Roberto Patiño, autor en Runrun

Ene 14, 2020 | Actualizado hace 3 días

El domingo 5 de enero el régimen escaló su ataque en contra de la Asamblea Nacional a través del intento de golpe institucional por partede un grupo de diputados encabezados por Luis Parra.

Ya en la víspera de la jornada, efectivos del SEBIN habían intentado amedrentar a diputados demócratas alojados en el Hotel Paseo de Las Mercedes. En la mañana del domingo se establecieron controles de la Guardia Nacional a los alrededores del palacio legislativo que tuvieron por objetivo dificultar e impedir el acceso de los diputados al recinto.

El presidente de la Asamblea Juan Guaidó, al igual que otros miembros de este cuerpo, fue imposibilitado de entrar al palacio de manera violenta por guardias nacionales. De igual forma, grupos afectos al régimen estaban presentes en el lugar, atacando a civiles y periodistas de medios locales e internacionales.

Mientras esto sucedía, el grupo de diputados golpistas realizó una votación y juramentación de una “nueva” junta directiva de la Asamblea, aprovechando el caos y confusión provocados. A pesar de la censura informativa y el acoso a periodistas, por las redes sociales y medios extranjeros se pudo conocer la realidad de la situación, así como los esfuerzos de los diputados por ingresar al parlamento.

Posteriormente, Guaidó y los 100 diputados demócratas pudieron reunirse en las instalaciones del diario El Nacional, en la que sesionaron realizando una votación abierta en la que se demostró fehacientemente su mayoría. El martes 7 de enero, estos diputados retomaron de nuevo la Asamblea, en la que de nuevo se produjeron hechos violentes desde el oficialismo, que esta vez no pudieron impedir la entrada de los parlamentarios.

Los hechos del domingo y la intención de Parra de adjudicarse ilegalmente la presidencia de la Asamblea, han sido repudiados contundentemente por la inmensa mayoría de los venezolanos y la comunidad internacional. Incluso las cancillerías de los gobiernos cercanos al régimen como de México y Argentina han criticado la intentona y desconocido a Parra.

En estos momentos es muy importante difundir el relato veraz de estos hechos, en contra de la censura oficial, las declaraciones fraudulentas de los diversos voceros de la dictadura, así como la imposición de propaganda oficial en los diversos medios controlados por el Estado. Es necesario denunciar estos hechos como una nueva intentona del régimen, ilegal, burda y grotesca, de apoderarse de la Asamblea, la única institución del Estado independiente y democrática que queda para los venezolanos.

La actuación de Parra y los diputados golpistas, algunos señalados por graves hechos de corrupción ligados al sistema de control social CLAP, también debe ser señalada como parte de la estrategia dictatorial de conformar una “oposición” servil y a la medida, como ya se vio en la infame mesa de negociación de la Casa Amarilla. 

Con igual importancia, desde el liderazgo político y social, debemos articular esfuerzos con la sociedad civil, para defender y preservar los espacios democráticos de la Asamblea Nacional. Esta nueva intentona se da en el marco de una gravísima situación económica y social signada por el repunte hiperinflacionario, en la que es primordial la importancia de la Asamblea en el logro de objetivos tan importantes para el país como la salida del régimen, la realización de elecciones presidenciales y la entrada de ayuda internacional para atender la emergencia humanitaria compleja que estamos padeciendo.

El modelo de Nicolas Maduro y el grupo que encabeza, destruye a Venezuela con su evidente carácter dictatorial, violento y violador de los derechos humanos.  Genera hechos como los del domingo, que solo intensifican la ya crítica situación que vivimos. Como ciudadanos debemos rechazar de forma contundente la imposición de este modelo y cohesionarnos desde todos los ámbitos de la sociedad para superarlo.

Roberto Patiño

Coordinador de Movimiento Mi Convive

Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

Dic 18, 2019 | Actualizado hace 4 semanas

En Venezuela vivimos una crisis humanitaria compleja, producto de un modelo destructivo y criminal impuesto por la fuerza sobre los ciudadanos. El grupo en el poder ha secuestrado al Estado, utilizando su estructura para someter a las personas, así como generar un contexto de caos, colapso y violaciones masivas a los derechos humanos. Todos los ámbitos de la sociedad, políticos, económicos y sociales, se ven afectados y violentados.

Una de las consecuencias de esto es la orfandad institucional de los venezolanos, que deben enfrentar la emergencia diaria sin el apoyo de entes estatales. Los graves problemas de salud, alimentación, educación seguridad, servicios, por nombrar solo algunos, deben ser encarados por las personas desde sus propios recursos y habilidades. Incluso, bajo la presión y ataque de este Estado opresor y la de los grupos paramilitares y violentos afectos a este.

En contraparte, la sociedad civil ha reaccionado desde las organizaciones y grupos articulados de activismo social, gremios, academias, sector privado y comunidades. Han surgido nuevas organizaciones abocadas a problemas específicos y se han reforzado y ampliado la labor de las ya existentes. También se ha intensificado la presencia de los capítulos nacionales de ONG y organizaciones internacionales.

Provea, Cofavic, Caritas, Unicef, Foro Penal, Observatorio de la Violencia, El Bus TV, Redes Ayuda, Acción Solidaria, Cecodap o Convite son algunas de los cientos de organizaciones que hacen vida en el país, trabajando en áreas tan diversas como la emergencia alimentaria, la defensa de los derechos humanos, el apoyo legal y jurídico, el acceso a la información o medicamentos, así como la promoción de los derechos educativos de niños y jóvenes.

Estas organizaciones también funcionan como vasos comunicantes, que logran articular a diversos actores sociales en la generación de esfuerzos conjuntos que tengan un impacto positivo en la realidad.

 

En este sentido, desde el Movimiento Caracas Mi Convive, nos enorgullece formar parte de esta red de organizaciones y esfuerzos, junto a liderazgos y agrupaciones en las comunidades al igual que a diferentes grupos y aliados de la sociedad civil. Desde la iniciativa de Monitor de Víctimas, en conjunto con el portal Runrunes, por ejemplo, hemos producido un banco de datos que aportó información veraz al informe de la alta comisionada de los derechos humanos en la ONU, Michele Bachelet.

Nuestro esfuerzo de Alimenta la Solidaridad ya funciona en comunidades en 15 estados del país, llegando a más de 13000 niños.

Reconocer, visibilizar y apoyar los esfuerzos de estas organizaciones, así como sumar sus conocimientos y perspectivas, es parte del trabajo que deben hacer los nuevos liderazgos sociales y políticos. Esto permitir nuevas vías y formas para para enfrentar los problemas y emergencias de la actual crisis, vinculando a las personas y generando redes de trabajo y apoyo.

Con igual importancia, deben ser un factor primordial en la arquitectura de una nueva democracia, en la que la sociedad civil organizada debe tener un papel protagónico y significativo, que permitirá superar las taras de asistencialismo, clientelismo y exclusión exacerbadas por el régimen a los actuales niveles de anomia y colapso.

 

Esta gran tragedia que estamos viviendo también debe ser una oportunidad de aprendizaje y valoración sobre las capacidades de la sociedad civil. Esta será el eje articulador a partir del cual pueda surgir una nueva Venezuela, democrática, solidaria y productiva.

Coordinador de Movimiento Mi Convive

Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

Dic 05, 2019 | Actualizado hace 1 mes

El pasado domingo 24 de noviembre nos reunimos más de tres mil personas en los espacios de la Hacienda La Vega en el marco del encuentro “Movidos por la Solidaridad”. Líderes, madres, vecinos, voluntarios y aliados de diversos lugares de Venezuela que participamos en Alimenta a Solidaridad, Sustento, Mi Convive, y nuestras Redes de Líderes y Apoyo. Celebramos los logros de estas iniciativas, que abordan las graves emergencias de alimentos y violencia que estamos padeciendo.

En el contexto de desesperanza y adversidad que azota a nuestro país, ese domingo nosotros ejercimos nuestro derecho a celebrar: por un trabajo organizado y articulado que tiene un impacto positivo en la realidad, por sumar a otros a nuestra causa por una nueva convivencia, por los miles de niños que gracias al trabajo de madres son alimentados diariamente en nuestros comedores, por las víctimas de la violencia que han encontrado apoyo y herramientas para superar la tragedia y convertirse en agentes de cambio desde el esfuerzo y la solidaridad.

 

Sobre todo, celebramos a las personas, a todos los que han asumido un compromiso por sus familias, sus comunidades, y nuestro país, usando sus talentos y una convicción humana e incansable, fundamentada en los valores convivenciales.

 

Vimos los rostros y escuchamos las voces de ese compromiso. De Belkis, la madre de nuestra líder Saraí, que perdió a su hijo por la violencia y se sobrepuso a la oscuridad del dolor participando en los comedores, y para quien ahora todos esos niños son sus hijos. De Johny, de La Grita, que aporta insumos a “Alimenta” a precios solidarios, priorizando la entrega a nuestros centros de abastecimiento. De nuestros aliados internacionales, como los embajadores de Francia y Alemania, que han compartido con nosotros en La Vega, la Cota 905, apoyándonos incondicionalmente.

Todos involucrados en un mismo esfuerzo y una visión compartida de empoderamiento a las comunidades y de dar herramientas a la gente, para que seamos nosotros mismos los protagonistas de nuestra superación y desarrollo. 

 

Durante este encuentro fueron muchos los momentos en los que todos fuimos embargados por la emoción. Al reconocer el esfuerzo de nuestros compañeros, al compartir los logros de las comunidades hermanadas, y, sobre todo, por la construcción conjunta de una esperanza de cambio y transformación reales, palpable y que nos llena de fuerza para continuar, seguir trabajando y seguir creciendo.

 

Tenemos razones para celebrar, porque en medio de estas navidades que se dan en medio de la separación de las familias, la brutal crisis que nos agobia y los desmanes de un régimen autoritario, violento y empobrecedor, reivindicamos nuestro derecho a ser felices. Reivindicamos nuestra voluntad para luchar por nuestro bienestar y el de nuestras hermanas y hermanos. Reivindicamos el gran esfuerzo que entre todos los que conformamos la gran familia alrededor del Movimiento Caracas Mi Convive estamos haciendo para construir a una nueva Venezuela, solidaria, productiva y democrática. 

 

@RobertoPatino

Coordinador de Movimiento Mi Convive

Miembro de Primero Justicia

Nov 05, 2019 | Actualizado hace 2 meses

En Venezuela se producen diariamente decenas de protestas que van desde comunidades que exigen la restitución de servicios básicos de agua, electricidad o gas, hasta gremios como los transportistas, las enfermeras o los maestros que exigen la mejora inmediata de sus condiciones de trabajo.

También se da otra clase de movilización y es la de grupos que se organizan para abordar problemas específicos, en redes solidarias que trabajan en áreas como el acceso a alimentos o medicinas, por ejemplo, en el marco de la crisis humanitaria compleja que golpea al país.

Todas estas iniciativas de movilización son la expresión de la apremiante necesidad y disposición de cambio de la sociedad ante la crisis. Una emergencia provocada por el actual grupo dominante para mantenerse en el poder, desconociendo los problemas más graves y culpabilizando al resto de los actores sociales. También, secuestrando al Estado para convertirlo en un factor de opresión, hostigamiento y fragmentación, provocando la orfandad institucional de los ciudadanos.

En este sentido, la sociedad civil venezolana en sus diferentes formas, ha venido reconociendo la necesidad de encontrarse, construyendo plataformas en conjunto. Un encuentro difícil luego de años de polarización y desconfianza, pero que encuentra un espacio unificador alrededor de los problemas y emergencias -económicas, políticas y sociales- que nos afectan a todos.

 

En nuestra construcción de una nueva convivencia en el Movimiento Caracas Mi Convive, desde un principio hemos tenido como línea fundamental de trabajo la organización y la vinculación activa de las personas para materializar soluciones ante los problemas de la violencia y la crisis alimentaria.

Uno de los factores principales para el logro de esta vinculación efectiva es el reconocimiento del otro y el asumir su causa como la nuestra. Sin menoscabo de nuestra individualidad debemos reconocer en el otro nuestras propias necesidades y establecer un vínculo en conjunto para lograr una transformación.

En nuestros comedores lo vemos en las madres que se reúnen y, a pesar de sus diferencias y puntos de vista diversos, se alinean unas con otras en la gestión efectiva de los almuerzos. De igual forma, en nuestras redes confluyen personas de distintas comunidades, diversas ideologías o preferencias políticas, que participan de manera abierta y entregada, en el logro del beneficio particular y colectivo.

No hay que ser enfermera para protestar con las enfermeras ni maestra para acompañar a los docentes. Pero en el reconocimiento de su situación, y de cómo ésta nos afecta en conjunto como sociedad, debe producirse la conciencia de que sus luchas y reivindicaciones son también las nuestras. De que la protesta de un grupo es la de todo nuestro país.

Movilizarnos en red implica estar conscientes de esta realidad: ya sea asistiendo a manifestaciones, visibilizando una situación en nuestro entorno inmediato y cercano, ayudando a informar en medio de la censura y la falacia oficial u organizándose para realizar acciones que sumen la mayor cantidad de voluntades.

 

Esto no solo es vital en la actual coyuntura de lucha por la salida a la emergencia y la restitución democrática. Es también la base que, como sociedad, debemos construir en conjunto para una nueva Venezuela. Una solidaria, productiva y de inclusión real.

@RobertoPatino

El modelo de caos, colapso y violencia impuesto por el régimen, despoja a las personas del apoyo del Estado. La colectividad no cuenta con instituciones públicas que velen por su salud, seguridad, educación o alimentación, por ejemplo. Los venezolanos vivimos un duro hoy, en el que luchamos para el logro de un cambio político que permita atender esta situación de emergencia, mientras lidiamos con las terribles expresiones de la crisis en todos los espacios de nuestra cotidianidad.

En este contexto, nuestro movimiento Caracas Mi Convive, articula comunidades, aliados de la sociedad civil y voluntariado en el abordaje de expresiones concretas de la crisis como la violencia generalizada. A través de proyectos y acciones se generan herramientas y redes de apoyo para los primeros afectados por los problemas. Estos procesos producen nuevas dinámicas sociales que permiten tanto encontrar soluciones como también convertir a los afectados en agentes de cambio y transformación.

A través de proyectos y acciones que se construyen con el conocimiento técnico pero también experiencial de los más afectados por la violencia como lo son los jóvenes, hombres, mujeres y niños de las comunidades más vulnerables de los sectores populares de Caracas. Estos procesos llevados a cabo a partir del trabajo en red, producen nuevas dinámicas que facilitan la reconstrucción del tejido social y encontrar soluciones que convierten a los afectados en agentes de cambio y transformación.

Nuestro trabajo en la violencia y seguridad ciudadana, tiene líneas de acción que van desde la atención a las víctimas hasta la recolección y procesamiento de datos fiables que permitan generar estrategias y programas efectivos basados en la evidencia. Así hemos desarrollado la Red de Atención a la Víctima, que brinda apoyo legal y psicológico a los afectados por la violencia, así como Monitor de Víctimas, en conjunto con el portal Runrunes, que permite el lavamiento de información sobre la violencia en Caracas, en conjunto con vecinos y líderes en las comunidades.

Enfrentamos la estrategia de desinformación que el régimen lleva a cabo a través de la negación de datos, la censura y el hostigamiento, la manipulación a través de la propaganda oficial. Una de nuestras labores desde la sociedad civil, debe ser la de construir mecanismos de información que puedan contrarrestar efectivamente esta estrategia, priorizando a la participación ciudadana y el cuestionando al grupo en el poder.

En este sentido, estamos llevando a cabo la iniciativa #ReportaloConvive, una respuesta desde la participación ciudadana a la grave situación de colapso de los servicios de seguridad con el objetivo de brindar una plataforma en la que el ciudadano pueda levantar la voz y desnormalizar el silencio ante situaciones de violencia, un espacio catártico ante la necesidad de la cultura de denuncia y justicia A través de esta iniciativa, las personas pueden reportar robos, homicidios o secuestros de forma absolutamente anónima. La información recabada permite hacer un registro de los crímenes de la voz de los propios ciudadanos y levantar una base actualizada de datos abierta y accesible para todos. Igualmente, con los datos recabados serán desarrollados mapas georreferenciales con los “puntos calientes” (las áreas específicas de mayor incidencia delictiva) de distintas zonas de Caracas, sirviendo de guía y referencia a la colectividad.

Para acceder a Repórtalo Convive pueden usarse los siguientes links:

Robo: http://arcg.is/11jDmu

Homicidio: http://arcg.is/1eXPaj

Secuestro: http://arcg.is/Tejy5

Es prioritario generar, promover y apoyar iniciativas que involucran a las personas y que generan redes de información veraces, accesibles y pertinentes. Debemos articularnos desde las bases de la sociedad civil en torno respuestas efectivas que den alivio inmediato a la emergencia y proponer nuevas formas de superación a la grave crisis en la que estamos hoy inmersos.

@Robertopatino

“La gente lo que quiere es construir”, por Roberto Patiño

ESTEBAN FARÍAS ES UNO DE nuestros líderes en La Vega, en Caracas. Esteban tiene 38 años y desde los veinte ha venido trabajando en su comunidad en contacto directo con sus habitantes. Hace cuatro años se sumó al Movimiento Caracas Mi Convive y ha sido un actor imprescindible en los distintos proyectos que hemos llevado a cabo, desde la apertura de comedores de Alimenta la Solidaridad, hasta la realización de talleres contra la violencia y la articulación de la Red de Apoyo a las Víctimas, así como la recuperación de espacios y la realización de actividades de convivencia, culturales y deportivas.

En semanas pasadas Esteban, junto con distintos líderes de las comunidades de El Valle, El Recreo, Antímano, Caricuao, Artigas, Santa Rosalía y La Vega participaron en un Pleno Comunitario. Esta actividad la realizamos con vecinos de los sectores, para mostrar los logros y las acciones que se vienen realizando, es una forma de auditoria abierta en la que las comunidades conocen sobre el trabajo que se está haciendo en contacto directo con los líderes. A la vez, los vecinos expresan necesidades y problemas a abordar; en estos encuentros las comunidades generan propuestas y se desarrolla el importante trabajo de organización y articulación, indispensable para la concreción y sostenibilidad de soluciones.

Esteban ve su trabajo en lo social y lo político tanto en la participación de proyectos y acciones que tengan un impacto positivo en su comunidad como en la generación de un tipo de liderazgo novedoso, con una relación directa con las personas y la muestra de logros reales y sostenibles. 

Basado en los valores convivenciales, esta visión política busca superar las taras del personalismo, clientelismo, asistencialismo y sectarismo, que se han exacerbado en las últimas décadas. Como bien cuenta Esteban “la gente lo que quiere es construir. En nuestros proyectos participan todos: el deportista, el chavista, los evangélicos, la iglesia, las madres, los jóvenes. Todos reconocen que lo que hacemos es por el bien de la comunidad y trabajan juntos sin importar lo que piense cada quien. Se produce un encuentro verdadero”. 

En línea con nuestra visión productiva, solidaria y democrática, Esteban ve el trabajo del líder no como el de una persona que busca el poder, sino como la figura articuladora que integra a la comunidad, a distintos grupos sociales entre sí, para generar mecanismo de desarrollo y empoderamiento para las personas. El poder no es para el líder, es para la gente. Las soluciones son para todos. La persona no debe ser sólo beneficiaria, sino, también, protagonista y participante de las soluciones.

En este sentido, la experiencia de Esteban es un ejemplo de constancia y trabajo, en medio del contexto de crisis, colapso y caos producido por el régimen. Es también, la expresión de un cambio que ya se está produciendo y al que estamos apuntando a través de la formación de nuestros líderes comunitarios de la Red Solidaria. Una expresión que debe ser visibilizada, porque señala las vías posibles para la transformación que está demandando el país.  Cuando se habla de una nueva Venezuela, no debemos pensar en un hecho futuro. El trabajo de Esteban, de los líderes que hacen vida en las comunidades del país, de las ONGs y grupos de la sociedad civil, muestra que esa nueva Venezuela, a pesar de las dificultades y sacrificios, ya se está construyendo.

 

@Robertopatino

Oct 03, 2019 | Actualizado hace 3 meses
Solidaridad y diáspora, por Roberto Patiño

SIN DUDA UNA DE LAS CONSECUENCIAS más dolorosas de la crisis sistémica que nos afecta ha sido la de diáspora forzada que muchos venezolanos han emprendido en busca de mejores condiciones de vida ante el colapso y caos generados por el régimen.

Migrar es una decisión compleja y personal, que se vuelve aún más difícil en el contexto de necesidad y problemas que estamos atravesando. En la actualidad se estima que alrededor de 5000 venezolanos cruzan la frontera diariamente, muchos en condiciones extremas que asemejan a la de los desplazados por un conflicto bélico.

En este sentido el enorme flujo de nuestros connacionales en el continente ha sido el mayor registrado en la historia. La llegada de miles de venezolanos a países como Colombia, Perú o Ecuador se ha convertido en una situación crítica, con significativas repercusiones en lo social, político y económico dentro de cada país receptor ante las dificultades de los gobiernos para responder frente a la magnitud de este hecho inédito.

En días recientes se han expresado en reacciones en contra de los migrantes, evidenciando la enorme escala que ha alcanzado la crisis desatada por el régimen a nivel regional, y el daño que su permanencia en el poder ha causado a la imagen y representación de los venezolanos. En los casos registrados en Ecuador y Perú se han exacerbado caracterizaciones negativas ligadas a la violencia y la criminalidad. Estas expresiones de xenofobia son protagonizadas por grupos intolerantes de esos países, que son minoritarios pero existen, y tienen voceros políticos oportunistas y deplorables.

Esta representación peyorativa distorsiona a la gran mayoría, honesta y esforzada, que constituye la diáspora venezolana actual. Una diáspora que, en nuestro caso particular, está representada por los miembros de las comunidades en las que hacemos vida desde el Movimiento Carcas Mi Convive, y que han emigrado en busca de mejores condiciones de vida para sí mismos y sus familias.

Líderes ligados a nuestros comedores de Alimenta la Solidaridad como Alba Páez en Carapita o Neorelys Muñoz en la Cota 905 que han emigrado a destinos tan diversos como Ecuador y España. Personas de las que nos entristece su partida, pero que sabemos afrontan esta nueva etapa de sus vidas imbuidas en los valores convivenciales, constituyendo sin duda un aporte positivo a los países que han elegido como destino.

De igual forma, debemos reconocer a los miembros de la diáspora que están más asentados en el exterior, y que contribuyen a través de aportes económicos a nuestros proyectos como Alimenta y Sustento, visibilizando los logros de los programas y mostrando el verdadero rostro, solidario, productivo y democrático, del país.

La compleja situación de la diáspora nacional seguirá profundizándose en la medida en que se mantenga el régimen en el poder. Sostener los esfuerzos internos y externos para lograr el cambio en el país es un esfuerzo que los venezolanos seguimos haciendo dentro y fuera de Venezuela, en medio de las más difíciles circunstancias. La solidaridad, la empatía y el reconocimiento del otro son los valores de la convivencia que deben guiarnos en este complejo trance.

@RobertoPatino

Sep 16, 2019 | Actualizado hace 4 meses
Emergencia educativa y alimentaria, por Roberto Patiño

CONTINUAR LOS ESTUDIOS, desde los niveles básicos hasta los universitarios, es uno de los mayores retos que enfrenta la familia venezolana en el terrible contexto de crisis sistémica que estamos padeciendo. La imposibilidad de asumir los costos de matrículas y útiles, el colapso de servicios básicos como el transporte, son algunos de los graves problemas que ponen en peligro la posibilidad de educación de niños, adolescentes y jóvenes.

Con igual gravedad, la depauperación de sueldos de los docentes, el éxodo de profesionales de la educación y el empobrecimiento de planteles públicos y privados, profundizan la terrible crisis que en materia educativa se viene sucediendo. El gremio de maestros inicia esta semana jornadas de protesta al respecto, en las que también denuncia la intención gubernamental de emplear a personas procedentes de misiones como Sucre y Chamba Segura, sin la experiencia ni la preparación adecuadas, para salvar el déficit de personal docente.

Según datos de organizaciones como Fundaredes, se estima que en el inicio a clases del actual periodo escolar se producirá una deserción de casi el 80%. Esto golpeará principalmente a los sectores más vulnerables que no tendrán los medios para poder enviar a sus hijos a la escuela. Solo en las comunidades del oeste de Caracas, en las que trabajamos en el Movimiento Caracas Mi Convive, recibimos innumerables reportes de líderes locales y vecinos que testimonian esta situación. Los altos costos de los paquetes de útiles y uniformes -que pueden alcanzar hasta los $ 450 por un alumno de educación básica-, hasta el colapso del transporte y los servicios básicos, restringen las posibilidades de escolaridad de las personas.

Esto se da en paralelo con el agravamiento de la crisis alimentaria, con la precarización del acceso a la comida a una escala que afecta a amplios sectores del país. Cavidea apunta una disminución de casi un 80% en la compra de alimentos. Cáritas señala cómo los casos de desnutrición severa en niños han aumentado al doble en tan solo un trimestre, así como el aumento de un 100% de la desnutrición aguda en 14 estados.

Sin un cambio político que supere totalmente el actual modelo de hambre, empobrecimiento y violencia del régimen que encabeza Nicolás Maduro, no es posible detener esta emergencia y generar los mecanismos urgentes que atiendan la crisis. Los liderazgos políticos y sociales debemos impulsar este cambio, al tiempo que debemos desarrollar y fortalecer redes de apoyo que, a través de la organización de las personas y la articulación activa de los diversos sectores de la sociedad, generen iniciativas con las que pueda aliviarse la tragedia que el régimen ha desencadenado sobre nuestro país.

En este sentido, iniciativas como Alimenta la Solidaridad se enfocan en poblaciones vulnerables como la infantil, con comedores gestionados en conjunto con las comunidades afectadas y organizaciones civiles, con dinámicas de participación que comprometen a las madres involucradas a mantener a los niños en las escuelas. También, el programa genera talleres de capacitación y emprendimiento, así como la iniciativa Sustento de preparación de comidas, además de la realización de actividades pedagógicas que apoyen tanto a los niños como a sus familias. Aunque Alimenta no tiene la capacidad para atacar cuadros de desnutrición severa, por ejemplo, hemos podido desarrollar modelos que permiten sostener la seguridad alimentaria de los niños que integran el programa, así como el monitoreo de los casos más graves para su estabilización.

La imposición por la fuerza del régimen para mantenerse en el poder agudizará la crisis en todos los aspectos de nuestra vida.  Es necesario el encuentro organizado y articulado de todos para la creación e implementación de mecanismos que nos permitan enfrentarla y superarla. Los problemas que, como la emergencia educativa, afectan a la sociedad en su conjunto, deben impulsar ese encuentro. Nuestra vinculación, en la medida de las posibilidades de cada individuo o grupo, es fundamental y marcará la diferencia.