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“Magnifica humanitas” (III)

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La encíclica Rerum novarum, situada en el vértice de los siglos XIX y XX, es el punto de partida de la doctrina social de la Iglesia. Relanzada por la Quadragesimo anno ejerció una importante influencia promotora como astrolabio de los sindicatos católicos y los partidos demócrata cristianos que cubrieran la experiencia del siglo XX hasta sus declinaciones por obra del «quiebre epocal».

El cristianismo, lo explica el político e intelectual Rodolfo J. Cárdenas, autor de El humanismo cristiano (1992), “concibe un humanismo histórico” también integral, pues “ni la historia deviene sin el hombre ni el hombre sin la historia” a la vez que “concibe y defiende al hombre total, corpóreo y moral, material y espiritual, real tanto en lo físico como en lo intelectual. Por cuanto concibe a todos los hombres sin excepción”. Es decir, es integral el humanismo por cuanto es “abierto, penetrable hacia lo absoluto trascendente”, según Cárdenas. O, como bien lo explica su prologuista, el demócrata cristiano y expresidente venezolano Luis Herrera Campíns, “el cristianismo es una realización humanista y el humanismo, en su más recta concreción, es una realización cristiana. El hombre está en el centro. Su trascendencia lo hace superior en todo sentido a las demás criaturas, pero no para despreciarlas ni menguarlas en su significación, sino para asignarles su puesto, su nivel ontológico, su categoría”.

León XIV, sin perjuicio de lo anterior como criterio, al tratar sobre los fundamentos y principios de la doctrina social de la Iglesia en su encíclica Magnifica humanitas y pedir, otra vez, “encarnar el amor de Dios en la trama concreta de la historia”, en el tiempo de la IA, alienta a las academias y las universidades a revitalizar tales principios, los del humanismo integral, “reconsiderándolos de forma que se adapten a los tiempos actuales y sean eficaces para afrontar la revolución digital”.

Se trata, en suma, de una tarea que, en el siglo XXI, trasvasa las fronteras sindicales y partidarias para que el diálogo con la historia –con las ciencias y la cultura– sobre ese “núcleo de verdad que no declina” y desde ese marco de sabiduría que representa la doctrina social de la Iglesia, oriente a todos los creyentes, en lo personal y en lo social, en el esfuerzo colectivo de “hacer más justa y fraterna la vida de nuestras sociedades”, como lo propone el Obispo de Roma.

Los tiempos son otros, no solo son nuevos. Comprometen y desafían a la ontología, bajo la cultura del relativismo, la pulverización de lo social, el desarraigo nacional y su más peligrosa deriva, la vida al detal e instantánea, negada al compromiso con las viejas y las subsiguientes generaciones. De donde las formas de la experiencia social y política acaso deban ser otras sin que se renuncie a la esencia de lo humano y lo personal.

Una revisión al vuelo de la elipse que media entre el papado de León XIII y León XIV, vista desde la plaza pública y de la inserción en esta de los partidos de raíz cristiana, nos muestra que ellos mismos respondían a realidades temporales propias. Pues si cierto es que ya en el siglo XIX y su segunda mitad se cuenta con partidos de tradición liberal –liberales, radicales, conservadores, moderados– inspirados en la revolución industrial burguesa como en la ilustración francesa (empirismo inglés, racionalismo, iluminismo), y en el otro ángulo se sitúan los de inspiración comunista o socialistas marxistas, excluyéndose a los del radicalismo de derecha o fascistas, los de inspiración cristiana emergen en un punto x distante de éstos y de aquellos, con peso especial los de orientación católica.

Tanto como la base social de actuación de los partidos liberales lo fueron, entonces, la burguesía urbana, clases medias, las propiedades del campo y todo aquello que transforme los bienes en capital para el desarrollo –se erró, por cierto, al culpárseles de las desviaciones del capitalismo–, en el caso de los partidos demócrata cristianos estos pusieron su énfasis en la componente popular, en los estratos menos privilegiados de la población ante la dramática explosión de la revolución industrial; que, como lo hemos dicho y lo recuerda ahora la encíclica de León XIV, es el contexto de las cosas nuevas que dan pie a la doctrina social de la Iglesia.

El momento histórico de cada partido de inspiración cristiana, dominantemente católica, fue asimismo variable, incluso conscientes de la especificidad que a todos les aproximaba, a saber, ofrecer una visión distinta, la del ser, por oposición al punto en el que convergen los liberales y los marxistas, el materialismo y/o la experiencia del tener.

El embrión del partido católico alemán –el Zentrum– se adelantó a los tiempos al observar la emergencia de un socialismo de dependencia marxista, incluso criticado por Marx al advertirlo como un sincretismo entre la asociación de trabajadores alemanes (ADAV) de estirpe lassalleana y el partido socialdemócrata obrero (SDAP) durante el Congreso de Gotta en 1875. Sus fundadores, los del Zentrum –perspicaces en cuanto a las enseñanzas en cierne de la Doctrina social de la Iglesia y las del ala evangélica (Reichensperger, Von Mallinckrodt y el Obispo Wilhelm Emmanuel Ketteler), fijan como sus líneas: “cristianismo ante la indiferencia religiosa, empeño religioso y de derecho natural frente al maquiavelismo de Estado, responsabilidad social ante el manchesterismo invasor, y derechos históricos de los estados singulares frente a la expansión imperial prusiana”. El Zentrum, así, logró forjarse bajo distintos nombres sucesivos, como uno de los partidos fundamentales de Alemania hasta el presente.

En Italia, donde gobernó la democracia cristiana desde 1945, finales de la Segunda Gran Guerra hasta 1981, en una primera etapa, tanto como ocurre en Francia, los católicos se muestran adherentes a la monarquía y no reconocen al Estado italiano unitario que surge en 1861 bajo la monarquía de los Savoia. La Iglesia de Roma, entretanto, hasta cuando inicia el siglo XX se opone a la presencia de los católicos en la política, por vía de partidos o movimientos que se identificasen como demócratas y católicos. Así lo fue hasta que, en 1919, el sacerdote siciliano don Luigi Sturzo, un eclesiástico de Caltagirone, funda el Partido Popular, el primero de tesitura demócrata cristiana animado por la idea de reivindicar el principio electoral de la extensión del voto a todos los estratos y de representación democrática proporcional, lo que le permitió hacerle frente a la onda socialista que emergiese al apenas concluir la Primera Guerra Mundial. Eran otros tiempos.

Lo distinto y novedoso en el hoy es la severa perturbación de la democracia, sobre todo de la libertad natural de la persona humana, en cuya defensa y para cuya defensa se aproximan de conjunto las diversas tendencias separadas antes por las ideas y las ideologías. Redescubren, ante la emergencia de los autoritarismos iliberales, la importancia de salvaguardar y renovar como principio ordenador transversal –nominalmente declarado en 1945 y sucesivamente ahogado por el Estado y por los Estados– al de la dignidad eminente de la persona humana, centro de la historia y del cambio epocal.

“Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede”, observa el pontífice al presentarnos el primer elemento en el que se funda, con vistas al mundo de lo digital y de la IA, la doctrina social, a saber, la de la dignidad del ser humano, imagen de la Trinidad. Es este el “camino primero y fundamental de la Iglesia y el corazón de toda auténtica vía de desarrollo humano integral”, escribe en su Magnifica humanitas.

Los principios cardinales del humanismo cristiano  

La dignidad y la igual dignidad de la persona y de todas las personas destaca por su valor ontológico –más allá de la dignidad moral, social, o existencial– y se sobrepone más allá del pecado, del fracaso y “ninguna exclusión puede afectar el valor profundo de una vida humana”, según la encíclica in comento. Es la adquisición positiva de la cultura moderna, dice Juan Pablo II, y no puede ser ofuscada por ideologías o intereses de poder. Es unicidad y respeto al camino de la conciencia, por lo que le asigna valor a los derechos y deberes universales e inviolables de toda persona. Y “es infinita” esa dignidad, ya que “aun buscando hasta el infinito, nunca se encontrará nada que pueda suprimirla o negarla”.

Los derechos humanos que de ella se desprenden, por ende, “no son un añadido externo a la persona, sino una traducción histórica de su dignidad intrínseca; por lo que, siendo inviolables, inherentes, universales e inalienables, comportan consecuencias prácticas y efectos jurídicos. El primero de todos, lo proclama Magnifica humanitas “es el derecho a la vida, desde la concepción hasta su fin natural, sin el cual es imposible ejercitar cualquier otro derecho”. A aquéllos los amenaza su “declaración puramente formal” y “el progreso tecnológico”, observa León XIV.

Lo que es más grave, al estarse perdiendo o renunciarse a sus fundamentos, se deja de reconocerlos o tutelarlos bajo el consenso de poblaciones que viven aterrorizadas, por lo mismo sujetas a manipulación desde las redes y por los traficantes de ilusiones. “No basta con exaltar a la libertad… si después se acepta que una multitud de personas siga viviendo sin un trabajo digno, sin tutelas y sin acceso a los bienes fundamentales”, es la prédica del papa.

Cinco principios que se derivan de la igual dignidad de la persona y de todas las personas reclaman, pues, ser relanzados y analizados, mediante sus relecturas, al objeto de conjurar las amenazas y atender a los desafíos de las cosas nuevas. Es lo que propone la encíclica. Ellos son el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad, y la justicia social. Todos, interactuando y siendo interdependientes, han de configurar la base de actuación en la historia de quienes adhieren a la tradición judeocristiana de Occidente.

El bien común es un valor no negociable –recuerda a su vez Benedicto XIV– como tampoco es una suma de intereses. Es un plus o bien mayor referido al conjunto de condiciones sociales que hacen posible que los cuerpos intermedios y cada persona alcance su propia perfección. Es fruto de la interdependencia, de la cultura del encuentro, en suma. Es el proceso que favorece el consenso que le da vida al pueblo, o es, diríamos, el que hace posible la existencia y la conciencia de una nación. Es el odre en el que se cuece la legitimidad de los valores y proyectos compartidos, obra del reconocerse los unos a los otros volviéndose todos corresponsables de la res publica, de la sociedad política.

En cuanto al destino universal de los bienes, significa este no la abrogación de la propiedad privada, que además de tener sentido es un medio para la custodia y administración de bienes “de manera que puedan servir mejor al bien común, en otras palabras, que no sea un obstáculo para burlar la correspondencia universal de los bienes materiales e inmateriales, pues “Dios ha dado la tierra a todo el género humano”, precisa la encíclica.

Esta se apoya en san Juan Pablo II para señalar que se trata –la propiedad– del “primer principio de todo el ordenamiento ético-social”. Sin embargo, actualmente se apunta a lo que resulta más complejo y preocupa a la doctrina social de la Iglesia, a saber, las nuevas formas de propiedad derivadas de la revolución digital y de la IA, como los algoritmos y las plataformas o infraestructuras tecnológicas, concentradas en manos de unos pocos “sin adecuadas formas de intercambio y de acceso”.

La subsidiariedad, como siguiente principio recordado por Magnifica humanitas y ya precisado por el magisterio inaugural de León XIII, en cuanto a que “ni la persona ni la familia deben ser absorbidas por el Estado”, viene a significar, mejor aun, que “la organización social” debe respetarla para asegurar que toda persona sea “la protagonista de su propia vida” y de su participación “en la construcción de la sociedad”. Implica, de suyo, el rechazo de las formas paternalistas y asistencialistas de la vida social, y la promoción de la corresponsabilidad. León XIV apunta, así, a lo novedoso, a saber, que ya no es el Estado el que busca ahogar al individuo y a sus formas de asociación intermedias, sino el “gran actor económico y tecnológico que ejerce un poder fáctico en las condiciones de la vida común”.   

Seguidamente hace interactuar al principio de la solidaridad con los de subsidiariedad y de bien común, que, a su vez, san Pablo VI, radica en la fraternidad humana; cuestión que aborda Francisco en su encíclica Fratelli tutti (2020), de la cual derivan “las obligaciones de solidaridad, justicia y caridad”. Nace dicho principio – lo expresa Magnifica Humanitas – “de la visión de persona concebida por la fe”, a saber, que “todo ser humano es creado a imagen de Dios e incorporado a una red de relaciones que lo vinculan a los demás, a los pueblos y a la creación”.

Su enseñanza con vistas a la cuestión digital y de la IA, concluyendo, es que existe una “solidaridad de hecho” al unir las redes, en tiempo real, a personas y comunidades de todas partes del mundo”. Mas advierte León XIV que esa forma no significa solidaridad plena, mientras no se convierta en “una decisión consciente”. En efecto, la experiencia corriente indica que la interacción humana imperante parte de la incidencia directa de las grandes plataformas digitales sobre el mundo de los sentidos, apagando a la razón y haciéndola declinar.

Finalmente, en lo relativo al principio de la justicia social, que reclama de mucha atención pues expresa “una forma concreta de seguimiento” de las enseñanzas evangélicas en el plano de la historia, cabe decir con León XIV que se reconoce “por la capacidad de un orden social, económico y político que permita a todos –en particular ‘a los más frágiles’ dentro de la sociedad– vivir de manera realmente humana”. Trasvasa, pues, el comportamiento individual y apunta de modo directo a la forma en la “que son concebidas y organizadas las estructuras de la convivencia”, no solo las políticas. Más allá de las buenas o malas decisiones, pueden producir desigualdades automáticas, una “cultura del descarte” como la llamara Francisco. Y si bien san Juan Pablo II apuntaba a la “opción preferencial por los pobres”, al hacerla presente Magnifica humanitas abre su vértice a las cosas nuevas.

La justicia social debe cumplir como función, afirma, “recomponer los vínculos rotos”, no solo corregir las injusticias presentes, sino avanzar hacia su “dimensión reparadora”. Se trata de la “sanación de la memoria colectiva” y el sostenimiento de quienes todavía cargan a cuestas “las consecuencias de agravios sufridos en el pasado”. Podríamos sintetizarlo en las ideas de la memoria, la verdad, y la justicia.

La reflexión de la doctrina social de la Iglesia con miras a lo actual, destaca, por una parte, las formas de exclusión de las redes globales –falta de acceso a la tecnología digital, su uso para la vigilancia invasiva, algoritmos opacos que reproducen prejuicios y discriminaciones, desinformación o fakenews– que, privilegiando el beneficio atentan contra la dignidad humana. Por la otra, la anuda a la situación de los migrantes –abordándola desde los polos del miedo y la fraternidad– pues en doble vía se les está negando el derecho de “formar parte activa de las sociedades que las reciben” y el “derecho a permanecer en la propia tierra en paz y seguridad”, resolviéndose sobre las causas profundas que obligan a migrar.

En nuestro prólogo a la obra de Rafael Caldera, Justicia social internacional (Cyngular, 2015), destacamos lo que conceptualmente precisa este al recordar que “no se trata de arremeter contra los que tienen más para quitárselo y dárselo a quienes tienen menos”. Implica, desde su perspectiva, “la actitud de responsabilidad personal en el ejercicio de las libertades frente a los otros”. Destaca igualmente la interrelación del principio bajo examen con el del bien común: “El bien común es la finalidad; la justicia social es la norma, es la regulación de actitudes, de conductas y de situaciones para lograr el bien común”. Es lo que León XIV, justamente, subraya al referirse a la organización de las estructuras para la convivencia.

El conjunto de los principios de la doctrina social de la Iglesia renovados por Magnifica humanitas exige de la ejemplaridad eclesial. Reclama León XIV, así y de cara al mundo que ha de receptar sus enseñanzas “un examen de conciencia para la Iglesia, casa y escuela de comunión, siempre llamada a verificar que los principios expuestos… se vivan sobre todo en su interior”. Y demanda, para concluir se verifique –es la tarea que nos deja– “si el poder de las infraestructuras digitales y de los algoritmos– dentro del ecosistema global emergente y dominante– favorece realmente la participación y la responsabilidad, protege a los más vulnerables, asegura un acceso equitativo a las oportunidades y se ordena al bien de todos”.

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Autismo en Voz Alta abre proceso de admisiones para su programa de educación integral 2026-2027

La búsqueda de un entorno educativo que no se limite al estilo pedagógico tradicional, sino que comprenda y potencie las capacidades individuales, puede ser uno de los desafíos más complejos para las familias neurodiversas en Venezuela. 

Conscientes de esta realidad, y en un contexto global donde los indicadores reflejan que la prevalencia del Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha pasado de afectar a 1 de cada 150 niños en el año 2000 a 1 de cada 31 niños en la 2022 y en la actualidad, la Fundación Autismo en Voz Alta anunció la apertura de su proceso de admisiones para el periodo escolar 2026-2027.

La iniciativa busca incorporar a nuevos alumnos a su modelo integral de enseñanza, que está diseñado para nutrir a niños y jóvenes con las herramientas necesarias para alcanzar la autonomía.

Aprender a aprender

La fundación está vinculada con el Centro de Evaluación y Planificación Psicoeducativa del Autismo (CEPIA), un programa especializado que atiende en horario regular a una población de niños y adolescentes entre los 3 y 18 años. La metodología de esta iniciativa se estructura a partir del Programa de Enseñanza Individualizado (PEI), desarrollado por un equipo multidisciplinario de acuerdo a las necesidades específicas de cada alumno y la dinámica de su familia.

El centro mantiene un ambiente controlado y los salones de clase tienen un límite de 9 alumnos, los cuales están agrupados según su nivel de funcionamiento y desarrollo neurológico. De esta misma manera, la infraestructura del lugar, la distribución de los espacios, la selección de colores en las paredes, los materiales de ocio y el equipo tecnológico están pensados para responder a las sensibilidades sensoriales particulares de las personas dentro del espectro para evitar la sobreestimulación y facilitar la concentración.

El programa se enfoca en enseñar de manera explícita destrezas de comunicación, conducta y socialización que con un diagnóstico oportuno y planes especializados los estudiantes logran aprender rutinas que impactan de manera directa en su bienestar cotidiano, disminuyendo las barreras de comunicación que suelen marginarlos en los sistemas educativos convencionales.

Formación académica

Ante la falta de preparación técnica en el sector docente formal para gestionar la neurodiversidad, la organización ha estructurado programas de adiestramiento continuo como el Programa Integración desde el Autismo, un curso formativo dirigido especialmente a escuelas tradicionales con el fin de sensibilizar y dar herramientas prácticas a los educadores para la administración eficiente de aulas neurodivergentes.

También, en una alianza estratégica con la Universidad Monteavila, la fundación dicta un diplomado con sede en Caracas y en el interior del país, una especialización académica de tres semestres por especialistas de CEPIA, esto permite certificar profesionales de distintas disciplinas como educación especial, terapia del lenguaje, terapia ocupacional, psicología, medicina, nutrición y entre otros.

Para los familiares y tutores que necesitan alternativas de capacitación, la institución hace entrega de un portafolio de cinco cursos virtuales que abarcan los conceptos básicos y fundamentales del TEA hasta certificaciones específicas para facilitadores escolares.

Terapias de apoyo

El diagnóstico del TEA depende exclusivamente de un análisis clínico conductual y de la observación del desarrollo del individuo. La fundación cuenta con servicio vespertino de consultas diagnósticas por medio de psicólogos especializados en la aplicación de instrumentos internacionales y realizan informes detallados con sugerencias terapéuticas adaptadas al paciente, a la vida escolar y a su círculo familiar.

 Algunas señales de alerta en edades tempranas por los especialistas pueden ser: ausencia de sonrisa hacia los cuidadores a los 6 meses de vida, inexistencia de gestos comunicativos comunes como señalar con la mano o despedirse a los 12 meses, ausencia de palabras aisladas como ‘agua’ a los 16 meses, e incapacidad de estructurar frases de dos palabras a los 24 meses de vida. 

Otras señales pueden ser el escaso contacto visual, fijación inusual por objetos específicos, falta de respuestas a llamados por su nombre o pérdida abrupta de destrezas aprendidas previamente.

El centro dicta terapias individuales y grupos de psicopedagogía, terapia de la comunicación en horarios vespertinos y estas sesiones clínicas afectan de manera directa las conductas que interfieren con la capacidad de retención de información y son sometidas a evaluaciones para ajustar las metas de acuerdo a los avances del paciente. 

Inclusión social

La idea principal de Autismo en Voz Alta es establecer que el acceso a la educación adaptada constituye un derecho innegable que no debe verse condicionado por la capacidad monetaria de los representantes. Para asegurar la sostenibilidad de este valor, la organización mantiene un programa de subsidios de becas parciales o totales de la matrícula escolar para alumnos cuyas familias presentan dificultades económicas.

El centro también convoca de forma permanente a empresas privadas, laboratorios y corporaciones para patrocinar eventos de sensibilización pública, ayudar con los fondos de asistencia social con el objetivo de consolidar una cultura ciudadana que sea inclusiva y empática en Venezuela.

Para más información aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Inclusión laboral y comunicación asertiva

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Hablar de inclusión laboral ya no resulta un concepto extraño dentro del ámbito organizacional. Sin embargo, aunque el tema ha ganado espacio en las conversaciones empresariales y sociales, todavía existe un desafío importante: comprender que la verdadera inclusión requiere de una comunicación asertiva que permita construir entornos laborales respetuosos, equitativos y libres de prejuicios.

La inclusión laboral supone cambios en la dinámica de cualquier organización. No se trata únicamente de incorporar personas con distintas capacidades, condiciones o experiencias, sino de transformar la manera en que nos relacionamos con ellas. Por ello, la comunicación se convierte en un elemento fundamental para garantizar que estos procesos se desarrollen de manera adecuada.

La comunicación asertiva juega un papel determinante durante los procesos de selección y reclutamiento. No implica tratar a un candidato con lástima ni de otorgarle prebendas por su condición, sino precisamente de evitar caer en prejuicios o sesgos que desvíen la atención de lo importante: sus talentos, competencias y capacidades para desempeñar un cargo.

Con frecuencia, durante una entrevista de trabajo, existe la tendencia a formular preguntas relacionadas con la condición particular de una persona, aun cuando estas no guardan relación directa con las funciones que deberá desempeñar. Estas interrogantes, más que aportar información relevante para la contratación, suelen reflejar las inquietudes, temores o desconocimiento que posee el reclutador frente al tema de la inclusión.

El miedo es una emoción completamente válida. Sin embargo, resulta necesario reconocer cómo ese miedo puede influir en nuestras decisiones y conducirnos a descartar a un candidato por razones que nada tienen que ver con su desempeño potencial. Cuando permitimos que los prejuicios guíen nuestras evaluaciones, dejamos de valorar el talento y limitamos las posibilidades de crecimiento tanto de la organización como de las personas.

En este contexto, la comunicación va mucho más allá de las palabras. Durante una entrevista, las miradas, los gestos, las expresiones faciales y el lenguaje corporal también comunican. Un reclutador puede transmitir interés, apertura y respeto, pero también puede proyectar incomodidad, temor o prejuicio sin siquiera pronunciar una sola palabra. Por ello, la comunicación asertiva implica ser conscientes de cada mensaje que emitimos, verbal o gestual

Vivimos en una sociedad cada vez más globalizada, diversa y, al mismo tiempo, profundamente polarizada. Esta realidad exige que aprendamos a incluir en el sentido más amplio de la palabra. Pero incluir no significa únicamente abrir espacios; significa también desarrollar las habilidades comunicacionales necesarias para construir relaciones basadas en el respeto y la comprensión mutua.

Si bien la inclusión laboral sigue siendo un tema sobre el cual aún queda mucho camino por recorrer, también es importante reconocer que sus beneficios trascienden lo estrictamente laboral. Las organizaciones que incorporan personas con distintas capacidades y experiencias no solo fortalecen su diversidad interna, sino que también enriquecen su cultura organizacional y desarrollan una visión más humana de su entorno.

Contratar a una persona con cualidades distintas no debería ser una acción impulsada exclusivamente por el cumplimiento de una normativa legal o una obligación empresarial. Debe entenderse como una decisión basada en valores, en la convicción de que la diversidad aporta perspectivas diferentes que contribuyen al crecimiento colectivo.

La presencia de personas con distintas capacidades dentro de una organización representa una oportunidad de aprendizaje para todos. Nos recuerda el verdadero significado de la palabra humanidad, no desde la victimización ni desde la lástima, sino a partir del reconocimiento de las fortalezas, experiencias y enseñanzas que cada individuo aporta al entorno laboral.

Hoy más que nunca, el mundo necesita sensibilizarse a través de las experiencias humanas. Necesita comprender que la inclusión no se construye desde la compasión mal entendida ni desde la condescendencia, sino por el respeto genuino hacia el otro. Una persona con cualidades distintas puede transformar un equipo de trabajo mediante sus capacidades, su resiliencia y su visión de la vida, generando un impacto que muchas veces trasciende cualquier indicador de productividad.

Al final, aquello que nos hace humanos es precisamente nuestra capacidad de reconocer el valor de cada persona. Y si algo nos enseña la inclusión laboral es que las diferencias no deben separarnos, sino recordarnos que lo humano nos identifica y que lo distinto, lejos de alejarnos, nos une.

@eduardofrontado

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Denuncian que pueblos indígenas están atrapados entre el AM y la operación contra “Niño Guerrero”

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La reciente operación militar que el Gobierno presentó como la caída del líder criminal Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero“, dejó fuera del foco a quienes habitan ancestralmente la parroquia San Isidro: los pueblos Pemón, Arawak, Akawaio y Kariña.

Mientras los titulares celebraban la captura del “Niño Guerrero”, comunidades indígenas quedaron atrapadas en un escenario que no eligieron: bombardeos, desplazamientos forzosos y destrucción de minas artesanales.

Según denunció Lisa Henrito, mujer indígena pemón en un documento difundido a propósito de lo que ha sucedido en Las Claritas-Kilómetro 88, 11 días han pasado después de este suceso, y los indígenas y mineros artesanales siguen envueltos en un drama oculto. Un drama que tiene más de 20 años vigente, no obstante, reina un silencio ensordecedor.

“Los pueblos indígenas Pemón, Arawaka, Akawaio y Kariña, no eligieron vivir junto a las bandas armadas. El Arco Minero del Orinoco termino de transformar sus tierras ancestrales en zonas de guerra. Por años, han tenido que convivir con el miedo bajo el control de los sindicatos y ahora bajo el sistema”, denunció Henrito.

Las tres caras del silencio

Ni el Ministerio de Pueblos Indígenas ni otras instituciones han ofrecido cifras sobre heridos, fallecidos o daños colaterales. La ausencia de información oficial alimenta la desconfianza y deja a las comunidades sin mecanismos de protección. Este silencio institucional se repite en cada fase del conflicto minero y confirma un patrón de desprotección estructural.

El desalojo forzoso de las minas dejó sin sustento a miles de familias indígenas y no indígenas. Para los pueblos originarios, la pérdida del territorio implica la ruptura de su economía tradicional; para los mineros foráneos, significa quedar varados sin dinero ni transporte.

Líderes indígenas y no indígenas temen hablar por represalias de militares o grupos criminales que aún operan en la zona. A esto se suma la convivencia prolongada con actores armados y los vínculos familiares que, en algunos casos, generan un silencio que puede interpretarse como complicidad, pero que en realidad es supervivencia.

Olvido de los derechos indígenas

La Constitución venezolana reconoce la propiedad colectiva de las tierras indígenas y exige consulta previa para cualquier intervención. Sin embargo, ni el Arco Minero ni los recientes bombardeos cumplieron con ese mandato.

Para Lisa Henrito, lo ocurrido no representa justicia ni liberación del territorio. Lo que se observa es una reorganización del sistema de control, no su desmantelamiento. “Mientras el país celebra la caída de un criminal, las comunidades indígenas enfrentan las consecuencias de una intervención que no las protegió ni las escuchó”, expresó.

Henrito aseguró que la tragedia que viven los pueblos Pemón, Arawak, Akawaio y Kariña no se resolverá con operativos militares ni con titulares triunfalistas, eso “solo será posible cuando se reconozca la voz de quienes han habitado esas tierras por siglos, cuando se respeten sus derechos y cuando el Estado asuma su responsabilidad en el conflicto”, finalizó.

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Dinorah Figuera: “Aquí no hay gallos ni medianoche”

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Dinorah Figuera no ha parado desde que llegó a Venezuela apenas este jueves 18 de junio, después de ocho años de exilio. Solo horas después de arribar al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 se reunió con el actual presidente de la AN, quien antes del 3 de enero la había calificado como una “delincuente” y “vende patria”.

También, se reunió con representantes de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y con el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, con quien habló sobre la estructuración de un Consejo Nacional Electoral (CNE) que ofrezca independencia, confiabilidad y transparencia.

Figuera calificó como fructífera la reunión con Rodríguez y aseguró que Estados Unidos únicamente está haciendo una labor de acompañamiento para la implementación de tres fases recomendada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que incluye recuperación, estabilización y elecciones justas y libres.   

“Aquí no hay gallos ni medianoche, no hay ningún interés sino al interés superior de la República. Vi un Jorge Rodríguez diferente y que ha manifestado que tiene voluntad política para dirimir todas las diferencias. Le tocará a él demostrarle al país que sus palabras son sinceras o le tocará a él trabajar en cuanto a ganarse la credibilidad del pueblo venezolano”, sentenció la exdiputada en un programa radial la mañana de este viernes.

Tránsito largo

En una entrevista con el periodista Luis Olavarrieta, Figuera dijo que ella fue la seleccionada para hablar con Rodríguez así como la presidenta interina Delcy Rodríguez, porque Estados Unidos está reconociendo la institucionalidad de la Asamblea Nacional de 2015. 

“En principio, yo creo que están asumiendo la institucionalidad de la Asamblea Nacional. A mí me tocó una gran responsabilidad con el control de los activos y el acompañamiento de una ruta electoral. Los diputados del 2015 estuvimos luchando y trabajando, no solo en el país, sino también en el exilio. Esta ruta electoral la asumimos con un costo muy grande: más de ocho diputados presos, otros perseguidos y otros en el exilio”.

Aunque aseguró que no coincide en algunas ideas, reconoció el liderazgo de la líder de Vente Venezuela y ganadora del premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.

“Maria Corina es la líder del proceso, tiene una visión diferente, pero reconozco su liderazgo, a mí no me van a tildar de alacrán”, sentenció.

Apuntó que su regreso a Venezuela fue por intermedio de una invitación del subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak.

Figuera dijo que una de sus acciones fue proteger los activos de Venezuela, especialmente el oro que está en Reino Unido. 

“Creo que Venezuela necesita justicia y perdón, hay mucho dolor y si tengo que desempeñar un rol para sanar eso, estoy lista”, dijo Figuera, quien es médico.

Para Figuera, la transición en Venezuela será un largo tránsito: “No es verdad que las cosas no han cambiado, cuando yo me fui entrevistaron cuatro periodistas, hoy había muchos en Maiquetia”.

Con respecto al CNE, dijo que la comisión encabezada por ella debe entregar “en diciembre de 2026 un primer avance”.

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Patrón de violaciones de DDHH se ensaña con las presas políticas

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En Venezuela, el patrón de violaciones de derechos humanos se ensaña con las presas por motivos políticos. Torturas, tratos crueles e inhumanos y la falta de atención médica especializada, no son hechos aislados, sino un esquema que organizaciones no gubernamentales como el Foro Penal y el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) han venido documentado durante años.

Las cifras de la ONG Foro Penal indican que actualmente hay 25 mujeres privadas de libertad por motivos políticos. Aunque este número se redujo considerablemente tras los sucesos del 3 de enero de 2026, entre 2024 y 2025 la cifra llegó a alcanzar picos de más de 230 detenidas. 

Lenny Cruz y Andreína Acosta forman parte de este patrón. Aunque fueron detenidas en hechos aislados y por distintos motivos, sus casos tienen mucho en común: fueron víctimas desaparición forzada, detención arbitraria, procesos judiciales viciados, negación de la defensa privada, condiciones infrahumanas que las han llevado a padecer enfermedades que comprometen su salud.

El castigo contra Lenny Cruz 

El 20 de octubre de 2025, funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) se llevaron detenida a Lenny Cruz bajo el argumento de hacerle una entrevista que duraría poco tiempo. 

Según el relato de un familiar de Lenny, que prefirió mantener en anonimato su identidad por temor a represalias, a la casa de la joven -ubicada en Guasdualito, municipio Páez del estado Apure- llegaron aproximadamente 10 funcionarios policiales y se la llevaron “como si fuera una delincuente”. 

Durante tres meses, la familia de Lenny no supo nada de ella. A pesar de que la buscaron en varios organismos policiales del estado Apure “era como si se la hubiese tragado la tierra”, según el familiar.

Fue el 6 de enero de 2026 cuando a Lenny Cruz le permitieron comunicarse con sus familiares a través de una llamada telefónica que duró menos de un minuto. 

“Alcanzó a decirnos que estaba bien y que todo ese tiempo estuvo detenida en Boleíta, en Caracas, ahí el alma nos volvió al cuerpo porque pudimos constatar que estaba con vida”, narró el familiar.

A Lenny Cruz se le acusa de estar vinculada al caso Pdvsa-Obrero, una investigación que derivó en la detención de 170 personas entre trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela, funcionarios policiales y personas que no guardaban relación alguna con la empresa petrolera. Su familia introdujo el recurso de la amnistía, pero le fue negado.

El familiar de Cruz cuestiona que a Lenny se le vincule con el caso Pdvsa-Obrero, cuando ella ha vivido toda su vida en Apure y se ha dedicado cien por ciento a ser ama de casa y al cuidado de sus tres hijos, uno de ellos afectado profundamente con su condición de TDAH e hiperactividad.

Antes de ser detenida, Lenny ya tenía planificada una intervención quirúrgica porque una de sus prótesis mamarias estaba encapsulada y a punto de explotar, por lo que necesitaba ser operada lo antes posible. Actualmente, la salud de la joven está comprometida, presenta, según el relato de su pariente, prolongados cuadros de fiebre y dolor crónico. 

“Han pasado ocho meses, tiempo suficiente para que ya la hubiesen operado. Esa infección ha avanzado demasiado y ella solo está tomando analgésicos, pero no le han hecho una mamografía o un eco mamario para conocer cómo está realmente”, dijo el pariente de Cruz. 

La familia de Lenny Cruz tenía una pequeña unidad de producción de  lácteos y cárnicos en Apure. El día que se la llevaron detenida, los funcionarios policiales saquearon todo a su paso: animales, herramientas, productos y materia prima. 

Las torturas que marcaron a Andreína Acosta 

Andreína Acosta fue detenida el 12 de enero de 2022 cuando apenas tenía 18 años. Es oriunda de Naranjales, municipio Fernando Feo del  estado Táchira. Acosta estuvo en Colombia durante varios días visitando a su padre. De regreso, se tuvo que hospedar en el hotel Flamenco, en el estado Apure, para descansar y luego seguir su camino.

Al momento de su detención, Andreína estaba conversando con su tío, quien era funcionario de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), diciéndole que la ayudara a conseguir un carro que la llevara a Naranjales. De repente, llegó un grupo fuertemente armado de la Dgcim y, sin ninguna orden judicial, se la llevaron detenida junto a varios huéspedes.

De manera violenta, a Andreína la montaron en una camioneta y la trasladaron al Dgcim de Guasdualito. Su familiar, aún con miedo de hablar sobre el caso, detalló que la golpearon y le dispararon en el abdomen. 

“Ellos —los policías— le dijeron que la habían detenido porque simplemente ‘estaba en el lugar equivocado’ y ‘necesitaban cumplir con una estadística, porque por ella iban a cobrar’”, contó el familiar de Acosta.

A su corta edad, Andreína fue víctima de las torturas más brutales que puede sufrir un ser humano. Su pariente detalló que la golpearon con palos de escoba, la metieron en un cuarto con 15 hombres que la amenazaban con violarla, le fracturaron una costilla, le sacaron un hombro y, aún herida de bala, le metían los dedos en la herida para que admitiera los hechos. 

Durante 26 días estuvo detenida en la Dgcim de Guasdualito, luego fue trasladada a Caracas y recluida en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), en donde también fue maltratada física y psicológicamente. 

Andreína Acosta fue detenida en el operativo policial y militar contra los grupos denominados por el Gobierno de Nicolás Maduro como Tancol (Terroristas Armados Narcotraficantes de Colombia).

La acusan de terrorismo y asociación para delinquir. En febrero de 2022, el Tribunal Especial Segundo de Terrorismo le dictó privativa de libertad. Fue señalada bajo el alias de “Guadalupe” de ser una guerrillera de las disidencias de las FARC. 

Producto de los golpes y las torturas, Andreína sufre de gastritis, dolores crónicos y quistes en los ovarios. Cuando le viene la menstruación, sufre porque no tiene analgésicos que calmen sus molestias. En esos días, consigue alivio poniendo agua caliente en su vientre al punto de quemarse la piel. 

La joven lleva ya cuatro años y cinco meses en espera de un juicio donde el retardo procesal es el protagonista. Su familiar asegura que ha tenido pensamientos suicidas porque está cansada de sufrir. 

El tío de Andreína, José Esequiel Acosta Porras, quien también fue detenido en el mismo operativo, ha sido víctima de graves torturas. Según relató el mismo familiar, lo metieron de cabeza en una lavadora en funcionamiento, pusieron corriente en sus testículos, producto de los golpes perdió la visión de su ojo izquierdo y la audición. “Lo han torturado demasiado”, dijo.

Los funcionarios policiales también saquearon la casa de Andreína. Se llevaron desde zapatos, ropa y electrodomésticos hasta muebles y sillas. La madre de la joven tuvo que vender su cabello para poder subsistir.

El 3 de enero se rompió el silencio

Los familiares de Lenny Cruz y Andreína Acosta coincidieron en que, tras los sucesos del 3 de enero, emergió una nueva esperanza de ver a sus familiares en libertad y por eso decidieron romper el silencio. 

Durante años, los familiares de Andreína decidieron callar por temor a represalias y más castigos en contra de otros miembros de la familia. En el caso de Lenny, el total desconocimiento de su paradero los hizo callar porque no tenían ni idea de dónde buscarla, pero luego de ver que el 3 de enero muchas mujeres tomaron las calles para exigir la liberación de otros presos políticos les dio el valor para exigir no solo su la libertad, sino también que sea atendida de inmediato.

Lenny y Andreína no se conocieron ni coincidieron nunca, pero sus historias se conectan por las  graves violaciones a sus derechos humanos a las que han sido sometidas: acusaciones sin sustento, procesos judiciales viciados,  enfermedades que se agravan por falta de atención médica especializada, malos tratos y hasta torturas. 

En informe del OVP “En Venezuela es preferible estar muerto que vivir el horror tras las rejas”, correspondiente al año 2025, documentó que las mujeres privadas de libertad sufren por la falta de atención médica oportuna, deficiencias alimentarias y fallas en los servicios públicos principalmente por el agua. 

El OVP denunció que las mujeres privadas de libertad, y especialmente las presas políticas, constituyen uno de los grupos más vulnerables y discriminados dentro del sistema penitenciario venezolano.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

CLAVES | Aula Abierta alerta sobre la política de Estado para asfixiar a las universidades

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En Venezuela, la libertad académica y la autonomía universitaria dejaron de ser daños colaterales de la crisis política para convertirse en un objetivo estratégico de control estatal, según el informe “Universidades bajo presión: espacio cívico, libertad académica y resiliencia en Venezuela y América Latina”, realizado por la organización Aula Abierta.

A partir del monitoreo del contexto venezolano en una visión comparativo con Cuba, Nicaragua y Argentina entre los años 2020 y 2025, la investigación devela una política de Estado en Venezuela dirigida a asfixiar el espacio cívico de la comunidad universitaria.

Esta ofensiva —que se ejecuta mediante el uso de la fuerza, leyes restrictivas y la persecución judicial— traspasa las fronteras venezolanas y se presenta como un modelo que puede copiarse en otros países con instituciones débiles, lo que representa un golpe directo a las bases sociales que sostienen a la democracia en la región.

Aquí las seis claves más relevantes del estudio:

Asfixia financiera extrema

Durante el periodo evaluado, las asignaciones a las principales universidades autónomas cubrieron menos del 3% de lo solicitado.

 El Rector de la Universidad de Los Andes (ULA), Mario Bonucci Rossini, denunció que para el año 2026 la institución cuenta con una asignación de entre 3 y 3.32 millones de bolívares; sin embargo, en enero de 2026 el Ejecutivo debía transferir 162,8 millones de bolívares exclusivamente para gastos de funcionamiento y la universidad recibió apenas 500.000 bolívares (un ínfimo 0,31% de lo correspondiente).

Arquitectura legal represiva

El uso de la Ley Orgánica de Educación para alterar ilegalmente la gobernanza interna, sumado a la tríada punitiva de la Ley contra el Odio, la Ley Anti-ONG y la Ley Antiterrorista, ha instrumentalizado el marco legal para criminalizar la cooperación internacional y la investigación científica. 

Anulación de la autonomía democrática

La Sentencia N.º 0324 de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictaminó que el Poder Judicial ha bloqueado de forma sistemática la realización de procesos electorales internos en instituciones relevantes como la Universidad de Los Andes (ULA) y la Universidad de Carabobo (UC), impidiendo la renovación legítima de sus autoridades.

En escenarios aún más críticos, como el de la Universidad Simón Bolívar (USB), la imposición de autoridades rectorales mediante mecanismos totalmente irregulares y de espaldas a la comunidad académica ha sustituido la voluntad soberana del campus,

Criminalización de universitarios por “terrorismo”

Aula Abierta documentó que, entre enero y octubre de 2025, al menos 22 personas de la comunidad académica fueron detenidas arbitrariamente bajo narrativas de terrorismo, registrándose el uso de la desaparición forzada en más de la mitad de los casos.

La tasa de universitarios judicializados bajo cargos de terrorismo ascendió alarmantemente del 20% en 2024 al 37% en 2025.

«Contagio normativo» del modelo venezolano 

El panel de expertos de Cuba, Nicaragua y Argentina concluyeron que el riesgo de «contagio normativo» del modelo restrictivo venezolano es real y visible en la región, operando como una alerta temprana para los sistemas de educación superior de América Latina.

En este sentido, el académico nicaragüense Ernesto Medina coincidió en evaluar el impacto de estas políticas restrictivas como un asalto directo a la infraestructura social de las democracias continentales.

Resiliencia universitaria

Como forma de resistencia y a pesar del asedio, las universidades han sostenido memoria histórica, alianzas con sociedad civil, internacionalización de denuncias y autogestión para sobrevivir.

El informe concluye que, pese a la represión, ninguna universidad venezolana cerró sus puertas durante los años más duros: la academia resistió para mantener vivo el pensamiento libre.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Expreso político Nelson Piñero: “El Sebin no ha dejado de seguir mis pasos”

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El dirigente del partido político Encuentro Ciudadano, Nelson Piñero, denunció que desde que fue excarcelado el pasado 24 de febrero de este año ha sido perseguido por supuestos agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). 

“Me graban, me toman fotos y hasta se han parado frente a mi casa. Incluso si voy a compartir algo con mis hijos o amigos, o a jugar dominó, ellos están allí”, escribió Piñero en su cuenta de X. 

Piñero, quien pasó dos años detenido en el Centro de Formación del Hombre Nuevo “El Libertador” en Tocuyito, estado Carabobo, dijo que sus redes sociales son monitoreadas constantemente. 

“Hace unos días, uno de los funcionarios, a quien reconocí de inmediato porque incluso me llevó comida cuando estaba secuestrado, se me acercó en un acto político de calle, tenía puesta una franela de la oposición, me saludó y me preguntó por mis hijos. Leí eso inmediatamente como una amenaza”, expuso el dirigente político.

Piñero fue arrestado de manera arbitraria el pasado 21 de noviembre de 2023 por publicaciones críticas en la red social X contra el gobierno del actualmente encarcelado en Nueva York, Nicolás Maduro.

El dirigente político afirmó que el día fue excarcelado, el propio director de Tocuyito lo acompañó hasta la salida y abriendo una ventanilla, le señaló una camioneta blanca y le dijo: “Allí está la Cruz Roja, por si te sientes mal”.

Piñero expresó que ha documentado toda la persecución a la que ha sido sometido y la ha  canalizado ante organismos internacionales de derechos humanos. 

“Hago responsable a la dictadura chavista de cualquier cosa que me pueda suceder, y les aviso: seguiré haciendo política en la calle y en las redes sociales, porque opinar no es delito”, dijo el dirigente carabobeño. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país