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Negociación

Creernos capaces, por Orlando Viera-Blanco*
Venezuela es energía, petróleo, oro, agua, ubicación. Pero nada es rentable como Estado forajido

 

@ovierablanco

En entrevista reciente que le hice al periodista Rafael Poleo, a la pregunta de cómo avizora un desenlace político en Venezuela, respondió con determinación: será mediante una negociación con el impulso de la comunidad internacional.

Nuestra experiencia como embajador confirma esa tesis. No son tiempos de resoluciones forzosas. Un mundo global viabiliza presiones políticas eficaces. El problema es que nos lo creamos…

Era un mundo unipolar

Cuba fue para EE. UU. una rémora. Épica, error e inocencia. Desde el hundimiento del acorazado Maine [1898], el protectorado -como respuesta al colonialismo peninsular- el advenimiento de la Guerra del Azúcar apadrinó una luna de miel entre el norte y la isla. Luego vino la ida, regreso y caída de Batista [y otros], hasta la llegada del Granma procedente del río Tuxpan/México con 82 imberbes de oliva [1956], entre ellos Fidel, Raúl, Camilo, Valdés y el Che. Fidel con 30 años, logra resistir en la Sierra Maestra y toma Santiago y luego la Habana.

La esperanza de una Cuba libre llega personificada en un joven barbudo revolucionario, a quien Eisenhower se niega recibir en Washington por ir a jugar golf, y en su nombre le atiende el joven Richard Nixon, futuro presidente de EE. UU. El resto es historia bizarra. Pasando por el pareo de Kennedy entre ignorar aquella caterva de jóvenes de formación cruzada entre jesuita, marxista, los siete sabios de Grecia, Maquiavelo o Rene Descartes o apoyar el exilio cubano hasta bahía de Cochinos.

La historia de Cuba y USA ha sido desfigurada en una guerra de David contra Goliat, en un mundo unipolar.

Hasta la crisis de los misiles de octubre [1962] donde un granjero de Kiev, Nikita Khrushchev, [URSS] de la mano de otro segador primario, pusieron al mundo al filo de la III guerra mundial. Una caja de pandora cuyos vaticinios aún pagamos de Tijuana a la Patagonia. 

Desde la entrevista que Fidel concedió al periodista Herbert Matthews del NY Times en Sierra Maestra (1957) donde apenas sobrevivieron 20 combatientes tras el desembarco del Granma, hasta las guerras civiles en Centroamérica o la alianza de la revolución cubana [1975] con el movimiento de liberación de Angola en el sureste africano, pocos atizaron el tendón de los tabacaleros del Caribe.

Desde México hasta la Chile de Allende [1973], pasando por el Bogotazo [1948], el asesinato de Eliecer Gaitán, seis décadas de violencia colombiana hasta nuestros días con el Foro de São Paulo o de Puebla, la revolución cubana ha sido el epicentro de sacudidas políticas que han fascinado a estadistas, dictadores, mentes y pueblos inocentes. El idealismo y la utopía comunista convertida en sinfonía de una copiosa y dura realidad… USA asumió un rol de vigilancia que no puso sus bardas en remojo aun viendo arder las de sus vecinos. Un mundo reducido a la guerra fría de persuasión agazapada.

Panamá fue otro tema unilateral. Un caudillo con peinilla en mano [Manuel Noriega] jugando a ser servidumbre de paso de armas, mercaderías y otras cosas más, “validó” la causa justa de Bush padre.  Los Balcanes [Guerra de Kosovo/1998] fue la respuesta de la OTAN a un hervidero de enfrentamientos sangrientos con rostro religioso, que amenazaba un quiebre europeo. El genocidio de Ruanda [1994] no fue detenido por los cascos azules, por sugerir “un elevado costo diplomático”, y lo ocurrido en Irak [2003], fue una respuesta única a las ignominias difusas que pedían la cabeza Sadam Huseín. Un mundo de un solo polo donde no existía el smartphone. Hoy somos billones de voces conectadas con la tecnología G5. El planeta impulsa la tercera ola con Venezuela, Cuba o Ucrania en el medio.

La realidad hoy es multipolar y viral. Venezuela no es Cuba. No por sus diferencias grupales, continentales, culturales, históricas o políticas. Venezuela es la puerta de entrada al hemisferio sur de la globalización del terrorismo, la violencia y la criminalidad. En un mundo más estrecho no puede ir por libre la somalización del continente. Bolivia, Argentina, Brasil y Chile saborean esos hilvanes. Venezuela no es la vieja Yugoslavia, ni Libia, Zimbabue, Ucrania o el Medio Oriente. En un sentido geopolítico, religioso y étnico, representamos otro interés colectivo, otro clima, interno y externo. Nuestra historia es otra. Nuestro mestizaje y referente eurocentrista/judeocristiano apela a una identidad más homogénea, más integrada.

Delegar es perder

Venezuela es energía, petróleo, oro, agua, ubicación. Pero nada es rentable como Estado forajido. Al decir de Samuel Huntington la “tercera ola de desestabilización”, pasará por la mediación de otras potencias como Brasil, Rusia, China o India. Venezuela no es un interés reservado a un país. Rusia tanto no puede apropiarse de Ucrania como Cuba o US no pueden hacerlo de Venezuela. Toca negociar.

Venezuela fue ejemplo republicano por décadas que contuvo en su momento la avanzada de Castro. Mientras la Escuela de las Américas fundada en Panamá sirvió de academia a militares como Videla, Banzer, Noriega o Roberto D´Aubuisson, en Venezuela tuvimos a Villalba, Betancourt, Gallegos, Leoni, Caldera, Ruiz Pineda o CAP, padres de la democracia. El rescate de la normalidad no será atípicamente gendarme. El tema es creer que somos capaces de participar en una dinámica civilista más allá de la cortina de las redes sociales. Lo contrario es delegar. Y delegar es perder. La negociación vendrá de afuera hacia adentro. Pero si adentro no nos creemos capaces de mover la aguja, pues el viento tampoco soplará…

* Embajador de Venezuela en Canadá.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

¿Negocian los autócratas?, por Julio Castillo Sagarzazu

@juliocasagar

Sí, los autócratas definitivamente sí negocian. Suelen hacerlo en dos circunstancias:

1. Cuando están débiles y no les queda otra salida para salvar el pellejo o para “salvar los muebles del incendio”

2. Cuando necesitan ganar tiempo.

Hay numerosos ejemplos de ambos supuestos. Uno paradigmático sobre la negociación para salvar el pellejo lo protagonizó el propio Vladimir Ilich Ulianov (a) Lenin, cuando se vio obligado a firmar la Paz de Brest-Litovsk con los alemanes a finales de la Primera Guerra Mundial. Lo hizo cuando no tenía otra opción. Eso se deduce de sus propias palabras: “Hemos debido firmar la paz, cuando los cañones germanos apuntaban al corazón de Petrogrado”. Es absolutamente seguro que si la situación hubiese sido la contraria, es decir, si los cosacos rusos hubiesen estado en Potsdam, a las puertas de Berlín, hubiera entrado a sangre y fuego a la capital alemana y no habría habido súplica de tregua o acuerdo que lo hubiese detenido. Habrían izado la bandera roja en el Reichstag, como lo hicieron sus sucesores del ejército rojo en la segunda guerra.

Otro ejemplo de negociación con el agua al cuello fue la de las FARC con el gobierno colombiano. No fue sino cuando la democracia colombiana (al precio altísimo de las atrocidades de todas las guerras) les derrotó política y militarmente, que avinieron en dejar las armas. Aquí también, si la situación hubiese sido la contraria, o sea, si Tirofijo o el Mono Jojoy hubiesen tenido medio millón de combatientes en Zipaquirá o en Usaquén, listos para entrar en Bogotá, no hubiera habido acuerdo de paz que valiera. Habrían entrado inmisericordes hasta la plaza de Bolívar y, hoy, Iván Márquez despacharía ad infinitum desde el Palacio de Nariño.

Asimismo, el ejemplo emblemático de la negociación de un autócrata para ganar tiempo es, sin duda, la que puso en marcha Hitler y cuyo resultado exitoso, para él, fue la firma del Tratado de Múnich. El Fuhrer ganó tiempo para terminar de armar a Alemania, frente a las narices de una Europa paralizada por el miedo y un Chamberlain y un Daladier que le permitieron ocupar los sudestes checoeslovacos y la orilla desmilitarizada del Rin, creyendo que con eso calmarían sus delirios expansionistas. Como les dijo Churchill “cargaron con la humillación del tratado y además no evitaron la guerra”

Es evidente que, en estos acuerdos que firmaron con todos estos pájaros de cuenta, hubo una contraparte que considero que debía suscribirlos. La pregunta obligada es: ¿Se debe llegar acuerdos con sujetos como estos? ¿Qué pensaban o que querían los que firmaron con ellos? Como suele ocurrir en la política (y “la guerra es la continuación de la política por otros medios” como nos recuerda el Barón Von Claussewitz) la respuesta debería ser: ¡Depende! ¿Y depende de qué? Pues de las circunstancias; de los intereses; del momento.

Veamos el caso del Tratado de Múnich. Churchill, quien fue quien tuvo razón, nunca dijo que no había que tratar con Hitler. Él mismo, en varias ocasiones, estuvo a punto de hacerlo. En un viaje a Alemania concertaron una cita que fue suspendida por el dictador en protesta por una declaración del líder inglés sobre el tratamiento salvaje de Alemania a los judíos y luego, en medio de la tragedia de Dunkerque, bajo el bombardeo de Londres y la indiferencia de los primos norteamericanos, lo pensó igualmente. Lo que Churchill adversó y hay que repetirlo hasta la saciedad, fue el infame Tratado de Múnich y sus nefastas consecuencias para la humanidad.

Por estos lares

Ahora bien, ya por estos lares y en estos momentos, en Venezuela es ineludible la pregunta: ¿Se puede y/o se debe negociar con el régimen de Maduro?

De que se puede, se puede. Ha habido experiencias de las que hablaremos luego. ¿Se debe?, pues una vez más, ¡Depende! ¿De qué? De lo que quieras lograr y de lo que sea factible lograr. Como acabamos de decir, ya se ha negociado con Maduro. Oslo y Barbados fueron un ejemplo.

¿Qué paso con Oslo y Barbados? Desde afuera, nos atrevemos a decir que ese formato no funcionó ni funcionará por una razón muy sencilla. Maduro no le cree a la oposición y la oposición no le cree a Maduro, nada de lo que pueda discutirse y acordarse. Sentados en una mesa, ni con la Madre Teresa de Calcuta de mediadora, será posible conseguir ningún acuerdo. De nada valdrán las buenas intenciones de terceros. Nos atrevemos a concluir que eso no llegará a buen puerto. La otra razón que pareciera abonar en el sentido de que hay que encontrar otro formato, es que Venezuela es un problema geopolítico mundial y como tal debe ser tratado. Las partes contendientes deberían contar con esta realidad. Desde este punto de vista es cierta la afirmación: “solos no podemos”

En consecuencia, y aunque parezca temeraria la afirmación: sobre Venezuela deben negociar quienes tengan intereses en ella y en el brete geopolítico en el que el país se ha convertido. ¿Y quiénes son estos señores? La lista puede ser larga, pero la corta puede estar integrada por: Estados Unidos, Cuba, Rusia, China, y nuestros países limítrofes, Colombia y Brasil. Estos países deberían montar una agenda, en consulta obviamente con las partes enfrentadas en Venezuela y proponer una hoja de ruta sobre el tema de nuestro país. ¿Qué debería interesarnos a los demócratas venezolanos? Pues que finalmente pudiéramos conseguir las condiciones para que la soberanía nacional y popular pueda expresarse para definir el futuro de la nación; que rescatáramos el derecho al voto y a ejercerlo con eficacia.

¿Maduro estará interesado en que esa sea la conclusión de una negociación? Obviamente que no. En estos momentos siente que sus adversarios no tienen fuerza para sacarlo de Miraflores y piensa que puede resistir.

¿Pero Maduro está tan fuerte como cree? No. Maduro, en realidad, está débil, muy débil. Tiene el 85 % del país en contra. Tiene las principales democracias del mundo en contra. Tiene un país deshilachado que en cualquier momento le explota en la cara.

Tiene cada vez menos posibilidades de que sus aliados den la cara por él luego del informe de la ONU sobre los Derechos Humanos y el anuncio del proceso ante la Corte Penal Internacional. Además, su estrategia de última hora de lograr el reconocimiento internacional del 6D falló estrepitosamente y a lo interno no pudo conseguir apoyos más allá de los de la Mesita y los Alacranes, que ya los tenía hace tiempo. Sin embargo, Maduro que sabe todo esto, siente que sus adversarios están igualmente débiles y por eso se dio el lujo de darle con la puerta en las narices a la Unión Europea y echar por tierra un supuesto acuerdo que Capriles y Borrel habían trabajado.

Es en este marco, en el que el actual statu quo pareciera prolongarse y en el que ninguna de las partes pareciera tener la fuerza suficiente para exterminar a la otra, en el que un nuevo formato que integre la presión política y diplomática de TODOS los involucrados en el problema de Venezuela, pueda dar frutos en el medio plazo.

Se podría comenzar poniendo de nuevo sobre la mesa las dos propuestas de régimen transitorio que se han formulado: una es la que planteó el presidente Trump a través de su delegado especial Elliot Abraams; y otra, la que planteó la AN y a la que denominó Gobierno de Emergencia Nacional. Ambas planteaban la separación de Maduro y de Guaidó y la conformación de un Consejo de Estado que regiría al país hasta unas elecciones libres. Y se ocupara, entre tanto, de administrar la ayuda humanitaria. En la propuesta norteamericana se preveía un progresivo desescalamiento de las sanciones a cambio de concesiones democráticas hacia las elecciones libres. Si esas elecciones comprenden la revalidación de TODOS los mandatos públicos y se logran las condiciones necesarias para realizarlas, serían una interesante iniciativa a auscultar.

¿Es imposible lograrlo? Nunca lo sabremos si no lo impulsamos. Para ello debemos redefinir la unidad de los factores que verdaderamente adversan al régimen dentro y fuera del país. Hoy quizás no veamos claro el camino, pero esa debilidad intrínseca del régimen que hemos aludido, puede jugar a favor de la aspiración de las fuerzas democráticas.

Hoy no tenemos los cañones que apunten al corazón de Petrogrado, pero podemos tener un arma más poderosa que todos los cañones: una reformulación de la unidad, con una agenda común y un nuevo marco de apoyo internacional a nuestra causa, aprovechando las nuevas coyunturas geopolíticas del mundo.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

UE buscará máximo consenso con oposición tras parlamentarias
Josep Borrell convocará a una reunión al Grupo Internacional de Contacto para analizar el resultado de las elecciones

Los países de la Unión Europea (UE) rechazarán las elecciones legislativas de este domingo, 6 de diciembre e impulsarán el “máximo consenso” con la oposición y los países de la región sobre el escenario que se abre hasta el 5 de enero, cuando se terminará el mandato de la Asamblea Nacional que preside Juan Guaidó.

En información publicada por La Vanguardia, se indica que no reconocerán las elecciones porque considera que no cumplen con los mínimos estándares democráticos. 

“Tomaremos las consecuencias políticas de no reconocer la legitimidad de estas elecciones. (…) Nuestra idea, de aquí al 5 de enero, es tener el máximo consenso posible sobre la evaluación de las elecciones del 6 de diciembre y el estatus de la nueva Asamblea Nacional”, dijeron el viernes, 4 de diciembre, fuentes europeas.

Fuentes diplomáticas españolas dijeron que los países de la UE están a la espera de ver “qué va a ocurrir” tras los comicios a los que no se presentaron los principales líderes de la oposición, comandada por Guaidó, a quien la UE otorga legitimidad frente al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

“Hay consecuencias políticas legales de cuál va a ser el impacto (…) en la persistencia de la actual Asamblea Nacional”, explicaron las mismas fuentes.

“Ahí tenemos una Asamblea Nacional legítima y un presidente encargado, Guaidó, al que reconocemos como tal, y al mismo tiempo (…) habrá una Asamblea Nacional nueva, votada en estas elecciones del domingo, sin legitimidad”, continuaron.

Con vistas a este escenario, “mantenemos contactos permanentes con el presidente Guaidó y con cualquier otro miembro de la oposición”, explicaron las citadas fuentes europeas.

Bruselas insiste en que la salida a la crisis política en Venezuela pasa por la negociación entre la administración de Nicolás Maduro y la oposición.

Además, el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, convocará antes de Navidad una reunión ministerial del Grupo Internacional de Contacto para “analizar juntos” el resultado de las elecciones, explicaron las fuentes.

Runrunes de Bocaranda: ALTO – ¿NORUEGA?

 ¿NORUEGA?

Fue sorpresivo el desplazamiento hasta Caracas de una parte del equipo que tanto en Oslo como en Barbados promovieron el truncado diálogo entre la dictadura y los demócratas. Entre el madurismo y los opositores.

En algún momento se insinuó que esos encuentros habían logrado acordar en 50 de 57 puntos de las negociaciones. Así lo había apuntado en un informe a principios de este año el llamado “chavismo disidente”. Los representantes noruegos fueron Dag Nylander y su asistente. Los mismos funcionarios que participaron en los anteriores encuentros.

No se planteó ninguna negociación. El objetivo fue explorar el ambiente e informarse.

De la reunión con los personeros del gobierno no se supo nada. No hubo intercambio de información con los demócratas criollos. El rechazo primordial a comenzar otro diálogo se basa en la falta de cumplimiento y las escaramuzas acostumbradas por los representantes del gobierno de Maduro. Los rojos piensan que pueden seguir engañando a sus contrarios. Es difícil que alguien les crea a estas alturas. No hay nada previsto a futuro inmediato.

 SAAB

El gobierno de Cabo Verde tiene la paciencia del santo Job. Quiere que el proceso de extradición de Alex Saab cumpla todos los requisitos y las legalidades necesarias. Por eso han atendido todos los reclamos y escaramuzas de los abogados defensores del colombiano que el gobierno de Maduro quiere presentar como venezolano.

¿En qué Gaceta Oficial salió su designación como asesor o en qué Gaceta Oficial salió la autorización de su pasaporte diplomático? ¿Presentarán una gaceta reciente para justificar la farsa?

Tan solo ayer 29/7/20 el diario El Tiempo de Bogotá daba una última lectura a las argucias que se están dando en el archipiélago africano: “En medio de las presiones y amenazas judiciales del régimen de Nicolás Maduro, la justicia de Cabo Verde alista un fallo de fondo en torno a la extradición del barranquillero Álex Saab. Esperan que este viernes, o a más tardar la próxima semana, se resuelva la solicitud de amparo que su defensa elevó ante el Tribunal Supremo Constitucional. Se trata del último recuso judicial que le queda para frenar su extradición hacia Estados Unidos, que lo requiere por el lavado de 350 millones de dólares ligados a contratos corruptos con el régimen, para la construcción de casas subsidiadas”.

Por todo ello Cabo Verde es paciente y sigue su propio ritmo. Cada petición se escucha y se estudia. No tiene apuro. Quiere demostrar que no se sale de ninguna de sus leyes. Paciencia es lo que les sobra. Es el ritmo de las islas del archipiélago…

 DIRECTV

Todo apunta que antes de 90 días podría volver a funcionar la plataforma de televisión satelital que el gobierno de Maduro cerró intempestivamente, como respuesta al apagón que de esa señal efectuó la casa matriz de la empresa en California, parte del conglomerado comercial de la estadounidense AT&T.

Negociaciones fueron y vinieron (aún continúan) mientras permanecen como “rehenes” de una película de terror los 3 ejecutivos de Directv que fueron sorprendidos por su empleador al no avisarles del corte de la señal.

Contra ellos se afincó el régimen venezolano encarcelándolos y presionándolos como si fueran los dueños de la empresa. En medio de esta tensa situación arrancaron las conversaciones que parecen terminarán retornando la señal en una especie de franquicia como las hay en África, el sudeste asiático y Centroamérica.

Las interrogantes continuarán en torno a Globovisión y los canales que Conatel había prohibido en su parrilla.

La necesidad que para el gobierno es mantener una plataforma de propaganda e información, sesgada a sus intereses, fue el motor que los llevó a la mesa de negociación. Se dieron cuenta del error de no sacar los dos canales a los que el gobierno de Estados Unidos había pedido retirar a  DIRECTV de su oferta: Globovisión y PDVSA TV. Con la roja destrucción de la tv digital oficial y el exageradamente costoso satélite Simón Bolívar perdido en el espacio, quedaron desguarnecidos de la vía principal de su propaganda política. Veremos pues…

 

Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 02.10.2019: ALTO: ¿PA´ LANTE & PA´ TRÁS?
ALTO
¿PA´ LANTE & PA´ TRÁS?: 

 

Tras retirarse abruptamente del diálogo auspiciado por el Reino de Noruega es el propio Maduro que ayer lanza esta declaración ante la prensa extranjera convocada a una rueda de prensa en la Cancillería: “Si Noruega nos convoca para reiniciar el proceso de diálogo iríamos inmediatamente”. Lo dice quien ordenó comenzar una negociación paralela y escondida con un grupúsculo de partido$s minoritario$ rompiendo las reglas estipuladas por el auspiciante de los encuentros en Oslo y Barbados. Mientras repetía que era “el presidente del diálogo político” se ufanó de tener una “mesa de diálogo nacional donde participan tres excandidatos presidenciales: Henri Falcón, Claudio Fermín y Javier Bertucci”. Resaltó el regreso del chavismo a la Asamblea Nacional – que consideran en desacato- como parte de este acuerdo firmado hace dos semanas y para “buscar caminos de paz con todos los grupos parlamentarios que tiene la oposición que están bien divididos”. Sin embargo, como la fábula del alacrán, el propio presidente que abre la puerta a un nuevo diálogo lanza estas perlas a los opositores de la legítima Asamblea Nacional: “Esa A.N. está hundida y no le sirve al país. El próximo año la Constitución nos obliga a hacer elecciones del parlamento… los diputados del PSUV volverán a solicitar una investigación ante la plenaria de la Asamblea Nacional sobre las fotografías publicadas de Juan Guaidó acompañado de paramilitares del grupo Los  Rastrojos”. 

Recordemos que la semana pasada los diputados de la bancada chavista solicitaron una modificación en el orden del día, para pedir incluir este punto pero fue rechazado por la mayoría de los parlamentarios. Solamente asistieron 38 diputados chavistas y 100 de la oposición. En lo que es una costumbre suya, por un lado dijo que le daba risa las sanciones impuestas por la Unión Europea a funcionarios de distintos cuerpos de seguridad del Estado por violar Derechos Humanos, el pasado viernes 27 de septiembre y por otro: “La Unión Europea está hundida en el fango, lo tiene hasta el cuello. Le tiendo mi mano a la UE, vamos a iniciar un diálogo respetuoso para superar nuestras diferencias”. Pero fue justamente por unas nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos a principios de agosto – donde se ordenaba el congelamiento de los bienes e intereses de Venezuela en Estados Unidos – que el régimen de Maduro decidió dejar de asistir a las reuniones de negociación con la oposición en Barbados, con la mediación de Noruega. La representación de la oposición ya ha ratificado que volverían también a Barbados siempre y cuando sea para que Maduro de una respuesta a la propuesta que se dejó en mesa sobre llevar a cabo elecciones presidenciales.

 
LAPIDARIA:

Supe de una conversa donde de manera informal demócratas opositores y gente del PSUV preocupados ante la gravísima situación de Venezuela decidieron sentarse a hablar e intercambiar visiones y asumir acciones destinadas a superar, primero, la crisis política, incluyendo el escenario montado por el gobierno con la Asamblea Nacional y la intención de nombrar un CNE desde el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, digo ilegítimo pues si ya reconocieron a la Asamblea Nacional electa en 2015 saben que desde allí -violando todos los reglamentos constitucionales- se autoeligieron sus magistrados. Desde el montaje del “desacato” con los diputados electos en Amazonas hasta las violaciones a sus derechos comenzando por su inmunidad parlamentaria constitucional, las detenciones y las persecuciones que han hecho a muchos salir del país para preservar su vida y la de los suyos. El hecho cierto es que ambas partes, con suma discreción, buscaban retomar ese diálogo truncado en Oslo y Barbados, apenas una hora antes de que Maduro anunciara su disposicion a reiniciarlo. Aunque remató más tarde “con otra oposición”. Algo que ni Noruega, la Unión Europea, el Grupo de Lima o Estados Unidos aceptarían. Hasta Rusia dejo en el limbo su apoyo a reuniones con “los opositores” sin especificar mucho, si son los originales de Oslo o los “contratados” oficiales. Ya habían refrescado la memoria haciendo referencia al truncado diálogo en República Dominicana donde se llegó con los puntos claros y se pedía el respeto y garantías a unas posibles elecciones legítimas. Truncado esfuerzo, también, por la negativa del gobierno a aceptar un marco electoral apegado a la ley. En vista del fracaso, el régimen monto las elecciones del 2018 pedidas por la ilegítima asamblea constituyente roja rojita. Partiendo de la coincidencia en torno a la crisis humanitaria de todos los sectores, estados y comunidades se atrevieron a comenzar un posible entendimiento entre las dos partes. Entre los aspectos conversados está la prioridad de elegir un nuevo Consejo Nacional Electoral en el que los cinco miembros principales sean individuos probos, independientes y sin parcialidad política determinada, en vez de aquellas propuestas de 2 y 2 apoyados por los partidos y uno independiente. Entienden que para que el país acuda a la cita electoral, para salir en paz de Maduro, se debe creer en la imparcialidad y seriedad del árbitro. Una frase repetida en dicha conversaciones fue esta: “No es viable un país así más tiempo”. Otra más apremiante: “Si no nos ponemos de acuerdo los civiles los militares tomarán el poder mas temprano que tarde. Recordemos que “una vez que asuman el poder harán las paces con países que van desde Estados Unidos a Rusia y desde China a Colombia”. Recordando a Luis Herrera Campins: “A a ponerse alpargatas que lo que viene es joropo”.

 

CAMPAÑA: 

Ante la asignación por parte del gobierno Trump de $52 millones al “gobierno interino” que encabeza Juan Guaidó, el régimen venezolano está presto a lanzar una campaña acusando a los demócratas criollos de robarse los dineros de la Nación, de PDVSA y de Citgo sin ninguna prueba, como acostumbran, que pueda darle veracidad a tal infundio. Ese dinero está casi comprometido en su totalidad a deudas pendientes de pago a distintos funcionarios y entes que han ayudado a la representación de Guaidó en sus actuaciones globales. También es notorio que los Estados Unidos a través de la USAID ejercerá un control, una contraloría, de ese dinero para presentar cuentas ante su Congreso. Solo un 14% puede utilizarse sin contraloría previa pero por el que se deben presentar todos los recaudos y registrarlos con su justificación. Hoy deberá la Asamblea Nacional asignar los primeros recursos para ser utilizados en la protección de los activos de Citgo y PDVSA amenazados por acciones judiciales de deudores que lucraron con los gobiernos de Chávez y Maduro y amenazan con mas acciones judiciales para despojar a Venezuela de dichos activos. Es una inversión, a pagar luego, para proteger la Nación.

 

 

 

Unión Europea reiteró su confianza en una salida pacífica y negociada en Venezuela

LA UNIÓN EUROPEA EMITIÓ un comunicado este martes 17 de septiembre para reiterar su posición en que Venezuela debe lograr una salida política a través de una negociación. El organismo internacional consideró que esa será la única  pacífica y sostenible para encontrar una solución a la crisis en el país.

De acuerdo con el texto, la UE reaccionó al anuncio en Venezuela sobre el inicio de una mesa de diálogo nacional, realizado este lunes, donde participaron algunos partidos minoritarios de oposición y representantes del oficialismo como Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez, Jorge Arreaza y Aristóbulo Istúriz.

En cuanto a ese nuevo proceso de negociación, la UE consideró: “Para que sea exitoso y tenga credibilidad, es importante que cualquier proceso negociado tenga la representatividad política necesaria, el respaldo de la Asamblea Nacional, así como el claro objetivo político de llevar adelante elecciones presidenciales creíbles”.

En ese sentido, el organismo internacional reitera su apoyo a lo que calificaron como “un proceso inclusivo, serio y orientado a los resultados”, como el que fue emprendido por Noruega.

“La UE considerará las medidas apropiadas a su disposición para fomentar la restauración de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos en Venezuela”, finalizó el comunicado.

 

Consultas de Leopoldo López Gil a Federica Mogherini

El eurodiputado venezolano Leopoldo López Gil hará dos preguntas fundamentales a Federica Mogherini, representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a propósito de las sanciones que prometió el organismo al régimen de Nicolás Maduro si este abandonaba la negociación con el presidente encargado Juan Guaidó. Las preguntas serán hechas durante la sesión plenaria de la Unión Europea este martes.

“¿Cuándo hará efectiva lo que hizo alguna vez como oferta? Mogherini dijo que en el caso de fracasar el intento de negociación propuesto por Noruega se impondrían sanciones verdaderamente contundentes a los violadores de derechos humanos y causantes de la tragedia venezolana”, expresó López Gil en una entrevista concedida a ALnavío.

Es importante recordar que el pasado domingo Guaidó anunció el inicio de una nueva etapa de lucha, esto como consecuencia de la negativa de Maduro a seguir negociando con el mecanismo de Noruega. “Tras más de 40 días en los que se han negado a continuar en el mismo, confirmamos que el mecanismo de Barbados se agotó”, manifestó Guaidó en un comunicado.

Con información de ALnavío y EEAS.Europa

Guaidó sobre negociación en Barbados: Estuvo tan avanzada una solución que el régimen salió corriendo

EL PRESIDENTE ENCARGADO y de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó aseguró que había ya un avance significativo para buscar una solución a la crisis venezolana pero “el régimen salió corriendo”.

En rueda de prensa el mandatario encargado presentó lo que habría sido la propuesta presentada en el proceso de negociación – con la mediación de Noruega- y que según su explicación se basa en la Constitución y en la Junta de Gobierno conformada en 1958.

“Expusimos a través de diferentes mecanismos la creación de un Consejo de Gobierno de Transición con la representación equitativa de todas las fuerzas políticas del país y miembros de la Fuerza Armada Nacional”, explicó Guaidó.

Señaló que el objetivo de este Consejo de Gobierno era el de conformar un nuevo Consejo Nacional Electoral, liberar presos políticos, ingreso inmediato de la ayuda humanitaria, la protección del Esequibo y un acuerdo para superar el aislamiento económico.

El presidente explicó que con la conformación de este Consejo de Gobierno tanto Maduro como él tendrían que separarse del cargo hasta lograr las elecciones “con garantías para todos los que participen”.

Puras excusas

Para el presidente del Parlamento esta fue la propuesta que llevó a que el régimen de Nicolás Maduro se retirara del proceso de negociación en Barbados. “Empezaron con excusas que no van al centro del debate y por eso dimos el formato como agotado”, aseguró.

En más de una ocasión, Guaidó exhortó a Nicolás Maduro a que explique ante el país “cómo esto no es una solución sensata a la crisis que hoy vive nuestro país”. Además criticó que al gobierno de Maduro realmente no le interesa la situación que viven los venezolanos.

“Al régimen no le interesa solucionar, porque no le importan los maestros, los soldados que hacen ejercicio militares con hambre. No les importa el hambre de los venezolanos y por eso se levantan del proceso de negociación”, agregó el presidente encargado. 

Igualmente informó que esa propuesta será presentada en distintos organismos como las Naciones Unidas y además que en el próximo Consejo General habrá una delegación del gobierno encargado de Venezuela. Sin embargo no quiso ofrecer detalles sobre si tendrán participación.

Tiempos perdidos, por Víctor Maldonado

SANTO TOMÁS DE AQUINO solía decir que “solo es bueno en absoluto el que tiene buena voluntad”, o sea, el que está dispuesto a la acción y pretende hacer el bien. Pero no es suficiente. La sola bondad no garantiza que las decisiones que se tomen sean las adecuadas. Es más, la bondad irreflexiva no sirve en la política. Ya lo decía Maquiavelo: “la bondad no basta”, entre otras cosas porque ética y política son dos planos en constante tensión que no siempre se resuelven a favor de buenas soluciones. Y mientras el primero es el refugio del “deber ser pero que nunca es”, el segundo, la política, se fundamenta en la capacidad para apreciar certeramente la realidad, el cálculo experto de la próxima acción, que debe estar integrada a una estrategia y a la instrumentalidad de medios y fines. La política no es el espacio de los “pajaritos preñados”, pero tampoco es buena para los que se dan por vencidos antes de intentarlo.

Escribo este artículo cuando simultáneamente el gobierno del presidente Juan Guaidó anuncia formalmente que se agotó el mecanismo de Barbados. ¿No les parece algo tarde?  En el transcurso fueron muchas las voces que advirtieron sobre la tragedia de intentar nuevamente un curso de acción “políticamente correcto”, supuestamente decente y, por supuesto, expresión sublime de la mejor buena voluntad y de una ingenuidad que no tiene parangón desde el caso convertido en fábula, la rana aguijoneada por el alacrán. Jugar a la corrección política con un ecosistema criminal es no haber entendido nada. Nunca leyeron a Maquiavelo ni se interesaron por Sun Tzu. Poca filosofía y excesivo voluntarismo. Pura iniciativa sublime, sicodélica, alucinante y fatalmente errática. Y la verdad sea dicha, un intento de ensamble entre los que piensan y creen las mismas cosas, un intento de aggiornamento entre izquierdosos, un concilio de todos los que se reconocen en ese socialismo silvestre que medra en el sitio donde debería privar la conciencia, y que niega la fatalidad de una ideología que tiene como objeto la servidumbre de los demás.

Pero no fue solamente ingenuidad. A esas advertencias tempranas sobre lo indebido e inútil de una nueva charada de negociación se opusieron de inmediato los intereses del statu quo, que por alguna razón prefieren que nada cambie mientras hacen el aguaje de un proceso que está condenado a hacernos perder el tiempo y las oportunidades. Milton Friedman escribió en 1984 un libro que debería estar en la cabecera de todo político. Lo llamó La Tiranía del Statu Quo, y en él advertía que todo gobernante tiene un período inicial de gran respaldo, que ese tiempo no dura más de nueve meses, y que si no lo aprovecha queda rehén del triángulo de hierro formado por la burocracia que se resiste a los cambios, los grupos de interés (el dinero sucio, los proteccionistas, los contratistas y parte de los partidos que medran en esta situación, entre otros) que buscan defender sus privilegios, y los esquemas clientelares que no quieren desbancar el populismo. Este triangulo de hierro opera como una gigantesca piedra de molino, y explica casi totalmente las supuestas contradicciones que se aprecian tanto en el G4 (grupo de partidos que son el soporte político del presidente Juan Guaidó) como en el Frente Amplio (expresiones de la “sociedad civil” subordinadas al G4 para darle plataforma social a su acción política).

Porque esa es una de las consecuencias trágicas, la creciente distancia que hay entre su forma de tratar los problemas del país y lo que el país espera realmente de ellos. Hay entre unos y otros una brecha insondable entre dos formas irreconciliables de manejar el tiempo. En ellos una irresponsable pérdida del tiempo en el laberinto de la futilidad y la candidez con la que asumen sus responsabilidades. Y por la otra un ansioso sentido de urgencia frente a condiciones y plazos que no esperan por nadie: la muerte, la enfermedad, el hambre, el empobrecimiento, el éxodo, la soledad, la desolación y el desencanto. Ellos en una especie de procesión sin sentido, en una calistenia que no los conduce a ningún lado mientras el resto del país desespera, se cansa y muere a todo indicio de esperanza. Ellos en Barbados y los ciudadanos en poblaciones sin luz, sin seguridad, sin economía y sin poder avizorar el futuro.

Porque mientras ellos atendían a los fastos de los diálogos noruegos el país terminaba de hundirse en un abismo económico, político y social. Y el frágil intento de la presidencia interina, trastabillaba nuevamente entre los fiascos, la duda y la inamovilidad. Entre esas grietas los mismos de siempre, los enemigos pertinaces de la libertad susurraron en las orejas apropiadas la posibilidad de una victoria electoral, incluso sin cese de la usurpación. Voces aflautadas no dejaron de argumentar cuan fácil podía ser enterrar la daga electoral en un régimen supuestamente debilitado hasta el punto de querer ceder el poder, eso sí, con orden y concierto, con la debida pompa y circunstancia, sin cederlo todo, en fraterna connivencia, calcando modelos de procesos gatopardianos, bendecidos por los que creen que el mal no existe, y que el bien tampoco, porque todos somos una cosa y la otra, y por lo tanto podríamos alternarnos el poder y también la dirección y beneficios principales del saqueo a los recursos del país. Esos, los de las tres tentaciones en el desierto de la imprudencia más pertinaz, siempre han usado como cortafuegos la trampa de la paz. Todo lo que no sea perder el tiempo en negociaciones espurias es una amenaza a la paz que todos queremos. Son los ideólogos de la falta de coraje y de la ausencia total de imaginación política, que por esa misma razón, lucen su prestigio hecho jirones, porque sin dignidad ni paz posible pasean sus impudores en los espacios públicos y las nuevas ágoras que son las redes sociales.

Nada es más tentador que unas elecciones para los políticos venezolanos. “Candidato no es gente” solía decir un viejo amigo. Es la oportunidad de la siega, la vendimia de nuevos recursos que terminan engordando cuentas bancarias privadas, y permiten la renovación de ciertos activos personales. Odebrecht, que lo sabía cabalmente, sabía que para cada ocasión le tocaba repartir proporcionalmente a las probabilidades de triunfo, que siempre son subjetivas. Las encuestadores, asesores y analistas las sienten como el amanecer con maná, leche y miel. Algunos luego de años de trácalas electorales viven muy bien, compraron chalés en España y desde allá lanzan sus predicciones e insisten en sus recomendaciones. Una tentación que la conoce perfectamente el régimen, y que usa a destajo. El régimen, ese ecosistema criminal, sabe de qué pata cojean sus fraternos interlocutores y juegan duro. Saben que “toda guerra está basada en el engaño” como lo advierte Sun Tzu, por eso “ofrecen al enemigo un cebo para atraerlo” y luego sin ningún problema les parten el espinazo y los dejan lisiados, arrastrándose por allí para que sirvan de lección a los que vienen después.  Si por lo menos los nuestros hubieran leído el Arte de la Guerra y no se hubiesen concentrado tanto en su plan de país, que luce ahora tan lejano como la estrella que ni siquiera vemos.

Ahora, agotado el tiempo, casi al cierre del 2019, con carismas desechos y deslegitimados por la secuencia de fiascos que nadie quiere asumir con responsabilidad y sobre los que nadie quiere rendir cuentas, pretenden seguir como si nada. Pero si han ocurrido cosas, entre otras, un fatídico y monumental derroche de oportunidades y tiempo, una trágica ausencia de firmeza, un vacío estratégico, una práctica insólita de la duda sistemática, un bamboleo entre esto y aquello que los hace ver como poco confiables, un circo de pescuezos irredentos, incapaces de una coreografía cónsona con las ganas que todos tenemos de liberarnos de esta pesadilla. El tiempo perdido es irrecuperable.

Volvamos al cálido refugio de la filosofía. Porque estamos viviendo la convulsión de la imprudencia, la carencia de discernimiento, la falta de reflexión y como intento fatal de compensación, un exceso de voluntarismo, como si estuviéramos en manos de una pandilla de adolescentes, inflamados de hormonas y empeñados a realizar sus ganas. Pero ya lo dijimos antes, “deseos no empreñan”.

José Luis López Aranguren arguye al respecto que no se trata de proyectar por proyectar. Que, en esos casos, al igual que con los sueños, el hombre se mueve sin resistencia alguna, pasando por alto que cada deseo es a la vez una cláusula condicional que se gira contra la realidad hasta hacerla irreconocible. El creer, por ejemplo, que un régimen titular de un ecosistema criminal tiene interés en sentarse a conversar para dejar amigablemente el poder, no es otra cosa que un sueño infantil, pero en ningún caso parte de la realidad. El desechar la fuerza y el auxilio exterior para resolver un secuestro, porque llegado el momento todo se va a resolver por las buenas, es un delirio sicodélico, pero en ningún caso una opción factible. Lo mismo pasa por creer que los asociados consuetudinarios con el dinero sucio quieren acabar con el negocio para darle paso a la república, o que se puede hablar de elecciones sin haber extirpado el tumor de ventajismos y trampas que tiene el tamaño de la burocracia, los intereses creados y la servidumbre populista. ¿Y si mejor no encaramos la realidad tal y como es?

Continuemos con el argumento del filósofo español. “El verdadero proyecto, el posible, se hace con vistas a la realidad y tiene, por tanto, que plegarse a ella, atenerse a ella, apoyarse en las cosas, contar con ellas, recurrir a ellas. Pues bien: este plegamiento a la realidad, este uso concreto y primario de la inteligencia, que, frente a la rigidez propensa a la repetición habitudinal, posee flexibilidad para adaptarse a las nuevas situaciones, es precisamente la prudencia”. A este concepto quería llegar por esta vía. No es suficiente la buena voluntad. Y por lo tanto en nada justifica el discurso del esfuerzo inconsumado, la épica del pellejo dejado en la lucha, la pureza de las intenciones, o el querer evitar daños mayores. Repito, ni dignidad, ni éxito, ni paz se obtiene por la vía de la imprudencia, sino el llanto y crujir de dientes en las afueras del festín, tal y como señala el evangelio al hablar de las vírgenes necias.

El tiempo perdido es irrecuperable. Alguien tiene que rendir cuentas sobre ese tiempo derrochado, el error sistemático de un curso de acción que se advirtió como inconveniente, la persecución obsesiva a todos los que se opusieron, el montaje de una maquinaria para aplastar la disidencia y la prepotencia abusiva y pertinaz de ese statu quo en el transcurso. Alguien tiene que asumir la responsabilidad por las consecuencias nefastas de este proceder, y permitir el viraje. El país no es de nadie, es de todos los ciudadanos que no han derogado ni entregado su derecho a decidir, y que tiene memoria, el último recurso de la justicia.

@vjmc