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Charlie Hebdo

François Hollande, a un año de Charlie Hebdo:

Hollande

 

En el primer aniversario de los atentados contra la revista satírica, el presidente pidió una “perfecta concertación” entre las distintas fuerzas del orden para hacer frente a los yihadistas y anunció nuevas medidas de seguridad.

En un acto de homenaje a las fuerzas del orden coincidiendo con el aniversario del atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo, François Hollande insistió en que la misión de las fuerzas del orden “nunca desde hace décadas” había sido “tan necesaria, tan exigente, porque el terrorismo no ha dejado de hacer pesar una amenaza temible sobre nuestro país”.

Por eso justificó un incremento del dispositivo antiterrorista y reveló que desde que decretó el estado de emergencia tras los atentados yihadistas del 13 de noviembre en París -que calificó de “actos de guerra”- los registros administrativos han permitido poner en evidencia 25 infracciones “en relación directa con el terrorismo”.

Igualmente explicó que en el último año se ha prohibido salir de Francia a cerca de 200 personas que tenían planes para ir a Siria e Irak para integrarse en grupos yihadistas.

En ese mismo periodo, se han dictado medidas contra medio centenar de extranjeros a fin de impedir que puedan entrar en territorio francés por sospechas terroristas.

El jefe de Estado socialista confirmó que “para salir sin debilitarnos del estado de emergencia”, que debe levantarse el próximo 26 de febrero, su Gobierno prepara un proyecto de ley que “responde a los desafíos que afrontamos” como el retorno a Francia desde Siria e Irak de personas radicalizadas.

Por eso, esa proposición legislativa integrará la imposición a algunos de ellos que no sean encarcelados medidas de residencia vigilada porque “son por definición sospechosos”.

En términos generales, dijo que “hay que controlar más a los individuos sospechosos, fichados” por los servicios secretos.

Ante la polémica sobre el hecho de que ese proyecto de ley otorga poderes especiales a la policía y a los fiscales, aseguró que las decisiones se tomarán “forzosamente bajo el control del juez”.

En cualquier caso, certificó que se contempla la posibilidad de que los agentes puedan proceder a registros de equipajes y vehículos en torno a lugares sensibles -como instalaciones industriales- en caso de amenaza terrorista y durante un tiempo limitado.
También avanzó que “el procedimiento penal se simplificará” para que la policía “pueda consagrarse plenamente a la investigación” y quede liberado de algunas tareas administrativas.

Otro punto del proyecto de ley es el referido al uso de las armas, que no se limitará a la legítima defensa frente a “individuos que han matado y que se disponen a matar”.

Puso el acento en que “la doctrina de las fuerzas de seguridad debe adaptarse” para hacer frente a “combatientes acostumbrados a una violencia extrema”.

Hollande rindió homenaje a los agentes muertos el pasado año, y en particular a los tres asesinados durante los atentados de enero pasado.

Fueron los policías nacionales Franck Brinsolaro y Ahmed Merabet, muertos el 7 de enero de 2015 por los tiros de los hermanos Said y Cherif Kouachi que atacaron “Charlie Hebdo”, así como la policía municipal Clarissa Jean-Philippe, asesinada al día siguiente en Montrouge (al sur de París) por Amedy Coulibaly.

Coulibaly fue el terrorista que el 9 de enero secuestró a varias decenas de personas que estaban en un supermercado judío del este de la capital francesa y mató a cuatro de ellas antes de ser tiroteado por la policía.

Hollande indicó que Brinsolaro, Merabet y Jean-Philippe “murieron para que podamos vivir libres”.

Dinamarca revive el horror de París, mientras se eleva la alerta en Europa

Atentado en Dinamarca

 

Dinamarca ha revivido este pasado fin de semana el horror delterrorismo islamista que experimentó Francia hace poco más de un mes. Como si de un macabro juego se tratara, los ataques han seguido una estructura análoga a los de París. La matanza de 12 personas en la redacción de Charlie Hebdo conmocionó a medio mundo el 7 de enero. En Copenhague, un coloquio sobre la libertad de expresión en un centro cultural en homenaje a la revista satírica francesa concluyó el sábado con un tiroteo que dejó un muerto y tres heridos. Y la réplica danesa a la matanza de cuatro personas en un supermercado parisino de comida kosher llegó entrada la madrugada de este domingo con el asesinato de un miembro de la comunidad judía local frente a la mayor sinagoga de la ciudad.

Numerosos ramos de flores reposaban frente a los dos lugares atacados. “Después de lo de París, todos en Europa éramos conscientes de que algo así podía pasar, pero eso no disminuye elshock. No estamos habituados a esto”, decía este domingo el estudiante de Historia Mikkel Juul frente al centro culturalKrudttønden, donde la tarde anterior llovieron las balas. Apoyado en su bicicleta, acababa de llegar de la sinagoga, donde también había dejado su ramo en homenaje.

La policía se muestra cautelosa sobre los motivos del doble ataque. “No podemos decir nada concreto, pero consideramos que podría haberse inspirado en los sucesos de París”, señaló el jefe de la policía, Jens Madsen. Sus agentes abatieron pasadas las 5.30 de este domingo, tras una persecución de horas, al hombre que consideran responsable de los dos asesinatos: un joven de 22 años nacido en Dinamarca y conocido “por actividades criminales relacionadas con la violación de las leyes de armas y actos violentos”.

Los precedentes

España (2004).Diez explosiones en la red de Cercanías de Madrid, ejecutadas por una célula islamista, causaron la muerte de 191 personas e hirieron a más de 2.000.

Reino Unido (2005). El 7 de julio, cuatro atentados suicidas en el metro y la red de autobuses de Londres causaron 56 muertos y 700 heridos. Un grupo ligado a Al Qaeda los reivindicó.

Bélgica (2014). Cuatro personas mueren por el ataque de un yihadista francés el 24 de mayo en el Museo Judío de Bruselas.

Francia (2015). En enero, tres terroristas yihadistas asesinaron a 17 personas en dos ataques en París: el primero, en la sede de Charlie Hebdo,donde los hermanos Said y Chérif Kouachi mataron a 12 personas; dos días después, otro atacante asesinó a cuatro personas en un supermercado judío.

La policía añadió dos datos sobre el sospechoso: hace tiempo que estaba siendo investigado por los servicios de inteligencia del país y no consta su paso por países donde se entrenan habitualmente los yihadistas, como Irak o Siria. Algunos medios informaban de que el supuesto autor del doble atentado era de origen árabe y se llamaba Omar Abdel Hamid El Hussein. La televisión pública DR precisó que había salido de prisión hacía dos semanas tras cumplir parte de la condena por un ataque con cuchillo en un tren en otoño de 2013.

La pesadilla terrorista ha vuelto a Europa cuando los ecos del último ataque aún no se han esfumado. La Alta Representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini, viajará este mes a Washington a un foro convocado por el presidente Barack Obama para buscar soluciones. La preocupación por los miles de europeos que han viajado a campos de entrenamiento yihadistas es cada vez mayor.

Y, al otro lado de la frontera del miedo, muchos musulmanes temen una ola de islamofobia en la que acaben pagando justos por pecadores. Es el caso de Rola Ata, una jordana que lleva más de 20 años viviendo en Dinamarca, y que miraba horrorizada cómo la policía acordonaba un cibercafé del distrito de Nørrebro y detenía a varios hombres —entre dos y cuatro, según distintas fuentes— sospechosos de estar vinculados a los ataques. “Es horrible. Aquí convivimos todos sin problema. Espero que siga siendo así”, decía sin dejar de mirar hacia la zona acordonada.

No muy lejos de ese lugar, en la sinagoga donde horas antes había sido asesinado Dan Uzan, de 37 años, comparecía la primera ministra, Hellen Thorning Schmidt, para asegurar que Dinamarca hará “todo lo necesario” para proteger a la comunidad judía. “Cuando alguien dispara sin piedad a gente inocente que participa en un debate o a la comunidad judía, está atacando a nuestra democracia”, recalcó la política socialdemócrata.

 

 

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El fanatismo por Luis Fuenmayor Toro

CharlieHebdo5

 

Ah… El fanatismo … A raíz de mis últimos artículos he podido sentirlo muy de cerca. Ya no sólo lo he mirarlo desde fuera y visto cómo se desarrolla y trastorna la personalidad de la gente, que se enfrenta política o ideológicamente sin que pueda realmente comunicarse, a pesar de ser muchas las palabras que se dicen o los parágrafos que se escriban. El fanático no oye, no lee, solamente atiende a su fanatizado pensamiento y a su obsesivo razonamiento, algunos con más vehemencia que otros, pero todos iguales en no aceptar ninguna otra explicación que la profundamente internalizada en sus conciencias. Y me refiero a todo tipo  de fanatismo: religioso, ideológico, político o deportivo, para sólo mencionar los más frecuentes y determinantes de enfrentamientos, que pueden generar acciones violentas de distinto tipo y grado.

Acabamos de ser testigos de un hecho de fanatismo lamentable, violento, que además ha sido presentado y divulgado por la gran prensa internacional en todas sus formas y utilizado por distintos dirigentes gubernamentales en función de sus intereses, los cuales generalmente están muy alejados de los intereses de la humanidad. Pero ese acto de fanatismo, lejos de ser aleccionador y apaciguador de este tipo de conducta, parece en verdad estimularla y extenderla sin que nos percatemos de ello. En artículo en este semanario, cuya crítica se dirigía fundamentalmente a la hipocresía de ciertos gobernantes en su defensa de la libertad de expresión, algunos lectores, producto del fanatismo creyeron leer un mensaje totalmente distinto, justificador incluso del atentado terrorista a la revista satírica Charlie Hebdo.

Cuando se buscan las causas de algún hecho social no se están buscando justificaciones sino explicaciones. Esto, tan claro, parece a veces inentendible por la gente a pesar de sus estudios y formación. Mi rechazo a que en Alemania y Austria, y en otros estados europeos, constituyera un delito penal hablar contra la versión oficial del holocausto, fue interpretada y condenada por fanáticos que creyeron leer que yo también lo objetaba, cuando en el artículo no entré en el fondo de la cuestión como sí lo he hecho en otros escritos. Ratifico mi derecho y el derecho de cualquiera, aquí y en cualquier parte del mundo, a tener una opinión al respecto, cualquiera que ésta fuera. Es inaceptable que historiadores y académicos hayan estado en la cárcel por años por el “delito” de presentar resultados históricos contrarios a la ocurrencia del holocausto.

En otro artículo, ya no en este medio, critiqué como inaceptable, condenable y preocupante, la actitud represiva tomada contra el pueblo llano que protesta en las largas y ya constantes filas, que deben hacerse para abastecerse de los productos escasos, o que toma fotografías de dichas movilizaciones, muy parecidas a las que ocurrieron durante el gobierno de Lusinchi. Condené que se detuviera a la gente sin orden judicial y se la imputara por delitos inexistentes. Alguien no leyó o creyó ver en el artículo un apoyo a la “guerra económica” desatada contra el gobierno de Maduro. Comparó la situación actual de escasez con la sufrida por el gobierno de Allende a raíz de las acciones de Nixon, con resultados idénticos a los que hoy vivimos y que fue descrita por Isabel Allende en su libro “La Casa de los Espíritus”.

En este segundo caso, nunca me referí en el artículo a las causas de la escasez, pero el lector señalado, posiblemente cercano al Gobierno, se encandiló con la crítica a la represión asumida contra el pueblo y creyó ver algo que no estaba en el escrito. He opinado en varios otros artículos en relación a la inflación, el desabastecimiento, la devaluación, el control de cambios, los fraudes de CADIVI, el desfalco de FONDEN, los muchos otros robos, hechos todos que no pueden ser achacados a la acción del imperialismo estadounidense. No he hecho las comparaciones con el gobierno de Allende; sí con los gobiernos adecos y copeyanos que vivieron una situación parecida, lo cual me luce más pertinente. El caso se me parece más al de Lusinchi, CAP II y Caldera II, que la izquierda política nunca achacó a una guerra económica.

Concluyo: 1.- Son cínicos los gobernantes que criminalizan ciertas opiniones en sus países y aparecen en otros como defensores de la libertad de expresión. 2.- Hay que enfrentar la represión del Gobierno contra el pueblo que protesta.

 

@LFuenmayorToro

 

 

*El tema del atentado al semanario Charlie Hebdo y el fanatismo ha generado varios artículo, en algunos casos encontrados, de varios articulistas. A continuación algunos de ellos:

 

– Fascinación islamista y negación del Holocausto: las debilidades del doctor Fuenmayor Toro por Isaac Nahon-Serfaty

– Yo tampoco soy Charlie por Luis Fuenmayor Toro

Fascinación islamista y negación del Holocausto: las debilidades del doctor Fuenmayor Toro por Isaac Nahon-Serfaty

CharlieHebdo3

 

 

¿Por qué la fascinación de la izquierda más radical por el islamismo? Esta pregunta ya ha sido formulada y analizada varias veces, pero las masacres recientes en Charlie Hebdo y el supermercado Hyper Cacher en París vuelven a poner el dedo en una llaga que marxistas de toda calaña (desde maoístas trasnochados hasta ortodoxos comunistas) gustan salar de vez en cuando. Normalmente el argumento de estos materialistas ateos, deslumbrados por un fanatismo religioso oscurantista y violento, es que estos ataques terroristas son una reacción contra el pasado colonialista y opresor de los antiguos colonizadores. Y a veces aderezan sus justificaciones con algunas observaciones que los acercan a los planteamientos de los revisionistas que niegan la Shoá (el Holocausto), muy en la onda del ex presidente iraní Mahmud Ahmadinayad quien montó una cruzada global para “probar” que el genocidio contra los judíos en manos de los nazis y sus colaboradores nunca ocurrió.

Una muestra de esta “atracción fatal” por el islamismo la ha dado en estos días Luis Fuenmayor Toro, ex rector de la Universidad Central de Venezuela, quien ha hecho algunos planteamientos por Twitter donde mezcla un anti judaísmo no tan velado con su crítica a los “verdaderos padres” de ISIS y Al Qaeda, es decir a Europa y EEUU, quienes habrían creado al monstruo terrorista que hoy los amenaza. Lo llamativo de los planteamientos del doctor Fuenmayor Toro es que su argumento sobre la responsabilidad de gobiernos occidentales en el nacimiento de redes terroristas islamistas tenga que venir acompañado de preguntas como esta: “¿Por qué en Alemania y Austria se condena penalmente en forma fuerte en quienes contradigan la tesis oficial del holocausto judío por los nazis?”.

Veamos de forma más detallada cómo el doctor Fuenmayor Toro ha formulado su pregunta. Entendemos que para él existiría una “tesis oficial” sobre la Shoá que sería cuestionada por “otra tesis”, y que para este universitario las dos “tesis” serían igualmente válidas. Pero el ex rector de la UCV sigue salando su llaga antijudía, pues, como corresponde, su atracción por las “tesis” negacionistas va acompañada, por decirlo de alguna forma, de su antipatía por los judíos (y claro, por Israel). Y así formula otra pregunta con piquete: “[¿]Defenderían l (sic) libertad de expresión estos mandatarios que marcharon en París si las caricaturas fueran contra (sic) la historia d (sic) la tierra prometida[?]”. Pero el doctor Fuenmayor Toro no quiere quedarse corto, y sigue con sus “inocentes” preguntas: “Me pregunto, a raíz de los trágicos sucesos parisinos: ¿Se permitirían caricaturas cuyo objeto de burla fuera la religión judía?”. El ex rector debería saber que en Charlie Hebdo siempre han satirizado todas las religiones, incluyendo la judía. También el doctor Fuenmayor Toro debería estar al tanto que los ataques antisemitas en Francia, es decir contra judíos y contra instituciones judías, se han incrementado en años recientes. Claro que el ex rector prefiere ignorar estas cosas, pues no cuadran con su torcida argumentación.

Hay un efecto de paralelismo en el discurso del académico, quien para defender su idea según la cual Occidente estaría recibiendo una ración de su propio “chocolate colonialista” (idea que es perfectamente debatible) debe poner inmediatamente sobre la mesa el tema de las “otras tesis” sobre la Shoá, que niegan el genocidio contra los judíos y que buscan revisar la historia para legitimar al nazismo. ¿Qué conecta en la mente de este científico de izquierdas su cuasi justificación del terrorismo islamista y su interés por el revisionismo que pretende negar que el Holocausto existió? Se pueden avanzar dos explicaciones: una tiene que ver con las teorías conspirativas que proponen encontrar la raíz de los males del mundo en una “causalidad diabólica”, como lo planteara el experto en historia del antisemitismo Leon Poliakov; la otra está asociada con la fascinación que el radicalismo islamista produce en una izquierda recalcitrante ante la debacle de la utopía marxista.

Los “conspiracionistas”, y tengo la sospecha que el doctor Fuenmayor Toro es uno de ellos, ven judíos por todos lados. La “causalidad” de todo lo malo que ocurre en el mundo estaría en este pueblo que además de controlar los medios de comunicación y las finanzas (vieja acusación en la que coinciden los inquisidores, los Protocolos de los Sabios de Sión y el Mein Kampf de Hitler), se habría “inventado” su “tesis oficial” del Holocausto para justificar la creación del Estado de Israel y oprimir a los palestinos.

Está también el radicalismo, la vena revolucionaria que estos marxistas ven en el fanatismo islamista. No importa que estos fundamentalistas prescriban volver a una era de oscurantismo en la que los infieles merecen ser decapitados, las mujeres son sometidas a un trato degradante y las niñas son usadas como bombas humanas, como lo ha hecho Boko Haram en Nigeria. El doctor Fuenmayor Toro y otros como él ven en el islamismo la pasión y la acción revolucionarias que tendrían el potencial de trastocar el orden mundial y retar al capitalismo dominante. Michel Foucault, intelectual francés que cuestionó todas las formas de poder y de disciplina, expresó la misma extraña fascinación sobre la revolución islámica en Irán. En una de sus crónicas Foucault escribió: “…me impresionó una forma de ‘voluntad política’. Me impresionó su esfuerzo por politizar estructuras que son inseparablemente sociales y religiosas en respuesta a problemas actuales. También me impresionó su intento de abrir la dimensión espiritual de la política”.

El doctor Fuenmayor Toro es uno de los críticos que, desde la izquierda, ha cuestionario las políticas del chavismo. En eso disiente de otros correligionarios marxistas, como los del PCV o incluso del PSUV. Pero estoy seguro que a la hora de acusar a los judíos y a Israel de cualquier cosa, todos ellos coincidirán gustosos, pues en un extraño juego de lógica retorcida podrán gritar juntos: “¡Islamistas, neonazis y comunistas del mundo, uníos!”.

 

 

* Periodista y profesor en la Universidad de Ottawa (Canadá)

Ene 21, 2015 | Actualizado hace 5 años
Al derecho y al revés por Domingo Alberto Rangel M.

Alderechoyalreves

 

Frente a la bobería la razón no basta y para quedar bien con uno mismo es necesario agazaparse sin estar por ello “apalancado”,  tras grandes poderes. Por eso coincido con el Papa cuando Su Santidad, Francisco, con otras palabras, recordó rodeado de fieles, apenas arribado a Filipinas, algo que traducido al lenguaje callejero sería “Si te metes con mi madre te rompo la cabeza”. Coincido también con el presidente Imperial, Barak Obama que se negó a participar en una jornada parisina que más que protesta contra el terrorismo o la intolerancia, o en pro a la libertad de prensa responsable, fue un Carnaval adelantado que recordó la razón por la cual Europa sigue en decadencia: La marcha protesta por las doce personas fallecidas a raíz de un ataque terrorista que no tiene justificación, ojo los que leen y no entienden, se pareció mucho a las que otrora organizaba la oposición venezolana. Marchas encabezadas por un Presidente de Fedecamaras que en pleno paro petrolero se largó a pasar el fin de año a la vecina isla de Aruba y dejó a cientos de Charlies pasando la Noche Vieja en la autopista, frente a Altamira. Marchas que terminaban en tribunas donde los organizadores, mejor dicho los que conseguían reales para pagar tarima y sonido, colocaban sin que los políticos bobalicones, sinvergüenzas y codiciosos, que medran en la oposición, protestaran el abuso, personajes de la farándula, reinas de belleza y fablistanes, que nada le trasmitían a los millares de personas que caminaban contra lo que hace 12 años era germen y ahora se ha concretado cuando llega la pobreza que poco a poco construye el socialismo. ¡Esas marchas fueron payasada pura sin ningún contenido por el que valga la pena arriesgar nada. !  Pero, volviendo a Francia, La carátula 1099 de Charlie Hebdó, se burló del asesinato de más de mil egipcios por una brutal dictadura militar, que contó con el apoyo de Europa y de EEUU. En aquella portada colocaron la caricatura de un musulmán, vestido de harapos, blandiendo el libro sagrado de su religión, a manera de protección frente a las balas. El musulmán anónimo, según los directivos de Charle Hebdó, decía antes de morir acribillado “El Corán es una mierda: no detiene las balas”. Seguramente hay a quienes esto les parezca gracioso, pero no lo es y definitivamente el Papa Francisco dio en el clavo cuando nos recuerda que la base de la civilización es el respeto ajeno que ya había mencionado Benito Juárez en su mejor frase. CHARLIE VA DE COMPRAS: En nuestra Venezuela, donde generalmente se confunden judíos y árabes, donde a ambos grupos los llamamos “turcos” por comodidad, no faltaron quienes sin haber leído jamás el pasquín de 4 páginas, que es Charlie Hebdó, durante varios días pasearon por los centros comerciales luciendo un patético letrerito: “Yo soy Chalie” e incluso se vieron versiones en francés “Je suis Charlie”. Bien, la libertad antes que nada hay que defenderla pero la razón y el derecho también. En Venezuela como resultado de políticas que llevan 13 años obstaculizando la libre creación de riquezas. La libre exportación de productos que se pueden canjear por otros que el país no produce. El libre cambio de la moneda venezolana… ahora falta todo y tenemos colas frente a mercados, abastos y farmacias. Como era de esperar en este caldo de cultivo, el chavismo  fomentó una nueva clase social, un hombre “nuevo”, cuya vida depende de comprar y vender productos que el gobierno dice que valen a dólar 6, 30 porque son importados… pero que a pocos kilómetros se venden como si el precio inicial fuese de dólar 200 que es el valor que los intereses que ayuntan generales que operan en la frontera colombiana, con la gente que está tras Dólar Today y 3 casas de cambio en Cúcuta, le asignan caprichosamente a nuestra moneda. Esos “Bachacos” de bajo perraje, que gente como Ernesto Villegas confunde con los antiguos “Hijos de Papa” –que ya deben tener hasta nietos- se apostan en los supermercados de las urbanizaciones donde vive la clase media y esto no les gusta a ciertas señoras que protestan lo primero que se les ocurre ayunas de dirección política que no la tienen ya que la oposición no quiere deslastrarse del pasado socialista y por ende prefiere señalar ambigüedades cuando no hacer, todos los días, análisis forense del cuerpo moribundo. Nuestro dilema es o se logra volver a la vida una sociedad descalabrada o continuaremos esta profunda decadencia, unas veces con los chavistas, otras con la MUD. TAMBIEN MADURO: No son partidos de la MUD los únicos en amarrarse al pasado: Nicolás Maduro tampoco se atreve a deslastrarse del “legado” de miserias acumuladas que heredó del “Gigante”. Por ese camino no se augura nada bueno.

 

@DomingoAlbertoR

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Yo tampoco soy Charlie por Luis Fuenmayor Toro

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Nadie en su sano juicio dejaría de sentir repulsión por la masacre ocurrida en París, dirigida contra los periodistas de la revista satírica “Charlie Hebdo”. Estos actos de fanatismo religioso llevados a sus más trágicos extremos son repudiables, trátense de grupos, sectas o bandas o de estructuras más complejas y organizadas como ciertas entidades estatales, reconocidas o no. El terrorismo es repugnante, mucho más el terrorismo de Estado. Pero estas conmociones no deben nublarnos la mente a la hora del análisis de lo ocurrido, sus causas, las responsabilidades de todos los involucrados, los intereses religiosos o no detrás de los hechos y el aprovechamiento que se hace de estos horrores en función de beneficios nada humanos ni mucho menos altruistas.

No tengo creencias religiosas a pesar de ser bautizado y haber comulgado, pues fueron conductas impuestas en el mejor sentido de la palabra; era un niño cuando las realicé. Me casé por la Iglesia, aceptando, sin mayor resistencia ni sufrimiento, una imposición social y un deseo de nuevo familiar, ya no sólo de mi familia sino de la de quien sería mi pareja. Dejé de creer realmente en cuestiones sobrenaturales desde los 17 años, aunque en mi discurso lo expresaba desde 2 años atrás. Soy un libre pensador, no soy pacato, defiendo las libertades y los derechos ciudadanos, entre ellos las de expresión y de información, sin caer en fanatismos hipócritas que las consideran más importantes que el resto de los derechos. Ah… Enfrento todo fanatismo, religioso o no.

Dicho lo anterior, debo confesar que la primera vez que vi una caricatura de la revista “Charlie Hebdo”, independientemente que reconocí la calidad y efectividad de su trabajo, me impactó por lo blasfemo y por dejarme una impresión de desprecio e irrespeto hacia una parte grande de la población mundial que profesa la fe musulmana. La sentí muy racista, además de profundamente oportunista, al atacar a quienes en este momento son vistos por buena parte de la gente común como una amenaza para la humanidad, dadas las expresiones violentas generadas por sus extremistas fanáticos y la propaganda occidental, que los presentan como el centro del “mal”, en sustitución de la amenaza comunista inexistente por ahora.

Me pregunté y lo vuelvo a hacer, a raíz de los trágicos sucesos donde murió una decena de seres humanos: ¿Se permitiría la publicación de caricaturas similares cuyo objeto de burla fuera la religión judía? ¿Qué pasaría si las caricaturas hicieran mofa del cuestionado holocausto judío en la Alemania nazi? ¿Se defendería vehementemente la libertad de publicar este tipo de materiales como se ha hecho en el caso de “Charlie Hebdo”? Pienso en Alemania, por la presencia de la señora Merkel en la gran manifestación del domingo pasado, país que junto con Austria y varios otros europeos sancionan penalmente en forma severa a quienes nieguen la ocurrencia del holocausto, posición seria que sostienen numerosos investigadores estadounidenses, europeos e incluso israelíes. ¿Por qué en este caso la Merkel no impone el respeto de la libertad de expresión e información en Alemania? ¿Por qué no presiona para que se respete en Europa?

Y lo anterior nos lleva a la utilización que se hace de hechos trágicos de esta naturaleza con propósitos no tan humanistas. Francia mantiene sus resabios colonialistas e interviene en Libia y Siria, además quiere disipar y distraer la atención de sus responsabilidades en el actual caso, por la relación de los autores de la masacre con sus servicios secretos, por la ineficacia de la policía francesa en la protección de un blanco anunciado por años y por permitir libremente el ingreso y la movilidad de extremistas islámicos armados con fusiles en su territorio. Oculta François Hollande todas estas motivaciones, al engancharse brazo a brazo con Merkel y otros al frente de la manifestación.

Esconden todos ellos su participación en la creación y financiamiento de grupos fundamentalistas como Al Qaeda, causante de la masacre, e ISIS, utilizados en sus planes neocoloniales, que hoy generan terroristas incontrolables capaces de cualquier acción y de actuar en cualquier parte. Europa y EEUU son víctimas de sus propias creaciones o siguen utilizándolas malsanamente y manipulando la opinión pública a través de campañas desinformativas como la actual.

 

@LFuenmayorToro

Así despidieron a los caricaturistas de #CharlieHebdo en París

homenaje a Tignous 3

Andreína Mujica / París, Francia

@andreinamujica

 Bajo un cielo gris y un fuerte viento, la lluvia intermitente moja el rostro de los montreuilienses que despiden a quien fuese el ilustre dibujante del distrito. En una ceremonia publica dirigida por la Ministra de Justicia, Madame Taubira fue despedido Tignous, alrededor de la Alcaldía de Montreuil se rinde un homenaje con dibujos realizados por sus admiradores, como también estudiantes de dibujo. Jueves de despedidas con funcionarios de Estado

El ataúd de Tignous se dejó en madera cruda y clara por petición de Chloé, su viuda, dejando así paso a los lápices de amigos, caricaturistas y sus cuatro hijos. La sensación de pérdida irrecuperable, de dolor hasta los huesos, iba más allá del frío. Una tela blanca fue colgada desde temprano para que los ciudadanos de Montreuil dejaran un dibujo, un mensaje, algo que suavizara la herida, que alivie y acerque las condolencias a un plano teñido de tinta y no de sangre.

Homenaje a Tignous 1

Una vez terminado el homenaje se hizo un túnel frente a las puertas de la Alcaldía, la gente lloraba, lanzaban flores y buscaban respuestas en otros rostros. No la había. El encuentro de Tignous con sus vecinos era silencioso, no tenía colores, sólo la sombra de un atentado. En un costado del ataud un ejemplar de Charlie Hebdo, con el profeta Mahoma, acompañaba a Tignous al cementerio.

Las caras y los ramos se repetían en el metro vía Pere Lachaise. Una vez instalados frente a la entrada la policía se encargaba de disuadir a los periodistas en su insistencia de asistir a la ceremonia dentro del cementerio. “Tenemos una advertencia terrorista, sólo permitimos la entrada a los amigos íntimos y su familia”.

Wolinski fue incinerado en el Pere-Lachaise unas horas antes, en una ceremonia privada con su música preferida de fondo el jazz de Davis, su familia y amigos junto a la ministra de Cultura, Fleur Pellerin. Sus cenizas serán trasladadas al cementerio de Montparnasse.

En el mismo campo santo se enterró a la psiquiatra Elsa Cayat, su ceremonia contó con la presencia de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y del dibujante Luz, autor de la portada del nuevo especial de Charlie Hebdo.

Jean Cabut en Chalons en Chanpagne al noreste de Francia y Charb será inhumado en Pontoise, al norte. Franck Brinsolaro, el guardaespaldas de Charb también fue enterrado el jueves en Normandía, en Bernay, y el economista Bernard Maris, en Montgiscard, cerca de Toulouse, en el sur de Francia.

El dibujante Honoré y el corrector de Charlie Hebdo, Mustapha Ourrad fueron inhumados el viernes.

Se cierran así las despedidas, queda el vacío de una ejecución cobarde y la confusión de un mundo en pánico, sin saber a ciencia cierta como responder y dónde está el enemigo, qué cara tiene, qué lenguas habla, cuándo aparecerá.

A sangre fría matan a policías en Venezuela

policías

 

Ronna Rísquez

@ronnarisquez

 

El video del asesinato de un policía en París hace una semana, durante el ataque el semanario Charlie Hebdo, impactó en las redes sociales. En diciembre los homicidios de dos policías en Nueva York causaron conmosiòn dentro y fuera de Estados Unidos. En Caracas el año pasado fueron asesinados 132 policías y más de 250 en todo el país, pero nada pasó. Esos crímenes ya son “rutina”. No hubo lamentos masivos en Twitter ni Facebook, ni protestas de calle y tampoco expresiones de condena de las autoridades gubernamentales.

En los 15 días que han transcurrido de 2015 han sido asesinados 9 funcionarios de cuerpos de seguridad del estado en la Gran Caracas, entre policías y efectivos de la GNB. Una de las víctimas fue Alvaro Blanco Escobar, supervisor agregado de la Policía de Miranda, que fue asesinado a sangre fría por un joven dentro de una panadería, como muestra un video que ha circulado en las redes sociales.

El sábado 10 de enero Blanco Escobar hacía su ronda de rutina, como acostumbraba desde hacía 23 años, cuando ingresó a Polimiranda a prestar servicio.

Eran las 9:00 de la mañana cuando entró a la panadería Tacatatuy -en la localidad mirandina de Tácata- a tomar un café y algo para desayunar. Desprevenido, con el arma a un costado, se paró frente al mostrador a pocos metros de otro cliente del local que también hacía su compra. Era un muchacho con un morral rojo en la espalda, como cualquiera que va a clases o al trabajo.

Segundos después el joven dejó el establecimiento con un pote de medio litro de jugo en las manos. El Polimiranda Blanco Escobar, un hombre robusto de 49 años de edad, seguía parado esperando que lo atendieran, sin sospechar que su vecino de mostrador se convertiría en su verdugo.

El muchacho del morral rojo cruzó la puerta, pero nunca se fue del lugar, dio la vuelta y cuando regresó había cambiado el cartón de jugo por un revólver. Se paró detrás del funcionario policial, lo apuntó a la cabeza y le disparó. No dijo nada, no hizo ninguna advertencia, ni lo amenazó. Solo tiró del gatillo sin remordimiento.

El policía cayó al piso muerto. Su atacante se agachó junto al cuerpo y, con destreza y velocidad, le sacó la pistola de la funda y huyó corriendo. Todos los clientes del establecimiento salieron en carrera, entre ellos otro joven que acababa de entrar al local también con actitud extraña, y que resultó ser cómplice del homicida.

El funcionario fue ascendido a supervisor jefe postmorten y deja dos hijos, uno con condición especial. Sus dos atacantes murieron poco después en un presunto enfrentamiento con una comisión de Polimiranda. Ambos tenían 18 años de edad. Las incautaron el revólver con que le dispararon a Blanco Escobar y el arma del policía.

En su columna Runrunes, de este jueves, el periodista Nelson Bocaranda se refirió a la indiferencia con que se trata en Venezuela el asesinato de funcionarios policiales. Inició su análisis con la frase “Dolor propio y pena ajena” y citó los trabajos de realizados recientemente por las colegas Angélica Lugo y Natalia Matamoros, que muestran cifras contundentes. “…En las calles de nuestra revolucionaria y socialista Caracas asesinaron a un policía cada tres días y medio en los últimos tres años. Para esos 327 policías nuestros, ni un gesto, ni una palabra. Ninguna lección aprendida. Ninguna reivindicación”, dijo Bocaranda.