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“La carne de cura es provocativa pero dañina”

 

 

FUE ESA UNA FRASE DEL DICTADOR ARGENTINO Juan Domingo Perón cuando en el año 1955 procedieron sus seguidores a atacar a la Iglesia que condenaba sus actos contra el pueblo. Ante la escalada contra iglesias, sacerdotes y obispos fue él mismo quien trató de bajarle esa intensidad a los ataques ante las denuncias del Papa Pio XII. Su frase quedó marcada en la Argentina de esos años y de nuevo la pronunciaron los argentinos cuando las dictaduras de Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Benito Bignone. Por lo general la Iglesia ha estado al lado de los mas sufridos y por ello los ataques y persecuciones en su contra a través de los tiempos. Cuando Chávez hubo los primeros ataques pero fueron mas de propaganda tras el golpe en su contra de 2002. El hecho de haber llorado arrodillado ante Monseñor Baltazar Porras pidiendo por su vida lo indispuso contra las autoridades de la Conferencia Episcopal.

Bajo este gobierno de Nicolás Maduro la Iglesia venezolana y sus obispos también han sido blanco de ataques verbales en las cadenas repetitivas e insulsas de Nicolás. La relación del régimen con el Vaticano ha sido una especie de montaña rusa, con sus altos y sus bajos, especialmente con el papa Francisco a quien ha buscado en varias oportunidades tratando de que avale su gestión y el falso diálogo con la oposición. La última llamada a Francisco para que lo recibiera fue rechazada por la Santa Sede que está mejor informada que antes gracias a la estrecha relación de amistad y confianza que SS Francisco tiene con dos miembros de la Iglesia venezolana: Baltazar Cardenal Porras y Luis Ugalde, SJ, ex rector de la UCAB. Esas amistades vienen desde cuando Porras estuvo al frente de la CELAM junto a Bergoglio y cuando Ugalde era su colega al dirigir la Pontificia Universidad Católica de Argentina.

Ante la situación que hoy vive Venezuela, Monseñor Mario Moronta, Obispo de San Cristóbal, envió un mensaje por las redes a todos los sacerdotes de la Iglesia Católica apoyándolos y denunciando el acoso y los ataques del gobierno de Maduro a través de gobernadores, alcaldes, policías y grupos del PSUV en varias ciudades del país.

El obispo menciona a la Diócesis tachirense en un mensaje como su Pastor. Alerta de acciones del régimen contra diversas instancias eclesiásticas y sus sacerdotes. Menciona que recientemente en Maturín por ordenes de “quien sabe quien” fue asediada la catedral estando repleta de feligreses, el obispo y sacerdotes. Fueron rodeados por militares y colectivos. Allí mismo en la capital monaguense el general responsable de la ZODI amenaza con llevarse presos a los sacerdotes que participen y animen las marchas de todo el país.

En Maracaibo, ayer domingo, hemos visto como entraron a la Iglesia de Nuestra Señora de la Guadalupe golpeando a los sacerdotes y a la vez cometiendo una serie de destrozos.

A la madre del padre Salcedo le invadieron su casa, afortunadamente nada que lamentar desde el punto de vista de su salud física, pero fue sometida y gracias a que pudo gritar la socorrieron los vecinos. Lo único que se robaron fue la computadora del Padre José Ramón Salcedo.

Les indico tres cosas: La primera es que debemos estar muy atentos, cuidarnos, protegernos los unos a los otros y ante cualquier circunstancia que suceda comunicarla de inmediato.

Segundo, no solamente nosotros, sino también toda nuestra gente, nuestros catequistas, nuestras religiosas, nuestros seminaristas deben estar pendientes ante lo que pueda suceder. Y que una u otra manera pueda constituir una agresión o sencillamente una amenaza. En tercer lugar, desde el punto de vista de la fraternidad, estar pendientes los unos de los otros.

Quiero ratificar que no solo estoy pendiente sino presto a hacer todo lo que sea necesario para defender no solo a los presbíteros y seminaristas sino a todo el pueblo de Dios.

De manera especial quiero hacerle sentir a ustedes sacerdotes que cuentan con el apoyo, el afecto, la oración del Obispo. Si es importante que estemos pendientes, que nos comuniquemos. Es preferible pecar a lo mejor de fastidiosos si es necesario, pero si sucede o hay alguna situación que consideremos necesaria de avisar avisémoslo.

Es muy probable, y eso ya lo habíamos hablado en varias reuniones del Presbiterio, del Consejo Presbiteral y otras oportunidades, que puedan surgir personas, grupos o decisiones de aquellas personas que no están de acuerdo con nuestra actitud.  Y por último, recordar algo que en los últimos documentos de la Conferencia Episcopal hemos hecho sentir: “nosotros no estamos al lado de ninguna opción política, sino que tenemos que estar al lado del pueblo que mas sufre, el pueblo al cual pertenecemos, que no nos dé vergüenza decirlo, que estamos al lado de ese pueblo-pueblo al cual pertenecemos y esta sufriendo tanto y que lo estamos acompañando. No olvidemos que este momento también es para intensificar nuestra oración, nuestro testimonio, nuestra buena conducta, y que podamos hacer sentir a la gente que cuentan con nosotros. A todos Ustedes sacerdotes sepan que cuentan con su obispo. Que Dios nos bendiga y unidos en la oración”.

PD: Adjunto mensaje del Obispo Moronta a su feligresía

El Papa Francisco llama a imitar la generosidad y humildad de los Reyes Magos

 

 

EL PAPA FRANCISCO LLAMÓ A IMITAR LA GENEROSIDAD de los Reyes Magos y a emprender el camino del amor humilde, durante la homilía que pronunció este domingo con ocasión de la tradicional misa de la Solemnidad de la Epifanía del Señor.

“Para encontrar a Jesús hay que plantearse un itinerario distinto, hay que tomar un camino alternativo, el suyo, el camino del amor humilde. Y hay que mantenerlo”, señaló el Papa durante la celebración en la Basílica de San Pedro.

Afirmó que sólo los Magos vieron la estrella en el cielo que los guió hasta el pesebre donde nació Jesús, “no los escribas, ni Herodes, ni ningún otro en Jerusalén”.

“Hoy estamos invitados a imitar a los magos. Ellos no discuten, sino que caminan; no se quedan mirando, sino que entran en la casa de Jesús; no se ponen en el centro, sino que se postran ante él, que es el centro; no se empecinan en sus planes, sino que se muestran disponibles a tomar otros caminos”, continuó Francisco.

El pontífice subrayó que “para vestir el traje de Dios, que es sencillo como la luz, es necesario despojarse antes de los vestidos pomposos”.

Y advirtió a los fieles: “cuántas veces hemos seguido los seductores resplandores del poder y de la fama, convencidos de prestar un buen servicio al evangelio. Pero así hemos vuelto el foco de luz hacia la parte equivocada, porque Dios no está allí. Su luz tenue brilla en el amor humilde”.

“Cuántas veces, incluso como Iglesia, hemos intentado brillar con luz propia. Pero nosotros no somos el sol de la humanidad. Somos la luna que, a pesar de sus sombras, refleja la luz verdadera, el Señor: él es la luz de mundo, él, no nosotros”, añadió.

En esta fiesta de la Epifanía, el papa dijo que “los magos van al Señor no para recibir, sino para dar” e invitó a preguntarse:”¿Hemos llevado algún presente a Jesús para su fiesta en Navidad, o nos hemos intercambiado regalos solo entre nosotros?”.

Y recordó el oro, el incienso y la mirra mencionados en los evangelios, como símbolos de los regalos que se deben dar a Dios.

“El oro nos recuerda que a Dios hay que darle siempre el primer lugar, no considerándonos autosuficientes sino necesitados”, el incienso es “la oración, que al igual que el incienso necesita quemarse para perfumar, necesita también quemar un poco de tiempo, y hacerlo de verdad, no solo con palabras”, y la mirra, símbolo de la atención a los más débiles.

La tradicional misa de la Epifanía comenzó a las 10.00 horas locales (9.00 GMT), y tras concluir, Francisco se dirigió al palacio apostólico para rezar el Ángelus desde su ventana para los miles de peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro.

 

Con información de EFE

El arzobispo venezolano Edgar Peña será el número 3 del Vaticano

EL TERCER HOMBRE MÁS INFLUYENTE DE LA IGLESIA CATÓLICA romana será a partir de este lunes 15 de octubre un religioso políglota, con 25 años de experiencia diplomática y nuncio en naciones de Asia y África. Y es venezolano.

El papa Francisco nombró en agosto a monseñor Edgar Peña Parra como sustituto para asuntos generales de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Es el cargo más importante en el Vaticano luego del propio pontificado y la cancillería, liderada desde 2013 por el italiano Pietro Parolín, exnuncio en Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez.
Peña tiene 58 años y reemplazará al italiano Angelo Becciu, nuevo cardenal.

Es el segundo latinoamericano en ocupar un puesto similar al de ministro del Interior.

Por mérito y por ser venezolano

El arzobispo venezolano será el responsable de la agenda diaria del papa y gestionará los asuntos de política interior de la Santa Sede. Es el colofón de una carrera diplomática de ascenso vertiginoso.

Según la estructura del gobierno vaticano, organizará las actividades de los nuncios de todo el mundo y gerenciará las labores de la curia romana, así como sus nombramientos.

También será responsable del sello papal y del anillo del pescador, signos de la identidad del sumo pontífice. Se ocupará de las inquietudes de las embajadas de la Iglesia y publicará las comunicaciones oficiales.

Criado en el barrio popular El Saladillo en Maracaibo, la capital petrolera de Venezuela, Peña Parra no estaba incluido en las quinielas eclesiásticas para ser el número 3 del Vaticano.

El que el papa Francisco lo escogiera como miembro de su círculo de extrema confianza responde a dos razones primordiales, opinan analistas y miembros de la curia consultados por BBC Mundo.

La primera es su currículo: es licenciado en Filosofía y Teología, doctor en Derecho Canónico y especialista en Derecho Internacional de la Pontificia Universidad Gregoriana; habla español, inglés, francés, portugués, serbocroata, italiano, latín; y ha ejercido con éxito como nuncio apostólico en Pakistán y Mozambique.

La segunda es simple: su gentilicio.

Crítico de la persecución y la corrupción

Peña Parra nació en el país que atraviesa la peor crisis política y económica en América, el continente que el papa Juan Pablo II llamó “el de la esperanza” para la renovación de Iglesia católica.

El prelado no ha escondido su voz ante el deterioro de Venezuela. Ha hecho votos por el diálogo, pero también ha fustigado el contrabando y la corrupción, ha criticado la persecución a dirigentes opositores de parte del gobierno y aupó una solución electoral.

“Los problemas no se resuelven persiguiendo. Así no se trata a un ser humano”, dijo a la prensa venezolana en 2016, cuando Lester Toledo, dirigente del partido Voluntad Popular y oriundo del mismo estado natal de Peña Parra, huyó al exilio porque afirmaba que los servicios de inteligencia del gobierno lo buscaban para detenerlo.

Cada homilía o declaración del nuevo número 3 del Vaticano se circunscribe a las encíclicas y mensajes del papa Francisco y de su secretaría de Estado.

La reciente eucaristía que presidió en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, en Maracaibo, para confiar a la Virgen María su nueva misión no fue la excepción. En ella, mencionó las “muchas necesidades y penurias de este sufrido pueblo venezolano”.

Tras la misa, hizo gala de su buen trato diplomático: detuvo por cuatro minutos la procesión con la reliquia de la Patrona del estado Zulia para atender a BBC Mundo a las puertas del templo.

“El Vaticano está claro de que la crisis en Venezuela se ha agravado”, dijo, mientras resonaban las campanas, los vecinos y feligreses le aplaudían y Aldo Giordano, nuncio en Venezuela, lo escoltaba.

Subrayó que la visita de todos los obispos venezolanos a Roma, donde compartieron durante nueve días con el Papa, es una expresión de la “preocupación” del pontífice por Venezuela.

Algunos opositores han criticado al papa porque consideran que tiene una postura tibia hacia el gobierno de Venezuela.

 

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Los Runrunes de Bocaranda de hoy 04.09.2018: ALTO: Preguntas en el aire
ALTO
EL NUNCIO HABLÓ: 

Le tocó al Nuncio Apostólico y decano del Cuerpo Diplomático acreditado en Venezuela, Monseñor Aldo Giordano, dar la bienvenida al nuevo Encargado de Negocios de los Estados Unidos en Venezuela James Story (el cuarto en 9 meses tras los anteriores haber sido declarados “persona no grata” y solicitado su salida del país) en su presentación ante sus colegas diplomáticos y los invitados que incluían la dirigencia política democrática, los empresarios y los medios de comunicación. Fue sorpresa para todos los asistentes escuchar al Nuncio Giordano describir -con sutil ironía la realidad que sufre Venezuela, país al que describió como “tierra de gracia. Dijo: “Es un país muy hermoso. Bienvenido James a un pueblo que sufre y lucha y que nos roba el corazón! Tu experiencia y tu sabiduría serán importantes para todos nosotros”. Allí aprovechó e hilvanó un rosario de preguntas donde asumió una posición -¿crítica o de alerta?- para que los presentes, casi todo el cuerpo diplomático acreditado en Venezuela, salieran comentándolas tanto como las del recién llegado. “¿Cómo servir el bien común de este querido pueblo de Venezuela en un momento tan difícil y complicado? ¿Cómo salvar la paz que es el primer fin de la diplomacia? ¿Cómo ayudar a erradicar el uso de la violencia que siembra tantas lágrimas e inseguridad? ¿Cómo defender los derechos de las personas que deciden de emigrar y atravesar las fronteras de nuestros países? ¿Cómo ayudar a un proceso hacia una reconciliación nacional? ¿Cómo nuestros países pueden colaborar para afrontar los problemas concretos de la gente y de las familias? ¿Cómo superar las políticas parciales, al servicio de un interés particular? ¿Cómo favorecer la justicia y la fraternidad universal de la familia humana?”. Temas como la violencia, la paz, las políticas parciales al servicio de un interés particular y, sobretodo, en el tema migratorio que el gobierno de Maduro insiste en negarlo desde todos los frentes, acusando a los medios nacionales e internacionales de fabricar un montaje con fines desestabilizadores. Considero que es un avance en la participación de la Santa Sede, es decir del Vaticano y su enviado permanente en Venezuela, en buscar soluciones a la grave situación venezolana.  Siento que es la primera vez que este Decano de los diplomáticos ha puesto los puntos sobre las “íes” en los temas que ya varios países, desde el Grupo de Lima, la OEA y la Unión Europea hasta la Casa Blanca, el Departamento de Estado, senadores y representantes del Congreso estadounidense y el Comando Sur han alertado. Y el gobierno insiste en decir que todo es un montaje mediático. Niegan todo lo que los afecta y nos mienten con descaro. En el alto gobierno, una vez más, oídos sordos a la búsqueda de soluciones.

 

Los “santos” delincuentes, por Carolina Jaimes Branger

 

Vuelvo a un tema que me subleva: el encubrimiento de la pedofilia dentro la Iglesia Católica. El último escándalo estalló en la diócesis de Hanover, Pennsylvania, Estados Unidos, donde las revelaciones son realmente enfermizas: más de mil víctimas, más de trescientos sacerdotes involucrados y setenta, ¡setenta! años de encubrimientos revelan la podredumbre, la hipocresía y la lenidad con la que actuaron las altas autoridades del catolicismo. ¿Por qué?… No hay respuesta para esa pregunta.

En 2002, el equipo de investigación del diario The Boston Globe a través de una serie de reportajes, destapó una olla inmunda en la Iglesia Católica de Estados Unidos. El para entonces cardenal Bernard Law fue el principal encubridor de esos casos, pues en vez de tomar cartas en el asunto lo que hizo fue cambiar de parroquias a los curas pedófilos. Law renunció a raíz del escándalo, pero el Papa Juan Pablo II en 2004 lo nombró Arcipreste de Santa Maria Maggiore en Roma y le mantuvo el rango de cardenal. ¿Por qué?… No hay respuesta para esa pregunta.

En 2016 la película Spotlight (por el nombre del equipo de investigación) recibió seis nominaciones y se alzó con dos Oscar relatando la historia de Boston, que salió a la luz cuando un muchacho de 12 años de nombre Phil Saviano fue abusado por un joven sacerdote, David Holley, recién llegado a la parroquia, quien contagió de sida a Phil. La iglesia le ofreció $30.000 a cambio de su silencio, pero Phil sintiendo que iba a morir de todas maneras, decidió hablar. Cuando él habló, un centenar de personas dieron también la cara y declararon. Saviano no murió… de hecho, fue asesor en la elaboración del guion de la película.

En la Iglesia Católica, el trabajo de apostolado, entrega y amor de centenares de miles de sacerdotes y monjas queda relegado ante los asquerosos pederastas y sus asquerosos encubridores. Tanto los primeros como los segundos deberían estar presos. Son delincuentes comunes. El usar y abusar su jerarquía para abusar sexualmente de menores los compromete aún más.

Yo espero que el silencio vaticano que tanto nos ha abrumado a través de los siglos hable y condene. Seguir tapando escándalos le hará un mal mayor. Mi solidaridad va hacia los clérigos justos. Que no paguen ellos por los pecadores…

@cjaimesb

CEV pide al gobierno cese de represión contra los ciudadanos

 

Los obispos venezolanos pidieron este jueves al gobierno que cese la “represión violenta contra los ciudadanos”, e instaron a los grupos defensores de los derechos humanos a estar atentos ante posibles violaciones.

A través de un comunicado, la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) instó al gobierno de Maduro “a cesar la represión violenta contra los ciudadanos”, y aseguró que estas acciones se suman a la situación de crisis de inseguridad y desequilibrio social que vive el país.

El texto de los obispos se divulga cinco días después del “atentado”, en el que el gobierno acusa al ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos y a los diputados opositores Julio Borges y Juan Requesens.

De acuerdo con la Fiscalía del país, al menos 19 personas están involucradas en el presunto atentado, por el que hay al menos 7 detenidos, incluido Requesens, cuya familia asegura que no ha podido ver y que se encuentra desaparecido.

En tal sentido, la CEV exigió que las investigaciones sigan los canales propios del proceso penal llevado por los tribunales competentes, y que las detenciones que se practiquen no conlleven a “tratos crueles o inhumanos, torturas y desapariciones forzadas”.

“Invitamos a todos los grupos y vicarias de DD HH a estar atento de violaciones de derechos humanos, sistematizar todas las acciones y denunciar en las instituciones rectoras todo acto que viole el debido proceso”, se añade en el documento.

Los obispos, que ya se solidarizaron con los trabajadores públicos que demandan en las calles desde hace más de 40 días mejoras salariales, emitieron un comunicado en julio pasado donde responsabilizaron a Maduro por la severa crisis económica que atraviesa Venezuela.

En consecuencia, aseguraron que Maduro es el principal responsable de la crisis por anteponer su proyecto político a cualquier otra consideración, incluso humanitaria.

Baltazar Porras: Las protestas son un derecho en cualquier sociedad democrática

Foto cortesía @CEVMedios

 

Durante la toma de posesión como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, el Cardenal Baltazar Porras dijo que las protestas son un derecho en cualquier sociedad democrática.

“No podemos pensar que no se puede hacer nada, que es lo que nos quieren inocular, pero no es así ante esta represión tan brutal”, manifestó durante la misa que llevó a cabo este martes en la mañana  en la iglesia de La Chiquinquirá en Caracas.

En el sermon prometió no defraudar la confianza depositada en el.  “Hay que escuchar y atender los clamores, necesidades y expectativas del pueblo”.

Porras reemplaza a Jorge Urosa Savino, quien decidio renunciar tras cumplir 75 años.

A continuacion la homilía completa del Cardenal Porras:

Queridos hermanos: con mi saludo cordial y fraterno, agradezco la presencia de todos ustedes, en el inicio de mi ministerio episcopal como Pastor y Administrador Apostólico de esta Iglesia arquidiocesana capitalina, en esta eucaristía compartida con el pueblo que peregrina en Caracas y que por Providencia divina coincide con la fecha aniversario del natalicio del más ilustre hijo de este pedazo de Patria, el Libertador Simón Bolívar. No es fecha para exaltar a un héroe prometeico, sino para rescatar los valores de libertad, igualdad, rompimiento de las cadenas de cualquier esclavitud, la exaltación de la civilidad por encima de las gestas guerreras, y la entrega generosa de la vida por la causa de los oprimidos.
La palabra de Dios que acabamos de proclamar y escuchar nos recuerda, en la primera lectura tomada del libro del Éxodo cuál no debe ser la actitud del creyente ante el forastero, la viuda, el huérfano o el necesitado de ayuda. Por vía negativa es un espejo de la tentación de omisión insolidaria subyacente a la situación omnipresente, dramática y angustiosa que vivimos por la pobreza e incluso miseria generalizadas.
Es el reverso negativo de la opción preferencial por los pobres hecha de solidaridad y misericordia como sello distintivo de encarnación evangélica en un presente con claros rasgos de inhumanidad insoportable. La pobreza aquí es múltiple: la material, clara y primariamente; pero también social, moral, espiritual. Pobreza espiritual doble: en su aspecto rechazable: caer en la mentira, la denigración, la doblez, el ansia violenta de poder, la acción sin escrúpulos. Pobreza, sin embargo, como actitud de humildad, de apertura a la Gracia, de abrirse a todo otro por “prójimo”, porque no se vive al nivel del tener, poder, placer.
Respondemos con el salmo: “yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza”. Pero no nos quedamos sólo en palabras, como nos dice San Pablo a los Tesalonicenses. El testimonio, siendo imitadores del apóstol y sus discípulos, lleva “a probar la alegría del Espíritu Santo en medio de fuertes oposiciones”. El breve evangelio de Mateo que escuchamos nos pone también a prueba a nosotros. El primer mandamiento es amar al Señor con todo el corazón y con toda el alma. Este es el principal y primero, pero el segundo es semejante: “amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos contienen la ley entera y los profetas”.
Aquí radica lo más bello y transformante de la vocación cristiana: tener y comunicar esperanza contra toda desesperanza. Es la cara positiva de la realidad negativa que denuncia la primera lectura y que cargamos sobre nuestros hombros. En efecto, venimos a anunciar la alegría del evangelio, resumido en las bienaventuranzas, en particular las relativas a la vida, la paz y la esperanza. En nuestra cotidianidad ellas corresponden a los tres niveles del Bien Común: la supervivencia, la convivencia social, política, y el “buen vivir” moral trascendente, espiritual. Todo ello asentado en los “bienes mesiánicos”: la libertad de los hijos de Dios; la justicia como igualdad de fraternidad; la caridad como reconciliación y misericordia. Todo un programa evangélico de fidelidad al Señor y de dignificación de nuestros hermanos.
Inicio esta nueva etapa de mi ministerio episcopal con la convicción profunda de pedir al Espíritu Santo el don del discernimiento que debemos ejercer todos, ustedes y yo, en la seguridad de la unidad que nos otorga la gracia divina, mediante el análisis permanente de la realidad, la confrontación con el mensaje evangélico y la creatividad de acciones que den razón de la alegría y la esperanza. “Sin la sabiduría del discernimiento podemos convertirnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento”. “El discernimiento no solo es necesario en momentos extraordinarios, o cuando hay que resolver problemas graves, o cuando hay que tomar una decisión crucial. Es un instrumento de lucha para seguir mejor al Señor. Nos hace falta siempre, para estar dispuestos a reconocer los tiempos de Dios y de su gracia, para no desperdiciar las inspiraciones del Señor, para no dejar pasar su invitación a crecer. Muchas veces esto se juega en lo pequeño, en lo que parece irrelevante, porque la magnanimidad se muestra en lo simple y en lo cotidiano” (G et E. 169).
La Iglesia se construye en la pluralidad y diversidad de sus miembros, señal positiva de fruto abundante por la riqueza de dones y cualidades puestas al servicio de todos, en particular de los más pobres y necesitados. Tomo pues, sobre mí, con “temor y temblor” (San Pablo), pero con la ayuda de la gracia, esta inesperada nominación que me hace el Papa Francisco. Intentaré, por tanto, con la ayuda de todos y cada uno, no defraudar la confianza depositada en mí por el Santo Padre. Una primera actitud es la que nos señala San Agustín: “para ustedes soy el obispo, con ustedes soy el cristiano”, aquél es el oficio, éste la gracia. Hay que serlo con apertura a todos, para que ninguno se pierda. Nuestra actitud, la mía y la de ustedes, debe ser la de la escucha, la fraternidad y la paternidad espiritual compartidas en espíritu de continuidad y renovación.
Esto sólo es posible si somos “iglesia en salida”, “con olor a oveja”, es decir, inmersos con lucidez y valentía en una sociedad herida, desorientada, desanimada. El sufrimiento de la inmensa mayoría es, debe ser, también nuestro, y exige una actitud samaritana de entrega sacrificada, pero generosa y alegre. Las líneas trascendentales del Evangelio nos tienen que llevar a superar partidismos y visiones miopes y estrechas. El futuro de nuestra esperanza es una sociedad reconciliada en la verdad, la justicia y la misericordia, sin venganzas fratricidas ni memorias selectivas; este servicio se impone cristiana y patrióticamente, sin injerencias clericales ni maniqueísmos entre fe y política, para caminar con creatividad y coraje, en la seguridad de que quien da el incremento o el “más y mejor” es el Señor.
Como nos dice el Papa Francisco: “Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción»” (EG. 14). “Por consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral. Recobremos y acrecentemos el fervor, ‘la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas (…) Y ojalá el mundo actual que busca a veces con angustia, a veces con esperanza pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo’” (EG. 10).
El crédito moral, la confianza social de que disponemos como Iglesia a partir de una vivencia religiosa presente en nuestro pueblo descansa en dos pilares: la “piedad” expresada hacia Cristo, la Virgen y algunos santos; y la aceptación por el servicio social-caritativo desplegado en circunstancias adversas. Esto no podemos ni debemos hacerlo solos. La colaboración de todos es urgente. Pero colaboración no es seguimiento ciego a “mi” proyecto o propuesta. Ni siquiera puede cerrarse a “los míos”, a los católicos, a los que piensan como yo; relegando ese inmenso mundo civil, bautizados o no, a la vera del camino o a la exclusión.
La reciente exhortación de la Conferencia Episcopal nos convoca a un “sursum corda”, a un arriba los corazones de humanización contra la desesperanza; de compromiso con obras que expresen la solidaridad de rigor; de plantear la exigencia de acción a largo plazo que exige formación y cultivo del espíritu para encarar los desafíos. La tarea que tenemos por delante es de todos. En continuidad y creatividad con lo que esta iglesia de Caracas ha desplegado a lo largo del tiempo, debemos reforzar los valores y virtudes que nos permitan que cualquier acción que emprendamos esté signada por el respeto, la ayuda mutua, la reconciliación, el perdón y la misericordia, con la actitud samaritana de que estamos salvando la vida, curando heridas con la satisfacción interior de ser hermanos y no enemigos.
Los invito a que juntos emprendamos la suave carga de ser los auténticos constructores del mundo que deseamos, preludio de los bienes eternos en esta porción patria y del Pueblo de Dios que es Caracas. Me pongo a la disposición de todos, cuenten no sólo conmigo, sino también con mis colaboradores más cercanos, dispuestos a ser discípulos misioneros al servicio de todos, mujeres y hombres, niños, adultos y ancianos, pero primeramente de los más pobres y excluidos. En este quehacer nos acompañan la protección maternal de María Santísima y la fuerza transformadora del Señor, que en la imagen del Nazareno de San Pablo renueva el milagro del limosnero del Señor. Que así sea.

Urosa Savino: Seguiré aquí defendiendo los derechos de los venezolanos

Jorge Urosa Savino dijo en su misa de despedida como Cardenal que seguirá en Venezuela “defendiendo los derechos de los venezolanos”.

En la Iglesia de la Virgen de la Chiquinquirá en La Florida, el ahora  Arzobispo Emérito elevo una oración por los presos políticos.

“Me resulta desgarrador el sufrimiento de los familiares de los presos políticos”.

Urosa aseguró que se están viendo las consecuencias de haber sacado la fe de las escuelas.

“Los jóvenes cometen crímenes horribles, cuando vivimos la fe, estamos llamados a servirle explícitamente a Cristo”, dijo.

El Cardenal manifestó que los venezolanos deben resolver los conflictos de manera pacífica.