ubicada en el barrio Santa Cruz del Este, del municipio Baruta, estaba en completo desorden, razón por la cual los familiares de la víctima presumen que trató de defenderse. El cadáver lo hallaron tapado con una sábana.

Sus parientes, quienes no quisieron revelar su identidad por medidas de seguridad, presumen que en el homicidio podrían estar implicados los inquilinos de José, pues tenía problemas con ellos desde hace mucho tiempo. Estas personas solían lanzar basura, orine y excremento de perro desde el piso dos del inmueble. José los había denunciado a las autoridades en dos oportunidades y ellos le prometieron vengarse.

“Él era muy amigable, tenía muchos amigos, pero tenía unos enemigos que eran los vecinos de arriba. No podremos ni siquiera velarlo, porque lo torturaron”, dijo su familiar.

Hasta el momento sus parientes desconocen qué pertenencias se robaron los homicidas, pues la casa está muy desordenada. Solo pudieron percatarse que cargaron con toda la comida que tenía la víctima guardada.

José vivía solo, la mayoría de sus familiares residen en Maracay, estado Aragua. Trabajaba surtiendo gasolina en una estación de servicio, ubicada en Concresa. También tenía un camión con el que ofrecía servicios de mudanzas, por su cuenta. Tenía cuatro hijos que, de acuerdo con el testimonio de sus allegados, no tenían contacto frecuente con él.

“Queremos justicia. Queremos que esto no se quede así, hasta cuándo la justicia nos deja así mirando para los lados y el hampa haciendo de las suyas”, agregó el familiar.

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinado en enfrentamiento en la Cota 905 ya fue identificado
Los familiares de José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, aseguraron que no era delincuente. Según su versión, la mañana del martes 22 de septiembre, salió a la bodega y funcionarios de las FAES le dispararon por la espalda. Extraoficialmente se habla de cuatro personas asesinadas.

@yohanamarra | Foto principal: Gleybert Asencio

Tras dos días del enfrentamiento entre las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui, en la Cota 905, familiares de uno de los cuatro hombres asesinado desmiente la versión policial. Aseguran que no era delincuente.

José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, salió de su casa, en el sector El Nazareno de la Cota 905. Eran aproximadamente las 10:30 a. m. cuando dijo que iba a la bodega a comprar comida que le pidió su esposa. Sus familiares, quienes por temor a venganzas no quisieron revelar sus nombres, contaron que en ese instante comenzó el operativo.

La mañana del 22 de septiembre, comisiones de las FAES se desplegaron por varios sectores cercanos a la Cota 905. El enfrentamiento con miembros de la megabanda del Coqui paralizó las actividades en Roca Tarpeya, Puente Hierro, la avenida Victoria, El Paraíso e incluso por la autopista Francisco Fajardo, a la altura de Quinta Crespo.

Fuentes extraoficiales indicaron que presuntamente se trataba del rescate de dos funcionarios. Otra versión apunta que se trató de un operativo posterior a una fiesta en la zona. Sin embargo, esta información no pudo ser corroborada oficialmente. Trascendió que cuatro hombres fueron asesinados y, hasta el momento, solo está identificado José Antonio Gallego Díaz.

Sus parientes se encontraban este jueves 24 de septiembre en la morgue de Bello Monte. Agregaron que recibió todos los impactos de bala por la espalda, porque corrió al ver a funcionarios de las FAES. Llegó sin signos vitales al Hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela.
Aseguran que José Antonio trabajaba como mototaxista desde hace 12 años. Dejó huérfana a una adolescente de 17 años. “Los tiros en la zona fueron horribles”, dijeron.

Balas perdidas en casas y tránsito colapsado

Habitantes del sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, contaron que la balacera duró aproximadamente dos horas. Una vecina relató a Crónica.Uno que se escondió en un cuarto, con su hija de cuatro años, y de los nervios le pidió a su esposo que le pusiera ropa encima. Temía que las balas perdidas penetraran el techo de zinc de su vivienda.

En Roca Tarpeya un perrito mestizo, que estaba en la platabanda de la casa, resultó herido en la oreja y la perdió. Uno de los miembros de la familia relató lo sucedido en su cuenta de Twitter, la cual se reserva por medidas de seguridad. Crónica.Uno confirmó que en esa zona entraron balas perdidas a una casa.

En El Paraíso, a la altura de la plaza Madariaga, también se escuchaban las detonaciones y las ráfagas, que hacían sentir a los vecinos en una completa guerra.

El 25 de agosto de 2020 también hubo otro enfrentamiento entre la megabanda del Coqui y funcionarios de Policaracas, las FAES y la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Presuntamente, los delincuentes intentaron ingresar al comando de Policaracas que está en la avenida Guzmán Blanco, a la altura de El Pinar, y los efectivos pidieron apoyo.

La Vega y El Paraíso colapsaron por las detonaciones. Vecinos de Montalbán II, a casi dos kilómetros de El Pinar, aseguraron haber escuchado la balacera. Y en Colinas de Vista Alegre, a casi cuatro kilómetros del sitio del suceso, también se escucharon.

El oficial jefe de la Brigada de Respuesta Inmediata de las FAES, Edgar Jesús González Veitía, fue asesinado. También tres funcionarios resultaron heridos.

La megabanda del Coqui tiene armamento de alto calibre, control territorial y control de la comunidad. El abogado y criminólogo, Luis Izquiel, detalló que entre 200 y 300 personas la componen. El Ministerio de Interior, Justicia y Paz tiene al Coqui entre los hombres más buscados del país, al igual que a Vampi y el Garbis, también líderes del grupo delictivo.

De acuerdo con la investigación que hizo la Misión Independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2015 el Coqui habría sobornado a funcionarios policiales, para que le avisaran antes de los operativos, incluso antes de la primera Operación de Liberación del Pueblo (OLP), en julio de ese año.

En el informe, resalta que un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) dijo que el Coqui escapó un día antes de la OLP y por eso no fue capturado.

#MonitorDeVíctimas | “La niña se orinó del susto por el tiroteo en la Cota 905”
La historia de nunca acabar para los vecinos de las zonas aledañas a la Cota 905. Este martes se registró un enfrentamiento entre funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales y miembros de la megabanda del Coqui. De manera extraoficial, se conoció que supuestamente los efectivos rescataban a dos compañeros sometidos en la zona

Nuevamente la niña corrió a la cocina asustada por el sonido de los tiros. A sus cuatro años desconoce qué son unas detonaciones, algunas de armas largas; pero su mamá, Pame*, sí sabe muy bien de qué se trata: otra vez un tiroteo en la Cota 905.

Esta vez se escucharon con más intensidad que el 25 de agosto de 2020, cuando hubo otro enfrentamiento entre funcionarios de Policaracas, las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui. En esa oportunidad la pequeña también corrió despavorida y su mamá tuvo que cocinar con ella cargada, porque no lograba calmarse.

Pame vive en El Paraíso, su panorama más cercano es la Cota 905. Cada vez que oye detonaciones y lee por las redes sociales que hay enfrentamientos en esta zona comienza a temblar, principalmente por su hija.

Aproximadamente a las 11:30 a. m. de este martes 22 de septiembre de 2020 se originó un enfrentamiento entre las FAES y la megabanda del Coqui. Extraoficialmente, se habló de un supuesto rescate de dos funcionarios en esa zona, pero la información no está confirmada por otras fuentes oficiales.

Cuando las detonaciones se hicieron más frecuentes Pame tuvo que lanzarse al suelo de la cocina con su niña. Mientras esto sucedía, la hermana de Pame también le contaba a través de WhatsApp que estaba encerrada con sus dos hijas, de siete y tres años.

La niña, la menor, se hizo pipí del susto por el tiroteo”, contó Pame acerca de su sobrina de tres años.

El tránsito se paralizó hacia los lados de El Peaje, El Cementerio, la avenida Victoria, Roca Tarpeya y a la altura de Quinta Crespo, por la autopista Francisco Fajardo. Los vecinos de estas zonas relataron que escucharon una guerra por las detonaciones de alto calibre y con tanta frecuencia.

Al empeorar las detonaciones, Pame metió a su hija al baño. Sacó su celular, abrió Netflix y le puso Barbie, la serie. Con esto distrajo a la niña algunos minutos, mientras reforzaba la excusa de que las detonaciones eran fuegos artificiales, «porque ya viene Navidad y están practicando».

Ya sé que esta noche ella se va a despertar al menos dos veces llorando. Así pasa cada vez que hay un tiroteo en la Cota”, agregó.

Extraoficialmente, se habla de dos supuestos delincuentes asesinados, aunque no está confirmado por minuta policial. Rumores de vecinos de la Cota 905, al contrario, indican que un adolescente fue asesinado. Pero no hay certeza de lo que realmente pasó.

Como se vivió el tiroteo Cota arriba y otras zonas

En el sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, María* vivió más de dos horas de zozobra. En su casa se lanzaron al piso por el temor de que una bala perdida penetrara el techo de zinc.

Con su hija, de cuatro años, se metió en una de las habitaciones de la casa y le pidió a su esposo que las tapara con ropa vieja. “Hasta se me bajó la tensión”, dijo.

En Puente Hierro una vecina relató, a través de su cuenta en Twitter, que algunas balas entraron a su vivienda. Como consecuencia su mascota, un perrito, resultó herido en la oreja y la perdió.

“Estamos bien físicamente. Niñito perdió su oreja, está estable, recuperándose”, escribió en su red social.

Vecinos de El Pinar también comentaron que las detonaciones eran muy fuertes y frecuentes, al igual que en Roca Tarpeya. Incluso en Montalbán III se escucharon las ráfagas a lo lejos.

Megabanda del Coqui y las balaceras

Frecuentemente, los vecinos deben convivir con los tiroteos que se generan entre policías y miembros de la megabanda del Coqui. El enfrentamiento más reciente fue hace casi un mes, el 25 de agosto de 2020, en el cual fue asesinado el oficial de las FAES, Jesús Veitía.

Información extraoficial señaló que un grupo de delincuentes intentó ingresar al comando de Policaracas que se encuentra en la avenida principal de la Cota 905. Y funcionarios de este cuerpo policial, al percatarse, pidieron apoyo a las FAES y a la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Sin embargo, por órdenes superiores tuvieron que retirar a las tropas del sector.

El abogado criminólogo, Luis Izquiel, ha declarado para Crónica.Uno que las zonas de paz favorecieron la consolidación de las megabandas al oeste de Caracas.

Las zonas de paz surgieron en 2013 en el marco del Plan Patria Segura y del Movimiento por la Paz y la Vida. Tenían la finalidad de que las bandas delictivas entregaran sus armas a cambio de líneas de crédito, estudios y otros beneficios. No fue así.

El Valle, El Cementerio y la Cota 905 están dominados por estos grupos armados, que entre sus líderes tienen a tres de los 10 delincuentes más buscados del país, según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz: Carlos Alfredo Calderón Martínez, apodado el Vampi; Carlos Luis Revette, apodado el Coqui, y Garbis Ochoa Ruíz, conocido como el Galvis. Juntos conforman la megabanda que se extiende por más de 20 kilómetros entre estas tres barriadas.

Según el ministerio, tienen solicitudes por homicidio, secuestro, robo de vehículos y tráfico de drogas.

Izquiel comentó que la megabanda del Coqui tiene entre sus filas entre 200 y 300 miembros. Poseen arsenal de guerra, tienen dominio del territorio y control social, estas, además, son parte de las características de las megabandas.

Investigaciones del Observatorio Venezolano de Violencia consideran que el municipio Libertador es el más violento del Área Metropolitana de Caracas, pues se registraron 60 % de las muertes violentas en 2019.

(*) Se modificaron los nombres, por medidas de protección a las personas que ofrecieron su testimonio.

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinó a joven en El Valle en disputa por una mujer
Yeiquer Cabrera, de 21 años, recibió un impacto de bala en la cara. Sus familiares contaron que el presunto homicida estaba enamorado de la novia de la víctima

@Yohanamarra /Foto Carlos Ramírez

Yeiquer Jesús Cabrera López, de 19 años, fue asesinado el domingo 13 de septiembre a las 6:00 am, luego de salir de una fiesta cerca de su casa, en el sector La Ceibita de El Valle.

Sus familiares, quienes por medidas de seguridad no quisieron revelar sus nombres, comentaron que el presunto asesino es un hombre de la comunidad, quien acosaba a la novia del joven, de 21 años de edad.

La víctima acudió a la fiesta con su pareja, con quien tenía un año y medio de relación, y en el lugar se encontraba el hombre involucrado. Sin embargo, ellos decidieron quedarse en la celebración y pasarla bien. Al salir la pareja no se percató de que el presunto homicida los iba siguiendo.

Al darse cuenta de que el hombre estaba detrás de ellos, el homicida sacó un arma y le disparó en el rostro a Yeiquer Cabrera.

Los parientes aseguraron que desconocen el nombre del presunto asesino, aunque indicaron que es un azote de la comunidad.

El joven había comenzado en un empleo nuevo hace 15 días, en un comercio de telas en Prados del Este, como ayudante. Dejó a otra mujer embarazada, con siete meses.