Los Bee Gees e Israel, por Isaac Nahón Serfaty - Runrun
Los Bee Gees e Israel, por Isaac Nahón Serfaty
Si los Bee Gees hubieran grabado la canción Israel hoy en día seguramente presenciaríamos una arremetida de la llamada “cancel culture” contra los hermanos Gibb

 

@narrativaoral

Si los Bee Gees hubieran grabado la canción Israel hoy en día seguramente presenciaríamos una arremetida de la llamada “cancel culture” contra los hermanos Gibb. Aunque ya el grupo no existe como tal, pues solo queda vivo Barry Gibb (Robin y Maurice fallecieron), activistas indignados pedirían a Spotify que saque a los Bee Gees de su catálogo digital. Exigirían que Fiebre del sábado por la noche, la película que puso a John Travolta en la cúspide al ritmo disco de Stayin’ Alive, fuese eliminada de las plataformas de streaming. Y los militantes anti-Israel ya no bailarían pegado escuchando How can you mend a broken heart? (¿Cómo puedes reparar un corazón roto?).

Esta hipótesis que planteo no es tan descabellada. La marca de helados Ben & Jerry’s, propiedad de la multinacional Unilever, anunció en estos días que dejaría de vender sus productos en los territorios ocupados por Israel. Según un portavoz, la compañía ha decidido no renovar la licencia que permite a una empresa israelí comercializar los productos de Ben & Jerry’s en Israel y en los territorios ocupados. La licencia vence en 2022. Su objetivo es negociar un nuevo acuerdo que permita la venta de sus helados dentro de lo que se conoce como la “línea verde”, es decir el territorio de Israel antes de la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando el Estado judío ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza.

La decisión de Ben & Jerry’s responde a una tendencia que se ha visto ya en el mundo académico y del espectáculo, promovida por el movimiento que se llama en inglés Boycott, Divestment, Sanctions (BDS, por boicot, desinversión y sanciones contra Israel). Universitarios, grupos de rock y otras figuras de la cultura (entre ellas el prominente músico y productor Brian Eno, y el cantante y compositor Elvis Costello) han decidido adoptar los lineamientos de BDS. Esto quiere decir que estos académicos y artistas no mantienen vínculos con sus pares israelíes, y, por supuesto, no se presentan en Israel, como parte del boicot.

¿Y la canción? 

Volvamos a los hermanos Gibb. Los Bee Gees grabaron la canción Israel en 1971, uno de los temas de su LP Trafalgar (el sencillo más conocido de ese disco es justamente How can you mend a broken heart?). Israel fue compuesta por Barry Gibb. La letra expresa admiración por lo que creemos es el joven Estado del Medio Oriente, aunque también puede ser leída como admiración por el pueblo de Israel (es decir, el pueblo judío). Veamos qué dice (mi traducción al castellano):

Has tenido tus tribulaciones Israel / Las he visto todas / Pero tú pones la escritura en el muro / Israel, Israel, sí

Sabes que he visto tu caída tantas veces / He llorado por ti y eso es un crimen / Israel, Israel, Israel. 

Donde hay arena / Donde hay hermosa arena sí / Sabes que tienes un tipo de sentimiento/ Que es grande / Tómame en tus brazos / Déjame estar contigo / Déjame estar contigo / Israel, Israel, Israel

Me gustan las sonrisas en los rostros de tu gente / Me hacen sentir tu abrazo cálido / Y yo quiero este tipo de sonrisa / Este tipo de sonrisa / Israel haces que todo el mundo piense en ti /

Y si no la encuentran, darán con una razón / Para gritar sobre Israel, Israel

Tú eres el único Israel, Israel / ¡Dímelo todo! / ¡Dímelo todo! / ¡Dímelo todo!

Tómame en tus brazos / Hazme sentir tu bondad / Ven conmigo Israel / Hey hey hey hey / Oh oh oh

Tómame en tus brazos / Déjame que te apriete en mi pecho / Lo quiero Israel / Israel Oh tómame de nuevo en tus brazos / Israel, Israel, Israel, Israel / Israel

Es una canción de amor, como tantas otras que compusieron e interpretaron los hermanos Gibb. ¿Pero es amor hacia quién? La letra la pudo haber escrito el rey David o algún profeta bíblico. El Israel de Barry Gibb es el país joven, que había vencido épicamente a los países árabes en seis días en 1967. Era el país de la utopía del kibutz socialista. Era la soberanía para el pueblo judío en su tierra ancestral, ese pueblo que, como lo recuerda la canción, había sufrido tantas tribulaciones. No era todavía el monstruo que pintan los activistas antisionistas ni los de BDS. No era todavía en el imaginario de la progresía mundial el “enemigo sionista”, aunque la propaganda soviética y de sus aliados insistiera en ello en esa época.

En 1971, el año que salió Israel de los Bee Gees, Hafez al-Assad (el padre del actual dictador Bashar al-Assad) llegaba a la presidencia de Siria; después de varias semanas de conflicto en Amán (que había comenzado en el “septiembre negro” de 1970), guerrilleros palestinos se retiraban hacia el norte de Jordania (terroristas palestinos asesinaban después al primer ministro jordano Wasfi al-Tal en El Cairo); el embajador de Israel en Turquía, Efraim Elrom, era secuestrado y posteriormente asesinado; un intento de golpe de estado era abortado en Egipto, y otro en Marruecos (Libia rompía relaciones con la monarquía magrebí), mientras que Jordania arremetía contra la guerrilla palestina; Siria rompía relaciones con Jordania por disputas fronterizas.

Todavía no había ocurrido la masacre de los atletas israelíes en Múnich en 1972. Sería en 1973 que estallaría en octubre la guerra de Yom Kippur. En 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptaría la oprobiosa resolución que afirmaba que el sionismo es racismo. Pero también fue la década en la que el presidente egipcio Anwar Sadat viajó sorpresivamente a Israel en 1977 y dio un discurso en la Kneset (parlamento), abriendo el camino hacia los acuerdos de paz de Camp David que se firmaron en 1979.

La de los 70 fue una década llega de dramatismo para el mundo y para el Medio Oriente. Las características voces de los Bee Gees, entonando Israel, con su vibrato y armonías al estilo Motown, podrían servir de banda sonora para esos años.

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