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Bolichicos

En el célebre, popular y clásico cuento infantil, a Pinocho le crecía la nariz por mentir, en la realidad política a los mentirosos se les sale la fechoría charlatana por los poros, sudan perversión, huelen mal y apestan. Bolichicos, burócratas corrompidos, sinvergüenzas y politiqueros de pantaletas bajas que han cohabitado, mantenido al régimen -con retribución a la autorización del bandidaje-, están conscientes que los montones de dinero robados se pueden perder si el castrismo madurismo continua como va; seguirá equivocándose, perdiendo la simpatía ciudadana, al punto de que unas elecciones bien hechas, sin tribunales electorales desacreditados y pre-pagados, le resultarán desastrosas, no hay ni siquiera chispazos de esperanza en el rojo y desfigurado panorama.

De allí que el colaboracionismo cohabitante insiste en votaciones sin el cese de la usurpación ni condiciones, es decir, con Maduro en el poder, acompañado de su banda de verdugos, cleptómanos y desequilibrados que vienen ejecutando la invasión del país para sus patronos cubanos. Difícil de creer, sin embargo, la verdad siempre se impone. El “establishment” rojo rojito patibulario ha estado claro. De no ser ellos los que sustituyan al chavismo, éste puede continuar; no se admiten outsiders, y si aparecen, hay que demolerlos sin compasión.

La dictadura, aconsejada por la fría desfachatez castrista, empuja a los cómplices corrompidos y traficantes a comprar su propia red de difusión, contratan voceros sólidamente financiados, para afirmar en un acto de magia macabro que los antagonistas complacientes son desordenados, embusteros e incompetentes, elaboran lo que suele llamarse una “matriz de opinión” para sembrar dudas y angustias tanto en la población como en los dirigentes, al mismo tiempo que construyen con riqueza sucia, favores y micrófonos dispuestos, un estorbo pequeño, demacrado, que en realidad es su servil empleado, afirmando que los formales adversarios son ellos, que dialogan exitosos con una tiranía dispuesta a cogobernar para felicidad de todos. ¡Patéticos, pero dañinos!

Al mismo tiempo, dan rueda libre, liberan a sus tétricas y tenebrosas fieras disfrazadas, ofrecen fortuna a los enclenques mentales, sin artritis y poco solidos diputados que aparecen lealmente de oposición para abrirles las agallas de ambición, codicia y necesidad, atestar sus cuentas, prometiendo liderazgo parlamentario si logran que Guaidó pierda la elección en la directiva de la Asamblea Nacional el 5 de enero de 2020, para que la presidencia la ocupe uno de ellos rodeado con gasas de gloria y poder, comprometiendo vanidades de una inaceptable posición en la prolongación de la tiranía.

Lo que se inició con energía, esperanza e ilusión, se desgastó convirtiéndose en un remedo, incoloro y difuso. El Gobierno interino se ha desdibujado inexplicable, dramático, con una incomprensible y absurda tendencia autodestructiva. Ahora, en plena agonía, ofrecen que el cese de la usurpación no será ahora sino el año que viene.

 

Rechazan con furia a la verdadera oposición que no transige, valiente, sin ambigüedades, coherente, que sólo acepta plena libertad y democracia, eficiente y dedicada a la reconstrucción del país, que no dialoga con criminales, encubridores ni corruptos. Pero el amancebamiento mórbido, conveniente, asustadizo, con aparentes temblequeos; soñadores y fantasiosos de bienestares personales, egoísmos malsanos y egocentrismos orgásmicos que los hacen caer en tentaciones indebidas, sólo tratan de simular para que los opositores verdaderos, honestos, ciudadanos de principios éticos, valores morales y buenas costumbres, crean que son defensas de espacio, toma de posiciones, y no de billetes con groseros privilegios y mugrientas prebendas.

Pero las mentiras y fallas se pagan. El interinato las cancela con pérdida de la confianza popular. Sus indecisiones, debilidad con las malas compañías, peligrosamente rodeado de lo peor, mientras parlamentarios embozados no logran ocultar por completo su traición y terminan expuestos al público por rumores primero, un periodista que exhibe nombres y detalles después. La verdad persistentemente sale a la luz. Aunque sea débil, es un bombillo que nunca se apaga.

Los de las pompas de jabón, viajaron para ser recibidos por conserjes, sacarse fotos en las puertas de los establecimientos que se proponían visitar, y de cuyas porterías no pasaron, siguen en lo suyo, esclavos de su miseria y nulo impacto.

 

Las mentiras, felonías, indignidades, traiciones se pagan, y no sólo con narices más largas.

@ArmandoMartini

1. El chavismo construyó una articulación de la mayor parte de los elementos del Estado y de la sociedad para hacerlos funcionales a su proyecto de dominación. Al principio Chávez tenía el gobierno, más adelante la Asamblea Nacional, luego el TSJ y el CNE. Después de 2002 se embutió Pdvsa, la Fuerza Armada y el Banco Central. Finalmente, gobernaciones, alcaldías y otros agentes del Estado, engullendo o neutralizando instituciones de la sociedad civil.

2. Para que este nuevo orden pudiera funcionar, el chavismo tenía la necesidad de controlar el sistema circulatorio de la sociedad, el financiero, proveedor de los recursos para hacer que marche –en la medida en que sea– el aparato económico. Para este propósito procedió, a comienzos de siglo, a seducir o amedrentar, según las necesidades y posibilidades, a empresarios de la vieja República. Sin embargo, una vez que los precios del petróleo escalaron niveles inimaginables se les hizo indispensable fabricar una “nueva clase”: la boliburguesía, con sus vástagos bolichicos.

3. Algunos de los integrantes de la nueva burguesía roja eran viejos empresarios menores reciclados; otros, realmente nuevos, enlazados con la mafia roja. Pero era imposible que coparan todos los espacios de la economía de una vez; por esta razón ha habido empresarios que no han formado parte de la mafia y que para seguir trabajando dentro del país bajaron su perfil, pasaron muchos por las horcas caudinas de Cadivi y sucedáneos, y han buscado sobrevivir. Algunos han hecho mucho dinero en medio de altos riesgos y muchos han perdido todo su capital al intentar continuar.

4. A esa economía roja se le sumó desde muy temprano el narcotráfico. El trasiego de droga a través de Venezuela tiene como contrapartida inevitable la circulación de miles de millones de dólares que necesitan ser lavados para luego circular en la banca internacional. Pdvsa, ciertas empresas y algunos bancos han cumplido esa misión. El resultado ha sido un revoltijo infernal que ha contaminado todos los estratos y actividades del país.

5. Se formó un sistema, un orden engranado, una manera de existir, que contaminó e incorporó a las nuevas élites del régimen y de sectores opositores, unos porque se rindieron a lo que pensaban era una evidencia (“o nos acomodamos o nos morimos”) y otros porque carecieron de valores y sucumbieron a la idea de que el fin justifica los medios, sin saber (¿o sabiéndolo?) que los medios pueden pervertir el fin.

6. La villanía se acentúa en la política porque está prohibido el financiamiento público; el privado proveniente de fuentes honradas es perseguido implacablemente; y el ilegal se ofrece para comprometer conciencias y sellar alianzas.

 

7. No es solo que hay corruptos sino que el sistema es la corrupción. La tarea es aún más difícil: quebrar el sistema.

@carlosblancog

Ya apagaron las luces, ¡ahora váyanse!, por Armando Martini Pietri

CONOCEN LA EXPRESIÓN CUANDO las cosas llegan a extremos y no hay posibilidad de arreglo, “¡apaga la luz y vámonos!”. Sucede que el castro madurismo en vez de gobernar desbarra; ha apagado luces en varias oportunidades en medio año -sin contar apagones locales-, pero no termina de irse. Ni tampoco de arreglar el problema, empeorado por quienes manejan el sector eléctrico sin saber qué hacer y quienes se han robado miles de millones de dólares que nunca llegaron, sino a billeteras de ladrones bolichicos.

Al régimen se le volvieron a extinguir las luces y ni sus jefes sabían qué decir, qué explicar, más allá del desgastado recurso del ataque electromagnético con ondas de no sé qué lavativa; de la agresión estadounidense, de no poder comprar equipos ni hacer adecuado mantenimiento por culpa de sanciones imperialistas, como si el desastre eléctrico fuera problema de dos o tres años.

Tan mal va el país que más de uno se aguantaría otro mega apagón si a cambio el usurpador termina de irse, y lo de aplicar justicia será cosa posterior que, no pierde vigencia en gran parte del mundo, incluso en países que puedan prestarse a recibirlos a cambio de una tajada de las fortunas y, aún con protecciones, en momentos logran ser alcanzados por los tribunales.

El mundo está al corriente que los apagones continuarán, la única respuesta del oficialismo -aparte de las excusas de comiquita- es poner preso al que tenga la osadía de ejercer su derecho democrático y constitucional de advertir los riesgos que corremos los venezolanos. 

No sólo los que se jueguen neveras y artefactos eléctricos, sino los miles que quedan atrapados en ascensores o tienen que subir y bajar escaleras a oscuras. Salir de los vagones del Metro a pie, los que no tienen capacidad económica para cambiar un equipo dañado ni aire acondicionado para los calores que padecemos, sino que encima se les estropea el ventilador. Los enfermos hospitalizados, quienes están siendo operados -si la suerte ha permitido conseguir medicina e insumos médicos; los que pierden alimentos guardados, que no siempre aguantan con firmeza los embastes del castro socialismo. 

Piden no realizar llamadas telefónicas mientras solventan fallas, solicitan no encender aparatos domésticos, ruegan no usar gas, recordando tiempos pretéritos, kerosene o leña. Se implora retirar solo 6 mil bs por día, tratar no comer nada o una vez al día, no consumir agua ni bañarse, y un inmenso etcétera; para luego darles gracias por la atención y rematan insultándonos con la bolsería, ¡sigamos haciendo patria!

Lo que advierten especialistas experimentados, incluso trabajadores, es que la red termoeléctrica casi no funciona y todo el peso se le cuelga a la energía hidroeléctrica que viene de Guri, cuyos equipos, están semiparalizados y a los cuales se les demanda más del máximo.

Ya que apagaron la luz venezolana, ¡váyanse de una vez!

Pasando lo que no está sucediendo, sorprende el silencio horrorizado. Mutis sobre las delicias de Barbados y Foro de São Paulo, como aquella niebla londinense de novelas y películas dentro de la cual podía pasar cualquier cosa, desde Mary Poppins llegando en paraguas, hasta los brutales asesinatos de Jack el Destripador.

Mudez que llama la atención. Políticos, siempre ansiosos de anunciar buenas nuevas fuesen reales o no. El silencio pesa mucho en un mundo abierto por las redes sociales, que en Venezuela son frenadas por la censura y confusión, mientras alimentos son cada vez menos, los que quedan cuestan más y el régimen, en vez de bajar -o al menos disimular- la guardia, incrementa la represión y descaro.

El silencio destaca, la crisis devastadora castro madurista, habla mucho a través de sus voceros, pero nada dice, a tal punto que incluso países y organismos internacionales hasta no hace mucho miraban hacia otro lado, ahora se fijan en esta Venezuela despedazada y sin luz.

Hay silencio que en realidad es una densa expectativa ciudadana, muy pocos creen que el oficialismo en el poder pueda arreglar nada, y ese escepticismo no beneficia al país. Hay silencio y niebla, pero también iluminación difusa que señala un punto de origen, y crecimiento en la convicción ciudadana concluyendo inevitable: el madurismo tiene que irse. 

La bruma apaga incluso voces de advertencia de la conciencia de quienes no transigen posiciones. Otros suavizan entendimientos entre el madurismo y socios opositores en defensa de intereses y prosperidad, opacan furias de quienes no olvidan fraudes, delitos políticos, económicos y sociales.

Neblina y afonía que preocupan, desconciertan, pero también dejan claro. Es imposible devolverse.

@ArmandoMartini

¡Bolichicos al rescate! por Carolina Jaimes Branger

Mi pana,

te escribo desde el pazo de F., adonde me vine con una jevita que conocí en Formentor. Está como le da la gana: 21 años, la cintura pequeñita, los senos operadotes (talla E), el pelo negro y largo… te imaginarás. El único defecto es que le gusta el reggaetón y ya estoy harto de oír todo el día a Karol G, Natti Natasha y Becky G a todo volumen.

Pero no te escribo por eso. Me puedo imaginar lo mal que lo estás pasando y lo injusto que resulta que te echen la culpa por el problema de la electricidad. Esos gringos son unos pérfidos. No les bastó con los problemas que nos causaron con sus iguanas y sus ratas amaestradas, sino que ahora quieren causarnos daños peores. Lo último de los rayos cibernéticos electromagnéticos es alevoso. ¡Me duele pensar el daño que les causaron a las centrales maravillosas que instalamos en tantas partes! ¿Quién iba a decirnos que serían capaces de destruir una obra de esa magnitud?… Es que quien no hace mal no puede concebir que otros hagan mal.

Pero esta vez podemos ayudarte, como ayudamos a nuestro amado y recordado comandante. Fíjate: la gente de Tesla inventó unas baterías solares poderosísimas. Tan poderosas que son capaces de proveer un edificio (y por supuesto, una casa) de toda la energía que necesitan. Suministran una potencia eléctrica de 250 MW (que alguien te explique qué es) y la energía que sobra (porque sobra), la venden. ¿No te parece genial? Estuvimos viendo el experimento en Australia y quedamos fascinados. Sería una solución rápida y fácil para Venezuela y nosotros, como buenos patriotas que somos -aunque nos digan enchufados, bolichicos y vendepatrias- estamos dispuestos a proveerte de todo lo que necesites. AES está también en el negocio, pero no nos miran con buenos ojos a los venezolanos por aquello de la Electricidad de Caracas…

Ahora, al grano: si quieres entrar en el negocio, transfiere 250.000 palos a la brevedad a la cuenta que conoces en el principado. De esa cantidad, el 10% es para comprar las baterías y el resto nos lo distribuimos como siempre. Te garantizamos que estas baterías son a prueba de iguanas, ratas y rayos electromagnéticos y cibernéticos. Incluso, a prueba de la sequía. Con la señal de costumbre, avisa si estás de acuerdo.

Recibe un abrazo de tu pana,

L.

@cjaimesb

Lo que cuenta es lo importante, las sorpresas de la vida, por Armando Martini Pietri

PASÓ LO QUE TENÍA QUE PASAR. Los venezolanos de principios éticos, valores morales y buenas costumbres ciudadanas, de trabajo, sin miedo, con valentía, coraje y voluntad, de diferentes edades, sectores sociales, culturales y económicos, salen a la calle para dejar claro, que deseamos un país a nuestro estilo y a cuyo desarrollo estamos dispuestos entregar nuestros mejores esfuerzos, y que, los decentes y honestos somos más del 90%.

Sin embargo, como sucede en este país de politiqueros y politicastros, no todo va como debería ir, y como en aquella canción, la vida te da sorpresas. 

Majaderos fracasados en la función política de organizar la convivencia, ocupándose de la actividad de una sociedad, compuesta por mujeres y hombres libres, que resuelvan los problemas que plantea la colectividad. Es un quehacer ordenado al bien común. Han sido exitosos en lo que no debería serlo ningún venezolano, en estropearlo todo, descuidando precisar detalles, mientras dedican lo principal de su atención a corruptelas y desfalco. Eso ha pasado en la nación de la cual se adueñaron con mentiras, difundiendo fantasías, falsos patriotismos, atiborrando bolsillos y carteras, saqueando reservas y dineros públicos. Sinvergüenzas adinerados compartiendo el botín producto del pillaje y raterismo con testaferros y cómplices; mientras la miseria no abandona y persiste en el pueblo. Los que vienen, aunque no lo sean del todo, es lo que han aprendido y están listos para sus propias oportunidades. Toda esa larga forma de actuar ha sido la primera sorpresa, el arduo aprender después de los sueños y distorsiones delirantes del no tan eterno comandante.

La segunda sorpresa fue para ellos, pues ni se preocuparon o supieron cómo mantener la capacidad de producción, reproducción de bienes en general y petróleo en particular, creyeron que era una especie de milagro automático, descubriendo que no es así, como que tampoco los gringos son tan lejanos ni pacientes como el fallecido barbudo y anciano cubano creía. ¡Los mitos también mueren!

Los embustes han flotado demasiado tiempo del lado opuesto a los politicastros, con politichicos que interpretan puestos de adversarios cobrando y ganando, se han convencido de que son parte -y en realidad lo han sido- del poder a cambio de conversaciones, diálogos ocultos, pactos secretos. Comprobando que se puede ser opositor sin caer en la pobreza asfixiante de las mayorías que dicen representar. Que han permanecido tiempo hablando pestes de Chávez, Maduro y sus tramoyas después que se dieron cuenta que el comandante eterno andaba en sus propios caminos, sólo se escucharía a sí mismo, quien creía reproducir, a Castro, y no lograrían sacarlo de Miraflores. Para cuando se convencieron, ya no podían saltar impunemente la talanquera -dos o tres se atrevieron- continuaron inventando heroísmos públicos y conversaciones acurrucadas para conservar algo de poder. No han viajado en la clase ejecutiva, pero en los traseros del avión se aguanta hasta llegar a cualquier ciudad del mundo, que es la idea.

Derrotados y desprestigiados por sus actuaciones, pero aferrados al mando, aunque sea en las bodegas, los panzudos politiqueros se habían repartido, las cómodas butacas de una Asamblea Nacional a la cual ya nadie hacía caso porque el policastrismo armado había dejado de lado. Desde sus asientos parecían sentirse poderosos y sacaban cuentas, hasta que le tocó el turno al más joven de ellos. Aceptaron a regaña dientes y resignados, la cuarta pata del pacto, entre bomberos no se pisan la manguera, cayendo en la trampa de su pedantería, la misma en la cual ya antes se habían rendido, los que fueron sus jefes por breve tiempo, empresarios, medios e infaltables intelectuales, cuando confiados que Chávez no era más que un militarote babieco dispuesto a ser dirigido por ellos.

Creyeron que, a falta de los cabecillas presos, inhabilitados o asilados, Juan Guaidó no era más que un joven de casualidad que vigilarían y controlarían mientras Maduro se iba destripando él solito. Juzgaron simplemente que era un fiel y esforzado muchachote de La Guaira útil para salir a patear calles y tragar gas, un modesto politiquillo, que sería otra de sus periqueras políticas de corta y poco impactante duración.

Quieren quedarse a como dé lugar y cualquier costo; sin alternativas ni poder para frenarlo le dieron la presidencia del poder legislativo creyendo sería simple alarde de un joven inexperto, sin cartera propia y dispuesto a seguir instrucciones. Pero la ciudadanía y otros anónimos -tema de otras entregas-, pensaron diferente, ratificaron e incluso ampliaron y dieron soporte al mandato popular, conscientes de que el cambio es exigente y complejo para conducir. Deshacerse de patibularios, hacer los ajustes necesarios, que no son pocos, enmarañados como la burocracia, industria petrolera y militares ¿qué se hace con un ejército contaminado de sangre, violencia, injusticia, centenares de generales y almirantes? Eso lleva mucho tiempo, esfuerzo y riesgo.

Lo que importa no son las palabrejas habituales ni los afanes de politiqueros financiados por bolichicos y deshonestos solicitados por la justicia internacional, que buscan desesperados conservar privilegios cuando aterrados, observan, como florecen moceríos y una renovadora clase dirigente. Mientras el momento se encarga y transcurre, menos tiempo y credibilidad le queda a esos envejecidos -aunque algunos sean o parezcan jóvenes- dirigentes, atosigados de mentiras y fracasos de años.

Ése es el cambio que de verdad se está produciendo, el que interesa. Porque, como en tiempos no tan lejanos exclamaban los argentinos, “¡que se vayan todos!” pero generalizar siempre es malo y se corre el riesgo de equivocarse, diríamos entonces, casi todos. ¡Vamos Venezuela!

 

@ArmandoMartini 

Se quedaron sin chamba, ¿y ahora cómo pagarán?, por Armando Martini Pietri

TANTO ANUNCIAR INVASIONES, desembarcos y ahora Donald Trump sale con mala leche -e indiscutible y cruel eficiencia- a cerrarle la caja fuerte a quien no reconoce como presidente, pasándole la llave al interino Juan Guaidó. Ahora sí se subió el gato a la batea, éramos muchos y parió la abuela, se acabaron los cuentos.

Trump es de negocios y sabe dónde duelen de verdad los golpes bolsilleros y cómo se juega este juego. No es con portaaviones y jets de combate, sigilosos o no, que son movimientos costosos y no siempre populares, hay que contar con la aprobación del Congreso de Estados Unidos, asunto que por estos días le está resultando problemático, ¡the name of the game is money!, como sí lo saben la mayoría de los bolichicos. Especialmente cuando los ponen bajo la lupa.

Para castigar a los derrochadores y sacarlos del camino no bastaron regaños ni advertencias, mucho menos los buenos consejos. Hubo que ponerles candados a las cerraduras del despilfarro. Si usted no quiere botar agua no es necesario llamar a Hidrocapital, basta con darle vuelta firme a los grifos. Y eso es lo que ha hecho la Casa Blanca.

No prohíbe que se compre petróleo a Venezuela -curioso cómo los castristas cubanos y venezolanos llevan décadas sin entender el estilo norteamericano de libre empresa-, ni siquiera que le vendan a PDVSA la gasolina que ella misma ha llegado revolucionariamente a ser incapaz de elaborar. Lo que ha hecho, privilegio del Ejecutivo estadounidense, es cambiar al autorizado para las operaciones de administración y comercialización.

Más claro agua, le quitan el control a un manirroto y se lo pasan a quien perciben como legítimo y confiable. La pregunta es cómo harán los usurpadores para pagar sus burócratas, contratos, nóminas militares y policiales, ¿sacarán dólares de las cuentas que les quedan todavía sin congelar en otros países? ¿O solicitarán a sus cómplices cooperantes y testaferros parte de lo que se robaron? Tal vez no sea zaperoco inmediato, algo de recursos puede que les siga quedando, pero ahora tienen la certeza de que se trata de dinero limitado. Por cierto, también chinos y rusos quieren cobrar lo que el madurismo les debe y no tiene cómo pagarles.

Pongamos por caso, para no volver con lo de los sueldos militares de los cuales tanto se habla estos días, sino, por ejemplo, ¿de qué vivirán los camaradas que de acuerdo al régimen no reconocido lo representan en la OEA, ONU o demás organismos internacionales donde han estado cumpliendo órdenes, cuando quienes empezarán a recibir salarios son los representantes designados por el Presidente interino? Cuando el madurismo engarfiado al poder termine de raspar lo poco que han dejado en la olla, ¿cómo pagarán sus emolumentos enrojecidos?, ¿cómo cobrarán esos miles de empleados públicos?, ¿cómo harán para seguir yendo a los mercados locales o extranjeros?

“Si no hay lial no hay lopa”, solían decir los chinos lavadores y planchadores de ropa en tiempos de nuestros abuelos, cuando China era una tiranía feroz productora de exiliados paupérrimos, y ahora tendrán que decirlo -sin el problema idiomático de erres y eles- los empleados públicos venezolanos de toda índole y ¿cómo recaudarán sus violencias y demás delitos los colectivos y fanáticos armados o no?

Durante años la mentirosa y tracalera revolución castrista/chavista, y por rebote madurista, que arruinó incluso hasta el concepto ideológico de socialismo, que ya es mucho arruinar, no sólo ha empeorado, como un Midas maldito, todo lo que toca, sino que logró algo realmente difícil, llevar a la ruina a toda una industria petrolera que hasta que ellos llegaron era líder mundial en expansión. Con todo hecho trizas, sólo PDVSA les quedaba para generar algo de dinero fresco y ahora viene el imperialismo yankee, sin la menor piedad, y también les para el trote petrolero, porque con muy escaso talento político Maduro y sus camaradas se enfrentaron e incluso retaron al único país que no les cobra, sino que les paga -pagaba- en efectivo y con rapidez.

Así que dejen de pensar en alzamientos militares y nuevos héroes de la Patria. Imaginen las bóvedas vacías del Banco Central de Venezuela y cuentas bancarias oficiales, se acabaron los sueldos, guardaespaldas, camionetas blindadas, colectivos, alegres viajeros rojos, gastos de viaje y representación, buenas comidas bien regadas, joyas y ropa fina. Tendrán que quedarse con lo que ya tienen, que no hay cosa que se gaste más rápido, y los aprovechadores empezar a hurgar en sus propias cuentas bancarias -las que se salven de ser congeladas-, que no es lo ideal para solidificar fortunas legítimas o no. La base del capital es la reproducción de beneficios, gastar sólo se hace como inversión, para despegar. Gastar sin renovar es perder, es ir a la quiebra que ahora empieza a descubrir el madurismo. 

Los animosos viejitos y amas de casa de las milicias se quedarán con las ganas -o alivio- de que no tendrán que tratar de frenar marines gringos porque estos, a diferencia de los tiempos aquellos de Panamá cuando un imbécil, necio y sinvergüenza con machete en mano y tráfico de droga como empleo principal, que había negociado su salida, cambió súbitamente de opinión y obligó a que desembarcaran los norteamericanos para sacarlo -con ayuda de los ciudadanos panameños- a patadas y rock and roll, no necesitan desembarcar en la playas venezolanas.

Les basta con impedir que se sigan usando a gusto y placer los cada día más escasos dólares que hasta hace pocos días ingresaban. Y ya ustedes saben que si bien el dinero suele ser argumento del diablo, hasta los santos lo necesitan para comprar comida y medicina entre otras necesidades humanas.

 

@ArmandoMartini 

El ingenio del heredero ilegítimo, por Armando Martini Pietri

ESTE LUNES LA CADENA DE RADIO Y TELEVISIÓN fastidió menos, fue un largo ejercicio de espejismo que hace recordar fantasías como el mundo mágico de Harry Potter, la isla donde un millonario sacó un mundo jurásico de un zancudo prehistórico o el universo multirracial de Star Wars.

Hay que reconocerlo, la imaginación del repudiado, y quien o quienes lo ayudan a escribir su discurso presumido y fantasioso ante la hipnotizada y obediente Asamblea Nacional Constituyente cubana, para ser difundido a quienes no tienen acceso a medios de comunicación diferentes a los que controla Conatel por el momento, -el régimen repudiado anuncia su intención de intervenir medios electrónicos-, es de enorme, aunque descalabrada dimensión.

Lo del sabotaje como causa del apagón en el Hospital Universitario, y que tras varios muertos habría sido “solventado” según el también solucionado expresidente, es una ilusión superada sólo por la comiquita digna de los Simpson sobre el arresto y liberación del Presidente (e) Juan Guaidó en versión de la cabeza facultativa de trastornos mentales, paladín de la comunicación y propaganda de esta tiranía desconocida por buena parte del mundo. Ubicar el desempleo en apenas 2% mientras empresas cierran o reducen nóminas; eliminar la pobreza -“cero por ciento”, dijo el bigote impertérrito, sin temblores de voz pero con flatulencias atravesadas, eructo agazapado y poco disimulado; consolidar un sistema educativo que abarque el 100% de la primaria y secundaria, producir 5 millones de barriles diarios de petróleo, entre otras prestidigitaciones, malabarismos y embustes desconsiderados, son señales claras de que puede ser el peor Presidente -sin olvidar algunas vergüenzas históricas- pero que en cambio muestra imaginación hirviente para describir un país inexistente y tener el descaro para ofrecerlo públicamente y sin recato.

Eso en lo concreto, porque en lo abstracto volvió con lo de “país potencia”, concepto que fascina a los chavistas excitados de legado y sin conocimientos de nada; lanzó la estulticia de “una nueva geopolítica nacional que permita garantizar la paz planetaria”, dejó de lado la verdad de la minería en manos rusas y militares para ofrecer “colaborar con la preservación del medio ambiente y de la vida en el mundo con el desarrollo de un modelo eco/amigable para la recuperación del ambiente” y sin parpadear e inmutarse anunció irresponsable “un nuevo sistema monetario -ante el terror de quienes lo veían y oían, ojos brotaron, escalofríos recorrieron cuerpos y gónadas subieron a los cuellos a velocidad supersónica- que incluirá tanto al petro como al -¡ojo pelado, suena a mayor y menos eficiente control!- ‘bolívar soberano protegido’  “.

Esa isla de la fantasía deshilachada que es la percepción del no reconocido, “nuestro país puede vivir bien con un barril a 40 dólares” (más o menos donde ha estado estos últimos meses de derrumbe de la economía, porque además la Pdvsa uniformada y con gorra roja cada día produce menos, de manera que, para cumplir la promesa, la petrolera tendría que multiplicar por cinco su producción actual mientras reconstruye lo que va quedando de la industria. Culpa de la oligarquía, extrema derecha, el imperio, sanciones y guerra económica, nunca de él sus generales cómplices.

Y, para no perder la costumbre, amenazó “a los que están detrás del dólar criminal”, aunque, sin precisar si se refería a los bolichicos, Gorrín, Globovisión, enchufados, Departamentos del Tesoro o de Justicia washingtonianos, Dólar Today, ladrones del tesoro venezolano, incapaces ministros o los comerciantes usureros de siempre. No podía dejar pasar la oportunidad y volvió a comprometerse a luchar contra la corrupción, batalla que conocemos –y que factores imperialistas conocen mejor, según él-, le envió un mensaje claro y pedagógico al Presidente encargado y reconocido Juan Guaidó, haciéndole ver que el pueblo venezolano está con el ilegitimo, obviando a propósito, con premeditación y alevosía el hecho irrefutable de que los ciudadanos en más de un 80% no lo reconocen y quieren cambio. 

Pero la realidad se impone sin ambigüedades ni vericuetos, se coloca de frente sin consideración e inmisericorde, los ciudadanos de principios éticos, valores morales y buenas costumbres están secuestrados por la caca politiquera, saturada de ignorantes corruptos actuando como imbéciles, embarrados hasta el empalago repugnante de egos, ahogados entre celos de ¿por qué él y yo no? Y entre sollozos exclamando “¡No es justo después de todo lo que hice!”, sedientos y hambrientos de envidia, atiborrados de grosera soberbia, disfrazados de falsedad y enmascarados de hipocresía, los lleva a actuar irresponsables y a cometer errores históricos enviando mensajes erráticos. Y regüeldos, la política mal hecha es indigesta.

Ante el desespero, opté por solicitar los servicios tranquilizantes de los siempre agradecidos y comprensivos sorbos color ambarino para ayudar a digerir tanta vergüenza y avasalladora fantasía mientras, pesar de los pesares, a lo lejos pero cerca por su fortaleza y convicción, se escuchaban gritos de coraje con esperanza y fe ciudadanas de ¡VAMOS VENEZUELA!

@ArmandoMartini

 

Los Runrunes de Bocaranda de hoy 31.07.2018: MEDIO: Gran Saqueo del Siglo XXI
MEDIO
¿GRANDES LIGAS ROJOS?: 

Los “purísimos y perfumados” jóvenes de otrora “honorables” familias venezolanas fueron los “maestros” de los inexpertos corruptos rojo-rojitos (cargados de reconcomios y frustraciones en sus humildes viviendas en zonas populares que ya cambiaron por millonarias mansiones en las urbanizaciones mas costosas de todo el país) que rápido aprendieron a superar a sus tutores. Todos son partícipes del “Gran Saqueo del Siglo XXI” y mientras eso sucedía (¿o sucede?) familiares y amigos celebraban sus “éxitos financieros” por todo el mundo. Apenas comenzaron a salir sus nombres las presiones contra los medios y periodistas se incrementaron. El tubazo periodístico que comenzó la entonces independiente y libre Últimas Noticias de la Cadena Capriles con el reportaje de César Bátiz titulado “la trampa eléctrica”, el domingo 7 de agosto de 2011, quiso ser silenciado por todos los medios posibles hasta que hoy el mundo lo confirma y ratifica en toda su extensión. Aquel escándalo con el que muchos quisieron hacerse la vista gorda e ignorarlo es uno de los mas grandes collares que pende sobre el cuello de la corrupción roja rojita global. Por cierto, en la “convención” del PSUV el tema fue obviado. ¿Acaso todavía hay mucho personaje rojo activo en el poder ligado a esa trama o a su protección?. Bien lo describía el exmagistrado Jesús Ollarves en El Nacional del sábado 28/7: “Estados Unidos adoptó la USA Patriot Act, o “International Money Laundering Abatement and Anti-Terrorist Financing Act of 2001”, o Ley Patriota. Es una ley extraterritorial; es decir, sus efectos se pueden extender más allá del territorio estadounidense, de modo que es aplicable a cualquier persona u organización que utilice el sistema financiero estadounidense. Se trata de una ley de aplicación obligada para quienes quieren hacer negocios con Estados Unidos. Por eso ningún funcionario o empresario venezolano está exento de los mecanismos de control establecidos para transacciones comerciales y financieras…Para los criminales internacionales, no hay un lugar en el cual puedan viajar, trabajar, vacacionar, guardar el dinero o simplemente vivir sin el temor de ser apresados. Tampoco podrán solicitar asilo ni refugio, y siempre serán perseguidos y estigmatizados como delincuentes internacionales, porque la acción penal en contra de los crímenes que han cometido no prescribe”. Fin de la cita …