tiempo archivos - Runrun

tiempo

Aún a tiempo de no matar el tiempo que nos queda, por Armando Martini Pietri

COMENZÓ COMO EN UN CUENTO DE HADAS, anuncios esperanzadores, proclamas de ilusión, todo era maravilloso, la emoción recorría a Venezuela, la libertad parecía haber llegado. Pero a medida que transcurría el tiempo, el sueño se desvanecía, la desconfianza crecía, se disipaba el espejismo, se enreda y desfigura la situación que coincidió en todos, fue magnifica -quizás única, podría decirse sin exagerar-, oportunidad y logro ciudadano aquél inicio del año 2019 ahora venido a menos, desesperanzado, con la mayoría engañada y a punto de esfumarse.

En un arrebato no tan juvenil de soberbia y prepotencia, ¡soy el único que sabe!; ¡soy el llamado a liderar!; ¡soy el elegido! Esa arrogancia, nos separó de la vía recomendada por los principales aliados. Se prefirió Europa, interesado en su petulancia ilimitada de un Nobel insinuado. Se aferró terco a los fracasados. Ahora extraviado, malbarató, se burló de acuerdos y compañerismo. Jadeante de promesas incumplidas y errores de pubertad sin explicación aparente, aunque ser joven no puede ser justificación. Actitudes tercermundistas, propias de bananeros incultos y poco desarrollados, han minado demasiado cuando guardianes del status quo, convalecientes cual perros rabiosos, muerden con inquina a todo aquel que cuestiona sus privilegios y beneficios. Sin embargo, quienes tenían que darse cuenta, olfatearon la hedionda complicidad societaria, quizás tarde aprendieron la lección, y quienes convencidos por los que profesaban verdad, hoy reconocen el embuste, decidiendo actuar no a favor ni en particular sino a nombre de una población, un país, una nación, Venezuela.

Que daño tan terrible nos hemos infligido, cuando ilusos, incautos, cándidos, inocentes, mudos, ciegos y sordos, idolatramos a redomados que forman parte del entramado sinvergüenza que ha destruido a una gran Venezuela hoy en ruinas. No es sólo la crisis, económica, social y política; también la falta de principios éticos, valores morales y buenas costumbres ciudadanas. Ignorar la integridad, decencia y probidad, es obstáculo que imposibilita auténticas uniones.  

La conversadera interminable, irresponsable, conveniente para muy pocos, se mantendrá en el tiempo, según algunos -en términos leoninos a decir de otros- continúa, revisan y rumean opciones inaceptables: la transición con el cretinaje hamponil, es inadmisible para elecciones “libres”. Nos ha pasado una y otra vez con efluvios del castrismo que inventa diálogo, se oxigena, fortifica, confina, tortura y se mantiene. La tragedia es nefasta, recurrente e implacable.

En consecuencia, obliga a los sedientos de libertad y democracia buscar alternativas, conjugando esfuerzos en diferentes vías, pero apuntando a un solo objetivo, cese de la usurpación. Desviarse de esa línea es -por decir lo menos-, sosería. Sin embargo, titiriteros atiborrados de intereses económicos, aficionados a la política, convenientes socios y útiles pendejos insisten encontrarse en reuniones sin sentido, apertrechadas, rociadas y bien servidas, cuyo único objetivo es la impunidad y mantenimiento de la cohabitación impropia e indecente. La conciencia es la llamada a superar confusiones complejas. El régimen castrista venezolano es el único a quien conviene el inútil diálogo. El compromiso moral es inmenso. No más diálogo, recuperemos el decoro y principios éticos. Moral y Luces son nuestras primeras necesidades, exclamaba orgulloso El Libertador Simón Bolívar. 

¿Cuánto tiempo queda? No hay hechicero que lo sepa, la política no es cosa de brujos. Errar es de humanos, rectificar de sabios. Y de políticos con criterio de estadista.

@ArmandoMartini

EL CONSEJERO DE SEGURIDAD NACIONAL de los Estados Unidos, John Bolton aseguró en una reunión en Lima, Perú que la acción de “bloqueo total” a los bienes del gobierno venezolano se debe a que en Venezuela “el tiempo del diálogo ha terminado, y que ahora es el momento para la acción”.

“No hay necesidad de arriesgar sus intereses comerciales con los EEUU con el fin de beneficiarse de un régimen corrupto y moribundo”, señaló Bolton.

El Consejero de Seguridad precisó que están dando ese paso para negarle a Nicolás Maduro el acceso al sistema financiero global y también para aislarlo aún más internacionalmente. 

“Estamos dando este paso para negarle a Maduro el acceso al sistema financiero global. También para aislarlo aún más internacionalmente”, precisó. De acuerdo con sus palabras la hora del diálogo finalizó aunque no se refirió a las conversaciones que se llevan a cabo en Barbados.

John Bolton lanzó una advertencia a todas la empresas en el mundo que quieran negociar con Maduro: “procedan con precaución, los ojos de EEUU están sobre esas transacciones. No pueden seguir oxigenando al régimen. Este conjunto de sanciones han sido probadas con éxito en el pasado, en Nicaragua y Panamá y otros países”.

Señaló que en cada uno de estos casos, EEUU utilizó “una herramienta económica robusta contra las dictaduras que estaban destruyendo sus países con corrupción, violencia y represión”. 

Bolton se refirió a China y Rusia y le dijo que su respaldo a Maduro es intolerable, sobre todo para el gobierno democrático que lo reemplazará. 
 
“Para una China desesperada por recuperar inversión, la ruta más rápida es respaldar al gobierno legítimo”.
Elo asesor de seguridad explicó en su cuenta en Twitter que “La acción del Presidente congela todos los activos de Maduro y prohíbe las transacciones con el Gobierno de Venezuela, autoriza sanciones a personas extranjeras que brindan apoyo o bienes o servicios a cualquier persona designada, y restringe la entrada a los Estados Unidos de esas personas”.
PJ, VP y Causa R: Maduro busca ganar tiempo reuniéndose con senador Corker

Los partidos políticos Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP) y La Causa R alertaron este domingo, mediante una carta, al senador norteamericano Bob Corker que su visita a Venezuela puede ser tergiversada por el gobierno de Nicolás Maduro para comprar tiempo a fin de permanecer en el poder.

“Nos preocupa que su presencia en el país pueda ser utilizada por el régimen de Nicolás Maduro para ganar tiempo en el intento de aferrarse ilegalmente al ejercicio del poder”, se lee en la carta dirigida al senador.

Las organizaciones indicaron que no es la primera oportunidad en la cual Maduro utiliza, para obtener un rédito político, la buena fe de personas que desean realizar esfuerzos de mediación, los cuales posteriormente terminan siendo descalificados ante la opinión pública internacional.

“No sería la primera vez que Maduro sorprende la buena fe de personas que adelantan esfuerzos de mediación, pero resultan burlados y descalificados ante la opinión pública nacional e internacional”, continua el texto.

A continuación la carta completa:

Mea culpa, mea culpa, nostra culpa, por Armando Martini Pietri

golpe

 

Actos de contrición son necesarios y urgentes para quienes siguen pecando contra la voluntad popular y contra Dios, se sabe que la voz del pueblo es voz de Dios. Deben reflexionar y pronunciar con palabras y corazón, después de darse golpes de pecho sinceros reconociendo “mi culpa, mi grandísima culpa”, pronunciar con franqueza las tres palabras: “Dios mío, perdóname”. No es necesaria ninguna fórmula ni parafernalia política, pero sí tener recta conciencia de arrepentirse de los pecados cometidos.

Empieza la cuaresma, es decir cuarenta días de meditación y penitencia hasta llegar a la Semana Santa, que conmemora la misión de Jesús, su llegada a las fauces de la tiranía en Jerusalén, su persecución por el poder y sometimiento a un proceso amañado que dictó tormentos despiadados y deliberadamente crueles por la soldadesca romana, la muerte por crucifixión y finalmente la consagración del perdón y de la nueva vida, la Resurrección de Jesús el Hijo de Dios.

 Tiempo de reflexión, de pensar en lo malo que hemos hecho y repetido, en las máscaras y faralaos que debemos echar a la basura, y el proceso de reconocimiento de todo lo equivocado que realizamos, esta comparsa política en el cual nos han tenido bailando unos y otros, y de la cual a estas alturas empieza a aparecer el cansancio real. Período de reconocer y desnudar las mentiras que hemos aceptado y al aceptarlas hecho cómplices, errores olvidados y en los cuales incluso hemos participado, complicidades toleradas y, finalmente, el hambre y desesperación que estamos padeciendo, con la pregunta fundamental: ¿es un mal que nos han hecho y nos siguen haciendo, o un mal que hemos aceptado y seguimos aceptando que nos sigan haciendo? 

¿Es tan simple como que un puñado de sinvergüenzas y cómplices nos han destruido el país o en realidad hemos sido ingenuos, acomodaticios, siempre esperando al caudillo paternalista, querendón que haga o prometa hacer cosas y casas, aunque al mismo tiempo sea jefe de una banda de ladrones?

Si hemos llegado a esta situación ¿nunca nos avisaron, o fuimos avisados y no quisimos escuchar? De aquí a las elecciones presidenciales que antes sectores desvergonzados, apropiándose de una representación que no tenían ni les era legitima, cuando violaron descarados el mandato del 16J de 2017, ¡arrepiéntete por habernos abandonado! solicitaron y ahora critican, tenemos muchos días para reflexionar, para hacer examen verdadero y sincero de conciencia, para recordar nuestros propios votos secretos, indiferencias y complicidades. Son dos meses y pico para recordar, darnos golpes de pecho y pedirnos perdón unos a otros.

Cada uno a todos, los primeros los dirigentes que, con sus errores, prepotencias, perversos egoísmos, estúpidos egos y necedades han caminado al frente hundiendo sus pies en la porquería, y con ellos los ciudadanos que indolentes los seguimos o al menos soportado, y que también hemos visto cómo nuestro país se iba llenando de militantes, militares, activistas, cubanos y otras extrañezas, enseñoreándose de riquezas y beneficios para sólo una parte de la ciudadanía, la minoría abusadora, ellos.

Todos debemos darnos golpes de pecho, incluyendo quienes sintieron más conveniente unirse al chavismo, para hoy darse cuenta de que sus camisas y símbolos rojos están hechos jirones y que hasta quienes roban sus poquitos todos los días porque no están en las grandes posiciones, están ya atrapados por la misma miseria.

La contrición es y se da en el sacramento de la penitencia, dolor y pesar de haber pecado ofendiendo a Dios; arrepentimiento de una culpa cometida. Es una disposición de la inteligencia y de la voluntad libre, no de la sensiblería. Es una actitud de toda la persona pecadora, que debe ser sincera o sólo será otra mentira.

Embustes que fracasados sin arrepentimiento en otro acto de malabarismo, burla y charlatanería política proponen una nueva oposición con otro nombre, pero con ellos al frente. Además, reconocen los hipócritas la importancia de reconquistar a los más de 7.5 millones del 16J cuando los abandonaron considerándolos una pequeñez más de un proceso, que manejaron a placer sin consultar ni escuchar a quienes para desprestigiarlos calificaron de traidores divisionistas, pagados por el régimen y el G2 cubano cuando en realidad eran ellos, los complacientes cooperadores. Por si fuera poco, proponen enriquecer y profundizar la relación internacional después que, con sus actuaciones, los dejaron como tontos útiles desairando recomendaciones y haciendo caso omiso a sus exhortaciones. No hay tiempo que perder -dicen- y quieren un frente que asuma con coherencia la responsabilidad en esta lucha. Cuando han sido incoherentes, ególatras, presumidos, soberbios, sordos y muchos etcéteras. Definitivamente son tercos como mula, no aprenden y carecen de toda humildad, remordimiento y aflicción.  

Es arrepentimiento, dolor y pena ante el pecado cometido, motivado por el remordimiento de haber ofendido a Dios por ser El quien es y no sólo en virtud de los premios perdidos o castigos merecidos. Los tres elementos de este concepto; sentimiento o dolor, rechazo o renuncia, propósito de cambio, han sido y son claves para autentificar el arrepentimiento, de modo que uno sólo haría dudar de la autenticidad de esta disposición moral. Con el pueblo, el arrepentimiento y el dolor, la vergüenza por lo mal hecho, deben ser igualmente sinceros, hondamente reconocidos y sentidos.

Deben aprenderlo y reflexionarlo profundamente los politiqueros que se han despreciado, engañado y manipulado a un pueblo que de buena fe les encomendó una misión el 16J que fueron incapaces de obedecer y cumplir, que pretenden encubiertos continuar incumpliendo a pesar del repudio y rechazo, haciendo igual o peor lo que tanto critican de su adversario.  

No basta con fronteras militarizadas ni advertencias estadounidenses o europeas. La cuaresma social, económica y política debe ser nuestra, profunda en el corazón de cada uno de nosotros.

Sólo así resucitaremos.

@ArmandoMartini 

Twitter permite silenciar palabras o nombre de usuario para evitar el acoso

twitter

Twitter anunció hoy nuevas medidas para luchar contra el acoso, entre ellas poder silenciar cualquier palabra o nombre de usuario de manera que no aparezcan nunca en la línea de tiempo.

La red de “microblogging” introdujo los primeros filtros de palabras el pasado año, pero sólo eliminaban las palabras o los nombres de usuario de la pestaña de notificaciones: los tuits que las contuvieran seguían apareciendo en la línea de tiempo.

Con los cambios hechos públicos hoy los filtros también tendrán vigencia en el torrente general de tuits.

Además, el usuario podrá decidir si esos filtros se mantienen activos un día, una semana, un mes o de forma permanente.

Asimismo, se podrán silenciar las cuentas que tengan como foto de perfil el avatar de Twitter (usuarios conocidos como “huevos”) o a aquellos miembros que no hayan asociado a su cuenta un correo o número de teléfono verificados, medidas con las que espera frenar y desalentar a los troles, cuya actividad tóxica es uno de los principales problemas de la red.

A través de las notificaciones de la aplicación móvil, la compañía informará a los usuarios que reporten comportamientos abusivos de que ha recibido la denuncia y, en el caso de que decida actuar contra esas cuentas, del resultado de su intervención.

Traicionados y en la orfandad, por Marianella Salazar

traicion

 

Se le acabó el tiempo a esa dirigencia opositora que nos quitó los ánimos esperanzados y alegres que habían llegado a su clímax el día que anunciaron la “hoja de ruta” para salir constitucionalmente del régimen, pero, de inmediato, de forma inexplicable, por colaboracionistas o por pura cobardía, metieron un tremendo frenazo y desmovilizaron en seco a esa gran mayoría de ciudadanos dispuestos a acompañarlos.

Hay un sentimiento generalizado de que nos negociaron y entregaron en esa Mesa de Diálogo que solo sirve para darle más tiempo a un gobierno en fase terminal. Significa una traición. Y hoy, cuando Nicolás Maduro jura y perjura que mantiene contacto “permanente” con líderes opositores y asegura, además, que hay sectores de la MUD que “desean regularizar la situación del desacato constitucional y cumplir y acatar absolutamente las sentencias del TSJ”, desnuda a esa dirigencia amoral y termina por darles la razón a quienes plantean la necesidad de un movimiento unitario alternativo con un liderazgo transparente, frontal, por encima de todo coherente, que sea capaz de sacarnos de la orfandad.

Se les ha caído la careta, algunas demasiado, como la de Manuel Rosales, que sacó del “horno” (Manuel Rosales dixit: “No se le pueden pedir peras al horno”) la conseja del diálogo y la negociación política. La gente sabe que el gobierno escogió su oposición y candidato a conveniencia, lo que impulsará a abstenerse de votar llegado el momento electoral; esa será una acción política para castigar y repudiar a un sector de la oposición que solo inspira repugnancia.

Los candidatos con más posibilidades para aglutinar y garantizar un triunfo definitivo de la oposición son hoy presos políticos: Leopoldo López y Antonio Ledezma. Pretenden inhabilitar a Henrique Capriles para sacarlo del juego, con el beneplácito de sectores en la MUD y, aunque cueste creerlo, también en su partido Primero Justicia. En cuanto a la desafiante líder de Vente Venezuela, María Corina Machado, que ha demostrado tener el coraje a punto de extinción en la clase política, ha sido ninguneada en la MUD y atacada vilmente por el régimen que le ha declarado una guerra sin cuartel. En cuanto a los otros aspirantes presidenciales, ¿acaso inspiran confianza y respeto?; no es posible que continuemos votando por quienes nos inspiran repulsión.

Fui de las que votó en la elección de diputados por el candidato de la Unidad en el municipio Libertador, no había otra opción, y allí tenemos el resultado de su gestión en la presidencia de la Asamblea Nacional, ¡un tremendo bluff! que aspira a ser presidente de la República. El otro aspirante es el gobernador de Lara, Henri Falcón, que solo entusiasma a una parte de la disidencia chavista. Rosales, Falcón y Ramos: tres palos endebles para que la oposición termine de ahorcarse.

Una institución ultrajada

El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, se sumó al coro contra las elecciones, según documentos publicados por Hernán Lugo Galicia en este diario –“Guía de Planeamiento del Ministerio de la Defensa, Comando Estratégico Operacional, 2017”–; la convocatoria a elecciones genera un “clima de desestabilización y desconocimiento de las autoridades legítimas”.

No es posible que sectores institucionalistas de la Fuerza Armada continúen indiferentes ante continuas violaciones de la Constitución y guardando silencio ante las gravísimas acusaciones que a escala nacional e internacional se hacen a esa institución por narcotráfico y corrupción. En un futuro también serán sujetos, por cómplices, a sanciones contenidas en la Convención de Naciones Unidas contra el crimen organizado global y delitos de lesa humanidad.

 

@AliasMalula

El Nacional 

No hay tiempo … por Orlando Viera-Blanco

Tiempo2

 

“Hoy declaro que no tengo derecho a denigrar impunemente…a menos que vea a mi madre sufrir tanto como la de Leopoldo, Goicoechea, Simonovis o las madres de jóvenes torturados o abatidos en la lucha por la libertad”

                   

Ha sido designada la nueva directiva de la AN. No han faltado los sembradores de espinas sobre caminos aun sin andar. Estando convencido que los tiempos de Dios NO son perfectos, porque Dios está demasiado ocupado ordenando el universo (JJ Rendón Dixit), somos nosotros quienes debemos pisar tierra y resolver, como no lo hemos sabido hacer en esta arrebatada historia reciente de anarquía y absolutez.

Quedan pocos meses para salir de este drama. O procuramos un desenlace político inteligente por disciplinado, alineado y coherente o la barbarie cómo pocas veces, se impondrá. Quien escribe ha sido crítico en su momento de Borges, PJ y de la capitulación de Capriles. Todavía me tocan la tecla y salto. Pero al constatar que los tiempos se acortan y largos 18 años se nos han ido en una insulsa, penosa e ineficiente diatriba, el miedo de vernos atrapados en un “corral de cerdos taciturnos”, me inhibe del ego sabelotodo, para castrar el peligro cerdil de terminar en el cadalso.

Comprendo a las Nitu, Petit, Tovar-Arroyo, Barrera, Martini, Salazar, Urdaneta, Sánchez García y una larga lista de colegas columnistas que lanzan sus sablazos a la MUD. Y los comprendo porque igual lo he hecho. Pero seguir en eso sin construir una alternativa, no es una actitud comunicacional ni políticamente correcta, aunque lo sea en términos ciudadanos o convencionales. El punto es que no vivimos en democracia. No estamos es una dinámica de competencia justa, censitaria, electoral, legalista o civilista. Es un desafío profundamente contestatario, grupal, movilizador, que requiere la unión de los partidos y de la gente, y de éstos con las reservas institucionales de las FFAA. Por eso fue atinado el discurso de Borges. Porque ve claro que sin la intervención vigilada de ellas [FFAA] y sin una custodia política que tutele la transición, lograr el rescate democrático es una quimera.

Yo entiendo que la gente está frustrada y que ha perdido la fe. Es cierto que logros muy meritorios y sudados de la disidencia, quedaron apaciguados por la mano divina del papa y su diálogo redentor. Pero no es posible que un evento adverso, coloque a algunos en el terreno de la pureza y la impolutez, donde los culpables son aquellos y la víctima soy yo. Los venezolanos tenemos que buscarle el origen a toda esta pesada etapa de violencia y desquites. Y sin duda buena parte de esa causalidad, está en nuestra intemperancia, matizada de indiferencia y rebeldía encausada. Hemos sido indolentes frente a la pobreza y rapaces bebiendo y exprimiendo los manjares de la corrupción. Soy insolente, contestatario, malcriado y yoísta. Invadido de carencias en un país donde ha faltado una mejor educación, tanto de principios liberales y urbanos, como de responsabilidad social compartida. Hasta la poesía ha venido en gotas. Desde esas carencias no nos duele el país, porque desde que nacemos sentimos que el país nos agrede. Es una nefasta simbiosis de amor y dolor patrio, donde Chávez se posó en lo segundo: en nuestros sufrimientos, en nuestros odios latentes y en nuestros desprecios. Me duele ver como todos queremos ser más asertivos, más sabiondos, más bravos, más ofensivos y más lúcidos, por desdecirnos más, denigrar y desvalorarnos más. ¿Qué logramos? ¿Acaso esas duras verdades nos recomponen, nos unen, nos devuelven nuestros deudos o nos llevan al camino de la recuperación de la justicia la paz o la democracia? Si no revisamos esa insana disposición a la cizaña y a participar olímpicamente de la generalización destructiva, seguiremos como el bolero: sin pena ni gloria. 

Si Capriles, Borges, Ramos o Falcón no acertaron, y por ello les doy la espalda, pues nada, aprovechemos y al voltear apaguemos la luz. Pero eso sí, saquemos nuestros coroticos y emprendamos un nuevo movimiento… Estamos a meses de enrostrar el evento que nos pueda llevar al cambio deseado, al fin de una era. Pero sí perdemos este tiempo valioso sumidos en un chalequeo quejoso y babieco, portador de derrotas, no quedará más que comprar fustas y látigos para dedicarnos a un bacanal sodomita, de esquizoide flagelación.

Hemos sido muy injustos, duros y torpes con nosotros mismos. Alguien me comentó que decir esto era una expresión de prepotencia. Y respondí que lamentablemente sí lo era, porque es la respuesta de igual o mayor arrogancia, como muchos hemos actuado, censurando de pronto lo que es menester, pero sin ir más allá de querer obtener un like o un leído. Hoy declaro (perdonen la arrogancia) que no tengo más derecho a denigrar impunemente a menos que me ponga al frente de otro “pelotón” o que vea a mi madre sufrir tanto como la de Leopoldo, Goicoechea, Simonovis o las madres de jóvenes torturados o abatidos en la lucha por la libertad (y que muchos olvidamos). Esa actitud de indómito socratismo valeriano, dejémosla para los clásicos fundadores de los ideales de la democracia espartana.

A contra vía de Voltaire, a aquellos que insisten con la crítica diluyente, les expreso mi indisposición de defender su derecho a expresarlo. Por lo que sí daría la vida, es por mi deber de dejarle a vuestros hijos y a los míos otra Venezuela libre. No hay tiempo…

@ovierablanco

[email protected]

El implacable tiempo de la política, por Víctor Maldonado C.

tiempo4

 

Acabo de poner en mi cuenta de twitter (@vjmc) una frase de Henry Kissinger con la que comienza la introducción del libro “Apaciguamiento” cuyo autor es el profesor Miguel Angel Martínez Meucci. “El apaciguamiento, cuando no es una estrategia para ganar tiempo, es el resultado de la incapacidad para luchar a brazo partido contra una política de objetivos ilimitados”. El intento de calmar y tranquilizar el ánimo violento o excitado de un país, o la tentativa de pactar la paz o por lo menos establecer una tregua es una estrategia política que provoca ganancias al que lo intenta. ¿Quién lo intenta? El que necesita ganar tiempo. ¿Quién lo acepta? El que no tiene a mano la posibilidad de instrumentar una estrategia que le permita aprovechar el tiempo como variable crítica.

Los venezolanos están siendo destrozados por una realidad contra la que no pueden luchar. Esa mezcla terrible de miedo, represión, autoritarismo, violencia y quiebra de la economía ha convertido a los que la viven en víctimas de un régimen que no se da por aludido. Todos los días perdemos tejido empresarial y esos empleos que necesitamos para no caer en la más absurda pobreza. Todos los días los venezolanos que se enferman mueren por imposibilidad de tener a la mano la medicina moderna con la que cuenta el resto de los países del continente. Todos los días hay robos, secuestros, homicidios, desapariciones y enfrentamientos con la policía donde los grandes ausentes son la ley y el monopolio de la violencia legítima. Todos los días los venezolanos piensan que nada tiene sentido en un país que por momentos deja de serlo para transformarse en una cueva donde cuarenta ladrones tienen un botín que solamente alcanza para ellos. Todos los días los niños preguntan por la merienda que no llevan, la comida que no existe, el juguete que no tienen, la escuela que no está y la prosperidad que no llega. Todos los días vivimos la experiencia medieval que nos confina en nuestras casas al ocaso y nos impide la salida antes del amanecer. Todos los días inventamos una nueva resignación cuando el carro se daña o la nevera, el televisor, la cocina, la plancha o el secador de pelo se queman y no hay posibilidad alguna de reponerlo. Todos los días experimentamos el vértigo de sentirnos cayendo en un abismo que no tiene final predecible, pero si indicadores concretos de la velocidad de caída. Todos los días nos amenaza esa cola que debemos hacer para comprar el pan que ahora nos regulan, o cualquier otra cosa que necesitemos. Todos los días hacemos maromas para darle sentido a un bolívar que no vale nada. Todos los días vemos como el régimen no hace otra cosa que empujar un poco más la lanza que ha clavado en nuestro costado, esperando a ver nuestra muerte, nuestra ruina, nuestra huida, nuestra debacle. Para los venezolanos el tiempo es una variable crítica.

El apaciguamiento es un pacto o es una incapacidad. Pero para el venezolano esas diferencias del mismo resultado son lujos analíticos que están dejando de tener importancia. Ellos solo saben que el tiempo que gana el régimen tiene la misma proporción del tiempo que pierde la civilidad. Los venezolanos que llevan veinte años soportando esta descomposición progresiva saben también que el régimen no va a cambiar. Que a veces lo tomamos desprevenido pero que tiene una inmensa capacidad para reponerse y seguir adelante. Los venezolanos saben que no hay forma de descontar las muertes y las partidas que ya ocurrieron.

El apaciguamiento es un chantaje. El peor de los chantajes, que Luis Alberto Machado llamó el chantaje de la paz. “Hagamos todo lo posible por mantener la paz y evitar los terribles costos de la guerra”. La capitulación de la paz, propia de los ingenuos, los cobardes y los fanáticos no toma en cuenta que mientras tanto han muerto 27.875 venezolanos solamente en el año 2015. Nada más y nada menos que 90 homicidios por cada 100 mil habitantes. El 20% de todas las muertes violentas de todo el continente. ¿Cuántos en los últimos veinte años? ¿Qué idea tenemos de nuestras cárceles y centros de detención? ¿Cuál es la misión y la visión de los colectivos armados del régimen? ¿Cuál paz estamos poniendo en peligro? Los ingenuos de la política no entienden que entre la guerra y el apaciguamiento están las inmensas posibilidades de la política, la acción ciudadana, la desobediencia civil, las demostraciones de calle, el malestar hecho protesta.

El tiempo transcurre y mientras tanto el régimen avanza. Sigue el destrozo institucional de la Asamblea Nacional. Sigue conformándose esa mezcla de cachicamo con rata que se llama el Congreso de los Pueblos, que no es otra cosa que la alternativa del régimen a un poder legislativo autónomo. Sigue allí el TSJ determinando disciplinadamente cualquier verdad oficial y de obligatorio cumplimiento que necesite el régimen. Sigue la corrupción campante y siguen las alianzas con Cuba, con todo lo que eso pueda significar. ¿Quién está ganando tiempo?

El cardenal Richelieu resolvió todas sus contradicciones a favor de la razón de estado, categoría que inventó para justificar casi cualquier cosa que pudiera hacer para garantizar el bienestar del estado. Aquí, chapuceros al fin, no hay estado sino régimen. Pero igual sirve: Es útil cualquier cosa que se intente para darle oxígeno al socialismo del siglo XXI. Y su logro bien vale una visita al Vaticano, una señal de la cruz, declararse católico al mediodía, e intentar un diálogo con la mediación de la Iglesia. Todo vale si el régimen, asfixiado por sus resultados, puede coger un segundo aire. El régimen necesita tiempo, y el diálogo se lo otorga. Por esa misma razón el que fue primer ministro de Francia entre 1624 y 1642 decía con sorna que “si bien el hombre era inmortal y aspirante inclaudicable de la salvación en el más allá, los estados son todo lo contrario: No son inmortales, su salvación es ahora o nunca”. Y mantenerse en el poder “bien vale una misa”.

Ahora o nunca el régimen tiene que salvarse. Pero no suelta la presa. Sigue reprimiendo, insultando, coleccionando presos políticos y devastando la economía. En los últimos días le ha dado por poner a la policía política a acechar a Empresas Polar y lo que es peor, la casa de habitación de su dueño. El mensaje está claro: Seguimos siendo los mismos, no hay contrición, no ha cambiado nuestra visión de la política, estamos en guerra contra todos los que no piensen igual que nosotros, todos son nuestros enemigos, todos están equivocados. Pero para hacerles entrar en razón aquí están los mediadores y la iglesia para que dialoguemos. Queremos apaciguarlos, nosotros no necesitamos hacerlo. Nosotros estamos en el poder y tenemos los fusiles. Somos una revolución armada. ¿Cómo quieren que se los diga Padrino Lopez?

El régimen ha estado demasiado tiempo entre nosotros para no saber que el diálogo es parte del espectáculo. Lo montará de la mejor manera posible. La agenda será interminable. Los interlocutores serán todas sus expresiones, colectivos, comités de víctimas, militantes de base, y cualquier expresión de ese trapiche de ficciones en el que muelen la verdad para montar en su sustitución la versión oficial. No faltarán Diosdado, el alto mando militar y José Vicente Rangel, tampoco el defensor del pueblo. No escatimarán en cadenas oficiales y por supuesto, dejarán que corra la catarsis discursiva, los insultos de ocasión, las exigencias ingenuas, mientras que el tiempo de la gente sigue transcurriendo entre muerte, enfermedad, hambre y desbandada. Porque ¿Cuál creen ustedes que puede ser el resultado de un diálogo asimétrico, sesgado, extorsivo, y comunicacionalmente gerenciado desde el gobierno? ¿Alguien cree que el régimen intenta el diálogo para dejar el poder?.

El régimen está apelando al milagro. Piensan que pueden subir los precios del petróleo. Saben que la extorsión política rinde algunas ganancias. Tiene en cuenta que la alternativa política es insensatamente improvisada, ainstrumental, poco estratégica, y para colmo está dividida. No hay quien gane si no articula apropiadamente el análisis geopolítico, la estrategia y las convicciones morales. El régimen es bueno aprovechando la confusión y ese prurito de principiantes que obliga al juego políticamente correcto. ¿Y qué más correcto que el diálogo frente al enviado Papal? El régimen aprovecha la ingenuidad de las señoritas de la política y por eso pretende cerrar esta ventanilla de adversidad para trocarla por una más ventajosa. Quiere que el tiempo pase para intentar un reimpulso. Al fin y al cabo, el 2018 está allí, para qué adelantarse.

Lo malo es que en ese lapso pueden ocurrir 35 mil homicidios más, colapsará la clase media, será inimaginable la destrucción económica y tal vez se habrá devastado la esperanza. El tiempo es implacable y nos está destruyendo a nosotros. Por eso es que el país nos convoca a asumir con inmensa seriedad el momento oscuro que vivimos. Martin Luther King escribió una carta desde la cárcel de Birmingham, el 16 de abril de 1963. Ha pasado a la historia como parte de su ideario político. Allí dijo: “Sabemos por una dolorosa experiencia que la libertad nunca la concede voluntariamente el opresor. Tiene que ser exigida por el oprimido. Hace años que estoy oyendo esa palabra “¡Espera!”. Suena en el oído de cada negro con penetrante familiaridad. Este “espera” ha significado casi siempre “nunca”.

Martin Luther King fue un apóstol de la paz. Pero lo hizo con coraje y lo reflexionó con valentía. En la misma carta desde la cárcel de Birmingham intentaba transmitir ese vínculo entre los principios y las acciones: “No hay peor irresponsabilidad que el autoengaño. No hay peor impostura que la pasividad”. Luther King denunció con ferocidad a los que proponían dejar pasar el tiempo, porque los tiempos de Dios son perfectos. No es cierto. A juicio de Luther King “Esta actitud procede de un trágico error en cuanto a lo que es el tiempo, de una noción curiosamente irracional a cuyo tenor hay, en el devenir del tiempo mismo, algo que inevitablemente cura todos los males. De hecho, el tiempo en sí es neutro; puede ser utilizado para la destrucción lo mismo que para construir. Se me ocurre cada vez más que los hombres de mala voluntad se han valido del tiempo con una eficacia muy superior a la demostrada al respecto por los hombres de buena voluntad. Tendremos que arrepentirnos en esta generación no sólo por las acciones y palabras hijas del odio de los hombres malos, sino también por el inconcebible silencio atribuible a los hombres buenos. El progreso humano nunca discurre por la vía de lo inevitable. Es fruto de los esfuerzos incansables de hombres dispuestos a trabajar con Dios; y si suprimimos este esfuerzo denodado, el tiempo se convierte de por sí en aliado de las fuerzas del estancamiento social. Tenemos que utilizar el tiempo de modo creador, conscientes de que siempre es oportuno obrar rectamente. En este momento es hora de convertir en realidad palpable la promesa de democracia y de transformar nuestra indecisa elegía nacional en un salmo de hermandad creador. En este momento es hora de sacar nuestra política nacional de las arenas movedizas de la injusticia… para plantarla sobre la firme roca de la dignidad humana.”

Porque quiero resaltar: La libertad NUNCA es una concesión voluntaria del opresor. Y aquí y ahora vivimos una terrible opresión con la perversidad del que miente con descaro.

 

@vjmc