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Luis Motta Domínguez

Los Runrunes de Bocaranda de hoy 01.07.2019: BAJO: ¿El maltrato?
¿EL MALTRATO?:

Entendiendo que una abrupta emigración de casi 4 millones de venezolanos mueve los cimientos de países hermanos y vecinos tanto como lejanos que fueron cuna de tatarabuelos, bisabuelos, abuelos y padres de miles de nuestros paisanos. Muchos de estos vecinos del continente ya han decretado medidas para restringir -aún mas- la llegada de nuestros compatriotas a pesar de que Venezuela recibió con los brazos abiertos desde el gobierno de Rómulo Betancourt en 1958 hasta el segundo de Caldera en 1993 a cuantos exiliados provenientes de las aciagas dictaduras de izquierda y derecha suramericanas escogieron a nuestro país como su destino. Fue así como se integraron a nuestro pujante desarrollo en medio de una amplia democracia miles de chilenos, argentinos, uruguayos, bolivianos, ecuatorianos, peruanos, brasileros, paraguayos, panameños, salvadoreños, dominicanos, trinitarios, nicaragüenses, guatemaltecos, hondureños, haitianos y cubanos. Antes fueron los inmigrantes europeos que forjaron nuestro desarrollo como los españoles, portugueses, italianos, franceses, checoslovacos, polacos, rumanos, búlgaros, alemanes, belgas, holandeses, ingleses, lituanos, noruegos, suecos, daneses e irlandeses tras la Primera y Segunda guerras mundiales. Luego asiáticos de China y Japón, africanos marroquíes, tunecinos, argelinos, israelitas, árabes, sirios, turcos, iraníes, libaneses, egipcios y de otros lares. Seguro se me quedan varias nacionalidades pues Venezuela fue un atractivo país globalmente conectado desde las décadas de los años cuarenta y cincuenta. Una pléyade de seres que se mezclaron con nosotros y que debemos recordar en estos momentos cuando vemos la destrucción, el deterioro y el retroceso de un país en todos sus órdenes, desde la salud hasta la educación, desde la seguridad hasta la criminalidad auspiciada desde el régimen, desde lo que fue la producción y exportación de alimentos, bienes y servicios hasta la pauperización actual. Es decir, en todos los órdenes, comenzando por la otrora aprovechada riqueza petrolera. Por eso es éste el momento de que se recuerde para que los nuestros reciban mejor trato en todo el mundo. La maldición roja acabó con Venezuela que ojalá pronto pueda resurgir de las cenizas como el Ave Fénix para que la mayor parte de nuestros emigrantes pueda volver al país que los vio nacer y donde tras este duro aprendizaje ayuden a ese renacer. Que haya tomado debida nota la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, que estoy seguro con la experiencia del Chile de Pinochet en su corazón,  nos sirva de puente ante países huraños con los nuestros.   

 
EL CHIVO ELÉCTRICO:

Así llaman dentro de la GNB al exministro Luis Motta Domínguez, quien fue acusado el pasado jueves por la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, junto al ex viceministro de Finanzas e Inversiones de esa cartera, Eustoquio José Lugo Gómez. El reporte del Departamento del Tesoro presentado por el portal argentino Infobae abunda en información: Ambos dirigentes “otorgaron a tres compañías con sede en Florida más de USD 60 millones en contratos de adquisición con la estatal eléctrica Corpoelec” a cambio de sobornos, señala la acusación de la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, EE. UU.

 La Corte de Miami llegó a esta resolución luego de que dos empresarios se declararan culpables esta semana de conspirar para violar la ley de prácticas corruptas en el extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés), en el marco del esquema de pagos con Corpoelec. Los empresarios en cuestión son Jesús Ramón Veroes, de Venezuela, y Luis Alberto Chacín Haddad, de Miami, quienes se declararon culpables el 24 de junio ante la juez de distrito Cecilia Altonaga. Ambos admitieron haber acordado con otros co-conspiradores sobornar a funcionarios de Corpoelec a cambio de obtener órdenes de compra para compañías con sede en Florida. Como parte del acuerdo que alcanzaron con la Fiscalía, se comprometieron a pagar a las autoridades al menos 5 millones y medio de dólares, y entregar propiedades ubicadas en ese estado. De acuerdo a El Nuevo Herald, se prevé que los empresarios sean sentenciados el 4 de septiembre. “Los altos funcionarios de CORPOELEC recibieron sobornos, por lo menos desde 2016, de dos empresarios venezolanos a cambio de adjudicar contratos para equipos costosos para mantener la infraestructura eléctrica venezolana. Algunos de los equipos recibidos como parte de estos contratos eran incompatibles con el sistema eléctrico venezolano, lo que los hacía inútiles y contribuían al deterioro continuo del sistema eléctrico“, señaló el Departamento del Tesoro. La investigación asegura que los funcionarios chavistas sancionados contribuyeron a la grave crisis energética que atraviesa Venezuela por sus actos de corrupción. Detallan:  “A pesar de esas incompatibilidades, los funcionarios de CORPOELEC enumeraron estos contratos como entregados y procesados ​​en su totalidad. A medida que la corrupción se extendía en CORPOELEC, los funcionarios continuaron exacerbando la mala gestión en curso entrelazada en la infraestructura eléctrica venezolana e ignoraron su responsabilidad para con el pueblo venezolano“. De esta manera, el Tesoro norteamericano congela “todos los bienes e intereses en propiedad de estos individuos y de cualquier entidad de la que sean propietarios, directa o indirectamente”. Asimismo, todos los individuos y compañías de los Estados Unidos tienen prohibido entablar negocios con Motta Domínguez y Gómez. “El Tesoro continuará apuntando a los funcionarios que exacerban la corrupción a expensas del pueblo venezolano y, a sabiendas, no brindan servicios públicos básicos”, advirtió Mnuchin. Estas nuevas sanciones del gobierno de Donald Trump contra la dictadura chavista tienen lugar en medio de la peor crisis energética en la historia del país caribeño. Crisis que llevó a casi toda la nación a estar sin energía durante largas semanas meses atrás. No obstante, en la actualidad continúan los cortes en varias partes del territorio venezolano. “Los apagones persistentes en todo el país son los últimos y peores en una larga historia de cortes de electricidad, derivados de años de corrupción masiva, negligencia y mala gestión de la infraestructura eléctrica de Venezuela por parte del régimen ilegítimo de Maduro. La falta de electricidad limita el acceso del pueblo venezolano a bienes básicos, servicios y suministros de agua potable, y exacerba el ya precario sistema de atención médica, en el cual la mayoría de los hospitales ya carecen de agua y energía confiables y están experimentando una escasez de medicamentos y suministros médicos”, subraya el informe del Departamento del Tesoro a cargo de  Steven Mnuchin. Por cierto uno de los mas perspicaces funcionarios del Norte en cuanto a Venezuela y sus ilegales manejos globales.

 

EN CHILE:

Allí donde no dejan entrar más a refugiados venezolanos sin pasar por algunos procesos imposibles de cumplir para gente sin recursos y con un gobierno que no les tramita documentos de identidad y que no otorga pasaportes sin “bajar$e” de la mula o tener relación con funcionarios o enchufados del madurismo.  Sin embargo, según las fuentes internas del componente Guardia Nacional, allá se fue a refugiar sin problema el famoso general Eustoquio Lugo Gómez -ex viceministro de Electricidad y responsable de todas las compras de CORPOELEC- con toda su familia y su fortuna. Dejó en el pelero a su jefe, el ministro y general Luis Motta Domínguez para que dé cuenta del uso del presupuesto asignado  (¿desfalco?, ¿dilapidación?, ¿compras falsas?) al ministerio en la emergencia eléctrica no mejorada sino empeorada que ambos coordinaron. En las FANB también señalan que el gobierno chileno también le dio refugio seguro al Mayor General Pedro Castro Rodríguez, ex viceministro del M/G Padrino fungiendo como responsable de una empresa venezolana donde tendría intereses de propietario que resguardar. Motta Domínguez, apodado entre los uniformados como “el chivo eléctrico” le reclamó por qué se iba tan apresurado. Castro le respondió: “tranquilo voy a hacerme unos exámenes y ya vengo en unos días”. Esta es la comidilla dentro de la GNB.

 

 

Con el mismo nudo en la garganta, los maracuchos cruzan el puente de salida

Aguantaron los dos primeros apagones, pero con el tercero no pudieron. Algunos habitantes de la capital zuliana han optado por irse a otras ciudades del país en las que el racionamiento de luz es menos implacable

David rebajó 10 kilos antes de irse a Valera, Emiliana* se fue a Colombia, Viviana* a Punto Fijo y Carlos se quedó sin trabajo y planea emigrar a España

@franzambranor

EN MARACAIBO está haciendo 32 grados de calor. Los meses de marzo y abril son de los más secos y calientes en Venezuela. Justamente el 7 de marzo ocurrió el primer mega apagón que acentuó los problemas de suministro de luz que ya venían afectando al estado Zulia, en el occidente del país. Ese día, Maracaibo estuvo 106 horas sin luz. 13 días después algunas zonas estuvieron 66 horas sin servicio de electricidad y el 25 de marzo (segundo mega apagón) pasaron 78 horas a oscuras.

Desde entonces, los marabinos han experimentado un racionamiento eléctrico sin cronograma, sin aire acondicionado, sin agua y con zancudos. La incertidumbre sobre si el colapso eléctrico se perpetuará obligó a los marabinos a tomar una determinación que aún no saben si tendrá vuelta atrás: escapar del caos.

De Maracaibo pa’ Valera

A David Padilla se le hizo “un nudo en la garganta al pasar el puente” como dice la gaita de Maracaibo 15. Y no fue porque estaba transitando el popular viaducto para llegar a la capital zuliana, sino todo lo contrario. Estaba dejando atrás amigos y familiares para huir hacia otra ciudad en Venezuela. La serie de tres apagones prolongados, aunado al racionamiento que viven los marabinos a diario prácticamente lo echó a patadas de su ciudad natal.

“Yo tengo familia en Valera. Mis vecinos iban a Escuque, me dijeron que si quería venir con ellos y antes que terminaran la frase ya me estaba poniendo la ropa interior y montándome en el carro”, dijo el periodista que labora en la radio de la Universidad del Zulia y además genera contenidos para una página de internet en el exterior.

Padilla indicó que su plan inicial era quedarse una semana en Valera y ya lleva tres. “Los apagones me quebraron de todas las maneras posibles, especialmente en lo económico. No podía movilizarme, no podía comprar comida. Rebajé 10 kilos”, dijo Padilla.

David sorteó los obstáculos durante los dos primeros apagones, pero al tercero tiró la toalla.En mi apartamento solo podía trabajar de madrugada que era cuando tenía datos. Yo vivo en Zapara, al norte de Maracaibo, y no tengo carro. Me tocó tomar el morral con la laptop y buscar un sitio con internet para conectarme”.

Según David, la radio de LUZ tiene tres semanas sin salir al aire. No poseen planta eléctrica y está ubicada en un undécimo piso. “Me vine a Valera para mantener una estabilidad mental. Cuando vi que los cortes eléctricos en Maracaibo eran de 18 o 20 horas y que faltaba el agua una semana y media, no aguanté más. Aquí en Valera los cortes son de dos o tres horas, el agua se va una o dos veces a la semana y se mantiene por tres días”.

Sostuvo que en el trayecto tuvieron que lidiar con la escasez de efectivo y las kilométricas colas para surtir gasolina.

“El edificio donde vivo en Maracaibo está desierto. La mayoría de mis amigos se han ido, incluso de Venezuela”, dijo Padilla.

El periodista sentenció que para poder salir de Maracaibo, la gente se ha visto en la necesidad de vender sus pertenencias para recolectar dinero, especialmente en divisas. “Las personas vende prendas, muebles, entre otras cosas. Me percaté que un vecino estaba vendiendo sus pistolas…no sabía que había tanta gente armada hasta que comenzaron los saqueos y los vecinos buscaban defenderse como fuese de un posible asalto al edificio”.

 

De Maracaibo pa’ Colombia

Al igual que David, Emiliana* trabaja para una empresa extranjera en el departamento de soporte técnico. Su labor se desarrolla frente a una computadora y como la mayoría de los trabajadores no puede desempeñarse sin servicio de luz.

También luego del tercer apagón, Emiliana decidió irse a Colombia. Ya había contactado a una pareja de amigos en Sopó, una localidad a una hora de Bogotá.

Emiliana vive en el complejo de edificios de Isla Dorada, a orillas del Lago de Maracaibo. “Allí todo es eléctrico. No tengo carro y para salir a comprar cosas y poder hacer comida era una pesadilla. Me daban ataques de pánico en las noches y dije que no podía continuar de esa manera”.

Sostuvo que optó por abandonar Maracaibo para no perder su trabajo. “Mis jefes fueron condescendientes, pero he escuchado de otras empresas que han despedido gente porque simplemente no pueden laborar”.

Hizo una maleta y le dijo a su hermano que la acompañara hasta la frontera con Maicao. “Fue un viaje relativamente tranquilo. Me cobraron 20 dólares por llevarme a la frontera. Mi preocupación era que me quitaran la laptop o que me pidieran dinero”, dijo Emiliana.

La ingeniero industrial tenía mucha ansiedad a la hora de cruzar el paso colombo-venezolano. Sabía que cualquier cosa podía suceder y que los imponderables se resuelven con dinero y no precisamente bolívares.  “No había cola, pero igual tuvimos que pagarle a un militar venezolano para que nos dejara pasar rápido. No quería que estuviesen hurgando mis cosas”.

Aseguró que una vez del lado colombiano el ambiente cambió. Se sintió como el estadounidense Billy Hayes cuando escapó de una cárcel de Turquía luego de ser sentenciado a cadena perpetua en los 70. “Dudo mucho que vaya a regresar, más bien quisiera que mi hermano y mi mamá viniesen para acá. Tengo la sensación que las cosas van a empeorar. Estoy segura que va a haber un punto en que toda Venezuela se va a apagar”.

De las orillas de Lago pa’ Punto Fijo

Viviana* es vecina de Emiliana en Isla Dorada. Es del estado Falcón, pero tiene 18 años viviendo en Maracaibo. Junto con su esposo e hijo de 7 años decidió irse a Punto Fijo luego del apagón general del 25 de marzo.

Señala que en los primeros tres días de la interrupción eléctrica general del 7 de marzo pudieron adaptarse a la situación sin mayor trauma.

“Nos organizamos en el edificio de manera espontánea. Yo ponía la carne, otra vecina las arepas. Íbamos a cocinar a casa de una vecina que tenía una cocina a gas. Los hombres hacían vigilancia a los carros y así”, dijo.

Recuerda haber visto gente agarrando agua del Lago de Maracaibo para bajar las pocetas de sus casas.

Al igual que David y Carla, uno de sus mayores temores era perder el trabajo. Porque también labora a distancia para una compañía extranjera, al igual que su esposo.

“Salíamos a cargar los equipos en un café que tiene planta eléctrica. Nos llevábamos tres laptop, power bams, una regleta y así resolvíamos”.

Pero al cuarto día la gasolina escaseaba más de lo normal en las estaciones de servicio, las tarjetas de débito y crédito no pasaban por los puntos electrónicos, no había forma de hacer y corroborar una transferencia bancaria y lo peor: comenzaron los saqueos.

“La noche del domingo 10 de marzo escuchaba ráfagas de tiros en la noche. Comencé a leer por las redes que estaban saqueando el Centro Comercial Sambil”, dijo Viviana.

A su jefe le comunicó que no iba a seguir laborando en esas condiciones, pero no la despidieron. Por el contrario se solidarizaron con la situación que estaba padeciendo. “Recuerdo que estaba en el supermercado Super Fresh Market al final de la avenida Delicias y llegó un policía golpeado a resguardarse. Nos dijo que venia una turba a saquear, salimos corriendo y llegamos a casa con las manos vacías”.

Esa noche se acostó en medio de la penumbra y no podía parar de llorar. “Es lo más cerca que me he sentido de una depresión, pero al día siguiente me paré y dije que debía seguir por mi hijo”.

“Mi esposo y yo empezamos a ayudar a la gente más desvalida. Él es medio McGyver (haciendo alusión al personaje de la serie de TV) y todo lo resuelve. Hizo un adaptador a la batería del carro y allí cargábamos los celulares y la gente iba a nuestro apartamento para conectar sus teléfonos”, prosiguió Viviana.

Ese lunes 11 de marzo se asomó por la ventana de su apartamento en la noche y vio cómo toda la Costa Oriental del Lago empezó a iluminarse. Se acostó y a las 2 de la mañana llegó la luz.

Posterior a esos días transcurrieron jornadas de adaptarse nuevamente a la realidad. Su hijo regresó al colegio y ella a sus labores profesionales y domésticas.

Pero el 25 de marzo se repitió el caos. Una vez más desde su ventana vio como toda la ciudad se cubrió de oscuridad. “Allí sí le dije a mi esposo que no tenía la entereza emocional para pasar otros seis días en esas condiciones, empacamos todo, nos equipamos con agua, comida y gasolina y al día siguiente emprendimos viaje a Punto Fijo…allá mi mamá me dijo que había luz”.

Viviana sostuvo que a lo sumo vio tres carros circulando por la carretera Falcón-Zulia. “Nunca me había asustado tanto en una vía. Teníamos miedo de conseguirnos protestas por la carretera, afortunadamente nada pasó”.

Una vez que llegaron a su destino, el cambio fue sustancial. “Había pasado un mes sin poder bañarme en una ducha, sin fregar un plato con agua de chorro”.

Viviana y su esposo estuvieron un mes en Punto Fijo y recientemente regresaron a Maracaibo. Lo único que le motivó a volver fue la educación y el colegio de su hijo.

“Cuando estábamos cruzando el puente empecé a llorar. En apenas un mes fui testigo del deterioro de esta ciudad. La mayoría de los negocios cerrados. Si vimos tres semáforos con electricidad fue mucho”, dijo.

También en su entorno, Viviana sintió la metamorfosis. “Increíble la cantidad de gente que se ha ido de acá”, aseguró.

Abrió la puerta de su apartamento en Isla Dorada el martes 23 de abril y a la hora la luz se fue.

Ahora los vecinos le advirtieron que debía sacar la batería de su carro todas las noches porque las estaban robando. Su esposo lo hace, sube con ella 8 pisos y a la mañana siguiente la vuelve a instalar. Eso es parte de su nueva rutina.  

Sin trabajo por el apagón y pronto pa’ España

Los jefes de Carlos Aguirre no fueron tan amigables como los de Carla y Viviana*. “Esa gente no entendía que yo no tengo el control sobre la electricidad o el internet”, dijo el periodista quien trabajaba a distancia para una universidad de música con sede en Panamá.

“Tengo mes y medio que no he podido trabajar y por eso tuve que dejarlo”, comentó.

Carlos vive en la urbanización Sabaneta con su madre. “Por mi casa habían cuatro panaderías, ahora solo hay una. El supermercado que había cerca ya no existe. No hay transporte publico y carezco de carro. Si quiero comprar algo debo ir hasta el kilómetro 4”, dijo Aguirre.

Está obligado a comprar comida casi a diario por temor a que se le dañe con un apagón. “Es un fastidio porque uno no puede movilizarse y de paso te sale más costoso”, sentenció.

Actualmente, Carlos y su familia tienen electricidad 12 horas diarias. “Somos de los afortunados, nos la ponen de 8 de la mañana a 2 de la tarde y de 8 de la noche a 2 de la mañana. Estoy durmiendo hasta las 3 am porque el calor es insoportable”.

 

Carlos asegura que sus sobrinos van a clase 2 o 3 días a la semana y que uno ellos, el que está en segundo grado, ya va por la cuarta maestra en este año escolar. “Las anteriores se han ido del país”.

Hace poco su cuñado y un hermanastro se fueron del país. “Ya ni amigos me quedan. No hay nada que hacer. Es una sensación que la vida se te está yendo”.

Carlos y su mamá tienen planes de emigrar a España este año, pero primero deben conseguir la prórroga del pasaporte de esta última. “Mantener la salud mental en este tiempo me ha costado mucho, uno siente que no hay futuro. Es frustrante”.

A David, Carla, Viviana* y Carlos, Maracaibo se les apagó de un momento a otro. Esa ciudad efusiva y espléndida se llenó de sombras y ninguno sabe si la llamada “tierra del sol amada” volverá a brillar.

 

*Nombres ficticios a petición de las entrevistadas

¿Quién es el nuevo ministro de Energía Eléctrica de Maduro?

NICOLÁS MADURO DESIGNÓ la noche de este lunes a Igor Gavidia como nuevo ministro de Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec, tras la destitución de Luis Motta Dominguez en medio de una crisis del servicio.

“He decidido designar a un trabajador de la industria eléctrica con 25 años de experiencia (…) ingeniero eléctrico, Igor Gavidia, que a partir de hoy asume como ministro de Energía Eléctrica y Corpoelec”, indicó.

Pero, ¿quién es este nuevo ministro del gabinete de Maduro?.

Igor José Gavidia nació el 5 de agosto de 1953. Es Ingeniero Eléctrico egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y se ha desempeñado en el sector hidroeléctrico por más de 25 años de experiencia.

Fue viceministro Energía Eléctrica durante la gestión de Luis Motta Dominguez, reemplazando a Franco Javier Silva Ávila, quien había asumido el cargo en 2014. En ese período también se desempeñó como director del Centro Nacional del Despacho de ese Ministerio.

Previamente fungió como presidente de Electrificación del Caroní C.A. (Edelca), una de las empresas de la Corporación Venezolana de Guayana. Fue coordinador nacional de Seguimiento y Control del programa Pico y Poda.

En 2015, se desempeñó como ministro de Energía Eléctrica interino, durante la destitución de Jesse Chácón, hasta la posterior designación de Luis Motta Dominguez.

Participó como candidato a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en 2017 por el sector servicios. Formó parte del equipo que presentó Proyecto de Ley de Servicio Eléctrico en el año 2000. Se presenta como “asesor mayor” en Corpoelec.

La designación de Igor Gavidia, la noche del lunes, fue cuestionada por usuarios de Twitter que aún recuerdan la gestión de este ingeniero en el año 2010, cuando emitió un comunicado para invitar a todos los empleados de Corpeolec a la misa “clamor a dios por el Sector Eléctrico Nacional” para que mejorara la situación eléctrica.

 

Maduro anunció que las actividades escolares se reanudarán este #3Abr

NICOLÁS MADURO ANUNCIÓ ESTE 1 DE ABRIL que las actividades escolares se reanudarán el miércoles.

“El próximo miércoles vamos a volver a clases escuelas, liceos y universidades. Vamos a prepararnos para volver a clases en resistencia, paulatinamente”, dijo.

Maduro también informó en cadena nacional sobre la destitución de Luis Motta Domínguez como ministro de Energía Eléctrica, y designó en su lugar al ingeniero eléctrico Igor Gavidia León. Indicó que Néstor Reverol tendrá la función de secretario ejecutivo del estado mayor eléctrico.

Luego de la crisis eléctrica que afecta a Venezuela desde hace un mes, Maduro decidió darle “un descanso a Motta Domínguez”, que estuvo cuatro años en el cargo.

Este lunes en la mañana Aristóbulo Istúriz señaló que los trabajadores del Ministerio de Educación evaluaban una reprogramación de las actividades escolares entre martes y miércoles.

“Maduro dijo que hoy se laboraba hasta las 2:00 pm. Se va a evaluar todo el trabajo que se está realizando, porque estamos trabajando las 24 horas, y dependiendo de eso se tomará la decisión. Por eso él dijo martes o miércoles”, indicó Istúriz en una entrevista por Venezolana de Televisión.

Maduro sustituye a Motta Domínguez por Igor Gaviria en el Ministerio de Energía Eléctrica

NICOLÁS MADURO SUSTITUYÓ ESTE 1 DE ABRIL al general Luis Motta Domínguez como ministro de Energía Eléctrica y nombró como su sustituto al ingeniero Igor Gaviria en medio de la crisis por apagones que ha registrado el país en las últimas semanas.

En cadena obligatoria de radio y televisión, el mandatario indicó que el nuevo titular de la cartera es ingeniero eléctrico con 25 años de experiencia en la industria y también presidirá desde hoy la estatal Corporación Eléctrica (Corpoelec).

Gaviria asume el mando de la electricidad en Venezuela un día después de que el Gobierno pusiera en marcha un plan de racionamiento del fluido y “para la nueva etapa que tenemos que abrir de derrota de la guerra eléctrica”, indicó Maduro.

Asimismo, Maduro informó la separación del ministerio de Ciencia y Tecnología, antes unido a la cartera de Educación Univertaria, y que estará encabezada por Freddy Brito.

Trabajadores de Corpoelec exigen la

LA DESTITUCIÓN INMEDIATA del ministro para la energía eléctrica y presidente de la estatal Corpoelec, Luis Motta Domínguez, es la principal exigencia de los trabajadores de esta empresa.

“Una vez restituido el servicio y ante el sin número de opiniones de distintos calibres ratificamos e insistimos en lo que ha sido nuestro diagnóstico y propuesta la destitución inmediata del ministro Luis Alfredo Motta Domínguez y el inicio de una averiguación administrativa y política a su nefasta gestión”, expone un comunicado emitido por la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica de Venezuela (Fetraelec).

La federación lamentó el apagón nacional producido el pasado 7 de marzo y exponen la responsabilidad de Motta Domínguez en la debacle de Corpoelec y la red eléctrica del país.

Responsabilizan al funcionario de la mayoría de las fallas potenciales de la industria eléctrica venezolana. Sostienen que durante su gestión, más del 80% de la generación termoeléctrica se encuentra fuera de servicio, además del abandono de las actividades de pica y poda en líneas de transmisión y la profundización de las deficiencias en las condiciones para trabajar.

A estos elementos se suman problemas operativos, como el retiro de las empresas de seguridad de las plantas eléctricas, que facilitan los robos; la persecución y hostigamiento a trabajadores y sindicalistas y una progresiva disminución de los beneficios laborales.

Sin embargo, acotan que la purga no debe ser solo con la cabeza de la industria. Por este motivo también piden una revisión técnica, moral y política de quienes dirigen Corpoelec a nivel nacional. Advierten que son “indefinibles” los niveles de enriquecimiento a cuestas de la estatal.

“Debe refundarse Corpoelec en el plano moral y político. Son indefendibles los niveles de enriquecimiento de quienes han dirigido y dirigen el sector, que confirma sus debilidades políticas e ideológicas que sin duda afectan al sector eléctrico”, añade el comunicado.

Por otra parte, solicitan la reapertura del centro de formación profesional German Celis Saune, cerrado también durante la gestión de Motta Domínguez, para retomar la profesionalización a nivel técnico de su personal.

Es relevante precisar que según numerosos expertos, el origen del apagón se debió principalmente a un incendio que se produjo en la gran cantidad de maleza que alcanzó las líneas de transmisión en la subestación eléctrica Malena, al norte de Bolívar.

Desde Fetraelec hacen énfasis en que saben “exactamente qué ocurrió con el apagón y los días posteriores” y están dispuestos a trabajar para solucionarlas.

Entre sus propuestas incluyen el inicio de un plan nacional de pica y poda permanente en los corredores de líneas de transmisión, subestacioens eléctricas y patios transformadores. Esto deja entrever que podrían manejar la misma tesis sobre la causa del apagón, diferente a la teoría de sabotaje que maneja el Gobierno.

De igual forma, agregan que es prioritario ejecutar un plan de recuperación del parque termoeléctrico. En este aspecto, remarcan que debe ponerse especial atención sobre los tres complejos generadores más importantes del país en Vargas, Carabobo y Zulia.

Finalmente, piden una discusión y aprobación inmediata de las nuevas condiciones laborales de los trabajadores de Corpoelec, entre Fetraelec y el Gobierno.

Transparencia Venezuela: Ministro de Energía Eléctrica debe asumir su responsabilidad por el apagón nacional

UNA SEMANA HA TRANSCURRIDO desde que comenzó el peor apagón en la historia de Venezuela y aún son varios los estados en los que persisten las fallas eléctricas. Todavía son muchas las familias que están a oscuras, las que pierden sus alimentos por la falta de luz, las que buscan desesperadas agua e insumos esenciales y las que lloran a los más de 20 venezolanos que murieron porque las máquinas que los mantenían con vida se desconectaron, según reportes de organizaciones no gubernamentales.

Pese a la calamidad vivida, aún el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, no ha dado respuestas convincentes al país. El mismo jueves 7 de marzo, una hora y 20 minutos después de que ocurrió el apagón, el titular del despacho afirmó que el sistema eléctrico había sido víctima de un sabotaje y que en tres horas se solventaría la situación, desde entonces no ha vuelto a referirse al tema.

Transparencia Venezuela insta al ministro Motta Domínguez a dar la cara frente al país, a explicar la verdadera causa del apagón y asumir su responsabilidad frente a lo que ocurrió y continúa pasando, una crítica situación que fue advertida años antes por especialistas y trabajadores del sector eléctrico y que aun así no se evitó.

En un informe presentado por Transparencia Venezuela en noviembre de 2018 y titulado “Venezuela en apagón”, se alertó la crítica situación del sector. Los especialistas citados sostuvieron que la crisis es resultado de una combinación de falta de mantenimiento, mala gestión, desfalco y desinversión. Destaca, por ejemplo, que entre 1999 y 2014 se destinaron US$ 37.691 millones para 40 proyectos de compra de equipos y construcción de instalaciones para aumentar la generación termoeléctrica, solo en esos casos se descubrió un sobreprecio de US$ 23.033 millones y no hay detenidos.

El informe sirvió de base para un documento presentado por Mercedes De Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, ante la Organización de Estados Americanos, en el que se hace evidente los efectos de la Gran Corrupción sobre los derechos humanos de los venezolanos.

De Freitas explicó en la OEA que en Venezuela se ha configurado un patrón de Gran Corrupción con consecuencias letales para el país en sectores esenciales, incluyendo el eléctrico.

Entre los elementos del patrón de Gran Corrupción aplicado al sector eléctrico destaca la creación de monopolios. En 2010 la Corporación Eléctrica Nacional, Corpoelec, terminó de absorber las 19 empresas que trabajaban en el sector eléctrico y esta empresa se consolidó como el operador único de la generación, transmisión, distribución y comercialización.

Otro de los componentes del patrón presente en el sector eléctrico es el clientelismo y el aumento desproporcional de nóminas. En 2003 el gobierno despidió a la mayoría del personal directivo, gerencial y técnico de Fundelec, y lo sustituyó por personal afín al gobierno. Pese a que se descuidó el mantenimiento, entre 1998 y 2016 la nómina del sector aumentó más de 60%.

El incremento del control militar es otro de los componentes. Desde 2007, de los cinco presidentes de Corpoelec tres han sido militares sin experiencia en el área: el general de división Izquierdo García, el teniente Jesse Chacón Escamillo y el mayor general Motta Domínguez. Se han militarizado las plantas eléctricas y aun así el gobierno asegura que es víctima de sabotajes.

El uso de los decretos de emergencia también es un componente del patrón de Gran Corrupción. Desde 2010 se han dictado 3 Decretos de Estado de Emergencia que permitieron asignar contratos sin pasar por un proceso de licitación.

Uno de los factores del patrón de Gran Corrupción es la neutralización de los contrapesos, que también es evidente en el sector eléctrico. Desde 2010 cuatro personas han ocupado el cargo de presidente de Corpoelec y al mismo tiempo han sido ministro de Energía Eléctrica, lo que compromete las tareas de control y fiscalización, Alí Rodríguez Araque, Argenis Chávez, Jesse Chacón Escamillo y Luis Motta Domínguez.

La impunidad también ha sido clave para la corrupción en el sector eléctrico. Desde 2010, Nervis Villalobos, ex viceministro de Energía, está siendo investigado por varios tribunales en el exterior acusado de obtener comisiones al asignar contratos mil millonarios para la electricidad. Sin embargo, fue en 2018 cuando la justicia venezolana solicitó la extradición de Villalobos por presuntos hechos de corrupción.

Denuncian muerte de al menos dos pacientes en Hospital Universitario por falla eléctrica

El apagón habría sido consecuencia de la explosión de un transformador. El ministro para la Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, dijo que se trató de un sabotaje interno 

 

AL MENOS DOS FALLECIDOS PRODUJO la ausencia de servicio eléctrico este sábado en el Hospital Clínico Universitario de la UCV.

Asi lo publicó en su cuenta de twitter, el dirigente sindical y miembro del partido Primero Justicia, Mauro Zambrano.

Reportes del cuerpo de Bomberos de Distrito Capital indicaron que fue necesario el desalojo preventivo de 100 personas entre pacientes, galenos y trabajadores.

A juicio del personal de guardia en el recinto hospitalario, la razón de la falla fue la explosión de un transformador.

La presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, dijo que habian 24 pacientes en estado delicado. “Tenemos confirmadas dos muertes hasta las 8 y 30 pm. Por lo general los fines de semana trabaja la mitad del personal y en la noche hay menos gente, por eso debemos esperar por información mas concisa”.

Contreras advirtió que el personal de guardia esta siendo presionado para que los informes no sean tan contundentes contra la administación del hospital

El diputado en el exilio, José Manuel Olivares, dijo que el apagón se suscitó por falta de mantenimiento de las plantas eléctricas, que se averiaron y nunca fueron reemplazadas o en su defecto reparadas.

“No se entiende cómo es que un hospital que dice no necesitar donaciones de medicamentos y equipos médicos, no tiene como mantener plantas eléctricas para preveer una situación asi”, escribio en su cuenta de Twitter.

A través de un contacto con el programa televisivo La Hojilla, transmitido por VTV, el ministro para la Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, dijo que la interrupción del servicio se produjo debido a un acto de sabotaje a equipos internos que habría acarreado el colapso del transformador.

Motta Domínguez aseguró que fue restablecido el servicio en un ala del hospital y se trabaja en la rehabilitación de la electricidad en el área restante.

Hasta este domingo, el ministro del Poder Popular para la Salud, Carlos Humberto Alvarado, no se había pronunciado en torno a la cifra de pacientes fallecidos y afectados.

Apenas el pasado 10 de enero, el diputado Olivares publicó fotos de una fiesta con garotas en las oficinas de la direccion del hospital.