Roberto Patiño, autor en Runrun

Roberto Patiño

Un Estado de violencia, por Roberto Patiño

El Estado exhibe sin disimulos su talante pavoroso. Foto Felipe Romero en Infobae.

@RobertoPatino 

El informe de la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU sobre la situación de Venezuela, presentado días atrás por la alta comisionada Michelle Bachelet, retrata la realidad de un país sometido a un modelo dictatorial, empobrecedor y violento.

Este informe visibiliza nuestra situación y se suma a los numerosos registros que de ella están haciendo, dentro y fuera del país, diversas ONG e instituciones que velan por los derechos humanos. Y que contrarrestan la desinformación, la impunidad y el olvido.

Es evidente que, ante el rechazo popular y mayoritario, el régimen actual se mantiene en el poder a través de la violación masiva de los derechos humanos de la población.

El Estado ha sido despojado de los mínimos mecanismos democráticos, para convertirse en un ente represor.

Hostiga a las personas y promueve y ejecuta acciones violentas desde instituciones públicas coaptadas por la dictadura y grupos paramilitares afectos al gobierno.

De igual forma, el uso discrecional del “Estado de alarma” de la pandemia, le ha permitido a la dictadura acentuar la represión y las detenciones ilegales. También ejerce actos de violencia y difamación sobre grupos, como el personal de salud, periodistas o manifestantes.

En nuestra iniciativa Monitor de Víctimas, ya hemos alertado acerca de la acción de cuerpos de seguridad como las FAES, la Policía Nacional y la GN. Solo en Caracas, estas han sido responsables de casi un tercio de las muertes violentas en nuestras comunidades en el último año.

El informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos también hace referencia a las situaciones de hacinamiento a las que están sometidos los presos políticos en instalaciones de DGCIM y el SEBIN, así como los hechos de violencia producidos en mayo en el centro de detención Cepella en Guanare, estado Portuguesa, que muestran la realidad del sistema carcelario venezolano.

Para los venezolanos lo expuesto en el informe no nos sorprende. Las transgresiones del Estado forman parte de la vida diaria de los ciudadanos. En nuestras comunidades son varios los testimonios de madres, vecinos y líderes sobre esta realidad.

Desde la agudización de sistemas de control como los CLAPS, hasta la generación de situaciones de violencia como las que afectaron a Petare en mayo, y en estos días a las comunidades de La Vega y la Cota 905, el Estado se ha convertido en un factor de colapso, caos y sobre todo violencia, que afecta a la sociedad en todos los niveles de la vida nacional.

Frente a esta situación debemos continuar visibilizando las acciones de la dictadura. Así como profundizar acciones de organización e involucramiento que nos permitan enfrentar los graves problemas de la emergencia generada por el régimen.

Es cierto que sin un cambio político radical la situación que atravesamos solo puede agravarse, pero igualmente debemos generar y fortalecer lazos convivenciales que permitan a la sociedad civil enfrentar la situación dantesca que estamos padeciendo.

Roberto Patiño  / Fundador del movimiento Caracas Mi Convive y Alimenta La Solidaridad. Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Primero Justicia, como Venezuela, prevalecerá, por Roberto Patiño*

@RobertoPatino 

Pertenezco a Primero Justicia porque encarna valores democráticos, civiles y convivenciales. Desde su formación, el partido ha trabajado por la subsidiaridad, construyendo espacios de articulación entre el Estado y la sociedad civil a través de iniciativas como la promoción de la figura del juez de paz, por ejemplo, iniciativas que plantean nuevas formas de participación.

La visión del partido siempre ha sido de apertura, inclusión, transparencia y modernidad, promoviendo una idea de Estado descentralizado y generador de la convivencia. De igual forma, el liderazgo de Primero Justicia ha tenido un papel significativo en el logro de la unidad de los distintos factores democráticos del país, así como la articulación activa de bases populares en iniciativas de empoderamiento y autogestión.

Actualmente, en el contexto de la imposición violenta e ilegal de un modelo dictatorial, el partido, al igual que el país, sufre el hostigamiento y el ataque del régimen encabezado por Nicolás Maduro.

El nombramiento de una supuesta nueva directiva, generado desde un TSJ ilegal y plegado al poder, es un ataque que se hace sobre PJ y otros partidos como AD, y que intentan extender a Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo, para erradicar a las fuerzas democráticas que todavía luchan en Venezuela, buscando construir una falsa “oposición” obediente a la dictadura.

Este ataque se da en medio de una gravísima crisis nacional y el desarrollo de una pandemia, hechos instrumentalizados por el régimen para ejercer sistemas de control y opresión, que le permitan mantenerse en el poder a pesar del rechazo de la inmensa mayoría del país.

En las actuales circunstancias es prioritaria la cohesión de las distintas fuerzas de la sociedad civil ante este ataque, en defensa de los partidos y los valores que representan. De igual forma debemos denunciar a quienes aprovechan esta circunstancia para secuestrar los partidos y ponerse al servicio de la dictadura.

Un partido no es un nombre ni unos símbolos, sino las personas que lo conforman articuladas alrededor de ideales comunes y una visión compartida. En nuestro caso, una visión de democracia, desarrollo e inclusión, totalmente opuesta a la oscuridad y destrucción del modelo dictatorial.

Primero Justicia somos las personas que trabajamos para la restitución de la democracia y el bienestar de los venezolanos. Y no vamos a desaparecer o replegarnos por las acciones criminales del régimen.

Como Venezuela, nosotros también superaremos esta hora oscura, a pesar del colapso y la destrucción a la que quiere relegarnos la dictadura.

* Fundador y coordinador del movimiento Caracas Mi Convive y Alimenta La Solidaridad. Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Emergencia alimentaria en tiempos de coronavirus, por Roberto Patiño*

@RobertoPatino 

Los venezolanos arribamos a la mitad del año enfrentando los enormes retos que ha significado la pandemia de COVID-19 en nuestro país. La cuarentena mundial ha sido aprovechada por el régimen para reforzar sistemas de control y generar una mayor censura.

Se han recrudecido las condiciones de colapso y caos que agobian al país, así como la violencia oficial generada desde el Estado.

Para quienes trabajamos en las iniciativas del Movimiento Mi Convive, esta situación ha exigido redoblar esfuerzos para asegurar la continuidad y crecimiento de nuestros proyectos y actividades. En el caso de Alimenta la Solidaridad, hemos logrado mantener los comedores en nuestra red nacional, sirviendo más de un millón de almuerzos durante estos meses de confinamiento.

La labor de líderes en las comunidades ha sido ejemplar en su trabajo de articulación con las personas y en la mística desplegada para sortear las inmensas dificultades que hemos estado viviendo.

Por sobre las crisis de combustible, electricidad, gas, agua, transporte y telecomunicaciones, las personas vinculadas a este emprendimiento han mantenido funcionando los comedores, usando en algunos casos leña para cocinar o distribuyendo almuerzos en bicicleta, siguiendo los protocolos sanitarios para detener la curva de contagios.

Hemos abierto un nuevo comedor en Táchira. Uno de los estados más golpeados en el contexto de una emergencia alimentaria que se ha recrudecido a causa de la inédita situación del confinamiento.

Esta emergencia afecta cada vez más a gran parte de nuestra población. S sobre todo en nuestras comunidades más vulnerables.

Según un reciente informe de Caritas Venezuela, los índices de desnutrición infantil, que entre enero y febrero señalaban en 9 % o 10 % subieron a 14 % en marzo y 17,3 % en abril. En estados como Zulia, Sucre y Yaracuy pasaron de 20 %, mientras se reeditan las terribles situaciones en las que grupos familiares no están en capacidad de comer tres o dos veces al día o se ven forzados a buscar comida en la basura.

Esta situación empeorará para el segundo semestre de 2020. La FAO alerta que los suministros de insumos agrícolas importados para la temporada de invierno cubrirán solo el 5 % de lo que se necesita en nuestro país. Esta institución calcula que casi un tercio de los venezolanos padece inseguridad alimentaria, con más de dos millones de personas padeciendo de inseguridad alimentaria severa.

El retorno de los más de 60.000 connacionales ante la falta de oportunidades y recursos generada por la pandemia, va a suponer otro factor de presión para los menguados recursos alimentarios de Venezuela. A ello se agrega el recrudecimiento de la hiperinflación y una mayor caída de la actividad económica.

Desde el Movimiento Caracas Mi Convive creemos que debe tomarse conciencia de esta situación y abordarla desde la organización, la solidaridad y la convivencia. Es prioritario el involucramiento de los distintos sectores de la sociedad en acciones mancomunadas que den respuesta a las necesidades de la emergencia. Debe asegurarse la continuidad y el fortalecimiento de iniciativas y redes de apoyo, así como estimular y promover la creación de nuevas alianzas y emprendimientos abocados a enfrentar la crisis alimentaria.

En medio de esta difícil situación, Alimenta la Solidaridad va llegando a los 4 años de fundada. Y el ejemplo de los logros alcanzados, y de las personas vinculados al proyecto, nos muestra la posibilidad real de enfrentar exitosamente los más graves problemas desde los esfuerzos plurales e inclusivos.

Los tiempos por venir son de enormes dificultades, en el marco del endurecimiento del sistema autoritario y represivo que afecta al país. Así como por las nuevas dinámicas que en lo social, político y económico ha generado la pandemia de COVID-19 en el mundo.

Debemos afrontar estos retos desde los intereses y necesidades comunes. Valorar el aporte de las personas desde sus espacios de acción e influencia, guiados por los valores convivenciales y de solidaridad que nos permitan encontramos para enfrentar la adversidad.

* Fundador y Coordinador de Movimiento Caracas Mi Convive y Alimenta La   Solidaridad. Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Redes comunitarias frente a la censura oficial, por Roberto Patiño

@RobertoPatino 

Uno de los signos más claros de la deriva autoritaria del régimen de Nicolás Maduro ha sido el establecimiento de una política comunicacional de propaganda y censura.

El Estado cierra y hostiga medios independientes, establece una férrea restricción al acceso a internet, persigue y arresta a quienes protestan y promueve un sistema de propaganda, manipulación e ideologización que busca hacerse presente en todos los ámbitos de la cotidianidad.

La opacidad comunicacional es instrumentalizada por el poder para la generación de noticias falsas y la difamación sistematizada de grupos políticos y sociales que cuestionan o se oponen a él. Esta situación también incide negativamente en procesos de organización y articulación, así como en la difusión de iniciativas independientes.

En medio de una crisis sistémica y la pandemia de COVID-19, los venezolanos vivimos en estado de incertidumbre y desinformación, con una gran desconfianza sobre las noticias e informaciones oficiales.

Esta situación profundiza aun más la fragmentación social y dificulta los procesos convivenciales, ya que el acceso a información y la posibilidad de comunicarse se restringe y dificulta para amplios sectores del país.

En este sentido, desde el Movimiento Mi Convive reiteramos la importancia del establecimiento de redes solidarias que deben funcionar también como redes de información alternativas a las redes comunicacionales del poder. Su importancia es fundamental en varios niveles ya que estas redes permiten la comunicación no solo entre los integrantes de una comunidad sino también entre distintas comunidades.

En nuestro caso hemos establecido redes entre los líderes, que manejan informaciones generales que luego se distribuyen entre sus comunidades. Pero esta dinámica también funciona en el otro sentido, ya que gracias a la red, los vecinos pueden informar de manera inmediata sobre las situaciones que están viviendo.

Esto ha sido particularmente importante en el monitoreo de las acciones de las FAES en nuestros barrios, por ejemplo, en la que las redes han permitido recabar información real sobre las acciones así como denunciar los secuestros, ajusticiamientos y violaciones a los derechos humanos que son negados u ocultados por el Estado.

En el contexto de emergencia y cuarentena, nuestras redes han permitido a las personas el acceso a información, así como el contacto y la transmisión de experiencias entre diversos líderes y comunidades. Este ha sido un factor de enorme importancia para la continuidad de iniciativas como Alimenta la Solidaridad y Monitor de Víctimas, al tiempo que se generan fuentes de información confiables y con gran capacidad.

La reciente salida del servicio satelital de DirecTV, así como la enorme propaganda difundida por el régimen alrededor de la llegada de tanqueros iraníes al país, son la expresión del terrible proceso de desinformación y propaganda al que estamos sometidos, con un régimen que evidencia cada día más su verdadera naturaleza dictatorial y totalitaria.

Frente a esta realidad debemos redoblar los esfuerzos y las iniciativas para mejorar y ampliar redes de base que informen y comuniquen por sobre la censura y la manipulación gubernamental.

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Liberen a Junior Pantoja, por Roberto Patiño*

@RobertoPatino 

En horas de la mañana del viernes 8 de mayo, efectivos de cuerpos policiales irrumpieron en la casa de Junior Pantoja, en la Zona 2 de Petare, en Caracas, para detenerlo de manera ilegal e injustificada. No fue sino hasta horas de la noche en que sus familiares pudieron tener un breve contacto con él, luego de varias horas angustiosas en las que líderes de la comunidad informaron de su secuestro y desaparición.

Junior es un reconocido líder y activista social. Durante años ha estado ligado a iniciativas y proyectos tanto en José Félix Ribas como en el resto de Petare. Su participación en el rescate de espacios comunes ha significado la recuperación de calles, plazas y canchas deportivas para sus habitantes, con un impacto significativo en la mejora de las condiciones de vida de jóvenes y niños de la comunidad.

Junior es uno los líderes más importantes de Alimenta La Solidaridad en Petare. Nuestro comedor en la parroquia de El Sabor, en la Zona 2, funciona en la platabanda de su casa, en el hogar en el que fue secuestrado. Ese comedor sirve a almuerzos diarios a más de 80 niños, un apoyo de enorme valía e importancia para sus familias en medio de la grave emergencia alimentaria que estamos padeciendo en nuestro país. Igualmente, en este comedor se realizan actividades recreativas, educativas y recreacionales en un esfuerzo conjunto de organizaciones y voluntariado.

El secuestro de Junior se da en medio de los operativos policiales que se iniciaron en la madrugada del viernes en Petare, luego de más de seis días de enfrentamientos armados entre bandas locales, derivados de la funesta política oficial de “zonas de paz”.

Estos operativos fueron llevados a cabo por integrantes del CICPC y las FAES, que reprodujeron los patrones de violación de derechos humanos, detenciones ilegales y ajusticiamientos que ya han sido denunciados por ONG como COFAVIC y Provea, así como por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michele Bachelet.

Junior es hipertenso y diabético, y en este sentido debe seguir un régimen de medicación para evitar el deterioro de su salud, por lo que nos preocupa enormemente sus actuales condiciones de reclusión. Desde Alimenta la Solidaridad y el Movimiento Mi Convive nos sumamos a la exigencia de sus familiares y comunidad para que se respeten los derechos humanos de Junior y se garantice su seguridad personal y pronta liberación.

El caso de Junior es una nueva expresión del hostigamiento que desde el Estado viene dándose en contra de las comunidades y sus líderes en el país, sometiendo a amplios sectores de la población a la represión y la violencia. Debe detenerse la criminalización de trabajadores sociales de inmediato  y generar los mecanismos para la reconstrucción de la convivencia para darle solución a la grave crisis que estamos viviendo.

* Coordinador del Movimiento Caracas Mi Convive y Alimenta La Solidaridad. Miembro de Primero Justicia

robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Los bastiones de la convivencia, por Roberto Patiño*

 @RobertoPatino 

En Venezuela vivimos graves momentos de caos y colapso. La terrible conjunción de la crisis del país, sometido al modelo destructivo del régimen, y los efectos de la pandemia de COVID-19 en lo social y económico, castigan diariamente a los venezolanos.

Los testimonios de líderes y voluntarios en las comunidades hablan de la grave situación que estamos viviendo, en la que el hambre, la hiperinflación, la escasez de combustible, el colapso de servicios básicos y la violencia desbordan a las personas. Una de nuestras líderes nos relata: “La comunidad pasa demasiado trabajo, no hay agua, ni luz. No hay nada que comer, jamás me imaginé tanta hambre, miseria en mi comunidad y mi país”.

En Petare, enfrentamientos entre bandas se han mantenido por más de una semana, en medio del silencio y la inacción de cualquier autoridad. Así lo cuenta una de nuestras madres: “Las Hermanas el día de ayer se fueron de la escuela. Los vecinos se han ido. Ventanas partidas. Puertas violentadas. De noche es una boca de lobos. No dejan encender las luces a los que habitan por allí… Yo vivo en medio de las dos zonas… y vemos pasar las balas… ha sido horrible. Mis niños lloran, nos escondemos. Son horas seguidas de angustia”.

La escasez de combustible ha generado graves trastornos. Se testimonia el maltrato de efectivos asignados al resguardo y control las estaciones de servicio, el tener que hacer colas enormes, desde horas la madrugada o la noche anterior, sin saber si se recibirá el combustible o no, así como el surgimiento de situaciones ilegales en las que se empieza a establecer un mercado negro de gasolina.

La actual situación del país es la de un régimen que impone un modelo de represión y sometimiento que busca reemplazar cualquier forma de convivencia.

El Estado persigue y hostiga, criminaliza y excluye. Incluso acusa organizaciones que defienden los derechos humanos, como Provea y Cofavic, de ser “enemigos internos”.

Pero frente a esta situación debemos resaltar el esfuerzo que la gente, en comunidades y desde grupos de la sociedad civil, realiza todos los días para mantener vivos los valores convivenciales que son atacados todos los días por el poder. Las personas en la calle que a pesar de las dificultades y de la violencia, mantienen en sus vidas la luz de la humanidad y el reconocimiento del otro.

Así, frente a la situación de violencia en Petare, se toman medidas para reiniciar actividades cuando cesen los enfrentamientos. Así los afirma Andrés Schloeter: “Hoy con mucho dolor se tuvieron que retirar temporalmente de la escuela para preservar su seguridad. Sin embargo, estoy seguro de que las hermanas volverán con más fuerza a la escuela, nosotros podremos abrir nuevamente las puertas del comedor y todos juntos continuaremos al servicio de nuestra gente”. 

También lo vemos en nuestro trabajo en iniciativas como Alimenta la Solidaridad en la que vecinos se organizan en cadenas humanas de distribución para poder llevar los almuerzos en diversos sectores de una comunidad en medio de la cuarentena. En sectores de Petare como Santa Lucía, los vecinos generan grupos de apoyo para las personas de la tercera edad que no tienen acceso a alimentos y medicinas.

Como nos cuenta una de nuestras madres: “Me siento esperanzada, mi comedor no para y no parará. Me siento orgullosa de formar parte de esta gran familia de Alimenta La Solidaridad. Esto me da ánimo para seguir”.

En zonas como La Vega, la voluntad de continuar trabajando es la fuerza impulsora que ayuda a seguir día a día frente a las dificultades. Así lo cuenta uno de nuestros líderes: “Vivo matando tigres, con la moto me rebusco. Hay que ser un varón, y como sea hay que resolver. En Propatria, la gente se está organizando ante tanta tragedia, mucha hambre, miseria. No hay agua, luz, el sueldo no rinde, no hay medicamentos. Su derecho a la vida está pisoteado. Pero lo que seguimos haciendo por nuestros chamos me mantiene en pie de lucha”.

Estas son solo algunas voces que expresan la voluntad de superación de los problemas negándose a reproducir la cadena de violencia y subyugación del modelo dictatorial. Frente a la imposición de la violencia, las personas se convierten en bastiones de convivencia y solidaridad, que desde el ejercicio cotidiano de estos valores significan una esperanza cierta de que podremos atravesar la tragedia que hoy nos embarga.

* Coordinador de Movimiento Mi Convive. / Miembro de Primero Justicia.

robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

30 días de cuarentena, por Roberto Patiño

@RobertoPatino 

Cumplimos más de un mes en la situación de cuarentena mundial frente a la pandemia de COVID 19. Esta es una situación de enorme impacto para la humanidad y se le compara con eventos tan significativos como la Segunda Guerra Mundial, por los cambios que trae al planeta.

En nuestro país, la magnitud y el carácter inédito de esta amenaza viral se suma a la emergencia humanitaria compleja que ya padecemos.

Esta semana, en medio de los rigores de la cuarentena, se agudiza la crisis de combustible y se produce una caída histórica de los precios del petróleo, hechos que anuncian tiempos más duros por venir para las personas en las comunidades: se afectarán aun más el acceso a alimentos, la movilidad y el trabajo, se profundizará la crisis hiperinflacionaria.

Muchos se aferran a la idea de que, a pesar de todas estas dificultades, pronto se verá una mejoría. Pero cada vez es mayor la conciencia de que enfrentamos grandes retos con la pandemia que se mantendrán por más tiempo. Tendremos que abordarlos a la par de la crisis social, económica, y política que nos sacude como país.

Esta conciencia debe asumirse activamente y ligarse a principios convivenciales. De esta forma se podrán generar respuestas desde la resiliencia, que efectivamente nos ayuden a comprender el momento y abordar la situación para asegurar nuestro futuro y bienestar.

En nuestro trabajo desde el Movimiento Mi Convive hemos visto la enorme resiliencia en las comunidades frente a estas realidades que estamos viviendo. Resiliencia que toma una nueva dimensión ahora que el coronavirus ha entrado en nuestras vidas.

Las iniciativas de Alimenta La Solidaridad, Monitor de Víctimas y las distintas redes que integran nuestra Red Solidaria, se mantienen gracias a la labor diaria de madres, líderes, voluntarios, comunidades y aliados.

En estados como Zulia, Falcón y Lara los comedores continúan funcionando a pesar del colapso de servicios eléctricos y de agua, en medio de una grave crisis de combustible. En La Guajira, particularmente, la entrega de alimentos se ha complicado por las trancas y protestas que allí se están sucediendo. En Anzoátegui muchos adultos de la tercera edad han sido apoyados con la ayuda de donaciones particulares, pero en Yaracuy la disponibilidad de insumos está siendo reducida, dificultando la confección de comidas con los necesarios valores nutricionales. La entrega de los almuerzos en Carabobo, que debido a la COVID-19 se hace casa por casa, debe llevarse en bicicleta, ante la escasez de gasolina.

La información acerca de los contagios está parcializada y sesgada por el régimen, y en las comunidades hay mucha desinformación e incertidumbre. En algunos casos las personas no acuden a los comedores porque se ha corrido la voz de que existen casos de contagio en su comunidad. En los comedores de Miranda, el Distrito Capital y La Guaira ha aumentado de manera significativa el número de niños que llegan a pedir alimentos.

Es necesario reconocer los esfuerzos que se realizan para lograr el mantenimiento de estas acciones convivenciales, al igual que el de otras organizaciones y grupos que continúan trabajando ahora bajo la nueva realidad de la pandemia. Y debemos continuar apoyando estas iniciativas y multiplicándolas en un contexto de deterioro cada vez mayor, producto del modelo destructivo y terminal del régimen encabezado por Nicolas Maduro.

En el Movimiento Mi convive mantenemos nuestro compromiso para la promoción activa de los principios de la convivencia, articulando esfuerzos solidarios para enfrentar la emergencia nacional ahora con la nueva realidad de la COVID-19. El encuentro de esfuerzos sinceros y eficaces dentro de un marco de convivencia debe darse para abordar los contextos de emergencia que vivimos. Solo de esta forma podemos atravesar esta situación para emerger mejores de ella. 

Pasados 30 días de cuarentena vivimos una realidad nueva y más compleja, de dificultades y retos. Frente a la incertidumbre y el temor, desde el Movimiento Mi Convive seguimos apegados a la solidaridad y la convivencia como medios principales para superar las crisis históricas que estamos viviendo.

Roberto Patiño / Coordinador de Movimiento Mi Convive. Miembro de Primero Justicia. / www.robertopatino.com

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Los comedores no pueden parar, por Roberto Patiño

@RobertoPatino 

Uno de los objetivos primordiales para todos los que conformamos Alimenta La Solidaridad durante esta cuarentena, es el de mantener operativos y en funcionamiento los comedores que conforman nuestra red. 

La emergencia humanitaria que atraviesa el país se acentúa con la pandemia: la vulnerabilidad de los más de 14 000 niños que reciben los almuerzos diarios de Alimenta aumenta por causa del virus.

Para todos los que conformamos la red -madres, líderes, vecinos, voluntarios, aliados, contribuyentes, organizaciones- es prioritario mantener y asegurar la continuidad de estos almuerzos que, en muchos casos, significan el único acceso a alimentos de las personas. Ahora, siguiendo rigurosamente los protocolos de la OMS para frenar el contagio y detener la propagación del coronavirus.

La crisis venezolana se exacerba a causa de la emergencia pandémica mundial. En las dos últimas semanas se suma la crisis de combustible, que agudiza impidiendo la movilidad de las personas y afectando la distribución de alimentos.

La respuesta del régimen a esta situación ha sido continuar con la militarización y la represión, estableciendo un racionamiento forzoso en el que son privilegiados cuerpos militares y de seguridad, así como grupos afectos al poder. Generando, además, las condiciones para la venta ilícita de combustible, en un contexto de corrupción, necesidad y caos.

En contraposición a este modelo destructivo, líderes locales y comunidades que forman parte de nuestra red, se han organizado para lograr cadenas voluntarias que posibiliten el traslado de insumos a los comedores.

De igual forma, proveedores y distribuidores han planteado soluciones para continuar abasteciendo los alimentos.

Nuestra red refuerza vínculos y establece nuevas formas de funcionamiento desde un objetivo común y compartido: no detener las actividades que se llevan a cabo desde iniciativas como Alimenta, Monitor de Víctimas, Red Solidaria. Para ello todos los que conformamos estas iniciativas seguimos determinados a continuar apegados a los valores de la convivencia de manera activa y transformadora.

En estos momentos de cuarentena mundial, en el mundo vivimos momentos de incertidumbre y temor. Por ello, en el Movimiento Convive reiteramos nuestra determinación de seguir abordando la realidad, sea cual sea, desde el reconocimiento, el encuentro, la inclusión, la organización, el respeto, priorizando a las personas y su bienestar.

Coordinador de Movimiento Mi Convive / Miembro de Primero Justicia. www.robertopatino.com