Crédulos e ingenuos, por Armando Martini Pietri – Runrun

Crédulos e ingenuos, por Armando Martini Pietri

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LOS QUE TENGAN INGRESOS AUTORIZADOS y decididos por el régimen no es mucho lo que ganan, no alcanza, aunque sean dólares que el madurismo transforma en soberanos sin valor, petros que nadie quiere y bonos de infame nivel. Si creemos en las encuestas y aceptamos que más del 80% está hasta las narices, admitimos son muchos los que desean salir de quien califica una sala vacía y un discurso gris e intrascendente de “éxito total”.

El exacerbado populista y sus embustes, conjuntamente con el de origen árabe, libanés, libio, de alguno de esos desastres, a cargo de la economía, profesan universos ilusorios repletos de esperanza y atiborrados de prosperidad amplificando dadivosos posibilidades de operaciones cambiarias, decretando perspectivas mediante el sabio e ingenioso, tan anhelado recurso, dejando a un lado procedimientos en dólares imperialistas que, -según una revolucionaria constituyente, cuya ignorancia de economía aflora y abandonada por el sentido común, afirma que el dólar es ilegal y carece de valor-, para incursionar y realizarlas en euros sancionados, yuanes y dentro de muy poco, con evos bolivianos y pesos cubanos, -estás dos últimas monedas-, a decir, de brillantes/lucidos entendidos, serían la culminación del pensamiento inquieto, febril, profundamente ilustrado, cuyo resultado arrojaría un éxito de proporciones inmensas que obligaría a las más sobresalientes mentes cambiar el curso de la economía mundial. La otra difícil de superar, el anuncio de nuevos bonos de aquí al fin de año -once días antes que concluya el mandato reconocido-, quizás tengan recursos para pagar a diferencia de los actuales pendientes; son varias las limosnas aprobadas que llevan tiempo sin ser depositadas a los beneficiarios.

El obrero gobernante menciono con bombos y platillos la escalofriante cifra de 2.000 millones de euros listos, prestos y dispuestos sin que nadie conozca su paradero. ¿A que no aparecen? La otra engañifa, el crédito chino, diferido por años, y sin desglosar incómodos detalles. Por último, en esa estupenda cadena de anuncios merecedores, dignos de un premio Nobel en Economía; anhela el aumento del precio de la gasolina con el apoyo decidido y entusiasta de la guía juiciosa de las comunas. Entretanto, la inflación exaltada de pasión y amor sigue subiendo, en alza indetenible, galopando libre las llanuras del cielo y alturas celestiales siempre acompañada de los fieles precios saboteadores y la infantil bobería de la ofensiva imperialista.

A juzgar por las declaraciones del encargado de la Electricidad, que, a la perversidad de la guerra económica, sanciones injustas y abusadoras del imperio, saboteadores, en estos días, la fuerza de las lluvias, se ha unido una invasión de roedores cara pálidas, otras nacionalidades y animales de mala entraña, de derecha, antirrevolucionarios y hambrientos como la mayoría de la población, residiendo en las instalaciones eléctricas, degustando cables y exóticas exquisiteces de la nueva  gastronomía, conocida como, flujo de corriente. Sin embargo, recorre un aire fresco y emocionante de tranquilidad enternecedora al saber que, al fin, se ha dado cuenta, al menos, de la causa del problema.

El régimen rechazado por el mundo democrático, saturado de libertades, libre de sospecha y corruptelas, infamemente denunciado -por quienes desean destruir su reputación- en la Haya por violador de los Derechos Humanos, no tiene dinero para cancelar deudas, no le alcanza para pagar los numerosos bonos prometidos a millones de venezolanos pobres o, mejor, de escasos recursos. Con la botija ahogada y los CLAP refrenados en México -una denuncia que ya tenía su oscura y sobre preciada historia-, ¿de dónde va a sacar recursos para los famosos perniles navideños este aún más triste fin de año?

La pregunta incluso sería más amplia, ¿de dónde van a lograr los venezolanos para hacer hallacas? ¿comprar pan de jamón? ¿pinos y pesebres? ¿O acaso ya olvidaron las navidades y final de año 2017? ¿Va a ser ahora mejor? Los aguinaldos y utilidades, ¿quién, a quiénes y cuánto van a pagar? Se ordenó a las instituciones públicas comiencen a ingresar las bonificaciones navideñas, veremos. ¿Volverán este año a sabotearnos los gobiernos de Colombia y Portugal, se acuerdan?

Que el farsante levantó polvareda popular es indudable, los suyos fueron periodos de grandes concentraciones rojas. Pero esos tiempos se esfumaron, sólo queda en los venezolanos que siguen siendo pobres, la melancolía de lo que fue y ya no es; y en algunos la vergüenza y molestia de lo que debió ser y nunca fue.

Crédulos e ingenuos, con más o menos fanatismo dan la cara día tras día a los reclamos de sus amigos, familiares y vecinos. Son ellos quienes están dentro de las entrañas del gran fracaso, los que siguen tratando de dar explicaciones que hace años dejaron de convencer. Sus cercanos y conocidos aguantan colas humillantes desde la madrugada, se enferman y mueren por falta de medicinas, cobran bonos que a veces llegan, tardan sin explicaciones o son cancelados por partes, y con los soberanos van al comercio, desde automercados hasta buhoneros, para darse cuenta de que ganan poco y compran menos.

Son ésos, engañados activistas, que puede ganen un poco más, pero a cambio de poner la cara y llevar gente a concentraciones que, por propia voluntad, no irían. No tienen camionetas chinas ni los privilegios que el régimen castrista regala a sus cómplices, quizás alguno haya conseguido un taxi para ganarse la vida, pero no puede cambiar el aceite, rotar cauchos ni reparar los frenos.

Están pasando penurias, insuficiencias y trabajo. Menos, quizás, que los afortunados y meritorios poseedores del carnet de la patria, pero no disfrutan la felicidad ni el bienestar prometidos. Están hartos, cansados, molestos, es demasiado engaño.

 

@ArmandoMartini 

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