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Freddy Guevara

Freddy Guevara cumple 2 años refugiado en la Embajada chilena en Caracas
Familiares del parlamentario y dirigentes de Voluntad Popular recordaron la fecha y reiteraron su invitación a participar en la movilización nacional convocada para el 16 de noviembre

El diputado opositor Freddy Guevara cumplió este lunes dos años como huésped en la Embajada de Chile en Caracas, donde se refugió después de que en noviembre de 2017 se le abriera un juicio por presuntamente instigar las protestas antigubernamentales que se registraron ese mismo año.

Familiares y dirigentes de su partido, Voluntad Popular (VP), recordaron la fecha y llamaron a participar en la movilización nacional prevista para el 16 de noviembre próximo, que fue convocada por el líder del Parlamento, Juan Guaidó, a quien más de 50 países reconocen como presidente encargado de Venezuela.

En rueda de prensa, el coordinador nacional político de VP, Emilio Graterón, recordó que Guevara destacó cuando se necesitó de “un liderazgo valiente, que pusiese la cara, que pusiese el hombro, que pusiese su voz”.

Guevara es militante de VP, como Guaidó y como Leopoldo López, quien está desde mayo de este año como invitado en la residencia del embajador de España.

Una de las coordinadoras regionales de Voluntad Popular y pareja sentimental de Guevara, Ariana González, dijo que la orden de captura que el Tribunal Supremo de Justicia emitió en 2017 contra el parlamentario pretendió “neutralizarlo” por haber liderado las protestas contra el presidente Nicolás Maduro.

Indicó que Guevara “decidió quedarse” en Venezuela para “seguir dando la lucha”, al tiempo que llamó a sumarse a la protesta del 16 de noviembre porque “si hay algo a lo que le teme el régimen es la lucha de calle”.

Asimismo, González apuntó que el diputado y otros líderes opositores en similar estatus en otras legaciones extranjeras en Caracas “no están mejor” que cualquier venezolano, puesto que “perdieron su libertad”.

En nombre de Guevara, González expresó su solidaridad con quienes “han perdido a familiares a manos de la represión” o a los que tienen “a un familiar preso o que esté en el exilio”.

Denunció que, tras el proceso judicial abierto contra Guevara, “el papá de Freddy también ha sido de alguna manera atacado” y dijo que esta situación fue informada a los representantes de la alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet.

Además de Guevara, más de 20 parlamentarios de oposición han solicitado refugio en embajadas o se han ido al exterior tras la apertura de juicios por delitos como traición a la patria, y actualmente permanece en prisión el diputado Juan Requesens, a quien la Justicia vincula con un supuesto plan para asesinar a Maduro.

Comisión de la ONU visitó a Freddy Guevara y Roberto Enríquez

Miembros del Alto Comisionado para Derechos Humanos de Naciones Unidas, visitaron la noche del martes al diputado de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara y al presidente del partido Copei, Roberto Enríquez, quienes se encuentran exiliados en la embajada de Chile en Caracas.

La visita se realizó con el fin de comprobar la situación de ambos políticos, previo a la visita de Michelle Bachelet a Venezuela, quien llegará este miércoles, 19 de junio al país.

De igual modo, los miembros que estuvieron en el lugar fueron el director José María Arana, el oficial de Derechos Humanos sección América, Carlos De La Torre, y la oficial de Derechos Humanos para América, Sara Nuero Escobar, notificó el portal de El Nacional.

Luego de realizar las denuncias correspondientes a ambos casos, la comisión informó a los dirigentes sobre las acciones que realizará la Alta Comisionado de los Derechos Humanos durante su visita al país.

Bachelet estará visitando a los familiares de los presos políticos y de ciudadanos víctimas de la represión del régimen, a personas vinculadas a los casos en el hospital JM de los ríos en Caracas, al presidente (E) de Venezuela, Juan Guaidó, y otros.

Freddy Guevara: Maduro no es solo un problema para los venezolanos

DESDE EL EXUBERANTE jardín tropical de la residencia del embajador de Chile, el líder de la oposición venezolana, Freddy Guevara, recibe un esperado llamado de un diplomático extranjero y le pide que proteja a un colega legislador que huye de la última represión del presidente Nicolás Maduro.

“Gracias, gracias embajador. En nombre de todos nosotros ”, dijo Guevara hablando en su teléfono celular mientras se sienta para una entrevista poco común dentro del complejo diplomático que ha sido su hogar incómodo y aislado durante los últimos 18 meses.

“Probablemente piensas que todo esto fue preparado para ti, ¿verdad?”, Se ríe mientras escucha un mensaje de texto compartiendo la buena noticia a alguien en su grupo. “Pero los últimos días han sido así”.

A medida que la crisis de Venezuela se profundiza, más y más opositores del gobierno están huyendo, enfrentándose a un arresto por su papel en un levantamiento militar fallido la semana pasada cuando el líder de la oposición, Juan Guaidó, tomó el control de una carretera con un pequeño grupo de tropas que intentaban derrocar a Maduro.

Pero en lugar de ir al exilio, o a la cárcel como otro mártir silenciado del movimiento para expulsar a Maduro, muchos disidentes golpean las puertas de las embajadas extranjeras en un retroceso a los días oscuros de los años 70, cuando dictaduras militares mucho más sangrientas en América del Sur. cazaban a sus oponentes.

En los últimos 10 días, como Maduro se ha recuperado del levantamiento, tres legisladores se han refugiado en las residencias de embajadores de Italia y Argentina, mientras que el líder opositor Leopoldo López, quien desafió el arresto domiciliario para participar en el golpe, ahora vive con su familia en la residencia del embajador español. Otros se esconden en misiones no reveladas, mientras que 18 miembros de la guardia nacional que respondieron al llamado de Guaidó a rebelarse están escondidos en la embajada de Panamá.

Ninguno ha solicitado asilo, a pesar de que los países de América Latina tienen la tradición de otorgar tal estatus a los parias políticos que se presentan en sus misiones diplomáticas, permitiéndoles ingresar como “invitados” en una especie de limbo esperando a que caiga Maduro.

Para Guevara, eso le permitió permanecer políticamente activo, manteniendo frecuentes sesiones de estrategia con Guaidó y otros miembros de su partido. Voluntad Popular.

“Soy como el fantasma en una casa encantada: no puedo irme, pero si quieres venir puedes hablar conmigo”, dice.

La decisión de Guevara de buscar refugio dentro de la residencia del embajador fue en parte una necesidad, en parte una estrategia política.

El político de 33 años surgió durante las protestas estudiantiles contra Hugo Chávez hace una década y se elevó rápidamente en las filas de la oposición luego de que varios de sus incondicionales fueron encarcelados o exiliados. Como vicepresidente del congreso controlado por la oposición, fue uno de los líderes de las protestas contra Maduro en 2017 que provocó más de 130 muertes. Cuando el gobierno finalmente sofocó los disturbios, Guevara estaba en la lista de los organizadores a los que acudían.

Guevara dijo que se había enterado de su inminente arresto por cargos de instigar la violencia por parte de un juez del Tribunal Supremo de Justicia y que se había escapado por la puerta trasera de su edificio de apartamentos por temor a que llegara la policía política de SEBIN.

Pidió la protección de Chile con la esperanza de que llevaría a casa a los vecinos de Venezuela, muchos de los cuales se mostraron reacios a enfrentar a Maduro, pero ahora reconocen a Guaidó como el líder legítimo del país, el riesgo de una crisis política y económica en espiral.

“Cada legislador que vive en una embajada es un recordatorio permanente para ese país, sus medios de comunicación y su gente de que Nicolás Maduro no es solo un problema para los venezolanos”, dijo Guevara. “Imagínese si Nancy Pelosi tuviera que correr a una embajada porque el presidente Trump quería enviarla a la cárcel, o el jefe del congreso en Francia tenía que esconderse dentro de la embajada española debido a Macron”.

Fue recibido con los brazos abiertos por el entonces embajador de Chile, Pedro Ramírez, quien ya había admitido a Roberto Enríquez, presidente del partido COPEI. Dos años después, Enríquez sigue viviendo en el recinto.

En un momento dado, Ramírez también estaba albergando a cinco jueces cuyo nombramiento en el TSJ fue rechazado por Maduro. Los juristas, que solicitaron asilo, más tarde abandonaron la residencia y se deslizaron a través de la frontera después que el gobierno les negó el paso seguro al exilio.

Para Ramírez, quien había servido como ministro de gabinete en el gobierno socialista de Salvador Allende, fue una oportunidad para devolver un favor: cuando Allende fue derrocado en 1973, Ramirez fue arrestado y pasó tres años en la cárcel antes de ser exiliado a Venezuela, que tomó a decenas de miles de chilenos luego del golpe. Ramírez se consideraba un admirador de Chávez, pero rápidamente llegó a ver a su sucesor Maduro como un dictador después de regresar a Venezuela como embajador en 2014.

“Venezuela para mí es como un segundo hogar”, dijo Ramírez desde la capital de Chile. “Me duele ver lo que está pasando. Es casi indescriptible “.

Claramente, Guevara está en mejor situación que los 857 venezolanos, incluidos dos colegas legisladores, considerados presos políticos por grupos locales de derechos humanos. Las tortugas gigantes y las guacharacas chillan ruidosamente en un jardín tropical con una piscina donde trabaja todos los días. Los empleados de la embajada preparan sus comidas, encienden un generador durante los apagones frecuentes y resuelven las tareas diarias que son una carga lenta para los venezolanos más acomodados en una economía colapsada caracterizada por la hiperinflación y la escasez generalizada.

Pero para todas las comodidades, las privaciones también son reales: no puede viajar para visitar a familiares que viven en el extranjero y ya se perdió las bodas de dos amigos en las que se suponía que debía servir como padrino. Tampoco se le permite una actividad política abierta, aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile lo puso a disposición de The Associated Press.

Sus propios planes también están en espera. Recientemente le pidió a su novia que se casara, convencido de que ya no podía permitir que Maduro dictara el curso de su vida. Confía en que podrán casarse en una Venezuela posterior a Maduro, liberada de lo que él llama su “jaula dorada”, para fin de año.

“Parte de resistir una dictadura es simplemente vivir tu vida”, dijo.

Mientras tanto, obtiene fuerza para leer un libro de oraciones que era uno de los favoritos de Abraham Lincoln y que compró en los Archivos Nacionales de Estados Unidos. En Washington.

“La libertad es algo intrínseco a nuestra humanidad común, no es suficiente simplemente tener un techo sobre la cabeza, una cama y comida”, dice. “Eso me ayudó a entender por qué el comunismo va en contra de la naturaleza humana. … Como dice la Biblia, ‘el hombre no vive solo de pan’ ”

Leopoldo López y su familia ingresaron como huéspedes a residencia de embajador chileno en Caracas

EL CANCILLER DE CHILE, Roberto Ampuero, dijo que el líder opositor venezolano Leopoldo López junto con su familia ingresó en calidad de huésped a la residencia diplomática chilena en Caracas.

“Lilian Tintori y su hija ingresaron como huéspedes a residencia de nuestra misión diplomática en Caracas. Hace minutos se sumó su cónyuge, Leopoldo López, que permanece junto a su familia en dicho lugar. Chile reafirma compromiso con demócratas venezolanos”, confirmó Roberto Ampuero.

El líder de Voluntad Popular había convocado este martes en la mañana junto al presidente interino Juan Guaidó a la última fase de la “Operación Libertad” en la base militar de La Carlota.

Bajo resguardo del gobierno chileno igualmente se encuentran, el miembro de Voluntad Popular, Freddy Guevara y el presidente de Copei, Roberto Henríquez.

 

Políticos se solidarizaron con Freddy Guevara luego de un año asilado en embajada de Chile

DIRIGENTES políticos de oposición expresaron su solidaridad con el diputado Freddy Guevara, tras cumplirse este 4 de noviembre un ano de su confinamiento voluntario en la sede de la embajada de Chile en Caracas.

Guevara pidió resguardo en la sede diplomatica luego que el Tribunal Supremo de Justicia anunciara el levantamiento de su inmunidad parlamentaria e iniciara un proceso judicial en su contra.

El miembro de Voluntad Popular fue acusado de supuestos delitos de asociación, instigación pública continuada y uso de adolescente para delinquir.

“Hace un año el régimen intentó encarcelar a Freddy Guevara pensar distinto y alzar su voz en contra de los abusos del poder. Hoy Freddy se encuentra en la embajada de Chile en Caracas, firme y con la convicción de que lograremos la libertad de Venezuela”, dijo el diputado en el exilio, Julio Borges.

“Freddy no solo es mi compañero de partido, es mi amigo y hermano. Un venezolano al que quiero y admiro”, escribio Manuela Bolívar en su cuenta de twitter.

La parlamentaria Adriana Pichardo tambien se pronunció en redes sociales. “Se cumple un año desde que el régimen ordenó a su brazo ejecutor de la injusticia que violara flagrantemente la Constitución y encarcelará a quien valientemente los había enfrentado en las calles”.

Almagro calificó orden de arresto contra Freddy Guevara como atropello a la democracia
Por medio de un video publicado en Twitter, el secretario general de la OEA recordó que desde hace un año el diputado está asilado en la Embajada de Chile en Caracas

 

EL SECRETARIO DE LA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA), Luis Almagro, calificó la orden de captura contra el diputado Freddy Guevara, librada por el gobierno de Nicolás Maduro hace un año, como “otro atropello contra las instituciones democráticas y otra muestra más de su persecución contra la oposición que era mayoría en el poder Legislativo”.

En noviembre de 2018, tras un período de protestas antigobierno que se prolongó por cuatro meses, el Tribunal Supremo de Justicia allanó la inmunidad parlamentaria de Guevara por pedido de Maduro, por presuntamente haber cometido los delitos de “asociación, instigación pública continuada y uso de adolescente para delinquir”. Desde entonces, el congresista está asilado en la Embajada de Chile en Caracas.

Almagro, por medio de un video publicado en Twitter, recordó que luego de la victoria de la oposición en las elecciones de la Asamblea Nacional en 2015, “cooptó el poder judicial, destruyó al congreso opositor y en elecciones fraudulentas inventó la Asamblea Nacional Constituyente y su propia reelección”.

El secretario general de la OEA dijo que la organización no descansaría hasta ver a Venezuela liberada de la “dictadura” Maduro que, según él, ha encarcelado, torturado y hasta asesinado a quienes le adversan.

“El plan del régimen es, desde hace años, acabar con cualquiera que no se arrodille ante su siniestro propósito de saquear Venezuela al costo del hambre y sufrimiento de su pueblo”, recalcó.

Diputados jóvenes acusan el golpe, pero afirman que lucharán por Requesens
Los líderes emergentes de la Asamblea Nacional admiten el dolor que sienten por el encarcelamiento de su “hermano” y están conscientes del aumento de la represión; sin embargo, creen que no deben ceder ante el miedo

 

@pppenaloza 

SON DIPUTADOS DE LA REPÚBLICA. Líderes emergentes de los partidos. Pero también son compañeros. “En lo personal es muy duro ver a José Manuel Olivares en el exilio, a Juan Requesens preso, son mis amigos”, reconoce el diputado Carlos Paparoni (PJ-Mérida), visiblemente afligido por la persecución que hoy sufren sus “hermanos” de lucha.

Requesens, de 29 años, es el último de una serie de dirigentes jóvenes que han sido víctimas de la represión desatada por el chavismo. Figuras de una nueva generación, las “caras distintas” de las organizaciones políticas que son aplastadas y sacadas del juego por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

“Aunque somos jóvenes, tenemos muchos años conociéndonos. Hemos tenido nuestras discusiones, compartimos buenos momentos, incluso nos hemos adversado y luego hecho amigos. Los que venimos de la universidad tenemos una relación diferente con respecto al resto de los parlamentarios”, cuenta Paparoni, representante de Primero Justicia que en septiembre cumplirá 30 años.

En mayo de 2017, el legislador merideño fue impactado en su pantorrilla derecha por una metra presuntamente disparada por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en medio de las protestas que se registraron en la autopista Francisco Fajardo de Caracas. Posteriormente, una “ballena” de la GNB le lanzó un potente chorro de agua que literalmente lo volteó, ocasionándole heridas en cabeza y hombros.

“Esta es una llamada de atención muy fuerte, que anuncia el incremento de la represión. A todos los dirigentes nos coloca en la difícil situación de pensar hasta dónde estamos dispuestos a llegar. Ya no es plantearse hipótesis, es que llegó la represión y eso obliga a todos a decidir hasta dónde continuar con nuestras luchas”, expone en legislador.

Paparoni dice que con el encarcelamiento de Requesens “los diputados jóvenes no solo perdimos a un orador con verbo encendido, uno de los más efervescentes, sino también a un amigo, el del humor pesado, que con un chiste malo te hace reír en un momento de tensión. Pero tenemos que correr hacia adelante, el miedo no puede ser la solución, no podemos abandonar la lucha”.

Espejo roto

“Hasta hace no mucho yo estaba en la calle con Requesens, Olivares, Freddy Guevara y David Smolansky, y ahora no podemos estar juntos. Ese es el costo que tiene estar dando la cara, aquí nos estamos jugando el futuro”, sostiene Juan Andrés Mejía, parlamentario suplente de Miranda y vocero de Voluntad Popular (VP).

Mejía, de 32 años, sostiene que pese a las agresiones, deben mantenerle el pulso al régimen chavista. “En realidad, no tenemos alternativa, somos iguales a esos miles de jóvenes venezolanos que están en la calles”, subraya el portavoz de VP.

“Yo tuve la oportunidad de crecer con Requesens en la Escuela de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Con el equipo de Impulso 10 lo apoyamos en su campaña por la Federación de Centros Universitarios cuando formaba parte de nuestra organización política y después seguimos con el mismo cariño”, describe Ivlev Silva, diputado suplente por Caracas y secretario juvenil de Acción Democrática (AD).

Silva observa que el gobierno pretende “neutralizar a la generación que quiere un cambio, que se ve golpeada por la diáspora y la inseguridad”. Afirma que “los diputados jóvenes no vamos a salir corriendo” y cree que la ocasión es propicia para que los mayores entiendan la necesidad de “unirse en defensa del país, la Constitución y la Asamblea Nacional, no podemos seguir separados o divididos”.

La diputada Nora Bracho (UNT-Zulia) advierte que con el encarcelamiento de Requesens la revolución chavista “envía el mensaje” de que “pueden hacer lo que les dé la gana y arrecian”. “La gravedad del tema no es solo la violación de la inmunidad parlamentaria, sino que tratan de demostrar que todos los venezolanos estamos expuestos y que no hay Constitución que valga para el régimen”, subraya Bracho, de 46 años.

“Todo esto es muy duro, muy duro”, insiste el legislador Ángel Medina (PJ-Bolívar). “El caso de Juan (Requesens) es como ver el reflejo de uno mismo. Ver al amigo secuestrado y torturado nos mueve, nos hace pensar en nuestras familias y sin duda, nuestros amigos y familias se preocupan”, comenta el asambleísta de 39 años.

Medina considera que “todo esto pasa como una especie de mensaje macabro del poder hacia todo un país: si pueden tratar así a un diputado, qué queda para cualquier persona. Eso es lo que está de fondo, que no hagamos más nada, que nos asustemos, que todo el mundo se olvide de la política, pero como generación nos toca entender esto y seguir”.

A pesar del riesgo que enfrentan, el parlamentario está convencido de que “el peor camino que podemos tomar es aquel donde el miedo nos gobierne, por el contrario, por Juan (Requesens) y por los miles que todos los días viven este sistema, debemos luchar”.

Oposición venezolana en el exilio acumula millas viajeras
Según una base de datos elaborada por Runrunes, desde las protestas de 2014, 21 políticos opositores han pasado al exilio
La mitad pertenece a Voluntad Popular y siete son de Primero Justicia.
11 partieron en el segundo semestre de 2017
Hay siete alcaldes, ocho diputados y dos concejales
Con la estampida se neutraliza el poder de convocatoria de la dirigencia opositora, debilitan partidos y obstaculizan liderazgos emergentes

 

Francisco Zambrano | @franzambranor

Infografía: Juan Carlos Hernández | @ideografiko

EL EMPUJÓN POR LA ESPALDA que le dio el coronel Bladimir Lugo a Julio Borges, entonces presidente de la Asamblea Nacional, fue una especie de preludio de lo que iba a pasar meses después. Borges, que había ido a mediar con Lugo luego de la agresión a varios diputados por parte de la Guardia Nacional Bolivariana, caminó fuera del cuarto sin lograr reaccionar: apenas miró a los lados buscando en ningún lugar una explicación y se fue. En el sitio quedó Lugo, uniformado, risueño y rodeado de militares, después de haber explusado -frente a una cámara encendida- al máximo representante del Poder Legislativo venezolano.

De manera similar como salió el diputado de Primero Justicia ese 27 de junio de 2017 de la oficina de la GNB en el Parlamento, así tuvo que abandonar el país meses después: sin decir una palabra. Aunque no ha confirmado que pasará a formar parte del exilio, el expresidente de la AN es candidato a engrosar las filas de la diáspora opositora, especialmente luego que el presidente Nicolás Maduro le amenazara en reiteradas oportunidades con cárcel si osa volver.

Borges lideró el diálogo en República Dominicana en el que la oposición decidió retirarse y también la corriente abstencionista frente a las elecciones presidenciales del 20M, comicios sobre los que aún hay incertidumbre entre la ciudadanía. Durante el comienzo del 2018, el ex presidente de la Asamblea Nacional fue una de las caras más visibles de la oposición hasta que, como otros políticos de la MUD, viajó sin retorno y bajó el perfil.

Según una base de datos elaborada por Runrunes el éxodo de dirigentes va por 21 y creciendo. De esas dos decenas de políticos, casi la mitad (10) pertenece a Voluntad Popular, el partido opositor más vapuleado con su máximo líder Leopoldo López encarcelado; su segundo a bordo, Freddy Guevara, protegido en la embajada chilena en Caracas luego de ser despojado de la inmunidad parlamentaria por el Tribunal Supremo de Justicia y acusado de instigación pública y su coordinador político, Carlos Vecchio, refugiado en Estados Unidos después de haber sido señalado de incendio intencional, daños a la propiedad pública y privada y asociación para delinquir a raíz de las protestas antigubernamentales de 2014.

Además, siete forman parte de Primero Justicia, partido que tiene a Borges como máximo representante y principal blanco de acusaciones por parte del gobierno por supuestamente desestabilizar la democracia. Borges, al igual que su compañero de fracción, Tomás Guanipa, inició una gira a principios de 2018 que se ha convertido en un escape de los grilletes de los cuerpos de seguridad del Estado.

Tanto Alianza al Bravo Pueblo, Patria Para Todos, Copei y Acción Democrática cuentan con uno cada uno (ver infografía). La principal figura de ABP, Antonio Ledezma, se fugó el 17 de noviembre de 2017 luego de 102 días de detención. El alcalde metropolitano remitido a la cárcel de Ramo Verde y posteriormente confinado en su casa tras ser acusado de intento de Golpe de Estado hace cuatro años, salió por la frontera con Colombia burlando las autoridades venezolanas antes de llegar, siete días después, a España donde solicitó asilo político.

Pablo Medina, del PPT, se fue a Estados Unidos en el marco de las manifestaciones de 2017 y ahora es miembro de una Junta Patriótica con disidentes en Miami. Roberto Enríquez, presidente de Copei, cumplió en abril de 2018 un año protegido por la embajada de Chile en Caracas luego de que fuese detenido y liberado por el Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar) e Ismael García de AD dejó su curul en la Asamblea Nacional para denunciar al gobierno de Maduro fuera de nuestras fronteras, administración que le cataloga de conspirador.

También la mitad de los integrantes de la base de datos (11) abandonaron el país en el segundo semestre del año pasado, después de la oleada de protestas en contra del gobierno madurista, lapso en que el Tribunal Supremo de Justicia dictó condena de 15 meses de prisión a los alcaldes opositores David Smolansky (El Hatillo), Ramon Muchacho (Chacao), Gustavo Marcano (Lecheria) y Omar Lares (Merida) por desacatar una sentencia que les ordenaba impedir las manifestaciones en sus respectivas jurisdicciones.

Ocho miembros de la base de datos están en Estados Unidos, tres en España, tres en Colombia, uno en Francia, dos en la embajada de Chile en Caracas y el resto en giras internacionales que no terminan.

Hay siete burgomaestres, ocho diputados y dos concejales. El promedio de edad es de 45,2 años, cifra que sería menor de no ser por Antonio Ledezma (63 años), Ismael García (64) y Pablo Medina (70).

Acéfalos

La movilización de políticos fuera de las fronteras venezolanas ha generado una acefalía en el seno de los detractores de la administración chavista, además de debilitar la cúpula de los partidos. También ha logrado que liderazgos emergentes como el de los alcaldes jóvenes sean obstaculizados en función de impedir una virtual candidatura a una gobernación o incluso a la presidencia del país.

La mayoría ya tiene la etiqueta de exiliados y a otros hay que ponerles un asterisco como el caso de Borges y sus homólogos Ismael García y Tomás Guanipa, quienes salieron por Maiquetía a denunciar la crisis democrática en Venezuela con la promesa de regresar.

“El problema es cuál es la capacidad que tiene la gente de percibir que estos líderes siguen trabajando pese a que están fuera del país”, dijo el analista político y director de ORC Consultores, Oswaldo Ramirez.

“Esta oposición que se hace ahora en el extranjero merma la capacidad organizativa dentro de los partidos políticos, ya que perdieron a sus líderes fundamentales, a las personas que de alguna forma tienen más poder de convocatoria y aupaban a participar en protestas, marchas y concentraciones”, agregó.

Una fuente vinculada a la Asamblea Nacional considera que la diáspora política opositora irá in crescendo. “Hay mucha persecución y miedo. Julio (Borges) no vuelve, ése pone un pie en Maiquetía y le ponen los ganchos”.

El propio Borges, a mediados de febrero de este año, dijo que no persigue protección de otro Estado. “No he pedido, ni pediré asilo en ningún país, haré una gira”.

Ramírez indicó que con la eventual reelección de Maduro como presidente de la República se podría potenciar el éxodo forzado de dirigentes y la persecución a la disidencia.

El cuento vuelve a repetirse

El historiador Elías Pino Iturrieta consigue similitudes entre la estampida actual de políticos de oposición con las de otras épocas como las del gomecismo (1908-1935) y el perejimenizmo (1952-1958).

“En términos cuantitativos, el éxodo de la era perejimenizta fue mayor. Hubo una salida de toda la cúpula de Acción Democrática encabezados por Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Carlos Andrés Pérez. Copei partió más tarde y luego fueron los líderes de izquierda”, dijo.

“El fenómeno de la Venezuela peregrina opositora está vinculado al siglo XX. En principio comenzó en 1913 con Juan Vicente Gómez y posteriormente se repitió con Pérez Jiménez en la década de los 50”, puntualiza Pino Iturrieta y añade que en la dictadura de “El Benemérito”, los disidentes se exiliaban en las islas del Caribe. “La mayoría se fue a las antillas vecinas y diez años más tarde cogieron destinos como México y Colombia”.

Posteriormente, con la tiranía de Marcos Pérez Jiménez, las naciones que recibieron a disidentes venezolanos aumentaron. “Lo más común en esa época era refugiarse en sitios donde habían democracias consolidadas como Costa Rica, Panamá, México y Estados Unidos”.

Advirtió que en el ADN de todo político exiliado está el regresar a su patria cuando las condiciones sean favorables. “Cuando Pérez Jiménez, los políticos que no murieron en el exilio en su mayoría regresaron para formar parte de la llegada de la democracia”.

“Los líderes, los que forman parte de un partido, tienen un regreso asegurado, porque sienten el compromiso de retornar a construir lo que ha sido derrumbado”, puntualizó.