La nueva “anormalidad”, por Eduardo E. Fernández - Runrun
La nueva “anormalidad”, por Eduardo E. Fernández

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette 

Desde hace 100 días estoy en mi casa con mi pijama de unicornio puesta y escuchando el parte de contagios que, cada noche, nos dicen por las noticias. Yo que nunca fui muy amigo del ejercicio hasta me compré unas cuerdas para saltar, a lo Rocky, porque hay que hacer algo para mantenerme en movimiento.

Busco en la escritura una forma de hacer catarsis y tratar de ser gracioso. Porque, la verdad, con el stand up por Zoom no me siento cómodo. No sé, me cuesta eso de no poder ver al otro a la cara para saber si se la está pasando bien, o si cree que mi rutina es una cagada. Tal vez me da miedo descubrir que no soy tan gracioso como creen…

A mis amigos, algunos comediantes, les cuento lo que me pasa y me dicen: bueno “che”, que vuelva cuando tenga que volver. De eso se trata la nueva normalidad, hay que adaptarse.  

¿Qué es la nueva normalidad?

Pues, aunque todos crean que están a la moda usando este término, les cuento que es más viejo que Matusalén. Bueno, no tanto, pero sí es reviejo: la primera vez que se usó “nueva normalidad” fue el 18 de mayo de 2008, en Bloomberg News. En ese medio fue acuñado por los periodistas estadounidenses Rich Miller y Matthew Benjamin, tras la crisis financiera de aquel año. Sí, aquella de la burbuja inmobiliaria, donde los bancos le dieron más plata a la gente de la que podía pagar y se fue todo al carajo. Entonces vino Buffet y les prestó mucha guita; sí, esa misma.

También la usaron en China en 2012, cuando la economía se desaceleró (mucho antes de que Martín Liberman tomara sopa de murciélago).

Como ven, “nueva normalidad” es un término usado por los economistas, esas personas que han leído mucho, y que salen por televisión para explicarnos cómo se va todo al carajo. Pero no te dan una solución, básicamente porque no la saben. Los economistas son como ese amigo pesado que te hace spoilers y te cuenta el final de la serie. 

¿Qué es la nueva anormalidad?

Este término fue usado por primera vez en junio de 2020 por el comediante argenzolano “Juanette” (espero nadie me desmienta). La nueva anormalidad consiste en hacer creer a las personas de todo el mundo que las cosas que son completamente anormales en realidad no lo son, y que está bueno hacerlas.

Ahora bien, ¿cómo se instala en la sociedad? Pues para ir posicionando el término en el imaginario social, es fundamental que todos los días, en los medios de comunicación, aparezca un experto (si es un infectólogo mejor), diciendo lo siguiente:

“El mundo tal y como lo conocíamos antes de la pandemia ya no existe”, y es importante que lo diga viendo a la cámara y con un tono de voz tipo Alfred Hitchcock.

Es fundamental hacerles creer a las personas que las cosas que harán en la bien llamada “nueva anormalidad” son divertidas y hasta cool. Como por ejemplo ir a un recital dentro de una burbuja, visitar un restaurante y meterte en un iglú para que el mesero te tire el pedido a través de una ventanilla, como si estuviese alimentando a un animal.

En fin, la verdad es que son muchas cosas “chéveres” las que haremos en la nueva anormalidad. Así que listaré algunas que he recogido en las investigaciones que he hecho por todo el mundo desde el sillón de mi casa:

* En algunos países de Europa (está bien en Italia) debes mantener la distancia social en trenes, restaurantes y lugares públicos, pero en los vuelos no hace falta… más que nada porque las low cost se amotinaron y tienen que vender pasajes.

* España habilitará las discotecas (boliches para los argentinos) pero no se podrá ir a bailar… esto es básicamente una versión del chiste “¿Papá puedo mirar la TV? Si, hijo mírala, pero no la enciendas.

* Los niños pueden ir a los parques, pero no pueden jugar en los aparatos.

* Puedes sacar a las mascotas para que hagan del “uno”, pero con lo del “dos”, es recomendable una colostomía.

Si llegan a venir los extraterrestres, no te les puedes acercar. Y darles de nuestra comida ¡menos! Fíjate en dónde estamos por una sopa de murciélago… no quiero ni pensar lo que le pasaría a la galaxia si un marciano se come una hamburguesa de lentejas, o peor, aun guaymallen de fruta. 

Quiero aclarar, antes de que me acusen de anticuarentena… que sí, que estoy podrido de la cuarentena. Ojo, sé que la pandemia existe y sus muertos lamentablemente también, pero la idea de que es algo orquestado para establecer un nuevo patrón de comportamiento en el mundo… también aclaro que soy consciente de que la Tierra es redonda. Y juro por Dios que no soy reptiliano.

Bueno espero que este artículo te sirva para ir aceptando lo que se viene. ¿Qué otras cosas crees que haremos en la nueva anormalidad?

Me encantaría seguir conversando, pero ahora debo dejarte porque tengo que saltar la cuerda.

 

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