Yohana Marra, autor en Runrun

Yohana Marra

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinado en enfrentamiento en la Cota 905 ya fue identificado
Los familiares de José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, aseguraron que no era delincuente. Según su versión, la mañana del martes 22 de septiembre, salió a la bodega y funcionarios de las FAES le dispararon por la espalda. Extraoficialmente se habla de cuatro personas asesinadas.

@yohanamarra | Foto principal: Gleybert Asencio

Tras dos días del enfrentamiento entre las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui, en la Cota 905, familiares de uno de los cuatro hombres asesinado desmiente la versión policial. Aseguran que no era delincuente.

José Antonio Gallego Díaz, de 39 años, salió de su casa, en el sector El Nazareno de la Cota 905. Eran aproximadamente las 10:30 a. m. cuando dijo que iba a la bodega a comprar comida que le pidió su esposa. Sus familiares, quienes por temor a venganzas no quisieron revelar sus nombres, contaron que en ese instante comenzó el operativo.

La mañana del 22 de septiembre, comisiones de las FAES se desplegaron por varios sectores cercanos a la Cota 905. El enfrentamiento con miembros de la megabanda del Coqui paralizó las actividades en Roca Tarpeya, Puente Hierro, la avenida Victoria, El Paraíso e incluso por la autopista Francisco Fajardo, a la altura de Quinta Crespo.

Fuentes extraoficiales indicaron que presuntamente se trataba del rescate de dos funcionarios. Otra versión apunta que se trató de un operativo posterior a una fiesta en la zona. Sin embargo, esta información no pudo ser corroborada oficialmente. Trascendió que cuatro hombres fueron asesinados y, hasta el momento, solo está identificado José Antonio Gallego Díaz.

Sus parientes se encontraban este jueves 24 de septiembre en la morgue de Bello Monte. Agregaron que recibió todos los impactos de bala por la espalda, porque corrió al ver a funcionarios de las FAES. Llegó sin signos vitales al Hospital Clínico Universitario de la Universidad Central de Venezuela.
Aseguran que José Antonio trabajaba como mototaxista desde hace 12 años. Dejó huérfana a una adolescente de 17 años. “Los tiros en la zona fueron horribles”, dijeron.

Balas perdidas en casas y tránsito colapsado

Habitantes del sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, contaron que la balacera duró aproximadamente dos horas. Una vecina relató a Crónica.Uno que se escondió en un cuarto, con su hija de cuatro años, y de los nervios le pidió a su esposo que le pusiera ropa encima. Temía que las balas perdidas penetraran el techo de zinc de su vivienda.

En Roca Tarpeya un perrito mestizo, que estaba en la platabanda de la casa, resultó herido en la oreja y la perdió. Uno de los miembros de la familia relató lo sucedido en su cuenta de Twitter, la cual se reserva por medidas de seguridad. Crónica.Uno confirmó que en esa zona entraron balas perdidas a una casa.

En El Paraíso, a la altura de la plaza Madariaga, también se escuchaban las detonaciones y las ráfagas, que hacían sentir a los vecinos en una completa guerra.

El 25 de agosto de 2020 también hubo otro enfrentamiento entre la megabanda del Coqui y funcionarios de Policaracas, las FAES y la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Presuntamente, los delincuentes intentaron ingresar al comando de Policaracas que está en la avenida Guzmán Blanco, a la altura de El Pinar, y los efectivos pidieron apoyo.

La Vega y El Paraíso colapsaron por las detonaciones. Vecinos de Montalbán II, a casi dos kilómetros de El Pinar, aseguraron haber escuchado la balacera. Y en Colinas de Vista Alegre, a casi cuatro kilómetros del sitio del suceso, también se escucharon.

El oficial jefe de la Brigada de Respuesta Inmediata de las FAES, Edgar Jesús González Veitía, fue asesinado. También tres funcionarios resultaron heridos.

La megabanda del Coqui tiene armamento de alto calibre, control territorial y control de la comunidad. El abogado y criminólogo, Luis Izquiel, detalló que entre 200 y 300 personas la componen. El Ministerio de Interior, Justicia y Paz tiene al Coqui entre los hombres más buscados del país, al igual que a Vampi y el Garbis, también líderes del grupo delictivo.

De acuerdo con la investigación que hizo la Misión Independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2015 el Coqui habría sobornado a funcionarios policiales, para que le avisaran antes de los operativos, incluso antes de la primera Operación de Liberación del Pueblo (OLP), en julio de ese año.

En el informe, resalta que un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) dijo que el Coqui escapó un día antes de la OLP y por eso no fue capturado.

La historia de nunca acabar para los vecinos de las zonas aledañas a la Cota 905. Este martes se registró un enfrentamiento entre funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales y miembros de la megabanda del Coqui. De manera extraoficial, se conoció que supuestamente los efectivos rescataban a dos compañeros sometidos en la zona

Nuevamente la niña corrió a la cocina asustada por el sonido de los tiros. A sus cuatro años desconoce qué son unas detonaciones, algunas de armas largas; pero su mamá, Pame*, sí sabe muy bien de qué se trata: otra vez un tiroteo en la Cota 905.

Esta vez se escucharon con más intensidad que el 25 de agosto de 2020, cuando hubo otro enfrentamiento entre funcionarios de Policaracas, las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y miembros de la megabanda del Coqui. En esa oportunidad la pequeña también corrió despavorida y su mamá tuvo que cocinar con ella cargada, porque no lograba calmarse.

Pame vive en El Paraíso, su panorama más cercano es la Cota 905. Cada vez que oye detonaciones y lee por las redes sociales que hay enfrentamientos en esta zona comienza a temblar, principalmente por su hija.

Aproximadamente a las 11:30 a. m. de este martes 22 de septiembre de 2020 se originó un enfrentamiento entre las FAES y la megabanda del Coqui. Extraoficialmente, se habló de un supuesto rescate de dos funcionarios en esa zona, pero la información no está confirmada por otras fuentes oficiales.

Cuando las detonaciones se hicieron más frecuentes Pame tuvo que lanzarse al suelo de la cocina con su niña. Mientras esto sucedía, la hermana de Pame también le contaba a través de WhatsApp que estaba encerrada con sus dos hijas, de siete y tres años.

La niña, la menor, se hizo pipí del susto por el tiroteo”, contó Pame acerca de su sobrina de tres años.

El tránsito se paralizó hacia los lados de El Peaje, El Cementerio, la avenida Victoria, Roca Tarpeya y a la altura de Quinta Crespo, por la autopista Francisco Fajardo. Los vecinos de estas zonas relataron que escucharon una guerra por las detonaciones de alto calibre y con tanta frecuencia.

Al empeorar las detonaciones, Pame metió a su hija al baño. Sacó su celular, abrió Netflix y le puso Barbie, la serie. Con esto distrajo a la niña algunos minutos, mientras reforzaba la excusa de que las detonaciones eran fuegos artificiales, «porque ya viene Navidad y están practicando».

Ya sé que esta noche ella se va a despertar al menos dos veces llorando. Así pasa cada vez que hay un tiroteo en la Cota”, agregó.

Extraoficialmente, se habla de dos supuestos delincuentes asesinados, aunque no está confirmado por minuta policial. Rumores de vecinos de la Cota 905, al contrario, indican que un adolescente fue asesinado. Pero no hay certeza de lo que realmente pasó.

Como se vivió el tiroteo Cota arriba y otras zonas

En el sector Villa Zoila, en la parte alta de la Cota 905, María* vivió más de dos horas de zozobra. En su casa se lanzaron al piso por el temor de que una bala perdida penetrara el techo de zinc.

Con su hija, de cuatro años, se metió en una de las habitaciones de la casa y le pidió a su esposo que las tapara con ropa vieja. “Hasta se me bajó la tensión”, dijo.

En Puente Hierro una vecina relató, a través de su cuenta en Twitter, que algunas balas entraron a su vivienda. Como consecuencia su mascota, un perrito, resultó herido en la oreja y la perdió.

“Estamos bien físicamente. Niñito perdió su oreja, está estable, recuperándose”, escribió en su red social.

Vecinos de El Pinar también comentaron que las detonaciones eran muy fuertes y frecuentes, al igual que en Roca Tarpeya. Incluso en Montalbán III se escucharon las ráfagas a lo lejos.

Megabanda del Coqui y las balaceras

Frecuentemente, los vecinos deben convivir con los tiroteos que se generan entre policías y miembros de la megabanda del Coqui. El enfrentamiento más reciente fue hace casi un mes, el 25 de agosto de 2020, en el cual fue asesinado el oficial de las FAES, Jesús Veitía.

Información extraoficial señaló que un grupo de delincuentes intentó ingresar al comando de Policaracas que se encuentra en la avenida principal de la Cota 905. Y funcionarios de este cuerpo policial, al percatarse, pidieron apoyo a las FAES y a la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Sin embargo, por órdenes superiores tuvieron que retirar a las tropas del sector.

El abogado criminólogo, Luis Izquiel, ha declarado para Crónica.Uno que las zonas de paz favorecieron la consolidación de las megabandas al oeste de Caracas.

Las zonas de paz surgieron en 2013 en el marco del Plan Patria Segura y del Movimiento por la Paz y la Vida. Tenían la finalidad de que las bandas delictivas entregaran sus armas a cambio de líneas de crédito, estudios y otros beneficios. No fue así.

El Valle, El Cementerio y la Cota 905 están dominados por estos grupos armados, que entre sus líderes tienen a tres de los 10 delincuentes más buscados del país, según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz: Carlos Alfredo Calderón Martínez, apodado el Vampi; Carlos Luis Revette, apodado el Coqui, y Garbis Ochoa Ruíz, conocido como el Galvis. Juntos conforman la megabanda que se extiende por más de 20 kilómetros entre estas tres barriadas.

Según el ministerio, tienen solicitudes por homicidio, secuestro, robo de vehículos y tráfico de drogas.

Izquiel comentó que la megabanda del Coqui tiene entre sus filas entre 200 y 300 miembros. Poseen arsenal de guerra, tienen dominio del territorio y control social, estas, además, son parte de las características de las megabandas.

Investigaciones del Observatorio Venezolano de Violencia consideran que el municipio Libertador es el más violento del Área Metropolitana de Caracas, pues se registraron 60 % de las muertes violentas en 2019.

(*) Se modificaron los nombres, por medidas de protección a las personas que ofrecieron su testimonio.

#MonitorDeVíctimas | Hombre asesinó a joven en El Valle en disputa por una mujer
Yeiquer Cabrera, de 21 años, recibió un impacto de bala en la cara. Sus familiares contaron que el presunto homicida estaba enamorado de la novia de la víctima

@Yohanamarra /Foto Carlos Ramírez

Yeiquer Jesús Cabrera López, de 19 años, fue asesinado el domingo 13 de septiembre a las 6:00 am, luego de salir de una fiesta cerca de su casa, en el sector La Ceibita de El Valle.

Sus familiares, quienes por medidas de seguridad no quisieron revelar sus nombres, comentaron que el presunto asesino es un hombre de la comunidad, quien acosaba a la novia del joven, de 21 años de edad.

La víctima acudió a la fiesta con su pareja, con quien tenía un año y medio de relación, y en el lugar se encontraba el hombre involucrado. Sin embargo, ellos decidieron quedarse en la celebración y pasarla bien. Al salir la pareja no se percató de que el presunto homicida los iba siguiendo.

Al darse cuenta de que el hombre estaba detrás de ellos, el homicida sacó un arma y le disparó en el rostro a Yeiquer Cabrera.

Los parientes aseguraron que desconocen el nombre del presunto asesino, aunque indicaron que es un azote de la comunidad.

El joven había comenzado en un empleo nuevo hace 15 días, en un comercio de telas en Prados del Este, como ayudante. Dejó a otra mujer embarazada, con siete meses.

#MonitorDeVíctimas| Vecino asesinó a funcionario de la PNB por venganza en Los Teques
La madrugada del sábado 12 de septiembre le dieron tres tiros al oficial agregado Leyder Duarte, de 21 años de edad, cuando llegaba a su casa en el barrio Los Unidos, parroquia Macarao 

 

@Yohanamarra

 

Leyder Yonaiker Duarte González, de 21 años, fue asesinado la madrugada del sábado 12 de septiembre por un hombre que vivía en el mismo sector, con quien tuvo un inconveniente.

Duarte era oficial agregado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Sus familiares, quienes por medidas de seguridad no quisieron revelar sus nombres, contaron que el crimen ocurrió a las 2:20 am, cuando la víctima regresaba a su casa, en el barrio Los Unidos de la carretera vieja de Los Teques. Había estado en una reunión en Antímano. 

El funcionario fue interceptado por un vecino que lo había amenzado de muerte cinco meses antes. Le propinó tres disparos: uno en la cabeza, uno en el tórax y otro en el abdomen. Fue trasladado hasta el hospital Miguel Pérez Carreño, donde falleció a las 5:30 a. m. 

Los parientes añadieron que Duarte tenía un año y medio de servicio en la Dirección de Investigaciones Penales (DIP) de la PNB, destacado en el comando que está ubicado en Maripérez. Este lunes se encontraban en la medicatura forense, culminando los trámites para realizar el entierro en el cementerio de El Junquito.

 

#MonitorDeVíctimas | Un bebé fue asesinado en los bloques de Simón Rodríguez
Los padres, una adolescente y un joven de 22 años, están detenidos para averiguaciones

Yohana Marra

A golpes fue asesinado un bebé de un mes de nacido, la mañana de este jueves 13 de agosto, presuntamente por sus padres. El hecho ocurrió en el bloque 1 de Simón Rodríguez, parroquia El Recreo de Caracas.

Según la información policial, el bebé supuestamente fue golpeado porque lloraba mucho y no dejaba dormir a sus padres. Cuando los jóvenes trasladaron a la víctima al hospital Vargas ya no tenía signos vitales. Presentaba hematomas en 50% de su cuerpo.

Los padres de la víctima están detenidos en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de El Paraíso, por averiguaciones. Fueron identificados como Luis Alfredo Espinoza Márquez, de 22 años de edad, y una adolescente de 16 años.

#MonitorDeVíctimas | Karla Ríos fue asesinada por su expareja aunque lo denunció en el Cicpc
La mujer, de 39 años de edad, recibió dos tiros la noche del viernes 31 de julio, en la planta baja de su edificio, en la avenida Baralt. Testigos vieron a su expareja, Edward Chacón, de quien se separó hace seis meses por agresión verbal, física y psicológica

 

@Yohanamarra Foto: Cortesía

 

Karla Ríos Rodríguez tenía seis meses separada de Edward Chacón. Lo había denunciado en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), en la avenida Urdaneta, por violencia verbal, psicológica y física, pero las autoridades no detuvieron al hombre. La noche del viernes 31 de julio la asesinó en la planta baja de su edificio, en la avenida Baralt. 

La mujer, de 39 años de edad, salía de su vivienda cuando se encontró con Chacón, quien presuntamente le dio dos tiros, uno en la cabeza y otro en el pecho. Testigos llamaron a los familiares de la víctima para avisarle lo que había sucedido. Y aunque fue trasladada hasta el hospital Vargas llegó sin signos vitales. 

Sus allegados contaron que la expareja de la víctima la había amenazado de muerte. En una oportunidad Chacón la golpeó y la apuntó en la cabeza, con su arma de uso personal. Después de este episodio ella decidió terminar con la relación, de cinco años, y denunciarlo. Sin embargo, él igual la acosaba.

La víctima dejó huérfanos a dos hijos producto de otra relación: una joven, de 18 años de edad, que vive fuera del país, y un adolescente, de 15 años, quien estaba en casa de un vecino al momento del homicidio. “Él vio cuando sacaron a su mamá. Gracias a Dios no presenció cuando la mataron porque no estaba ahí”, dijo un allegado. 

Karla era comerciante. Diseñaba y confeccionaba trajes de baño que vendía a través de su empresa llamada Creaciones Krly Ross. Sus modelos los había exhibido en el programa Vitrina, transmitido por el canal Televen.

Sus familiares pidieron justicia. “Ella denunció, pero aquí uno denuncia y la gente paga y no pasa nada. Ella no pretendía ni siquiera volver con él. Las policías no hicieron nada”, agregó un cercano, sin revelar su nombre por miedo a una posible venganza.

El presunto homicida también es comerciante, dueño de una charcutería en la avenida Rómulo Gallegos. Allegados a la víctima temen por su seguridad, pues saben que está armado. Karla Ríos

 

el futuro de la juventud en sectores populares

 

#MonitorDeVíctimas | Cicpc levantó cinco cadáveres en Petare tras enfrentamientos
Según información extraoficial, tres víctimas estarían relacionadas con los enfrentamientos entre la megabanda del Wileisy y la del Gusano. A una de las víctimas le robaron una moto

 

Luego de seis días de enfrentamientos en el sector José Félix Ribas de Petare, se registró el homicidio de cinco hombres. Según información extraoficial, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) hizo el levantamiento de los cadáveres entre el martes 5 de mayo y el miércoles 6 de mayo. 

Leomerd Gabriel Elvilla Suniaga, de 19 años de edad, fue asesinado en el barrio 24 de Julio. Su cadáver fue hallado el pasado martes 5 de mayo. Ese mismo día localizaron el cuerpo de Luis Enrique Mendoza, de 39 años, y el de otro hombre, que hasta el momento no ha sido identificado. 

Se presume que estos crímenes están vinculados con las rencillas entre la megabanda del Wileisy y la del Gusano, que desde el pasado jueves 30 de abril se enfrentaron durante seis días seguidos. Sin embargo, el reporte al Cicpc se hizo entre martes y miércoles, cuando ya había cesado el tiroteo.

Testimonios de los afectados indican que las detonaciones eran de armas largas. Vecinos reportaron que en urbanizaciones aledañas a Petare, como Palo Verde, El Llanito, Lomas del Ávila y La Urbina, se escuchaba el tiroteo, incluso en Lomas y La Urbina entraron balas perdidas a los edificios

Richard Rafael Hidalgo, de 36 años, fue asesinado en el sector San Pascual de Mesuca. Versiones extraoficiales indicaron que le robaron una moto marca Empire, modelo Horse, color azul, sin placa. Mientras que en la calle El Motor de Carpintero, mataron a Daniel Palomares Arocha, de 25 años.

El pasado 6 de mayo, Nicolás Maduro aseguró que los enfrentamientos en Petare fueron organizados por la Agencia de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, junto con el Wileisy, para distraer a los cuerpos de seguridad del Estado y facilitar la entrada de supuestos mercenarios al país.

 

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#MonitorDeVíctimas | Casas de Petare son escudos para los delincuentes durante los enfrentamientos entre bandas
Tras seis días de tiroteos con armas de guerra y explosiones de granadas, los vecinos de José Félix Ribas han optado por sacar de sus viviendas a los niños y llevarlos con otros familiares, por miedo a que entren balas perdidas a sus casas. Las bandas del Wileisy y el Gusano también han atemorizado a habitantes de zonas aledañas, como Palo Verde, Lomas del Ávila y La Urbina.

“Mamá ¿ya hay que apagar la luz? ¿Ya tenemos que lanzarnos al piso?”. Cuando comienza a oscurecer los hijos de Ana* tienen miedo. Los últimos dos días han tenido que dormir en el piso, porque desde la noche hasta la madrugada se oyen detonaciones de armas de alto calibre y explosiones en Petare y zonas aledañas.

Ana vive en la zona 9 de José Félix Ribas, justo en la línea de fuego de la megabanda del Wileisy y la banda del Gusano. Este sector es frontera con Las Brisas de La Bombilla y El Plan.

Desde el jueves 30 de abril ambos grupos delictivos se han enfrentado por el control de la zona, sin registrarse muertos ni heridos. La casa de Ana, y la de sus vecinos, ha servido de escudo para estos hombres que usan armas de alto calibre y granadas, según describen los propios afectados. Incluso los delincuentes se han montado en platabandas de las viviendas al enfrentarse.

La tarde de este lunes 4 de mayo se oyeron detonaciones a partir de las 6:30 p. m. y pasadas las 8:00 p. m. se originó un cacerolazo. Aunque no está confirmado, vecinos presumen que podría ser en apoyo al Wileisy, tras seis días de balaceras.

En su casa viven seis niños, el mayor tiene 12 años y el menor seis meses. Durante los enfrentamientos lloran atemorizados, mientras los adultos los resguardan en el cuarto que creen es el más seguro; ahí ponen los colchones en el piso para que puedan dormir. Desde el sábado 2 de mayo no levantan el colchón, porque los tiroteos comienzan aproximadamente a las 5:00 p. m. y terminan en la madrugada.

“A mis dos sobrinos los tuvieron que llevar a casa de un familiar en La California porque entraron en crisis; el sábado le dio fiebre a uno de ellos. En la casa donde están resguardados ahora les cuesta dormir, están traumatizados como todos los niños en la casa por los tiroteos”, contó.

Fuentes extraoficiales contaron que la megabanda de Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, conocido como el Wileisy, tiene el control del barrio José Félix Ribas, específicamente de las zonas 5 hasta la 9. Algunos vecinos lo apoyan porque regala juguetes en el barrio y no permite que se comentan delitos, de lo contrario son ajusticiados. “Podemos estar con nuestros celulares grandísimos en la calle”, dijo una habitante a Crónica.Uno.

En junio y octubre de 2019 los habitantes de José Félix Ribas, en el municipio Sucre, protestaron en contra de los operativos de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y extraoficialmente se conoció que los manifestantes fueron enviados por el Wileisy.

Se presume que hay intereses políticos en quitarle el control al Wileisy. Una de las versiones, no confirmadas oficialmente, es que figuras políticas están armando al Gusano y su banda para que saquen a la banda rival, pues apoyó las protestas en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

El 23 de enero de 2019 hubo una manifestación que fue disuelta por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y Polisucre. Esa noche asesinaron a Yoendry Fernández y a Jhonny Marcano, presuntamente miembros de la megabanda del Wileisy.

Luis Izquiel, abogado penalista y criminólogo, explicó que una de las características de las megabandas es que tengan en sus filas a más de 100 hombres, controlen gran zona territorial, posean armas de guerra y tengan estructuras jerárquicas definidas. El liderazgo les permite tener el poder del tráfico de drogas y cometer otros delitos, como la extorsión, el robo de vehículos y secuestros.

El armamento de guerra es de uso exclusivo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), según el artículo 324 de la Constitución Nacional. Izquiel explicó que si estas armas se perdieron de los cuarteles debe abrirse una investigación. Otra opción para explicar el arsenal que tienen estas megabandas es que entren por la frontera, que también custodian funcionarios del Estado.

“Hay silencio oficial. No explican por qué estos delincuentes tienen este armamento de guerra, la FANB tiene que explicar por qué esos delincuentes tienen armas que deberían estar en los cuarteles”.

Delincuentes imponen toque de queda

En marzo iniciaron los enfrentamientos esporádicos entre estas bandas rivales, antes de que Nicolás Maduro decretara cuarentena nacional por los casos de COVID-19. Pero se incrementaron la última semana de abril, el sábado 2 y el domingo 3 de mayo fue el tiroteo más intenso para los vecinos.

La última semana de abril impusieron toque de queda. El fin de semana comenzó a las 4:00 p. m. y este lunes 4 de mayo a la 1:00 p. m. Un familiar de Ana que salía a trabajar fue devuelto a su casa por un delincuente.

A la 1:00 p. m. de este lunes ya los “gariteros” estaban en posición. Los vecinos llaman así a los jóvenes que vigilan desde las platabandas de viviendas que no se acerquen los enemigos. Y cuando los ven, avisan a los miembros de su grupo para que abran fuego.

Marisol*, una habitante de Petare, detalló que sus vecinos comienzan a rodar la voz del toque de queda. Para ella no hace falta que un delincuente la mande para su casa, porque no se atreve a salir por miedo a que se arme un tiroteo.

“Nosotros mismos ya nos quedamos en la casa por el terror que tenemos. Hoy las bodegas cerraron temprano, siempre cierran a las 6:00 p. m. y antes de las 2:00 p. m ya habían cerrado”.

Vecinos de La Bombilla, Julián Blanco y el sector conocido como las Fechas Patrias también están atemorizados por los tiroteos.

Balas perdidas en urbanizaciones aledañas

“Las detonaciones son como de una película de guerra, se oyen unos estruendos horribles, dormir así es una zozobra”, contó una vecina de Palo Verde, quien por seguridad no quiso identificarse.

Desde que se incrementaron los enfrentamientos en Petare, la última semana de abril, quienes residen en urbanizaciones cercanas, como Lomas del Ávila, Palo Verde, El Llanito y La Urbina, oyen la balacera sin saber realmente qué pasa y a qué se deben tantos tiros.

Según el relato de una vecina a Efecto Cocuyo, el sábado una bala perdida impactó en el balcón de un apartamento de Lomas del Ávila. Algunos residentes optaron por resguardarse en los pasillos hasta que cesara el fuego.

En la avenida Principal de La Urbina también impactó una bala perdida en el salón de fiestas de un edificio. “No dormimos bien, el tiroteo se detiene por dos o tres minutos y luego comienzan las ráfagas nuevamente. Es desesperante, se oyen golpes secos, explosiones, ráfagas”, contó una vecina.

Emilio* habita hacia las Fechas Patrias de Petare, donde también se han registrado los enfrentamientos. Explicó que los delincuentes corren por los callejones y terminan enfrentándose por varios sectores, exponiendo a todos los habitantes del barrio.

“No hemos podido dormir bien, anoche (domingo) terminé durmiendo casi a las 4:00 a. m. porque la balacera fue muy fuerte”.

Agregó que sus vecinos han dormido en el baño o debajo de las camas, por miedo a que una bala perdida los mate.

Zonas de paz, ahora en Petare

Aunque no hubo decreto oficial, las zonas de paz son sectores donde los funcionarios policiales no pueden ingresar. En Caracas, la Cota 905 y el 23 de Enero son las más conocidas, los policías aseguraban de manera extraoficial que no podían ingresar.

Posteriormente, el dominio se extendió a El Valle y El Cementerio, barrios que colindan con la Cota 905, donde el control lo tiene un hombre apodado el Coqui, líder de una megabanda que abarca estos tres sectores.

Petare no estaba en la mira de investigadores como zona de paz, sin embargo, los recientes enfrentamientos entre bandas, sin que funcionarios policiales intervengan, les llama la atención.

Las zonas de paz surgieron en el contexto del Plan Patria Segura y del Movimiento por la Paz y la Vida en el año 2013. Consistía en darles ayudas sociales a los delincuentes en los sectores populares a cambio de que entregaran sus armas.

El abogado criminalista Fermín Mármol García ha explicado a Crónica.Uno que estas bandas se sentaron en la misma mesa con figuras del gobierno, como el exviceministro de Seguridad Ciudadana José Vicente Rangel Ávalos, y esto favoreció su consolidación.

Actualmente, Rangel Ávalos es alcalde del municipio Sucre y no se ha pronunciado por los días de tiroteo que han vivido los vecinos. Tampoco el gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez.

La ONG Cecodap exigió al Estado el respeto de los derechos humanos y desarrollar acciones inmediatas para la protección de los niños y niñas que viven en Petare, luego de que se difundiera un video donde se ve a miembros de las bandas caminar con armas largas frente a un grupo de menores de edad.

(*) Se protegieron las identidades por medidas de seguridad.