Nicaragua archivos - Runrun

Nicaragua

Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 15.10.2019: BAJO: Remedando a Chávez y Maduro
BAJO

REMEDANDO A CHÁVEZ Y MADURO:

Daniel Ortega, el represor, incestuoso y borrachín presidente de Nicaragua, ha venido siguiendo el peor guión de Venezuela para enfrentar a los medios de comunicación libres en su país. Si el “comandante eterno” lo hizo y Maduro lo sigue entonces el nica se decidió a repetirlo: Embargó el papel de periódico para que los medios impresos no impriman y así desaparezcan de circulación. Los diarios HOY, La Prensa y El Nuevo Diario además del suplemento de sátira política El Azote, suspendieron temporalmente su impresión. Esta reacción de la pareja dictatorial nicaragüense vino después de que, de nuevo, los medios hicieran una dura critica a la represión contra los manifestantes en las protestas que comenzaron en abril de 2018. Solo basta recordar lo que el informe publicado en www.runrun.es de los profesores de IBI Consultants, LLC y la Universidad Nacional de la Defensa (INSS) Douglas Farah y Caitlyn Yates presentado este mayo bajo el título: “El último aguante de Maduro”. Lo reproduzco ante la avalancha de informes que en estas dos décadas han aparecido en diferentes investigaciones globales y por nuestra corta memoria pues un escándalo tapa a otro en perfecta sucesión. En su capítulo “Proyectos de infraestructura falsificados” se detalla la transferencia de grandes sumas de dinero estatal a través de proyectos de infraestructura no existentes, es una metodología importante utilizada por los estados criminalizados para el lavado de fondos. Porque el estado asigna los fondos para estos proyectos y controla los cuerpos de investigación del Estado, la supervisión y la rendición de cuentas por parte de los vigilantes estatales no existe. Ni PDVSA, ni sus subsidiarias centroamericanas, podrían ser investigadas por auditores fiscales, entidades encargadas de hacer cumplir la ley o de control financiero porque todos están bajo el control de los Estados cuyos líderes permitieron que las operaciones se desarrollaran y son quiénes se beneficiaron de esas actividades.

“Como esta tipología criminal se ha perfeccionado con el tiempo, esta es una de las metodologías más efectivas y menos riesgosas para que la use la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana. Uno de los más grandes de estos casos fue el programa de firmas anunciado entre Albanisa y PDVSA en Nicaragua. En 2007, los presidentes Chávez y Ortega pusieron conjuntamente la piedra ceremonial donde Nicaragua construiría una gran refinería de petróleo para refinar el petróleo crudo pesado de PDVSA. Los presidentes anunciaron que el proyecto costaría un estimado de $ 6,6 mil millones una absurda e irracional cantidad de dinero absurdo para tal empresa.

Grandiosamente llamada “El Supremo Sueño de Bolívar ” (“The Supreme Dream of Bolívar”), la refinería en papel recibió una inicial de $32 Millones en fondos iniciales en 2008 y $ 60 millones adicionales en los próximos tres años.

En 2012 y 2013, el programa recibió $341.2 millones adicionales. Desde 2013, la suma exacta de dinero dedicada al proyecto no se conoce pero los gobiernos de Venezuela y Nicaragua aportaron varias decenas de millones de dólares hasta el 2015. En ese momento, el rastro del papel financiero se terminó y no se supo más. Sin embargo, los casi 500 Millones de Dólares en inversiones en papel, que ya se han movido a través de este proyecto, han dejado pocos resultados visibles. Múltiples visitas al sitio entre 2014 y 2016 encontraron solo un campo vacío con algunos tanques de almacenamiento oxidados, una valla de madera hundida, sin signo alguno de una refinería. En realidad, la cadena financiera criminalizada movió los fondos de PDVSA a través de su subsidiaria Albanisa y luego redistribuyeron los fondos como pagos por trabajos y materiales inexistentes a una serie de empresas contratistas vinculadas a los gobiernos de Ortega y Chávez.

Estas compañías de fachada movieron luego el dinero “limpio”, ahora imposible de rastrear, de nuevo al control de las estructuras criminales nicaragüenses y venezolanas. Si bien la Refinería fue uno de los proyectos ficticios de infraestructura de estado a estado más grande, descubierto en nuestra investigación de campo, fue solo una de las docenas de empresas similares que finalmente blanquearon cientos de millones de dólares con el apoyo de la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana. Finalmente la tipología criminal a explorar en este informe son las transferencias de banco a banco. A principios de 2014, el flujo de fondos ilícitos que fluyeron a través de la red de PDVSA estuvo en su punto máximo. Esta inundación de dinero en efectivo comenzó a sobrepasar la estructura de PDVSA centroamericana y la cantidad física de dólares en circulación hizo que la acumulación de billetes en las estructuras bancarias tradicionales fuera casi imposible de depositar sin activar las alarmas. Esta abundancia de recursos obligó a la empresa a optar por una solución audaz disponible para los estados que participan en actividades delictivas. Nicaragua creó su propio banco bajo la protección del estado nicaragüense. Este banco fue controlado por el presidente Ortega y supervisado por sus socios financieros más confiables, que ya controlaban el consorcio Albanisa. En octubre de 2014, las autoridades nicaragüenses registraron oficialmente a Banco Corporativo (Bancorp) como entidad financiera, ubicando la sede de ese banco en la misma oficina que Albanisa. En la declaración inaugural del banco se dijo que la institución se especializaría en fideicomisos y servicios de administración de dinero, y los medios locales informaron que el banco era propiedad de Albanisa. Sin embargo, el banco llevó a cabo pocas actividades bancarias normales, optando por no ofrecer cuentas corrientes, préstamos o hipotecas entre su repertorio de herramientas financieras. Sin embargo, Bancorp recibió un fideicomiso de $ 1.500 Millones de Albanisa y empresas relacionadas y $ 1.000 millones en otros fideicomisos. Las actividades de esta institución financiera recién acuñada parecían tan inusuales que los líderes del sector bancario establecido en Nicaragua se reunieron con funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos para destacar su distanciamiento profesional de la entidad Bancorp. Las preocupaciones crecieron cuando Bancorp recibió en depósito $ 16 millones en efectivo solo en el mes de diciembre de 2016. 

Sin embargo, las alarmas se dispararon cuando el banco declaró que sus depósitos aumentaron a $340 millones en 2017, un 237% de aumento porcentual con respecto al año anterior, a pesar de la falta de clientes o de una clara actividad comercial. Una de las anomalías más significativas de Bancorp es la falta de relaciones con algún banco corresponsal con acceso al sistema financiero de los Estados Unidos. En esencia, esto corta la posibilidad del banco de realizar negocios en la mayor parte del mundo. Los investigadores de campo de IBI Consultants encontraron que Bancorp obtuvo una solución para mover dinero fuera de Nicaragua abriendo una cuenta en la sucursal de Panamá de un banco asiático con sucursales en Hong Kong, Corea del Sur y Panamá. Los fondos de la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana fueron luego transferidos de Nicaragua en la cuenta de Bancorp con el banco asiático en Panamá, antes de finalmente aterrizar en la sucursal de Hong Kong. En Hong Kong, los fondos fueron saneados y distribuidos en diferentes cuentas controladas por Ortega y sus aliados. El dinero podría entonces ser fácilmente movido desde Hong Kong y transferido por la web a cualquier parte del mundo, incluyendo los Estados Unidos. Este mecanismo de transferencia de banco a banco cambió en enero de 2019, cuando Estados Unidos sancionó a Bancorp. En respuesta, el presidente Ortega optó por su opción más audaz hasta ahora (al menos con respecto a la banca) acelerando una propuesta legislativa a través de la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el partido FSLN de Ortega, para que el estado nicaragüense comprara Bancorp por unos 23 millones de dólares y convertirlo en el Banco Central de Nicaragua. La jugada pasó, amalgamando así los fondos existentes de Bancorp, lo que dificulta la identificación y el corte del flujo ilícito de dinero en el sistema bancario de Nicaragua.”. Con esto se determinó que una suma cercana a los 4 mil millones de dólares provenientes de PDVSA desde Caracas fue “desaparecidos y lavados” en cuentas bancarias, inversiones y compras desde estaciones de gasolina hasta medios de comunicación en Centroamérica por parte de Ortega, Rosario su mujer y un grupo de funcionarios de ambos países.

Todo señala que cada día saldrán mas pruebas de la corrupción de estas dos décadas de chavismo-madurismo. La sola comprobación de la “propiedad” de casas, edificios y terrenos en la capital hasta las casas playeras tanto en el litoral central como en “Los Ranchos de Chana” en Margarita serán “peanuts” como dicen los gringos. Hay gente documentando los “registros”, “testaferros” y “funcionarios de confianza”.

 

 

 

SIP llama a defender ejercicio del periodismo en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua

LA 75 EDICIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) dio inició la mañana de este viernes 4 de octubre en la ciudad de Coral Gables, en el sur de Florida con un llamado a a continuar defendiendo la libertad de prensa, en los países donde quienes ejercen el periodismo son más vulnerables, como Cuba, Nicaragua y Venezuela.

A nombre de la institución, Alejandro Aguirre, expresidente de la SIP e integrante del comité organizador de esta Asamblea, dio la bienvenida a los participantes y agradeció a la ciudad de Coral Gables la acogida.

María Elvira Domínguez, presidenta de la SIP y directora del periódico colombiano El País de Cali, reconoció que en el aniversario 75, en el que se realiza este encuentro, “la lucha por la libertad sigue siendo una búsqueda cotidiana y permanente, de ahí la importancia de una organización como la SIP”.

Domínguez afirmó que durante el año que ha estado a cargo de la presidencia, ha podido constatar que “en cada rincón del continente los periodistas no encuentran las circunstancias idóneas para ejercer, “sin embargo”, admitió, “hay muchas formas de defender la libertad de prensa”.

Lamentó que 18 periodistas son asesinados por año en en el continente. También se refirió a los retos que en estos momentos asume nuestra profesión con los cambios de modelos negocios que asume la industria.

 

*Vea más información en Diario Las Américas 

Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 19.08.2019: MEDIO: GALLINA FLACA
MEDIO
GALLINA FLACA(1)

 

CANTV es el proveedor estatal de servicios de telefonía e Internet en Venezuela. Fue una de las primeras empresas de servicios telefónicos en el país, fundada en 1930. El mayor proveedor de telecomunicaciones en Venezuela fue privatizado en 1991 y Hugo Chávez la volvió a nacionalizar en 2007. El gobierno chavista y luego el madurista, la descuidaron, la desmantelaron y la convirtieron en lo que se podría llamar una “chatarra tecnológica”. Los guisos, saqueos y corrupción en todos los órdenes desde el mas alto nivel hasta los obreros de sus cuadrillas que copiaron poco a poco el mal ejemplo de sus superiores hicieron que la empresa fuera cayendo hasta límites asombrosos en su deterioro. Desde unos años atrás ni siquiera han presentado el balance de gestión ni han rendido cuentas a sus “accionistas”. El desmantelamiento de la CANTV la ha hecho perder una buena tajada de los servicios de telefonía celular y de banda ¿ancha? para la Internet. No se han atrevido a presentar ni un documento que compruebe el “éxito socialista”. Hoy están pensando, y ya han adelantado negociaciones y asesorías, por parte de empresas chinas de tecnología. Los asiáticos no han querido asumir funciones internas hasta que no se les presente un detallado inventario. Como se han ido centenares de trabajadores que piden la baja y sus prestaciones sociales y no hay dinero para pagarles lo adeudado han permitido hacer una especie de trueque fenicio: les pagan con equipos de la telefónica que van desde neumáticos y repuestos de carros y camionetas hasta equipos tecnológicos o enseres de oficina. Mientras tanto el deterioro aumenta a pasos agigantados. Como en todo el interior del país está peor que la capital. El próximo segmento devela otra marramuncia con esa empresa.

 

CANTV Y EL EX ZAR DE PDVSA (2)

 

Quien habla es Rafael Ramírez Carreño, presidente de PDVSA desde el 2004 hasta el 2014 con Chávez y Maduro. Escribe lo siguiente que cito textualmente: “El gobierno anuncia que una empresa transnacional china entrará a operar Cantv y Movilnet, las separará e intervendrá para “reflotarlas”. Así como si nada, ¡listo! Maduro decide entregar, de espaldas al pueblo, dos empresas estratégicas para el país, que fueron nacionalizadas por el presidente Chávez en 2007. Nadie sabe nada, de qué se trata realmente, ni porqué, ni los términos y condiciones. No saben ni los obreros de la propia empresa, ni los antiguos directivos, tampoco la Asamblea Nacional Constituyente y mucho menos la Asamblea Nacional. Se habla de un “holding”, de una empresa nueva, con esquemas confusos y maniobras semánticas para enredar y ocultar la verdad: Se ha entregado la operación de la empresa a una trasnacional. El gobierno hace lo que quiere, sin el más mínimo respeto, no solo por el vapuleado legado del gobierno del presidente Chávez, sino por las leyes, los mecanismos de funcionamiento y control de la Administración Pública o de la Constitución. El gobierno estaría entregando la operación de dos empresas emblemáticas para el país: CANTV y Movilnet a una empresa china transnacional, que podría ser de cualquier nacionalidad, turca, rusa o norteamericana, eso es indiferente, para que las “intervenga” y “reflote”. Se consuma así, otra entrega, otro retroceso en el ejercicio de nuestra soberanía, es decir, la capacidad de manejar asuntos estratégicos para el funcionamiento del país en favor de su independencia. En este caso estaría involucrado todo el sector de las telecomunicaciones. ¿Quién controlará a los chinos, especialistas en vigilancia, escucha y control? ¿Quién tendrá el control de los servidores y bases de datos de las empresas del país, de PDVSA, del TSJ, de los Registros Públicos, del SAIME, del SENIAT, del CNE, de los sistemas automatizados del país? Será que ahora con Maduro repetimos el drama de Intesa en PDVSA (cuando se entregó el cerebro electrónico de la empresa a una empresa privada norteamericana), solo que ahora se privatiza el cerebro electrónico de todo el país, sin excepción. Preguntas que debemos hacernos, sobre todo porque si, en este momento, usted trata de acceder del piso 6 hacia arriba de la Torre Cantv de la Avenida Libertador, no lo puede hacer sin un carné emitido directamente por la referida empresa china”. ¿Quien lo hubiera pensado? Precisamente el que firmó con los chinos varios acuerdos petroleros. ¿Y con los rusos? ¿Será igual?…

 

LOS GUISOS CONJUNTOS

 

Informes de La Prensa de Managua y de Infobae refieren estos hechos con todos los detalles de una investigación exhaustiva. Recordarán nuestros lectores que durante este 2019 hemos venido presentando varios antecedentes sobre lo que algunos analistas han venido llamando la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana (Primera mención en Runrunes. Otra mención).

El esquema montado entre Venezuela, Nicaragua, El Salvador sigue apareciendo en diferentes investigaciones en Managua. Recordemos que aquí hemos hablado muchas veces de la empresa Albanisa. Para ello, la administración Ortega y entonces Hugo Chávez, crearon esa empresa llamada Albanisa (Alba de Nicaragua Sociedad Anónima), con 49 por ciento de acciones a favor del régimen en Nicaragua y 51 por ciento a favor de la empresa madre, Petróleos de Venezuela (PDVSA). Es así como periodistas del diario la Prensa han culminado profundas pesquisas sobre origen y uso de fondos ilícitos provenientes de Venezuela y de su empresa PDVSA. Enrique Sáenz, disidente del Frente Sandinista y hoy en el exilio por su postura de oposición a Ortega, explica los desesperados esfuerzos de Ortega por ocultar los petrodólares. Según Sáenz, con el recrudecimiento de las sanciones a PDVSA por parte del gobierno norteamericano, Albanisa quedó en el punto de mira, amenazando así al entramado empresarial de la familia gobernante de Nicaragua. “Corrieron entonces a buscar testaferros, trasponer propiedades y crear nuevas empresas de mampara. Llegaron al colmo de transformar el Registro Público de la Propiedad en un registro clandestino. Algunas veces actuaron de manera burda, como en el caso de las gasolineras de Petronic (empresa distribuidora sancionada por Estados Unidos por su vínculo a Albanisa): le cambiaron los rótulos, los colores y la apariencia, pero el mayor desafío era el Bancorp y los fideicomisos ¿Qué hacer para esconderlos?”, pregunta Sáenz. Y él mismo se contesta: “Crearon la inverosímil compra del Bancorp por parte del Estado de Nicaragua”. En efecto, en marzo de este año, la Asamblea Nacional, dominada como todos los poderes públicos por Ortega, aprobó la compra por parte del Estado del recién sancionado Bancorp por aproximadamente 23 millones de dólares, para crear un Banco Nacional con los activos de Bancorp. “Ortega pensó que si utilizaban al Estado como testaferro de la riqueza de la familia, se blindarían con un escudo que los protegería de las sanciones norteamericanas. La confusión entre los intereses de la familia en el poder con el patrimonio público llegó así a un extremo sin parangón, no solo en Nicaragua, sino que probablemente a nivel mundial”, cuenta Sáenz. Pero no funcionó; en abril, apenas un mes después de haber aprobado la compra del Bancorp, Estados Unidos recordó que este banco estaba sancionado por lavado de dinero venezolano y amplió las sanciones al aun no establecido Banco Nacional, o como fuera que terminara llamándose.

La alternativa de venderle su banco sancionado al propio Estado de Nicaragua, para seguir administrando los petrodólares como negocio privado, fracasó en apenas el arranque de la idea. : “Estados Unidos no persigue instituciones, persigue los fondos”…

 

La manía de las comparaciones incompletas sobre sanciones, parte 2, por Alejandro Armas

SI USTED ES DE LOS QUE me honra con la lectura habitual de esta columna, probablemente notó en la entrega pasada que el título acababa con una la palabra “parte” y el guarismo “1”. Si mal no recuerdo, es la primera vez que escribo un artículo para este espacio en dos porciones. Me pareció que era lo conveniente, dada la extensión del texto. Antes de entrar en materia, haré lo mismo que los programas de televisión transmitidos por episodios. Es decir, un breve recuento de lo visto en la emisión anterior, para quienes se la perdieron. La semana pasada hice un ejercicio comparativo entre el régimen venezolano y otros cuatro que han sido objeto de sanciones norteamericanas para demostrar que, a diferencia de lo que muchos han sugerido, el hecho de que las experiencias ajenas no hayan precipitado un cambio político no significa que el caso criollo necesariamente tendrá igual suerte. Hay circunstancias diferentes, como el nivel de vinculación con las democracias occidentales y  la dependencia de ciertos recursos para obtener ingresos, que hacen que cada aplicación de sanciones se dé en un contexto único. No son solo las sanciones, sino ellas mismas más su contexto.

Ahora bien, si es equivocado asumir que las medidas punitivas contra Miraflores están condenadas al fracaso, es igualmente desacertado creer que su éxito es una garantía. Tal seguridad fue transmitida recientemente por John Bolton, el agresivo asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump. Para reforzar su argumento, Bolton evocó las sanciones impuestas en los años 80 a Nicaragua y Panamá. En ambos casos, la década concluyó con el fin de regímenes autoritarios (o cuasi autoritario en el caso nicaragüense), la realización de elecciones y el ascenso al poder de opositores. Bonito, ¿no? Ni los hermanos Grimm ni Disney pudieron pensar en finales más felices. Pero cabe preguntarse, por supuesto, cómo se llegó a eso y si realmente las sanciones estadounidenses fueron el impulsor definitivo.

La verdad es que las sanciones económicas son un aspecto relativamente poco conocido de la política de Washington hacia el gobierno de Daniel Ortega y la dictadura de Manuel Antonio Noriega. Mucho más recordadas, por lo drásticas, son otras medidas que veremos más adelante. Reagan llegó a la Casa Blanca en 1981 decidido a hacerles la guerra a dos cosas: el socialismo revolucionario y el narcotráfico. Respectivamente, estos objetivos impulsaron los conflictos con Nicaragua y Panamá. En el primer caso, Washington rápidamente impuso un embargo comercial como parte de sus esfuerzos por extirpar como fuera el sandinismo, ante el temor de que hubiera una nueva Cuba en América Central. En cuanto a la nación istmeña, los vínculos de Noriega con la venta de estupefacientes y su rechazo a la restauración del orden democrático llevaron a Estados Unidos a suspender la cooperación económica y militar con Panamá a partir de 1987, así como otras penalidades económicas. Tanto en Nicaragua como en Panamá, las sanciones y otros factores produjeron daño económico severo.

Sin embargo, en ambos casos hubo factores adicionales que los alejan considerablemente de Venezuela hoy. Dos años tras el derrocamiento de la dictadura de Anastasio “Tachito” Somoza, Nicaragua se vio envuelta en una guerra civil horripilantemente cruenta entre el gobierno sandinista y la “contra”, rebeldes de derecha financiados por Estados Unidos. Esta carnicería, con violaciones de Derechos Humanos a la orden del día, tuvo su propio impacto en la economía, más allá de las sanciones. Asimismo, el gobierno de Ortega tomó una serie de medidas destructivas, incluyendo controles de precios y la emisión de dinero sin respaldo (los venezolanos conocemos bien los efectos de ambos). Según cifras del Banco Mundial, entre 1985 y 1990, el producto interno bruto se redujo a menos de la mitad. El país cayó en hiperinflación. Se disparó el porcentaje de personas en situación de pobreza. Nicaragua estaba exhausta y arruinada en todos los sentidos para 1990, cuando hubo elecciones en un clima de tensión enorme y que dieron la victoria a la opositora Violeta Barrios de Chamorro. Ortega cedió el poder… Aunque lamentablemente nunca dejó de buscarlo de nuevo.

En Panamá no hubo guerra civil, pero sí otro pequeño detalle: una intervención militar estadounidense. Entre 1987 y 1989, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Stanford (Acosta, 2008), el PIB se desplomó casi 25%. El Banco Mundial estima una contracción mucho más modesta (13%), pero de todas formas estremecedora para un bienio. Aun así, Noriega siguió aferrado al poder, con una actitud desafiante (su perorata esgrimiendo un machete pasó a la historia). Muy a pesar de sus orígenes como agente de la CIA, intentó procurarse el respaldo de Cuba y Nicaragua para hacer frente a Washington. En mayo de 1989 hubo elecciones que Guillermo Endara, candidato al frente de una coalición disidente, estaba ganando hasta que la dictadura suspendió el proceso. Finalmente el sucesor de Reagan, George Bush padre (quien conocía bien a Noriega por haber sido brevemente director de la CIA), decidió enviar tropas al istmo en diciembre para poner fin a la crisis. Esa fue la “Operación Causa Justa”. Las tropas estadounidenses ocuparon Panamá por poco más de un mes. Noriega fue capturado y enviado al norte para ser procesado por sus delitos. Endara fue juramentado como Presidente. Entre más o menos 250 y 800 panameños (depende de la fuente de las cifras), murieron, más 23 estadounidenses y un periodista español.

Conclusión: Tanto en Nicaragua como en Panamá hubo situaciones de violencia armada que en un caso contribuyeron y en otro caso forzaron la salida del poder de sus sendos regímenes. Por ello, los símiles de Bolton están lejos de ser completos y rigurosos. No sirven para asegurar el éxito de las sanciones dirigidas al chavismo. Naturalmente, solo cabe esperar que los propios autores de esta política punitiva auguren que saldrán airosos. Ningún gobierno toma medidas admitiendo en público que duda sobre su efectividad. Pero nosotros, los ciudadanos comunes que intentamos interpretar lo que los gobiernos hacen, no tenemos esas restricciones.

Hay señales de que las sanciones anunciadas la semana pasada sí han inquietado al régimen. En primer lugar, por primera vez fue el chavismo el que se retiró de las negociaciones con la oposición, probablemente convencido de que no le sirven para deshacerse de las penalidades y de que, por el contrario, tendría que dialogar bajo presión severa hasta hacer concesiones significativas. Un reporte de la agencia Bloomberg reveló este jueves que Ziraat, el mayor banco de Turquía (controlado por el Estado) suspendió sus servicios al Banco Central de Venezuela por temor a las represalias de desafiar las sanciones de Washington, muy a pesar de que el gobierno de Recep Tayip Erdogan ha insistido en defender al chavismo. No hay alianza incondicional y más aliados clave, como Rusia y China, podrían eventualmente darle la espalda a Nicolás Maduro y sus camaradas. No obstante, seguimos en la zona de la incertidumbre.

 

@AAAD25
Crisis de Venezuela será abordada en 49°Asamblea General de la OEA

LA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA) abordará las crisis en Venezuela y Nicaragua en una cita que reúne a los cancilleres del continente y se celebra desde hoy 26 al 28 de junio en Medellín, Colombia.

Durante una reunión, la OEA incluyó en el temario para la Asamblea General varios puntos, entre ellos: la situación en Venezuela y en Nicaragua, además de la crisis de inmigrantes y refugiados venezolanos en la región.

También aparece en la agenda otro tema que se titula «Hacia la reforma de la Organización de los Estados Americanos» y que fue propuesto por EEUU, con el objetivo de introducir cambios en el actual sistema de votación, según dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

Militares de Cuba, Rusia, Venezuela y EE UU podrán ingresar a Nicaragua

EL PARLAMENTO DE NICARAGUA AUTORIZÓ este martes el ingreso al país de militares cubanos, rusos, venezolanos y estadounidenses. La medida, que se pretende llevar a cabo desde el primero hasta el 31 de julio, será con fines humanitarios, de adiestramiento e intercambio de experiencias con el Ejército nacional, informó el Legislativo.

Con 72 votos a favor, en su mayoría de diputados oficialistas, el plenario aprobó un decreto que “autoriza el ingreso al territorio nacional de efectivos militares, naves, aeronaves y personal militar extranjero, para fines humanitarios, de adiestramiento e intercambio de experiencias con el Ejército de Nicaragua”.

Además de los países mencionados, también podrán ingresar las Fuerzas Armadas de México, Taiwán y de países vecinos de Centroamérica, agregó la Asamblea Nacional nicaragüense.

El Poder Legislativo también autorizó al Ejército de Nicaragua para que pueda enviar a militares hacia las naciones que enviarán a sus tropas, “con los mismos fines y en igual periodo”.

La visita de tropas cubanas, rusas o venezolanas suele causar polémica en Nicaragua, debido a que la oposición se resiste a que este país sea visto como “satélite” de los intereses geopolíticos de dichas naciones.

La controversia es mayor desde 2018, ya que Nicaragua se encuentra en una profunda crisis sociopolítica por protestas antigubernamentales, que el presidente Daniel Ortega identifica como “golpe de Estado” y que ha tenido como resultado a cientos de manifestantes muertos, presos o desaparecidos, así como a decenas de miles de nicaragüenses en el exilio.

La crisis ha llevado a Venezuela a ofrecer el envío de soldados a dicho país, mientras que Estados Unidos apoya unas elecciones anticipadas para resolver la crisis.

La situación sociopolítica que vive Nicaragua desde abril de 2018 ha causado al menos 325 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Organismos locales, sin embargo, elevan la cifra a 594. El gobierno reconoce 199.

Préstamos de Venezuela a Nicaragua se desplomaron 73,4 %

LA COOPERACIÓN DE VENEZUELA con su tradicional aliado Nicaragua, que se concentra en el área de préstamos petroleros, se desplomó un 73,4% el año pasado respecto al 2017, según un informe divulgado este domingo por el Banco Central nicaragüense (BCN).

Los flujos de la cooperación venezolana fueron de 27,2 millones de dólares en 2018, por debajo de los 102,4 millones de dólares del 2017, precisó el banco emisor del Estado en un informe sobre cooperación oficial externa.

La ayuda venezolana correspondió esta vez únicamente en préstamos en colaboración de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), explicó la entidad nicaragüense.

De los 27,2 millones de dólares en préstamos de Pdvsa, el 100% fue destinado a proyectos socio productivos, entre ellos, desarrollo del comercio justo (6,3 millones de dólares), un subsidio energético (5 millones de dólares), y producción agropecuaria y forestal (5 millones de dólares) y el resto a otros proyectos socio productivos, según el Estado nicaragüense.

En el marco del acuerdo de cooperación petrolera, los préstamos de Pdvsa continúan derivándose de una política de créditos a 25 años de plazo, incluyendo dos años de gracia, y una tasa de interés del 2% anual, los cuales serán cancelados por el sector privado a través de las inversiones que este realiza en proyectos socioproductivos, indicó el banco emisor.

Los fondos de la cooperación venezolana, que suman al menos 4.950,4 millones de dólares desde que el dos veces reelegido presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, asumió el poder en enero de 2007, son administrados al margen de la ley del presupuesto nacional, algo que es criticado por diversos sectores.

La cooperación venezolana es canalizada a través de la empresa mixta petrolera Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), que se encarga de suministrar combustible.

Albanisa está integrada por PDV Caribe, filial de Pdvsa, y la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic).

Esta caída en la cooperación se da en el marco de la peor crisis que atraviesa el país caribeño, donde se estima que la inflación a fin de año puede alcanzar los 10.000.000%. Asimismo, la petrolera Pdvsa, envuelta en numerosos casos de corrupción, bajó drásticamente su capacidad de producción.

OEA abordará la crisis en Venezuela durante su Asamblea General

LA ORGANIZACIÓN DE ESTA DOS AMERICANOS (OEA) abordará las crisis en Venezuela y Nicaragua durante su Asamblea General, la cita más importante del organismo que reúne a los cancilleres del continente y se celebrará entre el 26 y 28 de junio en Medellín (Colombia).

Durante una reunión, la OEA incluyó en el temario para la Asamblea General varios puntos: la situación en Venezuela y en Nicaragua, además de la crisis de inmigrantes y refugiados venezolanos en la región, según figura en el documento aprobado.

También aparece en la agenda otro tema que se titula “Hacia la reforma de la Organización de los Estados Americanos” y que fue propuesto por EE.UU., posiblemente, con el objetivo de introducir cambios en el actual sistema de votación, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

La inclusión de ese punto generó polémica durante la reunión de este viernes y 17 países -incluidos México, Uruguay, Costa Rica y varias naciones caribeñas- votaron para que ese punto no se incluya en la agenda porque oficialmente EEUU no ha precisado cuál es su objetivo.

La misión de EEUU en la OEA se comprometió a informar la semana próxima al resto de países sobre el contenido de esa propuesta. La agenda aprobada este viernes es provisional y deber ser avalada formalmente al comienzo de la Asamblea General por los cancilleres de los 34 países que son miembros activos de la OEA (Cuba pertenece al organismo pero no participa en él desde 1962).

Normalmente, la agenda suele aprobarse en la Asamblea General sin problema y es un mero paso protocolario. Durante semanas, en los pasillos de la OEA se habló de la posibilidad de que en la Asamblea General se celebraran elecciones para elegir al secretario general, a pesar de que los comicios están fijados para el 2020, cuando concluye el mandato de cinco años del actual dirigente del organismo, Luis Almagro.

La misión de Colombia en la OEA llegó a incluir en el borrador del temario un punto que se titulaba “definición, únicamente de fecha para la elección de Secretario General y Secretario General Adjunto” y que, según dijeron a Efe fuentes diplomáticas, podría haber abierto la puerta a la reelección de Almagro. Sin embargo, Colombia retiró ese punto, así que en principio las elecciones siguen fijadas para 2020.

Preguntado sobre ese asunto por Efe esta semana, Almagro aseguró que él no está interesado en adelantar los comicios y que los Estados miembros serán los encargados de fijar la fecha electoral. “Yo no voy a adelantar nada, para nada, no tengo ningún interés en adelantar nada”, aseveró.

El reglamento fija que el secretario general de la OEA debe ser elegido en una Asamblea General y necesita solo una mayoría simple, es decir, 18 votos.

Desde que llegó a la OEA en 2015, Almagro se ha convertido en una de las voces internacionales más críticas con el presidente Nicolás Maduro, y en un secretario general atípico que ha llegado a denunciar crímenes de lesa humanidad en Venezuela ante la Corte Penal Internacional (CPI).