Régimen archivos - Runrun

Régimen

Stalin González: Son libres de hacer lo que quieran pero no tienen capacidad para cumplir acuerdo
EL SEGUNDO VICEPRESIDENTE de la Asamblea Nacional, Stalin González aseguró que los grupos minoritarios que firmaron un acuerdo de diálogo con el régimen de Nicolás Maduro, “son libres de hacer lo que quieran, pero no tienen capacidad para cumplir acuerdo”. 
 
En los jardines del Palacio Federal Legislativo, González aseguró que el régimen de Maduro se burla de todo el país, la comunidad internacional y las Fuerzas Armadas por haber estado en dos procesos de diálogos. 
 
El vicepresidente y representante de la negociación aseguró que mantienen contacto con Noruega y que estarían dispuestos a volver para aprobar un acuerdo “integral”. 
 
Sobre el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral, González recordó que la Constitución establece la forma de elección y que debe hacerse en el Parlamento. 
 
“Si ellos van a respetar la constitución, renovar el CNE, estamos dispuestos a contribuir con las normas”.
 
Ago 31, 2019 | Actualizado hace 2 meses
Ilusiones políticas, por Luis Fuenmayor Toro

EN LA SITUACIÓN ACTUAL VENEZOLANA, frente a un gobierno autoritario, arbitrario, sectario, corrupto, ignorante, incapaz e indolente, existe la ilusión de unificar a quienes se le oponen, como la vía segura para derrotarlo y de esa manera comenzar a salir de la crisis profunda en que nos encontramos. Los calificativos utilizados para caracterizar al equipo gobernante no fueron escritos a manera de insultos, como usualmente lo hacen algunos cuando se refieren al régimen. No se trata de una forma de ofenderlo ni mucho menos de mentarle la madre. En absoluto. Cada adjetivo corresponde a una característica particular del gobierno actual, que puede ser contrastada con la realidad existente y con la pasada, incluso más atrás de la primera Presidencia de Maduro.

Unir a todos los venezolanos de buena voluntad, para salir de la plaga actual, parece en principio una tesis lógica, y realmente lo es. Sólo que estamos hablando de unir a los venezolanos de “buena voluntad”, por lo que no participarían en esta alianza quienes no sean de “buena voluntad”. Pero, para no caer en la discusión de quienes son los buenos y quienes los malos, diré como el camarada Mao que se debe tratar de unir a “todos los susceptibles de ser unidos”. Mao lo pidió en el momento de constituir el frente político militar anti japonés, que lucharía contra estos invasores, y de hecho se logró la unidad entre el Kuomintang (Partido Nacionalista Chino) dirigido por Chiang Kai-shek y el Partido Comunista Chino, en esos momentos enfrentados militarmente. 

Suspendieron las hostilidades y, luego de la derrota japonesa al final de la Segunda Guerra Mundial, se reanudó el conflicto que terminó con el triunfo del Partido Comunista Chino y el refugio de los nacionalistas en la isla de Formosa, hoy Taiwán. Se logró unir a los “susceptibles de ser unidos”, pues el Kuomintang y los comunistas eran ambos nacionalistas y enfrentaban las pretensiones de dominación imperial de Japón. En nuestro caso, mucho menos dramático, no todos los que se oponen al régimen de Maduro son “susceptibles” de ser unidos, pues dentro de ellos hay quienes son partidarios de una invasión extranjera, como fórmula para derrotarlo, mientras que para otros esa posición es totalmente inaceptable. Esta diferencia los hace, como se dijo, “no susceptibles” de ser unidos. 

Para los primeros la salida es violenta, para los segundos es pacífica. Para los primeros la intervención extranjera es deseable y necesaria, para los segundos es indeseable y contraproducente. Para los primeros los asuntos del país pueden resolverse en EEUU y otras latitudes, para los segundos se deben resolver en Venezuela y por los venezolanos. Los primeros violentan la Constitución vigente, los segundos actúan dentro del marco constitucional. Es meridianamente claro de estas diferencias que ambos grupos no pueden unirse, no son susceptibles de ser unidos y por tanto no habrá un frente opositor al gobierno de Maduro, a menos que uno de los grupos renuncie a sus posiciones y asuma totalmente las del otro. 

Otra posibilidad, en el caso de la elección Presidencial, es que aparezca un extraño a los actualmente actuantes, una persona no involucrada en la conflictividad habida, un forastero, un “outsider”, para usar el anglicismo que todos entienden, y que este personaje sea asumido por todo el mundo como candidato presidencial. Esta última posibilidad tampoco es fácil de conseguir, pues el “outsider” tendría que tener posición sobre los asuntos antes señalados como impedimentos serios de la unidad de toda la oposición.    

 

@LFuenmayorToro

En defensa de la UCV, por Laureano Márquez

COMO EGRESADO DE LA Universidad Central de Venezuela, no puede uno permanecer impávido e indiferente ante este nuevo atropello a nuestra alma mater

La democracia es el mejor sistema de gobierno que se ha podido dar el ser humano a lo largo de la historia, es el que iguala a los ciudadanos, confiriendo a cada uno el mismo derecho a opinar sobre los asuntos que a todos nos conciernen en un complejo equilibrio entre justicia y equidad. Así como es el mejor sistema de gobierno, es también el más débil, si no hay tras él una visión ética de la política y un proceso de preparación creciente y sistemático de la población para la exigente tarea del ejercicio de la ciudadanía. 

La mayor debilidad que la democracia presenta es que democráticamente se puede optar por la extinción de la democracia al escoger una opción cuyos postulados sean la negación de la misma. Sucedió en la Italia fascista, en la Alemania nazi, también en la Venezuela chavista. Los caudillos no democráticos, lo primero que hacen al llegar al poder es desnaturalizar la democracia, convenciendo a la población -y a ellos mismos- de que la  aclamación popular sustituye a la democracia, de que al encarnar ellos la auténtica voluntad del pueblo, las votaciones son intrascendentes, por ello, cuando se hacen -si se hacen- deben blindarse los sistemas electorales para que no permitan que triunfe una opción diferente.

La existencia de la democracia no significa que todo deba ser sometido al voto popular. Por ejemplo, se cuestiona mucho en los últimos tiempos que se convocara, en el Reino Unido, a un referéndum para decidir la salida de la Unión Europea. Someter un tema de tal trascendencia a las pasiones del momento no fue una buena idea. Terminó ganando una opción que dividió al país y complicó las cosas para todos, incluido el propio Reino Unido. El liderazgo democrático debe implicar también un ejercicio de formación ciudadana. La enemiga principal  de la democracia es la demagogia. 

Hay temas e instituciones que requieren de una ponderación que también es democrática.  ¿Se imaginan los lectores -por ejemplo- qué consecuencias tendría para la justicia que los jueces fuesen electos con campañas electorales? Aunque los jueces sean electos, se busca para ellos un sistema de elección que pondere su capacidad académica, jurídica y profesional para el cargo. Se busca -en teoría- que lleguen los más capaces y justos y no los más populares. Ideal sería una democracia en la que el pueblo eligiese también a sus mejores jueces, pero en la realidad no es usualmente así.

Algo similar sucede con las instituciones académicas. Su democracia es de una naturaleza diferente porque se intenta que en la elección de sus autoridades, la preparación, la capacidad, la trayectoria académica tenga un peso específico en función de la propia esencia de la institución. Por eso, en las elecciones universitarias se da mayor peso en la votación al académico e investigador de larga trayectoria que al estudiante recién inscrito. Tiene lógica, se supone en teoría, que el primero debería tener un mayor conocimiento de los requerimientos y necesidades de la universidad. Dicho en otras palabras: en ciertas instituciones es más democrático (para su existencia y supervivencia) que haya algo menos de democracia, aunque suene contradictorio.

Los togados que se hacen pasar por Tribunal Supremo de Justicia, consideran que en las elecciones de la Universidad Central de Venezuela debe haber voto igualitario. Es su último desesperado intento  de destruirlo todo, se pretende también acabar con nuestra universidad. Las instituciones académicas de Venezuela, con la UCV a la cabeza no se han doblegado ante el régimen, han sido por el contrario centros de resistencia, casualmente en defensa del sistema democrático.

Es comprensible que la universidad represente el principal enemigo para un régimen que en su esencia y existencia es contrario a la razón.

 

@laureanomar

 

Laureano Márquez Oct 18, 2019 | Actualizado hace 5 días
Emilio Lovera, por Laureano Márquez

CONOZCO A EMILIO LOVERA desde mis inicios en Radio Rochela, allá por el año 1987. Más que amigos y compañeros de trabajo, somos hermanos, nos tenemos cariño y confianza. Hemos sido socios en diversas actividades humorísticas que no nos han vuelto millonarios -como mereceríamos serlo-, pero que nos han dado la inmensa alegría de dar alegría a nuestro prójimo y también de hacerle pensar un poquito. Aunque suene un poco alabancioso, cuando nos reunimos en el escenario se produce una mágica combinación de dos estilos de humor que -juntos- hacen un tercero, que es nuestro sello como pareja de humor.

Desde que conozco a Emilio, hace más de treinta años no le he visto hacer otra cosa que trabajar honestamente en los escenarios, llevar una vida modesta y decente, comportarse como ciudadano ejemplar. Ha metido la mano para ayudar a todas las causas y personas que ha podido, sin hacer alarde de ello. Como hombre del espectáculo, ha hecho lo posible por dignificar la profesión del humorismo en el país, propiciando el respeto por los artistas. Es pionero en esto de hacer del humor un trabajo serio y tratado con justicia. En este transitar, ha ayudado a muchos compañeros a lo largo de su vida -entre ellos a este servidor de Internet- y lo ha hecho con generosidad, sin ese temor que suelen tener algunos artistas de que otros brillen y les desplacen. Se goza con el talento de sus compañeros y con su éxito, les da ideas y les anima. Cuando le han confiado espacios para la comedia, ha involucrado a nuevos comediantes, algunos le han pagado de mala manera, como aquel que le robó un terrenito en Mérida.

En fin, conozco la vida de Emilio desde las durezas de su infancia. He visto su evolución, su progreso, que, aunque ha sido meteórico en talento, ha sido modesto, gradual y lleno de complicaciones y altibajos en lo material. Este último año ha sido especialmente duro para él, por las razones que ya él ha explicado suficientemente. No ha podido trabajar y por tanto no ha tenido ingresos que declarar.  Esta semana el organismo tributario ha suspendido los espectáculos con los que volvía a los escenarios y a su único “modus vivendi”: el del humor. 

Emilio Lovera, quien suscribe, muchos periodistas y personas incómodas para el régimen por sus opiniones, hemos sido declarados contribuyentes especiales desde hace muchísimos años, desde los tiempos del intergaláctico.   Dice el dicho: “cree el ladrón que todos son de su condición”. Como esta gente piensa que el dinero es lo más importante para nosotros, están convencidos de que nos amedrentarán y silenciarán con la amenaza tributaria. No lo han logrado a pesar de múltiples investigaciones  y multas a las que hemos sobrevivido y seguiremos sobreviviendo. En Venezuela aún hay muchas personas trabajando digna y decentemente. Ser honesto en nuestra tierra te coloca en situación de minusvalía. Serás castigado y perseguido por ello. A pesar de lo cual, hay que seguir insistiendo para que algún día en nuestra tierra el esfuerzo, el talento y la probidad desplacen el “vivamos, callemos y aprovechemos” del que hablaba Picón Salas y sean tenidos como un valor y no como un defecto que te convierte en pendejo.

Por lo demás, nada de raro tiene que en un país regido por  choros, el mal ejemplo de un trabajador decente sea sancionado. En honor a la verdad, hay persecuciones que reconfortan. Llama la atención que esta misma semana una investigación de un diario español habla de la sociedad de la primera familia del país con la explotación delincuencial -y destructora del frágil equilibrio ecológico- del oro en el llamado arco minero, un espectáculo nada divertido al que -curiosamente- nadie se atreve a poner fin.

 

@laureanomar

 

Juan Guaidó denunció que el régimen pretende disolver la Asamblea Nacional
JUAN GUAIDÓ, PRESIDENTE ENCARGADO de Venezuela denunció a través de sus redes sociales que el régimen de Nicolás Maduro pretende disolver la legítima Asamblea Nacional. 
 
“Quiero decir con mucha responsabilidad que hemos recibido información importante sobre las pretensiones de una nueva locura; una locura que hemos visto en una dictadura, en un régimen que no tiene escrúpulos. Pretenden clausurar ilegalmente el Parlamento venezolano; por eso la convocatoria del día de mañana (lunes) de manera casi irregular de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)”, dijo Guaidó.
 
El jefe del parlamento también alertó que el día de mañana se pretende disolver el parlamento, convocar ilegalmente elecciones parlamentarias y hasta perseguir masivamente a diputados de oposición. “Solamente convocan cuando van a perseguir o cuando van a allanar inmunidades parlamentarias”, dijo.
 
Guaidó aseguró que no solo ha advertido a la comunidad internacional sobre los planes del gobierno de Maduro, también pidió a los venezolanos prepararse para una ofensiva política como se ha venido haciendo. 
 
“Hemos enviado los mensajes pertinentes de alerta a la región, hemos enviado y recibido información importante tanto de la comunidad internacional como de parientes militares de la Fuerza Armada que no están de acuerdo con ninguno de estos elementos. Hemos recibido de actores del régimen, incluso, que están buscando mejores alternativas”.
 
Juan Guaidó además anunció que este lunes 12 de agosto hará algunas designaciones de Gobierno para avanzar en la ofensiva clara y política, para seguir transitando el camino establecido desde el principio y que pasa por el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. 
 
Finalmente refirió que si el régimen intenta secuestrarlo como ocurrió en enero “poco funcionará” porque cada acto de represión que han tomado solo ha generado mayor presión internacional, mayor rechazo popular, mayor división entre el régimen.
 
“Si mañana hacen lo pretenden hacer, resultará una fase de conflictividad superior para todos nosotros porque vamos a ejercer nuestra reivindicaciones propias, vamos a ejercer nuestros derechos. Pueblo de Venezuela estemos alerta a los próximos acontecimientos porque si la dictadura decide seguir el camino que proponen llevar quienes sumieron al país en el caos, por su puesto que nuestra respuesta va a venir con nuestra gente, con la FAN, con la comunidad internacional”. 
El sentido del ridículo, por Laureano Márquez

DICEN QUE EL SENTIDO DEL RIDÍCULO “es aquello que nos hace estar pendientes por no hacer nada que pueda causar molestia o provocar risas por parte de los demás”. Hay personas que tienen un alto sentido del ridículo y otras en las que escasea, es decir, personas que tienen una mínima preocupación porque aquello que dicen o hacen mueva a la risa. Hay muchos tipos de risa. Para un comediante, por ejemplo, la risa de los demás constituye la mayor satisfacción, vive para ello. Esto no quiere decir que él haga el ridículo, pues si alguien tiene un elevado sentido del ridículo es el comediante. La risa que el ridículo produce es diferente: no es humorística, sino que se convierte es una expresión de lástima o vergüenza.

Recuerdo, hace muchos años, haber asistido al montaje de una versión de Otelo en la que trabajaba un querido compañero de Radio Caracas Televisión. Durante la representación del clásico teatral, los asistentes reíamos de buena gana al ver el divertido montaje cómico que un elenco de actores dramáticos había conseguido de la célebre tragedia de Shakespeare. Cuando al final de la obra acudí a felicitar a mi compañero –que era, casualmente, el que daba vida al moro de Venecia–, el ambiente en el camerino sí que era de verdadera tragedia. Él, con los ojos vidriosos de llanto, me preguntó: “¿pero por qué se reían?”. La pregunta me puso al tanto de que la auténtica desgracia se desarrollaba detrás del escenario: esa divertida obra, la que yo como cómico habría querido montar, constituía para estos actores dramáticos una verdadera fatalidad: habían hecho el ridículo. De hecho, la única función de una anunciada larga temporada fue la del estreno. Es curioso la delgada línea que a veces separa las cosas: al serio le angustia la risa y al cómico la seriedad.

Todas estas reflexiones sobre lo que significa hacer el ridículo vienen a cuento por la noticia que hoy, 6 de agosto de 2019, aparece reseñada por la agencia de noticias EFE: “El Gobierno de Maduro sugiere a los venezolanos postergar los viajes a EE.UU. por los tiroteos”. El régimen alude a las trágicas masacres acaecidas en los Estados Unidos en los últimos días: la de El Paso, que dejó un saldo de 22 personas fallecidas y 24 heridos y la de Ohio, con 9 fallecidos y 27 heridos, lo que, sin duda, constituye una catástrofe lamentable, una nueva muestra de la locura enfermiza que evidencia el tema de los tiroteos en los Estados Unidos y el delicado tema del control de armas, siempre polémico en la sociedad norteamericana.

Ahora bien, dicho lo anterior, hay que decir esto otro: que un régimen que asesina, tortura, quita la vista a adolescentes, lanza a presos políticos del décimo piso, asesina a jóvenes manifestantes en las calles, un régimen responsable de lo que de seguido se describe:

  • “En las últimas dos décadas más de 300.000 venezolanos fueron asesinados, lo que arroja un promedio de al menos 41 homicidios por día” (es decir: Venezuela tiene 2 El Paso cada día) (O.V.V.).
  • “Más del 60% de los asesinados en los últimos 20 años (cerca de 200.000) tenían entre 14 y 29 años cuando perdieron la vida, en tanto que el 90% eran hombres y más del 80% vivían en la pobreza.” (O.V.V.):
  • “Otra consecuencia de esa falta de respuesta por parte de las instituciones es el uso de la “justicia privada”, que ha incrementado en los últimos años los casos de linchamiento y de asesinatos por encargo, “que ocurren en situación de impunidad y pérdida del Estado de derecho”. (O.V.V.).
  • “Entre 2016 y 2018, los funcionarios de seguridad mataron a 18.339 personas, equivalentes a 509 ciudadanos por mes, y «en lo que va de 2019 los cuerpos policiales han asesinado a 15 personas a diario bajo el argumento de haberse resistido a la autoridad» (Briceño León)

La lista seguro es más larga y dolorosa. Pero repito: que un régimen responsable del agobio de sus connacionales por todos los crímenes descritos, les sugiera que no visiten a los Estados Unidos de América por el peligro que esta visita podría acarrear para su seguridad, es muestra inequívoca de que se ha perdido todo sentido del ridículo.

En nuestro caso, la desnudez del rey es patéticamente pornográfica.

 

@laureanomar

Ya apagaron las luces, ¡ahora váyanse!, por Armando Martini Pietri

CONOCEN LA EXPRESIÓN CUANDO las cosas llegan a extremos y no hay posibilidad de arreglo, “¡apaga la luz y vámonos!”. Sucede que el castro madurismo en vez de gobernar desbarra; ha apagado luces en varias oportunidades en medio año -sin contar apagones locales-, pero no termina de irse. Ni tampoco de arreglar el problema, empeorado por quienes manejan el sector eléctrico sin saber qué hacer y quienes se han robado miles de millones de dólares que nunca llegaron, sino a billeteras de ladrones bolichicos.

Al régimen se le volvieron a extinguir las luces y ni sus jefes sabían qué decir, qué explicar, más allá del desgastado recurso del ataque electromagnético con ondas de no sé qué lavativa; de la agresión estadounidense, de no poder comprar equipos ni hacer adecuado mantenimiento por culpa de sanciones imperialistas, como si el desastre eléctrico fuera problema de dos o tres años.

Tan mal va el país que más de uno se aguantaría otro mega apagón si a cambio el usurpador termina de irse, y lo de aplicar justicia será cosa posterior que, no pierde vigencia en gran parte del mundo, incluso en países que puedan prestarse a recibirlos a cambio de una tajada de las fortunas y, aún con protecciones, en momentos logran ser alcanzados por los tribunales.

El mundo está al corriente que los apagones continuarán, la única respuesta del oficialismo -aparte de las excusas de comiquita- es poner preso al que tenga la osadía de ejercer su derecho democrático y constitucional de advertir los riesgos que corremos los venezolanos. 

No sólo los que se jueguen neveras y artefactos eléctricos, sino los miles que quedan atrapados en ascensores o tienen que subir y bajar escaleras a oscuras. Salir de los vagones del Metro a pie, los que no tienen capacidad económica para cambiar un equipo dañado ni aire acondicionado para los calores que padecemos, sino que encima se les estropea el ventilador. Los enfermos hospitalizados, quienes están siendo operados -si la suerte ha permitido conseguir medicina e insumos médicos; los que pierden alimentos guardados, que no siempre aguantan con firmeza los embastes del castro socialismo. 

Piden no realizar llamadas telefónicas mientras solventan fallas, solicitan no encender aparatos domésticos, ruegan no usar gas, recordando tiempos pretéritos, kerosene o leña. Se implora retirar solo 6 mil bs por día, tratar no comer nada o una vez al día, no consumir agua ni bañarse, y un inmenso etcétera; para luego darles gracias por la atención y rematan insultándonos con la bolsería, ¡sigamos haciendo patria!

Lo que advierten especialistas experimentados, incluso trabajadores, es que la red termoeléctrica casi no funciona y todo el peso se le cuelga a la energía hidroeléctrica que viene de Guri, cuyos equipos, están semiparalizados y a los cuales se les demanda más del máximo.

Ya que apagaron la luz venezolana, ¡váyanse de una vez!

Pasando lo que no está sucediendo, sorprende el silencio horrorizado. Mutis sobre las delicias de Barbados y Foro de São Paulo, como aquella niebla londinense de novelas y películas dentro de la cual podía pasar cualquier cosa, desde Mary Poppins llegando en paraguas, hasta los brutales asesinatos de Jack el Destripador.

Mudez que llama la atención. Políticos, siempre ansiosos de anunciar buenas nuevas fuesen reales o no. El silencio pesa mucho en un mundo abierto por las redes sociales, que en Venezuela son frenadas por la censura y confusión, mientras alimentos son cada vez menos, los que quedan cuestan más y el régimen, en vez de bajar -o al menos disimular- la guardia, incrementa la represión y descaro.

El silencio destaca, la crisis devastadora castro madurista, habla mucho a través de sus voceros, pero nada dice, a tal punto que incluso países y organismos internacionales hasta no hace mucho miraban hacia otro lado, ahora se fijan en esta Venezuela despedazada y sin luz.

Hay silencio que en realidad es una densa expectativa ciudadana, muy pocos creen que el oficialismo en el poder pueda arreglar nada, y ese escepticismo no beneficia al país. Hay silencio y niebla, pero también iluminación difusa que señala un punto de origen, y crecimiento en la convicción ciudadana concluyendo inevitable: el madurismo tiene que irse. 

La bruma apaga incluso voces de advertencia de la conciencia de quienes no transigen posiciones. Otros suavizan entendimientos entre el madurismo y socios opositores en defensa de intereses y prosperidad, opacan furias de quienes no olvidan fraudes, delitos políticos, económicos y sociales.

Neblina y afonía que preocupan, desconciertan, pero también dejan claro. Es imposible devolverse.

@ArmandoMartini

México congela cuentas de empresas que vendieron alimentos de baja calidad a Venezuela

LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO DE MÉXICO (SHCP), informó este miércoles que fueron congeladas 19 cuentas bancarias de personas y empresas involucradas con la venta de alimentos de mala calidad al régimen de Venezuela, el cual los reparte entre la población más vulnerable, manipulando de igual manera el precio de los mismos.

El gobierno mexicano ha presentado también tres denuncias judiciales vinculadas a este caso que la Fiscalía investiga desde el año 2016, y por el cual, en octubre del año pasado, ya había impuesto sanciones monetarias por tres millones de dólares a algunos responsables.

Por otro lado, el jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda (UIF), Santiago Nieto, afirmó ante varios periodistas que “el monto de las primeras irregularidades detectadas” en las cuentas congeladas de los involucrados “era de más de 150 millones de dólares”. Por ello, la Fiscalía mexicana estableció que las empresas y personas investigadas obtenían recursos del régimen venezolano para, de igual forma, adquirir alimentos y especular comercialmente con ellos. 

Como un intento anticipado de cubrir la evidente crisis económica alimentaria, política y social, el gobierno  de Nicolás Maduro instaló únicamente desde el año 2016 en las zonas populares los llamados “Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP)”, un sistema de distribución de alimentos básicos de mala calidad, que en muchas ocasiones se encuentran vencidos y no llegan a su destino. Estos vienen en paquetes con leche en polvo, harina de maíz, aceite, arroz, y frijoles.
 
Son evidentes las constantes denuncias a estos productos, los cuales no cumplen con estándares mínimos de nutrición; y las investigaciones periodísticas las respaldan asegurando que detrás de estas despensas se teje una red de corrupción y lavado de dinero entre empresarios cercanos al a Nicolás Maduro. Según las autoridades del Estado mexicano, los intermediarios adquieren productos de baja calidad y los exportan a Venezuela con sobreprecio a través de los CLAP
 
La crisis venezolana ha forzado a migrar desde el año 2015 a unos 2,7 millones de ciudadanos (de una población de 30,6 millones de personas), según cálculos de la Organización de Naciones Unidas. La espera de aquellas zonas más vulnerables que solo dependen de una de estas bolsas de comida para saciar el hambre, continúa. Y el cuadro de desnutrición de los venezolanos, que es un hecho irrefutable, se encuentra en estos momentos en un constante incremento del que, la población no puede valerse de su propia voluntad para disminuirlo.