Tony Bianchi, autor en Runrun

Abr 10, 2019 | Actualizado hace 8 meses
Trump y Venezuela, por Tony  Bianchi

LAS RELACIONES ENTRE ESTADOS UNIDOS (principalmente de su presidente Donald Trump) y Venezuela giran alrededor de cuatro aspectos fundamentales: (a) La crisis fronteriza con México y la inmigración centro americana, (b) La importancia del triángulo Cuba-Venezuela-Nicaragua, (c) Las próximas elecciones presidenciales de los Estados Unidos y (d) El potencial de negocios que representaría la recuperación industrial y económica de Venezuela bajo un gobierno democrático.

La crisis fronteriza con México y la inmigración centro americana no tiene una fácil solución tal como la erección de un gran muro o cerca para impedir o disuadir la inmigración clandestina como profesa Trump.

La crisis es causada por la gran cantidad de prófugos y no tan prófugos centroamericanos que atraviesan territorio mexicano y se vuelcan a la frontera con Estados Unidos para solicitar acceso y buscar un mejor futuro.

Aparte de un 20 % que intenta penetrar ilegalmente, la cantidad de prófugos es tan grande que los puestos de frontera estadounidenses están colapsados y no pueden procesar la cantidad de aspirantes emigrantes que hacen larguísimas colas para obtener algunas de las limitadas visas que se están otorgando.

Los prófugos se acumulan como verdaderos gitanos cerca de las fronteras en campamentos donde hace falta luz, agua y servicios higiénicos y sobreviven a duras penas esperando turno para presentar sus solicitudes de entrada.

Pero lo peor es la discriminación y algunas de las drásticas medidas implementadas por las autoridades fronterizas que siguen las estrictas instrucciones de Washington, tales como la separación de niños de los padres y esposas de los esposos que junto a la masa de prófugos en la frontera han convertido el problema de la inmigración en una crisis humanitaria.

 

El triángulo Cuba-Venezuela-Nicaragua

No solamente en Washington, pero también en varias capitales de América Latina el “eje Castrista” de la Habana, Caracas y Managua está preocupando cada vez más a los países del hemisferio y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Los rotundos fracasos de los gobiernos izquierdistas del eje no están convenciendo a los gobiernos democráticos del continente que el “peligro rojo” ha desaparecido o está en vía de extinción.

Luego de haber parado en seco los avances de Barak Obama en el intento de restablecer relaciones diplomáticas con la Habana, Trump está mas bien pensando en promover el fin de la dictadura cubana y empujar el establecimiento un gran continente americano totalmente democrático.

 

Las elecciones presidenciales norteamericanas del próximo año

Aunque pareciera temprano, al superar el escollo de la investigación de la interferencia rusa en las elecciones presidenciales pasadas (2016), Trump se está ya proyectando hacia las presidenciales del 2020 empezando a sumar el apoyo que podría obtener estado por estado y comunidad por comunidad.

Una de las cifras claves es la cantidad de 57 millones de latinos (cerca del 18% de la población) que viven los Estados Unidos que podrían apoyar a Trump y la importancia electoral que tiene el estado de la Florida que cuenta con un altísimo porcentaje de latinos.

Una encuesta de The Washington Post revela que en su gran mayoría los latinos condenan la política inmigratoria de Trump, quieren ver un esfuerzo mayor de parte de Washington para eliminar la dictadura castrista en Cuba y estaría muy contrariada con Trump si no ayuda a Venezuela  a reestablecer un gobierno democrático después de todas las amenazas y promesas que ha hecho.

Finalmente, no olvidemos el factor económico que representa la restructuración de la industria petrolera venezolana y el aprovechamiento de las empresas del arco minero que tiene a que ver con diamantes, oro, coltán, hierro y bauxita para elaborar aluminio.

Hace pocos días nuestro economista estrella Ricardo Hausmann, en una intervención muy acertada, indicó a la China que puede tener una gran participación en la recuperación económica venezolana insinuando que no tendría nada más que buscar con la presente dictadura de Maduro.

Washington y Trump saben todo esto.

* Tony Bianchi tiene varias décadas en el periodismo internacional para medios europeos y estadounidenses. Fue director del diario caraqueño The Daily Journal y por varios años en la década de los 60 fue el corresponsal de la agencia Reuters en Venezuela.

Abr 07, 2019 | Actualizado hace 8 meses
Juegos de Tronos, por Tony  Bianchi

DESDE LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES, cuando los grupos étnicos empezaron a organizarse bajo un líder no solo para lograr mejores resultados sino también para defender sus alrededores, sus jefes y líderes han estado buscando adueñarse de más territorio, más mercados y más poder como parte de su mandato.

Así empezó lo que hoy en día conocemos como “juegos de tronos” tal como bien es ilustrado por la exitosa e interesante serie de televisión del mismo nombre que originalmente se llama “Games of Thrones.”

A través de los siglos como consecuencia de guerras armadas, guerras económicas, pugnas políticas y grandes evoluciones como la conocida “revolución industrial” de final del siglo 19 y comienzo del siglo 20, ha habido muchos cambios en la forma de defender o de ampliar y finalmente de manejar estos tronos.

En este momento existen tres grandes “tronos” y una cantidad de tronos menores, los primeros siendo Norte AméricaRusia y la China seguidos en segundo lugar por Alemania, Inglaterra, Francia y la Unión Europea, Arabia Saudita y los Petro estados árabes, Canadá, Japón y la India.

En tercer lugar y de cuidado, está por un lado Israel y por el otro Irán enfrentados en una pugna ideológica religiosa de grandes proporciones que difícilmente se acabará en el próximo futuro.

Los Estados Unidos y la China están empeñados en un gran intercambio comercial donde parece que la China está saliendo ganadora. Por esto es que el presidente Donald Trump está pidiendo mejores condiciones y ha iniciado una “guerra” -definible mejor como una competencia económica- para controlar el fuerte crecimiento económico de Beijín y establecer una mejor balanza comercial entre los dos países.

Además de contar con el mercado norteamericano, la China se está expandiendo exitosamente en África donde ya ha conquistado varios mercados y está ofreciendo un pacto “interesante” a la Unión Europea sin dejar de pensar en otros objetivos como la América Latina.

En el campo geopolítico la China sigue con su amenaza de reconquistar a Taiwán, la isla también conocida como República de China que está en frente al continente chino, que se separó de la tierra firme en 1949 para convertirse en un país democrático autónomo.

Internacionalmente la China ha decidido, a pesar de la objeción de los Estados Unidos y la Naciones Unidas,  de construir islas artificiales sobre aguas bajas del Océano Pacifico para mejor controlar el tráfico marítimo y competir con Hawái, que forma parte de los Estados Unidos.

Norteamérica, nuevo mayor productor mundial de hidrocarburos en fase de expansión, sigue muy ligada a Arabia Saudita y al Medio Oriente Árabe para controlar el mercado mundial petrolero sin dejar de preocuparse de otros mercados energéticos.

Mientras que Rusia está supliendo gas y otros hidrocarburos a varios países europeos y considera necesario un oleoducto hacia el mediterráneo para aumentar sus ventas al viejo continente.

Geopolíticamente Washington está empeñado en combatir la amenaza terrorista del ISIS en Siria e Iraq -de paso defendiendo su alianza con Israel- y tratando de controlar la inestable situación en Afganistán mientras que Moscú quiere recuperar, en lo posible, los estados limítrofes que antiguamente formaban parte de la Unión Soviética.

La intervención norteamericana en Siria choca con los intereses rusos que están absolutamente empeñados en asegurarse el acceso al Mediterráneo para su oleoducto destinado a proporcionar hidrocarburos a Europa.

Trump ha venido cambiando las prioridades norteamericanas y ha hablado de eliminar por completo su presencia militar en Siria y Afganistán para concentrar su atención en otros lados. Esto podría prestarse a un entendimiento con su “amigo” Vladimir Putin en donde los dos líderes respetarían ciertas áreas de influencia, Asia para Rusia y el Caribe y las Américas para los Estados Unidos, área la cual incluye a Venezuela.

Algunos expertos internacionales especulan que en su juego de tronos Trump podría abandonar la aplicación de las sanciones en contra de Rusia por su intervención en Ucrania y retirarse de Siria para facilitar el proyecto del oleoducto ruso a cambio de la salida de militares rusos de Venezuela y el abandono de su presencia en el Caribe incluyendo a Cuba.

Esto tendría mucho sentido y pondría fin a la presencia militar norteamericana en partes del planeta que su mismo pueblo considera innecesaria. Pero existen muchos otros factores e intereses encontrados en este posible arreglo entre los dos tronos mayores.

Las paces y los arreglos entre países se logran cuando los dos contrincantes no tienen más nada que perder o más nada que ganar y eventualmente representan un “win win situation” o sea, las dos partes salen ganando o por lo menos ninguna sale perdiendo.

 

* Tony Bianchi tiene varias décadas en el periodismo internacional para medios europeos y estadounidenses. Fue director del diario caraqueño The Daily Journal y por varios años en la década de los 60 fue el corresponsal de la agencia Reuters en Venezuela.

 

Mar 30, 2019 | Actualizado hace 9 meses
Americanos y ¿Cubanos? Feos, por Tony Bianchi

EN ESTOS DÍAS DE ALTA TENSIÓN, desafortunadamente no eléctrica, con crecientes declaraciones de parte del Presidente Donald Trump de que Estados Unidos “no descarta” una intervención militar en Venezuela, muchos políticos, especialmente los de izquierda y ultra izquierda, han vuelto a asomar la figura del “Americano Feo” (the Ugly American).

Eso es decir del americano “imperialista” que usa la fuerza para invadir y supuestamente someter a países más débiles y aprovecharse de sus riquezas y/o sus mercados. Estos políticos mencionan como ejemplos a Corea del Sur, Vietnam, Panamá, Granada, Kuwait, Iraq y Siria.

Sin embargo, los acusadores no señalan que Washington prestó mucha ayuda económica a Corea del Sur que eventualmente le permitió convertirse en una pequeña potencia industrial  y todo esto a cambio de instalar un par de bases militares en ese pais.

En Vietnam, los Estados Unidos pagaron un alto costo humanitario y militar por querer combatir las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte y se retiraron sin haber  obtenido ningún resultado positivo.

Cuando Washington incursionó en Panamá para apresar al dictador Noriega el mundo izquierdista acusó a los gringos de querer adueñarse del canal, cosa que nunca ocurrió.

En Granada los militares norteamericanos intervinieron para liberar unos 30 estudiantes de medicina y removieron a Bishop, el déspota izquierdista, y se fueron sin llevarse ningún botín de guerra.

En Kuwait los Estados Unidos paró la ofensiva de Saddam Hussein y luego tuvieron que reemplazar todos los pozos destrozados en el enfrentamiento con el dictador iraquí, pero a cambio tampoco recibieron un trato preferencial petrolero.

En Iraq la captura de Hussein no se convirtió en una importante conquista ni la repartición de la producción petrolera de ese país como los detractores izquierdistas acusaron.

Finalmente, la intervención militar norteamericana en Siria ha servido solamente para combatir el ISIS y la cruel dictadura de Bashar al Assad sin recibir beneficios.

Por otro lado, Cuba ha participado en por lo menos 6 intervenciones armadas internacionales:

En 1963 la Habana envió varios centenares de soldados a Argelia juntos a 22 tanques de guerra, 18 baterías antiaéreas y 18 cañones de 122mm en donde los soldados cubanos de disfrazaban con uniformes argelinos y fueron denunciados por las fuerzas armadas de Francia.

En 1964 y 1965 Cuba envió 700 soldados a el Congo para ayudar a los militantes revolucionarios del escuadrón SIMBAS.

En 1966 Fidel Castro apoyó la iniciativa y la expedición del Che Guevara en Bolivia, pero limitó su ayuda al revolucionario argentino quien murió en un enfrentamiento con el ejército boliviano.

En 1967 Cuba envió por mar a un destacamento de soldados a Venezuela  (Machurucuto) con la misión de trasladarse a las montañas del oeste del país para entrenar a guerrilleros venezolanos.

En 1975 Fidel Castro envió un fuerte contingente de 12.000 soldados a Somalia para concertar la invasión de Etiopia.

Y en 1976 la Habana envió tropas y tanques PT76 a Angola para apoyar la revolución que eventualmente puso fin a la colonización portuguesa.

¿Quién ha estado involucrado en el mayor numero de intervenciones militares en el extranjero?

Al convencer al débil Hugo Chávez de implantar un régimen totalitario de izquierda en Venezuela Cuba se ganó la lotería y se ha beneficiado enormemente. ¿Quién se ha beneficiado más de sus intervenciones en el extranjero?

Estas son preguntas que nunca van a ser contestadas honestamente  por los líderes del mundo totalitario y de izquierda que con la excepción de Rusia y la China pueden jactarse que los sistemas socialistas también pueden, eventualmente, alcanzar éxitos económicos.

Mientras tanto Venezuela es claro ejemplo de que el socialismo, no importa a qué siglo se le achaque, difícilmente aporta mejoras a la economía y al progreso de una nación sino que más bien la lleva a su deterioro y autodestrucción.

El Acuerdo Nuclear con Irán y el Mercado Petrolero por Tony Bianchi

Irán2

 

A pesar de que un número creciente de miembros del Congreso de Estados Unidos  y un sector de la industria petrolera Norteamericana están en contra del acuerdo nuclear que Washington ha alcanzado  con Irán, el pacto será muy probablemente ratificado por este cuerpo deliberante por varias razones:

1) Si el Congreso rechazara el acuerdo el Presidente Obama seguramente vetaría la sanción obligándolo a sumar 66% de votos en su contra para repelerlo, cosa bastante difícil.
2) El acuerdo está destinado a impulsar la industria petrolera Iraní aportando sustanciales beneficios a las empresas Norteamericanas especializadas en la exploración y explotación del petróleo y al suministro de equipos para su implementación.
3) En el campo político Estados Unidos podrá encontrar en Irán un valioso aliado en la lucha contra los terroristas del autodenominado Estado Islámico  (ISIS).

Gran parte de los opositores Norteamericanos del acuerdo, así como los países productores, entre ellos  Venezuela, Ecuador y Argelia están opuestos  porque el pacto nuclear automáticamente implica el levantamiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos y el mundo occidental a Teherán por rehusarse a abandonar la idea de fabricar armas nucleares.

Eliminadas las sanciones Irán podrá volver a vender su producción de hidrocarburos y aumentarla sustancialmente a través de megaproyectos de expansión que ya en parte han sido negociadas con grandes empresas transnacionales como  Royal Dutch Shell, BP, Total,  Petrochina, ENI, Statoil, la Rusa  Rosneft y un par de empresas Norteamericanas, cosa que afectaría aún más un mercado que desde finales del año pasado ha registrado la fuerte baja de los precios petroleros.

Los grandes afectados por otra baja en los precios de inmediatos serían las pequeñas empresas de explotación de hidrocarburos atrapados de Estados Unidos debido a que no podrían cubrir los gastos de extracción y sobrevivir si el barril de crudo se coloca debajo de los 50 dólares (USD).

Las demás empresas mayores de fracking y explotación de atrapados  podrían salvarse si seguirán mejorando y abaratando sus costos de producción a través de nueva tecnología aprovechando el hecho que Irán necesitará por lo menos 6 meses antes de poder aumentar sus ventas petroleras.

A partir del próximo enero Irán empezará a colocar en el mercado gran parte de los 25 millones de barriles que tiene almacenados a un ritmo inicial que ha sido calculado en 500.000 barriles diarios (b/d) para luego seguir aumentando gradualmente según los resultados del programa de mejoramiento de sus instalaciones existentes y de su esperada expansión.

Entre los mayores proyectos a la vista figuran la reanudación de las fases 13 y 14 de los yacimientos de South Pars por parte de la Royal Dutch Shell y Repsol de España, el desarrollo de los yacimientos de Doroud y Balal por cuenta de Total de Francia, el desarrollo del yacimiento de Darkhovin por parte de la ENI de Italia, la fase final de la exploración del campo de Khorramabad por parte de Statoil de Noruega y varias iniciativas que la CNPC de China está dispuesta reanudar.

Según la empresa de investigación London Energy Aspects el resultado de la recuperación petrolera de Irán empezará a notarse sustancialmente a partir de finales del 2016 cuando gran parte de los 140 millardos  (billion) de dólares de inversión destinados a los varios proyectos empezarán a producir resultados.

En conclusión para Estados Unidos y varios otros países los beneficios económicos y políticos del acuerdo superan los posibles aspectos negativos toda vez que Irán honre los compromisos del pacto. Todas las indicaciones son que los precios petroleros no mejorarán sino más bien seguirán por varios años con tendencia a la baja.

Al mismo tiempo Irán recuperará su status protagónico dentro del mundo petrolero y podrá mejorar su economía e impulsar sus exportaciones acoplándose al contexto occidental que hasta la China, ha adoptado.  Gracias a su progreso económico Irán jugará un papel aún más dentro del mundo Islámico donde sobresale el constante enfrentamiento entre los bandos Sunita y los bandos Chiita.

 

Petróleo y Medio Oriente: Un Nuevo Escenario por Tony Bianchi

GuerraPetrolera

 
Tal como lo vaticiné a mediados de febrero, la jugada de Arabia Saudita de bajar drásticamente el precio del petróleo en el mercado mundial en un esfuerzo para asegurar el mercado asiático a cuesta de Rusia e Irán por un lado y al mismo tiempo sabotear el fuerte crecimiento de la explotación de hidrocarburos atrapados por parte de Estados Unidos, iba a fallar.

Luego de la caída sin precedentes de los últimos meses del 2014 que vio el crudo WTI (West Texas Intermediate) precipitar de los de los $80 por barril ($PB) hasta el punto mínimo de $ 43 el 15 de marzo de este año, en el solo mes de abril el precio del petróleo registró un aumento de 11 $PB hasta cerrar el mes en 58.52 $PB. (Ver siguiente gráfico)

 

WTI

 

Contrario a las expectativas de un bando de expertos en materia, está resultando acertada la predicción del otro bando de expertos que prevén que los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) perderán el control del mercado mundial del crudo antes de lo previsto.

Esto se debe al boom Norteamericano de la explotación de crudo atrapado en yacimientos bajo estratos de esquisto o en cavidades o bolsas subterráneas previamente no alcanzables, que ha venido creciendo gracias a las continuas mejoras de la tecnología de recuperación.

Esto ha permitido a Washington reducir drásticamente su importación de hidrocarburos y más bien prepararse a la exportación junto al asegurarse el mercado mundial de esta nueva tecnología descubierta y desarrollada casi exclusivamente en los Estados Unidos.

En un reciente reporte que subraya este gran crecimiento Citibank advierte que “Arabia Saudita y los países de la OPEP corren el riesgo de ser aplastados.”

La guerra de los precios petroleros iniciada a finales del 2014 le está saliendo a Arabia Saudita como un tiro por la culata por varias razones:

  • La demanda de crudo sigue aumentando porque China, una buena cantidad de países el Sur-Este Asiático, América Latina, Estados Unidos y Canadá y hasta algunos países europeos están registrando un crecimiento industrial.
  • A pesar de la gran baja de sus entradas Rusia mantiene un ritmo de venta de hidrocarburos a un nivel aceptable gracias al envío de petróleo a China a través del gigantesco oleoducto ESPO (East Siberia-Pacific Ocean) y es optimista que los precios del crudo seguirán aumentando.
  • Debido al inminente acuerdo de no proliferación nuclear con los Estados Unidos Irán podrá pronto volver a exportar su petróleo especialmente hacia Asia con particular énfasis en China.
  • Los bajos precios petroleros han definitivamente llevado a las empresas Norteamericanas dedicadas a la explotación de hidrocarburos atrapados al borde del cierre de operaciones debido a las bajas ganancias por el alto costo de explotación. Pero sus esfuerzos están siendo premiados por haber aguantado la tormenta y gracias a la actual recuperación de los precios al punto que se están preparando a aumentar sus inversiones en este sector.
  • La guerra de los precios ha obligado a Arabia Saudita sacrificar la bicoca de $ 37.000 millones de dólares en reserva monetaria y el Rey Salman está empezando a sentir la presión de sus súbditos y hasta de sus ministros los cuales quisieran volver a disfrutar plenamente de las entrada de los precios petroleros inalterados con los cuales contaban antes de la intervención de su país.

Finalmente existen las múltiples consideraciones políticas causadas por el enfrentamiento religioso con Irán que en este momento se concentra en el Yemen, estado fronterizo de Arabia Saudita, donde las diferentes sectas religiosas quieren asegurarse el poder y adueñarse del puerto de Adén y el estratégico estrecho de Bab al-Mandab que controla el tráfico marítimo en su mayor parte petrolero del Mar Rojo.

En este conflicto armado Arabia Saudita cuenta con el apoyo de algunos países árabes aliados pero por encima de todo depende de un fuerte apoyo militar de Estados Unidos que a la vez que mantiene alejadas las fuerzas navales de Irán mantiene en jaque a Teherán con la promesa de levantar el embargo económico que ha paralizado la exportación del petróleo Iraní.

En este complicado escenario, debido a la creciente influencia petrolera de Washington y a su acertada estrategia político-militar se le hace casi imposible a Arabia Saudita seguir liberando la guerra de los precios petroleros cuando, además de afectar a la expansión energética de los Estados Unidos los bajos precios están causando problemas económicos tanto en Moscú como en Teherán y el alto sacrificio económico está siendo cuestionado dentro del propio gobierno Saudita.

 

 

 

El Yemen y las múltiples complicaciones por Tony Bianchi

Yemen3

 

Como si no hubiera suficiente violencia, muertes y conflictos en el Medio Oriente ahora ha explotado un enfrentamiento  político-religioso en el Yemen con la participación de Arabia Saudita y otros países de la región que amenaza extenderse a todo el mundo árabe y musulmán.

¿Hasta cuando el mundo tendrá que soportar atrocidades cometidas en nombre de “Dios” que han convulsionado nuestro planeta  en los últimos milenios cuando todas las religiones condenan el homicidio y la matanza dentro de la raza humana?

No estamos hablando de una sola religión, sino de casi todas las existentes que a un punto u otro de su historia han dejado a un lado sus buenas intenciones iniciales y sus enseñanzas para que su afán de supremacía degenerara en guerras santas, cruzadas,  inquisiciones, persecuciones, holocaustos, batallas  grande y chicas y violencia en general faltando de respeto no solamente al ser humano sino a sus propios dioses.

Lo que está pasando en el Yemen no debería causar mayor sorpresa porque desde cuando el profeta Mohamed murió en el año 632 luego de fundar la religión musulmana sus seguidores a lo largo de gran parte de Asia, el Medio Oriente, África y otras regiones han estado siempre en conflicto.

Estamos hablando de una religión  que abarca 1.600 millones de personas  o sea casi el 25 por ciento de la población mundial.

El conflicto, como muchos otros en la historia, nació al momento de tener que elegir un sucesor, en este caso del Profeta. Inmediatamente se formaron dos bandos donde el primero consideró y eligió como Califa  a Abu Bakr por su reconocidas calificaciones y sabiduría encargándole de guiar la comunidad islámica mientras que el segundo bando insistió que fuera un pariente con la misma sangre del Profeta.

El primer grupo fue identificado como los Suni, seguidores de la suna, o camino trazado por Mohammed, y el segundo grupo los Shia o shia’atu Alí, seguidores  de Alí ibn Abi Talib, primo e hijo político del Profeta.

Los Suni lograron imponer inicialmente a Abu Bakr pero en el año 656  los Shia  instalaron Alí ibn Abi Talib  pero este fue asesinado cinco años más tarde y en el 680 los Suni igualmente mataron a su hijo Husein y desde entonces y a lo largo de 14 siglos, aún creyendo en un mismo Dios,  los dos bandos nunca llegaron a un entendimiento, más bien sufrieron mas divisiones y se enfrentaron violentamente en múltiples ocasiones.

Los Suni dominaron a lo largo de nueve siglos y conquistaron importantes victorias políticas tanto es así que representan  el 86 por ciento del mundo  islámico que se extiende a lo largo de  más de 40 países desde Marruecos hasta Indonesia. Pero los Shias, que dominan en Irán (Persia), Iraq, Azerbaiyán, Bahréin y en el Líbano, han registrado un gran crecimiento e importancia desde 1979 a raíz de la revolución  islámica  propiciada por el Ayatola Ruholah Komeini que marcó el inicio de un enfrentamiento directo entre Arabia Saudita e Irán.

Los dos países se enfrentaron militarmente en la guerra del 1980-1988 entre Iraq e Irán y son ambos responsables de la mayoría de los actos de violencia religiosa que han afectado el Medio Oriente desde entonces.

 

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El situación en Yemen representa otro conflicto entre Riad y Teherán donde el Presidente de Yemen, Abdrabbuh Mansour Hadi, un Suni apoyado por la gran mayoría del sur de su país y Arabia Saudita, también Suni, enfrentan a la secta Shia de los Houtis respaldada por Irán.

Complicando aún más la situación, el brazo de al-Qaeda más importante de la península árabe de la cual forma parte tanto Yemen como Arabia Saudita, quiere aprovecharse de la situación para ganar terreno y adeptos, y en cuanto a actos de violencia y ganas de conquistas el Estado Islámico (ISIS) quiere demostrar que es más temible que la misma al-Qaeda.

El Yemen es importante estratégicamente porque el puerto de Adén y el estrecho de Bab al-Mandab controlan el tráfico marítimo con énfasis en el petrolero del Mar Rojo, cuya costa principal pertenece a Arabia Saudita, hacia los océanos Indio y Pacífico y todo el Hemisferio Sur.

Hay que recordar que unas de las razones principales de Arabia Saudita de emprender la guerra de los precios petroleros propiciando su gran caída en el mercado mundial desde Noviembre es la de causarle serios daños económicos a Irán cuyos ingresos dependen casi exclusivamente de las ventas de crudo.

No cabe duda que los peligros más grandes para los musulmanes derivan de diferencias religiosas internas.

 

 

 

 

Mar 25, 2015 | Actualizado hace 5 años
La ignorancia y la realidad por Tony Bianchi

Petróleo9

 

Según el diccionario de la lengua, un ignorante puede ser una persona que no tiene educación y pocos conocimientos, ignora la verdad o la realidad como también puede ser una persona que se rehúsa comprender o aceptar la realidad por razones particulares o por no compartirla por motivos de principios dentro de los cuales pueden caber dogmas y razones políticas.

Sin duda alguna los grandes fracasos de los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro se deben a la ignorancia y a la testarudez que han caracterizado los dos mandatos a lo largo de 16  largos y penosos años. Pero quizás el más grande de todos tiene a que ver  con la mayor riqueza del país ahora convertida en la única fuente de nuestros ingresos: el petróleo y el manejo de la industria petrolera.
A raíz de la baja de los precios mundiales del petróleo, Maduro ha nuevamente demostrado ignorancia, es decir no ha comprendido las causantes y las razones del desplome de los precios del crudo y otros hidrocarburos y lo único que se ha dedicado es a echarle la culpa al “imperio.”

Sea porque no entiende nada de economía y el mercado petrolero, sea porque no se lo han dicho o sea porque los “expertos” que lo rodean tampoco lo han comprendido, el hecho es que el Presidente se lanzó, acompañado por toda su corte en una extensa gira mundial para tratar de convencer a varios miembros de la Organización de Paises productores de Petróleo (OPEP) de reducir la producción para impulsar otra vez los precios petroleros sin saber el porqué el cartel así lo había decidido.

Tengo que admitir que la inmediata lectura de la actitud de la OPEP, promocionada por Arabia Saudita en Noviembre del 2014, no fue inmediatamente clara. Pero a las pocas semanas, mucho antes de que Maduro emprendiera su cruzada, resultó claro que sus objetivos eran dos:

1) Contrarrestar la imprevisible de la creciente explotación de petróleo atrapado (no convencional) gracias a los sistemas de fracking y perforación horizontal inventado en Los Estados Unidos y utilizado por el mismo país  devolviéndole a la potencia Norteamericana un rol protagónico en el escenario energético mundial.

Con el aumento de su producción Washington no ha solamente está desapareciendo como país importador de hidrocarburos, sino está atrayendo a todos los países que cuentan con yacimientos de hidrocarburos atrapados.

De hecho los Estados Unidos solamente poseen el 20 por ciento de estos yacimientos, los altos costos de perforación y explotación están bajando y la adopción mundial del fracking y perforación horizontal parece inevitable.

2) Retardar el crecimiento de las ventas petroleras y dominación de Rusia en el mercado asiático a raíz de la inauguración del oleoducto conocido como ESPO (East Siberia-Pacific Ocean) de casi 5 mil kilómetros que va de Siberia a la costa oriental de China abasteciendo principalmente a China.In

Arabia Saudita y de sus aliados del Medio Oriente consideran que la fuerte baja de los precios petroleros afectará a Rusia a tal punto que Moscú no podrá contar con el dinero suficiente para expandir su industria energética y emprender otros proyectos como el oleoducto ESPO.

Esta es una jugada de doble filo porque los bajos precios petroleros también reducen las ganancias de Arabia Saudita y amigos, pero estos países consideran más importante asegurar una mayor participación en el mercado, principalmente el asiático, pensando a los beneficios que obtendría en el futuros que seguir disfrutando los mayores beneficios monetarios del presente.

En lugar de acusar al “imperio” de destruir la economía venezolana a través de la explotación de petróleo atrapado la ira del Presidente Maduro debería estar dirigida hacia sus “amigos” árabes de la OPEP. Con Washington debería más bien hacer la paces como Raúl Castro y debería más bien asegurar su ayuda para aprovechar al máximo la capacidad productiva de PDVSA y preparar el terreno para la explotación de crudo y gas no convencional que ya sabemos que Venezuela también tiene en gran cantidad.

La ignorancia jamás ha traído buenos dividendos sino todo lo contrario. A pesar de su tendencia populista y socialista esto lo ha entendido hasta el Presidente Evo Morales cuyo acuerdo con el sector privado Boliviano está propiciando una asombrosa recuperación económica.

 

 

 

 

Mar 08, 2015 | Actualizado hace 5 años
Nubarrones en el horizonte energético por Tony Bianchi

Hidrocarburos

 

Luego del gran colapso de los precios petroleros causado por la venta del crudo a bajo precio iniciado por Arabia Saudita en una movida  claramente artificial y estratégica destinada a reducir las ventas rusas en el mercado asiático por una lado y reducir  la producción de petróleo no convencional  (fruto de la explotación por fracking o por penetración horizontal) principalmente en los Estados Unidos por el otro, el mercado mundial se está recuperando aunque lentamente.

La grandes reservas monetarias y las ganancia derivadas de su astuto manejo del trading petrolero le permiten a Riad compensar sus ganancias obtenidas a través de los anteriores precios del crudo. Sin embargo, Arabia Saudita no puede seguir esta estrategia por un tiempo indefinido.

Al mismo tiempo los bajos precios petroleros están impulsando la economía mundial y, según la Agencia Internacional de Energía (IEA), la demanda de hidrocarburos que este año sobrepasará los 910.000 barriles diarios (bpd) subirá a 1,130,000 bpd en el 2016.

Finalmente en el horizonte del entorno mundial están apareciendo nubarrones que vaticinan grandes aumentos en los costos generales del manejo de las industrias energéticas que afectarán seguramente los precios petroleros.

El primer nubarrón es la siempre más urgente necesidad de renovar la infraestructura y los equipos que en varios casos han sido utilizados desde el descubrimiento del petróleo hace casi 100 años. Según un reciente estudio reemplazar lo existente y añadir lo necesario para hacer frente al crecimiento energético global  costaría entre  2 y 5 mil millardos (trillion) de dólares entre el 2015 y el 2035.

Varios precavidos países (definitivamente no Venezuela) productores de petróleo cuentan con Fondos Soberanos de Inversión (Foreign Wealth Funds) creados para hacer frente a emergencias y otras necesidades primordiales, otros países también cuentan con grande empresas petroleras (ya PDVSA tienen años que no figura entre ellas) que disfrutan de grandes capitales de inversión, y están más o menos preparadas para renovar sus infraestructuras o tienen la capacidad de obtener préstamos importantes.

Aun así, los fondos disponibles para  la renovación de los sistema y equipos de infraestructura no alcanzan el 40 por ciento de la necesidad mundial.  ¿De dónde saldrá la diferencia, y a qué costo?

En el actual foro de las principales autoridades energéticas de todas partes del mundo  con las mayores instituciones prestamistas mundiales reunidos en Londres, los banqueros están dejando un mensaje muy  preocupante: debido a las grandes cantidades de países y empresas deudoras, los incumplidos  y a la falta de confiabilidad, los prestamistas arriesgaran sus fondos con muchísima más prudencia.

Consideremos solamente a Asia. Es impensable creer que  solamente China pueda contar con los hidrocarburos necesarios para seguir su ritmo de crecimiento. Más  bien los expertos en la materia piensan que a duras penas, entre hidrocarburos y carbón ( con todo lo que esto implica para el  medio ambiente) se logrará proveer electricidad suficiente para cada hogar chino.

No cabe duda que no solamente los precios de cualquier hidrocarburo, sea el que sea, subirá. Las proyecciones son que de inmediato el aumento será suave, pero a partir de finales del próximo año aumentará paulatinamente llegando,  dentro de dos a tres años a afectar considerablemente todo el mercado energético, y eventualmente, como suele,  al consumidor final que es el ciudadano común.