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Guardia Nacional reprimió a manifestantes en Maracaibo este #6Abr

EFECTIVOS DE LA GUARDIA NACIONAL reprimieron la manifestaciones opositoras que se concentraron en el oeste y el este de Maracaibo.

Cientos de marabinos se concentraron en la plaza Francisco Araujo, en la urbanización La Rotaria al oeste de la ciudad. Media hora más tarde, inició la represión.

Un contigente antimotín de la Guardia Nacional lanzó bombas lacrimógenas para dispersar a los manifestantes que estaban en la plaza, cuyos alrededor es una zona residencial y comercial.

Tras la ida de los funcionarios, a las 11.00 am los seguidores de Juan Guaidó, jefe del Parlamento, decidieron marchar hasta la sede de Corpoelec, ubicada en Amparo con Circunvalación 2.

Pero, a la mitad del camino, justo en el sector Valle Claro, la GN los emboscó, les impidió el paso y les lanzó bombas lacrimógenas y perdigones.

Una horas después, se mantenía el enfrentamiento. El Pitazo constató cuando cuatro motorizados de la GN sorprendió a un grupo de manifestantes por una calle aledaña y golpeó con los escudos a dos jóvenes.

La marcha de la zona este también fue reprimida. Los manifestante se concentraron en la calle 5 de Julio con avenida Delicias y caminaron hasta Bella Vista para ir hasta la sede de Hidrolago para exigir mejoras en el servicio.

Justo frente a la Iglesia La Consolación, a unas cuadras de Hidrolago, comenzó la represión. Lanzaron bombas lacrimógenas y perdigones, mientras que jóvenes manifestantes respondieron con piedras.

Los periodistas Gerard Torres de TvVenezuela y María Carolina Quintero de VPI denunciaron que guardias nacionales los golpearon y les robaron los celulares.

El helicóptero usado por autoridades de la Gobernación de Zulia mantuvo el sobrevuelo durante la concentración y represión.

EL PRESIDENTE ENCARGADO de Venezuela, Juan Guaidó, convocó a los ciudadanos a manifestarse en las calles del país este martes para expresar su rechazo por la falla eléctrica nacional que afecta al país desde el jueves 7 de marzo.

“Si nos mantenemos movilizados pronto lograremos el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres, todo sacrificio habrá valido. Si vamos con todo, unidos, lo lograremos. Este martes, a las 3:00 pm, a su avenida más cercana, vamos todos a la calle”, aseveró.

 

Guaidó: No se va a seguir enviando petróleo a Cuba

 

Juan Guaidó, informó que no se enviará más petróleo a Cuba y pidió la colaboración de los sectores involucrados en este proceso para detener el envío de crudo. La información la dio desde la sede de la AN en horas de la tarde de este lunes 11 de marzo.

Guaidó dijo que mientras en Venezuela exista la necesidad —generada por el apagón nacional que se registró el pasado 7 de marzo— “no vamos a seguir permitiendo el chuleo, no más petróleo a Cuba. Necesitamos la cooperación de la comunidad internacional”, precisó.

“Veremos de qué tamaño es, entonces, el amor que le tenía el gobierno de Cuba a Venezuela”, dijo Guaidó poco después del anuncio.

 

Decreto de Estado de alarma

Guaidó solicitó ante la Asamblea Nacional que se decrete estado de alarma en todo el territorio nacional debido a la tragedia que vive el país a causa del apagón nacional.

EL PRESIDENTE ENCARGADO DE VENEZUELA, JUAN GUAIDÓ, reiteró por sus redes sociales la convocatoria de nuevas manifestaciones en todo el país para este lunes y martes de carnaval, tras su inminente regreso luego de culminar su gira por naciones latinoamericanas.

“Convoco al pueblo venezolano a concentrarse, en todo el país, mañana (lunes) a las 11:00 a.m”, escribió Guaidó en su cuenta de Twitter.

Respecto a los puntos de concentración, pidió a los venezolanos a estar pendientes de las informaciones que publicarán los diputados de la Asamblea Nacional (AN) y su persona, por las redes oficiales.

Guaidó culminó su gira presidencial por Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador, tras anunciar desde el último país mencionado, ”su regreso a casa”.

ESTE MIÉRCOLES, la Organización Amnistía Internacional realizó una rueda de prensa con la finalidad de exponer un balance sobre las violaciones de derechos humanos cometidas en Venezuela durante las recientes protestas en 2019. La organización contabilizó 41 muertes a manos de fuerzas de seguridad del Estado durante protestas gubernamentales.

Los asesinatos sucedieron entre el 21 y el 25 de enero de este año, periodo en el que Amnistía Internacional documentó más de nueve mil detenidos en los estados Lara, Yaracuy, Vargas y localidades populares de la capital.

De acuerdo con Guevara, el gobierno de Nicolás Maduro -cuya juramentación como presidente fue cuestionada por países de la región y de la Unión Europea (UE)- implantó una represión selectiva en sectores populares que tuvo resultados incluso letales.

Ejecuciones extrajudiciales

Un grupo de respuesta de crisis de Amnistía Internacional recopiló casos que demuestran “ejecuciones extrajudiciales para acallar protestas“, apuntó la directora regional de AI.

Guevara explicó que las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional encabezaron los asesinatos, con disparos “intencionales y letales” y manipulación de las escenas del crimen.

Tras realizar la investigación, Amnistía Internacional determinó que el perfil de los fallecidos: hombres jóvenes que vivían en zonas populares del país. Además, asistían a manifestaciones en contra del gobierno de Nicolás Maduro o en reclamo de sus derechos como ciudadanos. Algunos denunciaban activamente en las redes sociales las violaciones de derechos humanos.

Detenciones de menores de edad

La fórmula de represión gubernamental “se ha ido perfeccionando”, resaltó Guevara. Como parte del trabajo histórico que destacó AI con respecto a la violación de derechos humanos en Venezuela, se suman las detenciones a menores de edad dentro de los más de 900 detenidos en el periodo especificado.

De acuerdo con Guevara, hubo decenas de niños y adolescentes que fueron apresados y mezclados con detenidos mayores de edad. La también abogada de derechos humanos aseveró que la mayoría de quienes fueron detenidos aún mantenían procedimientos administrativos.

Protestas en sectores populares

El director del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, Marco Ponce, destacó que los sectores populares protagonizaron las protestas registradas en el país en 2019. Además, expresó que “Venezuela vive hoy una emergencia humanitaria compleja que se profundiza a medida que pasan los días. En 2018 registramos un récord de manifestaciones, 89% fue para exigir derechos económicos, culturales y de salud”.

En enero, el observatorio contó más de 2.500 en todo el país, en las que se exigieron principalmente un cambio político y la entrada de la ayuda humanitaria, que el presidente encargado y cabeza del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, anunció para este 23 de febrero.

“Durante el gobierno de Maduro se han dado las mayores olas de protestas que hemos visto en 20 años“, señaló Ponce en la rueda de prensa.

Guevara-Rosas y Ponce declararon en una rueda de prensa en la que participaron el director de Amnistía Internacional en Venezuela, Marco Gómez, y de la internacionalista y fundadora de la ONG Mujeres en Línea, Luisa Kislinger.

Presión internacional, manifestaciones y Ejército restaurarán democracia, dice Smolansky

EL EXALCALDE VENEZOLANO DAVID SMOLANSKY, que lidera un grupo de trabajo en la Organización de Estados Americanos (OEA), considera que “la restauración de la democracia” en Venezuela pasa por la presión internacional, manifestaciones y unas fuerzas armadas que apoyen la legalidad.

Subrayó que esos serían “los tres tableros” para la salida del poder del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y para “que se recupere la libertad”.

Smolansky precisó que la comunidad internacional debe aumentar la presión económica y diplomática sobre el Gobierno de Maduro, mientras continúan las manifestaciones dentro del país, y expresó su deseo de que las Fuerzas Armadas obedezcan la Constitución de 1990, en la que se establece que están “al servicio exclusivo de la Nación”.

“Si los rangos medios y bajos de la Fuerza Armada nacional asumen una posición institucional y obedecen las leyes y la Constitución venezolana, que es muy clara cuando dice que la Fuerza Armada nacional está para garantizar la seguridad y la defensa de la Nación, entonces yo estoy convencido de que los días de Maduro en el poder estarán contados”, afirmó.

El político, del opositor partido Voluntad Popular, aseveró que Maduro se mantiene en el poder porque hay “una elite militar minúscula que le protege con las armas”, pero aseguró que existe un gran descontento entre los rangos medios y bajos que “llegan a su casa y encuentran la nevera vacía por la escasez de comida”.

Smolansky aseguró que ha habido cinco movimientos militares y policiales contra Maduro en el último año y que, de los 300 “presos políticos” en el país, 170 son soldados.

Preguntado sobre si se refería a un golpe de Estado, Smolansky respondió: “En Venezuela hay un golpe de Estado todos los días, las 24 horas, en Venezuela hay un golpe de Estado los siete días a la semana. Altos funcionarios del régimen lo que hacen es actuar permanentemente al margen de la ley”, aseguró.

Puso como ejemplo también la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), creada en 2017 solo con miembros del chavismo y que fue calificada como golpe de Estado por la oposición, mientras que su legitimidad no fue reconocida por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y una docena de países latinoamericanos.

“Lo que se está planteando -subrayó- es una posición institucional de la Fuerza Armada nacional, que yo estoy seguro además que va a ser respetada por la comunidad internacional”.

El político cree que ese “movimiento institucional tiene que ir con la garantía de que se va a recuperar el Estado de Derecho, que en Venezuela va a haber elecciones libres y transparentes”, de forma que pueda elegir a un líder civil como presidente y haya alternancia en el poder.

Smolansky fue alcalde del municipio caraqueño de El Hatillo desde diciembre de 2013 hasta septiembre de 2017, cuando escapó a Brasil tras ser condenado a 15 años de prisión e inhabilitado políticamente por permitir la instalación de barricadas en su localidad.

El 5 de septiembre, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, anunció que Smolansky lideraría un grupo de trabajo sobre migración venezolana que tendrá dos objetivos: elaborar un informe sobre la migración de venezolanos y captar fondos.

Ese informe, explicó Smolansky, buscará contabilizar el número de inmigrantes y refugiados que hay en cada nación receptora, como Brasil y Colombia, así como investigar su situación, especialmente si tienen la oportunidad de trabajar y si pueden acceder a educación y cuidados sanitarios.

Smolansky también consideró necesario crear un fondo multilateral que podría estar coordinado por un ente como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que permitiría captar financiación de diferentes Gobiernos, grupos no gubernamentales y organizaciones internacionales.

Quiere, además, que el grupo de trabajo colabore con instituciones locales en campañas contra la xenofobia.

“El grupo de trabajo tiene una política de mano amiga y brazo fuerte”, resumió Smolansky, que pidió no perder de vista que “la única solución para la crisis migratoria y de refugiados es que Maduro deje el poder y se restaure la libertad y la democracia”.

OVCS: Julio ha sido el mes con mayor índice de protestas de 2018

 

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) documentó 2.163 protestas este mes de julio, lo que correspondería a un promedio de 72 protestas diarias, más del doble de los casos registrados por esta misma ONG durante el primer semestre de 2018, cuyo promedio diario fue de 30. 

En comparación con el mismo mes del año pasado, cuando se documentaron 3.053 manifestaciones, las cifras actuales representan una disminución de 29%.  Sin embargo, las manifestaciones por exigencia de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca) marcaron el 96% de las protestas documentadas en julio. Entre las peticiones estuvieron las laborales en los sectores salud, universitario, eléctrico y telecomunicaciones. Igualmente el rechazo al colapso de los servicios básicos como el agua potable, electricidad y gas doméstico. Además de pedir por el acceso a alimentos y medicinas. 

En 323 protestas se exigieron distintos derechos simultáneamente, lo que se denomina protestas combinadas. En términos porcentuales esta modalidad representó el 15% del total registrado en julio.

No fueron movilizaciones centralizadas, explica la organización. Los reclamos de trabajadores, profesores, vecinos e indígenas se hicieron sentir en todo el país. Distrito Capital, Bolívar, Miranda, Anzoátegui y Lara fueron las entidades con mayores índices de protestas.

 

La protesta laboral como bandera de lucha intergremial

Gremios profesionales y obreros de distintos sectores (educación, eléctrico, telecomunicaciones, entre otros) se unieron al pliego conflictivo que emprendieron las enfermeras y médicos para exigir mejores beneficios salariales, ante la imposibilidad actual de cubrir sus condiciones mínimas de supervivencia.

El sector salud lideró las protestas laborales con 1.192 manifestaciones de calle en todo el país. Si se le suman las 41 manifestaciones que protagonizaron pacientes, enfermos crónicos y familiares registradas por la organización, sería un total de 1.233 protestas de sector salud

Le siguen las exigencias por servicios básico con 286 protestas, muy de cerca los trabajadores del sector estudiantil con 268 protestas, distintos gremios con 207 protestas, jubilados con 81 protestas y transportistas con 33 protestas.

 

Sistema de represión como respuesta a las protestas sociales

En los primeros siete meses de 2018 fueron asesinadas 14 personas en el contexto de manifestaciones. Todos los casos ocurrieron durante protestas para exigir Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).

13 personas fueron asesinadas por heridas de arma de fuego y una de las víctimas con un objeto contundente.  Dentro de las víctimas se encuentran dos mujeres y cuatro menores de edad.

 

Se acelera el colapso del país

Los resultados de julio ratifican una vez más como el carácter social de las protestas ha tomado la lucha de los venezolanos este año, ante la deteriorada calidad de vida.

La afectación de los servicios públicos, la pérdida de la calidad del empleo y la escasez o carestía de los alimentos son la consecuencia directa de una agenda gubernamental que ha estado anclada en el interés político y no en el interés de los ciudadanos.

“Desde el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, consideramos importante que las autoridades den lectura a lo que está ocurriendo en los sectores urbanos y rurales, y se dediquen a dar una solución inmediata a los problemas”, aseguran.

Alertaron que, de persistir la ausencia de políticas públicas, Venezuela avanza hacia un empobrecimiento masivo de la población y en la salida desesperada de familias del país en busca de atención humanitaria.   

 

*Con información de Prensa OVCS.

A un año de la rebelión de la gente, por Pedro Méndez Dáger

 

Vivimos estos días el primer aniversario de la heroica rebelión de los ciudadanos venezolanos, su juventud, sus trabajadores, sus amas de casa, sus estudiantes y casi todos los sectores de la comunidad nacional, frente a la opresión política y la desintegración del país que los venezolanos habíamos venido construyendo en altibajos, a lo largo de dieciséis décadas largas, pero un pequeño grupo de oportunistas y demagogos, se ha empeñado en demoler durante los últimos veinte años.

 

No pasará y no olvidaremos el entusiasmo de aquellas semanas, esos primeros pasos en la rebelión de toda la gente, que iluminó de esperanza la tristeza y desolación del pueblo, con la valiente juventud venezolana en primera fila, reclamando la reconstrucción de las instituciones pulverizadas por una tiranía al servicio de Cuba.

Fue una rebelión pacífica, que trajo de vuelta a nuestras calles, algunas de las más descomunales manifestaciones que hemos protagonizado los venezolanos, en el empeño de no dejar perder la República. Una rebelión desarmada, que puso en las autopistas y avenidas, a vibrantes multitudes de gente de todas las edades, pero, en especial, a los jóvenes que señalaron un rumbo al enardecido pueblo en ejercicio de su genuina voluntad democrática.

Por momentos, aún en medio de las neblinas asfixiantes, se apoderó de nosotros la sensación de que teníamos de verdad el destino en nuestras propias manos; de que estábamos muy cerca de reconquistar la libertad y la autonomía democrática que nos habían arrebatado, de que el gran objetivo estaba al alcance, de que valía la pena el riesgo y la infinidad de sacrificios de todas las dimensiones y de que unos cuantas movilizaciones más impondrían las condiciones para llegar, por fin, al logro de los objetivos.

Luego vino el andar y el desandar, en medio de las nubes de humo tóxico, penetrado por las luces relampagueantes de las motos usadas para la represión, en medio de las explosiones, el sonido de los diésel de las tanquetas adquiridas, con dineros que no fueron nunca a los hospitales, a los preescolares, a los comedores escolares, a las universidades, ni a los modestos salarios de la buena gente de la Administración Pública; el estar plantados frente a los fogonazos de las armas de fuego, los gritos de la multitud ante la caída de los heridos, la alternancia normal entre el coraje y el miedo, el entusiasmo y la sed, las intoxicaciones y los heridos, las escapadas y los regresos… Y el frenazo repentino del liderazgo, una vez que el entusiasmo empezó su normal declive, como efecto acumulado de una permanencia en la calle y en la protesta, portentosamente larga y poblada de víctimas, represión, pero, sobre todo, de héroes.

Para muchos de los marchantes, quizá con excepción de los muy jóvenes, el recuerdo de 2002, nos hizo creer que se repetiría el fenómeno y que las fuerzas decisivas –principalmente los restos de aquellas fuerzas que habitan los cuarteles, y que alguna vez fueron las Fuerzas Armadas de la República de Venezuela, se pondrían en marcha e impondrían la liberación de la tiranía y el retorno a la democracia, ante la evidencia de la masiva y constitucional rebelión pacífica de la gente.  No ocurrió. No se atrevieron. Ganó el control de los comisarios de Cuba.

Y con el frenazo de la gente en marcha, la decepción y la frustración. Algunos de cuantos estuvimos en casi todos los escenarios de Caracas y de aquel liderazgo callejero en todas las ciudades del interior,nos hacíamos pocas ilusiones acerca de lo que es capaz de hacer la tiranía, sometida como está a la presión de agentes externos aún peores que ellos, quizá porque supimos, en cierta medida, cuál era la magnitud de las dificultades, de las limitaciones propias y, sobre todo, de los incentivos de quienes se mantienen haciendo negocios a costas del estado venezolano.

Bajo las circunstancias, el fervor fue transitoriamente disminuyendo y llegó el final de aquella increíble cadena de manifestaciones. Nada quita, sin embargo, del ambiente posterior, la sensación de que, en conjunto, las direcciones superiores de los partidos de la Oposición, se fueron poniendo al margen y terminaron por imponer una retirada de las calles. “Ustedes apagaron las calles” es la frase que nos arrojan a la cara, a nosotros los políticos, muchos ciudadanos. Por el momento, un año después, llueve sobre los dirigentes jóvenes de los partidos democráticos, la crítica de que nos dejamos convencer y de que aceptamos reconocer la necesidad de una retirada táctica, de las calles. “Ustedes no se cuadraron con nosotros”, recriminan todavía muchos de los más fervorosos partidarios de las grandes marchas de la primavera 2017.

Es, además, correcto afirmar que no se ha terminado de hacer el balance de aquellas largas y heroicas jornadas, y quizá éste no sea todavía el mejor de los momentos para dar prioridad a la documentación y el estudio objetivo de lo ocurrido. Sin duda, es necesario dejar ahora el resto de aquella importante tarea a los historiadores y a los buenos científicos sociales.  Sin embargo, aquí, al borde de las trincheras, es imprescindible hacer el balance técnico de lo ocurrido, para afinar la estrategia, que es y debe ser una. Porque donde hay varias ¨estrategias¨, no hay estrategia.

La luz reencendida en abril de 2017 no se apagó y no se va a apagar. Éste es el primer cumpleaños, y de pronto para encender millones de luminarias, que ratificarán la decisión de conquistar la democracia republicana y de reemprender la construcción de una Venezuela libre, digna y justa para todos.

No le quepa duda al tirano y a su pandilla de asociados: los ciudadanos volverán a las calles. Volverá la juventud a llenar de coraje y alegría la marcha incontenible de la gente en la reconquista de la libertad. La sangre derramada no habrá corrido en vano. Con más y mejor información, con más ilustrados cuadros de dirección, mejor informados sobre la naturaleza y las dimensiones reales de la tragedia, ¡Volveremos! El proceso en marcha hará que la conducción política reconozca a fondo causas profundas y los ingredientes delincuenciales de la tiranía que nos oprime. Nuestro rol, el del liderazgo y el de todos los ciudadanos debe ser organizarnos, entendernos y unirnos en la solidaridad. Germina en las comunidades una rebelión descomunal, incontenible, reivindicante, redentora. ¡Volveremos!

 

@pedro_mendez_d

Corte Penal Internacional inicia examen sobre Venezuela por represión en protestas de 2017

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La Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) abrió un examen preliminar sobre Venezuela por la fuerza excesiva de la policía para dispersar y reprimir manifestaciones y graves abusos a detenidos, informó la institución en un comunicado.

El examen preliminar analizará delitos presuntamente cometidos desde abril de 2017, durante las manifestaciones que se produjeron en Venezuela a partir de ese mes, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dejó sin competencias a la Asamblea Nacional (AN), de mayoría opositora.

Según el comunicado de la Fiscalía, se investigará la “fuerza excesiva” utilizada por fuerzas de seguridad del Estado en las concentraciones y las detenciones y encarcelamientos de miles de miembros de la oposición, reales o aparentes, algunos de los cuales habrían sido presuntamente sometidos a graves abusos.

La institución reconoce que, en esas protestas, algunos grupos de manifestantes habrían recurrido a medios violentos, lo que provocó lesiones o muerte de algunos miembros de las fuerzas de seguridad.

También recordó que una investigación preliminar no es una investigación de pleno, sino un “proceso por el cual se examina la información disponible para determinar, con pleno conocimiento de causa, si existe fundamento razonable para proceder a una investigación”.

La CPI es una instancia judicial de último recurso y se rige por el principio de complementariedad; es decir, no intervendría si la justicia venezolana llevara a cabo investigaciones genuinas sobre los hechos investigados.

La Fiscalía apuntó que no hay tiempo establecido sobre la duración de un examen preliminar, ya que depende de los hechos y circunstancias de cada situación y se reserva el derecho de continuar recopilando información para establecer si inicia una investigación de pleno o si no hay una base razonable para proceder.

Por otra parte, la Fiscalía abrió este jueves otra investigación preliminar a Filipinas por crímenes presuntamente cometidos desde julio de 2016 durante la campaña denominada “guerra contra las drogas”, lanzada por su presidente Rodrigo Duterte.

La reacciones ante estas medidas no se hicieron esperar. De manera oficial, el fiscal general designado por la anc, Tarek William Saab, aseguró que este examen preliminar carece de peso porque no se ha comunicado con el Ministerio Público. Por su parte, la Fiscal General en el exilio, Luisa Ortega Díaz, saludó la iniciativa y reiteró que había hecho las denuncias sobre estos casos cuando estuvo en la CPI.

A continuación más reacciones: