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Acnur estima que en 2020 el número de refugiados venezolanos aumentará a 6,5 millones
Eduardo Stein aseguró en Bruselas que el apoyo internacional para los venezolanos y los países que los acogen es importante

El representante de la Oficina de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones, Eduardo Stein, advirtió este lunes 28 de octubre que el número de refugiados y migrantes venezolanos para el 2020 podría aumentar a 6,5 millones.

La información fue ofrecida durante la conferencia internacional en solidaridad con los venezolanos, realizada en Bruselas, para llamar la atención sobre la crisis migratoria.

 

“Es importante reconocer la importancia del apoyo internacional recibido hasta ahora, así como de las significativas contribuciones bilaterales, muchas de las cuales son vitales en los esfuerzos de integración socio-económica de venezolanos”, dijo Stein.

 

La conferencia no pretende ser un evento de donantes sino una llamada de atención a la comunidad internacional sobre la situación en la que se encuentran los migrantes venezolanos y los países que los acogen.

Por su parte, Filippo Grandi, alto comisionado para los refugiados de la ONU, consideró que los más de 4,5 millones de refugiados, migrantes de Venezuela, y las comunidades que los acogen necesitan más apoyo.

Brasil acelera programa para repartir a los venezolanos por su territorio

EL PORTUGUÉS CON ACENTO español de Venezuela ha llegado a la gran capital de la Amazonia. Es fácilmente reconocible entre quienes ofrecen botellas de agua en la plaza principal de Manaos bajo un calorazo que solo amaina de madrugada y entre los camareros de restaurantes o heladerías. Pero el español se oye sobre todo en el entorno de la estación de autobús, donde la venezolana Andreina Márquez, de 40 años, y varias decenas de compatriotas asaban recientemente unos pescados para comer. El creciente desembarco de migrantes venezolanos en Manaos es, en parte, fruto de los esfuerzos de las autoridades brasileñas para repartirlos por el territorio y aliviar las tensiones al norte de Manaos, en la región donde está el único paso fronterizo entre ambos países. Casi 15.000 personas han sido repartidas entre 250 municipios de prácticamente todos los estados.

Niusarete Lima, asesora del Ministerio de Ciudadanía, que coordina todos los ministerios, las entidades estatales y de la sociedad civil, explica cómo funciona este programa en el que participan Acnur y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM): una vez los migrantes reciben su documentación y con ello acceso a todos los servicios públicos, las autoridades seleccionan a los migrantes más vulnerables -“una mujer sola con hijos o una persona mayor siempre tendrá preferencia sobre un varón joven”– y negocian con los servicios sociales municipales, estatales, con empresas… para encontrarles un destino. No es fácil porque la demanda supera a la oferta, explica esta funcionaria que trabaja desde el inicio en este programa de la interiorización, que el presidente Jair Bolsonaro heredó de su predecesor. Destaca una ciudad del interior, Dourados; con más de 1.000 acogidos para trabajar en la industria, está solo por detrás de la metrópoli São Paulo.

Como Brasil tiene más de 6.000 municipios, “si cada uno acogiera a una familia, ni se notaría”, recalca Lima, mientras se afana por implicar a más municipios para satisfacer las necesidades actuales (y quién sabe si futuras). Porque unos salen pero llegan otros. Unos 7.000 migrantes están acogidos en albergues de Boa Vista y Pacaraima, una operación en la que participa el Ejército. Dos de los refugios son específicos para los indígenas Warao, con los que comenzó el éxodo a Brasil. “Necesitamos tener canales (para repartirlos) por si la situación se agrava”, dice la asesora.

Por eso, además de la tradicional reunificación con parientes ya instalados en otras ciudades, han estrenado la reunificación social, con amigos asentados, y también identifican empresarios que buscan empleados y facilitan entrevistas de trabajo con migrantes por vídeoconferencia. El objetivo es reducir la concentración de venezolanos en la frontera, incentivar que se dispersen y darles un empujón para que, en unos tres meses, puedan valerse por sí mismos.
 
*Vea la nota completa en El País de España
Renacer de las visas para los venezolanos

A raíz de la migración de 4,307,930 venezolanos a distintos destinos en el mundo, la migración venezolana se ha topado con el renacer de las visas en la mayoría de los países latinoamericanos. Desde 2017, once naciones acudieron a la implementación y exigencia de algún tipo de control de acceso para moderar la entrada de venezolanos a sus territorios.

Colombia es el principal receptor de migrantes del país suramericano, con alrededor de 1,3 millones de venezolanos en su territorio. El Gobierno colombiano exige una Tarjeta de Movilización Fronteriza (TMF) desde el 27 de noviembre de 2018 a los migrantes venezolanos.

Perú es el segundo país con mayor número de venezolanos dentro de su territorio. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la cifra corresponde a 768.000 venezolanos. El 15 de junio de 2019, el Gobierno peruano informó que los venezolanos deberían solicitar una visa de turista o una visa humanitaria para ingresar al país suramericano. La visa humanitaria puede ser tramitada desde Venezuela, Colombia y Ecuador, en el consulado peruano correspondiente a cada país.

Desde el 9 de abril de 2018, Chile solicita a los migrantes venezolanos una visa de responsabilidad democrática. De acuerdo con ACNUR, la nación ubicada al sur del continente americano cuenta con 288.233 personas provenientes de Venezuela, a quienes se les pide desde 2018 la Visa de Responsabilidad Democrática (VRD), que permite una residencia temporal por un año.

Por otro lado, ACNUR aseguró que en Ecuador residen alrededor de 263.000 venezolanos. Por ello, el 26 agosto de 2019 Ecuador afirmó que los ciudadanos venezolanos requerirán visa de residencia temporal de excepción por razones humanitarias o la visa consular de turismo para ingresar a su territorio. 

A partir de final de año de 2021, la Unión Europea pedirá a los ciudadanos venezolanos deberán llenar un formulario del ETIAS, Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes, en línea para solicitar la autorización a los 28 países que conforman el organismo.

El 2 de octubre de 2019, el ministro holandés de Asuntos Exteriores, Stef Blok, dijo que para mediados de 2020, los venezolanos necesitarán una visa para ingresar al Caribe holandés. Aruba, Bonaire y Curazao se sumarán a la lista de naciones latinoamericanas que solicitan visado a los venezolanos. Blok aseguró que solo se otorgarán 8000 visas por año.

En el mapa a continuación, podrás observar cuáles son los países que desde 2017 han implementado la exigencia de visa a los venezolanos. 

Acnur pide a países flexibilidad en requisitos migratorios para venezolanos

EDUARDO STEIN, REPRESENTANTE especial de Acnur y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), pidió este martes a los países receptores de migrantes venezolanos que mantengan “enfoques flexibles” en los requisitos para la entrada en sus territorios de estas personas.
 
“Es imperativo que los estados conserven el derecho de asilo e implementen mecanismos para identificar a las personas con necesidades de protección internacional. Hay que mantener enfoques flexibles que consideren las dificultades que enfrentan los venezolanos para cumplir con requisitos de ingreso”, enfatizó Stein.
 

El también expresidente de Guatemala, pidió dicha flexibilidad luego de las últimas decisiones de Perú, Chile y Ecuador de fortalecer los requisitos para el ingreso de los migrantes venezolanos con el argumento de que buscan ordenar y regularizar el flujo constante de personas que reciben.
 
 
 

El funcionario de la ONU también instó a los países latinoamericanos afectados por la migración venezolana a que “continúen participando para coordinar y compartir responsabilidades dentro del espíritu del Proceso de Quito”, y recordó que “los desafíos humanitarios requieren una respuesta coherente y armonizada”.

Además, insistió en que el apoyo adicional de la comunidad internacional es “esencial para abordar las necesidades de los refugiados y los migrantes” y para “lograr la sostenibilidad de los mecanismos de coordinación en la región”.

 

*Con información de EFE

Acnur instó a países a

EL REPRESENTANTE ESPECIAL de Acnur para los migrantes y refugiados venezolanos, Eduardo Stein, emitió este jueves un comunicado en el cual insta a los países de la región a “mantener políticas de entrada flexibles” para los venezolanos.

En este sentido, el funcionario de Naciones Unidas pidió a los países sudamericanos continuar con la regularización y documentación de migrantes venezolanos, además de colaborar con la reunificación familiar.

“Como Representante Especial Conjunto del Acnur y la OIM para los refugiados y migrantes venezolanos en la región, me preocupa que las restricciones a los venezolanos para acceder al territorio de los países de acogida puedan obligarlos a realizar viajes irregulares, favoreciendo la trata y el tráfico de personas, y agravando sus vulnerabilidades”, expresó.

Stein lamentó que hasta la fecha todavía no se “visualice una luz al final del túnel” en relación a la cantidad de personas que abandonan el país petrolero diariamente, de tal manera, que advirtió que el número de migrantes venezolanos alcanzó los 4,3 millones de personas, el cual “está superando las capacidades de los países y de la región en su conjunto (…) que incluye un número creciente de personas con vulnerabilidades, muchas de ellas en necesidad de protección internacional”.

“A pesar de los presupuestos ajustados, la disminución de los recursos, las tensiones sociales y de que las instituciones se encuentran sobrecargadas, los países de América Latina y el Caribe continúan haciendo esfuerzos encomiables para brindar protección y asistencia, así como para promover la inclusión social y económica de las personas venezolanas en su territorio”, expresa la misiva.

El funcionario señaló que solo a través de una respuesta regional coherente, predecible y armonizada, los países de la región podrán enfrentar el desafío humanitario sin precedentes.

De la misma manera, el también representante de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), solicitó a la comunidad internacional reforzar su apoyo, incluyendo el financiero, a la población venezolana, así como a los países de acogida y las comunidades locales que albergan a las personas venezolanas.

Crímenes sin Castigo | Lo que resta en Cúcuta, por Javier Ignacio Mayorca
Luego del impulso inicial, se desinfló el movimiento de los militares que cruzaron la frontera con Colombia para unirse a la causa de Juan Guaidó. En Cúcuta, fueron desalojados de sus albergues, y solo unos pocos sobreviven, haciendo trabajos ajenos a la vida castrense

 

@javiermayorca

 

El 18 de julio, se cerró un ciclo para los militares y policías que habían cruzado la frontera con el propósito de respaldar el paso de la ayuda humanitaria, promovido por el presidente del Parlamento Juan Guaidó.

Ese día, los oficiales, efectivos de tropa profesional y agentes de distintos cuerpos preventivos que habían traspasado los puentes limítrofes hacia Cúcuta en febrero recibieron una notificación según la cual el gobierno colombiano, a través de una oficina de Gestión de Riesgos de Desastres, les entregaría dos bonos por un total de 450 mil pesos. De ellos, 200 mil servirían para alimentos y traslado, y el resto para cancelar el alquiler de otro inmueble. Esto siempre y cuando sus nombres estuviesen en un registro elaborado previamente.

La notificación tenía implícito el desalojo de las habitaciones en hoteles y albergues donde se habían hospedado durante más de cuatro meses, con la ayuda de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El 19 de julio, luego de acudir a la referida dependencia del gobierno colombiano para cobrar sus bonificaciones, tuvieron que abandonar las habitaciones que aún estaban ocupadas por este contingente.

“Esta crisis tomó por sorpresa a Guaidó y también al gobierno colombiano, pues no esperaban a tantos militares cruzando la frontera”, afirmó un oficial que todavía permanece en la ciudad del departamento Norte de Santander.

Según Migración Colombia, durante la crisis por el paso de la ayuda humanitaria se sumaron a la causa de Guaidó un millar de uniformados venezolanos. Pero en la actualidad solo permanecen en la ciudad fronteriza unos 150. Como las asignaciones únicas entregadas para buscar nueva habitación eran insuficientes, algunos se pusieron de acuerdo para juntarlas con las de otros y así pagar lo exigido por el alquiler de pequeños espacios. Mientras tanto, buscaron los trabajos más insólitos. Un sargento de la Guardia ahora viste un disfraz para distraer a niños en las plazas de la ciudad. Un oficial de la Armada se dedica a cuidar vehículos en un estacionamiento privado.

“Esta es una ciudad absolutamente saturada por la migración venezolana. Por lo tanto, tenemos que hacer lo que sea para poder sobrevivir”, explicó un ex capitán.

Atrás quedó la posibilidad de gestar una Fuerza Armada en el exilio. Ya en marzo, el director de la policía en Cúcuta, coronel José Luis Palomino, les había advertido durante una reunión privada que Colombia no promovería la formación de movimientos armados en contra del régimen venezolano, por más que el gobierno de Iván Duque desconociera la legitimidad de Nicolás Maduro en la Presidencia. Esto fue reiterado en mayo, a propósito de la firma de un memorándum entre el canciller neogranadino Carlos Holmes y el embajador designado por Guaidó, Humberto Calderón Berti.

Como ya se veía que el movimiento de los militares en el exilio no cuajaría, muchos de ellos optaron por abandonar Cúcuta, rumbo a Ecuador, Perú y Chile. Algunos de ellos tuvieron que formar matrimonios apresuradamente para asegurar un estatus migratorio en Perú.

Cuando llegó el 19 de julio, los militares y policías encontraron que las deudas en los hoteles y albergues habían sido saldadas. Simplemente, tomaron sus maletas y salieron a buscar nuevos alojamientos.

Hasta el momento de escribirse esta entrega, el escándalo por el manejo de los fondos entregados a dos civiles designados por Guaidó para pagar los alojamientos y alimentación de estos militares no ha llegado a nada. En todo este tiempo, el parlamentario solo sostuvo comunicación con el conglomerado de militares en dos oportunidades. La primera fue en mayo, cuando varios de ellos manifestaron públicamente su inconformidad por el tratamiento que estaban recibiendo en Cúcuta y la incertidumbre sobre el futuro que tendrían en Colombia. En esa ocasión, el presidente del Parlamento trató de transmitir palabras alentadoras durante una videoconferencia con los ex miembros de la FAN reunidos en el hotel Vasconia. La segunda comunicación fue mediante llamada directa, para conocer el estado de una sargento que se había incorporado a la disidencia castrense con ocho meses de embarazo. 

Mientras tanto, Maduro degradaba y expulsaba mediante decretos a los oficiales y sargentos que se habían sumado al movimiento de Guaidó. Desde Venezuela, les advertían que si intentaban volver serían detenidos y procesados por traición a la patria.

Para estos militares, Venezuela es una puerta que se cerró, y que solo se abrirá nuevamente si ocurre un cambio político, en un proceso del cual se sienten excluidos. 

 

Breves

 

  • En varios despachos de Relaciones Interiores se ha reportado el pago de bonos en efectivo, como un medio para mejorar el clima laboral, enrarecido por el deterioro económico y la politización. Los beneficiarios han sido llamados personalmente a las oficinas de sus directores, donde les entregan un sobre. Generalmente, son cuatro o cinco billetes de Bs 20.000, que desde luego no entran en la cuenta de las prestaciones. Los empleados se molestan pues entienden que se trata de una medida esporádica, que solo contribuirá a hacer algunas compras ese mismo día. 

 

  • Las jornadas para la recolección de las firmas en la campaña “No + Trump” se han convertido en una nueva prueba de lealtad a lo interno de los cuarteles y el resto de los despachos gubernamentales. En el caso de la Fuerza Armada, el jefe del Comando Estratégico Operacional, almirante en jefe Remigio Ceballos, ordenó que los comandantes de unidades debían retratarse y grabar videos del momento en que participen en la colecta de las firmas, para transmitir la impresión de un apoyo total al gobernante. Las últimas unidades militares que están en el cronograma de esta campaña son las de la Región de Defensa Integral Marítima e Insular, el próximo fin de semana. Maduro aspira a obtener trece millones de rúbricas en apoyo a su iniciativa política contra el presidente estadounidense. Pero la ausencia de movilización y entusiasmo han sido evidentes. Para este jueves 22 de agosto está pautada la jornada de recolección en la Región Estratégica de Defensa Integral Occidental. Su comandante, el mayor general Ovidio de Jesús Delgado, ordenó que todo el personal civil y militar de esa unidad debía asistir acompañado por otras dos personas, para que éstas también aporten sus firmas. Cada una será registrada por su número de cédula de identidad. Esta es la tercera oportunidad en 2019 en la que el régimen colecta firmas a lo interno de la Fuerza Armada para dar sustento a alguna campaña política, que generalmente persigue enviar un mensaje al gobierno estadounidense.

 

  • En el transcurso del juicio por el estallido de los drones en la avenida Bolívar, el general de brigada de la Guardia Nacional Héctor Hernández da Costa asomó algunas de las razones por las que estaría siendo perseguido por el régimen: 1) cuando era jefe del Comando Antidrogas de la Guardia Nacional, ordenó inspecciones para cada vuelo de Conviasa que salía a La Habana, con el fin de detectar el traslado de estupefacientes o materiales prohibidos; 2) coordinó la operación en la que fue detenido Richard Cammarano cuando intentaba salir por el aeropuerto internacional de Maiquetía en compañía de la ex magistrada Miriam Morandy, y 3) se declaró abiertamente opuesto a la politización de la Fuerza Armada y a la injerencia de los cubanos en los cuarteles.

 

Jefe de Acnur llega a Brasil para evaluar situación de migrantes venezolanos

EL ALTO COMISIONADO DE LA ONU para los refugiados, Filippo Grandi, inició este jueves 15 de agosto una visita a Brasil, donde constatará la situación de los migrantes venezolanos, cuyo flujo ha aumentado en las últimas semanas, según señalaron fuentes oficiales a EFE.

La agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) ha tenido una activa participación en lo que Brasil ha denominado como Operación Acogida, destinada a recibir a los cerca de 100.000 venezolanos que, según cálculos del propio Gobierno, han arribado al país huyendo de la crisis social, política y económica en esa nación petrolera.

La agenda de Grandi en Brasilia incluye reuniones con autoridades del Gobierno, que incluyen al ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, con quien este mismo jueves 15 de agosto sostendrá un encuentro privado.

El 16 de agosto, el jefe de la Acnur visitará la ciudad de Boa Vista, capital del estado de Roraima, fronterizo con Venezuela, y donde se ha asentado la mayoría de los ciudadanos de ese país que han ingresado a Brasil.

Grandi conocerá los albergues gestionados por Acnur en conjunto con autoridades brasileñas, otras agencias de la ONU y organismos humanitarios, y conversará con los propios venezolanos a fin de conocer su situación “de primera mano”.

El sábado hará lo propio en Pacaraima, pequeña localidad situada 220 kilómetros al norte de Boa Vista, en la propia frontera entre ambos países, que constituye la puerta de entrada a Brasil para los venezolanos y donde también han sido instalados diversos albergues.

De acuerdo a datos oficiales, en las últimas semanas ha habido un repunte del flujo migratorio en Pacaraima, con algunos picos como el ocurrido el pasado día 13, cuando se registró el ingreso de 1.374 venezolanos y solamente 136 regresaron a su país.

Según fuentes oficiales consultadas por EFE, esa situación se debe a distintos factores, entre los que fueron citados el período de vacaciones escolares en Venezuela y el inicio de programas de reunificación familiar y social en Pacaraima.

Esos programas, que se ampliaron durante este mes, facilitan el ingreso a Brasil de venezolanos que tengan familiares ya instalados en el país con vivienda y empleo, con lo cual se presume que cuentan con medios para recibirlos e incluso mantenerlos.

Lo mismo se aplica a amigos de esos venezolanos ya asentados en Brasil, mediante planes que apuntan a la “reunificación social” de los migrantes.

Según datos de las Naciones Unidas, más de cuatro millones de venezolanos han dejado su país en los últimos años y la mayoría (unos 1,4 millones) se ha dirigido a Colombia.

En el caso de Brasil, la llegada masiva de venezolanos comenzó a fines de 2017, lo que llevó al Gobierno del entonces mandatario Michel Temer a dar inicio a la llamada Operación Acogida, que ha sido mantenida por el presidente Jair Bolsonaro, quien asumió el poder el pasado 1 de enero.

Brasil es, además, uno de los cerca de 50 países que reconoce como presidente legítimo e interino de Venezuela al jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y condena al Gobierno de Nicolás Maduro, al que califica abiertamente de “dictadura”.

Acnur aseguró que migración venezolana persistirá por falta de soluciones a la crisis

EL ALTO COMISIONADO DE LA AGENCIA de la ONU para los Refugiados (Acnur), Filippo Grandi, manifestó este martes desde Chile su poco optimismo ante la crisis migratoria venezolana, el mayor flujo migratorio que se ha registrado en la historia en Latinoamérica, si no hay solución política.

“No estoy muy optimista, creo que este flujo de venezolanos en la región (…) va a continuar si no hay una solución política en Venezuela que les permita regresar a su país”, dijo Grandi en una declaración a la prensa junto al canciller chileno, Teodoro Ribera.

El alto comisionado visitará este martes y miércoles Chile y luego estará otros dos días en Brasil para conocer de primera mano la respuesta humanitaria de ambos países a los refugiados venezolanos.

Grandi aseguró que más de cuatro millones de venezolanos han huido de su país en los tres últimos años y el 10 % eligió Chile como destino. “Mi visita principalmente es para agradecer a los chilenos y al Gobierno de Chile por haber acogido con tanta generosidad a los venezolanos que han llegado aquí”, apuntó el italiano, cuya visita es la primera de un alto comisionado de la ONU para los Refugiados al país suramericano.

Según cifras oficiales chilenas, al cierre del año 2018 residían en el país 288.233 venezolanos, que se convirtieron por primera vez en la comunidad de inmigrantes más numerosa en el país con el 23 % del total de extranjeros.

Grandi explicó que conversó con el canciller chileno sobre las medidas de acogida y los instrumentos que el Gobierno ha desarrollado para recibir a los migrantes venezolanos, y deseó que la acogida abierta y constructiva se mantenga en el futuro porque va a ser muy necesaria.

“Lo importante es que en los países donde están acogidos existan instrumentos legales de residencia que permitan a estas personas continuar viviendo de manera respetable y digna su vida, esperando que una solución se produzca en su país para que puedan volver cuando la estabilidad se produzca de nuevo”, manifestó el alto comisionado.

El canciller Ribera afirmó que el responsable de Acnur comprendió la necesidad del Ejecutivo chileno de mantener los equilibrios en el país, probablemente en alusión a la exigencia instaurada recientemente de un visado consular para los venezolanos que quieran ingresar a Chile.

Esta situación ha provocado que centenares de venezolanos se agolpen en la frontera de Chile y Perú con la esperanza de ingresar a territorio chileno, mientras que el Gobierno facilitó el desplazamiento de los migrantes hacia Tacna para que tramiten el documento en el consulado chileno en esa ciudad peruana. Grandi se reunirá en Santiago con organizaciones de la sociedad civil y comunidades de venezolanos.