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#MonitorDeVíctimas | FAES, las siglas de la muerte

Manuel Parejo y Moisés Medina

EL PASADO 17 DE JULIO, en un acto de graduación de más de 2.000 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Nicolás Maduro emitió elogios a la actuación impecable que, según su criterio, ha venido desarrollando las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de esta policía, desde su creación en 2017: “Todo el apoyo para las Faes en su labor diaria para darle seguridad al pueblo de Venezuela, ¡que viva el Faes!” Sin embargo, los datos del Monitor de Víctimas indican otra realidad: existe un patrón sistemático de abusos y violaciones de DDHH de los cuales este cuerpo policial es responsable.

Cuando la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Michelle Bachelet, da a conocer su informe sobre los Derechos Humanos en Venezuela, señala con contundencia las atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad del Estado. El cuerpo policial que encabeza la lista con más homicidios atribuidos, son las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES). En este informe se comenta la actuación de este grupo especial de la Policía Nacional Bolivariana, recomendando al ejecutivo nacional que: “Disuelva las FAES y establezca un mecanismo nacional imparcial e independiente, con apoyo de la comunidad internacional, para investigar las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en el curso de operaciones de seguridad, asegurar que sus responsables rindan cuentas, así como que las víctimas sean reparadas”. Pero, ¿por qué la ACNUDH considera necesario disolver las FAES e investigar sus crímenes?, Para responder esta pregunta y entender esta recomendación realizada por el máximo organismo en materia de DDHH, haremos un recuento de la actuación de este cuerpo de seguridad en el primer semestre de 2019, en la ciudad de Caracas, con base a las cifras del Monitor de Victimas.

Las FAES es el victimario más frecuente en la primera mitad del año

Durante el primer semestre de 2019, en la gran Caracas, se registraron 495 homicidios, de los cuales 226 son responsabilidad de los cuerpos de seguridad del Estado, lo que representa 45,6% del total de homicidios. Únicamente las FAES, es responsable de 160 muertes violentas, significando 70,2% de los homicidios cometidos por cuerpos policiales. Es decir, de cada diez caraqueños asesinados, tres fueron víctimas de las FAES.

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La violencia política en su expresión más letal…

A comienzos de 2019, en pleno auge de las protestas sociales y políticas en los sectores populares, las FAES actuaron de forma más letal que en cualquier otro momento; nada más en enero, ascendió a 39 el número de vidas cobradas por este cuerpo policial. Si comparamos este número de homicidios con el promedio registrado en 2018 por este organismo de seguridad, el primer mes de 2019, iniciaba con un aumento de 86% sobre la tendencia que había dejado la actuación de las FAES durante el año anterior (21 homicidios por mes).

Asimismo, durante esta primera mitad del año, solo los victimarios independientes promediaron la misma cantidad de homicidios que las FAES. En consecuencia, el promedio mensual de homicidios cometidos por las FAES, fue de 26 muertes violentas y nunca el número de casos atribuidos a este cuerpo policial, estuvo por debajo de los 20 homicidios. Por otro lado, en comparación con el primer semestre de 2018, hubo un aumento de 36% en la cantidad de homicidios adjudicados a las FAES.

El “modus operandi” de las ejecuciones extrajudiciales

Cada uno de los homicidios en manos de fuerzas de seguridad del Estado es clasificado por las autoridades como “resistencia a la autoridad”. Esta clasificación resulta incompleta y metodológicamente errónea, pues no distingue si fue un enfrentamiento o una ejecución extrajudicial, es decir, agrupa dentro del mismo registro, a los homicidios cometidos bajo los procedimientos que estipula la ley y el uso correcto de la fuerza y aquellos que constituyen evidentes violaciones de Derechos Humanos y un uso desproporcionado de la fuerza.

En concordancia, tal como lo advierte el informe de la ACNUDH, en muchas de las muertes violentas por responsabilidad de entes de seguridad del Estado, existen claros indicios que fueron por ejecuciones extrajudiciales; los patrones identificados por Monitor de Víctimas así lo respaldan. En ese sentido, un total de 132 homicidios cometidos por las FAES en la ciudad capital, fueron producto de ejecuciones extrajudiciales. Al menos 76 de estas ejecuciones, ocurrieron en las viviendas de las víctimas, la mayoría en horas de la noche.

Según los registros del Monitor de Víctimas y los testimonios levantados por la ACNUDH, familiares y allegados relatan en gran parte de los casos, que la víctima fue tomada por sorpresa mientras dormía o compartía con ellos, quienes eran encerrados en una de las habitaciones de la casa mientras los funcionarios registraban la misma, robaban pertenencias de valor y extraían a la victima para dispararle a quema ropa, para luego ser llevado a un centro de salud sin signos vitales y así los funcionarios alegaban que fue “abatido” por un enfrentamiento armado o por resistencia a la autoridad. Este modus operandi es el más frecuente entre los 160 caraqueños que perdieron la vida en manos de las FAES.

De estos relatos lo más preocupante es evidenciar como se vulnera el derecho a la vida, se irrespeta el debido procedimiento penal y se incurre en delitos como asalto a la propiedad privada, secuestro y asesinato. De las 160 vidas cobradas por las FAES, 82 sucedieron en la vivienda de la víctima, lo que representa el 51,25% de estas muertes; 71 en vías públicas, lo que representa el 44,4% y el resto en Calabozos y establecimientos comerciales, entre otros.

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Los hombres jóvenes, las víctimas predilectas de las FAES

Cuando revisamos el perfil de las víctimas de este organismo de seguridad, vemos datos aún más alarmantes. Los hombres de edades comprendidas entre 15 y 45 años representan 97% de las víctimas, siendo el grupo etario más afectado los jóvenes entre 21 y 25 años, donde se concentra la amplia mayoría de los asesinados por las FAES. Asimismo, el promedio de edad de las víctimas de esta institución es casi 7 años menor al registrado por los victimarios civiles.

Los sectores populares, la población más vulnerable

Por otro lado, los homicidios en manos de las FAES, se distribuyen de forma desigual entre los cinco municipios que conforman la Gran Caracas. El municipio Libertador y el municipio Sucre, caracterizados por sus grandes barriadas, encabezan la lista con 115 y 38 muertes respectivamente (96% de los homicidios). Las parroquias más afectadas por estos operativos de muertes fueron: (1) La parroquia Petare del Municipio Sucre con 28 asesinados víctimas de las FAES; (2) La parroquia Sucre del Municipio Libertador con 18 víctimas; (3) Las parroquias Antimano y Macarao con 15 víctimas; (4) La parroquia el Valle con 13 asesinados y (5) La parroquia San Agustín con 9 víctimas de las FAES, durante este primer semestre de 2019.

Igualmente, es indiscutible que la violencia implementada por este cuerpo de seguridad se ha agravado en lo que va de 2019, dado que estas 160 víctimas en los primeros seis meses, representan en la actualidad, 62% del total de víctimas que se le adjudicaran a este mismo cuerpo policial en todo el año 2018, en el cual se le atribuyeron 255 homicidios en la ciudad capital.

Sin duda alguna las FAES, en estos primeros seis meses de 2019, se han consolidado como el principal responsable de las muertes de los jóvenes caraqueños. Toda esta evidencia a partir de los datos levantados por Monitor de Víctimas- cuyo registro estadístico fue citado por el informe Bachelet-, sustenta y apoya la petición de la ACNUDH sobre la erradicación inmediata de este cuerpo especial que tanto daño está haciendo al tejido social y a los núcleos familiares del país. Hoy en las calles y hogares venezolanos, se identifican a las siglas FAES, como las siglas de la muerte.

 

Caracas Mi Convive apoya campaña Instinto de Vida

AMÉRICA LATINA ALBERGA ALREDEDOR DE 8% de la población mundial, sin embargo, concentra la mayor parte de los homicidios en el mundo, pues 38% de ellos ocurren en esta región. El problema recae especialmente en sietes países: Brasil, Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala, México y Venezuela. Por esta razón, distintas organizaciones, cansadas de ver lo que ocurre en estos lugares, decidieron crear la alianza latinoamericana Instinto de Vida.

En el marco de esta campaña por la desnormalización de la violencia, las organizaciones participantes, a través de sus investigaciones, descubrieron que mediante actividades culturales y de pacificación, las víctimas lograron dejar de justificar los homicidios y comenzaron a pedir justicia por sus familiares.

Por ello, estas organizaciones comenzaron a realizar diversos eventos culturales, en cada uno de estos países, para concienciar sobre dicha problemática y generar cambios.  A partir de estas acciones,  más personas se suman al trabajo de la prevención de la violencia.

Caracas Mi Convive es una de estas organizaciones que día a día trabaja por la desnormalización de la violencia. Ve el siguiente material audiovisual donde se recaban testimonios de varios organizadores de esta campaña regional.

Monitor de Víctimas: 6 meses luchando contra opacidad de la información del Estado sobre la seguridad ciudadana

MonitordeVíctimas

 

Sin datos no es posible la comprensión exhaustiva de un problema ni la elaboración de políticas públicas. Ante la opacidad de la información del Estado sobre la seguridad ciudadana en Venezuela y en particular en la ciudad de Caracas, el Monitor de Víctimas es una plataforma que levanta información independiente.

El Monitor de Víctimas es un proyecto impulsado por Caracas Mi Convive y la plataforma digital Runrun.es que combina participación ciudadana con periodismo de datos e investigación. A través de la recolección de información sobre los homicidios que ocurren en Caracas, se busca caracterizar los hechos e identificar patrones que contribuyan con el diseño de políticas públicas orientadas a reducir la violencia.

El 1 de mayo de 2017 comenzamos a recolectar los datos de homicidios en los cinco municipios de Caracas y en los primeros seis meses se han levantado 900 registros de homicidio (haciendo uso de una aplicación móvil), se han publicado más de 50 noticias, 10 reportajes de investigación y hemos producido 4 reportes analíticos. En muchos de estos reportajes, líderes comunitarios de toda Caracas han hecho aportes que nos permiten contar las historias de las víctimas desde la perspectiva de sus familiares y las comunidades.

En este tiempo y gracias a la información producida, hemos descubierto y denunciado situaciones muy alarmantes que, de no ser por este proyecto, hubiesen quedado enterradas.

Específicamente, se ha encontrado que las fuerzas de seguridad del Estado han sido responsables de 40% de los homicidios en Caracas. Sus víctimas son principalmente hombres jóvenes entre 18 y 30 años de edad. Además, las ejecuciones extrajudiciales se han convertido en un procedimiento común de estos organismos, ya que en solo seis meses se han registrado 118 casos. Esto último representa una grave violación a los derechos humanos.

Una madre de San Agustín, cuyo hijo fue víctima de la violencia policial en junio de este año, en su propia casa por una “equivocación”, y que luego fue clasificado como un enfrentamiento por los cuerpos de seguridad, nos comentó que mes y medio después del suceso, la policía se presentó nuevamente en su casa y al preguntar por la orden de allanamiento el oficial sacó su arma, apuntando hacia su cara y respondió: “mire señora, la orden de allanamiento es esto, ve”.

Estos delitos institucionalizados a través de las OLP y otros operativos, pasan desapercibidos a la opinión pública. Las condiciones desiguales bajo las cuales se desarrollan las comunidades más vulnerables de la ciudad las posicionan como escenarios propicios para crímenes del Estado, generando una respuesta social violenta a sus acciones y alimentando, en consecuencia, el círculo de violencia y exclusión de los sectores populares.

Por otro lado, se ha descubierto que cada homicidio genera, en promedio, un niño o joven menor de edad huérfano, situación ante la cual no existen políticas públicas. La abuela de Andrés, un niño de 5 años que perdió a su papá durante una OLP en la Cota 905, comenta lo siguiente: Yo digo que él (Andrés) necesita un poquito de ayuda, porque de hecho él no puede ver a la policía, a él le dicen ´ahí vienen los de negro´ y ese niño se pone a temblar… Él cambió mucho, era un niño muy, muy cariñoso y ahorita se encierra, no le gusta hablar, es muy tímido. Cuando dice que no quiere hablar, no habla, ni siquiera conmigo.

Sobre este tema escribimos en nuestro reporte del mes de julio: Según su edad, los niños y niñas huérfanos pueden manifestar tensión emocional, apatía y miedo a través de pesadillas, rechazo al alimento, retroceso psicomotor y dificultades para separarse de la madre. Muchos de los hijos de personas desaparecidas, asesinadas o torturadas han manifestado problemas afectivos, de apetito y sueño, retraso escolar o evasión de la realidad. Es decir, si no se atiende esta grave problemática de forma inmediata por medio de políticas públicas focalizadas, las consecuencias de largo plazo sobre los niños y jóvenes pueden ser irreversibles.

Este proyecto cobra mayor importancia en el contexto de violencia crónica que está atravesando la sociedad venezolana en general y caraqueña en particular. Los datos y las estadísticas oficiales de homicidio se han dejado de publicar y los cuerpos policiales, que se suponen deben velar por la seguridad de la población se han convertido en el principal grupo victimario.

Monitor de Víctimas es un esfuerzo de dos organizaciones de la sociedad civil que se niegan a quedarse de brazos cruzados y que, por el contrario, desean documentar y denunciar los hechos, contar las historias de las víctimas desde una óptica cercana y proponer alternativas.

Por esta razón, para el 2018 queremos seguir levantando información, profundizar nuestro entendimiento sobre las causas, perfiles y motivaciones de la violencia para poder contribuir a la generación de conocimiento y realizar propuestas de políticas públicas concretas y viables. También, tenemos planificado publicar una página web, realizar foros junto a otras organizaciones de la sociedad civil, en el marco de la campaña #InstintoDeVida, y continuaremos publicando reportajes e investigaciones y denunciando los abusos policiales.

 

CINTILLO MONITOR DE VÍCTIMAS_Mesa de trabajo 7 (1)