#EnPocasPalabras | El Día de la Victoria, por Tony Bianchi - Runrun
#EnPocasPalabras | El Día de la Victoria, por Tony Bianchi

Vladimir Putin en su discurso del Día de la Victoria, en la plaza Roja de Moscú. Foto Sputnik Mundo

En el Día de la Victoria, el nuevo zar de Rusia, Putin, sorpresivamente no anunció una escalada de la guerra

 

Hace pocas horas la inmensa “Plaza Roja” de Moscú, con las cúpulas del Kremlin como telón de fondo, fue escenario de la acostumbrada parada y pompa militar para celebrar la victoria de la Unión Soviética y de los aliados en contra del ejército alemán, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial en 1946.

La diferencia este año es que Rusia está una vez más en plan de guerra con la inexcusable invasión a Ucrania. Sus soldados libran una feroz batalla en contra del ejército ucraniano para asegurar el control de la región sureste del Donbás, después de haber bombardeado y matado a decenas de miles de civiles en esa y otras ciudades del país.

Lo sorpresivo es que el “nuevo zar” de Rusia, Vladimir Putin, no anunciara una escalada de su llamada “operación militar especial”. Y que haya reconocido por primera vez el precio, en términos de vidas humanas, que Rusia está pagando debido a la gran resistencia ucraniana, tanto en la capital de Kiev como otras ciudades. El puerto de Mariúpol está totalmente destruido, pero las brigadas ucranianas de la acería de Azov se rehúsan a rendirse.

Putin no recurrió a énfasis triunfalistas. Ni siquiera a la retórica nacionalista. Más bien exhortó a Occidente a un “diálogo honesto” para buscar soluciones “razonables” y un compromiso aceptable para los dos bandos. Alega, por otro lado, que es “debido a la continua amenaza de expansión de parte de la OTAN” que ha obligado a Rusia a invadir a Ucrania.

Putin también largó una acérrima acusación en contra de los Estados Unidos. Como si Washington fuera el causante de todos los males de Rusia por haber organizado la imposición de fuertes sanciones económicas, solo porque él se interesó en «liberar a los patriotas rusos” del Donbás, región en gran parte ya bajo control ruso.

Pero finalmente no hubo declaración de guerra. Ni de movilización general luego de una primera fase que ahora incluso fuentes muy cercanas al Kremlin califican de «desastrosa». Advierten que una expansión del conflicto podría crear más problemas que beneficios reales, con decenas de miles de reservistas llamados a dejar sus trabajos para ir de repente al frente de batalla sin ninguna preparación.

Las fuentes añaden que la guerra total volvería repentinamente impopular la “operación militar especial” de Putin. También señalan que esta involucraría un costo económico muy alto. Y que aumentaría las expectativas generales para las fuerzas militares rusas, que están demostrando no contar con un ejército invencible.

Putin concluyó su alocución en la Plaza Roja in crescendo. Advirtió cómo “en otras ocasiones los enemigos de Rusia intentaron utilizar contra nosotros bandas de terroristas internacionales; intentaron sembrar la hostilidad étnica y religiosa para debilitarnos desde dentro, sin conseguir nunca ningún resultado”.

Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski confirmó la llegada “por varias vías” de importantes lotes de armamento de parte de varios países europeos y de los Estados Unidos. Y predijo: “ahora es cuando le vamos a hacer la vida imposible a los militares rusos”.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es