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Sobrevivir al cáncer de mama y al sistema de salud en Venezuela

A los 52 años, una masa en el seno izquierdo rompió la rutina de María Luisa Rosas. La señora se hacía mamografías desde los 40 y nunca le habían detectado nada. Alarmada por el hallazgo acudió a su ginecólogo de confianza, quien desestimó la alerta. Le dijo que esa “bolita” era normal, un simple efecto secundario de la menopausia.

María Luisa reconoce que no conocía la palabra “mastólogo”, y que tampoco sabía que era el especialista al que tenía que acudir tras encontrar el bulto en su seno. En el trayecto, la bolita siguió creciendo hasta convertirse en una masa muy dura. Una amiga enfermera, preocupada, le consiguió una cita con el médico Álvaro Gómez quien dictó una primera sentencia: “Eso que usted tiene no parece nada bueno”.

Entonces, tras la protuberancia que parecía inofensiva, llegó el miedo. María Luisa sintió en primera instancia que el mundo se derrumbaba. La depresión le desplomó los valores sanguíneos. Tras un breve tiempo de impacto y procesar “agarró mínimo”, como ella misma señala, y buscó el diagnóstico preciso.

Después, en la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), le confirmaron un carcinoma ductal infiltrante tipo 3.

“Cuando me dijeron que tenía cáncer me lo tomé como que era una gripe. Y le dije a mi hijo: ‘Argenis, desde hoy mi vida cambió’”, recuerda. Ese día no lloró. “Ya había llorado muchísimo”, confiesa. Se enfocó en resolver. Porque sí quería sobrevivir, y más en un país como Venezuela, ese verbo se convertiría en el acompañante de sus acciones a lo largo de todo el proceso.

Sobrevivir a la escasez

María Luisa cuenta su historia con una sonrisa que aparece incluso cuando recuerda los momentos más difíciles. Es una mujer de baja estatura, de voz firme y trato amable. No dramatiza sus palabras ni esconde lo que sintió. Al narrar los obstáculos, también enumera a quienes la ayudaron a sortearlos. La fe ocupa un lugar central en su relato, así como esa red de familiares, amistades, médicos y organizaciones a las que recurrió para seguir adelante.

Para María Luisa, tras ser diagnosticada con cáncer de mama, inició una carrera por conseguir lo necesario para tratarla. Era 2016. Venezuela atravesaba una díficil etapa de la emergencia humanitaria compleja que, en su caso, se tradujo en medicamentos que no se encontraban, una operación que no podía ejecutarse y tratamientos que necesitaba pagar sin tener cómo hacerlo.

Su comadre Carmen, desde Cúcuta, logró conseguir la Adriamicina. Faltaba la Ciclofosfamida. La red de salvación se extendió hasta Perú, donde una amiga de su hijo tramitó una donación hospitalaria de ocho ampollas de las cuales María Luisa solo costeó el envío.

Las 16 quimioterapias que le indicaron se las administraron en el Hospital de El Llanito. Después vendría la cirugía. Pero terminar la quimioterapia no significó que pudiera operarse de inmediato: el quirófano del Padre Machado estaba fuera de servicio. Los meses pasaban, los exámenes perdían vigencia y el procedimiento seguía sin fecha.

“Entonces fui al Hospital Razetti, e insisto, yo soy una mujer de fe, y gracias a Dios allí terminaron operándome”, expresa Rosas.

La mastectomía llegó después de esa espera. Quedaban todavía 25 sesiones de radioterapia pendiente. Y con ellas, otro problema: el elevado precio.

“Luego de la operación, tenía que hacerme 25 radioterapias y eso era otro problema, no tenía cómo pagarlo porque es sumamente caro. Fui a muchos sitios, pero por medio de mi hijo que es profesor, fui al Ministerio de Educación y ahí me prestaron la ayuda, me pagaron las radioterapias”.

Foto: Cortesía de María Luisa Rosas

En su recorrido, cada etapa exigió una gestión distinta: localizar medicamentos fuera de Venezuela, buscar otro hospital para la operación, conseguir apoyo institucional para costear las radioterapias. El tratamiento no fue una ruta continua entre consulta, diagnóstico y recuperación. Fue una sucesión de trámites, esperas y favores que dependían de que alguien conociera a alguien, de una llamada o de una oportunidad que apareciera a tiempo.

Las barreras para vencer el cáncer de mama en Venezuela

Las cifras de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela muestran la dimensión la enfermedad. En una investigación realizada junto con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar, la SAV proyecta para 2026 un total de 9354 nuevos casos de cáncer de mama y 4080 fallecimientos por esta causa. La proyección equivale a unos 26 nuevos diagnósticos diarios. En rueda de prensa el pasado 14 de octubre, también se señaló que cada día mueren 11 mujeres por esta enfermedad. La mayoría de las venezolanas recibe el diagnóstico entre los 35 y los 55 años, y algunas mueren antes de cumplir los 65.

La posibilidad de acceder a una mamografía o a un estudio complementario varía según el lugar donde vive la paciente y la disponibilidad de los equipos. Huníades Urbina, médico pediatra intensivista e individuo de número de la Academia Nacional de Medicina, cita el último informe de Médicos Unidos de Venezuela, que estima que entre 30% y 40% de los equipos de mamografía, ecografía, tomografía y resonancia están inoperativos en el país. Cuando un equipo no funciona, una paciente puede tener que trasladarse a otro estado y sumarse a una lista de espera. El retraso puede posponer la confirmación de un diagnóstico y el inicio de la atención.

El costo de los tratamientos añade otra barrera. Según el médico, no existen datos oficiales que permitan establecer con precisión cuántos pacientes deben pagar de su bolsillo las quimioterapias. A partir de estimaciones, calcula que entre 70% y 80% de quienes las necesitan deben asumir ese gasto. Advierte que esa carga resulta casi imposible de sostener para familias cuyos ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.

“Y eso es una de las causas por lo continúa la migración de venezolanos por temas de salud, en este caso, adquirir tratamientos de alto costo se está dando en Venezuela”, señala.

La visión del Estado venezolano dibuja un panorama muy distinto a lo que enfrentan pacientes y organizaciones que las asisten. Este 19 de octubre, en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, en medios progobierno se difundieron cifras del Ministerio de Salud, que asegura tener 30 establecimientos oncológicos desplegados en 19 estados, 16 de ellos con mamógrafos. La narrativa oficial afirma garantizar casi el 100% de supervivencia en la Etapa 0 y I de la enfermedad, así como la entrega continua de antineoplásicos a través del programa de Alto Costo del IVSS.

La realidad de quienes esperan contradice las estadísticas oficiales. Vannesa Ochoa, vicepresidenta de SenosAyuda, señala que el derecho a la salud en Venezuela está amarrado a la capacidad económica. “Muchas familias deben asumir costos que superan sus posibilidades, lo que genera angustia y puede retrasar su atención”, afirma.

Vannesa conoce la incertidumbre que describe Urbina desde dos lugares: además de formar parte de SenosAyuda recibió un diagnóstico de cáncer en 2021. Su experiencia como paciente la llevó a acompañar a otras mujeres que llegan a la organización con preguntas, miedo y dificultades para acceder a la atención.

Para ella es común escuchar historias de mujeres que no consiguen hacerse a tiempo los estudios de diagnóstico, que deben buscar medicamentos o que no pueden cubrir los gastos de los controles. El impacto no recae únicamente en quien recibe el diagnóstico: las familias también deben reorganizar sus ingresos, sus rutinas y sus prioridades para intentar sostener el tratamiento.

“Muchas familias deben asumir costos que superan sus posibilidades, lo que genera angustia y puede retrasar su atención”, advierte.

A Ochoa, la experiencia le enseñó que la enfermedad no define a una persona, aunque sí puede transformar su vida. Por eso considera importante acompañar a otras mujeres desde la empatía y reclamar que la atención no dependa del dinero disponible en cada hogar.

“Desde SenosAyuda acompañamos y orientamos a la paciente, pero el derecho a la salud no debe depender de la capacidad económica de cada mujer”, afirma.

La organización atendió a 6800 pacientes entre agosto de 2025 y agosto de 2026 mediante consultas y exámenes a bajo costo, en alianza con distintos sectores. El trabajo permite acercar servicios a mujeres que, de otro modo, tendrían dificultades para pagarlos.

Pero la asistencia de una organización civil no sustituye una red pública incapaz de garantizar diagnóstico, tratamiento y seguimiento. Luis Miquilena, coordinador de Comunicaciones y Alianzas Comerciales de SenosAyuda, subraya que la batalla no termina cuando una paciente supera el diagnóstico. Después llegan los controles, las evaluaciones y, en algunos casos, las terapias que necesita para mantener su estabilidad.

“Una superviviente del cáncer de mama en Venezuela tiene igual un camino cuesta arriba que recorrer. Porque de igual manera tiene que hacerse unos controles y unas terapias que logran garantizar su estabilidad de esa paciente una vez superado su diagnóstico. Son terapias y exámenes bien costosos”, explica.

La organización intenta apoyar con consultas, exámenes y otros recursos, pero sus posibilidades también tienen límites. Las necesidades son importantes y deberían ser atendidas por el sistema público de salud: “Nosotros ponemos pañitos de agua caliente porque no tenemos una solución a esta problemática que afecta a tantas mujeres. La que logra sobrevivirlo emprende una batalla, que es la del bienestar y la sobrevivencia en las mejores condiciones”, recalca Miquilena.

Súperviviente, resiliente y domando el miedo

María Luisa recibió 16 quimioterapias, se sometió a una mastectomía y completó las 25 radioterapias. Desde entonces, ha mantenido sus controles médicos, primero cada tres meses, luego cada seis y, más adelante, una vez al año, según su testimonio. Ocho años después de la mastectomía, no toma medicamentos de mantenimiento porque su tumor fue triple negativo.

“Tengo ocho años de superviviente, porque sobrevivientes somos todos. Y acá estoy viva porque no dejé pasar esa bolita y un diagnóstico a tiempo salva vidas”, expresa. Y es que la Sociedad Anticancerosa de Venezuela propone justamente el uso de ese término “súperviviente” para referirse a quienes, como María Luisa,  han vencido una enfermedad oncológica. Porque enfatiza la fortaleza, resiliencia y capacidad de superación  y evita la connotación de victimización que puede implicar la expresión “sobreviviente”.

El cáncer no desapareció de su vida el día que terminó el tratamiento. María Luisa habla de una vigilancia que continúa incluso cuando los controles se espacian. Un dolor de cabeza puede llevarla a pensar que la enfermedad volvió; una molestia en la rodilla despierta la misma sospecha. Ella conoce ese miedo y lo reconoce sin disimularlo.

Pero después del cáncer de mama, su vida también se abrió hacia lugares que antes no imaginaba. Llegó a Caracas desde Oriente a los 13 años y pasó buena parte de su juventud trabajando. Después se casó y tuvo dos hijos varones. El diagnóstico alteró esa rutina y la obligó a mirar de otra manera el tiempo, el cuerpo y las cosas pequeñas.

“Yo ahorita agradezco hasta cuando mis maticas echan una hoja. Yo me dediqué a hacer lo que no había hecho en la vida”, indica, con la voz entrecortada. Desde 2019 María Luisa Rosas participa como voluntaria en actividades de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV). Ha desfilado, participado en sesiones fotográficas y acompañado iniciativas que antes no formaban parte de su cotidianidad. Cuenta esas experiencias entre carcajadas, con el humor de quien ha encontrado otra forma de relacionarse con su cuerpo después de la cirugía.

“¿Qué no he hecho con ellos desde 2019? He estado en photoshooting, en desfiles. Cosas que no había hecho en mi vida. He hecho cosas con una teta que no hice cuando tenía las dos”, dice, riéndose ampliamente.

Foto: Cortesía de María Luisa Rosas
Foto: Cortesía de María Luisa Rosas

En SenosAyuda se repite una historia similar: algunas de las mujeres que superaron la enfermedad regresan a la organización para orientar a quienes apenas comienzan el proceso. El programa Se nos Mima, que facilita prótesis, pelucas y sostenes, funciona con voluntarias que fueron pacientes o formaron parte del equipo. La experiencia propia se convierte así en una forma de sostén para otras mujeres.

Rosas iniste en que su testimonio no pretende negar el miedo ni convertir la enfermedad en una historia sencilla de superación. María Luisa recuerda las dificultades con claridad. También recalca lo que le permitió continuar: la familia, sus amistades, la atención recibida y la ayuda de personas que aparecieron en distintos momentos.

“Siempre con la fe, no te voy a negar que esto da miedo, que no es rosa, pero con el apoyo de la familia, que es la mejor medicina, aquí estoy”, concluye.

Hoy, invita a otras mujeres a buscar atención y no ignorar cambios en sus mamas. Ella misma pasó años haciéndose mamografías sin hallazgos antes de notar la bolita. Su experiencia la llevó a entender que conocer el propio cuerpo y acudir a una evaluación médica ante una señal de alerta puede ser decisivo.

“Yo estoy viva porque no me dejé pasar esa bolita, por eso invito a las mujeres a que a partir de los 35 años se hagan su mamografía”, afirma.

La recomendación de la SAV es realizar la primera consulta mastológica y mamografía a los 35 años, con estudios complementarios según la evaluación médica. En caso de antecedentes familiares, la institución plantea adelantar la pesquisa diez años respecto de la edad en que se presentó el cáncer en el familiar. La frecuencia de los controles posteriores debe establecerla el especialista según las características de cada paciente.

Desde la Sociedad Anticancerosa enfatizan que la detección temprana requiere algo más que campañas de concientización: hacen falta equipos disponibles, personal capacitado, estudios accesibles, tratamientos oportunos y programas de prevención que alcancen a las comunidades con menos recursos. La institución también prepara un proyecto de ley específica sobre cáncer, con el propósito de establecer una respuesta que abarque prevención, diagnóstico, tratamiento y acompañamiento.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Vente Venezuela confirma protesta nacional el #22Oct para exigir fecha de elecciones

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En rueda de prensa, ofrecida desde la Quinta El Bejucal, sede del partido Vente Venezuela en Altamira, Caracas, representantes del Comando Con Venezuela anunciaron este lunes la convocatoria a una protesta nacional el próximo 22 de octubre.

“El 22 de octubre Venezuela se va a movilizar en todos los estados de este país. Se va a movilizar la madre, la maestra, el joven que quiere un país próspero, todos los sectores de este país, todos los partidos, la Plataforma Unitaria y todos los partidos fuera de ella”, informó Carlos Fernández, coordinador nacional del comando.

Fernández detalló que la movilización tiene por objetivo varios propósitos. Entre ellos, exigir garantías para el regreso de María Corina Machado y el cese de impedimentos para el retorno de la líder opositora al territorio nacional. Aseguran que su presencia busca “unir al país y acelerar la transición”.

La segunda exigencia es la definición del cronograma electoral. Solicitaron la fijación de una fecha concreta para los comicios presidenciales, catalogando este hito como “la fecha de la liberación de todos los venezolanos”.

La última exigencia es la libertad de los presos políticos. Al menos 400 personas siguen tras las rejas, según cifras de la organización defensora de los derechos humanos Foro Penal.

La protesta contará con la participación de gremios de trabajadores, educadores, productores, partidos de la Plataforma Unitaria y fuerzas políticas independientes.

“El 22 de octubre nos va a servir a nosotros, la punta de lanza para movilizarnos de manera pacífica. La fecha de la elección es la fecha de la liberación de todos los venezolanos”, aseguró Fernández.

La protesta en Caracas será a las 4:00 p.m.  en Plaza Venezuela, frente a la Torre Polar, informó el vocero juvenil de Vente Venezuela.

Exigen garantías electorales

Por su parte, Henry Alviarez, director de organización del Comando ConVzla, cuestionó las garantías políticas y sociales en el marco del contexto electoral actual.

“¿Cómo se puede hablar de derechos si al principal referente del país no lo dejan entrar al país? ¿Si hay un proceso de elección, cómo no se le permite al principal partido del país ser parte de eso?”, cuestionó Alviarez, al tiempo que remarcó que las exigencias laborales de salarios dignos y las demandas de los productores convergen de manera inevitable en el reclamo por comicios transparentes.

La dirigencia concluyó reiterando el llamado a la ciudadanía a sumarse masivamente de manera pacífica el próximo 22 de octubre para presionar por un cambio político en el país.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.


OVP denuncia muerte de un preso con VIH y cirrosis en retén de El Marite

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El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la muerte de Jaime Alirio Vásquez Saldarriaga, de 68 años, quien permanecía en el Centro de Formación Hombre Nuevo  “Francisco Delgado”, antiguo retén de El Marite, en el estado Zulia. 

La organización informó que el hombre padecía VIH, cirrosis hepática y otras enfermedades.

El OVP alertó sobre el hacinamiento, las deficiencias en la alimentación y la falta de atención médica en el centro penitenciario ubicado en el occidente del país. 

El fallecimiento vuelve a poner el foco sobre las condiciones de reclusión y las deficiencias en la atención sanitaria de la población penitenciaria en Venezuela. 

De acuerdo con la organización, el centro alberga a más de 1100 presos, pese a que su capacidad es de 659 personas, lo que representa un hacinamiento superior al 66,9%.

A la sobrepoblación se suman las denuncias sobre alimentación deficiente, condiciones de reclusión inhumanas y falta de atención médica, factores que según el OVP agravan la situación de vulnerabilidad de quienes permanecen bajo custodia del Estado.

El OVP advirtió que la permanencia de personas con enfermedades graves en centros penitenciarios sin atención médica integral las expone a complicaciones que pueden comprometer su vida.

“Mantener a personas con enfermedades graves bajo custodia del Estado, sin garantizarles atención médica integral, es exponerlas a complicaciones que pueden costarles la vida”, señaló la organización en su cuenta de X.

El caso también pone de relieve los riesgos que enfrentan las personas con VIH privadas de libertad cuando no reciben los medicamentos necesarios. 

El observatorio alertó que la interrupción o negación del tratamiento antirretroviral puede tener consecuencias fatales para quienes viven con esta condición.

Según el OVP, el Ministerio Público no investiga estos hechos, la Defensoría del Pueblo guarda silencio y el Ministerio para el Servicio Penitenciario evade su responsabilidad de proteger la salud y la vida de los reclusos.

El observatorio exigió que se investiguen las circunstancias de la muerte de Vásquez Saldarriaga y que se garantice atención médica oportuna a todas las personas privadas de libertad en el país.

“Los presos no deben estar condenados a morir por falta de atención médica”, enfatizó la organización.

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Trabajadores de Pdvsa en la Costa Oriental del Lago se declararon en huelga

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Trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en la Costa Oriental del Lago, en Maracaibo, se declararon en huelga este lunes, 19 de octubre.

Empleados activos y jubilados se apostaron frente a los portones y se declaron en huelga de “brazos caídos” para denunciar un salario mínimo deficiente, el robo del fondo de jubilación y la eliminación del sistema de salud.

Iván Freitez, presidente del Comité Ejecutivo de FetraEnergia y Secretario General SUTPGEF, publicó un video en su cuenta en X en donde se ve a un grupo de trabajadores fuera de sus labores.

“Estoy protestando para reclamar el fondo de pensiones y reclamar la salud que Pdvsa nos ha quitado”, aseguró un jubilado de la estatal quien aseguró está discapacitado.

“Huelga de brazos caídos”

En otro video difundido en redes sociales, los trabajadores afirmaron que están en “huelga de brazos caídos” y afirmaron que “ninguna lancha va a salir”.

“Presión a estos bandidos. Fuera Wils Rangel”, se escucha en el audiovisual.

El líder político Andrés Velásquez confirmó que la huelga se debe a la falta de cumplimiento patronal y de obligaciones labores. “Los trabajadores de dependencias de gobierno en toda Venezuela, están en pie de lucha”, expresó.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

A un año del atentado, no ven justicia por ningún lado

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—Yo recuerdo bien que hace un año, como a esta hora, a las 11 de la mañana en Caracas, estaba escribiéndole a Yendri y a su mamá. Él seguía en Bogotá, nosotros estábamos acá. Conversábamos qué íbamos a hacer de almuerzo, estamos coordinando para vernos en Navidad. Ya nos estábamos despidiendo cuando Yendri, como chiste, nos dijo: «Manténganse vivos para que nos podamos reunir». «Sí, bueno, hijo», le respondí. A la media hora recibí la noticia: Yendri recibió un atentado contra su vida. 

Así lo recuerda el 13 de octubre de 2025 Omar Velasquez, dirigente social y padre del activista de derechos humanos Yendri Velásquez. Ahora, un año después, estaba sentado a las afueras de la embajada de Colombia, en Caracas. 

Miró al cielo un rato. El día estaba nublado, grisáceo. En la zona había caído un par de gotas de lluvia una hora atrás. 

Allí esperaba que Luis Peche, politólogo venezolano, saliera del recinto. Solo podía entrar uno de ellos. Ambos tenían la misma petición: querían justicia. Ha pasado un año desde que unos hombres armados dispararon contra Yendri y Luis en Bogotá y la Fiscalía 20 Seccional de la Unidad de Vida de Colombia no les da respuesta sobre su caso. 

Meses de silencio

—Yo ese día estaba aquí, en Caracas, sin poder moverme, sin tener información. Tenía, tengo, un estado de desesperación brutal. Él es mi único hijo. Estaba amarrado: tenía problemas con el pasaporte, no podía viajar, seguíamos en el contexto de las elecciones presidenciales, la subida de los precios… Todo era un caos. 

El 13 de octubre de 2025 Omar se enteró de todo por mensajes de texto de los amigos de Yendri: cómo llegó un carro y le empezaron a disparar, cómo Yendri y Luis se trataron de cubrir, cómo el carro se dio a la fuga, cómo llevaron Yendri y a Luis al hospital, cómo ellos recibió el tratamiento para las ocho balas incrustadas en el cuerpo de Yendry y seis en el cuerpo de Luis, cómo la fiscalía colombiana les había prometido que la justicia llegaría rápido. 

Yendri, por ahora, sigue con secuelas médicas del ataque. Su padre pudo visitarlo en enero de 2025 por una semana. El viaje se demoró unos días por unos trámites y por la movilidad de Yendri. 

Desde que el joven activista fue víctima de detención arbitraria e incomunicación en Venezuela el 3 de agosto de 2024, la familia Velásquez se mantiene en comunicación constante. Yendri había viajado a Colombia para refugiarse de la persecución política del Gobierno. El padre, mientras tanto, agradece que Yendri tiene una red de amigos y de colegas del Observatorio Venezolano de Violencia LGBTIQ+ que lo acompañan.

Él considera que ellos han sido el soporte psicológico que los mantienen en el activismo.

—Seguimos con miedo, pero seguimos haciendo activismo —reafirma Omar, mirando la acera frente a la embajada. Unos policías se asentaron allí poco después que Amnistía Internacional hiciera una rueda de prensa sobre el caso—. Yo no le deseo esto a ningún ser humano… Y, para que eso no le suceda a ningún otro, tenemos que estar al frente del activismo, de la denuncia, de no quedarnos callados.

Seguir, pese al miedo

Luis Peche salió de la embajada a los 20 minutos. Entregó una carta solicitando cambiar al fiscal.

—Hace dos semanas la fiscalía se había contactado con nuestros abogados. Les dijeron que la hipótesis del atentado era «una riña vecinal». Es una hipótesis risible, por decir lo menos. Desde las primeras semanas de la investigación se tiene evidencia de que fue un atentado. Existen videos del ataque.

Los fiscales detectaron que los victimarios habían alquilado un apartamento cercano días antes del ataque a través de la plataforma digital Airbnb. 

—Incluso, hay un video donde me seguían cuando fui al supermercado. Eso fue días antes del atentado. Imagínate, ir al supermercado. No me he sentido seguro desde entonces —agregó Peche.

No es la primera vez que desestiman el caso. Diosdado Cabello, actual ministro de Interior, Justicia y Paz del gobierno presidido por el PSUV con el aval de Estados Unidos, discriminó a los activistas en su programa de opinión «Con el mazo dando» el pasado 15 de octubre de 2023. Tildó el atentado como un «crimen pasional».

Desde entonces, tanto Peche cómo Velasquez han denunciado que la investigación penal en Colombia se ha detenido por presión política de los miembros del PSUV. 

Por su parte, a Cabello lo solicita la justicia chilena por otro atentado a Ronald Ojeda, un expreso político venezolano, que ocurrió en Santiago de Chile en 2024. El caso tuvo su primera audiencia el pasado 2 de julio de 2026 y ya declararon culpable a uno de los acusados.

—Nuestra intención es tocar todas las puertas posibles en Colombia y en Venezuela para entender qué fue lo que sucedió. Que ocurra lo mismo que la investigación avance como en el caso de Ojeda —dijo Peche—. En nuestro caso, además de la hipótesis de riña de vecinos, que es una cosa completamente insólita, en paralelo se está obstaculizando el derecho de nuestros abogados a acceder al expediente del caso.

Para Peche, presionar en distintas instituciones fue una de las razones para regresar a Caracas. 

—Tampoco quise salir de Venezuela en primer lugar, quería volver lo más pronto posible —agregó—. Sé que hay muchos riesgos, hay más de 300 presos políticos todavía siguen tras las rejas. Pero quiero estar aquí, en mi país, con mi familia. Eso es una decisión muy personal.

La Embajada de Colombia recibió el documento de Peche en el que exigía el cambio de fiscal. Le informaron que pronto habrá un cambio de embajador, pero el proceso se debería cumplir. 

Peche y Omar, después de una hora y tras una rueda de prensa sobre su caso, se fueron con sus familias. El cielo de Caracas seguía nublado, horas después cayó una llovizna por unos minutos. El firmamento siguió nublado hasta el siguiente día. Y sobre el caso persiste también la sombra. 

La Conversa | Zair Mundaray: “La lista de entregables va a crecer”   

El abogado y exfiscal venezolano Zair Mundaray advirtió que las redes de criminalidad organizada transnacional tienen un peso determinante en las relaciones con Estados y representan uno de los principales desafíos para una eventual transición democrática en Venezuela. 

Durante su intervención en La Conversa de la Alianza Rebelde (ARI), sostuvo que las estructuras criminales han consolidado espacios de poder, economías y mecanismos de control territorial que dificultan la recuperación de la institucionalidad.   

Mundaray señaló al panel integrado por Ronna Rísquez, directora de ARI; Cesar Batiz, director de El Pitazo y Luis Blanco, director de Runrunes, que la criminalidad organizada transnacional no ocupa un lugar suficiente en los programas de estudio de las escuelas de politología en Venezuela, pese a que constituye un factor central para comprender las relaciones internacionales contemporáneas.

El abogado afirmó que los vínculos entre Venezuela y Colombia, así como las dinámicas de poder en México, están atravesados por este fenómeno. 

Insistió en que cualquier proceso de transición o reinstitucionalización debe considerar la influencia de las organizaciones criminales.

Advirtió que estos grupos tienen interés en preservar el status quo porque les permite mantener sus actividades y espacios de poder.

Actuaciones de Estados Unidos y futuro de las investigaciones

Mundaray consideró que las actuaciones judiciales de Estados Unidos contra figuras vinculadas con presuntas redes de corrupción y criminalidad pueden ampliar considerablemente el alcance de las investigaciones.

Mencionó los casos de Alex Saab y Álvaro Pulido, y sostuvo que la colaboración de personas involucradas en estas estructuras podría aportar información sobre otros actores y operaciones.

El abogado planteó que las fiscalías estadounidenses pueden utilizar acuerdos con acusados para obtener pruebas adicionales y avanzar hacia otros integrantes de las redes investigadas.

“La lista de entregables va a crecer”, afirmó.

También advirtió que el orden en que se producen las detenciones y actuaciones judiciales podría responder a necesidades específicas de las investigaciones.

Dudas jurídicas sobre las entregas de detenidos

El exfiscal abordó las implicaciones legales de la llegada a Estados Unidos de personas vinculadas con investigaciones criminales sin que se haya seguido un procedimiento formal de extradición.

Mundaray recalcó que no debe confundirse una entrega con una extradición y sostuvo que hasta el momento no se ha producido una solicitud formal de extradición hacia Estados Unidos.

“Un procedimiento de extradición contempla canales diplomáticos y actuaciones judiciales destinadas a examinar los documentos del caso, así como garantías relacionadas con el derecho a la defensa”, sostuvo el abogado.

Caso de Tareck El Aissami y las nuevas aristas penales

Mundaray también se refirió a la posibilidad de que el exministro y exvicepresidente de la República, Tareck El Aissami, enfrente una nueva imputación relacionada con el caso de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).

Según explicó, el procedimiento estaría relacionado con la firma de un punto de cuenta que habría permitido desmantelar parte de una infraestructura industrial y venderla como chatarra sin cumplir los procesos previstos legalmente.

Es llamativo que este frente judicial se abra después de que concluyera otro proceso vinculado con la CVG”, sentenció.

A su juicio, estos hechos refuerzan la necesidad de examinar la crisis venezolana no solo desde una perspectiva política, sino también penal.

El control territorial y la llamada “Ley del Monte”

El exfiscal explicó que algunas organizaciones criminales han convertido determinadas zonas de Venezuela en espacios donde ejercen control territorial y condicionan la vida cotidiana de las comunidades.

“He tenido conversaciones con habitantes de Arauquita, al noreste de Colombia, cerca de la frontera con Venezuela, donde estos grupos son «los dueños del territorio”, dijo.

Mundaray subrayó que desmontar ese control no es una tarea inmediata, debido a que las organizaciones han establecido economías, fuentes de ingresos y formas de convivencia bajo sus propias reglas.

“En estas comunidades se utiliza la expresión Ley del Monte para referirse a un orden impuesto por actores armados en ausencia de una institucionalidad efectiva”, agregó.

Investigaciones podrían alcanzar a otras figuras del poder

Mundaray sostuvo que las investigaciones estadounidenses no necesariamente se limitan a los acusados que ya han sido procesados. En su análisis, la información que aporten personas vinculadas con las redes investigadas podría permitir reconstruir operaciones económicas y establecer responsabilidades adicionales.

Mencionó la trama relacionada con el programa de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), así como las investigaciones sobre el sector petrolero y el caso PDVSA-Cripto.

“Las investigaciones sobre Alex Saab continuaron pese a los cambios políticos relacionados con su situación judicial y que la Fiscalía estadounidense habría separado distintas líneas de investigación para avanzar sobre otros hechos”, indicó.

También sostuvo que parte de las estructuras vinculadas con estas operaciones permanece bajo investigación y que las pruebas obtenidas podrían tener consecuencias para otros actores.

“Los fiscales no van a dejar de trabajar”, expresó, al explicar que los cambios políticos no necesariamente detienen las investigaciones penales.

Denuncias sobre la estructura policial y el narcotráfico

Otro de los puntos abordados por Mundaray fue la intervención de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la detención de un capitán, hechos que vinculó con problemas estructurales dentro de los organismos de seguridad.

El exfiscal cuestionó las atribuciones de investigación antidrogas que ejerce la PNB y denunció presuntas irregularidades en el manejo de las incautaciones, la cadena de custodia y la destrucción de sustancias ilícitas.

A su juicio, estas prácticas podrían facilitar la circulación irregular de drogas y la existencia de redes de corrupción dentro de organismos policiales, fiscalías y tribunales.

“Algunos grupos civiles y colectivos han sido incorporados a operativos policiales, hay testimonios sobre la participación de personas sin formación policial en procedimientos de seguridad”, dijo el abogado. 

Asimismo, cuestionó la presencia de mandos militares al frente de organismos policiales, al señalar que la legislación establece restricciones sobre esa estructura de mando.

Transición que deberá enfrentar estructuras criminales 

Para Mundaray, uno de los mayores desafíos de una eventual reinstitucionalización democrática será desmontar las redes criminales que han penetrado distintas áreas del Estado y establecido mecanismos de control político, económico y territorial.

“No basta con sustituir autoridades o modificar decisiones políticas si permanecen intactas las estructuras que permiten el funcionamiento de esas redes”, indicó.  

Consideró que las investigaciones sobre presunta corrupción, narcotráfico y otras actividades ilícitas pueden contribuir a esclarecer cómo operan estas organizaciones y cuáles son sus conexiones.

“Los fiscales estadounidenses están adquiriendo un mayor conocimiento sobre la forma en que estas estructuras han penetrado el Estado venezolano, esa es la clave de todo esto”, sentenció. 

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El Mañanero del 19 de octubre: Las 14 propuestas de la PUD para la “Recuperación de la República”

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¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este lunes, 19 de octubre, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.

El primer sorbo

Este domingo, 18 de octubre, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó 14 propuestas para un “Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República”, con el objetivo de impulsar la transición democrática y la reconstrucción institucional del país.

La iniciativa contó con el respaldo de partidos como Acción Democrática, Voluntad Popular, Primero Justicia, Copei y Convergencia, entre otros.

Recién salido del horno: otras noticias

Consulta popular enfrenta apatía ciudadana y denuncias de presión para votar

Clippve alerta presunta intevención en la cárcel de Yare

Espacio Público: se mantienen bloqueos masivos a medios de comunicación y servicios VPN en Venezuela

Rafael Escorihuela demostró su inocencia pero el tribunal no aceptó las pruebas

Reforma de la Ley contra el Odio sustituye penas de cárcel por multas 

Dólar/Euro BCV

La perla del día

“Hoy, como está Venezuela, como es el ejercicio de la política en el mundo, de allí se emite y se genera la confianza para poder lograr los grandes movimientos que transforman las naciones. Y esa es la esencia y el pilar fundamental de nuestra lucha”, expresó María Corina Machado.

Lo que rompe en redes

Azuquita pa’l café

La búsqueda de notoriedad en redes sociales le salió bastante cara a un grupo de jóvenes en Caracas, luego de que el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, confirmara la detención de varias personas implicadas en una indignante agresión contra el personal de la reconocida cadena Farmatodo. Vea aquí el video

La ñapa (recomendamos…)

Para los apasionados de la memoria histórica, llega a las salas de cine el largometraje documental ‘1936’. Una pieza fundamental que retrata el histórico primer año de transición democrática en Venezuela tras el fin de la dictadura de Juan Vicente Gómez. Mirar al pasado para entender nuestro presente.

Surpik Angelini y el arte de coleccionar personas

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Hace años, en una reunión social, un curador se le acercó a mi amiga Surpik Angelini para preguntarle qué coleccionaba. «¡Personas!», respondió. Y, ante la sorpresa de su interlocutor, añadió que llevaba coleccionando personas extraordinarias desde 1997. La lista, le informó, estaba disponible en su página web.

La anécdota tiene algo de provocación, pero también contiene una declaración de principios. Para Surpik, el arte no se agota en el objeto ni en la firma de quien lo produce. Está también en las conversaciones que suscita, en las preguntas que abre, en las relaciones que hace posibles y en las ideas que, al encontrarse, pueden transformar nuestra manera de mirar el mundo.

Conocí a Surpik a través de Sada Zarikian, su madre, con quien tuve una larga y fructífera amistad. Lo mismo me pasó con Surpik: nuestra relación se convirtió en uno de esos espacios privilegiados en los que una puede pensar en voz alta. No es poca cosa. Hay amistades que nos ofrecen compañía y otras que, además, nos ofrecen libertad: la libertad de disentir, de explorar una idea antes de saber adónde nos llevará, de formular preguntas incómodas y de reírnos en el camino. Surpik pertenece a esa segunda categoría.

Es una mujer de opiniones firmes, conversación inagotable, humor y franqueza. Tiene una generosidad que no necesita anunciarse y una lealtad que se reconoce en los hechos. No parece especialmente interesada en el halago, sobre todo cuando sospecha que detrás de él hay una intención. Le interesa mucho más la sustancia: lo que una persona piensa, lo que hace con ese pensamiento y lo que está dispuesta a poner en juego.

Quizá por eso Transart Foundation, la institución que ha impulsado durante décadas, resulta tan reveladora de su personalidad.

En 2018, cuando se inauguró el edificio de Transart en West Alabama, en Houston, la periodista y crítica Molly Glentzer escribió sobre una característica singular de Surpik: durante décadas había preferido mantenerse fuera del foco, hasta el punto de afirmar que había «borrado su propia presencia de la ecuación». La construcción de una sede para la fundación hizo más difícil conservar ese anonimato voluntario.

Fue su hijo Giorgio quien insistió en que tuviera «una habitación propia». El edificio, diseñado por el arquitecto Troy Schaum, terminó por hacer visible lo que durante años había crecido sin demasiado ruido: una plataforma de investigación, creación y encuentro en torno al arte y la cultura contemporáneos.

La paradoja es hermosa. Surpik, que había preferido trabajar desde un discreto segundo plano, terminó construyendo un lugar que la obligó a hacerse visible. Pero la visibilidad nunca fue el propósito último. Lo importante era que existiera un espacio en el que otros pudieran trabajar, investigar, crear y encontrar interlocutores.

En su discurso al recibir el premio a la trayectoria de Art League Houston, Surpik describió Transart como un portal para el aprendizaje y el activismo. Allí, artistas, académicos, escritores e intérpretes pueden desarrollar proyectos, dialogar con otras disciplinas, cuestionar los cánones culturales y vincular sus preocupaciones éticas con la búsqueda de un mundo mejor.

Mientras acompaña esos procesos, Surpik observa el hilo que atraviesa la creación de cada colaborador y escribe sobre él. No se limita a facilitar un espacio: escucha, estudia, interpreta y establece conexiones. Su trabajo tiene algo de antropológico —no en vano esa disciplina forma parte de su formación y de su mirada— y algo de curaduría entendida en su sentido más profundo: descubrir relaciones significativas entre personas, ideas y obras.

El resultado no se mide únicamente en exposiciones o proyectos realizados. Surpik habla con especial emoción de la amistad y el apoyo mutuo que persisten entre sus colaboradores. Ellos son, dice, su verdadera recompensa.

En tiempos en que tantas instituciones culturales parecen empeñadas en convertir el arte en una competencia por la atención, hay algo profundamente valioso en esta manera de entenderlo. Crear las condiciones para que otros puedan pensar, producir y encontrar su propia voz es también una forma de creación. Y acaso una de las más generosas, porque su éxito no depende de ocupar el centro de la escena.

Al recibir el reconocimiento de Art League Houston, Surpik dedicó el premio a su esposo fallecido, el doctor Paolo Angelini. Lo recordó como un investigador pionero de las anomalías cardíacas, un hombre de extraordinaria amplitud intelectual y un artista de corazón. A él atribuyó la libertad creativa y el amor incondicional que dieron forma a la vida familiar. «Fue el viento bajo mis alas», dijo.

La imagen revela una dimensión íntima de su historia. La autonomía creadora no nace necesariamente del aislamiento; también puede alimentarse de un amor que no pretende domesticarla, sino darle espacio para desplegarse.

Al final de su discurso, Surpik se reconoció como un eslabón de una cadena que su abuela y su madre habían dejado, gracias a toda una vida de servicio a sus comunidades. Y celebró que esa vocación continuara en sus hijos, a través de la antropología comunitaria y la realización de documentales socialmente relevantes.

Hay, por tanto, una continuidad entre generaciones: el compromiso con los demás como una forma de vida. No se trata de una herencia que se transmite por decreto, sino por el ejemplo, por las decisiones cotidianas y por la convicción de que el talento adquiere una dimensión distinta cuando se pone al servicio de algo que nos trasciende.

Surpik recibió un premio a la trayectoria. Pero su discurso permite comprender que una trayectoria no siempre se construye acumulando reconocimientos ni ocupando espacios. A veces se construye abriéndolos para otros.

Y quizá esa sea la lección que mejor resume su vida: hay personas que dejan una colección de objetos, otras que dejan una obra y otras que dejan instituciones. Surpik ha hecho algo más difícil de medir y, por eso mismo, quizá más perdurable: ha creado una comunidad de personas que, gracias a ella, han podido encontrarse, pensar, crear y hacer algo con sus ideas.

Su colección no cabe en una vitrina. Está viva. Y su verdadero valor reside en todo lo que todavía puede producir.

@cjaimesb

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