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Jefe humanitario de ONU apuesta por

El secretario general adjunto de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Mark Lowcock, dijo este miércoles que “solo una solución política puede detener el sufrimiento en Venezuela”, luego de constatar la grave crisis en el país caribeño.

Tras culminar una visita de dos días a Caracas, la OCHA, capítulo Venezuela, difundió un comunicado de Lowcock en el que indicó que la situación humanitaria requiere de que “las partes interesadas den una mayor prioridad a la reducción del sufrimiento inmediato de la población de este país”.

Pero también destacó que en sus reuniones con funcionarios del Gobierno y de la oposición encontró una “voluntad común” de abordar la situación en la que, según describió, niños, mujeres y hombres se enfrentan “cada día a retos abrumadores para sobrevivir”.

Aseguró que pudo observar, entre otras situaciones, cómo el sistema de salud está “al borde del colapso” y la situación de los hospitales, donde los pacientes “corren un alto riesgo de perder la vida a causa de las nuevas infecciones que están adquiriendo mientras están” en el nosocomio.

Lowcock alertó también de que “es poco probable que los recursos internacionales sean suficientes para estabilizar la situación” en Venezuela y señaló que habrá que “encontrar una manera de liberar los recursos venezolanos para contribuir más a la acción humanitaria”.

Según el portal de la OCHA, de los 222,7 millones de dólares que esperan recaudar para el Plan de Respuesta Humanitaria, solo han reunido 55,5 millones de dólares a la fecha.

El coordinador humanitario agregó que para el 2020 “se necesitarán muchos más recursos” y que buscarán “financiación adicional de los donantes”.

Además dijo que el Plan de Respuesta Humanitaria elaborado por Naciones Unidas y sus socios para abordar la crisis en el país caribeño ha sido “plenamente apoyado” por el Gobierno de Nicolás Maduro y el Parlamento, controlado por la oposición.

“He recibido compromisos firmes de que apoyarán la implementación del plan, en beneficio de los venezolanos más vulnerables de todo el país”, apuntó.

Lowcock llegó a Venezuela el pasado lunes y sostuvo reuniones con el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de cincuenta países, y con el canciller venezolanos, Jorge Arreaza, así como con ONG.

El coordinador humanitario de la ONU visita Venezuela para constatar crisis
Se prevé que Mark Lowcock se reúna con “altos funcionarios del gobierno” de Nicolás Maduro y con miembros de la Asamblea Nacional 

El secretario general adjunto de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Mark Lowcock, realiza desde este lunes una visita de tres días a Venezuela para constatar la crisis que atraviesa el país.

“Comienza una visita a Venezuela para conocer de primera mano la situación humanitaria y fortalecer la cooperación y coordinación con las diversas agencias humanitarias que se encuentran operando en el país”, informó la OCHA, capítulo venezolano, en su cuenta de Twitter.

El mensaje, que no brinda más detalles, fue acompañado por una fotografía que muestra a Lowcock junto al coordinador residente del sistema de las Naciones Unidas y representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Venezuela, Peter Grohmann.

Está previsto, según informó la Oficina con anterioridad, que el coordinador humanitario “se reúna con altos funcionarios del Gobierno” del presidente Nicolás Maduro y con miembros de la Asamblea Nacional (Parlamento), liderada por Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países.

Lowcock también prevé encontrarse con representantes de organizaciones no gubernamentales, agencias de las Naciones Unidas y representantes diplomáticos.

“También evaluará la respuesta humanitaria apoyada por las Naciones Unidas sobre el terreno y se encontrará con personas afectadas por la crisis”, agrega el aviso de prensa difundido la semana pasada por la OCHA en Venezuela.

Fuentes de Naciones Unidas en Venezuela consultadas por Efe aseguraron que hasta el momento no está prevista una declaración ante los medios de comunicación por parte de Lowcock, también coordinador del Socorro de Emergencia de ONU.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, se reunió con Lowcock en Nueva York el pasado 28 de septiembre, en el marco del septuagésimo cuarto periodo de sesiones del organismo multilateral.

Según datos de la ONU, al menos 4,5 millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años huyendo de la crisis económica que tiene a la mayoría de la población en la miseria y en la que 1 de cada 4 requiere asistencia humanitaria urgente.

Los Runrunes de Bocaranda: BAJO: ¿Noal 1?

¿NOAL 1?: 

Estas palabras de Nicolás en Bakú, capital de Azerbayán aclaran el origen de los votos  con los que fue elegido para el Comité de Derechos Humanos de la ONU: “Quiero agradecer a los miembros de nuestro movimiento por el voto de confianza y por el valioso apoyo a la candidatura de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos”, 120 países conforman el Movimiento de Países No Alineados.

Con 105 votos consiguió Nicolás Maduro el asiento en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La votación fue la menor de todas las similares para escoger los miembros: “Quiero agradecer a todos a los miembros de nuestro movimiento por el voto de confianza y por el valioso apoyo a la candidatura de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos. Gracias a todos por defender la verdad ante la infamia”, dijo Maduro este viernes en Azerbaiyán, donde se celebra el foro del Movimiento de Países No Alineados. Por los resultados se sabe que al menos 15 países no votaron por nuestro país.

¿NOAL 2? 

Lo de No Alineados es otra farsa de la izquierda global. Su alineación sigue siendo en la órbita de Moscú, La Habana, las naciones que estuvieron dentro de la  fracasada y quebrada URSS y el liderazgo del Chávez con petróleo y dólares para repartir. Acabados esos dos renglones la influencia quedó rezagada y solo permanece parte de esa ola trasnochada y quebrada. Los vividores (o en tono mas vulgar “los chulos”) de la Venezuela mil millonaria del caudillo, nunca eterno como pretenden sus millonarios seguidores en el “apparatchik” del PSUV, hoy combinado con los militares mas ricos de nuestra historia republicana, siguen pretendiendo ser impolutos y guardianes de la antorcha del “caudillo” que gozó como un niño malcriado mientras dilapidaba, regalaba y disfrutaba de la ingesta mas alta de los precios del petróleo.

La mentira mayor fue la de entregar un NOAL más fuerte y respetado. La verdad verdadera es que cada día el grupo esta mas débil, menos oído y solo ha servido para respaldar con sus votos en la ONU atrocidades como la de respaldar el ingreso de Venezuela a la Comisión de los Derechos Humanos teniendo un duro y veraz informe de la propia Comisionada detallando las enormes violaciones a esos derechos por el régimen de Nicolás&Co.

Hoy la Venezuela destruida, saqueada, violada y abandonada por Chávez y Maduro es la mejor prueba del fracaso “si alineado” de la conchupancia con la izquierda, principalmente de Cuba pero además en ingentes negociados dolarizados con Nicaragua, Bolivia, Belice, El Salvador, Honduras, Uruguay, Surinam y el grupito de rojillos que tambien integran el Caricom. Sin hablar del saqueo del oro tanto del BCV como del Arco Minero. En el cierre de la reunión donde entregó la presidencia se lanzó uno de los mejores discursos “de estado” pero siempre lleno de ilusiones, mentiras y lugares comunes. Repitiendo que el origen de todos los males (desde la alimentación y la salud hasta la corrupción y la quiebra de PDVSA) obedecían a las acciones “imperiales”. Siguió vendiéndose como impoluto ante las acusaciones de dictador y destructor del país.

La mentira mayor fue la de entregar un NOAL más fuerte y respetado. La verdad verdadera es que cada día el grupo esta mas débil, menos oído y solo ha servido para respaldar con sus votos en la ONU atrocidades como la de respaldar el ingreso de Venezuela a la Comisión de los Derechos Humanos teniendo un duro y veraz informe de la propia Comisionada detallando las enormes violaciones a esos derechos por el régimen de Nicolás&Co. Allá en Azerbaijan machacó su cantaleta de que los medios globales cartelizados repiten lo mismo en campañas diarias contra Venezuela y mi gobierno”. ¿Hay sorpresas?

 

 

 

 

Soy consciente en cuanto a que la modernidad y su optimismo se encuentran comprometidos; como comprometidas han estado siempre las promesas del humanismo, pues han de pugnar con quienes, como traficantes de ilusiones, prometen el paraíso en la tierra a costa de la cosificación de la persona. A la sazón, entre tanto, los amigos de la libertad nos miramos en el espejo retrovisor de la democracia.

Comparto, al respecto, el criterio del profesor Eudaldo Forment, quien apoyado en un célebre libro escrito hace casi una centuria: Una nueva edad media (1933) afirma que el hombre – se refiere al europeo, pero vale para el actual – vive “como si habitase exactamente en la superficie de la tierra, ignorando lo que está por encima y lo que está por debajo de él”. 

Las generaciones del presente tienen razones para celebrar que cuentan con lo mejor de los dos mundos superados: el de la mera razón y la lectoría – el del Homo Sapiens – y el de las imágenes u Homo Videns de Giovanni Sartori. El Homo Twitter sucedáneo – expresión provocadora de César Cansino – tanto como escribe y no más de 140 caracteres se relaciona con las imágenes, pero sin tiempo para la conciencia y menos para el pensar profundo. El vértigo no se lo permite. 

Dado ello, arriesga dejar de ser lo que es y en su esencia: persona una y alter ego, y puede desdecir de su naturaleza, pasando de servirse de la ciencia a servirla como tótem que lo domina. A lo más terminaría siendo un mero táctico de la libertad. 

Me pregunto: ¿Será que el tiempo que se abre en 2019 para durar otros 30 años, dos generaciones, agotado el Gran Vacío que suscita la experiencia frustrada del socialismo real y las incertezas que nos monta a cuestas la incierta victoria del liberalismo en 1989, es en conclusión el arraigo del relativismo? ¿Se consolida la muerte de Dios e ingresamos en la Era de las verdades circunstanciales, construidas sobre las percepciones de mayoría, que dejan resentimientos, cansancio, sentimientos de desconfianza entre todos?

La cuestión no es baladí. 

 

El Homo Twitter, en línea inversa a la del periodismo tradicional, ancla primero en su prejuicio o cosmovisión, en su orfandad íntima, para luego crear información y transmitirla, yendo en búsqueda de la realidad; pero sólo de aquella parte que le sirve y le es útil para validar su propia animosidad o serenar el espíritu. 

 

Este es, nada menos, el desafío ingente, inexcusable, que ha asumir y entender a profundidad el liderazgo social y político, apenas entrenado para el narcisismo digital y llamado a construir una tecnología al servicio de la verdad.

A qué viene todo esto.  

Mientras la Alta Comisionada de la ONU, Michel Bachelet, demuestra que todos los derechos humanos han sido violentados de manera muy grave, sistemática y generalizada, por el régimen represor de Nicolás Maduro, otra narrativa nos llega desde Europa. Nos habla de una nación distinta, que padece una crisis política y falta madurez democrática.  

¿Ambas narrativas son ciertas, una veraz, otra falsa y construida a la medida?

No olvidemos, a todas éstas, que somos tributarios de la cultura occidental y cristiana, incluso encontrándose amenazados sus valores por la tecnología marxista de dominación en avance, tributaria de la Escuela de Frankfurt. 

Al reconocimiento de la razón y del ser humano, que se concretan en la gran enseñanza greco-romana de la sabiduría, la vertiente cristiana la completa con las ideas de la persona – como realidad humana no una, sino única, propia de cada ser, la menos común – y la de la libertad o el libre albedrío, que revela a la dignidad de la persona humana. Y esas ideas o premisas le agrega algo esencial que redondea nuestra cultura de decantación milenaria, a saber, la del amor supremo o caridad, es decir, la del “querer el bien para alguien”. 

 

En el olvido de esa “amistad civil” que alimenta la confianza y que hemos proscrito en la política, y que antes que procurar la unidad en las diferencias sustituye ahora la idea de la donación desde el poder por la posesión del poder, es en donde reside, como lo creo, la crisis contemporánea del humanismo. Desbordamos, con generosidad, en los odios y por ello mentimos.   

 

Así, mortificado por lo que todos observamos, repito las palabras de Jacques Maritain, cabeza de la delegación francesa, dichas al momento de instituirse la UNESCO; cuyos activos como los de la ONU están en entredicho, aún más luego de la elección de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos y dada la espiral de destrucción que azota a Iberoamérica y España:

“Nos reunimos en un momento particularmente grave de la historia del mundo [..] La angustia de los pueblos cae sobre todas las orillas […] Lo que se pide a la inteligencia humana es tomar conciencia de que hemos entrado en una era crucial de nuestra historia, en la que —bajo pena de muerte— los gigantescos medios de potencia procurados por el dominio científico de la materia deberían someterse a la razón”. 

Es la razón, en suma, la instancia inderogable. Pero no basta. Estamos ante una hora – permítaseme el anglicismo – que urge de un sistema UBER para la política, para la ordenación digital y tecnológica de la libertad en el siglo XXI. ¡Ojalá no nos pase lo que al Búho de la Minerva, que levanta su vuelo en el ocaso.

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La alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, de la Organización de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, informó este jueves que enviará una misión de investigación a Chile.

A través de su cuenta en Twitter, Bachelet anunció que luego de monitorear la crisis, ha decidido enviar una comisión para examinar las denuncias de violaciones a los derechos humanos.

Afirmó que parlamentarios y el Gobierno han expresado su interés en recibir una misión de Human Rights Watch (HRW).

El aumento del precio del del Metro marcó el inicio de una oleada de protestas que, con el paso de los días, despertó el hartazgo de parte de la ciudadanía por las bajas pensiones y salarios y los altos precios de luz, gas, educación universitaria y salud, generando un estallido social que no se veía desde el fin de la dictadura en 1990.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), una entidad pública pero autónoma que hace un seguimiento al actuar de las fuerzas del orden, registró en su último balance de la noche de este miércoles un total de 2.410 detenidos en todo el país.

 

De estos hechos, 898 detenciones se produjeron en Santiago, donde este miércoles se reunieron en Plaza Italia alrededor de 100.000 personas para mostrar su descontento, y 1.512 en el resto del país.

Las protestas han dejado además al menos 18 fallecidos, entre ellos dos colombianos, un peruano y un ecuatoriano, y del total hay al menos cinco que murieron presuntamente a manos de agentes del Estado.

 

*Con información de TalCual

¿Por qué la seguridad ambiental es crucial para el futuro de Venezuela? Por Bram Ebus

El colapso histórico de Venezuela a menudo se explica como consecuencia de la mala gobernanza, la corrupción y el colapso del sector petrolero o de las sanciones internacionales. Se buscan soluciones en la esfera política (diálogo, elecciones libres, cambio de régimen), pero hay poco espacio para maniobrar en cualquier extremo del espectro político. Al gobierno de Maduro le quedan pocos aliados políticos, y a medida que avanza en su intento de perpetuarse en el poder, parece tener escasos recursos y poco tiempo para emprender esfuerzos serios para mitigar el impacto de la profunda crisis económica. Mientras tanto, la oposición lleva a cabo una campaña centrada en enfatizar lo que está mal, pero carece de una visión integral para una futura Venezuela.

El medio ambiente generalmente se deja fuera del debate, pero cuestiones como la conservación, el manejo de los recursos naturales y el acceso a los ecosistemas son vitales para la estabilidad del país. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (o ONU Medio Ambiente), lograr la paz teniendo en cuenta los recursos naturales y el medio ambiente “ya no es una opción, es un imperativo para la seguridad”. En conversaciones recientemente suspendidas entre el gobierno y la oposición, negociadas por el gobierno noruego: el medio ambiente ni siquiera estaba en la agenda. Sin embargo, los conflictos de recursos y el manejo y protección del patrimonio natural de Venezuela no solo son importantes desde un ángulo de conservación, sino que son la clave para lograr una solución política sostenible y descubrir el futuro de Venezuela.

 

Una crisis política y ambiental

 

El gobierno de Maduro afirma que Venezuela tiene la segunda reserva de oro más grandes del mundo y en 2016 decretó un área de desarrollo minero masivo que bautizó como el ‘Arco Minero del Orinoco’. Hasta ahora, esta legislación no parece más que un “marco legal” que regula un sector que realmente funciona sin control. Los inversores extranjeros se mantuvieron alejados mientras que la minería ilegal incrementó desenfrenadamente.

 

La degradación ambiental causada por la extracción de minerales no regulada y los conflictos por el acceso a estas valiosas tierras ya ha desplazado a la población a la fuerza, mientras que el colapso económico a nivel nacional y la consiguiente disminución del empleo y los ingresos ha llevado a otros a aventurarse en la región minera sin ley al sur del río Orinoco.

 

Muchas de las tierras que se explotan agresivamente son el hogar de grupos indígenas, que a menudo se ven privados de sus medios de vida y medios de supervivencia. Las estrategias alternativas de supervivencia a menudo significan participar en economías mineras ilegales, ya que la moneda nacional, que casi no tiene valor por la hiperinflación, ha llevado a la aceptación del oro como una alternativa al efectivo, o unirse a los grupos armados no estatales que dirigen las regiones ricas en minerales.

La presencia de grupos armados extranjeros y venezolanos ha sido tolerada por el gobierno, lo que resulta en una pérdida de soberanía sobre vastas extensiones de territorio, mientras que los ingresos provenientes de recursos aumentan la influencia de actores violentos. Estos últimos incluyen sindicatos delictivos locales, llamados simplemente “sindicatos”, así como elementos corruptos del Estado. El hecho que se hayan creado estas economías paralelas basadas en el oro, permitió que los elementos criminales con control sobre los recursos convirtieran estas economías informales en capital social y político.

Aunque Venezuela no está formalmente en guerra, el caudillismo y los frecuentes enfrentamientos violentos son ahora una característica del sur. Las fuerzas de seguridad del Estado fuertemente armadas con sus rostros cubiertos conducen en vehículos blindados con armas montadas, controlando los aeropuertos de la jungla y el acceso a minas ilegales en los estados de Amazonas y Bolívar. Los grupos guerrilleros colombianos que a veces operan codo a codo con el ejército, con los sindicatos mineros, y las masacres, la tortura y la esclavitud son comunes en las zonas mineras. Por esta razón, uno puede referirse claramente a los minerales extraídos de estas áreas como “recursos de conflicto”, y su comercialización debe tratarse como facilitación de violaciones graves de los derechos humanos.

Los ingresos de la minería actualmente proporcionan un salvavidas financiero a las élites políticas y son de suma importancia para mantener el poder. Si los países pueden depender de los ingresos de la extracción de recursos, el dinero proveniente de los contribuyentes se vuelve menos importante, generando así, una desconexión entre el gobierno y sus ciudadanos. Este ha sido el caso desde que la industria petrolera comenzó a desarrollarse en Venezuela. La falta de transparencia en la rendición de cuentas del gobierno, incluido el asunto de los ingresos extralegales derivados de la extracción de recursos, priva a la población de sus derechos y facilita el autoritarismo.

Llámalos guerrilleros, sindicatos, pranes o facciones corruptas del ejército: están allí para quedarse. En ese sentido, Venezuela está comenzando a parecerse a la vecina Colombia, donde el acaparamiento de tierras, la guerra rural y la explotación depredadora e ilícita de los recursos naturales (ya sea coca, minería ilegal de oro, agroindustrias) han sido una característica importante durante más de medio siglo.

El acuerdo de paz de 2016 entre el gobierno de Colombia y las FARC se considera el acuerdo de paz “más ecológico” jamás realizado, con planes de crecimiento verde y desarrollo sostenible, pero su aplicación tambaleante, específicamente con respecto al desarrollo económico rural, el acceso a las tierras y los cultivos ilegales, dejó al descubierto la fragilidad de dichos acuerdos. Estas brechas también son una explicación importante del enorme aumento de la deforestación en las antiguas áreas controladas por la guerrilla y la reanudación de las tensiones regionales.

En Venezuela, la “paz” y el medio ambiente deben estar en la agenda, y los grupos armados que operan sin restricciones deben ser desmantelados por las autoridades competentes y las autoridades policiales que imponen el orden público. Sin embargo, este escenario es difícil de imaginar con las tasas actuales de impunidad, la corrupción dentro de las filas de las fuerzas armadas y la violencia estatal en Venezuela.

 

Las partes internacionales interesadas deben reconocer que Venezuela no es solo un campo de batalla político para los chavistas y la oposición, sino un país en el que los conflictos de recursos y los grupos armados son la norma en gran parte del territorio nacional.

 

Es esencial que la Venezuela post-transición no esté caracterizada por el error de no incluir la seguridad ambiental. En un informe, ONU Medio Ambiente analizó los conflictos intraestatales en los últimos sesenta años, y una de sus conclusiones preliminares es que la probabilidad de una recaída en el conflicto, dentro de los primeros cinco años después de un acuerdo de paz, se duplica si existe un vínculo entre el conflicto y los recursos naturales.

Existe el riesgo de un conflicto serio en el sur de Venezuela. Un cambio de gobierno o un cambio de poder a nivel del ejecutivo podría generarles un caos a las alianzas actuales, causando nuevas tensiones. Las reservas minerales y los grupos armados no conocen de límites internacionales, y la violencia minera y los conflictos por el acceso a las minas ya han causado fricciones en las fronteras con Colombia, Guyana y Brasil. No abordar el problema del medio ambiente y los grupos armados en el sur de Venezuela es garantizar grandes dolores de cabeza futuros para toda la región.

 

Involucrar a los recursos naturales en cualquier negociación futura

 

En la mayoría de los acuerdos de paz se pasa por alto o se subestima el papel de los recursos naturales y el medio ambiente. Las posibles futuras iniciativas para negociar una transición en Venezuela no deberían cometer el error de ignorar estos temas vitales. El país podría recaer rápidamente en conflictos por recursos que no solo contribuyen al empoderamiento financiero de una serie de grupos no estatales, sino que también generan y mantienen la corrupción dentro de las fuerzas armadas.

El incentivo económico puede obstaculizar los esfuerzos e iniciativas para mitigar la problemática, y las iniciativas para negociar de buena fe, tanto con los actores armados no estatales como con las élites gubernamentales mantenidas por sus actividades ilegales, ya que una transición quizá pueda impedir el acceso a los ingresos generados bien sea directamente por la explotación de recursos o por los impuestos fijados a estas actividades. Si se maneja de forma correcta, la gestión de los recursos naturales y el medio ambiente podría proporcionar herramientas para ayudar a alcanzar un acuerdo.

En lugar de manejar esta situación como una carrera hacia el abismo, la paciencia, la experiencia y la transparencia deberían aplicarse en los debates sobre cómo gestionar los recursos naturales, tanto ahora como en una futura Venezuela. La extracción de recursos es utilizada con mayor frecuencia por los países como una herramienta para obtener ingresos rápidamente después de una situación de conflicto o crisis, pero hay muchos factores que hay que tener en cuenta para evitar que surjan nuevos conflictos. En la actualidad, la magnitud de las reservas minerales de Venezuela sigue sin estar clara; no se han realizado estudios serios de impacto socioambiental y no se le ha consultado adecuadamente a las poblaciones indígenas. Esto solo puede conducir a conflictos prolongados sobre el uso de la tierra y el acceso a los recursos y, por lo tanto, aumenta la inestabilidad y nos mantiene propensos a conflictos.

Examinar las opciones de intercambio de recursos para maximizar los beneficios mutuos para las partes interesadas podría ser un ejercicio de fomento de la confianza, no solo para las partes enfrentadas sino también para otras partes interesadas que hasta ahora han sido ignoradas, en particular las poblaciones locales. Explorar juntos estos escenarios y evaluar los impactos socioambientales, las mejores prácticas para el futuro y la protección y restauración ambiental brindaría la oportunidad de acercar a diferentes actores.

Para comenzar, los diplomáticos involucrados y las agencias relevantes de las Naciones Unidas, específicamente el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, deberían llevar a cabo una evaluación exhaustiva para identificar las mejores estrategias de mediación y qué partes interesadas deberían tener voz en este proceso. La política de las Naciones Unidas y sus metodologías de prevención de crisis para la consolidación de la paz ambiental se han desarrollado, pero aún no se han aplicado en Venezuela. La transparencia es primordial y la propiedad de los recursos debe “desvincularse” de la gestión y distribución de los ingresos. Es importante buscar beneficios mutuos, por ejemplo, aquellos relacionados con el empleo, el desarrollo de infraestructura y las economías sostenibles y diversificada, para así poder aumentar la probabilidad de un resultado positivo.

La formulación de diversas hipótesis puede ayudar a los participantes a visualizar ideas y así fomentar el interés. Tomemos como ejemplo al sector petrolero: Venezuela ha sido afectada por la maldición de los recursos (bajos índices de democracia, desarrollo y crecimiento económico a pesar de la abundancia de recursos), pero la promoción de economías sostenibles, sustentables y verdes merece una seria consideración. Hacerlo tendría en cuenta la sostenibilidad futura, tanto económica como ambientalmente, y evitaría que los “recursos del conflicto” financien la violencia y generen impactos ambientales masivos y, por lo tanto, el desplazamiento forzado y la pérdida de medios de subsistencia.

Ignorar estos problemas hasta años después de un escenario posterior al diálogo sería socavar la sostenibilidad de cualquier transición. Los negociadores no deben asumir que estos asuntos son demasiado sensibles o complicados y deben abordarse en una etapa posterior: capitalizarlos podría generar una plataforma para el diálogo sobre protección ambiental, biodiversidad y uso de la tierra, y podría funcionar como un ejercicio de fomento de la confianza en las conversaciones.

La situación humanitaria en el país está muy relacionada con los desarrollos actuales y futuros al sur del Orinoco y los donantes deben estar abiertos a las necesidades que van más allá de los aspectos puramente humanitarios y del desarrollo de la crisis. Aquí hay un papel no solo para ONU Medio Ambiente sino también para otros organismos de las Naciones Unidas. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Paz Sostenible (uno de los principales objetivos de la ONU) se refuerzan mutuamente. “Paz y seguridad” es uno de los tres pilares centrales de la ONU, y la violencia, el trabajo forzado, la prostitución y la trata de personas en el sur de Venezuela están directamente relacionados con la crisis y la bonanza minera que ha empoderado a los actores violentos. La epidemia de malaria en Venezuela también está directamente relacionada con la rápida expansión de la minería y la deforestación asociada. Estas cuestiones deberían abordarse ahora e incluso cuando la ONU se concentre en las necesidades humanitarias más tradicionales, se requerirá una participación más amplia de agencias como el PNUMA, el ACNUR y la OMS con respecto a la seguridad ambiental, ya sea en el país o por medios remotos.

Es esencial abordar estos problemas de manera que se facilite una transición democrática pacífica y se garantice un desarrollo verdaderamente sostenible. Pero si no se encuentran alternativas, abundan los factores que impulsan ir más allá con respecto al Arco Minero del Orinoco. En enero de 2016, el año en que Nicolás Maduro decretó la creación del Arco Minero del Orinoco, un gramo de oro valía poco más de 35 USD en los mercados internacionales, pero en septiembre de 2019 había superado los 48 USD por gramo y se había vuelto cada vez más atractivo para los caudillos hambrientos de más y venezolanos desesperados que buscan ganarse la vida. La fiebre del oro en Venezuela parece estar lejos de terminar y provocará graves problemas de inestabilidad para la región en su conjunto si las agendas internacionales continúan ignorando la dinámica en el sur de Venezuela.

 

*Bram Ebus es un periodista de investigación que informa principalmente desde Colombia y Venezuela. Es un científico social con títulos en Antropología Cultural y Criminología Global. Desde 2012 ha llevado a cabo un trabajo de campo a fondo que involucra investigación cualitativa y cuantitativa en varios países de América Latina y Europa. Su principal interés de investigación son los conflictos socioambientales.

* Traducción de Hearts on Venezuela

 

Como un ciudadano más, sin ser portavoz de grupo alguno,  siento la obligación de expresar mis inquietudes con la intención de contribuir a que usted,   presidente (e) Juan Guaidó, y demás compatriotas de buena voluntad contribuyan a un devenir que sea mejor que el pasado, evitando se repita el anacronismo de la presente dictadura totalitaria. 

Presidente (e) Guaidó, usted heredó un país destrozado tanto moral, como materialmente. Este pasivo es de vieja data y el régimen actual terminó de colocarlo en bancarrota. Los gobiernos entre 1958 y 1999 hicieron importantes contribuciones al crecimiento y desarrollo del país, hubo ascenso social y cierta “bonanza”, de la cual nos beneficiamos unos pocos. Los más siguieron relegados y las instituciones fueron generalmente  manejadas a capricho por quienes detentaban el poder. Se formaron buenos profesionales, pero no buenos ciudadanos. Fuimos derrochadores, hubo corrupción, nuestra supuesta riqueza fue un mito, la democracia fue chucuta y no fuimos capaces de sembrar el petróleo.  

Todo ello se ha podido corregir en una democracia que era perfectible, pero preferimos elegir a un populista que, en vez de enderezar  entuertos, destruyó casi todo y el resto lo aniquiló su sucesor, hoy usurpador del poder. Ahora usted tiene la responsabilidad histórica de sentar las bases para iniciar la lenta y penosa   recuperación. Para ello cuenta con un equipo de gente valiosa, aunque otras no tanto. Ojalá permita el concurso de más personas con méritos profesionales, experiencia y que practiquen principios y valores. Entiendo  que por no haber sido electo por el pueblo, usted requiere atender las peticiones de los diferentes grupos políticos, pero por su juventud está en posición de dar la batalla por lo que es correcto, importante y urgente. Si cede a las presiones pasará a la historia como un ciudadano bien intencionado, pero que dejó pasar la oportunidad de enderezar el rumbo. Y eso usted no lo merece, ni es lo que deseamos los venezolanos. 

 

En los últimos tiempos algunos insensatos han tratado de descalificarlo al no lograr  que entrara la ayuda humanitaria, por los hechos del 30 de abril en La Carlota y porque Maduro sigue en Miraflores. También debido a  la elección del régimen en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Eso no debe afectarlo, ya que provienen de muchos que no están bien informados, de otros que no están conscientes de las herramientas de que dispone el régimen y de unos pocos malintencionados. 

 

Como usted sabe, la industria petrolera que es nuestra única fuente de divisas está en el suelo, igualmente las  del hierro, acero y aluminio. La recuperación de las mismas será tarea titánica y requerirá inversiones enormes que tendrían que venir de nuevos préstamos o de retirar los aportes a la salud, educación e infraestructura. Entendemos que todavía muchos compatriotas consideran que privatizar es un delito y que  el sector político se muestra mayoritariamente estatista. Un político joven como usted podría contribuir a que cambie esta percepción, ya que la realidad obligará más temprano que tarde a que el Estado deje de ser empresario.  

Desde luego que este cambio no puede realizarse de un día para otro y para lograrlo se requiere que esas empresas puedan ser saneadas parcialmente. Un requisito necesario,  aunque no suficiente, es que al frente de las mismas se designe personal con conocimiento del negocio, honestos y con suficiente ecuanimidad para reducir gradualmente el personal excesivo,   respetando sus derechos laborales. 

Debido a  las circunstancias, hasta ahora  usted solo ha podido designar algunos embajadores y directivos en empresas que están en el exterior, como Citgo y Monómeros Colombo- Venezolanos, así como en Pdvsa y Corporación Venezolana de Petróleo que no son operativas. Muchos  nombramientos han sido acertados. Otros, principalmente en esta última, no reúnen las condiciones de mérito o de trayectoria transparente. Es entendible y deseable que una nueva generación asuma responsabilidades, siempre que sus miembros califiquen y, ojalá, que escuchen consejos.  Evalúe usted los candidatos y no permita que los impongan de acuerdo a cuotas políticas. 

Por otra parte, dele usted el mayor apoyo posible a la agricultura y ganadería, que pueden ser reactivadas en relativo corto tiempo, generan empleo y una mayor producción evitaría costosas  importaciones. Es preferible otorgar más créditos e inclusive algunos subsidios directos al sector agrícola y dejar que las empresas industriales sean recuperadas por el sector privado. 

 

Señor  Presidente (e), asuma usted el reto ahora que cuenta con un apoyo mayoritario del pueblo venezolano. 

 

Como (había) en botica: En Chile y  Ecuador los actos de vandalismo los practican los rojos que están en la oposición. En México el cartel de la droga. En Venezuela las fechorías las practican quienes están en el poder. El vil asesinato del concejal Eduardo Rada apunta hacia Miraflores, donde coinciden los rojos con el negocio de las drogas ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! 

 

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Maduro sobre entrada de Venezuela en la ONU:

NICOLÁS MADURO CONSIDERÓ QUE EL asiento que Venezuela logró en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas es “una victoria” contra la “campaña de presión” liderada por Estados Unidos.

“Tremenda victoria de Venezuela, enfrentando el complot, la conspiración, la campaña brutal del Gobierno de EE.UU. de Donald Trump, una campaña de presión, de persecución contra los países del mundo, (…) a la cual se sumó el FMI, el Banco Mundial”, dijo Maduro.

En cadena nacional, Maduro dijo que en la votación celebrada este 17 de octubre en la ONU “no pudieron ni con amenazas, ni con chantajes, ni con campañas mundiales, no pudo el Gobierno de EEUU con Venezuela, no pudo el imperialismo, ni el Grupo de Lima”.

 Con información de EFE