119 organizaciones de la sociedad civil instaron a la derogación de la Ley contra el Odio, la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar y la Ley de Fiscalización de ONG.
A través de un comunicado conjunto, las organizaciones advirtieron que los recientes anuncios oficiales de revisión y reforma parcial “resultan insuficientes, pues se trata de instrumentos inconstitucionales e incompatibles con los estándares internacionales de derechos humanos”.
Las ONG señalaron que, tras los acontecimientos de inicios de 2026, la recuperación de la institucionalidad y del Estado de derecho exige la garantía de un espacio cívico seguro y habilitante.
“Estas leyes son inconstitucionales en su origen o en su contenido, e incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos, por lo que deben ser derogadas en su totalidad”, afirmaron las organizaciones.
Críticas a la reforma
Las organizaciones recordaron que la Ley Contra el Odio fue dictada por la Asamblea Nacional Constituyente en usurpación de las funciones del Parlamento, por lo que “padece un vicio de origen irreformable”. Las oenegés afirmaron que una norma nula en su origen no se convalida reformándola; “la reforma hereda el vicio y el aval judicial solo lo prolonga”.
Las 119 ONG sostienen el contenido de la reforma es insuficiente: elimina la pena de prisión, pero conserva sanciones administrativas discrecionales a cargo del Ejecutivo, definiciones imprecisas y el retiro de contenidos sin orden judicial.
Sobre la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar, las organizaciones de la sociedad civil coincidieron en que “representa una amenaza directa contra la labor de denuncia en derechos humanos”.
Denunciaron que su núcleo punitivo viola el principio de legalidad y la libertad de expresión al tipificar penas de hasta 30 años de prisión, inhabilitaciones políticas de hasta 60 años, juicios en ausencia y castigos a medios de comunicación.
Por otra parte, destacaron que la Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las Organizaciones No Gubernamentales y Organizaciones Sociales sin Fines de Lucro no figura entre las leyes cuya revisión ha sido anunciada, pese a que afecta de manera estructural el derecho a la libertad de asociación.
Luz verde a los abusos
La ONG sostienen que las implicaciones de estas leyes y del resto del entramado normativo no son abstractas: su vigencia permite que los abusos y las arbitrariedades continúen de forma sistemática.
Una encuesta realizada por CIVILIS a 101 organizaciones de todos los sectores de la sociedad civil confirma el efecto disuasivo de la Ley de Fiscalización: el 20,8 % de las organizaciones consultadas suspendió actividades y, de las que intentaron completar el nuevo registro, solo el 17 % lo logró.
Entre julio y septiembre de 2026, el Monitor Cívico de CIVILIS documentó 204 eventos represivos que se tradujeron en 375 incidencias de vulneración de derechos, principalmente de la libertad de asociación, la libertad de expresión y el derecho a la participación.
Los actores más afectados fueron partidos políticos, gremios, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, con la participación directa de cuerpos de seguridad del Estado y de autoridades legislativas, judiciales y administrativas que actuaron de forma coordinada.
Exigencias concretas
Frente a la permanencia de estas restricciones, las 119 organizaciones firmantes —entre las que destacan Provea, Foro Penal, Cecodap, Espacio Público, Acceso a la Justicia, Cepaz, Consorven y la Redhnna— demandaron:
a) A la Asamblea Nacional: la derogación integral de la Ley contra el Odio, la Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar y la Ley de Fiscalización de ONG.
b) Mientras tanto: la suspensión inmediata de su aplicación y de todo procedimiento sancionatorio, penal o administrativo en curso basado en ellas.
c) A las autoridades registrales: el restablecimiento del registro de las organizaciones afectadas bajo un régimen de simple notificación de acuerdo con las normas del Código Civil.
d) A las partes de la mesa de diálogo: incluir la Ley de Fiscalización de ONG en su agenda y abrir un mecanismo formal de participación de la sociedad civil y de las víctimas.
e) A la comunidad internacional y a quienes acompañan la negociación: hacer de la derogación de este marco una condición mínima de cualquier acuerdo de reinstitucionalización.
f) A todas las autoridades: actuar en estricto apego a la Constitución y a los tratados internacionales de derechos humanos.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El portal humorístico La República TV y la ONG Laboratorio de Paz publicaron este 5 de noviembre el informe «Memes, libertad de expresión y participación juvenil en Venezuela», donde analizan 112 piezas de humor gráfico adaptado para contenido digital elaborados para el concurso «Memes para no callarme», organizado por ambas instituciones.
Para ellos, la juventud venezolana usó el refrán «entre broma y broma, la verdad se asoma» como un mantra ante la censura y opacidad sistemática del Gobierno chavista.
En Runrun.es te resumimos los hallazgos del informe elaborado por el politólogo Ayrton Monsalve en 3 claves:
Los memes farmean aura frente a la represion
La cesura chavista tomó esteroides tras las elecciones presidenciales de 2024. El gobierno chavista —liderado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)— detuvo arbitrariamente al menos 2014 personas, según la ONG Foro Penal. De ese grupo, al menos 173 eran adolescentes.
Meses después, la ONG Cecodap pudo confirmar que al menos 118 de esos jóvenes recibieron imputaciones amparadas por la Ley Contra el Odio, una norma que la sociedad civil ha denunciado en reiteradas ocaciones como un instrumento del chavismo para reprimir la libertad de expresión.
Frente a ese panorama, La República TV y Laboratorio de Paz observaron que el meme fue una herramienta de comunicación efectiva para evadir la censura y mitigar el miedo que impartía el Gobierno al revisar los celulares de los venezolanos en busca de una detención arbitraria.
Meme dedicado a la represión chavista. Captura del informe «Memes, libertad de expresión y participación juvenil en Venezuela» (2026), de La República TV y Laboratorio de Paz
«En una sociedad donde la represión había minado las relaciones de confianza, compartir una imagen humorística podía ser una forma mínima de restablecer vínculos», escribió Rafael Uzcátegui, director de Laboratorio de Paz. «Alguien más había identificado el absurdo, la contradicción o la arbitrariedad».
Eso sí, el meme por sí mismo no es un mecanismo de reparación de derechos humanos: «No sustituye la organización social, no modifica por sí solo las relaciones de poder ni ofrece garantías frente a la violencia estatal. Incluso puede funcionar como una válvula de escape que permita soportar situaciones que deberían provocar indignación. O la locura. Pero tampoco es una actividad políticamente irrelevante», advierte el activista.
Desde el 3 de enero de 2026, con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, el Gobierno interino avalado por Estados Unidos le ha bajado dos a la represión. Pero, para la sociedad civil no es suficiente: aun se mantienen los sistemas armados de represión del Gobierno y el PSUV busca hacer «reformas cosméticas» a leyes restrictivas como La Ley del Odio.
Pieza presentada en el informe «Memes, libertad de expresión y participación juvenil en Venezuela» (2026). Fuente La República TV y Laboratorio de Paz
Los que quieran memes, ¡vengan conmigo!
El concurso «Memes para no callarme» recibió 112 piezas publicadas en septiembre de 2026. Allí, las instituciones confirmaron que la juventud venezolana participa activamente en el discurso político, pero lo hace con códigos distintos a los canales offline por la conjunción de las plataformas digitales y la reducción del espacio cívico en el país.
«Con frecuencia se habla de una juventud alejada de la política, cuando también corresponde preguntarnos desde cuáles espacios, formatos y lenguajes esperamos que participe», escribió Monsalve en el informe. En los memes, «la política apareció conectada con la cotidianidad y con una manera concreta de evaluar al poder: por sus resultados y por las consecuencias que las decisiones públicas tienen sobre la vida de las personas».
De las 112 piezas evaluadas, al menos 54 (48,21 %) hablaban directamente de política: críticas a la gestión Gobierno interino avalado por Estados Unidos, sus denuncias sobre los acuerdos petroléros opacos con Norteamérica, la falta de elecciones presidenciales y/o el proceso de transición a la democracia en Venezuela—.
Pieza ganadora del concurso «Memes para no callarme». Fuente: Laboratorio de Paz y La República TV
Otras 31 piezas (27,67) critibaban la gestión del Estado, desde los servicios básicos hasta las gestiones administrativas dentro de instituciones públicas. Al menos 11 piezas tocaban la economía como su tema principal: la inflación y la escasez de porder adquisitivo.
Pieza presentada en el informe «Memes, libertad de expresión y participación juvenil en Venezuela» (2026). Fuente La República TV y Laboratorio de Paz
También había memes que hablaban sobre derechos humanos, especialmente la libertad de expresión (con 3 piezas), la justicia transicional (con 6), al acceso a una educación de calidad y la autonomía universitaria (con 6) y la migración (con 1 pieza).
El informe advierte que estos memes no prueban que existieran condiciones de plena libertad ni que sus autores estuvieran libres de temor. De hecho, varios de sus autores optaron por el anonimato frente al contexto sociopolítico que aun vive el país.
Aún así, los organizadores consideraron que el meme puede ser un fotograma de problemas más complejos, una forma de procesar la coyuntura venezolana. Los memes, en este caso, fueron un reflejo sobre la libertad de expresión juvenil si tienen la cancha para opinar.
Democracymaxxing
Para La República TV, estos memes encerraron al menos tres características de la libertad de expresión: la crítica al poder sin dar argumentos extensos, denunciar la vulnerabilidades actuales y la proyección de ideales y/o metas de democracia.
«Existe crítica, pero también expectativa; existe denuncia, pero algunas piezas incorporan demandas; existe frustración, pero no toda representación del futuro está cerrada», escribe Monsalve. «Esta superposición ayuda a comprender por qué no conviene reducir el meme a entretenimiento. El humor puede ser el vehículo, pero aquello que circula mediante él contiene posiciones sobre problemas públicos».
Sin la intención de que el meme acapare toda la discusión política, el informe recalcó que los memes son herramientas válidas para la libertad de expresión, sin importar la edad de quien lo haga.
«Para quienes trabajamos desde medios, sociedad civil, universidades y organizaciones de derechos humanos, la experiencia deja también una responsabilidad: no reducir la participación juvenil a los formatos que ya conocemos ni confundir irreverencia con indiferencia. Reconocer a los jóvenes como sujetos de derechos civiles y políticos supone aceptar que pueden cuestionar, disentir, crear y participar desde códigos propios, incluso cuando esos códigos no se parecen a los lenguajes tradicionales de la política o de las instituciones», reflexionó Monsalve.
El Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS Venezuela) presenta el estudio Desiertos de Noticias Locales 2026, una investigación que evidencia la fragilidad del ecosistema informativo local en el país y las dificultades que enfrentan millones de personas para acceder a información periodística plural y oportuna desde sus comunidades.
Los resultados revelan que 304 de las 366 unidades territoriales estudiadas (83%) son desiertos o semidesiertos de noticias. De acuerdo con las estimaciones poblacionales utilizadas en la investigación, esta situación afecta a 17,7 millones de personas, equivalentes al 61,7 % de la población venezolana.
El estudio analizó 548 proyectos periodísticos en las 24 entidades del país. El levantamiento de información se realizó entre abril y julio de 2026, tomando como referencia las condiciones registradas entre octubre de 2025 y marzo de 2026. La investigación aplicó cuatro categorías —desierto, semidesierto, semibosque y bosque— basadas en la metodología del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).
La distribución territorial muestra un panorama preocupante: 104 unidades (28,4 %) fueron clasificadas como desiertos de noticias y 200 (54,6 %) como semidesiertos. En contraste, apenas 47 (12,8 %) corresponden a semibosques y 15 (4,1 %) a bosques. Estas cifras sitúan a Venezuela con la mayor proporción conjunta de desiertos y semidesiertos entre los cinco países comparados en el estudio: Argentina, Chile, México, Perú y Venezuela.
Más restricciones para informar
La investigación identifica importantes limitaciones económicas y operativas que comprometen la continuidad y la calidad del periodismo local. El 46,5 % de los proyectos periodísticos funciona con equipos integrados por apenas uno a tres periodistas profesionales, mientras que la publicidad constituye la principal fuente de ingresos para el 66,8 %. Además, un 6,2% no cuenta con ninguna fuente de financiamiento.
Estas condiciones restringen la capacidad de los medios para movilizarse, cubrir comunidades rurales, desarrollar investigaciones y hacer seguimiento sostenido a los problemas que afectan a la ciudadanía.
A las dificultades económicas se suman las presiones que condicionan el ejercicio periodístico. El 53,8% de los proyectos consultados reportó prácticas de autocensura, el 28,5% señaló presiones indirectas y el 21,9% denunció censura directa.
En cuanto a la distribución de contenidos, las redes sociales se han convertido en canales fundamentales para los medios locales. Instagram está presente en el 90,9% de los proyectos, Facebook en el 65,3% y TikTok en el 46,4%. Aunque estas plataformas permiten mantener una presencia informativa con menores costos, también generan dependencia de servicios digitales cuyas reglas y condiciones están fuera del control de los medios.
La radio conserva un papel relevante: el 39,2% de los proyectos mantiene señal AM o FM, generalmente acompañada de plataformas digitales.
Garantizar el derecho a saber
Ante este panorama, Desiertos de Noticias Locales 2026 plantea la necesidad de una respuesta articulada que combine garantías para el ejercicio periodístico con mecanismos de apoyo sostenido a los medios locales.
El estudio señala que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar el acceso a la información pública y poner fin a las prácticas de censura e intimidación. También identifica un papel fundamental para la cooperación internacional, los anunciantes, los gremios periodísticos, la sociedad civil y la academia en el impulso de iniciativas de financiamiento, formación, protección y colaboración entre medios.
Entre las prioridades de acción destacan la diversificación de las fuentes de ingresos, el fortalecimiento de la reportería territorial y la verificación de información, la dotación de equipos de transporte, conectividad y protección, así como la creación de protocolos de emergencia y mecanismos de apoyo psicológico para periodistas.
La investigación ofrece una base de diagnóstico para orientar recursos y esfuerzos hacia las comunidades más desatendidas, fortalecer las capacidades de los medios y promover un ecosistema informativo local sostenible.
Sin periodismo local, las comunidades pierden una herramienta esencial para conocer lo que ocurre en sus territorios, exigir rendición de cuentas y tomar decisiones informadas. Fortalecerlo es una condición indispensable para garantizar el derecho a saber y la vida democrática.
¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de esteviernes, 6 de noviembre, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.
El primer sorbo
Lamentar la pérdida de un ser querido y enfrentar la imposibilidad económica de costear un entierro o cremación es una situación dolorosa. Cuando el Estado o el sistema de salud pública terminan disponiendo de un cuerpo en una fosa común debido a la falta de recursos de la familia, se vulnera principalmente el derecho a una sepultura digna y el derecho al duelo, los cuales forman parte de un entramado de derechos humanos fundamentales reconocidos tanto a nivel internacional como en el contexto venezolano.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos y la CRBV (Artículo 21) prohíben la discriminación por condiciones sociales o económicas. Cuando el acceso a una despedida digna y a una parcela individualizada queda restringido únicamente a quienes pueden pagar los altos costos del sector privado, se genera una vulneración al derecho a la igualdad, donde la pobreza priva a los ciudadanos de un trato humano y respetuoso en sus momentos más vulnerables.
Runrun.es conversó en la Morgue de Bello Monte con familiares de fallecidos para indagar las dificultades que se presentan cuando la muerte visita de repente. Lea más aquí.
Antes de partir a Puerto Rico para el Miss Universo, la Miss Venezuela, Clara Vegas, fue homenajeada en la ceremonia de entrega de bandas especiales del certamen.
La derrota electoral sufrida por Donald Trump en las elecciones de medio término y el control que sobre el Congreso de Estados Unidos y una mayoría de gobernaciones han alcanzado los demócratas, podría indicar ―es un condicional― que la deliberación política, como la búsqueda de un eje central que le ponga término a las polaridades destructivas de la democracia y defina el espacio de certidumbres sociales y políticas, encuentra su occāsio, su oportunidad.
Los errores de gestión y el deslave de arbitrariedades en el ejercicio del poder siempre se castigan, en una democracia madura. Cuanto falta esta los cobran la represalia, la insurgencia social, la ingobernabilidad. De modo que lo ocurrido en las señaladas elecciones es una buena noticia.Solo la nación es la dueña de su propio destino.
Que esto signifique el final de Trump es, como premisa, una falsa apreciación. Bill Clinton perdió las elecciones de medio término ante los republicanos en 1994 y logró su reelección en 1996. Se trata, obviamente, de dos personalidades distintas, si bien aquél sufrió una derrota que igualmente puso fin a cuatro décadas de control demócrata de la Cámara y entregó a los republicanos el control de todo el Congreso.
Cuando el actual ocupante de la Casa Blanca fue reelegido, afirmé que, con vistas al proceso de deconstrucción global, de crisis terminal de Naciones Unidas, de postergación por los gobiernos occidentales del principio ordenador del respeto a la dignidad humana, y de las amenazas que se han cernido sobre un Occidente avergonzado de sus raíces, Trump se mostraba como el líder necesario.
El general norteamericano George Smith Patton Jr. fue reconocido por su liderazgo agresivo en la guerra acorazada y por su fuerte carácter durante la Segunda Gran Guerra del siglo XX. Y cierto es, en efecto, que el mundo todavía presencia, por etapas, a partir de 1989 y sobre todo desde cuando China y Rusia impulsan la guerra contra los ucranianos, una modalidad bélica global y de nueva generación.
El desiderátum, aspiracional, es el parto, la espera y forja de otro orden. Es el final establecimiento de una norma mundi renovada ―uso el giro de la brillante filósofa del derecho española, Cristina García Pascual, autora de la Lucha por el derecho internacional (2015)― que deje atrás, acaso como utopía, la tensión agonal corriente y en todos los lugares entre el poder y la legalidad. Es un ciclo o elipse que debe cerrarse, finalmente.
Mal puede entenderse la anterior dinámica sino se regresan hacia atrás las páginas escritas. Hoy se olvida u omite el texto firmado el 4 de febrero de 2022 por Vladímir Putin y Xi Jinping, en Pekín, una declaración conjunta que consagró una asociación estratégica “sin límites” orientada a impulsar un orden mundial multipolar frente a la influencia de Estados Unidos.
Casualmente, forte quadam o como especie de casualidad según decían los romanos, la pandemia de COVID-19, de origen chino, fue uno de los factores decisivos que influyeron en la derrota electoral de Donald Trump en las elecciones de 2020. Tanto como incidió sobre las mismas el debate por la gobernanza digital, por la tecnología 5G, que le cerró espacios en las redes. Llegó luego a crear la suya.
Cabe, así, con vistas a lo actual, recordar que Venezuela, como laboratorio estratégico situado en el corazón de las Américas, era parte de esa entente del Oriente, a la vez que poseedora de una colosal reserva energética definitoria al momento de balancearse las capacidades que aseguren las potencias y los repartos o conductas que vendrán a determinar los contenidos del orden global en formación.
Los errores de Trump, sin embargo, no cabe minimizarlos. En lo global es de observar la traición que de los activos intelectuales de libertad que son propios de la cultura judeocristiana como fuentes de Occidente, vino a significar su Estrategia de Seguridad Nacional. La ejemplaridad de USA, a saber, el servir como referente de la estabilidad mundial a partir de valores mundialmente compartidos, quedó abrogada. Sobrevino una visión entrópica y egoísta: “Los asuntos de otros países solo nos incumben si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses”.
Lo último, cabe decirlo sin ambages, fue lo que determinó la acción del 3 de enero de 2026 en Venezuela, para descabezar al entramado narcocriminal instalado y que había secuestrado los poderes del Estado, a la república, para asegurarse su impunidad tras el valladar de la soberanía. En modo alguno medió preocupación por el rescate de la libertad y la experiencia de la democracia para el bien de los venezolanos.
Entre la fuerza y el poder de la legalidad, la estrategia de la Administración Trump optó por la primera, por la creación de un miedo colectivo ante USA que obligase a las demás naciones, gobernantes e individuos, a “buscar nuestra ayuda y sean receptivas a nuestros esfuerzos para resolver conflictos y mantener la paz”, reza el documento respectivo.
El asunto no baladí, tampoco ilusorio en el marco de la deconstrucción global en avance, sino que, mal podrá renovarse un orden como el construido al término de la Gran Guerra en 1945, que vivió la experiencia del Holocausto, o asegurar la firmeza de otro diferente, si se parte de la concepción atomista que decidió asumir Trump: “El mundo funciona mejor cuando las naciones priorizan sus intereses. Estados Unidos priorizará sus propios intereses y, en sus relaciones con otras naciones, las alentará a que también prioricen los suyos”.
La libertad, sacrificada en el altar de las grandes potencias
La historia, por lo visto, no opera para la actual Norteamérica, para su Estado cabe precisarlo, como madre y maestra. El planteamiento antes esbozado significa, en su esencia, la reinstalación de la lógica con la que se fundó la antigua Sociedad de Naciones al finalizar la Primera Guerra Mundial. Al privilegiarse los intereses nacionales, huérfanos de una visión de conjunto compartida como norma fundamental (Grundnorm) o de base, se le pavimentó el camino al nazismo y a la siguiente conflagración, a partir de 1939.
El “equilibrio de fuerzas” fue el origen del fracaso de la organización imaginada al término de la guerra mundial que se iniciara en 1914 y es la tesis que hoy actualiza Washington: “Trabajaremos con aliados y socios para mantener el equilibrio de poder global y regional y prevenir el surgimiento de adversarios dominantes.”
Por si no bastase, la libertad y la democracia entendidas como la institucionalización del Estado constitucional y garantista de los derechos fundados en la dignidad de la persona ―norma de orden público internacional aceptada por el conjunto las grandes potencias vencedoras, entre estas China y Rusia, concretada en la Declaración Universal de Derechos Humanos― han sido disueltas dentro de la Estrategia de Seguridad Nacional.
He aquí la paradoja. El indicado documento ofrece su consenso, una tácita adhesión al principio ordenador fijado en el acuerdo de Pekín antes citado ―Declaración Conjunta sobre las Relaciones Internacionales en una Nueva Era y el Desarrollo Sostenible Mundial― y a cuyo tenor Rusia y China sostienen que: “Depende del pueblo del país decidir si su Estado es democrático”, o no lo es.
De modo que, el que haya o no democracia en Venezuela o en los otros países iberoamericanos ganados por las formas autoritarias electivas, dictaduras del siglo XXI, es un asunto irrelevante para las grandes potencias de actualidad.
La buena noticia, a todas estas, es que el pueblo, pensemos otra vez en el venezolano dada su resiliencia y tozuda genética libertaria, que se ha sobrepuesto a las repúblicas autoritarias que ha padecido a lo largo de una historia patria bicentenaria, como laboratorio de la cuestión global, de buenas a primeras entendió la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores ―creyéndola como el resultado de una “protección humanitaria”― al apenas descubrir su verdad y trasfondo, el control de la riqueza petrolera venezolana, aquél tiró al piso su aprecio por Trump y su delegada, Delcy Rodríguez.
Todavía más. Vaya como dato de relevancia, pues contextualiza el daño de la regresión ética ocurrida en el gobierno norteamericano a partir de su atomista Estrategia de Seguridad Nacional, la persecución indiscriminada de los venezolanos en Estados Unidos, que recrea las sucedidas contra los judíos durante el Nacional Socialismo, en Alemania. La nación norteamericana ha cobrado con severidad ese mayúsculo dislate ocurrido, indigno de la tradición humanista de sus padres fundadores y su Ilustración, como Thomas Jefferson, Benjamín Franklin y Thomas Paine. Se distanciaron y denunciaron la cuestión emblemáticas figuras republicanas, como María Elvira Domínguez, Mario Díaz Balart y Carlos Giménez.
En hora buena, a diferencia del general Patton, que dada su formación militar respondía a códigos de comportamiento mineralizados, el presidente Trump, hombre de negocios y suerte de comerciante fenicio, que eleva el precio de sus transacciones para luego bajarlo a su nivel esperado, de ordinario cambia sus decisiones al ritmo de las circunstancias.
Durante su primer mandato hizo de China objeto de repulsión. En el actual recibe con honores y afecto desbordado a Xi Jing Ping. Le cerró las puertas a Putin, y angustiado por los efectos del aumento de los precios del petróleo que han dañado la economía de sus electores dejó atrás a Ucrania y se entiende con su nuevo mejor amigo, el dueño del Kremlin. Y es que, como bien se dice, “ambos comparten rasgos de personalidad y una concepción transaccional de la política centrada en el territorio, el dinero y las relaciones de fuerza, más que en la diplomacia tradicional” y los valores fundamentes de la civilización judeocristiana y grecolatina.
Ciertamente que, la premisa del interés propio luego queda encubierta como aporía en la Estrategia de Seguridad Nacional escrita, afirmándose la preocupación por la inestabilidad de los terceros: “Como resultado de la guerra de Rusia en Ucrania, las relaciones europeas con Rusia se han visto profundamente deterioradas, y muchos europeos consideran a Rusia una amenaza existencial. Gestionar las relaciones europeas con Rusia requerirá una importante intervención diplomática estadounidense, tanto para restablecer la estabilidad estratégica en toda la masa continental euroasiática como para mitigar el riesgo de conflicto entre Rusia y los estados europeos”.
En suma, entre avances y retrocesos, dogmas y aporías, arrebatos y sensatez, como lo recién declarado por Donald Trump al saber de su derrota ―“esperamos poder trabajar con ellos”, los demócratas. “Probablemente lleguemos a algún acuerdo”. “Hicieron un buen trabajo”― lo sensato es permanecer atentos y esperar al desarrollo de los acontecimientos. A este le quedan dos años por delante. Son pocos para administraciones medianas y sin recursos. Son suficientes para que una potencia mundial como Estados Unidos lidere el porvenir y la globalización o termine como la Roma del joven emperador Rómulo Augústulu, en el año 476 d. C.
El Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) exigió al Estado venezolano establecer un protocolo de búsqueda de niños desaparecidos tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio.
A través de su cuenta en X, Carlos Trapani, abogado y coordinador de Cecodap, señaló que el Estado debe establecer un plan de búsqueda de los 62 niños, niñas y adolescentes que siguen desaparecidos, con responsables, recursos y seguimiento público.
De acuerdo con Trapani, la búsqueda de los menores desaparecidos “exige unificar y contrastar registros de hospitales, refugios y servicios forenses; fortalecer la identificación mediante pruebas de ADN y verificar posibles traslados o separaciones familiares”.
El abogado sostiene que cada familia necesita un enlace institucional que le informe sobre su caso y facilite acompañamiento psicológico y jurídico, sin obligarla a recorrer oficinas repitiendo su historia.
“A las familias que continúan buscando, debemos escucharlas y acompañarlas respetando sus decisiones, sus tiempos y su intimidad. Nadie debe presionarlas para dar por terminada la búsqueda ni exigirles que expongan su dolor para recibir atención”, recomendó el abogado.
Carlos Trapani concluyó que todas las familias “tienen derecho a saber qué ocurrió y a contar con apoyo sostenido durante ese proceso”.
Es importante precisar que el gobierno de Delcy Rodríguez no actualiza el balance oficial de víctimas del sismo desde el pasado 24 de agosto. En ese reporte —difundido a dos meses del doble terremoto— la cifra oficial se fijó en 6509 fallecidos sin especificar cuántos de ellos eran niños, niñas y adolescentes.
Una base de registros, distintos desenlaces
Un reportaje publicado en La Vida de Nos documentó 311 casos de niños, niñas y adolescentes reportados en su momento como desaparecidos, de los cuales la investigación logró verificar 289. El desglose confirma el hallazgo sin vida de 198 de ellos y la localización con vida de otros 29.
Aún quedan 62 cuyo paradero se desconoce: 47 familias buscan recuperar un cuerpo o sus restos, mientras que las 15 restantes mantienen la búsqueda con la duda o la firme sospecha de que siguen con vida.
De 164 testimonios recogidos por La Vida de Nos entre el 3 de agosto y el 18 de octubre, se pudo observar que en la mayoría de los casos había un patrón: Pruebas de ADN sin respuesta, recorrer hospitales y morgues sin resultados, y algunos sin que les permitan la entrada. También ausencia de ayuda estatal en las labores de búsqueda.
Cifras alarmantes
La documentación realizada por el portal web indicó que en el monitoreo y seguimiento de las infancias afectadas por los terremotos un total de 2286 niños fueron localizados, 848 fallecieron, 47 cuerpos no han sido recuperados, 37 están en búsqueda y 31 son contradictorios.
El 37,8 % de los testimonios precisó que el lugar de la vivienda era un urbanismo de la Misión Vivienda. 29,3 % manifestó que buscaron a sus familiares entre los escombros sin recibir ayuda gubernamental. 15, 2 % reportó que pasaron semanas y hasta 50 días para encontrar el cuerpo de su familiar.
14,6 % de los encuestados relató que recorrieron hospitales, morgues o refugios sin obtener información del cadaver de su pariente. El 13, 4 % afirmó que las pruebas de ADN se retrasaron o siguen en espera de las mismas.
Sobre el retiro de escombros o demoliciones prematuras el 9,8 % señaló que se quedaron sin un lugar dónde buscar a su familiar. 62,8 % reportó que en los terremotos perdieron a múltiples familiares.
En los 164 testimonios obtenidos el 5,5 % denunció fallas en la custodia de los cuerpos. El 7,9 % mencionó que sus denuncias ante el Cicpc, Consejos de Protección, Tribunales de Niños, Niñas o adolescentes y el Ministerio Público “quedaron sin respuestas”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En muchas ocasiones, cuando alguien me decía que mi historia de vida representaba una forma de salir del molde, no le daba el significado que hoy tiene para mí.
Desde que me dedico plenamente a dictar conferencias sobre inclusión laboral y a utilizar mi historia como una herramienta de motivación, he comprendido que tener cualidades distintas no es una tragedia. También he descubierto que mi recorrido representa una forma de liderazgo consciente y de trabajo en equipo. Así como yo he evolucionado como ser humano, mi historia de vida también lo ha hecho conmigo.
Al mirar hacia atrás, he entendido que mis talentos no necesariamente se encuentran en una carrera específica o en aquello que estudié, sino en la manera de contar mi historia y en el mensaje que deseo transmitir. Porque, así como evolucionamos y caminamos hacia la felicidad, nuestra historia nos acompaña durante todo el trayecto.
Para muchas personas, salir del molde significa atreverse a hacer aquello que otros no se han permitido, ser consecuentes con sus sueños, metas y objetivos. Es, ante todo, un acto de valentía con uno mismo.
El liderazgo no consiste únicamente en ayudar y acompañar a otros. También implica reconocer nuestra propia evolución, comprender cómo cambian nuestras metas y descubrir qué aprendizajes dejan esas transformaciones, tanto en nosotros como en las personas que impactamos.
Siempre he pensado que el verdadero impacto no necesariamente consiste en hacer ruido. A veces, se encuentra en transmitir un mensaje poderoso de una manera sencilla, capaz de llegar a cada persona y tocar una fibra particular de su interior.
En mi caso, tener cualidades distintas no me lleva a creer en la tragedia ni en el «no puedo». Por el contrario, me llena de orgullo comprobar que mi historia puede dejar una huella positiva. Cada vez que termino una conferencia y alguien se acerca para contarme cómo mis palabras le han impactado, comprendo que compartir mis vivencias tiene un propósito que va más allá de mi propia experiencia.
Para mí, una de las formas de trascender consiste en salir del molde y reconocer que las competencias de liderazgo forman parte de cada ser humano. Podemos estudiarlas, desarrollarlas y perfeccionarlas, pero también necesitamos descubrir cómo ponerlas al servicio de los demás. La diferencia está en comprender qué queremos comunicar, a quién deseamos llegar y de qué manera podemos hacerlo.
Disfruto enormemente ejercer el autoliderazgo, reconocer mis propias fortalezas y trabajar en mi evolución personal. Pero también encuentro una profunda satisfacción en contribuir a la transformación de otras personas a través de mi historia de vida. Creo que alcanzar un sueño poderoso y sentirse pleno implica permitir que nuestras experiencias no solo transformen a quienes nos rodean, sino que, en primer lugar, nos transformen a nosotros mismos.
En esta época en la que hablamos cada vez más de salud mental, transformación personal y humanización, considero necesario plantearnos algunas preguntas: ¿qué clase de líderes podemos ser de nosotros mismos?, ¿cómo salimos realmente de nuestra propia caja?, ¿qué buscamos en la vida? Y, sobre todo, ¿cómo podemos utilizar nuestras experiencias para generar cambios positivos en los demás?
Creo que el primer paso está en reconocer que cada uno tiene una historia que contar y que esa historia puede convertirse en una herramienta de crecimiento, aprendizaje e inclusión. No necesitamos parecernos a otros para generar impacto; necesitamos comprender nuestro propio valor y encontrar la manera de compartirlo.
Porque salir del molde no significa dejar de ser quienes somos, sino atrevernos a descubrir todo aquello que podemos llegar a ser y sin dejar de recordar que lo humano nos identifica y lo distinto nos une.
Con más de 13 jornadas ejecutadas bajo el programa “Momento MiCentro”, la red de atención médica “MiCentroSalud” (ubicada en la Torre Banvenez. en el boulevard de Sabana Grande) ha beneficiado alrededor de 300 personas en Caracas. La institución, operada por el Grupo Médico Santa Paula con el respaldo de Keralty, anunció nuevas actividades para el mes de noviembre que incluyen una jornada traumatológica gratuita para el despistaje de lesiones de cadera y una evaluación oftalmológica a tarifa preferencial.
La gerente de la sede, LRaycelig Montero, señaló que estas iniciativas mantienen un enfoque preventivo dirigido a atender síntomas iniciales que los usuarios suelen ignorar. Indicó que la detección oportuna busca evitar que molestias leves evolucionen hacia padecimientos complejos a largo plazo, como problemas severos de columna que afecten la movilidad.
Noviembre de Actividades
Para dar continuidad al programa de atención preventiva, el centro médico incorporó a su agenda dos jornadas específicas. La primera es una sesión oftalmológica llamada “Visión Perfecta” programada para el viernes 6 de noviembre del 2026 de 12 a 3 p.m. con una tarifa preferencial de diez dólares.
La atención incluye evaluación de la función visual y de la capacidad de lectura “con el objetivo de brindar a los asistentes un diagnóstico oportuno sobre su salud ocular.
La segunda se trata de un encuentro sin costo fijado para el 11 de noviembre del 2026. Esta evaluación traumatológica dará continuidad a las consultas especializadas previas en áreas de columna, rodilla, tobillo y pie, abierta a personas de cualquier edad.
Asimismo, en el marco del Mes Azul de concientización sobre la salud masculina, MiCentroSalud ofrecerá precios especiales en estudios preventivos como el perfil prostático y el eco prostático.
Montero aseguró que estas jornadas cuentan con cupos limitados, por lo que, las personas interesadas en inscribirse deberán gestionar su cita con anticipación.
La organización, respaldada por el Grupo Médico Santa Paula y Keralty, continúa ampliando su oferta de servicios preventivos en el país, orientando sus recursos técnicos y profesionales hacia la detección temprana y la atención integral de los ciudadanos venezolanos.