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El Paraíso

Lo que se sabe a un año de la tragedia que causó 19 muertes en Los Cotorros
Un año después, dos fuentes confirman que los jóvenes que provocaron la tragedia intentaban realizar un robo masivo en el Club Social de El Paraíso conocido como Los Cotorros. Pero aún no se sabe qué originó las dos peleas que ocurrieron antes de la detonación de la bomba lacrimógena, de la cual aún se desconoce su procedencia y cómo llegó a manos de un adolescente. El proceso judicial para castigar a los responsables continúa, pero no avanza con la celeridad que exigen los familiares de las víctimas

Armando Altuve y Patzzy Salazar para El Pitazo

 

—No puedo respirar, no puedo respirar.

El gas tóxico penetró y quemó sus mucosas nasales, nubló su visión en cuestión de segundos. Su respiración acelerada buscaba inhalar aire limpio, sentía como su garganta empezaba a estrecharse, sofocado no podía seguir de pie. Luis Roniel Guerra, de 19 años, antes de desplomarse cerca de la salida del local, ubicada en un estrecho pasillo con escaleras, empujaba con desespero a otras personas que amontonadas intentaban huir de la sustancia. Su cuerpo, ya desvanecido, quedó a merced de una estampida humana. Bárbara Bárcenas, de 29 años, oyó el desespero de Luis Roniel, pero su atención estaba centrada en saber dónde se encontraba su hermana Jennifer, a quien perdió de vista cuando el humo comenzó a expandirse y a concentrarse en el club. No pudo ayudar a Luis Roniel, pero tampoco dio con Jennifer, quien salió al rescate de uno de sus amigos, porque al inhalar tanto el gas lacrimógeno también se desmayó.

Bárbara y Luis Roniel acudieron junto con sus hermanos y otros amigos a una fiesta que culminó con la muerte de 19 personas, entre ellas, adolescentes y adultos. La madrugada del 16 de junio de 2018 un adolescente, tras una álgida discusión, detonó una bomba monofásica en el interior del Club Social de El Paraíso, conocido popularmente como Los Cotorros, donde en principio, se tenía previsto realizar una celebración de prograduación que, al final, terminó siendo abierta a todo público. La expansión y concentración del gas tóxico en el espacio produjo que los asistentes corrieran hacia la salida principal para escapar del humo.

La fiesta realizada el 15 de junio fue nombrada The Legacy, y era la primera vez que se realizaba en el Club de Los Cotorros, un establecimiento registrado el 1 de julio de 1982 y cuyo dueño es de nacionalidad ecuatoriana. El evento estaba pautado para realizarse en el mes de abril, pero fue suspendido por fallas logísticas, según contó una fuente a El Pitazo. El festejo estuvo a cargo de un grupo de promotores encabezado por Jesús Navas, un joven de 17 años que se ha dedicado a organizar espectáculos en locales nocturnos caraqueños junto a su hermanastra María de los Ángeles Arcia, de 19 años, quien actualmente está detenida por los sucesos.

Más información en El Pitazo.

Entre represión y consignas trasncurrió jornada en Caracas este sábado #30Mar

CIUDADANOS FUERON REPRIMIDOS este sábado por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana cuando estaban en las calles para exigir la restitución del servicio eléctrico en todo el país.

Vecinos de Santa Mónica, El Paraíso y Montalbán que se concentraron para atender el llamado del presidente interino Juan Guaidó fueron reprimidos por cuerpos de seguridad por rechazar los tres apagones que se han registrado en el país.

Uniformados también lanzaron bombas lacrimógenas en la avenida Victoria contra personas que manifiestan en las calles para exigir la restitución de servicios básico como la luz y el agua.

Vecinos de Santa Mónica, El Paraíso y Montalbán que se concentraron para atender el llamado del presidente interino Juan Guaidó fueron reprimidos por cuerpos de seguridad por rechazar los tres apagones que se han registrado en el país.

Uniformados también lanzaron bombas lacrimógenas en la avenida Victoria contra personas que manifiestan en las calles para exigir la restitución de servicios básico como la luz y el agua.

 

Manifestación en El Paraíso fue reprimida con lacrimógenas #23Ene

LOS CIUDADANOS QUE SALIERON A MANIFESTAR su descontento en las calles de El Paraíso se mantienen en el puente 9 de diciembre, pese a ser reprimidos por los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana retrocedieron.

Se conoció que funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana reprimieron en varias oportunidades con bombas lacrimógenas a los manifestantes cuando pretendían tomar la autopista Francisco Fajardo.

Los cuerpos de seguridad del Estado colocaron una tanqueta en el acceso para la autopista desde el puente para evitar que los manifestantes logren tomar de nuevo la vía.

Las personas que se encuentra en la calle gritaban la consigna “¡Y va caer, y va a caer, este gobierno va a caer!” mientras caminaban por la vía. También gritaban: ¡No quiero bono, no quiero CLAP, lo que quiero es que se vaya Nicolás”.

 

*Con información de El Nacional 

Familiares de víctimas de Los Cotorros protestaron ante la Fiscalía para exigir justicia

Los familiares de las víctimas de la tragedia de Los Cotorros protestaron este lunes 6 de agosto frente a la Fiscalía General de la República en Caracas para exigir la que se determine la fecha de audiencia de los implicados en el caso donde murieron 18 personas.

“Queremos que investiguen a la dueña del local. Queremos que investiguen a los promotores de la fiesta. Queremos justicia para nuestros hijos”, dijo una de las manifestantes.

El pasado 16 de junio, durante una fiesta de graduación en el local ubicado en la urbanización El Paraíso, fue accionada una bomba lacrimógena que generó una estampida y cobró la vida de 18 personas, varios de ellos menores de edad.

Los manifestantes denunciaron que hasta la fecha no tener conocimiento del estatus del procedimiento judicial en contra de los responsables.

#MonitordeVíctimas | Tras muerte de adolescente se eleva a 19 cifra de víctimas de la tragedia de Los Cotorros

CON LA MUERTE DE LA ADOLESCENTE JHOANIS AMARO, el pasado miércoles en horas de la mañana, se elevó a 19 el número de víctimas que dejó la Tragedia de Los Cotorros ocurrida la madrugada del pasado 16 de junio en el Club Social El Paraíso cuando un grupo de adolescentes tras una pelea arrojó una bomba lacrimógena en una fiesta prograduación que generó una avalancha humana que culminó con la muerte de un grupo de jóvenes.

La adolescente Jhoanis Mariela Amaro González de 16 años, quien se mantenía en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Miguel Pérez Carreño debido a que presentaba encefalitis, o inflamación del cerebro, como consecuencia de haber permanecido privada de oxígeno durante un período prolongado de tiempo, además presentaba politraumatismos ocasionados al quedar atrapada por la avalancha humana.

Fuentes vinculadas al centro hospitalario señalaron que la joven se mantuvo en la Sala de Cuidados Intensivos durante un mes profundamente sedada y entubada para garantizar el flujo de oxígeno hacia su cerebro. Hace dos días comenzó a presentar signos de recuperación por lo que fue trasladada a las salas de hospitalización.

Sin embargo por razones que se investigan, el pasado miércoles en horas de la mañana la adolescente sufrió un paro respiratorio que le ocasionó la muerte, su cuerpo fue trasladado hasta la morgue de Bello Monte, donde le realizaron los exámenes patológicos para determinar la causa del deceso.

Lista de las víctimas

La lista actualizada de las víctimas de la Tragedia de Los Cotorros es la siguiente: Ariadna Franquiz (14) Arianni Amaro (14), Giannina Gómez Suárez (14), Adrianny Andreína Paz Paz (15), Jhoanis Mariela Amaro González (16), Adrián Blanco Morales (16); Cristóbal Altuve Valenzuela (16), Angie Castro Castellano (17) Kleyber Eloy Berrío Corona (17); Marcos Altuve Valenzuela (18); Félix Eduardo Contreras Rosales (19); Luis Roniel Guerra Alonso (19); Jorhgen Alexander Castro Hernández (19); Alejandro Durán Escobar (21); Lourdes Caterina Palacios (21); Keismel Tovar Ramírez (21); Lislie Alexandra Peñuela (32); Yennifer Bárcenas Márquez; Yois Yanine Betancourt Castro.

Seis acusados

Como se recordará el Ministerio Público acusó a cuatro adolescentes a quienes les imputaron los delitos de homicidio intencional calificado, homicidio calificado frustrado, ambos con alevosía y motivos fútiles, detentación de artefacto explosivo y agavillamiento, ademñas fueron acusados a dos adultos, Jean Manolo Celestin (41) y Gilberto Alejandro Petit Quintero (19) como coautores en los delitos de homicidio intencional calificado y homicidio intencional frustrado ejecutados con alevosía y motivos fútiles.

Un mes de preguntas sin respuesta

A un mes de la tragedia hay una serie de preguntas que las autoridades no han respondido.

La primera sería la procedencia de la bomba lacrimógena utilizada, aun es bien sabido que en los organismos policiales y militares hay fallas de seguridad que han permitido a través de los años que armamento de guerra se encuentre a la venta en las calles, no es menos cierto que las armas tienen números de serial que permiten ubicarlos con exactitud en componentes y batallones, las preguntas son ¿cómo han llegado estas armas a las calles?, ¿cuántas hay?, ¿quiénes se han lucrado con su comercialización?, ¿Hay investigaciones para determinar responsabilidades en este sentido?

Otra de las preguntas es sobre la responsabilidad que tienen organismos como la alcaldía de Libertador y los Bomberos del Distrito Capital en el otorgamiento de permisología a locales que no reúnen las condiciones de seguridad necesarias, ¿hay investigaciones en este sentido?, ¿quiénes otorgan los permisos?, de no tenerlo ¿porqué se ha permitido el funcionamiento de estos locales ilegales?.

En el mismo sentido de los permisos, toda actividad comercial debe ser autorizada por la alcaldía y cobrar los impuestos que genere, ¿la fiesta The Legacy estaba permisada?, ¿Quién la autorizó?, ¿son responsables penal y civilmente los organizadores y las autoridades que la permitieron?

En relación a la presencia de menores, pasado más de un mes de la tragedia ningún organismo vinculado con la atención de menores de edad emitió opiniones ni alertas, ni siquiera las alcaldías capitalinas hicieron nada. ¿porqué?

Otra pregunta está relacionada con el silencio que tuvieron las autoridades para identificar a las víctimas de la tragedia, salvo un balance policial parcial emitido por la policía el día de los hechos, el nombre de los muertos y los heridos nunca fue suministrado oficialmente, la identificación de las víctimas se logró gracias a las otras víctimas que informaron a familiares y al trabajo de los equipos periodísticos que cubrieron los hechos. No hubo información de el Ministerio de Interior Justicia y Paz, Protección Civil, o los Bomberos Metropolitanos. ¿Porqué no se suministraron esos datos?

 

#MonitordeVíctimas | Fiscalía acusa a cuatro adolescentes por muerte de 18 personas en Los Cotorros

EL MINISTERIO PÚBLICO ACUSÓ a cuatro adolescentes de 16 y 17 años de edad por su presunta responsabilidad en la muerte de 18 personas, ocurrida el 16 de junio de 2018 tras la activación de una bomba lacrimógena durante una fiesta que se realizaba en el Club Social El Paraíso, popularmente conocido como Los Cotorros, en la parroquia El Paraíso, del municipio Libertador.

Según una nota de prensa de la Fiscalía, los implicados en el caso fueron señalados por las autoridades de haber activado una bomba lacrimógena monofásica, tras generarse una riña en el baño del citado establecimiento. Adicionalmente, uno de los acusados “impedía la salida de las víctimas del lugar portando un arma de fuego falsa”.

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Sin embargo esta versión contrasta con la suministrada por testigos de los hechos que señala que los jóvenes detenidos luego de activar el artefacto, salieron del local y cerraron la puerta, lo que generó que los gases se acumularan en el local y terminara ocasionando la estampida humana en la que fallecieron la mayoría de las víctimas.

Ante esta situación irregular, efectivos adscritos a la División de Investigaciones de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas detuvieron a los jóvenes el 17 de junio, quienes estaban bajo resguardo de las autoridades policiales desde el día de la tragedia, el caso está en manos de los fiscales 66 nacional y 117 del área metropolitana de Caracas.

A los jóvenes se les acusa de ser coautores de los delitos de homicidio intencional calificado y homicidio intencional calificado frustrado, ambos ejecutados con alevosía y por motivos fútiles, y detentación de artefacto explosivo; además de agavillamiento.

Dos de los adolescentes además fueron acusados de uso de facsímil y privación ilegítima de libertad agravada.

En el documento, consignado en el Tribunal 8° de Control de esta jurisdicción, el Ministerio Público solicitó la admisión de la acusación y las pruebas que la sustentan, así como el enjuiciamiento de los involucrados, quienes permanecen en la Entidad de Atención Socioeducativa de Coche.

Lea también: #MonitordeVíctimas | Al menos 17 muertos deja estallido de bomba lacrimógena en fiesta en el Paraíso

Es preciso destacar que por este hecho se encuentran privados de libertad Jean Manolo Celestin (41) y Gilberto Alejandro Petit Quintero (19), como coautores en los delitos de homicidio intencional calificado y homicidio intencional frustrado, ejecutados con alevosía y por motivos fútiles.

A Petit Quintero le fueron precalificados, además, los tipos penales de uso de adolescentes para delinquir, detentación de artefacto explosivo y agavillamiento.

Los dos hombres fueron presentados el 19 de junio de 2018 ante el Tribunal 5° de Control, instancia que fijó como centro de reclusión el Internado Judicial Rodeo II.

Ministro Reverol asegura que estampida ocasionó muerte de 18 personas en club de El Paraíso

 

El ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, informó este miércoles que la causa de muerte de las 18 personas que se encontraban en un evento en el club El Paraíso, de Caracas, el pasado sábado, fue la estampida de 500 personas que se encontraban en el sitio, tras la activación de una bomba lacrimógena. 

Relató que luego de una riña originada en el sitio, un adolescente activó el artificio lacrimógeno, por lo que el Ministerio Público designó fiscales para dirigir la investigación conjuntamente con el Cuerpo de Investigaciones Penales y Criminalísticas, CICPC.

“El gobierno deplora ese lamentable hecho ocurrido en ese club que fue clausurado como lo establece la Ley Desarme porque no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad, y tenemos ocho detenidos como parte de las investigaciones que serán dadas a conocer en su debido momento”, acotó el ministro.

 

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#MonitorDeVíctimas | La tragedia del Club Los Cotorros en tres escenarios

@loremelendez | Fotografías Lorena Meléndez G. 

NO TIENE NINGÚN RÓTULO QUE LO IDENTIFIQUE, pero esa puerta metálica con un barniz gris oscuro es la puerta de entrada del Club Social El Paraíso, mejor conocido como “Club social Los Cotorros”, la única vía de escape que conocían las centenas de jóvenes que la noche de este viernes, 15 de junio, asistieron a una fiesta de DJ’s en uno de sus salones. Detrás de ella quedaron atrapados en las escaleras, apretujados en una avalancha humana, los muchachos que horas después pretendían huir de los efectos de un par de bombas lacrimógenas que supuestamente fueron lanzadas por tres menores de edad en medio de una pelea con botellas.

Los hechos, que ocurrieron entre la 1:00 y 2:00 am, dejaron al menos 17 personas muertas y varios heridos. Las víctimas eran menores de 25 años y, muchos de ellos, ni siquiera habían alcanzado la mayoría de edad y esa noche celebraban haber finalizado su bachillerato. Padres y demás familiares aguardaban durante la tarde del sábado por la entrega de los cadáveres. En horas del mediodía, todavía había dos que no habían sido identificados.

Primer escenario: El Club

Sobre los dos escalones que anteceden a la puerta metálica y en la jardinera se veían este sábado pequeños vestigios de lo acontecido. Los trozos de vidrio de una botella de anís estaban al lado de la entrada. En la acera había pedazos de los brazaletes de cartulina usados para el ingreso. En estos se leía “The Legacy”, el nombre de la fiesta, además de la fecha, lugar y logo, en un extremo, de “Rumba Caracas”, una “publicista de eventos”, tal como se describe en su perfil de Instagram. En un site, donde se promocionaba el festejo, indican que todo había sido producido por esta empresa.

Había también cuatro zapatos, sin su par, en una jardinera. Una vecina de la zona aseguró que pertenecían a personas que habían estado en la fiesta. Ella, que afirmó no haber escuchado nada, supo que el suceso se había desarrollado entre la 1:00 y las 4:00 am y que la estampida había hecho que la gente saliera corriendo por la calle.

Los padres de las víctimas, a través de los relatos de los amigos de sus hijos, han intentado reconstruir lo sucedido. Afirman que la pelea se originó en un baño entre dos grupos de muchachos. “Ahí se estaban cayendo a botellazos”, contó Edilia Rosario, la madre de Félix Eduardo Contreras Rosario, de 19 años. En medio de la trifulca, lanzaron una bomba lacrimógena.

El gas produjo una estampida que hizo que los asistentes a la fiesta quedaran prisioneros en el angosto pasillo de las escaleras. “Se quedaron atrapados en la salida de la puerta y tuvieron que sacar a más gente para poder llegar hasta donde estaba mi hijo”, relató Luis Berríos, padre de Kleiver Eloy Berríos Corona, de 17 años, quien salió del sitio con dificultades para respirar y murió antes de llegar al hospital. “Ahí hubo negligencia, no llegó ni la policía, ni los bomberos. Y los que llegaron no los ayudaron”, apuntó. Fueron los amigos de su muchacho quienes le aseguraron que otra bomba había sido lanzada en el medio del salón.

Una agencia de viajes, un restaurante y un autolavado son los negocios más cercanos a “Los Cotorros”. Pero allí nadie sabe nada de lo que pasó la noche del 15 de junio. Apenas vieron que los bomberos pasaron por el sitio cerca de las 9:00 am y que Protección Civil hizo lo mismo una hora después. El edificio nunca fue acordonado.

Segundo escenario: el Pérez Carreño

Asfixia. Esa fue la causa de muerte que señalaron los médicos del Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, al oeste de Caracas, a los familiares de las víctimas que llegaron allí. La sala de espera de la zona de Emergencia estaba abarrotada. Muchos eran familiares Luis Roniel Guerra Alfonso, un técnico en computación de 20 años que vivía en Carapita. A la fiesta asistió con su novia, Yennifer Esther Bárcenas Márquez, quien también murió con él, y con su hermano Gregory, de 17 años, quien quedó hospitalizado por los golpes sufridos durante la estampida. Sus parientes indicaron que no había dicho palabra sobre lo sucedido porque aún estaba en shock.

Varios padres llegaron directamente al Pérez Carreño tras enterarse de lo sucedido. Hasta allí arribó Edilia Rosario a buscar a su hijo Félix. Él había salido alrededor de las 10:00 pm de su apartamento en San Agustín del Norte. “Él había pedido permiso porque él tiene un bebé de 15 días de nacido. Nos dijo que se iba al apartamento de un amigo a ver un juego. Pero a las 2:00 am, unas vecinas nos tocaron la puerta y nos dijeron que había pasado algo en un club y que Félix estaba allí y no podía respirar y que lo habían llevado al hospital. Pero Félix no estaba allí. No salió vivo de Los Cotorros y su cadáver lo trasladaron directamente a la Clínica Popular de El Paraíso, donde habían llevado a otros cuerpos.

Félix estudiaba en la Universidad Alejandro de Humboldt. También era cantante y quería grabar un disco. Cuando su madre halló su cadáver, estaba sin zapatos ni medias. Tampoco tenía su reloj ni su teléfono celular. “No entiendo cómo por lucrarse habían metido a tanta gente ahí”, reclamó.

A pocos metros de la sala de espera está la entrada de la morgue del hospital. “Eso solo se abre cuando entregan los cadáveres”, comentó un trabajador de una funeraria que estaba en el lugar. Frente a la puesta, aguardaban estacionados dos jeeps de la División de Homicidios del Centro de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Los funcionarios aprovechaban de entrevistar a los familiares de las víctimas que permanecían allí. Hasta el mediodía del sábado, había dos jóvenes inconscientes que no habían sido reconocidos ni buscados por sus familias.

Tercer escenario: la morgue de Bello Monte

Estaba abarrotada. Había gente dentro de la sala de espera, en los pasillos que flanquean la entrada, a las afueras. Poco después de las 2:00 pm, los allegados de las víctimas habían arribado en pleno a la Medicatura Forense de Bello Monte, a donde llevaron todos los cuerpos. Allí se confundían con los parientes de las presuntas ejecuciones extrajudiciales cometidas un día antes por las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana en Petare y en Ciudad Tiuna, y con los de otros caídos que habían muerto baleados.

Aunque el nombre de Luis Berríos, de 47 años, apareció en las informaciones preliminares de la tragedia, fue en la morgue en donde se aclaró que quien había muerto era su hijo Kleiver Eloy, un estudiante de 4to año de bachillerato que solía ayudarlo en su carnicería luego de salir de clases. La familia, consternada, declaró varias veces a la prensa y reclamó la forma en la que el joven fue trasladado, por uniformados, hasta el hospital. “Uno no sabe cómo se los llevaron de allí, si le tiraron a otros muchachos encima y por eso lo terminaron de matar”, comentó el papá.

Varios parientes de Jorghen Olier Castro Hernández, de 17 años, también estaban en la morgue. Había salido de su casa en Caricuao rumbo a la fiesta a celebrar con sus compañeros de clase. Todos acababan de graduarse de bachilleres en un colegio de El Paraíso. No solía festejar en las noches, pero esa ocasión era especial. Cuando su padre, un funcionario de la Policía Nacional, lo fue a buscar, se encontró con la tragedia. Al muchacho ya se lo habían llevado al Pérez Carreño.

A Jorghen Olier le encantaban los deportes, el fútbol sobre todo, y era fanático del Caracas FC. Además, era músico, estudiaba guitarra y tenía pensado irse a Chile en los próximos meses.

A las 6:00 am, los allegados de Alejandro José Durán Escobar, de 21 años, se enteraron de su muerte. Desde hace un tiempo, vivía solo en El Hatillo, donde estudiaba Ingeniería Electrónica en una universidad privada y trabajaba en una heladería. La distancia lo había alejado de su familia. Los amigos de allá, que habían ido a la fiesta con él, fueron quienes se comunicaron con los parientes para darles la mala noticia.

“Ella tenía prohibido ir a ese club, porque ahí ya habían pasado cosas, allí va mucho delincuente”, aseveró Lucy Castellano desde una de las sillas plásticas de los pasillo de la morgue. Esa orden se la había dado a su hija, Angie Gianella Castro Castellano, de 17 años, quien había salido de casa con la excusa de asistir a una fiesta en el mismo edificio donde vivía. Pero el festejo no era allí, sino en Los Cotorros, donde su madre le había pedido que no fuera.

La mamá se enteró alrededor de las 2:30 am, cuando quienes acompañaban a la muchacha la llamaron para decirle que la habían trasladado a la Clínica Amay, en la urbanización El Pinar de El Paraíso, porque tenías problemas para respirar. Hasta ese momento, pensaba que solo había tenido un accidente, pero al llegar al sitio, la encontró muerta en la entrada del centro de salud.

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“Estaba en el piso junto con otra muchacha que también estaba muerta. Nunca la atendieron porque esa clínica no tiene nada. La dejaron ahí tirada”, denuncia Castellano.

Angie se había graduado de bachiller el año pasado. Desde entonces, trabajaba en Arturo’s y hacía un curso de inglés en el Centro Venezolano Americano. Quería irse del país a estudiar Arquitectura en Argentina, donde vive su hermana mayor desde hace seis meses. Solo la frenaba un problema que tenía con sus papeles. En cuanto lo solucionara, su hermana mayor le enviaría el pasaje. Ese era el trato.

La menor de las víctimas de la tragedia se llamaba Giovannina Victoria Gómez Suárez y tenía 14 años. También murieron Adriany Paz, de 16 años; Keismel Nazareth Tovar Ramírez y Lourdes Caterina Palacios Navas, de 21 años; Leslie Alexandra Peñuela Coronado, Marcos Javier Altuve, Cristóbal Ramón Altuve, Adrián Alejandro Blanco Morales, Jorge Alexander Castro Hernández y Yois Yanine Betancourt Castro. Hasta la tarde del sábado, una víctima estaba sin identificar.